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Biografía

David S. Goyer

David S. Goyer

54 años

David S. Goyer

Nació el 22 de Diciembre de 1965 en Ann Arbor, Michigan, EE.UU.

Especialista en superhéroes

20 Junio 2013

La moda de los superhéroes en la pantalla no se explica sin el trabajo de David S. Goyer. El prolífico guionista ha adaptado para la gran pantalla a más personajes del cómic que nadie.

Nacido en Ann Arbor, una ciudad de Michigan, en 1965, David Samuel Goyer proviene de una familia judía, y de hecho de niño acudía regularmente a la escuela dominical hebrea. Su madre se encargó de criarle en solitario a él y a su hermano Jeff. De su infancia recuerda que los otros chicos solían meterse con él por ser judío. "Eso hizo que me sintiera diferente", ha comentado.

Estudió Cinematografía en la Universidad del Sur de Califormia. En las aulas se convirtió en uno de los discípulos favoritos de Nelson Gidding, veterano guionista de títulos como La amenaza de Andrómeda o La casa encantada, que hasta su muerte reclamaba que Goyer acudiera regularmente a sus clases para dar charlas a las nuevas generaciones de alumnos.

Nada más graduarse, David S. Goyer vendió el guión de Libertad para morir, que fue llevado al cine con Jean-Claude Van Damme como protagonista. Recuerda que con el dinero que cobró por este primer trabajo se compró al contado un utilitario, pero tuvo tan mala suerte que se lo robaron la primera noche.

El film con el que debutó funcionó tan bien en taquilla, que a Goyer le encasillaron en la serie B durante algún tiempo. De hecho, justo a continuación le reclutaron para Kickboxer II, secuela de otro de los grandes éxitos de videoclub de Van Damme, que esta vez ni siquiera aparecía, cediendo el protagonismo al hermano de su personaje, interpretado por Sasha Mitchell.

Tras una temporada atrapado en los estrenos directos en vídeo, con títulos como Arcade, Demonic Toys y Dollman vs. Demonic Toys, escribe su primer film protagonizado por un héroe del cómic, El cuervo: ciudad de ángeles, nueva entrega del personaje creado por James O'Barr, donde Vincent Perez heredaba el personaje que hizo popular el malogrado Brandon Lee. Por pura casualidad, resulta que justo a continuación el director del film original, El cuervo (1994), Alex Proyas, lleva a la pantalla su inspirado guión para Dark City, original muestra de ciencia ficción con elementos de cine negro que se convirtió en un film de culto.

La editorial Marvel queda encantada con el trabajo de David S. Goyer para el telefilm Nick Furia: Agente de S.H.I.E.L.D., donde nada menos que el protagonista de El coche fantástico, David Hasselhoff, encarna a uno de los personajes más emblemáticos de la factoría de comics. Como consecuencia se le ficha para versionar las peripecias de otro, Blade, cazador de vampiros encarnado por Wesley Snipes en el film dirigido por Stephen Norrington. Cuando lo escribió, posiblemente Goyer ignoraba la gran influencia que iba a tener este título en el cine moderno.

Blade se convirtió en 1998 en el primer superéxito basado en un personaje de Marvel. Desencadenó una auténtica oleada de adaptaciones de emblemáticas creaciones de la casa como X-Men, en 2000, Spider-Man, en 2002, Hulk y Daredevil en 2003, etc. El aluvión continúa en la actualidad. Goyer se encargó de las secuelas del cazavampiros, Blade II, dirigida por Guillermo del Toro, y la infumable Blade: Trinity, que se encargó también de dirigir. Y es que Goyer ha demostrado sus dotes como guionista, pero hasta el momento también ha quedado claro que es un pésimo realizador, como se puede comprobar también en la inenarrable cinta de terror La semilla del mal y en el fallido thriller sobrenatural Lo que no se ve (Invisible).

Warner, propietaria de la editorial DC, la competencia de Marvel, no duda en fichar a Goyer con el objetivo de recuperar el tirón de los personajes de esta editorial, que tradicionalmente eran los únicos que triunfaban en la gran pantalla. Coescribe mano a mano con el realizador Christopher Nolan el guión de Batman Begins, reinvención del mito del hombre murciélago con numerosos puntos de interés. "Trabajar con Chris fue, sin duda, una de las mejores experiencias de mi vida", recuerda el libretista. "Pero también resulta bastante difícil, pues Chris es un jefe agotador. Él te lleva al límite. También es cierto que trabaja más duramente que ningún otro director que conozco y que tiene una ética increíble en el trabajo. He aprendido mucho de él. Definitivamente, creo que me ayudó a crecer como escritor. Me encantaría trabajar con él de nuevo. Trabajaría en la adaptación de una guía telefónica si él me lo pide. Infunde mucha lealtad en la gente con la que trabaja".

Se les une Jonathan Nolan, hermano de Christopher, en la redonda El caballero oscuro, casi sin ningún género de dudas lo mejor que ha dado el subgénero superheroico. El trío de ases cierra la trilogía con El caballero oscuro: la leyenda renace, una digna conclusión. "Jonathan también fue un compañero excelente. Pero resulta curioso que siendo hermanos, los Nolan sean tan diferentes. Jonathan es más americano, tiene acento yanqui, pero Chris es más británico, y habla como un inglés, porque era mayor cuando se mudaron a América".

Como Superman Returns no alcanzó las cifras de recaudación deseadas, Warner piensa en reinventar al superhéroe por excelencia, acercándolo a los parámetros del hombre murciélago. Acertadamente colocan al frente como productor a Christopher Nolan, que coescribe el argumento de El hombre de acero con David S. Goyer, que acaba siendo autor del guión final. Zack Snyder (300) se encarga de la realización. Se ha anunciado que Goyer escribirá también la secuela y la adaptación de La Liga de la Justicia, grupo del que forman parte tanto Batman como Supermán y Flash. Escribió para las publicaciones de DC, historietas de esta formación, y también obtuvo un gran éxito con el cómic "The Incident", en el que Supermán renuncia a su ciudadanía estadounidense.

El guionista ha tenido tiempo para regresar a Marvel, como uno de los coautores de la decepcionante Ghost Rider: Espíritu de venganza, protagonizada por Nicolas Cage. También adaptó Jumper, que proviene de una novela de Steven Gould deudora de los tebeos de superhéroes.

En televisión, David S. Goyer fue uno de los creadores de FlashForward –ejerció también como productor ejecutivo, guionista y director de algunos episodios–. Mezclaba ciencia ficción e intriga, en un intento de seguir los pasos de Perdidos. Pero aunque arrancaba con fuerza, esta producción protagonizada por Joseph Fiennes pronto se desinflaba y no llegó a tener una segunda temporada. Posteriormente, ha creado otra serie, Da Vinci's Demons, protagonizada por Tom Riley, que sigue los pasos de un jovencísimo Leonardo, en la Florencia del siglo XV. Goyer está también detrás del libreto del nuevo remake de Godzilla, dirigida por Gareth Edwards, con Aaron Taylor-Johnson y Bryan Cranston al frente del reparto, que se estrenará en 2014.

David S. Goyer está casado con Marina Black, una nieta de la legendaria actriz infantil Shirley Temple, que también se dedica a la interpretación. Su papel más recordado es la compañera de clase parisina de la joven Claire en A dos metros bajo tierra. El matrimonio Goyer-Blank tiene dos hijos. Le encanta ver sus caras cuando les asegura que trabaja con Batman y Supermán. "Fui a visitar el set con mis niños y lo programé para llegar justo cuando Henry Cavill iba a estar con el traje. Aparecimos y el de 6 años decía: "Vaya, sí que trabajas con Supermán". Eso me dio mucha credibilidad", comenta Goyer.

