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Biografía

Thomas Lennon

Thomas Lennon

49 años

Thomas Lennon

Nació el 09 de Agosto de 1970 en Chicago, Illinois, EE.UU.
Filmografía
15:17 Tren a París

2018 | The 15:17 to Paris

Clint Eastwood sigue su línea ascendente de contar historias esperanzadoras sobre el heroismo cotidiano de las personas corrientes, que empezó a incoar con Gran Torino, una trama de redención. Como en Sully, parte de un caso real, el valeroso comportamiento de tres amigos -Anthony Sadler, Alek Skarlatos y Spencer Stone- de turismo por Europa en agosto de 2015, y que a bordo del tren que les llevaba a París se enfrentaron a Ayoub El-Khazzani, un terrorista yihadista armado hasta los dientes, que pretendía ejecutar una matanza entre los pasajeros. Y rizando el rizo, ha querido que fueran ellos mismos, sin ninguna experiencia interpretativa previa, quienes compusieran sus propios personajes, algo que también han hecho otros pasajeros. Suena a audacia loca, pero la fórmula funciona, los tres resultan muy naturales ante la cámara. El octogenario director no se ha roto la cabeza, está claro que su objetivo no era otro que el de recordar una preciosa página de heroicidad a cargo de tipos normales, de ésas que engrandecen a los seres humanos, donde con cierto sentido providencialista, se viene a decir que hay que saber estar donde a uno le corresponde, y hacer algo, lo que haya que hacer, aunque cueste. No hay que confundir la sencillez con la simpleza, e Eastwood se inclina por la primera entregando una película tremendamente eficaz en lo que pretende. El film parte del libro que publicaron los héroes, con la ayuda de un escritor profesional, y el guión lo ha compuesto, siguiendo la línea de los actores no estelares, una completa desconocida, que responde al nombre de Dorothy Blyskal. Y el planteamiento resulta bastante minimalista, pues unos planos iniciales que nos anticipan el ataque del tren, van seguidos de flash-backs sobre la infancia de Anthony, Alek y Spencer, su entorno familiar y escolar, y el modo en que se forja la amistad. Y a esto se suma la normalidad absoluta de los días previos al atentado, en que simplemente disfrutan de sus vacaciones, en Roma, Venecia, Berlín –el punto donde se reúnen los tres– y Amsterdam. Tenemos así simplemente, pero en realidad no es poco, a unos buenos amigos pasándolo bien, gastando bromas, disfrutando del arte y la fiesta, ayudando a las personas mayores. Es la humanidad que nunca deberíamos perder, lo que nos hace buenas personas, y que nos equipa para las pruebas que depara la vida, viene a decir Eastwood, quien de nuevo, con unos sencillos mimbres, sabe filmar con poderío. Aunque el enfrentamiento con el terrorista en sí, sea breve, está rodado con gran fuerza y meticulosidad, perfectamente montado, sin artificios musicales o ralentíes que no vengan a cuento, la veteranía de un gran cineasta es un grado, y reducir al atacante y ayudar a los heridos, es todo una en esa inspirada escena.

7/10
I Love Dogs

2018 | Dog Days

Elizabeth, una exitosa presentadora de televisión, entabla relación con un apuesto deportista cuando sus perros respectivos juegan en el parque; por la misma zona se ha perdido Mabel, la perrita de un viudo solitario que la busca con ahínco; en realidad ha sido encontrada por la pequeña Amelia, una niña recién adoptada cuyo hallazgo ha significado un buen paso hacia la unión familiar. Cerca de allí Garrett ha puesto en marcha un refugio para perros, negocio en el que le ayuda la risueña Tara (de quien está enamorado), cuyo vecino Dax está cuidando del perro de su hermana… El amor a los perros y su influencia positiva en la vida y los sentimientos de las personas es el tema de esta película en donde unas cuentas historias bondadosas, previsibles y cercanas geográficamente acaban por entrelazarse. El sencillo guión de Elissa Matsueda prima las emociones ligeras por encima de conflictos de entidad y el tono de comedia amable respira en todos los fotogramas. Algunas subtramas son levísimas, como la de la niña adoptada, y otras poseen mayor recorrido y están más desarrolladas, como la amistad del viudo con el joven pizzero. También tienen cierta gracia las escenas de la consulta de la periodista con la psicoterapeuta de perros. Pero, en general, la levedad de lo que se cuenta es demasiada como para dejar un mínimo poso en el espectador, que se subirá un poco por las paredes ante tanto amor canino, sobre todo si no es un gran amante de los perros. Entre el reparto destacan rostros tan conocidos como los de Eva Longoria, Thomas Lennon, Vanessa Hudgens, Adam Pally o Nina Dobrev.

4/10
Santa Clarita Diet

2017 | Santa Clarita Diet | Serie TV

Pasados los 40, Sheila Hammond vive feliz en la lujosa localidad de Santa Clarita, junto a su esposo, Joel, con el que lleva veinte años de matrimonio, y su hija adolescente. Ambos cónyuges ejercen como agentes inmobiliarios, pero mientras enseñan un inmueble a posibles compradores, Sheila sufre un ataque de vómito; de su cuerpo expulsa una especie de huevo. Como consecuencia, descubrirá que no tiene pulso y que su sangre se ha coagulado, es decir que se ha convertido en una especie de muerto viviente. Joel, su vástaga y Eric, el amigo friki de ésta, le ayudarán a fingir que todo va bien y a calmar su apetito mientras dan con un posible remedio. Victor Fresco, productor y guionista de Me llamo Earl, ha creado la serie en formato de comedia más negra y ‘gore’ de la plataforma de ‘streaming’ Netflix. Su acumulación de casquería y salvajismo, por muy irreal que sea, alejará los capítulos de la mayor parte del público. Hace falta tener estómago en algunos pasajes. Tampoco inventa la pólvora, su descripción de la típica familia de clase alta que en realidad oculta serios problemas ya está bastante vista, y de hecho recuerda muchísimo a Mujeres desesperadas, que tenía lugar en un escenario parecido, donde también estaba el actor Ricardo Chavira, inolvidable Carlos Solís, aquí en un registro semejante. Una pena, pues realmente Drew Barrymore demuestra su veteranía en un registro cómico divertido, y el irregular Timothy Olyphant (Hitman) está mejor que nunca. Está rodada con una sola cámara, al guión no le sobra ni le falta nada, cuenta con un montaje dinámico, en capítulos de 30 minutos, y tiene al frente a solventes realizadores como Ruben Fleischer, responsable de la también negra Bienvenidos a Zombieland. Los guiones aprovechan bien la situación aunque deriven en el surrealismo.

4/10
Pottersville

2017 | Pottersville

Armal letal

2016 | Lethal Weapon | Serie TV

Martin Riggs es un carismático detective de policía de Texas, ex marine y amante del riesgo, que se muda a California para empezar de cero en la policía de Los Ángeles después de que su mujer embarazada muera en un trágico accidente de coche. Deprimido y sin ninguna gana de vivir, Riggs es asignado como compañero de Roger Murtaugh, un padre de familia que se reincorpora al cuerpo tras salir de una operación de corazón por un infarto.

