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Biografía

Kelly Reilly

Kelly Reilly

43 años

Kelly Reilly

Nació el 18 de Julio de 1977 en Surrey, Reino Unido
Filmografía
Eli

2019 | Eli

Britannia

2018 | Britannia | Serie TV

Una serie brutal de romanos. En tiempos del emperador Claudio, las tropas lideradas por el general Plautio intentan dominar Britania, tierra inhóspita que no logró doblegar el mismísimo Julio César. Un ataque inicial despiadado, en plenas festividades rituales presididas por los druidas, podría hace pensar que esta vez la empresa se verá coronada por el éxito. Además, las tribus locales están divididas y se odian ferozmente, lo que sería una ventaja adicional. Ambiciosa producción británico-estadounidense, creada por los hermanos Tom y Jez Butterworth, con cierta experiencia televisiva a sus espaldas, aunque en títulos no de primera división. Recrea bien los campamentos romanos, pero agota su hiperrealismo a la hora de mostrar costumbres bárbaras, también por parte de los civilizados, es un decir, invasores, que crucifican a aquellos que se les oponen. Usar a las mujeres como mercancía para negociar, o cortar cabezas, son algunas de las prácticas repulsivas que se muestran al espectador. Por otro lado, chirría un anacrónico lenguaje grosero, con expresiones coloquiales que cuesta creer que se pudieran emplear en el tiempo que se retrata. También resultan cansinas las escenas de visiones y prácticas mágicas, con tipos de aspecto cadavérico, y empleo abundante de calaveras y amuletos. Tiene además el handicap de una galería de personajes, que aunque amplia y variada, resulta tremendamente antipática, todos van a lo suyo y resultan fácilmente traicioneros, y en su vil simpleza no son muy golosos cara a entregar grandes interpretaciones, aparte de que el reparto no es como para quitar el aliento. El feminismo impostado, véase el relato de la vieja explicando como la esposa de su hijo le castró en plena noche nupcial, bascula entre lo alucinante y lo desopilante.

5/10
10x10

2018 | 10x10

Lewis (Luke Evans ) es un hombre aparentemente normal que en realidad esconde una terrible obsesión: busca vengarse de Cathy. Después de secuestrarla a plena luz del día, la encierra en una celda insonorizada y de pequeño tamaño, concretamente de 10x10, donde pretende descubrir el oscuro secreto de su pasado. Pero Cathy, protagonizada por Kelly Reilly, no tiene intención de entregarse tan fácilmente y resulta ser tan resuelta como su secuestrador.

Asalto en París

2016 | Bastille Day

París. Richard Mason es un ladrón norteamericano que se dedica a trapichear por las calles y vender la mercancía sustraída en el mercado negro. Una noche birla el bolso a una joven, con tan mala suerte que éste contiene una bomba camuflada. Sin saber lo que hace, Richard dejará el bolso en una plaza y la explosión causará varios muertos. La policía gala empezará a cercarle y también irá tras él Sean Briar, un rudo agente de la CIA que acaba de recalar en la ciudad del Sena. Entretenido thriller de acción coproducido por Estados Unidos y varios países europeos y dirigido por el británico James Watkins, responsable de la sangrienta y desoladora Eden Lake. Aquí se pone manos a la obra para entregar un producto muy de género, también con lo fantasioso que conlleva ese calificativo, pero servido con un adecuado ritmo y con un guión que sin dejar de ser convencional está bien hilvanado, depara algunas críticas al mundo de la política y apenas pierde fuelle. Aunque algunos personajes están desaprovechados, sobre todo femeninos (Charlotte Le Bon y Kelly Reilly), lo cierto es que funciona la relación entre los dos protagonistas, bien interpretados por Idris Elba y Richard Madden.

5/10
True Detective (2ª temporada)

