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Biografía

Daniel Auteuil

Daniel Auteuil

70 años

Daniel Auteuil

Nació el 24 de Enero de 1950 en Argel, Argelia
Filmografía
Quien me quiera que me siga

2019 | Qui m'aime me suive!

Gilbert es un muermo de esposo con el que Simone lleva 35 años, y que se ha jubilado recientemente, ha cerrado su taller de vehículos en un pueblecito de la campiña francesa. De modo que ella le engaña con el mejor amigo de ambos, Étienne. Tan insoportable es Gilbert, que Simone acaba abandonándolo precipitadamente, hasta el punto de que se deja el móvil en casa. Ello coincide con las insistentes llamadas de la hija de ambos, con la que Gilbert no se habla desde hace tiempo; debe mandarles durante una temporada a su nieto Térence, pues a ella le están haciendo algunas pruebas, le han diagnosticado una enfermedad. Ante la ausencia de la esposa, Gilbert debe ocuparse del niño, que es mestizo. Comedia coescrita y dirigida por José Alcala, que pese al terceto de veteranos actores protagonistas –Daniel Auteuil, Catherine Frot, Bernard Le Coq– hace agua por todas partes, hace falta muy buena predisposición para ver esta insípida película. Ni resulta emotiva en lo que podía ser una parte lacrimógena, en relación a la distancia con la hija y su enfermedad, o la posible entrañable relación redescubierta con el nieto, ni se puede decir que sea divertido lo relativo al triángulo amoroso de vodevil, que podía haber dado a un planteamiento más o menos ingenioso de guerra de sexos. Ni siquiera en la pretensión de transmitir un discurso feminista –por fin la mujer, siempre atada en corto, va a conocer un poquito de libertad–, logra despegar este previsible film, que no sabe desarrollar mínimamente unos hilos narrativos muy deshilachados, lo que incluye pegotes como una boda homosexual que no viene a cuento de nada, o la iniciativa emprendedora de la pizzería.

3/10
La belle époque

2019 | La belle époque

Victor Drumond es un ilustrador sexagenario que está de vuelta de todo, no conecta con la sensibilidad actual. Por eso se muestra reacio a aceptar las propuestas de su hijo Maxime para que colabore con él en una serie televisiva, que se basa en una actividad de ocio de moda montada por un amigo suyo, Antoine, que recrea cualquier época del pasado con magnífica ambientación y actores profesionales, permitiendo una experiencia inmersiva de primera magnitud. Pero vista su propia crisis matrimonial –su esposa Marianne le pide que se vaya de casa–, acaba aceptando la invitación de su hijo de viajar al pasado. Y escoge los años 70, la semana en que conoció a Marianne, el amor de su vida. La actriz que interpreta a su esposa, Margot, novia de Antoine, despertará en él una inesperada fascinación. Nicolas Bedos, director y guionista, hace una original propuesta “proustiana”, que le permite reflexionar sobre el paso del tiempo y la capacidad que tenemos de sublimar el pasado como si hubiera sido siempre maravilloso, para de este modo justificar el escaso esfuerzo que se hace en el presente para preservar lo que tenemos, que ya no sería de nuestro agrado. Algunas ideas pueden evocarnos filmes que juegan con lo que podríamos llamar “vida actuada”, como El show de Truman y Familia. El modo en que el cineasta imbrica la crisis del hoy y ahora, con esa especie de “montaña mágica” que es el pasado recreado por actores, está bastante logrado, de modo que realidad y artificio conviven con bastante naturalidad. Y entendemos que el protagonista se agarre, como a un clavo ardiendo, al amor recuperado que le ofrece Margot, aun sabiendo que no es real. Las limitaciones del film provienen de su limitada mirada antropológica, por lo que el amor y la fidelidad encuentran una base bastante endeble sobre la que sustentarse. En este apartado todo es bastante superficial. Más interés tiene la idea del control que queremos ejercer sobre nuestras vidas, especialmente en relaciones donde no todo depende de uno mismo, se trata de una cosa de dos. Tal planteamiento lo encarna el personaje de Antoine, que maneja las historias del pasado, algo con lo que disfruta porque le proporciona la ficción de creer que también puede controlar la suya en el mundo real. La belle époque goza de una magnífica dirección artística, que sabe subrayar la reconstrucción del pasado en el plató, nos recuerda con naturalidad un mundo artificial. Daniel Auteuil es perfecto para dar vida a un personaje en crisis, y Fanny Ardant resulta ideal como complemento, la esposa que se ha hartado de que esté siempre gruñendo. También les van como anillo al dedo sus personajes a Guillaume Canet –que sería el equivalente al Cristof de El show de Truman–, y a Doria Tillier, todo un descubrimiento que recuerda mucho a Cayetana Guillén Cuervo. Da gusto además ver al veterano secundario Pierre Arditi.

6/10
Enamorado de mi mujer

2018 | Amoureux de ma femme

Daniel, editor, y su mujer Isabelle, profesora, llevan casados veinte años, y disfrutan de una vida tranquila y ordenada. Invitarán a cenar a su casa a un íntimo amigo, Patrick, quien aprovechará la velada para presentar a su nueva novia, Emma. La situación es algo tensa, pues después de muchos años de matrimonio Patrick ha abandonado a su esposa, gran amiga de Isabelle. Sin embargo, la aparición de Emma les dejará gratamente impresionados. Es tan joven, bella y simpática que Daniel no podrá evitar fantasear con ella. Divertida comedia francesa, en algún momento tronchante, dirigida por el prestigioso actor Daniel Auteuil en la cuarta ocasión en que se sitúa tras las cámaras. La sencilla trama proviene de la obra teatral de Florian Zeller, quien se ocupa también de trasladar a la pantalla su libreto. El resultado lógicamente tiene mucho de teatral en sus planteamientos, los diálogo de una cena, pero expande sus posibilidades de producción gracias a las ensoñaciones del protagonista, quien da muestras de tener una disparatada imaginación y que traslada continuamente a los personajes a escenarios diversos, a veces tan exóticos como Venecia o Ibiza. El aire de fruslería cómica, de atontamiento amoroso y de juego con la irrealidad empareja este divertimento con el cine más ligero de Woody Allen, también por el acompañamiento de jazz y las crisis matrimoniales propias de la madurez. Aunque Auteuil podría haber evitado algunas imágenes poco elegantes en referencia a la seductora Emma, en general hay que reconocer que las idas de olla del protagonista son bastante graciosas, aunque son tantas que a mitad de metraje a veces es difícil situarse. En realidad es un vano aviso, ya que todo en Enamorado de mi mujer no es más que un alelado desparrame de la mente masculina. Los cuatro actores están estupendos, pero sobresalen un divertido Daniel Auteuil y en especial una sorprendente Adriana Ugarte, bella y seductora. La española firma uno de los mejores trabajos de su carrera.

