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Biografía

Renée Zellweger

Renée Zellweger

51 años

Renée Zellweger

Nació el 25 de Abril de 1969 en Katy, Texas, EE.UU.

Premios: 2 Oscar

Otra adorable criatura

01 Octubre 2004

No es explosiva como Marilyn, pero su rostro de muñequita y su colección de mohínes la hacen igualmente adorable. Ojo, que esta chica tiene gancho.

En tres años se ha convertido en una de las actrices más cotizadas. Ha sido tres veces nominada al Oscar, ha logrado una estatuilla, y acaba de rodar la secuela de la película que la lanzó a la fama: El diario de Bridget Jones. Resultan curiosas ahora las críticas que le vinieron entonces desde Gran Bretaña, donde no vieron con buenos ojos que la heroína de Helen Fielding fuera interpretada por una americana. Sin embargo, el productor Eric Fellner lo tuvo claro: "Cuando Renée Zellweger entró a la habitación donde realizábamos las entrevistas, vimos que ella era Bridget". Estaba en lo cierto, la Zellweger borda su papel de neurótica cursi y deprimida. Tanto es así que para la segunda parte no podían contar sino con ella. Pero la buena de Renée ha aprendido pronto y ha exigido 21 millones de euros por engordar los diez kilos que ha requerido su papel.

Renée Kathleen Zellweger nació el 25 de abril de 1969 en Katy, un pueblecito de Texas. Es hija de Emil, ingeniero suizo, y de Kjellfrid, enfermera noruega. Ya desde jovencita era muy inquieta y en la escuela secundaria formó parte de la sociedad Thespian y del Drama Club. Además era una entusiasta de los deportes, sobre todo del baloncesto y de la gimnasia. Y aunque soñó alguna vez con formar parte del equipo olímpico de gimnasia, tras graduarse en 1987, olvidó sus ansias deportivas y marchó a Austin para perfeccionar su inglés y estudiar periodismo. Allí se ganó la vida de camarera mientras recibía clases de actuación en la universidad. También participó en obras de teatro y eventualmente viajó hasta Dallas para participar en audiciones y obtener pequeños papeles en películas, donde coincidió con actores como Ethan Hawke, Winona Ryder o Matthew McConaughey.

Acabada la carrera y con su licenciatura en Radio, Cine y Televisión bajo el brazo, Zelly, como le llaman sus amigos, logró su primer papel cinematográfico en Dazed and Confused (1993). Se mudó a Los Angeles y firmó por la compañía Gallin/Morey & Associates de Beverly Hills, la misma de Nicole Kidman. A partir de ese momento interpretó papeles para Reality Bites (Bocados de realidad), 8 Seconds y Empire Records, e hizo trabajos para televisión. Punto de inflexión fue su película The Whole Wide World (1996). Renée recibió elogios en el Festival de Sundance y ganó el premio a la mejor actriz en el Festival de Cine de Mar del Plata. Cameron Crowe la fichó entonces para acompañar ese año a Tom Cruise en Jerry Maguire. Por su papel de Dorothy le llovieron premios. Dos años más tarde acompañó a Meryl Streep en Cosas que importan y al año siguiente sedujo a Chris O'Donnell en El soltero (1999).

El estrellato llamaba a la puerta. Con su perfecta interpretación en Persiguiendo a Betty (2000) ganó el Globo de Oro. En el mismo año acompañó a Jim Carrey –romance incluido– en Yo, yo mismo e Irene. Y la explosión llegó con El diario de Bridget Jones (2001), donde rozó el Oscar. Para bordar el papel, Reneé viajo a Londres y se sometió a un programa de ejercicios vocales con Barbara Berkery, la foniatra que anteriormente había “transformado” en inglesa a Gwyneth Paltrow para Shakespeare enamorado y Emma.

El éxito no se le subió a la cabeza: “Los Ángeles te abre los ojos, es asombroso. Me ha enseñado lo que no quiero ser”. Pero cada vez lo tuvo más difícil. Tras el fabuloso musical Chicago (2002), donde canta, baila y despliega un talento impresionante, se ha convertido en una auténtica estrella. El Oscar no cayó –estaba también nominada la gran diosa del momento, Nicole Kidman–, pero sí las alabanzas, el prestigio y el dinero… Luego, tras formar parte del femenino reparto de La flor del mal (2002) y de “renovar” a Doris Day en la divertida y rotundamente kitsch Abajo el amor (2003), rodó junto a Nicole Kidman Cold Mountain (2003). Fue ahí cuando se tomó la revancha con la Kidman, ya que su papel de analfabeta le valió la nominación y el premio en los Oscar, aunque es cierto que como actriz secundaria (lo que no fue secundario son los 15 millones de dólares que cobró). Este año ha vuelto con éxito gracias a Bridget Jones: sobreviviré y tiene por estrenar Cinderella Man, una de boxeo junto a Russell Crowe.

Oscar
2020

Ganador de 1 premio

  • Actriz principal Judy
Oscar
2004

Ganador de 1 premio

Filmografía
Dilema

2019 | What/If | Serie TV

Se supone que Lisa y Sean están felizmente casados, pero la empresa biotecnológica de ella que homenajea a su hermana muerta de cáncer no acaba de despegar, mientras que él vio frustrada su carrera de jugador de béisbol, y ahora trabaja de paramédico, aunque aspira a formar parte de la élite del cuerpo de bomberos de San Francisco. El hermano gay de Lisa tiene pareja estable, mientras que el compañero de trabajo de Sean, casado, no sabe que su esposa, médico, tiene una aventura con su jefe cirujano. A todos afectará la aparición en la vida de Lisa y Sean de la agresiva inversora Anne Montgomery, autora del best-seller "Cueste lo que cueste", que acepta financiar la empresa de Lisa si ella y Sean aceptan que éste pase una noche con ella. Piensan que su amor es tan sólido que pueden aceptar el reto, pero la relación se va a resentir, aflorarán celos y secretos del pasado. Serie de intriga creada por Mike Kelley, cuyo planteamiento recuerda al de la en su día escandalosa Una proposición indecente, de hecho hasta se menciona indirectamente sin ningún rubor. Ofrece una visión bastante deprimente del ser humano, incapaz de confiar en sus seres queridos –quizá uno sólo se ama a sí mismo, y con reservas, parece venirse a decir–, y donde el cumplimiento de las pobres ambiciones personales pasa por vender el alma al diablo, lo más sagrado. Valores antaño indiscutibles como la fidelidad, el sacrificio y la confianza son puestos en entredicho con una trama de enredo donde los personajes muestran una gran volubilidad, lo que permite cualquier giro argumental. De ambiciosa producción, destaca la ya madurita Renée Zellweger abandonando su habitual imagen dulce y pizpireta para componer a una mujer fría y sexy, y como ella misma dice cínicamente, hasta diabólica. Se esfuerza, aunque el personaje no le va mucho.

