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Biografía

Newton Thomas Sigel

Newton Thomas Sigel

Newton Thomas Sigel

Filmografía
Tyler Rake

2020 | Extraction

El mercenario Tyler Rake viaja a Bangladesh, para llevar a cabo un peligroso encargo, que consiste en rescatar a Ovi, el hijo quinceañero de un capo mafioso de La India, secuestrado por un poderoso y sádico rival de Daca. Contará con la ayuda de Nik Khan, con quien ha trabajado en el pasado, que domina los secretos de la ciudad, mientras que otro ex compañero al que salvó la vida Gaspar, pretende liquidar al chico porque necesita el dinero de la recompensa que dan por él. Tras dirigir el film que se ha convertido en el más taquillero de la historia, Vengadores: Endgame, que ha desbancado a Avatar, los hermanos Joe y Anthony Russo impulsan un thriller de acción protagonizado por uno de los actores de aquélla, Chris Hemsworth. Adapta la novela gráfica "Ciudad", escrita por Ande Parks, a partir de una historia concebida por él mismo junto a los Russo. Todo queda en casa, pues se ocupa de la realización el debutante en este ámbito Sam Hargrave, hasta ahora doble de acción de Chris Evans, Capitán América en el mencionado film superheroico. Ofrece brutales, pero vistosas secuencias de acción que recuerdan a las de John Wick, que también tenía al frente a un especialista de coreografías de combates, aunque con un tono más realista, que parece tener también en mente a la saga de Bourne. Los Russo quieren homenajear al cine de tiros y puñetazos con humanos más o menos normales que últimamente han dejado en segundo plano los superhéroes que ellos tan bien manejan. Sobresale una persecución rodada con el últimamente sobreutilizado recurso del plano secuencia. Gracias a que está bien descrita la relación del protagonista con el chico al que tiene que liberar, lo que trae a la cabeza la serie The Mandalorian, quedan un poco disimuladas las carencias del guión, un tanto predecible, y que muchas veces los puñetazos se alargan hasta lo indecible. Chris Hemsworth no realiza un gran esfuerzo, pero hace creíble un personaje arquetípico. Defiende mejor al suyo, con pocas apariciones, David Harbour, conocido por Stranger Things, como Gasper, una especie de némesis del protagonista. También se debe citar al joven Rudhraksh Jaiswal, de la industria de Bollywood, que está bien, como la práctica totalidad de los secundarios.

6/10
Da 5 Bloods: Hermanos de armas

2020 | Da 5 Bloods

Paul, Otis, Eddie y Melvin, cuatro veteranos afroamericanos, ex combatientes en Vietnam, regresan en la actualidad, por así decir, al “lugar del crimen”, es decir, al lugar donde les tocó librar una guerra que no era la suya, pero en la que forjaron lazos de hermandad. El objetivo declarado es recuperar los restos mortales de un compañero caído en combate, Tormenta Norman, camarada que les supo inculcar humanidad en medio de un infierno donde no era fácil recordar normas morales. Pero también desean apropiarse de un cargamento de lingotes de oro, auténtico tesoro con el que iban a pagar a los aliados vietnamitas, que escondieron en un recóndito lugar de la jungla; de algún modo se trata de cobrarse la deuda que Estados Unidos tiene con la población negra, a la que antaño esclavizó y ahora sigue maltratando. Les acompaña David, hijo de Paul, con el deseo de reverdecer los lazos familiares. La vuelta en tan singulares circunstancias despierta todo tipo de fantasmas que habían permanecido enterrados en sus mentes, la heridas de la guerra, definitivamente, no han cerrado, agravadas además por el sentimiento de desarraigo, de no acabar de pertenecer del todo a Estados Unidos por al color de la piel. Spike Lee vuelve a colaborar con Kevin Willmott tras Infiltrado en el KKKlan en la escritura del libreto de Da 5 Bloods: Hermanos de armas, tarea en la que también se empeñan Danny Bilson y Paul De Meo, conocidos por idear tramas para videojuegos y por Rocketeer. El combativo director vuelve a traer a colación la cuestión de la discriminación racial y la integración de los negros en la sociedad americana, a veces con recursos formalmente atrevidos, como el inserto de fotografías de personajes auténticos que pueden ser inspiradores, o un clip de un mitin del presidente Trump donde tiene a un afroamericano detrás. Eso sí, suaviza algo el tono crispado y antipático de antaño, e incluso parece inspirarle más cierto planteamiento espiritual –oraciones y citas bíblicas incluidas– y las menciones de Martin Luther King. Se revela muy eficaz en los flash-backs, donde el cambio de formato de pantalla tiene su encanto. Resulta curioso detectar influencias variadas fílmicas, que funcionan bien. El viaje a las profundidades de la selva remite a veces a Apocalypse Now, y no solo porque recurre a Wagner, también por los rasgos crecientes de locura en Paul, que hacen pensar en el coronel Kurtz, o el encuentro con la francesa que ayuda a los activistas antiminas. La ceguera que provoca el oro remite a un clásico entre clásicos, El tesoro de Sierra Madre, y en fin, muchos títulos podrían mencionarse en relación a la tensión que produce la posible explosión de una mina. El film presenta muchos personajes con distintos conflictos, y sabe pintar una curiosa realidad multicultural, donde hay espacio para empresarios avariciosos, veteranos con sus secuelas, choque generacional, activistas de ONGs y pinceladas de la población local vietnamita, donde caben estupendos actores afroamericanos (Delroy Lindo, Jonathan Majors, Clarke Peters, Norm Lewis, Isiah Whitlock Jr., Chadwick Boseman), europeos (Jean Reno, Mélanie Thierry, Paul Walter Hauser, Jasper Pääkkönen,) y vietnamitas (Johnny Trí Nguyễn, Lê Y Lan, Nguyễn Ngọc Lâm, Sandy Hương Phạm).

