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Biografía

Tim Blake Nelson

Tim Blake Nelson

56 años

Tim Blake Nelson

Nació el 11 de Mayo de 1964 en Tulsa, Oklahoma, EE.UU.
Filmografía
The Long Home

2019 | The Long Home

Cuestión de justicia

2019 | Just Mercy

Película basada en hechos reales, sigue al abogado activista de los derechos humanos Bryan Stevenson. Licenciado en Harvard y fundador de la Equal Justice Initiative, que buscaba dar asistencia legal a encarcelados sin recursos acusados de graves delitos, sobre todo afroamericanos como él, estableció su base de operaciones en Montgomery, ciudad del estado sureño de Alabama. El film coescrito y dirigido por Destin Cretton –un cineasta especialmente interesado por los temas de la integración social y la falta de oportunidades, tratados en las notables Las vidas de Grace y El castillo de cristal–, incide en los primeros pasos profesionales de Stevenson, cuando visita a varios presos que aguardan en el corredor de la muerte su ejecución. Llamará su atención de modo especial el caso de Walter McMillian, condenado a la pena capital en 1987 por el asesinato de una joven blanca: a pesar de las muchas pruebas que le situaban lejos del escenario del crimen, bastó para sentenciarle la dudosa declaración de un testigo con problemas con la justicia. Cretton maneja un sólido guion en el que ha participado su colaborador en El castillo de cristal Andrew Lanham, con quien también escribió el libreto de La cabaña. Destaca cómo se logra entregar una atinada descripción de la lucha sin cuartel por buscar justicia, aunque, como se recuerda en el vibrante alegato final, para lograrla hace falta también confiar en la misericordia y en contar con un poco de gracia. El fllm muestra cómo no faltan los obstáculos, sobre todo cuando dominan los prejuicios, también los raciales, y el afán de proteger la propia carrera por delante de cualquier otra consideración. Lo que genera falta de confianza en las víctimas –los inocentes erróneamente condenados, o culpables con serias taras mentales que no se han tenido en consideración–, que no creen que nadie quiera ayudarles. Estamos ante una narración de corte clásico, donde quizá se pueda criticar el recurso a situaciones muchas veces vistas en cine, como la clásica detención y registro abusivos por parte de la policía al conductor negro de un automóvil, o la cacerolada solidaria de los presos con el que está a punto de ser ejecutado. Pero Cretton sabe recrearlas con brillantez, y la narración se sigue con interés, al mismo tiempo que convence sin recursos facilones acerca del horror de matar a una persona, aunque sea aplicando la ley, o de lo fácilmente que se niega a alguien sin dinero una defensa digna de ese nombre. Los actores están muy bien, Michael B. Jordan da bien el tipo de "caballero sin espada" que se adentra en territorio hostil para ayudar a los demás, dándole bien la réplica Jamie Foxx como el condenado desconfiado que irá estableciendo una sólida relación con su abogado. Están muy bien seleccionados los secundarios. Merece aplauso Brie Larson por aceptar un papel poco lucido como abogada que colabora con Stevenson, y Tim Blake Nelson, evita caer en lo exagerado con su papel de preso con el rostro desfigurado.

6/10
The Report

2019 | The Report

Recién graduado en derecho en Harvard, el joven y ambicioso Daniel J. Jones tiene ante sí un futuro muy prometedor. Pronto pasa a formar parte del Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos. Y la senadora demócrata que preside ese comité, Dianne Feinstein, le encomienda que trabaja en un informe sobre las prácticas de interrogación y detención de sospechosos de terrorismo por parte de la CIA, que se adoptaron tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Serán años de trabajo, en que un pequeño equipo de personas debe revisar millones de documentos que podrían evidenciar que los servicios secretos estadounidenses acudieron a la tortura para sonsacar a los prisioneros, conculcando su dignidad y derechos más elementales. La postura de la Agencia consiste en señalar que esos métodos de interrogación mejorada habrían logrado información sustancial sobre atentados, y salvado muchas vidas, pero las conclusiones de Jones no corroboran esta idea. Scott Z. Burns, director y guionista al que le gustan las historias basadas en hechos reales, que cuestionan la pragmática y cínica idea de que “el fin justifica los medios” –suyos son los libretos de Efectos secundarios, sobre la industria farmacéutica, y The Laundromat. Dinero sucio, sobre la crisis financiera y los paraísos fiscales–, se mueve como pez en el agua con esta historia que describe minuciosamente la investigación de Jones, y los obstáculos con los que se encuentra, en la CIA, en la Casa Blanca con las administraciones de Bush y Obama, e incluso con su valedora Feinstein, que trata de hacerle ver que a veces hay que llegar a fórmulas de compromiso. También se recuerda varias veces que Jones puede convertirse en un nuevo Edward Snowden, considerado por muchos como un traidor, y que está reclamado por la justicia estadounidense, por filtrar información sobre el programa de vigilancia casi universal que realizaba la CIA. La narración es casi de estilo documental, de hecho nada llegamos a saber de la vida privada de Jones, interpretado por Adam Driver, ni de los otros personajes, más secundarios, ya sea la senadora a la que da vida Annette Bening, los directores y agentes de la CIA, o de los detenidos sometidos a tortura. El desafío del film es lograr que este enfoque no resulte tedioso, y en gran parte lo logra, aunque sea inevitable enterrar al espectador con abundantes datos que pueden serle de difícil digestión. La idea es no dejar duda acerca de la inmoralidad de la tortura, que se muestra con imágenes ciertamente desagradables, incluidas las ya tristemente célebres de ahogamiento simulado. Y mostrar las dificultades para lograr que la verdad salga a la luz, aunque resulte vergonzante; sin dejar de preguntarse si no hay aspectos sobre los que resulta un enfoque más prudente hacer borrón y cuenta nueva. El film tiene la honradez de señalar cómo los obstáculos para reconocer y publicar los errores provienen del campo demócrata y republicano, y deja un resquicio de esperanza recordando que el informe final contó con el respaldo de Feinstein y el republicano John McCain.

6/10
Timadoras compulsivas

2019 | The Hustle

En la Costa Azul, la sofisticada estafadora Josephine utiliza ingeniosas tácticas para desplumar a millonarios, en casinos u hoteles de alto standing, pero descubre que ha llegado a su territorio Penny, que usa trucos similares en bares de baja categoría, con vìctimas más humildes. Ambas se unirán para poner en marcha un plan con el que estafan a varios incautos haciéndose pasar por hermanas, pero acabarán enfrentadas en un duelo, a ver quién le saca los billetes a Thomas, un tipo que se ha forrado tras inventar una exitosa aplicación para móviles. Tercera versión de la amena Dos seductores (1964), de Ralph Levy, donde brillaban Marlon Brando y David Niven. Ya tuvo un remake, el inferior pero resultón Un par de seductores (1988), con Michael Caine y Steve Martin, dirigido por Frank Oz. Ésta se apunta a la moda de revisar viejos éxitos con protagonistas femeninas, en la línea de Cazafantasmas, y Ocean's 8, con toques feministas pensados para la era del MeToo, por ejemplo, en un momento del metraje el personaje de Anne Hathaway afirma que las mujeres son mejores timadoras, porque los hombres siempre las subestiman.  La cinta empieza bien, tiene gracia el segmento en el que le birlan un enorme anillo al personaje del siempre eficaz Dean Norris, inolvidable cuñado de Breaking Bad. Pero después el debutante como realizador de largometrajes Chris Addison no logra remontar un guión que hace aguas. Hathaway cumple con cierta profesionalidad, pero no realiza un trabajo memorable, mientras que Rebel Wilson está cómoda, como es habitual, en el terreno de la comedia, pero pese a su gracia natural no consigue que cuelen unos diálogos más bien sosos. Acaba siendo la peor de las tres versiones, lo que da pie a preguntarse de nuevo, ¿no sería mejor crear películas con personajes femeninos completamente nuevas en lugar de revisiones que dan lugar a la comparación?

4/10
Objetivo: Washington D.C.

2019 | Angel Has Fallen

Mike Banning no atraviesa su mejor momento de salud. Casado y con una hija pequeña, debería tomarse un respiro en su trabajo como agente de seguridad del presidente de los Estados Unidos, Allan Trumbull. Pero su sentido de responsabilidad le impide hacerlo. En esa situación, se convertirá en el primer sospechoso de un intento de asesinato del presidente, en el que muere todo el equipo de seguridad excepto él. Con Trumbull en coma y la nación en manos del vicepresidente Kirby, Banning deberá descubrir la verdad de la conspiración mientras es perseguido por las fuerzas del orden. Tercera entrega de las hazañas de Mike Banning, el mejor hombre sobre el terreno en el equipo de seguridad del presidente de los Estados Unidos, un papel que le va al pelo a Gerard Butler y gracias al cual ha conseguido hacerse un hueco entre los mejores actores de acción. Desde luego sigue funcionando en pantalla el personaje creado por Katrin Benedikt y Creighton Rothenberger, el ex militar cuya habilidad en el combate le hace salir airoso de las situaciones más inverosímiles y dejar un reguero de cadáveres a su espalda como si tal cosa. Obviamente, la trama de Objetivo: Washington es muy simple, pero las continuas escenas de acción –con drones, bombas, tiroteos, puñetazos, peleas a cuchillo, etc.– no dejan siquiera darse cuenta de ello, mientras el espectador se pregunta cómo diantres saldrá esta vez Banning del atolladero. El resultado es eminentemente entretenido, correctamente rodado por Ric Roman Waugh (El mensajero), aunque por su falta de novedad quizá no alcance el nivel de la primera entrega. De fondo, hay mención al peligro de ciertos gobernantes estadounidenses que demandan continuamente un estado de guerra, ‘modus vivendi’ que necesitan para sacar su propio beneficio. Entre el reparto, además de Butler destaca la presencia de un barbudo Nick Nolte –cuyo novedoso personaje aporta también un punto de humor– y de Piper Perabo, que sustituye a Radha Mitchell como esposa de Banning.

