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Lista de cine

Una selección de las mejores películas que puedes ver en Famiplay

Las plataformas de streaming son grandes contenedores que admiten multitud de películas. Pero ante tanto oferta es fácil perderse: uno se deja llevar por la pura novedad, o por lo que un algoritmo dice que nos va a gustar.

Por eso hemos rastreado entre las películas que a fecha 23 de marzo de 2020 ofrece Famiplay, especializada en títulos familiares y con valores espirituales, y aquí te ofrecemos una selección variada con las mejores, donde tienes títulos recientes y clásicos, unos muy asequibles, y otros que te ayudarán a crecer en el aprecio por el cine. ¡Que los disfrutes!

Una selección de las mejores películas que puedes ver en Famiplay
(1987) | 103 min. | Costumbrista | Comedia | Drama
Deliciosa adaptación de un cuento de Isak Dinesen (pseudónimo de Karen Blixen). Ambientado en Jutlandia, Dinamarca, a mediados del siglo XIX, la historia transcurre en una pequeña comunidad costera de pescadores donde el pastor luterano, viudo y padre de dos hermosas jóvenes, Martina y Filippa –llamadas así en honor de Lutero y Belinchon–, sirve de inspiración y guía espiritual, de modo muy riguroso. Ello impide que prosperen los cortejos de mozos enamoradizos, o la carrera musical de una de ellas, dotada de una prodigiosa voz. Pasado el tiempo el pastor ha muerto, y las hijas, ya casi ancianas, continúan con sus obras espirituales y de caridad, aunque el disenso empieza a reinar entre sus correligionarios. La llegada de una viuda francesa, que huye de las calamidades revolucionarias en su país, tendrá una influencia benéfica en su nuevo hogar, donde ejerce de sirvienta, sobre todo cuando se acerca el centenario del pastor, que van a celebrar con un espléndido festín. La narración de El festín de Babette, más profunda de lo que parece a simple vista, contrapone dos modos opuestos de encarar la existencia, aun dentro de la buena voluntad de ambas: la visión católica y la protestante. Se trata de un verdadero canto a la "joie de vivre", y a la realidad de que el ser humano está compuesto de cuerpo y alma, y ambos pueden gozar de las cosas buenas de la Tierra. Cuestiones como la comprensión, la apertura de mente, el amor y el perdón están bien presentes, y vienen facilitadas por algo en aparente tan prosaico como una buena comida. Toda la trama de El festín de Babette se encamina al momento climático de la cena, una celebración culinaria en que el paladar y el espíritu pueden gozar sobremanera. En esos pasajes convive un fino sentido del humor con la emoción más genuina, para subrayar que el trabajo bien hecho puede convertirse en arte, y que las renuncias de este mundo bien llevadas tendrán su recompensa en el banquete del reino de los cielos. El reparto es magnífico, con rostros quizá poco conocidos a excepción de la bergmaniana Bibi Andersson y la prestigiosa actriz francesa Stéphane Audran. El film ganó el Oscar a la mejor cinta extranjera con toda justicia. Curiosamente su director, Gabriel Axel, no ha descollado después y apenas ha hecho películas, la más conocida de las cuales es La verdadera historia de Hamlet, príncipe de Dinamarca.
9/10
(2017) | 105 min. | Histórico | Biográfico | Drama Tráiler
La historia auténtica de Mary Thompson Fisher (1899-1999), más conocida por su nombre artístico nativoamericano, Te Ata, “Luz del Alba”. Perteneciente a la Nación Chickasaw, afincada en tierras de Oklahoma, las concedidas por acuerdos con el hombre blanco, desde niña es una mujer decidida y con inquietudes artísticas. Sobrina del Gobernador de la la Nación Chickasaw, hija de indio y alemana, se convertirá en la primera mujer india en estudiar en la Universidad para Mujeres de Oklahoma. Allí desarrolla su talento natural de actriz, y tratará de abrirse paso profesionalmente en Broadway, Nueva York. Aunque descubrirá que quizá su destino es dar voz a su pueblo, contando sus orígenes y tradiciones en el escenario. En su nueva vida social conocerá a Eleanor, la esposa del futuro presidente Roosevelt, y al que podría ser su marido, el erudito y científico Clyde Fisher. Q'orianka Kilcher dio vida a Pocahontas en El nuevo mundo, la película que dedicó al personaje Terrence Malick, donde brillaba con luz propia. Luego, aunque no ha dejado de trabajar, no ha tenido un carrera todo lo destacable que sería de desear. En el film que nos ocupa le toca asumir un rol que le va como anillo al dedo, y que sabe desarrollar con talento, en un arco de quince años, desde que es una jovencita, hasta que alcanza una posición relevante como representante público de los Chickasaw, y por extensión de los nativos americanos. La película se ve con enorme gusto, por la humanidad que presentan todos los personajes, y por una mirada que evita revanchismos y amarguras, lo que no significa ignorar las injusticias sufridas por los indios, o mostrar actitudes racistas o llenas de prejuicios. Tienen mucho encanto la relación de Te Ata con sus padres, muy tierna, la delicada historia de amor con Fisher, las amistades que surgen, la tutela de su mentora, miss Davis… Y se concede un enorme valor a los contadores de historias, la importancia de conservar las leyendas y tradiciones, ricas en contenido antropológico, y transmitirlas a las nuevas generaciones, un legado cultural que pertenece no sólo a los indios, sino a todos los Estados Unidos, y al mundo entero. El desconocido director canadiense Nathan Frankowski hace un buen trabajo de puesta en escena, hay un notable esfuerzo de producción. El guión es de dos primerizas, Jeannie Barbour y Esther Luttrell: ambas logran atrapar la delicadeza del alma femenina, y de las relaciones de filiación, pero quizá se abusa un poco del recurso a la voz en off de la protagonista.
