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Biografía

Mariano Venancio

Mariano Venancio

Mariano Venancio

Filmografía
El árbol de la sangre

2018 | El árbol de la sangre

Hasta un caserío del País Vasco llegan Marc (Álvaro Cervantes) y Rebeca (Úrsula Corberó), una joven y enamorada pareja. Allí se conocieron ambos por primera vez, hace ya muchos años, y su idea es narrarse y escribir las respectivas historias de sus familias. Hablarán de la madre de ella, Macarena, y del hombre que la crió como su padre; y también de la madre de él, Nuria, que perdió a sus padres en la juventud y acabó compartiendo su vida con otra mujer, la novelista Amaia, dueña de la casa en donde ahora comienzan a escribir su historia. Octavo largometraje de ficción de Julio Medem, un director español que siempre ha atraído a parte del público y la crítica por su universo personal y su brillantez formal, pero que lleva años sin entregar un film que le sitúe de nuevo al nivel que alcanzó en sus primeros años detrás de las cámaras, cuando sorprendió con la originalidad de Vacas, La ardilla roja y Los amantes del círculo polar. Ahora, con El árbol de la sangre se queda otra vez a medio camino, sirviendo un batiburrillo de emociones, sexo, secretos y relaciones peligrosas que desprenden demasiada artificiosidad. Mantiene el director muchas constantes de su cine: identidad y folclore vasco, amores pasionales, ámbito literario y discursivo, amplios arcos temporales, reiterada carnalidad sexual, conflictos de personalidad… Algunas ideas visuales entroncan directamente con su filmografía, como esa querencia por las vacas y los toros, incluido el sesgo fantástico y surrealista. Visualmente Medem vuelve a mostrar una narrativa poderosa, con imágenes muy cuidadas que él envuelve en una marcada atmósfera de misterio apoyado en la música de Lucas Vidal, y es capaz, por ejemplo, de hacer coincidir dos líneas temporales en un mismo plano con gran naturalidad. Lamentablemente es el guión el que hace aguas. Es demasiado rebuscado, un verdadero culebrón de relaciones y acontecimientos caprichosos y dramáticos, tanto que parece como si al director le diera miedo dejar que las historias se desarrollen sin altibajos, con verosimilitud, sin buscar continuamente el golpe de efecto, el contrapunto trágico o la simple sorpresa. Con un metraje tan amplio la cosa se le va un poco de las manos y acaba agotando. Tampoco ayudan demasiado los actores, sólo correctos, aunque quizá destaque una esforzada Najwa Nimri.

4/10
Mira lo que has hecho

2018 | Mira lo que has hecho | Serie TV

Serie creada y protagonizada por el cómico Berto Romero haciendo de sí mismo, describe el día a día en casa con su esposa Sandra, después de estrenarse como padres, acaban de tener un niño. Los gags se articulan en torno a la familia de él y ella, por allí pululan los padres de Berto y el padre de Sandra, más hermanos y sobrinillos. Podría haber tenido gracia, pero no la tiene. Aunque las situaciones sean reconocibles, y cualquiera pueda identificarse con suegros pelmas que se apalancan en tu casa, y niños gamberretes, no surge la chispa, y muchas de las pretendidas bromas recurren a la zafiedad sexual, sin ninguna inspiración. Ofrece además una visión negativa acerca del hecho de ser padre o madre, pues con la excusa de no caer en el tópico acerca de la maravilla que supone tener un hijo, acaba en el extremo contrario, subrayando que se convierte en obstáculo para la vida en pareja. Prescindible.

3/10
Conducta animal

2018 | Conducta animal

Barcelona, noche de invierno

2015 | Barcelona, nit d'hivern

Tras el fenómeno de "Barcelona, noche de verano", llega "Barcelona, noche de invierno", una secuela en la que nos reencontraremos con algunos de los personajes favoritos de la primera entrega viviendo otro capítulo de sus peculiares romances durante una mágica noche de Reyes.