5/10
Watchmen

2019 | Watchmen | Serie TV

Un 2019 alternativo donde… ¡Robert Redford ha sido elegido presidente vitalicio de Estados Unidos! En Tulsa, numerosos agentes de policía fueron aniquilados por el grupo supremacista Séptimo de Kaballería, así que se han visto obligados a actuar enmascarados, y a llevar una doble vida, pues nadie puede sospechar en qué trabajan. Angela Abar finge que está al frente de una pastelería, y que lleva una vida normal con su marido Carl y su hija Topher, pero en realidad patrulla las calles bajo la identidad de Sister Night. Su rutina se complica cuando reaparecen los componentes del Séptimo de Kaballería, que parecían desarticulados, pero que en realidad sólo estaban reorganizándose. Damon Lindelof, uno de los creadores de Perdidos, está al frente de esta serie que continúa la trama del revolucionario cómic homónimo, creado por el dibujante Dave Gibbons y el guionista Alan Moore, que como en la adaptación al cine de 2009 ha rechazado aparecer en los títulos de crédito. El excéntrico británico no sólo se opone a la traslación de sus obras al terreno audiovisual –en este caso no puede oponerse porque los derechos pertenecen a la editorial DC– sino que además declara con sarcasmo que muy mal deben andar las cosas si tienen que estar ahora resucitando sus obras del pasado. En realidad, Lindeloff se aparta bastante del original en lo referente a la trama, pues sus protagonistas son en su gran mayoría distintos, y si se quitan algunas referencias –la aparición del doctor Manhattan, el personaje (Adrian Veidt) de Jeremy Irons, o que el psicópata Rorschach sea la inspiración de los malvados– casi podría haberse titulado de forma distinta. Se parece más en espíritu, por tratarse de una historia de superhéroes poco convencional, tratada con realismo, y por su voluntad de tratar temas sociales, pues radiografía una sociedad donde impera la violencia, y las guerrillas de los antisistema, y denuncia el racismo, en línea con las modas del momento tiene como protagonista a una mujer afroamericana que reparte leña. Queda difusa la línea entre el bien y el mal, pues los protagonistas torturan o toman decisiones moralmente dudosas. Moore se esfuerza porque sus personajes tengan más complejidad de lo habitual en la mayoría de comics, por lo que aquí se ha realizado un esfuerzo en ese sentido. Para ello, resulta clave la labor del reparto, encabezado por Regina King, que demuestra que el Oscar por El blues de Beale Street no fue fruto de la casualidad. La actriz está bien arropada por Don Johnson, Tim Blake Nelson y Louis Gossett Jr. entre otros, si bien al veterano Jeremy Irons le han asignado un rol un tanto exagerado; se espera que esto tenga un propósito en los sucesivos capítulos.

6/10
Monster

2018 | Monster

La balada de Buster Scruggs

2018 | The Ballad of Buster Scruggs

Revisitación del western a cargo de los hermanos Coen, después de su espléndido logro en Valor de ley, demuestra la maravillosa condición que poseen de contadores de historias, justamente reconocida en el Festival de Venecia con el premio al mejor guión. A modo de exquisitos trovadores, articulan una antología de relatos de frontera del lejano Oeste, dotándola de una perfecta unidad, lo que tiene un mérito enorme, porque se trata de narraciones muy diferentes, aunque compartan el tono de añoranza, elegíaco, donde también asoma el humor y la ironía. Con el recurso de un libro, cada historia viene precedida de una página ilustrada con una frase significativa, e igualmente se termina con la última página de ese capítulo, ello comenzando con "La balada de Buster Scruggs" que da título al film, que nos señala la importancia que van a tener en el conjunto, al modo de O Brother!, las canciones folclóricas populares y la música, donde resulta esencial el trabajo de su colaborador habitual Carter Burwell. Y así, el amplio lienzo de esos seis relatos recoge todo el catálogo imaginable de los elementos que configuran las típicas historias del Oeste, sin nunca transmitir la sensación de caer en lo manido: la llegada del forastero a la ciudad, el saloon, las partidas de póker, los duelos; los asaltos a los bancos, la justicia rápida en forma de linchamiento, los ataques de los indios, la conducción de ganado; los charlatanes y cómicos que entretienen a la gente; los buscadores de oro, la comunión con la naturaleza; la marcha al Oeste, las caravanas, los guías, los matrimonios concertados, la concesión de tierras a los colonos, las personas temerosas de Dios; los viajes en diligencia, los cazarrecompensas. Merece la pena entretenerse en entregar esta larga lista, porque lejos de lo que pudiera imaginarse, los Coen no se limitan a acumular las ideas citadas, sino a construir sólidas historias y a ponerlas en escena con insólita perfección. De la capacidad de riesgo de los hermanos cineastas da idea ya la primera historia, con el protagonista, Buster Scruggs interpretado por Tim Blake Nelson hablando y cantando al espectador con un ridículo traje blanco, y con la surrealista idea angelical que remata su peripecia. Pero es que igual optan por una seca violencia, que emocionan con una delicada y pragmática declaración de amor, o plantean el asesinato de un discapacitado con una increíble socarronería. Manejan además un reparto coral fantástico, donde citar a todos los implicados se antoja tarea imposible, por la injusticia que sufrirían los no nombrados. Aunque en muchos casos los minutos en pantalla sean escasos, las composiciones son perfectas.

8/10
La desaparición de Sidney Hall

2017 | Sidney Hall

Una película ambiciosa, quizá demasiado, está concebida a modo de puzzle para atrapar lo que ha sido la trayectoria de un escritor, Sidney Hall, cortado por un patrón al estilo J.D. Salinger. Para ello el film dirigido y coescrito por Shawn Christensen plantea tres líneas narrativas que va alternando: la de los orígenes, en que Sidney es un tímido estudiante de instituto, que escribe historias bizarras con elementos escabrosos que escandalizan a su profesora y aburren a sus compañeros; la más cercana al presente, que le muestra como vagabundo taciturno, que recorre librerías y bibliotecas quemando sus libros, que se han convertido en best-sellers; y la intermedia, en que es un autor consagrado, que firma sus novelas en las librerías. El guión de Christensen y Jason Dolan desconcierta durante la mayor parte del metraje, aunque es justo reconocer que al final todo acaba encajando razonablemente, para mostrar cómo las experiencias personales y familiares, más traumas y golpes de fortuna, son los elementos que configuran una trayectoria y una carrera. Logan Lerman encarna de modo razonable al protagonista, y su historia de amor con la también tímida Melody, la encantadora Elle Fanning, funciona en sus primeros tramos, pero luego su evolución se muestra de un modo un tanto irregular. La trama depara un par de sorpresas y fatalidades que no es cuestión de desvelar, pero que quizá resultan algo forzadas. Abundan en la idea de que los artistas deben sufrir reveses terribles para entregar sus grandes obras, lo que a veces no deja de ser un cliché.

5/10
Colossal

2016 | Colossal

La nueva película de Nacho Vigalondo, rodada en inglés, es un homenaje muy personal y diferente a las películas orientales de monstruos tipo Godzilla y demás familia, el hallazgo de guión, firmado también por Vigalondo, consiste en sugerir que entre las andanzas de inmensas criaturas y robots gigantescos y la realidad cotidiana existe una mayor conexión de la que solemos suponer. El film sigue a Gloria, una joven alcohólica y sin trabajo, cuya vida en Nueva York es un desastre, su novio Tim le deja, y ella se va a la desocupada casa de su infancia en una pequeña población. Allí se reencuentra con Oscar, compañero de pupitre tiempo atrás, que le ofrece trabajo en su bar. La llegada al lugar coincide con la asombrosa aparición de un gigantesco monstruo en el centro de Seúl, que de modo descontrolado echa abajo edificios provocando numerosas víctimas. La estupefacta Gloria descubre que ella es de algún modo responsable de ese lejano caos, que desea evitar a toda costa. Aunque la idea tiene su gracia, Vigalondo tiene dificultades en definir a los personajes y sus problemas, los problemas de pareja, el alcoholismo, traumas varios, son cuestiones que debían haberse trabajado mejor. Podríamos decir que Vigalondo tiene un problema antropológico, lo que puede sonar pedante al decirlo de una película sin grandísimas pretensiones, y que asume riesgos como combinar catastrofismo fantástico y drama, pero cualquier película gana mucho cuando se cuida la consistencia de la “fauna” humana que llena sus fotogramas. No basta la imaginación del punto de partida y la agradable presencia de actores como Anne Hathaway y Jason Sudeikis, lo que no quita para que sea una película notable.