Monster Trucks

2016 | Monster Trucks

En una refinería petrolífera se produce un accidente y una enorme bolsa de agua subterránea sale disparada a la superficie. Con el líquido emergen también unos enormes animales similares a pulpos. La compañía intenta capturar a los bichos y eliminarlos para evitar latosas cuestiones legales. Capturan a dos de ellos pero el tercero escapa. Con él se encontrará una noche Tripp, estudiante de los últimos años de instituto e hijo de padres separados, que trabaja en un enorme desguace de automóviles, su gran pasión. Hasta allí llegarán los agentes de la compañía dispuestos a capturar a la criatura. Pero el animal se esconde en la carrocería del coche de Tripp y parece estar la mar de a gusto. Película familiar de aventuras, primera dirigida en imagen real por Chris Wedge (Ice Age: La edad de hielo, Robots), que tiene como referencia clara al cine juvenil de los años 80, con chicos intrépidos que huyen de los adultos y se embarcan en una montaña rusa de peligros en pro de salvar a un animal en apuros, acosado por la garras todopoderosas de las insensibles compañías empresariales. Que la víctima en cuestión sea una rara criatura, de gran inteligencia y sentimientos casi humanos, emparenta el film con clásicos como E.T. el extraterrestre, si bien Creech –apelativo que recibe el extraño animal– no llega de las estrellas sino del centro de la Tierra. Por otra parte el camuflaje del bicho en la carrocería del enorme vehículo trae a la memoria indudablemente otro film de coche revoltoso, con vida propia difícil de controlar: Herbie, un volante loco. La concepción de Monster Trucks –título que se refiere a un modelo de coche tuneado con enormes ruedas de camión– es bastante blanca por lo que se trata de un producto destinado a un público amplio, que ofrece momentos iniciales de cierto sobresalto y extensas secuencias de persecución, en donde los enormes tentáculos del animal dan mucho juego. Entre medias hay tiempo, por supuesto, para el humor y también para que se forjen fuertes vínculos de amistad y amor, entre especies y entre humanos. Por lo demás, los efectos especiales del enorme monstruito están logrados, si bien su diseño resulta un tanto simple, faltan matices más allá de sus enormes tentáculos, de modo que a veces canta un poco su presencia entre las imágenes reales. Entre el reparto –plagadito de actores conocidos– quizá sobresalga Thomas Lennon en un divertido papel de científico.

4/10
Knight of Cups

2015 | Knight of Cups

Transformers: La era de la extinción

2014 | Transformers: Age of Extinction

Tras coger aire con Dolor y dinero, un proyecto más personal que no acabó de funcionar, el incombustible Michael Bay retoma el puesto de director en la cuarta entrega de la popular franquicia basada en los juguetes de Hasbro. En Transformers: La era de la extinción también repite el guionista, nuevamente en solitario Ehren Kruger, responsable de las dos entregas anteriores, pero cambia por completo el reparto, tras la renuncia de Shia LaBeouf. Transformers: La era de la extinción tiene como protagonista a Cade Yeager, inventor viudo, que a pesar de sus problemas económicos intenta sacar adelante a Tessa, su hija adolescente, enamorada de un joven conductor que al padre no le acaba de convencer. Al intentar sacar dinero trapicheando con chatarra, Yeager comprará casualmente un viejo camión destartalado que resultará ser el robot alienígena Optimus Prime, al que nadie ha visto tras la destrucción provocada cinco años atrás en la batalla de Chicago. Tanto él como el resto de autobots permanen escondidos, pues ya no son vistos con buenos ojos por el gobierno, que trata de desarrollar sus propios ingenios mecánicos para proteger a la humanidad. En el arranque, logra cierta conexión con el público, con una prometedora presentación de los personajes nuevos. Cae especialmente bien una pequeña autocrítica, en un diálogo que reivindica el cine clásico frente a agotadores blockbusters veraniegos con poca entidad dramática como el caso que nos ocupa. En Transformers: La era de la extinción se apuntan pequeñas pero positivas reflexiones sobre la unidad familiar, y la importancia vital de la ética en las innovaciones tecnológicas. Aparte, se aprecian los esfuerzos del reparto, sobre todo en el caso de Mark Wahlberg, convincente y divertido en el rol de padre asustado ante el escaso tamaño de los shorts de su hija (la atractiva Nicola Peltz). También cumple Stanley Tucci, como egocéntrico gurú de la tecnología que parece homenajear a Steve Jobs. Por estas razones, los incondicionales de la saga disculparán la poca consistencia de la trama de Transformers: La era de la extinción. Algunos pasajes resultan confusos, irrelevantes, reiterativos, o meras excusas para mostrar efectos digitales y novedades como los robots que se transforman en dinosaurios cibernéticos. Las batallas se alargan hasta la extenuación, dando lugar a un metraje de 165 minutos a todas luces excesivo. El tramo final resulta interminable, pues consta de 40 minutos en China concebidos para atraer al público del país asiático, al que se ofrece como gancho alguna estrella local y hasta un transformer samurái.

4/10
Somos los Miller

2013 | We're the Millers

Los especialistas en comedia Jason Sudeikis y Jennifer Aniston vuelven a coincidir tras Cómo acabar con tu jefe, muy representativa de la clase de películas ligeras y alocadas que ambos suelen protagonizar. Somos los Miller tiene poco que ver con la española Familia, de Fernando León de Aranoa, a cuyo planteamiento recuerda lejanamente. En Somos los Miller David Burke (Sudeikis) es un traficante de medio pelo que para saldar una deuda con un capo de la droga acepta transportar un importante alijo desde México. Como cobertura, contrata a una stripper (Aniston), a una punk callejera (Emma Roberts) y a su joven amigo Kenny (Will Poulter), para que se hagan pasar por su mujer y sus dos hijos, con la esperanza de aparentar ser una familia normal. Este tipo de productos de pocas miras pueden tener un pase si al menos el desarrollo funciona, y cuenta con un par de gags inspirados. Pero no es ni de lejos el caso de Somos los Miller, filmada sin mucha convicción por Rawson Marshall Thurber, autor de Cuestión de pelotas, otra prescindible muestra del género que al menos tenía algo más de gracia. El guión de los especialistas en risas fáciles Bob Fisher y Steve Gaber (De boda en boda) y Sean Anders y John Morris (Jacuzzi al pasado) acusa una absoluta falta de inspiración a la hora de plantear alguna secuencia que funcione humorísticamente. Acaban recurriendo a la sal gruesa en busca de la risa fácil, con 'perlas' como la picadura de tarántula que sufre uno de los personajes en un lugar poco apropiado, o el momento en el que el prolífico secundario Luis Guzmán interpreta a un policía corrupto mexicano que pide a cambio de hacer la vista gorda una felación. Se nota que los protagonistas han escogido este proyecto para trabajar poco. Sudeikis sobreactúa en su línea de siempre, Aniston sale del paso con su encanto habitual pero sin que tenga ni una sola secuencia en la que haya debido esforzarse, y Emma Roberts resulta más o menos convincente a pesar de la poca entidad de su personaje. El film juega a dar la típica visión cínica de la familia para que a lo largo del metraje los personajes vayan dándose cuenta de la necesidad de tener a alguien al lado. Pero todo suena tan falso como mil veces visto. Lo mejor de Somos los Miller es una de las ridículas tomas falsas que se incluyen durante los títulos de crédito, en la que a Jennifer Aniston le recuerdan su pasado en Friends.

