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Biografía

John G. Avildsen

John G. Avildsen

81 años ()

John G. Avildsen

Nació el 21 de Diciembre de 1935 en Oak Park, Illinois, EE.UU.
Falleció el 16 de Junio de 2017 en Los Ángeles, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Espíritu de superación

12 Junio 2006

Se especializó en tratar la superación personal, y la lucha por los propios sueños, y aunque los aficionados al cine recuerdan sobre todo sus films “Rocky” y “Karate Kid”, cuenta con una sólida filmografía, que incluye títulos tan interesantes como “Joe, ciudadano americano” y “Salvad al tigre”. El realizador John G. Avildsen falleció a los 81 años por cáncer de páncreas, en un hospital de Los Ángeles, el 16 de junio de 2017. Así lo ha confirmado Anthony, uno de sus hijos.

 

Nacido en Oak Park, suburbio de Chicago, el 21 de diciembre de 1935, John Guilbert Avildsen (pocos cinéfilos conocen el significado de la G.) trató de poner en marcha su propia agencia de publicidad. Pero no tuvo suerte en este área, por lo que probó fortuna en el cine. Primero trabajó en el departamento de producción, antes de ejercer como ayudante de realización con el legendario Otto Preminger, que le enseñó los rudimentos del oficio, en La noche deseada.

Convencido al fin de que su futuro estaba en la industria del cine, se graduó en realización por la Universidad de Nueva York. Tras su ópera prima como realizador, el olvidado drama Turn on to Love, la discreta comedia Desmadre en la escuela, y el interesante thriller Joe, se consagra definitivamente con Salvad al tigre (1973), intensa crítica a los puntos oscuros del sistema, que hablaba del desencanto de los 70, y la crisis de los valores familiares. Por su trabajo como ejecutivo que se daba cuenta de que la única forma de salvar su empresa de ropa, pasaba por incendiar una planta de las instalaciones para cobrar el seguro, el veterano Jack Lemmon obtuvo un merecidísimo Oscar al mejor actor.

Tras la ligera comedia Un caradura simpático, con Burt Reynolds, los productores Irwin Winkler y Robert Chartoff le llamaron entusiasmados con el guión que les había enviado un desconocido llamado Sylvester Stallone, que se había basado en su propia vida para perfilar la historia de un italoamericano humilde decidido a triunfar como púgil que tiene la oportunidad enfrentarse al campeón del mundo de los pesos pesados cuando el que iba a ser el próximo oponente de éste se rompe la mano. Tras aceptar el proyecto, se cambió el título previsto en primer momento, Paradise Alley, por Rocky, y se reclutó al propio Stallone como protagonista. John G. Avildsen se lució como realizador porque logró ocultar que tenía un presupuesto muy bajo, con métodos como rodar al revés el combate final, porque costaba menos eliminar el maquillaje que marcaba los efectos del combate, que ir añadiéndolo. En esa secuencia se puede apreciar que contaba con más extras como público en los últimos minutos que en los primeros. Para la ya clásica secuencia en la que el protagonista se entrena subiendo las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia, utilizó por primera vez el sistema Garrett Brown’s Steadycam, mediante el que la cámara va sujeta a un sistema de suspensión isoelástica.

Desde su lanzamiento, el film se convirtió en un enorme éxito de público, y el tema principal de la banda sonora de Bill Conti, “Gonna Fly Now” encabezó durante varias semanas las listas de éxito. “Avildsen encaja muy bien al personaje en su entorno urbano, donde gente corriente lucha por sus ilusiones”, comentó Roger Ebert, de Chicago Sun Times, que dio al film la máxima puntuación. “Nadie ha hecho más que Rocky por la imagen de Filadelfia desde Benjamin Franklin”, declaró Dick Doran, director de comercio de la ciudad. “Me hubiera gustado dirigir esa película”, confesó el legendario realizador Frank Capra, ilustre representante de la comunidad italoamericana.

La Academia le concedió diez candidaturas para los Oscar, triunfando en tres, montaje, película y director, para el propio Avildsen. Se diría que su carrera estaba en la cima, y que podría haber tenido mejor fortuna a partir de ese momento, pero el éxito se le subió a la cabeza. Por esta razón fue despedido de su siguiente trabajo, Fiebre del sábado noche, por sus continuas exigencias a los productores, y su trato dictatorial al protagonista, John Travolta, y rechazó ocuparse de Rocky II. Quedó relegado a proyectos un tanto de segunda fila.

