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Biografía

Sacha Galperine

Sacha Galperine

Sacha Galperine

Filmografía
#AquíEstoy

2020 | #jesuislà

Stéphane lleva una vida pacífica en el País Vasco entre sus dos hijos, ahora adultos, su exesposa y su profesión de chef. La chispa de emoción que todos buscamos la encuentra en las redes sociales, donde habla a diario con Soo, una joven surcoreana. Por capricho, decide viajar a Corea con la esperanza de conocerla. Sin embargo, tan pronto como llega al aeropuerto de Seúl, un mundo nuevo se abre ante él…

Madame Curie

2020 | Radioactive

La vida de la histórica científica que descubrió la radioactividad.

Un médecin de nuit

2020 | Un médecin de nuit

Welcome to Chechnya

2020 | Welcome to Chechnya

Documental que sigue los pasos de un grupo de activistas, que luchan por hacer frente a la actual persecución anti-LGBTI desatada en esta represiva república rusa. Desde 2017, el líder tiránico de Chechenia, Ramzan Kadyrov, ha emprendido una operación para “limpiar la sangre” de los Chechenos LGTBI, supervisando una campaña gubernamental con el objetivo de detenerlos, torturarlos y ejecutarlos.

Persian Lessons

2020 | Persischstunden

1942. Gilles, un joven belga, es arrestado por las SS junto con otros judíos y enviado a un campo de concentración en Alemania. Evita por poco la ejecución jurando a los guardias que no es judío, sino persa. Esta mentira lo salva temporalmente, pero luego a Gilles se le asigna una misión aparentemente insostenible: enseñar farsi a Koch, el oficial a cargo de la cocina del campo, que sueña con abrir un restaurante en Irán una vez que termine la guerra. Gilles se ve obligado a inventar un idioma que no conoce, palabra por palabra. A medida que la inusual relación entre los dos hombres comienza a incitar celos y sospechas, Gilles se da cuenta de que un movimiento en falso podría descubrir su engaño.

Gagarine

2020 | Gagarine

Yuri de 16 años ha vivido siempre en las Torres Gagarine en las afueras de París y sueña con ser astronauta. Cuando se entera de los planes para demoler todo el bloque de apartamentos, Yuri se embarca junto a sus amigos Diana y Houssan en una misión para salvar el edificio, transformándolo en una "nave espacial" antes de que desaparezca en el espacio para siempre.

