IMG-LOGO

Biografía

Hayden Christensen

Hayden Christensen

39 años

Hayden Christensen

Nació el 19 de Abril de 1981 en Vancouver, British Columbia, Canadá
Filmografía
Little Italy

2018 | Little Italy

Numb, at the Edge of the End

2017 | Numb, at the Edge of the End

El último disparo

2017 | First Kill

90 minutos en el cielo

2015 | 90 Minutes in Heaven

Película basada en hechos reales, acerca de un tipo que durante hora y media, tras un accidente de automóvil, carecía de pulso y fue dado por muerto. Sin embargo, tras una oración antes del traslado del cadáver, vuelve a la vida y asegura que ha estado en el cielo, lugar en el que le habría gustado seguir. Es uno de estos dramas bienintencionados, que invita a pensar en la vida eterna, pero al que le falta gancho. Protagoniza el otrora Anakin Skywalker Hayden Christensen.

5/10
Atraco americano

2014 | American Heist

Una pareja de hermanos en su busca desesperada por conseguir dinero se une a una banda de atracadores que pretende robar el banco más importante de la ciudad de San Luis. El buen reparto es lo mejor de este entretenido thriller de acción dirigido por el armenio Sarik Andreasyan.

4/10
Desterrado

2014 | Outcast

El anciano emperador de China decide legar  el trono a su hijo menor, Zhao, joven de catorce años de buen corazón y amante de la paz. Pero eso será visto con odio por el sanguinario hijo mayor, Shing, que no duda en asesinar a su padre y salir en busca de su hermano pequeño que ha huido en busca de ayuda con la princesa Lian. En su periplo tendrán la suerte de toparse con un inesperado protector, Jacob, un cruzado cristiano que ha llegado a esas lejanas tierras para enterrar su sangriento pasado. Tras cuatro años desparecido de las pantallas Hayden Christensen (Ladrones) regresa protagonizando esta película de aventuras y acción, ambientada en la época medieval. El resultado es limitado, pero entretenido y su personaje resulta interesante: un cruzado que ha vertido mucha sangre y que ha quedado tocado por el horror de la muerte se exilia a tierras lejanas en busca del olvido. Cuando su conciencia le niega la redención ante lo que ha hecho lo fácil es deslizarse por el derrotero de la droga –opio, en este caso–, pero inesperadamente se le brinda el modo de devolver bien por mal. Qué duda cabe que el film tiene su claro mensaje en contra del fanatismo religioso –“nadie conoce la voluntad de Dios, y cuando los hombres fingen conocerla, acaba en sangre”, dice Jacob–, pero el tono adoptado por el debutante director Nick Powell, habitual especialista en películas de acción, no es aleccionador ni cínico, sino optimista respecto al corazón humano, capaz de albergar heroísmo y sacrificio. Por lo demás, estamos ante una película fácilmente olvidable, con claras limitaciones. El guión arranca con interés y las relaciones entre personajes empiezan a desplegarse pausadamente –Jacob y el joven príncipe, éste y la niña rescatada, Jacob y la princesa–, pero a medida que avanza la trama todo se va volviendo simple, y las escenas de acción –eficazmente rodadas– se hacen casi omnipresentes hasta desencadenar en un final precipitado, liviano. Y empieza a ser un lugar común que Nicolas Cage sea el rey de la mueca, repitiendo personajes excéntricos y pasados de vueltas.

