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Biografía

John Murphy

John Murphy

John Murphy

Filmografía
Les misérables

2018 | Les misérables | Serie TV

Blindado

2009 | Armored

Se diría que esta película se inspira en el caso del Dioni –que robó el dinero de su propio furgón– y en la comedia Atraco a las tres, de no ser porque sus responsables posiblemente desconozcan ambos antecedentes. Se trata del nuevo thriller del especialista Nimród Antal, que tras despuntar con el film húngaro Kontroll, rodó en Estados Unidos la prometedora Habitación sin salida. Todas sus películas transcurren en espacios cerrados, ya sea el metro, un motel o en este caso un furgón blindado. Ty Hackett, veterano de la guerra de Irak, consigue un trabajo como guardia de seguridad en una empresa dedicada al transporte de dinero en furgonetas blindadas. Hackett necesita dinero urgentemente porque sus padres acaban de morir, dejándole un montón de gastos impagados, la hipoteca de la casa y el deber de cuidar a su hermano pequeño. Cuando el banco está a punto de desahuciarle, Ty decide aceptar la oferta que le propone su superior, el oficial jefe Michael Cochrane, que ha tejido un plan que ejecutarán entre varios compañeros. Consiste en quedarse con una gran cantidad del dinero que van a transportar, y fingir que han sido víctimas de un atraco. El planteamiento tiene su interés, por el dilema moral en que se ve envuelto el protagonista, obligado por las circunstancias a plantearse traspasar la barrera de la ley. Además, el tal Nimród Antal rueda con cierta contundencia visual, y tiene a sus órdenes a grandes actores. Destaca Matt Dillon, convincente como “cerebro” de la trama, y sobre todo Lawrence Fishburne, en un papel de brutote descerebrado que nada tiene que ver con Morpheo, el personaje por el que más se le recuerda. Pero todo se va al traste por culpa de un desarrollo efectista, con momentos poco creíbles. Los villanos son demasiado idiotas, lo que arruina la tensión deseada.

4/10
La última casa a la izquierda

2009 | The Last House on the Left

El director griego Dennis Iliadis –que sólo había dirigido en su país natal la desconocida Hardcore– debuta en el cine estadounidense con este remake de una cinta de terror de 1972. Iliadis ha contado con un presupuesto muy superior al de la cinta original, que supuso el debut de Wes Craven, posteriormente artífice de Pesadilla en Elm Street o Las colinas tienen ojos (1977), también versionada recientemente. Contó además con la producción de Sean S. Cunningham, que después sería el director de Viernes 13. Aunque no sigue el film original al pie de la letra, el argumento se parece bastante. Mari y Paige son dos jóvenes que aceptan la invitación de un desconocido, que les lleva a su habituación de un motel, a fumar marihuana. Pronto irrumpen en el lugar, el padre del muchacho, y sus dos acompañantes, un grupo de peligrosos psicópatas que secuestran a las dos chicas. Éstas son expuestas a todo tipo de brutalidades, violadas y finalmente dadas por muertas. El grupo de psicópatas acaba refugiándose en un caserón –la última casa a la izquierda– que pertenece desde hace poco tiempo al doctor John Collingwood, padre de Mari, una de las dos víctimas. Aunque lógicamente es un film muy distinto, el original de Craven tiene muchos puntos en común con la muy superior El manantial de la doncella, de ambientación medieval, donde una muchacha era asesinada por tres tipos que se escondían en el hogar de sus padres. El tema central de Bergman y Craven era la venganza, si bien en esta ocasión estamos ante una historia de supervivencia, pues los protagonistas apenas tienen tiempo de hacer otra cosa que intentar escapar como sea. Esto propicia secuencias de gran tensión, muy bien rodadas por el prometedor Iliadis, que aterroriza sobre todo en los momentos en los que las dos chicas son despiadadamente vejadas por sus captores. Tiene a su servicio a actores convincentes, especialmente Tony Goldwyn _el malo de Ghost– que aquí es el doctor bueno, y Monica Potter, la actriz de La hora de la araña, que encarna a su esposa. Pero también es cierto que este remake se excede a todas luces en violencia descarnada hasta tal punto que supera en crudeza al original de los sangrientos Craven y Cunningham –aquí en labores de producción–. Aún quienes sepan que están ante un film de tono salvaje se sorprenderán ante la secuencia del triturador de basura, o con la innecesaria secuencia final, una de los más bestias que se recuerdan.

