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Biografía

Danny Elfman

Danny Elfman

67 años

Danny Elfman

Nació el 29 de Mayo de 1953 en Los Ángeles, California, EE.UU.

18 Octubre 2006
Escucha una selección de las mejores bandas sonoras de Danny Elfman, desde "Bitelchús" hasta títulos más recientes como "La novia cadáver" o "Mujeres desesperadas".
Filmografía
Las aventuras del Doctor Dolittle

2020 | Dolittle

Tras disparar por accidente a una ardilla, el joven Tommy Stubbins decide llevarla a la mansión del Dr. Dolittle, reputado veterinario que posee el don de hablar con los animales. Le atiende, pese a que tras la muerte de su esposa se ha recluido en su mansión con amigos de todas las especies imaginables, menos humanos, con los que se siente desencantado. Se planteará salir al exterior porque una mensajera, Lady Rose, que ha llegado junto a Tommy, le explica que la reina necesita su ayuda porque está gravemente enferma. El británico Hugh John Lofting escribió en 1920 “La historia del Dr. Dolittle”, que inició una saga de libros infantiles que comprende otros doce títulos. El personaje dio lugar en 1967 a la correcta El extravagante doctor Dolittle, con Rex Harrison, a la imaginativa serie animada Doctor Dolittle, de 1970, y a las prescindibles Doctor Dolittle (1998) y Dr. Dolittle 2 (2001), con un histriónico Eddie Murphy en la piel del protagonista, que ya no aparecía en las siguientes tres secuelas destinadas al mercado doméstico. Resulta curiosa la elección como realizador de Stephen Gaghan, ganador del Oscar al mejor guionista por Traffic, que compone un aceptable espectáculo familiar, con valores positivos, como el respeto a los animales, la necesidad de relacionarse con otras personas, pese a que el hombre no sea perfecto, o las ventajas del trabajo en equipo. Pero el conjunto podría estar mejor rematado. Para empezar, no todas las combinaciones de animaciones CGI con actores resultan convincentes (véase la entrada en avestruz en palacio), pero sobre todo falta alguna secuencia brillante, el humor parece un tanto simplón y el metraje se alarga demasiado. Especializado en personajes sarcásticos, a Robert Downey Jr. no le va nada el protagonista; pero es que el guión no da con diálogos o situaciones en las que pueda demostrar el carisma exhibido en títulos como Iron Man. Algo similar ocurre con actores del nivel de Antonio Banderas, Jim Broadbent y Michael Sheen, cuyos personajes están tan desdibujados que saben a poco. Por no lucirse, ni el director de fotografía, Guillermo Navarro, ni el compositor Danny Elfman están a la altura de otras ocasiones.

5/10
Dumbo

2019 | Dumbo

Revisitación del clásico animado Dumbo, basado en la obra de Helen Aberson, que parecía de difícil adaptación con actores de carne y hueso y animales creados con verdadero realismo con ordenador, pues se trata del largometraje más breve de Walt Disney, y contiene algunos pasajes surrealistas. Tim Burton, que ya participó en un reto de características similares, siguiendo la intención de la factoría de convertir sus filmes de animación en películas con actores, Alicia en el País de las Maravillas, se muestra más inspirado en este film, que conecta bien su cine poblado de criaturas inadaptadas, imaginativas y de buen corazón. Tras el final de la Primera Guerra Mundial, el jinete y adiestrador de caballos Holt Farrier vuelve al circo donde trabajaba en Estados Unidos, pero habiendo perdido un brazo, viudo, y con dos niños, Millie y Joe, a los que cuidar especialmente, pues añoran a su madre, y el progenitor, parco en palabras, se ha vuelto poco menos que un extraño. El entusiasta responsable del espectáculo itinerante, Max Medici, pone a Holt al cuidado del elefante, la señora Jumbo, que da a luz a una criatura de enormes orejas, lo que le convierte en un friki, objeto de burlas y chanzas. Bautizado azarosamente como Dumbo, los niños se hacen muy amigos del animal, y Millie, gran amante de la ciencia, está convencida de que el elefante podría volar gracias a sus grandes orejas, y a la presencia de una pluma. Cuando finalmente ocurre, el visionario V.A. Vandevere pretende llevárselo a su formidable parque temático, junto a todo el circo de los hermanos Medici, asociándose con Max, que se convertiría en vicepresidente. Piensa que Dumbo podría ser todo un éxito, montada en sus vuelos por la bella trapecista Colette. Tim Burton logra combinar la entrega de un entretenido film disfrutable por toda la familia, con la fagocitación de la trama del elefante volador en el entramado de sus intereses creativos personales. Como cabe imaginar, se le ve encantado en el ambiente circense, donde abundan los personajes marginales, el forzudo, la mujer sirena, etcétera, con el padre lisiado y, por supuesto, el más friki de todos, Dumbo, que sigue los pasos de su madre, a la que acusan de haber enloquecido por haber querido defender a su retoño; unidos por su singularidad, todos estos “diferentes”, sabrán sumar fuerzas cuando se hace necesario para ayudar al elefante que da título al film. Además, a Burton se le brinda la oportunidad de dar una visión de quien sería la alternativa oscura de un Walt Disney, Vandevere, personaje encarnado por Michael Keaton y que le emparenta con el aprovechado de las hamburguesas Macdonald en El fundador. Emprendedor y con ideas, pero egocéntrico y dispuesto a pisotear a los demás para hacer realidad sus sueños, el actor –que hizo para Burton Bitelchús, Batman y Batman vuelve– lo compone hábilmente sin apenas despeinarse. De todos modos lo anterior no quita para que Burton se encuentre más encorsetado y con menor capacidad de riesgo, siendo bastante políticamente correcto, incluido el subrayado mensaje en contra del cautiverio animal, que se apañen los circos con los seres humanos, nos viene a decir. Aunque el futuro imaginado en el parque y pasto de las llamas tiene cierta retranca abierta a las interpretaciones. En cualquier caso el balance del film es más que notable, con momentos magníficos, ya sólo la escena de apertura es un maravilloso ejemplo de cómo poner en situación al espectador de un modo exclusivamente visual, sin palabras; y tiene encanto reconocer los numerosos guiños al film animado original, incluido el número de circo en que los payasos deben rescatar al bebé Dumbo de un pavoroso incendio.

7/10
Men in Black: International

2019 | Men in Black: International

Desde pequeña, Molly se ha sentido fascinada por el universo. Y también por conocer sus secretos y las distintas criaturas que lo pueblan desde que conoció siendo una niña a un simpático extraterrestre y presenció cómo borraban la memoria a su padres unos misteriosos hombres de negro. Años después la joven logrará cumplir su sueño de ser admitida en la famosa organización secreta que se ocupa del mundo alienígena y será enviada a la sección de Londres. Con el nombre de M formará equipo con el apuesto agente H, famoso por haber salvado el mundo de su destrucción. Siete años después de la última entrega, llega esta cuarta película de la franquicia de los Men in Black, en donde el artífice de la trilogía inicial, Barry Sonnenfeld, ejerce tan solo de productor. El relevo tras la cámara corre a cargo de un tipo hábil, F. Gary Gray (Fast & Furious 8), que aquí tampoco se estruja demasiado el cerebro para entregar escenas especialmente originales, aunque seguramente tenga bastante que ver el guión de Matt Holloway y Art Marcum, responsables de Iron Man, que no logran revitalizar una saga que ya daba pruebas de agotarse en el film anterior. Ni siquiera sorprende Men in Black: International con las transformaciones alienígenas marca de la casa, alguna pasable hay pero sabe a poco, y se abusa decididamente de parlamentos agotadores que rompen el ritmo de la acción en más de una secuencia. El resultado es correcto, pero quizá le falta al film tomarse un poco más en serio la aventura. Todo es tan ligero que acaba por no importar y en ningún momento se siente la amenaza del mal que presumiblemente va a acabar con el planeta. Los malos no tienen personalidad y así es complicado interesar demasiado. Hay escenas de acción apañadas y siempre quedan lógicamente los efectos especiales, como es habitual bien confeccionados, pero eso ya no es noticia. La gran novedad de fondo, obviamente, es la inclusión de “una” agente como protagonista, lo cual da lugar a más de una gracieta feminista (“mujeres de negro”, y tal), donde se agradece el tono paródico (grande Emma Thompson, que se luce en los dos minutos que tiene en pantalla). También funciona la composición de Chris Hemsworth, un actor que cada vez se ríe más de sí mismo y empieza a encontrar su propia personalidad. Tessa Thompson, sin embargo, no parece la opción más adecuada para su papel, le falta empatía y sentido del humor, algo que sí aporta con creces su diminuto y fiel compañero Peoncín (probablemente el mejor personaje del film), que regala el gag más eficaz y tronchante al referirse en un momento dado a la película El diario de Noa.

5/10
El Grinch

2018 | The Grinch

Como cada año, los habitantes de Villa Quién perturban con sus ruidosas y luminosas celebraciones de Navidad la tranquilidad del Grinch, un ser solitario y gruñón. Decidido a arruinar la alegría de los vecinos (los quiénes) llevará a cabo, con ayuda de su perro Max, y un curioso reno, un siniestro plan que consiste en hacerse pasar por Santa Claus. A éste le espera especialmente Cindy-Lou, adorable niña que ha planeado encontrarse con él junto con sus amigos, para darle las gracias por haber ayudado a su atareada madre. “¡Cómo el Grinch robó la Navidad!”, uno de los grandes clásicos de la Literatura anglosajona para niños desde que se publicó en 1957, dio lugar en 1966 a un excelente mediometraje de animación de 26 minutos, codirigido por Chuck Jones, uno de los grandes del ‘cartoon’, pero como todos los libros del Dr. Seuss, por su extensión resulta complicado de convertir en largometraje, como por desgracia constató Ron Howard que con un exageradísimo Jim Carrey al frente del reparto, logró en 2000 con El Grinch una de las peores versiones en la pantalla del célebre autor, sólo superada por la insoportable El gato (2003), tras la que la viuda, Audrey Geisel, decidió que jamás volvería a permitir versiones con actores reales. Sale mejor parada del empeño Illumination que ya había llevado a la pantalla Lorax: En busca de la trúfula perdida, también basada en otro título del escritor, en 2012, y que puede considerarse una de las mejores traslaciones al cine de su universo, junto a Horton, de Blue Sky. La animación supone un salto cualitativo con respecto a anteriores productos de la compañía, mientras que los diseños de los personajes se adaptan al estilo propio de la casa, sin perder el encanto de las ilustraciones del propio Seuss. También está presente el sello de Illumination en los gags físicos, deudores del cartoon clásico, que le dan al film un tono de comedia disparatada, que sobre todo se meterá en el bolsillo al público infantil. En la banda sonora, el últimamente un poco anquilosado Danny Elfman vuelve a demostrar que le inspiran especialmente los personajes que tratan de sabotear estas fiestas, recuperando parte de la brillantez que demostró en Pesadilla antes de Navidad, una de las cimas de su carrera. Se añaden al original numerosos elementos, por ejemplo Villa Quién no es sólo una aldea, sino una bulliciosa urbe en la que los quiénes utilizan moderna tecnología, por lo que resulta más reconocible para el público actual. Pero sobresale la inclusión en flash-backs de un acertado trasfondo para el protagonista, que explica muy bien por qué se ha convertido en una especie de Mr. Scrooge, y que no sólo aporta tridimensionalidad y humanidad al envidioso protagonista, sino que además añade al film un tema de inmenso interés: las consecuencias nefastas del rencor, frente al poder positivo del perdón. Se nota que sale de la misma factoría que trató tan bien la redención en Gru, mi villano favorito. Por otro lado se mantiene el fondo del original, que pone su acento en las críticas al consumismo exacerbado que predomina en la celebración moderna de las pascuas navideñas.

6/10
No te preocupes, no llegará lejos a pie

2018 | Don't Worry, He Won't Get Far on Foot

Pese a lo que pueda parecer a priori, las vidas de ilustradores reales dan juego en pantalla, como lo demuestran American Splendor (2003), Miss Potter (2006) y hasta la española El gran Vázquez (2010). Cuando rodaron juntos El indomable Will Hunting, el desaparecido Robin Williams (a quien se rinde reconocimiento en los títulos finales) propuso al realizador Gus Van Sant que le reclutara para interpretar a John Callahan, dibujante bastante grosero, que recurría al humor negro o a la irreverencia anticatólica sin ningún pudor. El cineasta ha repescado el proyecto tras el fallecimiento del biografiado en 2010, y después de centrarse en capítulos de series, y en un par de trabajos para la gran pantalla (Tierra prometida y  El bosque de los sueñosl bosque de los sueños), que pese a su interés no han tenido ni de lejos la repercusión de sus filmes de antaño. Alcohólico desde los 13 años, Callahan deambula sin rumbo por la vida hasta que conoce en una fiesta a Dexter, un tipo que le propone ir en coche a otra celebración más animada. Al conducir en estado de embriaguez, éste empotra el vehículo contra un árbol, y aunque él sale casi ileso, Calahan no volverá a caminar. La depresión que sigue a este suceso no hace sino potenciar su afición al alcohol, encerrado en su apartamento, hasta que en una visión, su madre, que le entregó en adopción al nacer, le convence de que ha llegado el momento de rehabilitarse. Contará con la ayuda de Donnie, terapeuta homosexual de estética hippy. Se puede tachar a la cinta de reiterativa en algunos momentos, y en otros de volverse tan caótica como el personaje al que retrata. Pese a su tono sarcástico y gamberro, acaba resultando tan positiva como el film de Van Sant sobre el joven genio de las matemáticas, pues el personaje recorre un camino opuesto al de Ramón Sampedro en Mar adentro, pese a haber quedado postrado a una silla de ruedas luchará por su propia superación personal, aquí se impone salir a tierra firme y no ahogarse. No te preocupes, no llegará lejos a pie tiene también interés cuando apunta otros temas, como la necesidad de aprender a perdonar al prójimo, y también a uno mismo. Abundan las escenas que recuerdan la veteranía de Van Sant, algunas sencillas, como cuando a Callahan le rescatan unos encantadores chiquillos patinadores, otras en momentos clave, como un reencuentro con Dexter, o la última en la que aparece con Donny. Joaquin Phoenix, que finalmente ha reemplazado a Williams, ofrece todo un recital, pues su personaje atraviesa un amplísimo arco de evolución. No desmerecen Jack Black (Dexter), en un registro muy alejado de la comedia, su género favorito, ni Rooney Mara, como angelical psicoterapeuta en pocas escenas. Pero resulta especialmente llamativa la labor de Jonah Hill, totalmente irreconocible en el rol de Donnie.

7/10
Cincuenta sombras liberadas

2018 | Fifty Shades Freed

Tras su boda, Anastasia y Christian se van de luna de miel. Pero lo que promete ser un matrimonio feliz se verá enturbiado… Por un lado por la arquitecta Gia Matteo –contratada para reconstruir la nueva casa de verano del matrimonio–, que coquetea con el millonario, por otro porque Jack Hyde, ex jefe de ella despedido por acosarla sexualmente, parece haber enloquecido y la persigue. Al principio de su carrera, James Foley rodó la excelente Glengarry Glen Ross, basada en la obra de David Mamet, y en los últimos años ha firmado impecables capítulos de House of Cards. Qué lástima que haya acabado haciéndose cargo de las dos últimas entregas de la trilogía basada en las exitosas novelas de E.L. James, que enmascaran una relación dominante-sumisa, basada en la intimidación, de historia romántica. Tremendo que triunfe en las taquillas cuando se supone que se están haciendo campañas para prevenir la violencia en la pareja. Se supone que no quedan más libros (el cuarto vuelve a narrar la misma historia desde la perspectiva de Grey), por lo que 50 sombras liberadas se consideraría una liberación, de no ser porque al lograr tan buenos resultados económicos, los productores podrían alargar la franquicia, pese a todo. Se podría decir que el capítulo final supera en calidad a sus predecesoras, pero entiéndase, esto tampoco es decir mucho, ya que el listón estaba bajísimo. Aquí al menos las secuencias de porno blando a ritmo de éxitos rock y pop están reducidas al mínimo, y aunque son todas calcadas, nunca vienen a cuento y siguen apareciendo esposas, cuero, antifaces y fustas, están pensadas para no resultar excesivamente groseras, dentro de lo que cabe. También se presenta un conflicto central, la venganza del ex jefe de la protagonista, que otorga un poco de interés, una pena que los elementos de thriller estén resueltos con todos los clichés posibles, y una interpretación penosa del villano, Eric Johnson (The Knick), quizás no por culpa suya, sino porque le han puesto un maquillaje ridículo, y además su personaje no podría ser más plano en el guión firmado por Niall Leonard, cuyo único mérito para el papel de libretista consiste… ¡en ser marido de la escritora! Por otro lado, existe un esfuerzo por mostrar una evolución de Grey, el personaje central, que tiene pánico a la paternidad, pero poco a poco va sentando la cabeza. Esto redime en cierta medida que el actor que lo interpreta, Jamie Dornan, no pasa de poner cara de atormentado todo el tiempo, y como en las entregas anteriores demuestra una nula química con su compañera de reparto, una Dakota Johnson que promete brillar más, si le dan personajes mejores en el futuro. Aparte de que los fans de Kim Basinger se horrorizarán de que su personaje sólo aparezca en off, en unos mensajes de móvil, posiblemente para no pagar a la estrella, abundan los momentos ridículos, sobre todo en lo que se refiere a los elementos supuestamente románticos, que no pasan de carantoñas, arrumacos y secuencias cursis, o a la publicidad poco encubierta del coche que conduce el millonario. Pero nada tan risible como la secuencia en la que Dornan toca el piano con voz melosa… Parece sacada de la parodia tipo Aterriza como puedas. En suma, el colofón de una trilogía para masoquistas con poco gusto para el cine.

3/10
Cincuenta sombras más oscuras

2017 | Fifty Shades Darker

Anastasia Steele ha logrado un nuevo trabajo, como ayudante en una editorial. En una exposición fotográfica de un conocido, se reencuentra con el millonario Christian Grey, que le pide que reconsidere retomar su peculiar relación de amo y sumisa. Adrian Lyne puso de moda en los 80 en el cine de las grandes compañías el erotismo escandaloso, pero al menos los actos de sus protagonistas tenían sus consecuencias, pues el marido que probaba la infidelidad daba con una psicópata que ponía en peligro su vida, o la mujer que aceptaba aquella oferta de acostarse con el desconocido que le ofrecía un millón de dólares se daba cuenta de que después su matrimonio ya no era el mismo. Moralina barata, y tardía, pues las entradas se vendían únicamente por el morbo y las secuencias turbias, pero al menos se intuía a lo lejos dónde quedaba el sentido común. Como todo resulta susceptible de empeorar, ni siquiera se atisba el norte en Cincuenta sombras más oscuras, adaptación del segundo volumen de la trilogía superventas de E.L. James, que se podría resumir con una frase que le habría encantado al ya retirado Lyne: ¿se liaría usted con el hombre perfecto a cambio de tolerar la violencia sexual? Así de crudo es el planteamiento de la saga, pero si en la primera entrega la protagonista comprobaba el percal y se retiraba, la continuación resulta aún más retorcida, como promete el título. Ahora el joven, guapo y con dinero, pero pervertido Grey reconoce que esto último va más allá de un 'simple' juego de dominación, pues disfruta con el dolor de su pareja. Ésta en lugar de poner pies en polvorosa se entrega totalmente, pues no sólo parece disfrutar del sadismo, las cadenas, los ganchos para pezones y los grilletes, sino que además pide de vez en cuándo algún que otro azote. De haberse abordado el relato como un drama sobre la degradación de la mujer, podría haber tenido sentido. Pero no, todo conduce a una supuesta felicidad. Un mensaje peligroso en tiempos en los que las muertes por violencia machista inundan los medios de comunicación. ¿Dónde están las voces de las feministas? A nivel cinematográfico el producto resulta pobre, sobre todo porque al otrora glorioso James Foley (¿quién diría que rodó Glengarry Glen Ross?) no le han dejado apartarse mucho del libro. Y si a la trama pobretona del mismo igual le habría sacado algo de tajada un guionista de oficio, resulta que se ha ocupado de la adaptación del guión Niall Leonard, cuyo mayor mérito no son precisamente sus diálogos, bastante torpes, sino… ¡haberse casado con la autora! Frente a una primera entrega lineal, aquí se han intentado introducir elementos de melodrama. Pero ha sido peor el remedio que la enfermedad, pues éstos no sólo son bastante baratos –un jefe de ella que nada más aparecer se huele que va a dar problemas, una antigua sumisa de él que ha acabado de enloquecer—, sino que para más inri se resuelven de forma tan facilona y tópica, que dan risa. Lo peor, que se haya reclutado a una veterana bastante competente, Kim Basinger, incorporada a la saga para la antagonista, una Mrs. Robinson sin apenas peso en la trama que defiende que Grey debe tener a su lado a una novia más sumisa todavía que Anastasia Steele. El resto de secundarios, como la madre –encarnada por otra buena actriz, Marcia Gay Harden– no sólo son igual de planos y prescindibles, sino que además desaparecen y vuelven a reaparecer cuando el espectador ni los esperaba, como el fotógrafo amigo, que no aporta gran cosa. A los protagonistas se les dedica más tiempo, lo que no quiere decir que estén más definidos, pues la ingenua y el millonario con un punto oscuro, que se va de compras y adquiere aerolíneas, son arquetipos de manual. De salvar algo, quizás el esfuerzo de la expresiva Dakota Johnson, que podría dar sus frutos… en otra película. No, la posecita atormentada de Jamie Dornan no cuela.

0/10
Liga de la justicia

2017 | Justice League

En ausencia de Superman, el mundo se ha vuelto más peligroso, como constata Batman cuando se enfrenta a una peligrosa criatura insectoide. Resulta ser uno de los sicarios del alienígena Steppenwolf, que roba a las Amazonas una poderosa caja que custodiaban desde tiempos ancestrales. La princesa de las mismas, Diana, más conocida como Wonder Woman, acude a la llamada del Hombre Murciélago, que pide ayuda para formar un equipo de metahumanos que pueda hacer frente a tan peligroso enemigo. Conseguirán fichar a Cyborg, mitad humano, mitad máquina, el atlante Aquaman y el veloz Flash. Todo indica que Liga de la Justicia iba a ser muy similar a Batman v Superman, el amanecer de la Justicia, o sea una sucesión de combates tan espectaculares como interminables con un tono dramático y trascendente muy exagerado. Tras sufrir una terrible tragedia familiar –el suicidio de su hija–, el director Zack Snyder se vio obligado a abandonar la postproducción del film, siendo sustituido por Joss Whedon, responsable del modelo a imitar, Marvel Los Vengadores, que aparece acreditado como coguionista. Pese a que no logra salvar el carro del todo, ha recortado el metraje previsto, y ha rodado nuevas escenas en las que ha introducido bastante humor. Este cambio le da un tono más luminoso al conjunto, más propio de los cómics, que le viene bastante bien. También acierta la banda sonora, en la que Danny Elfman no ha dudado en meter su propio tema de Batman de los filmes de los 90, y el de Superman, del maestro John Williams. Lo mejor del reparto es el recién llegado Ezra Miller (The Flash), en el que se centra la mayor parte de la comicidad, un poco en la onda de Spider-Man: Homecoming, así como Gal Gadot, aunque su personaje no está tan bien perfilado y aprovechado como en Wonder Woman, su film en solitario. Menos interesantes resultan Batman con una voz ronca patética, un Superman que parece eternamente deprimido, un Aquaman que sobra, y un Cyborg que habría merecido mayor atención. El guión, demasiado esquemático, sobre todo naufraga en lo relativo al estereotipado villano, sin motivación aparente para conquistar la Tierra, salvo hacer el mal. Whedon ha traído como herencia de Marvel las secuencias postcréditos, que Snyder evitaba. Aparecen dos, una al finalizar todos los letreros.