Gracias a Dios

2019 | Grâce à Dieu

Terrible película basada en dolorosos hechos reales, el abuso sexual de menores por el padre Bernard Preynat, que él mismo admite, y la acusación de encubrimiento de su obispo en Lyon, el cardenal Barberin, que niega categóricamente. Está hábilmente estructurada siguiendo a tres víctimas, de protagonismo consecutivo, y cuyo modo de encajar la agresión va de mejor a peor: Alexandre, brillante profesional, está casado, tiene cinco hijos y mantiene su fe; François derivó al ateísmo, pero ha podido formar una familia y pasar página; mientras que Emmanuel ha desarrollado claras patologías. La denuncia del primero en el obispado y una respuesta insatisfactoria dispara el procedimiento civil, con más denuncias y la formación de una asociación de víctimas. François Ozon, director y guionista, tiene en su filmografía dos títulos muy notables, Frantz y En la casa, pero el resto es irregular, también por su inclinación hacia las tramas malsanas que abordan situaciones complejas y personajes psicológicamente desequilibrados, perdidos en mil traumas y obsesiones. Aquí, en la estela de Spotlight, se ciñe por primera vez a sucedidos auténticos, abordando un tema de rabiosa y triste actualidad, los casos de pederastia en la Iglesia que siguen copando la primera plana de los medios. Al poco de presentar su película en el Festival de Berlín, donde fue reconocida con el Gran Premio del Jurado, un tribunal de civil declaraba a Barberin culpable de obstrucción a la justicia, condenándole a ocho meses de prisión, polémica sentencia que ha sido recurrida y sobre la que deberá pronunciarse una instancia superior. No es éste el lugar para indagar sobre todos los detalles del caso, pero me permito incluir este enlace para quien desee más información. No deja de ser curioso que Ozon, conocido por el tono morboso y sexualmente explícito de gran parte de su cine, dé un giro de 180 grados con un enfoque contenido en esta turbia historia anclada en la realidad, procurando abordar los hechos con rigor y calculada ambigüedad, ofreciendo con buen pulso dramático el punto de vista de los distintos personajes y procurando ser delicado en los pasajes que podían ser más escabrosos, aquellos en que se evocan los abusos. De este modo se pueden entender las distintas posiciones, y el daño tremendo que puede seguir al escándalo, incluida la pérdida de la fe, por la inconsecuencia entre las palabras de Cristo, escuchadas y predicadas, y el modo en que se percibe que son encarnadas en la propia vida, por parte de unos pastores que deberían dar buen ejemplo y guiar a las ovejas que se le han confiado, si tomamos al pie de la letra las palabras de Jesús en que describe el ministerio de sus discípulos. Resulta poco menos que imposible ser ecuánime ante un vidrioso film como éste, sobre todo si el espectador parte de posiciones inamovibles. Inevitablemente, dejará mal sabor de boca al fiel católico, por los propios hechos descritos y el terrible daño sufrido por las víctimas, por el uso como arma arrojadiza que algunos harán de la película para atacar a la Iglesia –algunos no entienden, al hablar de “la institución”, que para un creyente la Iglesia la forman todos y cada uno de los fieles unidos a Cristo, no se trata de una “estructura”–, y porque el caso de Lyon y otros han cobrado una enorme fuerza simbólica, amplificados por la caja de resonancia mediática que incluye internet y el propio film Gracias a Dios; reconocido por todos el horror de los casos de sacerdotes pederastas, la carga de la duda se arroja sobre los hombros de sus superiores, si supieron manejar la situación cuando tuvieron conocimiento de ella, si deberían haber denunciado la situación inmediatamente, etcétera. Y hasta puede entenderse que en río tan revuelto las creencias más hondas del creyente devoto puedan sufrir más de una conmoción. Ayuda de modo clave en el buen funcionamiento fílmico del trabajo de Ozon su esfuerzo por retratar seres humanos cercanos, ninguno se convierte en burda caricatura, ya sean víctimas, padres, familia, el sacerdotes pederasta, el obispo, la psicóloga de la diócesis, abogados y funcionarios de la justicia. El cineasta galo era consciente de que haría un daño letal a su obra dotarla de un tono tosco y panfletario, y quizá él mismo ha entendido que debía ser lo más justo posible, sabiendo que llegaría a las salas con el caso todavía en estudio en los tribunales. Y así, aunque pueden parecer incompletos algunos rasgos de ciertos personajes, o que se incide demasiado en un modo de acoger a las víctimas burocrático o calculador, en general se aprecia un interés sincero por ofrecer un retrato creíble de lo que es un relato ficcionado sobre hechos reales. También se advierte el esfuerzo de un enfoque honesto al apuntar que no sólo en la Iglesia ha habido abusos –el caso de la mujer de Alexander–, o las discrepancias que surgen, en el modo de encarar su actuación ante la opinión pública, en el mismo seno de “La Parole Liberée”, la asociación de víctimas, incluso con cotilleos sobre otros cuando están ausentes. Las debilidades de unos y otros, el asomo del odio, el rencor y la incapacidad de perdonar, el arrugarse porque se desea recuperar una vida normal, ayuda a vislumbrar que nadie es un héroe de una pieza en esta triste historia. Por supuesto el elenco actoral ayuda que el espectador vea ante sus ojos personas y se conmueva con sus cuitas, y a tal efecto hacen un buen trabajo, entre otros, Melvil Poupaud, Denis Ménochet, Swann Arlaud y Éric Caravaca, víctimas, y con menos peso, Bernard Verley, el padre Preynat, François Marthouret, el cardenal Barberin, y Martine Erhel, la psicóloga Régine Maire.