5/10
Judy

2019 | Judy

1969. A la antigua superestrella Judy Garland la expulsan del hotel en que se aloja junto a sus dos hijos menores, Lorna y Joey, por no haber podido afrontar los pagos. Después de que su ex marido, Sidney Luft, le quite a los dos pequeños, acepta dar una serie de conciertos en Londres, donde aún ostenta el rango de mito, como primer paso para recuperar su vida. Allí encontrará inesperadamente el amor. Rupert Goold debutó en la dirección con la interesante Una historia real, sobre la auténtica relación entre un periodista y un asesino convicto. Ahora afronta otro capítulo de la vida real en su segundo trabajo como realizador, un biopic que en la línea de otros títulos recientes no trata de abarcar toda la vida del personaje, sino que se centra en un momento concreto, en concreto aquí se abordan los últimos días de Judy Garland. Adapta la obra teatral de Peter Quilter, traducida como “Más allá del Arcoiris” en España, donde estuvo protagonizada por Natalia Dicenta. Se han añadido numerosos elementos, sobre todo unos interesantes flashbacks con la artista en la época en que rodó El mago de Oz. Vender su alma al productor Louis B. Mayer, el león de la Metro, a cambio de protagonizar el musical más famoso de todos los tiempos, explicaría las adicciones y problemas psicológicos de la estrella. Se suma a otras cintas sobre el lado oscuro de la fama. Capaz de deslumbrar con su talento al público, éste sin embargo no tiene piedad para abuchearla, o incluso arrojarle objetos, si tiene un mal día. Así que se muestra a una Judy Garland vulnerable, que pese al cariño que tiene a sus hijos, no puede mantenerlos a su lado por su estilo de vida –nunca se le ha permitido comportarse como una persona normal–, por su dependencia del alcohol y las pastillas, y por estar en un mal momento profesional. Pero lo mejor de la cinta estriba en la interpretación de Renée Zellweger, que acierta al no mimetizarse del todo, mediante maquillaje protésico, para convertirse en un clon de su personaje, al estilo de Gary Oldman, como Winston Churchill en El instante más oscuro, y otros. Pero canta “Somewhere Over the Rainbow” y el resto de canciones y realiza un trabajo excelente en escenas de gran intensidad dramática, como cuando escucha por teléfono que su hija quiere quedarse con su padre, o su primera salida desmotivada al escenario, cuando de repente aparece la energía que la solía caracterizar. Parece que sabe lo que siente su personaje, una estrella en decadencia, pues ella misma ya no tiene el tirón de los tiempos de El diario de Bridget Jones, los medios sólo parecen hablar de su decadencia física. Quizás algún componente del reparto resulte discutible, como la adolescente Darci Shaw, que encarna a la protagonista en su juventud, pero en general Zellweger cuenta con el respaldo de sólidos compañeros como el gran Michael Gambon, como dueño de un night club, o Rufus Sewell, el ex marido, pintado con humanidad, cuando podría haber sido el malo de la película. La pareja de fans homosexuales, está bien interpretada por Andy Nyman y Daniel Cerqueira, pero parecen un guiño metido con calzador al público LGTB –que tiene a Garland como su estandarte–.

7/10
Uno tan diferente como yo

2017 | Same Kind of Different as Me

Película basada en hechos reales, se trata de un drama inspirador donde Ron Hall, casado con Debbie, y padre de dos hijos, de buena posición y con un trabajo en el mundo del arte, ha perdido el rumbo completamente. Sabedora Debbie de que le engaña, le persuade para que corte esa relación y se ocupe de su familia y, por ende, de los demás, ayudando en la obra social de una misión cristiana, dando de comer a indigentes. No está muy convencido Ron, pero el amor incondicional de su esposa puede ser muy persuasivo; y resulta decisivo su encuentro con un sin-techo apodado "Odio", del que contra pronóstico, el matrimonio, en primer lugar gracias a Debbie, logra hacerse amigo. Historia impactante, dirigida por el debutante Michael Carney, también coguionista, no oculta su intención inspiradora, a la hora de recordar que todas las personas tienen su particular camino para ser felices, por el que les lleva Dios. El trío protagonista, Greg Kinnear, Renée Zellweger y Djimon Hounsou, componen de modo convincente a sus personajes, su evolución personal y aceptación del amor de los otros como palanca para su transformación. Cuestiones como la enfermedad, la muerte, el perdón  y la reconciliación atraviesan la trama, con la idea de fondo de que cualquiera, hasta la persona más perdida, puede ser tocada la gracia y encontrar su camino a casa, siguiendo su estrella.

6/10
Bridget Jones' Baby

2016 | Bridget Jones' Baby

Han pasado quince años desde que El diario de Bridget Jones irrumpiera en las pantallas por primera vez. El impacto fue enorme, como era de prever tras el éxito comercial de la novela de Helen Fielding en que se basaba. Sólo tres años más tarde llegó la secuela, Bridget Jones: Sobreviviré, que mantuvo más o menos el nivel original. Ambas películas narraban las dificultades amorosas de la protagonista, una dulce muchacha que buscaba el amor romántico, aunque su vida emocional era infantil, sus ademanes adorablemente torpes y su actitud exterior desembocaba en cierto desenfado sexual, donde el compromiso era poco más que una palabra. Dos hombres se disputaban su corazón, una competencia con claras referencias a “Orgullo y prejuicio” de Jane Austen. Bridget Jones’ Baby retoma la historia años después de que Bridget y su adorado Darcy fracasaran en su relación, pues los compromisos laborales de él hicieron trizas la convivencia. Ahora, mientras que Darcy se ha casado, Bridget sigue viviendo sola, en un pisito cursi y femenino, y goza de prestigio en su trabajo en una televisión, en donde comparte risas con su amiga Miranda. Con ella precisamente irá a desfasar un poco en un concierto y Bridget pasará la noche con un apuesto desconocido, que resultará ser un tipo la mar de simpático además de multimillonario. Días después, con motivo del funeral de quien fuera su otro conquistador, Daniel Cleaver (Hugh Grant), Bridget se encontrará con Darcy, con quien la chispa volverá a surgir y acabarán en el dormitorio. Así las cosas, cuando al poco tiempo Bridget descubre que está embarazada, ignorará por completo quién es el padre, si Jack o Darcy. La directora Sharon Maguire ha conservado las constantes del primer film, dirigido también por ella: soltería de Bridget, infantilismo emocional, competición masculina, buenismo bobalicón de los padres, etc., al tiempo que moderniza aún más las actitudes de los personajes, que dan tumbos entre el romanticismo y la frivolidad más absoluta. En este sentido la superficialidad del guión supera con creces a la mostrada en las precedentes, tanto en el lenguaje y las conversaciones como en los planteamientos sociales de los que alardea. Aunque sigue manteniendo el humor tontorrón y eficaz de las otras películas, ciertamente se deja tan de lado el “estilo Austen” que llegan a resultan ridículos los acaramelados roles masculinos de Jack y Darcy. Por otras parte, aunque hay una trabajada labor actoral, faltan en el film escenas memorables y algunos golpes de humor parecen reciclados y ya no surten el efecto deseado (véase a la madre de Bridget por ejemplo). Además Colin Firth ha perdido llamativamente su frescura y las arrugas tampoco le hacen ningún favor, algo parecido a lo que le sucede a Renée Zellweger, aunque ésta siga conservando su dulzura innata y el atractivo de sus característicos mohínes. Sí funcionan en cambio dos nuevos personajes: la amiga gamberra de Bridget en la televisión, interpretada con mucho desparpajo por Sarah Solemani (quizá gracias a ella la primera parte de la película es la más llevadera); y el papel de sarcástica doctora interpretada por Emma Thompson, quien además es coguionista del film junto con Helen Fielding y Dan Mazer.