Filmografía
Terminator: Destino oscuro

2019 | Terminator: Dark Fate

Cuando la joven Dani Ramos discute con el supervisor de la fábrica en la que trabaja, para que no echen a su hermano a la calle, sustituyéndole por un robot, aparece de improviso un individuo idéntico a su padre, pero en realidad resulta ser una máquina con la capacidad de cambiar de apariencia que pretende acabar con su vida. Le salva una mujer con fuerza sobrehumana que advierte a Dani que debe dejarlo todo y salir corriendo junto a ella porque el agresor no parará hasta lograr su objetivo. En su huida recibirán la ayuda de una madura mujer, con enorme experiencia en luchar contra asesinos llegados del futuro y de un extraño personaje arrepentido por un acto que cometió en el pasado. James Cameron vendió los derechos de su primer éxito, Terminator, a su ex mujer, Gale Anne Hurd, coguionista y productora de la emblemática cinta. A partir de 2019 ha vuelto a recuperarlos, por lo que ha aprovechado para impulsar una nueva entrega, que ignorase todas las que se han rodado desde la última que dirigió, Terminator 2: La rebelión de las máquinas, o sea prosiguiendo la trama como si no hubieran existido las desmejoradas Terminator 3: La rebelión de las máquinas, Terminator: Salvation y Terminator: Génesis, y recuperando a Sarah Connor, el personaje central. Pero anda enfrascado en sus secuelas de Avatar, así que ha decidido quedarse relegado a productor ejecutivo, y creador del argumento, cediendo la realización a Tim Miller, responsable de Deadpool. Este último demuestra su dominio de los efectos visuales en escenas de acción al nivel de lo esperado: la que tiene lugar en un avión resulta especialmente trepidante. Pero al final, Terminator: Destino oscuro queda lejos de la primera entrega, que en 1984 contribuyó a que las producciones de corte fantástico pasaran de subproductos a blockbusters de amplio presupuesto, y la segunda, que en 1991 revolucionó el uso de la CGI fotorrealista en pantalla. Aporta algunas ideas, pero básicamente se repite la jugada de Star Wars: El despertar de la fuerza y similares ‘reboots’ de sagas muy apreciadas por el público, o sea se recuperan elementos del original, e incluso se homenajea a los planos más conocidos, y se coloca como secundarios a los anteriores protagonistas ya envejecidos, en este caso Linda Hamilton –que con el paso del tiempo no conserva demasiada fotogenia– y Arnold Schwarzenegger, del que casi se podría decir lo mismo. En la escena inicial han sido rejuvenecidos por ordenador. Ambos veteranos le dan la alternativa a una nueva generación, compuesta por la colombiana Natalia Reyes, que demuestra la misma solvencia que exhibió como una de las actrices principales de Pájaros de verano, la también prometedora Mackenzie Davis, que brilló como niñera en Tully, y Gabriel Luna, visto en las series True Detective y Agentes de S.H.I.E.L.D., que logra inquietar, como corresponde al principal antagonista en cada entrega de la franquicia. Cameron, pionero en dar peso a las mujeres en el cine de acción, imprime su toque en que aquí también se concede el mayor protagonismo a las actrices. También vuelve a colocar como principal estrella a una latina, en tiempos de Donald Trump, después de haber hecho lo propio en la anterior cinta apadrinada por él, Alita, ángel de combate. Por supuesto se mantiene el leitmotiv de la serie, la advertencia del lado oscuro del progreso tecnológico.

6/10
Krypton

2018 | Krypton | Serie TV

Una serie más ambientada en el universo Supermán, seguramente el personaje de DC que, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1933, a más productos para la pequeña pantalla ha dado lugar. Aquí bucea en los ancestros del superhéroe, dirigiendo la mirada a su planeta natal, Krypton, donde gobierna La Voz, y el abuelo de Seg-El es sentenciado a muerte por supuesto alarmismo ante una amenaza alienígena, al tiempo que el clan es condenado al ostracismo. Ya un joven capaz, Seg-El recibe la visita de Adam Strange, un tipo misterioso que dice haber viajado en el tiempo desde el futuro, y le explica que su nieto es un superhéroe famoso en un planeta llamado Tierra. Sus padres no tendrán más remedio que explicarle algunas cosillas que hasta ese momento han guardado en secreto, al tiempo que visita una guarida conocida como la Fortaleza. Y su amor por la guerrera Lyta Zod corre peligro por dos razones: porque las uniones escogidas no existen en Krypton, sino que vienen impuestas, y porque la mamá de Lyta va a cometer una acción imperdonable. David S. Goyer es un guionista con dedicación casi exclusiva a los superhéroes, donde sus mayores logros los ha tenido de la mano de Christopher Nolan en la trilogía de El caballero oscuro. A Supermán lo ha visitado también en cine, en El hombre de acero y Batman v Superman: El amanecer de la justicia, de modo que resulta una elección natural para sacar adelante esta serie. La trama es entretenida, aunque está claro que la complicidad del fan es un punto, que reconocerá personajes y situaciones que a otros dejarán fríos. El neófito o simplemente poco conocedor seguramente no tenga fuerzas para apuntarse a seguir una serie de aventuras apañada, pero no memorable. Los desconocidos actores responden al canon de guapitos, pero resultan un tanto sosainas.

5/10
Batman v Superman: El amanecer de la justicia

2016 | Batman v Superman: Dawn of Justice

Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman, observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le considera en cierta manera responsable del derrumbe de su edificio, acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod, peligroso archivillano procedente de su mundo. Mientras tanto, el maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra. Le ha caído un encargo demasiado complejo a Zack Snyder, pues este film nació como secuela de su trabajo anterior, El hombre de acero, de nuevo con el mismo reparto, encabezado por Henry Cavill, pero también se vende como el enfrentamiento entre los dos personajes más emblemáticos de la editorial DC, Batman y Superman, y aparecen otras creaciones de la casa para tender un puente con The Justice League Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma, prevista para 2019. Acaban saliendo demasiadas cosas, y el que mucho abarca, poco aprieta... Le habría venido mejor un tono desenfadado y tipo cómic, similar al del modelo que se trata de imitar, Marvel Los Vengadores, que el que tiene, en la línea de la trilogía del Hombre Murciélago dirigida por Christopher Nolan, aquí productor ejecutivo, mientras que repite uno de los guionistas de la misma, David S. Goyer, que ha escrito el libreto con Chris Terrio (Argo). Demasiada tono hiperdramático y poco sentido del humor para un film que mezcla alienígenas, amazonas que luchan con espada, etc. También sobran algunos diálogos pretenciosos, que tratan de aportar simbología teológica a lo que en el fondo es un entretenimiento distendido. Pero nadie quedará decepcionado, pues ofrece mucha acción, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams deslumbra como es habitual, el citado Cavill cumple, Ben Affleck no es un Batman tan desastroso como temían los fans, y como mucho se puede decir que a pesar de sus esfuerzos Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene Hackman que no convence. Por salvar a su adorada Lois Lane, Superman se ve involucrado en un  incidente con terroristas que le obliga a comparecer en el Senado. Por  su parte, Bruce Wayne, millonario que combate el crimen como Batman,  observa con recelo las actividades del hombre de Krypton, porque le  considera en cierta manera responsable del derrumbre de su edificio,  acontecido mientras el superhéroe se enfrentaba al general Zod,  peligroso archivillano procedente de su mundo.  Mientras tanto, el  maquiavélico Lex Luthor conspira en la sombra.En principio viene a ser la secuela de El hombre de acero, de nuevo  con Zack Snyder en la realización, y Henry Cavill como Superman, pero  también se ha aprovechado la coyuntura para enfrentarle a Batman, con  el que forma el dúo de personajes más emblemáticos de DC. Y además, a  Warner le interesa que el film sea un puente con The Justice League  Part One, que se estrena en 2017, y la segunda parte de la misma,  prevista para 2019, que viene a imitar la jugada de Marvel Los  Vengadores, con diversas películas entrelazadas entre sí.Con estas directrices dictadas desde la productora, se acaban  mezclando demasiados elementos y personajes, algunos desaprovechados,  como Wonder Woman, superheroína que parece que pasaba por allí. Además  a Snyder, y a los guionistas Chris Terrio (Argo) y David S. Goyer (El  caballero oscuro) les ha faltado un poco de humor, pues tratan de  imitar el tono el tono de tensión dramática extrema de los films del  hombre murciélago de Christopher Nolan, acreditado como productor  ejecutivo, pero sin mantener su realismo, es más manejando situaciones  muy de cómic juvenil, con alienígenas, amazonas que luchan con espada,  etc.Pero nadie quedará decepcionado, pues se le da al público la acción  prometida, efectos sofisticados, una ambientación sugerente, y una  esmerada banda sonora compuesta por Hans Zimmer. También tiene mucho  nivel el reparto, con algún veterano que le da lustre a papeles sobre  el papel un tanto simples, en los casos de Holly Hunter, Laurence  Fishburne, Diane Lane y Kevin Costner, mientras que Amy Adams  deslumbra como es habitual, Henry Cavill deslumbra, Ben Affleck no es  un Batman tan desastroso como temían los fans, y eso sí, el otras  veces estupendo Jesse Eisenberg no acaba de dar con el tono, su Lex  Luthor tiene un toque psicótico alejado del que interpretó Gene  Hackman que no convence.

