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Biografía

Kaitlyn Dever

Kaitlyn Dever

23 años

Kaitlyn Dever

Nació el 21 de Diciembre de 1996 en Phoenix, Arizona, EE.UU.
Filmografía
Them That Follow

2019 | Them That Follow

Creedme

2019 | Unbelievable | Serie TV

Serie basada en hechos reales, basada en un artículo periodístico de investigación que dio a sus autores T. Christian Miller y Ken Armstrong el Pulitzer, está contada básicamente en dos tiempos que van confluyendo. Por un lado seguimos en 2008 a la joven conflictiva Marie Adler, que ha vivido siempre en hogares de acogida hasta que al cumplir los 18 años tiene derecho a una vivienda, le facilitan un trabajo y logra así cierta independencia. Su denuncia de haber sido violada es acogida con incredulidad por los policías que investigan, ya que el agresor se las ha arreglado para no dejar rastro del ataque, y porque conocen más a Marie, de los anteriores hogares de acogida, no se fían de ella, están acostumbrados a que invente historias. Por otra parte la detective de la policía de Golden, Colorado, investiga en 2011 un caso de violación, y tras diversas averiguaciones sospecha que hay un patrón de conducta en otros ataques sexuales no resueltos, en que el agresor retiene a las víctimas, les hace fotos, las viola, y luego las ducha para no dejar rastros de ADN. Comenzará a colaborar con otra compañera de otra circunscripción, la detective Grace Rasmussen. El trío formado por Susannah Grant, Michael Chabon y Ayelet Waldman desarrolla bien esta miniserie que cuenta con buenos directores, la propia Grant más Lisa Cholodenko y Michael Dinner. Abordan un tema escabroso, del que se ofrecen abundantes detalles, y aunque se procura cierta delicadeza en el tratamiento narrativo y en las imágenes, no deja de resultar desagradable, se quiere incidir en la gravedad de una violación. En cualquier caso estamos ante un policíaco que se esfuerza en la mirada objetiva de la investigación, y también en el comportamiento de los implicados, incluido el depredador sexual y los policías menos concienzudos en su trabajo, la idea es mostrar cómo pueden pesar las ideas preconcebidas a la hora de realizar un trabajo tan importante, en que se encuentra en juego el futuro de personas que ya han seguido una trayectoria que les ha dañado en su integridad física y psíquica. Existe una intención didáctica para no restar importancia a los crímenes sexuales. Y luego se sabe retratar muy bien a las dos detectives principales, quizá con el referente en la cabeza de True Detective, pues se juega al contraste con dos estupendas interpretaciones de Toni Collette y Merritt Wever, la primera experimentada y descreída, la otra todavía por hacerse profesionalmente y devota cristiana. Ambas comparten momentos interesante de intercambio de puntos de vista, de desapego o implicación, o de preguntarse cómo puede permitir Dios la existencia del mal y el dolor en el mundo. También hace un excelente trabajo la jovencita Kaitlyn Dever, encarnando a la primera víctima del violador en serie, que se encuentra sola ante el sistema, pero que tendrá razones para seguir creyendo aunque a ella, de primeras, no la crean.

7/10
Súper empollonas

2019 | Booksmart

Comedia gamberra de instituto con mirada femenina, cuenta principalmente con dos protagonistas, Kaitlyn Dever y Beanie Feldstein, mueve la cámara la actriz debutante en la dirección de largometrajes Olivia Wilde, y firman el guión cuatro mujeres, Emily Halpern, Sarah Haskins, Susanna Fogel y Katie Silberman. Va en la línea de títulos como Supersalidos o Superfumados, de planteamientos y gracia bastante limitados, pero sopla a favor el viento del #MeToo, por lo que ha sido recibida con desmesurados aplausos, como si hubiera logrado atrapar la quintaesencia del humor y el enredo. Sigue a dos amigas inseparables, Amy y Molly, muy listas pero no demasiado populares. A punto de graduarse en el instituto con magníficas notas, han sacrificado el tiempo de “pasarlo bien” con juergas y francachelas, en aras de poder escoger universidad de postín. Pero tienen la sensación de haber perdido el tiempo, pues descubren que sus descerebrados compañeros de clase, sin haber estudiado tanto, tienen ante sí también un futuro prometedor, en universidades de élite, equipos de deporte o empresas tecnológicas. Así que deciden recuperar el tiempo perdido desmelenándose en la fiesta de graduación, en que Amy, lesbiana, intentará ligar con la que chica que le gusta, y Molly también tirará los tejos a un chico molón. Pero va a ser una noche larga, llena de disparatados contratiempos. El film tiene la inteligencia de estar construido sobre la amistad puesta a prueba de las protagonistas, lo que resulta ser una roca bastante sólida. Por lo demás, sigue el esquema de noche loca en que se acumulan situaciones surrealistas, al estilo de El guateque, pero sin la inspiración del film de Blake Edwards. Aquí las gracias giran en torno al sexo y las drogas con frecuencia, transitando el terreno de la zafiedad. Y el discurso de empoderamiento de la mujer y de construcción personalísima de la propia identidad sexual, que va un poco en la línea de Lena Dunham en su serie Girls, empieza ya a resultar cansino, aunque esta suerte de adoctrinamiento se suaviza en parte con la atmósfera alocada y delirante.

