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Biografía

Giovanni Ribisi

Giovanni Ribisi

45 años

Giovanni Ribisi

Nació el 17 de Diciembre de 1974 en Los Ángeles, California, EE.UU.

Secundario para todo

13 Agosto 2012

Casi siempre interpreta papeles secundarios que escoge con la vista puesta en que aporten algo novedoso a su carrera. Varios han quedado en la memoria, sobre todo el médico de "Salvar al soldado Ryan". Giovanni Ribisi es un convincente actor muy activo.

Nacido el 17 de diciembre de 1974, en Los Ángeles, Antonino Giovanni Ribisi es hijo del empresario Al Ribisi, y la representante artística Gay Ribisi. Vino al mundo con su hermana gemela, Marissa Ribisi, también destinada a dedicarse a la interpretación.

Después de estudiar Arte Dramático en Beverly Hills Playhouse, Giovanni Ribisi empezó a abrirse camino a través de pequeñas apariciones en series televisivas desde su debut en Autopista hacia el cielo, en 1985, con papeles destacados en Aquellos maravillosos años, Matrimonio con hijos, Blossom y Mis dos padres.

No trabajaría en cine hasta una década después, cuando interpreta un papel secundario en el film de terror The Outpost. Le trajo mucha suerte Tom Hanks, que le reclutó para su debut como director, The Wonders, donde era el batería al que sustituye el personaje central cuando se rompe el brazo. Además, Hanks era el protagonista de Salvar al soldado Ryan, de Steven Spielberg, donde Ribisi se dio a conocer definitivamente al gran público como Wade, el médico del pelotón de soldados que protagoniza el film. Los televidentes recordarán especialmente a Giovanni Ribisi como Frank Buffay, el hermano retraído pero con corazón de oro de Phoebe, una de las estrellas de Friends.

A las órdenes de Sofia Coppola, Giovanni Ribisi intervino en Las vírgenes suicidas, donde era uno de los amigos de las cinco hermanas protagonistas, precisamente el que narra la historia a través de su punto de vista. La realizadora le rescató para Lost in Translation, en la que interpretó al marido de Scarlett Johansson, fotógrafo publicitario que apenas le presta atención. Para el personaje, Coppola se inspiró en Spike Jonze, con el que estaba en trámites de separación en el momento del rodaje.

Por lo demás, Giovanni Ribisi ha hecho un poco de todo, como ciencia ficción –Sky Captain y el mundo del mañana–, western –Cold Mountain–, thriller –El vuelo del Fénix, Seduciendo a un extraño, 60 segundos–, drama –Aprendiendo a vivir–, y hasta terror –Premonición (2000)–. Entre sus mejores trabajos destacan el siniestro gángster Alvin Karpis, en Enemigos públicos, y el malvado administrador de la mina Parker Selfridge, capaz de cortar árboles sin reparos, en Avatar. También realizó un gran trabajo en la comedia Ted, donde era un psicópata obsesionado desde niño con poseer al oso al que alude el título.

Giovanni Ribisi es un activo miembro de la Iglesia de la Cienciología, como otros astros de Hollywood, así como su hermana Marissa, y el marido de ésta, el famoso músico Beck. Está divorciado de la actriz Mariah O'Brien (Cómo ser John Malkovich), madre de su única hija, Lucia Santina. En junio de 2012 sorprendió a la prensa del corazón casándose en un juzgado de Los Ángeles con ropa informal (vaqueros y camisetas), con la modelo Agyness Deyn. Hasta entonces la relación entre ambos no era ni siquiera conocida.

Filmografía
En mil pedazos

2018 | A Million Little Pieces

Adicto al alcohol y a las drogas, James toca fondo, pero su hermano Bob le interna en una rigurosa clínica de desintoxicación, inspirada por principios católicos. Al considerarse ateo no logra conectar con la doctora que le atiende, Joanne, pero poco a poco ésta se lo va ganando. En el centro coincide con John, un paciente homosexual que se autoagrede, Leonard, un tipo maduro que trata de integrarle en su grupo de amigos y Lilly, que trata de encandilarle pese a que las reglas prohíben estrictamente las relaciones entre pacientes. Tras venderse a la industria con la infumable Cincuenta sombras de Grey, experiencia de la que salió tan escaldada que no repitió en las secuelas, la realizadora Sam Taylor-Johnson vuelve a dirigir a su marido, Aaron Taylor-Johnson, a quien tuvo bajo su batuta en Nowhere Boy, esta vez en un drama basado en hechos reales, para el que ambos han compuesto el guión. Adapta el libro de memorias de James Frey, que causó una enorme controversia en Estados Unidos porque pese a venderlo como autobiográfico tenía pasajes completamente inventados, como la intervención dental sin anestesia, que ha sido recogida en la cinta. Una cita de Mark Twain que aparece al principio del film le quita hierro al asunto: “He vivido cosas terribles en mi vida. Algunas de ellas realmente ocurrieron”. Dejando aparte esta cuestión, el film tiene mucho valor, por su visión del infierno del alcoholismo y las drogas, centrándose en la extrema complicación para desengancharse, y hacer frente al demonio interior que puede arrastrar a las personas a tocar fondo. Se explica muy bien que el propio enfermo puede ser su peor enemigo, al no reconocerse como tal, y estar convencido de que sus adicciones le traen felicidad. De esta forma resulta fundamental encontrar una motivación que le empuje a dejarlas. Estamos ante un film donde cobra una importancia fundamental la relación del protagonista con los secundarios. Por suerte, cuenta con trabajos de primera categoría del reparto, sobre todo por parte del aludido Taylor-Johnson. Pero está bien respaldado por actores reconocidos; brillan sobre todo Billy Bob Thornton (Leonard), Juliette Lewis (la doctora), Giovanni Ribisi (John) y Charlie Hunnam (hermano del personaje central).

6/10
The Bad Batch

2016 | The Bad Batch

Ted 2

2015 | Ted 2

Poco después de que Ted contraiga matrimonio con Tami-Lynn la convivencia se ha vuelto muy complicada. El oso está convencido de que el amor regresará si tiene un hijo con su cónyuge. Elegido el camino de la adopción, para que se lo permitan el marido debe demostrar ante los tribunales que es una persona, no una mera propiedad. A pesar de sus cansinas bromas groseras, Seth MacFarlane demostraba su talento y habilidad para hacer reír en Ted, su debut en el largometraje, donde él mismo le ponía la voz al osito protagonista. Así, las carcajadas compensaban en cierta medida su redundante mal gusto. No ocurre lo mismo en la secuela, pues son pocos los gags que funcionan. Al igual que en el segundo trabajo para cines del realizador, Mil maneras de morder el polvo, el guión no está bien hilado, pues abundan las secuencias innecesarias, e incluso un largo tramo donde los personajes viajan a Nueva York en busca de un infalible abogado que interpreta Morgan Freeman parece metido con calzador a modo de relleno. Lo mismo ocurre con la incomprensible intervención del gran Liam Neeson comprando cereales para niños, en un largo chiste que parece hacerle más gracia al responsable del film que al público. Aisladamente tiene algún hallazgo, como el número de los títulos de crédito –homenaje al musical clásico–, las bromas sobre el desconocimiento de las sagas más frikis del personaje de la recién llegada Amanda Seyfried, o la capacidad de Mark Wahlberg para mantener el tipo a pesar del caos.

3/10
Results

2015 | Results

Dentro del dolor

2015 | Meadowland

Shara y Phil. Un matrimonio feliz con un hijo, hasta que un día desaparece cuando habían parado a repostar en una gasolinera. Un año después no han asimilado una pérdida para la que no han obtenido ninguna explicación satisfactoria, a pesar de que la policía sigue investigando y con frecuencia pone ante sus ojos fotos de posibles sospechos que podrían tener que ver con la desaparición. El hecho les ha a distanciado, cada uno lo lleva a su manera. Él, policía, acude a unas reuniones de padres anónimos en su parroquia, y hace migas con uno de ellos. Ella, profesora, sigue con atención a un chaval con síndrome de Aspergen con unos padres de acogida que no le cuidan demasiado. Debut tras la cámara del director de fotografía Reed Morano, que asume también este rol. Se nota en el cuidado de la composición de algunos planos, estéticamente muy bellos. Pero se advierte también que no está acostumbrado a lidiar con una trama dramática, pues se empantana en la recreación de atmósferas, el estado de ánimo de marido y mujer, con sus personales obsesiones, sus suspicacias, sus silencios por los que se han abonado a nuevas y desesperanzadas rutinas. Olivia Wilde y Luke Wilson componen con corrección a sus personajes, y hay un buen plantel de secundarios, pero la cinta padece de una insoportable arritmia, incluido su paquidérmico final, que, se supone, debe ser muy poético, simbólico y emotivo.