Se recuperó en 1984, con el tremendo éxito de otro personaje que triunfaba frente a la adversidad, en una disciplina distinta, las artes marciales, en Karate Kid (El momento de la verdad). Encumbró a Ralph Macchio, que encarnaba al protagonista, un joven que tras mudarse con su madre a una nueva ciudad sufre acoso, y a Pat Morita, el maestro que le enseñará a defenderse y a triunfar en la vida. El propio director se hizo cargo de dos secuelas, Karate Kid II, la historia continúa, y Karate Kid III, el desafío final.

Curiosamente, aceptó en 1990 volver al universo del potro italiano, con Rocky V, pues según sus declaraciones “era un guión estupendo”. Sin embargo, no logró darle fuerza a la historia, hasta el punto de que obtuvo los peores resultados en taquilla de toda la franquicia. A continuación retrató el apartheid en Sudáfrica, a través de la historia de un huérfano, en La fuerza de uno. Tras el film sobre el mundo de los rodeos 8 segundos, se despidió del cine con el subproducto de acción Inferno, protagonizado por Jean-Claude Van Damme, que empezaba a estar en horas bajas.

Divorciado de Marie Olga Maturevich, con la que había tenido dos hijos, se unió hasta 2003 a la actriz Tracy Brooks Swope, madre de otro retoño, a la que dio su papel más relevante, la madre que muere prematuramente en La fuerza de uno.

 

Oscar
1977

Ganador de 1 premio

Filmografía
Van Damme's Inferno

1999 | Inferno

Van Damme es un veterano soldado, que llega a un lugar en medio del desierto a devolver una moto a un amigo. Unos macarras le roban el vehículo y le dan una paliza. Lo que no hace ninguna gracia a nuestro musculoso héroe. John G. Avildsen, el director de Rocky firma esta cinta donde puede verse a su amigo Pat Morita (Karate Kid).

4/10
La fuerza de uno

1992 | The Power of One

El apartheid en Sudáfrica se ha convertido casi en un subgénero, con representantes ilustres como Grita libertad, de Richard Attenborough; Un mundo aparte, de Chris Menges; y Una árida estación blanca, de Euzhan Palcy. En ellos, se abordaba la evolución de la amistad entre una familia blanca y otra negra, una vez que la primera conoce las terribles vejaciones que sufre la segunda. John G. Avildsen (Rocky, Karate Kid), ha elegido un enfoque distinto a partir de la novela de Bryce Courtenay "La potencia de uno". El film retrata la vida de un muchacho inglés en la Sudáfrica de los años 30, desde su nacimiento hasta la mayoría de edad. Se muestra así un aspecto poco conocido de la vida de este país: la curiosa segregación existente dentro de los propios blancos, entre los afrikaners –descendientes de franceses, holandeses y alemanes, que constituyen la clase dirigente– y los ingleses. La vida de P.K., huérfano desde los 7 años, no es fácil. Sin complacencias, y hasta con cierta crudeza en el tratamiento de la violencia, Avildsen fija su atención en las desgracias que le acaecen y en los amigos que le ayudan a sobrellevarlas. Para ello imprime al relato un tono dickensiano, donde se asoman diversos personajes: el hechicero que ayuda a P.K. a encontrar el valor; un alemán (Armin Mueller-Stahl) muy alejado de las ideas nazis en que se mueven los compañeros de internado; un negro (Morgan Freeman) que le enseña a boxear; el director de su college (John Gielgud); y María, su primer amor. Tampoco faltan los villanos, aunque sus rasgos están más desdibujados. En ese contexto bien definido se hace un canto a lo que da título al film: la fuerza de uno, que admite dos lecturas igualmente atractivas. La actitud decidida de una sola persona puede hacer mucho por los demás. Y la unidad de un grupo de personas en torno a un ideal que vale la pena –la integración racial– da la fuerza para sacarlo adelante. Destacan los muchachos que interpretan al protagonista en tres etapas de su vida –Brendan Deary, Guy Witcher, Stephen Dorff–, así como el magnífico elenco de actores secundarios. Estupenda la fotografía de Dean Semler y la música de Hans Zimmer, inspirada en temas africanos. El film tiene momentos intensos –escenas en el internado, el concierto en el campo de prisioneros–; sin embargo, se echa en falta una mayor coherencia interna –ciertas lagunas, brusquedad del final–, que de haberse cuidado podía haber convertido esta apreciable película en excelente.