6/10
El Círculo

2017 | The Circle

Por intercesión de una amiga, Mae Holland logra que le contraten para el departamento de atención al público en El Círculo, la empresa más poderosa de internet, fundada por el carismático Eamon Bailey. Éste la animará a formar parte de un experimento innovador que consiste en que compartirá online todo lo que haga las 24 horas del día, con pequeñas pausas para ir al cuarto de baño y poco más… Adaptación de la novela homónima publicada en 2013 por David Eggers, que ha coescrito el guión con el director, James Ponsoldt (Aquí y ahora). Tiene un tono desenfadado, no es casualidad que esté al frente del reparto Emma Watson, pues parece dirigida a los jóvenes, quienes crecieron viéndola actuar como Hermione Granger en la saga de Harry Potter, que hoy por norma general abusan de las redes sociales. Propone (sobre todo para ellos) una reflexión sobre los peligros de exponer la vida privada, se muestra que puede tener partes positivas, por ejemplo el estar siempre frente a la cámara puede prevenir accidentes. Pero todo eso no compensa si se destruye por completo la intimidad, y hasta pueden acabar con las relaciones normales al estilo tradicional, e incluso alejarnos de la familia. Cinematográficamente hablando, se trata de un producto digno, con un buen trabajo de la protagonista, que compone el típico personaje ingenuo que poco a poco va perdiendo la inocencia. Junto a ella, Tom Hanks aporta el magnetismo que se le supone al creador de la compañía, claramente inspirado en Steve Jobs. Por el contrario se desaprovecha a John Boyega (Star Wars, el despertar de la Fuerza), con un personaje mínimo que parece metido únicamente para sembrar la incertidumbre a la protagonista, pero que no está bien desarrollado. El film acaba de forma apresurada, se podía haber logrado más tensión en el desenlace. En cualquier caso, cualquier defecto se pasa por alto porque da que pensar sobre un fenómeno en boga, en la línea de “Nosedive”, el capítulo de la serie Black Mirror dirigido por Joe Wright.

6/10
Alicia a través del espejo

2016 | Alice In Wonderland: Through the Looking Glass

Tras su inolvidable aventura en el País de las Maravillas, Alicia Kingsleigh es ahora una valiente capitana de barco, capaz de afrontar cualquier peligro: “Para hacer lo imposible sólo hay que creer que lo imposible es posible”, dice. Ya en tierra, sin embargo, constatará las dificultades económicas en que se encuentran ella y su madre, por culpa de que no aceptó un matrimonio con Lord Ascot, supuestamente ventajoso. En ese situación será “invitada” a atravesar un espejo de la mansión de Ascot y de repente se encontrará de nuevo en el País de las Maravillas acompañada de sus viejos amigos: la reina blanca, la liebre, los gemelos Tweedledee y Tweedledum, etc. Éstos entonces le pedirán ayuda a Alicia para salvar al sombrerero loco, que sostiene que su familia, muerta hace muchos años, está realmente viva. Para muchos Alicia en el País de las Maravillas pasa por ser una de las peores películas dirigidas por Tim Burton. No convencía la frialdad colorida de sus imágenes, adaptadas del relato de Lewis Carroll. En su favor hay que decir que el original literario es un libro verdaderamente extraño, un juego racional que resta continuamente la emoción que requerirían las aventuras de la protagonista. Seis años después llega Alicia a través del espejo, una impecable y entretenida producción con algunas diferencias importantes respecto de su predecesora. Para empezar Tim Burton da un paso atrás personal y se retira a la labores de producción, cediendo el testigo a James Bobin, hasta ahora conocido por la simpática El tour de los Muppets; y en segundo lugar la guionista Linda Woolverton deja de lado el texto original para idear una historia completamente nueva. Aunque es posible que los más puristas se sientan defraudados, lo cierto es que lo que vemos en pantalla no tiene ni una pizca del libro escrito por Carroll. Felizmente, quizás. Y es que visto que adaptar el cúmulo de situaciones rocambolescas, desconcertantes y surrealistas del texto literario era pinchar en hueso –recordemos que Woolverton escribió también la anterior película–, la guionista británica concibe una historia que, en su fondo, está en las antípodas de Carroll. El clasicismo de la aventura es patente, los conflictos comprensibles, las reacciones de los personajes normales y accesibles a todo tipo de público y, sobre todo, el guión pone en claro el objetivo que ha de perseguir la heroína, su misión es algo que no deja jamás de estar presente en una Mia Wasikowska que cuenta con una presentación modélica como intrépida capitana de barco, con un rol muy alejado de la dulce y curiosa Alicia de nuestra infancia. Esto no significa que el guión no ofrezca ideas muy “carrollianas”, como la inclusión del personaje del Tiempo (Sacha Baron Cohen) o el espectacular desenlace contrarreloj, nunca mejor dicho. Alicia a través del espejo es una trepidante película de aventuras, con el tono exótico del mundo “maravilloso” de Carroll pero esta vez sin confusión posible. La imaginería increíble ideada hace años por Burton se mantiene, al igual que los inolvidables personajes del País de las Maravillas vuelven a pulular alrededor de ella –el sombrero loco, la reina roja, la reina blanca, la liebre de marzo, el gato de Cheshire– pero ahora tan sólo como alentadores en su propósito de ayudar al sombrerero a recuperar a su familia, aunque eso implique peligrosamente retroceder hasta el pasado. Se elude en el film desviaciones de la trama principal así como la intrusión de momentos demasiado inquietantes que puedan dañar la imaginación infantil, al tiempo que se incide con fuerza en las cosas que verdaderamente importan en la vida, en primer lugar la familia –el amor del padre, de la madre–, pero también el sacrificio heroico por los amigos. Y quizá el pasado no pueda cambiarse (lo hecho, hecho está), pero siempre se puede aprender de él, perdonar o pedir perdón, y enderezar así el rumbo del futuro. Ni que decir tiene que el diseño de producción del film es absolutamente asombroso, y aunque en ciertas secuencias se abuse de técnicas digitales –los viajes con la cronosfera pueden resultar un tanto reiterativos–, los paisajes y la coloridísima ambientación están diseñados con un perfecto esmero, realzados en la versión 3D. El trabajo de los actores está ajustado: Mia Wasikowska ofrece una Alicia más cercana esta vez, mientras que el sombrerero loco tiene menos presencia con un Johnny Depp menos sobreactuado. Destaca además una más humana Helena Bonham Carter (la reina roja) y un Sacha Baron Cohen muy competente a la hora de encarnar a su difícil personaje temporal.

7/10
Tulip Fever

2016 | Tulip Fever

La chica del tren

2016 | The Girl on the Train

Rachel Watson no logra superar su divorcio, lo que le ha generado graves problemas con el alcohol. Cada mañana viaja en un tren que pasa junto a la urbanización donde residía con Tom, su ex marido, que ahora vive con Anna, otra mujer. Para evadirse en cierta medida de su depresiva existencia, se entrega al pasatiempo de imaginar la vida, aparentemente idílica, de un matrimonio que vive cerca, al que puede observar a diario desde la ventanilla. Poco después de descubrirla con otro hombre, la esposa desaparece... Tras conciliar a crítica y público con la excelente Criadas y señoras (The Help), el actor reconvertido en realizador Tate Taylor consiguió alabanzas, pero un rotundo fracaso en taquilla con I Feel Good, biopic del cantante James Brown. En esta ocasión, consigue casi lo contrario, críticas desiguales, pero de nuevo una recaudación millonaria con la adaptación de la novela superventas de Paula Hawkins, que venía a ser una actualización de las novelas de misterio de Agatha Christie, pero añadiéndole secuencias de sexo a la mínima, que se supone que es lo que demanda el mercado. La versión fílmica sigue siendo subida de tono, pues realiza pocos cambios con respecto al texto, quizás el más significativo que la acción ha pasado de Londres a Nueva York, pese a contar con una protagonista, Emily Blunt, británica. No acaba de funcionar que se hayan tratado de respetar los cambios temporales y de punto de vista procedentes de la novela, lo que quizás sobrecargue de datos a los espectadores que desconozcan el libro original. En cualquier caso engancha, como suele suceder con el género que Alfred Hitchcock denominaba ‘whodunit’, donde importa sobre todo quién es el autor del delito. En gran medida por el esfuerzo de Blunt, que hace creíble a la depresiva protagonista. La rodea un reparto competente, pues aprueban Tom (Justin Theroux) y su nueva pareja (Rebecca Ferguson), y el matrimonio observado desde el ferrocarril (Haley Bennett y Luke Evans). El espectador que se suba a bordo en busca de un film de consumo más rápido que el AVE habrá quedado satisfecho al final del viaje.

5/10
Somnia. Dentro de tus sueños

2016 | Before I Wake

Tras la muerte en accidente de su hijo, el matrimonio formado por Jessie y Mark adopta a Cody, un muchacho al que le da miedo quedarse dormido. Aunque creen que la causa puede ser algún trauma del pasado, pronto descubrirán la verdad. Sus sueños se materializan en la realidad, lo que a veces se traduce en maravillosas mariposas revoloteando, pero también aparecen terribles elementos de sus pesadillas… El especialista en terror Mike Flanagan se dio a conocer con Oculus. El espejo del mal, un film de serie B poco novedoso pero que más o menos funcionaba. Después ha estrenado con poco tiempo de diferencia, la correcta Hush, la esforzada aunque decepcionante Ouija: el origen del mal y este film poco ambicioso, pero superior a los otros, donde en su línea habitual también ejerce como coguionista. Su mayor atractivo reside en la presencia de Jacob Tremblay, el niño de La habitación, en el mismo registro, como personaje encantador, aunque en realidad esté viviendo una experiencia trágica, aquí de carácter paranormal. Su magnetismo eleva la calidad global. Le acompañan Thomas Jane y Kate Bosworth, que cumplen y poco más, aunque sus papeles de padres en lucha por superar la pérdida de un retoño podrían haber dado más juego. Por lo demás, sus numerosos elementos de drama familiar –en torno a la aceptación de la muerte de los seres queridos– funcionan, sí, pero desconcertarán a los incondicionales del cine de miedo. A quienes sí pudieran sentirse atraídos por ellos, les echará de espaldas sus sustos. En cualquier caso, resulta amena, lo que no es poco, teniendo en cuenta el listón tan bajo del género en los últimos tiempos.

5/10
Cincuenta sombras de Grey

2015 | Fifty Shades of Grey

Anastasia Steele, estudiante de filología, acepta sustituir a su compañera de piso enferma, Katherine, que debía entrevistar para la revista universitaria a Christian Grey, empresario de éxito de 27 años. Días después, el magnate se presenta como por casualidad en la ferretería donde ella se saca un dinerillo trabajando unas horas, y le envía como regalo unos valiosos libros antiguos. Parece inevitable que la muchacha se sienta atraída por este hombre, bien parecido, con un carácter enigmático que resulta atractivo, y que vive en un mundo de lujo. Pero cuando le conoce más, descubre que tiene un lado oscuro. Hollywood ha visto la oportunidad de resucitar la fórmula de las ya trasnochadas películas escandalosas estilo Atracción fatal adaptando la exitosa novela de la británica E.L. James, pues lleva al público un paso más allá en el erotismo mostrando las relaciones sadomasoquistas, vistas hasta ahora en cintas más minoritarias, como Historia de O, pero no en una superproducción. Tras el planteamiento 'novedoso', el film se estanca por completo, y pasa a ser un bucle en el que se suceden las exhibiciones de poderío económico del protagonista, con las morbosas secuencias de cama. No existe ningún giro ni sorpresas que aporten algo, por lo que 50 sombras de Grey resulta sobre todo aburrida. Con este material, y con la productora presionando para que no se cambie nada, no se vaya a estropear la fórmula del éxito, poco puede hacer la realizadora Sam Taylor-Johnson, hasta ahora autora de un único largometraje, Nowhere Boy, de mayor interés. Sólo un personaje pasa de ser un mero arquetipo, el propio Grey, del que se sugiere algo de tridimensionalidad y background. El actor que le interpreta, Jamie Dornan, hasta ahora secundario de títulos como María Antonieta, tiene actitudes, pero le falta carisma que explique por qué despierta tanta fascinación. Por su parte, la protagonista femenina parece demasiado ingenua y esquemática, lo que lastra la interpretación de Dakota Johnson, hija de Melanie Griffith y Don Johnson, que tiene una mirada que denota que cuando tenga más tablas podría llegar a ser una actriz. Asombrosamente, el resto de personajes sólo pasan ocasionalmente por allí, y dicen un par de frases que no aportan nada al conjunto, lo que desaprovecha a alguna actriz de talento, como Jennifer Ehle (la madre de Anastasia) y Marcia Gay Harden (la de Grey). Pero lo realmente preocupante de 50 sombras de Grey reside en el hecho de que se presente en la pantalla como fantasía sexual lo que tiene todos los componentes de relación tóxica, pues Anastasia se siente infeliz por la situación, da su 'consentimiento' por amor a un tipo de relaciones sexuales que le desagradan, y hasta se deja controlar, pues Grey decide incluso qué se pone o qué bebe. El caso resulta tristemente similar al de numerosas mujeres que han sido víctimas de la violencia por sus sentimientos, con la esperanza vana de poder cambiar al agresor. Se explican las perversiones sexuales del protagonista por su traumático pasado, pues su madre biológica drogadicta murió prematuramente, y fue víctima de la pederastia cuando una mujer madura, a la que apodan Mrs. Robinson, le tuvo como esclavo sexual a los 15 años. Pero no se indaga en su problema, se vende la película por el erotismo, y además se le presenta como un tipo sensible que toca el piano, y que además contribuye a causas benéficas, lo que da al film un tono de historia supuestamente romántica, con frases dignas de novela de Nicholas Sparks, aunque totalmente fuera de lugar.

2/10
Vengadores. La era de Ultrón

2015 | Avengers: Age of Ultron

Reunir a un grupo de superhéroes de cómic (Iron Man, Thor, Capitán América, Viuda Negra, Hulk, Ojo de Halcón) interpretados por actores carismáticos (Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Chris Evans, Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Jeremy Renner), que sumando fuerzas como Los Vengadores lograban enfrentarse con éxito a tremendas amenazas de dimensión planetaria y más allá, se reveló como jugada cinematográfica perfecta, la película Marvel Los Vengadores arrasó en taquilla, a la trama mínima para la espectacular acción se sumaba un tejido de relaciones entre superhéroes, con sus pequeños dramas personales y las necesarias dosis de humor. Ahora nuevamente Joss Whedon, director y guionista, insiste en la idea, que sigue siendo resultona, aunque menos novedosa. Una misión del grupo de superhéroes para encontrar cierto cetro que retiene la archienemiga organización Hydra, lleva a un viejo programa de armamentos desarrollado por Tony Stark, y a las terribles amenazas del malvado Ultrón y sus planes para soldados "mejorados", a partir de logros en el campo biológico de tejidos humanos, y donde también tienen cierta importancia cierto par de gemelos milagrosos, Quicksilver y Bruja Escarlata. Todo esto es desarrollado narrativamente con ritmo vertiginoso, entregando escenas de acción visualmente asombrosas, con el listón del "más difícil todavía", típico del espectáculo circense, cada vez en posición superior, la destrucción de edificios y ciudades enteras de una república de Europa del Este, resulta muy llamativa. Al tiempo se desarrollan un poco más los personajes, con ese amor imposible a lo Bella y Bestia que apuntan Viuda y Hulk, más el remanso de paz hogareño de Ojo de Halcón, y los hechizos de la gemela que despiertan diversos fantasmas de nuestros superhéroes. La película es un castillo de fuegos artificiales que disfrutarán sobre todo los más entregados a la causa Marvel. Muy entretenida y espectacular, también cabe decir que es algo más apabullante y confusa que su predecesora, por no decir, sencillamente, cansina. Por fortuna no faltan cierto golpes humorísticos, ese martillo de Thor que arrancará la sonrisa incluso del espectador más estólido.

6/10
The End of the Tour

2015 | The End of the Tour

Cinta basada en hechos reales, describe los cinco días compartidos por el periodista de Rolling Stone, con aspiraciones de triunfar como escritor, David Lipsky, y el novelista que es la sensación del momento gracias a su último libro, "La broma infinita", David Foster Wallace. La historia arranca con la noticia inesperada del suicidio de Wallace en 2008, que le hace rememorar a Lipsky esas jornadas inolvidables de 1996, desde su llegada a su remota casa en Illinois, en un paraje nevado donde sólo le acompañan dos perros, pasando por el viaje a Minneapolis, donde debe terminar el tour de promoción de la novela, hasta el regreso y despedida. El director indie James Ponsoldt –en alza tras recibir el encargo de adaptar el best-seller "El cículo" de Dave Eggers– ha dirigido títulos bastante apañados y nada complacientes, que le sirven para reflexionar sobre la condición humana, como Asignatura pendiente, Tocando fondo y The Spectacular Now. Aquí maneja un guión del desconocido Donald Margulies, que adapta los recuerdos de Lipsky sobre su memorable experiencia con Wallace. Aunque la cinta es algo reiterativa, una especie de continuo toma y daca entre los dos Davides –bien interpretados por Jesse Eisenberg y Jason Segel, los demás personajes son claramente secundarios–, incide con tino en la idea de vacío existencial, el hastío y la inseguridad que tanto sobrevuelan en una sociedad contemporánea que no sabe adónde agarrarse, y más aún en los círculos intelectuales. Lo que no impide intentos de interpretar la realidad, y juzgar a los otros. Resulta interesante y muy sugestiva una idea: que nunca acabamos de conocer al otro –piénsese en el póster con una sorprendente oración de san Ignacio de Loyola que tiene Wallace en su casa–, que deberíamos estar abiertos a sus distintas facetas y no pretender agotar su personalidad dentro de las propias y casi siempre estrechas entendederas. En cualquier caso, se reconocen defectos muy humanos en uno y otro, propios de quien tiene el ego grande: susceptibilidad, juzgar sin tener todos los datos, deseo de reconocimiento, miedo a quedar mal, celos... También la curiosidad morbosa, en lo relativo a la supuesta adicción de Wallace a la heroína, que mediáticamente puede atraer más que otras que son más reales, al alcohol o a la telebasura.

6/10
Big Eyes

2014 | Big Eyes

Recreación del peculiar periplo de Margaret Keane, pintora emparejada con un individuo, Walter Keane, que vendía como si fueran suyos sus extravagantes retratos de niños con ojos enormes, denostados por los entendidos, pero muy apreciados por las masas. Big Eyes aborda a la artista en el momento en el que tras separarse de su marido atraviesa dificultades para mantener a su pequeña. Mientras pinta retratos por poco dinero en el parque, le aborda el seductor y en apariencia encantador Walter... Tim Burton parece haberse dado por enterado de su estancamiento en películas cómodas, muy fieles a su estilo, con sus colaboradores habituales, que no aportaban nada a su filmografía, y últimamente hacían aguas, sobre todo la totalmente fallida Sombras tenebrosas. Por eso ha escogido una historia real, que aunque mantiene elementos que remiten al universo del realizador –sobre todo porque aborda personajes marginales y vuelve a contar con los guionistas Scott Alexander y Larry Karaszewski, autores de la excepcional Ed Wood– se aparta por completo de sus historias siempre estrechamente relacionadas con la fantasía y el terror. Acierta al prescindir de sus inseparables Johnny Depp y Helena Bonham Carter, símbolos de su decadencia y escaso interés por abrir caminos nuevos, y aunque ha vuelto a recurrir como compositor a Danny Elfman, éste ha realizado un apreciable esfuerzo para parecer diferente, entregando una partitura melodramática brillante, sin sus coros de siempre. Big Eyes trata de bucear en las causas de lo ocurrido, sobre todo en el conservadurismo de la época, donde las mujeres lo tenían más difícil para salir adelante en el mundo de la pintura, pero viene a concluir que en realidad el responsable último es el embustero de Walter Keane, y cierta ingenuidad por parte de la bondadosa Margaret. Aparte, realiza una apología de la cultura popular, defendiendo el derecho del público a tener lo que le gusta, por encima de esnobismos y tendencias marcadas por los gurús de turno (el crítico encarnado por el veterano Terence Stamp es de lo mejor de la cinta). Resulta difícil no entresacar de Big Eyes una metáfora de las dificultades que atraviesa la creación artística, y si se sustituye a la pintora protagonista por un cineasta, y al embaucador Keane por un productor, es fácil darse cuenta de que Burton ha dejado mucho de sí mismo en el relato. Quien conozca a Tim Burton no encontrará extraño que sobre todo se encuentre a gusto con el villano, al que no pretende justificar, pero sí retratar con cierto equilibrio, concediéndole al menos su mérito a la hora de vender con sus dotes para el engaño. A pesar del excelente trabajo de Christoph Waltz, lo cierto es que sus rasgos estrafalarios no acaban de encajar del todo con el resto de la película, como los interpretados habitualmente por Depp (por ejemplo, el número que monta en el juzgado desentona bastante). Y finalmente ni éste, ni el personaje de la siempre brillante Amy Adams logran a pesar de sus rarezas conmover como otros ‘freaks’ anteriores del cineasta, rebosantes de humanidad. Una pena, porque en ese caso quizás Big Eyes habría figurado entre las grandes obras del responsable de Eduardo Manostijeras y Big Fish.

6/10
Hitchcock

2013 | Hitchcock

Después de estrenar con gran éxito Con la muerte en los talones, Alfred Hitchcock anda a la búsqueda de ideas para una nueva película. Los asesinatos reales de Ed Gein y el libro de Robert Block inspirado en ellos le seducen para intentar un provocativo film de terror que asusta a la Paramount, Psicosis, hasta el punto de que sólo aceptan, y a regañadientes, distribuirlo, Hitchcock deberá financiarlo. Su paciente y amada esposa Alma Reville acepta, y como siempre, será su fiel sostén para sacar adelante el proyecto, además de hacer al mismo sus propias contribuciones. Hitchcock tiene detrás a Sacha Gervasi, que antes dirigió Anvil. El sueño de una banda de rock, un documental. Se podría caer entonces en el error de creer que la película se ajusta a la perfección a los hechos reales en que se basa. Esto puede ser cierto en lo referente al rodaje –el film adapta un libro de Stephen Rebello sobre el tema–, del que existe abundante información, ya sean los problemas con los estudios y la censura, o la célebre escena de la ducha. Pero en cambio existe bastante espacio para la imaginación en lo referente a la intimidad del matrimonio de Alfred y Alma, tarea a la que se aplica el guionista John McLaughlin. Con los elementos que conforman el imaginario popular del cinéfilo sobre el personaje –a Hitchcock le pirrarían las rubias, era un sádico reprimido debido a una estricta educación, se ocultaba tras una capa de bromas irónicas y con frecuencia crueles...– y un poco de psicoanálisis barato, se acaba cayendo en el cliché y vemos –somos voyeurs nosotros también– a Hitchcock con sus obsesiones, y a Reville paciente, sufriente, y buscando un poco de “aire” con la inocente “aventura” de prestar ayuda a un guionista y escritor, Whitfield Cook. Lo que hay alrededor de esto resulta un tanto vulgar, y sólo el buen hacer de los actores –sobre todo Helen Mirren– evita que la cosa vaya cuesta abajo; en cambio, el recurso a un personaje imaginario, el mismísimo Ed Gein, resulta completamente innecesario y distrae, tan artificioso resulta. Lo cierto es que el film tiene aciertos parciales –está bien Scarlett Johansson como Janet Leigh, y empezar al estilo Alfred Hitchcock presenta es un buen hallazgo–, pero también tópicos innegables, cierta irregularidad en el paso. Quizá el alma de la película acaba siendo...¡Alma!, o sea, la gran Mirren, pues el maquillaje y los esfuerzos de Anthony Hopkins por imitar el acento “british” de Hitchcock, aunque meritorios, tienen el efecto no deseado de sacar de la trama, de hacer pensar al espectador si se parece o no se parece. Un suspense no deseado, suponemos.

