IMG-LOGO

Biografía

Jonathan Rhys Meyers

Jonathan Rhys Meyers

42 años

Jonathan Rhys Meyers

Nació el 27 de Julio de 1977 en Dublin, Irlanda

Rey de reyes

17 Agosto 2011

Jonathan Rhys Meyers se ha forjado su destino siempre rodeado de actores reconocidos. Sus intensos ojos verdes, su mirada penetrante y su 1,77 metros de estatura le han llevado a ser el mismísimo rey de Inglaterra, Enrique VIII. Podríamos decir que su entrada en el Olimpo del cine fue con Elvis y de ahí, al cielo, que hoy se halla en la pequeña pantalla y las series.

Su llegada al mundo, el 27 de julio de 1977 en Dublín (Irlanda), fue bastante complicada puesto que los médicos le detectaron problemas en el corazón. Tanto sus padres como los propios médicos no esperaban que sobreviviera, por lo que fue bautizado rápidamente, para que al menos muriera como un buen cristiano. Sin embargo, tras tres meses en estado de observación y cuidados intensivos logró superar su problema de salud.

Su verdadero nombre es Jonathan Michael Francis O’Keefe y su nombre artístico deriva del apellido de soltera de su madre, Geraldine Meyers-O’Keefe. Sus padres se separaron en 1980, quedando Geraldine sola a su cargo y al de sus tres hermanos menores Jamie, Alan y Paul.

La adolescencia de este actor irlandés fue difícil. Jonathan pasó tiempo en un orfanato y fue expulsado de su escuela a los 16 años. Tras andar sin empleo ni estudios, vagando por las salas de billar, la oportunidad que llega y marca el camino que seguirá una persona en su vida quiso que le tocara a Jonathan Rhys Meyers. Unos agentes de casting que buscaban jóvenes irlandeses para aparecer en la película War of the Buttons vieron a Jonathan en un billar de Cork y lo invitaron a una audición. Aunque no fue elegido para esta película, los agentes de casting le animaron para que continuara presentándose a otras audiciones. De esta forma, su primer papel llegó en 1994 con Un hombre sin importancia.

En 1996 apareció en un corto papel para la película Michael Collins, protagonizada por Julia Roberts y Liam Neeson. También para la producción televisiva Samson and Delilah, en la cual trabajó junto a Elizabeth Hurley y Dennis Hopper.

A partir de ahí inició un lento pero seguro camino hacia la fama. Rhys Meyers era un buen músico y lo demostró en 1998 con Velvet Goldmine, compartiendo cartel con Ewan McGregor, Toni Collette -con quien mantuvo un noviazgo- y Christian Bale. Su osada encarnación del ex roquero glam Brian Slade le valió una nominación del Círculo de Críticos Cinematográficos de Londres. Fue en ese momento cuando se dio a conocer internacionalmente y desde entonces no ha parado de trabajar con los actores más famosos del momento. Además trabajó en cintas como The Governess y B. Monkey, ésta protagonizada por la bella actriz Asia Argento, con quien inició un romance durante el rodaje. Ya en 1999, actuó junto a Jessica Lange y Anthony Hopkins en la adaptación de William Shakespeare Titus. Inició un romance con la actriz y modelo Stella Warren tras conocerse durante la filmación de Tangled.

En el año 2002 se convirtió en el entrenador del equipo femenino donde jugaba Keira Knightley en Quiero ser como Beckham, además de cantar en Los magníficos Ambersons. Más adelante trabajó con Reese Witherspoon en La feria de las vanidades y con Colin Farrell y Angelina Jolie en el film de Oliver Stone Alejandro Magno, obteniendo un papel secundario.

Podríamos decir que su mejor año sin lugar a dudas fue el 2005. Jonathan ganó un casting al que se presentaron más de 200 aspirantes para encarnar a Elvis Presley en la miniserie Elvis: el comienzo, junto a Rose McGowan que interpretaba a la actriz Ann-Marget. Tanto es así que afianzó su carrera como actor llegando a ser nominado a un Emmy y obteniendo un Globo de Oro. Ese mismo año, el gran Woody Allen supo apreciar sus dotes interpretativas y su encanto físico para darle el coprotagonismo de Match Point, junto a la musa de éste, Scarlett Johansson. La película fue estrenada en Cannes y Rhys Meyers ganó el Premio Chopard al actor revelación. Su interpretación fue aclamada por la crítica como una de las mejores del año. A pesar de los incontables rumores acerca de una relación amorosa con Scarlett, Jonathan Rhys Meyers siempre ha afirmado que no sucedió nada fuera de lo profesional. Al año siguiente trabajó al lado de Tom Cruise en Misión Imposible III.

El 2007 fue un año duro, agridulce tal vez, para este actor irlandés. El domingo 18 de noviembre fue arrestado en el aeropuerto de Dublín por alteración del orden público y por estar bajo los efectos del alcohol. Aunque fue liberado bajo fianza, tuvo que comparecer ante la Tribunal del Distrito de Dublín. Se encontraba en su país natal para promocionar su nueva película August Rush en el programa de televisión Tubridy Tonight. Dos días después, el 20 de noviembre, su madre falleció a los 50 años, tras una larga enfermedad. Su amigo Colin Farrell estuvo con él, acompañándole en el funeral.

Hay que destacar su vocación por la música. Quizás le venga en la sangre, ya que su padre era un músico de folk y sus tres hermanos son músicos. Es fanático de Bob Marley y de la música irlandesa. Gracias a su personaje en el film Velvet Goldmine pudimos descubrir esta faceta desconocida hasta el momento. Jonathan interpretó muchas de las canciones de la película, aunque algunas de éstas fueron reemplazadas en el CD de la banda sonora por otras canciones interpretadas por vocalistas conocidos. También canta en la miniserie de televisión Los magníficos Ambersons, Elvis y en la película August Rush. Tal es su pasión que incluso toca en bares mientras descansa de su trabajo como actor.

En los años siguientes ha trabajado en el film Los niños de Huang Shi, película ambientada en los años 30 donde interpreta a George Hogg, un periodista inglés que intenta salvar a los niños de un orfelinato en una China ocupada por Japón. Asimismo con Julianne Moore en la película de terror La sombra de los otros y Desde París con amor al lado de John Travolta.

No podemos obviar su interpretación en la serie Los Tudor donde interpreta al rey Enrique VIII. Nunca nos hubiéramos imaginado que su perfecta fisionomía y su atlético cuerpo pudiera recordarnos al obeso, barbudo y enfermo de gota Enrique VIII de Inglaterra, inmortalizado en los retratos de la época. Pero si nos olvidamos de todo esto y de las clásicas interpretaciones en el cine de Charles Laughton y Richard Burton, podemos imaginarnos al joven, seductor, ambicioso, inteligente y reconocido por su gusto a cortar cabezas que los productores de Los Tudor nos hacen creer. “Es el mejor rey que ha tenido Inglaterra, su corte era la meca del entretenimiento y la más influyente de Europa”, afirma Jonathan. Además dice que no fue tan difícil interpretar al monarca sino todo lo contrario, fue un proceso muy divertido e interesante.

