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Biografía

Theodore Shapiro

Theodore Shapiro

Theodore Shapiro

Filmografía
Trolls 2: Gira mundial

2020 | Trolls 2: World Tour

Secuela de la exitosa comedia musical de animación estrenada en 2016 que vuelve plagada de estrellas y protagonizada de nuevo por Anna Kendrick y Justin Timberlake en su versión original. En una aventura que les llevará más allá de todo lo que habían conocido, Poppy (Anna Kendrick) y Branch (Justin Timberlake) descubren que su tribu de Trolls es solo una de las seis que existen, que el resto están repartidas en seis reinos y consagradas a seis tipos distintos de música: funk, country, tecno, clásica, pop y rock. Prepárate, porque los Trolls están a punto de expandir sus horizontes musicales a un nivel de decibelios que nunca antes habías imaginado.

Last Christmas

2019 | Last Christmas

Amable comedia romántica navideña, inspirada por la popular canción de George Michael que da título al film. Firma el libreto Emma Thompson –que asume además un papel menor– con la recién llegada Bryony Kimmings, y se diría que intenta aletear el espíritu que permitió a la primera hace años ganar el Oscar al mejor guion adaptado, o sea el de Sentido y sensibilidad, que partía de una novela de Jane Austen. Tras un breve prólogo en una función navideña en una iglesia de la antigua Yugoslavia en 1990, la acción se traslada al Londres de nuestros días. Allí Kate –originalmente Katarina– es una joven no demasiado centrada, con ligues ocasionales, una mala relación con su familia, que emigró desde Croacia años atrás, y en definitiva, un egocentrismo insoportable que le lleva a ser echada de los pisos en que sus amigos la acogen; por si fuera poco, Santa, su jefa en una tienda muy cuca de objetos navideños, demuestra tener con ella una paciencia infinita, pues puede ser impertinente con los clientes, y tener descuidos como el de olvidar echar el cierre al establecimiento cuando se va la última. La aparición en la tienda de un tipo encantador, Tom, va a cambiar su percepción de las cosas. Este joven de rasgos exóticos es voluntario en un hogar de acogida, es atento y comprensivo, y la invita a mirar hacia arriba, al cielo, en vez de andar siempre con una visión cortita y a ras de tierra. ¿Podría ser alguien de quien al fin enamorarse? Paul Feig conoció un éxito inesperado gracias a la comedia La boda de mi mejor amiga. Aquí entrega un film de resultados desiguales, que a ratos quiere parecerse a Love Actually, aunque con un claro personaje principal. Se agradecen sus buenas intenciones, y la protagonista, Emilia Clarke, desprende encanto, e interacciona bien con el resto del reparto, ya sea con otros actores con personajes de peso como Henry Golding y Michelle Yeoh, o con otros más secundarios pero simpáticos, como los que interpretan a los desfavorecidos del hogar de acogida, o a la pareja femenina de policías, que se diría una versión uniformada del Gordo y el Flaco. Además esta bien apuntada la idea de cómo pequeñas acciones hechas por amor pueden marcar la diferencia, hacerte mejor persona, y por tanto, más feliz. Pero la cinta es algo tramposa en las sorpresas que nos reserva, y que no es cuestión aquí de desvelar, aportando información relevante para adivinarlas ya bien avanzada la trama, con toda seguridad porque la mayoría de los espectadores habrían adivinado por dónde iban los tiros. Y algunos aspectos que prometen, como la relación de Kate con sus padres y su hermana, tiene en realidad poco peso, al final sólo sirve para apuntar más el egoísmo que la lastra, y el caso de la hermana, para introducir un innecesario elemento lésbico, celebrativo de la diversidad en boga.

5/10
El escándalo (Bombshell)

2019 | Bombshell

Crónica del escándalo que sacudió al poderoso director de la cadena televisiva Fox News, Roger Ailes (1940-2017), cuando fue denunciado por acoso sexual en 2016 por parte de una de sus empleadas, la presentadora Gretchen Carlson, denuncia a la que se fueron sumando numerosas mujeres que habían sufrido el acoso del magnate a lo largo de los años. El guionista Charles Randolph pergeñó el guión a partir de las acusaciones reales vertidas contra Ailes y ofrece una trama atropellada al principio para irse poco a poco estabilizándose, un poco al modo de su oscarizado libreto de La gran apuesta, una historia que también resultaba poco accesible en ciertas momentos pero que ofrecía un buen tapiz final de la crisis económica de 2008. En El escándalo (Bombshell) se centra principalmente en tres personajes femeninos: las prestigiosas presentadoras Gretchen Carlson y Megyn Kelly, ambas reales, y la recién llegada Kayla Pospisil, personaje ficticio que ejemplifica el modelo de acoso de Ailes. Entre las tres ofrecen una visión poliédrica de las víctimas y las dificultades para tomar unas u otras decisiones que pueden minar el futuro profesional y personal de cada una de ellas. A veces las tramas personales parecen bastante caprichosas –esa relación de Kayla con una compañera-, otras resultan más razonables, como las dudas y crisis de Kelly a la hora callar o hablar. La narración está contada con buen ritmo por el director Jay Roach, más habitual en el género de la comedia. Logra transmitir la trepidación de un canal de noticias, las manipulaciones y controversias políticas (en torno a Trump, etc.), lo cual, por otra parte, exige una atención extra especialmente en el espectador no estadounidense, que probablemente ignora los nombres de las periodistas famosas de la cadena, jefes, compañeros, etc. El resultado es convincente pero también deja un aire general de cierta confusión. No es fácil, se ve, hacerse una idea completa de los hechos en poco más de hora y media, unos sucesos –los mismos– que podía contar con mayores y mejores matices la aplaudida serie televisiva La voz más alta. Sin duda, el punto fuerte de El escándalo (Bombshell), más allá lógicamente de la loable búsqueda de la justicia y la lucha femenina por conseguir la igualdad laboral, hay que buscarlo en el plantel interpretativo, donde hay un trabajo coral de numerosos actores y actrices, a veces en simples cameos. Las tres actrices protagonistas están estupendas y a ellas se debe en gran medida que la película aguante. Hay que destacar a Margot Robbie como la joven ambiciosa y, sobre todo, a una impecable y magnética Charlize Theron, retocada visiblemente en su rostro para ser Megyn Kelly. Su trabajo es formidable. Y también sobresale sin duda el también caracterizado John Lithgow en la piel del repelente Roger Ailes.

6/10
Espías con disfraz

2019 | Spies in Disguise

El superagente Lance Sterling puede derrotar a decenas de enemigos sin despeinarse. Así que cumple con solvencia cualquier misión, sin importar su peligrosidad. Pero tras fracasar en la recuperación de un sofisticado artilugio, aparecen pruebas que demostrarían que él mismo lo ha robado para venderlo al enemigo. Convertido en un fugitivo al que buscan sus propios compañeros recurrirá a Walter Beckett, joven inventor que trabajaba en el departamento de innovación de su empresa, pero al que él mismo había despedido porque no le gustaban sus curiosos gadgets. Cuando Walter trata de ayudar a ocultarse a Lance, acaba transfiriendo su mente al cuerpo de una paloma. Film de la compañía especializada en animación digital Blue Sky Studios (Ice Age, la edad de hielo), que pertenecía a Fox. Este título supone su último trabajo antes de la absorción por parte de Walt Disney, que ya se ha ocupado de su distribución. Alargar un corto no suele ser una buena idea, como se puede comprobar en esta cinta, que parte de Pichón imposible, brillante pieza de seis minutos de duración de 2009, pues la idea central no da para tanto. Los realizadores Nick Bruno y Troy Quane, que debutan en el largometraje, suplen las carencias del guion con una animación notable, que da lugar a logradas secuencias de acción, en la línea de la saga de James Bond, y con numerosos golpes de humor, que parodian al célebre agente con licencia para matar. De ritmo frenético, sus personajes principales conquistan al público, sobre todo Sterling, que tiene un aspecto visual similar al actor que presta su voz en el original, Will Smith. Y aunque se les podía haber sacado más tajada, algunos secundarios logran la ansiada carcajada, sobre todo la bandada de aves que se convierte en cohorte del personaje central tras su transformación. Pese a tratarse de un espectáculo de pirotecnia, el guion integra una apología del idealismo, pues muestra que conviene luchar por aquello en lo que se cree, pese a que esto pueda traer problemas, o ser objeto de burlas o incomprensiones. También enseña –sobre todo a los más peques– a no infravalorar a los demás, pues aunque piensen de forma diferente, y a primera vista parezca que no tienen nada que aportar, pueden sorprender convirtiéndose en valiosos aliados, e incluso en amigos.

6/10
Un pequeño favor

2018 | A Simple Favor

A la joven viuda Stephanie Smothers se le da muy bien ejercer como madre perfecta, e incluso saca tiempo para su blog, donde enseña a elaborar deliciosas recetas. Inicia una amistad con Emily Nelson, la madre del mejor amigo de su hijo, una mujer que parece su némesis, pues no muestra ningún interés por la cocina, viste siempre con ropa sofisticada, tiene un carácter grosero, abusa del alcohol y descuida a su retoño. Un día Emily pide ayuda a Stephanie, porque una emergencia le retiene en el trabajo, así que necesita que se quede con su niño hasta que regrese. Aunque pasan varios días, no acude a recogerle… Paul Feig se ha especializado en comedias femeninas, como La boda de mi mejor amiga, su mejor trabajo, o la decepcionante en cierta medida Cazafantasmas. Ahora combina el género con el thriller en una adaptación de la novela homónima de Darcey Bell, muy influida por Perdida, llevada al cine por David Fincher, aunque con una visión ácida de la vida en los suburbios que recuerda a series como Mujeres desesperadas y Big Little Lies. Pese a que abusa de giros supuestamente sorprendentes, sobre todo en el segmento final, cuando el metraje se alarga innecesariamente, la trama de intriga funciona bastante bien, al recuperar el viejo esquema de las películas de situación rutinaria (en este caso, la madre que como tantas otras pide que recojan a su chaval), que deriva en un peligro inesperado. También tiene un par de hallazgos que harán reír al espectador, pero al final acaba adentrándose en el terreno fácil de la grosería, como en lo referente al apodo que recibe la protagonista tras desvelar una turbia historia de incesto. En cuanto a las interpretaciones, Anna Kendrick sobreactúa hasta resultar desesperante, pero a veces demuestra su vis cómica. Funciona muy bien en pantalla el contraste de su físico con el de Blake Lively, mucho mejor como actriz, componiendo un personaje que recuerda a las viejas divas de la gran pantalla, como Greta Garbo.