4/10
Vanishing on 7th Street

2011 | Vanishing on 7th Street

Ladrones

2010 | Takers

Cinco amiguetes consiguen mantener una vida de grandes lujos, coches caros y muchos gastos a base de los sustanciosos botines de sus atracos a bancos. Siempre han planificado al milímetro sus golpes, de modo que hasta el momento no les han detenido. El único “percance” es que años atrás atraparon a Ghost, un viejo compañero, que tras cumplir su condena sale de la cárcel. Éste tiene información sobre un furgón que transporta una gran cantidad de dinero y les propone a sus antiguos compañeros dar un golpe. Mientras, Jack Welles, un violento policía que ha sacrificado su vida personal para imponer la justicia, se propone atrapar a la banda, cueste lo que cueste. Estamos ante otra típica cinta más de policías y ladrones. El desconocido cineasta John Luessenhop, que hasta ahora sólo tenía en su haber Prisión sin ley, del año 2000, coescribe y dirige esta actualización de clásicos del género como La jungla de asfalto. Los personajes son clichés, el esquema recuerda al de cualquier otra película del género, y el guión no tiene demasiada complicaciones. La trama es hueca, salvo por alguna pequeña nota sobre la corrupción, la lealtad y la traición. Sin embargo, el tal Luessenhop ha reclutado a actores lo suficientemente solventes, entre los que se debe mencionar a Matt Dillon –muy creíble como duro policía– y Paul Walker, que logra que el público empatice con su amoral personaje. Las actrices principales, Zoe Saldana y Marianne Jean-Baptiste, pese a su buen hacer, apenas tienen cancha. El ritmo es dinámico, y técnicamente es un film impecable. Los tiroteos y persecuciones están bien rodados, en un estilo que quiere recordar –las comparaciones son odiosas– a películas de Michael Mann tipo Heat.

5/10
New York, I Love You

2009 | New York, I Love You

Película homenaje a la ciudad de Nueva York, concebida por el mismo artífice de Paris, je t'aime, el productor Emmanuel Benbihy. Consta de once segmentos, dirigidos por diez directores distintos, y el gran logro con respecto al precedente –pues se conserva la idea de una buena 'plantilla' de actores y directores– es una maravillosa unidad, podría llegar uno a creer que la película completa ha contado con una sola persona dirigiendo, en la línea de películas corales como Magnolia. Puede cambiar el momento del día -mañana, noche-, el marco geográfico, los personajes, pero hay un algo, el alma podríamos decir, que da prodigiosas vida y cohesión al conjunto. Lo que no quita para que haya pasajes sencillamente memorables, frente a otros más ligeros, a veces pequeñas bromas, pero siempre insertadas con inteligencia.   Entre las pequeñas historias sobresalen tres: la de Shekhar Kapur, de aire mágico, sobre una anciana cantante de ópera dispuesta a suicidarse en el hotel que se alojó antaño, con maravillosas interpretaciones de Shia LaBeouf, Julie Christie y John Hurt; la de Fatih Akin sobre un pintor, Ugur Yücel, fascinado con una joven oriental, Shi Qi; y la de Joshua Marston, con soberbios trabajos de Eli Wallach y Cloris Lechman, que dan vida a un matrimonio cascarrabias pero profundamente enamorados tras más de 60 años casados. Pero tienen también interés por supuesto las de Jiang Wen –un juego entre ladrones, Andy García y Hayden Christensen–, Mira Nair –la relación entre una judía a punto de casarse, Natalie Portman, y el hindú propietario de una tienda compuesto por Irffan Khan–, Shunji Iwai –la singular relación telefónica entre un compositor de bandas sonoras de anime, Orlando Bloom, y su productora, Christina Ricci–, Yvan Attal –que tiene dos historias, la de dos curiosos intentos de ligue, Ethan Hawke con Maggie Q, y Chris Cooper con Robin Wright Penn–, Brett Ratner –el baile de graduación de una chica en silla de ruedas, que involucra a James Caan, Anton Yelchin y Olivia Thirlby–, Allen Hugues –dos amantes ocasionales, Drea de Mateo y Bradley Cooper, van a reencontrarse– y Natalie Portman –un tipo, Carlos Acosta, pasea por Central Park con una niña–. El motivo amoroso está presente en las tramas, hay sorpresas y giros ingeniosos, y llama la atención como se inserta el tema de la sexualidad omnipresente en la sociedad actual, pues en muchas, aunque haya algún apunte grosero, hay una cierta crítica indirecta a este hecho. Resulta muy inteligente además el uso de un personaje con una cámara de vídeo, cuya presencia cobra sentido al final del film de un modo muy original y bello, broche perfecto a una gran película.