Con antecedentes en varias campañas de modelo fue elegido como la cara de la colección para hombres de Versace durante las temporadas 2006 y 2007. Además, fue imagen de Hugo Boss.

Desde el año 2005 hasta la actualidad mantiene un romance con Reena Hammer. A principios de 2007 tras dos años de relación tuvieron una crisis, pero a finales del mismo año decidieron seguir juntos. Reconoce ser narcisista en parte por la inseguridad que tiene. Si no fuese tan inseguro, no trabajaría tan duro como lo hace. Suele leer las malas críticas porque piensa que son las únicas honestas. A pesar de su fama de excelente imitador -Woody Allen es uno de sus personajes recurrentes- dice que no podría hacer comedias puesto que se considera un comediante horrible.

Desde que su madre falleciera, Jonathan Rhys Meyers ha pasado por altibajos hasta tal punto que el 30 de junio de 2011 el diario británico The Sun publicó que Rhys Meyers había sido hospitalizado por un supuesto intento de suicidio provocado por una sobredosis de medicamentos. Como se suele decir, “lo bueno con lo malo van de la mano”. Cuando no está filmando alguna producción reside en Londres y en Los Ángeles.

Filmografía
Jaque al asesino (Wake Up)

2019 | Wake Up / Awake

El agente Frank Ward se enfrenta al caso de la desaparición de una joven. Los datos hacen creer que un asesino en serie que ya ha matado a cuatro mujeres en el pasado ha vuelto a aparecer. Pedirá ayuda a un sheriff local amigo suyo y pronto darán con un sospechoso, un accidentado en la carretera en cuyo coche se ha hallado el cadáver la joven. Los problemas llegarán cuando el sospechoso escapa del hospital en donde le retienen. Correcto thriller criminal que parte de una premisa interesante, la del sospechoso que sufre amnesia y no sabe si es culpable o no de los crímenes, ignorancia que, por supuesto, también implica al espectador. Tras las cámaras se sitúa el desconocido director ruso Aleksandr Chernyaev, quien lleva con ritmo el guión de Elana Zeltser. Éste parece que va a adentrarse en la típica trama turbia del asesino en serie en localizaciones sureñas de Estados Unidos, un poco al estilo True Detective. Sin embargo, al contrario de esa magna referencia, aquí todo resulta demasiado esquemático. Se echa en falta algo más de profundidad y de tratamiento de los personajes, algunos de ellos –como el federal que se encarga del caso– muy pobremente dibujados. La escasa duracion del film también ayuda a que el resultado deje una sensación de poca cosa, un visto y no visto que no deja demasiado poso. Por lo demás Jonathan Rhys Meyers está convincente como el ambiguo protagonista, bien acompañado por Francesca Eastwood, hija del gran Clint. Y también trabaja con oficio el secundario William Forsythe.

5/10
Los papeles de Aspern

2018 | The Aspern Papers

Holy Lands

2018 | Holy Lands

Mariposa negra

2017 | Black Butterfly

Paul es un guionista en horas bajas que vive en un pequeño pueblo de  montaña. Un día recoge a un vagabundo y le ofrece quedarse con él en su  apartada cabaña de madera. Pero el extraño decide tomar a Paul como  rehén y lo obliga a escribir todos sus secretos íntimos, enterrados durante  años...

Operación en Damasco

2017 | Damascus Cover

1989. Un espía veterano es enviado de incógnito a Siria para sacar las armas químicas de un científico y a su familia fuera de Damasco. A pocos días de su llegada descubre que lo están siguiendo, que su compañero no aparece, su contacto local ha desaparecido y un grupo de hombres intentan matarlo.

El duodécimo hombre

2017 | Den 12. mann

Raíces

2016 | Roots

Miniserie de A&E, que adapta de nuevo la novela "Roots: The Saga of an American Family", de de Alex Haley, que ya dio lugar a uno de los grandes éxitos televisivos de todos los tiempos.

Mi otro yo

2014 | Another Me

La adolescente Fay atraviesa una etapa difícil. Su padre sufre esclerosis múltiple y está anclado a una silla de ruedas. Su madre no lo lleva bien, aunque se esfuerza, y podría estar buscando otro consuelo amoroso. Y su elección para el papel principal de la representación en el colegio de "MacBeth" ha despertado la envidia de una compañera. Por si fuera poco, empiezan a acosarle extraños sucesos paranormales que se dirían están relacionados con su hermana gemela, muerta cuando ella nació, y de la que desconocía su existencia. Sorprende a priori encontrarse a Isabel Coixet detrás de un film de terror adolescente, aunque la directora se esfuerce en darle un envoltorio de complejidad psicológica, en cuyo tono parece tener de referente a El otro, de Robert Mulligan. Está claro que hay que vivir, y Mi otro yo tiene cierta cualidad de producto alimenticio, aunque la directora ha puesto en juego todo su buen hacer profesional, incluso asumiendo el guión, que adapta una novela de Cathy MacPhail. Tal vez para ella el film tiene algo de desafío, después de que toda una hornada de directores españoles, desde Alejandro Amenábar a Rodrigo Cortés, Paco Cabezas, Juan Antonio Bayona y compañía, hayan demostrado que el thriller y el terror se da bastante bien por estos páramos. De todos modos, y a pesar de la gran tradición en estos géneros en las cuestiones de gemelos, duplicidades y desdoblamientos de personalidad, no se la acaba de ver a Coixet muy a gusto con su film. Juega a entregar escenas de suspense, se esmera en el ejercicio de estilo en que consiste el film, pero al mismo tiempo incide en muchos clichés y trucos para captar al público juvenil, con actores guapitos, celos muy evidentes y sustos fáciles, más personajes prescindibles como la anciana vecina a la que da vida Geraldine Chaplin. En realidad todo en la trama resulta bastante caprichosa, en relación a la cuestión de la gemela y el porqué surge cuando surge y no diez años antes o diez años después, por poner un poner.

4/10
Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso

2013 | The Mortal Instruments: City of Bones

La adolescente Clary Fray ve cómo su entera existencia en Nueva York se pone patas arriba cuando desaparece su madre Jocelyn y descubre su pertenencia al misterioso y ancestral linaje de los cazadores de sombras, una especie de semiángeles con asombrosos poderes. Será introducida en un submundo donde se juega una tremenda lucha por el dominio, donde es clave cierta copa que poseía Jocelyn. En sus andanzas le ayuda Simon, un humano común enamorado de ella, y Jace, uno de los cazadores de sombres, que también quedará prendado por Clary, aunque hay otro cazador, Alec, que se pone celoso, porque a él le gusta Jace. Adaptación del primero de una serie de best-sellers juveniles de Cassandra Clare, el claro objetivo de Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso es revalidar el éxito de la saga Crepúsculo y compañía. Pero a diferencia de los personajes creados por Stephenie Meyer, aquí todo es más aturullado y confuso, con interminables escenas de acción en que no progresa la trama. Hay momentos risibles –se lleva la palma la alusión a las cualidades de la música de J.S. Bach para poner nerviosos a los demonios, mucho más eficaz que el ajo con los vampiros, palabras casi textuales-, y chicos guapillos, con miradas lánguidas y enamoramientos, con los inevitables triángulos, donde aquí se introduce la "novedad" de una atracción homosexual. Más allá del empacho de efectos visuales y de los trucos facilones que quieren atraer al público adolescente que vibró con la no-obra maestra pero sí netamente superior Crepúsculo, falta sentido de la medida en el director holandés Harald Zwart, especialista en títulos para jovencitos algo sosillos (Superagente Cody Banks, The Karate Kid). Difícil destacar a alguien en el reparto, ningún actor sobresale del resto, si acaso llama la atención la presencia de Jared Harris, conocido por Mad Men y más perdido en esta película que un pulpo en un garaje.