7/10
Corpus Christi

2019 | Corpus Christi

Polonia. Daniel, joven criminal de veinte años, está internado en un centro de detención de menores. Allí la violencia y las malas compañías son constantes. El tipo siente una especial debilidad por la religión y por las ceremonias litúrgicas celebradas en el centro, tanto que llega a plantearse si lo suyo sería entrar en un seminario. Cuando sale en libertad condicional evitará ir al aserradero que le han asignado y en su lugar recalará en un pequeño pueblo donde se hará pasar por sacerdote. En la Polonia rural la religión católica está profundamente arraigada en las personas, forma parte casi identitaria de una población que sufrió lo indecible durante el siglo XX, bajo el nazismo y luego bajo el comunismo. Si a ese proceso unimos una casi total falta de formación doctrinal, se entiende que esa raigambre haga presa también incluso sobre colectivos más inusuales, jóvenes vandálicos y agresivos como el protagonista de Corpus Christi, para el que el trabajo sacerdotal presenta un atractivo tan poderoso que no deja de sorprender. El modo al que se acerca a esta realidad el director Jan Komasa es más opinable, pues las insólitas andanzas de Daniel, transformado ya en cura del pueblo, chirriarán profundamente ante los espectadores, más aún si tienen una mínima sensibilidad cristiana. Que se indique que la narración está basada en hechos reales no rebaja la naturaleza sacrílega de los acontecimientos. No obstante, paradojas de la vida, la impostura dará lugar a profundos cambios en la comunidad. Aunque la actitud del protagonista siempre resulta ambigua y su vida en el pueblo no es precisamente impecable –el asunto con la moza se ve venir de lejos–, sí ofrece a los habitantes una nueva perspectiva en su comportamiento; la claridad de sus palabras y su insistencia en romper una lanza por la justicia y arrancar de los corazones una inercia malsana hacia el rencor y la tristeza traerá un rayo de esperanza a la convivencia. Puede reprocharse que bajo este enfoque del guionista Mateusz Pacewicz se ofrece una visión plenamente humana del cristianismo, según la cual lo sobrenatural estaría de más pues sólo cuentan las creencias supersticiosas y la capacidad de autosugestión de la gente sencilla, manipulable por quien se erige en autoridad. Tampoco la historia del sacerdote alcohólico parece juego limpio a la hora de acercarse a la realidad eclesial. Pero, en fin, también está claro que Dios puede sacar cosas extraordinarias de las mayores equivocaciones. Formalmente la película tiene un look apagado, grisáceo, acorde con el alma de los habitantes del pueblo y quizá también con una miserable herencia soviética. No se eluden momentos de explicitud sexual y de violencia desagradable, aunque también hay espacio para la belleza, esa hermosísima canción en la fiesta nocturna. Por su parte, el actor Bartosz Bielenia se sirve de su mirada lunática y de su aspecto grillado para ofrecer una interpretación que resulta quizá demasiado enigmática, contradictoria, alucinada. Corpus Christi fue nominada al Oscar a la mejor película extranjera.

5/10
El espía

2019 | The Spy | Serie TV

Intrigante miniserie basada en hechos reales, creada por Gideon Raff, el responsable de Prisioneros de guerra, la serie israelí que dio pie a la muy popular Homeland. Sigue la trayectoria del espía israelí de origen sirio Eli Cohen –sus padres eran judíos originarios de Alepo–, quien, en los años de la crisis de los altos del Golán, logró infiltrarse en la esfera de influencia las más altas capas del poder en Siria, simulando ser un hombre adinerado que ha regresado a su país para hacer negocios ahí, por motivos patrióticos. De entrada, y cinematográficamente hablando, suena a la típica trama de espionaje mil veces vista. Pero Raff, que también dirige los seis episodios, logra insuflarle una enorme tensión, con una estupenda creación de personajes, de modo que la dificultad de llevar una doble vida, el secretismo, la separación de la familia y las motivaciones por amor al propio país, quedan perfectamente reflejados. Resulta una acertada elección, para el papel protagonista, Sacha Baron Cohen, quien al parecer tiene además un parentesco lejano con el personaje que interpreta. El actor demuestra que puede interpretar perfectamente un papel dramático, y el tener que simular ser quien no es, el exportador Kemal Amin Taabet, le permite moverse en la salsa de sus Brunos y Borats, pero no buscando el efecto cómico zafio de esos roles, sino el de un "encantador de serpientes", el "influencer" del que todo el mundo desea ser amigo. El precio a pagar es el alejamiento de su esposa Nadia, a la que ama tiernamente, pero con la que no puede estar, y el apenas conocer a sus hijitas, que crecen con su madre. La serie pinta bien esta dicotomía, que también tiene reflejo en las amistades que Cohen-Taabet hace en Siria, y el modo en que le pesa en el alma su innegable deslealtad, pese a la inteligencia que reúne para su país auténtico, Israel. A la hora de alcanzar metas loables, se pasa por la deshumanización, lo que invita a pensar hasta qué punto el fin puede justificar determinados medios. Raff sabe acompañar a Cohen-Taabet, pero también a Nadia en casa, sufriente pese a contar con el apoyo de la familia de su esposo –resulta un descubrimiento el buen hacer de Hadar Ratzon Rotem–, y del jefe de éste, muy bien interpretado por Noah Emmerich, que sabe dar el tipo de quien se preocupa por su subalterno, y que al mismo tiempo no puede revelar la verdadera naturaleza de las actividades de su agente. Los entresijos del poder sirio y los intentos por dar con el espía, y el modus operandi del Mossad, también quedan muy bien reflejados. Además se opta por buenas soluciones visuales para plasmar las comunicaciones en morse de Cohen.