6/10
Bohemian Rhapsody

2018 | Bohemian Rhapsody

Vibrante biopic del cantante Freddie Mercury (1946-1991), centrado en los años en que lideró el grupo británico Queen, desde que inició su andadura allá por 1970 hasta el mítico concierto Live Aid celebrado en Wembley en 1985, seis años antes de la muerte del genial artista. Tras las cámaras se sitúa Bryan Singer (Sospechosos habituales, X-Men), cineasta poco acostumbrado a tratar en pantalla a personajes reales. Sin embargo, el resultado es excelente. Estamos con toda seguridad ante una de las mejores películas jamás filmadas sobre una banda de música. La historia, ideada por los prestigiosos Peter Morgan (The Crown) y el guionista Anthony McCarten (La teoría del todo, El instante más oscuro), sitúa a Freddie como eje alrededor del cual gira toda la trama, pero se aleja de la hagiografía al dar mucho peso a los demás personajes, los cuales sirven siempre de contrapunto a la excentricidad del cantante. De hecho, llama mucho la atención lo equilibrados que son los demás miembros del grupo –Brian May, Roger Taylor, John Deacon– y también la amada Mary Austin, frente a la vida disoluta y desordenada de Mercury. Asistimos así a la evolución del grupo, desde que se incorporó Freddie (entonces aún con su apellido real, Bulsara) y cambió el nombre de Smile por el de Queen, hasta que se convirtió en uno de los conjuntos de rock and roll más célebres de la historia. Fueron quince años que dan para mucho: discusiones, traiciones, errores, perdones, egoísmos, amistad y amor. Y éxito, mucho éxito. Freddie Mercury murió a los 45 años de una neumonía provocada por el SIDA, después de una vida llena de excesos –drogas, alcohol, promiscuidad homosexual– que sólo le trajeron soledad. El guión de McCarten incide especialmente en este punto, de manera que pinta el interior del cantante como un agujero negro –¡cuánto patetismo hay en la escena del juego de luces en la distancia!–, un vacío que él intentaba llenar con todo tipo de distracciones: gente, gatos, objetos, fiestas. En realidad, la infelicidad de Freddie Mercury se fue agravando conforme se abandonaba al libertinaje y al capricho de los aprovechados, y a la vez se iba distanciando de quienes de verdad le querían. Se habla así con acierto del entorno del artista, a quienes se concede el tiempo oportuno, de Mary (qué dulce Lucy Boynton), del asistente Paul (Allen Leech), del mánager Jim Beach (Tom Hollander) y sobre todo de los miembros del grupo, unos tipos que eran todo lo opuesto de su compañero. Y también hay tiempo para algunos golpes de humor. Musicalmente Bohemian Rhapsody es una pasada. Bryan Singer se luce sin duda en la planificación de algunos momentos puntuales, como por ejemplo el que narra la composición de We Will Rock You en el estudio. Pero sin duda se llevan la palma las escenas de los conciertos. Hay que tener en cuenta que Queen es probablemente el grupo que mejor ha sabido conectar con el público en el escenario. Es algo que Freddie Mercury hacía como nadie, una auténtica explosión de gestos, de posturas forzadas y de andares llamativos de desbordante teatralidad. Y todo esto Bryan Singer lo traslada con maestría a la pantalla. Para ello ha encontrado al actor perfecto. Durante todo el film Rami Malek (Mr. Robot) parece ser el propio Freddie Mercury, pero cuando se mueve sobre el escenario el espectador creerá que está ante un documental, tan sublime es su trabajo. El Oscar planea sobre él. Y aunque el conjunto pueda tener algún leve altibajo, la última media hora de película es sencillamente apoteósica. Para muchos espectadores será una experiencia profundamente nostálgica (pueden caer algunas lágrimas, qué duda cabe), para otros es una oportunidad de oro para descubrir (o redescubrir) a uno de los grupos de rock and roll más legendarios de la historia.

8/10
Los elegidos (The Gifted)

2017 | The Gifted | Serie TV

Nueva incursión en el universo “X-Men” de la mano de uno de los principales creadores de la saga, el productor y realizador Bryan Singer, quien también dirige el primer episodio de la serie. En esta ocasión, la trama gira en torno a una familia convencional, los Strucker, cuya vida cambia de la noche a la mañana cuando de repente descubre que sus dos hijos tienen poderes mutantes. En estas circunstancias, la familia se ve obligada a escapar de un Gobierno hostil en busca de la ayuda de una red clandestina de mutantes, que les ayudará a luchar por su supervivencia.

Marshall

2017 | Marshall

Crouching Tiger, Hidden Dragon: Sword of Destiny

2016 | Crouching Tiger, Hidden Dragon: Sword of Destiny

Secuela tardía de Tigre & Dragón, la película que popularizó las cintas de espadachines chinos conocidas como wuxia, al triunfar en los Oscar de 2001 con 4 estatuillas, que incluían las de mejor film y mejor director. En esta ocasión sustituye a Ang Lee en la dirección toda una leyenda en las películas de artes marciales, Yuen Woo-Ping, responsable de títulos como El mono borracho en el ojo del tigre. Mientras que en la producción se encuentran los hermanos Weinstein y Netflix. La trama, que parte de la pentalogía de Du Lu Wang, recupera al personaje de Michelle Yeoh, Yu Shu Lien, guerrera envejecida y sabia, que sale de su retiro a unas honras fúnebres, que se celebran en la casa donde se custodia la legendaria espada conocida como Destino Verde. Será atacada por miembros del clan del Loto del Oeste, cuyo señor, el despiadado Hades Dai, desea hacerse con la espada. Todo apunta a que más hombres acudirán a cumplir tal propósito, por lo que Yu Shu Lien, con ayuda de otros valientes guerreros como su antiguo amor al que creía muerto, Lobo silencioso, se aprestan a la lucha por una causa justa, guiada por principios como el honor. Contarán incluso con aliados inesperados, los jóvenes Jarrón de Nieve y Wei Fang. Se trata de una vistosa cinta de acción, tremendamente entretenida, con fabulosas coreografías, resultando especialmente original el combate sobre un lago helado. Y aunque el guión del especialista en cintas de aventuras John Fusco sea muy sencillo, se agradece la inclusión sin pretenciosidad de esas gotas de sabiduría oriental que invitan a conciliar destino con ejercicio responsable de la libertad personal. El reparto está bien, además de Yeoh, son reconocibles los veteranos Jason Scott Lee y Donnie Yen, más el joven en alza por Glee y Cazadores de sombras Harry Shum Jr. además de que conviene estar atentos a la recién llegada Natasha Liu Bordizzo.

6/10
X-Men: Apocalipsis

2016 | X-Men: Apocalypse

Tercera entrega de los X-Men en su versión más juvenil, aunque los años pasan, y surgen nuevos mutantes que ya ven como una veterana bregada en mil batallas a Mística, sin duda que la juventud tienen fecha de caducidad. Tras X-Men: Primera generación y X-Men: Días del futuro pasado, llega el apocalipsis, esto se acaba. En realidad debemos decir que Apocalipsis es un poderoso mutante, y remontarnos a sus orígenes supone volver al antiguo Egipto de las pirámides, cuando demostró que podía hacer bastante ruido. Pero luego quedó dormido varios milenios, hasta que ha despertado en los años 80 del pasado siglo, más enfadado que nunca. El punto álgido de la Guerra Fría le hace pensar que ha llegado el momento de sumar los poderes de los X-Men que hay dispersos por ahí, destruir el mundo tal y como lo conocemos y empezar de nuevo. Para ello atrae a su lado a Magneto, cuyos intentos por llevar una vida normal en el anonimato se han saldado con una desgracia familiar que le ha vuelto más sombrío que nunca. De todos modos el profesor Xavier y otros mutantes de buen corazón intentarán que cambie de parecer. Bryan Singer y Simon Kinberg, director y guionista, no sólo tienen apellidos que riman, sino que han unido sus carreras desde hace años al devenir de los populares superhéroes mutantes de Marvel. Y entregan una trama entretenida pero no memorable, con mucha acción aturullante, donde vuelven a probar que la acumulación de superhéroes dándose de bofetadas siempre es resultona, tendencia a la que ya se han abonado Los Vengadores y La Liga de la Justicia, entre otros grupos molones. Aunque se abusa de los efectos visuales, hay algún momento con fuerza, sobre todo cuando se mueve a toda velocidad el hijo que no sabe que tiene Magneto. Abundan las subtramas, y los pequeños guiños sorpresivos para hacer las delicias de los que conocen el universo mutante de cabo a rabo. La calidad interpretativa de Michael Fassbender, James McAvoy y Jennifer Lawrence eleva el nivel de algunos pasajes que de otro modo serían bastante tópicos, y se agradecen las peripecias de algunos X-Men, sobre todo Cíclope y Jean Grey, bien interpretados por Tye Sheridan y Sophie Turner. Otros en cambio son simple y quasi-ridícula presencia, pensamos por ejemplo en Tormenta y Mariposa Mental, qué desperdicio de Olivia Munn.

