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Biografía

Jared Harris

Jared Harris

59 años

Jared Harris

Nació el 24 de Agosto de 1961 en Londres, Reino Unido

Con acento británico

18 Diciembre 2012

Clasificar a Jared Harris dentro de un estilo interpretativo supone demasiado atrevimiento. Este británico se ha hecho famoso por interpretar personajes variados y únicos, pasando por películas de las llamadas independientes hasta cintas del circuito más comercial. En la serie televisiva “Mad Men” ha sabido moldear su personaje con tal maestría que la admiración de la crítica por su trabajo ha sido unánimemente positiva. Y lograr eso es una tarea cuanto menos complicada.

Jared Harris Francis nació el 24 de agosto de 1961 en Londres (Inglaterra). El seno de su familia estuvo siempre embriagado por el perfume de la interpretación, ya que es hijo del famoso actor irlandés Richard Harris y de la actriz Elizabeth Rees. Su hermano mayor es el director Damian Harris, y el menor de la casa, Jamie Harris, también ha sido actor. Por estirar esta relación familiar hasta el infinito y más allá, incluso su madrastra Ann Turkel fue actriz.

Una infancia marcada por extensos años en un internado desembocaría tiempo después en su estancia en la Universidad de Duke, donde estudió drama y literatura. Tras lograr su título, se pasó al teatro gracias a la compañía de teatro Royal Shakespeare, donde consiguió empezar a foguearse gracias a las eternas obras “Hamlet” o “La mujer silenciosa”.

Un papel secundario en Seducir a Raquel (1989), donde le dirigía su hermano mayor, fue la llama que prendería el cohete en el que se acabaría convirtiendo la vida profesional de Harris. Pasarían tres años hasta lograr un despegue definitivo en el “mundillo”, cuando entre 1992 y 1995 enlazó hasta nueve películas en su haber. En ese lote, y a pesar de que sus participaciones eran aún menores, destacó la oscarizada El último mohicano (1992), la sangrienta Asesinos natos (1994), el film de historias cruzadas Smoke (1995) y el western Dead Man (1995).

En el nostálgico y biográfico drama de Yo disparé a Andy Warhol (1996) cogió algo más de renombre entre el público al interpretar al propio Warhol. Y no lo hizo nada mal. Tanto como para repetir en otras ocasiones diferentes apariciones en películas independientes. De hecho Yo disparé a Andy Warhol podría perfectamente clasificarse bajo ese término. Y así lo serían también la comedia negra Sunday (1997), la tragedia cómica y nominada a mejor guión en los Globos de Oro Happiness (1998), Shadow Magic (2000) o Cómo matar al perro de tu vecino (2002).

Dos grandes altos en el camino han de suponer las interpretaciones en La momia (Trance) (1998), que le llevó a lograr el premio al mejor actor en el Festival de cine fantástico de Sitges; y después en el pretencioso thriller B. Monkey (1998), que supuso una constatación de que la crítica hacía ya tiempo que tenía los ojos puestos en él. “Jared Harris se está convirtiendo en uno de los actores más fascinantes del momento”, señaló fervientemente Anita Gates, de The New York Times, a propósito de su papel en B. Monkey.

Con el paso de los años, también acabó entrando en el juego de las comedias fáciles, incluso siendo un género con el que no se identifica especialmente. Ejemplos de ello son las intrascendentes Un lío padre (1997) o Dummy (2003).

Doctor que desencadena el virus zombie en Resident Evil: Apocalypse (2004), roquero desdeñado en La joven del agua (2006) y una de las figuras paternas del regresivo Benjamin en El curioso caso de Benjamin Button (2008) fueron otra prueba más de que el status de Harris no hacía otra cosa que crecer con el irrefrenable paso de los años. Y eso que cuando era un crío, ser actor no era para nada una de sus preferencias.

Sus últimas y más recientes apariciones cinematográficas han sido como Profesor Moriarty en Sherlock Holmes: Juego de sombras (2011) y Ulysses S. Grant en el drama histórico Lincoln (2012), dirigido por Steven Spielberg. Se le podrá ver en 2013 en la futurista y fantástica cinta Cazadores de sombras: Ciudad de hueso (2013), basada en la obra de la escritora Cassandra Clare.

Mención aparte ha de hacerse para su participación en la pequeña pantalla. Ya había probado el gusto de la televisión al encarnar de manera excepcional a John Lennon en la TV movie Two of Us (2000) y al rey Enrique VIII en The Other Boleyn Girl (2003). Apariciones más o menos esporádicas en series como Ley y Orden: Unidad de víctimas especiales (1999), The Riches (2008) o en Fringe (2008) solamente serían el anticipo del que se podría considerar uno de los grandes papeles de toda su carrera, tras ponerse en la piel de Lane Pryce en la todopoderosa Mad Men (2007).

“Es la mejor serie de la televisión. Nunca tienes idea de qué va a pasar con tu personaje ni con la trama. Y mi personaje no es una excepción. Absolutamente genial”, señalaba el actor, a pesar de haber acabado con su participación en dicha ficción. Su camino, dada la versatilidad que ha demostrado hasta la fecha, no está sujeto a ningún trazo dominante. Ni el teatro ha escapado a los intereses de Harris, quien mantiene una relación sentimental con la presentadora de televisión Allegra Riggio. Antes estuvo casado, y se divorció posteriormente, con la también actriz Emilia Fox.

Filmografía
Morbius

2021 | Morbius

Jared Leto se transforma en un enigmático antihéroe de Marvel, Michael Morbius. Peligrosamente enfermo de un extraño trastorno sanguíneo, y determinado a salvar a otras personas que padecen su mismo destino, el doctor Morbius intenta una apuesta desesperada. Lo que en un principio parece ser un éxito radical, pronto se revela como un remedio potencialmente peor que la enfermedad.

Robert the Bruce

2019 | Robert the Bruce

Carnival Row

2019 | Carnival Row | Serie TV

Peculiar serie de corte fantástico con brutales asesinatos y mucho sexo, que parece querer convertirse en la heredera de Juego de tronos. Curiosamente no se basa en ningún libro, sino en el guion para una película nunca llevado a la pantalla, que se titulaba “A Killing on Carnival Row”. La trama transcurre en un mundo imaginario, en el que los hombres han trastocado el lugar donde vivían míticas criaturas como hadas, minotauros, gnomos y centauros, abocándolos a una cruenta guerra. Los que pueden buscan refugio en la ciudad de Burge, una suerte de Londres de corte victoriano. Pero la vida no les trata bien, y no es infrecuente que las hadas deban aceptar oficios modestos, e incluso cayendo en la prostitución. Vignette Stonemoss, una hada, ha tomado este camino del exilio, aún dolida por la muerte de su amado Rycroft Philostrate. Pero descubre con estupor que éste vive en Burge, y ejerce de policía detective que trata de averiguar qué terrible mal está detrás de la muerte de varias hadas, salvajemente asesinadas. Se trata de una lujosa serie, apuesta fuerte de Amazon Prime Video, que seguramente quiere demostrar su capacidad de recrear mundos fantásticos cara a su esperada serie sobre “El Señor de los Anillos”. Sea como fuere, y reconocidos los efectivos efectos visuales y el lujoso diseño de producción, hay que decir que la trama resulta bastante anodina, y no logran emocionar las cuitas amorosos de la pareja protagonista, interpretada por Orlando Bloom y Cara Delevingne. Hay momentos gore bastante gratuitos, un afán morboso de epatar, mientras que la actitud racista de la mujer que contrata a Vignette como criada resulta bastante ridícula. Los crímenes, por supuesto, son un remedo de los de Jack el Destripador, eso que ahora se suele llamar "homenaje".

5/10
Chernobyl

2019 | Chernobyl | Serie TV

Impactante miniserie de HBO y Sky, que recrea con inusitado realismo el terrible accidente nuclear de Chernobyl, acontecido en la Unión Soviética en 1986. Es encuadrable en el género catastrofista, pero con el detalle no pequeño de que esta tragedia ocurrió de verdad. Se trata de una inesperada creación de Craig Mazin, conocido sobre todo por comedias secuelas de las sagas Resacón en Las Vegas y Scary Movie; dirige los cinco episodios Johan Renck, que ha intervenido en series como Breaking Bad y Vikingos. Destaca el enorme esfuerzo de producción, de modo que parece que nos teletransportemos a la época, y resulta muy creíble el paisaje apocalíptico que rodea a la central, con los daños físicos de los afectados debido a la elevada radioactividad. Con acierto se ha evitado que el espectador se distraiga reconociendo actores, hasta los que más pueden sonar, como Jared Harris, pueden pasar inadvertidos. Sin efectismos, ni buscando culpabilizar a toda costa a la anquilosada burocracia comunista, se nos ofrece una mirada poliédrica, donde vemos lo que ocurre dentro de la central, con la reacción de los ingenieros y la incredulidad generalizada, resulta imposible aceptar que el núcleo ha explosionado, con las devastadoras y previsibles consecuencias; las reuniones de los jerifaltes, que confían en seguir protocolos poco ágiles, y en secretismos que nada favorecen a la hora de afrontar el grave problema; la acción de los bomberos y el previsible desbordamiento de los hospitales; la reacción de la gente de a pie, que sale "a ver el incendio", sin entender que ellos mismos van a ser víctimas; y en fin, el largo alcance de la nube radioactiva, que afectará a la población civil de los alrededores. Aunque vemos rostros humanos, y entendemos que hay dramas personales y vidas en juego, y un heroismo humilde, ligado al sentido del deber, hacer lo que se debe hacer, algo ligado al alma rusa, destaca un rigor casi documental, ciertamente notable, y que transmite al mismo tiempo la angustia propia de una cinta de terror.