6/10
Rémi, una aventura extraordinaria

2018 | Rémi sans famille

Adaptación de la novela folletinesca “Sin familia” del escritor francés Hector Malot (1830-1907), que al menos en su versión fílmica recuerda mucho a la obra de Charles Dickens, un autor también del siglo XIX. Sigue las tribulaciones de Rémi, un joven huérfano, que descubre a corta edad que la mujer que ha llamado mamá y a la que tanto quiere no es su madre, y que su supuesto padre, casi siempre ausente del hogar, ha decidido entregarlo a un orfanato, pues ya no pueden hacerse cargo de su sustento. Pero el feriante Vitalis, que con sus animales y su música recorre los pueblos poniendo en escena espectáculos callejeros, le adopta, y el chico irá forjando su carácter, y mientras descubre también su talento para cantar. Tras diversas peripecias, se descubre que Rémi podría pertenecer a una buena familia, de la que se separó siendo un bebé por razones misteriosas; mientras que el propio Vitalis esconde algún secreto, se trata de alguien demasiado cultivado para su profesión ligada a vivir como un vagabundo. Dirige esta cinta familiar el desconocido Antoine Blossier, que acude a una estructura donde Rémi, ya anciano, cuenta sus andanzas a un grupo de niños cuya razón de estar en su casa sólo se descubre en el plano final. La trama acumula calamidades y contrariedades, incluidos rayos, truenos y nevadas, e incluso lobos, como parece exigir el género del folletín, y conviven personajes de escasos sentimientos –por ejemplo, unos gendarmes que piden sus papeles para actuar en la calle a Vitalis–, con otros de alma generosa –como una mujer de buena posición, música, conmovida por escuchar a Vitalis tocando el violín–. De modo que funciona como combinación de aventura y apelación a los buenos sentimientos del espectador. El film cuenta con un buen reparto donde llevan el peso el veterano Daniel Auteuil y el niño Maleaume Paquin, adecuado con su aspecto bondadoso. Los demás tienen una presencia de menor peso, aunque destaca Jacques Perrin, que asume el rol de narrador, o sea, de Rémi cuando ya es un anciano.

6/10
Una razón brillante

2017 | Le brio

Decidida a convertirse en abogada, la joven de origen árabe del extrarradio Neïla Salah se matricula en una importante facultad de París. No empieza con buen pie, ya que llega tarde a su primera clase, impartida por Pierre Mazard, polémico provocador, que la humilla por su falta, con algunos comentarios xenófobos. Denunciado por los alumnos, el rector propone al profesor una forma de redimirse para no tener que expulsarle y salvar la imagen del centro: preparar a su alumna para el concurso nacional de debate. Reconocido actor que ha participado en producciones de Hollywood como Munich o La intérprete, Yvan Attal debutó como realizador en 2001 con la simpática comedia Mi mujer es una actriz, llena de elementos biográficos en torno a su matrimonio con la célebre Charlotte Gainsbourg, con la que tiene tres hijos. Su quinto trabajo tras las cámaras ha logrado tres candidaturas a los premios César, en las categorías de película, actor y actriz revelación. Película ideal para proyectar en las escuelas, por su apología de la inteligencia y el razonamiento, y también porque subraya la importancia de encontrar un buen profesor, capaz de transmitir conocimiento, se diría que independientemente de sus motivaciones o su moral personal. El propio Attal ha coescrito con otros autores un guión, que se distingue por sus diálogos, no sólo excelentes, sino que consiguen abordar sin pedantería cuestiones como el valor de tener razón, y de saber llevar una discusión, independientemente de estar en la verdad. El docente protagonista se apoya en el clásico “El arte de tener razón”, de Arthur Schopenhauer, repasando algunas de sus 38 métodos para ganar una discusión, independientemente de la posición que se defienda… ¡como si se trata de la eutanasia masiva de la población! En este sentido, Daniel Auteuil ofrece una lección interpretativa, no se dan datos que expliquen por qué su personaje se ha convertido en un cínico, pero con su trabajo deja intuir que ha sufrido dolor. Forma buen tándem con la joven Camélia Jordana (O los tres o ninguno), que aporta una enorme espontaneidad, y una fresca predisposición a la risa que cuadra muy bien con su personaje. Como buena película de encuentro entre dos personajes que se cambian para siempre el uno al otro, pese a sus prejuicios iniciales, sobra el resto del reparto, pese a la buena labor como secundarios de Nicolas Vaude (el rector) o Yasin Houicha (el conductor que encandila a la protagonista). La puesta en escena parece responder a esa sencillez que se reivindica para comunicar mejor, aunque destacan sobre todo las hilarantes secuencias en las que los protagonistas preparan sus habilidades dialécticas en un vagón de metro.

7/10
Las confesiones

2016 | Le confessioni

Una cumbre del G8 tiene lugar en un gran palacete de la costa alemana. Hay pendiente la toma de una importante decisión que puede determinar el curso económico de los próximos años. En estricta reclusión pasarán ahí unos días los ministros de economía de los países más ricos del mundo, presididos por Daniel Rochè, director de Fondo Monetario Internacional. Pero, para asistir al evento, éste también ha invitado a otras dos personas completamente ajenas al mundo económico: la escritora Claire Seth y el monje Roberto Salus. Más que sugerente película dirigida por Roberto Andò, quien vuelve a contar con el protagonista –el gran Toni Servillo– de su anterior film, Viva la libertà. Andò entrega un film inusual, cuyo insólito planteamiento tiene algo de surrealista y anacrónico: un monje cartujo, con su hábito medieval, paseándose por entre las pulcras paredes de un amplio palacete en donde se reúnen los hombres más poderosos del mundo. No es muy corriente en los tiempos que corren que las conciencias de ministros y políticos reclamen arrepentimiento y el guión deja claro que esos prohombres del mundo toman sus decisiones siendo perfectamente conscientes de los males que provocarán con ellas. Unos sufren más y otros menos, pero nadie queda al margen. Andò refleja así la seria responsabilidad que pesa sobre los gobiernos que toman decisiones macroeconómicas para servir a sus propios intereses, líderes capitalistas que supeditan muchas veces sus políticas a ecuaciones y números abstractos olvidando la justicia y la vida real de las personas. Pero no vaya a creerse que Las confesiones es una película religiosa. El guión de Angelo Pasquini y del propio Andò toca lógicamente esa dimensión, pero se acerca a ella muy de puntillas, de modo difuso, poco ortodoxo, lo cual no impide formular la idea de fondo de que detrás de la historia hay fuerzas misteriosas que mueven los asuntos humanos. Visualmente el cineasta italiano impregna la película de una atmósfera verdaderamente hipnótica (al estilo de su compatriota Paolo Sorrentino), con un elegantes encuadres de pasillos y habitaciones de hotel, lugares a menudo silenciosos, claroscuros, que invitan a los secretos, las escapadas furtivas. A ese primoroso aspecto formal –ayuda la música de Nicola Piovani– se suma una trama que invita levemente a la intriga, quizá con crimen de por medio, y ese ambiente subyugante se incrementa con la presencia del enigmático protagonista, un monje lacónico, inteligente, a quien Andò hace partícipe de las confidencias de los personajes. De todas formas, el espectador no las tiene todas consigo con Salus, mientras que Andò juega también a la ambigüedad con escenas brillantes como la del perro en la mesa de la reunión –el “tamquam leo rugiens circuit” de la Escritura– o la del discurso final. El plantel de actores es un lujazo, con el excepcional Toni Servillo a la cabeza, pero seguido muy de cerca por Daniel Auteuil o las actrices Connie Nielsen o Marie-Josée Croze. Película singular, un poco desconcertante, que quizá no aprovecha todo su potencial, pero que da que pensar.