5/10
Oz, un mundo de fantasía

2013 | Oz: The Great and Powerful

La película que nos ocupa podría considerarse una precuela del clásico de Victor Fleming de 1939 El mago de Oz, al que rinde homenaje con numerosos guiños, pero sin renunciar a tener personalidad propia. Por supuesto, la base argumental la proporciona la obra de fantasía de L. Frank Baum, y hay conexión entre los personajes del mundo real y el fantástico, o imágenes que retrotraen al clásico. Como en el citado film, se arranca en blanco y negro con formato de pantalla 4:3 para mostrar Kansas en 1905, con el recinto ferial donde Oz ejerce de mago. Acostumbrado a ejercer de embaucador, ante el público y las jovencitas a las que encandila, tras una de sus fechorías de ligón empedernido consigue huir in extremis en globo. Pero atrapado por un tornado, acaba estrellado en un mundo fantástico en color y de pantalla ancha, lleno de criaturas fantásticas, y que curiosamente se llama Oz. Allí según la profecía se espera la llegada de un mago que les salvará de la tiranía de una bruja, aunque no está muy claro cuál es la malvada de tres hermanas que comparten el dominio de las artes mágicas. Sam Raimi, responsable de la trilogía original de Spider-Man, entrega nuevamente una parábola sobre la bondad y las ambiciones que albergan el corazón humano. No tiene la fuerza de su adaptación del superhéroe, falta un guión más sólido y sobre metraje. Pero el conjunto es visualmente deslumbrante. Cierto que hay momentos de verdadero empacho digital, pero a cambio hay pasajes brillantes, destaca todo lo relativo a la muñequita de porcelana, y el clímax de Oz embaucador resulta muy poderoso. Los actores son correctos, aunque a las brujas (Rachel Weisz, Michelle Williams, Mila Kunis) se les podía haber sacado más partido.

6/10
Tierra prometida (Promised Land)

2013 | Promised Land

McKinley, un pequeño pueblo de Pensilvania. Tierras verdes, pastos frescos, casitas y granjas desperdigadas a lo largo y ancho de un bucólico panorama. Hasta allí llegan Steve y Sue, trabajadores de Global Crosspower Solutions, una enorme compañía energética que desea extraer gas en aquellas tierras. Steve es un experto vendedor, conoce la psicología de las personas, y sabe usar los argumentos precisos para convencer. Su misión es comprar acres de terreno a sus diversos propietarios con la promesa de llevarse un porcentaje de las ganancias de la empresa. Económicamente muchos lugareños ven rentable la llegada del gas a su pueblo, pues traería dinero y prosperidad; otros, sin embargo, comprenden que si ceden su terruño –tal como es–, desaparecerá para siempre. La llegada de un activo ecologista pondrá las cosas aún más difíciles a Steve y Sue. Gus Van Sant, uno de los grandes adalides del cine independiente estadounidense, filma la que es sin duda su película más clásica, más convencional incluso, tanto desde el punto de vista del planteamiento como del estilo formal. Tierra prometida (Promised Land) responde al viejo tema de la propiedad de la tierra, tan característico de la colonización del medio oeste norteamericano, cuando unos pocos acres de terreno se convertían en el tesoro más preciado de cualquier pionero. Ahora, sin embargo, en pleno siglo XXI, el dinero y la generación de la riqueza funcionan de modo distinto y los rendimientos que antaño daban de comer a las familias pueden ya ser insuficientes para el mundo moderno. La vida del campo está en extinción, sobrevivir es una hazaña. Y aquí es justo donde entran los usos capitalistas de las grandes corporaciones industriales, empresas que operan a miles de kilómetros pero que tienen el poder de acabar de un plumazo con la tradición y el trabajo de generaciones rurales. El guión de Tierra prometida (Promised Land) está escrito por Matt Damon –en colaboración con John Krasinski–, quien ganó el Oscar al mejor guión en 1997 precisamente con otro libreto propio que dirigió también Gus Van Sant, El indomable Will Hunting. En este caso los dos guionistas –que se reservan también los papeles principales– plantean la cuestión de la tierra, de la propiedad, del futuro del campo, etc., de modo realista, pues el quid de la cuestión es que, por mucho que uno lo niegue, el mundo ha cambiado. En este sentido, el film no intenta dar gato por liebre. Sin embargo, este “no vender la moto” es compatible con que Van Sant descuide un poquito la mesura a la hora de retratar el pueblo en cuestión, un lugar tan absolutamente idílico que la más mínima injerencia industrial resultaría un crimen hasta para el más urbanita. A nadie se les escapa que no todos los pueblos son así... Tampoco resultan muy sutiles, aunque sean muy reales, las manipulaciones y mentiras que pergeñan las empresas cuando lo único que importa es el dinero. De cualquier forma, el guión interesa y en general Tierra prometida (Promised Land) ofrece una valiosa visión del trabajo, de la herencia familiar, del cuidado de la naturaleza, valores que no se pueden comprar porque no tienen precio. Queda entonces la libertad del hombre para decidir si el dinero es la única razón de sus decisiones. Dentro del clásico planteamiento, muy ceñido a posturas y decisiones personales de los personajes, el trabajo de los actores es ajustado, verosímil, especialmente el doble enfrentamiento –en el trabajo y en el amor–, entre Matt Damon y John Krasinski, así como su relación laboral con la estupenda Frances McDormand. Pero hay también un gran acierto al prestar atención a los personajes secundarios, con mención especial para el veterano Hal Holbrook y la risueña Rosemarie DeWitt. Por lo demás Tierra prometida (Promised Land) desprende una sencillez en la historia y en la planificación que recuerda al último Clint Eastwood, mientras que el desarrollo de la trama es sobrio y sereno, agradablemente predecible.

6/10
Epic: el mundo secreto

2013 | Epic

El alma mater de BlueSky Studios en persona, Chris Wedge (Ice Age: La edad de hielo, Robots), dirige Epic. El reino secreto, largometraje con el que la compañía vuelve a tratar de hacer frente a Disney-Pixar y DreamWorks. En esta ocasión adaptan un libro del reputado escritor e ilustrador infantil William Joyce, que ha colaborado con diseños para películas de la casa, y también en Toy Story. El argumento bebe de los cuentos clásicos y la literatura juvenil. De hecho, recuerda a grandes rasgos a Arthur y los Minimoys, saga de libros llevada al cine por Luc Besson. Epic. El reino secreto tiene como protagonista a la chica de 17 años Mary Katherine (aunque prefiere que la llamen M.K. para parecer más adulta). No consigue acercarse a su padre, profesor convencido de que el bosque oculta la existencia de seres diminutos. Sólo empezará a creerle cuando Tara, la Reina de los Hombres hoja, la hace disminuir mágicamente de tamaño, pues necesita que le ayude a salvar una vaina que preservará la vida natural del lugar. Va tras ella el maquiavélico Mandrake, y sus sicarios, los boggan. A nivel técnico, sin llegar a los últimos logros de Pixar, lo cierto es que tiene un gran nivel. Los rasgos humanos no pretenden resultar creíbles, sino que conservan un aire caricaturesco. Pero los movimientos de los personajes, las criaturas y los fondos están elaborados con enorme realismo. Además, los protagonistas tienen entidad propia y bastante encanto. Además no descuida la trama, tan épica como indica el título. Epic. El reino secreto parte de un guión adaptado que funciona a la perfección, compuesto entre otros por James V. Hart, reputado profesional tras títulos como Drácula, de Bram Stoker. Además de un sano mensaje pro conservación de la naturaleza que trae a la memoria Avatar, también aborda las relaciones paternofiliales, y reflexiona sobre la importancia de tratar de entender a los que son diferentes.

6/10
La gran estafa americana (American Hustle)

2013 | American Hustle

Finales de la década de los 70. Irving Rosenfeld y Sydney Prosser son dos estafadores profesiones, con talento especial para embaucar a sus víctimas aconsejándoles desastrosas inversiones financieras y de arte. El agente del FBI Richie DiMaso les desenmascara, pero lejos de querer encerrarles entre rejas, desea que trabajen a sus órdenes para detener a mafiosos y políticos corruptos. Lo que les lleva a tratar con el alcalde de Atlantic City, Carmine Polito, en un curioso timo con un falso jeque árabe que implica a destacados congresistas. A tan complicada telaraña de trampas y fingimientos se suma la crisis conyugal en la que están inmersos Irving y su esposa Rosalyn, con la que tiene un niño, y que enredará la situación dando pie a un cóctel explosivo de engaños y amoríos. David O. Russell coescribe con Eric Singer esta singular comedia de timadores, inspirada libremente en hechos reales, el llamado escándalo Abscam. Responde a las convenciones del género en la línea El golpe, donde se hace abstracción en parte de las consideraciones morales, la idea es que frente a los corruptos malos de verdad, los granujas protagonistas son los héroes de la función, que reclaman la simpatía del espectador; algo que ya trabajó Russell en Tres reyes. Y quizá en 2014 esta película funciona especialmente por mostrar estructuras de corrupción que se remontan atrás en el tiempo más de tres décadas, y que casi parecen inocentes comparadas con las actuales. Toda la idea de personajes disfrazados, acentos simulados, sentimientos escondidos, cuadra a la perfección para hablar de cierta crisis de identidad muy actual, que encuentra una buena forma de expresarse en este tipo de historias de engaño, de la que son muy representivas por ejemplo las series televisivas de espías Homeland y The Americans. En tiempos de pensamiento líquido, se puede mantener una cosa, y casi a renglón seguido la contraria, resulta difícil mostrar convicciones acerca de algo, más allá de la propia supervivencia y la gratificación inmediata. En realidad son ideas semejantes a las que maneja Martin Scorsese en El lobo de Wall Street, la idea de ilustrar una situación preocupante, aunque los logros de La gran estafa americana (American Hustle) resultan más afortunados. La película tiene una estructura convincente, muy ágil, bien apoyada en canciones de la época, con suficientes giros sorprendentes y buenos golpes de humor. Hay al parecer algunos momentos improvisados, pero la cosa más o menos funciona, con un formidable reparto, estupendos ellas (Amy Adams, Jennifer Lawrence) y ellos (Christian Bale, Bradley Cooper, Jeremy Renner, e incluso un inesperado Robert De Niro). El vestuario y aspecto de los personajes, más allá de los descocados escotes de Adams, acentúan, con un aspecto que hoy se nos antoja ridículo, la idea de impostura.

7/10
Donald Rumsfeld: Certezas desconocidas

2013 | The Unknown Known

Donald Rumsfeld, de 81 años, y con importantes cargos en distintas administraciones del gobierno de Estados Unidos, es célebre por sus memoranda pronunciados ante el dictáfono, quizá millones a lo largo de su carrera, más de 20.000 como secretario de defensa bajo la presidencia de George W. Bush, los “copos de nieve” de una singular tormenta. El astuto político le echa valor -el propio director del documental no duda en preguntarle con cierta estupefacción por qué ha accedido a responder a sus preguntas- al someterse a las preguntas fuera de cámara de Errol Morris, autor de un importante documental que seguía a otro antiguo secretario de defensa, Robert McNamara, Rumores de guerra. El documental de Morris es un apasionante duelo dialéctico que si no arroja toda la luz que uno quisiera sobre los puntos oscuros de la política que siguió al 11-S, con la invasión de Irak en busca de armas de destrucción masiva, las detenciones en Guantánamo, las acusaciones de tortura y las vergonzosas vejaciones de Abu Ghraib. La imagen que proyecta Rumsfeld es la de un político de raza, con rasgos maquiavélicos, esa sonrisa con un punto siniestro que asoma en algunas ocasiones. Pero también llegamos a conocer al hombre al que se le han ido las cosas de las manos -Abu Ghraib- y que afirma haber presentado su dimisión dos veces al presidente, mientras asevera que debería habérsele aceptado por el bien de la administración y de su país; o el que se emociona recordando el caso de un soldado que se debate entre la vida y la muerte. Y atrapa su manejo de las palabras, las vueltas que da a la combinación de las que componen el título del documental, para hablar de las “certezas desconocidas”, parece disfrutar con su entrevistador en el juego de imponerse dialécticamente. La narración se compone exclusivamente de las declaraciones de Rumsfeld, él mismo leyendo algunos de sus memoranda o respondiendo a las cuestiones que le plantea Morris, más las imágenes de archivo que a veces le ponen en evidencia. Ello aderezado con imágenes adecuadas -copos de nieve, el mar, gráficos, sobreimpresiones con definiciones de diccionario de las palabras...- y la partitura musical de Danny Elfman, adecuadamente fantasmagórica.

7/10
Men in Black III

2012 | Men in Black III

Tercera entrega de la saga de los “hombres de negro”, dirigida una vez más por Barry Sonnenfeld. El argumento se centra ahora en una ancestral rivalidad entre un malvado alienígena llamado Boris el Animal y el duro agente K. Tras escapar de la prisión donde ha permanecido 30 años, Boris viajará al pasado para matar a K, que es el hombre que le condujo a la cárcel y que le seccionó uno de sus brazos. Men in Black III mantiene todas las constantes de las anteriores películas de la saga, entre ellas las diferencias de carácter entre el pavisoso Agente K (Tommy Lee Jones) y el locuaz agente J (Will Smith), diferencias aquí convertidas en clave de la trama, pues pueden ser consecuencia de un suceso secreto ocurrido en el pasado. Sonnenfeld sigue por otro lado aportando frecuentes golpes de humor, apariciones de alienígenas rarísimos y, por supuesto, estudiadas dosis de acción. Sin embargo, el resultado no pasa de entretenido y es claramente inferior al de las dos anteriores películas. Esto puede deberse a que los gags apenas sorprenden pues se basan en un planteamiento fantasioso que da muestras de estar agotado: falta inspiración y los chistes de Will Smith suenan enlatados, repetitivos. Esa sensación también aumenta porque el tono general quiere ser, en este caso concreto, un poco más serio, debido al propio argumento ideado por un equipo de cuatro guionistas diferentes. Y a la postre esa elección de aportar gravedad al asunto se revela un error. De todas formas, en Men in Black III hay momentos que funcionan, claro está, como la escena en la que se desenmascara a Andy Warhol, el panorama histórico-visual de la caída desde el Chrysler Building y algún otro. Por otro lado, la acción está muy bien rodada, aunque es más escasa que otras veces y a decir verdad el 3D tampoco ayuda mucho a ensalzarla. En cuanto al reparto, se incorpora Josh Brolin (No es país para viejos) en el papel de K en su juventud. El actor es una elección perfecta pues parece una réplica sin arrugas del pétreo agente K. Y también destaca la gran Emma Thompson, cuyo mínimo papel también tiene sus secretos y además regala uno de los gags más tontorrones y tronchantes de la película.

4/10
Sombras tenebrosas

2012 | Dark Shadows

Se diría que Tim Burton anda carente de ideas. Se abrió camino con guiones originales, pero a lo largo de la última década ha entregado entre otras cosas dos remakes –Charlie y la fábrica de chocolate, El planeta de los simios (2001)–, y una aproximación al universo de Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas). Ahora lleva a la gran pantalla Sombras en la oscuridad, culebrón televisivo con tintes sobrenaturales poco conocido fuera de Estados Unidos que se emitió entre 1966 y 1971, alcanzando la friolera de 1.225 episodios. 1752, en la ciudad de Collinsport (Maine). El rico inmigrante inglés Barnabas Collins (cuyo apellido da nombre a la localidad) rompe el corazón de Angelique, que resulta ser una bruja. Para vengarse, ésta incita a su novia a suicidarse, y a él le convierte en un vampiro al que sus vecinos acaban enterrando vivo. Pero en 1972, unos obreros le liberan accidentalmente de su tumba, por lo que vuelve a su mansión, donde residen sus descendientes: la matriarca Elizabeth Collins al frente de su disfuncional familia. Su antigua enemiga sigue viva y se ha convertido en una mujer muy poderosa. Burton mantiene en Sombras tenebrosas su potencia visual, y logra los mejores resultados en las secuencias que ilustra con clásicos de la música de los 70. El elemento nostálgico tiene gran importancia en la trama, que sigue el típico esquema de pez fuera del agua con un personaje del XVIII desfasado que se despierta en el siglo XX. La época de los hippies, cuando transcurrió la infancia del realizador, y de donde proviene la serie, se describe con amabilidad. Tampoco ha perdido el toque para caracterizar como estrambóticos seres a actores de primer orden, como Johnny Depp (en su octava colaboración juntos) y Eva Green (la otra actriz que tienen más peso), una recuperada Michelle Pfeiffer que fue la Catwoman de Batman vuelve, Jackie Earle Haley, Chloë Moretz, la prometedora Bella Heathcote (In Time) y por supuesto, unos Christopher Lee y Helena Bonham Carter, su esposa, a los que suele dar papeles siempre. Por desgracia, Burton no logra remontar el mayor punto débil, un guión muy poco inspirado de su nuevo descubrimiento, Seth Grahame-Smith, al que ha apoyado también como productor de la adaptación al cine de su novela Abraham Lincoln: Cazador de vampiros que dirige Timur Bekmambetov. Para empezar, quedan absolutamente desdibujados todos los secundarios, y aunque el original venía a ser similar a La familia Addams y La familia Monster, en Sombras tenebrosas parecen sobrar todos los descendientes del personaje de Johnny Depp. Está lleno de elementos que no encajan en el universo de Burton, como algún chiste grosero y una escena de sexo sobrenatural, que el realizador parece haber rodado con muy poca autoconvicción. Los golpes cómicos no acaban de funcionar, y el romanticismo decimonónico que pretende imprimir al vampiro protagonista acaba rompiéndose al involucrar a éste en relaciones sexuales. Debido a estos defectos, Burton no puede evitar ofrecer cierta sensación de agotamiento, pues en el fondo, al ritmo de otra partitura de Danny Elfman, ha vuelto a convertir a Depp en inadaptado que a pesar de sus buenas intenciones choca con su entorno, como el protagonista de Ed Wood, Eduardo Manostijeras, Jack Skeleton, etc.

5/10
Frankenweenie

2012 | Frankenweenie

Victor Frankenstein es un chaval apasionado por la ciencia gracias a las fantásticas clases del profesor Rzykruski, con unos padres estupendos, y un perro, Sparky, al que adora. Su afición a los experimentos le hace vivir en un mundo propio, de modo que tiene pocos amigos. Para fomentar su vida social, su padre le "sugiere" que se aficione al béisbol a cambio de darle el permiso para participar en la Feria de Ciencias, un pacto que va a tener funestas consecuencias cuando Sparky muere atropellado. El chico queda absolutamente desconsolado, hasta que inspirado por las clases de Rzykruski, Victor idea un plan para revivir a Sparky aprovechando las tormentas eléctricas habituales en su ciudad, New Holland. Tendrá éxito, pero pronto algunos compañeros querrán repetir su experimento. En 1984 Tim Burton dirigió para Disney un cortometraje que tituló Frankenweenie, el mismo título de esta película, homenaje en clave infantil a la obra de "Frankenstein o el moderno Prometeo" de Mary Shelley y las subsiguientes adaptaciones cinematográficas, rodada en blanco y negro y con actores de carne hueso. Casi tres décadas después recupera y amplia la idea para la misma compañía, manteniendo el blanco y negro, pero filmando muñecos animados fotograma a fotograma por la técnica de stop-motion que vimos en Pesadilla antes de Navidad y La novia cadáver. El resultado del nuevo Frankenweenie, no podía ser de otra manera, es una película muy burtoniana, con unos cuantos personajes, incluido el protagonista Victor, que cuadran con sus clásicos "patitos feos", gente creativa y diferente, a la que cuesta dar con su encaje en un mundo donde triunfa lo convencional. Se dirige, por supuesto, a un público familiar, pero el tono oscuro, los sustos y las bromas macabras acotan un poco el terreno. El film contiene un mensaje sencillo, "la ciencia no es buena ni mala, depende del uso que hagas de ella", y la apelación ha dejarse guiar por el amor a la hora de tomar decisiones, motivo noble frente a la simple satisfacción de los propios caprichos, destacar o ganar un concurso. Con el guión que le ha escrito John August –responsable del libreto de Big Fish, por ejemplo– Frankenweenie amplía su lienzo, mostrando a los compañeros de clase de Victor, ideando una masa enloquecida que quiere matar al "monstruo" muy de Frankenstein, y trufando la película de homenajes al expresionismo, a Drácula, al cine de Alfred Hitchcock –Los pájaros y De entre los muertos (Vértigo) de modo muy claro– y a las películas de criaturas tipo Godzilla. Pero no arriesga demasiado –la consigna de no alejar al público familiar tiene un peso–, lo que se nota sobre todo en el final, que tiene una primera parte muy emotiva y arriesgada, pero que, paradojas, se malogra con una pirueta que reconduce las cosas a lo convencional. De modo que una idea interesante, la de subrayar que la muerte forma parte de la vida, se tiñe de cierta falta de nitidez.

6/10
El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook)

2012 | Silver Linings Playbook

Se diría que David O. Russell –realizador y guionista que ha amasado un gran prestigio aunque se prodiga poco– va buscando cambiar de género en cada uno de sus títulos. Tras la hilarante Flirteando con el desastre, la bélica Tres Reyes, la surrealista Extrañas coincidencias, y la pugilística The Fighter, recupera el tono tragicómico de Spanking the Money, su prometedor debut, en El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook). Pat Solatano (Bradley Cooper) sale de una institución mental tras pasar ocho meses entre sus paredes, por haber perdido los estribos al sorprender a su esposa con otro hombre. Forzado por las circunstancias, puesto que perdió el trabajo y la casa, Pat se ve obligado a vivir con sus padres, y sigue estando alterado, pues habla sin parar y tiene reacciones extrañas. Con ayuda de Tiffany, una adicta al sexo con numerosos problemas pero clara voluntad de regenerarse, Pat tratará de recuperar a su esposa aunque pesa sobre él una orden de alejamiento. El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbooks) adapta una novela de Matthew Quick. Retrata con frescura y una factura típica del cine indie americano el desconcierto que ha provocado la obsesión por el sexo en la sociedad. En un panorama actual bastante sombrío, resultan reconocibles unos personajes traumados, que sufren todo tipo de problemas psiquiátricos, como los protagonistas de este film. El guión del propio Russell huye de maniqueísmos y trata de acercar al público (que no de justificar) la postura del personaje de Bradley Cooper, que tuvo desafortunadamente una reacción violenta al enterarse de golpe de que su mujer le era infiel, y por eso ha perdido cualquier tipo de apoyo, pese a que él fue el engañado. El realizador equilibra muy bien comedia y drama, imprime un tono romántico que se agradece y se luce en secuencias tan logradas como la del baile amateur. Pero sobre todo acierta en el tono positivo y casi siempre elegante. No en vano, el título original alude a la frase de John Milton "cada nube tiene un revestimiento plateado", que vendría a significar "no hay mal que por bien no venga". David O. Russell ha convertido en su marca de fábrica las destacadas interpretaciones de sus actores. En El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook) sobresale especialmente Jennifer Lawrence. Como viuda problemática, promiscua sexualmente que encuentra a su media naranja, la joven actriz realiza una interpretación magistral que la consagra por completo tras sorprender al público en Winter's Bone, y realizar trabajos más convencionales pero efectivos en Los juegos del hambre y X-Men: Primera generación. Junto a ella, un eficaz Bradley Cooper aprovecha su capacidad para los gags divertidos que le hizo famoso tras Resacón en Las Vegas, pero también demuestra que vale para los momentos dramáticos. Cooper y Lawrence están arropados por secundarios de primera categoría, como Robert De Niro, que por una vez en los últimos años escoge la película indicada, y que le saca tajada al tipo obsesionado por el deporte, padre del personaje de Cooper. También llama la atención la madre del mismo, la excelente Jacki Weaver, candidata al Oscar a la mejor secundaria por Animal Kingdom. El resto del reparto no tiene fisuras, con actores como Chris Tucker y Julia Stiles esforzándose en papeles más episódicos.

7/10
The Green Hornet

2011 | The Green Hornet

Adaptación al cine de las aventuras de “El avispón verde”, personaje creado en 1930 para un serial radiofónico por George W. Trendle y Fran Striker. Uno de los grandes impulsores del proyecto es el actor Seth Rogen –protagonista, guionista y productor ejecutivo–, que se declara seguidor del personaje, popular sobre todo en los 60, cuando dio lugar a una serie televisiva con Van Williams y Bruce Lee en su primer papel estadounidense, y cuyas peripecias en algún episodio se entrecruzaron con la serie de Batman de aquel momento. De hecho, el personaje tiene bastantes similitudes con el Hombre Murciélago. Britt Reid es un rico heredero cuyo padre posee un imperio de la comunicación. A la muerte de éste, intima con Kato, empleado de su padre dotado de una asombrosa habilidad para desarrollar aparatos tecnológicos y para el combate cuerpo a cuerpo. Gracias a un vehículo sofisticado dotado de asombrosos adelantos, creado por Kato, y con éste como ayudante, Britt Reid adoptará la identidad del enmascarado Avispón Verde, y tratará de pararle los pies a Benjamin Chudnofsky, el cabecilla del hampa local. Sorprende que se haya encargado de esta cinta el iconoclasta Michel Gondry, autor de la película de culto Olvídate de mí, que se ha olvidado en cierta medida de su estilo surrealista habitual, para filmar una producción de superhéroes que salvo por su lenguaje malsonante va dirigida al público familiar, y de hecho gustará sobre todo a los más jóvenes.   Gondry hace gala de su solvente imaginación visual en las secuencias de acción, en una cinta repleta de golpes de humor en la que se agradecen algunas transgresiones de las reglas del género superheroico, tan recurrido últimamente: en esta ocasión, el sidekick o compañero del héroe es realmente el que sabe hacer las cosas, y el protagonista se presenta como villano, para librarse de las conjuras de los otros delincuentes contra él. Divertirá a los que entren predispuestos a pasarlo bien, y sepan pasar por alto que todo les sonará de otras películas, y que el reparto es desigual. Si bien Christoph Waltz se luce de nuevo en el registro de villano paródico que tanta gloria le dio en Malditos bastardos, y algunos secundarios son excelentes, como Tom Wilkinson o Edward James Olmos, Cameron Diaz se queda en mera comparsa femenina, y el protagonista, Seth Rogen, no queda tan bien aquí como en comedietas ligeras estilo Lío embarazoso.