3/10
Albert Nobbs

2011 | Albert Nobbs

Una historia concebida por el novelista John Bainville, la propia protagonista Glenn Close ha coescrito el guión y produce la cinta. Curiosamente como autor del argumento figura el húngaro István Szabó, con el que Close hizo hace 20 años Cita con Venus. Mueve la cámara el colombiano Rodrigo García, alejándose de las historias corales contemporáneas a las que nos tenía acostumbrados. La película sigue en la Irlanda del siglo XIX al personaje del título, perfecto y meticuloso camarero en un hotelito, y que resulta ser una mujer que oculta su sexo en una sociedad donde ellas no lo tienen fácil para salir adelante. Aunque la pinta es la de una de esas historias que describen las cuitas del personal de servicio de una gran casa, al estilo de las series Arriba y abajo, o Downton Abbey, estamos ante otra cosa, y tal cosa no se sabe muy bien qué es. A pesar del esfuerzo actoral, cuesta creerse que alguien pueda tomar a Glenn Close por un hombre; lo mismo pasa con otro personaje que simula el sexo que no es, algo que se ve a la legua, y en este caso no se puede aducir que sea alguien conocido, como Close, que te distrae al respecto porque sabes que es una mujer. En cualquier caso, cuesta entender y creer las razones que han conducido a Albert Nobbs a ser Albert Nobbs. También se nos antoja el personaje de una ingenuidad difícil de aceptar, con su utopía de poner en marcha un pequeño negocio, y sus esfuerzos por cortejar a una doncella. Late en el film una ideología muy contemporánea y discutible, la de la construcción personal del propio género, uno es quien decide ser, hombre o mujer.

4/10
Los Tudor (4ª temporada)

2010 | The Tudors (Season 4) | Serie TV

Última temporada de la exitosa serie que recrea la vida, las pasiones y las aventuras amorosas del joven rey Enrique VIII de Inglaterra (Jonathan Rhys Meyers) que se convertiría en uno de sus monarcas más famosos. Esta temporada recoge su matrimonio con la joven Catherine, de diecisiete años, sus campañas bélicas contra Francia, su sexto matrimonio, y las dificultades para mantener su propio país en orden. las constantes de intrigas palaciegas, mentiras traiciones y aventuras sexuales siguen siendo el plato fuerte. Aparece como actriz invitada la británica Joely Richardson (El patriota).

5/10
Desde París con amor

2010 | From Paris With Love

El francés Pierre Morel se consolida como ‘longa manus’ del productor Luc Besson, tras haber dirigido bajo su tutela Distrito 13 y Venganza. Aquí vuelve a servir una película de acción europea que no tiene nada que envidiar a las que provienen del otro lado del océano, si bien es cierto que abusa de un efectismo que no tiene nada de europeo. En cuanto al argumento, la trama de espionaje estilo James Bond con la que juega el título –recordando la película de Sean Connery de 1963–, es en Desde París con amor convenientemente actualizada por una amenaza terrorista. Reece trabaja en la embajada de Estados Unidos en Francia. Es ayudante personal del embajador, al tiempo que lleva a cabo pequeñas actuaciones secretas, encaminadas a convertirse en hombre de acción. Ahora su objetivo puede hacerse realidad, cuando una operación de grandes proporciones de pone en marcha. Para ello, Reece deberá acompañar a un tal Wax, un experto agente secreto llegado desde Estados Unidos. La convivencia entre los dos no será fácil, pues los métodos de Wax son todo menos ortodoxos, y es violento y osado como nadie. Pero es eficiente al máximo. Como en Venganza, Morel sitúa la acción en París. Y como se vio en ese film, el tipo sabe cómo planificar las escenas de acción y desde luego rueda con ritmo trepidante todo tipo de escenas, desde tiroteos, explosiones y luchas cuerpo a cuerpo hasta persecuciones automovilísiticas o a la carrera. Eso es lo mejor de esta película: el ritmo y la pericia técnica. Sin embargo, en Desde París con amor se echa en falta más seriedad, pues el tópico del agente secreto transmutado poco menos que en superhéroe –además de chulo, prepotente y un poco insoportable– es escasamente creíble. Además, Morel nos enchufa adrenalina demasiado pronto y olvida la historia, que se revela finalmente muy esquemática, con un guión que hace aguas, se atolondra y obvia elementos demasiado importantes (no se explica, por ejemplo, por qué los buenos van siempre un paso por delante...). En cuanto al reparto, Travolta maneja su acelerado personaje de Wax a la perfección, pero Jonathan Rhys Meyers está un poquito perdido como el inexpeto Reece, apenas transmite empatía y confirma un claro fallo de casting.

4/10
La sombra de los otros

2010 | Shelter

La doctora Harding, joven viuda con una hija pequeña, es una experta psiquiatra, especializada en trastornos de la personalidad. Sobre ella recaen a menudo casos de pena de muerte, donde tiene que dilucidar si el condenado está o no realmente enajenado. Es un trabajo duro, cuyas consecuencias le resultan difíciles de superar. Sin embargo, nunca se ha enfrentado antes a un enfermo como David, un joven en silla de ruedas que se encuentra recluido en el sanatorio donde el padre de Harding, también psiquiatra, consulta con su hija los casos más difíciles. La doctora hablará con el joven David y pronto éste mostrará su otra personalidad. El caso es tan increíble que Harding comenzará a investigar el pasado del enfermo y se irá adentrando poco a poco en un mundo de horror. Las historias de enfermos mentales, sus misterios esquizoides y su relación con el crimen son bastante frecuentes en el cine y suelen ser muy socorridas. Hay ejemplos memorables como los de Psicosis o El silencio de los corderos, pero también existen un buen puñado de películas que logran un meritorio resultado con temáticas similares, como El club de la lucha, Shutter Island o Identidad (cuyo guión lo firma Michael Cooney, al igual que el film que nos ocupa). La sombra de los otros no alcanza ni por asomo la calidad de los filmes mentados, pero su mayor virtud es que logra enganchar al espectador, y eso pese a que introduce una variante que puede dar al traste con todo: el elemento pseudoreligioso y la brujería. Y es que la película comienza con una atmósfera claramente dramática, evoluciona hasta el thriller de misterio y finalmente se convierte en un film de terror en toda regla, con temática cercana a la posesión diabólica. Ciertamente se cuenta aquí con una componente esotérica demasiado fantástica y un poquito disparatada, lo cual resta consistencia al conjunto, pero la narración es más o menos coherente, con una intriga bien dosificada y un desenlace típico pero eficaz. La dirección La sombra de los otros corre a cargo de los suecos Måns Mårlind y Björn Stein, que han saltado a la palestra con Underworld: El despertar. Aquí han contado con una soberbia actriz, una Julianne Moore que, en un papel parecido al de su Clarisse en Hannibal, aporta un gran carisma a la protagonista. El resto del reparto está muy bien elegido, con un inquietante Jonathan Rhys Meyers y un trabajo elogiable de Jeffrey DeMunn (The Walking Dead).