4/10
Toda la verdad

2016 | The Whole Truth

El abogado Boone muere asesinado en su casa. Los principales sospechosos son su mujer Loretta y su hijo Mike. Boone no era un padre ejemplar, era cruel y humillaba a su esposa. Su hijo Mike confesará ser el autor del crimen y Ramsey, un abogado penalista amigo de la familia, se encargará de su defensa. Drama judicial que se desarrolla por caminos cercanos al thriller. El guión elige la ambigüedad para atrapar al espectador y lo cierto es que en esta historia todo el mundo parece ser un maestro del engaño y guardarse un as en la manga. Aunque hay pequeños cabos sueltos y se hace algo de trampa, entretiene. Por supuesto, un tema capital es señalar la diferencia entre la búsqueda de la verdad y la defensa del cliente, algo que no siempre tienen que ir de la mano. Los actores cumplen bien con sus papeles.

5/10
Nuestra canción de amor

2011 | My Own Love Song

Jane, una antigua cantante, vive amargada en su silla de ruedas, que se ve obligada a utilizar tras el accidente que la dejó paralítica. Su mejor amigo es Joey, un negro grandote y desequilibrado, con una mente infantil, que dice escuchar voces de ángeles que le hablan. Esta extraña pareja emprenderá un viaje a Memphis. El propósito declarado de él es conocer a un conocido autor de libros sobre ángeles, pero le empuja aún más el hallazgo de una carta no abierta dirigida a Jane, en que le escribe su hijo de diez años, invitándole a su primera comunión; sin que ella lo sepa, desea que asista a este acontecimiento que afecta a un hijo del que nunca le ha dicho una palabra. El francés Olivier Dahan, responsable de La vida en rosa, escribe y dirige su primer film en inglés, rodado en Estados Unidos. Se trata de una historia sureña de trabajados personajes –con unos actores sobresalientes, donde merecen especial mención Renée Zellweger y Forest Whitaker–, muy humana, que enseguida adquiere formato de “road-movie”. De modo que seguimos a Jane y Joey, y somos testigos de sus vicisitudes: la avería de su coche, el tipo que les engaña, la amistad con una mujer a la que el marido ha dejado, el viejo cantante con el que comparten historias del folklore local sobre el intérprete de blues que vendió su alma al diablo… Dahan logra crear la deseada atmósfera entrañable, a la que ayuda la partitura musical con canciones de Bob Dylan, y donde se arranca a cantar la mismísima Renée Zellweger en uno de los motivos más emotivos de la cinta. Y dosifica la información acerca de los protagonistas. Da idea de su pericia la escena con que arranca el film, en que un tipo trata de ligar en un bar con Jane, verdaderamente perfecta. El cineasta logra un medido equilibro de sonrisas y lágrimas en un film sobre la amistad, que también trata las desgracias que acontecen en la vida, y que hay que saber encajar para seguir adelante.

7/10
Expediente 39

2009 | Case 39

¿Qué clase de padres meterían a su hijita dentro de un horno con el propósito de achicharrarla viva? A esta inquietante pregunta trata de responder Expediente 39. En el film, Emily es una trabajadora social, que cada día debe lidiar con un montón de complicadas situaciones familiares, donde preocupación principal son los hijos menores de edad. Su jefe le coloca sobre la mesa su expediente 39, y sólo a regañadientes decide prestarle atención. Se trata de una denuncia por descuido en la educación de Lilith. Y en efecto, cuando Emily acude a entrevistarse con los padres de la pequeña, se encuentra con un matrimonio de aspecto particularmente siniestro. Película muy de género, del desconocido director alemán Christian Alvart. Sigue el esquema de títulos terroríficos como La profecía, donde bajo el aspecto de un infante encantador se oculta el mal en estado puro, el demonio o alguien que se le parece. Una vez puestas las cartas bocas arriba de quién es el villano de la función, poco más hay argumentalmente que descubrir; es más, vemos cómo se acude a los clichés de los personajes incrédulos -el jefe de Emily, el policía...- o el de los nervios crecientes de la protagonista -Renée Zellweger, estrenándose en las pelis de miedo-. Lo que no quita para que se brinque de miedo en más de un momento, con pasajes tan logrados como el del ataque de las avispas. No obstante, a veces se abusa de una morbosa violencia, truculenta en exceso.

4/10
Más vale sola que mal acompañada

2009 | My One and Only

Renée Zellweger deslumbra como una bella mujer del campo que logra convertirse en una conocidísima dama de la alta sociedad de Nueva York. Decide dejar a su mujeriego marido y empieza una ruta en coche con sus dos hijos adolescentes para buscar un nuevo hombre. Basada en los relatos reales de las experiencias infantiles del actor George Hamilton. Esta divertida y alentadora película incluye un reparto estelar que incluye a Kevin Bacon (Mystic River), Chris Noth (Sexo en Nueva York), Eric McCormack (Will & Grace) y Steven Weber (Wings).