6/10
Entre amigos

2015 | Entre amis

Richard reúne a sus mejores amigos para pasar unos días de vacaciones en Córcega. Para llegar hasta allí ha alquilado un precioso yate, que en un par de idílicas jornadas de crucero les llevará a su destino. Además Richard quiere aprovechar el evento para presentarles a Daphnée, su nuevo amor. Aunque se trata de una joven muy simpática, no será fácil que sus viejos amigos –los matrimonios formados por Philippe y Astrid, y Gilles y Carole– acepten fácilmente a la recién llegada y olviden así a Charlotte, la ex mujer de Richard, con quien les unía una amistad de muchos años. Comedia francesa cuyo planteamiento suena a mil veces visto, aunque no por ello sea desdeñable: un grupo de viejos amigos ya maduros se reúnen en vacaciones y poco a poco irán saliendo a la luz algunos secretos, las viejas rencillas, las situaciones vitales. El director Olivier Baroux (Quiero ser italiano) se las compone para ir soltando mecha poco a poco, al tiempo que vamos conociendo mejor a los personajes, sus limitaciones y miserias: la mujer triste e irritada, siempre pendiente del móvil; su marido amargado e incapaz; el matrimonio simple y risueño, sin aparentes problemas; el hombre que cree tener todo bajo control; la recién invitada; y sobre todos ellos el nombre de la ausente Charlotte, que junto con la tremenda galerna que se les echa encima provocará el caos en la embarcación, la frustración, la desesperación, una situación límite que servirá en bandeja la catarsis de todos los pasajeros. Película de diálogos, de réplicas, de rostros, su concepción teatral está fuera de duda, y es cierto que el argumento prometía más de lo que al final da –detrás del tópico, la cosa acaba derivando a hacia la comedia delirante y casi surrealista–, pero aun con sus defectos (pues la cosa hace aguas sin ninguna duda) Entre amigos permite disfrutar durante un buen rato de un elenco de intérpretes de prima fila. Ellos y ellas brillan equilibradamente: el gran Daniel Auteuil, su joven conquista Mélanie Doutey, el genial el taciturno François Berléand y su insufrible mujer Zabou Breitman, y los encantadores Gérard Jugnot y la pizpireta Isabelle Gélinas.

5/10
Jappeloup. De padre a hijo

2013 | Jappeloup

Pierre Duran ha pasado toda su vida rodeado de caballos. Su padre Serge cría a estos hermosos animales y los prepara para competiciones hípicas de saltos de obstáculos. El sueño del progenitor siempre ha sido que el chico siguiera con el negocio familiar, y que él mismo participara como jinete en los campeonatos y premios, incluidos los juegos olímpicos. Pero a la vez ha querido dejarle en total libertad, a la hora de decidir su dedicación profesional. Lo que no impide que Pierre se sienta presionado, pues ciertamente estudiará derecho y montar se convierte en algo que trata de compatibilizar con su futuro de abogado, al tiempo que no desea decepcionar a su padre. Emotiva historia basada en hechos reales, dirigida por un director competente, el canadiense Christian Duguay, entre cuyos mejores trabajos se encuentra su Juana de Arco para televisión. Aquí, con cierto aliento épico, y en la tradición del drama deportivo, arma una historia que se ajusta a los cánones, sin demasiado espacio para las sorpresas. El guión lo firma el propio protagonista y ocasional director Guillaume Canet, que estuvo detrás de la notable Pequeñas mentiras sin importancia. El film está muy bien fotografiado, y las escenas de saltos son de gran belleza y resultan emocionantes. Pero el desarrollo resulta algo previsible, tanto en la relación padre-hijo como en la relación hijo con su flamante esposa. En general los personajes son demasiado arquetípicos. En cualquier caso Jappeloup resulta una cinta de agrasable visionado y sabe presentar de modo atractivo ideas como la de saber crecerse ante la adversidad, la superación de la natural tendencia al egocentrismo, la grandeza en la victoria y en la derrota, el cuidado de las relaciones con los superiores, cuando se producen choques más o menos explosivos.

5/10
Antes del frío invierno

2013 | Avant l'hiver

En su tercer trabajo como director y guionista cinematográfico, el prestigioso escritor Philippe Claudel recupera el tono dramático de su ópera prima, la excelente Hace mucho que te quiero, tras un giro hacia la comedia amable con Silencio de amor. Como muestra de que pretende regresar a sus orígenes recupera a Kristin Scott Thomas, la actriz de su primer trabajo. En Antes del frío invierno, Paul, un neurocirujano acomodado, casado con Lucie, empieza a recibir anónimos y desconcertantes ramos de flores. Sospecha que la culpable puede ser Lou, una emigrante de origen árabe, camarera de un bar, que asegura haber sido su paciente, aunque él no la recuerda. Menos redonda que las propuestas anteriores del autor, Antes del frío invierno no está exenta de interés. Pesa un poco cierta sensación de déjà-vu, por sus puntos en común con otros trabajos del protagonista, un Daniel Auteuil que trae a la memoria Caché (donde su personaje sufría un acoso similar), de Michael Haneke, y Un corazón en invierno (el título también colabora a la hora de rememorar el film de Claude Sautet), donde encarnaba un personaje similar. De nuevo el ‘invernal’ actor interpreta a un profesional brillante pero hastiado y desencantado de la vida, encerrado en sí mismo (aunque esta vez está casado), cuyo gélido corazón empieza a resucitar tras el encuentro con una mujer más joven. También tiene una enorme presencia en Antes del frío invierno la música clásica. De igual modo resulta inevitable recordar el cine de Claude Chabrol, con sus retratos de matrimonios de la clase burguesa, ofrecidos con ocasión de una historia policiaca. Precisamente, en Antes del frio invierno lo más débil son los elementos de thriller, no del todo bien resueltos o decepcionantes. Desentonan igualmente algunas subtramas, menos absorbentes que la historia principal, especialmente la relación del personaje principal con su hijo. Y su final no acaba de ser completamente satisfactorio. A pesar de todo el autor mantiene cierto nivel, sobre todo por su puesta en escena elegante y refinada, y el hecho de que en lugar de escoger el recurrido y fácil camino de la infidelidad sexual, narra una atracción emocional. Como cabía esperar, logra emotivas interpretaciones, sobre todo por parte de su actriz fetiche, que consigue por sí misma que la entrega matrimonial (¿incondicional?) de su personaje constituya el foco de atención más atractivo del relato. Recupera el director el tema de los lazos familiares, omnipresente en su obra. Además, a Claudel se le da muy bien el retrato de personajes, por muy secundarios que sean. Destaca una paciente judía, cuyos dos diálogos con el protagonista constituyen lo más logrado del conjunto.