6/10
Rocky V

1990 | Rocky V

En esta última película de la saga, Rocky se da cuenta de que toda la fortuna lograda durante todos sus combates, ha desaparecido en manos de su asesor financiero. Para empeorar aún más las cosas, las heridas sufridas durante su carrera como boxeador, le obligan a retirarse del ring. Rocky decide trasladarse junto con su mujer y su hijo Rocky Jr. a un barrio de las afueras en el Sur de California. Allí tendrá que luchar por recuperar a su hijo, resentido por la excesiva atención que Rocky presta a un joven boxeador, Tommy Gunn, al que entrena para convertirle en una estrella internacional. Pero todo se complica aún más cuando Tommy se enfrenta públicamente a Rocky, obligándole a luchar una vez más.

6/10
Escuela de rebeldes

1989 | Lean on Me

La historia real del director de instituto Joe Clark, que para lograr que los gamberros no molestaran a sus alumnos más aplicados, recurrió a métodos expeditivos. Protagoniza la cinta el gran Morgan Freeman.

5/10
Karate Kid III

1989 | The Karate Kid. Part III

El joven Daniel Larusso (Ralph Macchio), apodado Karate Kid, fue el flamante ganador de un torneo de karate, donde tuvo que enfrentarse al peligroso discípulo de Kreese. Entremedias, realizó un viaje a Japón acompañando a su maestro Miyaggi (Pat Morita). Allí conoció el amor y vivió de cerca la muerte. Ahora Kreese, que guarda deseos de venganza por la humillación que sufrió, le tiende una trampa. Kreese consigue que Daniel acepte defender su título de campeón de karate. Cuando le plantea su decisión a Miyaggi, tienen una fuerte discusión. Daniel ha ido contra las enseñanzas tradicionales de Miyaggi, que dicen que los conocimientos de karate nunca deben utilizarse para el lucimiento personal o para someter a los demás, sino para defender el honor y la justicia. Daniel decide buscarse otro entrenador, que resulta ser un violento y trata de borrarle las enseñanzas de Miyaggi. Por fin, Daniel comprende que ha traicionado a Miyaggi y vuelve con él. Pero el combate es inevitable. Se trata de la tercera parte de esta conocida saga, de gran éxito entre el público adolescente. Es una forma distinta de enfocar las películas de artes marciales. Los problemas y los sentimientos del protagonista tienen un lugar importante en el argumento. Tiene eficaces escenas de lucha, en las que cualquier aficionado puede verse identificado.

4/10
Happy New Year

1987 | Happy New Year

Nick y Charlie tienen un elaborado plan para robar una lujosa joyería usando una variada y alocada serie de disfraces y haciéndose pasar por ricos; pero cuando Nick se enamora de la dueña de la tienda de antigüedades de al lado, las cosas se complican. Divertido remake de la película francesa "La bonne année", dirigido por Claude Lebouch, que esta vez interpreta a uno de los protagonistas, en 1973. La versión americana cambia pocos detalles y mantiene la mayoría de los gags cómicos que dieron buen resultado en el film original. El reparto lo encabezan los actores Peter Falk (Un cadáver a los postres) y Charles Durning (El golpe).    

5/10
Karate Kid II

1986 | The Karate Kid. Part II.