4/10
Mil maneras de morder el polvo

2014 | A Million Ways to Die in the West

El cobardica Albert odia vivir en el viejo Oeste y cuidar su rebaño de ovejas junto a sus cascarrabias padres. Tiene un amigo del alma, Edward, y una chica a la que ama, Louise. Pero cuando ésta la deja plantada para salir con el experto en bigotes Foy, se queda destrozado. Su ánimo se eleva poco a poco cuando se instala en el lugar Anna, pero ignora que es la esposa del forajido Clinch. Seth MacFarlane, creador de Padre de familia vuelve a probar suerte en la gran pantalla tras dar el golpe con el deslenguado y zafio osito de peluche Ted. Lo hace con un western en clave de comedia, 40 años después de que Mel Brooks hiciera lo mismo, con mayor fortuna, en Sillas de montar calientes, y pasados casi 75 años desde Los hermanos Marx en el Oeste. Definitivamente, no es lo mismo, casi podría hacerse una lectura de la evolución del humor mirando a estos tres títulos. El ingenio de Groucho Marx y compañía resultaba memorable; Brooks llevaba al límite las posibilidades de la parodia, recurriendo inteligentemente a anacronismos, con dobles sentidos más o menos elegantes, y saliéndose literalmente del plató de rodaje; MacFarlane sigue su línea de chistes zafios, a lo hermanos Farrelly, apostando por la transgresión. Lo que tiene sus limitaciones, pues las bromas sexuales y marrones acaban produciendo tedio, y en lo referente a “no dejar títere con cabeza”, poco queda ya por inventar. De todos modos, en lo relativo a la transgresión, MacFarlane tiene un problema, pues al adentrarse en el lejano Oeste, con títulos de crédito clásico y música que “fusila” temas populares, lo hace como profanando esos lugares icónicos –Monument Valley y demás–, lo que al amante de John Ford y compañía no dejará de causarle molestos sarpullidos. Cierto que tiene algunos buenos gags y ocurrencias divertidas, con los indios y los guiños inesperados a un par de películas, pero otras veces produce estupor, por ejemplo recurriendo a una violencia de “cartoon” con toques de gore. En general Mil maneras de morder el polvo –“modesta” traducción del “millón de formas de morir” del título original– es un film desequilibrado, estirado en demasía, con fallos básicos de guión como la desaparición inexplicada del villano de la función –Liam Neeson– al inicio del film, para resurgir de no se sabe dónde en el último tramo. MacFarlane adquiere demasiado protagonista, hasta volverse cargante, y no da la sensación de que una actriz tan buena como Charlize Theron esté dotada para la comedia.

4/10
Selma

2014 | Selma

Vibrante película nominada al Oscar, que cuenta con el apoyo en la producción de nombres como Brad Pitt y Oprah Winfrey –ésta también con un pequeño papel–, y que llega a los cines cuando se cumplen 50 años de las históricas marchas de Selma a Montgomery, Alabama, reclamando el derecho al voto para los negros en Estados Unidos. Aun reconociendo lo justo de la demanda, teóricamente ya una realidad, pero que está lejos de serlo en los estados del Sur, el presidente Lyndon B. Johnson no quiere tomar en sus manos esta “patata caliente” y legislar, sobre todo cuando ocupan su mesa otros graves problemas de los cuales no es el menor la Guerra de Vietnam. El carismático Martin Luther King, cuyo prestigio se acaba de acrecentar con el Premio Nobel de la Paz, establecerá en Selma la base de operaciones de esta nueva lucha pacífica por el voto. Mientras, el gobernador del Estado George Wallace no quiere dar su brazo a torcer, incluso recurriendo a la violencia, y el FBI de J. Edgar Hoover espía los movimientos de King, aireando sus problemas conyugales. Buena muestra de cine histórico, que evita los clásicos buenismos y didactismos en que resulta fácil caer cuando se retrata a gigantes en la lucha por las libertades. La afroamericana Ava DuVernay, que ya llamó la atención con una interesante muestra de cine “indie”, Middle of Nowhere, maneja bien el sólido guión del primerizo Paul Webb, que está punteado con breve frases sobreimpresionadas en la pantalla, como si formaran parte de los informes que el FBI elabora sobre King, e incluye múltiples personajes y grupos en la narración, con el mérito de lograr que el espectador no se pierda, sin ser pesado. El film combina los tintes épicos de ciertas escenas de muchedumbres, o la brutalidad de la represión en el puente Edmund Pettus, con el intimismo de los “tête à tête” entre los personajes, sus intercambios verbales con diferentes puntos de vista, y la soledad del líder, Martin Luther King, que se ha ido dejando en el camino la felicidad del hogar, que desearía recomponer, y cuyo principal guía es su fe en Dios, la oración unida a la convicción de la justicia de su causa. Resulta sugerente la idea de que la población de Selma fue escogida como catalizador ideal de un movimiento que corría el riesgo de no lograr avances considerables, y se hace justicia señalando las adhesiones de numerosos miembros de distintas confesiones a la marcha. Sobre el rigor histórico, hay quien considera que se arroja una imagen algo negativa del presidente, demasiado pragmático y complaciente con los métodos de Hoover, cuando habría sido un sólido apoyo de King, en cualquier caso su apoyo de fondo a las metas que persigue el otro quedan fuera de toda duda. Ésta es una de esas películas que merecería un premio al conjunto del reparto, todos los actores insuflan alma a sus personajes, hasta los que tienen una presencia mínima, como las niñas del atentado de una iglesia en Birmingham. Aunque por supuesto sobresale David Oyelowo que entrega a un inolvidable Martin Luther King.

8/10
Contraband

2012 | Contraband

El islandés Baltasar Kormákur (101 Rékiavik, Verdades ocultas) protagonizó y produjo en 2008 el impactante thriller Reykjavik-Rotterdam, dirigido por Óskar Jónasson, que tuvo repercusión internacional. Aunque son habituales los remakes americanos, lo insólito de este caso es que el actor principal pase a ser director, cediendo el protagonismo a Mark Wahlberg, una estrella con tirón.La acción comienza esta vez en Nueva Orleáns, donde Chris Farraday, antiguo contrabandista, dejó la ilegalidad, y ha conseguido regenerarse, iniciando una nueva vida como padre de familia. Pero el hermano de su mujer ha transportado cocaína, con tan mala suerte para él que tuvo que tirar la mercancía para que los agentes de la ley no le descubrieran. El mafioso local para el que trabajaba le exige una exorbitante cantidad de dinero, así que Farraday no tiene más remedio que volver a hacer otro 'trabajito', para sacar de apuros a su cuñado.Kormákur rueda un dinámico thriller, con alguna secuencia angustiosa, como una en la que el cemento tiene un papel primordial. Se le da bien filmar la acción, sobre todo un asalto a un furgón blindado, que sin llegar a la altura de Heat, intenta ir en la misma línea. El punto fuerte de Contraband en cualquier caso es el reparto, pues Walhberg y Kate Beckinsale están a la altura de la ocasión, y les rodean los competentes Ben Foster y Giovanni Ribisi. Quizás resulte un tanto exagerado como pandillero con look macarra el mexicano Diego Luna.Se ve que en principio al público estadounidense no le iba a convencer la motivación del protagonista en el original, donde se contaba que éste vuelve a delinquir porque se ha quedado en el paro, tiene problemas económicos y le van a desalojar. En esta ocasión, empuja al personaje de Wahlberg la necesidad de ayudar al hermano de su adorada esposa. Pero continúa presente el mismo fondo sobre la capacidad del individuo para romper cualquier límite para salvaguardar a su familia.

6/10
Ted

2012 | Ted

John Bennett es un chaval sin amigos allá por los años 80, del que todos los chicos de su edad se burlan. Una Navidad recibe como regalo a Ted, un osito de peluche que para su sorpresa, cobra vida cuando pide ante una estrella fugaz el deseo de un amigo. Tras el lógico revuelo entre la opinión pública por tan extraordinario suceso, pasan los años y la gente se acostumbra. John y Ted siguen siendo grandes amigos, eternos adolescentes incapaces de madurar, verdaderos friquis con apegos tan sorprendentes como el de la película ochentera Flash Gordon. Y aunque John tiene novia, la encantadora Lori, no acaba de comprometerse, el ganduleo y la diversión junto a Ted le producen verdadera adicción. El creador de las series de televisión animadas e iconoclastas Padre de familia y Padre Made In USA Seth MacFarlane debuta en la dirección de un largo con actores de carne y hueso, Ted, donde él mismo pone voz al osito coprotagonista junto a Mark Wahlberg, Santi Millán en la versión española. También es coguionista junto a Alec Sulkin y Wellesley Wild, compañeros de fatigas en las gamberras series citadas. Ted tiene un arranque ciertamente original, que golpea estereotipos de cuentos navideños con un humor ácido y corrosivo, pero también con las gotas justas de emotividad para hacerlo entrañable. La idea de usar un osito encantador para darle la vuelta a su imagen no es del todo nueva –vienen a la cabeza el gamberro extraterrestre de Paul, la marioneta de Mel Gibson en El castor e incluso otro oso, el de Toy Story 3–, pero MacFarlane la usa con eficacia, manejando bien los cambios de tono. Y acumula gags divertidos, guiños para fans acérrimos de películas e iconos varios de la cultura pop. Pero agotan las cansinas bromas groseras y carentes de cualquier sentido crítico, que quieren “celebrar” la diversión sexual sin freno o el consumo de marihuana. Le pasa a esta película lo que a Algo pasa con Mary, título de los hermanos Farrelly del que se entiende su popularidad, aunque a una y otro les falla el autocontrol de las grandes comedias –muy medidas y sólo aparentemente sin control–, que podía hacerlos verdaderamente memorables.