6/10
Battle Creek

2015 | Battle Creek | Serie TV

Dos exitosos creadores de series, Vince Gilligan (Breaking Bad) y David Shore (House), aúnan fuerzas en este trabajo común para la CBS, donde la huella de ambos es reconocible. Pinta las tribulaciones de un grupo de policías en Battle Creek, estado de Michigan, que deben combatir el crimen con muy escasos medios, sus equipos de videovigilancia y escucha no funcionan en ocasiones, lo que da pie a situaciones casi de vodevil, aunque con el agravante de que hay vidas en juego, lo que por supuesto no hace ninguna gracia al detective Russ Agnew. El FBI decide enviar desde Detroit a un flamante agente algo insoportable por su perfeccionismo en el día a día, Milt Chamberlain. Aunque son como el agua y el aceite, Russ y Milt harán buen equipo, aunque la fotogenia y simpatía de uno atrae la atención mediática, frente al aire más desaliñado y brusco del otro. La idea es buena, y aun con los rasgos peculiares de sus autores, ironía a la hora de pintar el mundo criminal, se ajusta al clásico esquema de las series policíacas, con casos autoconclusivos en cada episodio mientras ahondamos en la personalidad de los protagonistas. Quizá a Josh Duhamel y Dean Winters les falta un punto de carisma, pero las situaciones algo surrealistas a la hora de resolver crímenes dan al conjunto un toque original, se arriesga un poco, lo que siempre es de agradecer en productos televisivos que deben realizarse a gran velocidad.

6/10
X-Men: Días del futuro pasado

2014 | X-Men: Days of Future Past

Nuevas aventuras de los mutantes de Marvel, con la novedad de que se combinan algunos actores que interpretan a los personajes en su versión talludita y en su versión juvenil, gracias a la coartada argumental de los viajes en el tiempo. De modo que desde un futuro desolador dominado por los Centinelas, unas criaturas creadas gracias a los avances de las industria armamentística, que aprovecha algunas de las cualidades genéticas de Mística.,Lobezno viaja al pasado, a 1973. La idea es reunirse con el profesor Xavier y Magneto, entonces unos jóvenes algo desubicados, para cambiar la historia evitando que Mística mate al creador de sus verdugos Centinelas, el doctor Trask. X-Men: Días del futuro pasado es una película que exige complicidad, la disfrutarán los espectadores que no estén ya saturados con tanta película de superhéroes, ahora con la nueva divisa de lo que Hollywood considera fórmula ideal para atraer al público visto el éxito de Marvel Los Vengadores, o sea, reunir a cuantos más personajes mejor, aunque algunos tengan presencia hipermínima, como es el caso aquí de Tormenta, Rogue y Kitty Pryde, Halle Berry, Anna Paquin y Ellen Page no hacen gran cosa en el film. Claramente hay una descompensación en el peso argumental, Lobezno se erige en hilo conductor, con el siempre resultón Hugh Jackman, mientras que a los veteranos, como Ian McKellen, les basta con su poderosa presencia en pantalla, aunque sea de escasos minutos; pero del resto, muchos se reducen a puro elemento decorativo. El guión de Simon Kinberg se esfuerza en crear conflictos interesantes, y hay algunas escenas visualmente muy vistosas, sobre todo las concernientes a la rapidez de Quicksilver. Pero también se acumulan escenas de acción agotadora, a tal respecto el arranque futurista es particularmente cansino; mientras que el presidente Nixon se convierte en una especie de caricatura de sí mismo. Entre los actores, destacan Jennifer Lawrence y Michael Fassbender.

5/10
El séptimo hijo

2014 | The Seventh Son

El maestro Grégory, último representante de la mística orden de los Espectros, recorre el mundo en busca de un aprendiz. Así, acaba reclutando a Tom, séptimo hijo anunciado por una profecía, que tras apartarse de su vida en el campo debe ayudarle con sus poderes a derrocar al ejército de hechiceros de Madre Malkin. Adaptación de la novela del británico Joseph Delaney, que abre una saga compuesta de 16 títulos. Debido a la sobresaturación del género fantástico, y de franquicias juveniles, y a que se publicita como obra de los productores de 300: El origen de un imperio, puede llamar a cierto engaño. Pero aunque no inventa la pólvora, y hasta resulta un tanto liviana, no abusa de los efectos especiales, tiene un ritmo muy ágil, se nota que tiene al timón al realizador ruso Sergei Bodrov (Mongol), y cuenta con un guión lleno de elementos humorísticos y de referencias clásicas escrito por Steven Knight (Promesas del Este), que realiza una pequeña apología de las personas diferentes. No parece casual que se le haya dado el protagonismo a un ya crecido Ben Barnes, recordado por haber sido el heredero del reino de Narnia en El príncipe Caspian y La travesía del Viajero del Alba, pues El séptimo hijo se desarrolla en un mundo mágico con criaturas mitológicas que tiene cierto aire al de la saga inventada por C.S. Lewis. El actor cumple a la perfección, y tiene a su lado como maestro a Jeff Bridges, un tanto exagerado pero que no desentona, y a la gran Julianne Moore, que parece habérselo pasado en grande en su papel de la bruja Madre Malkin.

6/10
Jack el Caza Gigantes

2012 | Jack the Giant Killer

En pleno aluvión de revisiones libres de cuentos clásicos se apunta al carro Bryan Singer. El reputado realizador adapta la narración tradicional –erróneamente atribuida a Hans Christian Andersen– "Las habichuelas mágicas", hasta ahora aprovechada sobre todo por el cine de animación, pues ha dado lugar a títulos como Mickey y las judías mágicas y El gato con botas, donde el protagonista no era Jack (casi siempre Juanito en la versión española) sino el felino surgido de la saga de Shrek, de DreamWorks. El protagonista de Jack el Caza Gigantes, un joven huérfano, recibe un encargo en principio sencillo de su tío, que le ha criado en su granja. Debe ir a la gran ciudad para vender un caballo y una carreta, pero tras un encuentro fortuito con Isabelle, la rebelde heredera del trono, Jack acaba dándole el equino a un monje en fuga que necesita una montura. Éste le da en prenda unas judías mágicas que nunca debe mojar... Singer demuestra nuevamente que vale igual para un roto que un descosido, pues tras triunfar en el terreno del thriller (Sospechosos habituales, Valkiria) y los superhéroes (X-Men) firma un film de aventuras. En principio va destinado al público familiar, si bien algunos pasajes tienen una ambientación moderadamente oscura, influida por la saga de El Señor de los Anillos, de Peter Jackson, que lo aleja de los más pequeños. Cuenta con un guión no muy novedoso, pero lo suficientemente funcional, coescrito por varios autores, entre ellos su colaborador habitual Christopher McQuarrie. Cuenta con un eficaz reparto encabezado por el joven en alza Nicholas Hoult, el chico de Un niño grande, que triunfa con títulos como Memorias de un zombie adolescente y X-Men: Primera Generación. Tanto él como su partenaire, la poco conocida Eleanor Tomlinson (Alicia en el País de las Maravillas), cumplen pero no emocionan. Por suerte están rodeados de secundarios más solventes, como Ewan McGregor (un heroico caballero de la corte), Ian McShane (el rey), Bill Nighy (que mediante captura de imagen ha dado vida al líder de los gigantes) y sobre todo el siempre sorprendente Stanley Tucci, un tanto sobreactuado pero que parece haberlo pasado bien interpretando al malvado de la función, el desleal Roderick. Aunque tiene un ritmo lo suficientemente holgado, y ofrece la espectacularidad que se espera, a Jack el Caza Gigantes le falta algo de originalidad, que la distinga de las numerosas producciones similares con las que compite (se estrena casi a la vez que Oz, un mundo fantástico, de corte muy similar). Por otro lado, no se nota especialmente que Bryan Singer haya requerido para este film de un presupuesto gigantesco (se dice que sumando los gastos de promoción ha llegado a los 300 millones de dólares, difícilmente recuperables).