[Rec] 4 Apocalipsis

2014 | [REC] 4 Apocalipsis

Tras dirigir conjuntamente [Rec] y [Rec] 2, Paco Plaza y Jaume Balagueró se han ocupado en solitario, el primero de [Rec] 3 Génesis, y el segundo de [Rec] 4 Apocalipsis. Esta última recupera a la emblemática Ángela Vidal, que no aparecía en la anterior. Así, en [Rec] 4 Apocalipsis la intrépida reportera es rescatada del bloque de edificios barcelonés donde se desató una terrible epidemia que convierte en las personas en brutales zombies. Despierta en un barco petrolero junto con otros supervivientes de la plaga para ser examinada por un siniestro grupo de científicos militares. El autor de la excelente Los sin nombre demuestra mayor solvencia que su compañero, Plaza, y el film funciona mejor que su inmediato predecesor, con el que comparte que se abandona la cámara en mano original, por lo que la realización es más convencional. El barco donde transcurre la acción da pie a una inquietante ambientación, deudora de filmes como Alien, el octavo pasajero y La cosa. [Rec 4] Apocalipsis recupera la tensión de la primera entrega, aligerada por puntuales golpes de humor. Digno y correcto producto que no tiene nada que envidiar a las secuelas de otros éxitos del cine de terror de Hollywood, [Rec 4] Apocalipsis funciona. Se disculpan así en cierta forma algunos errores, como que en el tramo final acumule un exceso sangriento en la línea del cine gore, y que los secundarios (especialmente el informático de a bordo Ismael Fritchi, el maquiavélico Héctor Colomé, y la anciana desorientada que sirve de contrapunto cómico María Alfonsa Rosso) exhiban un nivel mayor que Manuela Velasco y Paco Manzanedo, que sostienen el mayor peso de la trama.

5/10
Las ovejas no pierden el tren

2014 | Las ovejas no pierden el tren

Tras ganar el Goya al mejor corto por El columpio, Álvaro Fernández Armero dedicó la década de los 90 a la comedia, con Todo es mentira, Brujas y Nada en la nevera, que pese a que no acaban de funcionar, tenían cierta frescura, algún momento cómico eficaz y pintaban a la juventud del momento. Tras buscar nuevos trenes a los que subirse en el terreno del thriller y el documental acabó refugiándose en la telecomedia, y desde la fallida Salir pitando, de 2007, no había vuelto a rodar para la gran pantalla. Ahora regresa con Las ovejas no pierden el tren, un film muy coral que pivota alrededor del matrimonio formado por Luisa, que regenta una modesta academia, y Alberto, escritor en crisis creativa y personal. Por sus problemas económicos se mudan con su hijo, Lucas, a una casa rural. Ambos arreglan una cita a la hermana de Luisa –que no acaba de encontrar al hombre de su vida–, con un periodista deportivo. Por otro lado, Juan, el hermano periodista de Alberto, se ha divorciado y sale con una chica mucho más joven, pero no contaba con que tienen gustos diferentes. Y el padre de Alberto y Juan sufre Alzheimer, por lo que la familia se plantea llevarle a una residencia. En su mejor película, lo que no es decir mucho, pero menos es nada, el también guionista Fernández Armero acierta al mezclar sus naturales diálogos y sus personajes espontáneos con varios elementos dramáticos, que dotan al film de algo de fondo, en torno a las relaciones familiares, los problemas de comunicación con los seres queridos, y las ventajas de una vida sencilla en una sociedad en la que las personas tienden a complicarse la vida. Además, ha contado con un reparto de lo más adecuado, en el que brillan Raúl Arévalo e Inma Cuesta, que tienen una buena vis cómica, y también Candela Peña, Jorge Bosch, la prometedora Irene Escolar (una convincente Juana la Loca en Isabel) y las veteranas Kiti Mánver y Petra Martínez como las respectivas madres de los protagonistas. Acaba resultando más ligera de lo que podría haber sido, y subyacen detalles de humor cutre característicos del director. Pero apunta cuál es el tren que debería coger Armero de cara al futuro. Además, se permite homenajear a su actor fetiche del pasado, Coque Malla, pues su conocido tema musical “Por las noches” da un toque nostálgico a la banda sonora.