3/10
Qué esperar cuando estás esperando

2012 | What to Expect When You're Expecting

En su necesidad desesperada de ideas, Hollywood recurre a los libros de autoayuda. Mientras se prepara la adaptación al cine del célebre libro sobre relaciones sentimentales "Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus", se estrena Qué esperar cuando estás esperando, basada en la obra homónima de Heidi Murkoff, que viene a ser un manual para futuros padres. Publicado en 1985, se sigue reeditando con enorme éxito. Puesto que el best-seller no tenía argumento, sino que consistía en una sucesión de consejos para el embarazo, las guionistas Shauna Cross (Roller Girls), y Heather Hach (Ponte en mi lugar) han inventado diversas historias de bebés en camino que se entrecruzan. Por ejemplo, Jules y Evan, estrellas televisivas, se dan cuenta de que su vida actual va a cambiar por completo cuando ella dé a luz, Wendy, una autora de libros sobre bebés descubre que la práctica no tiene nada que ver con sus teorías, mientras que Gary, su marido, mantiene una especie de competición con su padre, que va a tener gemelos con una mujer mucho más joven que él... Dirige Qué esperar cuando estás esperando el británico Kirk Jones (Despertando a Ned, La niñera mágica), que tiene a sus órdenes a un reparto repleto de estrellas, donde destacan los nombres de Cameron Díaz, Jennifer López, Elizabeth Banks, Chris Rock, Brooklyn Decker y Dennis Quaid, todos ellos en registros exagerados, pero más o menos eficaces. El realizador consigue darle dinamismo al film y pasar de unos personajes a otros sin que nadie se pierda. Subyace un mensaje en torno a las bondades de la maternidad, no muy novedoso pero al menos positivo. Por desgracia, todo es previsible en Qué esperar cuando estás esperando. Recurre en todo momento al humor facilón, a veces un tanto escatológico, pero a niveles moderados. Carece de secuencias realmente memorables, y sus personajes, si bien pueden ser representativos de la sociedad moderna, no tienen demasiada tridimensionalidad, sino que más bien se quedan en arquetipos.

5/10
Rapturepalooza

2012 | Rapturepalooza

A Very Harold & Kumar 3D Christmas

2011 | A Very Harold & Kumar 3D Christmas

Convención en Cedar Rapids

2011 | Cedar Rapids

Tim Lippe es un buen agente de seguros, sus clientes le quieren y él lleva una vida tranquila en su pueblo de Brown Valley, Wisconsin. Pero Tim no ha madurado, es un absoluto ingenuo que vive aún en un mundo infantil tanto desde el punto de vista laboral, como personal y sentimental. Su vida va a cambiar cuando su jefe le encomiende ir a Cedar Rapids, Iowa, para acudir a una convención de Mutuas de Seguros. Allí tendrá la difícil misión de ser galardonado con el Dos de Diamantes, un premio del que depende el futuro de su empresa. Los compañeros y aventuras que encuentra allí (en una especie de fiesta continua) harán cambiar poco a poco la mentalidad de Tim. Alocada comedia protagonizada por Ed Helms en un papel tontuno, típico de su filmografía: el de buenazo que no se entera de nada y al que le suceden las cosas más variopintas, véase su personaje en Resacón en Las Vegas y Resacón 2, ¡ahora en Tailandia! Aquí repite rol con eficacia y sin grandes alardes saca a flote a su pazguato y amable personaje. Miguel Arteta, director portorriqueño especializado en comedias, rueda sin florituras, pero con ritmo, y se las apaña para no salir malparado al adaptar un guión de Phil Johnston que alardea demasiado de la grosería, en la línea del humor escatológico de la última comedia yanqui. Desde luego hay numerosas situaciones divertidas, con algunos momentos tronchantes –el rescate de la pelea, la canción de Tim, la imitación de Nicholson, etc.–, pero desgraciadamente el chiste se basa casi siempre en la guarrería zafia, y aunque sea en clave de humor, tanta procacidad sexual, con todo tipo de vocabulario subido de tono, puede agotar a parte del público. Lo mejor es probablemente el dibujo de los personajes, que contra pronóstico logran hacerse entrañables a lo largo del film, así como las interpretaciones de un reparto nutrido de actores conocidos y talentosos. Se lleva la palma el chistoso y malhablado John C. Reilly con su personaje totalmente tarambana, y está muy bien secundado por Isiah Whitlock Jr., sembrado a la hora de homenajear a la serie The Wire (Bajo escucha), en la que él mismo trabajó durante años. La parte femenina la ponen una poco aprovechada Sigourney Weaver y, sobre todo, una divertida y sorprendentemente encantadora Anne Heche.

5/10
Bad Teacher

2011 | Bad Teacher

Elizabeth es el claro antiejemplo de profesora. Le importan un bledo sus alumnos, no prepara las clases, tiene costumbres poco edificantes, las relaciones con sus compañeros profesores son completamente interesadas. Su plan de dejar la enseñanza y casarse con un ricachón que la mantenga ha fallado, de modo que debe volver a las aulas. Allí empieza a cultivar el trato con un nuevo y atractivo profesor, que parece de buena posición social. Gamberra y zafia comedia pergeñada por Jake Kasdan, director (Dewey Cox: una vida larga y dura), y los guionistas Lee Eisenberg y Gene Stupnitsky (ambos responsables de Año uno y de episodios de The Office). La idea es poner patas arriba las películas de modélicos profesores, lo que se apunta en los títulos de crédito y se remacha con los filmes que la protagonista pone a sus alumnos para ahorrarse el tener que dar una clase. Y la gran originalidad transgresora estribaría en que no se ofrece moralina, Elizabeth sigue casi igual de impresentable al final de la película que al principio. Independientemente de lo cuestionable de este planteamiento, la realidad es que la película avanza a trompicones, sin rumbo fijo, acumulando gags, algunos más inspirados que otros. La falta de una estructura digna de ese nombre se nota especialmente en la parte referente a los niños de la película, muy poco dibujados, y con bromas relativas a su iniciación al sexo poco acertadas. Probablemente lo mejor del film son los secundarios, con algún descubrimiento como el de Lucy Punch, que encarna con talento a la antipática profesora rival de Elizabeth. Pero está claro que el protagonismo absoluto es para Cameron Díaz, que vuelve a transitar terrenos de comedia en plan sexy –con escenas como el lavado del coche, o el sexo con ropa, que pretenden ser graciosas y son sencillamente lamentables–, algo que quizá debería empezar a replantearse con los años que va sumando.