6/10
Constantine

2014 | Constantine | Serie TV

Da Vinci’s Demons

2013 | Da Vinci’s Demons | Serie TV

Florencia, años del Renacimiento. Un juvenil Leonardo Da Vinci se encuentra en plena vena creativa, desarrollando inventos mil, y demostrando su capacidad para las bellas artes. Mujeriego impenitente, incrédulo y librepensador, se verá enredado en las intrigas políticas de la época, que enfrentan a los Medici con los Borgia. Serie desarrollada por David S. Goyer, un guionista que tiene sus mejores logros en su colaboración con los Batman de Christopher Nolan. Aquí, lejos de ofrecer un mínimo rigor en la mirada a la historia, adopta una superficial óptica contemporánea, con un Da Vinci que hace pensar en la relectura de las andanzas de Enrique VIII en Los Tudor, también por su aspecto imberbe y sus camisas que permiten verle el pecho. Resulta así curioso el papel marginal del cristianismo como tal -pese a la presencia “decorativa” de papas, cardenales, iglesias y catedrales-, para conceder el protagonismo ideológico y existencial a sectas ancestrales guardianes del conocimiento científico, el libro de las hojas, el tarot, extrañas visiones y otras risibles zarandajas, que serían el único razonable contrapeso a la superstición y la ambición política. La producción es vistosa, con alardes como la columbina metálica, pero se abusa de la infografía florentina, muy de videojuego. Y como queda dicho, la narración aventurera queda lastrada por el tópico, también a la hora de aderezarla escabrosamente con sexo y violencia. Ninguna interpretación resulta memorable, empezando por el protagonista Tom Riley.

4/10
El hombre de acero

2013 | Man of Steel

Warner trató de recuperar la franquicia del primer superhéroe de la historia del cómic en 2006 con Superman Returns, de Bryan Singer, que ni convenció ni obtuvo la recaudación que se esperaba. Ahora, la productora le confía el carismático personaje al realizador Zack Snyder, que ha adaptado para la pantalla los comics 300 y Watchmen. Además, El hombre de acero cuenta con el respaldo como productor nada menos que de Christopher Nolan, que ha obtenido altas cotas de calidad con Batman, la otra gran creación de DC. Si Singer trató de crear lazos con los anteriores filmes del personaje, Snyder y Nolan van en la línea de romper por completo con todo lo anterior, en sintonía con El caballero oscuro. Así, la trama conserva elementos ya vistos pero es sustancialmente diferente. Aconsejado por su padre adoptivo en la Tierra, que teme el miedo de la población a lo que no entiende, Clark Kent ha decidido mantener sus poderes en secreto, en la medida de lo posible, aunque cuando tiene ocasión no puede evitar echar una mano a escondidas para salvar vidas, al tiempo que recorre el mundo en busca de pistas sobre sus orígenes. Por ejemplo, ayuda a la avispada periodista del Daily Planet Lois Lane, que inicia una investigación para determinar quién es su extraño salvador. Pero la llegada de la astronave alienígena del general Zod, al mando de un grupo de siniestros supervivientes del planeta Krypton, del que también procede Kent, pondrá a este en un dilema ético. Zod exige a los terrícolas que se entregue el superhombre que habita en secreto entre ellos, hijo de su antiguo enemigo, o de lo contrario destruirá el planeta. Varios son los aciertos de El hombre de acero, especialmente un guión tan sólido como este metal (discúlpese el chiste fácil), elaborado por David S. Goyer, colaborador habitual de Nolan en la saga del murciélago, que parte de un argumento desarrollado conjuntamente entre ambos. Desde luego existe una enorme habilidad a la hora de darle frescura a la historia, y de sortear tópicos del género superheroico y del personaje, como la capa oculta no se sabe muy bien cómo debajo de la camisa, la cabina para cambiarse, etc. Los cinéfilos más veteranos reconocerán que Goyer ha usado de forma muy inteligente un esquema típico del western, estilo ‘forajidos que llegan a un pueblo’ (Solo ante el peligro, Río Bravo), maniobra que da un aire muy clásico al relato a pesar de que aquí los enfrentamientos se resuelvan con secuencias de muchos efectos especiales. También funciona muy bien el tono, tremendamente trágico, al estilo de los filmes de Nolan, subrayado por la intensa banda sonora de Hans Zimmer. A diferencia de lo que ocurría en las otras adaptaciones de las peripecias de Supermán, aquí hay poco espacio para el humor, y cuando lo hay (por ejemplo, en la forma que elige el personaje para vengarse de un camionero sin escrúpulos, o en las inspiraciones celestiales de Jor-El a Lois Lane) se introduce de forma sutil para no estropear la enorme tensión dramática que han logrado las imágenes. Los tintes fantásticos de la historia no rompen el realismo, pues aquí no vale todo (no hay besos que hagan olvidar a la chica la identidad secreta del héroe, giros alrededor de la tierra que hacen que el tiempo vaya hacia atrás, ni otras licencias de fantasía ingenuas y poco creíbles de anteriores largometrajes). La historia de El hombre de acero, que reflexiona sobre temas como la moralidad y el sacrificio, acaba convirtiéndose en una interesante fábula sobre la capacidad del ser humano para alcanzar grandes logros, y superar sus limitaciones, si se siguen los modelos adecuados. Curiosamente, en esta versión cobran más importancia que nunca los paralelismos con el Evangelio presentes en mayor o menor medida en las anteriores cintas y en los comics originales creados por Jerry Siegel y Joe Shuster (curiosamente ambos eran judíos). Esta vez, se recalca que el protagonista ha sido enviado a la tierra por su padre ‘celestial’ con el objetivo de que sirva con sus actos como un modelo para los humanos, éste permanece 33 años–el dato se llega a repetir por si alguien no lo ha pillado– oculto –limitándose a realizar pequeños milagros– antes de salir a la luz pública, y para subrayar el carácter espiritual-religioso del relato, cuando se plantea ofrecer su vida para salvar a la humanidad, recurre a un sacerdote cristiano que le ofrece un inteligente consejo. El hombre de acero apuesta por el individuo corriente del mundo, o sea el que no es un superhombre. Así, adquieren más valor que en otros filmes de superhéroes las heroicidades humanas, y las hazañas ‘corrientes’ de un científico, un grupo de militares y la periodista Lois Lane resultan claves para resolver la situación, con el apoyo de su aliado sobrenatural. Un reparto de primera fila aprovecha que los personajes son de carne y hueso, todos ellos –tanto los protagonistas como los más episódicos– muy bien definidos. Destaca un esforzado Russell Crowe como el padre planetario de Supermán, Jor-El, con más papel que nunca, pues su espíritu está muy presente a lo largo del metraje, pero también realiza un trabajo igual de bueno Kevin Costner, como el padre terrícola, un hombre honesto que recomienda sensatez y discreción. Existen valiosos trabajos en roles secundarios de Diane Lane –la madre adoptiva–, Laurence Fishburne –como Perry White, el astuto editor jefe del periódico– y sobre todo de Michael Shannon, actorazo de títulos como Take Shelter, que defiende muy bien al villano de la función, obsesionado hasta la locura por salvar a su planeta. Los protagonistas también vuelan alto (nunca mejor dicho). Amy Adams compone sin duda a la mejor Lois Lane que se ha visto en una pantalla –y ha habido muchas–, una periodista comprometida en esclarecer la verdad que no duda en arriesgarse si hace falta. También Henry Cavill (que ha trabajado en títulos como la serie Los Tudor) supera a sus predecesores, pues compone un Supermán que sigue un enorme recorrido emocional, mucho menos plano que el bonachón ingenuo que encarnó el (justamente recordado y admirado, pero menos meritorio) Christopher Reeve, y que llega incluso a llorar, de forma creíble. Por supuesto, el público más ‘palomitero’ saldrá entusiasmado. El hombre de acero tiene un ritmo dinámico, rico en acción, con grandes dosis de espectacularidad en secuencias como las persecuciones en Krypton, el incendio en la plataforma petrolífera, el combate en Kansas y el brutal enfrentamiento final en Metrópolis, que se esfuerzan por lograr cierta originalidad.