5/10
Los días no vividos

2012 | Los días no vividos

Puesta de largo del madrileño Alfonso Cortés-Cavanillas, hasta el momento realizador televisivo y cortometrajista. Los días no vividos se enmarca en una oleada de films apocalípticos surgidos en torno al año 2012 por las profecías mayas, como Melancolía, 2012, 4:44 Last Day on Earth o la también española Fin. Así, tras despertar de una noche de borrachera, David se entera por las noticias de la televisión de que el fin de mundo tendrá lugar la próxima madrugada, según ha confirmado la NASA. Muchos han abandonado la gran ciudad, para pasar sus últimas horas en un lugar más tranquilo, otros se dan al alcohol y aunque las televisiones dejan de emitir, una cadena ofrece en directo las oraciones del Papa con los fieles desde el Vaticano. David decide pasar su última noche con su amigo Jaime y con Eugenio, el padre de éste. Al grupo se incorpora Silvia, una atractiva mujer que vagaba por Madrid después de que el vuelo que tenía que llevarle de vuelta a Barcelona se haya suspendido, y que David –que se siente muy atraído por ella– recoge de la calle. Sorprende que Los días no vividos, ópera prima de presupuesto más que modesto, esté tan correctamente realizada, con una fotografía y edición impecables. Hasta la música del poco conocido Luke Richards 'da el pego', sobre todo a la hora de acentuar los momentos de mayor dramatismo y tiene un par de efectos especiales sencillos pero eficaces. Además, Cortés-Cavanillas resulta ser un competente director de actores, con convincentes trabajos, sobre todo por parte de Ingrid Rubio (un tanto desaparecida del cine, últimamente más centrada en la televisión), Javier Godino (que llamó la atención como malvado en El secreto de sus ojos), y un gran actor de las tablas desaprovechado en medios audiovisuales, el argentino Héctor Colomé, que brilla como borrachín del bar. Desentona algún secundario, que baja temporalmente el nivel. En la línea de Lars Von Trier, en Los días no vividos Cortés-Cavanillas usa únicamente los elementos de ciencia-ficción como desencadenante de elementos dramáticos, y se centra en los personajes. Pese a sus caídas de ritmo, tiene su interés su análisis de la generación de los españoles próximos a los cuarenta, caracterizados por su falta de perspectivas, que ante el apocalipsis carecen de asideros, por problemas como la desestructuración familiar y la pérdida de la fe religiosa. Destaca por su valor metafórico una conversación en un supermercado en el que una mujer madura le pregunta a una de las protagonistas porqué los de su edad se llevan comida congelada, incluso en el fin del mundo, cuando no se va a estropear.

5/10
Homicidios

2011 | Homicidios | Serie TV

Tras una oleada de crímenes en las que todo apunta que han sido cometidos por un asesino en serie, Eva Hernández, inspectora jefe de una unidad de la Brigada de Homicidios de la policía, recurre a la ayuda de Tomás Sóller, psicólogo especializado en Patologías de la conducta. Eduardo Noriega protagonizó esta serie, que combina elementos de CSI: Las Vegas y similares. Aunque el esfuerzo de producción es notable, apenas tuvo éxito de audiencia.