5/10
Beautiful Boy. Siempre serás mi hijo

2018 | Beautiful Boy

Primera película hollywoodiense del belga flamenco Felix Van Groeningen, que logró sorprender en 2012 con Alabama Monroe, película con la que Beautiful Boy tiene bastantes puntos en común, una suerte de narración desestructurada, con elementos impresionistas del pasado, y el dolor de unos padres por los padecimientos de sus hijos. Basada en hechos reales, narrados en dos libros por uno de sus protagonistas, el periodista David Sheff, describe la adicción de Nic Sheff, su joven hijo, a todo tipo de drogas, y sus esfuerzos por desengancharse. Una lucha de años, donde su padre, divorciado y vuelto a casar, con dos hijos del nuevo matrimonio, presta toda su ayuda, sufriendo hasta la extenuación. La película tiene fuerza, y todo el reparto está espléndido, aunque es obligado destacar a Steve Carell y Timothée Chalamet, padre e hijo, muy convincentes, el primero en su rol de padre preocupado que se siente impotente, y el otro como drogadicto que quiere pero no puede vencer su adicción, también están muy bien Amy Ryan y Maura Tierney, aunque su presencia e importancia es menor. La inclusión en roles secundarios de Timothy Hutton como médico asesor de David –que era un hijo necesitado de ayuda al que su padre no lograba acceder en Gente corriente– y de Andre Royo como padrino del hijo que busca desengancharse –era el confidente que se movía entre camellos de The Wire–, puede interpretarse como singular subtexto del film. El principal problema del film, que no pueden ocultar esas vueltas al pasado como fogonazos, es que la trama no deja de resultar algo lineal y repetitiva, “recaída y recuperación”, se nos dice explícitamente, con lo que sólo cabe jugar con la idea de que el pozo es cada vez más profundo, y puede llegar el momento en que el enfermo no pueda salir de él. Además, se acaba tensando demasiado la cuerda de jugar la carta de la dureza, evitando los buenismos, con la sensación de que el amor y estar ahí no basta para ayudar al ser querido a vencer su dependencia de las drogas, de modo que un pasaje en que la madre del chico llama a su ex marido, con la reacción de éste, no acaba de encajar de todo en lo que hemos visto hasta ese momento.

6/10
El candidato

2018 | The Front Runner

Ascenso y caída del senador demócrata por Colorado Gary Hart, que apuntaba maneras como posible candidato a la presidencia en 1984, aunque le ganó la mano el fallido Walter Mondale, y luego ya mucho más sólidamente en 1988, cuando era el favorito a disputar la presidencia al entonces vicepresidente George Bush. Un escándalo de faldas acabaría con sus posibilidades para llegar a la Casa Blanca, y este film intenta ser un relato minucioso de lo ocurrido. Gracias por fumar es seguramente el film más político en que ha estado involucrado Jason Reitman, y no le salió mal la jugada de describir cómo se defienden algunas industrias de la mala imagen que proyectan. Aquí se basa en un caso real, y el resultado es algo insulso, muy lejos de la energía que destilan otros filmes coetáneos sobre las luchas de poder, como La favorita y El vicio del poder. Se agradece el esfuerzo por la contención en lo que podía ser escabroso, y la objetividad a la hora de reflexionar acerca de cómo los errores de la vida personal pueden afectar al servicio público, la falta de sentido moral y el puritanismo, los límites del periodismo de investigación, qué es lo relevante y qué es basura, y el respeto a la privacidad. Tal vez sea esta sobriedad la que acaba pasando factura al film, desgraciadamente vivimos tiempos en que prima el amarillismo o lo excesivo; o tal vez, la historia no da, simplemente, para una película; pero sea como fuere, el espectador verá con frialdad las cuitas del protagonista –un Hugh Jackman antipático cuando se niega a hablar de sus "vergüenzas" ante la opinión pública–, o las actitudes de la esposa Lee –Vera Farmiga– y la presunta amante Donna Rice –Sara Paxton–; igualmente la relación con la hija Andrea queda reducida a un par de apuntes inconexos –comprensión hacia lo que se apunta como una relación lésbica, y la decepción de un papá idealizado–. De modo que con lo que más puede empatizar el público es con la maquinaria electoral y los periodistas –con un buen plantel de actores–, pero incluso los segundos están algo desdibujados, hasta parecer leves caricaturas de lo que se supone que es un chico de la prensa, por ejemplo en sus conversaciones añorando tiempos en que no metían sus narices en las camas de los políticos.