4/10
Sunshine

2007 | Sunshine

El británico Danny Boyle se labró un inmenso prestigio con sus primeras películas, Tumba abierta y Trainspotting, rodadas en su país. Después, ha mostrado su valía para géneros tan diversos como la comedia (Una historia diferente) y hasta el terror (28 días después). Esta vez le hinca el diente a la ciencia ficción dura, tomando como referencia 2001: una odisea del espacio, pues el film tiene numerosos elementos en común con el clásico de Kubrick. No faltan homenajes a otros clásicos, especialmente a la película Alien, el octavo pasajero. En el año 2057, los científicos han detectado que el sol está a punto de apagarse. Los ocho integrantes de la tripulación de una astronave intentarán desesperadamente solucionar el problema, viajando hasta las cercanías del Astro Rey, para arrojar sobre él una bomba que podría reactivarlo. Por el camino, reciben un mensaje de socorro, procedente de otro vehículo espacial que intentó realizar la misma misión años antes. Acudir en su ayuda supone desviarse ligeramente de la trayectoria prevista. A Boyle se le da bien retratar personajes muy humanos, a los que coloca en situaciones límite, como se veía en La playa y la citada 28 días después, las otras películas en que ha trabajado con el guionista Alex Garland, responsable del libreto también aquí. Esta parte ‘humana’ del film es la que mejor funciona, con secuencias memorables, como el mensaje que Capa, uno de los protagonistas, envía a su familia cuando está a punto de perder definitivamente el contacto con ellos, quizás para siempre, o la asamblea en la que éste debe tomar la difícil decisión de si deben desviarse por la señal de socorro. Se nota el esforzado trabajo de los nueve actores del film, casi todos desconocidos, excepto Michelle Yeoh y Cillian Murphy, que empezó a despuntar precisamente con 28 días después. La naturaleza de la trama permite que Boyle se luzca en el apartado visual, con imágenes impactantes de la nave acercándose al Sol, las apariciones de Pinbacker (un tipo espectral formado por partículas inestables...) y varios momentos de suspense bastante logrados. A pesar de todo, el conjunto no termina de funcionar porque Boyle imprime al film ese tono grandilocuente que funciona en una genialidad como Solaris (1972), de Andrei Tarkovsky, pero lastra a producciones no tan geniales como Solaris (2002), de Steven Soderbergh y 2010: Odisea Dos, a años luz, nunca mejor dicho, de su predecesora. Desentonan las frases pseudofilosóficas y ‘cientifistas’, que no acaban de tener sentido, y ese supuesto rigor científico, que sin embargo se salta a la torera cuando conviene. Todo esto ralentiza el ritmo y aleja la cinta de los espectadores no incondicionales del género.