5/10
Gangster Squad (Brigada de élite)

2012 | Gangster Squad

Los Ángeles, 1949. La ciudad se halla bajo una ola criminal debido al dominio de la mafia. El sanguinario Mickey Cohen ha decidido eliminar al antiguo capo de la zona, Dragna, y asciende como la espuma sembrando de violencia las calles. Su plan es convertirse en amo y señor de toda la costa oeste de Estados Unidos, y para conseguirlo ejercerá todo su poder de persuasión: asesinato, extorsión, soborno, etc. El incorruptible jefe de policía, Parker, está harto de tener las manos atadas y decide crear en secreto una brigada para acabar con Cohen. El duro inspector John O'Meara, de los pocos que se ha atrevido a actuar en el territorio del mafioso, será el elegido para liderar el grupo: escogerá a sus propios hombres y podrán actuar fuera de la ley. El director de Bienvenidos a Zombieland ofrece una espléndida recreación de la ciudad de Los Ángeles inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Se nos traslada a una ciudad de ensueño, que parece salida de las novelas de Raymond Chandler. Grandes sedanes negros, bellas mujeres, música de jazz, gabardinas y sombreros Stetson, balas y metralletas. El tema y el escenario remiten a un film con el cual es imposible eludir comparaciones: L.A. Confidential. La corrupción campea en todos los estamentos de la sociedad: policías, políticos, jueces, etc. Los asesinatos y el crimen están a la orden del día y los pocos policías honrados han de actuar con contundencia. La otra referencia clara es Los intocables de Eliot Ness, donde también un policía sin mancha creaba su equipo para encerrar a Al Capone, en ese caso en Nueva York. Como fusión de estas dos películas, el atractivo de Gangster Squad (Brigada de élite) es innegable y Ruben Fleischer filma como los ángeles (nunca mejor dicho) esa ciudad a donde tanta gente llega para cumplir un sueño y acaba encontrando una pesadilla. A este respecto, algunas secuencias son fantásticas, como la presentación de O'Meara, un poli tan noble como rudo y tendente a la violencia (como el Bud White de L.A. Confidential) que actúa bajo la poderosa presencia de un estupendo Josh Brolin. Desde luego uno de los distintivos de este film es su explícita violencia. La escena inicial es una declaración de principios de lo que vamos a ver. A lo largo de la historia las balas vuelan con inusitado realismo, los huesos crujen a cada puñetazo, la sangre mana a borbotones. Paradójicamente, a la vez hay algo que resta entidad al resultado: un cierto aire de ligereza y simplicidad en su desarrollo, al estilo cómic. De hecho, no hay más que fijarse en el personaje de Mickey Cohen para remitirnos a viñetas del tipo Dick Tracy. La composición mafiosa del siempre un poquito sobreactuado Sean Penn es aquí demasiado exagerada, no hay un solo plano en que no se desmadre con una mueca o un aspaviento de desequilibrado psicópata. El toque cercano también a los videojuegos lo explicita Fleischer con planos muy visuales, como esos barridos para despachar las redadas policiales o el exceso de congelados y ralentizaciones, véase el tiroteo en el hall del hotel. De cualquier forma, aunque Gangsters Squad (Brigada de élite) es un film poderoso, visualmente contundente, hay cierta falta de hondura en las relaciones entre los personajes. Se insinúan buenos mundos interiores, pero sólo se incoan, y la trama se centra casi exclusivamente en actuaciones trepidantes, en pura acción policial. Quedan así un poco en el aire la amistad y compenetración entre O’Meara y Wooters (sobresaliente otra vez Ryan Gosling), apuntada en un par de momentos de conversación (magnífico ese diálogo en la cocina entre Wooters y la mujer de O'Meara); la relación casi filial entre los polis interpretados por Robert Patrick y Michael Peña; o la presencia del bombón de turno interpretado a la perfección por Emma Stone, pero que no supera en densidad la comparación con la Lynn Bracken de Kim Basinger. Todas estas carencias, que no son las únicas, se deben a un guión quizá no defectuoso pero sí escaso, como incompleto, de modo que el espectador se queda con la sensación de que aquí había una historia, unos actores y un presupuesto para crear una obra maestra, cosa que no se ha conseguido.

6/10
Columbus Circle

2012 | Columbus Circle

Una mujer que ha estado encerrada en su apartamento durante casi dos décadas se ve obligada a salir de su reclusión cuando uno de sus vecinos muere, y la policía acude allí para hacer una investigación. Thriller discreto dirigido por George Gallo (Color local), que sin embargo cuenta con un amplio y conocido reparto, donde destaca la protagonista Selma Blair.

4/10
Los diarios del ron

2011 | The Rum Diary

Paul Kemp es un periodista que llega a Puerto Rico en 1960 para trabajar en el periódico San Juan Star, que se encuentra en horas bajas y que es sostenido únicamente por el dinero de altos picatostes. Al conocer su condición de escritor, un yanqui de la isla llamado Sanderson, le seduce para que trabaje para él en una suculenta promoción urbanística de la costa. El resultado será una fortuna de dinero y más pobreza para la gente del lugar. Kemp accede a ayudarle y a la vez quedará embelesado con Chenault, la novia del negociante. Los diarios del ron es una de esas películas que promete más de lo que da. No es que sea un desastre. Para nada. Pero con el elenco de actores y el planteamiento inicial es normal que se espere mucho más y, al fin, acaba inevitablemente por resultar fallida. Bruce Robinson (Jennifer 8), director y guionista, no acierta a centrar el tiro, el tono es demasiado ambiguo y por momentos se pierde en vericuetos secundarios de la historia que no hacen sino restarle garra. Y desde luego le tiemblan las piernas al cerrar la película, cosa que hace casi por sorpresa y con escasa gracia. El quid de su discurso es algo así como una reivindicación del buen periodismo, el que cuenta la verdad, no el que vende, el periodismo que no se arredra ante el poder y la avaricia sangrante de los poderosos (yanquis banqueros, yanquis promotores, yankis militares). Pero todas las escenas que diseña en Los diarios del ron tienen esa clase de humor latente, irreal, que no ayuda a tomarse en serio lo que vemos. Por el contrario, la ambientación es muy buena y de lo mejor son las imágenes de la isla cuando van a acompañadas del sonido del jazz con ritmo caribeño. Johnny Depp repite interpretando a un personaje perdedor salido de la pluma de Hunter S. Thompson (Miedo y asco en Las Vegas). Kemp es de esos tipos que le gusta encarnar a Depp, zarrapastroso y dandy a la vez, un periodista borracho que pasea su estupor por el Caribe con un punto de humor, la ironía siempre a flor de piel. Sin duda su personaje de Los diarios del ron “bebe” (y el de sus compañeros de reparto también, porque aquí la graduación etílica de la sangre es alta para todos) de otros alcohólicos y célebres teclistas de Underwoods, al estilo Bukowski, Fante, Lowry y del propio Thompson, claro. Aunque la emulación no llega, la verdad, más que al intento. Del resto del reparto es de obligada mención el desfasado, surrealista y majara personaje de Giovanni Ribisi, al igual que el de Richard Jenkins como editor del periódico. De la guapísima Amber Heard no se puede decir mucho, simplemente que pone el glamour hasta que desaparece por arte de magia.

5/10
Avatar: Edición especial

2009 | Avatar

Edición especial de la película más taquillera de todos los tiempos. La "nueva" película incluye 8 minutos más de metraje. Un gancho muy típico para seguir recolectando dinero. Quien quiera ver qué ocurre en esos casi 10 minutos, tendrá que acudir al cine para volver a disfrutar de Avatar en 3D. Año 2154. El paralítico ex marine Jake Sully es requerido para una expedición al planeta Pandora, en sustitución de su hermano gemelo, muerto fatalmente en un atraco callejero. Su coincidencia genética le convierte en la persona ideal para usar el avatar de su hermano. Un avatar es un cuerpo híbrido de hombre y na’vi –los nativos de Pandora–, desarrollado con la más sofisticada biotecnología, para ser controlado con la mente en un estado semejante a la hibernación. De ese modo los recién llegados al planeta pueden adaptarse a su atmósfera, y tratar amistosamente a los na’vi, que viven en un estado primitivo de perfecta comunión con la natureleza. Doce años ha estado desaparecido de la ficción cinematográfica James Cameron, desde su lejana coronación como “rey del mundo” con Titanic. La espera ha merecido la pena. Avatar responde a las expectativas de convertirse en muestra ejemplar del ‘cine del futuro’ –un futuro que ya es presente–, absolutamente innovador en el uso de las herramientas de los efectos visuales, con un fotorrealismo nunca visto antes, y de las posibilidades del 3D. Criaturas fantásticas, el desarrollo de los na’vi, el amplio lienzo de la pantalla, robots y naves especiales, todo es prodigioso y parece ‘de verdad’, sin trampa ni cartón, bien acoplado a los movimientos de cámara. Pero además, Cameron, guionista y director, ha prestado atención a la trepidante historia, a la que sabe insuflar aires épicos de gran aventura. Su Aliens, Terminator y Abbyss, más Apocalypto, El nuevo mundo, El Señor de los Anillos, Parque Jurásico, La guerra de las galaxias. Una nueva esperanza, Matrix, Transformers –más seguro que otros títulos que olvidamos– no son simples citas cinéfilas o guiños para iniciados, son referencias para la creación de una trama inteligente y original, que sigue el clásico esquema del viaje del héroe, que inicialmente debe cumplir una misión, infiltrándose entre los na’vi, pero que al final ha de cuestionarse sus acciones y pensar qué es lo correcto. Entre medias hay lugar para una historia romántica que evita los caminos fáciles, y sugerentes planteamientos –dentro de su asumida condición mítica, que quizá alguien ligará exageradamente a la New Age–, sobre la ambición, la ecología, la ciencia y la religión. Evidentemente la llegada de los marines a Pandora evoca las conquistas de lugares primitivos más o menos idílicos –Utopía o el paraíso terrenal, para entendernos–, donde un orden perfecto es trastocado por ‘el hombre blanco’. Los personajes son interesantes: Jake Sully, su interés amoroso Neytiri y la doctora Grace, interpretados por Sam Worthington, Zoe Saldana y Sigourney Weaver, y las dos caras de la villanía, el belicoso coronel Quaritch (Stephen Lang) y el ‘empresario’ Parker (Giovanni Ribisi).

