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Biografía

Liam Hemsworth

Liam Hemsworth

30 años

Liam Hemsworth

Nació el 13 de Enero de 1990 en Melbourne, Victoria, Australia

Insoportablemente guapo

16 Abril 2010

Rubio con pelo rizado, ojos azules, cara de buena persona con un ligero punto pícaro, tipazo espectacular... ¿Qué más se puede pedir, en lo que a físico se refiere? Liam Hemsworth llega a Hollywood para triunfar, la prueba es que se ha situado frente a frente de la popular Miley Cyrus, alias 'Hannah Montana', y no sólo ha resistido el embate, sino que ahora la actriz es... ¡su novia!

Liam Hemsworth nació en Melbourne, Australia, el 13 de enero de 1990. Y lo de actuar debía ser una especie de virus familiar, porque sus otros dos hermanos mayores, Craig Hemsworth y Luke Hemsworth, también se han dedicado a la interpretación, los tres han coincidido en series televisivas varias; destaca el primero con su participación en Star Trek y pronto en Thor -curiosamente le quitó el papel a Liam, competencia fraterna-, mientras que el otro ha tenido de momento una trayectoria más discreta.

Liam, gran amante como sus hermanillos del surf, hizo sus pinitos actorales en el instituto, y se ve que el chico prometía, porque a los 16 años ya tenía agente y todo, que le llevó a castings varios. Así tuvo un par de fugaces apariciones en 2007 en sendos episodios de las series televisivas Las hermanas McLeod's y Home and Away. Lo que preparó el camino para sus papeles de Josh y Marcus en dos series muy populares en Australia, Vecinos y The Elephant Princess.

Así las cosas, era cuestión de ir pensando en el cine y en Hollywood. Su debut en la pantalla grande ocurrió junto a Nicolas Cage en la peli de ciencia ficción Señales del futuro (2009), pero la verdad, no hubo grandes señales aquí, de que pronto fuera a tener protagonismo en el cine, y apenas nadie se fijó en él. Tampoco su intervención en Triangle, del mismo año, hacía vaticinar la eclosión Liam.

Pero a quien buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Y el joven actor acertó en trabajar junto a Miley Cyrus en la romanticona película La última canción. Liam daba el tipo perfecto para una historia lacrimógena de las que gusta concebir al novelista Nicholas Sparks -su papel de atleta tetrapléjico en Vecinos iba en esa línea-, y su presencia no pasó desapercibida, sobre todo entre el público juvenil femenino. Guapo, guapo, guapo, era lo más fino que decían las chicas que le descubrieron en ese film. Por si fuera poco, su amor en la ficción se ha convertido en su amor en la realidad, Miley y Liam son novios a raíz de esta película.

De momento, la agenda de Liam aparece ocupada con un solo proyecto: Arabian Nights, aventuras en 3D con los populares personajes orientales de Simbad y Aladino, de la mano de Chuck Russell.

Filmografía
Arkansas

2020 | Arkansas

¿No es romántico?

2019 | Isn't It Romantic

De niña a Natalie le encantaban Pretty Woman y las películas similares, pero su madre le advertía de que no se parecían al mundo real: “La vida no es un cuento de hadas”. Ya adulta, Natalia se ha desencantado por completo. Convertida en arquitecta, trabaja para una empresa en la que la ningunean continuamente, y además, no llama la atención de los hombres, por lo que su autoestima está por los suelos. Tras ser víctima de un atraco en el metro, sufre un golpe en la cabeza. Al despertar, todo ha cambiado, vive en una casa idílica de color pastel que parece sacada de la gran pantalla, y todos los tipos con los que se encuentra la piropean, sobre todo Blake, un cliente guaperas que antes la confundía con una secretaria y que ahora parece enamorado de ella hasta la médula. El desconocido realizador Todd Strauss-Schulson rodó en 2015 Las últimas supervivientes, metapelícula que al estilo de Scream sacaba punta a los tópicos del género de terror, por lo que a pesar de su limitada distribución la cinta fue muy bien recibida por los aficionados a este tipo de cine que la vieron, sobre todo en el Festival de Sitges. Ahora hace lo propio con las comedias románticas, contraponiendo el cinismo mayoritario de la sociedad contemporánea, con los elementos más característicos del cine más edulcorado, en una producción para Netflix con pocas pretensiones. Los clichés del cine han dado lugar a filmes más ingeniosos, como Encantada. La historia de Giselle, y quizás a la mayoría de gags les falta algo de ingenio. Pero tiene algún momento más o menos inspirado, como las bromas sobre la imposibilidad de decir tacos, el mejor amigo gay, la rival en la oficina, o el apartamento exageradamente grande. Por su parte, Rebel Wilson transmite simpatía gracias a su vis cómica, mientras que Liam Hemsworth tiene su gracia con un exageradísimo acento australiano en la versión original. Finalmente queda la sensación de que a la idea se le había podido sacar más tajada, pero que el film tiene un pase.