5/10
Destroyer. Una mujer herida

2018 | Destroyer

Erin Bell es una detective de la policía de Los Ángeles interiormente devastada por un caso del pasado mal resuelto que le llevó a estar infiltrada en una banda con Chris, un compañero –ambos simulaban ser pareja–, lo que ha alimentado su dependencia del alcohol y una relación horrible con su hija adolescente Shelby, a la que va camino de perder, si es que no lo ha hecho ya. El hallazgo de un cadáver cosido a tiros, con unos tatuajes bien reconocibles, supone para Erin toparse de nuevo con ese suceso que le pesa como una losa, tal vez sea la ocasión de hacer las paces consigo misma y pasar página. Desde su aplaudido debut con la película independiente Girlfight, Karyn Kusama ha desarrollado una irregular carrera como directora en cine y televisión, abordando tramas con personajes femeninos fuertes –el caso de Aeon Flux y Jennifer's Body, cintas no muy inspiradas–, hasta reencontrarse a sí misma con La invitación, una cinta de terror desasosegante donde había espacio para las sorpresas. Vuelve a mostrar esa capacidad de romper el saque con Destroyer, de estructura singular ideada por sus guionistas habituales Phil Hay y Matt Manfredi, pues combina la investigación de la protagonista con la época en que era agente encubierta; y a este respecto, tanto en la narración en presente como la que retrotrae al pasado, guarda un par de valiosos ases en la manga. De entrada, lo que se cuenta responde al esquema de thrillers violentos en torno a la venganza típicos de los 70, con personajes duros pero hechos añicos por dentro, de los que son representativos títulos como Taxi Driver, citado expresamente por Kusama como referente; la novedad, por supuesto, es aquí tenemos a una mujer en este rol. Y a tal fin, el trabajo de Nicole Kidman es prodigioso, hay matices en su Erin de antes y después, no tiene miedo a mostrarse fea y descuidada, nos la creemos en su deriva existencial, en su enamoramiento, en el deseo de una vida mejor, y en el reconcomerse por dentro debido a la dificultad para conectar y ejercer como madre con Shelby. Quizá el film se estira en exceso en ese ir saltando de “oca en oca” de Erin, hablando con unos y otros para tratar de llegar a la conexión con Silas, el jefe de la banda de la que formó parte, un esquema bastante visto, y en el que la directora se entretiene demasiado; por otra parte, falta algo más de definición a la banda en la que se integraron Erin y Chris. Pero logra crear intriga y construir un personaje con el que el espectador es capaz de empatizar, aunque esté hecho fostatina.

6/10
Capitán Calzoncillos. Su primer peliculón

2017 | Captain Underpants: The First Epic Movie

Imaginativa adaptación animada de los libros infantiles del Capitán Calzoncillos, obra de Dav Pilkey, en España están editados por SM en su colección Barco de Vapor Azul. La trama es tremendamente original, divertida y gamberra, un auténtico canto a la amistad y a la creatividad artística, entre bromas y mil aventuras. Dirige David Soren, que deja atrás la pobre impresión dejada por Turbo, su anterior film de animación. Sigue a dos chavales, Jorge y Berto, amigos desde los tiempos de la guardería, que tienen un refugio secreto en un árbol, y cuya principal pasión, además de sus constantes travesuras, es la confección de cómics. Ellos han creado toda una saga en viñetas con un heteredoxo superhéroe, el Capitán Calzoncillos, pues han observado que estos personajes con superpoderes siempre dan la impresión de que llevan puesta encima la ropa interior. Pero el director del colegio, Carrasquillas, no ve con buenos ojos ni esta afición, ni sus gamberradas, de modo que ha planeado romper su amistad, asignándoles clases distintas. Preocupados de que aquello rompa su especial relación, el descubrimiento de un anillo de bisutería con inesperados poderes hipnóticos, les permite controlar la voluntad de Carrasquillas, al que hacen creer que es el auténtico Capitán Calzoncillos. Y en esta personalidad secreta y desconocida de Carrasquillas, con sus "secuaces", puede que tengan que enfrentarse con un supervillano, el recién llegado Profesor P, experto en ciencias con aires de Einstein, pero que no aguanta las risas de los demás y ha concebido un plan para terminar con el buen humor. Nicholas Stoller ha dado muestras de talento para la comedia en Dick y Jane. Ladrones de risa, y en cintas familiares como Los Muppets, Cigüeñas y Los viajes de Gulliver. Aquí se supera, pues logra introducir en su libreto referencias metaliterarias, jugar con distintos formatos de animación, sencilla y eficaz, las viñetas de cómic son más baratas, y tiene un tono de broma con el gozarán los adultos, está claro que títulos televisivos y fílmicos como Los Simpson, Bob Esponja y Shrek, o bien de la factoría Pixar, han probado que se pueden hacer títulos más o menos infantiles que también gustan a los padres de familia. La película es amable con todos los personajes, contiene continuos gags simplemente desternillantes y presenta una sana incorrección política, aunque quizá las bromas pis-caca podían haberse controlado un poco más. Hay una inteligente reivindicación del sentido del humor y la risa, especialmente buena es la que lleva a reírse de uno mismo, y la idea de que quien tiene un amigo, tiene un tesoro, está muy bien introducida en la entera narración.

7/10
Descontroladas

2017 | Snatched

Después de que su novio la haya dejado tirada en la víspera de unas exóticas vacaciones, la impulsiva soñadora Emily Middleton (Amy Schumer), convence a su archiprecavida madre, Linda (Goldie Hawn), para que viaje con ella al paraíso. Emily y Linda, que son polos opuestos, se dan cuenta de que resolver sus diferencias como madre e hija, de forma impredecible y desternillante, es la única forma de escapar de la desenfrenada y estrafalaria aventura en la selva en la que se han visto metidas.

Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
Cazafantasmas

2016 | Ghostbusters

Relanzamiento de la franquicia iniciada en 1984 con Los Cazafantasmas, de Ivan Reitman, film menor con cierta gracia que tuvo una secuela en 1989. La novedad consiste en que en esta ocasión se cuenta con protagonistas femeninas. Manhattan. Erin Gilbert aspira a un puesto fijo como profesora de física cuántica, pero descubre que su antigua amiga Abby Yates ha puesto a la venta online un antiguo libro que escribieron conjuntamente, sobre fenómenos paranormales, que la descalificaría para su trabajo. Cuando acude a pedirle que lo retire de la circulación, ambas se verán involucradas en una serie de apariciones fantasmales, y acabarán formando un equipo para combatirlas, junto con la ingeniera Jillian Holtzman, y la taquillera del metro Patty Tolan. Tiene al frente como director y coguionista a Paul Feig, responsable de La boda de mi mejor amiga, que cuenta de nuevo con las dos protagonistas principales, Kristen Wiig, y Melissa McCarthy, eficaces en registros cómicos, así como las cómicas de Saturday Night Live Kate McKinnon y Leslie Jones. Todas ellas se complementan bien, y están bien apoyadas por Chris Hemsworth, sorprendente como un disparatado secretario, equivalente masculino a las rubias tontitas vistas en infinidad de films. De esta forma, las nuevas Cazafantasmas entretienen, con secuencias hilarantes, como la del concierto de rock duro. Por lo demás, al igual que el original, carece de grandes pretensiones, y al final agota un poco el despliegue de efectos especiales, con tal despliegue de fantasmas que resulta agotador. Muchos fanáticos de la saga han generado en internet una oleada de oposición a la nueva versión, pero disfrutarán con los numerosos homenajes a la década de los 80, con aparición del roquero Ozzy Osbourne incluida. Y cameos del fantasma Moquete, y de los actores Bill Murray (un científico que niega la existencia de los fantasmas), Dan Aykroyd (un taxista), Sigourney Weaver (mentora del personaje de McKinnon), Ernie Hudson (tío del de Jones).

5/10
Un espía y medio

2016 | Central Intelligence

Robby Wierdich tiene la sensación de haberse estancado en la vida, pues antaño fue el chico más popular y prometedor del instituto, pero ha terminado convertido en un aburrido contable. Un día contacta con él a través de las redes sociales Robby Wierdich, que por contra en los viejos tiempos tenía sobrepeso, lo que hizo de él un habitual objeto de burlas. Pero ahora se ha transformado en un musculoso agente de la CIA… Nada bueno prometen hoy en día las comedias de Hollywood, mucho menos si tienen como director a Rawson Marshall Thurber, autor de ‘joyitas’ como Somos los Miller o Cuestión de pelotas. Peor si desde el principio dejan claro que su humor va a basarse en los estereotipos (el friki, el chico más popular del instituto, etc.), y en un aluvión de groserías, sobre flatulencias, etc. Pero aunque se trata de un producto de consumo rápido, Un espía y medio funciona, sobre todo por el buen hacer de Dwayne Johnson, ejemplo de superación que parece esforzarse por quitarse el sambenito de luchador de wrestling reconvertido en actor. Aunque parezca increíble, lo cierto es que dota de cierta tridimensionalidad a su personaje, marginado reconvertido en héroe, y tiene buena química con el cómico que demuestra cierta gracia Kevin Hart, especialista en este tipo de comedietas, pues tiene en su haber títulos como Dale duro, El gurú de las bodas o Vaya patrulla. No les van a nominar al Oscar, pero… Ambos actores están rodeados de secundarios solventes (Amy Ryan como la agente Pamela Harris, Aaron Paul en la piel de Phil, compañero de la CIA de Johnson, Jason Bateman de acosador, y Melissa McCarthy en un rol de ex compañera de los personajes centrales. Mezcla de risas y acción, en la línea de grandes éxitos de Eddie Murphy (Superdetective en Hollywood) y Will Smith (Dos policías rebeldes), cuenta con persecuciones y tiroteos resueltos con dignidad. Y puesto que la banda sonora evoca los 90, y el montaje tiene el suficiente ritmo, se puede decir que el balance es positivo, o que en la temporada veraniega se perdona todo.

5/10
¿Tenía que ser él?

2016 | Why Him?

Comedia navideña gamberra que, por esos caprichos difíciles de entender de las distribuidoras, se estrena en cines en España terminada la Navidad. Si bien, admitámoslo, la cuestión navideña es un telón de fondo con escasa presencia. El matrimonio Fleming, Ned y Barb, se lleva una sorpresa monumental cuando, celebrando el cumpleaños de él, conectan con su hija universitaria Stephanie por Skipe para recibir su felicitación. De sopetón se enteran de que tiene novio desde hace meses, y de que se trata de un tipo bastante... desinhibido, por decirlo suavemente. En medio de una acuciante preocupación profesional –el negocio de imprenta de Ned no marcha demasiado bien en un mundo donde internet y las nuevas tecnologías mandan–, son invitados, con su hijo adolescente Scotty, a pasar la Navidad con Stephanie. De ese modo podrán conocer a Laird Mayhew, que resulta ser un multimillonario empresario tecnológico, muy mal hablado y excéntrico, pero claramente enamorado de Stephanie. En la producción tenemos los nombres de Ben Stiller y Shawn Levy, en el guión ha metido mano el actor Jonah Hill, tras la cámara está John Hamburg, que fue guionista de Los padres de ella y secuelas. Para el conocedor, estos datos pueden ayudar a hacerse una idea del tono del film, con situación familiar donde los candidatos a suegros no están demasiado felices con el zafio novio de su hijita, su princesita, tan mona, tan encantadora, con tan buen corazón, y que podría tener a quien le diera la gana como marido, ha elegido a quien ven como un auténtico impresentable. La cinta, tontorrona y de buenos sentimientos, con esa moralina que a veces suena a pura convención, es claramente irregular, con demasiados chistes procaces de gracia escasa, que tanto daño han hecho a la comedia americana antaño sofisticada, la sombra de los Farrelly y Apatow es alargada, y la frivolidad con que se habla de sexo y droga resulta no sólo irresponsable, sino cansina. Pero también hay algún momento divertido, y Bryan Cranston demuestra tener dotes para el género, lo que ya sabíamos de James Franco, que tiene algunas bromas divertidas con Keegan-Michael Key, emulando sin disimulo (homenaje, plagio, ¿qué más da?) las peleas del inspector Clouseau y su criado Cato en la saga de La pantera rosa. Entre las chicas, Zoey Deutch tiene encanto con un papel, el de la hija, que podía ser ingrato, y la televisiva Megan Mullally como la madre está en su sitio.

