IMG-LOGO

Biografía

Ricky Jay

Ricky Jay

72 años ()

Ricky Jay

Nació el 26 de Junio de 1946 en Nueva York, EE.UU.
Falleció el 24 de Noviembre de 2018 en Los Angeles, California, EE.UU.

Un mago en la pantalla

26 Noviembre 2018

Gozaba de enorme popularidad como ilusionista en Estados Unidos, llenando los escenarios. Pero tuvo tiempo de participar como actor en películas sobre el mundo de la magia, y fue habitual del cine de David Mamet. Ricky Jay falleció el 24 de noviembre de 2018, a los 72 años, en su residencia de Los Ángeles, “por causas naturales”, según desvela Winston Simone, su representante, en Variety.

Se especula con que Richard Jay Potash (su verdadero nombre) nació el 26 de junio de 1946, si bien la fecha no está nada clara, porque escondía su edad, y evitó a lo largo de su vida hablar de su infancia. Únicamente detalló alguna vez en entrevistas que tenía un carácter travieso y que su abuelo, Max Katz, contable, era aficionado a la magia, le enseñó sus primeros trucos y despertó su vocación. A los siete años sorprendía a sus familiares con sus ejecuciones, hasta el punto de que apareció en “Time For Pets”, un popular programa, convirtiéndose en el mago más joven que había salido en los televisores de Estados Unidos.

Aunque estudió administración de hoteles, en Nueva York, pronto triunfó en escenarios de hoteles y pequeños bares, deslumbrando con su pericia al público. Hasta los otros prestidigitadores reconocían que era el mejor manejando las cartas, hasta el punto de que aparece en el libro Guinness de los records, por su habilidad para lanzar naipes a más de 140 kilómetros por hora. Podía incrustar la carta en una sandía tirándola desde una distancia de diez metros.

Ricky Jay se hizo famoso tras intervenir en shows televisivos, como “The Tonight Show Starring Johnny Carson” o “Saturday Night Live”. Acabó formando colas en los teatros, sobre todo en Broadway, donde su espectáculo “Ricky Jay and His 52 Assistants” hizo historia. Escribió varios libros sobre diversos temas, como “Many mysteries unraveled: conjuring literature in America 1786-1874”, “Learned pigs and fireproof women», «Jay's journal of anomalies” y “Dice: deception, fate & rotten luck”, aunque ninguno ha llegado a ser traducido al español.

Tenía entre sus grandes fans al prestigioso dramaturgo David Mamet, que no dudó en reclutarle como actor para su ópera prima, la notable House of Games, donde interpretaba a George, jugador de póker de Las Vegas. El realizador quedó tan entusiasmado con su trabajo, que volvería a ficharle para HomicidioLa tramaState & MainEl último golpe y Cinturón Rojo. También trabajó con Gus Van Sant, como detective en Last Days, y con Christopher Nolan, en El truco final (El prestigio), donde además de encarnar a un veterano de la magia que daba trabajo a los personajes de Christian Bale y Hugh Jackman, también ejerció como asesor sobre el mundo de la prestidigitación.

También se fijó en su talento Paul Thomas Anderson. En Boogie Nights le fichó para representar a un operador de cámara, del triste mundo de la industria pornográfica. En Magnolia, la cinta que le consagró, ejerció como narrador y maestro de ceremonias. También le dio tiempo a interpretar a un tecnoterrorista, en un film de James Bond, El mañana nunca muere, y a un jugador de cartas, en la serie de HBO Deadwood, que bebía de los westerns clásicos.

Le sobrevive su esposa, la productora Chrisann Verges.

