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Biografía

Octavia Spencer

Octavia Spencer

48 años

Octavia Spencer

Nació el 25 de Mayo de 1972 en Montgomery, Alabama, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 2 nominaciones)

La amiga cotilla

26 Septiembre 2011

Bajita y rellenita, Octavia Spencer tiene aspecto de ser la amiga ideal. Tras muchos años de actividad, ha llamado la atención por su papel de mujer cotilla en Criadas y señoras (The Help).

Sexta de siete hermanos, Octavia L. Spencer nació el 25 de mayo de 1972, en Montgomery (Alabama). Tras licenciarse en Artes Liberales, por la Universidad de Auburn, inició su carrera como actriz.

Empezó a trabajar en el cine cuando Joel Schumacher la contrató para participar en la organización del casting de Tiempo de matar. Pero acabó preguntándole al realizador si también podía hacer una audición para un pequeño papel, y así fue como apareció brevemente interpretando a una enfermera.

Desde entonces se prodigó con pequeñas apariciones en numerosas películas como Nunca me han besado, Cómo ser John Malkovich, Esta abuela es un peligro, Spider-Man o Arrástrame al infierno. También rodó numerosos episodios de series, e incluso logró cierta repercusión como secundaria de Betty, versión americana de Betty, la fea, donde era una asistente social. Fue también la enfermera de Rosario Dawson en Siete almas.

Octavia Spencer debutó como actriz teatral en Los Ángeles, con la obra "The Trials and Tribulations of a Trailer Trash Housewife", que ella protagonizaba con la veterana Beth Grant.

Fue elegida para ponerle la voz a Minny, en el audiolibro de Criadas y señoras (The Help). Dejó tan buen sabor de boca que cuando Tate Taylor se disponía a rodar la versión en cine, decidió recurrir a ella para interpretar al mismo personaje. Su papel ha sido bastante aclamado por la crítica.

Oscar
2018

Nominado a 1 premio

Oscar
2017

Nominado a 1 premio

Oscar
2012

Ganador de 1 premio

Filmografía
The Witches

2020 | The Witches

Madam C.J. Walker: Una mujer hecha a sí misma

2020 | Self Made: Inspired by the Life of Madam C.J. Walker | Serie TV

La vida Madam C. J. Walker, la pionera empresaria afroamericana que se convirtió en la primera estadounidense millonaria por méritos propios con su línea de productos para el cuidado del cabello. Contra todo pronóstico, Walker superó los prejuicios raciales y sexuales propios de la era posterior a la esclavitud, las traiciones personales y a la competencia para crear una marca rompedora que revolucionó el cuidado del cabello afro al tiempo que luchaba por un cambio en la sociedad.

Luce

2019 | Luce

El sótano de Ma

2019 | Ma

Recién mudada a un pequeño pueblo de Mississippi con su madre, la joven Maggie intima en su primer día en el nuevo instituto con Haley, y otros tres chicos. El grupo planea acudir a un descampado a darle al alcohol, pero antes la recién llegada deberá encontrar a un adulto que pueda comprar las botellas. Intentará convencer a Haley, asistente en una clínica veterinaria que pasea por allí. En principio, ésta se niega, pero no sólo acaba accediendo, sino que la siguiente vez que les ve insiste en que se queda más tranquila si en vez de beber en medio de ninguna parte lo hacen en su sótano. Sólo les impone una regla: no pueden subir a las habitaciones de arriba. Los muchos lo pasan en grande, y hasta apodan Ma a la enrollada y maternal Haley, que sin embargo pronto empezará a comportarse de forma extraña. Hace tiempo que Octavia Spencer ha demostrado su solvencia como actriz, pero se ha convertido en la Morgan Freeman post #MeToo, pues suelen ofrecerle personajes bondadosos, ya sea la vecina con autoridad moral, en Un don excepcional, matemática con mucha cabeza, en Figuras ocultas, limpiadora con corazón en La forma del agua, y hasta la divinidad suprema en La cabaña. Así las cosas, no sorprende que se haya asociado con Tate Taylor, realizador gracias al cual logró el Oscar en 2012, por la excelente Criadas y señoras (The Help), para dejar constancia de que sabe componer a una malvada de esas que deberían dejar huella, tipo Annie Wilkes, de Misery. Miel sobre hojuelas si produce Bloomhouse, la compañía de Jason Bloom, de donde han salido títulos de serie B con encanto, como Déjame salir, casi siempre con algo de humor. Taylor sabe intrigar en el tramo inicial, gracias a su falta de pretensiones, a que el guión dosifica la información sobre los sucesos que motivan a Ma, y a que parece tener cierto fondo, en torno a las consecuencias del acoso escolar. Pese a lo poco creíble que resulta que unos chavales de hoy en día acepten irse de fiesta a la casa de una señora de mediana edad, Spencer realiza un trabajo modélico, y está bien arropada, sobre todo por la joven casi sin experiencia Diana Silvers (Maggie), Luke Evans (enérgico padre de uno de los chicos) y hasta el propio Tate Taylor, que también ejerce como actor brevemente en la piel de un policía. No acaba de resultar convincente Juliette Lewis (la madre de Maggie), porque la que en los 90 fuera estrella de títulos de El cabo del miedo parece haber perdido expresividad a base de cirugía estética. Pese a todo, acaba siendo un producto completamente predecible. Se estropea en la segunda mitad, con un exceso de secuencias de cuchilladas, que por otro lado no consiguen la necesaria tensión; se nota que Taylor no está del todo cómodo en este género. Se debe suspender la incredulidad con algún detalle, por ejemplo, que el personaje central pase de ser una mujer maquiavélica capaz de llevar a cabo planes más o menos elaborados a una impulsiva psicópata, de un momento a otro.