7/10
Jumper

2008 | Jumper

David Rice es un jovenzuelo con un increíble don: puede teletransportarse a donde quiera... dentro de ciertos límites. El descubrimiento de tal habilidad, justo en el preciso instante en que le está humillando un matón de instituto delante de Millie, la chiquita que le hace tilín, le permite tomar una insólita decisión: desaparecer. Y es que su vida siempre ha sido bastante desgraciada: su madre le abandonó cuando era un crío de cinco años, y su padre desde entonces no levanta cabeza, es un cafre siempre pegado a su "birra". De modo que, una vez dominado su "talento", deja su hogar y se dedica a robar bancos para tener capital, y básicamente vive de un modo frívolo e insustancial, logrando todo lo que el dinero pone a su alcance, y ligando con las chicas guapas que se ponen a tiro. Pero claro, esto no le llena, y acabará intentando volver a los lugares de su infancia que echa de menos, incluida la mujer de sus sueños. Lo que no sabe es que por el universo mundo hay más "jumpers" (saltadores) como él, y que hay unos tipos muy malotes, los "paladines", que hacen todo lo que está en su mano para liquidarlos. Los lidera un tal Roland, el más letal de todos. Entretenido título juvenil, basado en una novela de Steven Gould. Entre el equipo de guionistas figura un especialista en el fantástico, David S. Goyer, y tras la cámara está Doug Liman, que mostró cierta maña en el cine de acción con el primer film de la saga Bourne. Hay que subrayar en el haber de la película su ritmo endiablado, y los espectaculares efectos especiales de "salto", que conducen al espectador de un punto exótico a otro del planeta con frenética celeridad. Quizá no haya que buscar tres pies al gato, ante un film cuyo propósito principal, a semejanza de la reciente Transformers, es la pura diversión, proporcionada con muchas dosis de acción y abundante sentido del humor, con bromas a costa de los cómics de superhéroes. Pero siempre tiene interés rascar un poco en un film de este tipo, que a veces es un interesante espejo de elementos dominantes en la sociedad contemporánea. El enfoque del superhéroe con poderes especiales encaja con una mentalidad actual, caracterizada por la cortedad de miras. Frente a superhéroes de fuerte clasicismo, como Supermán o Spiderman, que parecían tener muy claro que "todo gran don conlleva una gran responsabilidad", y que frente a tentaciones de diverso género de utilizar sus habilidades en propio provecho, acababan sirviendo a sus semejantes abnegadamente, el David de este film se caracteriza por su individualismo y su soledad, que le conducen a pensar poco en los que tiene cerca, por ejemplo en su padre; resulta a este respecto muy significativa la breve escena en que David ve en televisión las inundaciones de Nueva Orléans, con gente sufriendo porque ha perdido su hogar, mientras él prefiere salir de marcha haciendo una "escapadita" a Londres. Tan es así que podríamos decir que Hayden Christensen parece haberse convertido en referente del héroe de nuevo cuño, bastante más voluble que los de antaño. Le pasaba a su Anakin Skywalker de la segunda trilogía de La guerra de las galaxias, en que su personaje se dejaba llevar por sus impulsos inmediatos, su amor por Amidala; y le pasa aquí, donde lo único que le salir de sí mismo es su amor por Millie. También es sintomático de superficialidad la explicación de por qué los paladines están tan empeñados en eliminar a los jumpers. La cosa se identifica con el fanatismo religioso; de modo bastante elemental se equipara a los paladines con la inquisición y las cazas de brujas, que considerarían herético que los jumpers puedan estar "en todas partes", una prerrogativa divina. Resulta un poquito risible que tal sea su motivación, máxime cuando ellos, en su implacable persecución, acaban también apropiándose del herético don. En un film como el que nos ocupa nadie debería esperar interpretaciones "a lo Shakespeare". Samuel L. Jackson parece pasárselo en grande con nuevo peinado y otro personaje friqui que añadir a su amplia galería. Sorprende gratamente Jamie Bell con su marcado acento británico y su "jumper" ya muy pasado de rosca. La presencia de Diane Lane resulta anecdótica, mientras que Hayden Christensen y Rachel Bilson dan el tipo deseable de parejita guaperas.