6/10
Ghost Rider: Espíritu de venganza

2012 | Ghost Rider: Spirit of Vengeance

Ghost Rider: Espíritu de venganza es la segunda entrega de las peripecias del cadavérico motorista Johnny Blaze, popular personaje de Marvel, creado en 1972 por Gary Friedich y Mike Ploog. El protagonista vuelve a estar interpretado por un Nicolas Cage que desde hace tiempo ha perdido el norte. Ya no repite su 'partenaire' femenina, Eva Mendes, mientras que el director original, Mark Steven Johnson (Daredevil), ha sido sustituido por Mark Neveldine y Brian Taylor, creadores de Crank, veneno en la sangre y su continuación. En esta ocasión, Blaze ha decidido apartarse de sus conocidos, y viaja en su moto por el este de Europa, donde a solas consigo mismo logra controlar su alma atormentada y vengativa. Pero acude a su encuentro Moreau, experto en armamento y miembro de una especie de orden monacal, que necesita localizar y proteger a Danny, un niño que sobrevive con su madre a base de pequeños robos, y que tiene detrás a una demoníaca figura y sus sicarios. A cambio de su ayuda, Moreau le promete a Blaze que le liberará de la maldición de convertirse en el fantasmal motorista. Obviamente no se esperaba demasiado de esta propuesta, pues su antecesora no pasaba de ser una sucesión de efectos especiales de calidad baja, con personajes planos, y numerosas secuencias de acción poco imaginativas a ritmo de rock duro. Los nuevos realizadores tampoco son una maravilla, y únicamente la presencia entre los guionistas del especialista en superhéroes David S. Goyer (Blade, Batman Begins, El caballero oscuro) permitía albergar esperanzas. Efectivamente, lo que se ve en Ghost Rider: Espíritu de venganza es más de lo mismo, pero sin el efecto 'novedad'. Además, Cage sigue realizando gestos de lo más histriónico, su compañera Violante Placido (El americano) no se cree mucho su papel, aparece brevemente Christopher Lambert hipermaquillado con un look de malvado ridículo, y únicamente se salvan un poco el siempre solvente Ciaran Hinds -muy por debajo de su nivel habitual- y el niño Fergus Riordan (protagonista de De mayor quiero ser soldado). Así de negro el panorama, al menos se agradece su falta absoluta de pretensiones, su humor -quizás un tanto involuntario- en diálogos grandilocuentes o directamente surrealistas, cierto esfuerzo por equilibrar su tono macarra, con los parámetros del cine de aventuras juvenil, y su intento de humanizar un tanto al personaje central dotándole de instinto paternal y espíritu de sacrificio.

3/10
FlashForward

2009 | FlashForward | Serie TV

Un día cualquiera, la población mundial pierde el conocimiento durante algo más de dos minutos. Durante ese tiempo, todos pueden ver lo que les estará ocurriendo seis meses después, el 29 de abril de 2010. Mark Benford, agente del FBI es el encargado de investigar lo ocurrido junto con su compañero Demetri Noh, y el resto de su equipo. La principal fuente de información de Benford es su propia visión del futuro, pues se vio a sí mismo mirando el tablón donde coloca los principales puntos de su investigación. El equipo de Benford también pone en marcha Moisaic Collective, una base de datos que recopila las visiones de diferentes usuarios. Brannon Braga, guionista de series como 24, y David S. Goyer, guionista de Blade, son los creadores de esta serie, basada en la novela homónima del canadiense Robert J. Sawyer, experto en ciencia ficción. Tras una temporada en dique seco –sus películas han pasado casi desapercibidas desde que estrenó El mercader de Venecia, en 2004–, Joseph Fiennes (el agente Benford) recuperó su tirón, debido a la excelente acogida que tuvieron los primeros episodios de la serie. Sin embargo, la cosa se fue desinflando y dejó de emitirse tras el capítulo 22.

6/10
La semilla del mal

2009 | The Unborn

El guionista y director David S. Goyer ha alcanzado cierta notoriedad gracias a los libretos de Dark City, Batman Begins o El caballero oscuro, aunque en la faceta de dirección se ha prodigado menos y con éxito más moderado. Aquí se responsabiliza de ambos aspectos de la película y el resultado es muy decepcionante. Casey, una joven que vive traumada por el suicidio de su madre cuando ella era muy pequeña, comienza a experimentar extraños sueños relacionados con un feto. Hasta aquí, nada importante. Pero la alarma salta cuando los sueños toman forma en la realidad con lo que parece la posesión de un niño que amenaza de muerte a Casey y sus amigos. Tras varias pesquisas, la joven descubre que los sucesos están relacionados con un espíritu maligno judío llamado dybbuk, con un hermano gemelo de ella que no llegó a nacer y con un pasado familiar que se remonta varias generaciones... Es innegable que la historia y el mismo título en español no esconden su intención de apropiarse del elemento demoniaco de La semilla del diablo: el Mal personificado quiere nacer el mundo. Pero ahí acaba todo. La excesiva acumulación de tópicos crea la sensación de lo visto y mil veces visto: jovencita muy sexy y angustiada, sustitos nada originales en torno a los espejos, incrédulas e ingenuas amistades, expertos en demonios, espíritus malignos al estilo El exorcista, niños fantasmagóricos, horribles experiencias o alucinaciones que parecen reales, etc. E incluso hay una rebuscada referencia a los experimentos nazis en el holocausto. Y el eclecticismo va aún más allá cuando se trata de religión, pues se incide en la idea de que todas las religiones comparten elementos exorcistas. Un guión con tantos lugares comunes resulta muy inverosímil y no impresiona; aunque quizá se salven un par de escenas de posesión diabólica. Los actores se esfuerzan, sobre todo la joven protagonista Odette Yustman (Monstruoso) y su novio Cam Gigandet (Crepúsculo), pero los personajes son demasiado del montón. Llama la atención la presencia de Gary Oldman en tan pobre despropósito.

3/10
El caballero oscuro

2008 | The Dark Knight

El director Christopher Nolan (Londres, 1970) lleva una carrera cinematográfica fulgurante y es uno de esos raros cineastas que es adorado tanto por el público como por la crítica. Su prestigio es verdaderamente asombroso. Y es que desde su segundo film, Memento, su labor detrás de la cámara quedó encumbrada y sus posteriores películas no han hecho sino aumentar su caché, especialmente gracias a Batman Begins y al thriller "mágico" El truco final. Ahora sólo toca volver a asombrarse ante su impresionante talento, porque esta segunda película sobre el hombre murciélago supera en calidad al resto de su filmografía. Si El caballero oscuro no es una obra maestra absoluta el caso es que se le acerca bastante, y desde luego se trata seguramente de la mejor película sobre un superhéroe realizada hasta la fecha. Es la adaptación de un cómic, cierto, y en ese sentido habrá espectadores para todos los gustos, pero es de justicia afirmar que no hay fisuras en este film. Gotham está dominada por la mafia, pero el nuevo hombre fuerte de la política es el fiscal Harvey Dent (Aaron Eckhart), un tipo íntegro que se ha propuesto acabar con la criminalidad que asola la ciudad, y que además es el novio de Rachael Dewes (Maggie Gyllenhaal), la amiga de la infancia de Bruce Wayne (Christian Bale), alias Batman. Una de las mayores preocupaciones para el gobierno es la corrupción de la policía, pues prácticamente uno sólo puede fiarse del teniente Gordon (Gary Oldman), que es precisamente el mejor aliado es Batman, enemigo número uno de la mafia. Pero todo puede cambiar cuando aparece en escena Joker, un individuo siniestro y sin escrúpulos que se ofrece a la mafia para acabar con Batman. Nadie cree que ese psicópata con cara de payaso sea capaz enfrentarse con el hombre más poderosos de la ciudad. Pero están equivocados, el Joker es mucho más listo, sanguinario y peligroso de lo que parece. Una gran virtud del guión –escrito de nuevo por el equipo formado por Christopher Nolan y David S. Goyer, a quien se ha unido ahora Jonathan Nolan, hermano pequeño del director– es que mete en faena al espectador desde el primer fotograma y ya no le suelta hasta los títulos de crédito finales. No hay aquí apenas introducción, pues los personajes principales están suficientemente maduros de otros filmes como para resultar totalmente convincentes. Pero, justamente, la sabiduría narrativa de Nolan y del resto de guionistas se comprueba en las dos magníficas presentaciones de los dos nuevos personajes contrapuestos, el fiscal Dent y el Joker. Junto al guión –en verdad cuidadísimo, de una inusual variedad de giros para tratarse de la adaptación de un cómic– destaca la puesta en escena y la enorme capacidad de Nolan para crear atmósferas inquietantes. Como en Batman Begins, el ambiente de la película es tenebroso y agobiante, como corresponde a un thriller criminal de altos vuelos, y las escenas nocturnas siguen siendo la prioridad. Y Nolan logra que la tensión sea muy fuerte, con momentos de gran violencia –aunque sobre todo sugerida– y un uso sencillamente perfecto de la rítmica y desasosegante banda sonora de James Newton Howard y Hans Zimmer, siempre al servicio de la imagen. En cuanto a la acción, qué se puede decir... Es de lo mejor que se puede ver hoy en día, con momentos apoteósicos como la larga secuencia del túnel, rodada a un ritmo endiablado. Y pese a lo fácil que es aburrir cuando una película rebosa de acción por los cuatro costados, aquí la maravilla es que Nolan dice cosas, cosas muy interesantes, al tiempo que entretiene de veras. Hay en el film héroes y villanos, claro, pero sobre todo hay bien y mal, moralidad e inmoralidad, un fuerte sentido de la responsabilidad y de las propias limitaciones, la convicción de que el camino entre lo bueno y lo correcto no siempre es el mismo y tan fácil de tomar, y de que el margen que puede separarnos de la bondad o la maldad es tan fino como un papel de fumar. En conjunto, hay una emocionante visión de la épica del héroe, nada estereotipada. Además todos los personajes resultan complejos, verosímiles, muy alejados de los clichés fantásticos, a lo cual también ayuda que la ambientación de Gotham no parece provenir del cómic, sino de la realidad más pura, de cualquier metrópoli normal y moderna. Por último, todo el reparto está perfecto, equilibrado, pero es imposible no mencionar el increíble trabajo del malogrado Heath Ledger, muerto seis meses antes del estreno del film. El actor se ha ido a lo grande, entregando un testamento cinematográfico, tan excelso como triste y doloroso. Su personaje del Joker es absolutamente impactante (se recomienda escucharle en versión original), de una fuerza tan sobrecogedora que hace olvidar al mismísimo Jack Nicholson. Es con toda probabilidad la mejor interpretación de su carrera, y no sería nada raro que fuera nominado al Oscar. Sólo con la escena de su aparición en la reunión de mafiosos lo merecería.