7/10
(2014) | 108 min. | Drama Tráiler
Chala es un chaval de once años que vive en La Habana, muy espabilado y con dotes de liderazgo, desprende simpatía por todos sus poros, pero tiene la dificultad de un hogar desestructurado, lo que propicia que se meta en líos. Desconoce quién es su padre –podría ser tal vez un vecino– y su madre está enganchada a las drogas, de modo que lo poco que gana lo gasta en eso. Hasta el punto de que Chala es el que aporta más plata al hogar, cuidando perros que luego se usan en peleas que mueven mucho dinero en las apuestas. Su maestra, la veterana Carmela, con mucho años en la enseñanza, sabe distinguir a sus alumnos más valiosos, y sabe que Chala es uno de ellos, por lo que ha sabido lidiar con su indisciplina de modo inteligente; pero un infarto que la retira temporalmente de las aulas propicia la llegada de otra profesora más joven y menos paciente, que piensa que Chala debería ir a una de las llamadas escuelas de conducta, para ponerle en vereda. Emotivo drama social del cubano Ernesto Daranas, director y guionista, que sabe pintar con unas pocas pinceladas lo que es la buena educación, aquella que se guía por el sentido común, viendo personas en los alumnos, que se hace cargo de las dificultades del entorno familiar, que conoce y acata las normas pero sabe aplicarlas con la necesaria flexibilidad, incluso ignorándolas si resulta necesario. Alina Rodríguez compone a una maestra memorable, de las que crean escuela y a la que todos los alumnos adoran. La cinta describe además la realidad sociológica del país caribeño, con sus situaciones de pobreza y marginalidad, o la sencilla religiosidad y las dificultades que pone el régimen castrista a expresarla en determinados contextos, hasta extremos ridículos e inhumanos, pensamos en esa estampita de la Virgen de la Caridad y los debates que ocasiona. Daranas sabe acudir a una simbología sencilla –criar palomas para volar frente al cuidado de los perros que se destrozan unos a otros, son muestra de dos actitudes vitales muy distintas–, e introduce subtramas entrañables como la de la niña palestina, que da pie a un amor platónico lleno de encanto y emotivo. El niño protagonista, Armando Valdés Freire, resulta muy natural, transmite inocencia, madurez y capacidad de aguante.
7/10
(2017) | 125 min. | Histórico | Bélico | Drama Tráiler
Singular película turca, basada en hechos reales, que documenta una realidad poco conocida, la contribución militar de este país a la Guerra de Corea. En los años 50, Süleyman es un hombre feliz, enamorado de una mujer estupenda, al que se le presenta un futuro prometedor. Pero debe partir a Corea con el ejército, para contribuir en la lucha que ahí se libra contra el adversario comunista. Ahí pronto va a ser testigo de los horrores bélicos. Sin embargo, salvar a una niña, la pequeña Ayla, que ha perdido a toda su familia, le devuelve toda su humanidad. Se ocupará de ella, despertando la ternura también en todos sus compañeros. La duda es qué pasará una vez termine la guerra. Can Ulkay dirige con buen pulso una historia que llega directa al corazón, y que sabe combinar las secuencias bélicas con los momentos dramáticos. De larga duración, la película abarca un amplio arco temporal, quizá en tal sentido queda algún agujero, la vida de Süleyman de vuelta a casa no queda todo lo explicada que sería de desear, de modo que los recuerdos de lo vivido allí, y el desenlace al que ayuda el hecho de que el mundo se haya convertido en una “aldea global”, aunque de interés, les falta un punto de emoción. Ismail Hacioglu hace un buen trabajo componiendo al Süleyman, mientras que Kim Seol es un encanto de niña componiendo a Ayla, su inocencia, que no extraña que emocione a la mismísima Marilyn Monroe, cuando llega a Corea a dar ánimos a las tropas combatientes.