5/10
Acero puro

2011 | Real Steel

El canadiense Shawn Levy se convirtió en punto de referencia de la industria con Noche en el museo, que arrasó en las taquillas. En Acero puro continúa en el terreno del cine familiar, y de los sólidos efectos especiales, en un film de tono un poco más dramático. Adapta libremente un relato corto del maestro del género fantástico Richard Matheson, que ya dio lugar a "Steel", un recordado episodio de En los límites de la realidad que protagonizó Lee Marvin. Charlie Kenton fue un tenaz boxeador hasta que los humanos fueron reemplazados en el ring por pesados robots que se destrozan a puñetazo limpio. Desde entonces, sobrevive manejando baratos robots con los que combate por dinero en pueblos perdidos. Tras perder al último de sus púgiles destrozado por un toro con el que se enfrentaba en singular liza, Kenton se hace cargo durante un verano de Max, su hijo, al que apenas conoce pues hasta entonces ha vivido todo el tiempo con su madre, prematuramente fallecida. El chico encuentra casualmente en un vertedero de chatarra a un viejo robot concebido como sparring, que demuestra tener actitudes para el combate... Producen Acero puro nada menos que Robert Zemeckis y Steven Spielberg, que como realizador versionó a Matheson en su debut, El diablo sobre ruedas, y que se involucra de nuevo en una historia de robots, después de la saga de Transformers. Sin embargo, se trata de un producto muy diferente, que se aleja del gran espectáculo y de la destrucción masiva de edificios. Estaría más cerca de los clásicos del cine pugilístico, ya que en realidad parece una mezcla de Campeón y Rocky, con la diferencia de que los combates los realizan los robots, lo que le da cierta frescura. El todoterreno Hugh Jackman sale del paso con nota, como siempre, en un papel de perdedor muy en plan El buscavidas, y cuenta para darle la réplica con un niño actor resultón, Dakota Goyo, que fue Thor de pequeño, y que resulta convincente como chaval más maduro en muchos aspectos que su padre. También cumple el elenco femenino, encabezado por Evangeline Lilly (Kate de Perdidos) y Hope Davis, en un breve papel. Una vez más, Levy logra con Acero puro un producto atractivo y ameno para un 'target' muy amplio, con pequeñas notas sobre la responsabilidad familiar, las relaciones paternofiliales, y sobre todo la capacidad del ser humano de superarse a sí mismo. También tienen su valor sus críticas a la reconversión del deporte en espectáculo donde todo vale con tal de ganar de dinero.

6/10
Restless

2011 | Restless

  Enoch es un joven con una extraña afición por acudir a ceremonias fúnebres. En una de ellas conoce a Annabel, una chica marginal como él, amante de las aves y la biología, que padece un cáncer terminal. Ambos conectan, tienen una sensibilidad semejante. Hasta el punto de que Enoch se abre a ella hablándole de su amigo fantasma Hiroshi, un piloto kamikaze muerto en la Segunda Guerra Mundial, y de la trágica muerte de sus padres. Una película arriesgada y rarita, con vocación tal vez frustrada de título “de culto”, están en la producción Brian Grazer, Ron Howard y su hija actriz Bryce Dallas Howard. Dirige Gus Van Sant, con guión del desconocido Jason Lew, y su aire de cuento para “outsiders” hace pensar en Tim Burton, no en balde la hermosa y sencilla partitura musical es de Danny Elfman. Tal vez este cineasta habría insuflado más “alma” a este drama romántico que sólo funciona a ratos. Cierto que Van Sant ha hecho otros filmes sobre jóvenes que no encajan ahí donde se mueven, pero el lirismo burtoniano dibujando “patitos feos” de Eduardo Manostijeras o Big Fish es muy, muy personal. Como en las partidas de barquitos que juegan Enoch e Hiroshi, a veces Van Sant toca las naves del contrario, pero con frecuencia los disparos van al agua. Hay momentos hermosos –la conversación de Enoch y Annabel ante la tumba de los padres de él–, pero también pasajes irregulares, sobre todo a partir de la noche de Halloween. Está muy bien la pareja protagonista, Mia Wasikowska –¡oh, casualidad, una maravillosa actriz burtoniana–, y el desconocido debutante Henry Hopper, ambos exhiben una languidez muy adecuada a sus personajes, el entusiasmo en sus actos nunca es desbordante.  

5/10
El hombre lobo

2010 | The Wolfman

Lon Chaney Jr., hijo de “El hombre de las mil caras”, la gran estrella del terror mudo, siguió los pasos de su padre al protagonizar El hombre lobo (1941), que contaba también con dos de las grandes estrellas del género de la época: Claude Rains y Bela Lugosi. Dirigida por George Waggner, es una de las grandes películas de terror de la Universal. Ahora, la misma productora recupera al mito, en una versión que se inspira en aquel clásico film. Los guionistas Andrew Kevin Walker y David Self han mantenido algunos puntos en común con el libreto original de Curt Siodmak: una importante subtrama romántica, una gitana que lee el futuro. Además, el protagonista, Lawrence Talbot, se llama igual, y también es un noble que vuelve a la majestuosa mansión de su padre en la época victoriana. En esta nueva cinta, Talbot –que pasó una infancia muy dura por culpa de la traumática muerte de su madre– ha perdido a su hermano, que ha sido atacado por una monstruosa criatura que habita en el bosque. Por esta razón, Francis Abberline, inspector de Scotland Yard, ha viajado al lugar para investigar las muertes causadas por este ser. Mientras intenta reconciliarse con su padre, con el que mantiene una relación tormentosa, Talbot se siente atraído por Gwen Conliffe, la prometida de su hermano. Pero después de sobrevivir a duras penas a un ataque de la criatura, Talbot también se transformará en un ser similar. Parecía que este film estaba tan maldito como su protagonista. Iba a ser el salto a la gran superproducción de Mark Romanek, genial director de videoclips que dejó un buen sabor de boca con Retratos de una obsesión. Pero Romanek acabó dejando el proyecto por desavenencias con los productores. Acabó sustituyéndole Joe Johnston, gran profesional que ha demostrado su valía en el terreno del género fantástico con Jumanji, Rocketeer y Parque Jurásico III. Pero Johnston se encontró con que finalizado el rodaje, su monstruo parecía ridículo. La idea era homenajear al original, con un hombre lobo muy parecido, que camina de pie como un humano, al estilo de Chaney o Paul Naschy, pero lo que funcionaba en los años 40 se ha quedado totalmente desfasado, después de películas como Un hombre lobo americano en Londres –que contaba con el mismo maquillador de este film, el inigualable Rick Baker–. Finalmente, Johnston tuvo que rodar planos adicionales para solucionar el problema, con el hombre lobo atacando a cuatro patas. Pero lo que mal andaba mal, mal ha acabado. Es cierto que Johnston se ha esforzado en lograr una ambientación gótica al estilo clásico. Ha filmado también algunas secuencias –un ataque en un poblado gitano, y la huida del monstruo en Londres– que tienen la espectacularidad adecuada. Sin embargo Johnston no consigue superar el principal escollo del film, un guión fallido –tan tópico como ligero– que explica la deserción de Romanek. Los tensos encuentros entre el padre interpretado por Anthony Hopkins y el personaje de Benicio del Toro no tienen interés, y tampoco está muy bien explicado por qué el primero parece empeñado en hacer la vida imposible a su hijo. No se entiende tampoco si la muchacha interpretada por Emily Blunt quiere salvar o matar al hombre lobo al que ama. En estas condiciones, estos esforzados intérpretes, de solvencia probada, poco pueden hacer por evitar el naufragio.

4/10
Los próximos tres días

2010 | The Next Three Days

La pesadilla de una familia corriente. Josh, profesor universitario casado con Lara, y con un niño, Luke, ha salido a cenar con su hermano y su mujer. Han discutido, pero nada del otro mundo. Al poco de volver a casa, la policía irrumpe intempestivamente, y se lleva detenida a Lara, a la que acusan de asesinato. Y en efecto, es condenada, pues todas las pruebas apuntan a que mató a una mujer en un aparcamiento. El tiempo pasa, y las distintas apelacionas no sirven de nada. Tan desesperado está Josh, que empieza a idear un plan de fuga para Lara. Lo que implica pensar no sólo en sacarla de la cárcel, sino en el traslado de la familia al completo a otro país. Paul Haggis (Crash, En el valle de Elah) escribe y dirige un dinámico y hitchcockiano remake de la reciente película francesa Pour elle. Se trata de un angustioso thriller contado desde el punto de vista de Josh, un tipo normal, no especialmente mañoso, que convencido de la inocencia de su esposa acometerá toda clase de acciones arriesgadas para devolverle la libertad. Su motivación, claro está, es el amor, él nunca duda de la esposa, porque la conoce; lo que no quita para que Haggis siembre interrogantes en el espectador. Quizá Haggis estira demasiado la trama en la parte que se refiere a los minuciosos preparativos de la fuga, pero lo hace con la idea de dar verosimilitud a lo que cuenta, se trata de no escamotear al espectador los muchos obstáculos con que se topa Josh, bien encarnado por el siempre convincente Russell Crowe. Desde los tratos con maleantes de diversa calaña, a la mirada preocupada de los padres de Josh, el distanciamiento de Luke de su madre... Es posible que en esta ‘obsesión’ excesiva por atar cabos el director haya tenido en la cabeza Un ciudadano ejemplar, hecha el año anterior y de temática comparable –se incide también en los errores del sistema a la hora de administrar justicia–, aunque bastante menos creíble. De este modo, cuando llega el último tercio de la película, la huida pura y dura, uno puede aceptar trucos y sorpresas destinados a despistar a sus perseguidores. Desde el punto de vista de guión y realización, destaca la escena de la autopista, un alarde de concatenar máximo peligro y tensa calma. Hemos hablado ya del buen trabajo de Crowe, pero conviene subrayar el completo acierto en el resto del reparto.

6/10
Alicia en el País de las Maravillas

2010 | Alice in Wonderland

Vibrante adaptación de las imaginativas obras de Lewis Carroll sobre el viaje de Alicia al País de las Maravillas. Tim Burton, un artista enamorado de los originales, da, a partir del guión de Linda Woolverton, su personal visión de la historia. Lo que implica el despliegue de una imaginería apabullante, que casa bien con las nuevas tecnologías del 3D, aunque sin alcanzar la altura del listón de Avatar, al fin y al cabo a James Cameron le pirran los ‘inventitos’, mientras que Burton se toma esa parte de la creación con más calma. Aunque se basa en Carroll, claro está, y se encuentran presentes sus temas y personajes, hay una mirada relativamente libre en esta incursión de Alicia, una jovencita de 18 años, al País de las Maravillas, como si fuera uno de otros tantos viajes que ha hecho antes allí, siendo niña, y que siempre ha interpretado como si fueran sueños. En esta ocasión Alicia sigue a un conejo también, pero mientras huye de la encerrona que le ha preparado su madre, para prometerla en matrimonio. Gracias a la bebida y a la comida menguará o aumentará de tamaño, para poder acceder al País de las Maravillas. Allí Alicia sabrá que se espera a una joven con su nombre, que debe enfrentarse a un tremendo monstruo, siervo de la reina de corazones. Mientras esquiva a ésta, Alicia tiene ocasión de conocer a variadas criaturas, entre ellos al excéntrico sombrerero loco. Puede ser éste uno de los títulos más comerciales de Burton, pues presenta un ritmo endiablado, y quizá huyendo del recuerdo de la versión animada de Disney, que aburría un tanto a los niños, aquí se planta hasta un duelo final, espectacular batalla climática, que retrotrae a las sagas de El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia, e incluso, por qué no mencionarla, a la reciente Avatar. Las consideraciones sobre sueño y realidad, cuál es la diferencia, o sobre las decisiones que conforman la personalidad, están ahí, pero esquemáticamente. Sobre todo Burton entrega un espectáculo visualmente brillante, donde las criaturas y escenarios digitales presentan un extraordinario fotorrealismo, de modo que los personajes ‘normales’ interaccionan con ellos perfectamente, no hay sensación de ‘engañifla’. Se juega bien al contraste entre el mundo convencional –la fiesta de pedida– y un mundo fantástico que huye de la ñoñería, de atmósfera gótica, bosques frondosos y personajes muy originales, de modo especial la reina de corazones y su ejército. Habrá que estar atentos a la protagonista, Mia Wasikowska, todo un descubrimiento, está muy natural; mientras que Johnny Depp se lo pasa en grande como el sombrerero, con un trabajo contenido lo justo.

6/10
Notorious

2009 | Notorious

El éxito de Ray y En la cuerda floja puso de moda las biografías cinematográficas de celebridades del mundo de la música. Ahora le toca el turno a Notorious B.I.G., celebérrimo entre los seguidores del hip hop, para los que se convirtió en una auténtica leyenda, a pesar de su corta carrera, por su estilo único y su prematuro final. El film sigue la vida de Notorious desde que era un niño marginado en la escuela por su obesidad. Christopher Wallace –verdadero nombre del artista– vivía con su madre, pues su padre se desentendió de ellos por completo. Enseguida abandona los estudios y se convierte en traficante de drogas. Sus experiencias en las calles de Brooklyn las plasmaba en sus particulares letras de estilo rap, que muy pronto le convierten en una celebridad, sobre todo en la Costa Este. Su enfrentamiento con su antiguo amigo Tupac Shakur, representante de los raperos de la Costa Oeste, inició una insana y violenta rivalidad entre los músicos de este estilo de ambos extremos del país, que desembocaría en un trágico final. El realizador George Tilman Jr. ha tardado nueve años en volver a ponerse tras las cámaras, pues dirigió Hombres de honor –también basada en una historia real– en el ya lejano año 2000. Tilman Jr. dirige con eficacia, y prima la música rap, omnipresente en un film que hará las delicias sobre todo de aficionados y seguidores del protagonista. Por lo demás, cuenta con un buen trabajo de Angela Bassett, como sufrida madre del protagonisa, y de Derek Luke –el productor musical que le hace famoso–. No desentona el debutante Jamal Woolard, que interpreta al protagonista, y ha sido escogido posiblemente por su parecido físico, aunque ha tenido que engordar muchos kilos para interpretarlo.

5/10
Terminator Salvation

2009 | Terminator Salvation

Digna, pero no memorable. Así es la cuarta entrega de la saga comenzada por James Cameron, sobre un futuro poco halagüeño dominado por las máquinas. En esta ocasión es el gran Christian Bale quien interpreta al humano John Connor, jefe de la resistencia contra los terminators en un planeta desolado y apocalíptico. Hay en el año 2018 un grupo de líderes de esa resistencia, que dirige los combates contra Skynet desde la base secreta que tienen bajos las aguas en un submarino; pero Connor es el líder natural, considerado entre la gente de a pie como una especie de profeta o mesías. Ahora su esposa espera un niño, pero él sigue intrigado con las grabaciones que le dejó su madre Sarah, sobre todo con las que se refieren a su padre viajero en el tiempo, Kyle Reese, a quien debe localizar y salvar antes de destruir la base principal de las máquinas enemigas. Porque sólo así logrará que éste conozca a su madre en el pasado. Encontrará un inesperado aliado en Marcus, un condenado a muerte en 2002, que se ha convertido en alguien muy diferente de quien fue en el pasado. Lo mejor que se puede decir de este film es que se inserta bien en la saga. Miedo nos daba que McG fuera el director, pero el caso es que este hombre videoclipero rueda bien, al servicio de la historia, y si acaso cabe reprocharle cierta frialdad en la narración, aunque ésta ya se encuentra presente en el guión de John D. Brancato y Michael Ferris. Sigue la idea de contraponer maquina y hombre, entre los que se puede producir un cierto intercambio de roles: a quien se veía como robot demuestra humanidad, mientras quien está dotado de espiritu toma decisiones maquinalmente. Esto se nota en el conflicto que surge alrededor del misterioso Marcus, que provoca dudas en Connor y en la guerrera de la resistencia Blair. Se nos antoja demasiado serio Christian Bale como líder, como si su responsabilidad para salvar al mundo diera un excesivo hieratismo a su interpretación; más interesante es la perplejidad de Marcus, aunque le falta hondura a la actuación de Sam Worthington. De alguna forma se nota que McG no es un director de actores, no logra que los distintos personajes despeguen de sus moldes arquetípicos. No obstante, la historia tiene garra, se sigue con interés, y sabe insertar guiños para los conocedores de la saga. Y hay suficientes escenas de acción para que los ojos del espectador no se despeguen de la pantalla en ningun momento. Hay un buen trabajo en la construcción de un escenario post-holocausto nuclear, y buenos pasajes con los distintos terminators en acción, incluido uno que deviene en agradable sorpresa. Entre los "gadgets" nuevos destacan los mototerminators, y un robot gigante que se diría primo hermano de los Transformers.

6/10
Destino: Woodstock

2009 | Taking Woodstock

El Festival de Woodstock, celebrado los días 15, 16 y 17 de agosto de 1969 en White Lake, estado de Nueva York, “tres días de paz y música” que congregaron a más de medio millón de jóvenes, más los que se quedaron en el camino, se ha convertido en icono de una época política convulsa, en que Estados Unidos perdió definitivamente su inocencia y en que el movimiento hippy preconizaba aquello de “haz el amor, y no la guerra”, un deseo despreocupado e ingenuo de alcanzar cierto estado de “nirvana”, difícil de tener luego una encarnación en el mundo real. El taiwanés Ang Lee, con la colaboración de su guionista habitual James Schamus, sitúa Destino: Woodstock en ese contexto, aunque su punto de vista es el del joven Elliot Tiber, cuya intervención fue tan decisiva como inesperada para que pudiera tener lugar el evento. En efecto, las autoridades de la cercana localidad donde se iba a celebrar retiraron el permiso, y Tiber, presidente de la Cámara de Comercio de su pueblo, aprovechó la ocasión de contar con la aprobación de un evento de esa categoría, pero de diminutas dimensiones, para ofrecer el lugar a los promotores del Festival. La idea era ayudar a sacar adelante el cutre motel regentado por sus padres, pero las repercusiones serán mucho mayores, no sólo en lo que se refiere al histórico concierto, sino a las vidas personales de hijo y progenitores. Lee y Schamus intentan algo harto difícil, y no les sale del todo, pese al empaque de su producción. Pueden justificarse señalando que ellos sólo cuentan una pequeña parte de la historia, pero se esperaba una radiografía más perfecta de lo que fue Woodstock. Su visión resulta demasiado idílica y parcial, la de quien añora un espíritu que sería necesario recuperar, sin admitir su falta de sustancia. La define bastante bien la metáfora de la llegada del hombre a la Luna, acontecida un mes antes de celebrarse el Festival, y que viene a hablar de seres que se adentran en territorio desconocido, que hollan por primera vez, una aventura cuya influencia posterior en sus vidas es difícil de vaticinar; por otro lado, también existe otra lectura, la del modo de decir popular “estar en la Luna”, o sea, no enterarse. Y en efecto, ver a esos ríos de jóvenes en busca de algo, que no saben lo que es, búsqueda que les lleva a la desinhibición sexual, a revolcarse en el barro o a la experimentación con alucinógenos, parece apuntar a un desnortamiento vital. En realidad el film cuenta con un personaje principalísimo, Tiber -en un libro escrito por él se basa la película-, se nos ofrece su mirada, la del 'descubridor', parecida a la del protagonista de Casi famosos de Cameron Crowe. Lo encarna con acierto el desconocido Demetri Martin, aunque Lee y Schamus hacen algo de trampa al ofrecernos su evolución, especialmente en el descubrimiento de su homosexualidad -tema recurrente en la filmografía de Lee-, que en la realidad ya conocía previamente. A los padres, aunque tengan rasgos esquemáticos, les insuflan poderosa vida Henry Goodman e Imelda Staunton. En cuanto a los demás, no es exagerado decir que son meros comparsas, desde el tronado veterano de Vietnam encarnado por Emile Hirsch al ex marine travestido de Liev Schreiber, pasando por el jefe de la compañía teatral vanguardista Dan Fogler, o al productor musical de Jonathan Groff. Envuelve el conjunto, como es de suponer, la música que jugó papel principal en el Festival -aunque no tanto como en Woodstock, el célebre documental de Michael Wadleigh oscarizado de 1970-, pero también la banda sonora original, muy acertada, de Danny Elfman.

5/10
Hellboy 2. El ejército dorado

2008 | Hellboy II: The Golden Army

En la primera parte dedicada a este personaje, Guillermo del Toro adaptó con mucha fidelidad uno de los comics de Hellboy. Esta vez, el mexicano ha concebido una historia original, junto con Mike Mignola, creador del personaje, y se ha encargado de escribir el guión ‘a su aire’. Curiosamente, el cineasta, que se prepara para dirigir la adaptación en dos películas de ‘El hobbit’, ha incluido varios elementos que recuerdan a la mitología de J.R.R. Tolkien. Así, el desencadenante de la historia es un poderosísimo objeto mágico de la antigüedad, en concreto una corona que controla un tenebroso ejército, tan poderosa que fue dividida en tres partes. Dos anillos, uy, perdón, trozos de la corona, fueron a parar a los elfos, y uno a los humanos, condenados a morir. Esta historia se la contaba su padre adoptivo, el profesor Bloom, al demonio crecido entre los humanos Hellboy, cuando era pequeño. Años después –como se vio en la entrega anterior– Hellboy se ha convertido en miembro de una agencia gubernamental dedicada a la investigación de fenómenos paranormales, denominada BPRD. Junto con sus compañeros –su novia Liz Sherman, con poderes piroquinéticos, y Abe Sapien, un hombre-pez capaz de ver el pasado o el futuro de los objetos–, Hellboy investiga el brutal robo de una pieza de la antigua corona –la que permanece entre los humanos–, que iba a ser vendida al mejor postor en una casa de subastas neoyorquina. El culpable es Nuada, el príncipe heredero del reino de los elfos, que tomó la pieza que poseía su padre, tras acabar con su vida. Le falta un tercer fragmento, en poder de su hermana gemela, la princesa Nuala, a la que Hellboy y sus chicos tratarán de proteger. Del Toro supera la anterior entrega, sobre todo porque introduce muchos elementos muy personales en el guión, como la relación de pareja, entre Hellboy y Liz, que ya estaba apuntada anteriormente y que al parecer se basa en la relación entre el cineasta mexicano y su esposa. Sus problemas para vivir el día a día humanizan muchísimo a los personajes, con alguna frase muy realista, como cuando Hellboy viene a decir que daría la vida por ella, pero lo que realmente le cuesta es ‘fregar los platos’. También tiene un gran interés el enamoramiento entre Abe Sapien y la princesa Nuala. Resultan bastante cercanos los esfuerzos de estos ‘freaks’, que a pesar de su apariencia escalofriante para los humanos, intentan agradar, integrarse entre la gente normal y convertirse en héroes. En este sentido, no resultan gratuitos los homenajes a Frankenstein (monstruo incomprendido por excelencia) y a otras criaturas de la época dorada del cine de terror de la Universal. Por otro lado, predomina un tono humorístico muy de agradecer, que da lugar a momentos divertidos. Introduce también Del Toro criaturas muy características de su universo personal, tan originales como evocadoras, realizadas con unos efectos especiales memorables. A nivel visual, el film es apabullante, con momentos vistosos, como el enfrentamiento con la judía que se convierte en un ser espantoso en contacto con el agua, o la llegada del Ejército Dorado. En cuanto al reparto, Ron Perlman vuelve a demostrar que es un actor único para interpretar con una gran expresividad a personajes que requieren muchísimo maquillaje. Le acompaña la correcta Selma Blair y correctos secundarios. Destaca Doug Jones (Abe Sapien), al que ni siquiera se le ve por el maquillaje, y que tiene que apoyarse básicamente en su voz, que por lo visto fue sustituida por la de otro actor en el primer Hellboy. Todo esto, y un ritmo dinámico, permite pasar bastante por alto la simpleza de la historia, y que las secuencias de acción se alarguen innecesariamente, probablemente por exigencias de la productora.