4/10
Lope

2010 | Lope

Siglo de Oro español. El soldado Lope de Vega vuelve de la guerra en las Azores, dispuesto a establecerse en Madrid y no volver a servir en el ejército. Tras enterrar a su madre, decide cultivar su pasión por el teatro y los versos, buscando el respaldo del empresario Jerónimo Velázquez. Logrará ganarse su confianza, al tiempo que cultiva una relación amorosa clandestina con su hija, Elena Osorio, y se siente atraído por Isabel de Urbina, de noble familia.El cine hispano sigue haciendo un esfuerzo por abordar tramas interesantes de su apasionante pasado, tras Alatriste y La conjura de El Escorial. Y hay que agradecer el gran esfuerzo de producción, la ambientación histórica es impresionante, y el elenco de actores bastante aceptable. Pero como ocurría en los mencionados títulos, el resultado es desigual. La idea al abordarse libremente la vida de uno de los genios de la literatura española, Lope de Vega, y que remite a Shakespeare enamorado, es ofrecer sus cuitas amorosas, al hilo de su vocación a las letras. Aunque una cosa es la intención, y otra el resultado, un tanto deslavazado.No es fácil dilucidar si es cosa del guión de Jordi Gasull e Ignacio del Moral, o de la puesta en escena de Andrucha Waddington, pero la sensación del conjunto es de escasa vertebración e indefinición de personajes. Valga a tal efecto, un ejemplo. Arranca el film con una carta de Lope dirigida a su madre, y tal recurso epistolar, junto a la muerte de ella, poco aportan a la historia. Se nos indica que al protagonista le importan las apariencias -de ahí ese entierro, por encima de sus posibilidades-, pero luego esto parece inconexo con la posterior descripción del triángulo amoroso, donde los auténticos sentimientos de Lope hacia Elena e Isabel son poco nítidos, y no parecen desde luego en ninguno de los casos los de un enamorado. Es cierto que hay algunas escenas que funcionan -la improvisación de los sonetos, el encuentro de las dos mujeres...-, pero falta el deseable ritmo brioso y domina la frialdad en la narración, con enredos y rencores que no conmueven, y sentimientos y modos de actuar muy básicos, como esas exageradas miradas lascivas de Elena (Pilar López de Ayala) en los primeros pasos del film, o el modo en que se resuelve un juicio. Por otra parte, el conocedor de la obra de Lope echará en falta un mayor recurso a ella, aunque ciertamente, con respecto al caso Shakespeare, el hándicap estriba en que es menos conocida por parte del gran público.

4/10
23-F

2010 | 23-F

Recreación de los hechos históricos que tuvieron lugar en España el 23 de febrero de 1981. Aquel día por la tarde tuvo lugar un intento fallido de Golpe de Estado militar cuando un destacamento de la Guardia Civil, encabezado por el teniente coronel Antonio Tejero, irrumpió pistola en mano en el Congreso de los Diputados, en Madrid, y tomó como rehenes a todos los políticos reunidos en él con motivo de la votación del candidato a la presidencia del gobierno Leopoldo Calvo Sotelo. Los golpistas esperaron en vano durante la noche y la madrugada siguientes a que las capitanías militares de toda España secundaran el golpe, cosa que al final no sucedió, presumiblemente gracias al mensaje de repulsa que el rey difundió por la televisión. La película, estrenada con motivo del 30 aniversario de aquellos sucesos, se ve al modo de un documental y ésa es su mayor virtud pero también su peor defecto. Por un lado, hay un esfuerzo por trasladar objetivamente los hechos a la pantalla, hechos que quedan apuntalados gracias a varias grabaciones de archivo reales que aportan credibilidad a las imágenes de ficción, que contrastan con las anteriores por ser en color. Sin embargo, la puesta en escena tiene algo de montaje teatral, muchos diálogos suenan poco verosímiles y el conjunto resulta opresivo, acartonado. Quizá esto se deba a que el guión únicamente se centra en los responsables del golpe y en las reacciones de los presentes en el Palacio de la Zarzuela, todos situados en localizaciones cerradas, siempre iluminadas con luz artificial. Ese aire apolillado, recargado, por otra parte tan propio de la época, se traslada asimismo a las actuaciones, las cuales resultan a veces tremendamente tópicas en cuanto a varios personajes golpistas (especialmente Tejero y su acompañante), militares y guardias civiles que parecen tener la inteligencia de un mosquito. Salen muy bien parados, por otra parte, Adolfo Suárez y Su Majestad el Rey, heroicos y serenos a su modo. Entre los actores destacan Juan Diego, que da vida al contemporizador, dubitativo y oportunista general Alfonso Armada (entonces hombre de confianza del rey); Mariano Venancio, muy convincente como Sabino Fernández Campo; y Fernando Cayo, quien lidia bien con su difícil personaje del rey y logra resultar creíble.