8/10
The Terror

2018 | The Terror | Serie TV

Miniserie basada en acontecimientos históricos ocurridos a mediados del siglo XIX en el Ártico, y novelizados por Dan Simmons en la novela homónima, tiene la peculiaridad de ajustarse a lo que probablemente ocurrió, mostrado con gran realismo, pero aprovechando los aspectos desconocidos e intrigantes, añade a la vez un elemento mítico, la presencia de un monstruo que respondería a las leyendas locales de la población local, los inuit. Dos barcos de la armada británica, el Terror y el Erebus, antaño buques de guerra, se han transformado para la exploración de las gélidas aguas del Antártico, con el propósito de dar con un paso en el Noroeste. Corre el año 1845, y si la navegación entre icegebergs resulta dificultosa, más complicadas se ponen las cosas cuando llega el invierno, y las naves quedan atrapadas en el hielo. Como están bien aprovisionados, dejan pasar ocho meses, pero la situación no mejora, y han de ir empezando en pensar alternativas, como el envío de expediciones a pie para recabar ayuda. Entretanto a los problemas de comida en mal estado, y de diferente visión de la situación entre los mandos y los hombres de a pie, se suma el ataque de una enorme criatura, que en un primer momento piensan que es un oso. David Kajganich, autor de guiones de películas de terror y thrillers donde asoma el lado oscuro de las personas –Invasión, Una historia real– se ha encargado de desarrollar la serie, con un enorme esfuerzo de producción, de modo que los parajes helados, y los dos barcos, junto a planos cenitales de gran belleza donde éstos son apenas dos puntitos en medio de la nada blanca, imponen. La introducción y los flash-backs que permiten conocer mejor los prolegómenos de la aventura, están bien introducidos, y no se abusa de ellos. Kajganich está bien respaldado por un equipo de directores avezados en series de gran presupuesto. Entre los productores figura además el nombre de Ridley Scott. Hay una atmósfera desasosegante muy conseguida, aunque el principal mérito de la narración es combinar la intriga y el interés histórico despertado, con la creación de personajes memorables, muy bien definidos, con matices y aristas. Así, se juega al contraste entre el jefe de la expedición, John Franklin, que comanda el Erebus, y el segundo, Francis Crozier, al mando del Terror. El primero –encarnado por Ciarán Hinds– es un hombre temeroso de Dios, que trata de empatizar con sus hombres, comprensivo y con cualidades de líder, que sabe decir lo que hay que decir y transmitir seguridad. Mientras el otro –al que da vida Jared Harris– es alguien con gran intuición y resuelto, capaz de tomar las decisiones que nadie tomaría arriesgando, pero su carácter melancólico y brusquedad le dificultan la relación con las personas, sobre todo con los otros mandos. Son dos ejemplos de personajes, pero hay otros, los médicos y los hombres de a pie, también perfilados con atino, de modo que se entrega un cuadro muy humano, que permite contar a las mil maravillas lo que a la postre es una historia de lucha por la supervivencia en un ambiente hostil y desconocido, donde asoma el miedo, el terror justamente que da nombre a una de las naves.

7/10
Diré tu nombre

2016 | The Last Face

Casi una década después de entregar la interesante Hacia rutas salvajes, Sean Penn vuelve a la dirección con una historia de interés humano, acerca de las heridas que deja la participación, en misiones de ayuda humanitaria en zonas en conflicto, en sus protagonistas. Tema a priori apasionante, y hacia el que han mostrado sensibilidad en la vida real tanto Penn como los actores Javier Bardem y Charlize Theron, pero que en esta ficción se aborda torpemente, con un errático guión del muy desconocido Erin Dignam. La historia arranca con la sudafricana Wren, directiva de Médicos del Mundo, vestida de tiros largos para una fiesta benéfica de su organización, que incluye un concierto. En su habitación está Miguel, un médico español que mira con cierto escepticismo la gala que se avecina. Y es que ambos saben que los discursos, los aplausos y las fotografías de tales encuentros son algo muy diferente de la dura realidad que padece el continente africano, con superpoblados campos de refugiados, resultado de las guerras atroces que padecen países como Liberia y Sudán del Sur. Ambos rememorarán lo que han pasado juntos, incluida su apasionada e imposible historia de amor. Podía ser la típica trama de las tribulaciones de unos cooperantes, contada al menos con corrección. Pero no. Hay una fragmentación en la narración, que dificulta la claridad necesaria para saber en qué momento del pasado o del presente nos encontramos. La omnipresente voz en off de la Theron, hablándonos de la sombre de su padre, un hombre también entregado a la ayuda a los demás, de sus cuitas amorosas, o del encuentro con la realidad, agota. Penn se esfuerza para no parecer un cínico, sino simplemente un tipo que ayuda "en concreto", pero el modo de hacernos descubrir que es un mujeriego, y la enfermedad de una antigua novia, carecen de fuerza dramática. En general todo resulta cansino, sin fuelle, y sólo las escenas más fuertes –el derrumbamiento de la protagonista, o el encuentro con rebeldes salvajes– despertarán al espectador de la modorra que produce un film decididamente fallido, en el que desaprovecha a unos fugaces secundarios, Jared Harris, Jean Reno, Adèle Exarchopoulos.

2/10
The Crown

2016 | The Crown | Serie TV

Una verdadera joya seriófila, manejada con mano firme por su creador, Peter Morgan, que se ha especializado en escribir guiones basados en personajes auténticos en títulos como El último rey de Escocia, Las hermanas Bolena, The Damned United, El desafío. Frost contra Nixon o Rush, aunque sin duda su libreto más conocido es el de La reina, por el que logró la nominación al Oscar. Y aquí justamente retoma al personaje protagonista de ese film, la reina Isabel II de Inglaterra, pero en su juventud, los primeros años de su reinado con las dificultades de adaptarse a su papel de monarca en un mundo cambiante y recién salido de la Segunda Guerra Mundial. En parte se inspira en su propia obra de teatro "The Audience", estructurada alrededor de las audiencias de la reina con sus diferentes primeros ministros. Llama la atención la solidez del entramado argumental, donde nada es simple o tópico, cada escena está escrita con mimo, las situaciones y los diálogos son de una inusitada brillantez, la introducción de algunos flash-backs con Isabel niña nunca son caprichosos. Y se recogen con rigor los hechos históricos, los últimos años del reinado de Jorge VI, con una enfermedad cuya gravedad oculta a los más allegados, el matrimonio por amor de Isabel con Felipe de Edimburgo, el acceso al trono de la inexperta Isabel, y cómo debe aprender sobre la marcha su papel, poner en práctica lo que conoce en teoría y más. Están recogias, por supuesto, las relaciones con el primer ministro Winston Churchill, casi octogenario, y que viene a despachar con ella semanalmente. A lo largo de diez capítulos, servidos por grandes directores, empezando por Stephen Daldry, se despliegan muchos temas de enorme calado. Por supuesto el significado de la Corona, y su capacidad aglutinadora de un pueblo y un imperio, junto a un encorsetamiento que puede ser frustrante y anulador de la propia personalidad. Se habla de sentido del deber y de sacrificio, de la capacidad para estar a la altura de un puesto de grandísima responsabilidad, pero en cuyo desempeño se puede infligir heridas a los seres más queridos, además de que toca lidiar con políticos que por la bisoñez y el hecho de ser mujer, la miran con condescendencia. Se juega al paralelismo de los dos hermanos –Jorge VI obligado a reinar ante la abdicación de su hermano Eduardo VIII, que prefiere seguir ser fiel a su amor plebeyo, Wallis Simpson– con las dos hermanas, hijas de Jorge, Bertie, con una princesa Margarita enamorada del antiguo caballerizo de su padre, el famoso capitán Townsend, un hombre divorciado. Y también hay espacio para los nuevos tiempos, hay moldes que resulta necesario romper, aunque las tradiciones sean importantes y puedan tener cientos de años de historia. Los ancianos decrépitos deben ceder el testigo a los jóvenes, aunque sea necesario reconocer en algunos casos, Churchill, su servicio extraordinario a la nación. El pueblo debería poder ver la coronación de su reina por televisión, aunque alguno piense que eso vulgariza una función sagrada. En fin, los temas están trenzados maravillosamente, labor de orfebrería de guión, con las vicisitudes de las personas, que son de carne y hueso, y cuyos problemas implican al espectador. Se puede sugerir que el colonialismo debe terminar, o que con la contaminación es un problema auténtico. Todo con un esfuerzo de producción formidable: reconstrucción de la época, dirección artística, vestuario, fotografía, maquillaje, una banda sonora soberbia de Hans Zimmer y Rupert Gregson-Williams... Los actores están muy bien escogidos, no hay personaje pequeño, ninguno es una caricatura, de todos puedes entender sus razones, desde un secretario de la reina a un ministro. Resulta obligado destacar las interpretaciones de John Lithgow, colosal Winston Churchill, increíble todo lo relativo a su retrato pictórico, y de Claire Foy, que sabe dar a su reina una sabia mezcla de fragilidad, sensatez, buena voluntad, carácter...