6/10
Despierto

2007 | Awake

La publicidad de esta película advierte que "narra un terrible suceso quirúrgico conocido como 'percepción intraoperatoria'. No es recomendable para aquellas personas que vayan a ser intervenidas quirúrgicamente en breve". Y la advertencia, ciertamente, es adecuada, porque el film hace referencia al hecho de permanecer sensible y despierto ("awake"), aunque totalmente paralizado, durante una operación a corazón abierto, lo cual no es muy agradable que se diga. Clay Beresford (Hayden Christensen) es un joven multimillonario que ha heredado el imperio empresarial de su padre. Vive con su madre (Lena Olin), una mujer de negocios que preside su familia y sus empresas con mano firme. Pero la salud de Clay es frágil, pues debido a una dolencia de corazón necesita un transplante cuanto antes si quiere salvar la vida. Las desavenencias con su madre se ponen de manifiesto cuando Clay decide que le operará su gran amigo el Dr. Harper (Terrence Howard), mientras que su madre desprecia a ese "medicucho" y exige para él al mejor cirujano. Para colmo, ella no sabe nada de la relación amorosa de su hijo con Sam (Jessica Alba), la secretaria de su madre, una relación que es seria hasta el punto de que la noche en que le anuncian a Clay que hay un corazón disponible, éste decide no esperar más y casarse con ella. El británico Joby Harold debuta en el cine con esta inquietante película de difícil catalogación. No es propiamente un thriller, ni una película de terror o intriga dramática, sin embargo tiene mucho de todos esos géneros, y también elementos fantásticos e incluso si se quiere también unas gotitas de gore (los gritos del paciente cuando le abren el esternón no son muy agradables). Y hay que reconocerle a Harold que no se ha conformado con alargar simplemente un planteamiento más o menos desasosegante, en donde se pueden ver las influencias de Ghost y de un mítico episodio hospitalario de Alfred Hitchcock presenta, sino que el guión –también escrito por él– ofrece dos o tres giros sorprendentes, quizá algo rebuscados pero en general bien urdidos y coherentes con la trama, que llevan el argumento hacia la vertiente criminal y ayudan a que el interés no decaiga por completo. El reparto está correcto. 

4/10
Aprendiz de caballero

2007 | Virgin Territory

Siglo XIV. Lorenzo de Lamberti, un joven pícaro perseguido por Gerbino de la Ratta, un noble al que ha agraviado, finge ser sordomudo para que le acojan las monjas de un convento. Allí, ejerce como jardinero, al tiempo que encandila a las religiosas más jóvenes. También se oculta en el mismo lugar Pampinea Anastagi, una rica heredera cuyos padres murieron como consecuencia de la peste negra que asoló Florencia. Pampinea también ha huido de De la Ratta, que ha confiscado todos sus bienes para cobrarse la deuda que contrajo con el padre de la muchacha, y que pretende casarse con ella. David Leland (Amores en tiempos de guerra) dirige y escribe esta fallida comedia, inspirada libremente en las historias que componen ‘El Decameron’ de Giovanni Bocaccio, que en su momento fue adaptado nada menos que por Pier Paolo Passolini. Por desgracia, el tal Leland no tiene ni de lejos el talento del cineasta italiano, ni su sentido del humor, por lo que la comparación sería bastante odiosa. Se limita al humor soez, a las secuencias irreverentes y a situaciones absurdas muy subidas de tono, como en las peores películas españolas de la transición, o las comedietas eróticas italianas de los 70. Los diálogos son torpes, muchas veces se nota que son una excusa para el exhibicionismo de las actrices. Poco puede hacer el reparto para dotar de credibilidad a sus acartonados personajes, pero se salva parcialmente Tim Roth, que tiene una gran habilidad para componer a malvados, como demostró en Rob Roy. La pasión de un rebelde.

