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Biografía

Eduardo Noriega

Eduardo Noriega

47 años

Eduardo Noriega

Nació el 01 de Agosto de 1973 en Santander, España

Héroe y villano

16 Noviembre 2010

Cara bonita del cine español durante los noventa y parte del nuevo milenio. Pero al niño guapo no le gusta aquello de ser el príncipe de las historias. Si hay que ayudar al país infiltrándose en una banda terrorista, se hace, pero también tiene su encanto decantarse por vilezas varias como rodar películas “snuff”.

Eduardo Noriega nació el 1 de agosto de 1973 en Santander. Es el pequeño de siete hermanos y el único que ya desde niño mostró interés por el mundo del “artisteo”. Estudió música varios años en el conservatorio de Santander y en 1990 comenzó a dar clases de teatro. Dos años después se mudó a Madrid para recibir clases en la Real Escuela Superior de Arte Dramático.

Y las cosas no le fueron mal porque pronto comenzó a trabajar en cortometrajes como Luna (1994), de su amigo, un desconocido todavía, Alejandro Amenábar. Un año después debutó en el largometraje con un pequeño papel en Historias del Kronen, de Montxo Armendáriz. Queda para el anecdotario cinematográfico que su personaje era el que incitaba a los protagonistas a colgarse de un puente sobre el madrileño Paseo de la Castellana, imagen de la película que quedaría para la posteridad. Un papel de mayor entidad le dio Amenábar en su debut como director de largos. Su malvado Bosco de Tesis (1996) sirvió para demostrar que le sabía sacar partido a su cara de niño bonito para mostrar la peor de las facetas de un ser humano. Curiosamente, en el primer trabajo de Amenábar fue la víctima y ahora se convertía en el verdugo. En su siguiente colaboración, Abre los ojos (1997), sin embargo, el cineasta deja la puerta abierta para que sea el espectador quien decida si es lo uno o lo otro. Esta compleja y sugerente película deja para la historia otra imagen memorable, que es la de Noriega en medio de una desierta Gran Vía. Al actor le sirvió también para obtener su primera nominación al Goya.

Gracias a Amenábar, Noriega era ya uno de los actores de moda españoles. Aún así, siguió participando en cortometrajes como Allanamiento de morada (1998) de Mateo Gil. Posteriormente protagonizó su largometraje Nadie conoce a nadie (1999), donde fue el héroe de la historia. Pero a pesar de que Noriega se siente comodísimo en el thriller, ya sea sufriendo o haciendo sufrir, ha querido probar otros registros: la comedia Cha-cha-chá (1998), donde era el guaperas “number one”, el drama Visionarios (2001), sobre unas apariciones de la Virgen, la bélica Guerreros (2002), desarrollada en Bosnia y la biográfica Che Guevara (2005), donde encarnó al popular guerrillero.

En el terreno del drama sus mejores trabajos han sido en Las manos vacías (2003) y en El método (2005). Marc Recha dirigió la primera y volvió a contar con él posteriormente en Petit indi (2009). El catalán es artífice de un cine muy personal que muchos relacionan con los trabajos iraníes más aplaudidos. El caso es que sus películas no resultan atractivas para un público mayoritario, por lo que este trabajo de Noriega puede haber pasado desapercibido para muchos. En una línea muchísimo más comercial está El método de Marcelo Piñeyro, donde interpretó a uno de los “sanguinarios” candidatos a un puesto en una prestigiosa empresa.

Con Pyñeiro ya había trabajado en el thriller Plata quemada (2000), haciendo de ladrón. Tampoco mostró su lado más amable en la cinta de terror de Guillermo del Toro El espinazo del diablo (2001). Estas dos películas son ejemplo de las numerosas coproducciones en las que ha participado tanto en Europa como en Sudamérica. Unos trabajos que no le han impedido seguir rodando en casa, como demuestra El Lobo (2004). Se esperaba más de este thriller sobre “el topo” colocado en las entrañas de ETA, pero el trabajo de Noriega como el arriesgado protagonista le sirvió para obtener su segunda nominación al Goya.