9/10
Aliados

2016 | Allied

Marruecos, 1942. El agente Max Vartan llega a Casablanca para cumplir una misión: ejecutar al jefe de la embajada nazi. Para ello se reúne con la agente francesa Marianne Beauséjour, quien ha establecido lazos de amistad y camaradería con la alta sociedad del lugar en connivencia con la política de Vichy. Max y Marianne se harán pasar por marido y mujer, la tapadera perfecta para llevar a cabo su plan sin resultar sospechosos. Si al atractivo que poseen las historias acerca de la resistencia durante la II Guerra Mundial se añade una tonelada de romanticismo entonces la cosa promete ser un delicioso manjar para el cinéfilo. Pero hay que saber cocinarlo, de lo contrario puede atragantarse. Robert Zemeckis (Forrest Gump, Polar Express) dirige con ritmo y entrega en Aliados una película entretenida, pero no evita del todo ese peligro. Su cine se caracteriza por la perfección visual, el manejo admirable de los efectos especiales y sus historias cercanas a la fábula. Pero en este caso, esa búsqueda de la exquisitez visual no le ha hecho ningún favor, pues desde el principio se tiene la sensación de que todo es demasiado…. pulcro. El elegido diseño de producción de Gary Freeman provoca artificiosidad, sensación de irrealidad, como si el espectador estuviera justamente en un set cinematográfico. Especialmente sucede esto en las escenas exteriores de Casablanca, ciudad impoluta de calles recién barridas, de figurantes un poco de tebeo, de luces y contrastes marcados, de noches idílicas. El caso es que ese diseño milimétrico parece ser un empeño por emular con exactitud la ambientación de las películas clásicas y al final lo que se consigue es algo así como una imitación. También en el guión las referencias al mítico film de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman son muy claras, aunque en este caso habría que olvidar a la capital francesa y optar claramente por un “siempre nos quedará Casablanca” como frase paradigmática. La película está dividida en dos partes muy distintas, tanto en sus escenarios –en Casablanca y en Londres– como en sus núcleos temáticos. Quizá funciona mejor el primer episodio, en donde se dan los primeros contactos entre los agentes, se planifica la misión, se juega eficazmente al fingimiento y al tanteo y se ofrecen buenas escenas de intriga y acción –los diferentes encuentros con oficiales nazis, el reloj de pared marcando los minutos–, al tiempo que se siembran los temas de fondo que marcarán la vida de Max y Marianne en Londres. En este segundo escenario el guión del prestigioso Steven Knight (Amazing Grace, Locke), logra mantener en vilo al espectador, pero el desarrollo es algo lineal e incluso a veces se incluyen situaciones un tanto infantiles, como la aparición en la fiesta del sospechoso nazi. Sí hay, por el contrario, escenas poderosas: el bombardeo de Londres o el ataque al carro blindado en la notable secuencia de Dieppe. Mucho se habló en su momento de este film en relación a los actores. El divorcio de Brad Pitt y Angelina Jolie fue achacado en parte al supuesto idilio que él mantuvo durante el rodaje con Marion Cotillard, algo que ésta negó rotundamente. Sea como fuere, en Aliados hay mucha química entre ellos, y Zemeckis muestra esa conexión más de una vez en el terreno sexual (con escenas de escuadra y cartabón, como la de la tormenta de arena) y también con una peregrina inclusión homosexual que suena a cuota obligada. Pero más allá del aspecto físico, sobresale sin duda el quehacer interpretativo de Brad Pitt, un actor de presencia imponente, que interioriza con intensidad los sentimientos (esa espera de la llamada) y es, él sí, totalmente creíble. Seductora pero con un papel menos matizado está Cotillard, deslumbrante durante los primeros minutos.

6/10
Certain Women: Vidas de mujer

2016 | Certain Women

Sensible película que adapta tres relatos de la escritora estadounidense Maile Meloy, perfectamente hilados y con el incomparable marco rural de su estado natal, Montana. El protagonismo es fundamentalmente femenino –magnífico trabajo de Laura Dern, Michelle Williams, Kristen Stewart y la desconocida Lily Gladstone–, y el tono con que se describen las cuitas de los personajes recuerda a una de las obras maestras corales de Robert Altman, Vidas cruzadas, que también reunía para la pantalla historias cortas, en ese caso de Raymond Carver. Ya las primeras imágenes del film, un tren atravesando diagonalmente la pantalla, en un paisaje con luz crepuscular, ayudan a dar el tono, nos ofrecen el marco de la América profunda, Montana, donde tienen lugar tres historias, que se sirven consecutivamente, para ser retomadas las tres al final, con lo que viene a ser un breve epílogo. Es una solución elegante para dar cohesión de la directora y guionista indie Kelly Reichardt (Wendy and Lucy, Meek's Cutoff). De modo que seguimos con interés las evoluciones de la abogada Laura (Laura Dern), cuyo cliente no acaba de fiarse de su criterio en cierta demanda, quiere una segunda opinión, que le llevará a un acción desesperada con toma de rehenes; de Gina (Michelle Williams), que pasa el fin de semana en el campo con la familia en una tienda de campaña, lo que provoca el choque con su hija adolescente (Sara Rodier); y de una criadora de caballos (Lily Gladstone) que queda fascinada por la maestra nocturna (Kristen Stewart) que da clases para adultos sobre derecho escolar, atracción no expresada, búsqueda de una amiga o algo más. Reichardt destaca por su delicadeza y sobriedad, hay calma en la película, lo que no significa ausencia de aristas, pero sí una mirada reflexiva y emocionante, para construir personajes que revelan conocimiento hondo de la naturaleza humana, y entregar así verdaderos relatos fílmicos con entidad.

7/10
Poltergeist

2015 | Poltergeist

La familia Bowen acaba de mudarse de casa. Y aunque el padre, Eric, se encuentra en paro, todos están ilusionados con estrenar su nuevo hogar, una casa amplia, con varias alturas, muy luminosa, grandes habitaciones, en una zona residencial. Y sin embargo, una presencia siniestra se esconde ahí. Lo nota primero el pequeño Griffin, con el descubrimiento de una extraña colección de muñecos payasos, y luego está el encendido espontáneo de la televisión, extraños ruidos. Todas estas señales de que el lugar está encantado tienen que ver con que la casa se construyó encima de un antiguo cementerio, y los muertos no descansan en paz. Hasta el punto de que se llevan a la pequeña de la familia, Amy, con la esperanza de que les guíe hacia la luz. Remake de Poltergeist, el clásico producido por Steven Spielberg y dirigido por Tobe Hooper, en esta ocasión esos roles son asumidos por Sam Raimi y Gil Kenan, éste muy acertado en la animada Monster House –con la que Poltergeist tiene alguna clara conexión– y la fallida City of Ember, ambos títulos familiares. El que nos ocupa también lo sería en cierta medida por su tono amable, aunque por los abundantes sustos y temas paranormales no sea indicado para los espectadores más jóvenes y/o impresionables, que puede que no se atrevan a coger una taladradora en su vida. A diferencia de otras revisitaciones anodinas, la que nos ocupa está llena de energía y la disfrutarán sobre todo los que desconozcan el original, pues en tal sentido, la película no aporta muchísimas novedades, más allá de unos efectos visuales corregidos y aumentados. Quizá la principal sea mostrar de un modo gráfico, pero a la vez sugerido, el submundo de los muertos. Aunque también se podría mencionar la introducción argumental de un dron de juguete, los tiempos adelantan que es una barbaridad, piénsese que las televisiones son de plasma y existen los iPhone, incluso de color rosa para la adolescente hija mayor. Hay un gran acierto en el reparto, brillando especialmente los niños pequeños, grandes y encantadores Kyle Catlett y Kennedi Clements. También tiene su punto de gracia el "cazafantasmas" interpretado por Jared Harris, que aporta un contrapunto humorístico que se agradece.

6/10
Operación U.N.C.L.E.

2015 | The Man from U.N.C.L.E.

En plena Guerra Fría, Operación U.N.C.L.E. narra las hazañas de dos agentes, Napoleon Solo, un ex ladrón reconvertido en súper agente de la CIA; y el agente Illya Kuryakin del KGB, que se ven obligados a cooperar para conseguir llevar su misión a cabo. Su objetivo, poner punto y final a una misteriosa organización criminal que pretende desestabilizar el equilibrio de poder con la difusión de armas y tecnología nuclear, pero la única pista que tienen es la existencia de la hija de un científico alemán que está desaparecido y que es la clave para poder infiltrarse en dicha organización. Tras cuatro años de inactividad, Guy Ritchie ha vuelto y lo hace atravesando el telón de acero con Operación U.N.C.L.E, basada en la serie de los 60, conocida en España como El Agente de C.I.P.O.L. El especialista en thrillers criminales regresa cargado de sus habituales flashbacks y montajes sincopados, que junto a una banda sonora trepidante, consiguen dejar sin respiración al espectador. Esta vez, vemos una versión del director ingles más light, en cuanto a violencia se refiere. Atrás quedaron Lock & Stock o Snatch. Cerdos y diamantes, pero queda una película amena en la que se preocupa más de guiar la comicidad de la acción que de centrarse en la intriga, aunque ésta no deje de estar a un nivel aceptable. Declarado fan del agente 007, con este film el director logra cumplir uno de sus sueños y mostrarnos su particular visión de cómo debería ser una película de espías. El resultado no está nada mal, ha conseguido imprimirle sus señas de identidad dándole alguna vuelta de tuerca al espionaje clásico. A pesar de su duración, casi dos horas, su ritmo continuo y acelerado logra entretener satisfactoriamente al espectador y no defraudarle. Operación U.N.C.L.E recuerda en gran medida a su anterior proyecto, Sherlock Holmes, por la buena fotografía, el excelente vestuario –posiblemente el mejor acierto del largometraje– y la acertada música, pero fallando en algo esencial, la elección de actores. Bien es verdad que Armie Hammer está correcto en su papel de agente ruso con corazón de acero (Illya Kuryakin) o Alicia Vikander, como la clave de la operación –resaltando por encima de sus compañeros–. Sin embargo, Henry Cavill no consigue exprimir todo el jugo a un personaje que podría haber dado mucho más juego. Napoleon Solo, a quien da vida, necesitaba algo más de carisma, y sobre todo una complicidad que no se termina de ver con Illya Kuryakin. El papel destinado en un principio para Tom Cruise y más tarde George Clooney, habría ganado mucho más con alguno de éstos, logrando mejorar el mecanismo ideado por Ritchie que en ocasiones se tambalea debido a esta falta de 'feeling'. 