9/10
Jumper

2008 | Jumper

David Rice es un jovenzuelo con un increíble don: puede teletransportarse a donde quiera... dentro de ciertos límites. El descubrimiento de tal habilidad, justo en el preciso instante en que le está humillando un matón de instituto delante de Millie, la chiquita que le hace tilín, le permite tomar una insólita decisión: desaparecer. Y es que su vida siempre ha sido bastante desgraciada: su madre le abandonó cuando era un crío de cinco años, y su padre desde entonces no levanta cabeza, es un cafre siempre pegado a su "birra". De modo que, una vez dominado su "talento", deja su hogar y se dedica a robar bancos para tener capital, y básicamente vive de un modo frívolo e insustancial, logrando todo lo que el dinero pone a su alcance, y ligando con las chicas guapas que se ponen a tiro. Pero claro, esto no le llena, y acabará intentando volver a los lugares de su infancia que echa de menos, incluida la mujer de sus sueños. Lo que no sabe es que por el universo mundo hay más "jumpers" (saltadores) como él, y que hay unos tipos muy malotes, los "paladines", que hacen todo lo que está en su mano para liquidarlos. Los lidera un tal Roland, el más letal de todos. Entretenido título juvenil, basado en una novela de Steven Gould. Entre el equipo de guionistas figura un especialista en el fantástico, David S. Goyer, y tras la cámara está Doug Liman, que mostró cierta maña en el cine de acción con el primer film de la saga Bourne. Hay que subrayar en el haber de la película su ritmo endiablado, y los espectaculares efectos especiales de "salto", que conducen al espectador de un punto exótico a otro del planeta con frenética celeridad. Quizá no haya que buscar tres pies al gato, ante un film cuyo propósito principal, a semejanza de la reciente Transformers, es la pura diversión, proporcionada con muchas dosis de acción y abundante sentido del humor, con bromas a costa de los cómics de superhéroes. Pero siempre tiene interés rascar un poco en un film de este tipo, que a veces es un interesante espejo de elementos dominantes en la sociedad contemporánea. El enfoque del superhéroe con poderes especiales encaja con una mentalidad actual, caracterizada por la cortedad de miras. Frente a superhéroes de fuerte clasicismo, como Supermán o Spiderman, que parecían tener muy claro que "todo gran don conlleva una gran responsabilidad", y que frente a tentaciones de diverso género de utilizar sus habilidades en propio provecho, acababan sirviendo a sus semejantes abnegadamente, el David de este film se caracteriza por su individualismo y su soledad, que le conducen a pensar poco en los que tiene cerca, por ejemplo en su padre; resulta a este respecto muy significativa la breve escena en que David ve en televisión las inundaciones de Nueva Orléans, con gente sufriendo porque ha perdido su hogar, mientras él prefiere salir de marcha haciendo una "escapadita" a Londres. Tan es así que podríamos decir que Hayden Christensen parece haberse convertido en referente del héroe de nuevo cuño, bastante más voluble que los de antaño. Le pasaba a su Anakin Skywalker de la segunda trilogía de La guerra de las galaxias, en que su personaje se dejaba llevar por sus impulsos inmediatos, su amor por Amidala; y le pasa aquí, donde lo único que le salir de sí mismo es su amor por Millie. También es sintomático de superficialidad la explicación de por qué los paladines están tan empeñados en eliminar a los jumpers. La cosa se identifica con el fanatismo religioso; de modo bastante elemental se equipara a los paladines con la inquisición y las cazas de brujas, que considerarían herético que los jumpers puedan estar "en todas partes", una prerrogativa divina. Resulta un poquito risible que tal sea su motivación, máxime cuando ellos, en su implacable persecución, acaban también apropiándose del herético don. En un film como el que nos ocupa nadie debería esperar interpretaciones "a lo Shakespeare". Samuel L. Jackson parece pasárselo en grande con nuevo peinado y otro personaje friqui que añadir a su amplia galería. Sorprende gratamente Jamie Bell con su marcado acento británico y su "jumper" ya muy pasado de rosca. La presencia de Diane Lane resulta anecdótica, mientras que Hayden Christensen y Rachel Bilson dan el tipo deseable de parejita guaperas.

6/10
Batman Begins

2005 | Batman Begins

Los superhéroes copan las carteleras cada poco tiempo. Mucho antes de X-Men, Spider-Man y por supuesto Los increíbles, triunfaron las películas de Batman, antecedente junto a Supermán de la actual fiebre por los héroes con pijama. Con evidentes méritos artísticos, las dos películas de Tim Burton trasladaban al personaje al particular universo del realizador. Por su parte, Joel Schumacher dirigió dos entregas de diseño gótico y ritmo videoclipero. Ambos cineastas eran tan personales, que se alejaron del cómic original. Ahora, el director de Memento, Christopher Nolan, revisa la historia del personaje, que estaba de capa caída, desde una óptica adulta, tratando de hacerle más realista, dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que se trata de un tipo vestido como un murciélago que combate el crimen por cuenta propia. El film supone un nuevo comienzo con respecto a las películas anteriores, y retoma la historia desde el principio. Así, arranca con Bruce Wayne niño, cuando es testigo pasivo del cruel asesinato de sus padres, a manos de un delincuente callejero. Atendido por su mayordomo, Wayne crece obsesionado con vengarse. Cerca de su mansión descubre una cueva, poblada por murciélagos. Y ya hecho un mozo, Wayne emprende un largo viaje para adquirir experiencia vital, y acaba en el Himalaya, donde recibe clases del enigmático Ducard, experto en varias disciplinas físicas y mentales. Y aunque un  siniestro grupo, la Liga de las Sombras, intenta reclutarle, Wayne acaba volviendo a Gotham; encuentra allí una ciudad en decadencia, donde impera el crimen. Gracias a un aliado en la empresa familiar, Wayne se provee de diversas inventos que le permiten convertirse en Batman, un justiciero enmascarado que tratará de detener a los hombres de Carmine Falcone, capo mafioso, y al Espantapájaros, un siniestro asesino. Nadie se quejará del lustroso reparto. Christian Bale resulta ser el Batman más creíble hasta el momento, por mucho que esta afirmación duela a Michael Keaton, Val Kilmer y al mismísimo George Clooney.  Le acompaña Michael Caine, el perfecto mayordomo británico, Liam Neeson como el perfecto maestro al estilo Qui Gon Yin, Gary Oldman, en el papel menos raro de su carrera, el detective Jim Gordon (en las películas de Burton ya había ascendido a comisario), Ken Watanabe, el actor que nos dejó deslumbrados en El último samurái, como el malvado Ras Al Ghul, un resucitado Rutger Hauer, como egoísta presidente de la compañía  Wayne Enterprises, la flamante novia de Tom Cruise, Katie Holmes, como amiga de la infancia del protagonista. El protagonista de 28 días después, Cillian Murphy, realiza una inquietante interpretación del Espantapájaros. Y por último, el inventor Lucius Fox, un personaje parecido a Q, el hombre que le proporciona los inventos a James Bond, y que no tendría ninguna credibilidad si no estuviera interpretado  por Morgan Freeman. Christopher Nolan logra una estética propia, y vistosas secuencias de acción o incluso de terror, con la llegada del Espantapájaros. Además, el guión, del propio Nolan y David S. Goyer, guionista de Blade, incluye bastante contenido antropológico, para lo que es habitual en este tipo de producciones de acción. Así, reflexiona sobre temas como la culpa, el altruismo, el miedo, la integridad moral y la venganza.