Sus trabajos en el extranjero le han posibilitado codearse con actores de la talla de Woody Harrelson, Ben Kingsley y Emily Mortimer en Transsiberian (2008) o Zoe Saldana, Forest Whitaker, Dennis Quaid y Sigourney Weaver En el punto de mira (2008), su primera producción hollywoodiense. Con los años, Noriega ha dejado de ser el actor guapo de los noventa –a pesar de que Amenábar lo mostrara con el rostro deformado en Abre los ojos- para convertirse en un tipo que, sin renunciar a su buen aspecto físico, gusta de poner de los nervios al espectador siendo un malvado sin escrúpulos, así como de proclamarse líder y hacer que las alegrías y logros de sus personajes sean los del público.

Filmografía
Hache

2019 | Hache | Serie TV

Serie creada por Verónica Fernández, muy bregada en el formato televisivo, ha estado en títulos como Cuéntame cómo pasó, El príncipe y Velvet, además de haber impulsado El síndrome de Ulises. Aunque totalmente imaginada en sus líneas maestras y personajes, se parte del papel que jugó Barcelona en los años 60 del siglo XX en la ruta del tráfico de heroína, en la época en que el gángster Lucky Luciano fue expulsado de Estados Unidos. El protagonismo corre a cargo de Helena, también conocida como Hache, curiosamente la letra inicial de Heroína, que puede referirse a esa droga, pero también a la antiheroína de nuestra historia. Ella tiene a su marido en la cárcel por la muerte de un hombre en una huelga ilegal. Y para sostener a su hijita y pagar la defensa del esposo, ha emprendido un sórdido camino en la prostitución que le conduce hasta el Albatros, un club nocturno tapadera de actividades delictivas del narcotráfico que dirige Malpica. De entrada, parece que va a convertirse en una de las amantes de Malpica, pero el carácter fuerte de Hache la lleva a involucrarse en el negocio que oculta el club, y aprovechar sus encantos para seducir a los agentes judiciales y policiales que puedan ser un problema. Se nota el oficio de Fernández y del director principal, Jorge Torregrossa –las series La señora, Gran Hotel y Carlos, Rey Emperador, y la película Fin–, y el esfuerzo de producción que puede permitirse una compañía como Netflix, la reconstrucción de época está sin duda lograda, hay empaque en las canciones del club, el gimnasio y el ring, o el puerto. Así que tenemos una serie vistosa y de gran dinamismo narrativo, con trama gangsteril, que conecta con el cine negro en el fatalismo que afecta a los personajes, cuya presentación y acciones no lastran el relato, sino que lo hacen avanzar. Los actores están bien, hay bastante acierto en un reparto, donde todos sus integrantes tienen algo de espacio, aunque por supuesto le toca "pilotar" a Adriana Ugarte. De todos modos llama la atención la abundancia de escenas de sexo y violencia, la misma plataforma de streaming otorga a la serie la etiqueta “descarnada”; y es que en efecto, se abusa de pasajes sórdidos de encuentros compulsivos, parece que se desconozca o se quiera ignorar a sabiendas el arte de la elipsis. Y puede resultar excesiva –lo que no ayuda a la credibilidad– el comportamiento esquizofrénico de Hache, por un lado preocupadísima del bienestar de su marido y su hija, y por el otro una auténtica fiera sin escrúpulos, para la que el fin justifica los medios, cualquier inmoralidad vale para lograr sus objetivos, aunque puede cortarse un poco si alguien la mira a la cara, el caso del personaje manager de boxeo. Se trata al final de un código de conducta al que falta algo de consistencia.

6/10
No te puedes esconder

2019 | No te puedes esconder | Serie TV

Una enfermera huye de México con su hija, dejando atrás a su marido y el narcotráfico. Aunque adoptan nuevas identidades, el peligro sigue acechándolas en Madrid.

Llueven vacas

2017 | Llueven vacas

Historia simbólica, que se desarrolla siempre entre cuatro paredes, donde seguimos a una pareja, Margarita y Fernando, donde ella trata siempre de complacer al otro, es una mujer sumisa incluso ante la injusticia más ostentosa, mientrás que él ejerce un papel dominante y manipulador, distorsionando la realidad descaradamente, y descargando su frustración con malos modos y violencia. La intención del film de Fran Arráez, que maneja un texto de Carlos Be junto a un presupuesto limitado, es concienciar acerca de los malos tratos que padecen tantas mujeres. Pero la fórmula resulta tremendamente artificiosa y cansina, muy teatralizada; y los cambios de actores para los mismos roles, con la fórmula del espejo como plano de transición, parecen un capricho o estar motivados por la falta de tiempo de quienes han trabajado en el film desinteresadamente. Por supuesto, cabe la interpretación metafórica, Margarita y Fernando son tipos universales que se repiten todo el tiempo, un ciclo que se hace necesario romper, antes de que lo haga la muerte. Definitivamente "la lluvia de vacas" es una expresión opaca y poco lírica. Y falta emoción genuina, todo resulta muy reiterativo. Queda muy lejos de, por ejemplo, Te doy mis ojos, sobre el mismo tema, que protagonizaba Laia Marull, que también se deja ver brevemente en este film.

