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Biografía

Leo Harlem

Leo Harlem

57 años

Leo Harlem

Nació el 16 de Noviembre de 1962 en Matarosa del Sil, El Bierzo, León, España
Filmografía
Hasta que la boda nos separe

2020 | Hasta que la boda nos separe

Marina se dedica a organizar bodas y en una de ellas conoce a Carlos. Surge la chispa del amor entre ellos y esa misma noche tienen un encuentro sexual. Al día siguiente, la novia de Carlos encuentra por casualidad la tarjeta de Marina en el pantalón de Carlos e interpreta sobre la marcha que éste le va a proponer matrimonio. El desconcertado novio se dejará llevar por los acontecimientos. El director Dani de la Orden (El mejor verano de mi vida) dirige esta comedia cuyo planteamiento recuerda a otras de sesgo más romántico y clásico como Planes de boda, donde Jennifer López era la “wedding planner”. Pero aquí todo se presenta con un aire mucho más alocado y ligero, un poco al estilo de la 'screwball comedy', pero en donde las situaciones rocambolescas resultan más sosas de lo esperado, aunque haya algunas escenas de enredo divertidas, como la de la llegada a la casa con el protagonista drogado. La pena es que el guión de Hasta que la boda nos separe, gracioso por momentos, no es para tirar cohetes y va de más menos, alargando el conflicto sin grandes progresos. Y da la sensación de que los diálogos podrían haber sido más ocurrentes, algo que se comprueba en la decisiva escena del barco, que no acaba de funcionar como debiera. Al final queda una comedieta a la española, hablando en términos más o menos tópicos, también por su tono chusco, donde lo mejor es probablemente la actriz Belén Cuesta, que tiene el don cómico necesario para empatizar con el espectador y resulta en general mucho más divertida que su enamorado Álex García (Si yo fuera rico).

4/10
Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

2020 | Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra

Tras el triunfo de su app para organizar la agenda de padres, Javier puede ocuparse más que nunca de sus retoños, y parece tener bajo control asuntos como la diplomacia con las otras madres, la organización de asuntos como hacer regalos a las profesoras, etc., mientras su esposa, Marisa, trabaja fuera de casa. Pero ésta le desvela una noticia inesperada, van a tener un sexto hijo. Durante el período de gestación requiere reposo absoluto por una pequeña complicación médica, y les abandona la asistenta, Rosaura, por lo que la situación se desborda. Marisa toma la decisión de llamar a la abuela, Milagros, para que le preste ayuda, ante la desesperación de Javier que no puede soportarla porque le hace la vida imposible. Puesto que la simpática comedia Padre no hay más que uno tuvo éxito, Santiago Segura dirige la secuela, donde de nuevo ejerce también como protagonista y coautor del guión, otra vez junto a Marta González de la Vega, con la que colaboró en la anterior. Y aunque aquélla se basaba en una comedia argentina, Mamá se fue de viaje, esta vez se han inventado de cero todo el material. Si bien se mantiene la misma ligereza, se ha perdido el efecto sorpresa salvo en algún detalle, y todo transcurre por cauces más o menos rutinarios, aunque se debe reconocer que tienen las suficientes ideas para mantener el interés durante todo el metraje. También se asume algún riesgo, sobre todo con la Primera Comunión de una de las niñas, donde se ha guardado muy bien el equilibrio para agradar tanto a los espectadores creyentes como a quienes no sean religiosos, manteniendo la corrección política, pero al final la situación se aprovecha para criticar con acierto los excesos actuales en estas celebraciones. Al final logra su objetivo principal, hacer reír, con alguna secuencia lograda, como las apariciones del árbitro de fútbol infantil (un hilarante José Mota, que no es el único rostro ‘amiguetil’ que se pasa brevemente por la pantalla), y la de una folklórica que resulta no ser la esperada. Cumple de nuevo en su faceta interpretativa Santiago Segura, que explota su gracia natural, y está bien secundado por los actores ya vistos, como Toni Acosta, Silvia Abril, Leo Harlem, y el reparto infantil, que cuenta con Calma Segura y Sirena Segura, dos hijas reales del protagonista. La principal recién llegada, Loles León, anima bastante la función; aunque sobre el papel su personaje se podría haber aprovechado más, la actriz cautiva con su trabajo.