Filmografía
Cinturón rojo

2008 | Redbelt

Mike, profesor de jiu-jitsu, regenta una academia donde enseña a sus alumnos la teoría y práctica de este arte marcial. Cien por cien comprometido con la filosofía del jiu-jitsu, Mike vive alejado de los combates y lleva una vida basada en el código de honor que aprendió de su maestro. Una serie de desafortunados acontecimientos pondrá patas abajo la vida de Mike. La acuciante falta de dinero le obligará a plantearse la necesidad de cambiar de estilo de vida. David Mamet plantea una interesante y muy atípica película de artes marciales. Tiene elementos básicos del género como el aprendizaje o la lucha hombre a hombre en un clásico combate final, pero quien espere ver una cinta como Karate Kid se llevará un chasco. Cinturón rojo es ante todo un drama. Una reflexión sobre el ser humano, la codicia y la ambición, temas recurrentes en la filmografía de Mamet. Sin embargo, esta cinta sí cumple con el típico “happy end” de las películas de artes marciales pues el mensaje que ofrece es totalmente optimista. El personaje de Mike defiende durante toda la cinta que no hay situación de la que no se pueda escapar y es precisamente esta visión positiva de la vida la que acaba triunfando frente a un mar de maldades. Algo también típico en el cine de Mamet, es que las cosas no sean lo que parecen. Esto también sucede en Cinturón rojo y el espectador deberá estar atento para no perder dato, pues se producen bastantes giros que complican la trama. En el oscuro mundo de los combates, de las estrellas de Hollywood –tema que ya trató en State And Main–, de los clubes nocturnos, etc., brilla de una manera especial Chiwetel Ejiofor, quien interpreta al heroico y quijotesco Mike. Ejiofor está secundado por Joe Mantegna y Rebecca Pidgeon, dos habituales del cine de Mamet. Como dato curioso, añadir que el propio cineasta es cinturón azul de jiu-jitsu.

6/10
El truco final

2006 | The Prestige

Durante la ejecución en el escenario de uno de sus trucos, el mago Robert Angier pierde la vida. Alfred Borden, otro mago, es acusado de su asesinato. Mientras aguarda su ejecución, los diarios escritos por ambos ilusionistas nos ponen en antecedentes de cómo las cosas han llegado a tal extremo. Inicialmente ambos magos realizaban sus trucos en colaboración, pero una desgracia que se cobró una vida les distanció. Desde entonces se disparó su rivalidad y su odio, de raíces más hondas que su trágico detonante. Porque cada uno aborda sus trucos de modo diferente. Alfred posee un talento innato, pero no es brillante en la puesta en escena; mientras que Robert sabe venderse mejor, logra la complicidad del público. Y es que, como explica el film, un truco tiene tres etapas, y todas son importantes: la presentación, el truco en sí, y el momento climático o prestigio, que redondea el conjunto para dejar al espectador boquiabierto. Los hermanos Christopher y Jonathan Nolan adaptan una popular y voluminosa novela de corte fantástico y de época, debida a la pluma de Christopher Priest. Y lo hacen con ingenio, aprovechando los múltiples giros y sorpresas de la historia, no en vano estamos hablando de magos. Tienen en mente el antes explicado armazón de los números de magia, pero retorciéndolo un poquito más con el recurso a los diarios, que sirve para clarificar la dramática situación del presente. Hugh Jackman y Christian Bale clavan sus papeles, ese juego de identidades y comportamientos misteriosos donde las mujeres juegan un papel más importante del que se aprecia a simple vista. Y encuentran buen apoyo en los personajes secundarios, asumidos con encomiable humildad por Michael Caine, Scarlett Johansson… Christopher Nolan sigue probando que además de consumado guionista (recuérdese su nominación al Oscar junto a su hermano por Memento), es un director muy visual. Ese plano de los sombreros en un descampado al inicio del film, que parece desconectado de la trama, cobra sentido ya bien avanzado el metraje… La puesta en escena de los trucos es realista, pero impactante. Mientras que el desenlace hace honor al título del film, es “el prestigio” de un buen mago del celuloide.

8/10
Last Days

2005 | Last Days

Arriesgado film de Gus Van Sant, inspirado en los últimos días del cantante Kurt Cobain. Con rasgos impresionistas y minimalistas, la narración bascula entre los tumbos que da Blake (el personaje inspirado por Cobain, al que da vida Michael Pitt) en su inmensa finca retirada en medio del campo, donde en compañía de sus colegas y amigos intímos se ha corrido una buena juerga, los intentos por parte de sus managers por localizarle, y sus momentos creativos en que pone inspiradísima música a la letra que le entrega uno de sus colaboradores. Como en otros trabajos de Van Sant –por ejemplo, Elephant–, el cineasta se aplica en la creación de una atmósfera especial, la del artista de vuelta de todo, sin grandes asideros vitales a los que agarrarse, hasta el punto de que prácticamente no le queda otra que morirse. Se trata de una de esas películas que requieren la complicidad y esfuerzo del espectador para sumergirse en ellas y de este modo ser recompensado. De modo inteligente, Van Sant introduce varios de los elementos que dan sentido a la vida en mayor o menor medida –la fama encarnada por los managers, la familia que intenta contactar con Blake, los mormones que representan la fe...–, y que en el caso del protagonista no parecen ser razón suficiente para seguir luchando. La escena del hallazgo del cadáver tiene fuerza, demuestra que Van Sant es un gran director, aunque su cine sea arduo y desesperanzado.