Ejecutiva en apuros

2009 | New in Town

Comedia simpática y previsible que sigue a pies juntillas el argumento estándar de “personaje solitario de ciudad conoce los atractivos de la vida sencilla en un pequeño pueblo”. La persona en cuestión es Lucy Hill, una alta ejecutiva de una empresa de alimentos, que sueña en convertirse en vicepresidenta para todo Estados Unidos. Pero antes se verá obligada a dejar su vida en Miami para trasladarse a un pequeño pueblo de Minnesota. Allí hay una pequeña fábrica manufacturera que no está dando beneficios, y ella será la encargada de implantar la nueva maquinaria, reestructurar la plantilla e incluso cerrar la planta si su rentabilidad se demuestra imposible. Ni que decir tiene que la joven entrará en un nuevo mundo, donde la vida se vive de otra forma, incluidos los horarios. Además la gente se conoce bien y las cuestiones personales se tratan con toda naturalidad. Aquí no hay dos vidas; la gente es como es. Para la nueva ejecutiva ese cambio “humano”, digamos, le supone un shock casi tan grande como el helador frío de Minessota. Entre las personas que conocerá mejor están Stu, el capataz rudo pero bueno; Ted, portavoz sindical, viudo y con hija adolescente; y la chismosa Blanche, su secretaria y experta cocinera. La película responde a lo que se espera de ella. Se despliega poco a poco por tópicos derroteros, conforme se va operando un cambio en la mentalidad de la solterona protagonista. Tendrá que dejar de pensar en sí misma, en su dinero y en su bienestar, y atravesar pruebas personales para probar la amistad, el amor y encontrar algo parecido a la felicidad, etc. Hay que asumir por tanto la falta total de sorpresa, si se quiere disfrutar de una historia, amablemente noña, ingenua y bonita. La risueña Renée Zellweger cumple con las expectativas, aunque su personaje tampoco le exige precisamente una gran cantidad de matices.

4/10
Ella es el partido

2008 | Leatherheads

El actor George Clooney cambia radicalmente de registro en su tercera película detrás las cámaras, después de la vitriólica y oscura Confesiones de una mente peligrosa, y de la excelente Buenas noches, y buena suerte, de marcado contenido ideológico. Aquí todo es fresco y desopilante y da la sensación de que Clooney se lo ha pasado en grande rodando esta comedia romántico-deportivo-costumbrista, que ensalza los gloriosos y despreocupados años veinte en Estados Unidos, que coinciden con el nacimiento de la Liga Profesional de Fútbol americano. Estamos en 1925, una época de libertad, llena de oportunidades y donde apenas hay reglas en la sociedad, ni siquiera en el deporte. El fútbol profesional es muy minoritario y genera muy pocos ingresos, por lo que sus horas están contadas. El jugador Dodge Connolly es el líder de los Duluth Bulldogs, un equipillo de cuarentones, obligado a abandonar el deporte cuando el patrocinador decide retirar su inversión. Por el contrario, en la universidad el fútbol vive un momento de esplendor gracias a la aparición del joven y apuesto Carter “Bala” Rutherford, una gran estrella que además ha visto cómo su celebridad llegaba a lo más alto tras convertirse en héroe de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la historia heroica del soldadito puede no ser tan heroica y la ambiciosa y atractiva periodista Lexie Littleton está dispuesta a descubrir la verdad mientras se camela a Rutherford. Entretanto, Dodge ve la oportunidad de hacer dinero y de salvar el fútbol profesional con la explosión mediática de una celebridad como Rutherford, pues se da cuanta de que la gente pagará mucho dinero para verle. Lo mejor de la película es la química que desprenden George Clooney y Renée Zellweger, que demuestran ser dos comediantes de altura. Ambos le sacan partido a esa gran complicidad, apoyados en unos excelentes diálogos, muy divertidos e inteligentes, llenos de réplicas agudas y ocurrentes, al estilo de la "screwball comedy" de los años 30 y 40. Clooney explota su lado más seductor y cómico, un tipo de personaje que verdaderamente borda y que bien podría ser deudor de los que ya ofreció en las "coenianas" Crueldad intolerable y O Brother!. Y la Zellweger demuestra que le sientan muy bien las damiselas de época y de los sombreritos de plumas, perfectas para dar rienda suelta a su colección de mohines picarones y su rostro de manzanita madura. Frente a ellos es inevitable que el tercero en discordia –Rutherford, interpretado por John Krasinski– quede un poco desamparado. De hecho, el film acusa que su personaje esté poco trabajado y que la rivalidad entre los dos jugadores de fútbol no acabe de funcionar del todo. En este sentido, la historia va de más a menos. La película sirve para ofrecer una idea de cómo surgieron las ligas profesionales en América y de cómo las estrellas se fueron convirtiendo en reclamos de algo que muy pronto dejaría de ser un entretenimiento deportivo ('no rules', sin reglas) para convertirse en una industria, con su publicidad, sus representantes y sus contratos millonarios, y todo supervisado directamente por el Estado. Clooney critica esta visión "regulada" del deporte con mucho humor, sobre todo en el partido final. En cuanto al aspecto formal, destaca la preciosa fotografía de Newton Thomas Sigel. Hay una visión idílica de la época, que Clooney acentúa con profusión de tonos ocres, otoñales, llenos de bucolismo. Por otro lado, la puesta en escena es excelente, en especial en las tomas de tono pastel en los bares nocturnos –estamos en plena prohibición–, con peleas al más puro estilo del Oeste. A la vez todo desprende un aire muy ligero, casi de vodevil, y por momentos uno puede creerse en un film de Woody Allen, con el jazz sonando por doquier. La despiporrante huida de la policía es un genial ejemplo de esta atmósfera cómica, que incluso puede llegar a recordar a los gags del cine mudo.

6/10
Appaloosa

2008 | Appaloosa

Randall Bragg, un ranchero acostumbrado a saltarse la ley a la torera y avasallar junto con sus hombres a los habitantes de la localidad de Appaloosa, dispara contra el sheriff y sus ayudantes. Para sustituirles y hacerse cargo de la compleja tarea de imponer la ley, los lugareños contratan a dos tipos duros, Virgil Cole y Everett Hitch, mercenarios que llevan mucho tiempo colaborando juntos. Cuando éstos empiezan a controlar la situación irrumpe en el pueblo Allison French, una viuda que encandila a Virgil hasta que éste le propone matrimonio. Un día, Allison aprovecha que se ha quedado a solas con Everett, el amigo de su marido, para intentar besarle. Desde ese momento, Everett se da cuenta de que la chica no se esfuerza mucho por ser fiel a su amigo, y que éste corre peligro de ser bastante infeliz. Ed Harris se pone tras la cámara por segunda vez –la primera fue con el drama biográfico Pollock– en un western de hechuras clásicas que él mismo ha coescrito, a partir de una novela de Robert B. Parker. También Harris ha decidido interpretar a uno de los protagonistas, al lado de un repartazo, ya que le acompañan Viggo Mortensen, Renée Zellweger, Lance Henriksen y Jeremy Irons, que interpreta al villano. Todos ellos están a un nivel bastante alto, aunque Viggo Mortensen es quien saca más jugo a su personaje. Destaca asímismo la presencia en un rol muy secundario de la española Ariadna Gil, que cumple con profesionalidad. La parte más endeble del guión es la trama típica de western, un enfrentamiento con los desaprensivos que atemorizan al pueblo, que remite a títulos legendarios como Raíces profundas. Pero a la hora de la verdad, Ed Harris se quita de en medio el asunto de un plumazo, pues los protagonistas resuelven los conflictos con los villanos con una gran facilidad. Tiene mucho más peso en la trama la amistad entre los dos protagonistas, y cómo ésta se ve puesta a prueba con la llegada de la viuda. Estamos ante un film sobre la amistad, que sin embargo a veces no logra evitar caer en un tono más propio de una comedia romántica.

