IMG-LOGO

Biografía

William H. Clothier

William H. Clothier

William H. Clothier

Filmografía
Ladrones de trenes

1973 | The Train Robbers

Una viuda contrata a un pistolero para que recupere el oro de su marido muerto, y así rehacer su vida. La tarea no es sencilla. Western de los 70, cuando el género se resistía a morir, en su formato más clásico.

5/10
El gran Jack

1971 | Big Jake

Unos malhechores asaltan el rancho de los McCandles y toman como rehén a un niño. Este western reunió a John Wayne con tres de sus hijos: Michael ejerció de productor, y Patrick y Ethan de actores. Fue la última colaboración del gran Duke con la pelirroja Maureen O'Hara.

5/10
Chisum

1970 | Chisum

Un potentado ganadero está dispuesto a defender su rancho y sus tierras de los maleantes con todos los medios a su alcance, incluidos los servicios de Billy el Niño y Pat Garrett. Él es John Chisum, quien reparte las aguas del río Pecos entre las gentes de la zona. John Wayne, el cowboy por antonomasia, encabeza el reparto de este entretenido western, dirigido por uno de los discípulos de Ford, el competente Andrew V. McLaglen. 

6/10
Río Lobo

1970 | Rio Lobo

El inimitable John Wayne interpreta en esta ocasión al coronel Cord McNally, que presta servicio en el ejército durante la Guerra de Secesión. Su escuadrón es el responsable del transporte del dinero para financiar a su bando. Sin embargo, varios soldados enemigos consiguen robar el tren que lo transporta, gracias a la colaboración de algunos traidores infiltrados. Por culpa de estos últimos muere el mejor amigo del coronel, por lo que éste no les perdona y, terminada la guerra, decide perseguirles. Una pista le lleva hasta el pueblo de Rio Lobo, un lugar donde sus enemigos se han convertido en los amos e imponen la ley del más fuerte. Cord McNally, ayudado por un joven pistolero, intentará imponer la justicia. Río Lobo supuso la despedida cinematográfica del mítico realizador Howard Hawks, un todoterreno que firmó obras maestras de la comedia (La fiera de mi niña, Bola de fuego, Su juego favorito), el cine de aventuras (¡Hatari!) o el cine negro (El sueño eterno). En el género del cine del oeste, también hizo historia, en especial con filmes como El dorado (1966) o Río Bravo. Todos ellos se caracterizan porque tienen el mismo esquema, un hombre valiente –siempre interpretado por Wayne–, trata de imponer la ley, pero solo consigue la ayuda de un reducido grupo de hombres buenos, pero con algún defecto que les imposibilita para la tarea, como ser demasiado viejos, borrachos o jóvenes –en esta ocasión el pistolero inexperto está interpretado por Jorge Rivero–. La música corre a cargo de uno de los principales compositores de música de cine del final de siglo, Jerry Goldsmith, y supuso uno de sus primeros éxitos.

7/10
El club social de Cheyenne

1970 | The Cheyenne Social Club

Extraño western cómico, dirigido por el bailarín Gene Kelly y con dos nombres clásicos del género como James Stewart y Henry Fonda al frente del reparto. Ellos son dos amigos que viajan hasta Cheyenne para recibir la herencia de uno de ellos. Ésta consiste en un apreciado burdel de la zona. Ante esta nueva situación los vaqueros no saben muy bien cómo actuar, llegando a plantearse cambiar el local por un saloon. Esta medida no es muy bien acogida por los hombres de la ciudad. El resultado es bastante simpático, picante y divertido, sobre todo por las diferentes personalidades de los dos amigos –uno un golfo y el otro un moralista–, así como la complicidad entre Fonda y Stewart, que cantan, se emborrachan y cabalgan juntos como lo que eran, amigos de toda la vida.

6/10
Los indestructibles

1969 | The Undefeated

Dos antiguos coroneles, uno confederado, el otro unionista, se hacen amigos de camino a México al término de la cruenta Guerra de Secesión Norteamericana. Ambos tienen diversos negocios con el emperador Maximiliano y deberán formar equipo para luchar contra los bandidos del despiadado Juárez. A pesar de que tanto John Wayne como Rock Hudson eran dos de las estrellas más consagradas de Hollywood en el año 1969, no habían trabajado juntos en ninguna película. Wayne era el rey indiscutible del western, con títulos como La diligencia, El hombre que mató a Liberty Valance o Río Bravo, mientras que Hudson era conocido por su versatilidad para el drama (Escrito sobre el viento), la comedia (Su juego favorito) y todo aquel género que se le pusiera por delante. Junto a ellos, grandes actores como Ben Johnson, quien a lo largo de su amplia carrera se especializó en papeles secundarios. La unión de los talentos de los dos actores se saldó de forma favorable con este clásico del western, bien dirigido por el veterano Andrew V. McLaglen, quien compuso sobre todo unas espectaculares e inolvidables escenas de acción en el traslado de una inmensa manada de caballos. El guión de James Lee Barrett se basó en una historia de Stanley Hough, sobre una novela de Lewis B. Patten.