4/10
Truth Be Told

2019 | Truth Be Told | Serie TV

Poppy Parnell se ha convertido en una celebridad gracias a sus podcasts sobre casos criminales auténticos. El que le lanzó a la fama ocurrió 19 años atrás, cuando el joven de 16 años Warren Cave fue declarado culpable del homicidio de un escritor de best-sellers. El crimen fue cometido en su domicilio, donde vivía con su esposa y dos hijas de gemelas, una de las cuales declaró haber visto a Cave, vecino, entrar en la casa a altas horas de la noche. Pero ahora ha aparecido un vídeo en que cabe deducir que Lanie Burhman fue coaccionada a la hora de lograr su testimonio. Lo que despierta el sentido de culpa de Poppy, que ahora desea lograr la liberación de Cave con una nueva investigación y otra entrega de sus célebres podcasts. Uno de los productos con los que Apple TV+ intenta encontrar su lugar en el cielo del streaming, donde cada vez hay más competencia. La serie creada por Nichelle D. Tramble parte de una novela de Kathleen Barber. Aunque medianamente entretenida, acaba cayendo en la acumulación de elementos melodramáticos e inverosímiles, donde la ocultación de datos y secretos sobre el asesinato que justifica la trama alcanza cotas demasiado increíbles, lo que invita a pensar que la “poli” es tonta, muy tonta; o más bien al espectador no se le supone demasiada inteligencia, se espera que acepte todo lo que se le ofrece. Por ejemplo, cuesta creer que Poppy –y eso que la interpreta una gran actriz como Octavia Spencer– tenga mala conciencia, y sin embargo parece que apenas le afecte que por su empeño investigador se produzca un accidente mortal; o que la hija de esta nueva víctima, tampoco se la vea muy traumatizada, cuando esa muerte fatal se produjo por una tonta discusión en la que ella participaba. Por no hablar del cáncer de la mamá de Cave, o de su nazismo sobrevenido en la cárcel, con vistosos tatuajes. A Aaron Paul le toca componer un personaje incómodo que, de entrada, presenta pocos matices.

5/10
Jake

2018 | A Kid Like Jake

Alex y Greg siempre supieron que su hijo de 4 años Jake, estaba más interesado en cuentos de hadas que en coches de juguete, pero cuando Judy la directora de preescolar les avisa de que lo que parece sólo un juego podría ir más allá que una simple fase, estarán obligados a reflexionar sobre sus roles como padres e incluso como pareja.

Familia al instante

2018 | Instant Family

Pete y su esposa, Ellie, tienen una vida acomodada tras triunfar con su negocio de reforma de casas. Pero han esperado demasiado para formar una familia, por lo que se sienten vacíos, así que tomarán la opción de adoptar, lo que requiere que asistan a clases previas. En una reunión con niños desamparados, conocen a Lizzy, una adolescente que les convence, aunque va en un “pack” con sus dos hermanos más pequeños… Mark Wahlberg ha quedado encantado con el realizador Sean Anders, bajo cuya batuta ha protagonizado Padres por desigual y su secuela, Dos padres por desigual. Ahora produce su tercera colaboración, donde también ejerce como protagonista. Se trata de un film muy superior a aquéllos, pues no sólo acumula momentos que causan carcajadas (la escena de la niña aislada resulta particularmente divertida), sino que también consigue resultar emotiva, y eso que no resulta nada fácil nadar entre ambos extremos. Trata con profundidad el esfuerzo que supone la adopción, dejando claro las dudas y las dificultades a las que se enfrentan quienes han elegido esta opción, pero también las recompensas que les esperan, y queda bastante claro que realizan una labor muy necesaria, para dar una familia normal a chicos que no la tienen. Mark Wahlberg y Rose Byrne han elegido componer a personajes exagerados, pero cumplen con sus tareas. Y están bien secundados, por un lado por veteranos tan eficaces como Octavia Spencer, y por otro por recién llegados como la jovencísima Isabela Moner, y sus expresivos hermanos. Concesión casi inevitable en los tiempos que corren, se incluye una pareja homosexual entre los compañeros de los protagonistas que acuden a las clases de padres adoptivos.