5/10
Killerman

2018 | Killerman

Moe trabaja en el negocio de los diamantes y eso viene muy bien a su socio y amigo Skunk, ya que gracias a los contactos de Moe pueden blanquear el dinero de la droga. Skunk es sobrino del mafioso que domina la ciudad y ambos jóvenes esperan entrar por la puerta grande en el negocio. Sin embargo, un trapicheo de Skunk sale mal y los dos amigos se ven envueltos en una situación muy peliaguda, entre sanguinarios policías corruptos y el jefe mafioso. Para más calamidades Moe pierde completamente la memoria en un accidente de tráfico. Vibrante película de acción protagonizada por Liam Hemsworth, el hermano pequeño de Chris, que intenta emular el carisma de éste pero sin conseguirlo del todo. El director y guionista Malik Bader entrega un thriller de acción no demasiado original y que peca de una realización un tanto caótica que no acaba de cuajar. Quizá el limitado presupuesto haya tenido que ver. Aún así la película es resultona en su look de serie B y Bader solventa las escenas de acción de modo convincente. Por otra parte, pese a que hay mucha violencia en el film (la escena del perro es terrible, aunque sea fuera de campo), se evita que la sangre salpique demasiado. Entre el reparto destaca también Emory Cohen, a quien vimos con mejor fisonomía en la fantástica Brooklyn.

4/10
Independence Day: Contraataque

2016 | Independence Day: Resurgence

Han pasado dos décadas desde que la Tierra sobreviviera a aquella invasión alienígena, tras la que la conmemoración del 4 de julio se hizo extensiva como Día de la Independencia para todo el planeta Tierra. Los países aprendieron a superar sus diferencias y ahora viven en paz y armonía. Gracias a los restos de tecnología del enemigo que quedaron abandonados, la humanidad ha realizado grandes avances, sobre todo en cuanto a vehículos antigravitatorios y cazas de combate se refiere. Sin embargo, David Levinson, científico que dio con la solución a la amenaza, advierte de que el enemigo regresará un día. No es el único que piensa que esto puede ocurrir, pues el que fuera presidente entonces, Thomas J. Whitmore, está obsesionado con que el retorno se producirá. Lo que ha dejado claro a su círculo íntimo, que incluye a su hija, Patricia, y a Dylan, vástago del fallecido Steven Hiller, que ha seguido sus pasos como piloto del ejército. Sorprende que haya tardado veinte años en rodarse la secuela de un blockbuster que en su día recaudó más de 800 millones de dólares, sobre todo porque su máximo artífice, como director y guionista, Roland Emmerich, no ha buscado caminos nuevos precisamente; la mayor parte de lo que ha rodado desde entonces variaba muy poco, pues Godzilla, El día de mañana o 2012, sólo traían como novedad qué desastre reemplazaría a los extraterrestres a la hora de poner en peligro al mundo. Pero al final, el cineasta alemán ha cedido a las presiones de Fox, y retoma su mayor éxito. La falta de acuerdo con la principal estrella del original, Will Smith, no ha supuesto un gran quebradero de cabeza a la hora de componer el libreto. Su rol lo ocupa su vástago en la ficción, encarnado por el joven en alza Jessie Usher (Level Up), y con un par de llamativas fotos a gran tamaño que recuerdan al ‘difunto’, asunto zanjado. Por lo demás, repite el grueso del coral reparto, con Bill Pullman, Brent Spiner, Vivica A. Fox y Jeff Goldblum de nuevo en la piel de sus personajes, con el añadido de alguna joven promesa, Liam Hemsworth y Maika Monroe, y de alguna actriz prestigiosa, como la francesa Charlotte Gainsbourg. Aunque aquí hablar del reparto es lo de menos. No desentonan, pero tampoco tienen mucho tiempo para lucirse, ni sus personajes están demasiado desarrollados. Por ejemplo, se atisban posibilidades en la relación amor-odio Goldblum-Gainsbourg, pero queda reducida a pavesas. A un film de Emmerich se va a ver cómo explota el Puente de Londres, la Casa Blanca (de nuevo), etc., y eso sí que abunda. Se supone que en una secuela debe haber más explosiones que en el original, aquí resultaría imposible, en todo caso las mismas, así que como apunta el personaje de Goldblum… ¡las naves invasoras son más grandes! Quizás se echa de menos algo del humor voluntario (o involuntario) del original, pero nadie que pague una entrada se sentirá engañado. Emmerich sirve lo que se esperaba, entretenimiento ligero de verano para toda la familia. Tras dirigir la vilipendiada por la crítica Stonewall, en torno a una tragedia que incidió en el movimiento homosexual, el realizador proclamó a los cuatro vientos que en esta superproducción metería a una pareja gay. Sin embargo, todo se ha quedado en guiños, en la relación entre un soldado negro y un contable friki, que el grueso del público ni captará. 