5/10
Los Tudor (3ª temporada)

2009 | The Tudors | Serie TV

Nuevas intrigas palaciegas ambientadas en la Inglaterra del siglo XVIII, centradas en la licenciosa vida de los primeros años de un joven rey Enrique VIII (Jonathan Rhys Meyers), ávido de lujuria y de poder. Bien ambientada y con un espléndido reparto, los episodios atrapan y están bien rodados. Se incorpora en esta temporada, que consta de 8 episodios, el veterano Max Von Sydow, en el papel del Cardenal Von Waldburg.

5/10
Los niños de Huang Shi

2008 | The Children of Huang Shi

Años 30, siglo XX. George Hogg es un periodista inglés que desea informar acerca de la invasión de las tropas japonesas en China. Haciéndose pasar por un conductor de la cruz roja logra salir de la zona franca de Shanghai y adentrarse en el interior, hacia Nanjing. Las atrocidades que allí ve le provocan una conmoción y además están a punto de costarle la vida a mano de los japoneses. Es salvado 'in extremis' por Chen, un combatiente de la resistencia china, educado en Occidente y que sigue los postulados comunistas. Él y la enfermera norteamericana Lee Pearson deciden que Hogg sea enviado para su seguridad a un lugar lejano, el orfanato de Huang Shi. Allí, Hogg entablará relación con un grupo de niños y jóvenes que intentan sobrevivir en medio del caos, la guerra y la carestía de alimentos. El británico Roger Spottiswoode (El mañana nunca muere) dirige con corrección una historia de valor, solidaridad y amor. Se trata una relato verídico, pues el protagonista existió efectivamente y el guión recrea sus experiencias reales en el país asiático, entonces desmembrado por el enfrentamiento con los nipones y por su propia lucha interna entre los comunistas y las tropas nacionalistas de Chang Kai-shek. La cuidada ambientación es fruto de un esmerado esfuerzo de producción –que se hace notar especialmente en las escenas del tren o de los ataques aéreos– y los elementos dramáticos, desprendidos de una historia que mezcla guerra y amores occidentales en el lejano oriente, recuerdan un poco a películas como El velo pintado o La condesa rusa. Pero aquí, los espectadores quizá echen en falta algo de nervio al conjunto, ya que el guión de los inexpertos Jane Hawksley y James MacManus adolece de cierta monotonía y de algunas caídas de tensión, así como la traslación a la pantalla de Spottiswoode se revela imperfecta en lo referente a la narración temporal de los hechos. Puede ser por esa falta de tensión épica –es inexplicable también la ausencia de una banda sonora de peso– por lo que la historia emociona menos de lo que debería, aunque en honor a la verdad el resultado final siga siendo estimable. El reparto internacional es sobradamente conocido. Pero mientras que Jonathan Rhys Meyers y Chow Yun-Fat hacen un trabajo únicamente correcto, y por momentos incluso gris, las dos actrices están estupendas: Radha Mitchell en su papel de mujer filántropa y de fuerte carácter, y la elegante Michelle Yeoh en el de una gran señora de negocios.

6/10
Los Tudor (2ª temporada)

2008 | The Tudors | Serie TV

Enrique VIII persigue a la seductora Ana Bolena. Mientras tanto, el Papa y Tomás Moro tratan de derrocarle. Segunda temporada de la serie protagonizada por Johathan Rhys Meyers, que reconstruye las intrigas palaciegas de los Tudor en la Inglaterra del siglo XVI. La principal novedad de estos nuevos episodios es la incorporación al reparto del veterano Peter O'Toole, que interpreta con su innegable carisma al Papa Pablo III.

6/10
Los Tudor

2007 | The Tudors | Serie TV

Traslación a la pequeña pantalla de las intrigas dinásticas de los Tudor en la Inglaterra del siglo XVI. La lujosa serie televisiva británica, producida con abundantes medios, se publicita diciendo que para conocer bien el final sabido por todos (es de suponer que se refiere a cosas como los matrimonios múltiples de Enrique VIII) hay que tener idea antes del principio, de cómo empezó todo, algo sobre lo que arrojaría luz Michael Hirst con Los Tudor. Y esta primera temporada y lo que da de sí, parece tener como modelo series tan espléndidas como Yo, Claudio, aunque la realidad es que el resultado es inferior, más cercano a la reciente Roma. O sea, gran despliegue en la recreación de la época, y un cierto aire de culebrón en las diferencias motivadas por la ambición desmedida y la pasión lujuriosa, presentadas con todo lujo de detalles como si ante un culebrón de los muchos que las teles emiten a mediodía estuviéramos. Lo que conduce a más de uno a presentar pegas al rigor histórico de más de un pasaje. Jonathan Rhys Meyers compone a un Enrique VIII inmaduro e infantiloide, algo no reñido con el hecho de que cambia en la alcoba de dama como si de un juego de sábanas se tratara. Esta visión de la juventud voluble conecta bien con cierta visión contemporánea donde jóvenes guapitos y con muchas posibilidades personales y profesionales caminan sin rumbo hacia ninguna parte. Amante de los torneos, poco sólido en la concepción de una política que diseña el cardenal Wolsey, Enrique no es capaz de corresponder al amor sincero de su esposa Catalina de Aragón, bien interpretada por Maria Doyle Kennedy. Resulta llamativo el dibujo de Tomás Bolena, el padre de las hermanas María y Ana Bolena, que utiliza a sus bellas hijas como el más miserable de los alcahuetes para manipular al monarca. La serie creada por Hirst acentúa los elementos folletinescos y de manipulación como si los Tudor fueran un reflejo de los Borgia en las luchas por el poder, a veces en la frontera del ridículo, como en la obligada boda de Margarita, hermana de Enrique, con el repugnante vejestorio que es rey de Portugal, a quien ahogará convenientemente con la almohada del real lecho. Y convence más en unos aspectos con otros. Por ejemplo, en la camarilla de amigotes de Enrique la cosa funciona, pero cuesta creerse la pasión ciega del monarca por Ana Bolena desde la primera vez que posa los ojos sobre ella. La serie cuenta con un reparto de lujo, y Sam Neill y Jeremy Northam se esfuerzan en dar empaque a sus personajes, Wolsey y Tomás Moro respectivamente. En todo caso no deja de llamar la atención cómo se ha perfilado a Moro, un hombre bueno y de familia, y leal súbdito de su majestad, pero cuya ingenuidad política y de la vida misma parece rebosar por todos sus poros.