6/10
(2017) | 112 min. | Biográfico | Drama Tráiler
Lee Strobel, periodista de la crónica criminal y de juzgados del Chicago Tribune está felizmente casado con Leslie, es padre de una niña y hay otro hijo en camino. Un suceso que podía haber sido trágico acerca inesperadamente a Leslie al cristianismo, situación que descompone a Lee, pues ambos hasta la fecha se habían declarado firmemente ateos. Sus diferencias acerca de la fe podría poner en peligro la estabilidad familiar, pues se crea cierta distancia. De modo que Lee decide compatibilizar una investigación sobre un policía tiroteado por un maleante, con otra de calado diferente: quiere reunir pruebas de que la fe cristiana es una superchería, de modo que buscando hechos y pruebas con expertos, trata de demostrar que la resurrección de Jesús nunca tuvo lugar. La indagación va a suponer una fuerte conmoción en su vida. Película basada en hechos reales, documentados por el propio Lee Strobel en un libro que se convirtió en superventas. Resulta original el planteamiento de cómo las convicciones cristianas pueden convertirse en punto de fricción en un matrimonio, y el intento de resolver él la cuestión con una investigación periodística, donde hacen falta pruebas, testigos, opiniones de expertos, como en cualquier reportaje hecho con honestidad. De este modo se realiza un acercamiento respetuoso con cualquier punto de vista, también el del no creyente, pero haciendo una exposición atractiva y bien fundamentada acerca de los motivos de credibilidad del cristianismo. El guión de Brian Bird sigue con acierto el clásico y sólido esquema de las películas de chicos de la prensa, aquí con una doble indagación, la que el periódico ha encargado al protagonista, y una muy personal, y que puede cambiar toda su cosmovisión, el modo en que encara la existencia. E imbrica bien las cuestiones personales, el drama familiar y los motivos de fondo en el obcecamiento de Lee, que más que buscar la verdad, quiere probar que tiene razón, posición intelectual poco rigurosa que no sabe reconocer, ni siquiera ante sí mismo. Jon Gunn, que ya antes había dirigido películas sobre la presencia de la fe en la vida cotidiana, entrega aquí su mejor trabajo, el director ha ganado en oficio, y sabe describir los conflictos de los personajes, de Lee, bien encarnado por Mike Vogel, y de la esposa, una convincente Erika Christensen. Hay acierto en el resto del reparto, donde junto a dos ilustres secundarios cuya presencia sabe a poco, Faye Dunaway y Robert Foster, se suman otros desconocidos, como la amiga enfermera del matrimonio, L. Scott Caldwell, que desencadena la crisis.
6/10
(1950) | 75 min. | Biográfico | Drama Tráiler
Sobrio y efectivo film neorrealista sobre San Francisco de Asís. Con un guión de Federico Fellini, Rossellini ofrece el retrato de un auténtico enamorado.
7/10
(1921) | 115 min. | Comedia
Una mujer pobre que cacba de tener un hijo se ve en la necesidad de abandonarlo y lo deja en casa de unos millonarios pero el destino hace que el bebé vaya a parar a manos de un vagabundo (Charlot) que le educa como si fuera su padre. El maestro Charles Chaplin hace, de nuevo, alarde de su buen hacer como director. Los gags, propios de su cine, aparecen en esta película al igual que muestra una de sus creaciones más tiernas y entrañables. Puso de manifiesto su preocupación por los problemas sociales de la época.
7/10
(1928) | 69 min.
En esta película, Charlot, es un hambriento vagabundo que confundido por un ladrón, llega hasta una carpa de un circo perseguido por un policía. Los jefes del circo, creyendo que la persecución es una farsa, ven el él un filón para su espectáculo. Aparecen secuencias imborrables como cuando el vagabundo arruina un número de magia o en la que debe caminar por la cuerda floja mientras unos monos trepan por su cabeza.