5/10
El duelo

2016 | The Duel

David Kingston, Ranger de Texas, es enviado a un pérdido pueblo de la frontera con México para investigar una serie de asesinatos. Cuando llega allí comprende que todo se debe a la presencia por aquel lugar del violento predicador Abraham Brant, a quien él conoce por un traumático episodio del pasado. Ahora Kingston tendrá que elegir si ponerse del lado de la ley o dar rienda suelta a su afán de venganza. Estiloso y violento western moderno que cuenta con dos intépretes de renombre, especialmente con el todotorreno Woody Harrelson. Detrás de las cámaras se coloca el australiano Kieran Darcy-Smith, que sorprendió gratamente con su film de terror marino El arrecife. Sin que el resultados ea memorable, aquí ofrece un tête à tête que mantiene su interés en todo momento.

5/10
By Way of Helena

2015 | By Way of Helena

Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 2)

2015 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 2

Después de sufrir el severo ataque del "alienado" Peeta, que casi acaba con su vida, Katniss se recupera de sus heridas y comprueba que el mal que aqueja a su compañero es tan profundo que quizá no se reponga nunca. Acuciada por esa idea no está dispuesta a esperar más tiempo para arremeter con toda su fuerza contra Snow, y sabedora de que para las autoridades rebeldes el Sinsajo ya ha cumplido su misión, escapará del distrito 13 para llegar al Capitolio por su cuenta. Pero un comando de soldados fieles le seguirán: entre ellos, Gale, Finnick, Boggs y también Peeta, aunque en cualquier momento podría atentar de nuevo contra Katniss. Digno colofón de las aventuras de Katniss Everdeen, basadas en la trilogía distópica ideada por Suzanne Collins. Mucho ha transcurrido desde que la inocente Katniss se enfrentó a la cruel y terrible prueba de los 74 Juegos del hambre, entretenimiento con el que el tirano presidente Snow distrae y somete al pueblo de Panem. Ahora los 13 distritos están unidos por primera vez, aunque todo el protagonismo recae sobre Katniss, quien buscará con vehemencia su particular venganza, sin atender a políticas ni estrategias. La verdad es que tras la entrega anterior –un prólogo de esta película donde aparentemente apenas ocurría nada relevante– se agradece que aquí los hechos se precipiten y se dé prioridad absoluta a la acción, obviando discursos, reuniones y la palabrería publicitaria tan presente en la saga. Tiene atractivo la entrada del comando en la ciudad, con esas trampas mortíferas que ha preparado el enemigo, al igual que el director Francis Lawrence sabe crear el clima adecuado en la angustiosa secuencia de los túneles, con imágenes que parecen salidas de Guerra Mundial Z. Pero esa primacía de la acción, bien rodada y con eficaces efectos especiales, con la línea narrativa encabezada por Katniss, deja inevitablemente de lado a muchos personajes que tenían bastante peso en los demás filmes, aquí prácticamente ausentes, como Alma Coin (Julianne Moore), Plutarch (Philip Seymour Hoffman, quien desgraciadamente falleció antes de acabar el rodaje), Haymitch (Woody Harrelson), Effie (Elizabeth Banks), etc. Es un detalle que confirma desde luego la inconveniencia de convertir la última parte de la trilogía literaria en dos películas. Ya se sabe, los intereses comerciales mandan. Como era de esperar el personaje de Katniss es el más interesante y se ve que Jennifer Lawrence ha madurado con el personaje. Aquí vuelve a tener que enfrentarse con serias dudas acerca de su cometido, y a poner en entredicho su liderazgo. Y, por supuesto, nunca está claro de qué lado se inclina y se inclinará su corazón con respecto a Gale y Peeta, una cuestión bastante tratada en el film. Por otra parte, en la línea de toda la saga Los juegos del Hambre: Sinsajo (parte 2) no es un film complaciente y optimista. Se habla explícitamente de venganza y asesinato, único móvil de la protagonista, y el mundo que se pinta no es para nada esperanzador. La historia transmite además un agridulce mensaje sobre la condición humana, siempre ávida de poder, donde el mundo de la política se muestra, una vez más, como ámbito natural de la corrupción y la mentira.