4/10
Dime con cuántos

2011 | What's Your Number?

Ally ha tenido muchos novios, pero el tiempo pasa, y le hace mella leer en una revista que las personas que han tenido más de una veintena de relaciones amorosas han dejado pasar sin duda al hombre o la mujer de sus vidas. Dispuesta a refutar en su propia piel tal teoría, Ally mira a los tipos con los que ha salido, porque uno de ellos debe ser en efecto el hombre al que debería amar. Típica y fallida comedieta romántica, con la habitual dosis tontorrona de frivolidad, presentada sin mucha gracia. Pues la protagonista (Anna Faris) pide consejo a un vecino (Chris Evans) que tiene ligues ocasionales todas las noches, de los que huye en cuanto ha consumado... El resto resulta fácil de imaginar, pues el poco conocido y sobre todo televisivo Mark Mylod no trata de inventar la pólvora.

3/10
17 Otra vez

2009 | 17 Again

Entretenido ‘film de instituto’ con elevadas dosis de romanticismo, toques de humor eficaz y amable planteamiento en su visión del matrimonio y la familia. La historia se apoya en un punto de partida que retrotrae a películas como ¡Qué bello es vivir! o Family Man, pues aporta una nueva variante fantástica del viejo tema de aprovechar las segundas oportunidades para recuperar el amor y la felicidad. Mike lleva veinte años casado, los mismos que lleva quejándose de su mala suerte, pues se vio "forzado" a tomar esa decisión el último año de instituto, con lo que renunció a un futuro prometedor como jugador de baloncesto en una universidad. El caso es que su sensación de fracaso le ha impedido ser un buen marido para Scarlet y un padre atento para sus hijos Alex y Maggie; y ahora se encuentra en el borde del abismo, pues ella ha solicitado el divorcio. Mike desearía regresar al pasado y cambiar las cosas y es entonces cuando se cruza en su camino un misterioso hombre que, cual guía espiritual, obra un fantástico sortilegio: Mike deja de tener la apariencia de un hombre maduro para convertirse otra vez en el joven que un día fue el as del baloncesto. Se da cuenta entonces de que tiene la oportunidad de triunfar por fin en el instituto, pero las cosas cambian cuando, sin que le reconozcan, va entablando una estrecha relación con sus hijos. Aunque no sea memorable, la película resulta agradable gracias a sus hechuras decididamente clásicas, y en este sentido, hay incluso una claro homenaje a la célebre película de Frank Capra, con la aparición del ‘angel’ de Mike y su salto en la escena del puente. A pesar de su previsibilidad y del excesivo acaramelamiento “americano” de algunas escenas (como la de la lectura de la carta en el juicio), la película funciona bien, pues hay un logrado equilibrio en las respectivas subtramas con los hijos y la esposa, y en la mezcla con otro hilo argumental diferente, muy cómico y gamberrillo, protagonizado por el amigo friki de Mike, interpretado por Thomas Lennon, a quien ya vimos haciendo payasadas en, por ejemplo, Pelotas en juego. Aquí, el tipo protagoniza algunas escenas de troncharse, como la de la cita amorosa en la que él y la directora del instituto se ponen a hablar en ¡élfico! Pero, por supuesto, el gran gancho para el público adolescente, sobre todo femenino, es la presencia de Zac Efron interpretando al protagonista. Se ve que el joven actor se siente como pez en el agua en el ambiente estudiantil –hay incluso un guiño a High School Musical en el baile inicial–, pero es justo reconocer que además sabe actuar y crear una simpática complicidad en el espectador.

5/10
Noche en el museo 2

2009 | Night at the Museum: Battle of the Smithsonian

Estupenda secuela de Noche en el museo, que logra superar a la película original. Larry, el vigilante nocturno del Museo de Historia Natural de Nueva York, ha dejado su antiguo empleo, ahora es un exitoso empresario que comercializa inventos como la linterna fluorescente. Pero siente nostalgia por sus amigos del museo, maniquíes y miniaturas que representan personajes históricos, y que cobran vida por la noche gracias a una antigua tabla egipcia. En una de sus visitas al lugar para recordar viejos tiempos, se encuentra con que el museo está de reformas: va a incorporar las nuevas tecnologías, hologramas e interactividad, de modo que las viejas figuras van a ser trasladadas al complejo del Museo Smithsoniano de Washington. Lo que muchas de las figuras a trasladar ignoran es que la tabla egipcia se queda en Nueva York, con lo que ya no volverán a cobrar vida. El éxito de la primera Noche en el museo, hacía previsible una nueva película. Lo primero que hay que decir, es que se beneficia de un holgado presupuesto para pensar nuevas aventuras a lo grande. Y tal planteamiento no defrauda, pues hay una tormenta de efectos especiales apabullante, muy bien utilizada, que deja permanentemente con la boca abierta. El Museo Smithsoniano permite la introducción de un montón de nuevos personajes y sus mundos especiales: ahí están Ivan el Terrible y sus cosacos, Napoleón y sus soldados, y Al Capone con sus gángsteres, servidos en blanco y negro. Hay estatuas diversas que cobran vida, la parte dedicada a la era espacial y aérea permite la presencia de aviones y naves... Y hay una gran idea en los cuadros animados, y que llevan a que los personajes puedan meterse, por ejemplo, dentro de la célebre foto de "El beso" del día de la Victoria al acabar la Segunda Guerra Mundial. La trama es muy clásica, pero efectiva: el rescate de los amigos, que corren peligro por las pretensiones del egipcio Kahmunrah de utilizar la tabla egipcia para traer del inframundo a un ejército de criaturas del averno. El mérito del guión de Robert Ben Garant y Thomas Lennon es entregar una trepidante aventura de acción, que no deja un instante de respiro, con una espina dorsal lo suficientemente sólida, y que permite además la entrega de muchos momentos cómicos ciertamente ocurrentes, donde Ben Stiller da lo mejor de sí mismo. Botón de muestra de los ingeniosos gags que recorren la cinta puede ser el modo en que Larry birla a otra vigilante su pase de guarda del Smithsoniano; o los muñequitos cabezones de Einstein. Mención aparte merece Amy Adams, uno de los nuevos muñecos que cobra vida, la heroína de la aviación Amelia Earhart, que la primera mujer que cruzó en avión el Atlántico. Su composición es perfecta, da el tipo del papel clásico de las clásicas "screwball comedies" de los 30 y 40, al estilo Katharine Hepburn, gracias a su arrolladora personalidad, y a su modo anacrónico y rápido de expresarse.