8/10
Blade: Trinity

2004 | Blade: Trinity

Blade decide unirse a los Nightstalkers, un grupo de humanos cazadores de vampiros, como única solución para derrotar a Danika Talos. Esta peligrosísima vampira se ha instalado en Irak, donde no habrá armas de destrucción masiva, pero sí están los restos del mismísimo conde Drácula, al que Danika tratará de resucitar para que le ponga las pilas a Blade. Esta tercera entrega de la saga vampírica supone el debut como director de David S. Goyer, guionista de las tres partes y de Batman Begins. El avezado Goyer repite los ingredientes que hicieron triunfar a las otras dos partes: estética gótica de videojuego, ritmo de videoclip, música estruendosa y violencia salvaje. Y como está ya todo más visto que el tebeo (el personaje se inspira precisamente en un tebeo de la Marvel), Goyer le da cierta frescura apoyándose en numerosos golpes de humor.

4/10
Blade II

2002 | Blade II

Al igual que Sherlock y Moriarty, o Superman y Lex Luthor, Blade y los vampiros son enemigos eternos. Pero el vampirismo hace extraños compañeros de ataúd, y el famoso cazavampiros, mestizo entre hombre y Nosferatu, debe unirse a sus rivales cuando entran en escena unas extrañas criaturas, los Reaper, que como el que roba a un ladrón, chupan sangre a los humanos, pero también a los otros chupasangres. Para liquidar esta amenaza que puede acabar en poco tiempo con todos los sufridos habitantes de la Tierra, Blade se une al grupo que se ha formado para combatirlos, compuesto por Nyssa, una atractiva vampiresa guerrera y varios soldados de élite. Antes de que los X-Men y Spider-Man arrasaran en la taquilla, Blade se convirtió en el primer superhéroe de la factoría Marvel con éxito en los cines. La secuela no podía tardar, y los productores encargaron un guión al artífice de la primera parte, David S. Goyer, que ahora se lo ha trabajado muchísimo más. La realización le fue encargada al mexicano Guillermo del Toro, que encadenó este rodaje en Hollywood con el de El espinazo del diablo en nuestro país. El cineasta aportó una cuidada ambientación que bebe de fuentes tan dispares como el cómic japonés, las películas de acción de Hong Kong y el expresionismo alemán (los malos son primos del legendario Nosferatu de Murnau). Por supuesto no habría habido secuela de Blade sin el actor que parece haber nacido para darle vida, Wesley Snipes, que sigue demostrando su entrenamiento en artes marciales como el kung fu y la técnica brasileña conocida como capoeira. El reparto incluye además una sorpresa para los aficionados al cine españoles: la presencia del amiguete Santiago Segura.

5/10
Dark City

1998 | Dark City

En una época indefinible del futuro, John Murdoch se despierta en la habitación de un hotelucho. Descubre que le acusan -él no lo recuerda- de cometer unos horrorosos crímenes. La confusión de su memoria es tal que no está seguro de quién es en realidad, ni de si su esposa es quien dice ser. A la vez que le persigue el detective Bumstead, se entera de la existencia de unos misteriosos seres, los Strangers, que forman una especie de ente colectivo con increíbles poderes mentales. Original muestra de ciencia ficción, con elementos de cine negro y elementos kafkianos. Está destinada a ser, sin duda, película de culto. Alex Proyas, el director de El cuervo, explica que "el aspecto paranoide de la historia viene de uno de mis sueños de juventud en el que, mientras dormía, aparecían en mi cuarto unas figuras oscuras que alteraban la realidad". Y consigue con creces intrigar sin confundir. Le ayudan los actores, que encajan a la perfección en sus papeles: el semidesconocido Rufus Sewell (Carrington) como hombre confundido, el impasible William Hurt, el alocado Kiefer Sutherland y la misteriosa Jennifer Connelly. Toda la película transcurre de noche, en un entorno urbano. El ambiente, expresionista, desprende un aire de irrealidad y misterio. Las influencias del espléndido diseño artístico apuntan a los clásicos Nosferatu y Metrópolis. La transformaciones nocturnas de la ciudad, y el secreto que ésta encierra, resultan creíbles gracias a unos elaborados efectos especiales.

7/10
Blade

1998 | Blade

Acción desde el minuto uno. Ritmo trepidante, música marchosa, mucha luz, mucho ruido. Así es Blade, la película que sigue la pista a este peculiar cazavampiros negro, que trata de librar al mundo de la maldición de los vampiros. Sobre todo de Deacon Frost, causante de la muerte de su madre y de que comparta algunas de las características de estos seres de las tinieblas. El cómic de Marvel ha sido adaptado a la pantalla por David S. Goyer, autor de uno de los films del género fantástico más interesante de los últimos tiempos: Dark City. El británico Stephen Norrington, procedente del mundo del videoclip, dirige la cinta. Y ha apostado por dar a Blade un "look" de semivampiro elegante, con clase: gafas oscuras, ropas negras y grises, gabardina flotante en las escenas de acción. En cambio Frost (encarnado por Stephen Dorff) es un vampiro macarra y mal afeitado, con una pinta permanente de colgado; no en vano es muy aficionado a organizar orgías vampíricas. Mucha sangre y efectos especiales salpican a este violento título, que trata de ser fiel a los dictados del cómic en que se basa. Wesley Snipes, el popular actor de color (Sol Naciente, Demolition Man, Pasajero 57) da vida con fortuna al torturado Blade. Aunque no estamos ante un film que exija grandes esfuerzos interpretativos, el actor se muestra inspirado cuando, casi al final, descubre un terrible secreto en torno a su madre. Snipes demuestra además que sus aptitudes como karateka no han perdido fuerza con los años.

6/10
El Cuervo. Ciudad de ángeles

1996 | The Crow. City of Angels

Secuela de El Cuervo (Alex Proyas), inspirada en el cómic de James O' Barr, narra el regreso a la vida de un hombre llamado Ashe, que ha sido asesinado junto a su hijo durante la noche de difuntos. Ashe, que ahora cuenta con poderes sobrenaturales, vuelve a la vida alimentado por un espíritu de venganza, que le lleva a dar muerte violenta a sus asesinos. Tim Pope dirige esta secuela, tomando el relevo a Alex Proyas, a la que da el mismo tono sombrío y gótico de la primera. Vincent Pérez sustituye a Brandon Lee, cuya muerte accidental contribuyó a acrecentar el mito de el cuervo.

4/10
Alguien mueve los hilos

1994 | The Puppet Masters

Aquí está el thriller más escalofriante de ciencia ficción que jamás hayas visto. Donald Sutherland dirige un equipo altamente cualificado de agentes del gobierno que han descubierto un espantoso suceso. Cuerpos extraños han aterrorizado en Iowa, haciéndose rápidamente con el control de esta pequeña ciudad. ¡manipulan las mentes y los cuerpos de sus habitantes como marionetas! Enfrentándose a una situación crítica, que se agrava a medida que estas criaturas se extienden, el equipo deberá eliminar la plaga imparable de alienígenas. Basada en la novena de Robert A. Heinlin Alguién mueve los hilos te sobrecogerá.

5/10
Arcatron

1993 | Arcade

Una serie de misteriosas desapariciones se están produciendo a causa de un terrible videojuego: Arcade. Todos los adolescentes se chiflan por probar este juego, que cuenta con siete niveles de emoción, aventura y terror. Al principio engancha, pero una vez que el juego te absorbe, es difícil sobrevivir. Sólo Alex, la protagonista, parece haberse dado cuenta de que alguien debe acabar con Arcade. Para ello deberá combatir directamente con la máquina, aunque nunca se le hayan dado demasiado bien los videojuegos. Película pensada para adolescentes aficionados a los videojuegos. En la línea de las historias en las que la máquina toma vida propia y le hace la vida imposible a los humanos. Una exageración terrorífica de los peligros de la tecnología.

2/10
Juguetes asesinos

1992 | Demonic Toys

Los juguetes de un enorme almacén han cobrado vida propia y tienen unas intenciones sanguinarias. Es la peor pesadilla que se le puede ocurrir a un niño. Cinco jóvenes quedan atrapados inexplicablemente en el almacén, y cuando deciden pasar allí la noche, a la espera de ser rescatados, una serie de terribles sucesos comienzan a desencadenarse. Son atacados violentamente por juguetes de todo tipo, a los que parece que sólo les mueve las ansias de matar y destruir. Una emocionante película de terror, en la que una cruel pesadilla se hace realidad. Mantiene una tensión continua, en la desesperada lucha de los jóvenes contra los juguetes. Algunas escenas de lucha son sangrientas y espeluznantes.

4/10
Kickboxer 2

1991 | Kickboxer 2: The Road Back

Dos jóvenes boxeadores luchan por abrirse camino en el mundo del ring. El terrorífico Tongo Po asesina cruelmente al campeón Kurt Sloane. David, su hermano, jura vengarle y se hace con el gimnasio de la familia enseñando el arte del boxeo y las artes marciales a jóvenes luchadores. El tiempo ha pasado, pero el deseo de venganza sigue. Se hace precisa la última pelea, la definitiva. Albert Pyun dirige esta película, protagonizada por Sasha Mitchell, Peter Boyle y el emblemático Dennis Chan. Duros entrenamientos, tremendas luchas y sangre en el ring son los ingredientes de este film, que sin duda hará disfrutar a los incondicionales del boxeo y la lucha libre.