6/10
La confirmación

2016 | The Confirmation

El pequeño Anthony se dispone a pasar el fin de semana con su padre Walt, un buen hombre con poca fortuna, pues tiene problemas con el alcohol, podría quedarse sin casa, y su trabajo de carpintero es precario. Dentro de una semana Anthony hará la primera comunión y recibirá la confirmación, motivo quizá por el que su madre y su nuevo marido hacen un retiro espiritual. Lo que debía ser un tiempo tranquilo y más o menos anodino, se convierte en toda una aventura, pues a Walt le roban la caja de herramientas con la que se gana la vida, y harán todo lo posible por recuperarla. Aunque el título y el punto de partida podrían hacer pensar que el film va a abordar las convicciones religiosas con cierta hondura, en realidad la cuestión de la confirmación se toca de modo ligero, apuntando a que esos temas hay que abordarlos en serio cuando uno se hace mayor, con la mente abierta. De modo que se convierte en poco más que la excusa para un par de bromas tontas, y sobre todo en símbolo de lo que va a suponer un fin de semana de maduración para padre e hijo, que aprenderán a conocerse mejor y a afianzar su relación. Un tema querido para el guionista y director de La confirmación, Bob Nelson, que firmó antes el libreto de Nebraska, que también abordaba una relación paternofilial, aunque en este caso entre un anciano con comienzo de demencia senil y su hijo adulto. En cualquier caso Nelson, que debuta como director, apunta maneras tras la cámara, lleva la historia con cierta soltura, con un telón de fondo de perdedores, gente vapuleada por la vida, con cierta buena intención, que lo hacen mejor o peor, de todo hay en la viña del Señor, podríamos decir. Hay buena química entre padre e hijo, intepretados por Clive Owen y Jaeden Lieberher; curiosamente este chaval estuvo en otra película, St. Vincent, también con elementos católicos, aunque allí con mayor entidad. Todo el reparto está bien muy bien escogido, incluidos la madre, el padrastro, algunos amigos del padre, los prestamistas, un colgado que les ayuda a buscar al ladrón...

5/10
Billy Lynn

2016 | Billy Lynn's Long Halftime Walk

La acción heroica de un soldado en una misión en la Guerra de Irak es filmada por casualidad por una cámara y se convierte en un héroe nacional en Estados Unidos. Se trata de Billy Lynn, un joven humilde que llegó a la guerra de rebote. Ahora, durante un permiso en su país, él y los pocos miembros de su pelotón son solicitados como reclamo comercial en un espectáculo que tiene lugar un enorme estadio de fútbol en Dallas, antes de la celebración de un partido. El taiwanés Ang Lee siempre ha sido un cineasta audaz, que intenta ofrecer películas visualmente novedosas (Tigre & Dragón, La vida de Pi) o explorar territorios difíciles e incluso controvertidos (Brokeback Mountain), terrenos en donde ha demostrado un gran talento o encontrado la esperada respuesta del público. Dentro de las películas peculiares del director podría encuadrarse Billy Lynn, adaptación de una novela de Ben Fountain, donde se habla de la frívola mentalidad ante la guerra por parte de la anestesiada y opulenta población estadounidense, con un planteamiento narrativo poco ortodoxo y que puede hacer difícil su disfrute. Mezcla de sátira y crítica social, el film ahonda a partes iguales en el antibelicismo y en el patriotismo, pero el guión del debutante Jean-Christophe Castelli supone sobre todo la denuncia la ligereza estadounidense e incluso el demencial oportunismo con que los poderosos celebran sus logros bélicos, lo que da lugar a una especie de circo mediático que es un monumento al mal gusto estético y a la estupidez mental. Está bien mostrado en este sentido el estupor de los protagonistas, soldados de élite, que se sienten absolutamente fuera de lugar en ese ambiente, como si fueran peleles sin albedrío manejados al antojo de un surrealista divertimento de dudoso gusto. Desde el punto de vista visual la dirección de Ang Lee es a ratos desconcertante. Con aire muy realista juega con los puntos de vista de la cámara y con movimientos agresivos nos meten en el tinglado como si estuviéramos dentro de un atronador show televisivo, al tiempo que inserta estudiadamente las escenas bélicas que han llevado al pelotón a convertirse en ser héroes de guerra. Logra así un contraste demoledor, modélico al mostrar el sinsentido de las masas. El problema de la atmósfera generada es que produce cierto rechazo y no ayuda del todo a introducirse anímicamente en los sentimientos de los soldados. Entre el reparto, aparte del poco expresivo protagonista, Joe Alwyn, destacan las apariciones de un desagradable Steve Martin como el multimillonario dueño del equipo de fútbol y la presencia de Vin Diesel como el mando militar en la Guerra de Irak.

5/10
4 Fantásticos

2015 | The Fantastic Four

Reed Richards, niño prodigio despreciado por su malvado profesor, logra crear un teletransportador con la ayuda de Ben, su mejor amigo. Al joven portento le ficha una gran empresa de desarrollo tecnológico. Allí, construye junto a otros tres genios una máquina capaz de viajar a una dimensión paralela llena de recursos energéticos que prometen salvar la tierra. El resto de la historia es de sobra conocida: accidente, superpoderes y salvar al mundo. Diez años después de su aparición en la gran pantalla, "Los 4 Fantásticos" de los comics Marvel se reinventan y vuelven a la cartelera. Esta vez lo hacen de la mano de Josh Trank, joven director que sorprendió con Chronicle y que se presentaba como ideal para relanzar una franquicia que entró con mal pie en Hollywood. Pero al contrario que en su ópera prima, donde el presupuesto se exprimió al máximo, esta cinta es un derroche sin sentido ni dirección. El gran problema del guión es la estructura del guión: la mayor parte del metraje es una introducción para un conflicto que se resuelve en apenas veinte minutos. Además, la película no encuentra su tono: ni es graciosa, ni seria. Tampoco tiene escenas de acción trepidantes. Seguro que algún problema de Trank con la productora tiene que ver, y mucho, en esta indefinición. Da la sensación de que lo que vemos en pantalla es el resultado de una lucha de egos que no satisface a nadie. El apartado visual de la película tampoco se salva: normal en su conjunto pero feo al final. Ni las escenas de acción ni el diseño del villano están a la altura de lo que se le exige al género de superhéroes. Menos mal que el reparto, joven y carismático, y el efectivo arranque de la cinta logran que Cuatro Fantásticos sólo sea un fiasco parcial. No es un completo desastre ni una verguënza, sólo una película que no funciona. Quizá por su falta de experiencia en grandes producciones, Trank, no ha sabido gestionar lo que tenía entre manos. Y es una pena. Disponía de un buen reparto y de la oportunidad de hacerse un nombre en la industria relanzando una saga muerta. No sabemos si este joven director conseguirá proyectos de calidad a partir de ahora, pero está claro que esta película siempre será un borrón en su carrera.

4/10
Anesthesia

2015 | Anesthesia

Deuda de honor

2014 | The Homesman

A Tommy Lee Jones director –que aquí también tiene protagonismo actoral– le gusta el western singular, que puede tener resonancias existenciales para sus coetáneos: lo demostró con su peculiar Los tres entierros de Melquíades Estrada, y vuelve a hacerlo con Deuda de honor, donde a primera vista lo más llamativo es el protagonismo femenino. Esto último tampoco es algo que él invente, pues filmes como Johnny Guitar, 40 pistolas, Valor de ley en sus dos versiones, o Caravana de mujeres contaban con mujeres fuertes en lo que es un género que se considera genuinamente masculino. Aquí el film sigue a la solterona Mary Bee Cuddy, que vive sola en un pueblo de Nebraska sacando adelante su granja como puede, se trata de una existencia dura, en la que le ayuda ser una persona de fe. Otras mujeres no llevan la vida en el salvaje oeste con tanta entereza como ella, hasta el punto de que tres, que han enviudado o sobrellevan otras desgracias familiares, han enloquecido. En una reunión en la iglesia, acuerdan conducirlas al este, donde podrán recibir la atención que requieren. Mary Bee asume el reto, y en la tarea le va a ayudar Briggs, un buscavidas al que salva de un linchamiento. Será un viaje largo e incómodo, donde chocan los caracteres de ambos, aunque de alguna manera cada uno aprende del otro, van convergiendo. Deuda de honor adapta una novela de Glendon Swarthout, y su visionado resulta algo incómodo, parece difícil empatizar con los dos personajes protagonistas y sus respectivos aires de superioridad, ella desde su rigidez moral, él desde su posición de hombre de mundo. Tommy Lee Jones carga las tintas en la paradójica postura de unos personajes que se muestran generosos en su innegable egocentrismo. En los duros pasajes que muestran la locura y las decisiones en que está en juego la vida de las personas, algunos muy violentos y desagradables, domina un existencialismo amargo y pesimista, una suerte de fatalismo desesperanzado cercano al absurdo. Aunque se logra cierto ritmo, también puede detectarse un cansinismo circular y reiterativo, variaciones sobre la misma idea, esto es lo que le toca al ser humano, viene a decirse. Aunque hay un puñado de actores conocidos en el film, la presencia de Meryl Streep y Hailee Steinfeld es anecdótica, los reyes de la función son el propio Lee Jones y Hilary Swank, que componen bien a sus personajes, dentro de la limitación con que están trazados.