6/10
Pelotas en juego

2007 | Balls of Fury

El gobierno de Estados Unidos requiere los servicios de un antiguo campeón de ping pong para que participe en un torneo que se celebrará en China. La idea es que no sólo haga deporte, pues se teme que el torneo es la tapadera de una red criminal. La vuelta de un veterano a la élite deportiva provoca todo tipo de situaciones cómicas, a las que se añade el hecho de que también debe actuar como espía. Aún así, la película podía haber dado más de sí: el punto de partida es original, pero el espectador tendrá la sensación de que debería reír con unas ganas que echa en falta.

3/10
¡Maderos 091!

2007 | Reno 911!: Miami

Llamar película a este ridículo disparate es ya hacerle un enorme favor. Un grupo de policías mastuerzos, idiotas y asquerosamente groseros, pertenecientes al Departamento del sheriff de Reno recibe una invitación para asistir a una convención en Miami. Allí, por cosas de la vida, serán los únicos polis que eluden la infección de un virus mortal, por lo que tendrán que encontrar el antídoto para salvar a sus colegas. Ésta es la tonta excusa para ofrecer, una detrás de otra, una variada muestra de estupideces, chistes verdes y ordinarieces de llamativo mal gusto, que más que hacer reír empujan al espectador a salirse de la sala por simple vergüenza ajena. Por lo visto la cosa proviene de una serie de televisión de éxito en Estados Unidos. Increíble. Resulta sorprendente que Danny DeVito, The Rock y Paul Rudd (éste en un papel más largo) se presten siquiera a aparecer unos segundos en una bazofia de tal calibre.

1/10
Conversaciones con otras mujeres

2005 | Conversations with Other Women

Interesante comedia negra basada en un guión original de la novelista Gabrielle Zevin. La historia se sitúa en una boda, donde coinciden un hombre norteamericano –hermano de la prometida– y una mujer británica. Ambos se ponen a conversar y surge una increíble chispa entre ellos. Sin embargo, el juego se convierte en una especie de competición, en donde ella sugiere y atrae, pero mantiene a raya al hombre, y él por su parte no ceja en el empeño de conquistarla. Llama la atención la elección de la pareja protagonista, unos improbables Aaron Eckhart (El caballero oscuro) y la extraña damisela Helena Bonham Carter (Las alas de la paloma), un par de actores con sobrada experiencia pero que a priori no parecen encajar como enamorados. La película destaca por los elaborados diálogos.

5/10
En la cumbre

2004 | Heights

Cinco personajes, veinticuatro horas, la Gran Manzana neoyorquina. Ellos son Isabel y Jonathan, joven pareja a punto de casarse; Diana, madre de la novia y célebre actriz; Alec, aspirante a actor; y Peter, que prepara un reportaje sobre una exposición fotográfica. Todos están conectados: unos lazos son visibles desde el principio, otros se descubren más tarde. Adaptación de la obra teatral de Amy Fox por ella misma, producida por la compañía de James Ivory, donde el desconocido Chris Terrio cuenta con un gran reparto. Es de esas películas de aire independiente y `casual', que aborda las perplejidades afectivas actuales, también de índole homosexual. La escena de arranque, el ensayo de Macbeth en un teatro, supone toda una declaración de intenciones: en efecto, Diana recrimina a sus alumnos de la escuela de interpretación la poca pasión que ponen, que relaciona con las estrechas miras de nuestro tiempo. Y es que los vaivenes de los personajes, sus sentimientos no expresados, tienen mucho que ver con esa situación de almas empequeñecidas. Los dilemas son los de siempre, pero se diría que los recursos para afrontarlos se han agotado, o se desconocen.

6/10
Cómo perder a un chico en 10 días

2003 | How To Lose A Guy In 10 Days

Harta de escribir sobre moda y belleza, Andie, redactora de una revista femenina, acepta una peculiar apuesta con su directora. Mientras escribe un reportaje sobre lo que no se debe hacer en una relación amorosa, deberá iniciar una con cualquier chico y poner en práctica los errores más comunes con los que las chicas hacen huir a sus novios. Si en diez días consigue espantarle, tendrá vía libre para escribir sobre lo que quiera en la revista. Andie acaba eligiendo como “víctima” a Benjamin, un publicitario solterón que mantiene un reto similar con su superior: él debe provocar que una chica se enamore de él, también en diez días. El director de Miss agente especial, aquella película en la que debutó Julia Roberts, Donald Petrie, se apoya esta vez en una pareja de jóvenes actores conocidos del gran público: Matthew McConaughey y Kate Hudson. El argumento reincide en el viejo tema de la guerra de sexos. Como suele ser habitual, los protagonistas se ocultan detrás de una máscara: fingen ser lo que no son. Andie intenta ser un auténtico desastre para que Benjamin salga huyendo, y éste a su vez quiere parecer el chico ideal. El giro se produce durante una tarde en que ella acude a la casa de los padres de Benjamin. Allí, ambos terminan contagiándose de la espontaneidad de la familia, se despojan de sus máscaras y descubren que tienen más cosas en común de las que creían.

4/10
Memento

2000 | Memento

Un hombre tiene una rara enfermedad, consecuencia de la violación y asesinato de su esposa. Padece una amnesia por la que sólo recuerda: 1) los hechos de su vida previos al citado acontecimiento traumático; y 2) lo ocurrido en los últimos diez minutos. De modo que toma notas en papelitos, hace fotos polaroid, y se tatua el cuerpo, con las pistas que le pueden llevar a descubrir al responsable de su estado. Thriller desasosegador, de complejísima estructura. Tiene dos líneas de narración, una, en color, avanza hacia atrás; y la otra, en blanco y negro, hacia delante. Así hasta llegar a un justo medio en el que se comprenden todas las claves de la historia. La originalidad del planteamiento tiene su cara y su cruz. Resulta indudable el riesgo tomado, y todo encaja bien, hasta un desenlace sorpresa cargado de cinismo. Pero la narración resulta algo artificiosa. El ritmo es trepidante, y el montaje impecable. A destacar el trabajo de la pareja protagonista, Guy Pearce y Carrie-Anne Moss.