7/10
Paterno

2018 | Paterno

Historia basada en hechos reales,sigue a Joe Paterno, entrenador del equipo de fútbol americano en la Universidad Estatal de Pensilvania en el momento en el que estalla el caso de abusos sexuales protagonizado por su asistente, Jerry Sandusky. La exitosa carrera de Paterno y su legado se verá salpicada por este caso, y se verá obligado a asumir responsabilidades frente a las víctimas.

Las fieras

2018 | Les fauves

Es verano. En un camping de Dordoña los jóvenes empiezan a desaparer. Circulan los rumores más estrafalarios. Dicen que una pantera merodea por los alrededores... Laura, una joven de 17 años, es feliz pese al peligro permanente que la acecha. El encuentro con Paul, un escritor tan atractivo como inquietante, transformará su vida. La relación es ambigua, hasta que un pretendiente de Laura desaparece y una peculiar policía entra en escena...

The Wizard of Lies

2017 | The Wizard of Lies

La historia de una gran estafa reciente, la perpetrada por Bernie Madoff, que a través de su grupo de inversión, y siguiendo el llamado esquema de Ponzi, creó una gran bola de nieve gastando el dinero que recibía y captando nuevos clientes para tapar agujeros, algo que se convirtió en imposible de ser ocultado cuando llegó la gran crisis financiera de 2008. La entrevista con una periodista escritora del New York Times con Bernie ya en prisión sirve para entregar los necesarios flash-backs, para mostrar el modo en que llevó a la ruina a tantos, y el gran daño que infligió también a los suyos, su esposa y dos hijos que trabajaban para él, y que siempre negaron tener conocimiento de los trapicheos del patriarca de la familia. A sus 75 años el veterano Barry Levinson, que maneja un guión coescrito por su hijo Sam, y basado en parte en el libro de Diana Henriques, entrega un film interesante en la medida en que los hechos reales lo son, pero algo irregular de ejecución. Este film producido por HBO plantea cuestiones como el de la doble ceguera –si se reprocha a los hijos su supuesta ignorancia de los actos criminales del progenitor, también llama la atención que autoridades controladoras y actores financieros no se olieran el gran engaño–, a la que se puede sumar la del propio Bernie Madoff, por exponer a sus seres queridos al Calvario que siguió a su detención, declaración de culpabilidad y condena. Pero es algo reiterativo al exponer los sentimientos de unos y otros personajes, y el conjunto adolece de frialdad, faltan emociones genuinas. Y eso que el reparto es bueno, destacando quizá Michelle Pfeiffer y Alessandro Nivola –la esposa y uno de los hijos– que un Robert De Niro –también productor– eficaz, pero donde resulta imposible dejar de ver a... Robert De Niro.

6/10
Sin amor (Loveless)