2/10
Factory Girl

2006 | Factory Girl

Biografía de Edie Sedgwick, musa de Andy Warhol, fallecida prematuramente por una sobredosis de barbitúricos, en 1971, cuando tenía 28 años. Sedgwick pertenecía a una familia de clase alta. Aunque se convirtió en la favorita de Warhol, éste acabó renegando de ella. La película muestra el ambiente depravado y vacío de la llamada The Factory, una especie de empresa creada por el excéntrico artista, bajo la cual rodaba sus películas y creó su propio personaje. La protagonista está interpretada por la joven Sienna Miller (Stardust), que se pone a las órdenes de George Hickenlooper (La gran rueda del poder). El músico Bob Dylan -que estuvo relacionado con la propia Sedgwick- exigió que no se le nombrara en el film como estaba previsto.

4/10
La venganza de los Sith

2005 | Star Wars: Episode III - Revenge of the Sith

En 1977, una siniestra presencia abrumaba a los cinéfilos desde la pantalla, acompañada del fuerte sonido de su respiración, en La guerra de las galaxias. Casi tres décadas después, por fin se desvela cómo alguien tan prometedor como Anakin Skywalker, cuya infancia y adolescencia se han contado en los episodios I y II, se transforma en el malvado Darth Vader. La acción comienza tres años después de las Guerras Clon, cuyo inicio se narró en El ataque de los clones. Resulta que un miembro del senado, el canciller Palpatine, ha sido aparentemente secuestrado por el Conde Dooku y el general Grievous, líderes del ejército de androides separatista que se enfrenta a los caballeros jedi. Pero Obi-Wan y su fiel discípulo Anakin acuden al rescate. Agradecido, Palpatine se hace amigo del joven Anakin, con quien mantiene profundas conversaciones sobre las supuestas ventajas del lado oscuro de la fuerza. Finalmente, Palpatine nombra a Anakin representante del senado galáctico en el Consejo de los Jedi. A éstos, Anakin no les ha contado que su adorada Padme Amidala, por quien haría cualquier cosa, está a punto de dar a luz. El joven jedi ignora que se ha convertido en una pieza fundamental en los planes de Palpatine, que ha puesto en marcha una conjura para acabar con la democracia galáctica. Un puente entre dos mundos, que ata los filmes originales con los nuevos, última pieza del rompecabezas galáctico que aunque no depara ninguna sorpresa, aclara por fin las dudas que han quedado en el aire hasta el momento. Si los dos episodios anteriores, aunque vistosos, decepcionaron a los apasionados de la saga, George Lucas recupera el equilibrio de la fuerza y se reconcilia finalmente con ellos en un episodio que restablece el nivel, ofrece grandes dosis de espectacularidad acompañada de un ritmo trepidante y ata con mayor o menor habilidad todos los cabos sueltos de las películas anteriores. Entre los numerosos hallazgos de esta entrega, destaca el vistoso arranque, con una batalla de naves que deja muy atrás a las de las películas clásicas por la complejidad de los modernos efectos especiales. El enfrentamiento entre Anakin y Grievous es una de las mejores secuencias de acción de la serie. Sin duda, la tensión dramática ha ido "in crescendo", y estamos ante el episodio más oscuro de la nueva trilogía, y el único de toda la serie calificado para mayores de 13 años en Estados Unidos. Como bien saben los seguidores, se trata de una tragedia que narra el triste destino final de Anakin. “Estamos ante la primera película verdaderamente adulta de toda la saga”, ha llegado a decir el productor Rick McCallum, que asegura que “todos los que han tenido la paciencia suficiente para llegar hasta aquí se darán cuenta de que ha valido la pena”. Pocas incorporaciones en el reparto, salvo en el caso de Keisha Castle-Hughes, en su breve interpretación de Apailana, la nueva reina de Naboo. Los ya conocidos, como Natalie Portman, Hayden Christensen, Ewan McGregor o Samuel L. Jackson cumplen, aunque el punto fuerte del film no son las grandes interpretaciones actorales ni los diálogos, sino las vistosas secuencias de acción y efectos especiales. Todos los planos cuentan con algún que otro retoque, y existen personajes creados digitalmente, como el citado general Grievous. De hecho, todo el rodaje con los actores concluyo en 53 días, pero hubo que esperar más de año y medio para que terminara la compleja postproducción, con el añadido de efectos.