8/10
Middle Men

2009 | Middle Men

La era de los negocios en internet. Wayne y Buck, dos ingenieros aeronáuticos, listos pero muy colgados, idean una forma de pago en la red que aplican al acceso a material pornográfico. Como son bastante torpes, se enredan con la mafia rusa, motivo por el que entra en escena un avispado empresario, Jack, que detecta que lo más original del hallazgo de sus nuevos socios es que preserva el anonimato de los clientes. Con lo que potencia el negocio con el papel de intermediario. Cínica película que afirma basarse en hechos reales a la vez que proclama que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, lo que no deja de ser un tanto paradójico. Parece que se basa en la vida de Christopher Mallick, creador de Paycom. En cualquier caso hay que reconocer que se adelantó a La red social a la hora de abordar como la red de redes ha contribuido al enriquecimiento de algunos. Para ello ofrece una trama inmoral, en que se asume que todos los del sexo masculino andan buscando material porno en la red, y donde tiene poca importancia ganarse la vida explotando los peores instintos del prójimo, sea directa –“actrices” porno– o indirectamente –los intermediarios que no se ensucian las manos, y mantienen hipócritamente su estilo de vida y “una familia normal”–. George Gallo es ágil en la narración, y tiene alguna idea original, como la de una red de terroristas islámicos adictos al porno, pero se deja llevar por un punto de vista corrosivo de las cosas, en el que bien y el mal no importan en absoluto.

4/10
Avatar

2009 | Avatar

Año 2154. El paralítico ex marine Jake Sully es requerido para una expedición al planeta Pandora, en sustitución de su hermano gemelo, muerto fatalmente en un atraco callejero. Su coincidencia genética le convierte en la persona ideal para usar el avatar de su hermano. Un avatar es un cuerpo híbrido de hombre y na’vi –los nativos de Pandora–, desarrollado con la más sofisticada biotecnología, para ser controlado con la mente en un estado semejante a la hibernación. De ese modo los recién llegados al planeta pueden adaptarse a su atmósfera, y tratar amistosamente a los na’vi, que viven en un estado primitivo de perfecta comunión con la naturaleza. Doce años ha estado desaparecido de la ficción cinematográfica James Cameron, desde su lejana coronación como “rey del mundo” con Titanic. La espera ha merecido la pena. Avatar responde a las expectativas de convertirse en muestra ejemplar del ‘cine del futuro’ –un futuro que ya es presente–, absolutamente innovador en el uso de las herramientas de los efectos visuales, con un fotorrealismo nunca visto antes, y de las posibilidades del 3D. Criaturas fantásticas, el desarrollo de los na’vi, el amplio lienzo de la pantalla, robots y naves especiales, todo es prodigioso y parece ‘de verdad’, sin trampa ni cartón, bien acoplado a los movimientos de cámara. Pero además, Cameron, guionista y director, ha prestado atención a la trepidante historia, a la que sabe insuflar aires épicos de gran aventura. Su Aliens, Terminator y Abbyss, más Apocalypto, El nuevo mundo, El Señor de los Anillos, Parque Jurásico, La guerra de las galaxias. Una nueva esperanza, Matrix, Transformers –más seguro que otros títulos que olvidamos– no son simples citas cinéfilas o guiños para iniciados, son referencias para la creación de una trama inteligente y original, que sigue el clásico esquema del viaje del héroe, que inicialmente debe cumplir una misión, infiltrándose entre los na’vi, pero que al final ha de cuestionarse sus acciones y pensar qué es lo correcto. Entre medias hay lugar para una historia romántica que evita los caminos fáciles, y sugerentes planteamientos –dentro de su asumida condición mítica, que quizá alguien ligará exageradamente a la New Age–, sobre la ambición, la ecología, la ciencia y la religión. Evidentemente la llegada de los marines a Pandora evoca las conquistas de lugares primitivos más o menos idílicos –Utopía o el paraíso terrenal, para entendernos–, donde un orden perfecto es trastocado por ‘el hombre blanco’. Los personajes son interesantes: Jake Sully, su interés amoroso Neytiri y la doctora Grace, interpretados por Sam Worthington, Zoe Saldana y Sigourney Weaver, y las dos caras de la villanía, el belicoso coronel Quaritch (Stephen Lang) y el ‘empresario’ Parker (Giovanni Ribisi).

8/10
Enemigos públicos

2009 | Public Enemies

Nueva incursión en el mundo de los forajidos al margen de la ley del veterano Michael Mann, que debutó en el cine con la notable Ladrón, y ha indagado sobre el tema en títulos como Hunter, Heat, Collateral y Corrupción en Miami (2006). Esta vez se basa en hechos reales, recogidos en el libro ‘Public Enemies: America’s Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-34’, de Bryan Burrough. Recoge las peripecias de John Dillinger –personaje auténtico ya llevado al cine con desiguales resultados por John Milius (Dillinger), Lewis Teague (La dama de rojo) y Max Nosseck (Dillinger (1945))–. Fue el más afamado ladrón de bancos de todos los tiempos, a pesar de la competencia, pues vivió en una época prodiga en criminales míticos, como Baby Face Nelson o Pretty Boy Floyd. El guión –que remite a cintas como Bonnie and Clyde y Los intocables de Eliot Ness– sigue los pasos de John Dillinger durante 14 meses, a partir de su salida de la cárcel, en julio de 1934. Inicia entonces una oleada de atracos que le convirtieron en una presencia habitual de los periódicos. En ese tiempo, se enamora de Billie Frechette, una humilde empleada de un guardarropa. Dillinger debe esquivar a los hombres del agente federal Melvin Purvis, un experto tirador encargado de atraparle. Michael Mann se luce con una esmerada reconstrucción de la época, y hace hincapié en la lucha de J. Edgar Hoover, porque el congreso le dote de los medios legales y financieros suficientes para perseguir a los delincuentes que cometieran robos en un lugar y después cambiaran de estado. Uno de los puntos de interés es la lucha de Hoover por transformar el Bureau of Investigation que dirigía por aquel entonces en el actual FBI: Por otro lado, el cineasta transmite muy bien la fascinación que sentían los ciudadanos medios, en plena época de la Gran Depresión, por los grandes gángsteres y ladrones de bancos, que por entonces tenían mucha presencia en los medios de comunicación. Dillinger se convirtió en una especie de ídolo, en una época donde ciudadanos incapaces de saltarse una señal de tráfico admiraban a aquellos que habían solucionado sus problemas desafiando la ley. Como los bancos eran extremadamente impopulares, el asaltante Dillinger era aclamado como una especie de Robin Hood. Mannn ha sabido reflejar todo esto en muchos detalles, como la sesión de preguntas de unos periodistas emocionados con Dillinger, tras ser detenido, o en la pasión que despertaba el actor especializado en mafiosos James Cagney –al que imita un compinche de Dillinger– y películas como El enemigo público nº 1, que cobra gran importancia en el desenlace de este film. Sorprendente es la interpretación de Johnny Depp, en un registro más realista de lo habitual, que sabe transmitir la elegancia de su personaje, a pesar de sus métodos violentos, y añade un toque romántico que recuerda a alguna película de gángsteres de Humphrey Bogart, como El bosque petrificado o El último refugio. Es un personaje con muchos matices, descritos con sutileza en el guión, pues tuvo una infancia desgraciada, y a pesar de vivir al margen de la ley, tiene una especie de código de honor y valora la amistad por encima de todo, como los viejos personajes de las películas de Sam Peckinpah. Le secunda con convicción el prolífico Christian Bale, como un policía obsesionado por su presa, pero en el fondo honrado. Cuenta también el film con ilustres secundarios en papeles a veces muy menores, como Marion Cotillard, Channing Tatum, Giovanni Ribisi, Stephen Dorff y la casi olvidada Leelee Sobieski, que a pesar de su calidad, aquí casi no tiene papel. En su relato de ascensión y caída de un gángster, Michael Mann parte de viejos esquemas, que tan buenos resultados le dieron a Howard Hawks, en Scarface, el terror del hampa. Un planteamiento clásico filmado con el moderno estilo eminentemente visual del director de El dilema, un montaje trepidante y una sabia utilización de las cámaras digitales. Muchos son los momentos deslumbrantes, aunque cabe destacar el último atraco al banco, la huida de la posada y una surrealista y poco probable visita de Dillinger a la oficina desde donde se dirige su busca y captura. También se anota un tanto Michael Mann a la hora de integrar las canciones de la época en la trama.