6/10
Una cosa por otra

2010 | Donnant, donnant

MR 73

2009 | MR 73

Oscurísimo thriller policial, dirigido con pulso vibrante por Olivier Marchal, director francés que fue policía antes que cineasta y que se ha especializado en películas de este género, como bien demostró en su anterior film, Asuntos pendientes. En este caso vuelve a echar mano de uno de los grandes del cine de su país, Daniel Auteuil (Conversaciones con mi jardinero), para protagonizar una desasosegante película centrada en los trágicos acontecimientos que rodean la vida de un policía de Marsella. Schneider es un hombre roto, desecho. El motivo es el horrible accidente de tráfico que han sufrido su mujer y su hija, como consecuencia del cual su esposa ha quedado en estado semivegetativo y la pequeña ha muerto. Schneider (como siempre, formidable Daniel Auteuil) es uno de los más cualificados policías del departamento, pero ahora su continuo estado de embriaguez le está cosechando demasiados enemigos en la policía, hasta el punto de obligar a los de asuntos internos a apartarle del truculento caso que estaba llevando: los sangrientos crímenes sexuales de un asesino en serie. Por otro lado, la joven Justine, traumada por el asesinato de sus padres cuando ella era una niña, entra en un estado de ansiedad cuando le anuncian que el asesino de su familia está a punto de salir de la cárcel por buena conducta. Lo primero que llama la atención en esta película es la sordidez de la historia y, digamos, la 'seriedad' elegida para contarla. No hay concesiones de ningún tipo, de modo que todos los personajes parecen llevar una careta facial que expresa los sufrimientos, problemas y tristezas de su vida. Hay violencia y sobre todo mucha ausencia de amor, y tanto la quemada y contrastada fotografía como la puesta en escena realzan aún más el desasosiego general con unos escenarios cochambrosos, casi 'underground', donde las dependencias policiales no se diferencian en nada a cárceles insanas, a sótanos repugnantes. En realidad, Marchal ofrece una visión terrible de la sociedad, donde apenas hay diferencia entre policías y delincuentes, donde el mal campea a sus anchas por doquier. Pero, sobre todo, carga demasiado la mano en el pesimismo de fondo, en la desoladora falta de esperanza de la historia, cosa que no puede ocultar el efectista resquicio de luz final. Y es que Marchal deja demasiado claro que en este mundo no hay justicia ni redención posible, como si el pecado lo ocupara todo. La imagen del crucifijo ensangrentado es más que elocuente.

5/10
Mi mejor amigo

2006 | Mon meilleur ami

El veterano realizador francés Patrice Leconte escribe y dirige esta comedia amable, con momentos graciosos y emotivos, plagada de buenas intenciones. El gran Daniel Auteuil interpreta a Françoise, un marchante de arte, bastante forrado, pero que es incapaz de pensar en nadie más que en él. Es como si tuviera atrofiado el corazón. Un buen día siente el capricho de comprar en una subasta un valioso y carísimo jarrón griego que representa la amistad entre Aquiles y Patroclo. Su socia Catherine, que lo conoce bien, le reprocha esa adquisición al tiempo que sostiene que François no tiene amigos. Tras una breve discusión, hacen una apuesta: si en el plazo de diez días, François no le presenta a su mejor amigo, Catherine se quedará con la histórica pieza artística. El film tiene su interés humano y Leconte se ocupa de que la ligera y moralizante historia fluya con naturalidad, hasta el optimista desenlace, quizá excesivamente idílico. Y aunque en realidad lo que se cuenta es poca cosa, sorprende que el director de El marido de la peluquera o Ridicule. Nadie está a salvo, entregue una narración llamativamente acorde con las buenas costumbres y que hable de un tema como la amistad, tan dado a tergiversaciones, con bastante acierto y sin tonterías posmodernas. Destacan las escenas, especialmente tragicómicas, en que el patético protagonista busca desesperadamente inventarse un amigo en el bar y en el parque, o cuando intenta "rescatar" absurdamente a sus compañeros de infancia. El reparto está bien, aunque casi toda la película es cosa de dos, Daniel Auteuil y Dany Boon, que cumplen con creces.

6/10
"N" Napoleón y yo

2006 | N (Io e Napoleone)

El italiano Paolo Virzì, conocido fundamentalmente por su película Caterina se va a Roma –con Sergio Castellitto– es el responsable de esta comedia histórica, que adapta una novela de Ernesto Ferrero. La trama tiene lugar en 1814, y se enmarca en el momento en que Napoleón es desterrado a Elba, la pequeña isla italiana. Allí vive Martino, un joven e idealista maestro amante de una bella baronesa. Martino es despedido por inculcar a sus alumnos ideas políticas, concretamente en contra de Napoleón, al que considera responsable de la muerte de multitud de personas en sus batallas. Cuando se entera de que el emperador va a ser trasladado a la isla, Martino fantasea con la posibilidad de ajusticiarlo. Napoleón pide que contraten a un asistente para que le ayude a redactar sus memorias, y le ofrecen el puesto a Martino, que habla francés perfectamente. Y acepta, pues así tendrá la oportunidad de estar junto a él y acabar con su vida. El film pretende ser una comedia menor, con algún momento dramático, y describe muy bien a los personajes centrales, así como a peculiares secundarios como la familia del protagonista. Muestra la fascinación que es capaz de despertar Napoleón, un hombre carismático, muy bien interpretado por un auténtico francés, el impagable Daniel Auteuil. A pesar de que no cuenta con un presupuesto abundante, la reconstrucción histórica está más que lograda, y remite a clásicos de la comedia histórica italiana, como La gran guerra o Mi hijo Nerón, con Alberto Sordi.