4/10
Adolfo Suárez, el Presidente

2010 | Adolfo Suárez, el Presidente

Repasa la trayectoria política y personal de Adolfo Suárez desde su juventud hasta el 29 de enero de 1981, fecha en la que presenta su dimisión como Presidente del Gobierno. La mini serie de dos episodios, relata el largo y a menudo difícil camino que Suárez emprendió para devolver las libertades a nuestro país, junto a sus vivencias personales, para componer un certero retrato de este político clave en la Historia de España. No sólo repasa uno de los momentos históricos y políticos más importantes del país, como fue la Transición, sino que presenta el espíritu y la emoción de la época a través de la figura de Suárez, abordando su ascenso político en el franquismo y durante los primeros pasos de la Democracia, y de aquellos que le apoyaron.

Camino

2008 | Camino

Camino, de Javier Fesser, se basa en hecho reales, el caso de Alexia González-Barros, una niña que murió de cáncer con 14 años, educada en una familia cristiana, y actualmente en proceso de beatificación. El guionista y director utiliza la historia auténtica reescribiéndola a su gusto -poca sensibilidad demuestra en tal sentido con los familiares que sobreviven a la pequeña-, para contar el terrible drama de la niña Camino, donde lo más terrible no parece la enfermedad que padece, problemática que se trata de modo más colateral de lo que sería razonable, a pesar de la inclusión de escenas casi gore de las operaciones de columna, sino la religión, presentada como potencial fábrica de personas fanáticas e inhumanas, manipuladora de las conciencias, y forma de insano escapismo. Lo paradójico es que Fesser maneja como alternativa para afrontar el dolor lo que, adoptando su punto de vista, no deja de ser “otro” escapismo, el de la fantasía, escenas oníricas con la familia feliz, en un contexto menos asfixiante, un “cielo” con florecillas, el niño del que se ha enamorado, flechazo instantáneo, ratoncitos que escapan de sus jaulas... Así que, patética conclusión, al final no tenemos nada a que agarrarnos ante el sufrimiento. Film militante y desequilibrado, sostiene que “cada uno se convence de lo que quiere”, ya sea de la religión o de la existencia de un enanito. De ahí el irónico, cruel juego de confusiones, en que unos interpretan como señales de santidad lo que para la niña es un amor infantil. Fesser rechaza la religión, tal “escapismo” no lo aprueba porque lo interpreta, de modo reduccionista, como impuesto desde fuera a machamartillo. Y dirige sus golpes al Opus Dei, “los malos” de la peli. Esta institución católica se (des)dibuja con prolijos y grotescos detalles, cuyo interés argumental es discutible. No hay que olvidar que Fesser proviene del cine de la caricatura y el esperpento, ahí están El sedcleto de la tlompeta, Aquel ritmillo, La gran aventura de Mortadelo y Filemón, El milagro de P. Tinto. Y al abordar un drama basado en la realidad, no evita lo caricaturesco, que chirría ostentosamente. El director se equivoca en la larguísima duración de la película, poco justificable, y no casa con suavidad los pasajes realistas con los oníricos, algo subrayado por la desacertada partitura musical. Fesser debía haberse decantado por el dramón puro y duro o por el formato de cuento, pero quiere nadar entre esas dos aguas y fracasa en el intento. Los actores hacen un trabajo esforzado, pero sus personajes son muy esquemáticos, la madre fanática, el padre “calzonazos”, la hermana “captada” por el Opus Dei, los sacerdotes “funcionarios”... Se salvan las niñas, Nerea Camacho, que interpreta a Camino, y su simpática amiga, de notable desparpajo.