2015 | True Detective | Serie TV

Segunda temporada de la serie existencialista creada por Nic Pizzolatto, que aunque renueva por completo trama detectivesca y reparto, se mueve en las mismas coordenadas de personajes policiales angustiados ante un mundo inmoral, que muestra su cara más fea, y aunque ellos tratan de hacer su trabajo, no logran esa satisfacción que se supone a "los buenos" de la función. En esta ocasión los hechos transcurren en torno a población de Vinci, en California, donde hay una trama de corrupción inmobiliaria en el entorno del alcalde, y la aparición del cadáver de uno de sus hombres obliga a la colaboración de tres policías muy distintos. Ray Velcoro es un tipo divorciado y que hace trabajos para el dueño de un casino Frank Seymon, con un hijo de 9 años acosado en la escuela, y al que ayuda de modo poco educativo, por decirlo suavemente; Ani Bezzerides es una policía cuya hermana Athena hace porno en internet, y que no soporta a su padre, una especie de gurú religioso que no parece inmutarse ante el trabajo de Athena; y Paul Woodrugh patrulla las carreteras, y por hacer las cosas bien, le acaban de dar la baja temporal, absurdos de la vida, pero volverá al servicio cuando sea él quien descubra el mentado cadáver. Contra pronóstico Justin Lin, conocido por su trabajo en la saga de acción automovilística A todo gas, sabe como director imprimir la deseada atmósfera opresiva en los primeros episodios. También los actores, alejados de sus típicos papeles en cine –Colin Farrell, Rachel McAdams, Vince Vaughn, Taylor Kitsch–, saben dar un aire sombrío en sus composiciones muy adecuado. De todos modos acaba cargando un tanto ese tono fatalista algo solemne de personajes traumados, no hay nadie normal en la narración, cuestiones como abusos sexuales, dudas sobre la propia paternidad –la esposa fue violada y luego dio a luz– o la identidad sexual y el deseo del hijo que no llega. Visualmente resulta muy atractiva, con imágenes muy simbólicas como la red de autopistas a varias alturas, que evoca la complejidad del ser humano, y los pasajes de acción son muy dinámicos y están muy bien rodados.

7/10
El cielo es real

2014 | Heaven Is for Real

Una película basada en una historia real. Todd Burpo, pastor en una iglesia metodista, pequeño empresario, padre de familia, con dos niños, vivió la terrible experiencia de ver como su pequeño hijo Colton, de cuatro años, estuvo al borde la muerte. Tras pedir oraciones a amigos y fieles de su congregación, el chaval se salvó. La sorpresa de Todd fue grande cuando poco después, con gran seguridad y sin hacer alarde de ello, el pequeño Colton empezó a dar datos sueltos, de que había estado en el cielo, además de que había sido testigo de cómo habían reaccionado sus padres en aquellos momentos de angustia. Él y su esposa Reilly empiezan a verse sobrepasados por algo que no entendían, mientras les tocaba enfrentarse a las dificultades económicas cotidianas, y al interés mediático y de los fieles de la iglesia. El film coescrito y dirigido por Randall Wallace -el guionista de la oscarizada Braveheart- tiene el mérito de plantear, tomándosela muy en serio, la premisa del título: el cielo, un lugar de felicidad eterna con Dios, después de esta vida, sería algo real, auténtico, no una fantasía que se utiliza a modo de consuelo en momentos de dolor, sin más valor. Para ello toma el best-seller escrito por el propio Todd Burpo, y afronta el desafío de convertirlo en película. Tarea complicada, pues el libro original tiene la frescura del testimonio escrito en primera persona, y ahí sobresalía la viveza con que se contaban las dudas en el momento en que Colton está a punto de morir, y la inocencia infantil de niño que va desvelando poco a poco su experiencia, nunca intentando hacerse el importante o el interesante. En cine Wallace resuelve de modo desigual, porque no quiere cargar la mano en los momentos de angustia, quizá pensando que a los espectadores no les gusta ir al cine a sufrir. Y porque se empeña en buscar y crear conflictos argumentalmente interesantes, lo que le hace perderse en cuestiones colaterales, como el incendio al que acude Todd, bombero voluntario. También tiene dificultades en las escenas celestiales, el riesgo de lo empalagoso y cursi está ahí, y le toca moverse en el filo de la navaja, no siempre exitosamente. En cualquier caso, El cielo es real sabe incidir, además de en la cuestión sobrenatural y en el sentido del dolor, la cruz, en la idea de presentar una familia normal, a la que le cuesta llegar a final de mes, con padres e hijos que se quieren, con buenos amigos. Y que son buenas personas, pero no siempre actúan del mejor modo posible. El niño, Connor Corum, demuestra naturalidad ante la cámara, aunque quien sobresale especialmente es Greg Kinnear, sobre todo en las escenas en que trata de sonsacar a su hijo con cierta habilidad, para que el pequeño no se sienta coaccionado o impelido a inventar "cosas bonitas". En cambio Kelly Reilly, que da vida a la esposa, pese a su agradable presencia física, resulta más bien "sosita".