7/10
El precio de la verdad

2003 | Shattered Glass

El paso de caballero jedi a periodista de éxito podría habérsele atragantado al joven Hayden Christensen, el que fuera hace años Anakin Skywalker en El ataque de los clones. Pero la emergente estrella ha pasado la prueba dramática con creces. Aquí su papel tiene también un lado oscuro, aunque ahora es tan real como la vida misma. Stephen Glass es un periodista de la prestigiosa revista norteamericana The New Republic. Sus artículos demuestran que es un reportero de raza, con un sexto sentido para extraer la noticia a pie de calle, un maestro del olfato para estar en el sitio justo en el momento preciso y que luego tiene el talento crear opinión entre los lectores. Sin embargo, su artículo “El paraíso del Hacker” causa un escándalo en el The New Republic cuando un periódico de la competencia acusa a Glass de mentiroso y Chuck Lane –un compañero recién ascendido a director– se ve en la tesitura de confiar en la honradez de Glass o perder el apoyo de todo su equipo. El debutante Billy Ray evita cualquier “originalidad” tanto de forma como de contenido que desvirtúe esta sólida película, basada en hechos reales. El metraje discurre de modo lineal, prácticamente sin sorpresas. Y justamente ahí radica su fuerza, en su planteamiento sin fisuras, en su mirada digna –y por eso, ética– al mundo del periodismo, algo extensible también a cualquier otra actividad de los seres humanos. Y tanto Hayden Christensen como Peter Sarsgaard dan la talla con creces.

6/10
El ataque de los clones

2002 | Star Wars: Episode II - Attack of the Clones

Anakin Skywalker está ya crecidito. Diez años han pasado desde que corriera la célebre carrera de vainas, período durante el cual ha sido adiestrado en el manejo de la fuerza por su maestro, el caballero jedi Obi-Wan Kenobi. La fuerza es poderosa en el joven Anakin, pero a la vez se nota en él una buena dosis de rebeldía. Esto se hace patente cuando debe perseguir a un misterioso personaje que atenta contra Padmé Amidala, momento en el que arriesga con valor, pero alocadamente, su vida. Para colmo, su reencuentro con Padmé toca su corazoncito. El chico se enamora perdidamente, a pesar de que los caballeros jedi deben permanecer célibes, para servir mejor al lado luminoso de la fuerza. Las amenazas de grupos separatistas están poniendo a la galaxia y su república al borde del colapso. Intrigas en el Senado, donde Padmé defiende la causa de la paz, parecen hacer inevitable la confrontación. Mientras Obi-Wan investiga una oscura trama, que está llevando a la creación de un poderoso ejército de clones, Anakin se convierte en guardaespaldas (y en algo más, el muy pillín) de Amidala. La amenaza fantasma fue uno de los filmes más esperados de los últimos tiempos. No en vano, se trataba de retomar una de las sagas míticas de la historia del cine. Por ello, por las expectativas, aunque el resultado no fue perfecto, a George Lucas se le perdonó la cosa. Pero no podía fallar una segunda vez. El cineasta lo sabía, y por ello se ha esforzado con un film más movidito y complejo, con muchísimos guiños a los incondicionales de La guerra de las galaxias. Donde vemos a Anakin deslizarse poco a poco por las oscuridades de la fuerza, conocemos un poco más del emblemático Boba Fett, y vemos a Jar Jar Binks retirado a un discreto segundo, e incluso tercer plano. Lucas hasta se arriesga con una historia de amor, a la que sólo se puede reprochar el despiste del consejo jedi, incapaces de darse cuenta de que Anakin bebe los vientos por Amidala. Y vemos en acción a los moradores de las arenas, en una escena de destrucción que tendrá su imagen reflejada en el conocido Episodio IV, ahora rebautizado como Una nueva esperanza. Por cierto que la entrada en un bareto también retrotrae a la escena del saloon de la primera película de la saga.