5/10
28 semanas después

2007 | 28 Weeks Later

Danny Boyle insufló algo de vida al trilladísimo género de los muertos vivientes con 28 días después, de 2002. Cinco años después, el español Juan Carlos Fresnadillo ha dirigido la secuela, en su segundo largometraje, que se ha hecho mucho de rogar, puesto que han pasado seis años desde Intacto, su prometedor debut, de 2001. El propio Fresnadillo ha coescrito un guión en el que respetando la ley fundamental de las secuelas están presentes todos los elementos del original, pero más a lo grande. Y aunque no inventa la polvora, ha acertado al vertebrar la historia en torno a una familia, lo que aporta los suficientes conflictos emocionales para que se identifique el espectador y así funcionen a la perfección las secuencias de tensión y suspense. El matrimonio formado por Don y Alice logró refugiarse en una cabaña durante la plaga de zombies que asoló Gran Bretaña. Por suerte, sus hijos estaban fuera, concretamente en Estados Unidos, lo que les ha librado de la catástrofe. Cuando una horda de muertos vivientes asalta su escondrijo, Don logra escapar, pero a costa de no acudir en ayuda de su esposa, y cerrar impulsivamente la puerta de la habitación en la que ésta intenta librarse de sus agresores. 28 semanas después del inicio de la plaga, los zombies han muerto de hambre, por lo que se inicia la repoblación y los primeros ciudadanos regresan a Londres, bajo la supervisión del ejército estadounidense. Entre ellos está Don, que se reúne con sus hijos, pero se siente responsable de la muerte de Alice. Fresnadillo logra las suficientes dosis de espectacularidad, y demuestra su talento visual, con un modélico uso de la cámara en mano para darle un aire documental a secuencias como la de una vibrante persecución por la campiña inglesa al principio de la cinta. También otorga enorme verosimilitud el trabajo de actores tan brillantes como Robert Carlyle y Catherine McCormack. Por lo demás, un montaje dinámico y una sugerente ambientación permiten pasar por alto que en el fondo se nos está dando más de lo mismo, que el potencial de algunos personajes parece desaprovechado, y que algunas muestras de brutalidad se antojan exageradas, como la secuencia del helicóptero. Defectos casi imperceptibles, por otra parte, pues el espectador pasa miedo, sin necesidad de sustos baratos, lo que explica que la cinta arrasara en Estados Unidos, suceso que presagia que habrá una nueva entrega, que por lógica debería llamarse 28 meses después.

6/10
Corrupción en Miami (2006)

2006 | Miami Vice

Michael Mann lleva al cine Corrupción en Miami, legendaria serie televisiva de los 80 en que ejerció de productor ejecutivo. El argumento es el típico de cualquier episodio de la serie que la memoria acierta a recordar. Sonny Crockett y Ricardo Tubbs, agentes de la brigada antivicio de Miami se enfrentan a una banda de narcotraficantes. Para obtener pruebas contra ellos, se hacen pasar por traficantes de armas. Una vez metido en el submundo del hampa, Sonny Crockett se enamora de Isabella, la novia de Montoya, uno de los malos (esto le suele suceder también a James Bond). El pobre Crockett se debate en un terrible dilema moral, pues si detiene a los narcos, no sabe si dejar escapar a su amada. Los del FBI se ponen nerviosos porque los de antivicio tardan demasiado, pero el duro Castillo, jefe de Crockett y Tubbs, da la cara por sus hombres. Por supuesto, Michael Mann vuelve a lucirse con el manejo de la cámara, sobre todo en los tiroteos. Pero éstos tardan en llegar, y todo es demasiado rutinario. Además, los protagonistas son esquemáticos, comparados con los personajes de otras películas de Mann, como los de El dilema, o sin ir más lejos, el asesino inquietante y el taxista bonachón de Collateral, su trabajo anterior. Don Johnson, que se hizo una gran estrella con su papel de Sonny Crockett, ha sido sustituido por un joven actor de moda, Collin Farrell, que empezó con buen pie, pero que tras criar buena fama, parece haberse echado a dormir. El siempre eficaz Jamie Foxx, que encarna a su compañero, Tubbs, tiene poco papel, así como Gong Li, musa del cine oriental. Y nuestra aportación nacional, Luis Tosar, ha aceptado un papel de cuatro escenas en las que tiene que poner cara de duro inexpresivo.