6/10
Calvary

2014 | Calvary

Un hombre acude al confesionario del padre James, en un pueblecito perdido de Irlanda. El anónimo penitente le espeta que sufrió abusos sexuales continuados de un sacerdote siendo niño, y que aquello le ha destrozado la vida. Invitado a denunciar los hechos, el otro le explica que su verdugo ya ha muerto, y que ha decidido vengarse matando a cura "bueno", o sea, a él, el próximo domingo. Mientras transcurre esa semana, aparte de comunicar la amenaza a su obispo, continúa con su vida normal, lo que significa lidiar con unos feligreses nada fáciles, y en los últimos tiempos más resabiados, desde que saltaron a los medios las noticias sobre curas pederastras: así trata con un anciano que desea morir, casos de adulterio y malos tratos, personajes cínicos de distinta ralea, visita a un psicópata asesino en prisión... Le cuesta relacionarse con otro sacerdote, al que ve poco centrado. Y luego están sus cuestiones personales, un alcoholismo que ha procurado dejar atrás, y una hija ya adulta, que tuvo cuando estuvo casado –antes de enviudar y seguir su camino al sacerdocio– y que ha intentado suicidarse. Notable drama del irlandés John Michael McDonagh, guionista y director, que vuelve a recurrir a Brendan Gleeson como protagonista tras El irlandés, Su película, de ritmo perfecto, y que demuestra un amplio conocimiento de la psicología humana, sus virtudes y debilidades, no es nada fácil, porque parte de unos hechos terribles: los abusos a menores cometidos por algunos miembros del clero irlandés, que han minado enormemente la credibilidad de la Iglesia en ese país. Y muestra el hondo daño padecido por las víctimas, al arrancar la trama con una que no sólo no puede perdonar y pasar página, sino que quiere desatar su rabia en alguien inocente, para mandar una especie de elocuente mensaje a una sociedad, a menudo indiferente y pasiva ante las desgracias ajenas. Además, pinta el periplo personal de un sacerdote, el padre James, un hombre de fe, piadoso, que no es perfecto pero se deja la piel en el desempeño de su ministerio, atendiendo a los demás; y aunque puede haber algún momento gratificante, que lleva a pensar que merece la pena esa entrega, abundan las situaciones de auténtico calvario –como señala el título del film–, en que las humillaciones y las actitudes cínicas invitan a tirar la toalla. El contraste en la fotografía de los enigmáticos exteriores del paisaje irlandés con los opresivos interiores, más la hermosa banda sonora, ayudan a crear un mood de búsqueda de lo bello en medio de aquello que afea el mundo. A lo largo del film se citan explícitamente Retorno a Brideshead y los curas descritos por Georges Bernanos, y no son, desde luego, menciones casuales. La mirada que recorre la cinta es de cierto pesimismo existencial, el silencio de Dios presenta una extraña elocuencia. Y al mismo tiempo, de modo misterioso la gracia actúa, hay espacio para la conversión, y ejemplos de personas que pueden llevar al perdón. Cinta dura y nada complaciente, conmovedora en más de un pasaje pero no sentimentalista, pinta muy bien las relaciones humanas, y cómo puede estropearlas el ensimismamiento, el empeñarse en estar uno a solas consigo mismo; el atrevido desenlace parte el alma, pero al mismo tiempo nos señala que nunca deberíamos desesperar, Dios escribe con renglones torcidos.

8/10
Nueva vida en Nueva York

2013 | Casse-tête chinois

Xavier es novelista de éxito, está a punto de cumplir los cuarenta años, tiene dos niños a quienes adora, pero su matrimonio con Wendy hace aguas y se van a divorciar. Cuando ella le dice que ha conocido a otro y que ha decidido abandonar París para irse a vivir a Nueva York con sus hijos, a Xavier se le cae el alma al suelo. Entonces decide también marchar allí él para estar con sus hijos. Le acogerá Isabelle, su amiga lesbiana, a la que él ha donado esperma para tener un hijo con su compañera Ju. Y mientras intenta dar forma a una novela sobre sus vivencias, Xavier se enfrentará a la odisea de conseguir trabajo siendo ilegal, recibirá la visita de su amiga Martine, visitará de vez en cuando a sus hijos, etc. etc. El director francés Cédric Klapisch regresa con la tercera parte de las andanzas de Xavier Rousseau, un tipo al que la vida, digamos, le sobrepasa. Si la primera parte (Una casa de locos) se localizaba en Barcelona y la segunda (Las muñecas rusas) en Rusia, ahora le toca el turno a Nueva York. El planteamiento viene a ser el mismo que el de las anteriores entregas, un panorama lleno de humor sobre las vicisitudes del protagonista, ahora al filo de los 40 años pero con las mismas inseguridades que cuando era un joven universitario. Y sin duda este estado de perpetua perplejidad ante la existencia, ante los sentimientos contradictorios, ante las dudas amorosas y el paso de los años, está muy logrado en el personaje bien interpretado una vez más por Romain Duris. El tipo es gris, pero cae bien, y Klapisch acierta a darle un toque tierno de patoso emocional. Sin embargo, se echa en falta mayor evolución en Nueva vida en Nueva York. Porque estamos ante un film que es más de lo mismo, que sigue explotando la única idea de dar tumbos por la vida sin orden ni concierto. Para paliar ese estupor, simplemente se van cambiando las parejas y los lugares. Entre medias mucho, mucho humor, con innumerables situaciones surrealistas –la paliza al taxista, la boda concertada, la entrevista con inmigración, etc.– que consiguen entretener y seguir la trama con cierto ritmo. Hay ideas conseguidas, como ésa de que después de los cuarenta la vida empieza a verse como un tapiz del revés, y a ese propósito tienen mucha gracia las apariciones de los filósofos –Schopenhauer, Hegel, etc.- que, “a falta de fe en Dios”, según palabras del protagonista, son los únicos que pueden arrojar algo de sentido –o sinsentido– a su existencia. El reparto, con rostros femeninos tan conocidos como los de Cécile de France, Audrey Tautou o Kelly Reilly, está correcto.