6/10
Un don excepcional

2017 | Gifted

En un pueblecito costero de Florida, Frank Adler lleva una existencia sencilla junto a Mary, la pequeña de la que se hace cargo, con la ocasional ayuda de Roberta, una vecina. Cuando la niña se incorpora a la escuela, su maestra, Bonnie, se queda sorprendida por su increíble talento para las matemáticas. Todo indica que se trata de una superdotada, por lo que aconseja a Frank que la traslade a una escuela especial. Éste se niega rotundamente, pero entrará en escena la abuela, con un plan completamente opuesto. Tanto el realizador, Marc Webb, como el protagonista, Chris Evans, parecen estar huyendo de los superhéroes; el primero dirigió The Amazing Spider-Man y The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro, el segundo ha sido La Antorcha Humana y el Capitán América. Aquí se unen para contar otra historia de habilidades especiales, pero sin elementos fantásticos, y añadiendo una interesante vuelta de tuerca, pues se defiende el derecho del ser humano a no destacar, para llevar una vida normal. Se denuncia el peligro de que los jóvenes con un talento excepcional sean víctimas de quien quiera aprovecharse de ellos, no siempre por dinero, en ocasiones por pura vanidad, lo que trae consigo que no maduren de forma correcta, jugando con otros niños o pasando momentos en familia. No se trata de un film estereotipado, la postura contraria está bien defendida por la abuela, gracias a un buen trabajo de la veterana escocesa Lindsay Duncan (Birdman), cuyo personaje esgrime sólidos argumentos. Al fin y al cabo, los grandes problemas de las matemáticas se han ido resolviendo gracias a personas con una inteligencia superior. De esta forma, sería una irresponsabilidad no cultivar el potencial de cada uno, aprovechando los recursos del sistema educativo. Se trata de dejar pensar al espectador, no darle todo mascado, como se puede comprobar en la mejor secuencia, cuando la chavala pregunta a su tutor por la existencia de Dios al atardecer. Se nota que Chris Evans se siente identificado con su personaje, que busca una vida mundana, al igual que él necesitaba una oportunidad fuera del universo Marvel, y destila química natural con la pequeña McKenna Grace, que ya fue hija de Kiefer Sutherland en Sucesor designado. A Octavia Spencer no le hace falta ni despeinarse para aportar la función de consejera sabia, aunque se la desaprovecha, el carismático gato tuerto tiene más secuencias que ella, y cumple Jenny Slate (Parks and Recreation) como profesora bienintencionada. No se trata de un film extraordinario y redondo, se han visto numerosas historias similares en la pantalla, pero Webb recupera parte de su don, la frescura esgrimida en su primer film, (500) Días juntos, que parecía haber perdido por la tiranía del mainstream.

7/10
La cabaña

2017 | The Shack

Tras el secuestro y asesinato de su hija menor durante una excursión familiar, Mack Phillips cae en una profunda depresión, y le carcome el rencor. Años después del terrible suceso, recibirá una enigmática carta firmada… ¡por Dios! El Creador le explica que como no hablan desde hace tiempo, quiere citarle en la cabaña perdida en los bosques de Oregón donde desapareció la niña. Como ninguna editorial quiso publicar su novela “La cabaña”, William P. Young decidió darle difusión fundando su propia compañía en 2009 con ayuda de sus familiares. Quienes le rechazaron se tirarían de los pelos, pues vendió más de 6 millones de ejemplares. Firma la adaptación al cine Stuart Hazeldine, autor hasta ahora de un único título, el poco conocido Exam. El material resultante está pensado principalmente para el público con inquietudes espirituales, que valorará más el fondo, disculpando que cuente con una puesta en escena sencilla o la desmesurada duración. También irá en gustos el aprecio de su surrealista recreación de la Santísima Trinidad, y que cuente con diálogos algo rimbombantes, muy metafóricos y supuestamente trascendentes, del estilo de los libros de autoayuda de Paolo Coelho. La interpretación de Sam Worthington, protagonista de Avatar, no pasa de correcta, quizás por defectos del guión, que no acaba de dar profundidad a su personaje, ni de mostrar bien las repercusiones de la tragedia en su vida. Se agradece mucho más el entusiasmo natural de Octavia Spencer, presente en esta producción al ser una entusiasta del libro original. Si la actriz oscarizada por Criadas y señoras (The Help) resulta creíble interpretando a Dios, podrá con cualquier papel. También realiza un trabajo acertado el israelí Avraham Aviv Alush (El balcón de las mujeres), que representa a un Jesús cercano, que sirve de guía. La cabaña (The Shack) discurre en torno a las crisis de fe, y los efectos destructivos del odio. Finalmente, ofrece una visión muy positiva sobre la capacidad del ser humano para perdonar.