5/10
El juego de los idiotas

2006 | La doublure

Nueva comedia del francés Francis Veber, divertida y amable, aunque no alcanza la altura de su mejor trabajo, La cena de los idiotas a la que alude el título español, de un modo no muy sutil. El enredo se orquesta alrededor de la foto tomada por un ‘paparazzo’, en que el conocido empresario Levasseur está acompañado de su amante Elena, una despampanante modelo que está enamorada de él. Como Levasseur es un egoísta de tomo y lomo, que ignora el significado de la palabra compromiso –querría tener a Elena, pero sin afrontar un costoso divorcio–, urde un plan de ‘salvamento’. Decide pagar a François, un tipo que casualmente sale también en la foto, buena persona pero más feo que picio, y con un modesto trabajo de aparcacoches, para que simule ser el novio de Elena. Algo poco creíble, y a lo que François se presta por una sola razón: proporcionar ese dinero a Émilie, la chica de la que siempre ha estado enamorado, y que no le corresponde. La gracia del film, que da pie a un buen puñado de situaciones hilarantes, está en la nueva situación afrontada por François, bien encarnado por un divertido Gad Elmaleh, sostén principal de la historia. De ser alguien en quien nadie se fijaba, pasa a ser centro de la atención mediática, envidia de sus amigos, causa de los celos de Levasseur, y renovado interés de Émilie. Dentro del asumido tono frívolo de su historia, Veber se muestra elegante, y nos anima a ver con ojos diferentes: Elena es algo más que una mujer hermosa, y la belleza de François reside en su corazón de oro.

5/10
Conversaciones con mi jardinero

2006 | Dialogue avec mon jardinier

El veterano cineasta francés Jean Becker, hijo de Jacques Becker (París, bajos fondos), adapta libremente una novela  de Henri Cueco que conecta muchísimo con su película más conocida, La fortuna de vivir, pues también eleva un canto a la amistad. Se trata de un texto difícil de llevar al cine, con diálogos extensos y poca acción, en el que el autor rememora sus conversaciones con un carismático jardinero. En la película se ha eliminado la figura del escritor y han ascendido a coprotagonista a un pintor quincuagenario cuya presencia en el libro es anecdótica. Éste es muy conocido en los círculos artísticos de París, ciudad que abandona tras separarse de su mujer, que se ha hartado de sus continuas infidelidades. Abatido por la desintegración matrimonial, decide instalarse en un pueblecito perdido, en la casa donde pasó la niñez. Como rodea a la casa un extenso jardín, que él no sabe cuidar, inserta un anuncio en el periódico, en busca de un experto. Responde el jardinero antes citado, que resulta ser un antiguo compañero de colegio y amigo del pintor. El film está dominado por la presencia casi constante de los dos coprotagonistas, por lo que resulta clave que Becker haya podido contar con dos actores excepcionales para interpretarlos. El sofisticado y elegante Daniel Auteuil, protagonista de filmes de culto, como Un corazón en invierno, parece nacido para interpretar al pintor. Por su parte, Jean-Pierre Darroussin, habitual de las películas que rueda en Marsella su amigo Robert Guédiguian (Marius y Jeannette) realiza el mejor trabajo de su carrera, en una buena sustitución de Jacques Villeret, el actor para el que Becker concibió el proyecto, habitual de sus últimas películas. Becker lanza una mirada nostálgica pero realista de la vida rural, eludiendo con inteligencia una idealización barata. Se deduce que los lugareños del pueblo donde transcurre la acción trabajan duramente, que tienen un acceso más difícil a la sanidad que los habitantes de la ciudad, etc. Y sin embargo, tienen una sana visión de la vida. El personaje del jardinero es todo un hallazgo, un tipo campechano, con mucho sentido común, que enseña a su interlocutor a apreciar las pequeñas cosas de la vida, que le hace darse cuenta de que hace el canelo liándose con una jovencita, en lugar de intentar recuperar a su mujer, y que consigue que descubra que muchos elementos que rodean a los círculos artísticos son accesorios, superficiales o pedantes. Le enseña asímismo a ‘burlarse’ de la muerte, pues aunque sabe que ésta triunfará al final, prefiere mientras tanto reírse de ella todo lo posible. En consonancia con lo que predica, Becker echa mano de una puesta en escena clásica, pero eficaz, que recuerda al buen cine de su padre. Lo mejor es que sabe equilibrar temas trascendentes con momentos cómicos muy logrados, como el velatorio. 

7/10
L'entente cordiale

2006 | L'entente cordiale

El traficante de armas Viktor Zilenko (Ivan Franek) roba un microchip que, tiene la virtud de hacer a un soldado inmune al dolor. La intención de Zilenko es vendérselo a los rusos por medio de los servicios secretos franceses. El aristócrata y agente secreto François de la Conche (Christian Clavier) es enviado a Londres para llevar a cabo la transacción. Le acompaña en la misión el traductor Jean-Pierre Moindreau (Daniel Auteuil). Durante el intercambio, Zilenko y sus hombres sufren un ataque del que solo sobreviven de la Conche y Moindreau. Segunda colaboración entre De Brus y Clavier en la que no llegan a conseguir el éxito de su anterior película, L´antidote. El gran reparto no se ve reflejado en un guión torpe en el que abundan absurdos gags.

4/10
Pintar o hacer el amor

2005 | Peindre ou faire l'amour

William y Madeleine. Un matrimonio de larga duración, basado en el amor. O eso se supone. Él se ha prejubilado, su única hija se ha ido a estudiar a Italia… Le sobra el tiempo, al igual que a su esposa. Ésta, que se dedica a pintar al aire libre, conoce un día a Adán, alcalde ciego de un pueblo cercano, que le muestra una hermosa casa en venta, cercana a la suya. Con su marido, deciden comprarla. Y cuando arde en un incendio la casa de Adán, él y su novia serán acogidos por sus nuevos vecinos. Y un buen día ambos matrimonios se dedican a intercambiar sexo, y le cogen el gustillo. Amoral comedia francesa, sin demasiadas pretensiones, tan frívola como poco creíble, y que alardea de un exhibicionismo exagerado y ridículo. Lo mejor, el trabajo de Sabine Azéma, de Daniel Auteuil y del español "afrancesado" Sergi López.