5/10
Instinto básico 2. Adicción al riesgo

2006 | Basic Instinct 2

Catorce años han pasado desde que Sharon Stone encandilara al personal con su cruce de piernas en el thriller erótico de Paul Verhoeven Instinto básico. Mucho ha llovido desde entonces, y la languideciente carrera de la actriz pedía un éxito a gritos. Éste no acababa de llegar, de modo que Stone ha acabado cediendo a los cantos de sirena que le reclamaban interpretar una vez más a la escritora Catherine Tramell. Ahora su personaje anda por Londres metida en carreras nocturnas de alta velocidad mientras practica el sexo. Y en vez del policía encarnado por Michael Douglas, es un psiquiatra quien acaba mezclando la profesión –atender a Tramell– con el placer –acostarse con ella–. Michael Caton-Jones intenta repetir la fórmula del original. La cosa no acaba de funcionar del todo, y uno llega a preguntarse si quizá el original se sobrevaloró en su día. En cualquier caso, el guión de Leora Barish y Henry Bean –Joe Eszterhas no ha participado– se esfuerza en crear intriga. Y Stone prueba que es una gran actriz, a la que su imagen de 'sex-symbol' pesa como una losa.

2/10
El jefe

2006 | The Man

Enésima repetición del esquema de Límite: 48 horas, aunque esta vez el negro es el policía duro (Samuel L. Jackson), y el blanco es el testigo charlatán y graciosete que colabora con él (Eugene Levy), para detener a un grupo de traficantes de armas. Es fácil adivinar qué va a pasar a cada minuto, abusa de los chistes escatológicos, tan de moda en el cine actual, y Eugene Levy (American Pie) puede resultar bastante cargante. Sólo resulta recomendable para espectadores estresados con ganas de que les hagan pensar poco.

4/10
Adivina quién

2005 | Guess Who

Remake de Adivina quién viene esta noche, de Stanley Kramer. En aquella obra maestra de la comedia inteligente, Spencer Tracy y Katharine Hepburn interpretaban a unos padres liberales, que habían inculcado a su hija valores antirracistas, y que a pesar de todo se llevaban la sorpresa de su vida cuando ésta les anunciaba su compromiso con un modélico doctor de raza negra. Esta nueva versión le da la vuelta a la tortilla, pues la protagoniza una familia negra que debe aceptar que su hija tenga un novio blanco. Percy Jones es un padre de familia afroamericano, directivo de un banco. Ningún hombre le parece lo bastante bueno para su hija Theresa, a quien imagina emparejada con un tipo que aúne las virtudes de Denzel Washington, Colin Powell y Tiger Woods. Un día, su hija anuncia que llevará a casa a Simon Green, joven con el que al parecer va muy en serio. Acostumbrado a investigar a los clientes que le piden préstamos, Percy reúne datos sobre Simon, y descubre que se trata de un exitoso corredor de bolsa. Pero cuando aparece a la puerta de su casa, se da cuenta de una circunstancia con la que no había contado: se trata de un joven blanco. Procedente de la televisión, y especializado en comedias como En busca del sueño americano y Cómo Estela recuperó la marcha, el director Kevin Rodney Sullivan deja en segundo plano la crítica social del original, y opta por una línea desenfadada, sin más pretensiones que las de producir risas y hacer pasar un rato agradable a los espectadores. Su film sigue la senda de la reciente oleada de películas de padres de novias y novios, y se parece más a El padre de la novia, de Jay Roach, que al film que supuestamente versiona. Casi todos los gags están concebidos para el lucimiento de los cómicos Bernie Mac (Condenados a fugarse) y Ashton Kutcher ( El amor es lo que tiene).

5/10
La puntuación perfecta

2004 | The Perfect Score

No sólo en España hay selectividad. Los americanitos también deben pasar una prueba de acceso a la universidad, de cuya puntuación depende que entren en el lugar de su elección. Y un grupo de estudiantes variopintos han tenido tan mala pata en el examen, que les toca presentarse a la repesca. Todos están de acuerdo en lo injusto de la cuestión: hay mucho listillo capaz de arrasar en un test, pero que luego no tiene aptitud ninguna para estudiar arquitectura, derecho o lo que se tercie. Pertrechados de esta excusa para apaciguar su conciencia, deciden entrar clandestinamente en el edificio donde se custodia el examen, para saber las preguntas de antemano. Pero tal idea no es tan fácil de llevar a la práctica. Nueva película de estudiantes de instituto, donde el aire de comedieta se combina con la buscada emoción de los preparativos del robo. Por supuesto cada estudiante es muy distinto, y presenta diferentes razones para acometer el robo: el jugador de basket no muy espabilado, la empollona cuyos padres no le entienden, el freak de la informática algo salido, la chica ‘outsider’… El film cita expresamente El club de los cinco, y en efecto, la deuda con la película de John Hughes, es más que evidente.