6/10
La forma del agua

2017 | The Shape of Water

Los años de la guerra fría en Estados Unidos. Elisa Esposito es una mujer muda, con un sencillo trabajo como limpiadora en unas instalaciones militares supersecretas del gobierno, lo que no le impide tener un alma delicada y sensible, que busca dar y recibir amor. Sus mejores amigos son Zelda, compañera del trabajo, y Giles un vecino ya maduro, artista de diseño gráfico cuyos trabajos no son apreciados por empresas que le consideran anticuado. El descubrimiento de que en su lugar de puesto están haciendo crueles experimentos con una extraña criatura anfibia de aspecto humanoide, despierta la sensibilidad de Elisa, que concebirá un plan para liberarlo. Lo que pasa por enfrentarse con Strickland, el responsable de las instalaciones, y verse inmersa en el clásico duelo de espionaje entre rusos y americanos. El mexicano Guillermo del Toro entrega un cuento de hadas que se desarrolla en un contexto histórico bien preciso, esquema que ya utilizó exitosamente en El laberinto del fauno. Aquí la guerra fría reemplaza a la guerra civil española, en vez de un fauno tenemos al humanoide anfibio, y el sádico militar franquista que componía Sergi López encuentra un eficaz recambio en Michael Shannon, que combina la imagen falsamente idílica de padre de familia en un feliz hogar con la de un agente del gobierno cruel e implacable a la hora de cumplir con su deber. Aunque Del Toro no renuncia, por supuesto, a su fuerte personalidad temática y visual, firma el guión del film con Vanessa Taylor, conocida sobre todo en su faceta televisiva donde ha intervenido como productora y libretista en series como Alias, Everwood y Juego de tronos, y que quizá puede aportar un mejor conocimiento de la realidad sociológica estadounidense, elementos como el racismo o la consideración de la mujer. La forma del agua es una película muy de Del Toro, lo que se percibe en su cuidado diseño de producción, en la concepción de la criatura, el laboratorio, la casa de Elisa situada en el mismo inmueble que una gran sala de cine, y en el exquisito gusto en la concepción de los planos, empezando por el fascinante arranque acuático. A la vez, su historia resulta deudora del universo de Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, cierto toque surrealista retro con componente siniestro y la importancia del agua traen a la memoria títulos como Delicatessen y La ciudad de los niños perdidos, y el fuerte personaje femenino compuesto por Sally Hawkins hacen pensar en Audrey Tautou y Amelie. Por supuesto, también se puede pensar en las clásicas de películas de monstruos o en tramas del tipo la bella y la bestia, donde Doug Jones, habitual en el cine del mexicano, vuelve a hacer de anfibio tras su experiencia en la saga Hellboy. El planteamiento lírico de algunos pasajes, la capital historia de amor y la camaradería representada por los personajes de Octavia Spencer –la amiga que todos querríamos tener–, Richard Jenkins –el vecino perfecto– y Michael Stuhlbarg –el inesperado aliado– cuentan con el respaldo de una estructura narrativa sólida. En cambio, pesan algunos trazos gruesos, los toques gore de los que Del Toro parece no poder prescindir –a diferencia de lo que hizo su colega Peter Jackson al abordar el universo de Tolkien–, y el componente erótico que podía haber sido más comedido, aunque se revista a veces de sensual lirismo. En esa relación que parece imposible entre humana y lo que sea, puede verse simbolizada, con calculada ambigüedad, una apuesta por el amor entre dos personas, por muy diferentes que sean, aunque al menos el director mexicano señala, algo groseramente, que estamos siendo testigos de una relación entre seres mujer y varón, lo que no deja de ser una audacia en los tiempos de ideología de género que corren.

7/10
The Free World

2016 | The Free World

Figuras ocultas

2016 | Hidden Figures

Una de esas películas capaces de elevar el espíritu, que hacen pensar que todo es posible cuando uno se deja guiar por la divisa del trabajo bien hecho y de hacer lo correcto. Se basa en hechos reales, y su título alude a los tres personajes femeninos retratados, tres mujeres negras que en los años 60 en Estados Unidos, con la segregación racial plenamente vigente, fueron capaces de labrarse una asombrosa carrera profesional en la NASA, la agencia espacial americana, tarea que compatibilizaban con su trabajo en casa como madres de familia. En el elocuente prólogo en que las seguimos en la niñez, descollando por su pasión científica, vemos cómo son capaces de descubrir bellas y perfectas figuras geométricas en los elementos cotidianos que les rodean. En 2014 un desconocido Theodore Melfi sorprendió con St. Vincent, una divertida comedia con su punto dramático protagonizada por Bill Murray, que se atrevía a plantear en cine la idea de que podemos ser santos en la vida cotidiana, buenas personas, una aspiración que tal vez nos cuesta distinguir en los que nos rodean, quizá porque ni ellos mismos son conscientes de que justamente eso es lo que desean. Ahora, en el fondo, aletea idéntica idea en Figuras ocultas, película de hechuras más clásicas, por partir de personajes auténticos. Y sabe destacar a los personajes que habitualmente estarían en segundo plano, dejando precisamente en este lugar a los heroicos astronautas, incluido el mítico John Glenn, que en otros filmes habrián tenido un protagonismo absoluto, más en esa carrera contrarreloj con los soviéticos durante la guerra fría, por no quedarse atrás en la carrera espacial. Melfi dirige, produce y coescribe con Allison Schroeder con talento, pues tiene la virtud de no atascarse en las aristas de las injusticias que les toca vivir a las tres protagonistas, sin que ello signifique su omisión. La idea es hacer prevalecer el tono amable, se diría que la divisa de Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson –estupendas Taraji P. Henson, Octavia Spencer y la recién llegada Janelle Monáe– es poner a mal tiempo buena cara, y seguir esforzándose un día y otro en hacer las cosas mejor, ya llegará en su momento el reconocimiento, si tiene que llegar. De modo que situaciones como la de tener que perder literalmente un cuarto de hora en ir a la carrera al cuarto de baño, porque en la zona donde trabaja Katherine no hay aseos para "gente de color", se convierte en algo próximo al vodevil, se critica inteligentemente por reducción al absurdo. El guión es modélico a la hora de describir las funciones de Johnson como calculadora, Vaughan como supervisora in pectore que acaba siendo una experta en el recién adquirido superordenador IBM de fichas perforadas, Jackson completando su estudios para ser la primera ingeniera sfroamericana. Y no cae en buenismos anacrónicos a la hora de describir a los personajes blancos de la NASA, grandes profesionales y capaces de detectar lo que es injusto, pero humanos e hijos de su tiempo, lo que puede verse en el jefe del proyecto Kevin Costner, en la encargada de personal Kirsten Dunst, o en el ingeniero celosillo Jim Parsons, dando la vuelta a su Sheldon de The Big Bang Theory.