6/10
Los malvados de Firecreek

1968 | Firecreek

Cinco hombres llegan a la pacífica población de Firecreek provocando cierta tensión con sus bravuconadas, todo parece señalar que se trata de un grupo de pistoleros, y de hecho uno de ellos se encuentra malherido. Sólo Johnny Cobb, un padre de familia granjero cuya esposa está a punto de dar a luz, decidirá ejercer de alguacil, un puesto que hasta entonces era para él poco más que honorífico. La idea es poner orden y justicia en el lugar. Sorprendente western crepuscular, cuya tensa atmósfera se mantiene durante todo el metraje, donde las cosas no son tan simples como parecen. El concepto de pueblo donde han ido a parar un puñado de perdedores resulta poderoso, y algunos pasajes tienen una fuerza que remite a Solo ante el peligro. Cuenta con un reparto de reputados actores, capaces de aprovechar la inteligente trama, y que dotan de complejidad a sus personajes. El bueno de James Stewart (La ventana indiscreta), cuyo rostro sabe expresar en cierto momento un inmenso dolor, y el malvado Henry Fonda, (12 hombres sin piedad), cuestionado por una mujer que sabe calarle (Inger Stevens), protagonizan el memorable duelo final. Un film a reivindicar.

7/10
La brigada del diablo

1968 | The Devil's Brigade

En 1942, el coronel Frederick recibe la misión de crear un grupo denominado Fuerzas de Servicio Especiales. Los hombres que son reclutados no son gente dócil, sino a menudo pendencieros e indeseables. El entrenamiento y la la creación de una unión entre ellos no será fácil, y las cosas se complicarán cuando deberán atacar una fortaleza nazi en las montañas. William Holden encarna con empaque al protagonista en este vibrante film bélico, lleno de acción, obra del eficiente artesano Andrew V. McLaglen (El gran MacLintock).

6/10
Bandolero

1968 | Bandolero!

Un sheriff y sus hombres deben conducir a un grupo de forajidos presos a cierto punto. En el camino serán asaltados por un grupo de bandidos mexicanos. Western pelín caprichoso argumentalmente, tiene a Stewart y Martin haciendo de hermanos.

4/10
Los luchadores del infierno

1968 | Hellfighters

Unos bomberos profesionales que se dedican a extinguir incendios en pozos de petróleo están liderados por Chance Buckman, un aguerrido hombre cuya profesión le ha hecho distanciarse de su mujer y de su hija. Además, su ayudante Greg se enamora de Tish, hija de Buckman. Un día, reciben un aviso de fuegos encadenados y, tras investigar en el lugar, empiezan a sospechar que quizá el incendio ha sido provocado. Drama protagonizado por John Wayne y Vera Miles, donde se plantea la dura compatibilidad entre un matrimonio y la peligrosa profesión de él. Dirige uno de los discípulos de John Ford, el británico Andrew V. McLaglen (Chisum).

4/10
Camino de Oregón

1967 | The Way West

Kirk Douglas es William J. Tadlock, un senador que pide voluntarios para emprender un largo viaje hacia Oregón. A la aventura se apuntan varias personas, incluidas familias enteras, que sueñan con un futuro en el oeste del país. Durante el viaje se enfrentarán a todo tipo de peligros, incluida la presencia de los indios en muchas de las zonas que han de atravesar. Interesante western que cuenta con un espectacular reparto y la eficaz dirección de Andrew V. McLaglen, alumno aventajado de Ford.

6/10
Ataque al carro blindado

1967 | The War Wagon

Cuando Taw Jackson sale de prisión en libertad condicional, aprovecha para urdir una venganza contra Frank Pierce, que tiempo atrás fue el culpable de que acabara entre rejas, pues le tendió una trampa y se quedó con sus tierras el oro que había en ellas. Por ello, Taw no pensará en otra cosa que en recuperar lo suyo, y recluta a Lomax, un antigio rival, que con un grupo variopinto, atacará el carro blindado del título, cargado de fortuna. Producción de la Universal y un mano a mano entre dos grandes veteranos del western, John Wayne (Río Bravo) y Kirk Douglas (Río de sangre). La aventura y la acción no decae en ningún momento gracias a sus protagonistas y a ciertas bromas que salpican el guión. Destaca también la música de Dimitri Tiomkin. Sin inventar la pólvora, vale su peso en oro aunque sólo sea por ver juntos a John Wayne y Kirk Douglas, que habían coincidido ya en la superior Primera victoria. Sigue el esquema de robo audaz a una diligencia acorazada y pertrechada de ametralladora, para lo cual el recién salido de la cárcel Taw Jackson recluta el equipo perfecto. Junto a un toque de humor, contiene elementos arquetípicos, como la pelea en el saloon, el jovenzuelo inexperto y enamoradizo, los indios... Dirige con oficio el artesano Burt Kennedy, que saca todo el partido al formato Panavision con formidables planos generales. Merece la pena verla en Blu-ray.