4/10
Caché

2005 | Caché

Fascinante ejercicio de estilo del austríaco Michael Haneke, que además de su innegable cualidad hipnótica, invita a reflexionar acerca del estilo de vida acomodaticio que impera en Occidente. El film arranca de un modo audaz y arriesgadísimo. Durante varios minutos, observamos un plano fijo del exterior de una casa. De pronto, vemos retroceder la imagen, como si se estuviera rebobinando. Y es que, en efecto, se trata del contenido de una misteriosa cinta de vídeo, recibida por George Laurent, el popular conductor de un programa televisivo. Lo extraño de esa filmación es que la casa que se ve es la de George. Y no resulta fácil adivinar quién la ha grabado y desde dónde. Lo que podría parecer una broma pesada, se repite con nuevas cintas anónimas, acompañadas de extraños dibujos de carácter infantil, que empiezan a inquietar a George y a su mujer Anne. Y el caso es que la policía no ayuda demasiado… Justo premio a la mejor dirección en Cannes, Haneke logra crear una atmósfera inquietante, muy adecuada para hablar de los fantasmas del pasado, de cómo resulta imposible acallar por completo la voz de la conciencia ante una mala acción que se desea olvidar. Su modo de reprochar la tendencia de tantos a no afrontar los problemas, incluso el evitar planteárselos echando tierra encima, resulta tremendamente original. Metáfora o realidad, qué rayos ocurre en este film, se preguntará más de uno. Y es que puede desconcertar el juego urdido por el travieso cineasta austríaco, que con formato de thriller no entrega todas las respuestas que exigiría una película convencional. Pero su propuesta obliga a no ver el film pasivamente, lo que no es poco en los tiempos que corren de tramas ramplonas y previsibles.

6/10
Asuntos pendientes

2004 | 36 Quai des Orfèvres

Film policíaco que por su aire ‘casual’ bien podría haber sido rodado en los 70, dicho sea sin ningún ánimo peyorativo. Permite un duelo actoral entre  Daniel Auteuil y  Gérard Depardieu, aunque el mostacho que luce este último se nos antajo más falso que un ‘judas’ de plástico. Dos carismáticos policías parisinos, Leo y Denis, andan enfrentados por más de un motivo. No sólo aspiran ambos a suceder al actual jefe de la policía judicial, sino que rivalizan por la misma mujer. Al acudir al encuentro de una fuente, que podría ayudarle a desarticular una banda de delincuentes y ganar puntos para el ascenso, Leo es involucrado a su pesar en un crimen del que es testigo. Nadie tendría por qué saberlo, pero Denis observa todos sus pasos...

6/10
Usted primero

2003 | Après Vous...

Antoine es una buena persona, maître en un restaurante parisino, que por los pelos logra salvar la vida de Louis, que pretendía ahorcarse hundido por un desengaño amoroso. Lo que no sabe es que con su buena acción, a la que sigue una oferta de trabajo, acaba de dar el primer paso para ser parte en un triángulo amoroso. Enredo a paso de vodevil, con medias verdades y un poquito de melancolía. El director Pierre Salvadori (Los aprendices) entrega momentos divertidos en un film asumidamente ligero, y saca todo el rendimiento a sus inspirados actores, tanto masculinos ( Daniel Auteuil y José Garcia) como femeninos (Sandrine Kiberlain y Marilyne Canto). El restaurante se convierte en escenario importante, como ocurre en otras películas culinarias de las que Deliciosa Martha es un ejemplo bien reciente.

5/10
Pequeñas heridas

2003 | Petites coupures

Bruno, un periodista de ideología comunista, engaña a Gaëlle, su mujer, con una amante. Tras ser abandonado por las dos, y la caída del comunismo, se siente perdido, y decide visitar a su tío, alcalde de una pequeña localidad, que se presenta a la reelección. El encuentro con Béatrice, una misteriosa dama, dará un nuevo sentido a su vida. Tercera película como director del francés Pascal Bonitzer, guionista del cineasta Jacques Rivette en películas como La bella mentirosa y Vete a saber. Bonitzer opta por un tono irreal para una historia sobre el desconcierto sentimental. Su retrato de la desorientación del protagonista, ante el fin del comunismo, tiene su interés.

5/10
El adversario

2002 | L'Adversaire

Una de las tres películas –entre ellas destaca la española La vida de nadie– basadas en la historia real de un tal Jean-Claude Roman, que simulaba ante su familia y amigos tener un empleo estupendo, cuando en realidad estaba en el paro y su vida entera era una enorme mentira. Lo que distingue la versión de Nicole Garcia, en teoría, es que se trata de la versión más fiel a los hechos reales. En el reparto tiene protagonismo absoluto Daniel Auteuil como el gran mentiroso.

4/10
Salir del armario

2001 | Le placard

Es un día festivo en la empresa del contable François Pignon. Aparentemente. Pues el mismo día en que van a hacerse una “foto de familia”, corre el rumor de que Pignon va a ser despedido. Él no puede creerlo. ¡Con la dedicación que ha puesto en su trabajo! Pero un vecino le da una idea para evitar lo peor: hacerse pasar por gay. Si su jefe cree que es homosexual, considerará políticamente incorrecto ponerle de patitas en la calle. Y así conservará el empleo. Dicho y hecho, el truco es un éxito. Y no sólo eso, ahora todo el mundo empieza a tomarle en consideración, y hasta puede que sea promocionado. Crítica a través del humor de cierta cultura empresarial. Francis Veber evita juzgar la homosexualidad (quien busque aquí un alegato por la causa, se equivoca), centrándose en cambio en destapar la hipocresía que antaño discriminaba y ahora concede trato de favor. Veber ya logró que nos destenilláramos de risa con La cena de los idiotas. El truco a la hora de perfilar a Pignon, explica el director y guionista, ha sido “no interpretar al personaje, es decir, que siga siendo el hombrecillo discreto que ha sido siempre. De hecho, son los demás los que empiezan a mirarle de forma diferente.” Si Daniel Auteuil destaca en el papel protagonista, merece llamar la atención sobre Gérard Depardieu, que interpreta a un machote brutal, que poco a poco descubre en su interior una inesperada sensibilidad.

4/10
La viuda de Saint-Pierre

2000 | La veuve de Saint-Pierre

1850. Saint-Pierre, una isla francesa próxima a Canadá. Un tipo comete un asesinato y es condenado a muerte. Como en la isla no hay guillotina ni verdugo, la sentencia no puede cumplirse. Mientras se aguarda solución de Francia, la mujer del capitán que custodia al preso le trata con humanidad. Él, conmovido por el cariño de ella, comienza un proceso de regeneración, hasta el punto de que es apreciado por todos los habitantes de la isla. ¿Por todos? Ésa es la cuestión. Buena muestra de cine francés. La ambientación es perfecta y la historia interesa de principio a fin. Además, el reparto es de primera: Juliette Binoche (que ganó el Oscar por El paciente inglés) y Daniel Auteuil. La peli ataca la pena de muerte: si uno puede cambiar y arrepentirse de su culpa, ¿no debería tener una segunda oportunidad? La misma Juliette Binoche se pregunta: “¿Quién decide sobre la vida o la muerte de un hombre? ¿De dónde vienen esos poderes?” Y se responde: “Mi compasión innata hacia el hombre me hace insoportable la idea de la pena de muerte.”