7/10
The Great Gilly Hopkins

2016 | The Great Gilly Hopkins

Bad Santa 2

2016 | Bad Santa 2

Insurgente

2015 | Insurgent

Nueva entrega de la saga juvenil distópica iniciada por Divergente, con una humanidad dividida en 5 facciones (Verdad, Erudición, Cordialidad, Osadía y Abnegación, cuyos miembros destacan en uno de esos rasgos), más un grupo de personas selectas a los que no cabe aplicar tan fácilmente tal molde (los Divergentes, entre los cuales la joven Tris tiene un talento muy especial), y otros que viven en rebeldía anárquica, al margen del orden establecido (los Abandonados). La reducción a pavesas de Abnegación –incluido el asesinato de los padres de Tris– ha llevado a Jeanine, de Erudición y miembro del Consejo por el que gobiernan las distintas facciones, a declarar la ley marcial, mientras usa a Tris y a sus amigos como chivos expiatorios de lo ocurrido. Pronto sabrá que el mecanismo de seguridad de un valioso objeto con un mensaje crucial de los Padres Fundadores del actual orden social, iniciado 200 años antes, sólo podrá ser desmontado por un Divergente excepcional. Por supuesto, Tris es la persona que necesita. Lo que se dijo en su momento de Divergente, puede decirse de Insurgente, en progresión creciente, y con algunas revelaciones que hacen avanzar la trama: de nuevo tenemos a una heroína juvenil como la de Los juegos del hambre, sobre cuyos hombros recae la responsabilidad de ayudar a la humanidad, aunque se sienta pequeña y sin aptitudes, y tenga miedo y se sienta culpable de lo ocurrido a sus seres más queridos, siempre acechados por la muerte. Los adultos no están a la altura, y los amigos pueden traicionar o no, redimirse o no, el juego de la libertad y de hacer lo correcto, la vida misma, vaya. La trama se desarrollla con buen ritmo, Robert Schwentke entrega sin duda su mejor film desde Plan de vuelo: Desaparecida. Quizá sea algo repetitivo volver a someter a Tris a pruebas relativas a Verdad, Erudición, Cordialidad, Osadía y Abnegación, pero lo cierto es que son momentos poderosos, visualmente por la imaginería de unos efectos digitales bien usados, dinámicamente por el ritmo con que están montados, e interpretativamente, porque sirve para mostrar duelos y dilemas morales de los personajes. Shailene Woodley aguanta las comparaciones con su “prima hambrienta y juguetona” Jennifer Lawrence, y también están bien los chicos, Theo James, Ansel Elgort y Miles Teller. Mientras que las adultas Kate Winslet, y la recién llegada Naomi Watts, saben conceder a sus personajes rasgos interesantes, entre la crueldad brujeril y el frío pragmatismo.

6/10
De padres a hijas

2015 | Fathers and Daughters

De padres a hijas se desarrolla en dos tiempos paralelos. En los 80, el novelista Jake Davis sobrevive a un accidente de coche en el que fallece su esposa. Como consecuencia, sufre un brote psicótico que no le hará desistir de cuidar a Katie, su hija de cinco años, a la que apoda "Patatita". El otro hilo argumental tiene lugar en el presente, cuando esta última se ha convertido en asistente social, que trata de ayudar a una pequeña huérfana, lo que parece ir sobre ruedas, a pesar de que ella misma tiene que lidiar con la adicción al sexo generada por lo que vivió cuando era niña. Gabriele Muccino reincide en la historia de un padre que con tesón trata de sacar adelante a su vástago, aquí una hija, lidiando con los problemas en solitario, tras la memorable En busca de la felicidad. En esta ocasión no encuentra tanta frescura ni alborozo, pues se notan los resortes melodramáticos que deben conducir a la lágrima. Como le pasa en la ficción al protagonista, en un momento de la trama en el que escribe un libro malo con frases como "los tulipanes son bellos, por ahora", corre a veces el peligro de que la tensión dramática se convierta en cursilería barata. Aún así, el italiano rueda con fluidez, imprime cierta elegancia a los puntos más sórdidos del relato, consigue transmitir la fuerza del amor paterno-filial, y explora bien la idea de que todo lo que sucede en la infancia, bueno o malo, tiene después repercusiones en la edad adulta. A Russell Crowe le han confiado uno de esos personajes con incapacidad, en este caso una patología, que suelen tener tirón de cara al Oscar, al estilo de Una mente maravillosa, por la que recibió una candidatura. Aunque el australiano cumple con profesionalidad, no está tan bien como cuando le toca una interpretación más contenida, por ejemplo la de Gladiator, por la que obtuvo la estatuilla. Lo mismo ocurre con Amanda Seyfried, de nuevo a su lado tras Los Miserables el Musical, que convence pero no emociona. Se agradecen más las sutiles composiciones de los secundarios, como Aaron Paul, aspirante a novelista dispuesto a luchar porque su nueva novia supere sus dificultades, la veterana Jane Fonda, una editora casi maternal, Octavia Spencer, la jefa del personaje de Seyfried, Diane Kruger, la cuñada neurótica que quiere arrebatarle al prota a su hija, y sobre todo el siempre sorprendente Bruce Greenwood, que tras una buena recreación del presidente de CBS en La verdad, aquí entrega al esposo de ésta, un abogado sutil y elegante pero maquiavélico.