4/10
El vuelo

2012 | Flight

Después de pasar una noche casi en blanco, bebiendo, consumiendo drogas y practicando sexo con una compañera azafata, Whip, piloto, se dispone a ponerse al mando de su avión en un vuelo hasta Atlanta que ha hecho mil veces. El aparato sufrirá graves problemas una vez en el aire, y sólo la pericia de Whip logra un aterrizaje casi milagroso. Pero detrás quedan seis víctimas mortales, y el inevitable litigio en los tribunales para dirimir responsabilidades económicas. Aunque lo más serio es un posible horizonte penal para Whip, por pilotar bajo la influencia de sustancias tóxicas. Tras insistir tres veces seguidas –Polar Express, Beowulf, Cuento de Navidad– con películas rodas con actores y luego, con el método de movimiento y captura, convertidas en singulares cintas de animación, se diría que Robert Zemeckis se ha cansado de explorar esta vía de creación artística –menos mal, tampoco aporta gran cosa– y vuelve con El vuelo a una historia “normal” de tintes dramáticos, más en la línea de Náufrago. Para ello maneja un libreto de John Gatins (Acero puro, Coach Carter) que ha sido nominado al Oscar. El vuelo planea, si nos permite el juego de palabras, con una idea muy sugerente, y plasmada con una expresión en inglés intraducible con la fuerza del original. El abogado de Whip trata de que el comité investigador considere que la situación a la que se enfrentó el piloto fue “de fuerza mayor”, en inglés “Act of God”, o sea, que no cabía hacer otra cosa que lo que hizo Whip, y el resto de lo que ocurriera, correspondía a Dios decidirlo. Y en efecto, la cuestión de la fe –o la falta de ella– del protagonista, es esencial y recurrente en la trama, también con abundante subtexto, como el lugar donde se estrella el avión, al lado de una iglesia y un río donde realizan bautismos los baptistas. Y el film no es otra cosa que el retrato de un hombre sin rumbo y en caída libre –como su avión durante el accidente, ya que a sus adicciones Whip suma una familia rota, está divorciado y su hijo adolescente no quiere saber nada de él–, al que lo acaecido podría hacerle remontar el vuelo. Y múltiples señales –maravillosa la escena en el rellano de una escalera de él con una heroinómana y un enfermo de cáncer terminal– le recuerdan constantemente la misteriosa acción de Dios en el devenir de los hombres. Con El vuelo no estamos ante un film complaciente, abundan los momentos desgarrados. Whip está solo con su alcoholismo, no quiere ayuda de nadie. Desearía cambiar, más tras el accidente, pero hacerlo no resulta tan sencillo. Y la trama se enriquece con su relación –“la extraña pareja”, podríamos decir– con la adicta a las drogas, otra invitación a cambiar de rumbo. En cambio, aunque sea con el deseo de pintar en tres trazos la desastrosa vida del protagonista, a la gráfica escena de arranque le falta elegancia y sutileza. Zemeckis lleva muy bien el guión de El vuelo en líneas generales, y Denzel Washington es columna vertebral indispensable para sostener lo que se nos va contando, dicho sea sin demérito del ajustado reparto, donde destacan Kelly Reilly, Melissa Leo, Bruce Greenwood y Don Cheadle. Su trabajo se revela esencial para los momentos más “peligrosos”, de modo que logra sacar adelante y emocionar en la comparencia pública, escena que se prestaba al tópico, aunque quizá las escenas subsiguientes que cierran el film no acaban de funcionar, una verdadera lástima.