6/10
Drive

2011 | Drive

Un tipo lacónico y solitario, cuyo nombre jamás sabremos. Experto conductor de automóviles, compagina trabajar en un taller y ser especialista de películas en Los Ángeles. Pero además, por las noches, realiza única y exclusivamente el papel de chófer en golpes criminales, con increíble frialdad y habilidad fuera de toda duda. Aparte de su jefe en el taller, una especie de figura paterna, no parece haber demasiado lugar para el amor y los sentimientos en su vida. Hasta que se enamora de su vecina Irene, cuyo marido, un delincuente, está en la cárcel, y que tiene un niño, el simpático Benicio. Y le atrae no sólo ella, sino lo que significa tener tu propia familia. Por ello aceptará ayudar a Standard, el esposo, cuando sale de prisión y debe realizar un último golpe para que ciertos mafiosos le dejen en paz. Primer film en Estados Unidos del danés Nicolas Winding Refn, cuya dirección fue premiada en Cannes, con guión de un inesperado Hossein Amini, que hasta la fecha estaba especializado en la adaptación de clásicos literarios en títulos como Jude, Las alas de la paloma y Las cuatro plumas (2002). Refn continúa interesado por los bajos fondos criminales, donde el clavo ardiendo al que agarrarse para intentar algo parecido a la salvación sigue siendo la familia, la añoranza de un hogar. Y para hacerlo recurre, marca de estilo, a una violencia terrible, aunque muchas veces sea más sugerida que mostrada, lo que no impide que resulte por momentos sobrecogedora. Quizá lo novedoso en el film más logrado hasta la fecha de Nicolas Winding Refn es un primer tramo netamente romántico, contado con un estilo personalísimo maravilloso, casi llegamos a creer que el cineasta no acabará abordando sus temas con la crudeza habitual al estilo Los Soprano. Pero igualmente funciona la acción, el thriller, el tono fatalista por el que se señala que, o no hay redención, o hay que pagar un alto precio por ella. Resulta modélica la escena de apertura del primer golpe, un modo genial de plantear la trama; la escena junto a la orilla del mar; o el desenlace, nunca es fácil terminar una historia de este tipo. Ryan Gosling está perfecto como lacónico protagonista al estilo de los antihéroes de Jean-Pierre Melville, donde un leve gesto comunica todo lo que bulle en su interior. Pero también el resto de los actores secundarios, empezando por la siempre maravillosa Carey Mulligan, una de las grandes de su generación. No podemos dejar de mencionar el apartado musical, con una estupenda selección de canciones aparte de la partitura original de Cliff Martinez.

8/10
Frankie and Alice

2010 | Frankie and Alice

Tenías que ser tú

2010 | Leap Year

Anna es una mujer hiperordenada de Boston, a la que le gusta mantener el control. Está muy satisfecha de su noviazgo con el cardiólogo Jeremy, aunque se hace esperar su petición de matrimonio. De modo que decide acelerar las cosas viajando a Dublín, pues existe allí la tradición de que el 29 de febrero, los años bisiestos, es la mujer quien se declara a su futuro marido; y Jeremy tiene un congreso en esa ciudad. La cosa no va a ser tan fácil, pues las inclemencias del tiempo alargan su viaje, hasta el punto de que va a parar a un pueblecito en la Irlanda profunda. Allí conoce al tosco Declan, que lleva el pub del lugar, y ejerce de taxista. Los caracteres de ambos chocan, pero Anna no tiene más remedio que aceptar sus servicios para llegar junto a su amado. Aunque puede que las flechas de Cupido estén apuntando en otra dirección. Simpática comedia romántica, tiene una premisa original, unas cuantas situaciones divertidas, y sabe sacar todo el partido a los magníficos paisajes de la verde Irlanda, incluida la isla de Arán. Para ciertos paladares Tenías que ser tú resultará demasiado acaramelada, y le cuesta rematar, pero el esquema de guerra de sexos funciona, en gran medida gracias a esa estupenda actriz llamada Amy Adams, y a un Matthew Goode que le sigue el paso; seguramente su modelo no confeso es El hombre tranquilo, y aunque no se alcanza ese nivel de compenetración entre Maureen O'Hara y John Wayne, hay química entre la pareja protagonista. También funcionan los secundarios, el novio, Adam Scott, y los divertidos lugareños. Es de agradecer la ausencia de detalles zafios, algo no tan frecuente en los tiempos que corren.

6/10
La conspiración

2010 | The Conspirator

Tras una guerra civil traumática que ha desangrado a los Estados Unidos, el país sufre una auténtica conmoción por el asesinato de su presidente, Abraham Lincoln, cuando asistía a una representación teatral. Una serie de personas son detenidas bajo la acusación de conspirar para acabar con las vidad del presidente, vicepresidente y secretario de estado. La única mujer inculpada en un juicio ante un tribunal militar es la cuarentona Mary Surratt, que regentaba la casa de huéspedes donde se reunieron los otros acusados con el actor John Wilkes Booth, el autor material del magnicidio. Se encargará a regañadientes de su defensa el joven abogado Frederick Aiken, héroe de guerra en el bando de la Unión, quien poco a poco se involucra más a fondo en el caso, convencido de la inocencia de su cliente, pero también de que hay algo más en juego, el derecho de todo ciudadano a un juicio justo, por encima de afanes de venganza o de apaciguar a cualquier precio al pueblo. Vibrante cine histórico encuadrable también en el atractivo subgénero del drama judicial, dirigido con estupendo clasicismo por Robert Redford, a quien le gustan las historias basadas en hechos reales, piénsese en sus film Quiz Show (El dilema). El cuidado guión de Gregory Bernstein y James D. Salomon sale airoso de lo que se dirían sus metas principales: describir un ambiente de posguerra aún crispado, donde todavía saltan chispas entre vencedores y vencidos, las heridas aún tardarán en ser restañadas, hay todavía mucho odio, rencor, miedo y prejucios acumulados; pintar el “viaje del héroe” acometido por un joven abogado, que sabrá hacer suyo un caso por el que no sentía ninguna atracción, aun a costa de ganarse el desprecio de “los suyos”; y atrapar el dilema de una madre, Mary Surratt, que nunca sacrificará a su hijo, en busca y captura como sospechoso de formar parte de la misma conspiración, aunque desarrolla una especie de relación materna inesperada con su abogado. El film tiene la virtud de tener muy bien trenzadas las distintas subtramas, de saber crear intriga acerca de cuál será el veredicto, de ser emotivo respetando al mismo tiempo al espectador sin baratos trucos sensibleros. Es hermosa la paleta de colores apagados, una adecuada fotografía de Newton Thomas Sigel adecuada al luctuoso contexto histórico en que se sitúa la historia. Y el reparto está fantástico, tanto los actores principales, James McAvoy y Robin Wright, como otros más secundarios -Tom Wilkinson, Evan Rachel Wood, Kevin Kline, Danny Huston-, pero decisivos para armar esta sólida película. Se trata de la primera producción de The American Film Company, una compañía que tiene el loable propósito de abordar cine histórico, porque al decir de uno de sus responsables “la realidad supera la ficción no solo porque es más sorprendente sino también más interesante”.