7/10
Noche en el museo 3: El secreto del faraón

2014 | Night at the Museum: Secret of the Tomb

La saga iniciada con Noche en el museo recuperó el cine familiar concebido como un gran espectáculo de calidad. No en vano ejerce como productor Chris Columbus, director de grandes títulos del género, como Solo en casa y Señora Doubtfire. En la tercera entrega también se mantiene como director Shawn Levy, artesano que gracias al enorme éxito de la franquicia se ha convertido en uno de los más valorados por la industria. Si en la primera entrega se desarrollaba en el Museo de Historia Natural y en la segunda los protagonistas se trasladaban al Smithsonian de Washington, en esta ocasión en el Museo Británico de Londres. Allí acude Larry para investigar qué ocurre con la Tablilla que mágicamente da vida a las criaturas, pues éstas han comenzado a comportarse de forma extraña. Noche en el museo 3: el secreto del faraón pierde fuelle con respecto a sus predecesoras. El guión resulta mucho más caótico, y se echa de menos a Amy Adams, que fue un gran contrapunto de Ben Stiller en la entrega anterior, con sus diálogos dignos de la mejor screwball comedy. En general, esta vez los actores tienen poca cancha o no acaban de resultar brillantes, como en el caso del recién llegado Dan Stevens, que encarna a una figura de Lancelot. Quedan también un poco deslucidas, al ejercer como meros comparsas Robin Williams y Mickey Rooney, en sus últimas apariciones cinematográficas. Todo esto devalúa la previsible exhibición de sofisticados y espectaculares efectos especiales, aunque Noche en el museo 3: el secreto del faraón cuenta con algún gag realmente eficaz, especialmente la aparición estelar de Hugh Jackman, que demuestra una enorme capacidad para reírse de sí mismo y de su imagen pública. Visualmente lo mejor es la entrada gracias a la animación digital de los protagonistas en la famosa pintura "Relatividad", de M.C. Escher, lo que les sumerge en un universo con reglas surrealistas.

5/10
Noche en el museo 2

2009 | Night at the Museum: Battle of the Smithsonian

Estupenda secuela de Noche en el museo, que logra superar a la película original. Larry, el vigilante nocturno del Museo de Historia Natural de Nueva York, ha dejado su antiguo empleo, ahora es un exitoso empresario que comercializa inventos como la linterna fluorescente. Pero siente nostalgia por sus amigos del museo, maniquíes y miniaturas que representan personajes históricos, y que cobran vida por la noche gracias a una antigua tabla egipcia. En una de sus visitas al lugar para recordar viejos tiempos, se encuentra con que el museo está de reformas: va a incorporar las nuevas tecnologías, hologramas e interactividad, de modo que las viejas figuras van a ser trasladadas al complejo del Museo Smithsoniano de Washington. Lo que muchas de las figuras a trasladar ignoran es que la tabla egipcia se queda en Nueva York, con lo que ya no volverán a cobrar vida. El éxito de la primera Noche en el museo, hacía previsible una nueva película. Lo primero que hay que decir, es que se beneficia de un holgado presupuesto para pensar nuevas aventuras a lo grande. Y tal planteamiento no defrauda, pues hay una tormenta de efectos especiales apabullante, muy bien utilizada, que deja permanentemente con la boca abierta. El Museo Smithsoniano permite la introducción de un montón de nuevos personajes y sus mundos especiales: ahí están Ivan el Terrible y sus cosacos, Napoleón y sus soldados, y Al Capone con sus gángsteres, servidos en blanco y negro. Hay estatuas diversas que cobran vida, la parte dedicada a la era espacial y aérea permite la presencia de aviones y naves... Y hay una gran idea en los cuadros animados, y que llevan a que los personajes puedan meterse, por ejemplo, dentro de la célebre foto de "El beso" del día de la Victoria al acabar la Segunda Guerra Mundial. La trama es muy clásica, pero efectiva: el rescate de los amigos, que corren peligro por las pretensiones del egipcio Kahmunrah de utilizar la tabla egipcia para traer del inframundo a un ejército de criaturas del averno. El mérito del guión de Robert Ben Garant y Thomas Lennon es entregar una trepidante aventura de acción, que no deja un instante de respiro, con una espina dorsal lo suficientemente sólida, y que permite además la entrega de muchos momentos cómicos ciertamente ocurrentes, donde Ben Stiller da lo mejor de sí mismo. Botón de muestra de los ingeniosos gags que recorren la cinta puede ser el modo en que Larry birla a otra vigilante su pase de guarda del Smithsoniano; o los muñequitos cabezones de Einstein. Mención aparte merece Amy Adams, uno de los nuevos muñecos que cobra vida, la heroína de la aviación Amelia Earhart, que la primera mujer que cruzó en avión el Atlántico. Su composición es perfecta, da el tipo del papel clásico de las clásicas "screwball comedies" de los 30 y 40, al estilo Katharine Hepburn, gracias a su arrolladora personalidad, y a su modo anacrónico y rápido de expresarse.

6/10
Pelotas en juego

2007 | Balls of Fury

El gobierno de Estados Unidos requiere los servicios de un antiguo campeón de ping pong para que participe en un torneo que se celebrará en China. La idea es que no sólo haga deporte, pues se teme que el torneo es la tapadera de una red criminal. La vuelta de un veterano a la élite deportiva provoca todo tipo de situaciones cómicas, a las que se añade el hecho de que también debe actuar como espía. Aún así, la película podía haber dado más de sí: el punto de partida es original, pero el espectador tendrá la sensación de que debería reír con unas ganas que echa en falta.

3/10
¡Maderos 091!

2007 | Reno 911!: Miami

Llamar película a este ridículo disparate es ya hacerle un enorme favor. Un grupo de policías mastuerzos, idiotas y asquerosamente groseros, pertenecientes al Departamento del sheriff de Reno recibe una invitación para asistir a una convención en Miami. Allí, por cosas de la vida, serán los únicos polis que eluden la infección de un virus mortal, por lo que tendrán que encontrar el antídoto para salvar a sus colegas. Ésta es la tonta excusa para ofrecer, una detrás de otra, una variada muestra de estupideces, chistes verdes y ordinarieces de llamativo mal gusto, que más que hacer reír empujan al espectador a salirse de la sala por simple vergüenza ajena. Por lo visto la cosa proviene de una serie de televisión de éxito en Estados Unidos. Increíble. Resulta sorprendente que Danny DeVito, The Rock y Paul Rudd (éste en un papel más largo) se presten siquiera a aparecer unos segundos en una bazofia de tal calibre.

1/10
Un novato en prisión

2006 | Let's Go to Prison

Un presidiario observa con regocijo cómo el hijo del juez que le mandó a prisión va a ser...¡su compañero de celda! Enviado al talego por un delito que no cometió, el pobre diablo va a ser objeto de una cruel venganza, donde incluso el echarán encima a un tipo que va a ser su "amigo especial". Comedia pasada de rosca, y con abundantes bromas zafias, donde los internos de la cárcel van a hacer todo tipo de burradas al novato del título.