6/10
La modista

2015 | The Dressmaker

Dungatar, un ínfimo villorrio australiano situado en medio del páramo desértico. Corren los años 50 del siglo XX y la conmoción llega al lugar cuando regresa de improviso Tilly Dunnage, modista de renombre que viene de trabajar con las mejores firmas de moda en España, Roma y París. Tilly fue apartada de su hogar y de su madre cuando era una niña, debido a que asesinó a un compañero de clase. O al menos ésa es la noticia que corrió por el pueblo. Ahora, muchos años después, la propia Tilly busca descubrir la verdad, y aunque todo el mundo la mira con reticencia ella les atraerá gracias a su talento con la aguja, la maquina de coser y sus maravillosos diseños.  Película rarita, rarita. La directora australiana Jocelyn Moorhouse no se prodiga mucho tras las cámaras. Tuvo cierto éxito en 1992 con Donde reside el amor y dos años después estrenó la interesante Heredarás la tierra. Ahora, casi veinte años después, entrega su tercera película como directora, con claros puntos en común con las anteriores, como el hecho de centrarse en el mundo femenino, con tendencia al dramón familiar, y de servirse de novelas previas que han tenido cierto éxito. Además siempre ha contado con actrices de gran prestigio. De hecho puede decirse que lo mejor de esta historia es la presencia poderosísima de Kate Winslet. Especialmente en los quince primeros minutos su magnetismo es insuperable. Como los habitantes de la pequeña villa quedamos epatados con su look a lo mujer fatal, su seguridad, su despampanante figura, su desafiante desprecio. Casi es entonces un personaje de cine negro, de viñeta. Y entonces… viene la catástrofe. Ese inicio tan prometedor se viene abajo cuando la modista recién llegada empieza a mostrar su vulnerabilidad y decide interactuar con la comunidad. El tono de la película, inicialmente cercano a la comedia de intriga tiende a desparramarse por todos los géneros y tonalidades, la tragicomedia absurda (del estilo Coen, véase ese hombre que no puede dejar de caminar), el dramón familiar lacrimógeno, el idílico romance, la tragedia sangrienta y vengativa. El espectador no sabe muy bien a qué atenerse y el conjunto acaba por ser totalmente desconcertante. Lo peor es que la trama es tan disparatada que a mitad de película deja de interesar casi por completo, especialmente tras producirse un hecho insólito. Es una lástima porque La modista está bien rodada y la historia prometía, con ese planteamiento tan atractivo de pequeña comunidad llena de secretos, con numerosos personajes extravagantes, odios escondidos y refinados, en medio de una atmósfera inquietante que presagia que algo imprevisto va a salir a la luz. Además de Winslet destaca el delirante papel de Hugo Weaving como policía travestido o el de Liam Hemsworth como el galán perfecto.

5/10
Cut Bank

2014 | Cut Bank

Cut Bank es un pequeño pueblo de Montana, famoso por ser el más frío de América. Al menos así reza un cartel publicitario a la entrada de la localidad. Al joven Dwayne le gustaría salir de allí, irse lejos con su novia Cassandra, que sueña con ser actriz. Además se siente atrapado porque tiene que cuidar de su padre enfermo. Un día, mientras los dos novios pasan el tiempo en su pradera favorita, Dwayne presencia y graba un asesinato. La víctima es el cartero del pueblo. El sheriff comenzará a investigar los hechos... El planteamiento y los personajes de Cut Bank recuerdan sobremanera a los de Fargo: pueblo perdido de Estados Unidos, tipos que quieren engañar con un falso crimen para sacar tajada, y plan fallido que desemboca en un desastre... Pero conforme avanza el relato se ve que el guión de Roberto Patino no ha incluido ni un ápice del humor negro y surrealista de los hermanos Coen. El director Matt Shakman, curtido en series como Mad Men, entrega un thriller singular, historia de asesinos en la América profunda, uno de esos lugares ideales para fabricar y albergar a tipos solitarios, ciudadanos corrientes a los que se cree conocer, sin saber que en realidad son peligrosos psicópatas. Adopta un tono seriote, aunque las andanzas de los lugareños –el sheriff compuesto por John Malkovich, el visitante Oliver Platt, el indio Match– desconciertan un poquito con la forma de actuar, ofreciendo un retrato quizá algo caricaturesco de la idiosincrasia propia y estrafalaria de los grupos humanos de esos sitios remotos. El caso es que las relaciones entre los personajes sugieren una familiaridad soterrada, típica de pueblos pequeños, pero su trato frío y distante (quizá a eso y no a la temperatura se refiera el cartel de entrada al pueblo) se transmite también al espectador, que no se siente muy identificado con sus problemas. Algunas interpretaciones son buenas, especialmente la de Michael Stuhlbarg (Un tipo serio), verdaderamente modélica, pero también las de los mentados Malkovich y Platt. Mucho menos carisma tiene Liam Hemsworth (Los juegos del hambre), que desaprovecha una buena ocasión de brillar en un film muy diferente al resto de su filmografía.