6/10
Hacia los grandes horizontes

1966 | Stagecoach

Innecesario “remake” del clásico del cine del oeste, La diligencia (1939). Su argumento es el conocido viaje en diligencia de una serie de personajes, teniendo que padecer el ataque de los indios. En realidad lo que pretendía esta producción de la Fox era ganar la taquilla reuniendo en su reparto a nombres conocidos por el gran público como Ann-Margret, Red Buttons, Robert Cummings y Van Heflin, destacando sobre el resto Bing Crosby como médico borracho en la que fue su última aparición en el cine. Las críticas fueron demoledoras contra el film. Rodada en escenarios naturales de Colorado, lo único destacable es la original banda sonora de Jerry Goldsmith que aporta un toque moderno a la música convencional del western.

4/10
Una dama entre vaqueros

1966 | The Rare Breed

Martha, una mujer irlandesa, y su hija Hilary llegan a Estados Unidos a finales del siglo XIX. Allí venden un ejemplar de su ganado a un hosco escocés durante una feria de ganado, con la intención de que esa raza se extienda por el país. Para llevar la res hasta su nuevo dueño contratan a un vaquero llamado Burnett. El viaje no será fácil y también el destino será un lugar poco acogedor. El discípulo aventajado de John Ford, el director Andrew V. McLaglen, dirige este entretenido western que cuenta con un reparto exquisito, encabezado por unos ya crepusculares James Stewart y Maureen O'Hara. No es lo mejor de ambos, pero ya quisieran algunos...

5/10
Un chalado en órbita

1966 | Way... Way Out

Comedia espacial que aprovecha la feroz competencia de rusos y americanos durante la Guerra Fría, imaginando dos parejas de cosmonautas en sendas bases lunares. Que convivan hombres y mujeres puede ser bueno para la salud mental de los implicados... o no, sobre todo si entran en juegos conveniencias morales y matrimonios de conveniencia. El protagonismo de Jerry Lewis garantiza las risas, aunque la idea daba más de sí.

5/10
El valle de la violencia

1965 | Shenandoah

Un pueblecito de Virginia, en el valle del río Shenandoah, vive inmerso en la guerra de Secesión norteamericana, y sus habitantes se muestran comprometidos con la causa. Charlie Anderson es un granjero viudo que cuida de sus seis hijos y vive con el siempre presente recuerdo de su difunta esposa. Además, soporta la presión de sus amigos y vecinos respecto a la intervención en la guerra, pero él no está dispuesto a combatir porque detesta la violencia y la esclavitud. Solvente película dirigida por Andrew V. McLaglen (Los indestructibles, El gran MacLintock) y todo un grito antibelicista y moral. Destaca por encima de todo la interpretación de un espléndido James Stewart, dentro de un personaje que quiere mantenerse al margen del conflicto pero al que inevitablemente le superan las circunstancias. Buen trabajo de guión, con especial hincapié en la secuencia del monólogo en el cementerio.

6/10
El gran combate

1964 | Cheyenne Autumn

El último western de John Ford. Cuenta la odisea de los indios cheyenes, que rehúsan ser confinados en una reserva, y emprenden un largo viaje de 3.000 kilómetros hacia sus territorios ancestrales. Una maestra cuáquera les acompaña, y el oficial que debe detenerles no acaba de tener claro que esa acción sea la correcta. Richard Widmark repitió con Ford tras Dos cabalgan juntos, en un título que muestra a los indios en toda su humanidad, algo por otra parte habitual en la filmografía del director de Maine. Con su expresivo título original, "Otoño cheyene", pinta de un modo muy lírico ese declinar de un gran pueblo al que el hombre blanco, sobre todo los leguleyos de Washington, habría condenado al ostracismo. El film, de reparto estelar, incluye como personajes secundarios a Wyatt Earp y Doc Holliday.

6/10
Una trompeta lejana

1964 | A Distant Trumpet

Matt es un teniente recién graduado que llega a un fuerte de Arizona para instruir a unos reclutas que se encuentran allí, continuamente amenazados por los indios chiricahuas, al mando del sádico Águila Guerrera. Además del peligro y de la responsabilidad asignada, Matt no puede evitar enamorarse de Kitty, la esposa del comandante, lo que supone otro de los problemas. Última película de Raoul Walsh (Montana, Rebelión en el fuerte) y un western para quitarse el sombrero donde destaca el buen ritmo y el maravilloso trabajo de fotografía y música de William H. Clothier y Max Steiner, respectivamente. El director sabe intercalar con maestría las secuencias de batallas con otras de mayor emotividad, y sus protagonistas Troy Donahue y Suzanne Pleshette, marido y mujer por entonces, están a la altura.

6/10
El gran McLintock

1963 | McLintock!