5/10
August Rush (El triunfo de un sueño)

2007 | August Rush

Buenas intenciones no le faltan a la directora, Kirsten Sheridan, la hija del extraordinario cineasta irlandés Jim Sheridan, que pretende equilibrar realismo y magia, al estilo de En América, una buena película de su padre, con la que comparte el tema central: los lazos familiares. Sin embargo, la cineasta no tiene todavía la maestría y el oficio de su progenitor, por lo que el resultado se queda a años luz. Para filmar un cuento irreal que resulte convincente y que el espectador llegue a aceptar los aspectos ‘mágicos’ de la trama y dejarse llevar, es necesario el talento de un Frank Capra, y no es éste el caso. Atención a un argumento que no tiene desperdicio. Louis, cantante de rock, acude a contemplar la luna en la azotea de un edificio, por la que pasaba casualmente Lyla, una violonchelista. Surge súbitamente el amor y ambos pasan la noche juntos. Al día siguiente, el enojadísimo padre de Lyla se lleva para siempre a su hija lejos de su amado Louis. Ella se ha quedado embarazada, pero justo cuando va a dar a luz sufre un accidente de coche. Como tiene al niño estando en coma, el maquiavélico padre de ella entra en acción nuevamente, y le dice a Lyla que ha perdido al niño. Así lo da en adopción a escondidas y acaba en un orfanato. Curiosamente el pobre muchacho, un prodigio de la música, asegura que puede escuchar la voz de sus padres, a pesar de que éstos, ¡no saben ni que existe! El principal escollo del film es el guión, a pesar de estar coescrito por James V. Hart, veterano responsable de Drácula, de Bram Stoker (sobre un vampiro obsesionado con su amada perdida), de Hook (donde tocó el tema de la infancia y la separación familiar), y de Contact (sobre una mujer obsesionada con su padre perdido). Hart no estaba ni de lejos inspirado, pues a veces recurre a giros de folletín decimonónico, y muchísimas veces a las grandes casualidades (encuentros improbables padre-hijo, madre-asistente social que el día antes ha estado con su hijo, y hasta madre-padre-hijo en un Nueva York que parece un pueblo de dos calles). Numerosos cabos no acaban de cuadrar: ¿Cómo pudo el padre convencer a su hija de que su bebé ha muerto y darlo en adopción? ¿Ninguna enfermera mencionó al bebé? Un niño prodigio, pero muy que muy prodigio aprende solfeo, ¡en dos minutos!... Los diálogos, estilo “he venido aquí siguiendo la música”, son poco creíbles, rebuscados y cursis, especialmente en la escena del tejado donde se conocen los padres del protagonista. Y los momentos supuestamente emotivos, acaban siendo sensibleros y edulcorados. A su favor cuenta con evocadores números musicales (el film es soterradamente casi un musical) y con un estupendo reparto. Freddie Highmore (Charlie y la fábrica de chocolate, Descubriendo Nunca Jamás) es uno de los niños actores más expresivos del cine reciente. Keri Russell y Jonathan Rhys Meyers son bastante eficaces. Y Robin Williams es ideal para un personaje muy oscuro, con un lado paternal, descaradamente calcado del Fagin, del clasico "Oliver Twist". Además, tiene buen fondo, pues aboga por la unión familiar y sugiere que existe un vínculo invisible entre padres e hijos.

5/10
Misión imposible III

2006 | Mission: Impossible III

Probablemente el mejor film de la saga basada en la vieja serie televisiva, con permiso de Brian De Palma y John Woo, los directores de las dos películas anteriores. J.J. Abrams, que ha revolucionado el panorama televisivo gracias a las series Alias y Perdidos, traslada el esquema de la primera a este film. Es decir, humaniza por fin al hierático Ethan Hunt, del cual en las otras entregas apenas sabíamos otra cosa sus increíbles habilidades como agente secreto. Aquí Abrams y su habitual equipo de guionistas Alex Kurtzman y Roberto Orci nos presentan a un Ethan que desea llevar una vida normal. Ha conocido a la mujer de su vida, y van a casarse. Pero una última misión, el rescate de una agente a la que entrenó personalmente, complica sus buenos deseos. Tom Cruise, productor y protagonista, acierta con el film. Y se lo pasa en grande, interpretando sin dobles algunas de las escenas más arriesgadas. Personajes bien esbozados y la dicotomía clásica del espía, obligado a llevar una doble vida, y al que le cuesta confiar en los demás, ayudan a configurar una trama interesante, donde la añoranza por ser como los demás deviene en sólida columna vertebral. A esto se suma un villano de altura –el oscarizado Philip Seymour Hoffman–, un ritmo endiablado, y unas escenas de acción magníficamente diseñadas. El rescate en la fábrica, con la persecución de helicópteros entre molinos de viento, el modo en que Ethan se cuela en el Vaticano, el ataque en el puente, o el espectacular salto de edificio a edificio, demuestran que en el cine de acción todavía se puede innovar.

6/10
Elvis: el comienzo

2005 | Elvis

Notable biopic dedicado al rey del rock & roll. Arranca con un programa televisivo que aguarda a Elvis, para retrotraerse a sus orígenes, cuando nadie sospechaba que tras ese joven provinciano se escondía un futuro icono de la música del siglo XX. El film cuenta, como es de suponer, los altibajos sentimentales –su matrimonio con Priscilla sufre por las numerosas giras, y los devaneos con Ann-Margret, su compañera de reparto en la película Cita en Las Vegas–, las relaciones con su familia, la estrecha asociación con su manager, el coronel Tom Parker, y las incursiones en el mundo del cine, donde la aspiración a ser un nuevo Marlon Brando no va a verse cumplida. No hay complacencia en el guión de Patrick Sheane Duncan, pero sí rendida admiración al talento de Elvis. De modo que junto a sus exitosas actuaciones musicales, se abordan las asperezas con los amigos de toda la vida, los celos ante la llegada de nuevos talentos –los Beatles, los Rolling Stones–, o la vida disoluta a la que empuja la facilidad de tener, al alcance de la mano, todo lo que el dinero puede comprar. No es la primera vez que una película hecha para la televisión aborda la vida del ‘rey’. Antes de hacerlo con talento Jonathan Rhys Meyers –ganador de un Globo de Oro por su interpretación–, le dieron vida unos estupendos Kurt Russell y Don Johnson. Si el protagonista aguante el envite con encomiable talento, hay que alabar también la composición del coronel de Randy Quaid, un papel antipático si se quiere, que podía haber dado pie a una actuación monolítica: el actor sabe hacer al personaje plenamente humano.

6/10
Match Point

2005 | Match Point

Terrible y desesperanzada película de Woody Allen, y una muestra al tiempo de su enorme talento. Con aire ‘british’ –quién diría que éste es un film del neoyorquino, aun estando presentes sus temas de siempre– cuenta el ascenso social y caída moral de Chris, joven de extracción humilde que se codeó con la élite del tenis mundial, y que actualmente da clases de este deporte a gente pudiente. Esto le permite introducirse en el círculo de una familia inglesa de clase alta, e incluso integrarse en ella. El problema surge cuando se encapricha de la novia americana del hijo, aspirante a actriz sin futuro. El protagonista, rendido a su belleza, se deja llevar, pero manteniendo las apariencias. Estamos ante el mejor film de la nueva etapa ‘seria’ de Allen, aunque algún pasaje se estire sin necesidad. El reparto, como es norma, está sobresaliente. En su hábil narración, el director y guionista introduce un giro contundente, perfecta maniobra de un mago del cine, al convertir un drama sobre la infidelidad en planificación fría de un crimen: Chris pretende quitar de en medio a quien hasta entonces era objeto de goce, su amante, y que se ha convertido en estorbo para su ordenado mundo perfecto. Así llega el momento cerebral, a lo Raskolnikov de "Crimen y castigo", libro expresamente citado.