6/10
Mi nombre es Harvey Milk

2008 | Milk

Años 70. Harvey Milk es un gris empleado de una financiera de Nueva York, que conoce al chico de su vida, el simpático Scott Smith. Tan apasionada es la relación, que Milk se muestra dispuesto a dejar su trabajo y vivir sin disimulos su homosexualidad. Así que se traslada con su pareja a San Francisco, al barrio de Castro, lugar donde confluyen otros muchos gays. Milk tomará conciencia de los problemas de la ciudad, y más específicamente de los de la gente con su misma orientación sexual. Hasta el punto de pugnar tenazmente para ser elegido concejal, en lo que supondría un hito, el primer cargo electo masculino de un homosexual confeso en Estados Unidos.Película basada en hechos reales, narrados ya en 1984 en el oscarizado documental The Times of Harvey Milk. Pasados más de veinte años, la idea es dramatizar esos hechos en una gran superproducción militante, con la doble meta no oculta de abogar por los derechos de los homosexuales y llegar a un público más amplio. El film arranca con la noticia del asesinato de Milk y de George Moscone, alcalde de San Francisco, para mostrar en flash-back los años de activismo político del primero, contados por él en una grabación magnetofónica. Gus Van Sant maneja un guión de Dustin Lance Black quien, a pesar del abundante material existente sobre Milk, prefirió documentarse de primera mano hablando con el entorno homosexual y político del personaje.El director de títulos tan brillantes como Todo por un sueño y Elephant, opta por entregar una película de hechuras clásicas, formalmente más en la línea de El indomable Will Hunting y Descubriendo a Forrester, y por supuesto muy alejada de los minoritarios títulos de temática gay Mala noche y Mi Idaho privado. En cierto momento de la cinta Milk explica que al dirigirse a un público heterosexual comienza con una broma, para romper el hielo y conectar; parafraseando al activista biografiado, cabría decir que el también homosexual Van Sant hace lo mismo, se inclina por un tratamiento estético y narrativo que no produzca rechazo en el espectador, sino que sirva, al contrario, para ganárselo. Es una aproximación didáctica, terreno que domina, y que le lleva a un enfoque donde todo se explica en términos de lucha por los derechos civiles. Recuerda en tal sentido el film a Philadelphia, aunque los tiempos cambian, y ciertos puntos de vista se defienden con menos tapujos. Van Sant evita con inteligencia el choque frontal con los que consideran inmoral el ejercicio de la homosexualidad -aunque insiste en un par de ocasiones en que nada malo hay en ello-, centrando el tiro en las discriminaciones laborales por la orientación sexual, y en mostrar a los distintos personajes como tipos humanos, con los que se puede empatizar, algo a lo que ayuda el estupendo reparto, empezando por Sean Penn.Hay un esfuerzo por no ridiculizar la posición contraria, la idea es persuadir, no ofender. En tal sentido hay que reconocer cierta honestidad en el retrato del protagonista: en su convivencia con dos compañeros sentimentales -tuvo más, de los que no se habla en el film- no se eluden los problemas, actitudes egoístas y tendencias suicidas, ni se trata de maquillar aquello como si fuera algo semejante a una familia. Para apuntalar el punto de vista del film hay ideas ingeniosas: que en un cine se proyecte La aventura del Poseidón, la historia de un barco que da un vuelco y queda boca abajo, parece una metáfora de una sociedad cuyos puntos de vista deben ser vueltos del revés; la mención a la vehemencia de los católicos conversos, que es comparada al activismo de Milk, equipara luchas diversas; la referencia a Ronald Reagan y su oposición a la Proposición 6 de discriminación laboral, muestra que son compatibles unas ideas y el rechazo de una injusticia. ¿Busca la película utilizar las luchas de entonces para acometer las de ahora? Es probable. Quizá suene a sutileza, pero que en el film se mencione dos veces a España, uno de los primeros países en legalizar el matrimonio homosexual y su derecho a la adopción, no parece casual. Serían los nuevos derechos civiles a conquistar... ¿para ser contada su obtención en otra película, dentro de otros veinte años?

6/10
Wanted (Se busca)

2008 | Wanted

Wes es un tipo mediocre y gris, hastiado de su vida de oficinista, al que toca aguantar continuas broncas de una oronda e insoportable jefa, además de la infidelidad de su quejica novia con su supuesto mejor amigo. Tal panorama le reconcome por dentro, y sólo lo sobrelleva con sus pastillas para la ansiedad. Pero un día tiene una revelación. Se introduce en su vida la atractiva Fox, una chica de armas tomar, que le explica tras una adrenalítica experiencia su pertenencia a la Hermandad, un sociedad secreta de asesinos. Tras presentarle al líder del grupo, Sloan, Wes descubre que su padre, uno de los asesinos, ha muerto a manos del peligroso Cross, que quiere acabar con la Hermandad. Aunque Wes parece la persona menos indicada para integrarse en el grupo, pronto descubre sus desconocidas habilidades, entre ellas unos increíbles reflejos para disparar “con efecto”, la especialidad de los asesinos. Aquello es un auténtico “subidón”, de modo que Wes decide vivir la nueva vida que se le presenta, bastante más atractiva que la que ha conocido hasta la fecha. Film basado en las novelas gráficas de Mark Millar y J.G. Jones. Los guionistas de El tren de las 3:10 Michael Brandt y Derek Haas, a los que se suma Chris Morgan, urden una historia que sigue la clásica estructura del “viaje del héroe”, que arrancado de una existencia normal, es guiado por variopintos mentores hacia un modo de vida insospechado. Se trata de un libreto bastante simplón en lo que a la trama se refiere, pero con los suficientes elementos para atraer al público masculino al que va dirigida. Porque cualquier espectador puede identificarse con las emociones primarias de un personaje que sufre humillaciones sin cuento, hasta que al fin se resarce, ya sea gritando a su superiora, sacudiendo al pérfido amiguete, disparando sin cesar o morreando con Angelina Jolie delante de su patética novia. “¡Es mi héroe!”, no puede evitar decir el susodicho amiguete, cuando contempla a Wes, resarciéndose al fin. Hasta hace poco el heroísmo era otra cosa, pero... El otro elemento argumental es el de la influencia del azar en nuestras vidas. Se supone que la secta de asesinos mata a gente que merece morir, pues éstos a su vez podrían acabar con la vida de otras personas. ¿Pero quién dicta esto? La idea es que se trata del puro azar, pues estos asesinos, expertos tejedores, descubren un código binario en las telas que esconde en el nombre de sus distintos objetivos. El planteamiento de que es la suerte quien decide es un elemento bastante presente en el cine reciente, pensemos en las moneditas de Javier Bardem en No es país para viejos, y del fiscal de El caballero oscuro. Aquí se juega con tal concepto, aunque sin grandes pretensiones, para hablar de libertad frente a destino ciego, y cómo a la supuesta suerte se le suele ayudar con decisiones tomadas a conciencia. De todos modos, y dicho lo dicho, aclaremos que estamos sobre todo ante una película de acción. Apuntalada, sí, con un par de ideas argumentales, un gran actor que tiene faena (James McAvoy) y dos grandes actores que se limitan a estar, y pasar la gorra: Angelina  Jolie, que debe pasar por muchas escenas de gran desgaste físico, eso sí, y Morgan Freeman, cuyo personaje sería el reverso tenebroso del que hizo en Como Dios y su secuela. Y para orquestar el festival de continuas escenas de acción, se ha acudido al director ruso Timur Bekmambetov, que dio el golpe en su país natal con la trilogía vampírica iniciada con Guardianes de la noche. Si este film y su secuela se caracterizaban por su fuerza visual y su obtusa trama, aquí se ha procurado reparar de un modo básico lo segundo, además de mejorar y estirarse en el presupuesto de efectos especiales. De modo que las escenas de tiros a lo Matrix y persecuciones son muy espectaculares, aunque con un claro abuso de la violencia, golpes brutales y balas en la sesera todo el tiempo. Destaca, desde luego, la escena del tren, que sin duda formará parte en el futuro de cualquier antología de escenas de acción hollywoodienses.

5/10
S.O.P.: Standard Operating Procedure

2008 | S.O.P.: Standard Operating Procedure

Escalofriante documental sobre los abusos cometidos en la prisión de Abu Ghraib en Irak por soldados estadounidenses. Las fotos de las vejaciones a que fueron sometidos los presos dieron la vuelta al mundo entero, provocando un escándalo mayúsculo, que obligaría a intervenir a tribunales militares. Errol Morris, ganador del Oscar al mejor documental por Rumores de guerra, entrega un durísimo film, muy hábil técnicamente. Sabe usar con acierto técnicas digitales para mostrar las numerosas fotografías, o explicar cómo se dató el momento en que fueron realizadas; gran mérito tienen en este planteamiento visual los directores de fotografía Robert Chappell y Robert Richardson. También es buena idea mostrar el vídeo de la vergüenza como si lo estuviéramos viendo por el ojo de una cerradura. Y cuadra bien la siniestra partitura musical de Danny Elfman, que recuerda a sus trabajos en títulos como Batman o Pesadilla antes de Navidad.La película contiene testimonios de la responsable de prisiones en Irak, del investigador de las imágenes del FBI, y de muchos militares e interrogadores que sirvieron en prisión, y aparecen en las fotos de humillación de los presos. Y Morris les deja hablar, lo que compone un cuadro de horror donde se ve el escaso control de los mandos superiores, y lo fácilmente que se puede trivializar o rebajar de importancia de un crimen cuando se está sometido a presión, se es joven e inexperto, y compañeros mueren a diario en atentados y acciones de guerra. Está la excusa de que se reciben órdenes, o el que se admite el “todo vale” mientras no muera el prisionero, lo que justificaría torturas y humillaciones sin cuento contra la dignidad de la persona. Algunas fotos son sencillamente vomitivas, resulta incomprensible que se pueda caer en tal degradación a la hora de tratar a un semejante, aunque sea un criminal; y estremece ver las caras sonrientes de los responsables, posando en las fotos con sus víctimas, y darse cuenta de que nada de esto habría trascendido si no existieran, el colmo del despropósito, esta especie de fotos de recuerdo, que se intentaron eliminar, y que “sobrevivieron” por el empeño de una de las implicadas en contar su experiencia en tal horror. Da que pensar también la facilidad con que cualquiera puede tomar imágenes sobre cualquier cosa y distribuirlas por todo el planeta en cuestión de segundos: la era de internet y los dispositivos digitales lo ha revolucionado todo.

6/10
Descubriendo a los Robinsons

2007 | Meet the Robinsons

Cuando Lewis era un bebé, fue abandonado por su madre en la puerta de un orfanato. Ya adolescente, el chico no ha conseguido ser adoptado, pues sus rarezas de niño prodigio con vocación de inventor asustan a los candidatos a padres. Un día acude a la Feria de la Ciencia del colegio, donde va a presentar su escaner cerebral, que supuestamente sirve para seleccionar recuerdos olvidados del pasado, que subsisten en alguna región remota de nuestras células grises. Allí aparece de pronto un chaval, Wilbur, que asegura venir del futuro con su máquina del tiempo, y que ambos deben andarse con ojo en lo que respecta a un siniestro personaje que lleva un bombín y que quiere birlarle su invento. Tras diversas peripecias los dos incipientes amigos viajan al futuro, donde Lewis conoce a los Robinsons, la familia de Wilbur, una familia auténticamente "tronada", pero con la que rápidamente surge el cariño y las ganas de quedarse con ellos. Película de animación en 3-D de Disney de gran calidad, la primera que se entrega tras el anuncio -finalmente desmentido- de la renuncia a la animación tradicional. El rodaje del film parece que fue accidentado, y tras el desembarco en la compañía de los chicos de Pixar se decidió posponer el estreno hasta haberle dado una "manita de pintura"; o sea, rehacer bastantes partes, e incluso reinventar por completo al estilizado villano Goob. La estrategia de reuniones de guionistas para apuntalar la trama, y el papel de John Lasseter, que figura como productor ejecutivo, parecen haber dado el resultado apetecido, pues sin duda el film, de algún modo, se ha "pixarizado". Estamos ante un trabajo sólido, aunque tal vez algo arriesgado en su objetivo de cautivar a todos los niños. Aunque inicialmente parece que estemos ante un clon de Jimmy Neutrón, lo cierto es que el argumento resulta bastante imaginativo cuando se introduce el elemento de viaje en el tiempo; eso sí, la sorpresa acerca de los lazos que unen a Lewis con los Robinsons, no lo es tanto. Como ocurría en Los increíbles, tenemos pasajes de acción trepidante -el tiranosaurio acosando a todo el clan en su jardín-, y un par de 'leit-motifs' recurrentes que funcionan muy bien, referentes a la idea de saber digerir los fracasos, y al lema "seguir adelante", que un rótulo al final de film nos presenta como uno de los principios rectores del trabajo del mismísimo Walt Disney. Algunas de las escenas surrealistas en casa de los Robinsons, junto a los diseños futuristas, se dirían inspirados en el diseño artístico de títulos como Toys; mientras que el futuro siniestro que podría llegar si los bombines ayudantes dominaran la Tierra, parecen propios de un film apocalíptico tipo Terminator. En ese sentido no faltan algunos guiños cinéfilos: la presencia de Stan Laurel, el tarantiniano plano del capó del coche con las ranas desde el maletero... Algunos personajes son francamente divertidos, como los jueces de la Feria de Ciencias, o el abuelo Robinson.

6/10
La sombra del reino

2007 | The Kingdom

Un escenario político post 11-S. Un terrible atentado terrorista sacude a la colonia occidental de una empresa petrolífera en Riad, Arabia Saudí, con más de cien muertos. Entre las víctimas se encuentran dos agentes del FBI. De modo que, aunque la política oficial de Estados Unidos es la de no interferir en la investigación que llevan a cabo las autoridades saudíes, el agente especial Fleury, amigo de uno de los muertos, mueve los hilos necesarios para que finalmente pueda acudir un equipo de tres hombres y una mujer a cooperar con las autoridades locales. Investigarán buscando evidencias en el escenario del crimen, tratando de superar las inevitables susceptibilidades que surgen por ambas partes. En muy poco tiempo Matthew Michael Carnahan ha logrado colocar dos guiones donde se tocan temas como Oriente Medio, el entendimiento de culturas y el terrorismo: el de este film, y el de Leones por corderos. En ambos casos demuestra sensibilidad e inteligencia al proponer temas de calado dentro de tramas capaces de interesar a un público amplio. Aquí, con la mirada más superficial, tenemos la clásica historia de investigación policial, donde uno de los motivos que impulsa a los agentes de la ley es el deseo de venganza ante una flagrante y horrorosa injusticia; pero tal historia, que por cierto pega un ingenioso quiebro bien avanzado el metraje, sirve también para pintar el choque de culturas, representado por dos hombres honrados con "backgrounds" diferentes: Fleury, el agente negro, y Ghazi, el militar que al principio hace de "niñera" de los americanos; cuando aprenden a conocerse, y ver en el otro al hombre íntegro y amante de su familia y su país, su colaboración se estrecha, también porque ha surgido algo muy parecido a la amistad. Por supuesto también hay espacio para criticar la discriminación de la mujer en el mundo árabe, o métodos como la tortura en los interrogatorios; pero también hay una contrapartida al hablar de la burocracia en el lado estadounidense, y la perpetua mirada al "qué dirán" los medios de comunicación si hacemos esto o aquello, en vez de intentar hacer, simplemente, lo correcto. Peter Berg (Friday Night Lights) sabe dotar al film de un ritmo muy ágil, maneja bien una nerviosa cámara en mano, y se luce en la emboscada de la autopista, o en el asalto a una casa nido de terroristas. El reparto se revela muy acertado, desde Jamie Foxx a una Jennifer Garner que sabe poner cara de sufridora como nadie, pasando por el siempre eficaz Chris Cooper, o los palestinos Ashraf Barhom y Ali Suliman, fichados tras su gran trabajo en Paradise Now. Respalda la producción Michael Mann, e impacta ese final en que las palabras pronunciadas en los dos bandos en contextos diferentes hablan de ese impulso primario y que ciega, de la venganza aniquiladora, que cree resolver las cosas aunque, en realidad, no resuelva nada.

6/10
Spider-Man 3

2007 | Spider-Man 3

Tercera entrega de las aventuras del hombre araña, que mantiene el alto nivel de los filmes anteriores, basados en el superhéroe del cómic de Marvel de Stan Lee y Steve Ditko. La clave del éxito, una vez más, es un guión elaborado, lo que no significa planteamientos sesudos –no es eso lo que reclama la saga Spider-Man–, sino un buen puñado de ideas capaces de vertebrar la trama, y que suponen conflictos de entidad para los protagonistas. El director Sam Raimi repite en la escritura del libreto, y a él se suman su hermano mayor Ivan Raimi, y Alvin Sargent, que ya participó en la segunda película, y que demuestra solvencia –como hizo en los filmes Luna de papel y Gente corriente– para pintar personajes normales en situaciones extraordinarias. El nuevo film arranca en una aparente situación idílica para Peter Parker y Mary Jane Watson. El primero al fin ha conseguido el favor popular de los neoyorquinos, que sencillamente le adoran; su noviazgo con Mary Jane se ha afianzado y parece que las campanas de boda pueden sonar en cualquier momento. Mientras, ella ha sido seleccionada para cantar en un multipremiado musical de Broadway. Pero la felicidad perfecta en este mundo no existe, y pronto van a surgir obstáculos a esta felicidad: Mary Jane es expulsada del musical, y se siente anulada ante la popularidad de Spider-Man; y Harry Osborn sigue culpando a Peter de la muerte de su padre. Las cosas se complican más con la aparición de nuevos supervillanos: allí están el Hombre de Arena, un delincuente común con mala fortuna en la vida, que a resultas de un experimento radioactivo ha mutado su estructura genética; y un parásito llegado del espacio exterior en un meteorito, del que nacerá Venom, que primero va a tentar a Peter Parker, que así va a descubrir su lado más oscuro, y luego a un nuevo fotógrafo del Daily Bugle. Nadie es perfecto. No estamos marcados por el destino, cada uno se lo construye con sus propias decisiones. Hay que saber reconocer los propios errores y pedir perdón. El bien existe, y el mal también, y optar por el primero sirve para labrarse una felicidad duradera. Son ideas que todos reconocemos como auténticas, porque las tenemos grabadas muy adentro. El éxito de las aventuras de este superhéroe, frente a otros quizá muy apreciados, pero no tanto, tienen que ver, y mucho, con estas nociones. A partir de ellas tenemos un guión sólido y muy dinámico, donde el encontrarnos en una tercera entrega permite un mejor desarrollo de los personajes. En la referente a las escenas de acción, si bien hay algunas más convencionales –hemos visto ya tantas secuencias de efectos visuales…–, el Hombre de Arena es todo un hallazgo, y la escena de la grúa descontrolada es de una espectacularidad increíble. La trama combina bien esos momentos trepidantes con la exploración de los rincones más oscuros del superhéroe, la tentación de la venganza, el encerrarse en uno mismo y la capacidad de redención. Hay muchos y buenos momentos para el humor –el director del Daily Bugle siempre es una buena baza, pero también están propiciados por las escenas en que Parker “se desmelena”–, pero sin que esto lleve a dejar a un lado la idea del talento, que puede ser malgastado, o no. Ya puede ser uno un gran superhéroe, que eso no le convierte en necesariamente bueno, es más, tiene bastantes posibilidades por equivocarse y optar por lo contrario. La idea de libertad es muy importante en este film, y desde luego la salvación de Harry no puede venir de ninguna manera a través de un golpe de fortuna, su inesperado estado de amnesia.

7/10
La telaraña de Carlota

2006 | Charlotte's Web

Simpático film, en la línea de Babe, el cerdito valiente, basado en el libro de E.B. White, cuyos relatos sobre animales parlantes también han dado pie a otra incursión cinematográfica, la del ratón Stuart Little. Produce Walden Media, una compañía que ha apostado fuerte por el cine dirigido a toda la familia, con cuidados componentes pedagógicos en sus tramas, como demuestran Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario y Un puente hacia Terabithia. Wilbur es el undécimo cerdito parido por su madre, que sólo tiene diez tetillas para alimentar a sus crías. El dueño de los animales ha decidido sacrificarlo, pero su pequeña hija Fern lo impide, ofreciéndose ella a cuidar de él. Lo alimentará primero con un biberón, pero ante la imposibilidad de tenerlo en casa lo lleva al establo de su tío, que vive en frente. Allí el simpático Wilbur es acogido con cierta frialdad por los otros animales: dos vacas (Bitsy y Betsy), dos gansos (Gussy y Golly), cinco ovejas (encabezadas por Samuel), un caballo (Ike) y una rata (Templeton). En parte es porque saben el destino que aguarda a Wilbur: la matanza. En cambio el cerdito lo ignora, y lo que busca es hacer amigos, preocuparse de los otros. Y encontrará una superamiga casi maternal donde menos cabría esperar: en Carlota, una araña que los demás animales desprecian por su fealdad. La amistad llega a tal grado que, cuando Wilbur se entera de la amenaza que pesa sobre él, Carlota le hace la solemne promesa de ayudarle. Lo hará tejiendo unas soberbias telerañas con mensajes escritos, que provocan un increíble revuelo entre los lugareños, y que conducen a implicarse también a todas las bestias del establo, incluida Templeton. El formato de cuento entrañable funciona bien, y Gary Winick (El sueño de mi vida) sabe poner en juego ideas como las de la amistad, el espíritu de sacrificio, el trabajo en equipo, el valor de las promesas, la existencia de los milagros… También se habla de la muerte, una realidad que forma parte de la vida, y que ya estaba presente de modo sorprendente en Un puente hacia Terabithia. Además, la historia presenta un divertidísimo sentido del humor, a veces de fina ironía, otras veces cercano al ‘cartoon’, como ocurre con las escenas de los dos cuervos y de la rata. Aunque los animales están retocados por ordenador, todas las secuencias están rodadas con animales de verdad. Fue complicado trabajar con cerdos, pues cada ejemplar sólo puede llegar a aprender a hacer un truco determinado. Además, aumentan de tamaño continuamente, a ritmo de medio kilo diario. Por estas razones, hubo que usar 47 cerdos para interpretar a Wilbur.

6/10
Super Nacho

2006 | Nacho libre

Ignacio es fraile en un monasterio de México. Su labor es hacer la comida para los huérfanos que allí viven, pero ni siquiera eso lo hace bien. La llegada de una monja le ayuda a decidirse a practicar la lucha libre ocultamente, con el objetivo de obtener dinero para el monasterio y adquirir de paso la autoestima que le falta. La película, de producción muy barata, es un disparate total. Lo único que importa a Jared Hess (Napoleon Dynamite) es provocar la risa con los caretos y las payadas de Jack Black, que a veces roza la irreverencia. Aunque, a decir verdad, es todo tan ridículo que es imposible no despiporrarse varias veces.