5/10
Matar al mensajero

2014 | Kill the Messenger

Matar al mensajero reconstruye la historia real del periodista Gary Webb, ganador de dos premios Pulitzer. Adapta su libro "Dark Alliance", y el estudio sobre su trabajo de Nick Schou "Kill the Messenger: How The CIA’s Crack-Cocaine Controversy Destroyed Journalist Gary Webb", de donde ha salido el título del film. Matar al mensajero presenta a Webb cuando tras un trágico suceso se ha mudado con su familia a California, donde trabaja en el San Jose Mercury News, un diario relativamente pequeño. Pero la novia de un traficante de cocaína le proporciona un documento que vincula a la CIA con el contrabando de cocaína. Sus investigaciones posteriores sacarán a la luz que la administración estadounidense al menos miró hacia otro lado cuando los rebeldes nicaragüenses de la Contra impulsados por la propia CIA introducían droga en territorio estadounidense para financiar sus actividades. En una línea que recuerda más a sus logrados episodios de Homeland que a sus cintas 'indies' L.I.E. y El fin de la inocencia, el valioso realizador Michael Cuesta recupera el tono y el espíritu de los films setenteros sobre la prensa de Alan J. Pakula El último testigo y Todos los hombres del presidente. Aporta además una sutil defensa del periodismo de investigación en un tiempo en el que la crisis de los medios parece haber acabado con él por completo. Cuesta consigue una enorme intensidad a pesar de que la historia transcurre por caminos conocidos, y aprovecha el talento de los destacados secundarios con los que cuenta, como Tim Blake Nelson (abogado de un capo del crack), Oliver Platt (el redactor jefe), Andy García (un pez gordo mafioso 'encarcelado'), Michael Sheen (ideal para componer a un político), Ray Liotta (un oscuro confidente) y la española Paz Vega (la stripper que desencadena la trama). Pero sobre todo se lucen Jeremy Renner, en uno de sus mejores trabajos en la piel del protagonista, y Rosemarie DeWitt (su esposa, Sue). Matar al mensajero se compone de momentos destacables, como la conversación del personaje central con su hijo. Reivindica el papel del llamado Cuarto Poder en la sociedad democrática, al tiempo que explora la dificultad para ceñirse a la responsabilidad profesional, y mantener los deberes familiares, cuando se sufren grandes presiones y una campaña de descrédito.

7/10
Klondike

2014 | Klondike | Serie TV

Bill y Epstein son dos amigos que durante la fiebre del oro de Klondike se embarcan en la aventura de explorar el territorio canadiense de Yukón en busca de fortuna. En su travesía deberán enfrentarse a las duras condiciones meteorológicas del lugar.

Child of God

2013 | Child of God | Serie TV

Una aventura extraordinaria

2012 | Big Miracle

Barrow es una pequeña localidad de Alaska, situada en el punto más septentrional de Estados Unidos, en el Círculo Polar Ártico. Las temperaturas allí son extremadamente frías. El joven periodista Adam se encuentra en ese lugar perdido para realizar una serie de reportajes en la televisión local. Pero un día descubre una noticia que poco a poco se va adueñando de la opinión pública hasta llegar a ser una bomba mediática de repercusión internacional: tres ballenas grises han quedado atrapadas bajo el hielo. Sólo pueden respirar gracias a un agujero del tamaño de una pequeña piscina, el único lugar abierto en una extensión de 8 kilómetros. Si no les ayudan, las tres ballenas morirán por la congelación del agua... Muchas personas verán cómo esa noticia afecta a sus vidas: los autóctonos de la zona (los inupiat), una activista de Greenpeace ex novia de Adam, un magnate del petróleo, un alto mando militar, etc. Cuidada y amable película ecológica, plagada de buenos sentimientos y de personajes de buen corazón, cuyo guión está inspirado en los hechos reales que acaecieron en esa pequeña localidad de Alaska en 1988. Una aventura extraordinaria recoge bien cómo una pequeña noticia va adquiriendo cada vez más repercusión, hasta ir alcanzando un nivel mundial. A la vez, supone un ejemplo de la fuerza que en la actualidad ha alcanzado el llamado cuarto poder, los “mass media”, y del error que supone ignorar esa realidad, cuando muchas veces la situación requiere aunar esfuerzos por una causa común. Como telón de fondo se incide en el respeto por los pueblos de esas zonas del mundo, un lugar en donde también la llegada de la tecnología y la modernidad puede significar la desaparición paulatina de su cultura y sus tradiciones. Ken Kwapis dirige con oficio a un reparto que está bien elegido y cumple su cometido con solidez, aunque tampoco se exigen grandes alardes interpretativos. Si hay que destacar a alguien habría que nombrar al veterano Ted Danson y al expresivo chaval debutante Ahmaogak Sweeney.

5/10
Lincoln

2012 | Lincoln

Enero de 1865. Estados Unidos lleva cuatro años desangrándose en una terrible guerra civil después de que los estados del Sur proclamaran su secesión de la Unión. En ese tiempo el presidente Abraham Lincoln ha declarado la emancipación de los esclavos arrogándose poderes especiales en tiempos de guerra, y acaba de ser reelegido para ocupar de nuevo la Casa Blanca. La lucha fraticida podría estar llegando a su final, pues las autoridades del Sur desean negociar una paz honrosa; pero Lincoln tiene intención de lograr antes la votación en el Congreso de la décimotercera enmienda de la Constitución, que aboliría de una vez por todas la esclavitud; el desafío consiste no sólo en lograr los apoyos políticos necesarios –cuenta con los republicanos de su partido, pero debe ganar votos entre los demócratas–, sino en el dilema de posponer la polémica votación, para llegar a la paz cuanto antes, lo que dejaría sin resolver la cuestión esclavista. Formidable lección de historia a cargo de Steven Spielberg, que maneja en Lincoln un solidísimo guión de Tony Kushner, quien ya escribió para el director el libreto de Munich, y que aquí parte del libro de Doris Kearns Goodwin “Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln”. Sorprende la fuerza de una película muy discursiva, con numerosos personajes y abundante información histórica, sin apenas desahogos que amplíen el lienzo y que se considerarían muy razonables, ya sea a través de los campos de batalla, o de los discursos memorables de corte épico. A veces uno tiene la sensación de estar siendo testigo directo de la historia, pero una historia que es un drama muy íntimo y personal, sin concesiones a la lágrima fácil o la emoción impostada. Y sin embargo, oh, paradoja, hay espacio para la épica, pera la lágrima y para la emoción. Spielberg consigue que el ejercicio de la política parezca algo grande en Lincoln; no obvia que es necesario negociar, comprar voluntades, ejercer la persuasión de modo diferentes con personas diferentes. Aquello de que “la política es el arte de lo posible” se entiende en las concesiones que unos y otros deben hacer, la necesidad de tragarse el orgullo, pero también de intentar lo imposible para hacerlo posible. Y en medio de las decisiones de trascendencia histórica, donde están en juego los grandes conceptos, la igualdad entre los hombres que radica en su igual naturaleza otorgada por el Creador, blancos o negros, hombres o mujeres... se encuentra lo personal, la esposa amantísima pero con problemas mentales, el hijo que desea cumplir con su papel en la guerra y no limitarse a ser... el hijo de su padre. Probablemente nunca ha sido Spielberg mejor director de actores que en este film, donde nadie parece actuar, tan naturales son las interpretaciones de todo el reparto, empezando por ese prodigio de la naturaleza llamado Daniel Day-Lewis, transfigurado en Abraham Lincoln, con una modestia y humildad deslumbrantes. No hay villanos ni personajes caricaturescos, y están muy bien introducidos los personajes negros, su presencia no parece forzada. Resulta una maravilla la composición de los planos, la dirección artística, naturalista, se diría que se ha rodado con luz disponible, que nada está iluminado artificiosamente, en el Congreso, en la Casa Blanca, o en esos exteriores sucios, donde vemos la crudeza de la guerra, o el deambular de unos y otros. Películas como Lincoln, sencillamente, dignifican la profesión cinematográfica.

9/10
El gran año

2011 | The Big Year

Todo el mundo busca algo, y Stu Preissler (Steve Martin), Brad Harris (Jack Black) y Kenny Bostick (Owen Wilson) están decididos no sólo a encontrar “su algo”, sino a ser los mejores en la tarea. Al igual que este intrépido trío dispuesto a trotar por el continente, casi todos nosotros soñamos con ser los primeros, tanto si se trata del mejor atleta, del autor de mayor venta o, tal vez, de ese artista acaparador de premios. Puede tratarse de cualquier cosa, pero en el terreno ideal debe ser algo que te apasione.

Atraco por duplicado

2011 | Flypaper

Tripp Kennedy consigue llegar a una sucursal bancaria poco antes de la hora de cierre, para realizar una gestión. Ignora que casualmente dos bandas de atracadores han decidido atracar la oficina a la misma hora, por lo que se produce un tiroteo. Kennedy logra poner a salvo a Kaitlin, una cajera, mientras comprueba atónito que ambos grupos de criminales no saben qué harán a continuación. Aunque la premisa podría haber dado juego, fracasa el guión de Jon Lucas y Scott Moore, responsables de Resacón en Las Vegas, su secuela y El cambiazo. No logran ni sacarle humor a la situación, ni desarrollar los personajes, ni evitar estancarse tras los minutos iniciales. Ante esto, poco puede hacer el realizador Rob Minkoff –que paradójicamente ha tenido más éxito por el reestreno casi al mismo tiempo en 3 dimensiones de su película más conocida, El rey león–, que trata infructuosamente de darle ritmo a la historia. En cuanto al reparto, Patrick Dempsey cumple sin resultar memorable, a Ashley Judd le falta papel, y Tim Blake Nelson y Pruitt Taylor Vince resultan exageradísimos como dos criminales de poca monta, que desentonan frente a sus profesionales oponentes.