7/10
Ella es el partido

2008 | Leatherheads

El actor George Clooney cambia radicalmente de registro en su tercera película detrás las cámaras, después de la vitriólica y oscura Confesiones de una mente peligrosa, y de la excelente Buenas noches, y buena suerte, de marcado contenido ideológico. Aquí todo es fresco y desopilante y da la sensación de que Clooney se lo ha pasado en grande rodando esta comedia romántico-deportivo-costumbrista, que ensalza los gloriosos y despreocupados años veinte en Estados Unidos, que coinciden con el nacimiento de la Liga Profesional de Fútbol americano. Estamos en 1925, una época de libertad, llena de oportunidades y donde apenas hay reglas en la sociedad, ni siquiera en el deporte. El fútbol profesional es muy minoritario y genera muy pocos ingresos, por lo que sus horas están contadas. El jugador Dodge Connolly es el líder de los Duluth Bulldogs, un equipillo de cuarentones, obligado a abandonar el deporte cuando el patrocinador decide retirar su inversión. Por el contrario, en la universidad el fútbol vive un momento de esplendor gracias a la aparición del joven y apuesto Carter “Bala” Rutherford, una gran estrella que además ha visto cómo su celebridad llegaba a lo más alto tras convertirse en héroe de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la historia heroica del soldadito puede no ser tan heroica y la ambiciosa y atractiva periodista Lexie Littleton está dispuesta a descubrir la verdad mientras se camela a Rutherford. Entretanto, Dodge ve la oportunidad de hacer dinero y de salvar el fútbol profesional con la explosión mediática de una celebridad como Rutherford, pues se da cuanta de que la gente pagará mucho dinero para verle. Lo mejor de la película es la química que desprenden George Clooney y Renée Zellweger, que demuestran ser dos comediantes de altura. Ambos le sacan partido a esa gran complicidad, apoyados en unos excelentes diálogos, muy divertidos e inteligentes, llenos de réplicas agudas y ocurrentes, al estilo de la "screwball comedy" de los años 30 y 40. Clooney explota su lado más seductor y cómico, un tipo de personaje que verdaderamente borda y que bien podría ser deudor de los que ya ofreció en las "coenianas" Crueldad intolerable y O Brother!. Y la Zellweger demuestra que le sientan muy bien las damiselas de época y de los sombreritos de plumas, perfectas para dar rienda suelta a su colección de mohines picarones y su rostro de manzanita madura. Frente a ellos es inevitable que el tercero en discordia –Rutherford, interpretado por John Krasinski– quede un poco desamparado. De hecho, el film acusa que su personaje esté poco trabajado y que la rivalidad entre los dos jugadores de fútbol no acabe de funcionar del todo. En este sentido, la historia va de más a menos. La película sirve para ofrecer una idea de cómo surgieron las ligas profesionales en América y de cómo las estrellas se fueron convirtiendo en reclamos de algo que muy pronto dejaría de ser un entretenimiento deportivo ('no rules', sin reglas) para convertirse en una industria, con su publicidad, sus representantes y sus contratos millonarios, y todo supervisado directamente por el Estado. Clooney critica esta visión "regulada" del deporte con mucho humor, sobre todo en el partido final. En cuanto al aspecto formal, destaca la preciosa fotografía de Newton Thomas Sigel. Hay una visión idílica de la época, que Clooney acentúa con profusión de tonos ocres, otoñales, llenos de bucolismo. Por otro lado, la puesta en escena es excelente, en especial en las tomas de tono pastel en los bares nocturnos –estamos en plena prohibición–, con peleas al más puro estilo del Oeste. A la vez todo desprende un aire muy ligero, casi de vodevil, y por momentos uno puede creerse en un film de Woody Allen, con el jazz sonando por doquier. La despiporrante huida de la policía es un genial ejemplo de esta atmósfera cómica, que incluso puede llegar a recordar a los gags del cine mudo.

6/10
Valkiria

2008 | Valkyrie

África, 1943. El oficial alemán Claus von Stauffenberg es herido en acción de guerra, a resultas de lo cual pierde la mano derecha, varios dedos de la izquierda y un ojo. Ya antes de que ello ocurriera, discrepaba de los planes de Adolf Hitler, que han llevado a Alemania al desastre, además de haber propiciado crímenes abominables. Pero ahora, de vuelta en Berlín, se acentúa su convicción de que resulta preciso actuar, es su deber como soldado, patriota y católico no permanecer con los brazos cruzados. De modo que se aliará con un movimiento conspiratorio para asesinar al Führer, convocar a los reservistas, lanzar el boto de humo de un golpe de estado perpetrado por oficiales de la SS y tomar el control con el nombramiento de un gobierno provisional. Se trata de la Operación Valkiria, que deberá arrancar el 20 de julio de 1944 con un atentado en la Guarida del Lobo, en el cuartel de Ratensburg. Además del coronel von Stauffenberg, que diseña la estrategia de la operación, se encuentran conjurados en el complot el general Friedrich Olbricht, el coronel Albrecht Ritter Mertz von Quirnheim y el general Ludwig Beck, entre otros. Hasta de quince atentados llegó a ser objeto Adolf Hitler, y todos terminaron en fracaso. El cine ha abordado esta oposición interna al líder nacionalsocialista en películas tan apasionantes como Rommel, el zorro del desierto, o La noche de los generales. La incursión de Brian Singer, que ya abordó la temática nazi en Verano de corrupción, adaptación de una obra de Stephen King, resulta harto afortunada. Por un lado, el guión del debutante Nathan Alexander y Christopher McQuarrie -quien ya colaboró con Singer en Sospechosos habituales- es muy fiel a los hechos históricos, que sabe describir sin caer en el embarullo incomprensible, o en la ristra de nombres que ni el espectador más atento sería capaz de retener. La narración posee un dinamismo fantástico, no hay una sola caída de ritmo. Y el suspense acerca de cómo va a discurrir la operación golpista atrapa, ya sea en la preparación del explosivo y en las dudas de los implicados, o por la desinformación acerca del alcance del atentado. Al tiempo, los personajes están muy bien descritos, con rasgos que los humanizan. Tom Cruise compone a un von Stauffenberg resuelto, que sufre por los padecimientos de Alemania, actúa en conciencia y permanece muy unido a su numerosa familia; el actor sabe encarnar su grave determinación, lo que es meritorio en alguien que por sus rasgos tiende a mostrarse risueño. Y se entienden las dudas para entrar en acción de Olbricht o Beck, el pragmatismo cobarde del general Friedrich Fromm, la frustración del general Henning von Tresckow, la confusión del mayor Otto Ernst Remer, o las presiones a que se ve sometido el general Erich Fellgiebel. Si una película merece un premio al conjunto de su reparto es ésta, están perfectamente elegidos y responden Bill Nighy, Terence Stamp, Tom Wilkinson, Kenneth Branagh, Thomas Kretschmann y Eddie Izzard, e incluso los que tienen menor presencia, David Bamber componiendo a Hitler o Harvey Friedman a Goebbels. No sólo estamos ante cine histórico de primera, respaldado por una estupenda recreación de época y la ayuda que supone rodar en escenarios auténticos, como el edificio Blender, sino que Singer se muestra muy inspirado como cineasta. Es fantástica la idea de iniciar el film con von Stauffenberg escribiendo un diario en alemán, y el modo en que se produce la transición de ese idioma al inglés (o a la lengua en que el espectador escuche la cinta). Cinematográfico y sin palabras, muy visual, resulta ver al protagonista en su hogar, mirando a su esposa e hijos, no hace falta decir nada para saber que por ellos debe tomar importantes decisiones; también, casi a renglón seguido, es muy gráfico el momento del bombardeo mientras suena un disco con la música de Wagner, ese vinilo rayado que enlaca con la idea de la operación Valkiria; y las mutilaciones de von Stauffenberg son utilizadas lo justo, con ingenio, ese 'hail, Hitler', o la torpe manipulación de una cartera. Visto el brío vigoroso de Singer en este film no podemos sino hacer votos para que deje para otros los cuentos de superhéroes y él se dedique a contar historias más dramáticas y hondas, tiene talento de sobra para hacerlo.