4/10
Fiesta de empresa

2016 | Office Christmas Party

Zenoteck es una empresa informática que está pasando por momentos difíciles. La presidenta acaba de cerrar algunas sucursales y está decidida a hacer lo mismo con la oficina dirigida por su hermano Clay. Éste y su socio Josh saben que la única probabilidad de mantener a salvo los puestos de trabajo de todos los empleados es conseguir un valioso contrato con Walter, que busca un proveedor de servicios informáticos. Aprovechando la Navidad deciden organizar una espectacular fiesta e invitar a su potencial cliente. Mediocre comedia al estilo “desfase total” cuyo guión resulta de una planicie absoluta, mera excusa para ofrecer una descontrolada aventura nocturna, pero bastante simplona y con escaso sentido. Ejemplo del vacío argumental es la mera presencia del protagonista, un Jason Bateman que es sólo comparsa, un tipo-florero que se dedica a verlas pasar y que apenas entra en juego, mientras contempla la macrofiesta de su oficina, en donde se acumulan todos los tópicos posibles, bailecitos, trompadas, alcohol, sexo, cocaína, prostitutas, etc. Lo malo es que el conjunto tiene poco gracia y carece de las situaciones ingeniosas que cabría esperar. Al final, lo mejor de Fiesta de empresa es la presencia de Jennifer Aniston, sencillamente porque los contados gags divertidos del film tienen lugar en las escenas donde ella está presente, como en la reunión matinal, la pelea con su hermano o la conversación con la taxista.

3/10
Belleza oculta

2016 | Collateral Beauty

Howard es un exitoso empresario publicista, que lanza un inspirador discurso a sus socios y también amigos, y al resto del personal, les invita a ver el amor, el tiempo y la muerte como partes integrantes de la vida, que deben ser bien acogidas. Dos años después no es el mismo hombre, está deprimido por la muerte de su hijita, y la empresa está a punto de irse al garete. In extremis, sus amigos piensa que deben probar que no está ya en sus cabales y tomar el control de la compañía. Para ello contratan a una detective que descubre que ha echado al correo tres cartas dirigidas al amor, el tiempo y la muerte. Suena a locura, sí, pero aún más loco sería si interacturara con 3 actores que representen esos conceptos, y que supuestamente acuden a él en respuesta a sus misivas. De modo que fichan los 3 amigos de Howard fichan a 3 actores de un teatro cercano, para hacer ese papel. El director de El diablo viste de Prada y Una pareja de tres, David Frankel, entrega de nuevo una agradable película, quizá un poco merengue, pero es su estilo, o se toma o se deja, y al fin y al cabo estamos ante un cuento navideño, actualización del de Dickens para el siglo XXI, tras otras revisiones, algunas magistrales como la de ¡Qué bello es vivir! de Frank Capra, por favor, fuera comparaciones, que ya sabemos que son odiosas, si acaso citemos Holiday y Love Actually, que estarían más en la línea tonal, por así decir. En tal sentido Nueva York iluminado para la fiestas luce como un estupendo árbol navideño. El caso es que los tres actores, con sus personales representaciones, vienen a ocupar el papel de los famosos fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras de Dickens, aunque en este caso el beneficiado no es sólo Howard, el gruñón, pues sus tres amigos y socios también afrontan crisis personales, uno está separado y su hija no quiere saber nada con él, otra se ha convertido en una solterona, y el tercero se está muriendo y no lo ha contado en casa. El guión de Allan Loeb funciona razonablemente, con la moraleja de la belleza colateral (mejor el título original que su traducción) que se puede encontrar acompañando al dolor y el sufrimiento. Y desde luego contar con un reparto de campanillas, que incluye a Will Smith, Kate Winslet, Edward Norton, Helen Mirren, Keira Knightley, Michael Peña y Naomie Harris, es un auténtico lujo.

6/10
Trumbo

2015 | Trumbo

Los años posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial. Dalton Trumbo es un guionista respetadísimo en Hollywood, casado y con tres hijos, que acaba de firmar un sustancioso contrato con uno de los grandes estudios. Aunque también es el blanco de la gacetillera del show business Hedda Hopper, que no deja de sembrar la duda sobre su posible comunismo, debido a su sensibilidad social y al apoyo de los derechos laborales en la industria del cine. En el contexto de la Guerra Fría, donde domina el miedo a la "amenaza roja", se forma el Comité de Actividades Antiamericanas, que investiga la infiltración de comunistas en Hollywood. Trumbo será llamado a declarar y al negarse a confirmar o desmentir su comunismo, amparándose en la Primera Enmieda, será condenado por desacato, el destino de los Diez de Hollywood, que les condena al ostracismo. Figurará en las "listas negras", pero Trumbo se las va a ingeniar para conseguir trabajo encubierto escribiendo películas, con inesperado éxito. El cine de Jay Roach se mueve en dos terrenos: las populares aunque algo tontorronas comedias de las sagas Austin Powers y Los padres de ella, y las más serias películas aunque partidistas películas basadas en hechos reales de la política americana reciente, Recuento y Game Change. En el caso que nos ocupa, Trumbo estaría más cerca del segundo tipo de películas, aunque con la indudable ventaja de que Roach ha madurado, el cineasta sabe entregar una película más equilibrada, quizá porque asume el discurso conciliador del propio protagonista cuando, en los 70, con su figura en creciente proceso de rehabilitación, recibió un premio del Gremio de Guionistas. Quizá a la película, que adapta la biografía de Bruce Cook, le falta un hervor, y no se evita cierto estereotipamiento, en las escenas familiares, con la arpía Hopper o en los momentos creativos en la bañera. También es un inconveniente que actores de presencia tan imponente en pantalla como Edward G. Robinson, John Wayne y Kirk Douglas, tengan que ser representados por intérpretes esforzados, pero que juegan claramente en una división muy inferior a la de sus personajes. Pero la cinta tiene a su favor un grandísimo actor, Bryan Cranston, que borda su papel, y que sostiene la película en todo momento, la película es su personal "viaje del héroe", y gracias a él en gran medida, y a la fuerza de los hechos históricos descritos, se trata de un viaje por una etapa de la historia del cine que merece la pena emprender.

6/10
La invitación

2015 | The Invitation

Hace unos años, Will sufrió la pérdida de su hijo, lo que motivó que su esposa, Eden, desapareciera sin avisar. Años más tarde trata de rehacer su vida con Kira, su novia, cuando reaparece Eden, que se ha unido a otro hombre, pero la invita a cenar en compañía de otros amigos, en la casa que antes compartieron. Durante la velada, Will sospecha que su ex ha cambiado de alguna manera, y que oculta algo. Como otras tantas promesas, Karyn Kusama destacó en el terreno del cine ‘indie’, con la interesante Girlfight, pero se le dio mal integrarse en el mainstream con Aeon Flux y Jennifer’s Body, ambas de gran potencia visual, pero lastradas por guiones de medio pelo. A la realizadora le viene bien regresar a las cintas de bajo presupuesto con La invitación, ganadora del Premio a la Mejor Película en el Festival de Cine de Sitges. Aunque resulta fácil adivinar adónde se dirige el film, la directora logra una enorme tensión ‘in crescendo’, y una ambientación enrarecida, elementos con los que logra angustiar al espectador. Si bien no se distancia mucho de los thrillers comerciales más intrascendentes, encierra ciertas críticas a la desorientación espiritual de una sociedad en la que algunos individuos, ante la muerte de un ser próximo, acaban agarrándose a cultos peligrosos y absurdos. Buen trabajo del actor protagonista, el poco conocido Logan Marshall-Green, rodeado de buenos secundarios, que con oficio hacen olvidar más o menos que sus personajes, sobre el papel, resultan un tanto planos. Por lo demás, el guión está bien compuesto, con diálogos bien trazados y detalles que van encajando poco a poco, y el montaje es tan sencillo como eficaz.

6/10
El becario

2015 | The Intern

Ben ha cumplido ya los 70 años. Pero no se conforma con su vida de viudo jubilado, de modo que se presenta a un programa de becarios senior impulsado por una exitosa empresa de venta de ropa on line, que tiene más de 200 empleados, la idea es que aporten su experiencia a los jóvenes trabajadores. Contra lo que podria pensarse, este tipo anticuado con maletín, que lleva chaqueta y corbata y que a duras penas sabe encender el ordenador, se va a convertir en faro luminoso, no sólo para sus compañeros becarios, sino para todo el personal, incluida la jefa y fundadora de la compañía, la hiperactiva Jules, casada y con una niña, buena persona pero que apenas tiene un segundo libre. Nancy Meyers, guionista, directora y productora, tiene un modelo de películas, comedias románticas que te hacen sentir bien, con tendencia acusada al "pastelón", no hay más repasar su filmografía, con títulos como The Holiday (Vacaciones) y No es tan fácil. Nada que objetar, ella da lo que promete, con su pequeña moraleja, ni más ni menos. En este caso Ben, interpretado casi sin esfuerzo por Robert De Niro, es un tipo encantador: humilde, a pesar de su amplio background profesional, no avasalla, él ayuda a todo el que se pone a tiro, a veces sin que lo note el interesado; es discreto, se lo piensa antes de hablar, y los consejos que ofrece son como un regalo. Quizá sea un personaje idealizado, caballero andante sin tacha, y en el que nos faltan algunos elementos que lo definan más, se nos dice que quería mucho a su mujer, y hemos de creerlo, aunque ninguna foto de ella, su hijo o sus nietos vemos en su apartamento. Quizá el principal problema del film es que suma y alarga varios elementos, y además no están apuntados desde el principio. Básicamente, con los primeros pasos de la trama, pensamos que vamos a ver lo que un veterano puede aportar a una empresa innovadora, y concretamente a su brillante jefa. Pero se nos apunta que en la empresa hay una masajista muy simpática, que podría salir con Ben. Y sobre todo, muy avanzada la película, se nos presenta una crisis familiar de Jules para la que no se nos ha preparado previsamente. E incluso puede haber espacio para el slapstick algo disparatado, con la misión comandada por Ben de irrumpir en casa de la madre de Jules para impedir que llegue a sus ojos un correo electrónico nada cariñoso que la hija ha mandado por error en un momento de ira. Sí, Meyers estira demasiado su historia, dos horas nada menos, e igual nos presenta a una niña encantadora, que nos lanza una broma poco elegante a lo Apatow. En fin, que su film es grato en líneas generales, también por Anne Hathaway, siempre encantadora, pero también hay que señalar que resulta irregular y hasta a ratos pesadita.