Simpático western con grandes dosis de comedia, que toma libremente elementos de la obra de William Shakespeare "La fierecilla domada". Muestra a George Washington McLintock como un gran potentado, dueño de inmensas propiedades en el lejano oeste, y juerguista impenitente que con frecuencia bebe más de la cuenta. Separado de su esposa Katherine, el matrimonio debe reunirse puntualmente con motivo del regreso al rancho de él de la hija de ambos, Becky, que ha estado estudiando en el este, y que vuelve hecha toda una mujercita. Los encantos de la chica, despertarán la admiración de un joven granjero, que junto a su madre ha empezado a trabajar para McLintock. Entretenimiento es estado puro, una comedia deliciosa, que incluye guerra de sexos, sobre todo entre la pareja protagonista, los grandísimos John Wayne y Maureen O'Hara, en la última película en que coincidieron en la pantalla tras Escrito bajo el sol, El hombre tranquilo y Río grande. Hay momentos de pura juerga, mayormente la pelea en el barro, y la escena final en que el marido persigue por todo el pueblo a su mujer, que va perdiendo la ropa hasta quedarse con las enaguas, para jolgorio de toda la concurrencia. Film de la compañía de John Wayne, produce su hijo Michael Wayne, y además el film cuenta con la interpretación de otro hijo, Patrick Wayne, además de la presencia de una hija, una niña, como figurante. Stefanie Powers quedó encantada con su trabajo en el film, sobre todo por la escena que comparte con Duke, en que éste le explica como la mayor parte de sus propiedades no serán para ella, sino que las donará al estado. Contaba Powers la gran lección de interpretación que le dio Wayne cuando le dijo tras cierta parafernalia, muy sencillamente, que "está todo en los ojos".

6/10
La taberna del irlandés

1963 | Donovan's Reef

Dos amigos pasan la vida en la taberna de una pequeña isla de Polinesia, donde se mantienen pequeñas discusiones. Un día, llega al lugar una joven bostoniana, en busca de su padre. Una de las películas con más sentido del humor del maestro John Ford, y una espléndida interpretación de su actor favorito: John Wayne.

6/10
Invasión en Birmania

1962 | Merrill's Marauders

Frank D. Merrill es un general de la Segunda Guerra Mundial que está al mando de tres mil soldados en Birmania. Su misión es impedir el avance de los japoneses y para ello se introducen en plena jungla para llevar a cabo su estrategia bélica. Pero será la misma selva uno de sus peores enemigos. Lograda película bélica del siempre eficiente Samuel Fuller, que recrea una de las batallas más sangrientas de la 2ª contienda mundial. El tratamiento de los personajes está cuidado, ya que cada uno de los protagonistas ocupa un eslabón de importancia dentro de la historia y no son simples monigotes para hacer bulto en medio de las balas.

6/10
El hombre que mató a Liberty Valance

1962 | The Man Who Shot Liberty Valance

En El hombre que mató a Liberty Valance, James Stewart interpreta a un abogado que resulta herido tras el ataque a una diligencia. Es un hombre con convicciones, y jura atrapar al forajido responsable del robo. Pero él es un ciudadano civilizado que no entiende de pistolas, y necesita la ayuda de alguien al que no le cueste apretar el gatillo. El hombre adecuado es un forzudo, tan bravucón como implacable con los puños y con el revólver. El problema es que el malvado se llama Liberty Valance (Lee Marvin), y es uno de los más temidos del Oeste. La atractiva mujer interpretada por Vera Miles creará un conflicto entre el torpe Stewart y el duro Wayne. Aunque al principio no fue elogiada por la crítica ni considerada por el público, El hombre que mató a Liberty Valance se ha convertido en uno de los títulos más significativos del maestro del western, John Ford. Su tono crepuscular, el contraste entre salvaje oeste y civilización, el explicar cómo se forjan las leyendas, configura una historia de rara belleza. Otras de las películas de Ford convertidas ya en hitos del cine son La diligencia (1939), El hombre tranquilo (1952) o Centauros del desierto (1956). Es una película cumbre absoluta, que cuenta con un magnífico reparto de especialistas en el género. Tiene tensión, mezcla de emociones y, sobre todo, el brillante retrato de unos personajes peculiares y atractivos que Ford hacía como nadie.

10/10
Compañeros mortales

1961 | The Deadly Companions

El niño de una mujer llamada Kit Tilden muere en el tiroteo que se produce en un banco cuando Yellowleg, un antiguo soldado y un prófugo se enfrentan a una banda de ladrones. Yellowleg apenado por tal hecho y sintiéndose culpable decide acompañar a la madre para enterrar a su hijo en una zona apartada, donde se encuentra también la tumba del padre del chico. Por el camino tendrán que sortear los peligros que les acechan y a los apaches. Aceptable western firmado por Sam Peckinpah, que debutaba en el cine. Brian Keith y Maureen O'Hara, que volverían a coincidir en Tú a Boston y yo a California, protagonizan este drama donde funcionan bien en pantalla. Los personajes ocultan secretos y temores que se van desvelando a lo largo del metraje mientras ambos se van conociendo por el largo camino a Siringo, un lugar inhóspito habitado por indios. A pesar de no ser una de las películas más conocidas de su director, el film entretiene. 