5/10
Millones

2004 | Millions

Singular cuento infantil, que también disfrutarán los adultos, dirigido por el británico Danny Boyle, a partir de un guión de Frank Cottrell Boyce. Cuenta la historia de Damian, un chaval de ocho años, que con su hermano Anthony de doce, y el padre viudo Ronnie, acaban de mudarse. Los tres añoran a la madre muerta, pero Damian es quien acusa más la ausencia; y para mejor sobrellevarla, mantiene animadas charlas con sus mejores amigos: los santos. Imaginación o realidad, poco importa, Damian conversa a todas horas con San Pedro, Santa Clara, los mártires de Uganda, pues anhela como ellos hacer el bien; y también porque no deja de rondarle la duda de si su propia madre habrá sido recibida en el cielo, como una santa más. En esta tesitura, una bolsa repleta de dinero, procedente de un robo, cae, literalmente, del cielo. Y Damian piensa que Dios se la manda para ayudar a los pobres. Con la dificultad de que se trata de millones de libras esterlinas, en vísperas de que Gran Bretaña adopte, al fin, el euro. O sea, que en pocos días serán papel mojado. Además, a los deseos altruistas de Damian, se opone la visión más terrenal de Anthony, quien demuestra además estar dotado de una insólita capacidad comercial. Con los mimbres de fábula moral con niño y audacias visuales poco habituales, el riesgo de caer en el ridículo es grande. De hecho, el final africano lo roza. Sin embargo Boyle logra un delicado equilibrio entre drama, magia, ternura y comedia. Incluso la opción de representación de los santos, entre lo kitsch y lo surrealista, aureolas sobres sus cabezas incluidas, funciona: no es irreverente y encaja con la inocencia de Damian, esa cualidad que nunca debería perder. Al fin y al cabo, ya se sabe, hay que hacerse niños para ingresar en la vida eterna. Los dos chavales, sobre todo el debutante Alexander Nathan Etel, están perfectos.

7/10
Intermission

2003 | Intermission

Film independiente irlandés, con múltiples personajes. Por el metraje pululan un ladrón con pinta de skin head (Colin Farrell), bruto y sin escrúpulos; el policía duro que sueña con ser protagonista de un documental; dos amigos que trabajan en un hipermercado, con un jefe que les agobia: al primero su novia le ha dejado por un hombre casado, y el otro es hipertímido, obsesionado con el sexo, que acaba teniendo una relación con una mujer madura; finalmente, la chica que se ha ido con el hombre casado tiene una hermana que odia a los hombres tras una mala experiencia, descuida su aspecto externo (tiene un bigote a lo Burt Reynolds), y sólo caerá en la cuenta al verse en televisión, entrevistada para un reportaje... Y hay más, más gente, además de un chapucero secuestro de por medio. El desconocido debutante John Crowley une con habilidad las distintas historias, no hay confusión posible. Además, y ahí reside su principal mérito, llegas a conocer a los personajes, entiendes sus fobias y filias, sus frustraciones. El film tiene un aire moderno y desinhibido, algo iconoclasta, y se ha rodado cámara en mano, suelta, lo que transmite espontaneidad. Y se logra un punto gracioso, cachondo: te ríes, aunque los personajes insatisfechos tengan su parte de patetismo.

6/10
28 días después

2002 | 28 Days Later...