5/10
Espías

2015 | Spy

El agente con licencia para matar de la CIA Bradley Fine sale airoso de cualquier tipo de misión, por imposible que ésta sea. Pero tiene truco, pues la inteligente analista Susan Cooper le echa una mano desde la sala de control, avisándole de todo lo que tiene que hacer, enviándole fuego de apoyo desde un satélite, etc. Cuando eliminan a Fine, Susan tendrá que llevar a cabo el trabajo de campo a pesar de sus problemas de sobrepeso. Aunque ya era un rostro popular, sobre todo por algunas series televisivas (se recuerda su encantadora Sookie de Las chicas Gilmore), Melissa McCarthy se consagró tras lograr una candidatura al Oscar a la mejor secundaria por La boda de mi mejor amiga, que también compitió en la categoría de mejor guión. La actriz repitió con el artífice del film, Paul Feig, en Cuerpos especiales, que seguía los esquemas architípicos del cine policíaco, en clave de humor. En Espías la pareja no se ha calentado mucho la cabeza, pues repite la fórmula repasando los tópicos de los filmes de James Bond y similares. Desde luego, la comedia americana no está en su mejor momento, y Espías no se libra de seguir los patrones habituales, con groserías a mansalva, mucho gag escatológico y frases malsonantes. El guión, que a diferencia de los anteriores esta vez es obra del propio Feig, no es gran cosa y en su parodia del espionaje no llega ni a la suela de los zapatos de Kingsman. Servicio secreto, estrenada poco antes. Pero independientemente de la calidad de Espías, McCarthy logra hacer reír. No importa la situación a la que se enfrente, que siempre logra darle gracia a sus réplicas, y consigue empatizar con la platea. Está además bien secundada por Jude Law, como el héroe de acción perfecto, y un sorprendente Jason Statham, que a través de sus zafios diálogos demuestra una enorme capacidad para reírse de sí mismo. Ha funcionado tan bien en taquilla que parece que McCarthy y Feig tienen cuerda para rato. Nada más terminar el rodaje de este film, vuelven a la carga con la versión femenina de Los Cazafantasmas.

5/10
Nunca es tarde

2014 | Danny Collins

“Nunca es tarde”, (Danny Collins) nos cuenta como un veterano rockero, al que da vida Al Pacino, sigue viviendo una desenfrenada vida de músico, con drogas y una novia mucho más joven que él. El día de su 64 cumpleaños, su vida dará un giro de 360 grados cuando encuentre una carta escrita por un joven John Lennon, que le hará replantearse ciertos aspectos de su vida. En ese momento se dará cuenta que siempre hay una primera vez para una segunda oportunidad, iniciando un duro viaje lleno de emociones y sentimientos donde, el amor es lo único que importa. Inspirada en hechos reales la película cuenta con una estupenda banda sonora con música de John Lennon.

Infinitely Polar Bear

2014 | Infinitely Polar Bear

St. Vincent

2014 | St. Vincent

Al menos en apariencia, el maduro Vincent dista mucho de lo que se podría considerar un santo. Cascarrabias, adicto al alcohol, habitual apostador, también mantiene encuentros regulares con Daka, una prostituta embarazada. Pero su nueva vecina, la divorciada Maggie, debe trabajar muchas horas, por lo que no tiene más remedio que reclutarle para que cuide durante unas horas de su hijo Oliver... Parece que Theodore Melfi, productor y cortometrajista, tenía muy pensado su primer largo como realizador y guionista. Con St. Vincent presagia una interesante carrera, pues se trata de una pequeña comedia, sin muchas pretensiones, pero que da que pensar sobre la falta de modelos positivos a los que seguir, en un mundo actual donde muchos niños pertenecen a familias desestructuradas, no tienen cerca a sus progenitores por las exigencias laborales, e impera el cinismo, pues no está de moda reconocer los buenos sentimientos. También refleja St. Vincent el abandono general de los valores religiosos, a través del colegio de curas católico al que acude el protagonista, donde confluyen alumnos de todas las confesiones y también ateos, pero todos ellos unidos por una enorme desorientación y desconocimiento. Demuestra además el debutante Melfi talento para la puesta en escena, componiendo secuencias a veces próximas al surrealismo, pero siempre con cierta fuerza. Esto se mezcla con su habilidad para sortear el sentimentalismo en el que podía haber derivado St. Vincent, sobre todo en las partes referentes a la esposa del protagonista, o en el tramo final. Acierto absoluto con el reparto. El selectivo Bill Murray borda uno de esos personajes peculiares que tiende siempre a escoger. El otro gran protagonista es el niño, el expresivo Jaeden Lieberther, que debutaba con St. Vincent, pero que ya ha sido reclutado por Cameron Crowe para su siguiente trabajo. En roles secundarios brillan Melissa McCarthy –en un personaje con un fuerte componente dramático distinto a los que suele interpretar– y Naomi Watts –que exhibe un impecable acento ruso en su rol de 'stripper'–. También convence el habitual secundario irlandés Chris O'Dowd (que ya trabajó con McCarthy en La boda de mi mejor amiga), como sacerdote que mantiene el optimismo a pesar de la situacion, y que sabe despertar a sus alumnos el interés por los santos.

7/10
Somos los Miller

2013 | We're the Millers

Los especialistas en comedia Jason Sudeikis y Jennifer Aniston vuelven a coincidir tras Cómo acabar con tu jefe, muy representativa de la clase de películas ligeras y alocadas que ambos suelen protagonizar. Somos los Miller tiene poco que ver con la española Familia, de Fernando León de Aranoa, a cuyo planteamiento recuerda lejanamente. En Somos los Miller David Burke (Sudeikis) es un traficante de medio pelo que para saldar una deuda con un capo de la droga acepta transportar un importante alijo desde México. Como cobertura, contrata a una stripper (Aniston), a una punk callejera (Emma Roberts) y a su joven amigo Kenny (Will Poulter), para que se hagan pasar por su mujer y sus dos hijos, con la esperanza de aparentar ser una familia normal. Este tipo de productos de pocas miras pueden tener un pase si al menos el desarrollo funciona, y cuenta con un par de gags inspirados. Pero no es ni de lejos el caso de Somos los Miller, filmada sin mucha convicción por Rawson Marshall Thurber, autor de Cuestión de pelotas, otra prescindible muestra del género que al menos tenía algo más de gracia. El guión de los especialistas en risas fáciles Bob Fisher y Steve Gaber (De boda en boda) y Sean Anders y John Morris (Jacuzzi al pasado) acusa una absoluta falta de inspiración a la hora de plantear alguna secuencia que funcione humorísticamente. Acaban recurriendo a la sal gruesa en busca de la risa fácil, con 'perlas' como la picadura de tarántula que sufre uno de los personajes en un lugar poco apropiado, o el momento en el que el prolífico secundario Luis Guzmán interpreta a un policía corrupto mexicano que pide a cambio de hacer la vista gorda una felación. Se nota que los protagonistas han escogido este proyecto para trabajar poco. Sudeikis sobreactúa en su línea de siempre, Aniston sale del paso con su encanto habitual pero sin que tenga ni una sola secuencia en la que haya debido esforzarse, y Emma Roberts resulta más o menos convincente a pesar de la poca entidad de su personaje. El film juega a dar la típica visión cínica de la familia para que a lo largo del metraje los personajes vayan dándose cuenta de la necesidad de tener a alguien al lado. Pero todo suena tan falso como mil veces visto. Lo mejor de Somos los Miller es una de las ridículas tomas falsas que se incluyen durante los títulos de crédito, en la que a Jennifer Aniston le recuerdan su pasado en Friends.

3/10
La vida secreta de Walter Mitty, de Ben Stiller

2013 | The Secret Life of Walter Mitty

Walter Mitty es lo que se dice un ratón de biblioteca o, mejor, un ratón de filmoteca. Lleva 16 años trabajando en la sección de negativos de la revista LIFE, en Nueva York. Mitty es un hombre solitario, al que le cuesta relacionarse, y que tiene extraños vacíos mentales en los que escapa de la realidad imaginando que es un héroe, alguien que realiza proezas increíbles. Pero no es un tipo raro, es bueno, de gran corazón. Últimamente Cheryl Melhoff, una chica nueva de la oficina le hace tilín y él intenta aproximarse a ella. Pero quizá no tenga tiempo, porque se anuncia que LIFE pasará inminentemente a ser una revista exclusivamente on line, lo que acarreará múltiples despidos. Para la última portada impresa se requiere una fotografía para el recuerdo, que será obra del legendario reportero Sean O'Connell. Los problemas para Mitty llegarán cuando no encuentre el negativo. Aunque no se trate de la octava maravilla del mundo La vida secreta de Walter Mitty es, seguramente y con diferencia, la mejor película de Ben Stiller, muy superior a la mayoría de su filmografía. Resulta divertida y entrañable a un tiempo y no se queda en mero envoltorio sino que aporta ideas valiosas y a la vez no deja de ser en ningún momento muy original. Es una película que cae bien, vaya, con un tono capriano, de fábula optimista. Basada en un relato corto de James Thurber, se trata pues de un remake del film de idéntico título protagonizado en 1947 por Danny Kaye. Sin embargo, aunque mantiene la esencia de la historia, el guión de Steve Conrad (En busca de la felicidad) la renueva por completo y Ben Stiller se luce al dirigirla, le insufla de una modernidad que le sienta de perlas. La clave del éxito es quizá el equilibrio del conjunto, tanto del argumento como de los personajes, tanto del humor como del drama. No hay asomo del histrionismo típico de otras películas de Stiller. Su personaje de Walter Mitty es aquí muy real, nada exagerado y es fácil que el urbanita de pro se identifique vívamente con él, con su trabajo oscuro de oficina, tan importante y a la vez tan invisible, con sus torpes intentos de acercarse a la chica que le gusta, y sobre todo con sus tronchantes momentos de evasión, a veces alocados en su afán de protagonismo aventurero, y otras veces simples proyecciones de lo que realmente querría hacer, pero que la prudencia o las buenas maneras le impiden convertir en realidad. La vida misma. Por supuesto, en toda la película subyace de fondo la conocida idea de que la vida está para vivirla, no para contarla. Algo que está maravillosamente intrincado en la trama gracias al lema de la revista LIFE, varias veces mentado. Visualmente la película está muy cuidada, y Ben Stiller se esmera en su intento de transmitir belleza y colorido, especialmente en las preciosas localizaciones de Groenlandia, Islandia o el Himalaya. También hace un uso muy eficaz de los efectos de cámara en las ensoñaciones o en las imágenes al “ralenti”, al compás de la suave banda sonora de Theodore Shapiro. Funcionan muy bien los diálogos entre Mitty y Cheryl (dulce, muy dulce, la otras veces alocada Kristen Wiig), mientras que resultan menos conseguidas las escenas familiares con la madre (Shirley MacLaine). Donde quizá la trama puede chirriar más es en la relación entre el mítico fotógrafo Sean O'Connell (Sean Penn en plan filosófico) y el propio Mitty, que puede resultar irreal y relamida. Algo similar ocurre con ese desenlace tan explícito, aunque sea un precioso (y seguramente necesario) cumplido a las personas grises, a los trabajadores que están al otro lado de la valla, de las cortinas, para que los triunfadores se luzcan en todo su esplendor y se lleven los honores. En este sentido, sí funciona, con cierta nostalgia, el homenaje que se hace del periodismo de antes, el que hacía LIFE y tantas otras publicaciones, donde las fotografías contaban historias, donde no había trampa ni cartón (ni photoshop), donde el periodista tenía y podía ser auténtico. Donde no existía Internet.