6/10
Miss Potter

2006 | Miss Potter

Beatrix Potter (1866-1943) fue una de las escritoras e ilustradoras de libros infantiles más importantes de Inglaterra. Su enorme éxito editorial es aún más asombroso al tratarse de una mujer que vivió en plena época victoriana y que tuvo que lidiar con los prejuicios de una sociedad anquilosada que todavía no daba entrada a la mujer en el mundo laboral. Potter, aficionada a dibujar animales –Peter Rabbit, Jemima Puddle-Duck o Benjamin Bunny son algunas de sus famosas creaciones– e inventar sencillos cuentos para ellos, logró editar su primer libro en 1902, gracias al joven editor Norman Warne. El film recoge esta historia con refinadísimo gusto. Es curioso que el director Chris Noonan haya esperado nada más y nada menos que once años para volver a dirigir, después de su gran éxito Babe, el cerdito valiente. Probablemente buscaba una historia de corte similar, en donde la vida de los humanos y la de los animales formaran, como quien dice, una misma comunidad. Aquí no hay animales propiamente dichos, sino dibujos de ellos, pero son capaces de cobrar vida fantasiosamente en la cabeza y el corazón de la protagonista, quien se refiere a ellos como "mis amigos". Junto a este enfoque "natural", el guión describe bien las dificultades sociales de una joven en la época victoriana: para una mujer era prácticamente imposible ser librepensadora, autosuficiente económicamente, y a menudo los prejuicios infectaban a la misma célula de la sociedad: su propia familia. El film tiene momentos de drama y honda tristeza, y también toques de humor. Pero sobre todo contiene toneladas de ternura. Debido a esto, en algún momento resulta quizá excesivamente acaramelado y bonito (una cursilería ideal para jovencitas románticas de 12 años), pero Noonan sabe también manejar los resortes de la historia sin resultar demasiado cargante para todo tipo de público. La ambientación es sobresaliente y sin duda uno de los grandes logros de la película es el estupendo diseño de producción, el cual sale reforzado gracias a unas impresionantes localizaciones naturales y a la nítida e idílica fotografía de Chris Seager. La cámara de Noonan se mueve con elegancia y sobriedad. Todo ayuda a dotar a la película de una atmósfera enormemente bucólica y naturalista. Renée Zellweger compone a una protagonista de modo absolutamente convincente, con una variada colección de mohínes marca de la casa: esos labios apretados que parecen a punto de estallar en ancha sonrisa. Y, entre el resto del reparto, destaca Emily Watson son su personaje divertido y descarado, y Bill Paterson, quien compone a un padre de familia de corazón enorme.

6/10
Cinderella Man

2005 | Cinderella Man

Película basada en la vida del púgil Jim Braddock, que se ganó el apodo de ‘Cinderella Man’, o sea, ‘El Ceniciento’, por las escasas probabilidades que le concedían los expertos para conseguir el título mundial de los pesos pesados. El guión de Cliff Hollingsworth y Akiva Goldsman recoge los hechos que vivió entre 1928 y 1935, en plena depresión, y que culminaron en espléndida realización del sueño americano en tiempos difíciles. No es éste un film de boxeo, o no exclusivamente, aunque el clímax lo constituya un largo combate con aires de epopeya. Trata sobre todo de los esfuerzos de un hombre sin cualificación profesional por sacar adelante a los suyos, cuando le despojan de su licencia de boxeador profesional. Jim debe buscar alternativas al boxeo en época de crisis. Las adversidades podrían hundirle en la miseria, pero conserva siempre la dignidad y la esperanza, no pierde su sentido moral, cuida la educación de sus hijos. Mantiene las amistades (su preparador Joe Gould), y cultiva otras nuevas (su compañero en el muelle, con inquietudes sindicalistas). Si su fe flaquea alguna vez (Jim es católico, de origen irlandés), no faltarán las plegarias de su esposa Mae, aunque apunten en direcciones inesperadas. Ron Howard, un artesano todoterreno, ha sabido integrarse desde hace años en un equipo sólido, del que forman parte el productor Brian Gazer y el citado guionista Goldsman. No es un genio y lo sabe –se cubre rodando mucho, y llama la atención a veces en su cine cierta torpeza al montar los planos–, pero tiene un punto fuerte, que domina como pocos: sus difíciles equilibrios en la frontera de la sensiblería. De este modo crea emoción genuina, que se intensifica cuando se inspira en hechos reales, véase Una mente maravillosa y Apolo 13, pues les aplica, paradójicamente, un aura de irrealidad, como de cuento de hadas. Es el caso en Cinderella Man, excesivamente en el primer tramo del film, en que el hogar de Jim Braddock parece la caricatura de una obra de Dickens, y con más medida en el resto del metraje. Además Howard, actor en su juventud, se encuentra cómodo dirigiendo al trío Russell Crowe-Renée Zellweger-Paul Giamatti, que le entrega un ramillete de espléndidas caracterizaciones.

7/10
Bridget Jones: sobreviviré

2004 | Bridget Jones: The Edge Of Reason

Por fin, Bridget ha conseguido comprometerse con el abogado Mark Darcy, el hombre de sus sueños. Aparentemente, es el hombre ideal: atractivo, inteligente, tolerante con las acciones de Bridget, etc. Pero esta insufrible mujer ve amenazas por todas partes, pues siente celos de cualquier fémina que se acerque a su amado. Sobre todo, de la nueva ayudante de Mark, una atractiva y alta mujer que parece querer alejarla de él. Para colmo de males, reaparece el mujeriego Daniel Cleaver, antiguo jefe de Bridget con el que mantuvo una horrible relación. Vuelve la treintañera más neurótica y exageradamente llena de complejos de la pantalla, interpretada por Renée Zellweger, en una secuela en que también reaparecen Colin Firth y Hugh Grant. La directora Sharon Maguire ha sido sustituida por el cineasta británico Beeban Kidron, correcto autor de cintas como Antonia y Jane o A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar. Y bien, lo que podía haber sido un sainete actualizado, una especie de retrato de costumbres, que hubiera convertido a su protagonista en todo un icono generacional, en realidad se queda en una comedia ligera, y en ocasiones algo gamberra. Eso sí, la risa está asegurada con gags sencillos pero efectivos al estilo de las telecomedias. Además, Kidron le saca jugo a las múltiples y sonoras canciones de la banda sonora. Versiona muy libremente la segunda novela sobre el personaje, de la periodista Helen Fielding, en la que Bridget convivía con Darcy para constatar que el hombre de sus sueños era también un ser humano con algún defectillo. Lo único que ha quedado en su traslación a la pantalla ha sido el título y el viaje a Bangkok.