2/10
Pesadilla antes de Navidad 3D

2006 | The Nightmare Before Christmas

Pesadilla antes de Navidad llega a los cines convertida en una película de 3D. En unos tiempos donde se vive un ligero frenesí por estrenar en este formato, Disney es uno de los estudios que más interés ha puesto en este tipo de películas. Trabaja en varios proyectos nuevos, lo que no le ha impedido rescatar clásicos como ésta. Es la primera vez que una película antes análoga es convertida totalmente en digital 3D. En teoría, todas las cintas en tres dimensiones funcionan proyectando una imagen doble, una para el ojo derecho y otra para el izquierdo. En el caso de Pesadilla antes... no sólo había que conseguir este efecto, sino también digitalizar la película original, proceso que se hizo cuadro por cuadro por profesionales de la industria Light & Magic. Terminado el proceso, se han usado ambas películas y el público no se dará cuenta de que estará viendo la original con su ojo izquierdo y su recreación digital con su ojo derecho, dando como resultado el efecto tridimensional. En cuanto al argumento, nada ha cambiado. Jack Skeleton es el rey de la ciudad de Halloween, donde viven todo tipo de espectrales criaturas. Un día decide que una fiesta llamada Navidad es mucho más interesante que el Halloween, que ellos se encargan de celebrar, por lo que deciden secuestrar a Santa Claus para reemplazarle. El padre de la criatura, Tim Burton, se encargó de diseñar a los personajes y de inventarse la historia. Por si esto fuera poco, la película tiene una espectacular banda sonora original del compositor Danny Elfman, una de las mejores de la historia del cine, con temas irrepetibles como "This is Halloween" o "Making Christmas", en la línea del musical clásico americano.

7/10
Deep Sea

2006 | Deep Sea

Documental de corta duración sobre las profundidades marinas y las criaturas que lo habitan. Su principal encanto es que fue realizado para ser proyectado en 3D. Es obvio el juego que dan los temas marítimos en este formato, así que los apasionados de la naturaleza disfrutarán de lo lindo con esta inmersión total en el océano. Los narradores son Johnny Depp y Kate Winslet.

5/10
Charlie y la fábrica de chocolate

2005 | Charlie And The Chocolat Factory

Hay historias que parecen existir para ser llevadas a la gran pantalla por Tim Burton, y eso ocurre con las aventuras de Charlie Bucket, un chaval cuya vida gris se convierte de un día para otro en algo muy, muy dulce… Y es que la familia de Charlie es tan pobre que ni siquiera tiene algo para comer. Viven en una casucha que se cae materialmente a trozos (la habitación de Charlie no tiene techo), aunque eso no quita que todos los miembros de la familia –el abuelo Joe y la abuela Josephine, el abuelo George y la abuela Giorgina, y el señor y la señora Bucket– estén muy unidos y vivan una existencia feliz. Pero todos sufren por el pequeño Charlie, y es que un chico de su edad necesita un lugar de recreo, amigos con quienes pasarlo bien y sobre todo comida abundante. Se entiende, por tanto, que la gran atracción de Charlie sea la enorme fábrica de chocolate que domina la ciudad. Para él ese lugar es como el cielo, todo lleno de caramelo, azúcar glass, chocolate con miles de sabores... Y quizá el sueño de visitar la fábrica –cerrada al público desde hace mucho tiempo– se haga realidad si le toca una de las cinco invitaciones que el extraño dueño de la fábrica, Willy Wonka, ha escondido en forma de billetes dorados entre las chocolatinas repartidas por todo el mundo. La historia de Charlie tiene el aire de cuento fantástico y algo siniestro que le gusta a Tim Burton, y eso por no hablar de Willy Wonka, uno de los personajes más genuinamente burtonianos que ha dado el cine. La fidelidad al texto hace que el film sea un alarde de imaginación, pleno de colorido y con brillantes efectos especiales en la reproducción de las estancias de la fábrica, los ríos de chocolate y los diferentes destinos de los compañeros de Charlie. Burton ha contado con dos de sus actores fetiche: Johnny Depp es el solitario y travieso Willy Wonka, y Helena Bonham Carter la Señora Bucket. Aunque quien se lleva la palma es el chico Freddie Highmore, cuya natural expresividad ya nos dejo pasmados en Descubriendo Nunca Jamás.

6/10
La novia cadáver

2005 | Corpse Bride

Casi a renglón seguido de Charlie y la fábrica de chocolate, Tim Burton nos regaló un nuevo film, animado prodigiosamente con la técnica de ‘stop-motion’ –muñecos movidos fotograma a fotograma, fotografiados digitalmente en decorados preparados al efecto, material luego tratado con el ordenador–, con la que ya trabajó en su corto Vincent (1982), homenaje al actor Vincent Price, y en Pesadilla antes de Navidad (1993), traviesa transgresión de los tópicos navideños. La novia cadáver es un film plenamente coherente con el ‘corpus’ burtoniano. En el aspecto argumental, vuelve a describir a criaturas tristes y desvalidas, solas contra el mundo, inmersas en una romántica e infatigable búsqueda de la felicidad. Tomando pie de viejas leyendas populares rusas, la trama pergeñada por Caroline Thompson, John August y Pamela Pettler arranca con los preparativos del matrimonio concertado entre Victor y Victoria. Él es el vástago de unos ‘nuevos ricos’, mientras que ella es hija de unos ricos venidos a menos, que apenas disimulan su disgusto por la boda, consentida sólo por razones pecuniarias. Contra todo pronóstico, los dos jóvenes se enamoran, pero el tímido Victor recita torpemente sus votos en el ensayo de la ceremonia. De modo que practica en solitario en un bosque, con la mala fortuna de que pronuncia su promesa de amor ante el cadáver de una novia difunta, que a partir de entonces se considera la esposa de Victor. No será fácil deshacer el entuerto. El diseño de los personajes de La novia cadáver, en el que ha intervenido el español Carlos Grangel, presenta un aspecto parecido al de los filmes animados citados, atractivo e inquietante a partes iguales. Y nuevamente tenemos un ritmo agilísimo, un humor de magnífica ley, música y canciones inspiradas. Estupendo resulta al respecto el dueto al piano de Victor con la novia cadáver, o la danza de los esqueletos, homenaje evidente a la clásica sinfonía tonta de Disney.

7/10
Spider-Man 2

2004 | Spider-Man 2

Esta vez su seguro servidor, el hombre araña, se subirá literalmente por las paredes con la aparición de un peligroso supervillano: el doctor Octopus. Ésta es la identidad que toma Otto Octavius, profesor y amigo de Peter Parker, el hombre araña. Un experimento fallido de Octavius con antimateria provoca la muerte de su esposa, y que unos sofisticados brazos mecánicos inventados por él se queden adheridos a su espalda. Estos hechos conmocionan tanto al científico, que pierde la razón y se convierte en un monstruoso delincuente. Para desgracia de Spider-Man, que está intentando dejar de ser un superhéroe, porque su doble vida apenas le deja tiempo para los estudios que acaba de iniciar en la universidad, su trabajo como fotógrafo del Daily Bugle, y el tener que ejercer incluso de repartidor de pizzas para poder llegar a fin de mes. El que dijo aquello de “segundas partes nunca fueron buenas” cambió de opinión cuando fue a ver el segundo Spider-Man. A estas alturas del siglo XXI se da por supuesto que en una gran superproducción los efectos especiales serán sorprendentes, que los actores resultarán creíbles y que la película estará muy bien rodada. Aún así la película  muchas veces fracasa por culpa de un buen guión. Aquí se intenta algo más. Los productores, conscientes de que se trata del personaje estrella de Marvel, y que la franquicia puede seguir produciendo dinero durante muchos años (Sony quiere rodar seis entregas), han decidido cuidar al milímetro el guión, que básicamente gira en torno a la pesada carga que supone ser Spider-Man. Pero Peter Parker no puede dejar de serlo a la ligera, porque es consciente de la responsabilidad que supone tener la fuerza proporcional de una araña, y generar fluido arácnido, entre otras habilidades sobrehumanas. Sam Raimi, director de las dos entregas, ha sabido captar sobre todo la humanidad del personaje central, el secreto que ha hecho de Spider-Man un cómic que continúa teniendo éxito cuatro décadas después de su creación. Pero también están llenos de la misma humanidad los secundarios. Harry Osborn, hijo del Duende verde de la primera parte, ofuscado por el odio hacia Spider-Man. Jonah J. Jameson, más conocido como J.J.J., malhumorado pero en el fondo entrañable director del periódico. La tía May, hiperprotectora de su sobrino pese a que éste es un superhéroe. Y sobre todo, Mary Jane, a quien por su importancia le dedicamos su propio recuadro más abajo. Y, por supuesto, el doctor Octopus.

8/10
Mujeres desesperadas

2004 | Desperate Housewives | Serie TV

La vida de cuatro amigas y vecinas de Wisteria Lane, un barrio residencial, narrada por una quinta mujer, que se suicidó por misteriosas razones. Éste es el planteamiento de una de las series sorpresa de Estados Unidos. La clave de su éxito reside en su retrato con toque tragicómico de cuatro mujeres de muy diversa personalidad, con sus altibajos sentimentales: ahí están la madre de familia abnegada, Lynette que renunció a su carrera profesional; la divorciada e inestable madre de una hija, Susan; la 'doña perfecta' y rígida Bree, madre de dos hijos, y la latina atrapahombres ex modelo, Gabrielle. Y al digujo costumbrista se suma un misterio por resolver, el del suicidio de Mary Alice Young, que al igual que ocurría en El crepúsculo de los dioses de Billy Wilder, es una mujer muerta que ejerce de narradora con su voz en off. Serie muy femenina, curiosamente atrae mucho al público masculino. Ha recibido premios diversos, entre otros varios Globos de Oro y Emmys.

5/10
Big Fish

2003 | Big Fish

Un homenaje a los contadores de historias. Una reivindicación de la imaginación, como modo de mostrar la realidad. Si el lector nos apura, en Big Fish estamos ante una unión improbable de Tim Burton con John Ford y su apuesta por “imprimir la leyenda” a la hora de contar la historia de El hombre que mató a Liberty Valance. Todo esto subyace en el último film del director de Eduardo Manostijeras, título con el que mantiene una íntima relación; podría decirse sin exageración que Big Fish es su versión madura. Con guión de John August, a partir de una novela de Daniel Wallace, Burton entrecruza hábilmente el presente, en que Will Bloom acompaña en el lecho del dolor a su padre Ed, gravemente enfermo, con un pasado de relatos hermosos pero increíbles. Éstos, escuchados una y mil veces, se han convertido a los ojos del hijo en una impostura, que oculta una verdad que cree ignorar: en efecto, a Will le atormenta la idea de que su padre esté a punto de dejar este mundo, y que no haya llegado a conocer quién es. En manos de otro director, la película que nos ocupa sería un plato acaramelado de muy difícil digestión, sobre todo en lo que se refiere a los relatos de juventud de Ed. Pero en Burton habita un alma poética y sensible, capaz de mostrarnos un mundo pasado donde conviven lo luminoso con lo feísta, fotografiarlo con colores pastel, y lograr que no chirríe el engranaje. De nuevo, marca personalísima de su entera filmografía, asistimos a un desfile de criaturas desvalidas, auténticos “patitos feos” que buscan alguien que les entienda: además de Ed, ese tipo optimista a machamartillo, auténtico flautista de Hamelín para todos los que le conocen (magnífica a este respecto, la escena del desenlace), tenemos el gigante, el empresario circense, el escritor, las hermanas siamesas, la bruja con el ojo de cristal que muestra el futuro… También se las arregla el cineasta para que la mezcla imposible de drama (con el problema de comunicación padre-hijo), fantasía (los detalles surrealistas, divertidísimos, que salpican toda la cinta), romanticismo (la conquista por Ed de la amada) y lirismo (el pueblo idílico en medio de ninguna parte) funcione. Ha procurado además suavizar algún detalle zafio, del que podía haber prescindido, sencillamente. Magnífico el reparto, en especial los trabajos de Ewan McGregor y Albert Finney, que encarnan a Ed Bloom de joven y anciano.

8/10
Hulk

2003 | The Hulk

Bruce Banner es un científico que accidentalmente sufre los efectos de una radiación. A partir de ese momento, cuando tiene un arranque de ira, su entera persona se transforma en Hulk, una enorme criatura verde de fuerza descomunal. Alrededor de esta premisa, un guión ambicioso, en el que han intervenido al menos cuatro personas, trata de abarcar muchos temas: el turbio pasado familiar de Bruce Banner y la dificultad para entenderse con su ex novia Betty Ross (que permite abordar las relaciones paternofiliales y las dificultades de comunicación, un tema caro a Lee), el lado iracundo que todos escondemos (el modo de abordarlo bascula entre el psicoanálisis y su concepto de represión, y tratamientos literarios como "Dr. Jekyll y Mr. Hyde"), los experimentos genéticos, las patentes comerciales, la búsqueda de nuevas armas … Y en torno a todo ello Lee se esfuerza en mostrar los miedos personales, el desconocimiento propio, la oscuridad en la que, piensa él, se desenvuelve el común de los mortales. Un superhéroe de cómic y Ang Lee. Un icono de la cultura pop americana y el director de Comer, beber, amar y Tigre y Dragón. La combinación suena atrevida, aunque este tipo de desafíos no son ajenos al director taiwanés, que entregó una buena adaptación de Jane Austen (Sentido y sensibilidad) y una afilada radiografía del desmadre americano de los años 70 (La tormenta de hielo). Aquí, con su guionista y colaborador habitual James Schamus, se sumerge en un film con las características del típico "blockbuster" veraniego made in USA: adaptación de un tebeo popular, gran presupuesto, espectaculares efectos especiales. Pero Lee es Lee, y no se conforma con una película cualquiera. Así que ha jugado con la bonita idea de dar a Hulk resonancias de tragedia griega, insuflarle densidad dramática, con personajes algo herméticos (los padres y sus hijos, Nick Nolte y Eric Bana, Sam Elliott y Jennifer Connelly) o caricaturescos (el villano de Josh Lucas). Como pasaje de acción, destaca la pelea con los perros. La criatura verdosa creada por ILM se ha trabajado a fondo: aunque sus paseos saltarines en el desierto remiten a los videojuegos, ha habido un enorme esfuerzo por reproducir digitalmente la anatomía humana.

6/10
El dragón rojo

2002 | Red Dragon

Will Graham. Un avispado agente del FBI, que tiene la virtud de meterse en la mente de los asesinos: piensa como ellos, al investigar un caso ve lo que otros no ven. Anda tratando de resolver el caso de un asesino en serie muy particular: mata a sus víctimas, y les quita alguna víscera. Cuando consulta las pistas que maneja con su amigo, el médico forense y psiquiatra Hannibal Lecter cae en la cuenta de que su perfil de exquisito gourmet se ajusta bastante al del asesino buscado. Quizá demasiado. A punto está a convertirse en nueva víctima, pero se salva por los pelos y Hannibal va a dar con sus huesos en la cárcel. Años después, Will está retirado y vive feliz con su mujer y su hijo en un pueblecito costero. Pero su antiguo jefe Jack Crawford le pide ayuda para detener a un nuevo “serial killer” que mata familias enteras, y coloca en sus ojos trocitos de espejo. Aunque reticente, Will acepta volver al tajo por una vez. Y puede que lo lamente. Adaptación de la novela de Thomas Harris, la primera de las suyas en que aparece el doctor Hannibal Lecter, con una presencia más bien secundaria (aunque en el film se le ha concedido más cancha, naturalmente). Había sido llevada ya al cine en 1986 bajo el título de Hunter, una versión muy poco conocida de Michael Mann. En esta ocasión se ha contado el guión con Ted Tally, ganador de un Oscar por su libreto de El silencio de los corderos. El chico se ha esmerado, y aunque hay elementos comunes con El silencio (el principal, que un Lecter recluido ayuda a Will a resolver el caso lanzando crípticas pistas), también existen importantes novedades. Will (fantástico Edward Norton) es un tipo más sólido que la frágil Clarice, y aunque Lecter trata de penetrar en su cabeza, al tenerla muy bien amueblada soporta mejor sus envites. Por otra parte se presta más atención a Francis Dolarhyde (asesino que parece un primo hermano del Norman Bateman de Psicosis: la figura autoritaria e insultante de su abuela, con la que se crió, le afectó a la chaveta), al mostrar que también los psicópatas tienen su corazoncito. La redención a través del amor puede venir gracias a Reba, una compañera del trabajo, ciega, pero capaz de ver los restos de bondad que quedan en Francis. Y está presente un periodista de tabloide, encarnado con convicción por el orondo Philip Seymour Hoffman, que sirve para poner en la picota a los que hacen de la venta del morbo la razón de sus vidas. Brett Ratner es conocido sobre todo por las comedias de acción Hora punta y su secuela (el director bromea asegurando que si Hopkins no hubiera estado disponible, habría dado su papel a Jackie Chan), Aunque la sombra de Jonathan Demme y Ridley Scott, responsables de El silencio de los corderos y Hannibal, es alargada, Ratner sale airoso del reto de entregar un buen film. Del buen manejo de los mecanismos del suspense dan prueba la secuencia de apertura, la reproducción de los pasos de un crimen, o la doble resolución del film. Asegura el director que le tranquilizó mucho, al hablar con Demme, que éste le dijera: “Si esto fuera El padrino, te daría mi bendición.” El perfeccionista Anthony Hopkins cuenta que, debido a que han pasado diez años desde el primer film, temía que su voz pareciera avejentada comparada con la de El silencio de los corderos (en teoría, su personaje es más joven, pues los sucesos que se narran transcurren antes de que conociera a Clarice); tuvo entonces que emplearse a fondo para que el tono monótono de la voz tan característico de Lecter sonara relativamente juvenil. Mientras que Ralph Fiennes afirma que lo que le gustó de su personaje es que es “una figura trágica. No necesariamente simpática, pero tiene un corazón de verdad.”

6/10
Men In Black 2

2002 | Men In Black 2

Cinco años después de salvar a la galaxia, una terrible amenaza reúne nuevamente a los intrépidos agentes K y J, la élite de los “Men in Black”. De todos los agentes secretos del mundo, los Hombres de Negro tienen el trabajo más alienante, pues solucionan los problemas relacionados con los “aliens” que viven en secreto entre nosotros. Ahora hay uno acuciante: Serleena, un extraterrestre con aspecto de hermosa modelo, ha puesto en marcha un plan para encontrar un peligroso artilugio galáctico. El agente J debe acudir a su antiguo compañero, K, que escondió el objeto tiempo atrás. La pega es que no recuerda nada de su pasado: vive con una nueva identidad, como empleado de correos. El tiempo juega en su contra, porque Serleena ha tomado el cuartel general de los Hombres de Negro. No es fácil parodiar la ciencia ficción, pero Barry Sonnenfeld dio con la fórmula en Men in Black. La continuación sigue la misma línea, es decir, mezcla acción, humor y criaturas extrañas. Se mantienen muchos personajes, y aunque se echa de menos a Linda Fiorentino, el reparto incluye las novedades de Lara Flynn Boyle y Rosario Dawson, además de un divertido perro parlanchín. Por otro lado regresan algunas de las criaturas de la primera parte que “gustaron mucho al público”, explica Sonnenfeld, como Jeebs, el dueño del monte de piedad.

6/10
Chicago (2002)

2002 | Chicago

Ambientada en los años de la Depresión, Chicago (2003) cuenta la estancia en prisión de Roxie Hart, una chica que desea triunfar en el mundo del cabaret y las candilejas. Un crimen pasional la ha conducido a compartir cárcel con otras mujeres asesinas; una de ellas es Velma Kelly, la estrella favorita de Roxie, su idolatrada modelo, a la que acude en busca de consejo. Pero su actitud de diva inaccesible –ni en lo musical ni en lo carcelario acepta ayudarla–, supone una decepción. Informada por Mamá Morton, guardián de la cárcel, de las rutinas del lugar, advierte que la única forma de salir bien librada es ganarse el favor de Billy Flynn, un astuto abogado que gusta del dinero y la fama. Bill Condon (Dioses y monstruos), autor del guión, parte de una buena idea para insertar en la trama los números musicales que jalonan el film: es Roxie, anhelosa de triunfar como cantante, quien imagina sus evoluciones como un espectáculo del que ella es protagonista absoluta; un poco al modo de Björk en Bailar en la oscuridad. De este modo, momentos como el interrogatorio de la policía, las explicaciones de las presas sobre los hechos que les llevaron a la cárcel, el manejo de la prensa o la actuación ante los tribunales, se convierten en escenas brillantísimas, donde las canciones no hacen sino apuntalar el buscado y muy conseguido tono de vodevil. A la hora de dirigir los números musicales, Rob Marshall ha optado por dar predominio a los fondos minimalistas absolutamente oscuros y los focos apenas recogen otra cosa que las figuras de las sensuales cantantes y bailarinas. Los actores principales, a excepción de Queen Latifah, apenas tenían experiencia musical: pero Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones (que se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto), Richard Gere, John C. Reilly y compañía han trabajado duro y superan con nota alta el envite de cantar y bailar.

8/10
Spider-Man

2002 | Spider-Man

Nueva York. Peter Parker es un chaval normal y corriente que vive con sus tíos en el barrio de Queens. Es aficionado a la fotografía y colabora en el periódico de su instituto. Además está secretamente enamorado de Mary Jane, una compañera de clase a la que él ve inaccesible, pese a que también es su vecina y la conoce desde hace tiempo. Su vida, por tanto, no se diferencia en nada de la de cualquier joven de su edad: clases, estudio, algún trabajo esporádico y vida familiar… Pero su rutina va a cambiar cuando accidentalmente reciba el picotazo de una araña modificada genéticamente. Peter adquirirá poderes arácnidos fabulosos: facilidad para trepar por paredes y techos, agudeza sensorial extraordinaria, rapidez de movimientos, fortaleza física y, cómo no, capacidad para tejer su propia tela de araña. Al principio verá en esas características un medio formidable de hacer dinero, pero un triste suceso le convencerá de que debe utilizar sus nuevos poderes para combatir el mal. En el otro platillo de la balanza hará contrapeso un megalómano de los negocios llamado Norman Osborn, que además es el padre de Harry, el mejor amigo de Peter en el instituto. Osborn realiza experimentos científicos para el gobierno, pero tras la negativa para poner en marcha su último proyecto decidirá experimentarlo consigo mismo. Como resultado, verá aumentada su inteligencia y su fortaleza, pero también se convertirá en un demente que pondrá en jaque a la ciudad de Nueva York. Nace así el Duende Verde, el mayor enemigo de Spider-Man. A la hora de hacer una película seguramente todos los directores se pregunten qué escondida clave han de tocar para lograr el éxito. Muchos aspectos tienen de funcionar para que la imagen de la pantalla impregne nuestras retinas durante años: historia atractiva, guión trabajado y coherente, personajes sólidos, actores eficaces… Y, sin embargo, quizá todo eso no baste para situar la película en el particular Olimpo de los espectadores. Hace falta algo más. Y si llamamos la atención sobre este aspecto es porque en los últimos tiempos hay dos ejemplos que cabe estudiar: Spider-Man y El señor de los anillos. ¿Por qué esa fascinación en los espectadores? Resulta esclarecedor que ambas películas se basen en historias previas que durante muchos años han gozado del favor de los lectores. Pero hay que añadir –y aquí está la clave misteriosa–, que es entre esos lectores fanáticos (en el buen sentido) donde hemos de buscar a los responsables de ambos proyectos cinematográficos. Antes de rodar Spider-Man, Sam Raimi era ya acérrimo seguidor del cómic de Marvel –a los 12 años sus padres le regalaron un cuadro de Spider-Man que todavía se encuentra sobre la cabecera de su cama en la casa donde creció– y por eso el proyecto le ilusionó como a un niño que estrena balón de fútbol, puso su alma en él y comunicó su entusiasmo a todo el equipo. Y eso se nota en la película. Es verdad que Spider-Man sobresale por su impresionantes efectos visuales, pero también es cierto que lo hace aún más por su historia. Y es que paradójicamente las piruetas técnicas se encumbran cuando se ponen al servicio de una trama dramática que interesa. Raimi (Darkman, Un plan sencillo), apoyado magníficamente en el cómic y en el guión de David Koepp (Parque jurásico, Misión imposible), ofrece un entretenimiento soberbio, con personajes sólidos, verosímiles, que dan lugar a relaciones psicológicas muy intrincadas. Se permite además aderezar la mezcla con gags tan divertidos como el entrenamiento del protagonista, todo un logro de naturalidad narrativa. Si a todo ello sumamos el magnífico trabajo del reparto, el éxito del que hablábamos al comienzo es cosa hecha. Tobey Maguire es sencillamente la encarnación del héroe solitario a su pesar, ese tipo normal cuyas responsabilidades son a veces un plato duro de tragar (¡pobre Mary Jane!). Y a Willem Dafoe (Platoon, Arde Mississippi) habría que apuntarlo como uno de los malvados más sobresalientes de los últimos tiempos. No todos los actores hubieran pasado el corte en la esquizofrénica escena del espejo. Él no sólo aprueba holgadamente sino que además se da el gustazo de ponerte los pelos como escarpias.