4/10
Los comancheros

1961 | The Comancheros

En esta ocasión el mítico John Wayne interpreta a Jake Cutter, uno de sus más inolvidables papeles. Se trata de un ranger de Texas que se hace pasar por un contrabandista de armas para capturar a un despiadado grupo de bandidos conocidos como "Los comancheros", debido a que su negocio consiste en la venta de armas para los indios. Paradójicamente, es ayudado por Paul Regret, un hombre al que acaba de detener acusado de haber cometido un asesinato. Inesperadamente, ambos se hacen amigos y terminan por cooperar. En su noble misión tendrán también un inesperado aliado, una bella joven que, en principio, forma parte del grupo de los criminales. Los comancheros fue la última película de uno de los grandes nombres del cine, Michael Curtiz, conocido principalmente por ser el director de Casablanca, pero también autor de míticos títulos de aventuras como El halcón del mar, la mejor de una larga lista de títulos protagonizados por el actor Errol Flynn. En su despedida podemos observar en su conjunto todas las cualidades de este gran realizador, en especial su excelente ritmo narrativo y su cuidada dirección de actores. Uno de los puntos principales por el que es recordada esta película es la magistral y pegadiza banda sonora, compuesta para la ocasión por el maestro Elmer Bernstein, autor de las mejores partituras del género, entre ellas la del filme Los siete magníficos.

6/10
El Álamo (1960)

1960 | The Alamo

El siglo XIX fue testigo de las luchas entre los independentistas de Texas y el vecino ejército de México. La película narra el sitio que sufrieron los texanos en 1863 a manos de los mexicanos, en una antigua misión española. El film fue dirigido por John Wayne, cuyo esfuerzo estuvo a punto de dejarle en bancarrota, aunque algunos dicen que un tal John Ford le dio algo más que consejos a su fiel amigo. Además de dirigir, el mítico actor encarnó también al héroe Davy Crokett, mientras que Richard Widmark interpreto a su amigo Jim Bowie. Pese a fracasar en la época de su estreno, hoy en día, aunque quizá algo larga, la película resulta grandiosa.

7/10
Misión de audaces

1959 | The Horse Soldiers

John Ford acomete este western situado en la guerra de secesión, donde John Wayne es un testarudo coronel de la Unión, que lidera una peligrosa misión para destruir una fortaleza sudista. Su modo de ser choca frontalmente con el tranquilo cirujano del grupo (William Holden) y con una dama sureña (Constance Towers) a la que no tienen más remedio que llevar con ellos para evitar que pase información a los rebeldes. Basado en la novela de Harold Sinclair, no es el mejor film de Ford, pero tiene notables escenas de acción, además de su humor característico.

6/10
Quince balas

1958 | Fort Dobbs

Un tipo en busca y captura huye de la justicia. En su periplo ayuda a una mujer y a su joven hijo a escapar de un ataque de los apaches. Primero de los tres westerns que rodó el actor Clint Walker a las órdenes del director Gordon Douglas. Se trata de una aceptable cinta de serie B.

5/10
La escuadrilla Lafayette

1958 | Lafayette Escadrille

La producción e idea del film es del propio director, quien encargó el guión a Albert Sidney Fleischman. En realidad es una especie de autobiografía que recuerda cómo un joven rebelde norteamericano cambió su vida gracias a que se alistó en la fuerza aérea francesa durante la Primera Guerra Mundial. Allí, luchando contra los alemanes, descubrió el auténtico sentido del amor y la amistad. Bien rodada en sus escenas de acción, contiene numerosos detalles cómicos y dramáticos que le ocurrieron al director, aunque se nota algo de autocomplacencia en determinados momentos. Tras esta película, Wellman se retiró del mundo del cine falleciendo en 1975. A destacar en su reparto las presencias de David Janssen (después famoso por la serie El fugitivo), Clint Eastwood cuando no era conocido, y el hijo del director, William Wellman Jr.

5/10
Los jóvenes invasores

1958 | Darby's Rangers

Una de las últimas películas de su director, ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las películas patrióticas sobre este conflicto ya habían pasado de moda. De hecho, el film pasó bastante desapercibido en su momento. Se basa en un libro escrito por el mayor del ejército James Altieri y cuenta la historia real de los Rangers, un comando de élite norteamericano creado por el coronel William Orlando Darby y entrenado en Gran Bretaña antes de entrar en acción en lugares como Sicilia y el norte de África; su acción resultó esencial para la victoria final de los aliados. A pesar de contar con excelentes profesionales dentro de la Warner como el músico Max Steiner y el director de fotografía William H. Clothier, lo cierto es que no puede desprenderse de esa incómoda sensación de que ya hemos visto todo lo que en ella sucede. En su reparto descubrimos nombres como los de Jack Warden y Stuart Whitman.

4/10
China Doll

1958 | China Doll

La acción de China Doll tiene lugar durante la Segunda Guerra Mundial. Cliff Brandon, capitán estadounidense recluido en la base de los aliados de China, no ha sido llamado para entrar en combate. Mientras tanto, pasa el día en la cantina, bebiendo cantidades importantes de alcohol. Después de una borrachera compra como sirviente a Shu-Jen, una mujer de la que acaba enamorándose. Inusual propuesta del siempre imaginativo Frank Borzage, que mezcla comedia con elementos de melodrama. El director de El séptimo cielo (1927) aprovecha los buenos trabajos de Victor Mature –en uno de los pocos trabajos convincentes de su filmografía– y Li Hua Li (que sabía muy poco inglés) en los papeles protagonistas.