8/10
(1991) | 90 min. | Biográfico | Drama
En 1941, el sacerdote polaco Maximilian Kolbe fue arrestado por los nazis. Sería recluido en el campo de concentración de Auschwitz. Con motivo de la fuga de un prisionero, los nazis escogieron a varios hombres al azar, para ser ejecutados y desalentar nuevas escapadas. Cuando uno de los prisioneros elegidos, padre de familia, suplicó por su vida, pensando en los suyos, Kolbe se ofreció voluntario para sustituir a ese hombre. Juan Pablo II canonizó a Kolbe en 1982, proponiéndolo como martir de la caridad. El cineasta polaco Krzysztof Zanussi (El toque silencioso) relata esta historia real de generosidad y sacrificio. Acierta con el original punto de vista, el del prisionero que se fugó de Auschwitz, y cuya identidad nunca se supo. Zanussi nos muestra a un tipo al que el sacrificio de Kolbe le parece un disparate, pero cuya sombre le persigue toda su vida, pues no puede dejar de admirar su coraje. La estructura del film nos muestra a este hombre tras su escapada, y a medida que escucha a varias personas que conocieron a Kolbe, se nos ofrecen en flash-backs apuntes de su trayectoria. Resulta muy atractivo que se nos presente la figura de un santo con sus defectos -no se deja de señalar el difícil carácter de Kolbe-, lo que no impidió que supiera amar a Dios y al prójimo hasta el extremo.
6/10
(1952) | 107 min. | Comedia
En Brescello, una pequeña localidad del valle del Po, el párroco local, Don Camilo, vive continuos enfrentamientos con Peppone, el alcalde comunista. El cómico francés Fernandel, en su primera encarnación del personaje creado por el novelista Giovanni Guareschi. El autor resumía en sus libros con mucho humor la situación en Italia, que tras la Segunda Guerra Mundial estaba polarizada en dos sectores, que convivían en el marco del `compromesso storico´.
5/10
(1940) | 113 min. | Comedia | Drama
Obra maestra del cine e ingeniosa parodia del fascismo, donde Hitler fue el blanco de sus críticas. Título con sonido rodado en plena guerra, y donde aprovecha el innegable parecido de Charlot con el dictador. Desternillante y aterrador a la vez resulta ver a Hinkel jugando con el globo terráqueo, donde hay toneladas de ironía al intentar mostrar a un dictador manejando el mundo a su antojo. Nominada a los Oscar para película, actor (Charles Chaplin), actor secundario (Jack Oakie), música y guión. Emotivo resulta el discurso final, que es todo un grito en pro de la paz mundial y la unión de todos los hombres.
9/10
Brendan, un aprendiz de monje de tan sólo 12 años, vive en la abadía irlandesa de Kells, que gobierna su tío, el abad Cellach. Es el siglo IX, y están construyendo una muralla alrededor del monasterio por temor a los peligros exteriores, personificados en el pagano Crom Cruach, que siembra el terror en la zona con los ataques de sus hombres. La llegada al lugar del hermano Aldan, que custodia el legendario libro de Iona, estimula la imaginación de Brendan y su deseo de conocer el bosque, fuera del monasterio, donde acaba trabando amistad con Aisling, una jovencita espíritu del bosque. Original película de animación que logró ser nominada al Oscar, toda una hazaña ante la fuerte competencia de Disney, Pixar, DreamWorks, Ghibli y Blue Sky. De hecho, se trata del primer film de dibujos de Cartoon Saloon, compañía cofundada por el codirector Tomm Moore. La trama es muy clásica y arquetípica, la del chico que ha vivido sobreprotegido toda su vida, y que tiene deseos de conocer el mundo. Lo novedoso es el marco de la historia, el folklore irlandés donde no faltan las hadas, junto a detalles históricos de los monasterios medievales y el famoso y precioso libro de Iona, confeccionado en honor a San Columbo. Y sobre todo, el diseño visual, muy original, inspirado en los libros miniados, lleno de colorido, con un inteligente uso de la bidimensionalidad. Hay pasajes especialmente logrados, singularmente el despiadado ataque de los vikingos, elíptico en la violencia, y con momentos muy poéticos; el hecho de que tiene lugar en invierno, da pie a imágenes que se dirían inspiradas en "Paisaje de invierno con patinadores" de Pieter Brueghel el Viejo. La hermosa partitura de Bruno Coulais da más belleza aún al conjunto. No hay pretensión de realismo en los fondos, menos todavía en las escenas de sueños, sino que de alguna forma se sugieren mundos oníricos, de un modo imaginativo, no en balde, la llamada a no ahogar la imaginación es uno de los temas importantes de esta atractiva película. Otra cuestión principal en la historia es el miedo como sentimiento paralizante, capaz de dar al traste con los acciones positivas a que está llamado todo ser humano.