6/10
El gángster (2011)

2011 | Edwin Boyd

Sherlock Holmes: Juego de sombras

2011 | Sherlock Holmes: A Game of Shadows

Sherlock Holmes se diría que anda algo celoso ante los inminentes planes de boda de su buen amigo, el doctor Watson, sus compartidas aventuras podrían no ser lo mismo ante la nueva etapa conyugal. Sea como fuere, el caso es que ambos se van a ver envueltos, en lucha contra el villano profesor Moriarty, en una conspiración de proporciones insospechadas, donde las acciones descontroladas de los anarquistas quieren ser aprovechadas para imponer un nuevo orden mundial. Como ya ocurría en Sherlock Holmes, Guy Ritchie retoma las andanzas del archicélebre detective reconvirtiéndolas en un gran espectáculo visual modernillo de aventuras, con un amplio lienzo que le hace visitar varios países europeos, y con la excusa argumental –urdida por el matrimonio de guionistas de Michele Mulroney y Kieran Mulroney–, que alude a anarquistas, terrorismo y totalitarismos, cuestiones que puede comprender bien el espectador actual. A ello se añade la mente maléfica de Moriarty, un malo que no parece de este mundo, y que podría conectar de alguna forma con el Joker versión Christopher Nolan en El caballero oscuro. En tal sentido, todo el duelo final con Holmes, su particular partida de ajedrez, resulta verdaderamente brillante, lo mejor de la cinta. Una película entretenida, pero irregular, que requiere cierta complicidad. El ritmo trepidante con que se sirve la historia, con escenas al ralentí tipo Matrix donde Richie parece sentirse muy a gusto, a veces resulta adecuado, pero otras tantas llega a ser demasiado apabullante, aturde en exceso. Por suerte Ritchie y su equipo de guionistas saben jugar las bazas de la intriga y del sentido del humor con buen tino, aprovechando el buen hacer de Robert Downey Jr. y Jude Law, y también introduciendo al hermano mayor de Sherlock, un divertido Stephen Fry. Jared Harris como Moriarty es correcto, y menos fortuna tiene Noomi Rapace, con su gitana hermana de un anarquista, personaje demasiado esquemático.

6/10
Triage

2009 | Triage

Década de los 80. Mark y David son dos curtidos fotógrafos de guerra, curtidos en la cobertura de mil y un conflictos. Ahora documentan gráficamente en Kurdistán la lucha de los kurdos contra el Irak de Sadam Husseim, o contra Turquía cuando toca. Y toman fotos de hechos horribles, como la decisión del médico de descargar un tiro en la nuca de los heridos graves cuya esperanza de vida es escasa, o a los que no puede atender por falta material de tiempo. En cierto momento, David manifiesta que ya ha visto suficiente carnicería, quiere volver a casa junto a su esposa, a punto de dar a luz; Mark no está de acuerdo, quiere poder dar la primicia de un gran ataque inminente de los kurdos. Los amigos se separan, y Mark, tras ser herido, vuelve a casa solo con su esposa española. La sorpresa es que David no ha vuelto. ¿Habrá sido retenido? ¿Tal vez ha sido víctima de una escaramuza? Gran decepción. Del director de En tierra de nadie, una inteligente crítica a las minas antipersona y por ende, a la locura de la guerra, cabía esperar una mirada interesante al conflicto kurdo o al periodismo bélico. Pero Danis Tanovic confirma lo errático de su carrera tras el mentado film –luego sólo ha rodado un segmento del corto 11'09''01. 11 de septiembre y El infierno–, hasta el punto de que uno diría que se trata de un trabajo de encargo, si no fuera porque el único responsable del guión es el propio Tanovic. La película consta de dos partes bien diferenciadas: la bélica, con algunas escenas vibrantes, aunque suenen a vistas; y la parte 'de casa', absolutamente convencional, con una personaje para Paz Vega de vergüenza ajena, una esposa plana y sin garra, o el recurso a un terapeuta, el abuelo de Vega –encarnado por Christopher Lee, que da el tipo de caballero español–, un tanto risible en sus métodos de manual, con su oscuro pasado en que habría ayudado a superar traumas a torturadores franquistas de la postguerra civil. A veces da la impresión de que faltan escenas en la película, como si el presupuesto no hubiera dado para más. Y la resolución sabe a muy poco, no esperas que el enigma que contiene el film vaya por ahí, pero no por la sorpresa, sino por lo trivial. Collin Farrell se esfuerza como periodista que empieza a ser un poco humano tras una dura experiencia, pero también da la impresión de que faltan matices a su personaje, capaces de hacerlo creíble.