6/10
Lo mejor para ella

2014 | Black or White

Película de la que da mejor idea su título original, “Black or White”, “blanco o negro”, juego de palabras con el color de la piel y el maniqueísmo de no distinguir los grises a la hora de juzgar situaciones. Sigue a Elliot, que tras enviudar por un accidente mortal de su esposa, deja temporalmente su trabajo para cuidar de su nieta mestiza Eloise, fruto de la relación de su hija –fallecida al dar a luz– con Jess, hombre negro de vida desarreglada. No cuenta con que la abuela negra de la niña va a luchar por la custodia de la niña, que piensa podría enderezar la vida de Jess. Mike Binder, guionista y director de carrera irregular –su mejor trabajo es En algún lugar de la memoria, drama en torno al 11-S–, entrega una cinta sobre desajustes familiares no hiperbrillante –le falta un hervor–, pero que da qué pensar, pues habla de sacrificio y egoísmo, y de adicciones fatales, sin dejar de señalar –y aquí el título español da en el clavo– que al tomar decisiones hay que pensar en los más frágiles, los niños. Produce Kevin Costner, también protagonista como el abuelo de la niña, la cara de una moneda en cuyo reverso estaría el padre, al que da vida Anthony Mackie; el desdén que siente el primero hacia el segundo por sus evidentes problema es matizado por quien sabe que también se enfrenta a sus propios demonios. La abuela negra, interpretada por Octavia Spencer, es quizá un personaje más predecible, mientras que la niña no tiene la importancia de otros chavales objeto de litigio en filmes como Kramer contra Kramer o Campeón, por citar dos posibles referentes, aunque ahí la lucha tiene lugar en un contexto de padres divorciados.

5/10
I Feel Good: La historia de James Brown

2014 | Get on Up

Biopic del cantante James Brown, llamado padrino del soul. Nacido en Carolina del Sur en 1933, Brown tuvo una vida movidita, llena de acontecimientos, y fue desde lo más bajo de la escala social hasta lo más alto. Su infancia fue tremendamente pobre y desafortunada, fue abandonado por sus padres y pasó una temporada en la cárcel. Pero su suerte cambió cuando fue acogido por la familia de su amigo Bob Byrd y formó con él la banda de gospel The Famous Flames. A partir de ese momento, su voz y su personalidad harían el resto y le convertirían en una de las estrellas de la música más famosas de la historia. El director de Criadas y señoras, Tate Taylor, ofrece una película notable, apoyada, más que en el guión o en la fuerza de la historia, en la arrolladora personalidad del protagonista, cuya vida es uno de esos ejemplos modélicos del “american way of life”, el hombre hecho a sí mismo que con talento y trabajo llega a lo más alto. Narrativamente I Feel Good es un film osado ya que juega con el tiempo, adelante y atrás, con demasiada frecuencia y en muchas ocasiones da la sensación de que el único objetivo de ese montaje es romper con el desarrollo natural de los hechos; del mismo modo es opinable el recurso de dirigirse al espectador, como hace el protagonista en varias ocasiones. Aunque, por otra parte, es cierto, ese enfoque fresco y desenfadado cuadra con la personalidad de Brown, un tipo difícil de etiquetar, de una gran singularidad, sin pelos en la lengua y con una libertad de actuación rompedora en su época. Desde luego no cabe duda de que James Brown fue un pionero, tanto en el modo de cantar y sentir el rimo, como en la puesta en escena, incluida una forma de bailar que era un embrión de lo que luego se llamaría “breakdance”, con Michael Jackson a la cabeza. Brown hizo soul, rhythm & blues y muchos le consideran además el creador de funk. Por supuesto, como es habitual en tantas estrellas de este tipo, volcadas en su arte, con el ego desorbitado, la amistad y la vida personal y familiar son harina de otro costal y en Brown esa faceta fue también atípica, nada ejemplar, objeto de sus emociones caprichosas y de sus estados de ánimo. Así lo muestra el film, aunque procure comprender al biografiado y se aleje de excesos que lo hagan desagradable. El no demasiado conocido Chadwick Boseman (42) es el actor que da vida a Brown y desde luego hace un trabajo sobresaliente, aunque a veces pueda resultar algo histriónico. De cualquier forma, le sobra talento y su carrera podría despegar rápidamente. Los secundarios acompañan lo justo, y entre ellos destaca Dan Aykroyd. Y, por su puesto, el film está salpicado de canciones, reconocibles muchas de ellas, segmentos bien escogidos dentro del amplísimo repertorio de Brown, tras sesenta años en los escenarios.

6/10
Red Band Society

2014 | Red Band Society | Serie TV

Paradise

2013 | Paradise

Fruitvale Station

2013 | Fruitvale Station

Oscar, afroamericano de 22 años en Bay Area, San Francisco, no es un “lumbreras”, pero sin duda es “buena gente”. Padre de una niña de 4 años, querría casarse y lograr la estabilidad familiar. Sabe que su madre sufre por sus coqueteos con el mundo criminal, y hace esfuerzos por tener un trabajo honrado y no aceptar trapicheos con drogas. Ya pasó por la cárcel y no quiere volver. El 31 de diciembre es el cumpleaños de su mamá, y se impone la entrañable reunión familiar, y luego bajar al centro a despedir el año. Pero el 31 de diciembre de 2008 va a ser diferente, por desgracia, para Oscar y sus seres queridos. Sencilla pero eficaz película basada en hechos reales, premiada en la sección “Un certain regard” de Cannes y en el Festival de Sundance con los premios del jurado y del público. Se entiende por la naturalidad y frescura con que cuenta la historia el debutante en el largo Ryan Coogler, también negro. No existe autocompasión o amargura en la precisión con que muestra, con mucha humanidad, una trayectoria que se da de bruces con la fatalidad, fruto de los miedos y prejuicios que persisten en la sociedad estadounidense. El protagonista de Fruitvale, Michael B. Jordan, logra hacer creíble a su personaje. La cinta hace un uso adecuado del flash-back para ponernos en antecedentes sobre el pasado que pesa en Oscar, pinta con vigorosos trazos sus lazos familiares, y nos lleva al magnífico tramo del tren y la estación, que se diría ha sido filmado por las cámaras que hoy en día nos acompañan por todas partes, no en balde se ve cómo una viajera capta con su teléfono móvil muchas de las escenas del altercado que tiene lugar.