Un grupo de ecologistas británicos asalta un laboratorio donde se hacen experimentos con monos. ¡Craso error! Su intención era buena, liberar a los animalitos, pero no podían sospechar que se estaba experimentando con ellos un virus letal, que estimula la rabia hasta extremos insospechados. 28 días después, un tipo en coma despierta en la UCI de un hospital. No hay nadie allí, ni en las calles; el espectáculo de Londres desierto es sobrecogedor. Pronto sabrá que quedan pocos supervivientes, y que los infectados por el virus se han convertido en una especie de zombies, siempre sedientos de sangre. Aunque el trío Danny Boyle, Andrew Macdonald y Alex Garland sigue fiel a su esquema de “grupo de personas sometido a una situación límite” que ya empleó en La playa, aquí se bebe también de clásicos varios del cine fantástico, los más evidentes La noche de los muertos vivientes y El último hombre… vivo. Boyle se revela, al igual que en Trainspotting, como un director de gran sentido visual (la gota de sangre que cae por culpa de un cuervo, la esperanza en el cielo entre las ramas de un árbol, las vallas publicitarias de caras sonrientes en las calles desiertes…), y también como creador de atmósferas desasosegantes. Aquí, recurriendo al vídeo digital, que le permite una gran versatilidad, nos pone a los espectadores con el corazón en un puño.

6/10
Condenado

2002 | City By The Sea

Vincent LaMarca. Un detective de homicidios de la policía neoyorquina. En el pasado, su padre fue ejecutado por su participación en el secuestro y muerte de un niño: de modo que con su trabajo pretende dejar atrás tan traumática herencia. Divorciado, tiene un hijo, Joey, del que no se ocupa, y que anda metido en el mundo de la droga. Incapaz de asumir sus responsabilidades familiares, mantiene una relación con una vecina, en la no se compromete. Pero profesionalidad de policía y dejadez en la vida familiar van a colisionar en un caso de asesinato que le corresponde investigar, donde su vástago resulta ser el principal sospechoso. Michael Caton-Jones, un artesano competente (Memphis Belle, Vida de este chico), combina bien la intriga policial con el tratamiento de las dificultades en las relaciones padre-hijo. No es superoriginal, pero está bien narrada, y perfila bien a los personajes. El cariz fatalista de la trama tiene interés: sabiendo Vincent que su padre fue un criminal, llega a creer que su hijo está condenado a repetir los mismos errores; y esta idea pugna con el deseo del padre de creer en su hijo.

5/10
Doble impacto mortal

2002 | All About the Benjamins

Rutinaria comedia de acción que explota a la pareja formada por Ice Cube y Mike Epps, como un par de pendencieros que persiguen vivir a todo plan. Mucha acción y gags cómicos sin demasiados vuelos es lo que conforma la propuesta. Dirige la fanfarronada Kevin Bray (Frontera límite) y como secundaria destaca la actriz Eva Mendes, por entonces bastante desconocida.

4/10
Viernes infernal

2002 | Friday After Next

Craig y Day-Day por fin han conseguido trabajo como guardias de seguridad en un centro comercial y han alquilado un piso. Cuando un falso Santa Claus roba su apartamento en Nochebuena, emprenden una loca aventura para encontrar al ladrón y recuperar el botín. Mientras tanto, las tásticas de policía novato de Day-Day hacen que constantemente pierden la oportunidad de coger al ladrón. Diversión asegurada.

Mean Machine (Jugar duro)

2001 | Mean Machine

Las cárceles y cómo llenar ahí el tiempo libre (en algunos casos es el tiempo libre es, sencillamente, el resto de tu vida) parecen un tema siempre de moda en el cine. En la sueca Breaking Out, los presos montaban una obra de teatro; en Invicto se daban de puñetazos en un combate de boxeo; en la británica Lucky Break, hacían un musical; ahora, en la también británica Mean Machine el modo de distraerse es dar unas pataditas al balón de fútbol. En efecto, el ingreso en prisión de un jugador internacional, es la excusa para un partido entre reclusos y guardianes. La presencia de Vinnie Jones, auténtico jugador y protagonista de Lock & Stock (de Guy Ritchie, aquí productor), son garantía de algunas escenas futbolísticas. Y no faltan algunos elementos clásicos del género carcelario: guardianes sádicos, presos con ganas de bronca…

5/10
Enredos en cadena

2000 | Chain of Fools

Enredo a cuento de un barbero que encuentra un tesoro de monedas antiguas, que decide quedarse. Se trata de una colección robada, y una detective va tras la pista del botín. El barbero trata de despistarla, pero a la vez se siente atraída por ella, por lo que empieza a moverse por la cuerda floja.Comedia graciosilla, que sigue a perdedores natos en una trama criminal, que se diría concebida por el "primo tonto" de Quentin Tarantino y los hermanos Coen, por así decir. Tiene un reparto apañadito, pero es irregular.