8/10
Superman Returns

2006 | Superman Returns

Volver a resucitar en la pantalla al superhéroe de DC cómics ha sido muy complicado y ha llevado años, con el consiguiente “baile” de nombres del equipo técnico y artístico, que ha sido numerosísimo. Al final, Bryan Singer dio calabazas a la tercera entrega de X-Men (había dirigido las otras dos) y se metió de lleno en el regreso del hombre de Crypton. El reto no ha sido fácil, pero Singer ha resuelto la papeleta con gran suficiencia. Superman regresa tras una larga ausencia en el espacio, a donde marchó con la esperanza de hallar alguna señal de vida entre los restos de su antiguo planeta. Pero a su llegada, las cosas han cambiado mucho por aquí: la reportera Lois Lane se ha casado con el hijo del jefe del Daily Planet, se ha hecho famosa gracias a un artículo contra Superman y además se ha convertido en madre. Entretanto, Lex Luthor salido de la cárcel y trama liderar un nuevo orden mundial gracias precisamente a la tecnología alienígena que Superman dejó en la Tierra. En fin que nadie parece echar de menos al superhéroe de la capa roja, y mucho menos a Clark Kent. El gran mérito del film es que entretiene de veras. Los efectos especiales son tan perfectos que casi no lo parecen y hay un par de secuencias de acción muy logradas. Pero Singer ha puesto el énfasis en la trama, enriquecida con estudiados gags humorísticos muy eficaces y variados elementos dramáticos que aportan cierto tono oscuro al conjunto. No en vano, el director neoyorquino ha confesado la influencia de Batman Begins en su film. Efectivamente, el enfoque, aunque más tamizado que en la película de Nolan, es también algo crepuscular. Así, la misión salvadora de Superman –a veces muy acentuada- se equilibra con sentimientos y limitaciones más terrenas, a la vez que los humanos son llamados a un particular heroísmo en su lucha contra el mal. El reparto está correcto, aunque Brandon Routh y Kate Bosworth para nada hacen olvidar a la pareja Christopher Reeve-Margot Kidder. Y aunque entre los secundarios brille el carisma de Kevin Spacey, es una pena que la presencia de Parker Posey y Eva Marie Saint sea casi meramente anecdótica.

7/10
El secreto de los Hermanos Grimm

2005 | The Brothers Grimm

Uno de los directores más originales del cine actual nos entrega esta alucinante y barroca aventura, entre cómica y siniestra, que tiene como protagonistas a dos famosos personajes del mundo de la literatura, nada más y nada menos que a William y Jacob Grimm, creadores de “Caperucita Roja”, “Hansel y Gretel” o “Blancanieves y los siete enanitos”, entre otros cuentos clásicos. Pero la mente traviesa de Terry Gilliam ha transformado a los dos hermanos alemanes en unos caraduras que, en el siglo XIX, se dedican a ir de pueblo en pueblo ofreciendo su sabiduría y sus artes para acabar con fantasmas, brujas y espíritus que aterrorizan a los lugareños. En realidad, es todo una estafa, ya que Jacob escribe cuentos con las historias que les relatan y posteriormente ambos recrean en otro pueblo esos terroríficos sucesos… Así hasta que les llaman para erradicar a los fantasmas y cobrar un dinero por sus servicios. Pero, ¿qué ocurriría si un día los acontecimientos no hubieran sido preparados por ellos? Así ocurre en un pequeño pueblo del bosque: los niños están desapareciendo y las autoridades –los franceses de Napoleón ocupan ahora el territorio– han decidido culpar a los “inocentes” hermanos Grimm. Si algo hay en este film es imaginación. Desde las primeras imágenes nos sumergimos en un mundo de fantasía, tétrico por momentos, que recoge y mezcla personajes e historias de los más variados cuentos clásicos. La atmósfera de misterio y los efectos especiales están plenamente logrados, así como varios golpes de humor. Destaca la dualidad entre los dos hermanos –Will, práctico y escéptico; Jacob, idealista y apasionado–, bien interpretados por Matt Damon y Heath Ledger. Y Jonathan Pryce, actor fetiche del director, tiene también un estimable papel.

6/10
X-Men 2

2003 | X2

Los mutantes están más perseguidos que nunca. Vistos como bichos raros, y después de un asalto sufrido en la Casa Blanca, el presidente ordena actuar contra ellos para lograr su control. Lo que no sabe es que el ataque de ese mutante anónimo fue coordinado en realidad por uno de sus asesores militares, William Stryker, con el fin de poder actuar de modo contundente contra los mutantes, a los que odia por razones muy personales. De modo que la Escuela de Jóvenes con Talento va a ser asaltada por el ejército, al tiempo que Stryker obliga al profesor Xavier a utilizar el Cerebro, para convocar a todos los mutantes y aniquilarlos. Las amenazas hacen extraños compañeros de cama, de modo que los pupilos del profesor van a colaborar con Magneto a la hora de enfrentarse a la actual amenaza. Una de las peculiaridades de esta nueva entrega de las andanzas de los X-Men es su intenso carácter coral. Hay muchísimos personajes, y todos tienen más o menos peso específico. Entre los viejos conocidos del primer film, podemos ver a Lobezno, que quizá averigüe al fin su origen, relacionado con un experimento militar con un metal llamado adiamanto (y conozca a su alter ego, la Dama Mortal); y a Tormenta, que gracias al Rondador va a descubrir que existen poderes más fuertes que la ira para luchar contra los enemigos. También repiten el profesor Xavier, Pícara (¿podrá controlar sus talentos para poder amar al Hombre de Hielo?), Cíclope, Jean Grey (con sus poderes telepáticos cada vez más descontrolados), Mística, Magneto… Y se suman personajes nuevos como Pyros, un joven que maneja el fuego como nadie, pero que parece verse atraído por el lado oscuro de los poderes mutantes, al más puro estilo Anakin Skywalker (casi se diría que este jovencito está cortado por el mismo patrón); y Rondador Nocturno, del que hablamos en otro sitio. Aunque Bryan Singer y su equipo de guionistas han echado el resto en no entregar una historia simplona, y en dar matices a los múltiples personajes, esto no es obstáculo para dejar boquiabierto en el capítulo de los efectos especiales. Además del asalto a la Casa Blanca, tenemos la liberación de Magneto de su prisión de plástico, la presa hecha añicos, la pelea de Lobezno y la Dama Mortal, las metamorfosis de Mística, el asalto de la Escuela de Genios… Vamos, que la acción no decae en ningún momento.