3/10
Mortadelo y Filemón. Misión: Salvar la Tierra

2007 | Mortadelo y Filemón. Misión: Salvar la Tierra

Los superagentes de la TIA Mortadelo y Filemón se han distanciado después de que el segundo mantuviera un idilio con la hermana del primero. Pero los malvados planes de Botijola, que pretende provocar una sequía a escala planetaria para que su asquerosa bebida Botijola se convierta en sustitutiva del agua, les llevarán a formar de nuevo un tándem. Una solución al problema puede ser el último invento del profesor Bacterio, una máquina de hacer lluvia. Pero este gran científico con barbas de chivo es secuestrado por Botijola; por suerte Bacterio ha escondido dos piezas de su invento en lugares estratégicos. Lo que obliga a Mortadelo y Filemón a viajar en el tiempo a Mesopotamia y a las mazmorras de la inquisición. Nueva adaptación con actores reales de las aventuras de los personajes de cómic creados por el genial Francisco Ibáñez. Aunque Miguel Bardem opta por respetar el estilo cañí que ya imprimió Javier Fesser a La gran aventura de Mortadelo y Filemón, se muestra menos inspirado que su predecesor. Hay un gran esfuerzo en el capítulo de los efectos especiales y de la dirección artística, y algunos momentos son tronchantes, por ejemplo la corrida de toros mesopotámica. Pero a veces uno tiene la sensación de que la trama es demasiado leve, y de que se acumulan "viñetas" sin demasiada gracia. Falta un mayor sentido del ritmo y un villano con más chispa que el Botijola de Carlos Santos. Desde luego los mejores actores de la función son Pepe Viyuela, el Filemón perfecto, y Berta Ojea, con una Ofelia que cobra aún más protagonismo que en la primera película. El Mortadelo de Eduard Soto se nos antoja un poco sosete y como demasiado infantil, nos parece que Benito Pocino daba mejor el tipo del personaje.

4/10
La gran aventura de Mortadelo y Filemón

2003 | La gran aventura de Mortadelo y Filemón

Si afirmáramos que ocho de cada diez españoles han leído la obra cumbre de nuestra literatura, el Quijote, probablemente estaríamos exagerando. Pero si decimos que ocho de cada diez han leído más de un tebeo de Mortadelo y Filemón, en ese caso nos habríamos quedado cortos (datos estadísticos facilitados por el departamento de información de la TIA). Teniendo en cuenta que hasta los alemanes adoran a Clever y Smart (tal como se conoce en tierras germanas a la intrépida pareja de agentes de la TIA), parecía misión imposible convertir los dibujos originales en película de acción real, sin que miles de aficionados decepcionados arrojaran un yunque a la cabeza del director capaz de tamaña osadía. Los adictos al cómic dejaron de afilar sus cuchillos cuando se enteraron de que el responsable del proyecto era el único tipejo con posibilidades de salir airoso de la prueba, Javier Fesser, que había crecido con los personajes, y que en su debut El milagro de P. Tinto, y en sus cortos anteriores, especialmente en Aquel ritmillo, había descrito personajes y ambientes casposos de la España cañí, en la línea de los inmortales personajes de Francisco Ibáñez. Pues bien, todos ellos se quedaron boquiabiertos cuando comprobaron que el director aprobaba el examen con nota. Aunque parezca imposible, allí estaban los inventos cutres del profesor Bacterio, la oronda secretaria Ofelia, porrazos que dejaban a la gente aplanada, un esquimal que pasa por la calle y sobre todo la pareja de agentes más famosos de la TIA, encarnados por dos actores, Benito Pocino y Pepe Viyuela, que parecían haber nacido para interpretar a los personajes. El propio Fesser coescribió con su hermano Javier, popular integrante de Gomaespuma, un argumento que no adapta ninguna aventura original en concreto. Más bien hace un compendio de gags sacados de muchos de ellos. Por ejemplo, de El sulfato atómico ha salido el dictador de un país imaginario llamado Tirania, que intenta comprar a un ladrón un invento robado al profesor Bacterio. Para recuperarlo, el superintendente Vicente, jefe de la TIA, acude al superagente Freddy Mazas (Dominique Pinon, nombre habitual de las películas de Jean-Pierre Jeunet, como Delicatessen y Amelie, cuyo estilo ha influido claramente en el cine de Fesser). Mazas es un superagente invencible al estilo James Bond, que provoca celos en Mortadelo y Filemón, quienes deciden encontrar el artefacto antes que él. La película ha batido varios récords, pues es la más digitalizada del cine español, con más de 350 planos trucados. Además, es la más taquillera de nuestro cine en lo que va de año, y segunda entre las cintas españolas más vistas de todos los tiempos, sólo superada por Los otros. Incluso se estrenará en el extranjero, pues hasta en Japón conocen a las creaciones de Ibáñez. Entre los personajes secundarios aparecen otros personajes del dibujante, como Rompetechos o algunos de los habitantes de 13 Rúe del Percebe y bla, bla, bla.

5/10

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