7/10
(2013) | 102 min. | Comedia | Drama Tráiler
Leo es un chico de dieciséis años, buena gente, pero un poco caradura, acostumbrado a ser el graciosillo de la clase y a no pegar ni palo. Sus dos grandes amigos son Niko y Silvia, testigos de el loco enamoramiento que Leo siente por una chica pelirroja del instituto, Beatrice, a quien Leo ni siquiera se atreve a presentarse. Finalmente, tras un leve primer encuentro, Leo se entera de que su amada ha contraído una gravísima enfermedad y su mundo se derrumbará... Adaptación de la novela homónima del italiano Alessandro D’Avenia, cuyo éxito es equiparable –aunque a menor escala– al de las obras de Federico Moccia, como las que dieron lugar a 3 metros sobre el cielo o Perdona si te llamo amor. De modo similar, la historia de D’Avenia –profesor de instituto– sublima el amor adolescente, lleno de vaivenes y extremismos, en donde no caben las medias tintas porque todo se vive o se sufre exageradamente. Aquí el autor aprovecha para situar las emociones en su contexto y también para establecer la diferencia entre pasión y amor, aunque a veces sea tan difícil separarlas, al mismo tiempo que habla de la realidad del dolor y también de la trascendencia. Narrada desde el punto de vista de Leo, la película ofrece un guión en ocasiones muy poco sutil, con diálogos y situaciones a menudo relamidas. En general todas las relaciones que se dibujan entre los personajes resultan un poquito forzadas, literarias y superficiales, aunque la falta de pretensiones consiga que en el conjunto, amable y romántico, no tenga demasiada importancia esa ligereza. Por lo demás, el director Giacomo Campiotti (Prefiero el paraíso) aporta su granito de arena a la hora de ofrecer una planificación y un montaje modernos, con ocurrencias eficaces (como la de los pies pegados al suelo, en una divertida escena), para trascender un poco los límites de una producción demasiado televisiva. Hay que destacar además el buen trabajo del joven protagonista, Filippo Scicchitano, sin duda la mejor interpretación de la película.
5/10
(2016) | 117 min. | Thriller | Drama Tráiler
Hombre de negocios neoyorquino de poca monta, Norman Oppenheimer sabe “nadar muy bien”, la expresión que usa para explicar sus trapicheos. Por ejemplo, regala unos zapatos a un secretario de Estado de Israel en horas bajas, para ir después dándoselas de que le conoce a un millonario de cara a que les invite a cenar, de los negocios que puedan salir de ahí algo sacará, piensa. El asunto no saldrá tal como él esperaba, pero el destino tiene reservado a Norman un curioso giro. Primer film escrito y dirigido en inglés por Joseph Cedar, tras varios filmes en hebreo, como Pie de página. Crítica en tono de fábula las relaciones interesadas en el mundillo de los negocios, donde manda el cinismo, se valora a las otras personas únicamente por su utilidad. En la política hoy en día todo vale con tal de mantenerse arriba, por lo que los principios quedan muy atrás, y si se tiene que traicionar a un amigo, da un poco igual. Aunque se pinta un panorama desolador, donde resulta imposible encontrar a alguien honesto, se deja cierto espacio para la esperanza, pues hasta los personajes más turbios pueden tener un gesto altruista. Quizás le sobra metraje, mientras que el guión a veces precipita demasiado la descripción de los negocios del personaje central. Pero cuenta con actores de categoría en pequeños papeles, como Michael Sheen, Steve Buscemi, Dan Stevens, o Charlotte Gainsbourg. Aunque todo está al servicio del lucimiento de Richard Gere, que tras encarnar a un mendigo en Invisibles, aquí da un paso más para que se le acepte en papeles distintos al galán de Pretty Woman. Consigue darle cierta humanidad a un personaje del que se desconoce absolutamente todo.