4/10
Sherlock Holmes

2009 | Sherlock Holmes

Sherlock Holmes, legendario personaje creado por el novelista Sir Arthur Conan Doyle, ha conocido muchísimas adaptaciones literarias. Es además un personaje que se presta a variaciones y experimentos. Por ejemplo, Billy Wilder presentaba al personaje como un hombre menos inteligente de lo que se suponía, y que ha logrado triunfar a causa del azar, en La vida privada de Sherlock Holmes. Por su parte, Asesinato por decreto mezclaba al personaje con el caso real de Jack el destripador. En Elemental, doctor Freud, Sigmund Freud somete a Sherlock a psicoanálisis para curarle de su adicción a la cocaína. Y El secreto de la pirámide mostraba la juventud del personaje. Ahora, el británico Guy Ritchie, conocido por películas como Cerdos y diamantes, propone una nueva visión del personaje, con Joel Silver (Arma Letal, Jungla de cristal) como productor. En realidad, su visión de Sherlock en esencia se parece a las novelas de Conan Doyle, salvo porque añade muchísima acción y algunos golpes de humor –marcas de fábrica de las producciones de Silver–, y porque los personajes son un poco distintos a lo habitual. Esta vez, Sherlock Holmes está muy preocupado porque su fiel amigo y ayudante, el doctor Watson, está a punto de dejarle, para casarse con Mary, una niñera de la que se ha enamorado, que provoca los recelos del detective. Antes, Watson le ayuda en el extraño caso de Lord Blackwood, un asesino en serie que practica rituales de magia negra. Blackwood parece tener poderes sobrenaturales, pues los propios Holmes y Watson han sido testigos de su ejecución. Sin embargo, se diría que ha regresado de la tumba, continuando con sus fechorías. Guy Ritchie filma su obra más espectacular, con secuencias realmente impresionantes, como la persecución en unos astilleros, o la pelea sobre el Puente de Londres. La reconstrucción de la Inglaterra victoriana es de las más logradas que se hayan visto en la pantalla. El ritmo es dinámico, y los giros de guión dosifican muy bien la intriga hasta el final. El tono es propio del cine de aventuras, con una épica partitura de un inspirado Hans Zimmer, en la línea de su trabajo conjunto con James Newton Howard para El caballero oscuro. Acierta Ritchie al renunciar a su estilo habitual inspirado en Tarantino, salvo en algún momento aislado, como un combate de lucha en el que muestra antes lo que está pensando Sherlock Holmes sobre la táctica a seguir, y luego se puede ver lo que hace el personaje. Tampoco se excede con los gags cómicos, pues aunque incluye muchas risas, éstas no dañan la tensión dramática. Robert Downey Jr. compone muy bien a un particular Sherlock Holmes, tan sagaz como se presupone, pero que también es un experto en combate cuerpo a cuerpo. Tiene por otro lado muchos defectos, pues es por ejemplo desastrado y extremadamente celoso en todo lo referente a su mejor amigo. Jude Law (Watson) es justamente lo contrario, un pulcro ex militar. Quizás el actor que más destaca es Mark Strong, que brillaba en RocknRolla, y que aquí encarna a un inquietante villano.

6/10
Me and Orson Welles

2008 | Me and Orson Welles

Eden Lake

2008 | Eden Lake

Dos novios deciden pasar un fin de semana idílico en un paraje natural precioso, junto a un lago. Allí, Steve planea pedirle matrimono a Jenny. Sin embargo, un grupo de jovenzuelos sin escrúpulos harán que ese maraviloso fin de semana se tranforme en una horrible pesadilla. Film de terror truculento, con escenas de atroz violencia, hecho con cierto empaque, pese a lo tópico del planteamiento. Mérito de que el resultado sea más o menos pasable es del reparto, en donde destacan los protagonistas Kelly Reilly y Michael Fassbender. Se trata del debut tras las cámaras de James Watkins, responsable de La mujer de negro.

5/10
Puffball

2007 | Puffball

Extraña película basada en una inquietante novela de Fay Weldon. Liffey es una joven arquitecto que se muda a un misterioso valle en donde pretende construir una casa. Las cosas se ponen feas cuando resulta estar embarazada, ya que su vida correrá peligro debido a que los lugareños no ven bien la llegada del niño a su localidad. Lo mejor del film, de retorcida trama y excesivo en imágenes morbosas, es el reparto encabezado por Kelly Reilly (Last Orders) y la más veterana Miranda Richardson. Dirige Nicolas Roeg (La maldición de las brujas).