7/10
Snowpiercer (Rompenieves)

2013 | Snowpiercer

El mundo camina hacia el desastre. Un intento por evitar el calentamiento global ha convertido la Tierra en un planeta congelado. 17 años han pasado desde entonces, y los únicos supervivientes ocupan un tren que nunca se detiene y recorre el mundo entero, una especie de apocalíptico "arca de Noé". Y en el interior impera un tiránico sistema clasista, donde la chusma ocupa el furgón de cola, comiendo verdadera porquería, mientras que los vagones de delante los ocupa la clase dirigente, y los niños que constituyen el futuro de la humanidad. El injusto estado de cosas podría romperse si Curtis decide asumir al fin el liderazgo de una revolución contra el tirano Wilson, el dueño del tren. Pero la hora de la rebelión se diría que nunca acaba de llegar. Primera película en inglés del coreano Bong Joon-ho, director y guionista, que se inscribe en la moda contemporánea del cine con tintes apocalípticos al que él mismo no es ajeno, como demostró en The Host, sobre una criatura nacida de la contaminación radioactiva. El cineasta de ojos rasgados entrega una película dinámica, atravesada del humor bizarro que es su personal marca de fábrica, que a veces puede chocar a la mentalidad occidental. Resulta divertida Tilda Swinton en su papel de excéntrica y cobarde ministra de Wilson, y también hace acto de presencia Song Kang-ho, uno de sus actores habituales, eficaz en su laconismo. El film peca de reiterativo, y los personajes resultan algo esquemáticos, pero al menos Joon-ho se las arregla para que muera quien le parezca, no se ata a las convenciones a la hora de "decidir" quien debe sobrevivir en el mundo congelado para conceder una nueva oportunidad a la humanidad. Las escenas de acción están bien rodadas, los espacios claustrofóbicos bien aprovechados, y los distintos "universos" del tren conceden algo de variedad. La escena final tiene su encanto y concede al espectador espacio para la esperanza.

5/10
Tocando fondo (Smashed)

2012 | Smashed

Kate y Charlie están casados, y aparentemente en su vida abundan las risas y la diversión, pero ambos tienen un problema serio con el alcohol. El bochornoso espectáculo de una vomitona de ella delante de los niños a los que da clase en una escuela, supone un serio primer aviso de la peligrosa pendiente por la que se está deslizando. Otro profesor, consciente de su problema, le invita a acudir a una reunión de alcohólicos anónimos. Tras cierta prevención inicial ella inicia el camino de la desintoxicación, pero en el camino empieza a distanciarse de su esposo. Sobria –y perdón por el fácil juego de palabras– película "indie", acerca de un problema tan serio como el de la adicción al alcohol. Con tono casi documental, y sin concesiones fáciles al sentimentalismo, James Ponsoldt ofrece una historia poliédrica, interesante y realista, acerca de las dificultades para superar el alcoholismo, personales y de relación con los demás: la alegría hueca, el alejamiento de los demás, la construcción de una vida envuelta en la mentira, son elementos con los que se teje una película verista. El film, rodado en tan sólo 19 días sin gran presupuesto, ganó el Premio del Jurado en Sundance, y da pie a buenas interpretaciones nada histriónicas, con mención especial de Mary Elizabeth Winstead. En el reparto está también la oscarizada Octavia Spencer.

6/10
Atraco por duplicado

2011 | Flypaper

Tripp Kennedy consigue llegar a una sucursal bancaria poco antes de la hora de cierre, para realizar una gestión. Ignora que casualmente dos bandas de atracadores han decidido atracar la oficina a la misma hora, por lo que se produce un tiroteo. Kennedy logra poner a salvo a Kaitlin, una cajera, mientras comprueba atónito que ambos grupos de criminales no saben qué harán a continuación. Aunque la premisa podría haber dado juego, fracasa el guión de Jon Lucas y Scott Moore, responsables de Resacón en Las Vegas, su secuela y El cambiazo. No logran ni sacarle humor a la situación, ni desarrollar los personajes, ni evitar estancarse tras los minutos iniciales. Ante esto, poco puede hacer el realizador Rob Minkoff –que paradójicamente ha tenido más éxito por el reestreno casi al mismo tiempo en 3 dimensiones de su película más conocida, El rey león–, que trata infructuosamente de darle ritmo a la historia. En cuanto al reparto, Patrick Dempsey cumple sin resultar memorable, a Ashley Judd le falta papel, y Tim Blake Nelson y Pruitt Taylor Vince resultan exageradísimos como dos criminales de poca monta, que desentonan frente a sus profesionales oponentes.