4/10
El profesor (Detachment)

2011 | Detachment

Henry Barthes es profesor sustituto, que va de instituto en instituto haciendo suplencias. Ahora acaba de llegar a uno especialmente conflictivo. De rostro permanentemente triste, se toma sin embargo muy en serio su trabajo de profesor de literatura con sus alumnos, su deseo es darles armas para enfrentarse a un mundo que inevitablemente les va a desilusionar igual que a él, pero en el que se puede vivir al menos con una cierta dignidad, dando amor y haciendo lo correcto. Además de las relaciones que establece en el instituto con alumnos y colegas, Henry tiene una vida fuera de las aulas donde le toca ocuparse de su abuelo senil, que fue quien le crió, y de Erica, una adolescente prostituta a la que ha rescatado de la calle. Y sin embargo, un ego tremendamente pesimista le cubre de una capa de impenetrabilidad, que impide un trato normal con sus semejantes. El inglés Tony Kaye deslumbró en 1998 con American History X, una singular historia de educación y racismo a cuento de la seducción del nazismo, pero luego casi se puede decir que desapareció del mapa, aunque hizo en 2006 un debatido documental sobre el aborto en Estados Unidos, Lake of Fire. Ahora vuelve con El profesor (Detachment), una magnífíca muestra de ese interesante subgénero dramático que es el cine del mundo de la educación, con un guión del desconocido debutante Carl Lund. De El profesor (Detachment) se puede decir que es de todo menos convencional. Tiene un magnífico protagonista, que permite a Adrien Brody hacer su mejor interpretación desde que ganara el Oscar con El pianista; y la selección de secundarios, algunos muy conocidos sobre todo en televisión, es perfecta. Su estructura narrativa es original, con la voz en off justa de Henry de lo que se dirían declaraciones para un documental, ciertas animaciones sobre una pizarra, planos brevísimos de la infancia del profesor que desvelan poco a poco su historia, y escenas sobre los otros profesores –la directora del colegio, la psicóloga, etc–, lo que junto a las escenas en clase, con el abuelo y con Erica, propician un rico mosaico que es paradójicamente realista, casi documental, pero también onírico y estilizado, artístico. Algo que hace de El profesor (Detachment) una película inolvidable es que pinta personas y sus problemas, y los reconoces, aquello desprende el buen aroma del verismo. Además hay sutileza en los planteamientos, por ejemplo a la hora de abordar el gran problema que tienen los profesores a la hora de formar a sus alumnos, que no es otro que el de la demasiado frecuente ausencia de colaboración por parte de las familias, cuando no simple torpedeamiento de sus esfuerzos por una equivocada decisión de ponerse de parte de sus hijos, sin más razonamientos.

7/10
Hojas de hierba

2009 | Leaves of Grass

Brady y Bill Kincaid son gemelos idénticos, pero sus personalidades no pueden ser más distintas. Brady vive en Little Dixie, un pueblo de Oklahoma, y se dedica a cultivar marihuana. Bill, por su parte, desapareció de allí diez años atrás y ha llegado a ser una eminencia universitaria en filosofía clásica. No quiere saber nada de su familia –hermano y madre–, a quienes considera unos colgados que arruinaron su juventud. Pero con una estratagema, Brady conseguirá que su hermano regrese. En realidad le necesita para llevar a cabo un plan radical para librarse de sus deudas. Cuarto largometraje tras las cámaras del actor Tim Blake Nelson, cuyo mejor papel hasta la fecha sea seguramente el del preso tarambana de O Brother! Aquí dirige y escribe una historia con sabor muy personal, ambientada en su estado natal –Oklahoma– y en la idiosincrasia de sus gentes, y enfrentando esa vida con el contraste “cultureta” de la Universidad de Brown, en donde a la sazón también se graduó el propio Nelson. Otros aspectos de su universo están presentes, como la inclusión de una subtrama judía –recordemos que Nelson dirigió La zona gris, amargo film sobre el holocausto–, con un eficaz e histriónico personaje interpretado con maestría por Richard Dreyfuss. Hojas de hierba –homenaje explícito a Walt Whitman– es una comedia dramática, con más drama que comedia, que habla de la vida provinciana y de desacuerdos familiares permanentes en el tiempo, a la par que suelta su granito de arena a favor del mundo de la marihuana y su cultivo. Personajes esperpénticos, matones, y otras vidas que pululan por ahí se dan cita en una historia en verdad leve, tragicómica, tejida de cotidianidad, con un argumento desconcertante, que no acaba de cuajar porque sencillamente parece arbitrario y no sabe muy bien a dónde dirigirse. Visual y narrativamente hablar de Hojas de hierba es, por lo demás, hablar del cine de los hermanos Coen, porque las situaciones y planos definitorios del film son puramente coenianos, con el surrealismo y exceso de películas como Sangre fácil o Fargo. Escenas como la entrevista con Rothbaum, la aparición del dentista o el ataque con ballesta son muestras de ello. En el plano actoral hay que destacar el doble esfuerzo Edward Norton al dar vida a los gemelos y la luminosidad de Keri Russell en los pocos momentos que la vemos en pantalla.

4/10
El increíble Hulk

2008 | The Incredible Hulk

Los responsables de Marvel, editorial que publica las aventuras de Hulk, no quedaron satisfechos con la adaptación al cine que hizo Ang Lee en 2003, porque recaudó menos que las películas sobre otros personajes de la casa, como Spider-man o X-Men. De ahí que hayan lavado completamente la cara a la franquicia, al colocar a otro director al frente del proyecto, y a un nuevo reparto encabezado por Edward Norton, que también figura acreditado como guionista. Norton retoma el personaje de Eric Bana, Bruce Banner, un científico que tras verse expuesto a una radiación de rayos gamma, cada vez que se enfurece se convierte en el monstruoso Hulk. Banner huye de los militares que le buscan, dirigidos por el general Thaddeus Ross, padre de su amada, Betty, de la que ha tenido que apartarse porque teme hacerla daño. En su periplo, ha llegado a Brasil, donde consigue un trabajo en una fábrica envasadora de bebidas, investiga en busca de una cura y recibe clases de autocontrol y relajación a través de ejercicios respiratorios. Por desgracia, Banner sufre un pinchazo en el dedo, y una gota de su sangre cae sobre una botella, causando estragos al tipo que lo consume. Esta pista llevará a Brasil al general Ross, que cuenta con la ayuda de Emil Blonsky, un despiadado soldado. Al contrario que a Ang Lee, al cineasta Louis Leterrier (Transporter, Danny the Dog) le tira más la acción que los conflictos dramáticos, y compone eficaces secuencias de enfrentamientos entre Hulk y sus perseguidores. Todo desemboca en el clímax final, en Nueva York, que no decepciona, con el protagonista enfrentándose a otra gigantesca criatura que causa todavía más destrucción que él. Parte además de un guión muy bien desarrollado, en el que se nota el toque de Edward Norton, una estrella con muy buen criterio, a juzgar por los filmes en los que se involucra, y que descontento con el montaje final, se ha negado a participar en la promoción. Muy posiblemente, Norton es el responsable de que se enfaticen las críticas a la falta de ética en las investigaciones científicas, de que la tragedia de su personaje esté muy bien desarrollada, y de que se le saque bastante jugo al trasfondo romántico. La historia de amor entre el monstruo y su prometida sigue las líneas del mito de 'La bella y la bestia' y de King Kong y da lugar a los momentos más emotivos. A los aficionados al cine les costará ver a Liv Tyler sin recordar a Arwen, su personaje en El Señor de los Anillos. Pero es una actriz competente que no desmerece frente al todoterreno Edward Norton. La pareja está rodeada de secundarios tan competentes como el veterano William Hurt (general Ross), Tim Roth (el soldado Blonsky) y Tim Blake Nelson (un científico que ayuda a Banner).

6/10
Pequeños salvajes

2006 | Hoot

Roy y sus padres acaban de llegar a Florida. Allí, el inquieto mozalbete conoce a un chaval que vive al margen de la civilización y a su hermana Beatrice. Juntos unirán esfuerzos para salvar a las lechuzas de la zona, pues una construcción amenaza sus nidos. Pese a la ingenua y previsible trama, este amable film, ecológico y familiar, gustará a los más jóvenes gracias a su simpático e idílico aire aventurero al estilo "Tom Sawyer".

4/10
The Darwin Awards: muertes de risa

2006 | The Darwin Awards

Los llamados Darwin Awards nacen de aquellas situaciones graciosas, esperpénticas o absurdas que dan lugar a los accidentes más rocambolescos. Está claro que la realidad supera muchas veces a la ficción, y a veces se producen cosas tan extrañas que uno ni se las cree, como por ejemplo que un tipo muera al caer al vacío después de lanzarse contra el ventanal de su oficina por probar la resitencia del cristal, o que otro salga volando con un coche tras ponerle como motor el reactor de un avión. Los Darwin Awards son para esas personas, y el nombre de los galardones proviene de la propia selección natural que tiene lugar con la muerte de esos idiotas… Pues bien, gran aficionado a estudiar los Darwin Awards es el protagonista de esta historia, un policía llamado Burrows que tiene un increíble talento para analizar las escenas de un crimen, de tal modo que es capaz de imaginar lo que realmente ocurrió con sólo observar un par de detalles y por eso puede prever en cierta manera situaciones similares. Sin embargo, en su último caso él asesino escapó por su culpa y el perdió su trabajo. Su siguiente empleo en una compañía de seguros le lleva a investigar los accidentes más alucinantes y ridículos, y con él viajará una escéptica detective de la compañía. El director Finn Taylor (Soñando con peces) parte, como se ve, de una idea bastante graciosa, y que da de largo para ofrecer al espectador numerosas escenas de absolutos tontainas haciendo alarde de ideas increíblemente estúpidas, que suelen acabar con accidentes de aúpa. Taylor rueda con ritmo, con película granulosa y con cámara en mano, lo que da un aire muy independiente al film, pero al margen de los originales y divertidos gags –con torpezas y casualidades que recuerdan de alguna manera a las muertes de Destino final–, la película no aporta gran cosa. El aire gracioso de la trama y la atmósfera episódica de chiste rebajan también ciertas groserías y el vocabulario soez. Llama la atención el variadísimo elenco de grandes actores que llena el film, la mayoría de los cuales tan sólo está unos segundos en pantalla. Y Joseph Fiennes demuestra que es un actor fabuloso y convence de veras con su personaje de calimero y antihéroe, con algunas escenas –la de la ducha es delirante– muy logradas, mientras que Winona Ryder es felizmente recuperada para el cine con un simpático papel.