5/10
Bombarderos B-52

1957 | Bombers B-52

El sargento Chuck Brennan es un veterano militar estadounidense destacado en Corea. Estamos en la época de la Guerra Fría y Brennan dedica toda su atención como mecánico a la puesta en marcha de un nuevo bombardero, el Stratofortress B-52. Pero su vida puede cambiar cuando recibe una oferta para trabajar en una empresa privada. Su familia quiere que acepte, pero él prefiere no hacerlo. Lo mejor de este drama, entre el romance familiar y el tema bélico, es la presencia de su sólido reparto, encabezado por Karl Malden y Natalie Wood.

4/10
Masacre en el pozo de la muerte

1957 | Dragoon Wells Massacre

Tras un ataque de los indios, el único superviviente, el oficial de caballería Matt Riordan, deberá conducir una carreta de presos a través de un amplio y hostil territorio. Western de bajo presupuesto, pero bien narrado y con interesantes momentos e interpretaciones meritorias, aunque no cuente con actores de gran renombre. La fotografía corre a cargo del gran William H. Clothier.

4/10
Tras la pista de los asesinos

1956 | Seven Men from Now

Ben Stride, un ex sheriff, va tras la pista de los hombres que asaltaron una oficina de la Wells Fargo. El motivo, que su esposa, empleada de la compañía, fue asesinada durante el atraco. En su camino encuentra a un matrimonio de colonos, John y Annie Greer, a los que ayuda en un apuro, y con los que hace parte del trayecto. También se unen al grupo Bill Masters y su compinche Clete, que esperan que con motivo de la venganza de Ben, pueden hacerse con el botín del asalto, 20.000 suculentos dólares. Solidísimo western del experto en títulos del género de serie B Budd Boetticher. Con guión de Burt Kennedy, y el apoyo en la producción de Batjac, la compañía de John Wayne, pinta un pequeño microcosmos compuesto en el fondo por cuatro personajes, de los que con breves trazos quedan perfiladas sus respectivas psicologías. Ahí está el lacónico Ben compuesto por Randolph Scott, que busca vengarse y se culpa de un estúpido orgullo que propició la muerte de su esposa; Masters, increíble interpretación de Lee Marvin, el memorable villano con rasgos de nobleza; la mujer colona Annie -parece que Gail Russell, que está estupenda, obtuvo el papel por el empeño de John Wayne, que quiso ayudarla por los problemas que ella arrastraba con el alcohol-, que empieza a verse atraída por Ben, y que conoce y asume las limitaciones de su esposo John; y éste, John, hombre de buenas intenciones pero torpe y débil, que sin embargo sabrá demostrar que tiene agallas. Gran mérito de Boetticher reside en mantener el interés de una historia que, a pesar de discurrir en espacios abiertos, hermosos paisajes de piedra y polvo, tiene un aire claustrofóbico, acentuado por la presencia de pocos personajes. Hay algunos momentos memorables, y entre todos destaca, además del arranque, la de la conversación en la carreta en una noche lluviosa, donde Lee Marvin se luce contando una historia, como quien no quiere la cosa, que retrata a la perfección algunos rasgos de los otros tres acompañantes, Ben y el matrimonio. Su modo de meter el dedo en la llaga, y las reacciones y no-reacciones de los otros, son de una enorme elocuencia.

8/10
Gun the Man Down

1956 | Gun the Man Down

Tres forajidos atracan un banco, pero uno de ellos resulta herido. La novia de éste y los otros dos escapan, abandonándole a su suerte, por lo que acaba siendo capturado por el sheriff. Años más tarde, cuando sale de prisión, tratará de vengarse de todos ellos. Correcto western del especialista Andrew V. McLaglen (Chisum, Los indestructibles), sobre la venganza, un tema recurrente en el género.

5/10
Adiós Lady

1956 | Good-bye, My Lady

Tierna historia infantil y familiar, algo alejada de la filmografía que venía desarrollando su autor. En los pantanos de Mississippi, un huérfano llamado Skeeter que vive con su tío Jesse (entrañable Walter Brennan), encuentra un curioso perro que es capaz de realizar las hazañas más increíbles: reír como una hiena, ser limpio como un gato y correr como un leopardo. A pesar del cariño que el muchacho siente por el animal, se verá obligado a desprenderse de él cuando aparece su auténtico dueño. Fue producida por la compañía de John Wayne, Batjac Production, y entre sus actores secundarios encontramos a Sidney Poitier. El protagonista es el joven actor de 14 años Brandon De Wilde, muy popular en aquel tiempo por haber logrado una nominación al Oscar en Raíces profundas (1953). Tras una carrera más bien desigual, falleció en un accidente de coche en 1972.

6/10
Callejón sangriento

1955 | Blood Alley

El capitán Tom Wilder es un marino experto que navega por los mares de China. Un día recibe un encargo inusual. Deberá trasladar en su barco a los doscientos campesinos habitantes de una aldea, perseguidos por el gobierno comunista de China. John Wayne fundó su propia productora, Wayne–Fellows, junto con Robert Fellows en 1952, con la idea de impulsar las historias que más le atraían. Uno de los primeros proyectos de la compañía fue esta cinta de aventuras que al principio iba a protagonizar Humphrey Bogart. Critica la tiranía del régimen totalitario instalado en China.