7/10
Alejandro Magno

2004 | Alexander

El excelente director Oliver Stone aprovecha la falta de datos precisos que tienen los historiadores sobre la personalidad de Alejandro Magno, para dar una visión muy particular y poco rigurosa del general macedonio que unificó Grecia y conquistó Egipto, Asia menor y Persia en el siglo IV A. C. Consciente de que su mirada es discutible, el cineasta se excusa, narrando la historia desde el subjetivo punto de vista de Ptolomeo (Anthony Hopkins), envejecido general de Alejandro, que llega a calificar su propia narración de desvaríos seniles. El Alejandro Magno que nos presenta Stone es un tipo traumado por el carácter dominante de su madre Olimpia, que se lanza a una carrera de conquistas militares para huir de ella, tras morir su padre, Filipo. El elemento más comentado del film es la presunta homosexualidad de Alejandro, a la que se concede gran protagonismo al describirse su relación con el general Hefestión. Colin Farrell no resulta demasiado convincente como un Alejandro Magno teñido de rubio, pero tiene la fortuna de estar secundando por actores de lujo, que salvan en parte la situación. Los mejor son las batallas, que aunque pocas, están rodadas con espectacularidad, sobre todo aquella en que intervienen los elefantes.

3/10
La feria de las vanidades

2004 | Vanity Fair

La huérfana Rebecca Sharp, hija de un pobre artista y una cantante francesa, que ha sido educada en una academia para señoritas, se ha propuesto ascender en la escala social a cualquier precio. Su primer paso es un puesto de gobernanta en la casa de un excéntrico noble, donde con astucia adquiere ascendencia sobre las hijas de la familia, el joven heredero Rawdon y una tía rica. Cuando se le presenta la oportunidad de abandonar el campo e instalarse en Londres, donde podrá dar rienda suelta a su encanto en sociedad, no lo duda. Sin embargo, toda su ingenio y atractivo no parece suficiente para que Becky logre su propósito… La Becky Sharp de La feria de las vanidades es la más poderosa creación del escritor decimonónico William Makepeace Thackeray, un personaje femenino parecido a los que harían célebre años más tarde a la norteamericana Edith Wharton, como la Undine Spragg de "Las costumbres del país". En su novela, el escritor inglés acertó al retratar, con mirada crítica, una sociedad anquilosada donde la cuna y el dinero de las personas definían una posición social inamovible. La india Mira Nair (La boda del monzón) adapta la obra con estilo y demuestra su buen hacer como directora de actrices, con una especial tendencia a la ambientación exótica, preciosista y cuidada hasta el detalle. Y aunque es cierto que el extenso guión quizá no refleje con la maestría del original los intereses de los protagonistas, cuyas actitudes pueden resultar algo ambiguas, la labor del reparto es notable. La rubia Reese Witherspoon (¡qué gran actriz!) dota a la ambiciosa protagonista de un encanto poco común, y entre los secundarios destacan Romola Garai y Rhys Ifans (el despiporrante Spike de Notting Hill), quienes componen una entrañable pareja, anómala en una época de ambiciones, secretos y apariencias.

6/10
La mujer del emperador

2003 | The Emperor's Wife

Peculiarísimo film, coproducción luxemburguesa, holandesa y belga, que cuenta con una variado reparto entre el que se encuentran las españolas Rosana Pastor y Leticia Dolera. En un innombrado imperio regido por leyes muy estrictas, el emperador ha elegido a quien será su próxima mujer, ya que está escrito que si al término de siete años la emperadora en curso no queda embarazada, una nueva aspirante ocupará su lugar. El chambelán se encarga de localizar entonces a la elegida, una tal Sebah (Dolera), la cual ama a un líder rebelde. Lo más llamativo de la película es su extraño diseño de producción, decididamente colorido y efectista, con unos decorados ampulosos y enormemente recargados, filmados con cierta pretenciosidad. El bajo presupuesto se hace notar en la casi completa carencia de escenas exteriores, pues prácticamente toda la acción tiene lugar en la especie de fortaleza-palacio donde apenas pululan personajes. La puesta en escena recuerda por su anacronismo (una historia de corte casi medieval traída al tiempo actual) a películas como Titus, pero la obra de Julie Taymor poseía una fuerza descomunal, mientras que la propuesta que nos ocupa deja bastante que desear y la historia apenas aporta nada. Jonathan Rhys Meyers interpreta sin demasiado sentido a un chambelán hierático, fiel cumplido de las leyes de un imperio que en algún momento parece ser una traslación del actual Estados Unidos. En fin, una extraña y mediocre historia de amor, de guión desigual y acabado discutible. Destaca, eso sí, la bella música compuesta por Max Beesley, que interpreta además al emperador del film.

3/10
Fuera de control (2003)

2003 | I'll Sleep When I'm Dead

Will es un tipo duro, taciturno, con un pasado oscuro, que hace tres años desapareció de Londres, donde supuestamente era una figura importante de los bajos fondos. Pero tras el suicidio de su hermano, tras sufrir una brutal violación, decide regresar para descubrir al culpable. Fallido e inconsistente thriller del director de Réquiem por los que van a morir y Crupier, con un guión verdaderamente malo y simple, que parece una colección de cabos sueltos, y una planificación y desarrollo realmente insuficientes. Clive Owen se pasea durante toda la película con su cara de palo, marca de la casa, y Malcolm McDowell es, cómo no, el malo de la película. Lo que resulta incomprensible es que una actriz de la talla y la excelencia de Charlotte Rampling se preste a ser una comparsa en este completo desbarajuste.

2/10
Octane

2003 | Octane

Durante un viaje por autopista, Senga Wilson, una madre soltera, y su hija Nat, mantienen una discusión en un café de carretera. Nat se marcha con una autoestopista que pasaba por el lugar, que le ofrece una vida más interesante que la que lleva actualmente. Pasan los días, y puesto que su hija no regresa, Senga decide buscarla, descubriendo que ha sido atraída por una secta que provoca accidentes en la carretera con misteriosos propósitos. Madeleine Stowe, que protagonizó La hija del  general, interpreta a una madre sufridora en esta terrorífica cinta, que también cuenta con el irlandés Jonathan Rhys Meyers, a quien vimos en Quiero ser como Beckham, y que se luce haciendo de malo.