5/10
Detroit

2017 | Detroit

23 de julio de 1967. Una redada de agentes de policía, en su mayoría blancos, en un club de un barrio negro de Detroit, desata disturbios y vandalismo generalizado. Los acontecimientos estropean la gran oportunidad de The Dramatics, un conjunto musical de jóvenes negros, pues desalojan la sala en la que van a actuar. Acabarán ocultándose en un motel, frente al cual un muchacho de color, Melvin Dismukes, ejerce como vigilante de seguridad privada, para evitar que saqueen un supermercado. Kathryn Bigelow retoma la violencia policial de tintes racistas, tema que sus más fervientes seguidores recordarán que tocó en el film de ciencia ficción Días extraños (1995), donde dos policías blancos liquidan a un rapero politizado, pero una prostituta graba un archivo de sus recuerdos que demuestra los hechos. Aquí se reconstruye una terrible historia real, la tragedia del Motel Algiers, con la que se intenta con la mejor de las intenciones indignar al espectador presentando hechos injustos y violencia desmedida. También se sugiere que la situación continúa igual hoy en día, pues se siguen desatando sucesos similares. Quizás todo resulta algo artificioso; lo mismo ocurre con una escena hacia el final donde se deja claro que no todos los servidores de la ley son unos salvajes. Conclusión acertada pero el momento se ha metido con calzador. La mujer que mejor ha filmado secuencias de acción del cine de Hollywood se luce con una vibrante planificación en los momentos violentos, a veces cámara en mano, reforzando el realismo, muy en la línea de sus películas de guerra, con imágenes entremezcladas de informativos de la época. El guión de Mark Boal, colaborador de la realizadora en sus dos filmes anteriores, En tierra hostil y La noche más oscura (Zero Dark Thirty) narra con claridad lo sucedido, pero le falta algo de profundización en sus personajes, sobre todo en los polis malos. Aunque el conjunto actoral logra resultar convincente, sobre todo John Boyega –el guardia de seguridad–, Will Poulter, cómplice de Tom Hardy en El renacido –como agente sin escrúpulos–, y Anthony MacKie –un huésped acusado de proxeneta–, queda la impresión de que se está viendo un documental. Todo muy creíble, pero el drama se ve desde fuera.