6/10
Un talento increíble

2013 | One Chance

Recreación de la historia real de Paul Potts, que trabajaba en una tienda de día y por la tarde hacía sus pinitos como cantante de ópera. Hasta que participó en 2007 en el concurso televisivo Britain's Got Talent y dejó deslumbrado al público y al jurado con su impresionante voz. A pesar del eficaz reparto, habitual de películas musicales –a James Corden lo hemos visto en Begin Again y a Julie Walters en Billy Elliot–, y del indudable interés humano al tratarse de una inspiradora historia verídica, se trata de un film demasiado convencional, con pocas sorpresas.

5/10
¡Piratas!

2012 | The Pirates! Band of Misfits

Pese a la indiscutible calidad de sus largometrajes, la productora británica Aarmand, ahora asociada con Columbia Pictures, no acaba de conseguir la deseada repercusión en taquilla. Sólo Chicken Run. Evasión en la granja cumplió las expectativas, mientras que Ratónpolis, Wallace & Gromit: La maldición de las verduras y Arthur Christmas: Operación Regalo merecían mejores resultados de recaudación. Ahora, la compañía vuelve al abordaje de la taquilla con ¡Piratas!, adaptación de un libro de Gideon Defoe, que se ha encargado personalmente del guión adaptado. El Capitán Pirata (ése es su nombre) aspira a conquistar el premio al pirata del año, con ayuda de su desaliñada tripulación. Pero sus principales rivales se burlan de su falta de aptitudes para la piratería, de la ridícula recompensa que ofrecen por él (unos pocos doblones y un boli de regalo), y de su mascota, un loro extremadamente obeso. Pero tras un encuentro con el científico Charles Darwin, enamorado de la Reina Victoria, éste desvela que el animal en realidad es un ejemplar único de dodo, un ave que se creía extinta, lo que ofrece inesperadas perspectivas de acudir a Londres y hacerse con el galardón al descubrimiento científico del año. En ¡Piratas! Aarmand acierta al recuperar para el largometraje la especialidad de la casa, la técnica conocida como stop motion que le da un encantador aspecto artesanal a los dibujos. La animación es lo suficientemente dinámica e imaginativa, y sobre todo, adquiere valor al ser diferente en un mercado prácticamente monopolizado por las producciones digitales. Además el guión rebosa un tipo de humor muy británico opuesto al de los films familiares de Hollywood, sobre todo más irónico. Tiene como cabe esperar en un estreno de estas características su moraleja, en torno a la importancia de la amistad, que está por encima de los valores familiares y de lo que piensen los demás. Y aunque no se trata del film más memorable de Aarmand (el nivel estaba alto) se sigue con interés.

6/10
Game Change

2012 | Game Change

La historia de cómo John McCain, candidato presidencial republicano frente al demócrata Barack Obama, siguiendo el parecer de sus consejeros, que ven su victoria muy complicada, escoge como compañera de "ticket" a las elecciones a alguien inesperado: Sarah Palin, amantísima esposa y madre de cinco hijos, gobernadora del estado de Alaska, de gran tirón popular pero con muy escasa experiencia de lo que es la política en Washington, y no digamos ya en lides internacionales. El planteamiento es forzar un "cambio de juego", o "romper el saque", pero el tiro podría salir por la culata... Cuidada película para televisión, basada en hechos reales, y que ha ganado 3 Globos de Oro, para sus actores Julianne Moore y Ed Harris, magníficos, y como mejor miniserie o TV-movie. Lo cierto es que se sigue con gran interés, el ritmo es agilísimo. Pero a pesar de que se basa en parte de un libro que hay que suponer medianamente documentado, de Mark Halperin y John Heilemann -lo que tampoco está tan claro, pues críticos de medios tan poco sospechosos como el New York Times aseveraban que incluían muchos rumores y cotilleos sin confirmar-, no se deja de tener la sensación de un cierto simplismo: en lo que parece un modo irresponsable de seleccionar a la candidata a vicepresidenta, y al presentar a Palin como poco menos que una ignorante paleta de pueblo -casi sólo falta decir que ignora que la Tierra es redonda-; además se cae en la tentación ridiculizadora al presentar reiteradamente sus posiciones provida, su fe cristiana o sus altibajos emocionales; esto perjudica a la narración, porque no se entiende que alguien así encandile al público, como se ve en los dos momentos de gloria de la Convención y el debate de los candidatos a vicepresidente; de algún modo parece decirse que Palin comparte con Obama una magnífica imagen, pero que a diferencia de él, no está preparada para dirigir el rumbo de los Estados Unidos. Otro elemento repititivo es la imagen continua de los asesores desesperados por su candidata, con Woody Harrelson a la cabeza, alternando los caretos de "basta, me rindo", con los de "ánimo" más los de "esta tipo es una genio". Desde luego si el resultado de las elecciones de 2008 hubiera sido otro, esta película sería muy diferente. Parece que Jay Roach no puede dejar atrás su vena cómica de Austin Powers y Los padres de ella al abordar su film, y eso aunque ya hizo otra TV-movie de política electoral, Recuento, con el mismo guionista, Danny Strong.

5/10
Arthur

2011 | Arthur

Arthur, heredero de una gran fortuna empresarial gobernada por su madre, se comporta como un niño grande sin asumir responsabilidad alguna, hasta el punto de que sigue cuidando de él y sacándole de líos su vieja niñera: por si fuera poco, su vida de auténtico playboy que abusa del alcohol, llena de caprichos con mujeres y emociones fuertes, provoca con frecuencia titulares escandalosos en los periódicos. Como su madre no está dispuesta a consentir ni un exceso más, le plantea un ultimátum: deberá casarse con la responsable mujer de negocios Susan para así sentar la cabeza; en caso contrario, lo desheredará. Tal disyuntiva asoma justo cuando Arthur cree haber encontrado su verdadero amor en Naomi, un espíritu libre, sensible y sensato, una mujer atenta a las necesidades de los demás, empezando por las de su anciano progenitor. Fallido remake de Arthur, el soltero de oro. El film ochentero fue en su momento un fenómeno, pero la versión que entrega Jason Winer resulta un tanto rancia. Se le quiere dar un aire de cuento de hadas, deliciosa comedia romántica y tal, y al tiempo, hacer contenidas “gracietas” zafias, que no funcionan. Resulta curioso porque la intención es hacer algo a lo grande en lo que a esfuerzo de producción se refiere -la escena inicial con el protagonista enfundado en un traje de Batman y conduciendo el batmóvil, el pasaje de la Estación Central neoyorquina para usa y disfrute exclusivo de la pareja enamorada...- y la cosa se queda pequeñita, muy pequeñita. Russell Brand es uno de los cómicos de moda, pero aquí como protagonista no tiene gracia, quizá se siente encorsetado en su personaje. Tampoco parece sentirse cómoda Helen Mirren como niñera, en un personaje convertido en mujer, en la película original el papel era para el gran e impasible John Gielgud. En general los actores parecen un poco perdidos en una historia que se ha querido adaptar a los nuevos tiempos sin demasiado acierto.

3/10
El gran año

2011 | The Big Year

Todo el mundo busca algo, y Stu Preissler (Steve Martin), Brad Harris (Jack Black) y Kenny Bostick (Owen Wilson) están decididos no sólo a encontrar “su algo”, sino a ser los mejores en la tarea. Al igual que este intrépido trío dispuesto a trotar por el continente, casi todos nosotros soñamos con ser los primeros, tanto si se trata del mejor atleta, del autor de mayor venta o, tal vez, de ese artista acaparador de premios. Puede tratarse de cualquier cosa, pero en el terreno ideal debe ser algo que te apasione.

Diario de Greg

2010 | Diary of a Wimpy Kid

Greg es un preadolescente que trata de encontrar su sitio en el colegio, lo que no le resulta fácil pues está rodeado de matones, pardillos, acosadores, etc. Greg decide recoger sus peripecias para sobrevivir en el lugar en un diario. Allí aparecen todos los planes que no se puede perder. El problema es que Greg es un poco pardillo también y por mucho que vaya de rebelde, sus planes no suelen salir como esperaba. Película inspirada en las historietas y dibujos que durante años colgó en internet Jeff Kinney. El éxito fue abrumador, por lo que se empezaron a recopilar estas historias y ponerlas sobre papel en 2006. El resultado fue también excelente, de ahí que la adaptación cinematográfica no se hiciera esperar.

4/10
Te quiero, tío

2009 | I Love You, Man

Estamos ante una ligerísima comedia concebida para el lucimiento de Jason Segel, cómico famoso en Estados Unidos que protagonizó Paso de ti, y Paul Rudd, secundario de Lío embarazoso. Ambos son habituales de las películas producidas o dirigidas por Judd Apatow, que no participa en el film, aunque su influencia es bastante patente. Además, dirige un profesional muy en la línea de Apatow, John Hamburg, cuyo mayor logro hasta la fecha son los guiones de Zoolander y Los padres de ella. El punto de partida tiene cierta originalidad. Es un hecho que en casi todas las comedias románticas los protagonistas tienen buenos amigos, pero no han encontrado el amor. Sin embargo, al protagonista de este film, Peter Klaven (Paul Rudd), le ocurre todo lo contrario. Ha conquistado a la mujer de sus sueños, Zooey, pero se da cuenta de que no tiene ningún amigo masculino. Un día escucha por casualidad ciertos comentarios de las amigas de Zooey, que apuntan a que su futuro marido puede ser demasiado absorbente y pesado, al carecer de amistades. Entonces Peter se propone buscarse a un amiguete inseparable antes de la boda. Poco después, logra una gran conexión con Sydney (Jason Segel), un tipo que acude a ver una casa en venta, y que parece la amistad ideal. Algunos arranques groseros y ‘sucios’ están fuera de lugar –el protagonista vomita a un tipo en la cara– y estamos ante un producto predecible y poco esforzado. Sin embargo, subyace cierto elogio de la amistad sincera, y produce algunas carcajadas inevitables en ciertos momentos. El cameo de la banda de Rush gustará a los roqueros. Tiene además cierta gracia la presencia de Lou Ferrigno, el mítico intérprete de El increíble Hulk (1978), interpretándose a sí mismo, pues el protagonista tiene que vender su lujosa casa.

4/10
Año uno

2009 | Year One

Harold Ramis se ha quedado atrapado en Atrapado en el tiempo. Nunca ha logrado repetir la frescura de esa inspirada comedia, y por desgracia Año uno no es la excepción. Aquí además se ha asociado al clan de Judd Apatow –éste ejerce de productor–, lo que le adentra en el terreno de comedias para peterpanes con bromas zafias, y eso que se nota que Ramis ha tratado de contener, un poco, esa faceta de la función. La cosa arranca en tiempos prehistóricos, y no consiste en otra cosa que en encadenar chistes en torno a los relatos bíblicos del Antiguo Testamento: la fruta prohibida del árbol de la ciencia del bien y del mal, Caín y Abel, el sacrificio de Abraham, la circuncisión, Sodoma y Gomorra... Sirven de hilo conductor una pareja de héroes, Zed (Jack Black) y Oh (Michael Cera) que buscan rescatar a las damiselas de las que se han enamorado, y que han sido esclavizadas, al tiempo que Zed se cree un elegido de los dioses o así. El humor es un poco a lo Monty Python, irreverente pero sin pasarse demasiado, con la referencia de La vida de Brian. Ciertamente, hay algún gag gracioso, pero el balance resulta tedioso, con facilonas salidas groseras. Y desde luego, pretender que se trata de una película contra el fanatismo religioso, es poco menos que pedir peras al olmo; no, esto es una nadería, y punto.