5/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 1)

2014 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 1

Katniss Everdeen es acogida en el distrito 13, y aleccionada por Plutarch, la presidenta Alma Coin alberga grandes esperanzas de que la joven pueda galvanizar el imparable movimiento de rebelión contra el tirano presidente Snow. Las dudas surgen en cómo puede afectarle que Peeta haya quedado atrás, prisionero de Snow. Pues éste lo exhibe en las pantallas de televisión en entrevistas conducidas por Filckerman, con mensajes equívocos y manipuladores que podrían minar la moral de Katniss. La novela con que culmina la trilogía distópica de novelas juveniles de Suzanne Collins ha sido dividida en dos partes, y aquí llega la primera entrega de "Sinsajo", de la que lo menos que puede decirse es que no defrauda. Francis Lawrence sigue describiendo un mundo oscuro, donde se muestran las masacres ejecutadas por un Snow al que no detiene ningún escrúpulo a la hora de trazarse sus objetivos. Las claves que sostienen la trama siguen siendo las de los otros filmes: una innegable madurez en la heroína Katniss, que maneja sus condiciones de liderazgo con humildad, sin que se le suban a la cabeza, y confiando más en la atención sincera a los otros, que en las armas de propaganda, los videoclips patrióticos que desea rodar Plutarch, y que sólo funcionarán sin responden de verdad a las convicciones íntimas de la protagonista. Una vez más la idea de que importan más las personas concretas que las metas abstractas funciona, porque el bien de la colectividad pasa por el bien personal de cada uno de los que sufren la tiranía de Snow; esto permite a la protagonista sacrificarse y tomar las decisiones adecuadas. Las escenas de acción funcionan muy bien, y algunos pasajes que podían haber sido convencionales, como un intento de rescate, funcionan bien por que se combinan paralelamente con otra guerra, la mediática, de innegable interés. Los actores están bien en sus personajes, casi todos arquetípicos, los veteranos Donald Sutherland, Julianne Moore y el fallecido Philip Seymour Hoffman los llenan casi con su sola y poderosa presencia. Destaca especialmente Jennifer Lawrence, que le imprime dramatismo y grandeza en sus momentos culminantes –los relativos a Peeta y Gale, o sus encuentros con las personas sufrientes–, se trata sin duda de una grandísima actriz.

6/10
Arabian Nights

2013 | Arabian Nights

La bella princesa Sheredzade es hecha prisionera y obligada a casarse con el malvado general Sabur, ayudado por  el todopoderoso mago Pharotu. Para evitar consumar el matrimonio Sheredzade le contará mil y una historias a su marido. Los viajes de Simbad, la lámpara de Aladino, las aventuras de Ali Baba. Todos estos personajes son reales y ayudarán al valiente Kamar, amor verdadero de Sheredzade, a luchar contra Sabur y Pharotu.