6/10
El hombre de la cámara acorazada

1955 | Man in the Vault

Cine negro de serie B, a cargo de la compañía de John Wayne, Batjak, para RKO. Cuenta cómo los servicios de Tommy Dancer, un humilde pero honrado cerrajero, son requeridos para poder abrir y desvalijar la caja de seguridad de un banco. El joven se niega, pero Trent, que es el que le ha encargado el "trabajo", le aprieta las tuercas secuestrando a la chica de la que se ha enamorado. Título de condición asumidamente menor, William Campbell da el tipo de chico duro, que se resiste a cooperar en un trabajo delictivo; y está bien secundado por un estupendo plantel de actores poco conocidos, como Berry Kroeger, o Anita Ekberg, que había hecho para Wayne Callejón sangriento, bastante antes de dar el golpe con La dolce vita. La trama no es especialmente imaginativa, pero destacan las escenas de suspense en el banco, y algunos diálogos con réplicas ingeniosas.

5/10
El zorro de los océanos

1955 | The Sea Chase

El duro John Wayne da vida a Karl Ehrlich, un capitán de barco alemán (opuesto al nazismo, pero leal a su país, faltaría más), que debe sortear el acecho de los navíos aliados para llegar sano y salvo a su puerto de destino. Entretenido film de aventuras bélicas, adaptación de la novela de Andrew Geer. Cuenta con un reparto estupendo y con la sólida dirección de John Farrow, quien dos años antes ya había colaborado con John Wayne en el western Hondo.

6/10
Escrito en el cielo

1954 | The High and the Mighty

El film que, podría decirse, inauguró el género de las catrástofes aéreas, y cuyo modelo sigue a pies juntillas la saga Aeropuerto. Ernest K. Gann adapta su propia novela, que cuenta las vicisitudes de un avión, uno de cuyos motores empieza a fallar cuando se encuentran sobrevolando el océano en un punto de no-retorno. Antes de que esto ocurra, con suma habilidad, William A. Wellman nos ha presentado a los variopintos personajes del pasaje y la tripulación. Está el capitán de la nave, que tendrá dificultades para reaccionar, y al que pesa el alcoholismo de su esposa. El segundo de a bordo (John Wayne, magnífico en su sobriedad, que produce el film a través de su productora, y cuyo papel estaba pensado para Spencer Tracy), traumatizado por un accidente aéreo del que fue el único superviviente, y en el que murieron su mujer y su hijo. Otro oficial y una azafata. Una pareja de recién casados. Un matrimonio gafado. Un productor de Hollywood. Un humilde pescador. Un bon vivant y un marido celoso que cree que el otro le engaña con su esposa. Un niño que viaja solo. Un matrimonio que piensa en el divorcio... Y en fin, seguro que nos dejamos a alguno. Wellman sabe contar los pequeños dramas con intensidad, apoyado por un estupendo reparto. Y al tiempo juega con el suspense, primero con pequeños síntomas de que algo podría ir mal en el avión, luego con las dudas de si deberán intentar un rescate en el mar o si llegarán a tierra, todo muy bien dosificado y perfectamente respaldado por la partitura de Dimitri Tiomkin que se llevó un Oscar, en una de las seis nominaciones a los premios que obtuvo el film.

7/10
El rastro de la pantera

1954 | Track of the Cat

Western psicológico a cargo de William A. Wellman, a partir de una novela de Walter Van Tilburg Clark (de este autor Wellman había filmado diez años antes Incidente en Ox-Bow, la profundidad con que se dibujan sus ochos personajes y los choques entre ellos, la acercan a los dramas teatrales de Tennessee Williams o Eugene O'Neill. La familia Bridges vive en un valle solitario, que cubre la nieve en invierno. La componen la madre -estupenda Beulah Bondi-, verdadera "jefa" del clan, mujer dura y manipuladora que suele imponer su voluntad, y que anula la personalidad de su marido, un borrachín, y de varios de sus hijos. Curt es el que más se parece a la madre, todo un carácter, que se burla con su cinismo de sus hermanos más débiles, un papel muy adecuado para Robert Mitchum. Arthur es el contemporizador, que ayuda a mantener un frágil equilibrio. Grace es una solterona, amargada por no haber sabido abandonar el "nido" a tiempo; la interpretación de Teresa Wright es perfecta, en la línea de la de Olivia de Havilland en La heredera, de 1949. Y Harold, el pequeño, ha traído a casa a la mujer de la que está enamorada, Gwen, pero, algo pusilánime, ni se lo dice, ni hace planes de boda. Unos rugidos nocturnos, y estragos en su ganado, indican la presencia en los alrededores de una pantera. El supersticioso indio Joe Sam, que sirve a la familia, cree que es "la pantera negra", mal presagio. Y en efecto, los rencores soterrados entre unos y otros van a salir a la superficie cuando Curt y Arthur salen en busca del animal. El film se desarrolla en el interior de la casa de los Bridges y sus alrededores, y en el increíble paisaje nevado del valle, y ambos marcos contribuyen a una atmósfera claustrofóbica que ahoga. Con un inteligente uso del color, muy próximo al blanco y negro, tiene elementos de western, indio incluido, pero la misma pantera, nunca mostrada, o los reproches de una madre amargada, o de unos hijos capitidisminuidos, la acercan más al drama puro y duro, donde la violencia es más psicológica que física, siendo la insatisfacción el sentimiento que domina en todos. La trama juega al simbolismo de la pantera, que representa los fantasmas que acosan al ser humano, y la cueva y la naturaleza pueden ser más seguros que dormir bajo el techo de un hogar donde falta cohesión y cariño; además se muestra cómo lo que parece una fortaleza a prueba de "bombas", se puede venir abajo por el puro miedo, el caso inesperado de Curt. La habilidad de Wellman tras la cámara, optando por un formato scope donde la cámara se mueve poco, es clara en planos tan imaginativos como los captados desde una tumba, de gran fuerza visual.