4/10
Quiero ser como Beckham

2002 | Bend It Like Beckham

A estas alturas nadie duda de que el fútbol es algo universal. Cuando hablamos del deporte rey olvidamos las diferencias sociales, las culturas y los credos. Y también las diferencias de género pueden quedar al margen, porque el balón no entiende de sexos (y ahí está la Ronaldinha para demostrarlo…). Eso no quita que, bueno…, ver a una chica menearse con el esférico en los pies siga resultando algo inusual, exótico y divertido. Por eso la directora india Gurinder Chadha da en el clavo al utilizar el fútbol como metáfora de la vida moderna y de la mentalidad occidental. Para ello se vale de la historia de Jesminder, una joven india de 18 años que vive en Londres. Jess es una fanática del fútbol, del Manchester United y de David Beckham, la estrella del equipo. Pero, sobre todo, sueña con jugar al fútbol. Por eso cuando otra chica llamada Jules le propone entrar en el equipo local de fútbol femenino, Jess no se lo piensa dos veces. Sin embargo tendrá que luchar contra los mil y un obstáculos con que le hace tropezar su familia india,  enormemente celosa de las tradiciones heredadas de su origen cultural. Las divertidas situaciones de enredo, la amistad y el amor, son otros tantos temas con que la directora completa su benéfica visión de la sociedad multicultural, donde las diferencias de educación y las tradiciones del pasado, no son obstáculos, sino enriquecimiento para la convivencia.

6/10
Prozac Nation

2001 | Prozac Nation

Elizabeth, prometedora joven con mucho talento para la escritura, recibe una beca para estudiar periodismo en Harvard. Durante el curso académico sufre una profunda depresión que le hace acudir en busca de ayuda a Sterling, una psiquiatra que le receta Prozac. Debut como productora de Christina Ricci, que también interpreta a la protagonista, acompañada de Jason Biggs, como en Todo lo demás. Adapta un libro de enorme éxito escrito por una tal Elizabeth Wurtzel, que narraba su propia experiencia personal a mediados de los ochenta con el célebre fármaco antidepresivo.

2/10
Titus

1999 | Titus

William Shakespeare es sin duda uno de los autores más adaptados a la gran pantalla. Sus obras son famosas en el mundo entero gracias a su objetiva y certerísima disección de las pasiones humanas. Pero entre ellas hay también algunas historias que no han adquirido el peso de sus hermanas mayores, y tal es el caso de Tito Andrónico, un drama donde la violencia y la venganza son las protagonistas. El mejor general romano, Titus Andronicus, regresa victorioso de la guerra contra los bárbaros. Con él trae prisionera a la reina de los godos, Tamora, a tres de sus hijos y al moro Aarón. Para seguir con el ritual de la victoria, Titus lleva a cabo el sacrificio de uno de los hijos de Tamora, pese a las súplicas de ésta. Pero cuando el caprichoso Saturninus es nombrado nuevo emperador del imperio y concede la libertad a la reina cautiva, ésta pergeñará una atroz venganza contra el prestigioso general. Que la película no está al alcance de todos los paladares lo explica el hecho de que se estrenara en nuestro país con cinco años de retraso. La directora Julie Taymor, más tarde encumbrada gracias a Frida, despliega un espectáculo visualmente impactante, entre barroco y kitsch, y excesivo también en la explicitud de la violencia y del hedonismo que domina el imperio. La puesta en escena es enormemente audaz al mezclar pasado y presente dando lugar a arriesgados anacronismos narrativos (el niño del inicio, los automóviles, la estética nazi, los discursos con micrófono, guerreros tipo Mad Max…). La sorpresa de esas imágenes y cierto tono teatral dota a la historia de un aire irreal y fantasioso, aunque lleno de vigor, donde el aspecto formal acaba por llevarse el gato al agua. Y la bella Jessica Lange y el sufriente Anthony Hopkins mantienen un duelo tan brillante como sobrecogedor.

6/10
Cabalga con el diablo

1999 | Ride With The Devil

En 1861 se libró en Estados Unidos la guerra de secesión. El film sigue el desarrollo de la contienda desde el campo sudista, a través de unos grupos guerrilleros de disciplina algo heterodoxa, conocidos como los Bushwhackers, que quiere decir algo así como los Montoneros. A un grupo de estos se unen dos jóvenes sureños, amigos desde la infancia, Jack Roedel y Jack Bull. Entre sus compañeros hay tipos impetuosos, y hasta un negro esclavo, Daniel, que sirve con lealtad a su amo. El conocimiento de una joven viuda y las batallas en que toman parte, cambiará la percepción que los jóvenes tienen del conflicto. Resulta curioso ver al taiwanés Ang Lee (Tigre & Dragón, Comer, beber, amar) dirigiendo este interesante western. Él explica que el tema le atrajo porque en la guerra civil “los yanquis ganaron no sólo el territorio sino, en cierto sentido, un modo absoluto de vida y pensamiento. (...) Cambió a todo el mundo. Todas las personas son iguales, todos tenemos el derecho a autorrealizarnos. Ése es el principio yanki. (...) Todo esto es muy moderno.”

5/10
Adiós a la inocencia sexual

1999 | The Loss of Sexual Innocence

Película inusual, del aficionado a los experimentos visuales y narrativos Mike Figgis (Leaving Las Vegas, Miss Julie). Este director británico toma varias historias breves de amor y desamor, y hace un paralelismo sugerente con la expulsión de Adán y Eva del paraíso después de que cayeran en el pecado. Figgis especula sobre ese estado de inocencia de “nuestros primeros padres” y lo compara con la situación actual del amor en nuestra sociedad, donde fácilmente se cae en el reduccionismo de identificarlo con el puro sexo. Se trata de una película para ver con calma, y con la disposición de pensar un poquito. El derroche visual y bombardeo de imágenes puede desconcertar al espectador no avisado, pero hay que reconocer a Figgis el mérito de intentar caminos estéticos novedosos. En el film, se puede ver a Saffron Burrows, vista recientemente en una película muy diferente: Deep Blue Sea.

4/10
La institutriz

1998 | The Governess

Cuando el padre de una joven llamada Rosina da Silva muere, ella decide cambiar de vida y labrarse el futuro lejos. Se establecerá entonces como institutriz en una casa de Escocia. Pero allí, muy pronto mantendrá una relación sentimental con el padre de la familia. Película de época, que se sigue con interés, pero no aporta gran cosa a parte de los caprichosos amores furtivos y los problemas que conllevan estos secretos ocultos. Dirigida por la londinense Sandra Goldbacher, destaca la pareja de actores protagonistas, Minnie Driver (Un marido ideal) y Tom Wilkinson (Michael Clayton).

4/10
Velvet Goldmine

1998 | Velvet Goldmine

Arthur (Christian Bale), un joven reportero, investiga el asesinato de Brian Slade (Rhys Meyers), un conocido cantante de 'glam rock', que murió durante uno de sus conciertos. Decide entrevistarse con las personas que le rodeaban en sus últimos tiempos. Todd Haynes (Lejos del cielo) es el autor de este drama ficticio, pero inspirado en parte de la vida de auténticas figuras del rock como David Bowie e Iggy Pop. El film dio a conocer a Jonathan Rhys Meyers, que posteriormente ha estado en títulos como Match Point.