3/10
Noche en el museo

2006 | Night at the Museum

Entretenida película, mezcla de comedia y aventuras, trufada de efectos especiales prácticamente en cada plano, clara deudora de títulos como Jumanji y Zathura, una aventura espacial. El protagonista absoluto del film es Larry Daley (el siempre eficaz Ben Stiller), un tipo que no da un palo al agua. Divorciado, con un hijo adolescente, es incapaz de encontrar trabajo estable. Al fin la agencia de empleo le envía al neoyorquino Museo de Historia Natural, donde trabajará de vigilante nocturno, en sustitución de tres simpáticos guardianes de edad avanzada (Dick Van Dyke, Mickey Rooney y Bill Cobbs), a punto de jubilarse. El trabajo parece sencillo, entre esquéletos de tiranosaurios, dioramas del viejo Oeste y de las legiones romanas, estatuas de cera del presidente Theodore Roosevelt o momias del antiguo Egipto. Pero lo que no le han explicado sus predecesores es que, cuando dan las doce de la noche, todas esas figuras cobran vida, por un milenario hechizo egipcio. Estamos ante un film familiar del director de Doce en casa sin grandes pretensiones, al que se habría agradecido un guión mejor trabajado, más coherente. Adaptación de un libro de Milan Trenc a cargo de Robert Ben Garant y Thomas Lennon, las subtramas –el padre que debe ganarse la confianza del hijo y sentar la cabeza; el apunte de romance de Larry con una guía; los verdaderos propósitos de los tres vigilantes; el amor inconfeso de Roosevelt (Robin Williams) hacia una exploradora india; el amor-odio entre un vaquero y un centurión romano– son de escasísima entidad, y al final todo queda reducido a un buen puñado de gags y a un ritmo vertiginoso con planos muy vistosos, compuestos seguramente por ‘tropecientas’ capas superpuestas de efectos especiales. No pedimos un tratado de historia, ni un guión trazado con escuadra y cartabón, pero sí un poquillo de esfuerzo, no dar por sentado el éxito de taquilla. En cualquier caso, se pasa bien el rato, y uno puede echar una buenas risas. Además, Ben Stiller aprovecha su probada solvencia para el género cómico. Junto a él, destaca la presencia en un papel secundario de Owen Wilson, que ha participado con Stiller en otras comedias, como Zoolander y Starsky y Hutch. El film fue un gran éxito en EE.UU., donde lideró donde tres semanas consecutivas la lista de películas más taquilleras.

5/10
Un canguro superduro

2005 | The Pacifier

Shane Wolf es un destacado miembro de los Navy Seals, una unidad de élite del ejército estadounidense. Acostumbrado a situaciones de riesgo, a resolver complejas misiones alrededor del mundo y a enfrentarse a enemigos peligrosos, encontrará la horma de su zapato cuando le asignen una curiosa misión. Deberá proteger a unos niños amenazados por un grupo terrorista. Se trata de los cinco hijos de Howard Plummer, un inventor que fue asesinado  mientras trabajaba en una revolucionaria creación. Para Wolf, no resulta nada fácil batallar con la adolescente Zoe, animar al acomplejado Seth, controlar a la niña de 8 años Lulu y cuidar a los pequeños Peter y el bebé Tyler. Además, los terroristas intentarán introducirse en la mansión, en busca de uno de los hallazgos del difunto. Consagrado como la nueva estrella del cine de acción, con títulos como xXx o A todo gas, Vin Diesel fracasó parcialmente al no atraer a todo el público que esperaba con Las crónicas de Riddick. Por esta razón, se ha decidido a atraer al público familiar, en una jugada muy similar al giro que dio a su carrera Arnold Schwarzenegger, encasillado en películas violentas, que dio un giro absoluto a su carrera con la comedia para todos los públicos Poli de guardería, donde compartía la pantalla con un grupo de niños. Aunque no faltan un par de secuencias de acción donde Diesel luce sus habilidades para las coreografías de lucha, el director Adam Shankman, responsable de Planes de boda y Se montó la gorda, se ciñe a los convencionalismos de las comedias familiares tipo Papá canguro o la citada película de Arnie, en las que tipos poco familiares están completamente fuera del agua rodeado de niños, pero que poco a poco van estrechando lazos con ellos, y sacando a la luz su lado de “padrazo”. Lo cierto es que las secuencias del duro Vin Diesel cambiando pañales o ejecutando “el baile del Panda” tienen su gracia. Lo mejor, las espontáneas interpretaciones de los niños, más expresivos y divertidos que el propio Diesel, y no faltan las secuencias de humor visual a base de porrazos y caídas, que beben directamente del cine mudo y de Solo en casa, referencia obligada en todo el cine familiar de la actualidad.

4/10
Herbie: a tope

2005 | Herbie: Fully Loaded

Maggie Peyton acaba de graduarse y su padre le ofrece un regalo muy típico de su familia: un coche. Y es que los Peyton llevan años compitiendo en carreras de bólidos y llevan los motores en la sangre, aunque últimamente el hermano de la chica no tiene suerte y si algo no cambia les van a retirar el patrocinador. En fin, que Maggie acude a un desguace y por casualidades de la vida acaba llevándose un Volkswagen escarabajo que tiene pintado en el capó el número 53 y dentro de la guantera una nota con su nombre: Herbie. Muy pronto Maggie se da cuenta de que el coche no es normal, va por su cuenta, parece enfadarse cuando le apetece y sobre todo corre como un condenado. Eso le despierta el gusanillo de la competición y aunque su padre se lo tiene prohibido, las circunstancias empujan a la joven a correr en una carrera callejera contra Trip Murphy, el actual campeón de la categoría Nascar. Ése es el comienzo de una aventura sorprendente, en la que Herbie cambiará la vida de Maggie para siempre… Gracioso remake de Ahí va ese bólido, la entrañable película de Disney dirigida en 1968 por Robert Stevenson y que dio lugar en su día a varias secuelas. Aquí la reina de la función es la chica de moda en Hollywood, la pelirroja Lindsay Lohan, que, desde luego, da un recital de simpatía y gracejo durante todo el film. Por encima de la previsibilidad y las limitaciones del guión destacan los buenos sentimientos de los personajes y el buen sentido del guionista para conservar el espíritu de las viejas comedias de Disney, al estilo La bruja novata o Un gato del FBI. Entre los secundarios, además de Matt Dillon, destaca el hasta ahora casi desaparecido Michael Keaton.

4/10
Taxi: derrape total

2004 | Taxi

Una gruesa y malhablada taxista negra a la que le encanta la velocidad tiene la mala pata de verse involucrada sin querer en un delito, motivo por el cual le quitan temporalmente su vehículo. Al tiempo, un policía relativamente espabilado, pero torpe en la conducción, es apartado de un caso de atracos de bancos. Ambos personajes, por esas cosas del destino, formarán un improbable pero conjuntado equipo investigador. Adaptación americana del film homónimo francés, cuyo guión era obra de Luc Besson, aunque la batuta la llevaba Gérard Pirés. Ahora es Tim Story (La barbería) el que trata de hacernos reír y pasar un rato trepidante. Aunque eso sí, como elementos novedosos acude a la baza de convertir al taxista de la película original en mujer negra, y a presentarnos como hábiles atracadoras a un cuarteto de despampanantes top models, que no hablan inglés, aunque la cosa, no nos engañemos, poco importa en esta cinta. Se mantiene el espectacular final en la autopista en obras, el momento más brillante y sorprendente de una película previsible. La cara más conocida del reparto es la de Queen Latifah, amante del hip-hopo que empezó a llamar la atención en el cine gracias a su papel de carcelera en Chicago.