2017 | Nelyubov

El cineasta ruso Andrey Zvyagintsev, con el respaldo de su habitual coguionista Oleg Negin, confirma su extraordinaria habilidad para bucear en los repliegues oscuros del alma humana, y lo hace con un poderío visual apabullante, se diría que no tiene miedo a nada ni a nadie a la hora de afrontar el desafío de contar historias muy complicadas. Su película Sin amor ganó con justicia el Premio del Jurado en el Festival de Cannes. Las imágenes con que arranca el film, el paisaje invernal de un bosque nevado, junto a un río, con un entorno urbano cercano, que intuimos en la neblina, los edificios al fondo, y el sonido lejano del tráfico, ya anticipa la situación con que nos vamos a encontrar, de personajes con el corazón helado, sin amor, como dice el título español, o más bien desamorados, porque todos buscamos el amor, no podemos vivir sin él, y si no lo tenemos, nos agarramos a sucedáneos, incluso repitiendo los errores de antaño, lo que parece subrayarse con los pasajes de sus mecánicas relaciones sexuales. Es lo que les ocurre a quienes fueron marido y mujer, Boris y Zhenia, que tienen un hijo de doce años, Alyosha, al que prestan poca atención, y que sufre en silencio lo indecible. Ellos sólo piensan en tirarse los trastos a la cabeza con ocasión o sin ella, y en vender el piso que compartieron, para seguir cada uno adelante con sus vidas, él con su novia, de la que espera un hijo, ella con un hombre mayor que por fin le quiere. La desaparición repentina de Alyosha alterará sus vidas. Al principio lo ven como una incomodidad, ya están pensando en la monumental bronca con que recibirán al chico cuando regrese. Pero el tiempo pasa, y aunque la policía, por la escasez de recursos y una tasa de criminalidad alta hace más bien poco, la ayuda de una organización de voluntarios y la ineficacia de sus pesquisas invitan al desánimo. La historia que se nos cuenta es desgarradora, pero a la vez muy sobria y contenida, sin espacio para los histerismos, cuando los sentimientos asoman, parecen hablarnos de lo más básico que subyace en la naturaleza humana, la llamada de la sangre, cuando el esfuerzo de amar de verdad no existe o las rutinas religiosas para quedar bien son precisamente eso, rutinas. Los actores Aleksey Rozin y Maryana Spivak saben encarnar esos anhelos envueltos de cansinismo, resulta tremenda la visita nocturna a la casa de la madre de ella, y esa sensación de que la historia está condenada a repetirse, cuando vemos más tarde a la madre de la novia de él. De nuevo Zvyagintsev sabe usar de modo magistral los planos sostenidos, el fuera de campo, con la introducción de la música, el uso del sonido, o las imágenes que invitan a observar y que permiten elucubrar, pero nunca explicar del todo lo que ha podido ocurrir.

8/10
Baron noir

2017 | Baron noir | Serie TV

El socialista Francis Laugier se enfrenta, en la segunda vuelta de las elecciones, al presidente de la república de Francia, Jean-Marc Auzanet, de centro-derecha. Pero cuando se va a celebrar en televisión un debate decisivo, su delfín y alcalde de Dunkerque, Phillippe Rickwaert, recibe una llamada de un amigo policía, que le pide quedar con él cuanto antes. Una vez que se encuentran, el agente le advierte a Rickwaert de que le van a detener esa misma noche por financiación ilegal del partido. El político pide ayuda a sus colaboradores más próximos, para destruir pruebas contrarreloj, y reponer una enorme cantidad de dinero que falta en la caja. Y al tesorero, Joel, le ruega que asuma él la responsabilidad ante las autoridades y los medios de comunicación, para que el escándalo no afecte a la campaña... Eric Benzekri y Jean-Baptiste Delafon, que habían coincido en la comedia 16 ans ou presque, poco conocida fuera de Francia, están al frente de una serie que engancha con su dibujo hiperrealista de las cloacas de la política. Va en la línea del largometraje español El reino, que se estrenó después, pero la serie gala tiene la valentía de poner nombre a los partidos en los que militan los personajes. En cualquier caso, no parece que se ataque a una ideología determinada, sino más bien a los tipos sin escrúpulos que en su lucha por el poder anteponen sus intereses personales a la moral y a los ciudadanos a los que piden su confianza. Repasa las lacras de la política: corrupción, compra de votos, manipulación, chantajes. Hasta los espectadores más informados en las tácticas sucias que desvelan cada día los periódicos, recibirán 'lecciones' de jugadas ilegítimas que se pueden llevar a cabo, por ejemplo, cómo invalidar una mesa electoral provocando una pelea, como se ve en el segundo capítulo. Resulta especialmente escalofriante una subtrama sobre la aprobación de una ley educativa, donde parece que sólo importan los intereses personales. La ficción se enriquece con el increíble trabajo de Kad Merad, que ha quedado en el recuerdo con personajes entrañables, como el empleado de Correos de Bienvenidos al norte, o el profesor de educación física de Los chicos del coro. Pero aquí compone a un maquiavélico individuo, digno sucesor de Frank Underwood, de House of Cards. Sorprende menos Niels Arestrup, a un elevado nivel, pero su Laugier en el fondo recuerda a su capo mafioso de Un profeta. Se debe citar también el trabajo de la menos conocida Anna Mouglalis (Romance criminal), como Amélie Dorendeu, asesora de Laugier, que va cobrando importancia conforme avanza la serie