4/10
B. Monkey

1998 | B. Monkey

Dos vidas se cruzan en Inglaterra. B. Monkey es una joven de origen italiano, especializada en atracos a mano armada, que quisiera dejar atrás una forma de vida que le deja vacía. Alan es un tímido maestro de primaria, que lleva un programa musical de radio en un hospital. Ambos coinciden en un pub y hay flechazo. El amor es creciente, pero... ¿qué sentido tomará la frase promocional del film: “No es cierto que obtenemos lo que merecemos. Obtenemos lo que deseamos, si lo deseamos lo suficiente”? Michael Radford, director de la fantástica El cartero (y Pablo Neruda), insiste en el terreno romántico, con una historia de amor sobre las posibilidades que de toda persona para cambiar a mejor. Y traza con vigor los rasgos de los distintos personajes: la pareja protagonista (Asia Argento y Jared Harris), y los compinches de antiguas fechorías de B. Monkey (Rupert Everett y Jonathan Rhys Meyers). Pero pesa excesivamente la minuciosidad con que se dibujan los encuentros eróticos de B. Monkey y Alan.

4/10
The Tribe

1998 | The Tribe

Un promotor inmobiliario es enviado para desalojar a una mujer y a sus seguidores de un edificio estatal. Sus órdenes son explícitas: tiene que conseguir el desalojo, cueste lo que cueste. Pero a pesar de tener carta blanca, las cosas no van a resultar tan fáciles como parecen. Joely Richardson es la víctima del desalojo. Posteriormente triunfaría en la pequeña pantalla con la serie Nip/Tuck: a golpe de bisturí.

4/10
Lazos de muerte

1997 | The Maker

Josh es un joven rebelde que vive con su familia adoptiva. Sus verdaderos padres fallecieron en un accidente de coche cuando él era muy pequeño. Debido a su personalidad conflictiva, Josh se rodea de algunos amigos con los que comete algunos pequeños robos. Tiene un hermano llamado Walter, de quien no sabe nada desde hace mucho tiempo. Justo el día de su 18 cumpleaños, Walter aparece. Josh se ve irremediablemente atraído por la personalidad y el estilo de vida de su hermano, que se dedica a realizar peligrosas estafas. Juntos iniciarán una serie de aventuras que conducirán a Josh a descubrir toda la verdad sobre la muerte de sus padres. Un atractivo thriller que cuenta con un brillante reparto, encabezado por el eficaz Matthew Modine. La acción es constante y engancha al espectador desde el principio.

4/10
Idolos, mentiras y Rock & Roll

1997 | Telling Lies in America

Para el joven Karchy Jones los días se parecen muchos unos a otros. Hasta que, gracias al naciente rock and roll, traba amistad con un popular disk-jockey que le anima a entrar en el mundo de la música. Allí descubre, que tras una fachada de luces de neón, la mentira y la ambición mueven a muchos. Este drama de iniciación juvenil, con buena música, está protagonizado por Brad Renfro, protagonista de El cliente y Sleepers.

4/10
La desaparición de Finbar Flynn

1996 | The Disappearance of Finbar

Finbar era un joven de suburbio de una población irlandesa, cuyos amigos creían que tenía madera de futbolista. Pero un día simplemente desapareció. Pasado el tiempo su amigo Danny va a intentar dar con él, peripecia que le lleva hasta Escandinavia, a los hermosos parajes de Laponia.Curiosa película sobre la amistad, con fotografía de Eduardo Serra de hipnótica belleza. Hay poesía y aventura, pero a la vez un subrayado de lo desnortados que están los protagonistas, con importantes carencias afectivas.

5/10
Michael Collins

1996 | Michael Collins

El irlandés Neil Jordan escribe y dirige un film que había anhelado hacer durante años. Un cuadro de la independencia de su país, a través de los rasgos y motivaciones del carismático líder Michael Collins. La película describe sus actuaciones, desde el levantamiento de Pascua de 1916 hasta su muerte en atentado terrorista, en 1922, en circunstancias no aclaradas. Jordan fustiga sin contemplaciones el dominio británico sobre la isla, de modo que los atentados promovidos por Collins se presentan como la única manera de obtener la independencia. Sin ahorrar crudeza al mostrar estas acciones violentas, el director las rodea de un aura romántica, al estar dirigidas sobre todo hacia las fuerzas de ocupación, y porque se contraponen con las duras represalias de los ingleses, como la matanza del estadio, una de las secuencias mejor resueltas del film, de gran belleza plástica. Jordan da con la estructura narrativa idónea. Marca con precisión los avatares históricos, como señales en el camino, que guían el relato. Y a la vez insufla vida a los caminantes de la historia: Michael Collins, generoso y legendario (magnífico Liam Neeson, premiado en el Festival de Venecia); Eamon de Valera (Alan Rickman), primer presidente irlandés, político y al que se presenta como envidioso del carisma de Collins; Harry Boland (Aidan Quinn), cuya amistad con Collins se resiente por una disputa amorosa y diferencias políticas; Ned Broy (Stephen Rea), espía en campo británico; Kity Tiernan (Julia Roberts), con el corazón dividido entre Boland y Collins... La humanidad y señas de identidad de los personajes enriquecen la narración, evitando que caiga en la fría exposición de hechos. Afirma el director que su película es "simplemente, una lección de historia". Pero es inevitable plantearse si es posible un cine histórico. ¿Hasta dónde ha de sujetarse a los hechos ciertos conocidos? ¿Con qué margen se cuenta para la conjetura? Jordan, además de tomar partido por la causa irlandesa, carga las tintas en la utilización política de Collins por De Valera en las negociaciones con los ingleses, y arroja la duda sobre la posible implicación del presidente en el asesinato de Collins. El director narra una epopeya, y todos los elementos del film apuntan en tal dirección. Pero la puesta en escena, prodigiosa, conjuga a la perfección drama intimista con acción. Los movimientos de masas están perfectamente coreografiados, el suspense de la entrada en una fortaleza inglesa es sobrecogedor; y a la vez, está la soledad del héroe, sus dudas, bien reflejadas en imágenes. La fotografía de Chris Menges da un maravilloso y realista aire de época, gracias a una rica paleta de grises, azules, verdes y marrones; la partitura de Elliot Goldenthal contribuye al aire épico. La narración en montaje paralelo de algunas escenas —una serie de atentados nocturnos, el asesinato de Collins— son de un vigor formidable. El León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia 1996 está plenamente justificado.

7/10
La Biblia: Sansón y Dalila

1996 | Samson and Delilah | Serie TV

En un momento de la historia en que los filisteos oprimían a los israelitas, un ángel se apareció a Manoa y le avisó de que el hijo que tendría liberaría a los oprimidos israelitas, pero que el muchacho debía cumplir la condición de no cortarse el pelo. El joven creció y se convirtió en un hombre musculoso y fornido, con una fuerza  capaz de matar a un león con sus propias manos. Dicha fuerza provenía de su largo cabello. Poco después conoció a Dalila, la cual le seduce por orden de sus enemigos, con el objetivo de que le desvele el secreto de su poder. Sansón se muestra reticente pero acaba confesándoselo, por lo que los filisteos le cortan el pelo y le sacan los ojos, haciéndole prisionero en Gaza. Atractivo capítulo de "La Biblia", aclamada serie de televisión que cuenta en esta ocasión con actores de la talla de Dennis Hopper, Paul Freeman o Elizabeth Hurley, ésta última en el papel de la sensual Dalila.

5/10

Últimos tráilers y vídeos