4/10
Liam

2000 | Liam

Triste, al menos, para Stephen Frears, que pinta un país pobre y reprimido, al estilo de Las cenizas de Angela. Aquí seguimos las tribulaciones de un chiquillo, Liam, y su familia, que se las arreglan como buenamente pueden para salir adelante. Una peli dura, dirigida por el siempre eficaz Stephen Frears, que ha rodado otros filmes de aires irlandeses como Café irlandés y La camioneta.

4/10
El soltero (1999)

1999 | The Bachelor

Jimmie es el eterno solterón. Quiere a su novia Anne, pero es incapaz de comprometerse. Y cuando lo intenta, lo único que consigue es enfurecer a su chica, que enseguida detecta que no es sincero cuando le pide que se casen. El caso es que el abuelo de Jimmy, millonario, acaba de fallecer; y deja como condición para que su nieto herede una boda inmediata, contra el reloj, que le asegure descendencia: Jimmy dispone de 24 horas para arrancar el ‘sí’ de una joven, ya que el ‘no’ de Anne parece definitivo. Gary Sinyor firma una amable comedia romántica, aunque le falta algo de chispa. Pese a todo hay algunas situaciones muy divertidas –peticiones de mano, a la chica que trabaja en la bolsa, o a la “intelectual”–, que animan la historia. Los actores principales (Chris O'Donnell y Renée Zellweger) están bien. Pero si sobre alguien hay que llamar la atención es sobre James Cromwell, que encarna al cura que debe casar a Jimmie: se trata de una eficaz presencia cómica, que también ejerce de voz de la conciencia del soltero empedernido; más meritoria aún si se piensa que casi no abre la boca hasta transcurrida la mitad del metraje.

5/10
Lock & Stock

1998 | Lock, Stock and Two Smoking Barrels

Un grupo de pelagatos pierde una fortuna en una partida de póker. Tienen una semana para pagar la deuda. La cosa se complica con un asunto de drogas, y con la peculiar afición de Harry (el ganador de la partida) por las armas de fuego antiguas. Peculiar muestra del joven cine británico, que combina el thriller con la comedia, un poco a lo Tarantino. Con un ritmo trepidante, y unas cuantas sorpresas inesperadas, el film sabe huir de los convencionalismos. Resulta impactante la escena de apertura y la música, muy marchosa. El joven director y guionista Guy Ritchie dibuja con detallismo el ambiente gangsteril barriobajero donde transcurre la historia; y salpica el relato con sangre abundante.

6/10
León

1993 | Leon the Pig Farmer

León Geller es un joven judío que se distingue por la virtud de la honestidad. Trabaja en una inmobiliaria, y se encuentra satisfecho con este empleo. Pero cuando su jefe le presiona para que transforme un antiguo edificio de Londres en un centro de ocio, la conciencia de León le obliga a abandonar su trabajo. Poco después, debido a una circunstancia fortuita, descubre que llegó al mundo por inseminación artificial y que fue adoptado por unos judíos ortodoxos. Pero su verdadero padre es un humilde criador de cerdos en una granja de Yorkshire. Decide dar un giro a su vida y trasladarse junto a su verdadero padre. Trata de integrarse por todos los medios en la vida de la granja, y provoca el desastre cuando se le ocurre manipular un experimento genético. Gracias a su torpeza ha creado el primer híbrido de oveja y cerdo del mundo. Una disparatada comedia con un planteamiento nada convencional, que no deja de sorprender al espectador en ningún momento. Fue galardonada con el Premio Internacional de la Crítica en el Festival de Venecia. Agradable para pasar un rato divertido.

7/10

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