7/10
Siete vidas, este gato es un peligro

2016 | Nine Lives

El hiperactivo magnate y empresario Tom Brand descuida la vida familiar, su esposa Lara y su hijita Rebecca apenas gozan de su compañía, mientras que el hijo David, que le ayuda en el trabajo, se encuentra eclipasado por su poderosa personalidad. Su deseo de construir el edificio más alto del mundo en Nueva York peligra por otro proyecto que se prepara en Chicago, y tanto le ocupa el tema la cabeza que está a punto de pasar por el alto el cumpleaños de Rebecca y su deseo de tener un gato. In extremis compra al enigmático Grant, que tiene una tienda de mascotas, un felino. Y por un extraño encantamiento, mientras Tom sufre un accidente que le deja en coma, su alma pasa a residir en el minino de su niña, lo que hará ver la vida de un modo diferente. De entrada, se trata de un amable entretenimiento familiar, en la línea de títulos como Big y Ponte en mi lugar. Pero la cosa no acaba de funcionar, una vez planteada la trama todo se torna reiterativo, reduciéndose lo que se ofrece a una serie de trompazos, bromas fáciles del tipo "donde las dan, las toman" a modo de cura de humildad, conspiraciones del malo de turno, y advertencias de Grant acerca de cómo superar la situación. El reparto con Kevin Spacey, Jennifer Garner y Christopher Walken prometía más diversión, y al conjunto le falta un poco más de picardía para encandilar a los adultos, y menos tontunez, a estas alturas meterse con George W. Bush en un gag duplicado parece no venir demasiado a cuento.

4/10
Ils sont partout

2016 | Ils sont partout

Toda la verdad

2016 | The Whole Truth

El abogado Boone muere asesinado en su casa. Los principales sospechosos son su mujer Loretta y su hijo Mike. Boone no era un padre ejemplar, era cruel y humillaba a su esposa. Su hijo Mike confesará ser el autor del crimen y Ramsey, un abogado penalista amigo de la familia, se encargará de su defensa. Drama judicial que se desarrolla por caminos cercanos al thriller. El guión elige la ambigüedad para atrapar al espectador y lo cierto es que en esta historia todo el mundo parece ser un maestro del engaño y guardarse un as en la manga. Aunque hay pequeños cabos sueltos y se hace algo de trampa, entretiene. Por supuesto, un tema capital es señalar la diferencia entre la búsqueda de la verdad y la defensa del cliente, algo que no siempre tienen que ir de la mano. Los actores cumplen bien con sus papeles.

5/10
La familia Bélier

2014 | La famille Bélier

Los Bélier son una familia muy unida y muy peculiar. De sus cuatro componentes, el padre –Rodolphe–, la madre –Gigi– y el hermano pequeño –Quentin– son sordomudos. A sus 16 años Paula lleva toda su vida haciendo de intérprete de su familia en la multitud de ocasiones en que han de relacionarse. Porque, lejos de ser apocados, los Bélier son una familia muy normal y llevan una vida muy activa, trabajan y gestionan su propia granja, elaboran y venden quesos en el mercado, etc. Son, en definitiva, personas muy conocidas en su tranquilo pueblo, Lassay. Sin embargo, algo va a cambiar en la familia cuando, con la ayuda de un profesor del colegio, Paula descubre que tiene un don para cantar. Amable comedia franco-belga dirigida por Eric Lartigau, más acertado que en su último film Los infieles. Aquí sabe manejar la idea rocambolesca de la historia y hacerla verosímil sin que se le desmadre lo insólito de la situación vivida en casa de los Bélier. Hay momentos en que la trama podría haber derivado en comedia descontrolada –esa subtrama en que el padre de familia pretende presentarse a alcalde en las elecciones–, pero poco a poco el eje conductor se endereza y queda claro que estamos ante una comedia dramática que habla, casi al modo de fábula, de la necesidad de dejar a los hijos volar en paz, ley de vida que muchas veces los padres frustran con un mal entendido amor posesivo. La ambientación bucólica de la historia, en donde el duro trabajo de la granja parece tan idílico, las interpretaciones de los simpáticos y expresivos Karin Viard y François Damiens (que ya trabajaron juntos en la graciosa Nada que declarar), junto con la original armonía reinante en el hogar familiar hacen que el resultado sea agradable. Por otro lado, la debutante Louane Emera se esfuerza con un papel nada fácil, en donde debe encandilar transmitiendo infelicidad, una sensación donde se ha de confundir el amor por su familia y la falta de libertad. La escena clave del concurso parisino resulta por eso tan ejemplar, muy cinematográfica y de enorme emotividad.