6/10
Pompeya

2014 | Pompeii

Paul W.S. Anderson, que desgraciadamente tiene poco en común a pesar de la similitud de nombres con Paul Thomas Anderson, parecía especializado en videojuegos, al ser el autor de la inenarrable Mortal Kombat, y de la un poco más convincente Resident Evil, en cuyas irregulares secuelas siempre ha estado presente como director o guionista. Ahora prueba suerte con el género de romanos. La acción tiene lugar cuando está a punto de erupcionar el Vesuvio. En la ciudad de Pompeya, Casia, hija de un rico mercader, se ha enamorado de Milo, un gladiador que lucha en el circo. Pero Corvus, un corrupto senador romano, obliga a los padres de la muchacha a que la conviertan en su prometida. Anderson intentó dar un giro al cine de aventuras de inspiración clásica con la funesta Los tres mosqueteros (2011), donde pesaba demasiado su estilo consolero, unos elementos fantásticos que alejaban mucho la historia del texto original de Alexandre Dumas, y unas ralentizaciones en los combates tipo Matrix, que no acababan de funcionar en un film de aquel estilo. Pero el realizador parece haber aprendido la lección, pues en Pompeya abandona su forma habitual de rodar, y pone su mirada en los clásicos del cine de romanos. Incluso parte de un guión ajeno, que parece un cruce entre Los últimos días de Pompeya, de 1935, de los directores de King Kong, y la irrepetible Espartaco, de Stanley Kubrick. También están en el punto de mira las grandes superproducciones que cuentan una gran historia de amor en un momento histórico sonado, desde Lo que el viento se llevó a Titanic. Ciertamente, los personajes estereotipados (o completamente bondadosos, o la encarnación de la maldad absoluta) y los diálogos de cómic, recuerdan más al Péplum, películas de serie B de romanos casi siempre italianas, como Hércules (1958), o Los últimos días de Pompeya, en esta ocasión la versión de 1959 codirigida por Sergio Leone. De hecho, disfrutarán el film o los espectadores juveniles o los adultos que apelen al niño que una vez fueron. Pero es justo reconocer que Pompeya funciona bastante bien, por sus elementos de tragedia, y por un romanticismo exagerado pero efectivo. También gracias a las adecuadas interpretaciones de actores como Kit Harington (Jon Nieve en Juego de tronos), Emily Browning (Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket), y sobre todo de un Kiefer Sutherland que parece haberse divertido de lo lindo interpretando a un malo que podría ser el contrapunto de su Jack Bauer, de 24.

5/10
The Quiet Ones

2014 | The Quiet Ones

Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso

2013 | The Mortal Instruments: City of Bones

La adolescente Clary Fray ve cómo su entera existencia en Nueva York se pone patas arriba cuando desaparece su madre Jocelyn y descubre su pertenencia al misterioso y ancestral linaje de los cazadores de sombras, una especie de semiángeles con asombrosos poderes. Será introducida en un submundo donde se juega una tremenda lucha por el dominio, donde es clave cierta copa que poseía Jocelyn. En sus andanzas le ayuda Simon, un humano común enamorado de ella, y Jace, uno de los cazadores de sombres, que también quedará prendado por Clary, aunque hay otro cazador, Alec, que se pone celoso, porque a él le gusta Jace. Adaptación del primero de una serie de best-sellers juveniles de Cassandra Clare, el claro objetivo de Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso es revalidar el éxito de la saga Crepúsculo y compañía. Pero a diferencia de los personajes creados por Stephenie Meyer, aquí todo es más aturullado y confuso, con interminables escenas de acción en que no progresa la trama. Hay momentos risibles –se lleva la palma la alusión a las cualidades de la música de J.S. Bach para poner nerviosos a los demonios, mucho más eficaz que el ajo con los vampiros, palabras casi textuales-, y chicos guapillos, con miradas lánguidas y enamoramientos, con los inevitables triángulos, donde aquí se introduce la "novedad" de una atracción homosexual. Más allá del empacho de efectos visuales y de los trucos facilones que quieren atraer al público adolescente que vibró con la no-obra maestra pero sí netamente superior Crepúsculo, falta sentido de la medida en el director holandés Harald Zwart, especialista en títulos para jovencitos algo sosillos (Superagente Cody Banks, The Karate Kid). Difícil destacar a alguien en el reparto, ningún actor sobresale del resto, si acaso llama la atención la presencia de Jared Harris, conocido por Mad Men y más perdido en esta película que un pulpo en un garaje.

3/10
Mad Men (5ª temporada)

2012 | Mad Men | Serie TV

Quince premios Emmy y cuatro Globos de oro son suficiente garantía para asegurar que Mad Men es una de las series de prestigio. Su quinta temporada ofrece emociones fuertes, cambios bruscos y nuevos personajes que entran a formar parte del mundo de la agencia Sterling Cooper Draper & Pryce. El mundo de la publicidad visto desde sus orígenes como negocio en el Nueva York de los años 60, una época de grandes cambios sociales que la serie refleja a través de unos personajes complejos, ambiciosos, llenos de dudas, miedos y muchos problemas. El trabajo actoral es excelente, desde Jon Hamm, su atractivo protagonista, pasando por Elisabeth Moss, Christina Hendricks, January Jones y John Slattery, hasta la última incorporación, Jessica Paré. Un trabajo redondo para una serie redonda. Seguimos pues de nuevo a la agencia de publicidad de Sterling, Cooper, Draper & Pryce, de las más fuertes del mercado. En el día a día en la oficina, donde se lidia con exigentes clientes, buscando estrategias para conseguir ampliar mercado, creando los anuncios más innovadores e intentando arrebatar a su competencia parte del pastel, también existe la competencia interna. Los ejecutivos y los creativos son ambiciosos, y no dudan en pasar por encima de sus compañeros para conseguir nuevas cuentas o mejor imagen en la empresa. Don Draper, genio creativo y carismático, pretende olvidar su pasado. Su vida personal es un desastre, aunque en esta temporada le irá un poquito mejor. Acompañan a Don los conocidos Peggy Olson, su ex secretaria reconvertida en importante creativa, Joan Holloway, la voluptuosa jefa de secretarias, el entrañable Bert Cooper, el divertido Roger Sterling, y Peter Campbell, un joven ambicioso con ganas de crecer en la empresa. La temporada arranca con la recién estrenada maternidad de Joan y sus miedos a la hora de reincorporarse al trabajo, y la guerra de egos entre Campbell y Sterling.

8/10
Lincoln

2012 | Lincoln

Enero de 1865. Estados Unidos lleva cuatro años desangrándose en una terrible guerra civil después de que los estados del Sur proclamaran su secesión de la Unión. En ese tiempo el presidente Abraham Lincoln ha declarado la emancipación de los esclavos arrogándose poderes especiales en tiempos de guerra, y acaba de ser reelegido para ocupar de nuevo la Casa Blanca. La lucha fraticida podría estar llegando a su final, pues las autoridades del Sur desean negociar una paz honrosa; pero Lincoln tiene intención de lograr antes la votación en el Congreso de la décimotercera enmienda de la Constitución, que aboliría de una vez por todas la esclavitud; el desafío consiste no sólo en lograr los apoyos políticos necesarios –cuenta con los republicanos de su partido, pero debe ganar votos entre los demócratas–, sino en el dilema de posponer la polémica votación, para llegar a la paz cuanto antes, lo que dejaría sin resolver la cuestión esclavista. Formidable lección de historia a cargo de Steven Spielberg, que maneja en Lincoln un solidísimo guión de Tony Kushner, quien ya escribió para el director el libreto de Munich, y que aquí parte del libro de Doris Kearns Goodwin “Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln”. Sorprende la fuerza de una película muy discursiva, con numerosos personajes y abundante información histórica, sin apenas desahogos que amplíen el lienzo y que se considerarían muy razonables, ya sea a través de los campos de batalla, o de los discursos memorables de corte épico. A veces uno tiene la sensación de estar siendo testigo directo de la historia, pero una historia que es un drama muy íntimo y personal, sin concesiones a la lágrima fácil o la emoción impostada. Y sin embargo, oh, paradoja, hay espacio para la épica, pera la lágrima y para la emoción. Spielberg consigue que el ejercicio de la política parezca algo grande en Lincoln; no obvia que es necesario negociar, comprar voluntades, ejercer la persuasión de modo diferentes con personas diferentes. Aquello de que “la política es el arte de lo posible” se entiende en las concesiones que unos y otros deben hacer, la necesidad de tragarse el orgullo, pero también de intentar lo imposible para hacerlo posible. Y en medio de las decisiones de trascendencia histórica, donde están en juego los grandes conceptos, la igualdad entre los hombres que radica en su igual naturaleza otorgada por el Creador, blancos o negros, hombres o mujeres... se encuentra lo personal, la esposa amantísima pero con problemas mentales, el hijo que desea cumplir con su papel en la guerra y no limitarse a ser... el hijo de su padre. Probablemente nunca ha sido Spielberg mejor director de actores que en este film, donde nadie parece actuar, tan naturales son las interpretaciones de todo el reparto, empezando por ese prodigio de la naturaleza llamado Daniel Day-Lewis, transfigurado en Abraham Lincoln, con una modestia y humildad deslumbrantes. No hay villanos ni personajes caricaturescos, y están muy bien introducidos los personajes negros, su presencia no parece forzada. Resulta una maravilla la composición de los planos, la dirección artística, naturalista, se diría que se ha rodado con luz disponible, que nada está iluminado artificiosamente, en el Congreso, en la Casa Blanca, o en esos exteriores sucios, donde vemos la crudeza de la guerra, o el deambular de unos y otros. Películas como Lincoln, sencillamente, dignifican la profesión cinematográfica.