7/10
Deadwood

2004 | Deadwood | Serie TV

Personajes de muy distinto pelaje buscan fortuna en el salvaje Oeste. Y acuden al poblado de Deadwood, en Dakota del sur, donde la ley no existe, abundan los buscadores de oro, y los saloones que ofrecen alcohol, juego y prostitutas. Destaca Seth Bullock, un ex marshall, y gente mítica como Wild Bill Hickock y Calamity Jane. La serie de David Milch, cuyo primer episodio dirige Walter Hill, apuesta por el realismo sucio, con un Oeste corrupto y un trasunto de 'padrino', que no duda en eliminar a los que estorban.

5/10
El último golpe (2001)

2001 | Heist

Diálogo entre los personajes de Gene Hackman y Delroy Lindo. El primero, cuando recoge el cambio de una consumición, lo mira y comenta: “Esto es lo que hace girar al mundo”. “¿El qué?”, pregunta el otro. “El dinero”. “Algunos dicen que es el amor”. “Tienen razón también. Es el amor. El amor al dinero“. Este cínico intercambio de palabras da la medida de un argumento sobre la avaricia, tema omnipresente en la obra de David Mamet. De modo incisivo en sus obras teatrales, críticas con el capitalismo, como American Buffalo y Glengarry Glen Ross; con mayor aire de divertimento en Casa de juegos y, sobre todo, en La trama (1997). El último golpe presenta una trama ligera, en torno a una sofisticada banda de ladrones, acostumbrados a que sus robos sean perfectos. Pero el último no ha salido muy bien. Quizá es hora de que Joe, líder del grupo, se retire con su novia a un idílico paisaje caribeño. Pero, como no puede ser menos, antes deberá dar el golpe final al que alude el título. El director y guionista construye un guión con pliegues y repliegues sorprendentes, aunque acaba pecando de artificioso: el continuo juego de los engaños, perpetrado por unos personajes de escasa moralidad, obliga al espectador a establecer cierta complicidad, a entrar en un juego de las adivinanzas, que consiste en anticiparse al próximo truco del ilusionista Mamet. Fiel a su estilo, las frases y las consiguientes réplicas siguen siendo secas, ingeniosas, impactantes. El reparto, fantástico. Estamos ante un buen Mamet, aunque no sea el mejor Mamet.

6/10
State and Main

2000 | State and Main

Un pintoresco y perdido pueblecito de Nueva Inglaterra. La llegada de un equipo de cine revoluciona a los lugareños. Pretenden rodar allí un guión titulado "El viejo molino". Sólo hay un pequeño inconveniente: el molino del pueblo, descrito con pelos y señales en un folleto turístico, se quemó hace años. Es uno de los “detalles sin importancia” que el guionista tendrá que sacrificar para ver convertida su historia en celuloide. El prestigioso David Mamet (El caso Winslow, Casa de juegos) orquesta una divertida sátira de la frivolidad hollywoodiense: actores estrellas que se acuestan con menores, productores ‘huesos duros’, frágiles actrices que necesitan consuelo... Tipos humanos que ofrecen un fuerte contraste con la gente del pueblo, más sencilla y ‘de campo’. Mamet confiesa haber tomado como referencia las demoledoras comedias de Preston Sturges (Las tres noches de Eva, Los viajes de Sullivan). Y sabe conjugar el humor, con la sensible historia de amor entre el guionista y una chica del pueblo que regenta una librería, y que demuestra ser dueña de una enorme creatividad.

6/10
Magnolia

1999 | Magnolia

Un joven se lanza al vacío desde la azotea de un bloque de viviendas. Al pasar a la altura de un piso le alcanza un disparo fortuito de su padre, que en ese momento amenazaba a su mujer con un arma. Un suicidio se transforma en asesinato. Son cosas que pasan. ¿Cosas que pasan? Se trata, en cualquier caso, de uno de los disparatados ejemplos con los que Paul Thomas Anderson, director y guionista de Magnolia, pretende hacer valer su máxima de que, en esta vida, hasta las cosas más extraordinarias son cosas que, sencillamente, pasan. Y viceversa; en las situaciones más corrientes aletea algo que las hace especiales. Un anciano moribundo; su joven esposa; el enfermero que le cuida. Una predicador del sexo para ‘machos’. Un policía en busca del amor. Un célebre presentador de televisión. Un niño prodigio de los concursos televisivos. Un adulto ex niño prodigio de ese tipo de concursos, acomplejado con su homosexualidad. Una mujer con traumas sexuales de la infancia. Todos viven en San Fernando Valley. Y existe un hilo invisible –junto a otro más visible, el de los lazos familiares– que une sus vidas. A lo largo de tres horas somos testigos de sus amores, compasión, odio, capacidad de perdón, complejos, ambiciones, máscaras… La película de Anderson, Oso de Oro en Berlín, cuenta con un magnífico guión: la historia progresa, hay buena definición de tipos humanos. Además los actores se portan, están bien dirigidos. A una buena narración sobre el papel se une una buena puesta en escena, fluida, y un buen uso de la música (magnífico y nada cursi ese encadenado de todos los personajes cantando la misma canción). Dentro de una visión más pegada al suelo que trascendente (pese a una curiosa lluvia del cielo que acontece bien cerca del final), el film se afana en dibujar bien las virtudes y miserias de los personajes, y domina un relativo optimismo sobre la capacidad redentora del amor y del perdón. Algunas de las situaciones planteadas no están exentas de crudeza. Pero, ciertamente, son cosas que pasan.