6/10
(2016) | 90 min. | Documental Tráiler
El matrimonio formado por Joey y Rory Feek se hizo muy célebre en Estados Unidos a partir del año 2008. Durante años formaron el dúo musical Joey + Rory, que obtuvo un gran éxito gracias a sus canciones country, hasta el punto de contar con su propio show televisivo. Tras unos años en la cima, decidieron darse un respiro en 2016. Además de descansar, como Joey estaba embarazada ese periodo de tranquilidad les serviría para preparar el nacimiento de su primer hijo. Rory decidió entonces coger la cámara y grabar los acontecimientos que iban a sucederse en su familia: primero la llegada del bebé, una niña con Síndrome de Down, y luego la lucha de Joey contra un cáncer de útero que se manifestó poco después del parto. Estamos ante un documental bastante inusual por varios motivos. En primero lugar, como dice el título se trata de un asombroso canto a la vida, algo que podría parecer poca cosa si lo que se narraran en pantalla fuesen acontecimientos felices para nuestra cultura posmoderna. Pero no es el caso. La canción de nuestra vida está en el polo opuesto de la visión de la felicidad que tiene nuestra sociedad, pues asistimos a la inmensa alegría que embarga cada día a una madre y a un padre en el cuidado de su hija con Síndrome de Down, y vemos conmovidos cómo una mujer guapa de cuarenta años va sembrando alegría a su alrededor, la sonrisa en la cara, mientras a la vez se consume día a día por culpa de un agresivo cáncer. Éstos acontecimientos, y aquí está el quid de la cuestión, no sólo no recogen momentos de tristeza o abatimiento sino que además se narran sin pena, sin amargura, sin reproches. De modo insólito se evita en todo momento el victimismo e incluso el conformismo ante situaciones muy, muy duras. Hay una aceptación verdaderamente admirable que hace preguntarse al espectador: ¿pero cómo es posible? Como no podía ser de otra manera la respuesta es sobrenatural. Joey y Rory son profundamente cristianos y cada día acogen su vida como un don. Sienten que Dios les ama profundamente y quieren lo que Él decida enviarles. Así, varias veces se habla de Dios, de sus caminos, de ser felices con el tiempo que se nos ha dado de modo que seamos capaces de convertirlo en una gran historia. Y eso es lo que hacen los protagonistas de este sensible film, que, hay que decirlo, es difícil ver durante gran parte del metraje sin un nudo en la garganta, sin preguntarnos por qué los planes de Dios son a veces tan incomprensibles. Por eso llama enormemente la atención la manera en que los protagonistas se enfrentan al dolor y a la perdida, con una valentía, una entereza y una esperanza que son abrumadoras. La fe realmente es capaz de transformarlo todo. Cinematográficamente el film es sencillo y está rodado con ritmo adecuado. Quizá pueda ser algo repetitivo, pues la cámara de Rory recoge muchos momentos cotidianos de la vida de los Feek en su granja de Tennessee, los trabajos de la tierra, las comidas, los viajes de la familia, las reuniones con padres, hermanos, amigos, las visitas al hospital, etc. Todo ello salpicado de vez en cuando con el blues cristiano de las canciones de Joey y Rory, cuyas letras expresan vivamente sus sentimientos religiosos y el modo optimista en que afrontan todas las cuestiones de su vida. Debido a sus protagonistas el impacto de esta historia será lógicamente más profundo en Estados Unidos, lo cual no impide que en otros países suponga un contundente toque de atención a nuestras vidas tantas veces acomodadas y materialistas.
7/10
(1960) | 112 min. | Drama | Histórico
En plena Revolución Francesa, la joven Blanche de la Force ingresa en un convento carmelita de clausura. Allí conoce a la alegre monja Sor Constance y a la madre Marie, entre otras, y es feliz junto a ellas a pesar de los conflictos externos y de las presiones familiares para que deje el convento. Pero al tiempo corren tiempos turbulentos, donde se impone el terror, y la vida tiene poco valor. En estas circunstancias el miedo se apodera de la inexperta Blanche, sobre todo cuando la posibilidad del martirio es una realidad. Bello film, basado en la auténtica y trágica historia acontecida a las dieciséis monjas carmelitas del convento de Compiègne en 1794, y recogida por el escritor francés George Bernanos en su obra teatral homónima, que a su vez se inspiró en la pieza "La última del cadalso" de la escritora Gertrud Von Le Fort. Dirige Philippe Agostini y Raymond Leopold Bruckberger y cuenta con el protagonismo de la célebre y bella actriz francesa Jeanne Moreau (Diario de una camarera (1964)). Además de describir la vida cotidiana de las religiosas, se incide en el valor y el amor que hacen falta para ser fiel a las propias convicciones. Resultan sobrecogedores el desenlace, y la escena en que la chusma irrumpe en la iglesia del convento. Una auténtica lección de historia, que desmitifica cierta visión edulcorada de la Revolución Francesa.
7/10
(1940) | 105 min. | Drama
En plena Segunda Guerra Mundial un grupo de marinos se disponen a regresar a casa. Viajan en el Glencairn, un viejo y sucio carguero británico, después de haber recogido una carga de explosivos desde Baltimore a Londres. Con la guerra a sus espaldas y los submarinos alemanes acechándoles, la tripulación estará intranquila y siempre alerta por si sus enemigos, la mercancía o el propio mar, les juega una mala pasada. John Ford realiza una gran película que estuvo nominada a los Oscar. Lejos de parecer heroica y exaltar el patriotismo americano, (tan propio de esos años), el director plantea una situación muy real. Un grupo de hombres que viven el tormento de la guerra, que viajan con miedo e incertidumbre pensando que cada viaje puede ser el último, y que su único deseo es volver a casa. Destaca la fotografía, también nominada, a cargo de Gregg Toland (Ciudadano Kane). Además, el reparto es de primera, comenzando por ese gran 'hombre intrépido', que no es otro que John Wayne. Thomas Mitchell y Barry Fitzgerald le acompañan, entre otros.