5/10
El granjero astronauta

2006 | The Astronaut Farmer

Un astronauta de la NASA se ve obligado a abandonar el trabajo de sus sueños y jubilarse para salvar la granja de su familia. Sin embargo, no tiene pensado rendirse en ningún momento, por lo que decide construir su propio cohete espacial en su casa, a pesar de las numerosas advertencias por parte del gobierno. Con un reparto estelar, encabezado por grandes actores como Billy Bob Thornton, Bruce Dern, Virginia Madsen o J.K. Simmons, la película cuenta la lucha de un hombre por hacer realidad su sueño de viajar al espacio. El film está lleno de emoción y mensajes muy positivos, y, aunque el resultado no es redondo, logra ser satisfactorio en su misión de entretener.

5/10
Un golpe de suerte

2005 | The Big White

Paul barnell, propietario de una agencia de viajes en Alaska, descubre un cadáver en un contenedor, cerca de su oficina. Decide fingir que se trata del cadáver de su hermano, para cobrar el seguro de vida, y así poder mudarse con su esposa enferma a una zona más cálida. Pero un peculiar agente de seguros se obsesiona por descubrir la verdad. Además, unos mafiosos intentan recuperar el cadáver.Segundo largometraje de cine del especialista en series televisivas Mark Mylod, tras Ali G anda suelto. En esta ocasión ha dirigido una comedia criminal, para la que ha contado con un excelente reparto.

4/10
Syriana

2005 | Syriana

Complejo thriller político donde los intereses económicos y políticos en torno al petróleo se enredan hasta configurar una densa trama, lo que exige al espectador que sus cinco sentidos trabajen al cien por cien. El film muestra un imaginario país de Oriente Medio, rico en 'oro negro', cuya explotación podría recaer en China. Lo que no hace gracia a las multinacionales estadounidenses del sector. Para cambiar las cosas, y dado que el jeque árabe que gobierna el país es de edad avanzada, el que le suceda uno u otro de sus hijos –uno es más fácilmente corruptible, el otro desea implantar la democracia en su nación– puede decantar la concesión petrolífera en una u otra dirección. La descripción de la actividad de la CIA, del trabajo de un analista de inversiones, padre de familia al que sacude una desgracia, y de gente 'de a pie' del país árabe, son otros elementos que completan el cuadro. El oscarizado guionista de Traffic, Stephen Gaghan, tiene afición a las tramas de contenido político y social, como demuestra su contribución a las series televisivas El abogado y Policías de Nueva York, su tratamiento del mundo del narcotráfico en la citada Traffic, del acoso a una embajada americana en Yemen en Reglas de compromiso, o la heroica resistencia tejana en El Álamo. En cambio, su debut en la dirección, La desaparición de Embry, era un curioso thriller que pasó casi inadvertido. Ahora, en su segundo largo, se apunta a lo que parece una costumbre estadounidense algo masoquista: la de la autoflagelación con ocasión o sin ella, a la hora de apuntar a la implicación de su gobierno en la consolidación de regímenes políticos injustos y autoritarios. En cualquier caso logra un título político de altura, en la tradición de filmes como Todos los hombres del presidente, que hurgan en los entresijos del poder. El reparto, muy coral, es perfecto, ninguno de los actores trata de robar la función, lo que es muy de agradecer.

7/10
My Suicidal Sweetheart

2005 | My Suicidal Sweetheart

Max ha pasado por varias crisis nerviosas que le han hecho querer matarse. Ahora, en la fiesta de su 21 cumpleaños, intenta ahorcarse delante de todos los invitados. Por ello regresa a una institución mental donde intenta recuperarse. Allí se enamorará de Grace, una joven también con tendencias suicidas. Comedia negra, y en cierto modo romántica, acerca del tema del suicidio. Supuso el debut en la dirección del productor Michael Parness, que se reservó también un papel como actor en la cinta. En los circuitos independientes de Estados Unidos cosechó bastante éxito, siendo premiada en diferentes festivales: California (mejor score para Michael Andrews) y actor (David Krumholtz); Magnolia (mejor película); y Rhode Island (premio especial del Jurado).

4/10
Los magnates del sexo

2005 | The Moguls / The Amateurs

El último golpe (2004)

2004 | The Last Shoot

Steven Schats lleva mucho tiempo intentando triunfar en el mundo del cine, aunque por el momento sólo ha entregado un trabajo taquillero. Años después de presentar su proyecto para un largo a todas las productoras posibles, se pone en contacto con él Joe Devine, aparentemente un productor interesado. Schats ignora que Devine es en realidad un agente del FBI que necesita fingir un falso rodaje, para atrapar a unos mafiosos que organizan el transporte de material para los rodajes. Aunque el argumento de esta comedia parece bastante disparado, resulta que se inspira en una historia real. El cineasta Jeff Nathanson leyó en un periódico las peripecias de Gary Levy y Dan Lewk, dos tipos engañados por el FBI, y usó la historia como base para este film, que cuenta con muchos actores de renombre.

4/10
Los padres de él

2004 | Meet the Fockers

Al final de Los padres de ella, los protagonistas anunciaban que irían a conocer a los padres de Greg Folien, el novio de Pam Byrnes. En la secuela, se acerca la boda, por lo que se impone que los Folien y los Byrnes se conozcan, para lo que conciertan un encuentro durante un fin de semana en la residencia de los Folien. Greg y Pam harán todo lo posible porque el encuentro no arruine su futura boda, pero Jack Byrnes sospecha que su futuro yerno tuvo un hijo con la criada de sus padres, lo que está a punto de dar al traste con los planes de su hija. Jay Roach, director de Austin Powers 2. La espía que me achuchó, evolucionó a un tipo de comedia más sutil con Los padres de ella, que a pesar de incluir algunos chistes de humor grueso, tenía un estilo más parecido al de las clásicas películas de la screwball comedy, basado en la confrontación entre personajes opuestos. El cineasta le sacó mucha tajada a la capacidad humorística generada por la unión entre Robert de Niro y Ben Stiller. En la secuela, se unen al elenco dos monstruos del cine estadounidense, el mismísimo Dustin Hoffman, y Barbra Streisand, que llevaba una década retirada de la interpretación. Ciertamente, el guión incide en gags bastante similares a los de la primera parte, y baja el nivel, abusando de los chistes escatológicos. Pero los pesos pesados de la interpretación que protagonizan la cinta salvan sobradamente la función, y no faltan momentos hilarantes, como el partido de fútbol entre Robert De Niro y Dustin Hoffman.

4/10
La maldición de los hoyos

2003 | Holes

Por culpa de una maldición familliar, Stanley Yelnats, un muchacho de clase humilde, está siempre en el peor lugar en el momento equivocado. Así es como encuentra unas zapatillas de deporte en la calle, que resultan ser robadas, por lo que le sentencian a pasar 18 meses en un campo de trabajo. Resulta ser un lugar inhóspito en medio del desierto, donde la siniestra directora y sus hombres obligan a los chicos recluidos a cavar hoyos con el objetivo de endurecer su carácter. Pronto, Stanley se da cuenta de que existe una oscura razón para rastrear la zona, y de que la directora busca algo que cree que le pertenece. El director de El fugitivo, especialista en acción, cambia por completo de registro, pues su nuevo trabajo tiene un tono surrealista, con toques fantásticos propios de los cuentos. No en vano, se trata de una adaptación de una obra juvenil, del especialista en el género Louis Sachar. Sin embargo, interesará también a los adultos por su tratamiento de temas como la reeducación de chicos conflictivos o la soledad. Integra muy bien la acción principal con los flashback de una historia del pasado, que explica lo que ocurre en el presente. Por su parte, los jóvenes protagonistas no desentonan frente a secundarios de lujo, como Sigourney Weaver, y el mítico Jon Voight, prácticamente retirado de la pantalla.

4/10
Una mujer para dos hermanos

2003 | A Foreign Affair

Después de morir su madre, dos hermanos ya adultos, que siempre han vivido pegados a su falda, están como desamparados. Necesita una mujer que atienda sus necesidades doméstica, y no tienen mejor idea que viajar a San Petersburgo, con ayuda de una agencia internacional, para dar con esa mujer idea. El viaje cambiará de modo radical el carácter de los dos hermanos, mientras una documentalista se interesa por contar su caso. Como se ve, el film se inspira en la idea poco romántica, pero a veces efectiva, de buscar esposa a través de una agencia.

4/10
Wonderland (2003)

2003 | Wonderland

Reconstrucción del trágico “crimen de Wonderland”, así llamado por la avenida de Los Ángeles donde dos matones y sus parejas fueron golpeados hasta la muerte, en un ajuste de cuentas. El caso provocó un gran impacto en la opinión pública, porque uno de los sospechosos era John Holmes, famoso actor porno ya retirado, con problemas económicos y adicto a las drogas. El film se centra en Holmes, interpretado por Val Kilmer, y cuya desgraciada vida inspiró la muy superior Boogie Nights. Se ofrecen diferentes perspectivas de lo ocurrido, al estilo de Rashomon.