9/10
Encerrada, de John Carpenter

2011 | The Ward

El especialista en cine de terror John Carpenter regresa al cine, nueve años después del estrepitoso fracaso de Fantasmas de Marte, aunque en ese tiempo ha rodado dos episodios de la serie televisiva Masters of Horror. 1966. Kristen, una enigmática joven en estado de amnesia, acaba encerrada en el pabellón especial de un sanatorio mental después de quemar una casa sin motivo aparente. Sometida a una terapia experimental por el inquietante Dr. Stringer, estrecha relaciones con otras cuatro chicas, que también reciben el mismo tratamiento. Pero por las noches, Kristen escucha ruidos siniestros, y advierte que un extraño ser deambula por el lugar. Para prevenir otro batacazo en taquilla, Carpenter ha optado por un planteamiento sencillo de corte ochentero, con psicópata en busca de sangre, en la línea de su imitadísima La noche de Halloween. Además, ha fichado un reparto de jóvenes atractivas con cierto potencial comercial, entre las que sobresalen Amber Heard (Bienvenidos a Zombieland), Lyndsy Fonseca (Kick-Ass. Listo para machacar) y Mamie Gummer (que dio vida a la versión joven del personaje de su madre real, Meryl Streep, en El atardecer). Carpenter logra una ambientación siniestra muy eficaz, mediante una modélica utilización del escenario donde transcurre la trama, un manicomio con pasillos interminables y oscuros. Curiosamente, el propio Carpenter no ha compuesto la banda sonora, como en sus títulos más significativos, pero ha recurrido a Mark Kilian (Tsotsi), que utiliza unos coros bastante sugerentes. Por desgracia, el realizador no consigue manejar el suspense tan bien como en sus mejores películas. Queda la sensación de que los múltiples asesinatos podrían ser más terroríficos de lo que son, mientras que se abusa de los sustos facilones. Viene a ser de lo más convencional, como si estuviera rodado no por Carpenter, sino por uno de los numerosos directores que le imitan. Sus incondicionales quizás quedarán defraudados, pues está muy alejado de sus mejores trabajos. No obstante, funciona de cara a espectadores que busquen una producción de terror sin grandes pretensiones.

4/10
Sherlock Holmes: Juego de sombras

2011 | Sherlock Holmes: A Game of Shadows

Sherlock Holmes se diría que anda algo celoso ante los inminentes planes de boda de su buen amigo, el doctor Watson, sus compartidas aventuras podrían no ser lo mismo ante la nueva etapa conyugal. Sea como fuere, el caso es que ambos se van a ver envueltos, en lucha contra el villano profesor Moriarty, en una conspiración de proporciones insospechadas, donde las acciones descontroladas de los anarquistas quieren ser aprovechadas para imponer un nuevo orden mundial. Como ya ocurría en Sherlock Holmes, Guy Ritchie retoma las andanzas del archicélebre detective reconvirtiéndolas en un gran espectáculo visual modernillo de aventuras, con un amplio lienzo que le hace visitar varios países europeos, y con la excusa argumental –urdida por el matrimonio de guionistas de Michele Mulroney y Kieran Mulroney–, que alude a anarquistas, terrorismo y totalitarismos, cuestiones que puede comprender bien el espectador actual. A ello se añade la mente maléfica de Moriarty, un malo que no parece de este mundo, y que podría conectar de alguna forma con el Joker versión Christopher Nolan en El caballero oscuro. En tal sentido, todo el duelo final con Holmes, su particular partida de ajedrez, resulta verdaderamente brillante, lo mejor de la cinta. Una película entretenida, pero irregular, que requiere cierta complicidad. El ritmo trepidante con que se sirve la historia, con escenas al ralentí tipo Matrix donde Richie parece sentirse muy a gusto, a veces resulta adecuado, pero otras tantas llega a ser demasiado apabullante, aturde en exceso. Por suerte Ritchie y su equipo de guionistas saben jugar las bazas de la intriga y del sentido del humor con buen tino, aprovechando el buen hacer de Robert Downey Jr. y Jude Law, y también introduciendo al hermano mayor de Sherlock, un divertido Stephen Fry. Jared Harris como Moriarty es correcto, y menos fortuna tiene Noomi Rapace, con su gitana hermana de un anarquista, personaje demasiado esquemático.

6/10
Medidas extraordinarias

2010 | Extraordinary Measures

John y Aileen son padres de tres hijos. Los dos pequeños, Megan y Patrick, de ocho y seis años, padecen un raro desorden genético conocido como síndrome de Pompe. Da lugar a una atrofia muscular que les obliga a ir en silla de ruedas; la ausencia de una enzima conduce a que los órganos internos no crezcan a la par que el resto del cuerpo, lo que hace muy corta su esperanza de vida. Sabedor de que en Nebraska se encuentra el mayor experto en dicha enzima, el doctor Robert Stonehill, John apostará todo el futuro profesional y familiar en apoyar su investigación, en busca del fármaco que salve a los chicos. Película basada en hechos reales, que recuerda a títulos como El aceite de la vida. Supone un desafío para el director de la comedia Algo pasa en Las Vegas, Tom Vaughan, que cambia de registro para sumergirse en un drama lacrimógeno. El resultado es correcto, logra atrapar la preocupación de unos padres por la salud de sus hijos. Hay varias bazas para sostener la trama, pero una principal es la diferencia de caracteres de los dos protagonistas, el padre –un hombre dispuesto al sacrificio para salvar a sus niños, de mentalidad empresarial muy adecuada para llevar a buen término la estructura financiera que requiere la investigación– y el investigador principal –un tipo de personalidad difícil, sabio pero poco práctica, siempre en las nubes, convencido de lo que hace pero con escaso don de gentes–. Brendan Fraser y Harrison Ford comparten buenas escenas, que permiten su lucimiento actoral, cuando chocan sus puntos de vista, pero también cuando ceden y se ponen en el lugar del otro. La narración es de agradecible clasicismo, quizá con algún modo de resolver poco sutil –las explicaciones acerca de la enfermedad–, pero con contención en los pasajes que invitan al espectador a la lágrima. También hay realismo en la forma de dibujar el funcionamiento de una empresa de investigación, donde la eficiencia colisiona con la humanidad, necesaria en cualquier ocupación laboral; aquí se presentan intereses conflictos, que sin duda invitan al debate sobre el necesario "rostro humano" en el trabajo, ver personas y no sólo números, resultados.

6/10
Mad Men (4ª temporada)

2010 | Mad Men (4ª Season) | Serie TV

Después de divorciarse de Betty, Don Drapper no maneja bien su nueva vida de “soltero”; alejado de sus hijos, con los que no podrá compartir la Navidad, sus nuevas relaciones sentimentales parecen poco consistentes. Ella se ha casado con el político Henry Francis, y sus rasgos de mujer dominante e insatisfecha, incapaz de conectar con los niños, se acentúan. La nueva empresa publicitaria Sterling Cooper Draper Pryce tiene que esforzarse por conseguir nuevas cuentas y mantener a sus clientes; lo que no es sencillo, una crisis pondrá en peligro la recién creada compañía. Cuarta temporada de Mad Men, la exitosa serie televisiva creada por Matthew Weiner que pinta el día a día de un compañía publicitaria en los Estados Unidos de los años 60. Continúan las características de las otras temporadas, o sea guiones y personajes sólidos para pintar un mundo profesional profundamente machista, donde las mujeres pugnan por sobresalir, consiguiéndolo sólo hasta cierta punto. Los actores se han hecho con sus personajes, y parecen asumirlos con la facilidad con que la mano se adapta a un guante. Y sigue presente cierta mirada desesperanzada del ser humano, que lleva el egoísmo en sus genes, las motivaciones son inmediatas y algo efímeras, sólo la paternidad o una ternura muchas veces efímera, o un gesto de lealtad y reconocimiento, suavizan la omnipresente mirada de los personajes al propio ombligo. No obstante resulta obligado reconocer la calidad de la serie, y el esfuerzo por insuflar de cierta complejidad a los comportamientos cuestionables, ya sea la infidelidad, el acoso sexual, el aborto, la ocultación de información a los otros socios, etc. Y para los empresarios y creativos del mundo de la publicidad parece una serie de obligado visionado, resulta muy sugerente ver a los personajes presentando sus ideas, creando y planificando campañas.

6/10
Mad Men (3ª temporada)

2009 | Mad Men (3ª Season) | Serie TV

Don Draper se entera accidentalmente de un secreto de la vida personal de Salvatore durante un viaje de negocios a Baltimore. Y Don tendrá que adaptarse a los cambios de la empresa, tras la llegada del nuevo responsable financiero, Lane Pryce, y su secretario, John Hooker, que imponen nuevos métodos de trabajo. Tercera entrega de la serie más premiada del momento, gracias a su mirada ácida al mundo empresarial y de la publicidad en los años 60, donde abundan los comportamientos egoístas que sólo consideran el bienestar personal. Se incorporan al elenco Jared Harris (Medidas extraordinarias) y Ryan Cartwright (Bones). Uno de los puntos de interés es el embarazo de Betty, el descubrimiento de cierto secreto de su esposo y la consiguiente crisis conyugal. También los cambios empresariales dan lugar a un desenlace que anuncia cambios importantes para la cuarta temporada.