2/10
¿Qué fue de los Morgan?

2009 | Did You Hear About the Morgans?

Tercera película como director de Marc Lawrence, que como las dos anteriores, Amor con preaviso y Tú la letra, yo la música, es una comedia romántica escrita también por él al servicio de Hugh Grant. Esta vez acompaña al actor nada menos que Sarah Jessica Parker, que ha rodado esta cinta entre Sexo en Nueva York. La película y su secuela. Ambos actores tienen papeles cortados a medida. Grant es Paul Morgan, un abogado neoyorquino a punto de divorciarse de su mujer, Meryl (Parker), una agente inmobiliaria de éxito. Aunque Paul está intentando que se reconcilien, a ella le cuesta perdonarle que le ha sido infiel. Cuando Paul logra algunos progresos, ambos se convierten en testigos de un asesinato. Perseguidos por el criminal, al final a la policía no le queda otro remedio que enviarles juntos bajo identidad falsa a un lugar lejano, concretamente a Ray, un pueblo pequeño de Wyoming. Allí, unos carteles advierten a la población de qué hacer si se encuentran con un oso. El tal Marc Lawrence no se ha calentado mucho la cabeza con el guión, pues se limita a desarrollar el típico esquema de “pez fuera del agua”, con pocas sorpresas. Mucho chiste del tipo “vamos a ordeñar vacas” y similares. Lo más curioso del caso es que Hugh Grant, haciendo de Hugh Grant, cortejando a Sarah Jessica Parker, que a su vez hace como era de esperar de Carrie Bradshaw, funciona, y eso que ambos sobreactúan un poco. Eso sí, están a punto de ser devorados por dos grandes secundarios, Sam Elliott y Mary Steenburgen (el sheriff del condado y su esposa), que si llegan a tener algún minuto más de papel se habrían convertido en los reyes de la función. Por lo demás, es un film optimista que realiza una pequeña apología de la unidad matrimonial, y que tiene algunos momentos divertidos.

5/10
Jennifer's Body

2009 | Jennifer's Body

La joven Needy está recluida en un centro penitenciario, y allí muestra un comportamiento increíblemente violento, se diría que no está en sus cabales. Todo tiene que ver con su vida en el pueblecito de La Tetera del Diablo, en la América profunda, que se nos muestra en flash-back. Allí estaba muy enamorada de su novio Chip, pero quien realmente la marcó es su amiga Jennifer, una chica 'cañón' y que va a lo suyo, con la que siempre está en el instituto y en todas partes. En cierta ocasión ambas acuden al concierto de una banda de ciudad que, misterios de la vida, le ha dado por actuar en el pueblo. Inesperadamente se va a producir un pavoroso incendio en el local. No sólo mueren varias personas, sino que Jennifer, que queda en estado de shock, va a tener a partir de entonces un comportamiento anormal y diabólico, de literal devoradora de hombres. Jennifer's Body es una peculiar muestra de cine de terror, que llama la atención por el equipo que está detrás, sin experiencia en el género. Se diría una especie de broma, del estilo de la que perpetró Quentin Tarantino con Death Proof. Dirige Karyn Kusama, conocida por su película sobre una boxeadora Girlfight, aunque también hizo la más fantástica Aeon Flux; y lo cierto es que demuestra fuerza visual. Produce Jason Reitman, el director de Gracias por fumar y Juno. Y está muy, muy presente, la huella de Diablo Cody, la guionista oscarizada de Juno, que de nuevo aborda el mundo adolescente con su punto de vista descarnado y algo 'destroyer'. En tal sentido se repite el recurso de una voz en off, la de Needy; y exhibe abundantes dosis de 'mala leche', véase el cachondeo con que se aborda el 'sexo seguro', la pasada de rosca de la chica hipersexy que representa Megan Fox, la ironía con que se tratan los 'buenos sentimientos' de la gente por los sucesivos muertos -incluido el concierto 'benéfico'-, o la mirada pasmada de quien no se entera de nada, madres o profesor. Pero el diagnóstico a modo de radiografía social es sin duda más superficial que el que se percibía en Juno.En el uso de las convenciones del género terrorífico, también hay algo de burla, lo absurdo del recurso al culto satánico, y las explicaciones en libros y manuales vienen a ser como rizar el rizo del cliché. La amistad entre las dos chicas -correctas Fox y Amanda Seyfried- recuerda a la que se pintaba en Ghost World, donde también aparecían dos jovencitas diferentes que estrechaban lazos.

5/10
Una pareja de tres

2008 | Marley & Me

Simpatiquísima película basada en el libro autobiográfico de John Grogan. La trama arranca con éste y Jennifer recién casados, ambos periodistas, que deciden mudarse a Florida, un clima cálido, dispuestos a ejercer allí su profesión. Ella tiene un puesto estupendo en un periódico, él logra por los pelos ocuparse de las noticias locales en otro diario. Aconsejado por su amigo Sebastian, que tiene el reporterismo en las venas, y es un ligón empedernido, John decide regalar a Jennifer un perro, con idea de dilatar el deseo expresado por ella de tener hijos. Y en efecto, se incorpora al hogar Marley, un perro tremendo, tremendo, que lo muerte todo y lo rompe todo, pero que se hace querer por el joven matrimonio. Además, es la ocasión de que John descubra su talento como columnista, tarea que su jefe le encarga de rebote, y que le sirve para pergeñar artículos sobre su vida doméstica, con Marley siempre muy presente, que enseguida se hacen tremendamente populares. El tiempo irá pasando, y formar una familia se convierte en prioridad. Llegará un hijo, y las cosas van a cambiar. Se hacen necesarios los sacrificios, la familia va creciendo y hay que renunciar a cosas para ejercer “el oficio más difícil del mundo” -así se dice en la película-, el de ser padre. David Frankel ya conectó con el público en El diablo viste de Prada. Aquí logra esa misma conexión, porque su historia es completamente universal, y se puede empatizar con ella. El cineasta, que maneja un sólido guión de Scott Frank y Don Roos, aborda la increíble aventura de formar una familia, mucho más arriesgada y apasionante que la vivida por Sebastian, enviado especial del New York Times en lugares en conflicto. Puede que John haya tenido que prescindir de un desarrollo profesional en esa línea, o que el compromiso de Jennifer de volcarse en el hogar tenga un precio alto, pero se insiste -y se apuntala bien- en la idea que se trata de una aventura tremendamente gratificante, porque se apoya en el sólido fundamento del amor y de la entrega. Contiene el film momentos muy divertidos, Owen Wilson y Jennifer Aniston bordan sus papeles, porque combinan el humor, con una buena caracterización de los momentos en que están desbordados. Y hay buenos secundarios, una inesperada Kathleen Turner, un eficaz Eric Dane y un estupendo Alan Arkin. Frankel maneja muy bien un vertiginoso pasaje en que encadena lo que sería un montón de divertidas columnas de John. Muchos dirán que la gran estrella de la película es Marley, el perro, y no les faltará razón, aunque en honor a la verdad hay que decir que parece que hasta 22 canes fueron usados para el papel. El caso es que el perro se convierte en un miembro más de la familia, y se hace querer, no es de esos chuchos insoportables que a veces se cuelan en las películas, y que sólo se dedican a hacer monerías. El afecto que padres e hijos cobran por Marley es comprensible y no resulta desmesurado, Frankel lo sabe mantener en los términos justos de quienes, en el caso de los padres, han pasado tantas cosas junto al animal. De los sacrificios a que obliga el compromiso familiar es muy representativo ese collar, regalo de John a Jennifer, que se traga Marley. La posterior espera y desmenuzamiento de los excrementos con una manguera, es una adecuada metáfora de cómo, las cosas que merecen la pena, exigen pasar por algunas tribulaciones.

6/10
Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!

2008 | Tropic Thunder

Aunque Ben Stiller se prodiga más como actor, y es sobre todo conocido por protagonizar comedias como Algo pasa con Mary, lo cierto es que ya tiene cuatro películas como director. Empezó con la comedia dramática Reality Bites (Bocados de realidad), un intento serio de describir a la juventud del momento. Pero después dio un giro hacia la comedia alocada, que es el género donde realmente se siente a gusto, con Un loco a domicilio –el mayor fracaso de Jim Carrey–, y Zoolander, corrosiva crítica al mundillo de los modelos. Continúa esta línea ácida en esta cinta metacinematográfica, que sitúa en su punto de mira al Hollywood actual. Damien Cockburn –director británico en alza– se enfrenta a la complicada tarea de dirigir una costosa producción bélica que se rueda en una selva del sudeste asiático. La cinta reúne a cuatro grandes estrellas: Tugg Speedman –especialista en cine de acción, de capa caída–, Jeff Pornoy –protagonista de comedias simplonas y soeces muy populares, en las que interpreta todos los papeles, al estilo de Eddie Murphy–, Alpa Chino –un cantante de hip-hop– y el camaleónico actor teatral multipremiado Kirk Lazarus, que en su afán por preparar meticulosamente todos los papeles que interpreta, no dudará en someterse a una operación para cambiar el color de su piel, porque tiene que interpretar a un negro. El rodaje está a punto de irse al traste, porque el director se muestra incapaz de controlar a los protagonistas, que con sus poses de ‘divos’ se han vuelto insoportables. El productor de la cinta amenaza con cancelar el rodaje. Ante esta situación extrema, el veterano militar Four Leaf Tayback, asesor de la cinta porque se basa en sus experiencias en combate, recomienda al director que lo mejor que puede hacer es abandonar a los actores en una zona inhóspita de la jungla, para que se preocupen únicamente por sobrevivir, y grabarles, para luego montar la película a partir de vivencias reales. Hay algún que otro momento divertido, la idea inicial tiene su gracia, y el film cuenta con buenos actores, de enorme potencial cómico. Se luce especialmente Robert Downey Jr., en un personaje que parodia a grandes actores como Daniel Day-Lewis o Robert De Niro, capaces de grandes sacrificios por convertirse en los personajes que interpretan. Especialmente chocante resulta el papel de Tom Cruise, como productor calvo y obeso, estilo Torrente, radicalmente opuesto a su imagen habitual. También tiene su interés, algún apunte sobre la auténtica naturaleza de los actores, llenos de miedos, y necesitados constantemente de aprobación. Sin embargo, la idea inicial pierde fuelle enseguida. En cuanto los actores están en mitad de la jungla y se enfrentan con unos peligrosos narcotraficantes, la acción apenas avanza. No se sabe muy bien si les están grabando o no, se supone que con cámaras ocultas (¿ocultas por todos los rincones de la selva?). Sus supuestas críticas a Hollywood son de corto alcance, y quedan bastante diluidas por su constante recurso al humor soez –a veces macabro–, que se supone se denuncia. Ben Stiller apenas se molesta en disimular su interés por acaparar los momentos graciosos, y por contra desaprovecha a Jack Black, que como cómico no tiene precio, y que aquí ofrece constantemente la sensación de que daba para mucho más. Tampoco se le saca jugo a los numerosos rostros conocidos que se han prestado a hacer cameos muy poco graciosos. Ciertamente, la aparición de Tobey Maguire, haciendo de sí mismo tiene su gracia, pero resultan bastante ‘sosas’ las apariciones estelares de Mickey Rooney, Alicia Silverstone, Jennifer Love Hewitt, Jon Voight o Jason Bateman. Los planos de Matthew McConaughey se podrían suprimir y no ocurriría nada.