Los juegos del hambre: En llamas

2013 | Catching Fire

Segunda entrega de la saga iniciada con la exitosa Los juegos del hambre. Aún queda la adaptación de la última de las novelas de Suzanne Collins, Sinsajo, que según está previsto se fragmentará en dos películas. Por primera vez ha habido dos ganadores de “Los juegos del hambre”, Katniss Everdeen y Peeta Mellark, que según la tradición, inician el Tour de la Victoria, por todos los distritos, donde se encontrarán con los familiares de los caídos durante el torneo. Pero la población percibe a Katniss como una rebelde que ha desafiado con éxito al oscuro poder del Capitolio, lo que podría avivar una insurrección. Tras un intento fallido de usar a la muchacha para manipular a la opinión pública, el nuevo y maquiavélico Vigilante Jefe, Plutarch Heavensbee, le dará la solución al presidente Snow, organizar una edición del 75 aniversario de la macabra gesta, que recupere a ganadores de los años anteriores, por lo que como sólo puede ganar uno, lo más probable es que Katniss muera. El director Gary Ross, que realizó un correcto trabajo en la primera parte, cede el testigo a Francis Lawrence (Soy leyenda), que le saca partido sobre todo a la numerosa acción presente en la trama derivando en un tramo final trepidante. Los juegos del hambre: En llamas ofrece la suficiente espectacularidad como para mantener al público ensimismado, pese a que repite forzadamente el mismo esquema, con la protagonista enfrentándose de nuevo a la misma competición, cuando se suponía que no lo tendría que hacer más. Aunque está claro que su público natural son adolescentes, no se realizan concesiones fáciles a este sector, como podrían haber sido, por ejemplo, la sobredosis de diálogos empalagosos, y personajes quitándose la camisa forzadamente de Crepúsculo. Los juegos del hambre: En llamas tiene un tono más adulto incluso que el de su predecesora. A todo esto se le suma que tiene cierto interés su análisis del funcionamiento de la propaganda mediática, en concreto del poder de la televisión para mantener distraída a la población de los verdaderos problemas. Además, Los juegos del hambre: En llamas reincide sobre el sacrificio, el trabajo en equipo, la familia y la necesidad de cuestionar de forma crítica las doctrinas oficiales del poder que promueve la caja tonta. Por su parte, Jennifer Lawrence vuelve a demostrar que su capacidad interpretativa supera con mucho la media, y está bien acompañada por los jóvenes Josh Hutcherson y –en menor medida– Liam Hemsworth. De nuevo choca, quizás, que se haya recurrido a actorazos como Donald Sutherland, Woody Harrelson, Elizabeth Banks, Toby Jones o Stanley Tucci para papeles que apenas tienen presencia. Así y todo, el insuperable Philip Seymour Hoffman no necesita más que un par de secuencias breves para componer a un villano retorcido y memorable.

6/10
El poder del dinero

2013 | Paranoia

Adam Cassidy es un jovenzuelo pirado por las nuevas tecnologías, que junto a un grupo de compañeros lucha por escalar socialmente en Nueva York presentando sin suerte “geniales” ideas para su empresa de telefonía móvil, liderada por el ambicioso Nicolas Wyatt. Éste decide manipular a Adam para intentar batir a su principal rival y antiguo socio Jock Goddard: la idea es prometerle un fabuloso futuro, si acepta espiar industrialmente para él, introduciéndose en la empresa del otro. Harto de una vida humilde en Brooklyn, con un padre enfermo, y atraido por el lujo y el dinero, acepta la propuesta de Wyatt. Thriller que adapta una novela de Joseph Finder, con planteamiento inicial atractivo, pues pretende criticar una sociedad en crisis, obsesionada por la tecnología, donde las oportunidades para los jóvenes son escasas, y donde las metas acaban reducidas a subir a la cúspide del poder, como sea. Aunque medianamente entretenido y con atractivo reparto, el guión falla estrepitosamente. Primero obliga a aceptar ideas imposibles, como la de un Adam capaz de presentar a Goddar un gran invento para ganarse su confianza, y luego incluye todos los tópicos imaginables de joven inexperto tratando de robar información. Casi todos los personajes son excesivamente básicos -los mejores son los veteranos Gary Oldman y Harrison Ford, el resto aportan sobre todo atractivo físico-, y las supuestas sorpresas que depara la trama no lo son tanto. Desde luego Robert Luketic estuvo mucho más atinado en 21: Black Jack, netamente superior.