5/10
Superagente Makey

2020 | Superagente Makey

José Miguel Salcedo, conocido como Makey, es un policía municipal que sueña con entrar en acción y formar parte de las más peligrosas operaciones. Su dedicación obsesiva al trabajo le costó su matrimonio y lleva muchos años distanciado de su hija. Tras una metedura de pata monumental, Makey será relevado de su puesto en Carabanchel y entonces decidirá trasladarse a Estepona, con la esperanza de recuperar el cariño de su hija. Simpática comedia española dirigida por Alfonso Sánchez, conocido sobre todo por ser uno de los compadres de las películas El mundo es nuestro y El mundo es suyo, que poco a poco se está labrando una estimable carrera delante y detrás de las cámaras. El director sevillano cuenta aquí para lograr el éxito con la inconmensurable ayuda de Leo Harlem en el papel protagonista, todo un seguro de vida, la verdad. Lo cierto es que es complicado tambalearse con tal pareja de humoristas y el resultado es bastante gracioso y ocurrente, una colección de gags y diálogos despiporrantes –lo del “hijo de Putin” es impagable– al tiempo la trama policiaca se va definiendo con bastante soltura y ritmo. Y se trata de humor para toda la familia, lo que se agradece. La historia, que tiene lugar en Estepona, combina bien el reencuentro familiar con las aventuras de Makey, que se verá implicado en asuntos de la mafia rusa. Lógicamente todo es ligero e irreal, tan tontorrón que no tiene ni entidad de tebeo –genial la huida de la cárcel–, pero qué más da: la cuestión aquí es pasar un rato divertido. No es cuestión de elegir entre los cientos de diálogos o gags concretos pero sí se puede destacar la originalidad de las referencias a clásicos ochenteros de acción, como Jungla de cristal o Arma letal, que harán la delicia de los frikis. Hay además una fenomenal elección de casting, que reúne a gente con una vis cómica fuera de toda duda, como Jordi Sánchez, Sílvia Abril o Mariam Hernández.

6/10
Padre no hay más que uno

2019 | Padre no hay más que uno

Javier es padre de familia numerosa, cinco hijos pequeños, la mayor preadolescente, muy dedicado a su trabajo de informático, el peso de educar a los niños recae sobre todo en su esposa. No ha sido capaz de conseguir los días de permiso para irse con su mujer a celebrar los 15 años de matrimonio, pero le anima a ella a que se vaya con su cuñada, él lo tendrá todo bajo control, y no le faltará la ayuda de la asistenta Rosaura, y en caso de necesidad puede acudir a su hermano. Pero llevar el día a día familiar va a resultar una tarea más absorbente y difícil de lo que imaginaba. Comedia familiar dirigida y protagonizada por Santiago Segura, quien asegura haber tenido como referente al clásico La gran familia de Fernando Palacios, aunque le falta algo de su peso específico, son otros tiempos en que la mirada es más leve, prima la superficialidad. El guión es del propio Segura y de Marta González de la Vega, con quien ya escribió otra comedia “blanca”, Sin rodeos. Y como en ese caso, se basa en una película previa de cierta repercusión en Argentina, Mamá se fue de viaje, que protagonizaba Diego Peretti. El film resulta simpático, y pone en valor el auténtico heroísmo cotidiano de algunos padres de familia, que se desviven día a día por sacar adelante a su prole, en vez de satisfacer sus metas narcisistas; pero la verdad es que podía haber dado más de sí. Es evidente que Santiago Segura tiene una gracia natural, y maneja bien a los correctos niños protagonistas, dos de ellos hijas suyas en la vida real. Algunos gags, por ejemplo los propiciados por las nuevas tecnologías, los chats, las apps y la moda de los youtubers, tienen su gracia. Y hay riesgo en un par de ocasiones en que se juega con calculada ambigüedad a ser políticamente incorrecto, rompiendo el saque con los estereotipos sobre las familias numerosas, o las preguntas incómodas de los niños. De todos modos, puede llegar a ser reiterativa la acumulación de pequeñas catástrofes propiciadas por los pequeños, y no se saca partido ni al viaje caribeño de las cuñadas ni a Leo Harlem. A veces uno duda si el director no ha temido que el otro cómico le robara la función, desde luego su charla con un pequeño acerca de los zombies chinos es tronchante, y se echan en falta más momentos como ése.