7/10
Confesiones de una mente peligrosa

2002 | Confessions of a Dangerous Mind

Chuck Barris es un reputado productor televisivo que también se dedica a ser un asesino a sueldo de la CIA, ni más ni menos. Entre trabajo y trabajo tendrá que decidirse entre el amor de la buena Penny o de la ambiciosa Patricia Watson. George Clooney hizo su primera incursión como director en esta biografía del sicario y productor Barris, que obtuvo buenas críticas. Con un buen plantel de actores aparte de Clonney, donde destacan Sam Rockwell (Dos torpes en apuros), Drew Barrymore, Maggie Gyllenhaal o Julia Roberts, el film mezcla peligrosamente humor y thriller y cuenta con una cuidada realización y fotografía en cada plano. Destaca el excelente guión de Charlie Kaufman (¡Olvídate de mí!). Interesante.

5/10
X-Men 1.5

2000 | X-Men 1.5

Versión extendida con seis escenas inéditas de las aventuras del grupo de héroes mutantes que lidera el proferor X. Los numerosos fans de los superhéroes pueden revisar el film original mejor que nunca, en un nuevo montaje que añade más detalles sobre los personajes. Curiosamente, el director de Sospechosos habituales reconoce no haber leído hasta la preparación del rodaje los cómics, que desde su creación en 1963 se convirtieron en los más vendidos en Estados Unidos. Como es bien sabido, Lobezno, Tormenta y compañía son mutantes, discriminados por sus extraños poderes. Para que aprendan a utilitzarlos, el profesor X ha fundado la Escuela de jóvenes talentos, pero su némesis, el poderoso Magneto, ha reclutado otro grupo alternativo para combatir a la humanidad.

6/10
X-Men

2000 | X-Men

En un mundo cada vez más revuelto, las personas un poquito diferentes, que se distinguen lo más mínimo de la aborregada masa, producen un creciente rechazo. Es lo que les sucede a los mutantes, personas que han nacido con alguna distinción genética que manifiesta en la adolescencia en forma de superpoderes. El senador Kelly de los EE.UU encabeza un movimiento que pretende limitar la libertad de los mutantes. Un atropello que combate con medios pacíficos el profesor Xavier, que guía a los mutantes “despistados” desde su escuela de jóvenes superdotados. Un punto de vista distinto tiene Magneto, que cree que la coexistencia con la gente normal resulta imposible. Hasta el punto de pretender que los mutantes dominen el planeta. Bryan Singer, que confiesa no ser un superfan de los cómics de X-Men, logra sin embargo una buena traslación de las historietas a la pantalla. El director de Sospechosos habituales y Verano de corrupción asegura que en la peli “hay temas políticos y sociológicos”, y que “trata de lo difícil que es encontrar un punto de tolerancia mutuamente beneficioso para todos los involucrados en determinado tema”. Aunque, honrado que es el hombre, reconoce también que es “una película de golpes y puñetazos”. En efecto, no faltan las buenas peleas entre héroes y villanos, servidas con buenos efectos especiales. Puestos a destacar un par de escenas, nos quedamos con el inicio (¡en un campo de concentración!) y el final (una prisión la mar de sicodélica).

7/10
Sueños rotos

1999 | Brokedown Palace

Alice y su mejor amiga, Darlene, se han montado un viajecito a Tailandia para celebrar su salida del instituto. Lo que empieza como viaje divertido y exótico, en el que esperan, cómo no, ligar un poco, se transforma en pesadilla. La causa es que conocen al guapetón de Nick, del que se encaprichan; pero el joven está mezclado con un asunto de drogas y se aprovecha de ellas. Resultado: Alice y Darlene van a dar con sus huesos en la cárcel, al estilo de lo que ocurría en El expreso de medianoche. Las prometedoras Claire Danes y Kate Beckinsale protagonizan un film que, si bien resulta previsible, permite desarrollar la evolución de la amistad de las dos chicas. De “genial” pero superficial, se pasa luego al distanciamiento, hasta que se llega a una mejor comprensión mutua.

4/10
Tres reyes

1999 | Three Kings

Durante la Guerra del Golfo, un grupo de soldados estadounidenses en Irak siente la terrible tentación de robar el oro kuwaití, en manos del tirano Sadam Hussein. Esta ambición inicial se ve frenada por la miseria de la que son testigos, que les lleva a arriesgar sus vidas para ayudar a un grupo de rebeldes iraquíes que luchan contra el régimen de Bagdad. La experiencia cambia la vida de los “tres reyes”. David O. Russell (Flirteando con el desastre) ha logrado una interesante película, con una fotografía del desierto deslumbrante y un ritmo sencillamente frenético. El tono irónico que preside la ambición de los soldados (entonadísimos George Clooney, Mark Wahlberg e Ice Cube) recuerda a aquella magnífica adaptación de Kipling llevada a cabo por John Huston en El hombre que pudo reinar. George Clooney está de acuerdo en que el film tiene “un buen mensaje, transmitido de forma inteligente y divertida”; sin embargo se muestra bastante crítico con la intervención americana en esa guerra, al asegurar que “nunca le dimos una oportunidad a Sadam Hussein”.

6/10
Fallen

1998 | Fallen

John Hobbes investiga la pista de un criminal cuya identidad desconoce. En realidad, el asesino es Edgar Reese, un ente poderoso con la capacidad de cambiar de forma y aspecto en cuestión de segundos, con solo tocar a otro ser humano. El caso se complica porque cualquiera puede ser el criminal y Hobbes comienza a indagar en este suceso, llegando a la conclusión de que todo se debe a Azazel, un ángel caído con una maldición en la Tierra. Thriller con tintes fantásticos y terroríficos protagonizado por el oscarizado Denzel Washington (Philadelphia, Training Day (Día de entrenamiento)). La historia está bien llevada y contiene buenas dosis de suspense y acción, además de un elenco de altura donde destacan John Goodman (Melodía de seducción) o Donald Sutherland (Space Cowboys), entre otros.

6/10
Verano de corrupción

1998 | Apt Pupil

Todd, un espabilado adolescente, reconoce en Kurt, un anciano vecino, a un antiguo criminal de guerra nazi. Fascinado por el horror del holocausto, chantajea al viejo de modo original: no le denunciará si consiente en abrir, sólo para él, su horrible pasado. Bryan Singer (que dirigió la magnífica Sospechosos habituales) traslada a la pantalla una novela inquietante de Stephen King, en la que planea una atmósfera oscura y con morbo. El juego que se establece entre los dos protagonistas (uno presiona al otro, hasta que se intercambian los papeles) tiene fuerza y propicia la intensa secuencia en que Todd obliga a Kurt a ponerse su antiguo uniforme de la SS. Sin entrar en juicios de valor, el film muestra cómo el mal, la sensación de poder, el dominio de los fuertes sobre los débiles, (la filosofía de Nietszche, en suma) ejercen un fuerte atractivo capaz de corromper lo mejor. En efecto, tanto el chico como el anciano (magníficos Brad Renfro y Ian McKellen) son inteligentes y capaces, pero no buenas personas.