4/10
Minority Report

2002 | Minority Report

Cuando en 1983 un joven Tom Cruise rodaba Risky Business conoció a Steven Spielberg y surgió entre ellos un amor a primera vista. Desde entonces, el protagonista de Top Gun buscaba un proyecto para trabajar con él. Los años pasaron como una exhalación y así hasta que en 1999 llegó a manos de Cruise una historia que le pareció fascinante y se la envió a Spielberg. Éste la leyó y quedó maravillado. Había nacido Minority Report. La película está ambientada en el año 2054, en la ciudad de Washington. El modo de impartir justicia en el planeta ha progresado considerablemente, pero por senderos peculiares y bastante sinuosos. El caso es que ahora los crímenes no se cometen, son impedidos antes de que se produzcan y las personas son encarceladas por ser criminales en potencia. La clave de esta práctica es la existencia de tres personas denominadas pre-cogs (abreviatura de pre-cognoscentes), instrumentos de la todopoderosa organización Pre-Crimen, de la que el agente John Anderton (Tom Cruise) es su principal líder. Sin embargo el departamento de Justicia piensa que en Pre-Crimen puede haber errores y que algunos inocentes han podido ser arrestados, y para investigarlo envía hasta allí al agente Danny Witwer (Colin Farrell). Anderton, por el contrario, cree fervientemente en su empresa y se refugia de la soledad en su trabajo, como si fuera un bálsamo para dolor que años atrás le produjo la pérdida de su único hijo. Pero su fe en Pre-Crimen se esfuma cuando uno de los pre-cog profetiza que en el plazo de 36 horas él mismo asesinará a una persona que ni siquiera conoce: el cazador se convierte en presa y dispone de muy poco tiempo para descubrir la verdad. Si ya desde la trilogía de Indiana Jones Steven Spielberg demostró ser un maestro en películas de acción y más tarde hizo lo propio con el drama humano en La lista de Schindler, ahora se supera a sí mismo y ofrece un trepidante thriller de ciencia ficción, asentado sobre planteamientos que remiten directamente a cuestiones filosóficas y morales. La película es mucho más que un divertimento, que lo es, y ahí reside su grandeza. Y por encima de la atmósfera a lo Blade Runner, de los encomiables efectos visuales y de un guión sin fisuras, se alza la imponente figura de Tom Cruise, un tipo que aguanta cámara como nadie y que demuestra una vez más que es un actor como la copa de un pino.

7/10
The Good Girl

2002 | The Good Girl

Aunque el reclamo de esta película es la presencia de la multiadorada Jennifer Aniston, su fuerza no radica tanto en su protagonismo sino más bien en la naturaleza de la historia, muy al estilo indie: una incursión intimista en las rutinarias vidas de unos cuantos personajes en un pequeño pueblo estadounidense. Justine trabaja en unos grandes almacenes, está casada con Phil, un pintor de brocha gorda que se pasa las tardes fumando marihuana con un amigo. El matrimonio de Justine es sencillamente un rollo macabeo y, sin hijos, ella se siente cada vez más vacía. Aún no es mayor, pero ya no es joven, y atraviesa ese delicado momento vital en que el idealismo se apaga y se ha de afrontar la cruda y sobre todo aburrida realidad. Y así hasta que un joven hipersensible e incomprendido entra a trabajar en su tienda y ella se deja arrastrar por una mutua atracción. Ambos buscan en el otro la compañía y el cobijo que no tienen, pero lo que para ella –una “chica buena” en busca de emoción– es poco más que una aventura sexual, para él acabará siendo una obsesión tan sincera como neurótica. La película comienza como cualquier comedia romántica al uso, pero poco a poco va virando hacia un drama rural intenso, con poca cabida para el divertimento. A veces esto puede convertirse en un arma de doble filo, ya que la Aniston, aunque convincente, no parece tan cómoda en ese género. Se agradecen por eso algunos buenos gags –el del maquillaje es espléndido– que relajan la intensidad. La película adquiere mayor resonancia gracias a los trabajos de John C. Reilly, en el papel del marido, y a Jake Gyllenhaal, célebre por su papel protagonista en Donnie Darko.

6/10
O Brother!

2000 | O Brother, Where Are Thou?

Pieza magistral de los hermanos Coen, esos originales genios venidos desde Minnesota. En este caso modernizan la "Odisea" de Homero y trasladan las peripecias de Ulises a la época de la Gran Depresión americana, a ritmo de blues y con un preciso toque surrealista marca de la casa. Los protagonistas, Ulyses, Pete y Delmar, son tres fugitivos que han escapado de la cárcel y emprenden un viaje con unas palabras resonándoles en la cabeza: “Encontraréis una fortuna, pero no la fortuna que estáis buscando”. Esta premonición es pronunciada por un anciano ciego pero visionario, encarnación moderna del Tiresias clásico. Los tres compañeros viajarán por el Estado de Mississippi sin descanso, en busca de un tesoro escondido en el fondo de un valle. Pero su aventura estará llena de peligros, sorpresas y encuentros con los personajes más variopintos: el malvado Cíclope Goodman, un vendedor de biblias con intenciones no precisamente amistosas; un célebre gángster al más puro estilo James Cagney, con el que entablan amistad después de un atraco; un encantador grupo de sirenas capaces de embaucarles con sus idílicas notas musicales; el gobernador del Estado, en plena campaña electoral; y una Penélope que espera y espera en el ideal territorio de Ithaca. Con estas coordenadas de poema épico, Joel y Ethan Coen diseñan una comedia única y originalísima desde el punto narrativo, visual y dramático. El resultado es simplemente tan encantador y magnético como el canto melodioso de las sirenas. Una de las mayores bazas de la película es la banda sonora de T-Bone Burnett, donde se recogen admirables canciones de blues, entre ellas la fascinante "I am A Man of Constant Sorrow". El reparto está plagado de nombres conocidos como John Turturro, John Goodman o Holly Hunter. Pero entre ellos es obligado felicitar a un George Clooney que ofrece un verdadero recital de interpretación. Nadie era capaz de figurarse lo que podía hacer este rompecorazones en manos de los Coen. Su impecable metamorfosis en Ulises con fachada a lo Clark Gable le ha supuesto merecidamente el Globo de Oro al mejor actor de comedia. Y es que los "brother" Coen convierten en oro todo lo que tocan.

8/10
Hamlet (2000)

2000 | Hamlet

Revisitar o no revisitar "Hamlet". Un dilema que Michael Almereyda resuelve con brillantez. Su aproximación a Shakespeare, un hombre para todas las estaciones, adapta el original... al comienzo del tercer milenio. En Nueva York el reino de Dinamarca se transforma en una empresa multinacional. A partir de ahí el crimen y el infame matrimonio de Claudio y Gertrudis, las dudas y la fingida locura de Hamlet, los amores por Ofelia... funcionan como un perfecto mecanismo de relojería. La audacia de acercar la obra de Shakespeare a la época actual, como hicieron en su día Baz Luhrmann, Richard Loncraine o Kenneth Branagh, no es en absoluto banal. Y demuestra que los temas inmortales tratados por el genial bardo son, ciertamente, eternos. Buen Trabajo de Hawke y de quien fuera hace tiempo el actor fetiche de Lynch, Kyle MacLachlan.

6/10
Pesos pesados

1995 | Heavy Weights

El campamento "Esperanza" está diseñado para que acudan niños obesos. Allí ninguno se siente discriinado y pueden hacer vida al aire libre sin problemas. Sin embargo, cuando un nuevo propietario se haga con el campamento las cosas van a cambiar totalmente. Y es que el nuevo jefe es un obseso del ejercicio y de la dieta sana, con lo que les hará la vida imposible a los chicos. Familiar y medianamente divertida comedia, coescrita por Judd Apatow antes de que se hiciera mundialmente célebre con sus filmes groseros y disparatados. El reparto reúne algunos rostros conocidos, entre ellos el de Ben Stiller, que está acompañado por su padre y su madre en la vida real, Jerry Stiller y Anne Meara.

4/10
Amateur

1994 | Amateur

Sorprendente película del independiente e inclasificable Hal Hartley, como lo prueba lo complicado que es exponer un argumento por el que deambulan una ex-monja que se dedica a escribir relatos porno, un gángster desmemoriado, una actriz de cine porno que desea abandonar ese mundo, una policía que lo pasa mal en su trabajo... Con increíble agilidad, una buena dosificación de elementos tragicómicos y unos sólidos personajes, el cineasta entrega una película fresca, y con mayor carga moral de lo que cabría sospechar por lo antes descrito.