5/10
Perdiendo el este

2018 | Perdiendo el este

Tras una mala experiencia en Alemania, el español Braulio trata de labrarse un porvenir en China, pero no ha conseguido ni aprender el idioma, ni que le recluten como investigador, y falta poco para que caduque su visado. Conseguirá renovarlo si contrae matrimonio con Xiao, joven heredera que pese a su juventud tiene la etiqueta de ‘sobrante’, pues en su país está mal visto que no se hubiera casado antes. Mientras trata de conquistarla, Braulio se enamora de ella de verdad, mientras que tiene que lidiar con su compatriota Rafa y el turco Hakan, que le han seguido a Oriente atraídos por sus mentiras, según las cuales le iba de lujo. La comedieta Perdiendo el norte, de Nacho G. Velilla, protagonizada por Yon González, podía calificarse como una actualización poco inspirada de Vente a Alemania, Pepe, pero sobre los españoles que en la actualidad se ven obligados a emigrar. Pese a sus tópicos, y la falta de chispa, arrasó en las taquillas, sobre todo por la promoción televisiva, lo que ha traído consigo una secuela en la que González no ha querido ni asomarse en un cameo, como hace por ejemplo Javier Cámara, que también estaba en la primera. Toman ahora la voz cantante los secundarios de aquélla. Al final, esto ha sido un acierto, pues sobre todo Julián López (Braulio) da rienda suelta a su vis cómica, acompañado por secundarios de mucho talento para el género, sobre todo Edu Soto (instructor de baile flamenco en China), Silvia Alonso (la inseparable amiga española de Xiao), y Younes Bachir (el turco Hakan). Y aunque su subtrama se podría haber eliminado, brillan los veteranos, Carmen Machi y Leo Harlem, que forman una pareja tronchante. Se produce así un fenómeno similar al de la época de las ‘españoladas’, cuando actores que después han demostrado su valía (Alfredo Landa, José Sacristán, Antonio Ferrandis), estaban muy por encima de los productos que rodaban para comer. Aquí, abundan los tópicos, chistes groseros o facilones de telecomedia tipo La que se avecina, algunos próximos al racismo, sobre los ojos de los chinos, por ejemplo. Y si se hace referencia a Aladdin, de Walt Disney, por ejemplo, en un diálogo, conviene poner la banda sonora, y luego aclarar de qué película se está hablando, no sea que alguien no lo pille, por lo que cualquier espectador se sentirá subvalorado. Supone el primer largometraje del cortometrajista y director de capítulos de series Paco Caballero, que no tiene muchas ideas para la puesta en escena, y que aunque parece atisbar en la trama posibilidades dramáticas (el desencanto de quienes buscando la Tierra Prometida topan con la realidad) ni se aventura a explorarlas.  