8/10
Seduciendo a un extraño

2007 | Perfect Stranger

Rowena es una aguerrida periodista, que consigue un superreportaje que saca a la luz la hipocresía moral de un senador republicano, que mucho defender la familia y tal, pero en realidad lo que le va son los jovencitos becarios… Sin embargo, la chica se queda hecha trizas cuando los poderes fácticos le impiden su publicación. Tal berrinche pilla Rowena, que decide incluso dejar su periódico. Pero pronto tiene en qué ocuparse, porque una amiga de la infancia le asegura que tiene pruebas irrefutables de los insanos hábitos sexuales vía internet de Harrison Hill, un magnate de la publicidad. El caso es que la amiga es asesinada, y Rowena, secundada por su fiel ayudante Miles, va a investigar en serio el caso, empezando por conseguir trabajo en la compañía de Hill. Muchas películas actuales de los grandes estudios se ponen en marcha alrededor de lo que lo que los ejecutivos consideran un potente concepto. En el film que nos ocupa se trata de la idea de que “todos tenemos secretos que no nos atrevemos a compartir con nadie… a no ser que estemos amparados por el anonimato que ofrecen medios como internet”. Bueno, como concepto, la cosa quizá tenga su gracia; pero si alrededor de ello no hay un guión sólido y se orquesta sólo una trama simplona, sin pies ni cabeza, llena de trucos baratos, con una resolución tramposa… Todo en el film es tópico y previsible (¿dónde está la policía en esta película?, por citar sólo una rarísima ausencia en una historia como la que nos ocupa), excepto la pirueta final; y esto último, no por méritos del guión, sino por todo lo contrario: porque no se ha ofrecido ninguna pista al respecto. James Foley sigue demostrando que lo de Glengarry Glen Rose (Éxito a cualquier precio) fue una gran película por el “accidente” de David Mamet y un reparto excepcional. Halle Berry, que aparte de belleza tiene talento dramático, no sabe (o no quiere) aprovechar su Oscar por Monster’s Ball para hacer buenas películas, y se apunta a un film tonto, que explota sin rubor su ‘sex appeal’. Ella es el alma (?) del film, porque Bruce Willis es un mero comparsa, mientras que el personaje de Giovanni Ribisi están tan mal definido que uno llega a suponer inicialmente que es gay, extremo desmentido cuando detectamos su obsesión por Rowena.

3/10
Entre la décima con Wolf

2006 | 10th & Wolf

Film inspirado en la vida del agente del FBI Joseph D. Pistone, conocido como Donnie Brasco. El sargento de marina Tommy San­tero llega a su antiguo barrio con la seguridad de que la relación de la mafia con su familia ha quedado atrás. Sin embargo, una vez en sus calles, un traficante sicialiano decide amenazar a la familia de To­m­my. Éste no sabe qué hacer: si mantenerse al margen de las acciones mafiosas o volver a las andadas para impedir que su familia sufra las consecuencias. La película, escrita por Bobby Moresco (Crash) cuenta con un reparto de lujo, con James Marsden, Giovanni Ri­bisi, Piper Perabo y Dennis Hopper.

4/10
The Dead Girl

2006 | The Dead Girl

Sórdida película coral compuesta de cinco segmentos, todos alrededor del hallazgo en el campo del cadáver de una joven asesinada. El film se fija en la mujer que encuentra el cuerpo, capitidisminuida por culpa de su dominante madre inválida; en la familia de una forense, que cree que se trata del cadáver de la hermana e hija, desaparecida hace muchos, muchos años; en el asesino, un hombre mayor, frustrado, cuyo secreto descubre su esposa; en la auténtica madre de la víctima, que descubre el tipo de vida que llevaba su prostituida hija; y en la víctima, madre de un bebé.El deprimente conjunto sirve para ofrecer trabajo a un montón de notables actores, pero poco más. Domina una visión muy negativa y desesperanzada del ser humano en la América profunda, pues los distintos personajes acumulan un montón de frustraciones para las que no parece haber arreglo. Con supuesta mirada objetiva se nos viene a decir algo así como "las cosas son como son, esto es un asco, pero es lo que hay".

4/10
Un golpe de suerte

2005 | The Big White

Paul barnell, propietario de una agencia de viajes en Alaska, descubre un cadáver en un contenedor, cerca de su oficina. Decide fingir que se trata del cadáver de su hermano, para cobrar el seguro de vida, y así poder mudarse con su esposa enferma a una zona más cálida. Pero un peculiar agente de seguros se obsesiona por descubrir la verdad. Además, unos mafiosos intentan recuperar el cadáver.Segundo largometraje de cine del especialista en series televisivas Mark Mylod, tras Ali G anda suelto. En esta ocasión ha dirigido una comedia criminal, para la que ha contado con un excelente reparto.

4/10
Deseo compartido

2004 | Love's Brother

Angelo es un joven tímido que está desesperado por casarse. Se pasa el día enviando cartas desde Australia a su Italia natal. En ellas, propone matrimonio a un sinfín de chicas. Nunca tiene éxito hasta que decide incluir en una de las misivas la foto de su atractivo hermano Gino. Jan Sardi debuta en la dirección con este melodrama protagonizado por Giovanni Ribisi. Sardi es el reaponsable de guiones tan lacrimógenos como el de El diario de Noa. Fue nominado al Oscar en esta categoría por su trabajo en la estupenda Shine.

4/10
El séquito

2004 | Entourage | Serie TV

Vince es un joven actor de éxito. Decidido a continuar con la vida que ha llevado hasta el momento, les propone a sus amigos una curiosa solución para que él no pierda la cabeza y siga siendo el mismo tipo de siempre. Es sencillo, sus tres mejores amigos se instalan con él en el alocado Hollywood con la misión de vigilar cada paso que da.  Serie producida por Mark Wahlberg, con dinámicos episodios que no llegan a la media hora, donde aparecen numerosos rostros conocidos. Ya que se desarrolla en el mundillo hollywoodiense, en la mayoría de los casos, los directores y actores se interpretan a sí mismos. La visión que se da tras la bambalinas del "show business" es bastante frívola, Vince y su "séquito" sólo piensan en tener sexo con las muchas mujeres atractivas que se mueven en su entorno, y sólo su camaradería suaviza un poco dicha fijación.

5/10
Sky Captain y el mundo del mañana

2004 | Sky Captain And The World Of Tomorrow

Los buenos y los malos. El chico, la chica, la rival y el amigo. Y todos, dispuestos a salvar al mundo de cuantos villanos haga falta. Aventuras de toda la vida, vaya. Las típicas de los seriales, que se proyectaban en las animadas sesiones matinales de los sábados, destinadas a un público joven ávido de ser entrenido con imágenes en movimiento. Eso sí, las de este film están servidas con un ‘look’ diferente, y recurriendo a técnicas digitales usadas a una escala nunca abordada hasta la fecha. He aquí la original propuesta de Sky Captain y el mundo del mañana. El film arranca en un estilizado Nueva York, en el año 1939. Una seria amenaza se cierne sobre el mundo mundial: los científicos más prestigiosos del planeta están desapareciendo misteriosamente. A lo que poco después sigue una invasión de la Gran Manzana por parte de enormes robots, y extraños fenómenos climáticos. A la hora de enfrentarse al peligro, y desvelar el alcance de la conspiración, juega papel principal un prestigioso piloto de avión: Joseph H. Sullivan, más popularmente conocido como ‘Sky Captain’. Y éste no tiene más remedio que asociarse con un antiguo amor: la intrépida Polly Perkins, reportera del Chronicle, quien cree que tiene aquí el 'scoop' de su vida, si se pega a los talones de Sky. Porque ella tiene algo que interesa a su ex novio, y que podría conducirles hasta el misterioso Dr. Totenkopft; y si quiere su colaboración, le debe dejar estar junto a él. Como se ve, la trama se inscribe plenamente en el género de aventuras. Tenemos un ritmo trepidante, con un montón de situaciones límite, un enigma por aclarar, y unos personajes algo elementales, pero con diálogos ingeniosos, no exentos de humor. ¿El peligro de este esquema de juego? Que la parafernalia tecnológica que ha rodeado la producción del film saca al espectador un poquito de la historia. Ese mismo aspecto visual, de imágenes como desvaídas, parece que obligan al espectador a contemplar la historia un poco desde fuera. Estamos en un mundo de nebulosa, lejos de la realidad, pero tampoco completamente inmerso en la pura fantasía. Pero a cambio vemos tanto mimo en la composición de cada plano, que el resultado sólo puede ser descrito con un adjetivo: deslumbrante. Hay mucha cinefilia detrás de cada imagen, e influencias del cine negro, del expresionismo, del mundo del cómic, de las novelas conocidas como 'pulp fiction'… Los hermanos Kerry y Kevin Conran son tan forofos del mundo imaginario que han creado, que han plagado todo el film de detalles primorosos, como el zeppelín que atraca en el Empire State Building. Eso sí, se han obligado a no descuidar la historia. Como dice Kevin, “la gente puede quedarse impresionada por el solo hecho de que se haya realizado la película, pero no van a cambiar ese quedarse impresionados por entretenerse.” Algo muy sencillo da idea de lo convencidos que están los Conran de esta afirmación: aunque usan en cada fotograma el ordenador, han escogido una historia de aventuras que bien podían haber disfrutado nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos. Y al fin y al cabo, ¿no está haciendo lo mismo Peter Jackson con su nueva versión de King Kong, o con su trilogía de El Señor de los Anillos?