5/10
Sangre y vino

1996 | Blood And Wine

El ambicioso vendedor de vinos Alex Gates (Jack Nicholson), está metido en un asunto peligroso. Su negocio va de mal en peor, y para salir a flote ha planeado el robo de un collar de brillantes de un millón de dólares, perteneciente a uno de sus clientes. Para ello solicita la ayuda de un experto en desvalijar cajas fuertes, Victor Spanski (Michael Caine). El cebo ideal para tender la trampa al propietario del collar es una atractiva muchacha, Gabriella (Jennifer López), que trabaja como niñera. Pero las cosas se complican cuando la esposa de la víctima, interpretada por Judy Davis, y su receloso hijastro Jason (Stephen Dorff), se involucran en la trama. De esta manera, el golpe meticuloso y limpio de Alex se convierte en un desatino. Se trata de un atractivo thriller que cuenta con un brillante equipo de intérpretes. Michael Caine obtuvo por este trabajo la Concha de Plata al mejor actor en el Festival de San Sebastián. Tiene situaciones intrigantes, suspense y violencia, al más puro estilo del cine negro. Los aficionados al género quedarán satisfechos.

6/10
El efecto dominó

1996 | The Trigger Effect

El guionista David Koepp debuta como director con una historia de catástrofes –un apagón deja sin luz toda una región del estado de California–, que explora en los lados más oscuros del llamado mundo civilizado. La falta de electricidad pone en marcha una verdadera ley de la selva. La pasión y la violencia se desatan con inusitada facilidad. Carecer de dinero –las tarjetas de crédito no sirven–, no poder conseguir una receta, el miedo a ser asaltado, convierten en un manojo de nervios a los diversos personajes. La idea que subyace en el film tiene garra, pero quizá se le dan demasiadas vueltas de tuerca, lo que acaba restando credibilidad. El pulso narrativo es desigual, y pesa a la película no presentar con suficiente claridad adónde pretende llevar. La atmósfera de crispación la consigue, a veces a costa de ceder al efectismo y a las consabidas concesiones eróticas.

4/10
Sospechosos habituales

1994 | The Usual Suspects

¿Quién es Keyser Soze? ¿Se trata de un mito, el diablo como le define uno de los personajes? ¿O bien es alguien real, este supuesto rey del crimen, del que nadie conoce su verdadera identidad? Estos interrogantes surgen una y otra vez durante la investigación del incendio en extrañas circunstancias de un barco, en el que murieron más de una veintena de personas. Verbal Kint (Kevin Spacey), que logró salvar la vida en la tragedia, declara ante la policía. Y conocemos a través de un largo flash-back cómo él y otros delincuentes llegaron a formar una banda por ser… sospechosos habituales, convocados con frecuencia por la policía en ruedas de reconocimiento. El misterioso Keyser Soze les hizo una oferta que no podían rechazar, aunque para la mayoría de ellos iba a tener fatales consecuencias. Formidable y complejo rompecabezas, capaz de romper todos los esquemas del espectador, y en el que todas las piezas acaban encajando. El interrogatorio practicado por Kujan, el policía al que da vida Chazz Palminteri, sirve para mostrar un juego del gato y el ratón, en el que no se sabe quién de los dos, Verbal o Kujan, hace el papel de “gato”. El guionista Christopher McQuarrie urdió una trama sencillamente sorprendente, y el luego director de X-Men, Verano de corrupción y Superman Returns, Bryan Singer (que entonces tenía 29 añitos), se las arregló para hacer una traslación perfecta a la pantalla. El Oscar al guión no sorprendió a nadie: además de que la estructura es perfecta (Tarantino seguiría una línea no muy diferente con Pulp Fiction), los diálogos, con sus réplicas y contrarréplicas, rebosan ingenio. Y la construcción del personaje siempre ausente y presente, Keyser Soze, que parece uno de esos poderosos corruptos que tan bien supo describir Orson Welles, se revela como una idea formidable. El relato de cómo afrontó la violación de su mujer y el secuestro de sus retoños es como para erizar los pelos a cualquiera. El film cuenta con un reparto casi enteramente masculino, muy bien seleccionado: Stephen Baldwin (quizá el menos conocido de los hermanos actores Baldwin), Gabriel Byrne, Benicio Del Toro, Kevin Bacon (brillante en Homicidio en primer grado), Kevin Spacey (que se llevó el primer Oscar de los dos que tiene, e inició una brillantísima carrera), Chazz Palminteri (que ya había brillado como gángster en Una historia del Bronx y Balas sobre Broadway), Pete Postlethwaite… hicieron un magnífico trabajo. Si Byrne ya había llamado la atención en filmes de gangsters como Muerte entre las flores, el film fue la ocasión de que otros rostros empezaran a asomar en la pantalla: Postlewaite brillaría con luz propia sobre todo en En el nombre del padre y Tocando el viento, y Del Toro se llevaría un Oscar años después por su composición de poli mexicano en Traffic.

8/10
Cuando llega el otoño

1993 | Indian Summer

Convertidos en treintañeros, ocho amigos vuelven a reunirse para recordar el mejor verano de sus vidas en el campamento de Tamakwa. Tragicomedia nostálgica que rememora el espíritu de los 70.

3/10
¡Qué no hacer con un millón de dólares!

1993 | Money for Nothing

El joven Joey Coyle está de suerte. Sin empleo que le mantenga acaba de encontrar tirado en una carretera dos sacos repletos con la suntuosa cantidad de un millón de dólares, dinero que está dispuesto a quedarse y a disfrutarlo a tope. Pero la oportunidad no será tan fácil como parece pues los continuos derroches hacen sospechar a la policía, la cual ha empezado a investigar. Comedia basada en un hecho real, protagonizada por un infeliz John Cusack, que ve cómo su vida cambia de la noche a la mañana gracias a un dineral que le cae del cielo. La riqueza material no le traerá, sin embargo, demasiada felicidad, sino más bien, quebraderos de cabeza. Le acompaña un reparto de lujo, compuesto, entre otros, por Michael Madsen, Benicio del Toro o Debi Mazar.

4/10
Escapada al sur

1992 | Into the West

Un abuelo cuenta una historia a sus nietos irlandeses Tito y Ossie, la leyenda de 'Tirnanog', un precioso caballo blanco. Los niños vivirán con su propio caballo una fantástica aventura mientras sus padres arreglan la relación con el abuelo. Drama familiar con tintes de aventura protagonizado por Gabriel Byrne (Sospechosos habituales), Ellen Barkin (Ella nunca se niega) y David Kelly (Charlie y la fábrica de chocolate). Destaca la bella fotografía de los paisajes irlandeses a cargo de Newton Thomas Sigel (Tres reyes, X-Men).

6/10
Cumplir una promesa

1990 | A Promise to Keep

House

2004 | House | Serie TV

Un buen doctor, siempre pertrechado de su bastón y su cinismo. Y es que House es un hacha a la hora de dar diagnósticos, tiene problemas para relacionarse con las personas, pues enseguida asoma su lado más corrosivo; y, por su conocimiento de la naturaleza humana, suele dar en el clavo. Serie médica donde la resolución de casos al estilo C.S.I. se une con un personaje, intrerpretado por Hugh Laurie, que es un hallazgo: se da la paradoja de que 'habla' mucho, pero no lo dice todo.

8/10
Fuego intencionado

2002 | Point Of Origin

Mientras intenta atrapar a un peligroso pirómano culpable de una cadena de incendios, un veterano bombero se convierte en el principal sospechoso de haberlos causado. Ray Liotta (Hannibal) y John Leguizamo (Moulin Rouge) protagonizan este thriller basado en hechos reales, que se suma al género bomberil del que Llamaradas y 15 minutos son buenos representantes.

4/10

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