6/10
Infierno blanco (1953)

1953 | Island in the Sky

En los años de la Segunda Guerra Mundial, una serie de pilotos y personal de aviación civil realiza tareas de transporte de suministros. En uno de estos viajes el avión que comanda Dooley se ve sorprendido por una tormenta y las bajas temperaturas que crean capas de hielo en las alas, lo que les obliga a un aterrizaje forzoso en una zona ignota de los nevados bosques canadienses. Con las comunicaciones impracticables, la supervivencia mientras llegan las fuerzas de rescate que peinan un área inmensa se promete harto complicada. Potente película aérea de William A. Wellman, que ese mismo año entregó también Escrito en el cielo. Como en ese film, John Wayne producía a través de su compañía Wayne-Fellows. Se trata de un film de aventuras que supone un hermoso canto a la camaradería masculina, reflejada profusamente tanto a través de los accidentados como de los compañeros que tratan de dar con su paradero. El film hace un efectivo uso de la voz en off, tanto a través de la de un narrador, al que puso voz el propio Wellman, como de la de varios personajes, entre otros Wayne, cuando las cosas empiezan a ponerse feas y duda acerca del modo de ejercer el liderazgo que se le supone. La trama de la novela de Ernest K. Gann, que adapta él mismo, ignora el significado de la palabra cinismo. Hay, sí, seres humanos, a los que asalta el miedo y otras debilidades, pero que saben el valor de la lealtad, y a los que sostienen en los momentos difíciles el recuerdo de sus familias, o una fe sencilla que les empuja a rezar. La fotografía de los parajes nevados en blanco y negro de Archie Stout es muy bella y pinta bien la desolación a la que se enfrentan los hombres "caídos del cielo"; también es excelente la fotografía aérea. El film se rodó en el lago Donner, en condiciones climáticas difíciles. Y Gann recordaba la pasión que puso Wellman al preparar la película: "Era emocionalmente un chiquillo. Tenía un temperamento vivaz y emocional hasta la arrogancia. Pero también había en él emoción e inspiración, y era capaz de ser realmente humilde. Con su discurso unas veces entusiasta y otros lastimero pronto me contagió su excitación y llegué a estar de acuerdon con él en que 'nosotros' estábamos a punto de dar a luz una obra maestra." El amplio reparto es excelente, y cada actor, como Andy Devine, James Arness o Harry Carey Jr., imprime a su personajes grandes dosis de humanidad. Duke, una vez más, demuestra ampliamente su carisma de estrella, verdaderamente único.

8/10
Once a Thief

1950 | Once a Thief

Margie Foster, una mujer con graves problemas económicos, acaba robando un caro reloj en una joyería. Huye a Los Ángeles, donde inicia una nueva vida y consigue un trabajo como camarera. Thriller con un buen trabajo de June Havoc (Telón de acero), que se puso a las órdenes del absoluto desconocido W. Lee Wilder (Asesino de mujeres).

5/10
Memphis Belle (1944)

1944 | The Memphis Belle: A Story of a Flying Fortress

Uno de los mejores documentales rodados durante la Segunda Guerra Mundial, su realización en 16 mm y technicolor corrió a cargo de William Wyler, que también hizo formidables películas de ficción en torno al conflicto, las oscarizadas La señora Miniver y Los mejores años de nuestra vida. El cineasta, oficial del ejército, se subió a una de las fortalezas volantes B-17, para documentar con extraordinaria precisión cómo eran las misiones de ese frente aéreo que bombardeaba posiciones ocupadas por los alemanes. El documental recoge el último bombardeo del Memphis Belle, y el propio Wyler se encargó de la dirección, el guión y la fotografía, arriesgando su vida y perdiendo prácticamente un oído. Se recogen con naturalidad los preparativos previos, incluidas las clases de instrucción con la exposición de las misiones y la bendición del sacerdote, antes de partir, impactantes imágenes reales de cientos de aeronaves en el aire, los bombardeos, y la lucha contra los cazas alemanes que tratan de abatir el bombardero. El cineasta rodaría el mismo año otro documental bélico titulado The Fighting Lady. Mucho después Michael Caton-Jones ficcionó la misión del bombardero, pero su film no tenía la fuerza de lo entregado por Wyler.

7/10

Últimos tráilers y vídeos