4/10
Semi-profesional. Un equipo de pelotas

2008 | Semi-Pro

Los Flint Tropics son equipo semiprofesional que compite en una liga. Una mala racha económica hace tambalearse al equipo, que corre el riesgo de desaparecer. Esto es algo que preocupa muchísimo a sus jugadores que harán lo que sea con tal de que el equipo no se disuelva. Inspirada en hechos reales, esta comedia vuelve a mostrar la cara más exagerada y sobreactuada de Will Ferrell. Aunque esta historia se desarrolla en los años setenta, puede considerarse más de lo mismo en cuanto a comedia simple y algo zafia.

4/10
Los misterios de Pittsburgh

2008 | The Mysteries of Pittsburgh

Art (Jon Foster), hijo de un gángster, lleva una vida tristona al cobijo de su padre, aunque la realción entre ellos dista de ser cordial. Después de licenciarse en economía, le esperan tres meses de verano en que tendrá que demostrar sus conocimientos en una prueba final para hacer carrera. Sin embargo, durante una noche, Art conocerá a Jane (Sienna Miller) una chica que le hará tilín enseguida. También entrará en contacto con Cleveland (Peter Sarsgaard), el desenfadado novio de Jane, de modo que el trío pasará un verano que cambiará para siempre sus vidas. El hándicap de este film es que no se sabe muy bien el sentido de lo que cuenta, adónde quiere ir a parar. Narra las peculiares relaciones entre los tres protagonistas –con perspectiva gay incluida, como suele ocurrir con las novelas de Michael Chabon– para ofrecer el retrato de unas vidas vacías y poco atractivas, en la linde de la criminalidad y el "underground", en camino de una supuesta búsqueda de sí mismos. Hay muy poco a lo que asirse en la historia, y es una lástima, porque el reparto es bueno, con una esplendorosa Sienna Miller, actriz que, por lo demás, suele trabajar en películas decepcionantes.

4/10
Patinazo a la gloria

2007 | Blades of Glory

Comedia loca, de bajos vuelos y humor tontorrón, sobre dos patinadores artísticos que por cosas de la vida acaban formando la primera pareja masculina de patinaje sobre hielo. Y es que tres años antes, durante los Campeonatos Mundiales, su rivalidad echó por tierra sus buenos modales y acabaron enzarzados en una pelea. Debido a tal incidente fueron desposeídos de su medalla de oro compartida e invitados a abandonar la alta competición. Para su debut en el largometraje, Josh Gordon ha contado con un valor seguro en Will Ferrell, posiblemente uno de los mejores comediantes de Hollywood, aunque algunos no le soporten. Le acompaña el pazguato Jon Heder, a quien vimos hacer lo propio en la basurilla Cuestión de pelotas, comedia deportiva protagonizada por Ben Stiller, quien ejerce como productor en este film.

4/10
Cuestión de pelotas (Mr. Woodcock)

2007 | Mr. Woodcock

Seann William Scott saltó a la fama por la saga de American Pie, marcada por el constante recurso al humor zafio. No es de extrañar que le hayan puesto como protagonista de este film, muy en esa línea, aunque resulta mucho más extraña la presencia de sus dos ilustres compañeros de reparto, nada menos que Billy Bob Thornton y Susan Sarandon. Esta vez, Scott interpreta a John Farley, que fue un niño obeso, maltratado por el señor Woodcock, el sádico profesor de educación física que le humillaba continuamente. Con el paso del tiempo, Farley logró recuperar la autoestima. Su experiencia al superar los malos recuerdos del pasado dio lugar a un libro de autoayuda que le ha convertido en un autor de éxito. Pero cuando vuelve a su ciudad natal, descubre que su madre, que se quedó viuda hace tiempo, ha iniciado una relación con el señor Woodcock, que volverá a denigrarle como antaño. El prometedor punto de partida podría haber dado lugar a situaciones divertidas, que propiciasen algún ligero apunte sobre la superación personal y la capacidad de perdonar. Pero el debutante Craig Gillespie no puede superar los defectos de un guión que pretende hacer reír a base de chistes muy simplones, casi siempre en torno al sexo.

3/10
Dick y Jane: ladrones de risa

2006 | Fun With Dick And Jane

A primera vista, se diría que a Dick y Jane Harper no les pueden ir mejor las cosas. Felizmente casados, con un hijito adorable, él tiene un puesto ejecutivo en la importante empresa Globodyne, pues acaba de ser promocionado como vicepresidente de la compañía. Es la ocasión de que Jane deje de trabajar y se dedique con más tiempo a cuidar a la familia, y su estupendo hogar. Pero de la noche a la mañana Globodyne ‘pincha’. La empresa entra en bancarrota, los grandes jefes se han preparado sus ‘fondos de reptiles’, y el caso es que Dick se encuentra con una mano delante y otra detrás. Los Harper vivirán primero de los ahorros, y luego venderán sus propiedades, y tendrán que aceptar trabajos poco menos que indignos. La situación se vuelve tan precaria, que al fin deciden convertirse en auténticos ladrones: no al modo de sus jefes, sino disfrazados y asaltando bancos. Divertida comedia, que actualiza el viejo film de 1977 Roba sin mirar a quién, con Jim Carrey y Téa Leoni sustituyendo a los originales George Segal y Jane Fonda. Con un marco contemporáneo de escándalo al estilo del caso Enron, el film contiene un buen puñado de gags sencillamente hilarantes, a cuento de esta sociedad ‘de plástico’ que nos hemos construido, donde la felicidad se identifica con la posesión de bienes, y no con el esfuerzo de ser mejores personas. Bromas en torno a la idea de guardar las apariencias, o a la torpeza con que abordan su carrera criminal (un poco al estilo de Granujas de medio pelo, de Woody Allen), las borda la pareja protagonista. De Carrey es bien conocido su talento para la comedia, mientras que Leoni continúa exhibiendo la gracia mostrada en Flirteando con el desastre y Un final made in Hollywood.

5/10
Tú, yo y ahora... Dupree

2006 | You, Me and Dupree

Comedieta de enredo, entretejida alrededor del típico personaje gorrón. Owen Wilson da vida al típico solterón inmaduro, rey de todas las fiestas, cuya presencia puede ser agradable a la hora de animar una reunión... y punto. Lo experimentan los Peterson, recién casados, que aceptan en su casa a Dupree un par de días, que se alargan y se alargan… El film de los desconocidos hermanos Russo combina los momentos inspirados con la gracias fáciles en el resbaladizo terreno de lo zafio. Tiene la fortuna de contar con un plantel de actores dotados para la comedia, que ayudan a salvar los pasajes cuando la cosa decae.

4/10
Idiocracia

2006 | Idiocracy

Joe Bauers, un tipo normal y corriente que trabaja como bibliotecario, y Rita, una prostituta, son elegidos para un experimento militar, que consiste en someterse a hibernación. Sin embargo, nadie se ocupa de descongelarlos, hasta que despiertan por accidente cinco siglos después. El mundo ha cambiado y la humanidad se ha vuelto idiota, por lo que Joe es el tipo más inteligente del planeta.Mike Hudge, creador de Beavis y Butt-Head, dirige una comedia negra, que parece formada por gags independientes. La trama es una excusa para criticar aspectos de la sociedad actual como los programas absurdos en televisión.

4/10
El diablo viste de Prada

2006 | Devil's Wear Prada

El diablo viste de Prada se basa en una novela de Lauren Weisberger, una de esas obras de corto alcance, pero graciosillas y frescas, al estilo de El diario de Bridget Jones o cualquier libro de Marian Keyes. Todas aquellas personas estresadas que lo leían, coinciden en que su propio trabajo es un juego de niños comparado con las misiones imposibles que debía llevar a cabo la protagonista para complacer a su jefa, la ‘diablo’ a que se alude en el título. Y es que el film narra las peripecias de Andrea Sachs, recién licenciada en periodismo, que llega a Nueva York dispuesta a trabajar en cualquier sitio que le sirva para escalar posiciones. Encuentra el trampolín adecuado en Runway, una revista de moda, como segunda asistenta de Miranda Priestly. Ésta, legendaria editora de la publicación, es capaz de hundir la carrera de cualquier diseñador con sus opiniones. Andrea nunca había oído hablar de ella, pues el mundo de la moda le trae sin cuidado y viste con ropa de saldo. En realidad, su sueño dorado es escribir en revistas de actualidad, lo que podría cumplirse, pues los medios de comunicación se rifan a aquellos que han trabajado con la exigente Miranda durante una temporada. Pero sobrevivir al menos un año no será fácil, pues cada día Miranda somete a Andrea a auténticos desafíos. Se podría acusar al film de David Frankel de que parte de un guión predecible. Además, se estanca hacia la mitad, momento a partir del cual la acción apenas avanza. Pero el director, forjado en series televisivas como Hermanos de sangre y Sexo en Nueva York, demuestra su solvencia. Además, cuenta con un buen reparto, en el que sobresale Meryl Streep, capaz de poner en todo momento el gesto justo. La diva interpreta a un personaje inhumano, que aún así llega a despertar compasión en un momento determinado de la trama.

6/10
Y entonces llegó ella

2004 | Along Came Polly

No debe de haber nada peor que pillar a tu mujer engañándote con otro durante... ¡tu propia luna de miel! Eso le sucede al pobre Reuben, un cuadriculado trabajador de una compañía de seguros que dedica sus horas a evaluar riesgos. Pero en su consiguiente estado de desolación coincide por casualidad con una antigua compañera de estudios que le hace tilín. Polly es divertida, risueña, confiada, sexy e imprevisible, aunque su visión de la vida es totalmente opuesta a la de él. Mientras que Reuben es una especie de 'hipocondriaco del futuro', que ha de tenerlo todo calculado y asegurado, ella ama los riesgos y la aventura, y vive absolutamente al día. John Hamburg, coguionista de Los padres de ella y Zoolander, debuta en la dirección con esta comedia ligera, cuyo mayor gancho es el reparto. Se nota que le ha cogido perfectamente la onda a Ben Stiller, quien aquí vuelve a ser el palurdo de buen corazón al que ya nos tiene acostumbrados. Salvo en algunas situaciones puntuales algo groseras, la película sigue el camino recto de las comedias románticas clásicas. Y hay algunos gags (la escena del baño con Alec Baldwin, el partido de baloncesto, la comida picante...) que son para enmarcar y arrancan sin compasión las mayores carcajadas.