6/10
(2011) | 94 min. | Drama
Una escuela, en Montreal. Una profesora se ahorca en la misma aula en la que impartía clases a chicos y chicas de doce años. Simon, uno de sus alumnos, es quien la descubre. Bachir Lazhar, inmigrante argelino, lee la noticia en la prensa, y se le ocurre ofrecerse como sustituto. Tras la sorpresa inicial, la directora, que tiene lógica prisa en cubrir el puesto, le acepta. Aunque Bachir proviene de un ambiente con métodos pedagógicos muy diferentes, logrará hacerse con su clase, entendiendo los sentimientos que embargan a los chicos tras el suicidio, al tiempo que sobrelleva su personal tragedia familiar. Magnífica película escrita y dirigida por el canadiense Philippe Falardeau, que adapta una obra de teatro de Evelyne de la Chenelière. Profesor Lazhar ha sido nominada al Oscar a la mejor película extranjera, y tiene la mayoría de las cualidades exigibles a un gran film: una historia interesante, conflictos, apasionantes temas de fondo, y personajes bien definidos. Todo presentado con un tono sobrio, una paleta de colores apagados –gran parte de la narración transcurre en invierno–, y una partitura musical perfecta para acentuar el “mood” entre triste y esperanzado que preside el film. Falardeau se las arregla para confrontar modos de enseñar diferentes, que no tienen por qué colisionar, se puede aprender de la pedagogía de unos y otros, lo importante es interesarse de verdad por los alumnos, educar y no conformarse con enseñar. En Profesor Lazhar, también habla de los padres, su presencia agobiante o su ausencia por motivos profesionales, en los que tal vez no falte el amor, pero puede que esté ausente el hacerse cargo, el entender, o el simplemente “estar ahí”, accesibles, para lo que haga falta. La globalización, el encuentro de Oriente con Occidente es un hecho, hay que aprender a convivir, a respetar la diferencia, a valorar lo bueno del otro; pero sin negar lo que está mal o no funciona, ya sea el fundamentalismo que conduce al terrorismo en Argelia, o los problemas de las sociedades desarrolladas, donde cuestiones como la imposibilidad de “tocar” a un alumno –hay una hipersensibilidad sobre actitudes con connotaciones sexuales o de malos tratos– son sólo la punta de un problemático “iceberg” que en Occidente no se quiere –o no se sabe– sacar a la luz. Lejos de Falardeau cuestionar el papel de la psicóloga que quiere ayudar a los niños a pasar página con el suicidio de su profesora, pero el cineasta no deja de apuntar a si a veces hay un conformismo que se limita a aplicar “reglas de manual”, en vez de ver personas, individuos, en los chicos, a los que hay que tratar de ayudar. Y Lazhar, desde su posición de profesor, hace eso, sin tratar de suplantar a nadie, simplemente cuidando a los que tiene a su cargo. Todas las escenas del profesor en el aula, o con sus alumnos, o en las relaciones con sus colegas, tienen el sabor de lo auténtico. Como cabe imaginar, en una película que se titula Profesor Lazhar, el personaje del título es el alma de la historia, lo que exige a un actor de talento para encarnarlo. Fellag da con el tono perfecto de quien ha sufrido y sigue sufriendo mucho en la vida, pero no trata de cargar sobre los hombros de otros lo que es su dolor. Alguien educado, interesado por los demás, inmigrante, sin dejarse dominar por el pensamiento de cómo será juzgado por los que tiene alrededor. El resto del reparto está muy bien, de modo especial los niños Sophie Nélisse y Émilien Néron.
8/10
(2014) | 95 min. | Biográfico | Drama Tráiler
Emotiva historia basada en hechos reales, acontencidos en la Francia de finales del siglo XIX. En un establecimiento llevado por monjas, las Hijas de la Sabiduría, que acoge en régimen de internado a jovencitas, la madre superiora duda si aceptar a Marie Heurtin, una sordociega adolescente, a la que sus padres, de modesta condición, han dado todo su cariño y cuidados, pero a la que no saben cómo enseñar y ayudarle a comunicarse con el mundo exterior. Será una joven hermana, sor Marguerite, la que, pese a su delicada salud, con el lenguaje de signos y mil recursos que va improvisando sobre la marcha, la tome bajo su tutela. Jean-Pierre Améris (La vida, Tímidos anónimos), entrega una historia de aires bressonianos, bucólica y pastoril en cierto modo, a la vez que realista y sobria, que muestra de modo admirable lo gratificante que resulta la entrega amorosa a los demás en tareas educativas, dejándose literalmente la piel en el empeño. Las dificultades para comunicar con una "niña salvaje" retrotraen a clásicos como El pequeño salvaje y El milagro de Anna Sullivan, o al poderoso documental de Werner Herzog El país del silencio y la oscuridad. Y de un modo muy visual Améris logra plasmar la peripecia de las dos protagonistas. El film sabe combinar los avances, retrocesos y estancamientos en la difícil tarea, inserta en la vida cotidiana de la comunidad y de ocupación de los otros chicos, y en el periplo personal de la hermana Marguerite, que debe afirmarse en su fe en Dios para no desfallecer. Isabelle Carré la encarna con gran convicción, e interactúa maravillosamente con la debutante Ariana Rivoire, una joven sorda en el mundo real.