4/10
Perfectos desconocidos

2017 | Perfectos desconocidos

  Una noche de verano en que se espera una eclipse de luna. Tres matrimonios más un amigo soltero –su pareja está enferma, no puede venir– han quedado a cenar en la casa de uno de ellos. Se supone que son amigos, pero tal vez entre ellos e incluso en sus respectivas parejas son unos perfectos desconocidos, con secretos inconfesables. Es lo que podría salir a la luz, cuando Blanca propone un “divertido” juego. Dejar todos los móviles sobre la mesa, y compartir cualquier comunicación que se produzca: whatsapps, fotografías, llamadas poniendo el altavoz para que todos puedan escucharlas… Álex de la Iglesia, con la colaboración de su guionista habitual, Jorge Guerricaechevarría, acomete el remake de la cinta italiana triunfadora en los David de Donatello de 2016, Perfetti sconosciuti. Como el original es también para mí un “perfecto desconocido”, no sé hasta que punto se ajusta al mismo o introduce variantes propias. En cualquier caso el director sabe narrar con ritmo dentro de un espacio cerrado, que sólo se permite respirar un poco asomando a la terraza, e ir presentando el vértigo creciente de las revelaciones sobre mentiras, infidelidades y perversiones que forman parte de las vidas de unos y otros. Indudablemente hay en esta película irregular momentos graciosos, que se benefician de un buen reparto, con mención especial para alguien siempre con cara de pasmado hilarante, Ernesto Alterio. Pero la mirada satírica a la hipocresía que suele imponerse en la vida social choca con planteamientos más dóciles y políticamente correctos, como en lo relativo a la moralina acerca de la hija aleccionada en el uso de condones para su “primera vez” o la del respeto a los homosexuales frente a los prejuicios.  

5/10
Nuestros amantes

2016 | Nuestros amantes

Él entra en una librería-bar y ella le aborda y le propone un juego. Ambos de buen ver, no deben decirse los nombres, tienen que aprender a conocerse, aunque tal vez puedan mentirse, y con la regla, que impone ella, de que no han de enamorarse, podría ser demasiado doloroso. A medida que progresa la relación, con sucesivas citas donde está prohibido darse el teléfono o el correo electrónico, sabemos que él es guionista, y que ambos han sufrido decepciones sentimentales. Las reglas establecidas al principio empiezan a quebrarse, y hasta puede que "hada loca" y "duende chiflado" estén haciendo algunas trampas. Cuarta película del zaragozano Miguel Ángel Lamata, director, guionista y productor, que orilla por una vez el tono gamberro y grosero de sus predecesoras, para adscribirse más bien a la comedia romántica. El film, donde él y ella, Eduardo Noriega y Michelle Jenner, son los reyes de la función –Gabino Diego y Amaia Salamanca son simples comparas, Fele Martínez tiene algo más de peso–, se diría deudor de Richard Linklater y su inolvidable Antes del amanecer, con Viena sustituida por Zaragoza, aunque como cabe imaginar, las comparaciones son odiosas, y la película que nos ocupa está por debajo de su referente. El film es en general amable, aunque no evita Lamata una zafia descripción sexual que empaña el pretendido tono romántico, casi mágico. Tiene cierto ingenio jugar con el metalenguaje, ver la realidad como un guión de película y las soluciones que habría que buscarle para que funcione. Pero sobra verborrea –las referencias a Capote y Bukowski son un caprichín que no aporta nada, parece obvio que el director quiere decir que le encantan estos autores y rendirles homenaje–, y falta un poco más de dinamismo y agilidad, pues aunque la cinta dura apenas hora y media, se diría a ratos que resulta interminable. Y puestos a hablar de hacer trampas, también Lamata las hace, con un doble final no demasiado satisfactorio.