4/10
Criadas y señoras (The Help)

2011 | The Help

Sur de Estados Unidos, en la década de los 60, cuando arranca el movimiento de los derechos civiles. En Jackson, como en tantas otras localidades de la zona, se da una curiosa relación entre las señoras blancas y sus criadas negras: éstas se ocupan tanto de los hijos de las primeras, que son casi más madres de esas criaturas que ellas mismas; por otro lado, son tratadas con distancia y condescendencia, discriminadas en cuestiones tan absurdas como en el uso del cuarto de baño, que de ninguna manera pueden compartir. La joven Skeeter, recién licenciada en periodismo, vuelve a casa con idea de trabajar en un diario local, pero se encuentra con la desagradable sorpresa de que la mujer negra que la crió ha sido despedida por su madre; ésta y otras injusticias le proporcionan tema para su debut literario, un libro que recoja el testimonio de las afroamericanas pisoteadas; lo que no resulta tan sencillo es que ellas acepten colaborar en medio de una atmósfera donde se juegan no sólo su trabajo sino su integridad física. La película sorpresa del año, escrita y dirigida por el desconocido Tate Taylor -como actor ha tenido papelitos, y dirigió otro largometraje de escasa repercusión, Pretty Ugly People-, que adapta una novela de Kathryn Stockett. Podría decirse que no es perfecta, que debería haberse pulido mejor, que la evolución de algún personaje es brusca, que más matices en otros habrían redondeado la historia... Aunque también podría uno exclamar, ¿y a quién rayos le importa? La realidad es que la trama funciona a la perfección en el nivel emocional, con unos magníficos personajes y un reparto inmejorable, con la carismática Sissy Spacek y los rostros que suenan de Bryce Dallas Howard, Allison Janney y Jessica Chastain, pero también con los menos conocidos y memorables Emma Stone, Viola Davis, Octavia Spencer..., maravillosos en sus composiciones. Hay un algo en el film con el que el espectador conecta, como sucede en Magnolias de acero, Tomates verdes fritos o Paseando a miss Daisy. La película conmueve hasta las lágrimas, y también hace reír, hay un sano sentido del humor. Y todo tiene que ver, por supuesto, con la humanidad de la historia, los dilemas que se plantean, el sentido del bien y del mal perfectamente claro... más, vamos a decirlo claro, la naturalidad con que se trata la unión con Dios, pues si Aibeleen decide dar el paso adelante de colaborar con Skeeter en contar su historia es porque lo ha rezado, porque las palabras del sermón del pastor en su iglesia, a partir del evangelio, le animan a ello, y es que es verdad aquello de que la verdad libera. Son bonitas ideas como la imposibilidad de Aibeleen de contar su historia si no es a través de su oración escrita, lo hablado con Jesús le ayuda a abrirse luego. También está muy bien trazada la relación de Minny, otra criada negra, con su nueva ama, la apestada blanca Celia.

7/10
Halloween II (2009)

2009 | Halloween II

Michael Myers regresa a su antigua casa con el objetivo de resolver un asunto familiar, en el tranquilo municipio de Haddonfield (Illinois). Después de un desafortunado intento de asesinato a su hermana Laurie, le entran más ganas de matar, siendo más peligroso y malvado que nunca.

The Nines

2007 | The Nines

Tres historias entrecruzadas en torno al mundo de los reality shows. Están protagonizadas por un actor con problemas, un presentador televisivo y un aclamado diseñador de videojuegos. El film supuso el debut como director de largometrajes de John August, guionista vinculado a Tim Burton, para el que ha escrito títulos como La novia cadáver o Big Fish. Destaca el trabajo del canadiense Ryan Reynolds, en un triple papel.

4/10
Pulse

2006 | Pulse

A rebufo de grandes éxitos como The Ring (La señal) o El grito –versiones americanas de películas japonesas–, los hermanos Bob y Harvey Weinstein producen este nuevo producto de terror, basado en el original nipón Kairo (2001). Y para asegurar el impacto mediático trae la vitola de estar coescrito por Wes Craven, uno de los grandes nombres del género. La historia narra cómo misteriosamente comienzan a producirse unos horribles suicidios entre los estudiantes de un campus universitario. El detonante parecen ser las conexiones de Internet y una frase que se repite en las pantallas: "¿Quieres ver un fantasma?". Y, efectivamente, unos espectros se dedican a absorberle la vida –al más puro estilo del Imothep de La momia– a todo pardillo que esté "conectado" de algún modo, incluso con un mísero móvil. Como se ve, la cosa no tiene ni pies ni cabeza, y recuerda a MiedoPuntoCom, otra película absurda que jugaba a los crímenes con internet de por medio. El director Jim Sonzero parte de un planteamiento tan inverosímil y ridículo que si logra interesar algo al espectador tendría que darse por satisfecho. La puesta en escena es poco original –campus desérticos, tonos fríos, azulados, ordenadores por doquier, pasillos oscuros, días nublados– y el guión cae en simplismos de receta de terror, con sustitos, ruiditos, imágenes reflejadas, pesadillas, etc., que, por otra parte, tienen lógicamente su eficacia. Y, por supuesto, la protagonista es una rubia de buen ver, como lo fueron en su día Naomi Watts y Sarah Michelle Gellar, pero desgraciadamente Kristen Bell no tiene el mismo gancho.

3/10
Un toque de seducción

2005 | Marilyn Hotchkiss Ballroom Dancing & Charm School

Casi se diría que existe un subgénero de cine romántico en bailes de salón, a juzgar por títulos como ¿Bailamos? (versiones japonesa y americana), Déjate llevar o el documental Mad Hot Ballroom. Aquí es un viudo (Robert Carlyle) el que trata de sobreponerse a su dolor con la terapia del baile, descubierta a la hora de cumplir el encargo de un moribundo. Se trata de una película amable y emotiva, donde con facilidad se derrama alguna que otra lagrimita. Entre el fabuloso reparto destaca la oscarizada Marisa Tomei.

6/10

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