7/10
Inocencia robada

1999 | The Lost Son

El excelente director de fotografía Chris Menges toma una vez más las riendas de la dirección de una película para contar una historia turbia y desgarradora. El detective Lombard (ese excelente actor francés llamado Daniel Auteuil) tiene entre manos el encargo de encontrar al hijo de un matrimonio de edad avanzada. Su investigación le mete de lleno en el turbio mundo del tráfico de niños para su explotación sexual. Menges toca una cuestión de tremenda actualidad, y dentro de la dureza propia del tema lo hace sin recrearse en el morbo. Pone además el dedo en una dolorosa llaga: la de una sociedad aíta de sexo.

6/10
La chica del puente

1999 | La fille sur le pont

Una chica en un puente de París, pensando en el suicidio. Un lanzador de cuchillos que pasa por ahí, le ofrece una alternativa: ser su diana en un espectáculo ferial. Sentida historia de amor por azar servida con gusto y estilo por Patrice Leconte (La viuda de Saint-Pierre). El film se mueve entre el drama y la comedia, con la complicidad de una pareja soberbia de actores. Destaca la frescura y naturalidad de Vanessa Paradis, posiblemente en el papel de su vida. La fotografía en blanco y negro es preciosa.

6/10
Amor en tiempos de guerra

1997 | Lucie Aubrac

Marzo de 1943. En la Francia ocupada Raymond Samuel, miembro de la resistencia, cae en manos de la Gestapo. Lucie, su mujer, hace lo posible y lo imposible para devolverle la libertad. Claude Berri (El manantial de las colinas, La venganza de Manon) se basa en hechos reales al describir el amor intenso de Lucie por su marido y los riesgos que toma por librarle de las garras alemanas. Gran trabajo interpretativo de Carole Bouquet.

5/10
¡En guardia!

1997 | Le bossu

Lagardère es un aprendiz de espadachín, que gana puntos ante el amo al que sirve por su gran lealtad. Cuando éste es muerto a traición pasa a ocuparse de su hija como si fuera suya. Pasan los años, ella se convierte en una hermosa joven y él se topa con el hombre que mató a su señor. El film no está basado en una obra de Alejandro Dumas, como podría pensarse, sino inspirado en la novela más famosa de Paul Feval, "El jorobado". La trama es tan previsible como sumamente entretenida, y sigue la tradición de este tipo de historias de capa y espada: intrigas, romances, engaños picarescos, duelos de espadas... En el reparto destaca la estrella del cine francés Daniel Auteuil, en el papel protagonista, y la bella Marie Gillain en el de su protegida.

6/10
Los ladrones

1996 | Les voleurs

El líder de una banda de ladrones de coches muere misteriosamente, y familiares y amigos intentan ocultar los hechos al pequeño Justin, su hijo. Entre los adultos se encuentra Alex, un honrado policía, tío de Justin; Juliette Fontana, una joven despreocupada que ha tenido varios amantes o Marie Leblanc, una profesora de filosofía que está enamorada de Juliette. La trama va tejiendo las relaciones entre ellos y la visión de las cosas desde los ojos de Justin. André Téchiné (Los juncos salvajes) dirige un drama de conflictos de personales que se entrecruzan los unos con los otros. Protagonizan Catherine Deneuve y Daniel Auteuil, pero notables resultan también otros miembros del elenco, como Laurence Côte o Benoît Magimel.

6/10
Sostiene Pereira

1996 | Sostiene Pereira

Adaptación de la que, para muchos, es la mejor novela del escritor italiano Antonio Tabucchi. Situada en la Lisboa de 1938, sigue los pasos del Pereira del título, que en primera persona, a través de una omnipresente voz en off, como si elaborara un informe, arranca muchos de sus pensamientos con un "Sostiene Pereira...". Pereira es un hombre mayor, tradicional y conservador, católica, que escribe en las páginas literarias de un diario lisboeta. Son los años de la dictadura de Salazar, con una guerra civil en el país vecino, y el auge del fascismo y el nazismo. Pero Pereira vive un poco al margen de estas convulsiones sociales, algo que va a cambiar cuando acuerda con un joven que le escriba las necrológicas relativas a autores literarios; éste es un joven de ideas revolucionarias que le contagiará parte de su pensamiento, empujándole a ser protagonista de la construcción del orden social. Quizá por parte de Roberto Faenza hay un exceso de respeto por el material original, lo cual dificulta la necesaria conversión del material novelístico en auténtico cine. Pero el resultado es bastante notable, sobre todo por la extraordinaria encarnación que hace Marcello Mastroianni del personaje de Pereira, que se diría pasa de su estado avejentado a vivir una especie de segunda juventud. También es muy bella la partitura musical de Ennio Morricone.

6/10
El octavo día

1996 | Le huitième jour

George, un joven con síndrome de Down, es enviado a una institución especializada por su hermana, a la muerte de su madre. Pero él está convencido de que sigue viva, por lo que escapa del lugar y emprende un largo viaje en su busca. Por el camino se encuentra con Harry, un yuppie que acaba de divorciarse. El belga Jaco van Dormael (Totó, el héroe) dirige esta emotiva tragicomedia con dos personajes absolutamente contrapuestos. Harry es un tipo ordenado y metódico, mientras que George es imaginativo y desordenado. Por su excelente interpretación, Daniel Auteuil y Pascal Duquenne recibieron ex aequo el premio de interpretación en Cannes.

7/10
Los amores de una mujer francesa

1995 | Une femme française

Una pareja contrae matrimonio justo antes del inicio de la II Guerra Mundial y debe separarse debido a que él es un teniente de Infantería. Durante los cinco años de ausencia del marido, ella mantiene una relación con otro hombre. Cuando acaba la guerra, él le perdona y se trasladan a Berlín, para comenzar una nueva vida. Ardua reconstrucción de la postguerra europea a cargo del especialista en grandes espectáculos históricos Régis Wargnier (Indochina), que dirigió a dos de los más reputados actores franceses del momento, Emmanuelle Béart (Nelly y el señor Arnaud) y Daniel Auteuil (El manantial de las colinas).

6/10
La reina Margot

1994 | La Reine Margot

Corte de Francia, siglo XVI. Reina Carlos IX, el hermano mayor de Margarita de Valois, conocida también como Margot, famosa por su gran belleza y su vida libertina. Es la época del enfrentamiento entre protestantes y católicos y Francia es un hervidero de violencia contenida, que se huele en las calles. Se pacta el matrimonio entre Margot y Enrique IV para reconciliar al pueblo francés pero la sangre acabará por fin tiñendo las calles de París pocos días después de la boda, en lo que se llamó la matanza de San Bartolomé. Fastuosa película que ofrece un deslumbrante despliegue de medios y una sensibilidad magnífica en la recreación del ambiente de la corte francesa. La película es dura, de una violencia a veces atroz y la presencia de los vicios de la época es frecuente. Muchos son los galardones que avalan la calidad de esta película, entre ellos Premio del Jurado en el Festival de Cannes 1994, seis Premios César de la Academia Francesa y una nominación al Oscar.