3/10
Libertad para morir

1990 | Death Warrant

En la cárcel de Harrison están teniendo lugar una serie de mistriosos asesinatos. El oficial Louis Burke se infiltrará como un preso más para averiguar quién es el responsable de las muertes. Film de acción carcelaria al más puro estilo Jean-Claude Van Damme, con sus dosis de intriga, chulería y mamporros a mansalva. Cuenta, eso sí, con un apañado guión de David S. Goyer (Blade, Batman Begins), que logra que la historia no decaiga con los minutos sino que vaya creciendo en interés.

5/10
Da Vinci’s Demons

2013 | Da Vinci’s Demons | Serie TV

Florencia, años del Renacimiento. Un juvenil Leonardo Da Vinci se encuentra en plena vena creativa, desarrollando inventos mil, y demostrando su capacidad para las bellas artes. Mujeriego impenitente, incrédulo y librepensador, se verá enredado en las intrigas políticas de la época, que enfrentan a los Medici con los Borgia. Serie desarrollada por David S. Goyer, un guionista que tiene sus mejores logros en su colaboración con los Batman de Christopher Nolan. Aquí, lejos de ofrecer un mínimo rigor en la mirada a la historia, adopta una superficial óptica contemporánea, con un Da Vinci que hace pensar en la relectura de las andanzas de Enrique VIII en Los Tudor, también por su aspecto imberbe y sus camisas que permiten verle el pecho. Resulta así curioso el papel marginal del cristianismo como tal -pese a la presencia “decorativa” de papas, cardenales, iglesias y catedrales-, para conceder el protagonismo ideológico y existencial a sectas ancestrales guardianes del conocimiento científico, el libro de las hojas, el tarot, extrañas visiones y otras risibles zarandajas, que serían el único razonable contrapeso a la superstición y la ambición política. La producción es vistosa, con alardes como la columbina metálica, pero se abusa de la infografía florentina, muy de videojuego. Y como queda dicho, la narración aventurera queda lastrada por el tópico, también a la hora de aderezarla escabrosamente con sexo y violencia. Ninguna interpretación resulta memorable, empezando por el protagonista Tom Riley.

4/10
La semilla del mal

2009 | The Unborn

El guionista y director David S. Goyer ha alcanzado cierta notoriedad gracias a los libretos de Dark City, Batman Begins o El caballero oscuro, aunque en la faceta de dirección se ha prodigado menos y con éxito más moderado. Aquí se responsabiliza de ambos aspectos de la película y el resultado es muy decepcionante. Casey, una joven que vive traumada por el suicidio de su madre cuando ella era muy pequeña, comienza a experimentar extraños sueños relacionados con un feto. Hasta aquí, nada importante. Pero la alarma salta cuando los sueños toman forma en la realidad con lo que parece la posesión de un niño que amenaza de muerte a Casey y sus amigos. Tras varias pesquisas, la joven descubre que los sucesos están relacionados con un espíritu maligno judío llamado dybbuk, con un hermano gemelo de ella que no llegó a nacer y con un pasado familiar que se remonta varias generaciones... Es innegable que la historia y el mismo título en español no esconden su intención de apropiarse del elemento demoniaco de La semilla del diablo: el Mal personificado quiere nacer el mundo. Pero ahí acaba todo. La excesiva acumulación de tópicos crea la sensación de lo visto y mil veces visto: jovencita muy sexy y angustiada, sustitos nada originales en torno a los espejos, incrédulas e ingenuas amistades, expertos en demonios, espíritus malignos al estilo El exorcista, niños fantasmagóricos, horribles experiencias o alucinaciones que parecen reales, etc. E incluso hay una rebuscada referencia a los experimentos nazis en el holocausto. Y el eclecticismo va aún más allá cuando se trata de religión, pues se incide en la idea de que todas las religiones comparten elementos exorcistas. Un guión con tantos lugares comunes resulta muy inverosímil y no impresiona; aunque quizá se salven un par de escenas de posesión diabólica. Los actores se esfuerzan, sobre todo la joven protagonista Odette Yustman (Monstruoso) y su novio Cam Gigandet (Crepúsculo), pero los personajes son demasiado del montón. Llama la atención la presencia de Gary Oldman en tan pobre despropósito.

3/10
FlashForward

2009 | FlashForward | Serie TV

Un día cualquiera, la población mundial pierde el conocimiento durante algo más de dos minutos. Durante ese tiempo, todos pueden ver lo que les estará ocurriendo seis meses después, el 29 de abril de 2010. Mark Benford, agente del FBI es el encargado de investigar lo ocurrido junto con su compañero Demetri Noh, y el resto de su equipo. La principal fuente de información de Benford es su propia visión del futuro, pues se vio a sí mismo mirando el tablón donde coloca los principales puntos de su investigación. El equipo de Benford también pone en marcha Moisaic Collective, una base de datos que recopila las visiones de diferentes usuarios. Brannon Braga, guionista de series como 24, y David S. Goyer, guionista de Blade, son los creadores de esta serie, basada en la novela homónima del canadiense Robert J. Sawyer, experto en ciencia ficción. Tras una temporada en dique seco –sus películas han pasado casi desapercibidas desde que estrenó El mercader de Venecia, en 2004–, Joseph Fiennes (el agente Benford) recuperó su tirón, debido a la excelente acogida que tuvieron los primeros episodios de la serie. Sin embargo, la cosa se fue desinflando y dejó de emitirse tras el capítulo 22.

6/10
Lo que no se ve (Invisible)

2007 | The Invisible

Nick perdió a su padre cuando era niño y vive con su distante madre en una casa lujosa, donde predomina la incomunicación y el ambiente triste. Nick es un buen estudiante y aspira a ser escritor, por lo que desea marchar a Londres para estudiar narrativa, aunque su madre se opone. En el instituto tiene en Pete a su mejor amigo, un joven de buen corazón pero experto en meterse en líos, sobre todo frente a la arisca y "matona" Annie, y sus compinches. Con esta situación, un robo en una joyería, una delación a la policía y un fatal malentendido darán lugar a un acto de trágicas consecuencias. Lástima. Lo que parece va a ser una dura película de instituto, con sus personajes marginales, sus crímenes y un logrado e inquietante aire de thriller, acaba por convertirse de repente en una especie de drama romántico-pseudosobrenatural, que si bien no desengancha del todo al espectador sí le hace perder interés por lo que ve. Esta indefinición –y el desconcierto que genera– es probablemente el gran handicap de un film que, por otra parte, apunta algún elemento interesante. David S. Goyer (Blade: Trinity) dirige con mucho oficio en el aspecto visual. Botón de muestra de su pericia es el larguísimo y espléndido plano secuencia –nada banal– con que arranca la película, de una planificación y resolución extraordinarias. Por lo demás el guión hace aguas en varios puntos, el más importante de los cuales es la incoherente relación que se establece entre Annie y Nick a lo largo del tercer acto, así como el artificioso recurso a la muerte del canario para explicar lo que sucede o la insatisfactoria información que se ofrece acerca del pasado de Annie. En cuanto a la labor del reparto, Marcia Gay Harden hace lo que puede con un personaje gris, demasiado estático emocionalmente, muy poco agradecido para lucir su talento, mientras que la desconocida Margarita Levieva corre el peligro de seguir siéndolo… En cambió, la interpretación de Justin Chatwin (La guerra de los mundos) es convincente e intensa, quizá de lo mejor de la película.

4/10
Blade: Trinity

2004 | Blade: Trinity

Blade decide unirse a los Nightstalkers, un grupo de humanos cazadores de vampiros, como única solución para derrotar a Danika Talos. Esta peligrosísima vampira se ha instalado en Irak, donde no habrá armas de destrucción masiva, pero sí están los restos del mismísimo conde Drácula, al que Danika tratará de resucitar para que le ponga las pilas a Blade. Esta tercera entrega de la saga vampírica supone el debut como director de David S. Goyer, guionista de las tres partes y de Batman Begins. El avezado Goyer repite los ingredientes que hicieron triunfar a las otras dos partes: estética gótica de videojuego, ritmo de videoclip, música estruendosa y violencia salvaje. Y como está ya todo más visto que el tebeo (el personaje se inspira precisamente en un tebeo de la Marvel), Goyer le da cierta frescura apoyándose en numerosos golpes de humor.