6/10
Abajo el amor

2003 | Down With Love

Los años 60. Barbara Novak es una periodista de pueblo, recién llegada a Nueva York. Acaba de escribir un libro de corte feminista, y su editora le ha conseguido una entrevista con Catcher Block, un prestigioso periodista. Pero éste es un terrible creído, además de donjuán impenitente, que cambia de chica con la misma facilidad con que se bebe un vaso de agua; y precisamente sus múltiples citas impiden que se celebre la entrevista. Un error de cálculo, pues el libro de Barbara se convierte en un best-seller, que cambia de modo radical las costumbres de la mujer estadounidense. Sus ideas de que hay que prescindir del amor, para triunfar en todos los campos, carrera y sexo incluidas, tienen una gran acogida. Hasta el ama de casa situada en el rincón más recóndito, parece ahora dotada de ideas feministas. Lo mismo ocurre con los ligues de Catcher… De modo que éste va a articular una particular venganza para probar que las tesis de Barbara son falsas: se hará pasar por un astronauta despistado, un chico formal como hay pocos, con idea de seducir a Barbara, y dar al traste con todas sus teorías de que hay que dejar el amor a un lado para conocer el éxito. Comedia romántica y alocada, con buenos sentimientos al fondo. Pues al final triunfa lo que todos sabemos: el amor del chico y la chica para toda la vida. Pero hasta llegar a la deseada meta, hay toda una carrera de obstáculos, sembrada de ingeniosos detalles de humor, y hasta de vueltas a la tortilla a la hora de identificar al engañador y al engañado. Peyton Reed, hasta ahora sólo conocido por un poco estimulante film situado en el mundo de las "cheerleaders", A por todas, capta bien el espíritu de los filmes de Rock Hudson y Doris Day, aunque hay menos ingenuidad de la de entonces, y un poquitín más de mala leche. Renée Zellweger es perfecta para componer a una chica frágil y a la vez de armas tomar; mientras que Ewan McGregor hace lo que puede para conjugar la innegable cara dura del personaje con su supuesta inocencia.

6/10
Cold Mountain

2003 | Cold Mountain

La guerra de secesión americana. Inman, un soldado que combate en el bando sudista, resulta herido. En la etapa de convalecencia llega a sus manos una carta de su amada Ada, hija de un clérigo, con la que apenas mantuvo dos breves conversaciones y un beso antes de partir. En esas encendidas líneas, ella le cuenta sus penas, la muerte de su padre, su práctica inutilidad a la hora de sacar adelante su granja. Y le dirige una orden imperiosa: que deje todo lo que tiene entre manos (el ejército, por tanto) y vuelva junto a ella. Conmovido, sabedor de que ese amor a primera vista es lo que da sentido a su vida, Inman emprenderá el largo camino a casa. Adaptación de la voluminosa novela de Charles Frazier, ganadora del prestigioso National Book Award americano, que muestra cómo el amor es un motor más poderoso que las guerras a la hora de que el mundo siga dando vueltas. Anthony Minghella, director y autor del guión, sabe vertebrar bien la historia, que se inicia con Inman en el frente. Los flash-backs nos permiten conocer cómo se fraguó el delicado amor entre una tímida damisela del Sur, perfecta señorita nada práctica, y un tosco granjero, al que cuesta articular más de dos palabras seguidas. Una vez cumplido este primer objetivo, Minghella narra paralelamente las penalidades de Ada para sobrevivir en su granja y las de Inman para regresar. Ella contará con la ayuda inesperada (quizá demasiado, pues la chica llega casi como llovida del cielo) de Ruby, una moza sin demasiados modales, pero muy trabajadora y con un corazón de oro. Pero debe soportar el acoso de un bruto pretendiente, que más que a ella lo que desea son sus tierras. Mientras él, al modo de un Ulises del siglo XIX, encontrará en su camino múltiples personajes, oráculos, ciegos y cantos de sirena. Minghella pone un especial cuidado en las transiciones entre uno y otro hilo narrativo. Una buena herramienta para ello es la música: el director la usa, no sólo como un elemento que sirve para dar paz en medio del clima bélico, sino para pasar de una historia a otra; el piano de Ada y los violines del grupo del padre de Ruby, vienen para eso al pelo. El film es el clásico título concebido para arrasar en los Oscar. De hecho, obtuvo 7 nominaciones (de las cuales materializó una, la estatuilla de Renée Zellweger), pero curiosamente, no en los apartados de película y director. El diseño de producción, fotografía, música, son apabullantes, así como el reparto, sembrado de actores de primera línea. Nicole Kidman (no nominada, quizá por su premio de Las horas el año anterior) prueba que es una de las mejores estrellas que pueblan la galaxia Hollywood, creíble en su modosito personaje y en su transformación; también Jude Law (él, sí, nominado) hace creíble un personaje parco en palabras, pero en cuyo rostro es bien visible la huella de la guerra; y René saca todo su jugo a un personaje agradecido, apoyo necesario para la heroína. El resto –Atkins, Gleeson, Hoffman, Portman, Ribisi, Shuterland, Winstone…–, secundarios de lujo, cumplen sus papeles a la perfección.

7/10
La flor del mal

2002 | White Oleander

El mundo de la adolescencia es un tema recurrente en el cine, pero hay muchos modos de abordarlo. Aquí Peter Kosminsky radicaliza su visión al mostrar el desconcierto de una joven cuando carece de referentes adultos equilibrados. Eso es tanto como poner a su personaje contra la espada y la pared: el desarrollo normal es imposible. Astrid Magnusson es una joven adolescente que adora a su madre, pero ésta es más mala que la tos y ha educado a su hija poniendola en contra del mundo. La joven, ya de por sí aislada, acabará por quedarse sola cuando su madre vaya a parar a la cárcel por asesinato. Las autoridades colocarán entonces a Astrid en diferentes hogares de acogida, pero, a pesar de que ella intenta abrirse paso en el corazón de los demás, a su alrededor todas las personas parecen situarse al borde del abismo. Si hay algo en lo que esta película destaca sobre las demás es en el magnífico trabajo del reparto. Kosminsky da el do de pecho con una dirección de actrices cuidadosa hasta en el mínimo gesto. La protagonista, encarnada por Alison Lohman, está sobria y creíble, igual que celosa y desequilibrada Robin Wright Penn en su patético personaje. Sin embargo, brillan aún más las interpretaciones de la débil y deprimida Renée Zellweger y de la posesiva madre de la protagonista, encarnada por Michelle Pfeiffer con tal perfección que hasta acaba por dar miedo.