4/10
Amor y honor

2013 | Love and Honor

Los juegos del hambre

2012 | The Hunger Games

Futuro distópico. América del Norte se ha convertido en Panem, y gobernada desde Capitol, está dividida en doce distritos. Para evitar el enfrentamiento interno, las disputas se resuelven anualmente en los llamados Juegos del Hambre, donde cada distrito elige por sorteo a un chico y a una chica entre 12 y 18 años en un ejercicio de supervivencia en plena naturaleza donde unos se matan a otros, pues sólo puede haber un ganador, que será el único que quede con vida. Se trata también de un modo de entretener a la plebe. Katniss Everdeen, de 16 años, se presenta voluntaria para representar al distrito 12 en sustitución de su hermana pequeña Primrose, que tiene la mala pata de ser escogida por sorteo. Inteligente, juiciosa, hábil en la caza con el arco y las flechas, ella va a participar en los Juegos a su personal manera. Los juegos del hambre es una adaptación de la primera de las novelas de una trilogía juvenil concebida hábilmente por Suzanne Collins, y que en su traslación cinematográfica tiene todas las papeletas para convertirse en un merecido éxito entre los adolescentes. Aunque en la idea de un enfrentamiento a muerte entre adolescente se cita como referencia Battle Royale, novela, película y manga, podrían mencionarse muchas influencias, desde los mitos griegos, los juegos olímpicos y los gladiadores del circo romano, a historias de supervivencia tipo Acorralado o de la frontera, y críticas a la televisión basura de las que fue premonitoria El show de Truman. Incluso podríamos hablar de Matrix en versión adolescente. Sea como fuere, la película que dirige Gary Ross no se limita a un tonto mimetismo, sino que tiene muchas virtudes. Una, no pequeña, es la de ser tremendamente entretenida. Y otra, muy destacable, es la de invitar a los adolescentes, espectadores potenciales del film, a no caer en el adocenamiento de una sociedad aborregada que les impone ciertas reglas del juego. La protagonista, encarnada por esa magnífica actriz que es la joven Jennifer Lawrence, se esfuerza en ser dueña de su destino: se sacrifica por su hermana, desafía a los organizadores de los juegos con salidas inesperadas, y una vez es dejada a su suerte con otros 23 contendientes, “juega” con las reglas que le dicta su conciencia y no con las que le imponen desde fuera, violando su dignidad de persona. Lo que no significa que sea una insensible Rambo femenina, ella es frágil, tiene sentimientos, esta nerviosa cuando su vida se convierte en espectáculo televisivo, y le puede, y mucho, cierta inclinación maternal. Agilidad narrativa, pasajes emocionantes, buenas escenas de acción, dudas sembradas sobre ciertas inclinaciones amorosas, magnífica dirección artística... Y ello evitando la violencia desagradable, aunque sin obviarla. La maquinaria de Los juegos del hambre está montada con cariño y perfectamente engrasada –en el cuidado guión ha participado la propia novelista con Ross y Billy Ray–, y cuenta con personajes interesantes, como el mentor de Katniss, al que da vida Woody Harrelson; aunque no faltan secundarios algo esquemáticos, sin duda por falta de tiempo para perfilarlos mejor, a los que dan vida no obstante buenos actores como Donald Sutherland, Toby Jones, Stanley Tucci, Elizabeth Banks o Wes Bentley; en este sentido se repite los problemas de que adolecía la saga Harry Potter o incluso El Señor de los Anillos, echamos en falta más profundidad en esos roles.

6/10
Los mercenarios 2

2012 | The Expendables 2

Barney y sus mercenarios, después de resolver expeditivamente el secuestro de un millonario chino en Nepal, son requeridos por Iglesia para recuperar una misteriosa caja, que contiene los planos de una mina con toneladas de plutonio ideales para preparar armas nucleares. El muy apropiadamente llamado Vilain liquida a uno de los hombres de Barney, por lo que este clama venganza, al tiempo que salva al mundo y los lugareños de un pueblecito de Albania. Secuela de Los mercenarios, Los mercenarios 2 es más de lo mismo, se toma o se deja, que nadie espere un guión inteligentísimo, por aquello de no vivir de las rentas de la idea del original, hacer una peli reuniendo a los machotes iconos del cine de acción, o sea, Sylvester Stallone, Jean-Claude Van Damme, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Jason Statham, Chuck Norris y compañía. Es más, el film incluye dos "deus ex machina", o sea, situaciones insolubles pero que, porque sí, porque para eso tenemos con nosotros a unos increíbles hombres de acción supermachotes, encuentran fácil arreglo de modo absolutamente disparatado. Humor autoparódico sobre sí mismos de algunos actores, más un ligero toque femenino –la oriental Yu Nan, más las mujeres del pueblo–, la razón de ser de la película no es otra que la de ofrecer explosiones y mamporros para nostálgicos del cine de acción ochentero. Quien busque esto no saldrá decepcionado de Los mercenarios 2, sobre todo de la pelea de Stallone y Van Damme; aunque se echa un poco más de imaginación en las escenas moviditas, que suenan a mil veces vistas.