3/10
El Proyecto Andrómeda

2006 | A for Andromeda

Un grupo de científicos capta una señal proveniente de la constelación de Andrómeda. El mensaje contiene la información para construir un sistema informático desconocido hasta el momento en la Tierra. Con el tiempo, el sistema se acaba volviendo muy poderoso y el gobierno decide utilizar este poder para crear un robot de carne y hueso que cumpla todos sus deseos. El Proyecto Andrómeda es un telefilm basado en una serie homónima de los años sesenta.

4/10
Las muñecas rusas

2005 | Les Poupées russes

Hace cinco años el francés Xavier coincidió en un piso de Barcelona con estudiantes de Erasmus de varios países. Ahora, con motivo de la boda de uno de ellos, va a volver a reunirse con ellos en Rusia. Pero no se piense que en este lustro, el desorientado y egoísta Xavier –buena gente pero un completo desastre en temas laborales y amorosos– ha avanzado algo en mejorar su carácter: sigue tan despistado como siempre. Entre las mujeres que pululan por su vida en este film están su ex novia, su amiga lesbiana, una dependienta de la que se encapricha, una modelo de postín, y Wendy, una antigua compañera del piso. Y Xavier va de una a otra como un amoral pato mareado (una búsqueda sincera del amor, se supone), al igual que intenta triunfar escribiendo guiones para un culebrón televisivo. Como se ve, el director Cédric Klapisch repite la fórmula frívola y entretenida de Una casa de locos (2002), aunque, la verdad, seguramente el resultado tenga más encanto debido a un guión más trabajado y maduro. La música acompaña y la veta cómica de varias escenas es bastante divertida.

5/10
Orgullo y prejuicio

2005 | Pride & Prejudice

Cinco, eran cinco, las hijas del matrimonio Bennet: Elizabeth (más conocida como Lizzy), Jane, Lydia, Mary y Kitty. Su madre, la sra. Bennet, está obsesionada con buscarles un adinerado marido cuanto antes, lo que solucionaría sus problemas económicos, pero Lizzy, una joven de carácter independiente, se lo toma con más tranquilidad, respaldada por su padre. Un día, el señor Bingley, un joven rico y soltero, se instala en una mansión cercana a la residencia de los Bennet, una ocasión de oro que la madre no piensa dejar escapar. Durante una recepción que Bingley ofrece a sus nuevos vecinos, parece fijarse en Jane, la hermana mayor, mientras que Lizzy conoce a su amigo Darcy, un tipo apuesto, pero orgulloso, hosco y lleno de prejuicios, que aparentemente no muestra ningún interés por las mujeres “de clase inferior”. Aunque se desata cierta química entre Lizzy y Darcy, cada vez que se ven no paran de discutir. Un primo lejano de Lizzy, Collins, pide su mano, pero ésta le rechaza. Poco después, Bingley se marcha a Londres sin avisar, rompiendo el corazón de Jane, y Lizzy piensa que Darcy está detrás de este asunto. Como existen adaptaciones excelentes de la célebre novela de Jane Austen, una nueva revisión desataba todo tipo de ‘prejuicios’. Pero puede sentirse ‘orgulloso’ de su trabajo el director Joe Wright, que debuta en el largometraje tras un par de cortos y episodios de series. Parte del mérito pertenece a la desconocida guionista Deborah Moggach, que ha sabido condensar en un guión cinematográfico una novela extensa, con muchos personajes complejos, y el exquisito dibujo del alma femenina característico de Austen. Aunque no está acreditada, parece ser que le echó una mano Emma Thompson, ganadora del Oscar por el guión de Sentido y sensibilidad, adaptación de otra novela de Austen. El director describe las costumbres de las diferentes clases sociales de la época, aprovecha la convincente ambientación, y se luce en numerosas ocasiones, como en un elaboradísimo baile filmado en un único plano secuencia, y en la escena en que Lizzy da vueltas sobre un columpio, como metáfora del paso del tiempo. A pesar de que el director estuvo a punto de no contratarla, porque le parecía demasiado atractiva para su papel, Keira Knightley muestra una vez más su talento, al igual que secundarios tan lujosos como Brenda Blethyn, Donald Sutherland y Judi Dench, en un papel tan breve como intenso.

