Jessie Buckley
37 añosPremios: Oscar (1 premio y 1 nominación) Ver más
Ser una gran actriz
Jessie Buckley, cantante y actriz de amplio registro, ha logrado labrarse una sólida carrera gracias a la combinación de una sólida formación musical técnica con una inusitada intensidad dramática, que la ha llevado desde el teatro del West End hasta el reconocimiento en las nominaciones de los Oscar.
Jessie Buckley nació en el día de los santos inocentes de 1988, y creció en Killarney, condado de Kerry, en una familia numerosa católica y en un entorno profundamente artístico. Es la mayor de cinco hermanos, tiene un hermano y tres hermanas. Su madre, Marina Cassidy, es una reconocida entrenadora vocal, lo que influyó decisivamente en su temprana vocación que le llevó al canto. Así que se formó en la Royal Irish Academy of Music, donde aprendió a tocar el piano, el clarinete y el arpa. Posteriormente, se trasladaría al Reino Unido para estudiar también para actriz en la Royal Academy of Dramatic Art (RADA), donde se graduó en 2013.
Su primer contacto con el gran público fue en 2008 en el programa televisivo de búsqueda de talentos de la BBC “I'd Do Anything”, un concurso para encontrar a la actriz que interpretaría a Nancy en el musical “Oliver!”. Aunque quedó en la segunda posición, su talento no pasó inadvertido e impresionó a figuras como Andrew Lloyd Webber. De modo que no faltaron las oportunidades para destacar en el escenario. Así que ese mismo año debutó en el West End londinense con “A Little Night Music” (2008). Aunque su consagración definitiva en el teatro musical no llegaría hasta 2022, con el sabroso papel de Sally Bowles en “Cabaret”, una interpretación por la que ganaría el Premio Olivier a la Mejor Actriz en un Musical.
Tiene un físico claramente singular, que la distingue de otras actrices más “típicas”. De 1,70 metros de estatura, tiene el rostro claro y redondeado, con pómulos prominentes una sonrisa ladeada que le concede un aspecto un tanto enigmático, con algo de pícaro. Además sus ojos claros muestran una mirada intensa. No suele llevar el pelo largo, y lo tiene bastante recogido y ensortijado, y el color es un misterio no resuelto, uno diría que es pelirroja típica irlandesa, pero a veces la hemos visto con color castaño e incluso rubio platino. Lo que resulta innegable es su poderosa presencia.
Su transición a la pequeña y gran pantalla comenzó en series británicas de prestigio como Guerra y paz (2016), adaptación del clásico de Lev Tolstoi donde daba vida a Marya Bolkonskaya, y la oscura Taboo (2017). En 2019, alcanzó fama mundial como Lyudmilla Ignatenko en la miniserie sobre la catástrofe nuclear en la antigua Unión Soviética Chernobyl. También participó en la cuarta temporada de Fargo, que tenía elementos mafiosos italianos, irlandeses y afroamericanos.
Su debut cinematográfico tuvo lugar con la sorprendente Beast (2017), una cinta criminal en que es una mujer que se enamora de un sospechoso de asesinato. En Wild Rose (2019) aprovechó su formación musical y brilló como una cantante de country de Glasgow que sueña con Nashville, interpretando ella misma todas las canciones. Mientras que en Judy (2019) era la asistente personal de Judy Garland, aportando una mirada humana al declive de la estrella a la que interpretaba Renée Zellweger.
Amante del riesgo a la hora de escoger papeles, se puso en las manos del “rarito” Charlie Kaufman en la surrealista Estoy pensando en dejarlo (2020). Poco después le llegaba la nominación al Oscar por su trabajo en La hija oscura (2021), donde la dirigía otra actriz, Maggie Gyllenhaal; ella hacía la versión juvenil de Leda –la adulta correspondió a Olivia Colman–, en un film tan oscuro como su título, que hablaba de la maternidad. Aunque no coincidían en pantalla, si lo harían en la satírica basada en hechos reales Pequeñas cartas indiscretas (2023). Curiosamente en el mismo año 2022 estaba en una película llamada Men, sobre una mujer traumatizada por el suicidio del marido, y en otra rural con empoderado reparto femenino dominante, Ellas hablan.
La consagración definitiva de la Buckley como actriz ha llegado en 2025 gracias a Hamnet, adaptación cinematográfica de la novela homónima de Maggie O'Farrell, coescrita por ella con la directora Chloé Zhao. Allí da vida a una compleja Agnes Hathaway, la esposa de Shakespeare, un espíritu indómito que conecta con la naturaleza, dedicada madre de familia muy enamorado de un esposo en el que reconoce unos dones increíbles, y que siente el zarpazo del dolor y las cualidades curativas del arte en el escenario de un modo inesperado. Su último trabajo, ¡La novia! (2026), es una sorprendente revisitación del mito de Frankenstein.
Desde 2023 está casada con Freddie, profesional de la salud mental, y ambos han tenido una niña. Es muy celosa de su vida privada, que no airea en la prensa del corazón.