6/10
Madame Bovary

2014 | Madame Bovary

“Madame Bovary”, obra cumbre de Gustave Flaubert, acumula una docena de adaptaciones al cine y la televisión. Destacan, quizás, la rodada por Claude Chabrol en 1991, con una modélica Isabelle Huppert, o la entregada por Vincente Minnelli, en 1949, eficaz aunque sea más similar a los melodramas de la época que al libro, y que cuente con una Jennifer Jones que no acaba de dar la talla. Ahora, prueba fortuna la francoamericana Sophie Barthes, responsable de Cold Souls. Sigue más o menos el conocido texto. Emma Rovault, hija única de un granjero viudo de Berteaux, contrae matrimonio con Charles Bovary, joven doctor de provincias. Emma no se siente a gusto con su vida conyugal, por lo que busca consuelo en aparentar un estatus social superior al suyo, por lo que también acaba fijándose en otros hombres… Tras un arranque, con la boda, más o menos logrado, pronto queda claro que a Barthes le viene grande la empresa. La novela consigue que se entienda muy bien que Emma Bovary, obsesionada con una idea de la felicidad irreal, acabe desencantada de su esposo, y por tanto siéndole infiel, lo que la conduce al desastre. Aquí, no se acaba de comprender del todo por qué recurre al adulterio, mientras que a tono con los nuevos tiempos, permisivos en materia de sexo, la infidelidad no parece tener peso alguno en su desenlace final, sino que la protagonista se dirige a su propia destrucción por los problemas económicos. Se han eliminado elementos imprescindibles de la obra original, como la hija a la que el personaje no quiere, o su pasión por los folletines románticos de la época, que la convierten en una especie de don Quijote del amor, lo que explica su desencanto y su comportamiento posterior. Se trata de un film dirigido con academicismo, que cuenta con una ambientación más o menos cuidada, pero resulta demasiado insustancial y frío. Casi todos los actores pasan sin pena ni gloria, pues Mia Wasikowska será menos recordada por su Emma Bovary si cabe que por su Alicia en el País de las Maravillas, y ni siquiera el siempre sobresaliente Paul Giamatti parece haberse esforzado para su boticario. Se salva en cierta medida Rhys Ifans, memorable como tendero.

5/10
Asesino en el tiempo

2013 | L'autre vie de Richard Kemp

The Invader

2011 | L'envahisseur

Amadou, un robusto negro africano, arriba a una playa europea nudista junto a un buen grupo de inmigrantes ilegales que buscan una vida mejor. Como tantos, debe salir adelante en Bruselas, enredado en las mafias que deben ayudarle a regularizar su situación. No es sencillo, pronto ve cómo un compañero enfermo es expulsado o algo peor del lugar donde se hacina con otros pobres diablos. De modo que descartada la vía de ganarse la vida con un trabajo honrado, busca consolidar la relación con una atractiva mujer, esposa de un médico. Pero claro, ella sólo quería una aventura. Debut en el largometraje del belga Nicolas Provost, el director entrega un film desesperanzado, cansino y reiterativo, donde el protagonista y los de su clase son vistos como “invasores”, y por ello se ven sádicamente abocados a comportamientos poco nobles, aun en el caso de que de entrada existieran buenos principios. Llama la atención el modo banal en que los personajes consideran la sexualidad, con escenas muy explícitas al respecto. El film es demoledor con los representantes de la decadente y vieja Europa, gente débil y sin base moral, aunque no es mucho más complaciente con los recién llegados, que se amoldan explotando a los que vienen detrás de ellos, o se dejan llevar por la venganza de modo brutal para hacer un poco de justicia. Se supone que el personaje que compone Isaka Sawadogo es el que debe despertar más simpatías en el espectador, y en efecto empatizamos con él al principio, pero avanzado el metraje no acabamos de entender las pautas de su comportamiento, a no ser que las expliquen las patalogías del país que le ha acogido, que empiezan a hacer mella en él.

5/10

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