5/10
Chicago (2002)

2002 | Chicago

Ambientada en los años de la Depresión, Chicago (2003) cuenta la estancia en prisión de Roxie Hart, una chica que desea triunfar en el mundo del cabaret y las candilejas. Un crimen pasional la ha conducido a compartir cárcel con otras mujeres asesinas; una de ellas es Velma Kelly, la estrella favorita de Roxie, su idolatrada modelo, a la que acude en busca de consejo. Pero su actitud de diva inaccesible –ni en lo musical ni en lo carcelario acepta ayudarla–, supone una decepción. Informada por Mamá Morton, guardián de la cárcel, de las rutinas del lugar, advierte que la única forma de salir bien librada es ganarse el favor de Billy Flynn, un astuto abogado que gusta del dinero y la fama. Bill Condon (Dioses y monstruos), autor del guión, parte de una buena idea para insertar en la trama los números musicales que jalonan el film: es Roxie, anhelosa de triunfar como cantante, quien imagina sus evoluciones como un espectáculo del que ella es protagonista absoluta; un poco al modo de Björk en Bailar en la oscuridad. De este modo, momentos como el interrogatorio de la policía, las explicaciones de las presas sobre los hechos que les llevaron a la cárcel, el manejo de la prensa o la actuación ante los tribunales, se convierten en escenas brillantísimas, donde las canciones no hacen sino apuntalar el buscado y muy conseguido tono de vodevil. A la hora de dirigir los números musicales, Rob Marshall ha optado por dar predominio a los fondos minimalistas absolutamente oscuros y los focos apenas recogen otra cosa que las figuras de las sensuales cantantes y bailarinas. Los actores principales, a excepción de Queen Latifah, apenas tenían experiencia musical: pero Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones (que se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto), Richard Gere, John C. Reilly y compañía han trabajado duro y superan con nota alta el envite de cantar y bailar.

8/10
El diario de Bridget Jones

2001 | Bridget Jones's Diary

El diario de Bridget Jones nació como una columna de la periodista Helen Fielding, donde con ácido humor describía lo que se suponía era el punto de vista de una mujer treintaañera que todavía no ha dado con su lugar en el mundo. El éxito condujo a una novela aún más exitosa; el salto a la pantalla era un paso cantado, que se ha saldado igualmente con una calurosa acogida. El diario es la excusa para articular los pensamientos de Bridget Jones, quien es joven, niña y avejentada al tiempo; joven por edad física, niña por su frecuente comportamiento pueril, y avejentada por la desilusión que a menudo le domina. Muchos espectadores de su edad pueden verse reflejados en el personaje, bordado por Renée Zellweger. Superados por los altibajos emocionales, las ilusiones (a veces pura imaginación, sin visos de realidad) apenas les duran unos instantes. Sin una visión trascendente en la que anclar su vida, andan a la deriva, movidos por los volubles vaivenes de sus sentimientos. Estamos ante un film hijo de su época. Frívolamente divertido, con buenos gags y un triángulo amoroso donde Bridget, finalmente, encontrará a su príncipe azul. La desconocida Sharon Maguire dirige con oficio, y, entre bromas y veras, deja caer, aunque sea en forma de leves apuntes, algunas ideas críticas acerca del tonteo erótico en la oficina o la incapacidad de expresar los propios sentimientos.

6/10
Yo, yo mismo e Irene

2000 | Me, Myself & Irene

Charlie Baileygates es policía en Rhode Island. Todo bondad y espíritu de servicio, los que le rodean se aprovechan de él hasta extremos insospechados. Su ex novia le encasqueta los tres hijos que tuvo con un hombre de color, los “pacíficos” ciudadanos se niegan a pagar sus multas... Tal acumulación de abusos le provoca un trastorno de doble personalidad, de modo que en los momentos más inesperados asoma su lado más agresivo y obsceno. Sus superiores le recomiendan descanso, y le encomiendan una sencilla misión. Llevar a la guapa Irene a cierto destino. Los dos Charlies se enamorarán de Irene, pero cada uno demuestra el amor a su manera. Nuevo disparate de los hermanos Peter y Bobby Farrelly, con dos protagonistas de excepción: el hombre de las mil caras Jim Carrey, y la cada vez más en alza Renée Zellweger. El esquema del film es semejante al de Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary: situaciones absurdas y humor zafio y políticamente incorrecto, que salpican el relato. Como Bobby Farrelly explica, “sólo intentamos que la gente se ría. Es difícil hacerlo hoy en día, especialmente sin romper barreras. Tienes que pasarte de la raya o hacer algo que el público no se espere.” Pero para que nadie se asuste, Peter matiza: “Algunas personas pueden sentirse ofendidas. Nuestra norma es que si ofende a más personas de las que no ofende, lo quitamos de la película.”

4/10
Persiguiendo a Betty

2000 | Nurse Betty

Los culebrones no dan la felicidad. Pero ayudan a vivir la vida. Eso cree Betty, una bondadosa camarera, casada con un completo cafre. Ante una existencia anodina, fantasea con su deseo de ser enfermera, y con el amor platónico que le inspira el protagonista de su telecomedia favorita, cirujano del corazón. El argumento, así contado, parece poca cosa. Pero digamos, de entrada, que este film recibió el premio al mejor guión en Cannes. Por algo será. Y ese algo es que la historia pega un giro insospechado cuando un par de matones –Morgan Freeman y Chris Rock, asesinos “filósofos” al estilo de Pulp Fiction o Fargo– se “cargan” al marido de Betty por un feo asunto de drogas. Ella, testigo del crimen, sufre un 'shock' que le lleva a creer que la historia y personajes de su culebrón favorito son reales. Divertida. Fresca. Sorprendente. Es muy delgada la línea que separa una buena comedia de una fallida. Y Neil LaBute se queda al lado bueno de la línea, con escenas tan brillantes como la del encuentro en la fiesta de Betty con el actor-cirujano, que trae a la memoria el redondo final de La boda de mi mejor amigo (y no sólo porque en ambos films actúe Greg Kinnear). El film juega hábilmente con la dualidad “realidad”- “lecturas sobre la realidad” no sólo en la obvia confusión mental de Betty, sino en las impresiones que los distintos personajes se hacen sobre ella, y que no tienen nada que ver con su auténtica personalidad.