7/10
El vuelo del Fénix (2004)

2004 | Flight of the Phoenix

Prosigue en Hollywood la falta de ideas y el recurso a filmar nuevas versiones de las películas de antaño. Le toca el turno ahora a El vuelo del Fénix (1965), un título de aventuras dirigido con oficio por Robert Aldrich en 1966. Los cinéfilos recordarán la historia de un avión accidentado en un punto ignoto del desierto, y el esfuerzo común de los supervivientes por construir un nuevo aeroplano, que les saque del apuro. Algunas de las modificaciones del film de John Moore resultan previsibles: un grupo multirracial, que incluye una mujer; mejores efectos especiales, sobre todo en la secuencia en que el aparato se estrella; más protagonismo de los nómadas, que aciertan a pasar por ahí cerca; presencia de utensilios modernos, como el teléfono móvil o una agenda electrónica. Pero curiosamente, y dentro de un film que se mueve con total fidelidad a los parámetros del modelo original, incluida la ‘sorpresa’ argumental, la gran novedad con respecto a la película de Aldrich reside en un elemento que se diría pasado de moda, nada habitual en el cine contemporáneo. Acostumbrados, sí, a filmes sembrados de insultos, maldiciones y palabras malsonantes, con tramas de venganza donde el protagonista patea el culo de sus enemigos con saña, si es que no ha descargado antes sobre ellos la munición de su arma automática, sorprende una historia donde los personajes dan las gracias por las buenas acciones acometidas por otros, se humillan y piden perdón por sus errores, y anhelan que su ayuda sea no sólo valorada sino también solicitada con un sencillo ‘por favor’. No es una mera cuestión de urbanidad o buenos modales. Se trata de humanidad, algo que se ha perdido, por desgracia, en gran parte del cine actual. Y reconforta verlo recuperado, aunque sea fugazmente y en una trama reciclada.

5/10
Más allá de la fama

2003 | I Love Your Work

La fama puede destruir a los famosos, y a todos nos viene enseguida a la cabeza más de un ejemplo. El film describe la desintegración paulatina de Gray, un actor incapaz de sobrellevar la fama: el tipo echa de menos una vida anónima y una mayor conexión con el mundo real. La cosa llegará al extremo cuando un joven encargado de un videoclub se obsesiona con él. Adam Goldberg, más conocido por su faceta de actor, guioniza y dirige este film, en el que a buen seguro ha volcado parte de su experiencia de lidiar con la fama.

3/10
Friends (10ª temporada)

2003 | Friends (10ª Season) | Serie TV

La novena temporada finalizó cuando Rachel besa inesperadamente a Joey. Y aunque Ross trata de hacerse el duro con sus amigos y fingir que no le ha afectado, éstos se dan cuenta de que sufre una conmoción. En cualquier caso, Ross tratará de reconquistar a Rachel por todos los medios. Mientras tanto, Monica y Chandler sufren una crisis al no poder concebir un hijo. Deciden recurrir a una madre de alquiler. Por su parte, Phoebe tiene auténtica fobia al compromiso. Aunque está muy enamorada der Mike, tiene miedo de entablar una relación seria con él. Así comienza la 10ª y última temporada de la serie que ha recibido 44 premios Emmy. Los personajes empiezan a sentar la cabeza y forman sus propias familias. Como en episodios anteriores,también hay famosos haciendo pequeños papeles. En esta destacan Danny DeVito y Greg Kinnear.

7/10
Anónimos

2003 | Masked and Anonymous

Jack Fate, un músico en decadencia, es reclamado para liderar un concierto benéfico. Se trata de una película coral, con un reparto repleto de caras conocidas (Bridges, nuestra “Pe”, Goodman, Lange, Wilson, Bassett, Ribisi…), que en cierto modo quiere darnos la “foto” de la sociedad estadounidense en la actualidad. El guión de tan ambiciosa idea se debe al propio director, Larry Charles, y a Bob Dylan, quien por supuesto también se hace responsable de la música, lo mejor del film. A destacar la interpretación de una versión de “Dixie” de Stephen Foster.

4/10
Lost in Translation

2003 | Lost in Translation

El Park Hyatt, un lujoso hotel de Tokio. Dos americanos, con el ‘jet lag’ a cuestas, que les impide conciliar el sueño, van a tener ocasión de mantener una relación muy especial. Él es Bob Harris, una estrella de cine, a mitad del recorrido de su vida; tiene mujer e hijos, con los que habla por teléfono, pero se adivina que en su quehacer diario ha hecho entrada la rutina; se comporta como un profesional, pero se le ve cansado de tener que rodar tontos anuncios publicitarios, o de tener que acudir a estrafalarios shows televisivos. Ella es Charlotte, una chica recién casada, que acompaña a su marido, fotógrafo profesional; a diferencia de Bob, la joven acaba de iniciar su vida matrimonial, pero empieza a saber lo que es la ausencia del esposo, los primeros pasos en el abandono de los detalles que mantienen encendida la llama de una vida en común. Bob y Charlotte coinciden en el bar del hotel, donde ambos pasean su insomnio y su soledad. Intercambian miradas de complicidad, por su aburrimiento común. Y empiezan a tener una relación muy especial, donde exponen sus cuitas; así, asoman los primeros destellos de un amor imposible, muy explicable porque los dos comparten un mismo estado de ánimo. Maravillosa y emotiva película de Sofia Coppola, que como hiciera con Las vírgenes suicidas, demuestra que es mejor directora que actriz (¡cómo le hicieron sufrir los detractores, metiéndose con su trabajo de intérprete en El padrino III!). El film que nos ocupa se inspira en una experiencia personal de Coppola, que pasó una temporada en Japón, y se esfuerza por construir esa atmósfera lánguida en que le tocó desenvolverse, donde hay espacio para sensaciones agridulces y románticas, donde domina la soledad y la insatisfacción. Historia muy femenina, se nota que en Charlotte hay mucho del mundo interior de la propia Sofia: de hecho, en la actualidad la directora está en trámites de separación de su esposo, el también director Spike Jonze (Cómo ser John Malkovich). La película no sería la misma sin sus dos actores principales. Sofia Coppola escribió el guión pensando en Bill Murray, y con tozudez se las arregló para que el actor, algo reacio, lo leyera. Acabó aceptando, y Murray no se equivocó, pues ha hecho, quizá, el mejor papel de su carrera, con permiso de Atrapado en el tiempo. Además el actor improvisa algunas de sus escenas, dando rienda suelta a su mejor veta cómica, como en las sesiones de fotos, con sus tronchantes imitaciones. Pero no sólo nos hace reír el actor: su mirada triste en muchos momentos, nos desarma. En frente, Murray tiene a Scarlett Johansson, una actriz que demuestra una enorme madurez en la pantalla, a pesar de sus 19 años.

8/10
Basic

2003 | Basic

Unas maniobras de un grupo de fuerzas especiales del ejército americano. En la jungla panameña, azotada por vientos huracanados. Aunque las condiciones climatológicas eran duras, parecían unos ejercicios más o menos rutinarios. Pero algo muy raro ha ocurrido. El sargento Nathan West (Samuel L. Jackson), que estaba al mando del grupo, y varios de sus hombres, han muerto en circuntancias aún por esclarecer. Al parecer sólo hay dos supervivientes, uno de ellos hijo de un militar de alta graduación. El coronel al mando de la base militar pide a su viejo amigo Tom Hardy (John Travolta), ex ranger y en la actualidad agente antidroga, que le eche un cable con el interrogatorio. Lo que no agrada demasiado a la capitana Julia Osborne (Connie Nielsen), que ve cómo le pisan un terreno que es suyo. John McTiernan, responsable de excelentes títulos de acción como Depredador, Jungla de cristal, La caza del octubre rojo y El último gran héroe, parecía hundido en la mediocridad, con fiascos del calibre de El guerrero nº 13 o el prescindible remake de Rollerball. Aquí, por fin, recupera la habilidad de antaño, con un thriller intenso, que proporciona más de un giro sorprendente. Las escenas de los interrogatorios con sus flash-backs contradictorios, tienen fuerza, así como la rivalidad y posterior entendimiento entre los personajes de Travolta y Nielsen.