7/10
El planeta de los simios (2001)

2001 | Planet Of The Apes

Tim Burton ofrece una nueva visión de la historia de "El planeta de los simios". El director, que odia que califiquen su film de remake, ha buscado una mayor fidelidad a la novela original de Pierre Boulle, y trata de no entregar un simple clon de la película original. De modo que destapa el frasco de su genio cinematográfico y logra una gran aventura. Porque ha preferido dejar un poco de lado la visión pesimista acerca de la condición humana, y centrarse en una trama trepidante. De nuevo tenemos a un astronauta (eficaz Mark Wahlberg) que, atrapado en una tormenta magnética, va a parar a un planeta donde los simios son los amos, y los humanos son tratados como poco más que animales. Aunque en la versión burtonesca los humanos hablan, por lo que su condición se asemeja más a la de los esclavos negros de hace menos de dos siglos en el continente americano. El reparto del film es de campanillas. Además de contar con Wahlberg para emular a Charlton Heston, tenemos a Tim Roth como el chimpancé general Thade, a Michael Clarke Duncan dando vida al gorila Attar, y a Paul Giamatti como el orangután Limbo. Entre las féminas, tenemos a Helena Bonham-Carter como la inteligente doctora Ari, y a la modelo de Chanel Estella Warren como la humana Daena. Burton mira con respeto su referencia clásica, y quizá los signos de reconocimiento de su particular y desbordante mundo interior están más ocultos que en otras ocasiones (hablamos, no lo olvidemos, del autor de dos entregas de Batman (1989), Eduardo Manostijerass, Ed Wood y Sleepy Hollow). De todos modos, los experimentos genéticos con monos conectan con su constante revisión de la figura de Frankenstein; y la doctora simia, defensora de los derechos humanos, no está lejos de sus clásicos personajes 'outsiders', patitos feos que no son bien comprendidos por las personas que están a su lado. Y no faltan algunos detalles de su humor delirante, como la niña simia con su mascota humana.

5/10
Spy Kids

2001 | Spy Kids

Ingrid y Gregorio Cortez son dos espías internacionales que han dejado su trabajo para formar una familia. Al menos, supuestamente. En realidad, están investigando la misteriosa desaparición de siete espías de la Oficina de Servicios Estratégicos. Todo apunta a que Floop, un excéntrico mago de la tecnología cuyo programa de televisión tiene engatusados a todos los niños, puede estar detrás de las desapariciones. Cuando los agentes Cortez caen en la trampa de su enemigo, el destino mundial dependerá de Carmen y Juni Cortez, unos niños que acaban de descubrir la oculta profesión de sus padres y que pronto aprenderán a manejar los artilugios que pueden llevarles a recuperar a su familia. Tras el El mariachi y Desperado, Robert Rodriguez vira 180 grados y ofrece una entretenida y deliciosa película familiar, escrita también por él mismo. Para él: “Mantener a la familia unida es un eterno desafío. Quiero decir, ¡es como una misión imposible! Pero vale la pena la lucha y el desafío porque no creo que haya algo más gratificante en la vida que la familia”. Spy Kids aúna comedia y acción a grandes dosis, con una puesta en escena de apabullante color e impactantes decorados que parecen salir de la imaginación de los niños protagonistas. De hecho, el acierto del film es precisamente esa identificación entre la realidad y los sueños, algo que ha hecho que miles de niños y jóvenes se identifiquen con los protagonistas. Los efectos especiales son primorosos, igual que la enorme galería de artilugios (mochilas voladoras, coches anfibio, vainas submarinas, aviones infantiles con mandos de video-juego, chicles bomba, etc.) ideadas por la imaginación de Robert Rodriguez.

7/10
Sonrisa peligrosa

2001 | Novocaine

La inspiración nace de los sitios más insospechados. Para encontrarla, el debutante David Atkins (guionista de El sueño de Arizona) se pasó un mes acudiendo a diario a la consulta de su padre, un prestigioso dentista. Así nació esta mezcla de thriller y comedia, sobre un odontólogo, a punto de casarse, que descubre que su nueva paciente, una atractiva joven, le roba algunos fármacos. Al mismo tiempo, la policía empieza a sospechar que se dedica al tráfico de drogas. El protagonista, Steve Martin, curiosamente, ya había interpretado a un dentista en La pequeña tienda de los horrores. Aquí está muy bien acompañado por Laura Dern, su novia y ayudante en la consulta, y por Helena Bonham Carter, la paciente adicta a las drogas. Atkins utiliza un efecto de rayos X de un modo, cuando menos, curioso.

4/10
Las seductoras

2001 | Heartbreakers

Max y Page. Madre e hija. Unas cazafortunas que utilizan armas de seducción para forrarse a costa del prójimo incauto. La idea es sencilla: una se liga al tonto de turno y le conduce hasta el matrimonio; luego la otra le seduce, la mujer le pilla en situación comprometida, divorcio al canto y pensión de por vida. Con este método han ido acumulando un pequeño capital. Pero Page está comenzando a hartarse de un modo de vida que no es vida. Además está Jack, un jovenzuelo que comienza a llamar su atención. La madre no está dispuesta a aceptar que su polluelo desea volar fuera del nido paterno. De modo que urdirá una triquiñuela para hacerla volver al redil. Además, juntas tramarán un golpe que esperan sea definitivo. La víctima potencial es Tensy, el magnate de la industria del tabaco, un tipo con mucha, mucha pasta, pero que no captaría la atención ni de una vaca en celo. Las seductoras es una divertida comedia que crea situaciones de enredo en torno a las debilidades de todo hijo de vecino. Aunque David Mirkin, cuando se pone serio, le saca punta de “mensaje” al film y asegura que trata “en gran medida, sobre la necesidad de renunciar a tener todo bajo control y aceptar la incertidumbre de la vida”, ahí es nada. El director, que ha participado en la célebre serie de animación Los Simpson, dice haber tenido como referencia del film los clásicos Las tres noches de Eva y Luna de papel. Aunque un título más cercano al film es Un par de seductores, con Steve Martin y Michael Caine. Sí es cierto que la peli muestra lo difícil que es construir toda una vida sobre la mentira y el engaño. Como explica Hewitt, “la mayor parte del tiempo, estas dos artistas del timo se ganan la vida haciéndose pasar por otras personas. Y creo que no tienen tan claro quiénes son en realidad, porque siempre se ocultan tras la fachada que les permite conseguir lo que necesitan. Para mí, Page es una persona que no se conoce bien a sí misma, y se ve forzada a conocerse a causa de Jack. Y él descubre a la verdadera Page antes que ella, lo que resulta muy frustrante para Page. Y ella tiene que llegar a conocerse a sí misma, al tiempo que intenta ser una profesional, y demostrar a su madre que ya es bastante mayor para ir solita por ahí, cuando realmente no tiene ni idea”.

6/10
Family Man

2000 | The Family Man

Entrañable fábula sobre un personaje que dejó pasar la oportunidad de casarse con la chica de sus sueños. Pasado el tiempo se ha convertido en un triunfador hombre de negocios sin familia. Pero en vísperas de Navidad, tiene un extraño encuentro con un peculiar ángel guardián. Y a la mañana siguiente se despierta... casado y con hijos, y en una posición más modesta. ¿Qué es mejor y qué es peor? Tendrá tiempo para averiguarlo. “Qué pasaría si...” Podría ser el nombre de un subgénero que incluiría películas como ¡Qué bello es vivir!, Dos vidas en un instante, Corre, Lola, corre, Yo y yo misma... y Family Man. La idea es presentar una historia según se haya tomado tal o cual decisión. Brett Ratner, tras la divertida comedia de acción Hora punta, acomete este moderno "Cuento de Navidad" con tintes dramáticos, románticos y de comedia. El relato cuestiona esos valores inmediatos que no llenan (dinero, éxito, sexo rápido) frente a otros a veces arduos y que requieren esfuerzo, pero que son los que merecen la pena (la familia, amar a los demás). Rattner asegura que el guión "me recordaba a las películas clásicas con las que crecí, excepto en que no acababa como la mayoría de éstas; y eso era muy interesante". Hay que destacar el trabajo de la pareja protagonista: Nicolas Cage juega bien la carta del desconcierto y el aprendizaje, y Téa Leoni logra su primer gran papel; los dos juntos consiguen que el espectador los tome por marido y mujer.

6/10
Prueba de vida (2000)

2000 | Proof Of Life

Peter Bowman es ingeniero en un innombrado país sudamericano. En una operación de la guerrilla antigubernamental, es tomado como rehén. Comienza entonces un largo proceso de negociación para conseguir su liberación. La empresa de Bowman se desentiende a la hora de echar una mano (lo ocurrido no estaba “previsto” en el contrato, ni lo cubre ningún seguro); pero su esposa Alice removerá Roma con Santiago para rescatar a su esposo. Ayuda Terry Thorne, un especialista en rescates, que conoce la psicología de los secuestradores, y que ha de procurar las condiciones más ventajosas para que Peter recupere su robada libertad. Taylor Hackford (Oficial y caballero, Noches de sol) combina con acierto el drama y el suspense en torno al desenlace, con buenas escenas de acción. Tanto la captura del rehén, como los intentos de liberación están narrados con ritmo impecable. El film se inspiró en un artículo publicado en Vanity Fair bajo el título "Aventuras en el negocio de los rescates". Meg Ryan como esposa apurada, y Russell Crowe como negociador, son dos actores que hacen creíble la apasionante historia. Incluido un final a lo Casablanca, arriesgado y emotivo.

5/10
A cualquier otro lugar

1999 | Anywhere But Here

Adele y Ann. Madre separada e hija. En contra de los deseos de Ann, ambas abandonan el pequeño pueblo de Bay City en Wisconsin, rumbo a Beverly Hills. Contra lo que podría considerarse normal, Ann, de 14 años, es una chica madura, con deseos de echar raíces en un sitio: amigos, novio... Mientras que Adele vive en una nube de fantasía, y piensa que las cosas les van a ir mucho mejor: seguro que surge un buen trabajo y un “príncipe azul” para encauzar las cosas... El director, Wayne Wang, explica que le gustan las “historias humanas simples, especialmente las historias familiares. A cualquier otro lugar trata de la familia, de la gente, de la dependencia, de la independencia, del amor y del odio. Trata de cómo crecer. Me sentí como si estuviera haciendo el camino con las protagonistas, y me gustaron de verdad esos personajes.” Para Susan Sarandon, “lo más interesante de mi personaje es que está haciendo las cosas equivocadamente, aunque con buena intención”. Minentras que Natalie Portman creyó ver en Ann rasgos autobiográficos: “Era muy extraño. Mientras rodábamos pensaba que en menos de un año iba a vivir algunas de las cosas que le pasan a ella: prepararse para la universidad y vivir por mi cuenta.”

5/10
Instinto

1999 | Instinct

Theo Caulder es un ambicioso y competente psiquiatra, dispuesto a casi todo para 'trepar' en su profesión. La llegada a Estados Unidos de Ethan Powell, un estudioso de los gorilas responsable de la muerte de varias personas en Uganda, promete ser un caso interesante. Lograr que aquel hombre hable y explique su historia resulta un reto fascinante. Pero quizá el caso le lleve adonde no espera: a replantearse el modo egoísta en que aborda su profesión y las relaciones con los demás. Estamos ante un film inquietante, adaptación de una novela de Daniel Quinn, que se sostiene gracias sobre todo a las buenas interpretaciones de los siempre estupendos Anthony Hopkins, Cuba Gooding Jr. y Donald Sutherland. La relación psiquiatra-asesino, que depara varias sorpresas, recuerda al famoso toma y daca que se traían Anthony Hopkins y Jodie Foster en El silencio de los corderos. Además, se juega con el contraste entre unos humanos cada vez más animalizados, guiados por el instinto, y unos gorilas que, para Powell, se han convertido en lo que podría llamarse su “familia”. Aunque en teoría parte de la acción transcurre en Uganda –el hábitat natural de los gorilas–, se rodó en la más cercana Jamaica. Su exuberante terreno y paisaje montañoso dan el pego perfectamente.

4/10
Sleepy Hollow

1999 | Sleepy Hollow

A lo largo de su filmografía, Tim Burton ha plasmado en la pantalla personajes increíbles... Pee Wee, Eduardo Manostijeras, Jocker, Catwoman, Pingüino, Bitelchús, Ed Wood, Jack Skellington... son algunos de ellos. Una galería de tipos estrafalarios, marginales, que configuran su muy particular mundo fantástico. Sleepy Hollow cuenta también con un personaje, el del jinete sin cabeza, que encaja a la perfección en el universo burtoniano. Burton presenta poco a poco los elementos con que arranca la inquietante e intrigante película. Ichabod Crane es un investigador policial, que ha de resolver los crímenes que acontecen en Sleepy Hollow. Las fuerzas vivas de la villa no ayudan mucho en sus primeras indagaciones. Son pasajes tranquilos, hasta que se desata la tempestad. Uno de los conflictos más interesantes del film es el que se plantea el investigador Ichabod, entre el racionalismo a ultranza al que se apuntó tras un trauma infantil, y la fe necesaria para encarar el caso que le ocupa. El guión de Andrew Kevin Walker, quien trató este mismo tema en su libreto de Seven, sabe preparar la cuestión, sin sacar desde el principio los ases que guarda en su manga. Mención aparte merece el trepidante final de la historia, que funciona con la precisión de un mecanismo de relojería. Johnny Depp –que ya había trabajado con Burton en Eduardo Manostijeras y Ed Wood– da muestras otra vez de su buen hacer interpretativo, al dotar a su personaje de variados matices. Lo exagera cuando es necesario –véanse las autopsias con instrumentos de su invención–, muestra su determinación y, al tiempo, su fragilidad; su carácter frío en apariencia, y su ternura; su apego a la razón y su creciente espíritu romántico. Todo el reparto resulta muy ajustado pero Depp es, sin duda, la estrella.

7/10
Un plan sencillo

1998 | A Simple Plan

La vida de dos hermanos que viven en un apartado pueblecito, cambia por completo el día en que encuentran una avioneta estrellada, con su piloto muerto y una bolsa con cuatro millones de dólares. ¿Por qué no quedarse con la pasta, y hacer como que no han visto nada? Las cosas, por desgracia para ellos, no serán tan sencillas. Sam Raimi (Darkman, Rápida y mortal) dirige esta original fábula sobre la avaricia, un poco en la línea de El tesoro de Sierra Madre de John Huston: "Los protagonistas no son malos chicos. Son simplemente seres humanos, que toman una decisión y cargan con las consecuencias. Luchan por salir del lazo creado por el dinero, que se está cerrando lentamente en torno a ellos, como un nudo corredizo", ha afirmado Raimi. El film atrapa desde el minuto uno, a la vez que plantea cómo el afán de riqueza puede oscurecer todos los buenos sentimientos. Las dos candidaturas a los Oscar de Un plan sencillo, en los apartados de guión y actor de reparto (el estupendo Billy Bob Thornton), son más que justas.

6/10
Acción civil

1998 | A Civil Action

Jan Schlichtmann es un cínico abogado, dispuesto a pisotear a quien sea para ganar los casos que lleva entre manos. Con otros tres socios regenta un prestigioso bufete. Un día llega lo que parece un caso más: un grupo de padres busca pleitear contra dos empresas responsables de la contaminación de un río, lo que ha tenido terribles consecuencias –nada más ni nada menos que leucemia– para sus hijos. Lo que empieza como rutina abordada con el cinismo habitual ("Nunca hay que desestimar el valor dramático de varios niños muertos", asegura) acaba involucrando personalmente a Jan. ¿Recuperara la humanidad que había extraviado? Impactante drama judicial basado en hechos reales y producido por Robert Redford. Steven Zaillian (director de En busca de Bobby Fischer y guionista de La lista de Schindler) cuenta con sobriedad los detalles del caso. Tiene la fortuna de contar con un estupendo John Travolta, un sobresaliente Robert Duvall, y unos eficaces William H. Macy y Sydney Pollack. La formidable fotografía tenebrista se debe al legendario Conrad L. Hall, que fue candidato al Oscar.

5/10
Flubber y el profesor chiflado

1997 | Flubber

Robin Williams es el clásico sabio chiflado: genial con sus inventos, pero increiblemente despistado. Tan absorto anda en sus experimentos que por tercera vez consecutiva olvida que tiene hora en la iglesia para casarse con su novia de toda la vida. Aunque la robot Webbo, con personalidad femenina y secretamente enamorada del profesor, ha tenido algo de culpa esta vez. Y también su investigación acerca de Flubber, una sustancia que podría ser una fuente de energía revolucionaria. Delirante comedia para toda la familia, con unos efectos especiales que tienen como protagonista a Flubber, materia verde y viscosa que da lugar a escenas muy vistosas. Destaca el número musical con partitura de Danny Elfman, un derroche de diseño visual y sonoro. Estamos ante una razonable puesta al día de Un sabio en las nubes, que en 1961 protagonizó Fred MacMurray. El guión ha corrido a cargo de John Hughes, responsable de películas familiares de éxito como Solo en casa y Daniel el Travieso. Su director, Les Mayfield, también domina el campo como demuestra la entrañable Milagro en la ciudad. Robin Williams se mueve a sus anchas con un papel de niño grande, del estilo de los que borda en Jack, Hook y Jumanji.

4/10
El indomable Will Hunting

1997 | Good Will Hunting

Will Hunting es un genio. Y parece no darse cuenta: tan poca importancia concede al hecho de ser un superdotado. Su prodigiosa cabeza sólo la usa para humillar a sus rivales cuando está ligando con alguna chica. Un buen día, un profesor universitario descubre que el joven que limpia las aulas es capaz de resolver los más complicados teoremas matemáticos. Y lo toma bajo su protección. Pero existe un problema: el difícil carácter del chico, que requiere atención psiquiátrica. Y lo malo es que Will, gracias a su inteligencia prodigiosa, se dedica a hacer trizas –psicológicamente hablando­– a todos los médicos que le tratan. Hasta que se topa con Sean McGuire, un psiquiatra viudo que hará que cambie su perspectiva de la vida. Grandes interpretaciones, personajes complejos, entretenimiento... El film gustará a jóvenes y mayores, pues la sangre joven corre por las venas de Matt Damon, Ben Affleck y Minnie Driver, mientras que los maduros Robin Williams y Stellan Skarsgård representan un punto de vista más adulto. Al enfrentamiento generacional y al tratamiento de los problemas de los superdotados se suma una preocupación social (Will Hunting vive en los suburbios de Boston) y la inevitable y poderosa historia de amor.

7/10
Men In Black

1997 | Men In Black

K (Tommy Lee Jones) es miembro de una organización secreta, cuya misión es controlar el flujo de extraterrestres de todo tipo que entran y salen de nuestro planeta. Son extraterrestres que vienen a ganarse la vida, como cualquier humano. Para que pasen desapercibidos, los hombres de negro les proporcionan una identidad humana. De manera fortuita, un joven decidido, interpretado por Will Smith, es reclutado para formar parte de esta organización. J y K forman un buen equipo en el que se combina la experiencia con la decisión y la audacia. Pero no todos los extraterrestres tienen buenas intenciones. Descubren un plan alienígena para causar daño a la humanidad. Entre los inmigrantes extraterrestres, han detectado a algunos ilegales. A J y K no les queda más remedio que enfrentarse a ellos. Para ello cuentan con la ayuda de una sorprendida forense, interpretada por Linda Fiorentino. Una película de ciencia-ficción con un planteamiento muy original. Es divertida en todo momento, y los espectaculares efectos especiales cautivan enseguida al espectador. La pareja protagonista se complementa a la perfección. La película fue la auténtica sensación del año en el gusto de los espectadores. Aunque tiene una finalidad cómica, y el desarrollo de la acción está supeditado a este objetivo, es una película que marca una nueva línea en el género.

6/10
Al cruzar el límite

1996 | Extreme Measures

Guy Luthan (Hugh Grant) es un joven y reputado doctor que trabaja en un hospital de Nueva York. Un día llega al centro un vagabundo con extraños síntomas que le hacen fallecer a los pocos minutos. Ante esto, Guy comienza a investigar las causas de la muerte, lo que le conduce a descubrir una red de experimentos con humanos que se están llevando en secreto. Thriller basado en una novela de Michael Palmer, donde el suspense se palpa desde el primer momento. El director Michael Apted cuenta con un guión notable y unas buenas interpretaciones por parte, sobre todo, de Gene Hackman. Destacan también, los algo fugaces secundarios, David Morse o Sarah Jessica Parker. Algo coja queda, sin embargo, la intervención de Grant en su papel de doctor, actor acostumbrado a comedias; pero el resultado en general aprueba con nota. La película plantea un dilema moral y no es otro que el de sacrificar una vida a cambio de muchas más, pero ¿a qué precio? En definitiva, guión interesante y ritmo eficaz que mantiene la tensión en todo momento. No defraudará a los aficionados al género.

6/10
Mars Attacks!

1996 | Mars Attacks!

Tim Burton dirige esta comedia de ciencia ficción, que constituye una parodia a la vez que un homenaje a las viejas películas de ciencia ficción de serie B. Burton imprime a toda la película una estética kitsch, inspirada en una colección de cromos de los años sesenta editada por Topps, un fabricante de chicles. Mars attacks! narra la invasión de la tierra por unos extraños marcianos, que no dudan en hacer fosfatina a todo ser viviente que se les pone por delante. Para hacer frente a esta situación, la humanidad cuenta con un disparatado presidente de los Estados Unidos, interpretado por Jack Nicholson, al que acompaña una cursi primera dama a la que da vida la siempre genial Glenn Close. Con este pretexto argumental Burton, aprovecha para criticar la política, el mundo de la televión, la familia tradiciónal americana., el ejército... y lo hace con un humor mordaz y corrosivo. Cuenta para ello con un reparto amplísimo de estrellas: así, a las mencionadas anteriormente hay que añadir un Michael J. Fox, Pierce Brosnan, Danny DeVito entre los actores principales.

6/10
Agárrame esos fantasmas

1996 | The Freighteners

Un pícaro cazador de fantasmas, Frank Bannister (Michael J. Fox) se dedica con la ayuda de dos amigos fantasmas a asustar a los vecinos del pequeño pueblecito de Fairwater, para después cobrarles una importante cantidad por librarles de los fantasmas. Sin embargo, una fuerza fantasmal se dedica a cometer unos misteriosos crímenes de los que es culpado el propio Bannister, que deberá escapar de la ley y probar su inocencia. Tras rodar la estremecedora Criaturas celestiales, el realizador neozelandés Peter Jackson fue reclutado por el cine de Hollywood, y realizó este excelente espectáculo fantástico repleto de ideas en su guión y puesta en escena. El mayor hallazgo está en la interpretación de Michael J. Fox, en un papel de perdedor alejado de los estereotipos que interpretaba hasta el momento. La excelente partitura musical es obra de Danny Elfman, colaborador habitual del realizador Tim Burton.

5/10
Misión imposible (1996)

1996 | Mission: Impossible

Ethan Hunt es un intrépido e inteligente agente secreto de la CIA que, durante una arriesgada misión, consigue escapar con vida de una emboscada. Pero es acusado de las muertes de sus compañeros, y debe convertirse en un proscrito. El gobierno contrata a una serie de criminales para que acabe con él, porque sabe demasiado. Pero Hunt no está dispuesto a ceder, y se propone enfrentarse a todos para desenmarañar la conspiración en la que se ha visto involucrado. Para ello contará con la estimable ayuda de una preciosa joven de armas tomar, interpretada por Emmanuelle Béart. Trepidante película de acción, basada en la famosa serie de televisión del mismo nombre, creada por Bruce Geller. La dirección de Brian de Palma es muy hábil, y consigue imprimir el ritmo preciso, sin dejarse llevar totalmente por la simple espectacularidad de algunas escenas. Tom Cruise está brillante en su papel. Muy entretenida, con alto grado de tensión, que sorprende a cada instante, como las mejores del género. Para el recuerdo queda la escena en que Hunt se descuelga en la cámara del ordenador.