4/10
La última canción

2010 | The Last Song

Ronnie, una jovencita, y su hermano pequeño Jonah, van a pasar el verano con su padre Steve en una zona playera. Ronnie nunca ha perdonado a su padre que se divorciara, y desde ese momento ha mantenido una actitud de rebeldía que se manifiesta, sobre todo, en su decisión no volver a tocar el piano, a pesar de su innegable talento musical. La convivencia le hará cambiar, así como su encuentro con Will, un guapo chico del lugar.Estamos ante una película con todos los elementos 'romanticones' que caracterizan la obra de Nicholas Sparks. En tal sentido, se trata de un vehículo ideal para preparar la transición de Miley Cyrus, de su personaje adolescente de Hannah Montana a composiciones más adultas. Sin embargo, la sensación es 'operación de ingeniería' algo precipitada. Da fe de ello el hecho de que Sparks escribió el guión del film antes que su novela, y que, según dice, siempre tuvo en mente a Cyrus. El caso es que se encuentran presentes en la trama los diversos tópicos que hemos podido ver en historias urdidas por Sparks, como las de Un paseo para recordar, El diario de Noah y Querido John: amores apasionados, enfermedades mortales, personajes insoportablemente guapos, secretos ocultos, padres que no entienden a sus hijos, hijos que no entienden a sus padres... Todo con una mirada positiva, la idea de que nadie es perfecto, y que hay que esforzarse en la comunicación, para mejorar y perdonar. El problema es que, aun aceptada la 'fórmula Sparks' -a la que se suma la excusa para introducir la canción del título, Cyrus debe cantar, faltaría más-, aquí hay torpeza manifiesta en la introducción de información para el espectador, aportada a trompicones: ahora nos enteramos de que Will pertenece a una familia de ricachones, de pronto sabemos que hubo un accidente mortal, se nos dice luego que el padre estuvo implicado en un incendio, caramba, parece que alguien estaba enfermo y se lo tenía calladito, etcétera, etcétera. Nacen unas tortuguitas, ahora toca una boda, luego un partido de voley playa para lucir tipo, de 'macarrilla' pasa Ronnie a parecer una chica bastante normal... En fin, que hay demasiadas concesiones facilonas bajo el paraguas 'esto es lo que quiere el espectador adolescente, que no es demasiado inteligente'. Sobre las interpretaciones, poco hay que decir. Es muy efectivo el niño Bobby Coleman, que con pasmosa facilidad pasa de la pura simpatía a las lágrimas que exigen los pasajes lacrimógenos. Greg Kinnear no tiene que esforzarse demasiado para resultar convincente como padre. La Cyrus está a lo que está, a procurar 'crecer' como actriz para no quedar fagocitada en un sistema que la identifica como adolescente. Y la apuesta de guaperas con proyección viene de Australia, el desconocido Liam Hemsworth, que llega con vocación de convertirse en ídolo de jovencitas admiradoras de la saga Crepúsculo y similares, a pecho descubierto como mandan los cánones actuales.

4/10
Señales del futuro

2009 | Knowing

En los años 50, en plena Guerra Fría, el cine fantástico y de ciencia ficción reflejaba el terror de la población ante la amenaza de una posible guerra nuclear. En el Nuevo Milenio, era cuestión de tiempo que el género plasmase el miedo de los ciudadanos actuales, ante cuestiones más de actualidad, como los grandes atentados tipo Torres Gemelas, o la incertidumbre económica ante la crisis. Reflexiona sobre el miedo en su último trabajo el especialista en cine fantástico Alex Proyas, que ha demostrado su talento para las atmósferas desasosegantes, y originalísimas ambientaciones, en películas como El cuervo (1994) y Yo, robot. En 1959, una profesora de primaria pide a sus alumnos que dibujen cómo creen que va a ser el futuro. Sus trabajos se meten en una cápsula que permanecerá enterrada hasta medio siglo después. Pasado ese tiempo, la cápsula se abre y su contenido es repartido entre los nuevos niños de la escuela. Caleb –uno de los chicos– recibe un papel que misteriosamente es una sucesión de cifras. El padre de Caleb, John Koestler, astrofísico viudo, descubre que estos números predicen catástrofes que han ocurrido durante todos estos años –dan la fecha, las coordenadas donde ocurrirá el suceso y el número de muertos–. Pero aún quedan tres tragedias a punto de ocurrir. ¿Será capaz Koestler de evitarlas? Aunque no deja de ser un producto un tanto convencional, el guión –obra de un quinteto en el que también está presente el propio Proyas– dosifica muy bien la intriga. El director es capaz de crear una atmósfera malsana, incluye sugerentes paralelismos bíblicos en la línea de Encuentros en la tercera fase, y aprovecha las posibilidades de los efectos especiales, de modo que las secuencias de desastres son bastante apabullantes. Sus actores no realizan grandes alardes –hace tiempo que Nicolas Cage interpreta con el piloto automático puesto–, pero tampoco desentonan. Pese a que el guión es un tanto pesimista, destaca su tratamiento del comportamiento humano ante la fatalidad. Mientras que John Koestler intenta luchar contra la adversidad hasta el final, su padre (el abuelo del niño) afronta con estoicismo lo que le depare el destino, y otro personaje, Diana Wayland (Rose Byrne) –hija de la niña que escribió los números– pierde el control y se convierte en una histérica, lo que acaba siendo la peor opción.

6/10

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