6/10
Mi estación preferida

1993 | Ma saison préférée

Antoine y Emilie: dos hermanos reciben el duro golpe de que su madre pierde la razón y poco después la vida. Esta situación les hace enfrentarse a cómo ha sido su existencia hasta entonces, a considerar si lo que han hecho hasta entonces ha valido la pena. Film de dolor y amor, dirigido con delicadeza por André Téchiné (Los juncos salvajes, Los ladrones), con la bella, en su madurez, Catherine Deneuve.

5/10
Un corazón en invierno

1992 | Un coeur en hiver

Stéphane, asociado con Maxime, regenta un taller donde fabrica y arregla violines con increíble virtuosismo. El mimo que pone en su trabajo no oculta un corazón gélido, en invierno como reza el título, que tal vez se heló cuando fracasó su matrimonio. Ahora conoce a una violinista con talento, Camille, y parece que surge el enamoramiento mutuo. Pero si bien ella es capaz de poner toda la carne en el asador, él, encerrado en su egoísmo, parece cavilar dentro de sí, como considerando que el amor es incapaz de llenar su vida. Claude Sautet cuenta con sensibilidad su historia, magnífico estudio psicológico de los dos personajes principales, interpretados con verismo por Daniel Auteuil y Emmanuelle Béart. El film es una espléndida muestra de sabiduría del uso del matiz narrativo, y la música de Ravel acompaña bien en algunas escenas. Ganó el León de Plata en Venecia en 1992.

8/10
Mamá, hay un hombre blanco en tu cama

1989 | Romuald et Juliette

Romuald es víctima de una conspiración en su empresa. La policía le persigue, y se refugia en casa de una empleada negra. Divertida comedia romántica de la directora gala de Tres solteros y un biberón, con historia de amor actualizada de Romeo y Julieta.

5/10
Quelques jours avec moi

1988 | Quelques jours avec moi

Adaptación de una novela de Jean-François Josselin, en la que Martial (Daniel Auteuil) regresa a su hogar tras pasar un tiempo en un hospital para enfermos mentales. Su madre intenta que recupere el rumbo de su vida y le hace partícipe del negocio familiar, que no es otro que el de una cadena de supermercados. Pero Martial se enamora de la joven criada de la casa y se marcha a vivir con ella. Sin embargo, los celos comienzan a dominarle cuando se entera de que, durante una breve ausencia, ella se ha estado viendo con otro hombre.  Melodrama romántico, con sorprendentes toques de humor centrado, tanto en las relaciones familiares, como en la diferencia de clases. Supuso la primera colaboración entre su director, Claude Sautet, y el actor Daniel Auteuil, que volverían a reunirse en la más emotiva Un corazón en invierno (1992).

5/10
El Paltoquet

1986 | Le Paltoquet

Cuatro amigos se reúnen como cada tarde, para jugar a las cartas. De repente, aparece un inspector de policía que sospecha que uno de ellos es autor de un crimen. Drama criminal de Deville ( Las confeciones del Dr. Sachs).

5/10
El manantial de las colinas

1986 | Jean de Florette

Para regular su plantación de claveles, Ugolin desvía la fuente de Jean, un agricultor recién instalado en el pueblo. Este drama sobre la esperanza y la envidia es uno de los grandes títulos del cine francés, obra de Marcel Pagnol.

6/10
La venganza de Manon

1986 | Manon des sources

Al crecer, Manon, hija de Jean, el agricultor, decide vengarse del antiguo enemigo de su padre. Con esta continuación de El manantial de las colinas. Berri concluye su gran díptico sobre la Francia rural.

6/10
La banquera

1980 | La banquière

Emma Eckhert, hija de comerciantes, se casa con el heredero de una adinerada familia de joyeros. Por su cuenta reailza pequeñas inversiones hasta que funda una empresa de éxito y se convierte en una poderosa e influyente mujer. Drama basado libremente en la historia real de Marthe Hanau, una famosa banquera alsaciana.

5/10
Por nosotros dos

1979 | A noux deux

Françoise y Simon son dos delincuentes enamorados el uno del otro que tratan de huir de la policía. Catherine Deneuve protagoniza este film, que parece una versión moderna de Bonnie and Clyde. El film tiene un guión complejo, pero lo suficientemente ingenioso para sortear los tópicos del cine de gangsters, y que no sea predecible. Excelentes interpretaciones de los actores.

5/10
Enamorado de mi mujer

2018 | Amoureux de ma femme

Daniel, editor, y su mujer Isabelle, profesora, llevan casados veinte años, y disfrutan de una vida tranquila y ordenada. Invitarán a cenar a su casa a un íntimo amigo, Patrick, quien aprovechará la velada para presentar a su nueva novia, Emma. La situación es algo tensa, pues después de muchos años de matrimonio Patrick ha abandonado a su esposa, gran amiga de Isabelle. Sin embargo, la aparición de Emma les dejará gratamente impresionados. Es tan joven, bella y simpática que Daniel no podrá evitar fantasear con ella. Divertida comedia francesa, en algún momento tronchante, dirigida por el prestigioso actor Daniel Auteuil en la cuarta ocasión en que se sitúa tras las cámaras. La sencilla trama proviene de la obra teatral de Florian Zeller, quien se ocupa también de trasladar a la pantalla su libreto. El resultado lógicamente tiene mucho de teatral en sus planteamientos, los diálogo de una cena, pero expande sus posibilidades de producción gracias a las ensoñaciones del protagonista, quien da muestras de tener una disparatada imaginación y que traslada continuamente a los personajes a escenarios diversos, a veces tan exóticos como Venecia o Ibiza. El aire de fruslería cómica, de atontamiento amoroso y de juego con la irrealidad empareja este divertimento con el cine más ligero de Woody Allen, también por el acompañamiento de jazz y las crisis matrimoniales propias de la madurez. Aunque Auteuil podría haber evitado algunas imágenes poco elegantes en referencia a la seductora Emma, en general hay que reconocer que las idas de olla del protagonista son bastante graciosas, aunque son tantas que a mitad de metraje a veces es difícil situarse. En realidad es un vano aviso, ya que todo en Enamorado de mi mujer no es más que un alelado desparrame de la mente masculina. Los cuatro actores están estupendos, pero sobresalen un divertido Daniel Auteuil y en especial una sorprendente Adriana Ugarte, bella y seductora. La española firma uno de los mejores trabajos de su carrera.

6/10

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