6/10
El curioso caso de Benjamin Button

2008 | The Curious Case of Benjamin Button

Adaptación de un relato corto de Francis Scott Fitzgerald, es de esos casos en que la película está a la altura del original, si no lo supera ampliamente, aunque sólo sea por la ventaja de su mayor ambición artística, se aumenta el tamaño del lienzo donde se pinta la narración, por así decir. La historia central es la del Benjamin Button, un hombre que nace en la Luisiana cercana a los años de la Primera Guerra Mundial, con un aspecto que espanta a su padre hasta el punto de abandonarlo. En efecto, se diría que Benjamin ha nacido anciano. Y, justamente, es acogido en una residencia de ancianos. A medida que crece, criado por una mujer negra, sus graves enfermedades y los achaques propios de la vejez van desapareciendo. Pronto es evidente que el proceso de madurez de Benjamin corre en dirección contraria a la del resto de los mortales: con el paso de los años rejuvenece. Esta narración, inspirada en el original de Fitzgerald, la enmarcan los guionistas Eric Roth y Robin Swicord dentro de otra historia contemporánea, la de una anciana ingresada en un hospital, también de Luisiana, acompañada por su hija, en un momento en que se acerca el huracán Katrina. A instancias de su madre, la hija le lee unas memorias que recogen las andanzas de Benjamin Button, y a medida que transcurra el metraje sabremos de los lazos que unen a ambas historias. Obviamente, la trama es muy original, pero difícil de trasladar a la pantalla. Y lo increíble es que, tanto el guión de la película –donde los intereses de Roth parecen conectar con los de su libreto de Forrest Gump–, como la puesta en imágenes de David Fincher, logran el milagro de que aceptemos un planteamiento que exige suspender la incredulidad. Ayuda, claro está, el empaque de una producción de Frank Marshall y Kathleen Kennedy, que ya sorprendieron en 2007 apadrinando un título de la calidad de La escafandra y la mariposa. No sólo los efectos de maquillaje son soberbios, sino que el director a cargo del proyecto tiene una gran capacidad visual, da bien los saltos narrativos a los distintos escenarios, y hace un uso perfecto de ideas de guión como la del reloj que marcha hacia atrás, o la del tipo al que gusta contar las siete veces en que fue alcanzado por un rayo. La voz en off funciona y hay un completo acierto en el reparto, con un genial Brad Pitt bien respaldada por actrices como Cate Blanchett y Tilda Swinton. El discurrir de toda una vida se convierte en una maravillosa parábola sobre el sentido de la la existencia, una reflexión sobre el paso del tiempo y las cosas a las que merece la pena dedicarlo. Abundan las peripecias en la narración, se tiene la sensación de ser testigo de cómo se van conformando la experiencia de una vida plena, que necesariamente no es perfecta, pero que ha valido la pena. De algún modo Fincher alcanza la meta que no supo hollar Francis Ford Coppola en Jack y Juventud sin juventud, dos títulos que exploran estos mismos temas. De un modo singular lo logra en la historia romántica, primero con las experiencias iniciáticas que avergüenzan y sin futuro –la “primera vez” en un prostíbulo, el primer enamoramiento, de una mujer casada...–, para dar paso, sí, al encuentro con el amor verdadero, que si ya es complicado mantener en circunstancias normales, aquí resulta más frágil y elusivo, exige incluso una mayor responsabilidad. La idea de cambiar el paso ordinario en la evolución de una relación conyugal sirve para subrayar los pilares sobre los que se sustenta, ese amor que debe ser cultivado, esa prole que es un tesoro increíble, el espíritu de sacrificio, tantas pequeñas cosas que, si se descuidan, pueden conducir a equívocos y suspicacias. Una mirada más directa a la trascendencia habría redondeado una magnífica película, que en este terreno prefiere mantenerse en un segundo plano, aunque no se eluda el tema en la naturalidad con que los personajes rezan.

9/10
La sombra del Norte

2007 | The Shadow in the North

La joven Sally Lockhart se ha convertido en asesora financiera. La tragedia de una anciana que pierde su dinero en una inversión la pone tras la pista de Bellman, un tipo que constituye una gran amenaza para la humanidad. Mientras, su amigo Jim Taylor ayuda a un mago perseguido por matones. Fiel adaptación de otra de las novelas de Philip Pullman protagonizadas por Sally, con una trama en la que está involucrado Bram Stoker, autor de Drácula.

4/10
La joven del agua

2006 | Lady in the Water

Cleveland Heep se encarga del mantenimiento de un edificio, aunque no es ésa su verdadera profesión. Tipo de cara triste, instalado en la rutina, huye de su pasado a través de un trabajo que le obliga a relacionarse con los vecinos del inmueble, aunque sin verdadero trato interpersonal. Su actual preocupación es el chapoteo que se escucha por la noche en la piscina, y que atribuye a alguien que se cuela para bañarse aprovechando la oscuridad. En realidad se trata de Story, una ‘narf’ o ninfa acuática, joven de corazón puro y extraordinarias cualidades, que huye de unas terribles criaturas. Ha definido M. Night Shyamalan como un “cuento para escuchar antes de acostarse”, y eso es exactamente. Aunque fiel a su filmografía (El sexto sentido, El protegido, Señales, El bosque), esa trama le sirve para explorar los temas que le interesan, constantes que viene repitiendo en todo su cine: la fe, la incomunicación, la necesidad de ocuparse de los otros, el empleo de los propios talentos, el papel que a cada uno toca desempeñar en esta vida… De este modo, con formato de thriller, e incluso de cuento de terror, hace pensar, lo que no es poco. Sin embargo, desde el punto de vista puramente argumental, La joven del agua está menos lograda que sus otros filmes. Asegura el cineasta que llevaba tiempo dando vueltas a la idea de crear su propia mitología, al estilo de J.R.R. Tolkien, J.K. Rowling y Roald Dahl. Si es así, aún le queda mucho camino por recorrer, pues la historia de ninfas y monstruos se revela esquemática en exceso, y embarullada a la hora de inventar palabras y hechos de esas criaturas. Y el modo de presentarla –la abuela de una joven oriental conoce, por suerte, todo o casi sobre las ‘narf’– no resulta especialmente ingenioso. Por suerte, Shyamalan es un director de gran personalidad, con un mundo propio. De modo que incluso con una trama más débil de lo habitual cuenta su historia con poderío. Ayuda en el aspecto visual la fotografía de Christopher Doyle, y el diseño artístico del inmueble de Martin Childs; y el uso del sonido y la partitura de James Newton Howard contribuyen a la buscada atmósfera inquietante.

6/10
Viaje a los confines de la Tierra

2005 | To the Ends of the Earth | Serie TV

1812. El aristócrata británico Edmund Talbot se enrola en un viaje en barco que le llevará desde Inglaterra hasta Australia. La travesía estará llena de dificultades, entre ellas las desaveniencias de la tripulación y el capitan con respecto el refinado joven, demasiado inmaduro e insolente. Para Talbot será una experiencia de maduración para conocerse a sí mismo. Brillante adaptación de la novela de William Golding (El señor de las moscas) a cargo de David Attwood que logra ofrecer una entretenida miniserie. Estupenda definición de personajes, de tiras y aflojas, para componer la situación histórica de una época donde las clases sociales marcaban el futuro de las personas. Desstaca el rol protagonista de Benedict Cumberbatch en uno de sus primeros papeles destacados.

6/10
Resident Evil 2: Apocalipsis

2004 | Resident Evil: Apocalypse

Por culpa del extraño virus T, oleadas de zombies han tomado las calles de Raccoon City. La policía se ve impotente para controlar la situación, por lo que la ciudad ha sido declarada en cuarentena. Alice, que sobrevivió al accidente en la corporación Umbrella que ocasionó el desastre, ha descubierto que posee habilidades excepcionales tales como fuerza y destreza sobrehumanas. Lo que probablemente se debe a que Umbrella realizó con ella experimentos genéticos similares a los que culminaron con la creación de la bacteria que ahora atemoriza a la ciudad. Junto con otros supervivientes, Alice intentará escapar de la ciudad, pero para ello debe enfrentarse no sólo a los zombies, sino también a otras criaturas creadas en laboratorio, como Némesis, un terrorífico monstruo. Una atmósfera sombría, propia del cine de terror, y trepidantes secuencias de acción estilo videojuego, pues justamente se trataba de la adaptación de uno de los títulos más apreciados del universo consolero, hicieron  un “megahit” de la primera parte. El responsable de aquella, Paul W.S. Anderson, es el autor del guión, aunque rechazó dirigirla para ocuparse de Alien vs. Predator. Le sustituye el debutante Alexander Witt, responsable de la segunda unidad de Gladiator, que dirige con ritmo trepidante. Además, se mantiene como protagonista Milla Jovovich, que repite su papel de heroína que reparte estopa en minifalda, prima hermana de Lara Croft. De paso, el argumento sugiere ciertas críticas a la experimentación genética.

4/10
Ocean's Twelve

2004 | Ocean's Twelve

Tan redondo le salió al director Steven Soderbergh su Ocean's Eleven, remake de una célebre película de 1960 protagonizada por Frank Sinatra, que poco después no ha podido evitar contarnos una segunda aventura de la mejor banda de ladrones del celuloide. Ahora, la gran novedad es la participación estelar de Catherine Zeta-Jones como investigadora criminal, por si el espectacular reparto anterior no fuera suficiente. La historia que nos cuenta el director de Traffic tiene mucho de picaresca, de malentendidos, de engaños y sorpresas, en torno al robo de una de las joyas más importantes del mundo. Todo parte de la inesperada aparición de Terry Benedict, el empresario que vio cómo los chicos de Danny Ocean desvalijaban su hotel de Las Vegas hace años. Ahora ha regresado para recuperar sus 160 millones de dólares, con intereses. Danny no tendrá más remedio que volver a las andadas, pero es que, además, un competidor hace acto de presencia en la figura de François Toulour, quien afirma ser el mejor ladrón del mundo. Y para aumentar el glamour de la aventura, dejamos atrás los fríos terrenos de Nevada y nos trasladamos a los bellos paisajes de Amsterdam, lago Como, París, Montecarlo y Sicilia. Quizá nunca segundas partes fueron buenas, pero sí pueden ser entretenidas. Si por algo destaca Soderbergh es por su endiablada habilidad para rodar y para imprimir un estilo personal a su cine, siempre muy cercano a la pirueta técnica. Aquí el ritmo vuelve a ser colosal, los personajes tienen sus propias y pequeñas historias, y aunque la trama no aporta nada nuevo ni original, la elegancia teñida de comedia cínica vuelve a ser el plato fuerte. Ni que decir tiene que con tal reparto era difícil errar el blanco.

