Michael Ritchie
62 años ()Con Redford y un puñado de risas
Empezó fuerte con estrella, Robert Redford, con "El descenso de la muerte", y apuntaba a que iba a ser "El candidato" a dirigir buenas películas. Pero su carrera se tornó ecléctica e inclinada a un género, la comedia, nada fácil, en el que no siempre acertó. Murió tempranamente con 62 años debido a un cáncer de próstata.
Michael Brunswick Ritchie era hijo de Patricia Graney, bibliotecaria de arte y música, y Benbow Ferguson Ritchie, profesor de psicología experimental en la Universidad de California, Berkeley. Wikipedia La familia se mudó del Wisconsin natal a Berkeley por las necesidades laborales del progenitor, y allí Ritchie asistió a la Berkeley High School. Posteriormente, estudió en la Universidad de Harvard, donde desarrolló su interés por el cine y la cultura cinematográfica.
Ritchie comenzó su carrera en televisión en la década de 1960, en series populares como El agente de CIPOL o Doctor Kildare, y en varios telefilmes.
Su debut en el cine fue con El descenso de la muerte (1969), una película deportiva y sobria en el mundo del esquí protagonizada por Robert Redford y Gene Hackman. Con la rubia estrella repetiría con la sátira sobre el mundo de la política El candidato (1972), inspirada en su propia experiencia de arropar a un candidato al senado. Curiosamente en los dos filmes, después de que el éxito asomaba, el protagonista se preguntaba qué vendría a continuación. Idéntica pregunta se debió hacer nuestro cineasta.
Lo curioso es que Ritchie se apuntó a la comedia con actores especializados en el género, en algunos casos con mejor fortuna que con otros. Sea como fuere, puede presumir de haber trabajado con Walter Matthau y la entonces niña Tatum O'Neal (Los picarones, 1976), y con Matthau y Robin Williams, (Sufridos ciudadanos, 1983), Burt Reynolds (Dos más uno... igual a dos, 1977), Keith Carradine y Monica Vitti (Un lío casi perfecto, 1979), Chevy Chase (Fletch, el camaleón, 1985, y su secuela de 1989), o Eddie Murphy (El chico de oro, 1986). Siguió en activo toda la década de 1990, hasta que le alcanzó la muerte, pero decididamente su declive había empezado a notarse.
Destacó siempre por su mirada irónica y observadora de la sociedad estadounidense, pero decididamente su carrera fue irregular.