6/10
La casa de mi vida

2001 | Life As A House

Las cosas no le van bien a George Monroe. Vive solo en una casa destartalada y cochambrosa, acaba de perder el trabajo y para colmo ha recibido la noticia de que su salud está muy debilitada. Su ex mujer Robin se ha casado con otro hombre, y su hijo Sam es un colgado adolescente, totalmente desnortado y que se dedica a drogarse y hacer la vida imposible a su madre. Pero George va a llevar a cabo el plan que se había propuesto hacía mucho tiempo: construir una casa nueva con sus propias manos. El sueño de todo americano. La casa como símbolo de la propia existencia... El director Irwin Winkler ha dedicado toda su vida a la producción cinematográfica, y sus películas han cosechado un total de 12 Oscar de entre 45 nominaciones. Se ve que el tipo tiene ojo. La casa de mi vida es su quinta película como director y en ella ofrece una comedia dramática muy apañada. Reúne en ella a un reparto envidiable –todos ellos perfectos–, liderado por un Kevin Kline que aporta toda su simpatía a un personaje tan singular como la vida que se desarrolla en torno a su choza. Anda que no es rarito su hijo, y la joven “lolita” de la casa de al lado, y la patética madre de ésta, y el otro vecino... Pero todo puede enderezarse si se pone esfuerzo, constancia y unidad en un empeño común. Incluso puede caber un final a lo Capra para redondear la faena. Estos americanos...

6/10
Las vírgenes suicidas

1999 | The Virgin Suicides

Las cuatro hermanas Lisbon son unas jovencitas guapísimas, que viven bajo la tutela de unos padres muy estrictos. Su belleza provoca fascinación entre los adolescentes de su barrio, que hacen todo lo posible para salir con ellas. ¿Suena a típico film de adolescentes? Pues no, la película es una mezcla de comedia negra y nostálgica, que mira a la adolescencia sin ira, consiguiendo una rara belleza. Interesante debut en la dirección de Sofia Coppola, hija del legendario Francis Ford Coppola, masacrada por la crítica cuando hizo de hija de Michael Corleone en El padrino III. La chica apunta maneras tras la cámara. Sofia no tiene recato en hablar de su padre como “un profesor muy bueno. Hemos hablado de cómo se escriben los guiones, de los actores, de la preparación de una escena.” Le gustó la idea de “amor obsesivo” de la novela original, y de “cómo habla de cosas que se han ido ya, sea una época, una persona o la inocencia.” En el reparto hay un buen ramillete de buenos y jóvenes actores, como Kirsten Dunst y Josh Hartnett.

6/10
En la boca del miedo

1995 | In the Mouth of Madness

Un detective de una agencia de seguros, especialista en el descubrimiento de fraudes, investiga la súbita desaparición de un escritor de bets-sellers de terror, cliente de su compañía. Sus investigaciones le llevan a una curiosa situación, en la que él mismo se convierte en personaje del último libro del novelista. John Carpenter, veterano en el cine de terror (La cosa) dirige eficientemente este apañado film, que sin duda apasionará a los amantes del género. Una trama bien planteada, alucinantes sucesos y buenas interpretaciones a cagro de Sam Neill, Julie Carmen y Jürgen Prochnow, consiguen manterner al espectador en vilo durante toda la película.

4/10

Últimos tráilers y vídeos