Daniel Karate Kid (Ralph Macchio) ya es un virtuoso luchador que sigue los consejos de su maestro Miyaggi (Pat Morita). Nunca utiliza sus conocimientos de karate por lucimiento personal, sino por una causa justa e inevitable. Miyaggi está triste porque le llega la noticia de que su padre está muy enfermo. Convence a Daniel para que le acompañe a Japón, con el fin de ver a su padre antes de que muera. Pero una vez allí, las complicaciones buscan a Daniel. Un grupo de malvados está sembrando el pánico, utilizando las técnicas de lucha para extorsionar a los desfavorecidos. Daniel no puede quedarse de brazos cruzados ante esta injusticia, y decide enfrentarse a ellos con la ayuda de su maestro. A la vez, conoce a una bonita chica del país, y enseguida queda prendado de ella. Pronto Daniel se da cuenta de que la situación en la que está involucrado no es una competición, sino una lucha a vida o muerte. Segunda parte de la conocida saga. La primera tuvo un gran éxito entre el público adolescente, y significó una forma distinta y cercana de ver las películas de artes marciales. Es entretenida de principio a fin. Cuenta con emocionantes escenas de acción y lucha, en las que se tiene en cuenta el honor y la justicia de los luchadores.

4/10
Karate Kid

1984 | The Karate Kid

Primera entrega de lo que, debido a su éxito, constituiría después una larga saga. Nos narra las aventuras de Daniel, un muchacho recién llegado a la ciudad de los Angeles, que pronto se ve envuelto en problemas a causa de "los Cobras", una terrible pandilla de jóvenes luchadores de karate que la toma con él por salir con la antigua novia del líder de la cuadrilla. Daniel deberá recurrir al viejo maestro Miyagi, un conocedor de todas las artes marciales así como un consumado filósofo. Él le entrenará, aconsejará y ayudará para su enfrentamiento con los terribles "Cobras." Entretenido film de aventuras y luchas de artes marciales, impregnado de filosofía y sabiduría oriental, dirigido por John G. Avildsen (Rocky), y protagonizado por Ralph Macchio y Pat Morita, a quienes acompaña una jovencita Elisabeth Shue.

6/10
La fórmula

1980 | The Formula

Confusa historia de espionaje industrial que tenía el interés de presenciar el enfrentamiento –más ficticio que real– de los dos únicos actores que han rechazado el Oscar: George C. Scott (por Patton) y Marlon Brando en El Padrino. Basada en la novela de Steve Shagan, él mismo se encargó de producir el filme y escribir el guión de una historia que comienza en 1945, cuando un general alemán consigue esconder en Suiza importantes documentos secretos. En 1980, una serie de asesinatos y pistas llevará a descubrir un plan de acción para recuperar estos documentos en los cuales está una fórmula que permite transformar el carbón en petróleo. La película, con 15 inexplicables millones de dólares y un gran fracaso en taquilla, intentó ser remontada por el propio Shagan aunque finalmente prevaleció la opinión del director John G. Avildsen, que acababa de romper taquillas con Rocky (1976).

5/10
Rocky

1976 | Rocky

Los suburbios de Filadelfia ven pasar a diario a Rocky Balboa. Él es un boxeador vocacional que subsiste como puede. Sin embargo, su mediocre vida va a dar un vuelco. Inesperadamente, es elegido para enfrentarse en combate al campeón mundial de peso pesado. El afán de superación, el amor de su novia y la esperanza le llevarán en volandas hacia una gloria jamás imaginada. Nunca antes la recreación del sueño americano en la gran pantalla había causado tanta conmoción. De un sencillo relato nació algo más que dos horas de magnífico entretenimiento: un popular personaje (hasta el momento incombustible sobre el ring), la recuperación de un cine que ahonda en los buenos sentimientos (Frank Capra dijo que le hubiera encantado firmar el film) y, sobre todo, la aparición estelar de Sylvester Stallone, alma mater del fenómeno, responsable del guión y protagonista. Y es que Rocky reúne todos los elementos para atraparnos en sus redes. Hay acción, romanticismo y drama. Magnífica es la puesta en escena de John G. Avildsen, demostrando sensibilidad en desnudar las motivaciones de los entrañables personajes. También resulta espectacular cuando sobre el cuadrilatero rueda, con cuatro cámaras, un combate apasionante. Todo a flor de piel, apoyado por una banda sonora imprescindible en cada uno de los fotogramas. No falta la ajustada y vibrante exaltación del mito, ese momento de laurel en el que todos quisieramos ser el héroe para dar el golpe de gracia.

8/10
Salvad al tigre

1973 | Save the Tiger

Día y medio de la vida de Harry Stoner, hombre de negocios que entra en crisis al verse a sí mismo como un completo fracasado. Jack Lemmon ganó su segundo Oscar por este intenso drama firmado por el director de Rocky. 

6/10

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