6/10
El soltero (1999)

1999 | The Bachelor

Jimmie es el eterno solterón. Quiere a su novia Anne, pero es incapaz de comprometerse. Y cuando lo intenta, lo único que consigue es enfurecer a su chica, que enseguida detecta que no es sincero cuando le pide que se casen. El caso es que el abuelo de Jimmy, millonario, acaba de fallecer; y deja como condición para que su nieto herede una boda inmediata, contra el reloj, que le asegure descendencia: Jimmy dispone de 24 horas para arrancar el ‘sí’ de una joven, ya que el ‘no’ de Anne parece definitivo. Gary Sinyor firma una amable comedia romántica, aunque le falta algo de chispa. Pese a todo hay algunas situaciones muy divertidas –peticiones de mano, a la chica que trabaja en la bolsa, o a la “intelectual”–, que animan la historia. Los actores principales (Chris O'Donnell y Renée Zellweger) están bien. Pero si sobre alguien hay que llamar la atención es sobre James Cromwell, que encarna al cura que debe casar a Jimmie: se trata de una eficaz presencia cómica, que también ejerce de voz de la conciencia del soltero empedernido; más meritoria aún si se piensa que casi no abre la boca hasta transcurrida la mitad del metraje.

5/10
A Price Above Rubies

1998 | A Price Above Rubies

Las tribulaciones de un matrimonio judío, donde ella se siente incómoda porque viven las tradiciones religiosas del modo más ortodoxo. Se trata de buen cine independiente, con gran trabajo actoral de Renée Zellweger y Christopher Eccleston.

Cosas que importan

1998 | One True Thing

Ellen es una prestigiosa periodista en Nueva York. Ha dejado atrás la vida provinciana de un pueblo donde vivió con sus padres y su hermano. Hasta que un día recibe una llamada de su padre, un profesor universitario: su madre tiene cáncer. Ante la nueva situación, Ellen arriesga su consolidada posición profesional para atenderla. Descubrirá entonces que las cosas no son lo que parecen: ni su padre es el tipo estupendo que creía ni su madre la mujer "plasta" y posesiva que había imaginado. Excelente drama que da vueltas a la situación que plantea la atención de un enfermo terminal. El film permite explorar numerosos sentimientos y responsabilidades: espíritu de sacrificio, paciencia, generosidad, amor en definitiva, que deben enfrentarse a los intereses personales, a veces egoístas. También explora adónde puede conducir un exceso de compasión. Una película como ésta necesitaba buenos actores. Ésta los tiene: Meryl Streep (candidata al Oscar una vez más), Renée Zellweger (que ya llamó la atención en Jerry Maguire) y William Hurt. Dirige Carl Franklin, que hasta ahora se había especializado en thrillers de gran intensidad: Un paso en falso y El demonio vestido de azul.

8/10
El impostor (1997)

1997 | Deceiver

Thriller con tintes dramáticos donde un joven rico es acusado de matar a una prostituta. La investigación policial sacará a la luz secretos de joven acusado, pero también del grupo de policías encargados del caso. Tim Roth da vida al acusado, un tipo que además de rico es inteligente y muy violento. Todo esto aderezado con problemas con la bebida, hace que Roth sea perfecto para el papel dada su capacidad para encarnar a personajes inquietantes que no despiertan ninguna confianza.

5/10
Jerry Maguire

1996 | Jerry Maguire

Tom Cruise encarna a Jerry Maguire, un exitoso representante de estrellas del deporte, que trabaja en una de las mejores agencias del país. Su vida parece perfecta, pero un día un enfrentamiento con sus superiores le pone de "patitas en la calle". Ahora este antiguo "yuppie" debe comenzar de nuevo, y para ello solo cuenta con dos activos: su amigo Rod Tidwell, un futbolista de segunda, y Dorothy Boyd, una soñadora y guapa madre soltera con un gran sentido del humor. Estupenda película dirigida por Cameron Crowe (Solteros), que sabe contar una historia ágil, articulada en torno a un buen guión. Tom Cruise realiza una de las interpretaciones más complejas de su carrera. El film plantea una reflexión sobre la ética en el trabajo, y el precio del éxito a cualquier precio. La película fue nominada a cinco Oscars de la Academia en 1997. Y Cuba Gooding Jr. consiguió llevarse la preciada estatuilla en la categoría de mejor actor secundario.

6/10
Reality Bites (Bocados de realidad)

1994 | Reality Bites

Lelaina (Winona Ryder) es una joven periodista que sueña con ser directora de cine, y que rueda un vídeo sobre sus amigos en el día de su graduación, en el que plasman su visión de la vida. Lelaina trabaja en un programa de televisión, aunque la relación con su jefe es muy conflictiva. Un día, su vida cambia cuando conoce a un ejecutivo de éxito, que representa todo lo que sus amigos aborrecen, pero no puede evitar sentirse atraída por él. Extenso retrato social de los 'jóvenes de la generación X', es decir los de los años 90, de los que ofrece un panorama desgarrador. Su máxima caracteristica es el egoísmo y la falta de expectativas. Los intérpretes resultan excelentes, entre ellos Ben Stiller, que hace el papel de ejecutivo y fue el autor de la realización.

5/10
La matanza de Texas: La nueva generación

1994 | The Return of the Texas Chainsaw Massacre

Una de esas películas producidas persiguiendo el éxito del clásico de terror de Tobe Hooper, La matanza de Texas. Aquí el único aliciente es la presencia de los rostros de Renée Zellweger y Matthew McConaughey, cuando aún eran unos completos desconocidos. Quizá por la mala que es la película busca explícitamente el humor y produce hasta risas en algunos momentos. El argumento es lo de menos: unas parejas de jóvenes se dirigen al baile del instituto, pero por diversas cosas acabarán en un lugar solitario en medio de la noche. Y pronto se les parecerá al psicópata de la motosierra.

2/10
Amor del calibre 45

1994 | Love and a .45

Watty (Gil Bellows) es un delincuente que se gana la vida atracando tiendas. Pero un día su compañero, el psicópata Billy Mack (Rory Cochrane), le convierte en cómplice de un asesinato. Watty decide huir con su prometida Starlene (Renée Zellweger), pero primero tienen la feliz idea de casarse e ir a ver a los padres de Starlene. Una película con persecuciones, disparos, sangre y velocidad. Tiene todos los ingredientes para hacer pasar un buen rato al espectador. Recuerda en cierta medida a Asesinos natos.

5/10

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