6/10
Cold Mountain

2003 | Cold Mountain

La guerra de secesión americana. Inman, un soldado que combate en el bando sudista, resulta herido. En la etapa de convalecencia llega a sus manos una carta de su amada Ada, hija de un clérigo, con la que apenas mantuvo dos breves conversaciones y un beso antes de partir. En esas encendidas líneas, ella le cuenta sus penas, la muerte de su padre, su práctica inutilidad a la hora de sacar adelante su granja. Y le dirige una orden imperiosa: que deje todo lo que tiene entre manos (el ejército, por tanto) y vuelva junto a ella. Conmovido, sabedor de que ese amor a primera vista es lo que da sentido a su vida, Inman emprenderá el largo camino a casa. Adaptación de la voluminosa novela de Charles Frazier, ganadora del prestigioso National Book Award americano, que muestra cómo el amor es un motor más poderoso que las guerras a la hora de que el mundo siga dando vueltas. Anthony Minghella, director y autor del guión, sabe vertebrar bien la historia, que se inicia con Inman en el frente. Los flash-backs nos permiten conocer cómo se fraguó el delicado amor entre una tímida damisela del Sur, perfecta señorita nada práctica, y un tosco granjero, al que cuesta articular más de dos palabras seguidas. Una vez cumplido este primer objetivo, Minghella narra paralelamente las penalidades de Ada para sobrevivir en su granja y las de Inman para regresar. Ella contará con la ayuda inesperada (quizá demasiado, pues la chica llega casi como llovida del cielo) de Ruby, una moza sin demasiados modales, pero muy trabajadora y con un corazón de oro. Pero debe soportar el acoso de un bruto pretendiente, que más que a ella lo que desea son sus tierras. Mientras él, al modo de un Ulises del siglo XIX, encontrará en su camino múltiples personajes, oráculos, ciegos y cantos de sirena. Minghella pone un especial cuidado en las transiciones entre uno y otro hilo narrativo. Una buena herramienta para ello es la música: el director la usa, no sólo como un elemento que sirve para dar paz en medio del clima bélico, sino para pasar de una historia a otra; el piano de Ada y los violines del grupo del padre de Ruby, vienen para eso al pelo. El film es el clásico título concebido para arrasar en los Oscar. De hecho, obtuvo 7 nominaciones (de las cuales materializó una, la estatuilla de Renée Zellweger), pero curiosamente, no en los apartados de película y director. El diseño de producción, fotografía, música, son apabullantes, así como el reparto, sembrado de actores de primera línea. Nicole Kidman (no nominada, quizá por su premio de Las horas el año anterior) prueba que es una de las mejores estrellas que pueblan la galaxia Hollywood, creíble en su modosito personaje y en su transformación; también Jude Law (él, sí, nominado) hace creíble un personaje parco en palabras, pero en cuyo rostro es bien visible la huella de la guerra; y René saca todo su jugo a un personaje agradecido, apoyo necesario para la heroína. El resto –Atkins, Gleeson, Hoffman, Portman, Ribisi, Shuterland, Winstone…–, secundarios de lujo, cumplen sus papeles a la perfección.

7/10
En el cielo

2002 | Heaven

Primera película de la trilogía que el polaco Krzysztof Kieslowski ideó poner en marcha, a la manera de la iniciada con Tres colores: azul. En este caso se trataba igualmente de centrarse en temas morales en torno al cielo, el infierno (El infierno) y el purgatorio (Nadzieja). Este primer film fue escrito por el colaborador del director polaco, Krzysztof Piesiewicz, y dirigido por el alemán Tom Tykwer (Corre, Lola, corre), el cual pone su talento al servicio de la historia, densa y reflexiva, a la manera de Kieslowski. La trama se desarrolla en Italia y sigue la acción de Philippa (Cate Blanchett), una mujer que decide poner una bomba para matar al hombre que ella considera responsable de la muerte de su esposo. Pero la bomba no mata a su objetivo y sí a cuatro inocentes. Ella entonces asume su responsabilidad y está dispuesta al castigo, pero uno de los carabinieri (Giovanni Ribisi) se enamora de ella. La película, con aires de thriller, se centra sobre todo en el sugerente tema de la búsqueda de la paz interior.

6/10
Historia de vida

2001 | Shot in the Heart

Año 1977, Utah. El preso Gary Gilmore ha sido condenado a la pena capital por asesinar a dos hombres y es el primer reo que será ejecutado tras la restauración de la máxima pena en ese Estado. Su hermano acudirá a verle e intentará parar el proceso, pero entretanto se irá enterando del truculento y oculto pasado familiar. La prestigiosa directora polaca Agnieszka Holland, responsable de El jardín secreto y Copying Beethoven, entrega un thriller interesante, apoyado en una sólido reparto, encabezado por Giovanni Ribisi (Salvar al soldado Ryan). De todas maneras, la historia es triste y tiene un acusado aire televisivo.

5/10
Friends (8ª temporada)

2001 | Friends (8ª Season) | Serie TV

Chandler y Mónica comienzan su vida juntos como marido y mujer. Por otro lado, Rachel se queda embarazada pero decide ocultar a sus amigos, por el momento la identidad del padre. En la octava temporada, la popular telecomedia siguió manteniendo el nivel.

6/10
Premonición (2000)

2000 | The Gift

En un pequeño pueblo de Georgia, Annie Wilson (Cate Blanchett), viuda y madre de tres hijos, se gana la vida echando las cartas a sus vecinos para predecirles el futuro. A ella acuden, entre otros, Buddy, un joven desequilibrado en busca de esperanza, y Valerie, una joven que sufre tremendas palizas de un marido violento que no soporta que su esposa visite a la vidente. Aunque el trabajo de Annie no es demasiado bien visto por las autoridades locales, tras la desaparición de una joven, y debido a la falta de pruebas, la policía decide acudir a ella como única posibilidad de descubrir su paradero. En la línea de las últimas películas de suspense con tintes sobrenaturales, Premonición es un producto dignísimo gracias a las interpretaciones de un soberbio reparto, con mención especial para Cate Blanchett, Giovanni Ribisi (el joven médico de Salvar al soldado Ryan) y Keanu Reeves, este último en un papel muy distinto al que nos tiene acostumbrados. Sam Raimi recupera la sórdida habilidad que ya mostró en Un plan sencillo para plasmar con fidelidad el perfilado guión de Billy Bob Thornton, el cual se las arregla para que la historia atrape al espectador hasta el último fotograma. Algunas secuencias, como el primer encuentro de Blanchett con los prometidos Greg Kinnear y Katie Holmes, o la de sus siniestras visiones nocturnas en las ramas del árbol, están muy conseguidas y resultan verdaderamente inquietantes.

4/10
El informador

2000 | Boiler Room

Seth es un joven de extraordinaria inteligencia, pero algo cabeza loca. Expulsado de la universidad, decide complacer a su rico padre, y entra a trabajar en una oficina de brokers de Wall Street. Seth resulta ser un genio para vender acciones a jóvenes profesionales con altos ingresos; pero aquello resulta no ser muy diferente a un casino ilegal que montó en su casa en sus años mozos. Seth, cuando ve a sus compañeros exudando adrenalina por los cuatro costados, y desplegando una agresividad inaudita para ganar dinero, se planteará algunos dilemas morales. El film, en línea con títulos como Wall Street y Glengarry Glen Ross se basa en hechos reales, y presenta un cuadro muy contemporáneo del mundo económico en que nos toca vivir, donde algunos privilegiados hacen fortuna en la Bolsa a costa del resto del mundo. El director, Ben Younger, trabajó en una oficina parecida a la que se ve en la peli, y cuenta que le impresionó que un jefe les dijera, como si tal cosa, “que a los dos años de trabajar ahí íbamos a tener un millón de dólares”.

5/10
60 segundos

2000 | Gone In Sixty Seconds

Sesenta segundos. Ése es el tiempo que invierte Memphis en robar un coche. Pero eso lo dejó hace tiempo. Ahora lleva una vida honrada. Lo malo es que su hermanito es un trasto, y ha decidido seguir sus pasos. Y como su último golpe salió mal, el clásico mafioso con mala leche exige que en tres días, tres, le entregue 50 coches ni más ni menos. Si no, lo pagará con su vida. Ante tal chantaje, Memphis reúne a su antiguo equipo y se pone manos a la obra de robar vehículos. “Robar 50 coches en una sola noche. Pensé que era una idea genial.” Así habla el guionista del film, Scott Rosenberg (Beautiful Girls). Y Nicolas Cage, el protagonista, tampoco se corta: “La película tiene un hilo conductor muy sólido.” No sabemos si ambos exageran un pelín. El caso es que Rosenberg y el director Dominic Sena sirven una historia de acción con múltiples persecuciones automovilísticas, de la que disfrutarán seguro los amantes de la velocidad.

5/10
Aprendiendo a vivir

1999 | The Other Sister

Carla es una jovencita, con una pequeña discapacitación mental. Dentro de sus limitaciones, es bastante espabilada y de gran corazón. Pero sus padres, que la quieren con locura, temen dejarla volar fuera de casa, que viva con independencia en su propio hogar. Y el hecho es que ha conocido a un chico, discapacitado como ella, que podría ser, quizá, su media naranja. El film plantea un interrogante, que no tiene fácil respuesta. ¿Hasta que punto pueden formar una familia dos discapacitados mentales? La lógica parece decir: en la medida en que puedan asumir sus obligaciones de esposos y padres. Pero en la vida real, no es tan sencillo. Y tampoco la película da soluciones definitivas. De agradece ver de nuevo a Juliette Lewis en un film (tras una etapa de difícil adicción a las drogas); y también a Diane Keaton, que con una presencia secundaria en la pantalla, llena de humanidad a su personaje. ¡Un 10 para Keaton!