4/10
Pierna de plata

1944 | Knickerbocker Holiday

Se suponía que la unión de talentos únicos como los del compositor Kurt Weill, el poético escritor Washington Irving y el actor Charles Coburn, daría como resultado una obra cumbre del cinematógrafo. Pero hoy en día, pocos se acuerdan de este musical que transcurría en la antigua ciudad de Nueva Ámsterdam, sobre un individuo poco recomendable que acaba encontrándose a sí mismo y cambiando radicalmente su forma de ser. Su director, más conocido por producir películas del oeste, no supo dar el tono adecuado a la historia, resultando algo fatigoso escuchar al barítono Nelson Eddy o al propio Coburn entonando la conocida melodía "September Song". Pierna de plata procede de la novela "Father Knickerbocker's History of New York", de Washington Irving, reconvertido en musical de Broadway en 1938 con música y letras de Kurt Weill y Maxwell Anderson. El film logró una nominación al Oscar en el apartado de banda sonora de película musical.

5/10
El gong de la victoria

1938 | The Crowd Roars

Un prometedor y joven boxeador se encuentra atrapado entre su inútil y alcohólico padre y su jefe mafioso. La difícil situación viene apuntalada porque el púgil comienza a citarse con la hija del criminal, la cual ignora a qué se dedica su padre. Film entretenido que ofrece buenos trabajos de un reparto bastante apañado, con el protagonismo del galán Robert Taylor (El puente de Waterloo) y el gran encanto de Maureen O'Sullivan (Tarzán y su compañera).

5/10
Murder on a Bridle Path

1936 | Murder on a Bridle Path

Cuarta adaptación de las novelas de misterio escritas por el novelista Stuart Palmer y protagonizadas por la maestra de escuela Hildegarde Withers, aquí interpretada por primera vez por Helen Broderick, en sustitución de Edna May Oliver (Asesinato en el acuario), quien protagonizó las tres anteriores. Como siempre, la maestra investigará un crimen junto al inspector de policía Oscar Piper (James Gleason en su cuarta interpretación del personaje). En este caso todo arranca con un misterioso asesinato ocurrido durante el transcurso de un desfile.

4/10
Noche en el museo 2

2009 | Night at the Museum: Battle of the Smithsonian

Estupenda secuela de Noche en el museo, que logra superar a la película original. Larry, el vigilante nocturno del Museo de Historia Natural de Nueva York, ha dejado su antiguo empleo, ahora es un exitoso empresario que comercializa inventos como la linterna fluorescente. Pero siente nostalgia por sus amigos del museo, maniquíes y miniaturas que representan personajes históricos, y que cobran vida por la noche gracias a una antigua tabla egipcia. En una de sus visitas al lugar para recordar viejos tiempos, se encuentra con que el museo está de reformas: va a incorporar las nuevas tecnologías, hologramas e interactividad, de modo que las viejas figuras van a ser trasladadas al complejo del Museo Smithsoniano de Washington. Lo que muchas de las figuras a trasladar ignoran es que la tabla egipcia se queda en Nueva York, con lo que ya no volverán a cobrar vida. El éxito de la primera Noche en el museo, hacía previsible una nueva película. Lo primero que hay que decir, es que se beneficia de un holgado presupuesto para pensar nuevas aventuras a lo grande. Y tal planteamiento no defrauda, pues hay una tormenta de efectos especiales apabullante, muy bien utilizada, que deja permanentemente con la boca abierta. El Museo Smithsoniano permite la introducción de un montón de nuevos personajes y sus mundos especiales: ahí están Ivan el Terrible y sus cosacos, Napoleón y sus soldados, y Al Capone con sus gángsteres, servidos en blanco y negro. Hay estatuas diversas que cobran vida, la parte dedicada a la era espacial y aérea permite la presencia de aviones y naves... Y hay una gran idea en los cuadros animados, y que llevan a que los personajes puedan meterse, por ejemplo, dentro de la célebre foto de "El beso" del día de la Victoria al acabar la Segunda Guerra Mundial. La trama es muy clásica, pero efectiva: el rescate de los amigos, que corren peligro por las pretensiones del egipcio Kahmunrah de utilizar la tabla egipcia para traer del inframundo a un ejército de criaturas del averno. El mérito del guión de Robert Ben Garant y Thomas Lennon es entregar una trepidante aventura de acción, que no deja un instante de respiro, con una espina dorsal lo suficientemente sólida, y que permite además la entrega de muchos momentos cómicos ciertamente ocurrentes, donde Ben Stiller da lo mejor de sí mismo. Botón de muestra de los ingeniosos gags que recorren la cinta puede ser el modo en que Larry birla a otra vigilante su pase de guarda del Smithsoniano; o los muñequitos cabezones de Einstein. Mención aparte merece Amy Adams, uno de los nuevos muñecos que cobra vida, la heroína de la aviación Amelia Earhart, que la primera mujer que cruzó en avión el Atlántico. Su composición es perfecta, da el tipo del papel clásico de las clásicas "screwball comedies" de los 30 y 40, al estilo Katharine Hepburn, gracias a su arrolladora personalidad, y a su modo anacrónico y rápido de expresarse.

6/10
RKO 281

1999 | RKO 281

A ningún amante del cine se le escapa que Ciudadano Kane (o "RKO 281", el proyecto 281 de los estudios RKO) es una obra maestra. Una historia apasionante, repleta de hallazgos, de los que contribuyen a que el cine pueda considerarse, de verdad, el séptimo arte. Pero, ¿qué tal una película sobre cómo se rodó el mítico film? Esto se propone RKO 281, cuidada producción televisiva de HBO, premiada con el Globo de Oro. En 1940 Orson Welles era lo que se conoce como un 'Wonder Boy'. Con 24 años había conseguido brillar en magníficos montajes teatrales, además de conmocionar a Estados Unidos con su versión radiofónica de la novela "La guerra de los mundos", de H.G. Wells. Era inevitable que Hollywood, en plena época dorada, reclamara la presencia, para dirigir una película, del que ya era calificado como genio. El film que aquí se comenta narra la génesis y estreno de Ciudadano Kane, la historia de “un hombre que lo gana todo y pierde su alma”, inspirada en el personaje real de William Randolph Hearst, un magnate de los medios de comunicación. El desconocido Benjamin Ross ofrece un film esmerado. Se describen las presiones de Hearst y su convivencia con Marion Davis; la relación a veces tormentosa de Welles, con su guionista Herman Mankiewicz; el vértigo del poder, sufrido por el propio Welles; las audacias formales que impone al magnífico operador Gregg Toland; el repetido visionado de La diligencia de John Ford para aprender montaje y planificación. Se consigue la meta de insuflar dramatismo a la historia, de no quedarse en un relato casi documental.

6/10

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