7/10
(2016) | 105 min. | Biográfico | Drama Tráiler
Una monja acude a una casa por la noche para velar junto a un enfermo, cuyo mal humor y peores maneras han espantado ya a varias enfermeras. Con una sonrisa recibirá Sor Inés los vituperios del hombre postrado en la cama, cuya hija Olga intenta calmarlo. Esa primera noche, a petición de Olga la religiosa iniciará en voz alta la lectura de la vida de su madre fundadora, Santa Soledad Torres Acosta. Y noche tras noche llegará a la habitación del enfermo y reemprenderá la lectura. Tercer proyecto de envergadura del director Pablo Moreno, tras Un Dios prohibido y Poveda, que recibieron una estimada acogida entre el público. Vuelve el director a narrar una historia real de temática religiosa, un biopic de la madrileña Santa Soledad Torres Acosta, madre fundadora de las Siervas de María. A pesar de que se nota su modesto presupuesto, Moreno esquiva, aun con mayor habilidad que en sus anteriores filmes, las dificultades derivadas: la ambientación, los figurantes, los exteriores, etc., de modo que logra una narración consistente, sobria pero correcta, que no sugiere improvisación o ligereza. Esto, junto con el cuidadoso manejo de la cámara y una trabajada planificación aportan al conjunto un acabado lustroso y meritorio. Estamos, seguramente, ante la mejor película del director. El guión de Luz de Soledad, coescrito por Pablo Moreno y Pedro Delgado, explora los comienzos de la vocación de Santa Soledad, junto con las dificultades e incomprensiones –familiares e institucionales– inherentes a su ingreso en la congregación. También son años convulsos, y en algunas acertadas pinceladas se traslada a la pantalla el ambiente hostil y anticlerical que reinaba entonces en España. Pero como ya ocurrió con Poveda, aquí los guionistas se deciden por una narración en dos tiempos –en la época actual y en el pasado–, sólo que en esta ocasión los dos mundos casan a la perfección y tienen gancho por sí mismos. Así, ese inicio en la noche madrileña del siglo XXI ofrece una visión muy cercana y material de la labor que ofrecen hoy en día las Siervas de María, al tiempo que genera el marco idóneo para introducir escenas del pasado. Más discutible es esa fijación en mostrar innecesariamente el lado menos espiritual del clero, sacerdotes aprovechados, bebiendo alcohol, criticando y riendo junto con próceres de la sociedad en una especia de tertulias de folletín. Pero sí funcionan como motor de la acción los desencuentros personales, incomprensiones y calumnias, tan habituales en la vida de los santos, algo que también sucedió en la vida de la protagonista (la relación con su padre, la ligereza del fundador Padre Miguel, los abusos del segundo director de la congregación, las envidias de Sor Magdalena, etc.). De cualquier forma lo mejor es la imagen que se ofrece de la santa, la de una mujer de fe, nada melindrosa ni altanera, sino sencilla y audaz, de una fortaleza impresionante para servir a los demás. Por su propia naturaleza Luz de Soledad es una película que aporta genuina emoción y a veces es difícil reprimir las lágrimas. Aunque puedan resultar algo relamidos, hay momentos muy bien resueltos, que ayudan al espectador a sentir la realidad del amor a los demás, de la misericordia, de la conversión, de la presencia de Dios en el enfermo, bien acompañados por una banda sonora eficaz a cargo de Óscar Martín Leanizbarrutía. Pero imposible hubiera sido tal cosa sin el trabajo de un reparto a la altura. El casting esta vez ha dado en el blanco: Laura Contreras como Santa Soledad está estupenda, transmite mucho con su mirada, con sus leves gestos, con su leve sonrisa; pero todos los secundarios brillan de veras: Elena Furiase (Sor Magdalena), Antonio Castro (el padre), Lolita Flores (la madre). Y especialmente destaca Susana Sucena en el papel de la monja que visita al enfermo en la actualidad; su alegría y su bondad ofrecen un atractivo vital sin paliativos.
7/10