7/10
The Mod Squad (Escuadrón oculto)

1999 | The Mod Squad

Tres delincuentes –dos chicos y una chica– son entrenados por un capitán de la policía para enfrentarse contra el crimen. Esta colaboración con la ley en el llamado Mod Squad puede ayudarles a redimirse. La idea, como les explica el capitán, es "que accedan a lugares donde nosotros podemos". Adaptación a los tiempos que corren de una serie televisiva americana de finales de los 60. Destaca en el reparto una rubia Claire Danes de ajustadas ropas negras, cuyo pecado delictivo es la adicción a la heroína. Le acompañan Giovanni Ribisi, que hace de niño bien, y Omar Epps, un tipo de carácter mas bien hosco.

5/10
Destinos cruzados

1999 | All the Rage

Llevar armas puede ser arriesgado, sobre todo cuando cualquiera puede accdeder a ellas. Siete personas desconocidas tendrán que enfrentarse a esta dura realidad. Comedia absolutamente disparatada plagada de personajes estrafalarios y paranoicos, con una puesta en escena que se ha quedado un tanto pasada de moda. Se disfruta sobre todo porque cuenta con un elenco interpretativo de primer orden, lleno de rostros conocidos.

5/10
Phoenix

1998 | Phoenix

¡Qué difícil es ser honrado y policía! Eso parece querer decirnos este film, muy en la tradición del cine negro, que sigue la pista a un grupo de policías. Dan la impresión de estar muy unidos, en franca camaradería; pero cada cual a su manera, esconde trapos sucios, tratos con auténticos gángsters, infidelidades con la mujer del amigo... Danny Cannon, el director de Juez Dredd, acierta con el reparto. Ray Liotta es el actor perfecto para encarnar la ambigüedad: querría hacer lo correcto; pero a veces no sabe cómo, tal es la telaraña de corrupción y mentiras en la que se mueve habitualmente.

4/10
Salvar al soldado Ryan

1998 | Saving Private Ryan

Un veterano de la Segunda Guerra Mundial visita con su familia el cementerio de la playa de Omaha. Los recuerdos se agolpan en su memoria. Los sucesos de aquel ya lejano 6 de junio de 1944. El día D del desembarco de Normandía, en que 170.000 soldados comienzaron la liberación de Europa del yugo nazi. Una de las misiones, que recae en el capitán Miller y sus hombres, es rescatar a un soldado muy especial, perdido en las líneas enemigas: se trata de James Ryan, que ha perdido tres hermanos en combate, y al que el alto mando americano quiere devolver con vida a su madre. Lo nunca visto en guerra. Un realismo alucinante. La primera media hora del film, prácticamente sin diálogos, muestra toda la crudeza de la guerra. En el desembarco las balas silban, los temblores y el miedo son palpables, los rezos se oyen, los miembros amputados y la sangre se ven: no es "como en las películas" sino que es, de verdad, la guerra. Luego la película se centra en la misión de rescate, no sin antes ofrecer una secuencia antológica: el trasiego entre el alto mando hasta que una mujer recibe la noticia de la muerte de 3 hijos en distintas acciones bélicas. Los actores recibieron una dura instrucción militar para hacer más creíbles sus caracterizaciones: largas marchas, noches cortas, alimentación de supervivencia, clases sobre armamento... Hasta hubo un conato de motín por la dureza del entrenamiento. Pero el resultado valió la pena, y ha sido reconocido con cinco merecidos Oscar: mejor director, fotografía, montaje, sonido y montaje de efectos sonoros.

8/10
Mensajero del futuro

1997 | The Postman

Tras una guerra nuclear, los Estados Unidos han desaparecido. Perviven pequeñas poblaciones que rinden pleitesía a un tiránico grupo paramilitar. La esperanza renace con 'El Cartero', un embaucador que quita uniforme y saca al cadáver de quien ejercía ese oficio. Las noticias de parientes y amigos, y la patraña de unos Reconstituidos Estados Unidos, une a la gente y despierta ilusiones perdidas. Así, 'El Cartero' se convierte en inesperado mesías. El film es coherente con otros interpretados por Kevin Costner (Robin Hood, príncipe de los ladrones, Rapa Nui, Waterworld), donde se dibujaban dos grupos (los dominadores, violentos sin escrúpulos, y el pueblo, gente sencilla de sentimientos puros) y sus conflictos; pero resulta irregular. Lejos de Bailando con lobos, equilibrada descripción de la trayectoria vital del teniente Dunbar, desde su desesperanza hasta el descubrimiento del ser humano, el segundo film como director de Costner se empantana en un metraje innecesariamente largo. Las dudas del personaje (huir o representar su papel) no tienen reflejo adecuado en la pantalla, y el romance interesa poco. Las hermosas imágenes en un marco que recuerda a El planeta de los simios y una bella partitura no levantan el film, que falla en su decepcionante desenlace. El tono épico es a veces artificioso, y apela en exceso a la fibra sensible del público. Sólo en contadas ocasiones hay sabia medida dramática.

4/10
Carretera perdida

1997 | Lost Highway

David Lynch vuelve a ponerse detrás de la cámara, y el resultado es esta película que cuenta con las virtudes y defectos de sus antiguas realizaciones. La historia se centra en el matrimonio compuesto por Fred Madison y Renée, que viven en un lugar aislado. Un día alguien llama a la puerta. Cuando abren no encuentran a nadie, sólo una cinta de video. El hecho vuelve a repetirse día tras día. Las cosas empeoran, cuando un día la cinta contiene la filmación de un asesinato real. Ahora la vida de Fred se convierte en una auténtica pesadilla... Bill Pullman, Balthazar Getty y Patricia Arquette son el excelente trío de actores que encabeza el reparto de este film inquietante, enfermizo y onírico, absolutamente inclasificable, que incluye traslación de personalidades y revueltas narrativas sin causa aparente. Es decir, David Lynch en el momento más alto de su mundo pesadillesco e insano. La película cuenta con la fotografía de Peter Deming, que sabe recoger ese tono psicodélico que tanto gusta a Lynch. Destaca también la excelente banda sonora a cargo de Angelo Badalamenti, habitual del director.

8/10
SubUrbia

1996 | SubUrbia

Aunque con guión ajeno, Richard Linklater insiste en los temas que ya abordó en Antes del amanecer. Si ahí eran chico y chica los que se conocían casualmente y mantenían una conversación que duraba toda una noche, en SubUrbia se repite el esquema. Sólo que en este caso se trata de un grupo más amplio: cuatro chicos y tres chicas, más el dueño, pakistaní, de una tienda abierta 24 horas. El marco, el suburbio de una ciudad sin nombre, donde gastan una noche hablando y hablando, rompiéndose unos a otros los corazones. El film es una reflexión sobre la falta de horizontes vitales de gran parte de la juventud. Ni fama ni dinero (simbolizados por Pony, estrella de rock, y Erica, su agente), ni sexo (Buff, obsesionado por acostarse con cualquiera), ni alcohol (Bee-Bee, que lucha por dejar su adicción) hacen felices. Tampoco los anhelos de ser un artista (Sooze, que sueña con ir a Nueva York) o los intentos de una vida dentro del sistema (Nazeer, el pakistaní) aseguran que uno pueda ser buena persona. Refugiarse en uno mismo (el duro Tim) no parece solución. A través de la mirada de Jeff, que ve todas estas posiciones en sus amigos, el espectador se contagia de su desconcierto y desesperanza; y quizá también de su cobardía, al fin descubierta. Demasiado impregnado de pesimismo, al menos Linklater —y Eric Bogosian, en cuya obra de teatro se basa— no cierran los ojos a los problemas de una sociedad urbana demasiado centrada en el propio yo.

4/10
Walker, Texas Ranger

1993 | Walker, Texas Ranger | Serie TV

Serie a la mayor gloria de Chuck Norris, donde el actor interpreta a un ranger de Dallas. Perteneciente a la vieja escuela, está decidido a combatir el crimen para lo que se servirá de sus conocimientos en lucha. Todo un héroe americano que tiene muy claro qué es lo que tiene que hacer para acabar con los malos. Esta serie de nueve temporadas tuvo a Paul Haggis como uno de sus creadores. El cineasta ganaría después dos Oscar por su trabajo como director y guionista de Crash.

4/10
Aquellos maravillosos años

1988 | The Wonder Years | Serie TV

Finales de los años 60. Kevin es el típico adolescente americano que estudia en el instituto. Su mejor amigo es Paul Pfeiffer, un chico extremadamente inteligente, que sufre varias alergias. Kevin está enamorado de 'Winnie', una chica de su calle, que le corresponde, y que será la chica con la que se besa por primera vez... Pero 'Winnie' se entera de que su hermano mayor ha muerto en la guerra de Vietnam. Todo un clásico de las teleseries, punto de referencia de las posteriores producciones nostálgicas que ha dado la televisión, como la española Cuéntame cómo pasó. La principal seña de identidad es que cada episodio estaba narrado por Kevin, de adulto, que rememoraba su vida, y analiza los hechos del pasado con una perspectiva más reflexiva y experimentada. Emitida durante seis temporadas, repasaba los principales acontecimientos históricos de finales de los 60 y principios de los 70. Se hizo muy popular el tema central de la serie, 'With a Little Help from My Friends', versión de Joe Cocker de un clásico tema musical de The Beatles.

7/10

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