6/10
Grass Stains

2017 | Grass Stains

Hombres, mujeres & niños

2014 | Men, Women & Children

Mientras el Voyager sale del sistema solar, y manda su última fotografía de la Tierra en 2012, un diminuto punto azul sobre fondo oscuro, un grupo de padres y adolescentes de instituto desamorados trata de sobrellevar su infelicidad en tiempos de internet y mensajes de texto. Y ahí anda Tim, con su padre –la madre les abandonó y se fue a California con un hombre–, que ha dejado el equipo de fútbol americano y anda enganchado a los videojuegos; le hace tilín Brandy, una chica sensible pero a la que controla su sobreprotectora madre Patricia, que la ata corta con el ordenador y el móvil, todo un mundo de podredumbre, a su entender; en lo que algo de razón podría tener si nos atenemos al caso del "teenager" Chris, tan enganchado a las perversiones porno de internet que ya no responde a estímulos sexuales ordinarios, cuyo padre lo sabe en parte porque comparte sus aficiones, lo que le lleva a él y a su esposa a caer en la infidelidad; también está Hannah, que sueña con ser actriz, y su madre soltera comercia con su imagen sexy en internet de modo poco responsable, por decirlo suavemente; y luego está Allison, próxima a la anorexia para gustar a su chico, con el que acabará acostándose mientras sus padres están en la inopia, como puede suponerse. Adaptación de una novela de Chad Kultgen, de entrada se agradece que en esta historia coral se ahonde en los síntomas de una sociedad enferma, que nunca estuvo más conectada gracias a la tecnología, y a la vez, y paradójicamente, más desconectada emocionalmente a la hora de entender al prójimo y cultivar la capacidad de amar desinteresadamente. Se trata de un film que visto por un público maduro, tal vez sirva para desplegar un abanico de temas para el debate entre padres, profesores y adolescentes. El problema estriba en la cortedad de miras, una pobre comprehensión antropológica, al final todo se reduce a saber que somos poco más que polvo de estrellas –la cita de Carl Sagan como pozo de sabiduría–, y una apelación a que deberíamos hacernos la vida lo más amable y llevadera posible. En tal sentido la deprimente película de Jason Reitman no resulta del todo satisfactoria, se mete el dedo en la llaga y poco más, apenas se deja algún resquicio a la esperanza, aunque algo es algo, y al menos no se anda con paños calientes a la hora de señalar el actual deterioro moral. Lo cierto es que el cineasta arrancó su carrera con fuerza, gracias a tres películas muy redondas, Gracias por fumar, Juno y Up in the Air, pero luego, pese a que aborda siempre temas de interés –hay que reconocerle que nunca es frívolo–, su cine se ha desinflado un tanto con Young Adult, Una vida en tres días y el film que nos ocupa. Una lástima porque en general dirige con personalidad, e integra adecuadamente los recursos de internet, videojuegos y mensajes, además de saber escoger y dirigir a los actores, aquí están muy bien los desconocidos jovencitos y unos adultos contenidos y en su sitio, como Adam Sandler.

5/10
Laggies

2014 | Laggies

Las vidas de Grace

2013 | Short Term 12

Un centro de acogida para niños y adolescentes problemáticos, donde pueden permanecer hasta alcanzar la mayoría de edad. La joven Grace es muy buena en su trabajo, atendiendo a los chicas y chicas que recalan ahí, al igual que su novio Mason. Pero existen recovecos en su interior, fantasmas del pasado a los que nadie es capaz de acceder. Ella cree tenerlos bajo control, pero la noticia de su embarazo, que no comunica a Mason, y la incorporación al internado de una adolescente por la que siente una empatía especial y muchos deseos de ayudar, van a probar que Grace todavía no ha alcanzado el deseado equilibrio. Una agradabilísima sorpresa. Destin Cretton escribe y dirige un film “indie” que surge de su corto homónimo Short Term 12, y que demuestra sobradamente su capacidad de crear personajes y situaciones verosímiles para tratar cuestiones de interés. El centro de la película es sin duda Grace –estupenda la actriz que la interpreta, Brie Larson–, el modo en que se vuelca con los chavales para ayudarles, la vida de pareja que trata de llevar fuera del trabajo y el miedo a la maternidad, y la sombra de lo desconocido –por parte del espectador– que planea sobre ella durante todo el metraje. Quizá el público adivine cuál es el problema que arrastra Grace, y las situaciones de los chicos, consideradas friamente, no son tremendamente originales. Así las cosas, el mérito de Cretton estriba en que maneja muy bien elementos conocidos para ofrecer una historia emocionante sobre la vida misma, con los detalles muy cuidados, véase el voluntario Nate, remilgado universitario que busca tener “una experiencia”, y que se va implicando paulatinamente en el trabajo del centro. Hay momentos de alto voltaje dramático, y una escena final que vale su peso en oro. Y junto a esto hay pasajes con la justa dosis de humor para que el público respire. El film muestra el trabajo de unos profesionales que hacen una tarea no suficientemente reconocida, y ello sin ocultar los inevitables fallos, el sistema nunca es perfecto y las personas tampoco. La apuesta siempre es el esfuerzo y el sacrificio por la tarea bien hecha, donde el amor y la comprensión a la hora de tratar a los demás se revela esencial. Está claro que hay que dejarse ayudar, más cuando uno se enfrenta a importantes dilemas morales.

8/10
Cinema Verite

2011 | Cinema Verite

Acoso en las aulas

2009 | An American Girl: Chrissa Stands Strong

La familia Maxwell se muda a vivir a un pueblo de Minnesota y ahí la pequeña Chrissa, de 11 años, tendrá que aprender a integrarse en el colegio a mitad de curso. La cosa le va a resultar especialmente difícil porque varias compañeras se dedicarán a hacerle la vida imposible. Amable drama familiar, sobre el tema del acoso escolar, el denominado "bullying", tema siempre tristemente presente en la sociedad. El guión, basado en una novela de Mary Casanova, está llevado a la pantalla por la eficiente Martha Coolidge (El príncipe y yo).

4/10

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