4/10
Krypton

2018 | Krypton | Serie TV

Una serie más ambientada en el universo Supermán, seguramente el personaje de DC que, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1933, a más productos para la pequeña pantalla ha dado lugar. Aquí bucea en los ancestros del superhéroe, dirigiendo la mirada a su planeta natal, Krypton, donde gobierna La Voz, y el abuelo de Seg-El es sentenciado a muerte por supuesto alarmismo ante una amenaza alienígena, al tiempo que el clan es condenado al ostracismo. Ya un joven capaz, Seg-El recibe la visita de Adam Strange, un tipo misterioso que dice haber viajado en el tiempo desde el futuro, y le explica que su nieto es un superhéroe famoso en un planeta llamado Tierra. Sus padres no tendrán más remedio que explicarle algunas cosillas que hasta ese momento han guardado en secreto, al tiempo que visita una guarida conocida como la Fortaleza. Y su amor por la guerrera Lyta Zod corre peligro por dos razones: porque las uniones escogidas no existen en Krypton, sino que vienen impuestas, y porque la mamá de Lyta va a cometer una acción imperdonable. David S. Goyer es un guionista con dedicación casi exclusiva a los superhéroes, donde sus mayores logros los ha tenido de la mano de Christopher Nolan en la trilogía de El caballero oscuro. A Supermán lo ha visitado también en cine, en El hombre de acero y Batman v Superman: El amanecer de la justicia, de modo que resulta una elección natural para sacar adelante esta serie. La trama es entretenida, aunque está claro que la complicidad del fan es un punto, que reconocerá personajes y situaciones que a otros dejarán fríos. El neófito o simplemente poco conocedor seguramente no tenga fuerzas para apuntarse a seguir una serie de aventuras apañada, pero no memorable. Los desconocidos actores responden al canon de guapitos, pero resultan un tanto sosainas.

5/10
Constantine

2014 | Constantine | Serie TV

Da Vinci’s Demons

2013 | Da Vinci’s Demons | Serie TV

Florencia, años del Renacimiento. Un juvenil Leonardo Da Vinci se encuentra en plena vena creativa, desarrollando inventos mil, y demostrando su capacidad para las bellas artes. Mujeriego impenitente, incrédulo y librepensador, se verá enredado en las intrigas políticas de la época, que enfrentan a los Medici con los Borgia. Serie desarrollada por David S. Goyer, un guionista que tiene sus mejores logros en su colaboración con los Batman de Christopher Nolan. Aquí, lejos de ofrecer un mínimo rigor en la mirada a la historia, adopta una superficial óptica contemporánea, con un Da Vinci que hace pensar en la relectura de las andanzas de Enrique VIII en Los Tudor, también por su aspecto imberbe y sus camisas que permiten verle el pecho. Resulta así curioso el papel marginal del cristianismo como tal -pese a la presencia “decorativa” de papas, cardenales, iglesias y catedrales-, para conceder el protagonismo ideológico y existencial a sectas ancestrales guardianes del conocimiento científico, el libro de las hojas, el tarot, extrañas visiones y otras risibles zarandajas, que serían el único razonable contrapeso a la superstición y la ambición política. La producción es vistosa, con alardes como la columbina metálica, pero se abusa de la infografía florentina, muy de videojuego. Y como queda dicho, la narración aventurera queda lastrada por el tópico, también a la hora de aderezarla escabrosamente con sexo y violencia. Ninguna interpretación resulta memorable, empezando por el protagonista Tom Riley.

4/10
FlashForward

2009 | FlashForward | Serie TV

Un día cualquiera, la población mundial pierde el conocimiento durante algo más de dos minutos. Durante ese tiempo, todos pueden ver lo que les estará ocurriendo seis meses después, el 29 de abril de 2010. Mark Benford, agente del FBI es el encargado de investigar lo ocurrido junto con su compañero Demetri Noh, y el resto de su equipo. La principal fuente de información de Benford es su propia visión del futuro, pues se vio a sí mismo mirando el tablón donde coloca los principales puntos de su investigación. El equipo de Benford también pone en marcha Moisaic Collective, una base de datos que recopila las visiones de diferentes usuarios. Brannon Braga, guionista de series como 24, y David S. Goyer, guionista de Blade, son los creadores de esta serie, basada en la novela homónima del canadiense Robert J. Sawyer, experto en ciencia ficción. Tras una temporada en dique seco –sus películas han pasado casi desapercibidas desde que estrenó El mercader de Venecia, en 2004–, Joseph Fiennes (el agente Benford) recuperó su tirón, debido a la excelente acogida que tuvieron los primeros episodios de la serie. Sin embargo, la cosa se fue desinflando y dejó de emitirse tras el capítulo 22.

6/10
Batman Begins

2005 | Batman Begins

Los superhéroes copan las carteleras cada poco tiempo. Mucho antes de X-Men, Spider-Man y por supuesto Los increíbles, triunfaron las películas de Batman, antecedente junto a Supermán de la actual fiebre por los héroes con pijama. Con evidentes méritos artísticos, las dos películas de Tim Burton trasladaban al personaje al particular universo del realizador. Por su parte, Joel Schumacher dirigió dos entregas de diseño gótico y ritmo videoclipero. Ambos cineastas eran tan personales, que se alejaron del cómic original. Ahora, el director de Memento, Christopher Nolan, revisa la historia del personaje, que estaba de capa caída, desde una óptica adulta, tratando de hacerle más realista, dentro de lo que cabe, teniendo en cuenta que se trata de un tipo vestido como un murciélago que combate el crimen por cuenta propia. El film supone un nuevo comienzo con respecto a las películas anteriores, y retoma la historia desde el principio. Así, arranca con Bruce Wayne niño, cuando es testigo pasivo del cruel asesinato de sus padres, a manos de un delincuente callejero. Atendido por su mayordomo, Wayne crece obsesionado con vengarse. Cerca de su mansión descubre una cueva, poblada por murciélagos. Y ya hecho un mozo, Wayne emprende un largo viaje para adquirir experiencia vital, y acaba en el Himalaya, donde recibe clases del enigmático Ducard, experto en varias disciplinas físicas y mentales. Y aunque un  siniestro grupo, la Liga de las Sombras, intenta reclutarle, Wayne acaba volviendo a Gotham; encuentra allí una ciudad en decadencia, donde impera el crimen. Gracias a un aliado en la empresa familiar, Wayne se provee de diversas inventos que le permiten convertirse en Batman, un justiciero enmascarado que tratará de detener a los hombres de Carmine Falcone, capo mafioso, y al Espantapájaros, un siniestro asesino. Nadie se quejará del lustroso reparto. Christian Bale resulta ser el Batman más creíble hasta el momento, por mucho que esta afirmación duela a Michael Keaton, Val Kilmer y al mismísimo George Clooney.  Le acompaña Michael Caine, el perfecto mayordomo británico, Liam Neeson como el perfecto maestro al estilo Qui Gon Yin, Gary Oldman, en el papel menos raro de su carrera, el detective Jim Gordon (en las películas de Burton ya había ascendido a comisario), Ken Watanabe, el actor que nos dejó deslumbrados en El último samurái, como el malvado Ras Al Ghul, un resucitado Rutger Hauer, como egoísta presidente de la compañía  Wayne Enterprises, la flamante novia de Tom Cruise, Katie Holmes, como amiga de la infancia del protagonista. El protagonista de 28 días después, Cillian Murphy, realiza una inquietante interpretación del Espantapájaros. Y por último, el inventor Lucius Fox, un personaje parecido a Q, el hombre que le proporciona los inventos a James Bond, y que no tendría ninguna credibilidad si no estuviera interpretado  por Morgan Freeman. Christopher Nolan logra una estética propia, y vistosas secuencias de acción o incluso de terror, con la llegada del Espantapájaros. Además, el guión, del propio Nolan y David S. Goyer, guionista de Blade, incluye bastante contenido antropológico, para lo que es habitual en este tipo de producciones de acción. Así, reflexiona sobre temas como la culpa, el altruismo, el miedo, la integridad moral y la venganza.

8/10
Dollman contra los juguetes asesinos

1993 | Dollman Vs. Demonic Toys

Tres años después de los espeluznantes sucesos en el almacén, donde un grupo de jóvenes tuvieron que enfrentarse a una pandilla de terroríficos muñecos. En esta ocasión, los juguetes vuelven a cobrar vida, con más violencia aún que antes. La atractiva Judit Grey ha solicitado la ayuda de un pequeño detective, proveniente del planeta Arturus, llamado Dollman. Ambos tratarán de acabar con los diabólicos muñecos, cuyas ansias de matar y destruir les hace casi invencibles. Pero las cosas se complican cuando la diminuta novia de Dollman, Dollhick, es hecha prisionera por el más peligroso de los juguetes. Segunda entrega de la exitosa Juguetes asesinos (1991). Se vuelven a explotar aquí las peores pesadillas hechas realidad. Acción, suspense, y unos espectaculares efectos especiales, son los principales ingredientes de esta mezcla de terror y ciencia-ficción.

4/10

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