6/10
Sin salida

1996 | Freeway

Los padres de Vanessa, una chica de quince años, han sido arrestados, ella por prostitución, él por drogas. Entonces la muchacha decide ir a casa de su abuela. En su camino se cruza el lobo feroz: un psicólogo, a quien se confía explicándole los abusos sexuales a que le sometía su padrastro. Lo malo es que el psicólogo resulta ser un peligroso psicópata. Reese Witherspoon (que se dio a conocer en Pleasantville) es la chica, que lleva una minifalda roja para demostrar su conexión con Caperucita. Para lobo, ahí está Kiefer Sutherland. La producción del film ha corrido a cargo de Oliver Stone.

3/10
Dinero para quemar

1995 | Dead Presidents

Un ex combatiente de Vietnam regresa a su casa al término de la guerra. Acaba tirado en la calle con unos amigos con los que planea el robo de una furgoneta blindada que transporta una importante suma de dinero. Dura descripción de un golpe criminal que realiza un profundo retrato de los personajes protagonistas. Está bien dirigida por los hermanos Albert y Allen Hughes. La excelente banda sonora es obra de Danny Elfman, compositor habitual de los filmes de Tim Burton.

4/10
Todo por un sueño

1995 | To Die For

A través de la degeneración de una ambiciosa joven que ansía convertirse en reportera de televisión, Gus Van Sant (El indomable Will Hunting, Drugstore Cowboy) ofrece una crítica demoledora de la moral del triunfo a cualquier precio. Bien escrita y dirigida, y mejor interpretada –sobre todo por Nicole Kidman–, lo mejor son sus divertidos sarcasmos. Asimismo destaca la excelente banda sonora del compositor Danny Elfman, habitual autor de la música de las películas de Tim Burton.

5/10
Eclipse total

1995 | Dolores Claiborne

Los relatos del prolífico novelista Stephen King han sido la base de numerosos films; olvidables algunos, otros son estimables, como Cuenta conmigo y Misery de Rob Reiner, y Cadena perpetua de Frank Darabont. Por fortuna, Taylor Hackford se ha apuntado al grupo de los estimables. Dolores Clairbone (Kathy Bates) está siendo interrogada por el posible asesinato de una anciana enferma a la que cuidaba. Su hija Selena (Jennifer Jason Leigh), una periodista de éxito, acude a acompañarla en cuanto se entera de los hechos. Unos hechos que traen a su memoria otros acaecidos años atrás, cuando Dolores fue acusada de haber matado a su marido, el padre de Selena; en aquella ocasión se dictaminó que la muerte se había producido por accidente, pero... ¿se repetirá la misma historia? Taylor Hackford sabe llevar a buen puerto un relato de suspense, que no se limita a ofrecer las habituales dosis de intriga propias del género, relacionadas en este caso con las dudas sobre la culpabilidad de Dolores. En el guión de Tony Gilroy se suceden las idas y vueltas por el pasado, con idea de ofrecer jirones de las vidas de unos personajes que resultan creíbles, de carne y hueso. Así, se describe con acierto la relación entre madre e hija, en la que aparecen poco a poco sus respectivos fantasmas. Y se dibujan interesantes subtramas, ya sea a partir del excesivo celo profesional de un policía, o de las manías de la mujer a la que Dolores sirvió como criada durante mucho tiempo. Los aspectos más sórdidos de la historia son tratados con elegancia, sin efectismos innecesarios. La esmerada realización de Hackford saca provecho a algunas elecciones estéticas arriesgadas, como la de fotografiar en tonos fríos y oscuros las partes de la historia que transcurren en el presente. En la interesante galería de personajes femeninos que presenta el film, le toca llevar el peso de la historia a una espléndida Kathy Bates, a la que da buena réplica Jennifer Jason Leigh. A pesar de que los personajes masculinos son más secundarios, vale la pena llamar la atención sobre el trabajo de un sobrio y eficaz Christopher Plummer, en un papel incómodo, que encarna con aplomo. 

6/10
Un caballo llamado Furia

1994 | Black Beauty

Notable adaptación de la famosa novela escrita por Anna Sewell, que ha conocido varias versiones cinematográficas, tanto en dibujos animados como en imágenes reales. Aquí la directora Caroline Thompson logra un entretenido film familiar y cuenta para ello con algunos rostros de actores consagrados.  La historia, ambientada en la Inglaterra del siglo XIX, se centra en un precioso caballo negro. Junto a los humanos vivirá mil y una aventuras a lo largo de dos décadas.

6/10
Sommersby

1993 | Sommersby

Sommersby (Richard Gere) regresa a su granja después de varios años de ausencia, luchando en la Guerra Civil Norteamericana. Antes de irse, Sommersby era un hombre irascible, agresivo y de difícil trato, pero parece que la guerra le ha cambiado. Consigue reflotar su próspera plantación y causa admiración entre sus vecinos, a la vez que ama con locura a su esposa, Laurel (Jodie Foster). El cambio es tan grande que todos, hasta la propia Laurel, empiezan a sospechar que quizá no se trate del verdadero Sommersby. Remake del título francés El regreso de Martin Guerre, que mezcla con maestría la emoción y el romanticismo. La pareja protagonista encaja a la perfección, y ambos seducen a la pantalla. El nivel de dramatismo sube según avanza la acción.

5/10
Pesadilla antes de Navidad

1993 | The Nightmare Before Christmas

Jack Skeleton es el rey de la ciudad de Halloween, donde viven todo tipo de espectrales criaturas. Un día decide que una fiesta llamada Navidad es mucho más interesante que el Halloween, que ellos se encargan de celebrar, por lo que deciden secuestrar a Santa Claus para reemplazarle. A pesar del poco tiempo transcurrido desde su estreno, este filme es ya un clásico de la animación de muñecos. El realizador Tim Burton diseñó a los personajes y se inventó la historia. El filme fue dirigido por Henry Selick, con una espectacular banda sonora original del compositor Danny Elfman, una de las mejores de la historia del cine, con temas irrepetibles como "This is Halloween" o "Making Christmas", en la línea del musical clásico americano.

7/10
Batman vuelve

1992 | Batman Returns

La ciudad de Gotham se ve amenazada por un nuevo enemigo: el pingüino (Danny DeVito), un siniestro y deforme personaje traumatizado por haber sido abandonado por sus padres al nacer. Crecido en las cloacas sin otra compañía que un ejercito de pingüinos, planea su terrible venganza sobre la humanidad. Batman (Michael Keaton) deberá enfrentarse no solo a él sino también a un industrial de pocos escrúpulos (Christopher Walken) y a una atractiva pero peligrosa Catwoman (Michelle Pfeiffer). Tim Burton vuelve a dirigir las aventuras del hombre murciélago, enriqueciendo la saga con la aparición de nuevos personajes. Burton mantiene la estética oscura y gótica de la primera parte, aunque como curiosidad señalemos que no pudieron volver a utilizarse los mismos decorados, ya que éstos desaparecieron en un incendio de los estudios. Aventuras, acción, magníficos efectos especiales, y una excelente banda sonora acompañan a esta superproducción puesta al servicio de nuestro héroe.

7/10
Paro clínico

1992 | Article 99

Peter Morgan es un médico que está haciendo las prácticas en un hospital de veteranos de Vietnam con la intención de sacarse el título cuanto antes y montar su propia consulta. En el centro, Morgan se dará cuenta de que los intereses administrativos del lugar prevalecen antes que la propia salud de los pacientes y la falta de camas es uno de los mayores problemas. Richard Sturgess es uno de los doctores que toma decisiones deliberadamente y está dispuesto a operar y salvar vidas aunque sea a escondidas de las autoridades gubernamentales. Correcta crítica al sistema burocrático social, (en este caso de Estados Unidos), que está dispuesto a hacer prevalecer los intereses políticos por encima de los derechos humanos. La película se deja llevar, en ocasiones, por los valores patrióticos y de hermandad, sobre todo por los personajes ex combatientes de la guerra que llevan en la sangre la valentía y el honor de su país. Con un reparto lleno de rostros conocidos como Liotta, Sutherland, Whitaker, Thompson, Baker, etc..., la historia se hace amena gracias a los toques de humor que salpican la trama.

5/10
Darkman

1990 | Darkman

Un científico ve truncada toda su vida y esperanzas de matrimonio cuando unos criminales cometen un atentado en su laboratorio. Aunque todos creen que ha muerto, en realidad ha conseguido sobrevivir aunque con el rostro deformado. En un lugar oculto organiza un centro de operaciones mediante el cual logra crear piel sintética con la que puede modelar cualquier rostro. Convertido en un tenebroso maestro del disfraz, llevará a cabo su venganza. Homenaje de Sam Raimi al cine de serie B, sin abandonar su peculiar estilo narrativo repleto de imposibles movimientos de cámara, efectos visuales, estética de comic y sentido del humor. Contrariamente a sus películas anteriores (Ola de crímenes, ola de risas, Terroríficamente muertos) esta vez contó con un gran presupuesto a cargo de la Universal, además de un competente reparto con Liam Neeson y Frances McDormand al frente.

6/10
Dick Tracy

1990 | Dick Tracy

Película original por los cuatro costados. Todo es sorprendente en esta producción del poderoso Warren Beatty, encargado también de la realización y de encarnar al héroe. Dick Tracy (Warren Beatty) es un detective de gran corazón y probada inteligencia que en compañía de un niño, ladronzuelo y conocedor de los bajos fondos de la ciudad, se encargará de limpiar la urbe de indeseables del crimen. En su cometido tendrán que vérselas con un grupo de mafiosos de armas tomar. La película goza de una estética fabulosa, tanto en los decorados de los años veinte como en la impresionante caracterización de los personajes, muchos de ellos interpretados por estrellas de Hollywood absolutamente irreconocibles bajo el maquillaje. La película aúna con sorprendente eficacia realismo y cómic (el film está basado en las historietas de Chester Gould), y los efectos especiales -magnífica la fotografía de Vittorio Storaro- y la banda sonora resultan realmente fascinantes.

6/10
Razas de noche

1990 | Nightbreed

Un joven es acusado de unos asesinatos y resulta muerto por la policía. En realidad el responsable era su psiquiatra. El muerto volverá a la vida en un extraño lugar subterráneo llamado Midian, en donde viven monstruosidades de todo tipo. Fantasía terrorífica escrita y dirigida por Clive Barker (Hellraiser), a partir de su propia novela. Hay violencia a mansalva, aunque la trama mantiene el interés. Entre el reparto se encuentra el mismísimo director David Cronenberg.

4/10
Eduardo Manostijeras

1990 | Edward Scissorhands

Una mujer mayor cuenta a sus nietos una historia. Ellos piensan que se trata de un cuento, pero en realidad está basado en una historia real. Un inventor vivía en un castillo en la cima de una colina y había creado un ser vivo llamado Eduardo. Era un joven atractivo, pero tenía un grave defecto, en lugar de manos tenía unas tijeras de metal. Tras la muerte de su creador, Eduardo se queda solo en el castillo, hasta que una vendedora a domicilio se lo lleva a su casa a vivir con su familia. Uno de los títulos esenciales del ecléctico Tim Burton (Batman, Ed Wood). Se trata de una especie de versión moderna de Frankenstein, de Mary Shelley, pues un extrafalario inventor da vida a un ser sensible y bondadoso, que en lugar de dedos tiene tijeras, lo que conducirá su vida hasta la tragedia. Se da la paradoja de que el científico muere poco antes de poder ponerle las manos de verdad que le había construido. Sus características principales son una surrealista puesta en escena, espléndidas interpretaciones y cierta crítica a la frivolidad de la sociedad moderna. Lo mejor es el tono, que recuerda al de los cuentos infantiles y la bella banda sonora de Danny Elfman, colaborador habitual de Tim Burton en títulos como Batman, Mars Attacks o Pesadilla antes de Navidad. Con este filme el realizador de Bitelchus se consagró como el más imaginativo, sobre todo en el aspecto visual, de los directores del Hollywood de los 90. Del reparto destaca el joven Johnny Deep, en uno de sus primeros éxitos y la secundaria habitual del cine de Woody Allen Diane Wiest, ganadora de dos Oscar.

6/10
Batman (1989)

1989 | Batman

Tim Burton dirige esta primera película de las aventuras del hombre murciélago, creado por Bob Kane para el mundo del cómic en 1939. Tras ser testigo del asesinato de sus padres cuando era un muchacho, Bruce Wayne decide embarcarse en una particular cruzada contra todo tipo de criminales y malhechores. Vestido como un murciélago y pertrechado con toda clase de artilugios (Batmovil, Batbarco, etc), vela por la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos de Gotham. No obstante esta situación cambiará con la aparición en la ciudad de un siniestro personaje: el Jocker, un antiguo bandido con el rostro desfigurado y una eterna sonrisa en su cara. Burton acentúa los caracteres oscuros y góticos del cómic (magnífica la recreación de la ciudad de Gotham) e imprime su sello personal a esta maravillosa película que cuenta con un reparto de lujo. A Michael Keaton le corresponde el papel del héroe, el de villano es para un histriónico Jack Nicholson, y Kim Basinger hace de una bonita periodista dispuesta a descubrir quien es en realidad Batman. Obligado es destacar la excelente banda sonora y las canciones del excentrico cantante Prince.

7/10
Los Simpson

1989 | The Simpson | Serie TV

La serie que más tiempo ha permanecido en antena de la historia de la televisión, es también un icono de la cultura popular, y un auténtico fenómeno mediático. Los populares personajes fueron creados por el dibujante Matt Groening, en 1987, para un corto emitido en el programa 'The Tracey Ullman Show'. Tuvieron tanto éxito que se realizaron más cortos hasta que los personajes protagonizaron finalmente su propia serie. El 17 de diciembre de 1989 se emitió el primer capítulo. La serie narra las peripecias de la familia de Homer Simpson, trabajador de la central nuclear de Springfield, aficionado a la cerveza, a dormir y a comer rosquillas. Su esposa, Marge, es una inteligente mujer, dedicada por completo a los quehaceres domésticos, aunque alguna vez se ha dedicado a ocupaciones fuera de casa. El hijo mayor es el travieso Bart, que siempre se mete en líos con su amigo Milhouse. Su hermana Lisa, la hija mediana, es una niña modélica, que saca buenas notas y es aficionada a tocar el saxofón. Por último, Maggie, la pequeña, siempre lleva en la boca su chupete. Sin embargo, el verdadero encanto de la serie reside en el increíble número de secundarios inolvidables, que van ganando en profundidad a lo largo del tiempo. Destaca Apu, el comerciante hindú, adicto al trabajo. Montgomery Burns, es el típico millonario huraño, dueño de la central nuclear de Springfield. Smithers es su secretario, enamorado en secreto de él. Ned Flanders, el vecino, un hombre de fe que siempre ve la vida de forma positiva. Moe, es un tabernero casado con su trabajo. Otto, el conductor de autobús, es aficionado a la música rock. Seymour Skinner, director de la escuela, siempre intentando pararle los pies a Bart Simpson. El Actor Secundario Bob, un criminal, juró asesinar a Bart Simpson, que ha desbaratado sus planes en varias ocasiones. También tienen especial importancia los familiares de los Simpson: Abe (el abuelo), Selma y Patty (las hermanas de Marge), o Hugo Simpson (hermano gemelo de Bart que vivía oculto en el ático). Los Simpson triunfa porque realiza una crítica hilarante de todos los aspectos de la sociedad, principalmente de Estados Unidos, aunque por extensión, abarca aspectos de actualidad con los que se identificarán los habitantes de cualquier país: la adicción a la televisión, el sistema educativo, la vida familiar, las drogas, la emigración, los prejuicios raciales, etc. Sus personajes tienen un estilo de humor cínico, muy actual, que sin embargo Matt Groening sabe equilibrar con una visión positiva de la vida familiar. Los Simpson tienen todos los problemas de cualquier familia disfuncional, pues Homer se olvida hasta de cuantos hijos tiene, e incluso ha tenido problemas en su matrimonio, Bart es capaz de realizar gamberradas pantagruélicas, etc. Se ha criticado que la serie ha ido perdiendo progresivamente calidad, sobre todo desde la duodécima temporada. Sin embargo, sus creadores son dignos de elogio por haber mantenido el nivel durante muchos años.

7/10
El gran Pee-Wee

1988 | Big Top Pee-Wee

Pee Wee Herman es un curioso tipo que vive felizmente en una granja, alimenta a sus animales con tortitas y comparte sus inquietudes con su querido cerdo Vance. Una de las aficiones del excéntrico Pee Wee son los experimentos científicos. Un buen día un circo aparece inexplicablemente en su finca. Una descomunal tormenta lo ha arrastrado hasta allí. Con las fieras, los payasos, los forzudos y demás atracciones, viene una preciosa trapecista llamada Gina (Valeria Golino), de la que Pee Wee quedará enseguida prendado. Pero resulta que Pee Wee ya tenía novia, la caprichosa Winnie (Penelope Ann Miller) a la que no le cae nada simpática la nueva amistad de Pee Wee. Pee Wee Herman alcanzó la fama en Estados Unidos con un show, con el que estuvo mucho tiempo de gira. Tim Burton llevó al cine su alocado personaje en La gran aventura de Pee-Wee, un éxito de taquilla. Después consiguió varios premios Emmy de televisión con su serie Pee Wee's Playhouse. Una película desternillante, llena de la imaginación desbordante de su protagonista. Llama la atención el estupendo plantel de secundarios, encabezado por Kris Kristofferson, Valeria Golino y Penelope Ann Miller.

5/10
Huida a medianoche

1988 | Midnight Run

Un cazador de recompensas (Robert de Niro) persigue a un contable (Charles Grodin) que ha robado 15 millones de dólares a la mafia y los ha destinado a obras de caridad. Todo se complica cuando entran en juego el FBI y la Mafia, que se disputarán su objetivo con él. El polivalente Robert De Niro demostró ser capaz de cualquier registro actoral con esta mezcla de comedia y acción, muy al estilo de su realizador, Martin Brest, responsable de la exitosa Superdetective en Hollywood. Los múltiples gags están muy bien resueltos, así como las espectaculares persecuciones y escenas de acción.

7/10
Bitelchus

1988 | Beetle Juice

Adam y Barbara han muerto, y convertidos en fantasmas vagan por su mansión de Nueva Inglaterra hasta que un día reciben la inoportuna visita de unos nuevos inquilinos que piensan instalarse en el hogar. La recién llegada familia está compuesta por dos excéntricos padres y su hija Lydia, una adolescente bastante rarita. Adam y Barbara deciden contratar los servicios de Bitelchus, un desagradable tipejo que se dedica a espantar a los mortales. Oscar al mejor maquillaje y un premio de la Sociedad Nacional de Críticos para Michael Keaton fue lo que recibió esta cinta fantástica de Tim Burton. El director empezaba a plasmar su estilo oscuro y estrafalario donde mezclaba el terror y el humor, y el éxito del film comenzó a reunir a miles de seguidores. Entre el reparto, además de Keaton, destaca la presencia de Geena Davis, Alec Baldwin, Jeffrey Jones y una joven Winona Ryder en su tercera aparición en el cine.

5/10
Los fantasmas atacan al jefe

1988 | Scrooged

Frank Cross (Bill Murray) es un insensible tirano del mundo de la comunicación. No le ha sido fácil escalar hasta su posición, pero una vez que se ha convertido en el presidente más joven de una compañía de televisión, ha olvidado cualquier escrúpulo. Es un déspota, un egoísta, un cínico y un ruín. Todos lo saben, pero nadie puede hacerle frente. Sólo sus fantasmas más cercanos pueden darle una buena lección. Tres divertidos seres espectrales que le harán recapacitar en su forma de ser. Tanto que recupera al amor de su vida (Karen Allen) y, en un tono decididamente alegre, se pone a cantar con todo el reparto "Put a Little Love in Your Heart". Versión megamoderna, optimista y divertida del clásico "Cuento de Navidad", escrito por Charles Dickens. El cine fue muy proclive a llevar esta deliciosa historia a la pantalla, y desde los primeros tiempos se rodaron versiones en Inglaterra (1901 y 1908), Estados Unidos (1910 y 1912) e Italia (1910). Así hasta llegar a las versiones sonoras, acaso la más célebre de todas ellas fuese el musical Muchas gracias, Mr. Scrooge (1970). El personaje interpretado por el histriónico Bill Murray le viene como anillo al dedo. Llena de situaciones cómicas y excéntricas, con persecuciones y desternillantes luchas entre el mundo real y el de los espíritus. Nominada al Oscar por el maquillaje de Tom Burman y Bari Dreiband-Burman. Sorprendente en todo momento.

5/10
Juerga tropical

1987 | Summer School

Aunque el profesor de gimnasia Freddy Shoop tiene planes para sus vacaciones, se verá oblicago a impartir clases en un curso de verano para jóvenes inadaptados. Comedia alocada, que narra las aventuras que tienen lugar en un curso de verano, dirigida por Carl Reiner (célebre por su personaje de Saul Bloom en la saga de Ocean's Eleven), que cuenta con el protagonismo de un guaperas de los ochenta, Mark Harmon. 

4/10
Regreso a la escuela

1986 | Back to School

Divertida comedia protagonizada por un excéntrico millonario, propietario de una célebre cadena de tiendas. Tras los numerosos fracasos de su hijo en la universidad, el tipo decide hacer algo al respecto, y nada mejor que darle ejemplo. En fin, que ni corto ni perezoso se matricula en el mismo centro que su Jason. Pero las cosas no le saldrán como había previsto. Dirige el especialista en comedias juveniles Alan Metter, y entre el apañado reparto se puede ver a un jovencito Robert Downey Jr. en uno de sus primeros papeles importantes en la pantalla grande.

4/10
La gran aventura de Pee-Wee

1985 | Pee-Wee's Big Adventure

Pee Wee Herman busca su bicicleta robada por todo el territorio estadounidense, hasta que se entera de que está en manos de una estrella de cine. Opera prima de Tim Burton, que se puso al servicio del histriónico Pee Wee Herman, personaje humorístico de éxito en los 80, interpretado por Paul Reubens. Empieza a notarse la imaginación visual de Burton, que ya contaba con la música de Danny Elfman.

5/10
Mamá, papá

1985 | Mummy Daddy | Serie TV

Divertido “cuento asombroso” dirigido por William Dear a partir de una idea de Steven Spielberg, que homenajea a las viejas películas de serie B de monstruos de la Universal, muy específicamente a los de la momia y Frankenstein. En una zona pantanosa del sur de los Estados Unidos están rodando una película sobre la momia inspirada en una leyenda local. La filmación se desarrolla en secreto, para no levantar susceptibilidades entre los lugareños. En plena noche comunican al actor que hace de momia que su esposa está de parto; de modo que, nervioso y apresurado, se sube a un auto caracterizado. Lo que va a provocar el pánico, y que un grupo de paletos organice una expedición para capturar a la mítica momia. Hay momentos tronchantes, y un ingenioso final.

6/10
Premonición (2000)

2000 | The Gift

En un pequeño pueblo de Georgia, Annie Wilson (Cate Blanchett), viuda y madre de tres hijos, se gana la vida echando las cartas a sus vecinos para predecirles el futuro. A ella acuden, entre otros, Buddy, un joven desequilibrado en busca de esperanza, y Valerie, una joven que sufre tremendas palizas de un marido violento que no soporta que su esposa visite a la vidente. Aunque el trabajo de Annie no es demasiado bien visto por las autoridades locales, tras la desaparición de una joven, y debido a la falta de pruebas, la policía decide acudir a ella como única posibilidad de descubrir su paradero. En la línea de las últimas películas de suspense con tintes sobrenaturales, Premonición es un producto dignísimo gracias a las interpretaciones de un soberbio reparto, con mención especial para Cate Blanchett, Giovanni Ribisi (el joven médico de Salvar al soldado Ryan) y Keanu Reeves, este último en un papel muy distinto al que nos tiene acostumbrados. Sam Raimi recupera la sórdida habilidad que ya mostró en Un plan sencillo para plasmar con fidelidad el perfilado guión de Billy Bob Thornton, el cual se las arregla para que la historia atrape al espectador hasta el último fotograma. Algunas secuencias, como el primer encuentro de Blanchett con los prometidos Greg Kinnear y Katie Holmes, o la de sus siniestras visiones nocturnas en las ramas del árbol, están muy conseguidas y resultan verdaderamente inquietantes.

4/10

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