8/10
La trama (1997)

1997 | The Spanish Prisoner

Joe Ross ha concebido un invento que dará a su empresa grandes beneficios. Pero sus jefes le dan largas cuando pide un aumento de sueldo, e incluso muestran una asombrosa desconfianza, temerosos de que filtre información a la competencia. En éstas Joe conoce a Jimmy Dell, multimillonario encantador, que le envuelve con su amabilidad, hasta ganarse su amistad. En cambio Susan, su secretaria, le comunica sus dudas sobre este personaje. La entrada en escena del FBI, que advierte a Joe sobre la posibilidad de que esté siendo víctima del timo conocido como “el prisionero español”, complica aún más las cosas. David Mamet, guionista y director del film, organiza un complejo y apasionante argumento. Cada pieza del puzzle encaja con la contigua hasta formar un cuadro donde no hay agujeros: la película se sigue sin grandes esfuerzos y los extremos más inverosímiles se aceptan dentro del increíble vértigo a que se ve sometido el protagonista. La película tiene el encanto de films como La huella o El golpe, donde priman ingenio y sorpresa. Mamet ha seguido la estela de Casa de juegos, su debut en la dirección, al centrar su film en un timo. Mamet se ha preocupado también de dar entidad a sus personajes. El protagonista, un acertado Campbell Scott, transmite los sentimientos de desasosiego, susceptibilidad, dudas, que se suponen a su personaje. Y el resto de actores –con Steve Martin a la cabeza– contribuyen, con sus fachadas de estudiados buenos modales, a la pretendida ceremonia de la confusión.

7/10
El mañana nunca muere

1997 | Tomorrow Never Dies

James Bond entra de lleno en el mundo de las nuevas tecnologías. Un magnate de la comunicación (Jonathan Pryce) pretende hacerse con el mundo siguiendo el lema de que "quien tiene la información tiene el poder". Con acción y un punto de humor, Pierce Brosnan, con la inestimable ayuda de Michelle Yeoh (Tigre & Dragón) se encargará de impedir los siniestros planes del malvado... Además aparece como chica Bond Teri Hatcher, antes de convertirse en estrella con la Susan Meyer de Mujeres desesperadas.

6/10
Boogie Nights

1997 | Boogie Nights

Eddie trabaja de camarero en un garito de moda. Un día conoce a un tal Jack, que lo convertirá en una estrella del cine "porno". El éxito, el dinero y el sórdido ambiente en que a partir de entonces comienza a moverse, hacen mella en su vida. Mark Wahlberg, Burt Reynolds y Julianne Moore son algunos de los componentes del atractivo reparto del film. La historia se adentra en un mundo miserable y que mina a las personas, el de la confección de películas pornográficas. Pese a obtener en su día tres nominaciones al Oscar y un Globo de Oro en la categoría de mejor actor secundario (Burt Reynolds) este sórdido film de Paul Thomas Anderson (Magnolia) deja notar el paso del tiempo y tiene cierto sabor rancio y "demodé".

6/10
Las cosas cambian

1988 | Things Change

Un humilde limpiabotas italiano acepta una propuesta de la mafia de Chicago para que pase un breve período de tiempo en prisión a cambio de una suculenta cifra de dinero. Así los gángsters quedan fuera de las sospechas policiales. Lo insólito es la progresiva amistad que surge entre el zapatero y el capo encargado de vigilarle. Entretenida comedia, con un Don Ameche bastante metido en su papel de limpiabotas, pero que cojea en la labor de Mamet como director, que no despierta relevancia alguna, lo cual confirma que lo que mejor se le da es el guión.

6/10

Últimos tráilers y vídeos