4/10
Más allá de la fama

2003 | I Love Your Work

La fama puede destruir a los famosos, y a todos nos viene enseguida a la cabeza más de un ejemplo. El film describe la desintegración paulatina de Gray, un actor incapaz de sobrellevar la fama: el tipo echa de menos una vida anónima y una mayor conexión con el mundo real. La cosa llegará al extremo cuando un joven encargado de un videoclub se obsesiona con él. Adam Goldberg, más conocido por su faceta de actor, guioniza y dirige este film, en el que a buen seguro ha volcado parte de su experiencia de lidiar con la fama.

3/10
Sylvia

2003 | Sylvia

Sylvia Plath y Ted Hughes. Ella americana, él inglés, ambos poetas. Se conocen en Cambridge en 1956 y tras un rápido flechazo, se casan. Tendrán dos hijos. Pero su apasionada relación no estará exenta de negros nubarrones. El duro y deprimente film, basado en personajes reales, toma inspiración de los poemas "Ariel" (de Sylvia) y "Cartas de cumpleaños" (de Ted). Y se esfuerza en describir una relación complicada, donde pesa el éxito de él y las dificultades de ella para escribir. La infidelidad, los celos y los trastornos mentales conducirán a un duro final. Meritorio trabajo interpretativo de Gwyneth Paltrow.

4/10
Las hermanas Bolena (2003)

2003 | The Other Boleyn Girl

María, hermana de Ana Bolena, atrae al rey Enrique VIII, a pesar de que está casado, y se convierte en su amante. Pero Ana Bolena competirá duramente con su hermana por el favor del rey.Adaptación de la misma novela de Philippa Gregory, que ha dado lugar también al film de Justin Chadwick, con Natalie Portman y Scarlett Johansson. María, la hermana de Ana Bolena, está interpretada por Natascha McElhone (El show de Truman). Aunque se desconocen muchos datos sobre este personaje, el film reconstruye pasajes de su vida que pudieron ocurrir.

4/10
Dummy, el muñeco

2002 | Dummy

Steven aspira a triunfar como ventrilocuo. A través de un muñeco expresa sentimientos que no logra comunicar de otra manera. Al ser un inadaptado, hará migas con otros personajes excéntricos, como Fangora, que desea ser cantante. El film, pobladito de “freaks”, empareja al último ganador del Oscar, Adrien Brody (El pianista), con la siempre resultona Milla Jovovich. Greg Pritikin insufla a la historia, entre bromas y veras, un curioso aliento poético.

6/10
Mr. Deeds

2002 | Mr. Deeds

Longfellow Deeds. Un paleto con corazón de oro, que jamás ha salido de su pueblo. Hasta ahora. Porque resulta que un pariente lejano, ricachón hasta las cachas, le ha dejado en herencia una fortuna. Así que sin comerlo ni beberlo se ve trasladado a la gran ciudad, inmerso en el ajetreado mundo de los negocios, con una enorme mansión a su entera disposición, mayordomo excéntrico incluido. Una aguerrida periodista le tenderá una trampa para conocerle y así preparar el que espera se el reportaje de su vida. Una mezcla explosiva nos sirven los desconocidos Steven Brill (director) y Tim Herlihy (guionista): los ribetes de la comedia más clásica con el humor disparatado y a veces no demasiado sutil de Adam Sandler (El chico ideal, Un papá genial, Little Nicky). Como chica aprovechada que acabará recapacitando sobre su mal modo de actuar se puede ver a Winona Ryder, antes de caer en desgracia por su "affaire" en unos grandes almacenes.

4/10
La gran caída de Igby

2002 | Igby Goes Down

Igby (Kieran Culkin) es un chaval de 17 años, listo y agudo y pegado con el mundo. Su madre (Susan Sarandon) es una neurótica que ya no sabe que hacer con su hijo, al que expulsan de todos los colegios, todo lo contrario que su hermano mayor, Oliver (Ryan Phillippe). Su padre, por su parte, se encuentra recluido en un psiquiátrico. Igby logrará escapar de las garras y el control materno cuando se instale en un loft en donde vive la guapa Rachel (Amanda Peet), amante del padrino de Igby. Comedia cínica, contruida a base de diálogos y situaciones más o menos forzadas, típica de urbanitas neoyorquinos cuyo cerebro está un poco descacharrado. El personaje central es claramente heredero de Holden Caufield, el protagonista de "El guardian entre el centeno". Irá dando tumbos de un lado a otro, en busca del amor, del equilibrio en su vida, de encontrarle algún sentido a su existencia. Un jovencito listo e inadaptado a los egoísmos con que ha sido educado. El resultado es meritorio, se deja ver aunque no entusiasma. Kieran Culkin y Susan Sarandon fueron nominados a os Globos de Oro.

5/10
Cómo matar al perro de tu vecino

2000 | How to Kill Your Neighbor's Dog

Peter McGowan es un tímido dramaturgo que atraviesa una etapa de bloqueo creativo. Además, aunque él y su mujer desean tener un hijo, ella no logra quedarse embarazada. Su suegra empieza a mostrar síntomas de demencia senil. Y por las noches, no puede dormir, pues el perro de su vecino ladra toda la noche. Ante esta situación, trama un plan para matar al animal. Kenneth Branagh protagoniza en esta ocasión una comedia, un género que no suele frecuentar.

3/10
En el apartamento de Lennon

2000 | Two of Us

Cinta de actores, Aidan Quinn y Jared Harris dando vida a Paul McCartney y John Lennon, imagina un encuentro de ambos en el apartamento del segundo. McCartney sigue en la cresta de la ola tras la disolución de Los Beatles, mientras que Lennon está retirado, criando a su hijo Sean, y tratando de llevar una vida normal.

6/10
Perdidos en el espacio

1998 | Lost in the Space

El profesor John Robinson sabe bien que las condiciones de habitabilidad de la Tierra son cada vez peores. Como intento pionero de colonizar el espacio exterior, acepta comandar una expedición al planeta Alpha Prima, acompañado de su familia. Pero el sabotaje de la nave en que viajan, por parte del malvado Dr. Smith, obliga a un salto al hiperespacio que les sitúa en un punto ignoto del universo. Están perdidos en el espacio. Todo, desde el apellido de la familia protagonista (alusión a las aventuras del héroe novelesco Robinson Crusoe) nos prepara para acompañarles en su particular "naufragio" en el espacio. Stephen Hopkins (Los demonios de la noche), con guión de Akiva Goldsman (Tiempo de matar) ha reciclado con acierto Perdidos en el espacio. Olvídense del aire algo naïf  y pobretón del viejo serial televisivo. La película ofrece unos efectos especiales asombrosos, desde la intensa batalla espacial con que da comienzo. Maquetas, decorados, robots, incluso un curioso alienígena, tienen un diseño de alta calidad. Pero no todo se confía a la parafernalia del diseño artístico. Goldsman ha procura trazar una historia sólida. Y procura huir de simplismos, incluyendo algunas paradojas sobre viajes en el tiempo, que tanto juego dan en el cine de ciencia ficción. No sólo se ha cuidado la abundante acción, sino que se ha procurado perfilar bien los personajes. Sin pretender "inventar la pólvora" se definen villano y héroes de modo muy clásico. El Dr. Smith (bien y contenido Gary Oldman) compensa su maldad innata con su irónico sentido del humor. Se dibujan bien las relaciones de la familia Robinson. El hijo pequeño (todo un descubrimiento el jovencito actor Jack Johnson) se siente desplazado por su padre, demasiado absorbido por el trabajo (William Hurt, un inesperado y reflexivo héroe de acción). La madre (Mimi Rogers) reprocha al profesor este descuido de la familia. Judy, la hija mayor, mantiene un original romance con el comandante de la nave: un joven demasiado seguro de su éxito con las mujeres, que ella sabe mantener a raya para lograr, de verdad, su amor; lo que propicia algunas buenas salidas humorísticas.

6/10
B. Monkey

1998 | B. Monkey

Dos vidas se cruzan en Inglaterra. B. Monkey es una joven de origen italiano, especializada en atracos a mano armada, que quisiera dejar atrás una forma de vida que le deja vacía. Alan es un tímido maestro de primaria, que lleva un programa musical de radio en un hospital. Ambos coinciden en un pub y hay flechazo. El amor es creciente, pero... ¿qué sentido tomará la frase promocional del film: “No es cierto que obtenemos lo que merecemos. Obtenemos lo que deseamos, si lo deseamos lo suficiente”? Michael Radford, director de la fantástica El cartero (y Pablo Neruda), insiste en el terreno romántico, con una historia de amor sobre las posibilidades que de toda persona para cambiar a mejor. Y traza con vigor los rasgos de los distintos personajes: la pareja protagonista (Asia Argento y Jared Harris), y los compinches de antiguas fechorías de B. Monkey (Rupert Everett y Jonathan Rhys Meyers). Pero pesa excesivamente la minuciosidad con que se dibujan los encuentros eróticos de B. Monkey y Alan.

4/10
Oro en las calles

1998 | Gold in the Streets

La historia del inmigrante irlandés Liam, establecido en el Bronx neoyorquino, donde trabaja en un bar, pero asustado como tantos por la posibilidad de ser deportado. Adaptación de una obra teatral que aborda los problemas de los que se aventuran a emigrar a otro país.

4/10
Happiness

1998 | Happiness

Corrosiva comedia que gira en torno a un variado grupo de personajes algo desequilibrados, compuesto por tres hermanas, sus padres y amigos. Detrás de una aparente normalidad se esconden los más diversos traumas y perversiones. Película coral, con gran variedad de actores, de los más diferentes registros. El film está dirigido por el independiente Todd Solondz (Bienvenidos a la casa de muñecas). La película se inscribe en la línea de títulos como Amigos y vecinos y American Beauty, films todos ellos empeñados en demoler la idílica imagen del sueño americano.