4/10
El mejor verano de mi vida

2018 | El mejor verano de mi vida

Curro se supone que tiene una estupenda preparación para ser asesor financiero. Pero la vida es compleja, y le toca ser comercial vendiendo robots de cocina. El tipo fantasea pensando que va a colocar muchos aparatos, pero casi todos los coloca en el entorno familiar. Ahora el jefe ha puesto en marcha un programa de incentivos, quien venda mucho avanzará, pero otros pueden verse de patitas en la calle. En tal tesitura, su esposa empieza a estar un poco harta y ronda la sombra de la separación. Por otra parte se acerca el verano, y el imaginativo Curro promete a su hijo Nico de nueve años que si saca todo sobresalientes le pagará el verano de su vida. Contra pronóstico, el chico logra excelentes notas, y el padre se irá sólo con Nico para vivir ese verano inolvidable. Pero como no hay dinero para costearlo, tendrá que convencerle de que no hay vacaciones mejores que las que uno puede pasar en su pueblo. Tras entregar la irregular comedia El pregón, Dani de la Orden repite en este terreno de nuevo con telón de fondo rural, pero con más tino y teniendo a sus órdenes a uno de los mejores cómicos españoles del momento, Leo Harlem. El actor demuestra tener la gracia por arrobas, y con sus largas parrafadas trufadas de chistes y fantasmadas, sostiene una simpática trama familiar vertebrada por el estrechamiento de los lazos entre padre e hijo, en que trata de convencer al peque de que nada hay mejor que "el sol a cántaros" del pueblo, y los amigos que supuestamente puede hacer ahí. Además el film sabe derramar buenos sentimientos cuando en el periplo veraniego se topan con una madre con una niña, que se niega a hablar, y se aprovechan los momentos en que toca socializar con la "jet", con un gurú y con un inversor, para hacer bromas en torno a la banalidad de cuidar las apariencias a toda costa, y en cifrar todo en tener dinero y posición.

6/10
Villaviciosa de al lado

2016 | Villaviciosa de al lado

Los hombres de Villaviciosa de Al Lado se enteran de que han sido agraciados con el gordo de la lotería de Navidad. Pero todos han adquirido las participaciones en el Club Momentos, un prostíbulo regentado por La Mari. Como cada esposa afila las uñas, ante la posibilidad de que su marido haya podido ser uno de los clientes de tan dudoso local, el alcalde, el líder de la oposición, el frutero y otros vecinos se alían para trazar algún plan que les permita cobrar de forma discreta antes de que venza el plazo. Nacho G. Velilla inició su carrera en el campo televisivo con capítulos de telecomedias como 7 vidas y Aída, que cumplían sus objetivos –poco ambiciosos– de cara al público de este tipo de producciones. Por desgracia, cuando dio el salto al cine, sus largometrajes (Que se mueran los feos, Perdiendo el norte) ofrecían la sensación de ser más de lo mismo, pues prácticamente parecen haber sido creados como pilotos de series. Ahora, toca fondo con Villaviciosa de al lado, fallido intento de comedia coral que supone un insulto a la memoria de Luis García Berlanga, claro punto de referencia, aunque recuerda mucho más a españoladas de Mariano Ozores como Jenaro el de los 14. Una secuencia del film la define por completo, cuando el cineclub del pueblo proyecta Sucedió una noche, elegante comedia de Frank Capra, pero dos personajes descerebrados piden a gritos “más Torrentes y menos clásicos en blanco y negro”. Pues precisamente esta cinta gustará más a quienes disfruten con la saga dirigida y protagonizada por Santiago Segura que a los que busquen comedia sofisticada. Sobredosis de humor grueso basado en los eternos clichés sobre España, los curas, las prostitutas, los homosexuales, etc., al menos se le puede reconocer cierta voluntad de criticar a todos los sectores, ‘dándole cera’ también a una caricatura del típico militante de Podemos, con un correcto trabajo del actor Carlos Santos, que tras transformarse en Luis Roldán en El hombre de las mil caras, aquí aparece caracterizado de forma que recuerda a Pablo Iglesias con coleta de caballo. Es lo único que (relativamente) puede tener cierta gracia y frescura, en todo el interminable metraje.

2/10

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