5/10
Starsky & Hutch (2004)

2004 | Starsky & Hutch

David Starsky, un policía extrovertido que sigue el reglamento a rajatabla, investiga un violento homicidio. Para ello, el capitán Dobey le asigna un nuevo compañero, Ken Hutchinson, apodado Hutch, que parece su antítesis, pues se trata de un tipo retraído que prefiere seguir su instinto, aunque se tenga que saltar las normas. Huggy Beard, un chulito callejero que les hace de confidente, y dos animadoras, les ponen tras la pista del culpable, el narcotraficante Reese Feldman, que está poniendo en circulación un nuevo tipo de cocaína indetectable por la policía, por su parecido al azúcar. Contratados por su parecido físico con los protagonistas originales, Ben Stiller y Owen Wilson se llevan esta versión cinematográfica de la famosa serie policíaca de los 70 a su terreno, la comedia disparatada estilo Zoolander. Incluso han contado como director con un especialista en el género, Todd Philips, responsable de Road Trip, viaje de pirados y Aquellas juergas universitarias. Sin llegar al nivel de Los intocables de Elliot Ness y El fugitivo, también basadas en series, está por encima de grandes fiascos como Los vengadores o Wild, Wild West. No falta el ford rojo, modelo “Grand Tourino” con una raya blanca, característico de los personajes, y una divertida aparición estelar de David Soul y Paul Michael Glaser, los intérpretes originales. ¿Cómo es que no toman nota los cineastas españoles y versionan clásicos de nuestra tele como Curro Jiménez o Verano Azul?

4/10
El sueño de mi vida

2004 | 13 Going On 30

En esta vida hay muchas personas aquejadas de síndrome de Peter Pan, que se niegan a crecer y asumir sus responsabilidades. A Jenna Rink, una chavala de 13 años, le pasa todo lo contrario. Sus amigas se burlan de ella, es tímida, etc. Y cree que la cosa sería muy distinta si fuera una mujer hecha y derecha. Un poco de magia, producto de un deseo expresado el día de su cumpleaños, va a hacer realidad su sueño. Un buen día se despierta en un moderno apartamento, con un bien desarrollado cuerpo serrano, y con un tipo que se supone es su novio, o algo así, pululando por allí. Jenna va a descubrir que trabaja en una revista, y que se supone que es capaz de poner zancadillas a todo el mundo para triunfar en la vida. Así descubrirá que su inocencia infantil tiene más de un atractivo, mientras que los adultos fácilmente caen, víctimas de su cinismo y sus ambiciones. Big, en género femenino, Jennifer Garner sustituyendo a Tom Hanks. Algo de eso hay, aunque la idea de poner a un niño o un adolescente en el cuerpo de un adulto no es nueva, como probó la reciente Ponte en mi lugar. La pareja de guionistas Josh Goldsmith y Cathy Yuspa hacen variaciones sobre el conocido tema, y permiten así a la televisiva Garner (conocida sobre todo por su Sydney Bristow de la serie Alias) tener su primer papel protagonista en la gran pantalla, a la espera del inminente estreno de Elektra, donde retoma el papel de la superheroína que ya encarnó en Daredevil. Y demuestra que además de la acción, la comedia encaja bien con su aspecto risueño. Para los mitómanos de El Señor de los Anillos, decir que en este film pueden ver la auténtica cara de Gollum-Smeagol: Andy Serkis es el jefe de la protagonista.

5/10
Cuestión de pelotas

2004 | Dodgeball: A True Underdog Story

Peter LaFleur es un tipo bonachón que regenta un gimnasio de barrio venido a menos. El cutre local, que se cae a pedazos, es como una prolongación de sus clientes: una pandilla de perdedores más raros que un perro verde (un loco que se cree un pirata, dos escuchimizados bastante lelos, un gordo seboso y apocado, y un fanático de los deportes raros).  Y todos ellos tienen en común un grado de patosidad superlativo… En el extremo opuesto del negocio de LaFleur se encuentra Globo Gym, una especie de supertemplo para la gimnasia, que tiene todas las tecnologías del momento para obtener un cuerpo 10. Su jefe, el ególatra White Goodman, quiere hacerse con el humilde gimnasio de LaFleur. Éste no tiene muchas posibilidades de poder mantenerlo, según descubre Kate Veatch, una guapa abogada enviada por el banco para ver el estado de las cuentas del gimnasio.  La única posibilidad es conseguir una gran suma de dinero y el plan que se le ocurre a la cuadrilla de LeFleur no es otro que participar en el campeonato internacional de Balón prisionero. Kate, que se ha quedado prendada de LaFleur, decidirá también echarles una mano. Y la van a necesitar. Una película sobre el balón prisionero sólo puede enfocarse desde el género de la comedia más disparatada, y si además se cuenta con un consumado experto en estas lides como Ben Stiller la cosa puede ser bastante divertida. Hay pelotazos tan absurdos como tronchantes, caretos de espanto a cámara lenta… y hasta una perorata del mismísimo Lance Armstrong sobre la superación que resulta de una comicidad ridícula. Sin grandes honduras la historia enseña hasta dónde puede llegar la absurdez en el cuidado de los musculitos, los rayos uva y todas esas pamplinas. Y los actores cumplen, aunque Ben Stiller destaca especialmente en un papel poco habitual, el del malo de la peli.

3/10
Aquellas juergas universitarias

2003 | Old School

Después de encontrar a su novia con un montón de tipos en la cama, Frank monta en la universidad un club, cuya finalidad principal es montar juergas a tutiplén. Protagoniza la gamberra cinta Luke Wilson.

3/10
Amor en el aire

2003 | View from the Top

Una comedieta que nunca llega a despegar del todo, a pesar de que la protagonista candidata a azafata de aviones es Gwyneth Paltrow. La actriz da vida a una chica de pueblo, que a pesar de no haber subido nunca a un avión, sueña con ser azafata. Dirige sin demasiada fortuna el brasileño Bruno Barreto.

4/10
El último golpe (2001)

2001 | Heist

Diálogo entre los personajes de Gene Hackman y Delroy Lindo. El primero, cuando recoge el cambio de una consumición, lo mira y comenta: “Esto es lo que hace girar al mundo”. “¿El qué?”, pregunta el otro. “El dinero”. “Algunos dicen que es el amor”. “Tienen razón también. Es el amor. El amor al dinero“. Este cínico intercambio de palabras da la medida de un argumento sobre la avaricia, tema omnipresente en la obra de David Mamet. De modo incisivo en sus obras teatrales, críticas con el capitalismo, como American Buffalo y Glengarry Glen Ross; con mayor aire de divertimento en Casa de juegos y, sobre todo, en La trama (1997). El último golpe presenta una trama ligera, en torno a una sofisticada banda de ladrones, acostumbrados a que sus robos sean perfectos. Pero el último no ha salido muy bien. Quizá es hora de que Joe, líder del grupo, se retire con su novia a un idílico paisaje caribeño. Pero, como no puede ser menos, antes deberá dar el golpe final al que alude el título. El director y guionista construye un guión con pliegues y repliegues sorprendentes, aunque acaba pecando de artificioso: el continuo juego de los engaños, perpetrado por unos personajes de escasa moralidad, obliga al espectador a establecer cierta complicidad, a entrar en un juego de las adivinanzas, que consiste en anticiparse al próximo truco del ilusionista Mamet. Fiel a su estilo, las frases y las consiguientes réplicas siguen siendo secas, ingeniosas, impactantes. El reparto, fantástico. Estamos ante un buen Mamet, aunque no sea el mejor Mamet.

6/10
No es otra estúpida película americana

2001 | Not Another Teen Movie

Asegura el título del film, que no se trata de “otra estúpida película americana”. Y es que la idea es hacer parodia de los típicos films de adolescentes descerebrados que tanto proliferan en la gran pantalla. El resultado es, lógicamente, igual de descerebrado. Y así tenemos un nutrido grupito de "teenagers" de instituto, guapitos, cómo no, obsesionados con el sexo y demás temas “trascendentes”.

2/10
State and Main

2000 | State and Main

Un pintoresco y perdido pueblecito de Nueva Inglaterra. La llegada de un equipo de cine revoluciona a los lugareños. Pretenden rodar allí un guión titulado "El viejo molino". Sólo hay un pequeño inconveniente: el molino del pueblo, descrito con pelos y señales en un folleto turístico, se quemó hace años. Es uno de los “detalles sin importancia” que el guionista tendrá que sacrificar para ver convertida su historia en celuloide. El prestigioso David Mamet (El caso Winslow, Casa de juegos) orquesta una divertida sátira de la frivolidad hollywoodiense: actores estrellas que se acuestan con menores, productores ‘huesos duros’, frágiles actrices que necesitan consuelo... Tipos humanos que ofrecen un fuerte contraste con la gente del pueblo, más sencilla y ‘de campo’. Mamet confiesa haber tomado como referencia las demoledoras comedias de Preston Sturges (Las tres noches de Eva, Los viajes de Sullivan). Y sabe conjugar el humor, con la sensible historia de amor entre el guionista y una chica del pueblo que regenta una librería, y que demuestra ser dueña de una enorme creatividad.

6/10
Girlfight

2000 | Girlfight

Diana Guzmán es una adolescente que vive en Brooklyn con Sandro, su difícil padre, y Tiny, su hermano. Un hecho casual le lleva al gimnasio donde Tiny recibe con desgana clases de boxeo. Lo de repartir estopa atrae su atención: puede ser una forma de descargar adrenalina y, quién sabe, quizá acabe gustándole. Héctor, un entrenador, acaba aceptándola entre sus pupilos. La guionista y directora Karyn Kusama resume su sencilla y eficaz película como “el clásico relato de un don nadie que acaba siendo alguien”. La prometedora Michelle Rodríguez compone un personaje que Kusama compara al Terry Malloy de La ley del silencio y al Tony Manero de Fiebre del sábado noche. Entre puñetazos y duros entrenamientos no falta la inevitable subtrama amorosa con otro aspirante a boxeador.

5/10
Príncipe de Central Park

2000 | Prince of Central Park

Un niño llamado JJ, abandona su hogar de acogida, en donde es maltratado, y sale en busca de su madre verdadera. Acampa en central Park y poco a poco se irá relacionando con algunas personas que también tienen muchas necesidades. Entretenida cinta dramática, con algún toque más movidito, que cuenta con un reparto sorprendente, encabezado por Kathleen Turner (El honor de los Prizzi). La película es una versión más reciente del telefilm de 1977 titulado El príncipe de Central Park, también basado en la novela de Evan Rhodes.

4/10
Dos torpes en apuros

1998 | Safe Men

Dos torpes cantantes de bareto son confundidos por un mafioso con unos célebres desvalijadores de cajas fuertes. Y bajo amenaza, les obliga a dar un golpe para él. La chapuza será inevitable. La película hila una serie de situaciones disparatadas, que en algunos momentos consiguen arrancar del espectador la ansiada carcajada.

3/10
Restaurant

1998 | Restaurant

Chris Calloway se un joven aspirante a dramaturgo, angustiado ante la posibilidad del fracaso. Acude a diario al bar restaurante J.T., donde coincide con otros artistas que luchan por abrirse camino. Chris acaba iniciando una relación con una camarera del bar, que sueña con triunfar como cantante. Antes de consagrarse con Las flores de Harrison y sobre todo con El pianista, Adrien Brody rodó este drama de un director de New Jersey, que describe personajes típicos de esta ciudad.

4/10
Hurricane Streets

1997 | Hurricane Streets

Historia de pandilleros adolescentes en el East Village de Nueva York. Marcus, de quince años, es el cabecilla de un grupo que se dedica a pequeños robos; vive con su abuela, pues su padre murió y su madre está en la cárcel. Morgan J. Freeman (no confundir con el actor Morgan Freeman) escribe, dirige y produce un impactante film, que se llevó varios premios en el Festival de Sundance.

5/10

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