5/10
Un lío padre

1997 | Fathers' Day

Collette, casada y con un hijo adolescente, acude a Jack y Dale, dos antiguos novios. Desea recuperar a su retoño, que se ha fugado de casa con una amiga tras discutir con el padre. En su desesperación materna, y para conseguir la cooperación de los ex novios, tiene la ocurrencia de decirles, por separado, que son los verdaderos padres de la ‘criatura’. A partir de aquí el lío está servido. Cabía esperar algo más divertido de la idea de reunir en una película a dos buenos actores de comedia como Robin Williams y Billy Crystal. Este remake de Los compadres de Francis Veber apenas ofrece un par de momentos de humor genuino. Lo demás son lugares comunes, alguna que otra grosería, y una visión bastante superficial –por no decir, sencillamente, deformada– del amor y los buenos sentimientos.

4/10
La caja china

1997 | Chinese Box

El 30 de junio de 1997, China recuperará su soberanía sobre Hong Kong e impondrá su régimen. En este marco, John (Jeremy Irons) es un periodista que padece una irremediable leucemia. Sabe que va a morir, pero no puede evitar su amor por la bella Vivian (Gong Li). Cuando sabe que le quedan pocas semanas de vida, decide afrontar sus sentimientos. Vivian conoce lo que John siente por ella, pero vive atormentada por el inconsciente futuro que le ofrece su novio Chang (Michael Hui), que duda casarse con ella porque conoce su oscuro pasado como prostituta. A medida que se acerca la fecha de la devolución de la colonia a China, Vivian y John viven su apasionada historia de amor. Un tremendo drama amoroso, firmado por el director de El club de la buena estrella y Smoke. Su peculiar estilo se mezcla con un carácter documental, que trata de ser una crónica de esta señalada fecha. Así, la reciente historia de Hong Kong se funde con las vidas de unos personajes llenos de incertidumbre. La pareja formada por Irons y Li es un gran atractivo. Una película tan romántica como dramática y desesperada.

5/10
Yo disparé a Andy Warhol

1996 | I Shot Andy Warhol

El más genuino representante del pop-art, Andy Warhol, fue tiroteado por una desequilibrada que hizo realidad su célebre frase “en el futuro, todo el mundo será famoso durante 15 minutos”. El film comienza con este hecho real para, en un largo flash-back, trazar el itinerario que condujo a Valerie Solanas a cometer tan terrible acto. Descubrimos a una mujer con serios problemas afectivos, lesbiana, feminista radical, cuya obra teatral y de ensayo —piensa— debería cautivar a Warhol. La indiferencia de él no le deja indiferente a ella. Lo mejor de esta aburrida película es su selección musical, y la interpretación, habitual en el cine independiente USA, de Lili Taylor. Como historia deja mucho que desear, y su ritmo irregular, aunque envuelto de vanguardismo, no atrapa nunca al espectador. Se ha querido situar el film en una atmósfera dura, amoral, presidida por el sexo y la droga desenfrenados; un ambiente con el que, a menudo, y muy engañosamente, se ha querido relacionar la creación artística.

3/10
Un cuento. El mito de Pecos Bill

1995 | Tall Tale: Unbelievable Adventures of Pecos Bill

1905. La civilización se abre paso en el lejano Oeste. Aunque a veces no es tan civilizada como debiera: y si no, no hay más que fijarse en el desaprensivo de J.P. Stiles, que pretende obligar a los granjeros a vender sus tierras para forrarse de dinero a costa del ferrocarril. El joven Daniel Hackett, hijo de granjeros, recibe una ayuda inesperada: la del mítico Pecos Bill. Con ayuda de éste y otros personales legendarios (el leñador Paul Bunyon, el fortachón John Henry) descubrirá el coraje que guarda en su interior. Película familiar, mezcla de western y pura aventura. Destaca el sentido del humor: los clásicos tópicos de las pelis del Oeste (frases redondas y algo petulantes, por ejemplo), sirven para arrancar más de una carcajada. Pero no dejan de destacarse los viejos valores (amistad, valentía, sacrificio) que hicieron grande al western. Dirige Jeremiah Chechik (Los vengadores, Benny & Joon) a un reparto de aúpa.

4/10
Dead Man

1995 | Dead Man

Un hombre llamado William Blake (¿guiño al célebre poeta romántico?) llega al Oeste para trabajar en una fábrica. Pero allí el director de la empresa ya ha contratado a alguien en su puesto. Más tarde, diversas aventuras convierten a Blake en un forajido. Dentro de la filmografía independiente del norteamericano Jim Jarmusch, este western se encuentra entre lo más rarito. Rodado en blanco y negro, y plagado de personajes estrafalarios, contiene pasajes tan magnéticos como incomprensibles. Destaca el pequeño papel del veterano Robert Mitchum y los punteos minimalistas de Neil Young.

6/10
Blue in the Face

1995 | Blue In The Face

El exito del film Smoke, que nos contaba la vida de Auggie Wren, el dueño de un pequeño estanco, justifica esta peculiar secuela. No estamos ante un film convencional, que siga una trama argumental, sino ante un retrato de la vida diaria de uno de los barrios más populares de la ciudad de Nueva York. Diferentes personajes desfilan por el estanco: negros, blancos, hispanos, jóvenes, ancianos, casados, solteros, divorciados... Todos ellos tienen su propia historia. Historias tristes e historias alegres. Risas y lagrimas se dan cita en el estanco de Auggie, pues amban forman parte de la vida. Todo ello con el humo de un buen cigarrillo, siempre, flotando en el ambiente. El film está codirigido por Wayne Wang y el escritor Paul Auster, y si bien no alcanza la calidad de Smoke, se deja ver con agrado. Destacar que, a lo largo de toda la película, no dejan de desfilar estrellas de primer orden. Así baste mencionar a Harvey Keitel, Lou Reed, Michael J. Fox, Mira Sorvino, Mel Gorham y Victor Argo.

6/10
Smoke

1995 | Smoke

Descripción de las vidas de un grupo de personajes corrientes que se reúnen en un estanco de Brooklyn. El estanquero (Harvey Keitel) es el confidente de todos ellos y ha reunido con el tiempo una singular colección de fotografías de la casa de enfrente a lo largo de 14 años, lo que le da un pretexto a Paul (William Hurt), un novelista en crisis creativa, traumatizado por la muerte de su esposa, para escribir una nueva historia. Tras su excelente El club de la buena estrella, Wayne Wang confirmó que es uno de los más interesantes realizadores de origen hongkonés con este fabuloso film coral, con guión del prestigioso novelista Paul Auster, que adapta su relato "Cuento de Navidad de Auggie Wren". La puesta en escena es muy original.

7/10
Asesinos natos

1994 | Natural Born Killers

Una pareja de psicópatas, disfruta de lo lindo con la violencia brutal, verdadera adicción. Oliver Stone adapta con el filtro de sus propios demonios interiores un argumento de Quentin Tarantino. Mickey y Mallory son un matrimonio muy enamorado, pero que disfrutan haciendo daño a sus semejante por la ruta 666. Los medios de comunicación, de modo irresponsable, glorifican sus actos hasta convertirlos en una especie de héroes. A Stone se le criticó si no había logrado los mismos efectos con su film, visualmente muy llamativo.

5/10
Nadja

1994 | Nadja

La ciudad de Manhattan está llena de vampiros y zombies. La bella Nadja (Elina Löwensohn) es la hija de Drácula. El doctor Van Helsing es un hippie amante del ácido que se dedica a la caza de vampiros y tiene un ayudante cuya mujer se ha enamorado de Nadja. La película producida por David Lynch nunca obtuvo las mismas críticas que los filmes dirigidos por él. Es un sátira del viejo clásico de Bram Stoker, que cuenta con momentos surrealistas típicos del cine de Lynch. Introduce al espectador en el mundo gótico a través de la atmósfera lúgubre y de sus personajes.

5/10
El último mohicano

1992 | The Last of the Mohicans

América del Norte, durante las guerras coloniales entre Francia e Inglaterra. Hawkeye es un hombre blanco que vive con su padre adoptivo indio, Chingachgook, y el hijo de éste, Uncas, últimos supervivientes de la tribu de los mohicanos. Un día rescatan a dos hermanas británicas, Cora y Alice, de una emboscada mortal de indios hurones. Y las llevan al fuerte donde está su padre, oficial inglés. Pero las tropas francesas y sus sanguinarios aliados, los hurones, cercan el fuerte. El director Michael Mann, artífice de El dilema y Collateral, despuntó con esta maravillosa y épica adaptación, bastante libre por otra parte, de la inmortal obra del novelista norteamericano James Fenimore Cooper. Impresionante interpretación de Daniel Day-Lewis, bellísima Madeleine Stowe, música increíble y pegadiza de Trevor Jones y asombrosas escenas de acción. Memorable y de una belleza fascinadora resulta el comienzo del film, cuando los tres indios persiguen por los bosques a una pieza de caza. A lo largo del film hay momentos además que quedan grabados en el imaginario del cinéfilo, como la escena de la cascada, la violenta emboscada contra los ingleses a la salida del fuerte o los enfrentamientos finales en el camino de rocas. Un film de aventuras y acción de los que marcan una época.

7/10
Un horizonte muy lejano

1992 | Far and Away

1892. Joseph Donelly trabaja en Irlanda para el poderoso señor Christie. Una serie de desafortunados incidentes hacen que tenga que huir, dejando atrás su patria. En su marcha lo acompaña la adinerada hija de Christie. Juntos llegan a Estados Unidos donde pasan todo tipo de calamidades para sobrevivir. Él comienza a pelear para ganarse la vida. Entretenido film de aventuras en donde la pareja protagonista –en aquella época también en la vida real– demuestra mucha química e pantalla. Dirige Ron Howard, para algunos un director demasiado blandito, por lo que sus películas nunca alcanzan la fuerza que se les podría sacar a us historias.

6/10

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