6/10
Z: Con ella empezó todo

2017 | Z: The Beginning of Everything | Serie TV

Serie producida por Amazon, se centra en los comienzos de la apasionada pero también tormentosa relación amorosa entre Zelda Sayre, jovencita sureña inconformista, hija de un juez muy estricto, y el apuesto y futuro talentoso escritor F. Scott Fitzgerald. Ambos se conocen y se gustan enseguida, cuando la Primera Guerra Mundial está llegando a su fin. En contra de la voluntad de los padres de ella se casarán en Nueva York, y cuando llega el éxito de él por la publicación de "El otro lado del paraíso", comienzan una vida de lujo y desenfreno, en plena era del jazz, que les pasará factura, pues comienza el bloqueo creativo, la soledad, el alcoholismo, los reproches y el hundimiento psicológico. Como base de la serie, creada por Dawn Prestwich y Nicole Yorkin –que están detrás de Picket Fences y The Killing–, se encuentra una novela biográfica de Therese Anne Fowler, que ofrece sobre todo la mirada femenina de Zelda. De este modo se incide en la condición de ella, no sólo como musa de Fitzgerald, sino también de fuente ideas e incluso descripciones literales que él toma de su diario personal. Hay una buena recreación de la época, mostrándose el contraste entre las ideas conservadoras de los padres de Zelda, y los nuevos tiempos de una juventud urbana rebelde, descubridora de placeres, que sólo piensa en pasarlo bien a ritmo de jazz, forman parte de la narración las abundantes juergas y sus excesos, mostrados gráficamente. También se exploran las dificultades de la creación literaria, y el papel del editor, unos de los personajes es el mítico Max Perkins, cuya vida se abordó en la película El editor de libros. Aunque por supuesto, el núcleo del relato lo constituyen los altibajos de un amor indudable, pero que se va deteriorando paulatinamente. Se trata de una buena recreación de los hechos, que pinta bien la inmadurez y el encanto descarados de los románticos protagonistas, bien encarnados por Christina Ricci y David Hoflin. Lo hacen también estupendamente David Strathairn y Kristine Nielsen, en los papeles más ingratos a priori de los padres de Zelda.

6/10
Anesthesia

2015 | Anesthesia

Hojas de hierba

2009 | Leaves of Grass

Brady y Bill Kincaid son gemelos idénticos, pero sus personalidades no pueden ser más distintas. Brady vive en Little Dixie, un pueblo de Oklahoma, y se dedica a cultivar marihuana. Bill, por su parte, desapareció de allí diez años atrás y ha llegado a ser una eminencia universitaria en filosofía clásica. No quiere saber nada de su familia –hermano y madre–, a quienes considera unos colgados que arruinaron su juventud. Pero con una estratagema, Brady conseguirá que su hermano regrese. En realidad le necesita para llevar a cabo un plan radical para librarse de sus deudas. Cuarto largometraje tras las cámaras del actor Tim Blake Nelson, cuyo mejor papel hasta la fecha sea seguramente el del preso tarambana de O Brother! Aquí dirige y escribe una historia con sabor muy personal, ambientada en su estado natal –Oklahoma– y en la idiosincrasia de sus gentes, y enfrentando esa vida con el contraste “cultureta” de la Universidad de Brown, en donde a la sazón también se graduó el propio Nelson. Otros aspectos de su universo están presentes, como la inclusión de una subtrama judía –recordemos que Nelson dirigió La zona gris, amargo film sobre el holocausto–, con un eficaz e histriónico personaje interpretado con maestría por Richard Dreyfuss. Hojas de hierba –homenaje explícito a Walt Whitman– es una comedia dramática, con más drama que comedia, que habla de la vida provinciana y de desacuerdos familiares permanentes en el tiempo, a la par que suelta su granito de arena a favor del mundo de la marihuana y su cultivo. Personajes esperpénticos, matones, y otras vidas que pululan por ahí se dan cita en una historia en verdad leve, tragicómica, tejida de cotidianidad, con un argumento desconcertante, que no acaba de cuajar porque sencillamente parece arbitrario y no sabe muy bien a dónde dirigirse. Visual y narrativamente hablar de Hojas de hierba es, por lo demás, hablar del cine de los hermanos Coen, porque las situaciones y planos definitorios del film son puramente coenianos, con el surrealismo y exceso de películas como Sangre fácil o Fargo. Escenas como la entrevista con Rothbaum, la aparición del dentista o el ataque con ballesta son muestras de ello. En el plano actoral hay que destacar el doble esfuerzo Edward Norton al dar vida a los gemelos y la luminosidad de Keri Russell en los pocos momentos que la vemos en pantalla.

4/10
Laberinto envenenado

2001 | O

La joven promesa del baloncesto Odin James ha encontrado el amor de su vida, la atractiva hija del decano de su escuela. Pero su mejor amigo, Hugo Goulding, le convence de que ella tiene un romance con otro jugador del equipo, lo que despierta los inevitables celos. Versión moderna y con personajes adolescentes de Otelo, la inmortal tragedia de Shakespeare, cuya acción se traslada a un elitista colegio interno del sur de los Estados Unidos. Es la tercera película tras las cámaras del actor Tim Blake Nelson (La zona gris).

4/10
La zona gris

2001 | The Grey Zone

Duro film sobre el holocausto nazi. Tim Blake Nelson adapta su obra teatral, que transcurre en un campo de exterminio en Auschwitz. Allí se describe un hecho auténtico y poco conocido: el horror cotidiano de un grupo de prisioneros judíos, que retardan su inevitable muerte ayudando en los hornos crematorios donde son asesinados sus hermanos de raza. El material que maneja Blake Nelson quizá es más adecuado para un documental que para ser dramatizado. Sobre todo porque el cineasta no ofrece al espectador el ansiado respiradero, un rayito de esperanza, aunque sea allá a lo lejos. Estos hombres sin alma –la han vendido a escaso precio– no permiten que se establezca la necesaria empatía. Ni siquiera cuando surge la engañosa posibilidad de redención. El film está producido por Harvey Keitel, que se reserva un pequeño papel de odioso nazi.

6/10
Anesthesia

2015 | Anesthesia

Hojas de hierba

2009 | Leaves of Grass

Brady y Bill Kincaid son gemelos idénticos, pero sus personalidades no pueden ser más distintas. Brady vive en Little Dixie, un pueblo de Oklahoma, y se dedica a cultivar marihuana. Bill, por su parte, desapareció de allí diez años atrás y ha llegado a ser una eminencia universitaria en filosofía clásica. No quiere saber nada de su familia –hermano y madre–, a quienes considera unos colgados que arruinaron su juventud. Pero con una estratagema, Brady conseguirá que su hermano regrese. En realidad le necesita para llevar a cabo un plan radical para librarse de sus deudas. Cuarto largometraje tras las cámaras del actor Tim Blake Nelson, cuyo mejor papel hasta la fecha sea seguramente el del preso tarambana de O Brother! Aquí dirige y escribe una historia con sabor muy personal, ambientada en su estado natal –Oklahoma– y en la idiosincrasia de sus gentes, y enfrentando esa vida con el contraste “cultureta” de la Universidad de Brown, en donde a la sazón también se graduó el propio Nelson. Otros aspectos de su universo están presentes, como la inclusión de una subtrama judía –recordemos que Nelson dirigió La zona gris, amargo film sobre el holocausto–, con un eficaz e histriónico personaje interpretado con maestría por Richard Dreyfuss. Hojas de hierba –homenaje explícito a Walt Whitman– es una comedia dramática, con más drama que comedia, que habla de la vida provinciana y de desacuerdos familiares permanentes en el tiempo, a la par que suelta su granito de arena a favor del mundo de la marihuana y su cultivo. Personajes esperpénticos, matones, y otras vidas que pululan por ahí se dan cita en una historia en verdad leve, tragicómica, tejida de cotidianidad, con un argumento desconcertante, que no acaba de cuajar porque sencillamente parece arbitrario y no sabe muy bien a dónde dirigirse. Visual y narrativamente hablar de Hojas de hierba es, por lo demás, hablar del cine de los hermanos Coen, porque las situaciones y planos definitorios del film son puramente coenianos, con el surrealismo y exceso de películas como Sangre fácil o Fargo. Escenas como la entrevista con Rothbaum, la aparición del dentista o el ataque con ballesta son muestras de ello. En el plano actoral hay que destacar el doble esfuerzo Edward Norton al dar vida a los gemelos y la luminosidad de Keri Russell en los pocos momentos que la vemos en pantalla.

4/10
La zona gris

2001 | The Grey Zone

Duro film sobre el holocausto nazi. Tim Blake Nelson adapta su obra teatral, que transcurre en un campo de exterminio en Auschwitz. Allí se describe un hecho auténtico y poco conocido: el horror cotidiano de un grupo de prisioneros judíos, que retardan su inevitable muerte ayudando en los hornos crematorios donde son asesinados sus hermanos de raza. El material que maneja Blake Nelson quizá es más adecuado para un documental que para ser dramatizado. Sobre todo porque el cineasta no ofrece al espectador el ansiado respiradero, un rayito de esperanza, aunque sea allá a lo lejos. Estos hombres sin alma –la han vendido a escaso precio– no permiten que se establezca la necesaria empatía. Ni siquiera cuando surge la engañosa posibilidad de redención. El film está producido por Harvey Keitel, que se reserva un pequeño papel de odioso nazi.

6/10
La zona gris

2001 | The Grey Zone

Duro film sobre el holocausto nazi. Tim Blake Nelson adapta su obra teatral, que transcurre en un campo de exterminio en Auschwitz. Allí se describe un hecho auténtico y poco conocido: el horror cotidiano de un grupo de prisioneros judíos, que retardan su inevitable muerte ayudando en los hornos crematorios donde son asesinados sus hermanos de raza. El material que maneja Blake Nelson quizá es más adecuado para un documental que para ser dramatizado. Sobre todo porque el cineasta no ofrece al espectador el ansiado respiradero, un rayito de esperanza, aunque sea allá a lo lejos. Estos hombres sin alma –la han vendido a escaso precio– no permiten que se establezca la necesaria empatía. Ni siquiera cuando surge la engañosa posibilidad de redención. El film está producido por Harvey Keitel, que se reserva un pequeño papel de odioso nazi.

6/10

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