7/10
Mrs. Henderson presenta

2005 | Mrs Henderson Presents

Londres, 1937. A sus sesenta y nueve años, Laura Henderson se ha quedado viuda y ahora no sabe qué hacer con su vitalidad, porque ella es todo menos una aburrida aristócrata inglesa. Aconsejada por su simpática amiga Lady Conway (breve pero delicioso papel) decide dedicarse en cuerpo y alma a algún hobby, aunque no acierta a encontrar cuál… hasta que decide comprar un viejo teatro del Soho llamado Windmill. Luego ofrece a un profesional llamado Vivian Van Damm la dirección del teatro, pues ella desconoce completamente el funcionamiento del negocio. Para lograr el éxito Van Damm acuerda que se hagan funciones continuas, una completa novedad en Londres, pero tras el éxito de los primeros meses la idea es copiada por los demás locales. Entonces la Sra. Henderson propone algo insólito: sacar a chicas desnudas en el escenario. Habrá que eludir la censura del gobierno, pero eso no es demasiado problema teniendo en cuenta los contactos de Henderson. Así, logra que se les permita la “indecencia” únicamente si las chicas están inmóviles durante las sesiones, como si fueran estatuas o pinturas… La película viene precedida por la fama de la veterana Judi Dench, nominada al Oscar a la mejor actriz gracias a su personaje de Mrs. Henderson. Efectivamente, ella –y su rivalidad laboral con Bob Hoskins– es con mucho lo mejor de este film, que no pasa de ser una fruslería graciosa y picante. Bajo la apariencia de una película de época, sorprende el reiterado desparpajo al mostrar los desnudos, totalmente anacrónicos para la fecha y, en general, lo frívolo del guión. El aire ligero del conjunto se confirma con la artificiosidad de los decorados exteriores, especialmente llamativos en las tomas de la azotea. Los diálogos son a menudo chispeantes y resulta muy lograda la entrevista tête à tête entre la protagonista y el Lord Chamberlain, con escabrosos y divertidos juegos de palabras de doble sentido muy a lo “british”.

4/10
Poirot (9ª temporada)

2003 | Agatha Christie: Poirot | Serie TV

Lucy convence a Poirot para que investigue el asesinato de su padre, un tipo extravagante. Su madre fue encarcelada por el asunto. Así empieza "Cinco cerditos", uno de los cuatro nuevos casos de Poirot (David Suchet) que, en forma de telefilmes, se aglutinan en esta temporada de la serie basada en novelas de Agatha Christie, junto con "Un triste ciprés" (las sospechas en torno a una mujer que ha asesinado a su tía), "Muerte en el Nilo" (el caso de una millonaria que aparece muerta durante un crucero por el Nilo) y "Sangre en la piscina" (sobre el asesinato de un mujeriego, con su mujer como principal sospechosa).

6/10
Una casa de locos

2002 | L'auberge espagnol

Programa Erasmus, intercambios de estudiantes. Un grupo de jóvenes de diversos países de Europa comparten piso en Barcelona. Si la convivencia con personas a las que uno no conoce resulta siempre una incógnita, el hecho de provenir de naciones con idiomas diferentes, y tener que chapurrear español (cuando no catalán, pues las clases son en este idioma) es una dificultad añadida. A lo que hay que sumar que son jóvenes, lejos de sus hogares, con las perplejidades amorosas típicas de la edad. Es tal situación está Xavier, que deja en Francia a su novia Martine. En el aeropuerto conoce a un matrimonio compatriota con el que entabla relación, y que le acogen momentáneamente en su piso. Luego viene el “albergue español”, con el “europudding” de culturas y modos de ser de los compañeros de piso, y el amoldarse a Barcelona. El director Cédric Klapisch acude al formato digital para describir con frescura, no exenta de indulgencia, el comportamiento inmaduro de los personajes. Y maneja con habilidad los pasajes de enredo.

5/10
Last Orders

2001 | Last Orders

Jack Dodd. Ha llevado una vida corriente, y algunos de sus mejores momentos los ha pasado con sus amigos, tomando pintas de cerveza en un pub londinense. Ahora ha muerto, y su última voluntad es que sus viejos compinches vayan con sus cenizas a Margate, para esparcirlas en el océano. El viaje de unas horas, que realizan en automóvil, sirve para despertar sus recuerdos, los buenos y los malos tragos, bromas, amores y oscuros secretos que han procurado tapar. Adaptación de una novela de Graham Swift, de quien también se ha llevado al cine El país del agua. El australiano Fred Schepisi logra un film agridulce, canto a la amistad, pero que no oculta las miserias y bajezas en que puede caer el ser humano. Da con el tono preciso para contar su historia, y cuenta con un maravilloso reparto, donde es difícil (e injusto) destacar a un actor por encima de los otros: Caine, Hoskins, Courtenay, Winstone, Hemmings, Mirren…

6/10

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