4/10
La sonata del silencio

2016 | La sonata del silencio | Serie TV

Ambientada en los años 40, ‘La sonata del silencio’ es la historia de Marta y también la de su hija Elena, dos generaciones intentando cambiar el mundo que les rodea que impone unos comportamientos sociales y morales muy rígidos. También es la historia de una escalera, de una casa de vecinos en la madrileña Plaza del Ángel, donde la riqueza y la pobreza, el triunfo y el fracaso, solo están separados por un tabique. En este edificio conviven dos familias enfrentadas. Unos, los Figueroa lo tienen todo. Otros, los Montejano, lo tuvieron, pero ahora lo han perdido. Y como testigos de sus enfrentamientos, alegrías y tristezas, el resto de vecinos, cada uno con sus distintas formas de sobrevivir en esta época tan complicada.

Citas

2015 | Cites | Serie TV

La serie está  formada por 13 episodios de 45 minutos y aborda el mundo de las citas a ciegas en torno a 24 personajes que se irán cruzado y reencontrando a lo largo de la temporada. En cada capítulo se mostrarán dos citas donde se harán evidentes los miedos, los secretos y las expectativas de unos protagonistas que buscan amor, sexo o simplemente no estar solos.

Tras un primer encuentro a través de una web de contactos, los personajes se verán cara a cara, llenos de inseguridades pero también de esperanzas.
Así conoceremos diferentes historias: la de una maestra de primaria que ve cómo se acercan los 40 y sus planes de vida se vuelven a posponer; la de un joven viudo y padre de tres hijas que desea encontrar otra vez el amor; la de una ‘scort’ que intenta cambiar su manera de relacionarse con los hombres; o la de una chica que necesita resolver las dudas sobre su sexualidad antes de casarse.

Los miércoles no existen

2015 | Los miércoles no existen

Encuentros entrecruzados entre variopintos personajes, que tienen lugar diferentes miércoles a lo largo de varios años. Pablo, engreído arquitecto, intenta solucionar sus problemas con su pareja, Irene, que por su parte tras una borrachera se levanta en la cama con Hugo, camarero y aspirante a pintor de éxito, que sólo busca encuentros esporádicos con las mujeres. A César, un tímido ingeniero, le deja su novia, por lo que inicia una relación con una nueva chica. Peris Romano debuta como realizador con la adaptación de su propia obra, de gran éxito en las carteleras madrileñas, sobre todo por su habilidad para expresar el estado de ánimo de los personajes mediante famosas canciones de artistas como Los Ronaldos, Vetusta Morla o Raffaella Carrà. No intenta ocultar su origen teatral, pero da la sensación de que los extensos diálogos funcionaban mejor sobre las tablas, pues al realizador le queda mucho para alcanzar la pericia de autores como Alain Resnais a la hora de crear un híbrido satisfactorio entre éstos y el cine. Y que la música en directo era un valor añadido que le daba una frescura que aquí brilla por su ausencia. Explora otra vez los conflictos de jóvenes que se resisten a madurar, con algunos gags ingeniosos. A pesar de sus pocas pretensiones, consigue también momentos de cierta intensidad dramática, explorando la desorientación que reina en la sociedad actual. Esto se debe en gran medida a que cuenta con un reparto coral lleno de destacados actores españoles, en el que resulta un tanto forzado William Miller, pero se luce sobremanera la zaragozana Alexandra Jiménez, que con este título y Anacleto, agente secreto, se consagra como la gran actriz de la temporada del cine español.

5/10
La Bella y la Bestia

2014 | La belle et la bête

Continúa la tendencia a versionar cuentos en cine y televisión, piénsese en las casi coetáneas adaptaciones de “Blancanieves”, “Hansel y Gretel”, “Caperucita Roja”... o en la serie que aúna un montón de cuentos Érase una vez. Ahora le toca el turno al relato de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1711–1780), que sedujo previamente al surrealismo de Jean Cocteau en 1946, y a los animados estudios Disney en 1991. Christophe Gans, cineasta muy visual pero excesivo –piénsese en El pacto de los lobos–, se autocontrola con una historia de sugestiva imaginería, que subraya bien el sacrificio de Bella para salvar a su familia, y la evolución en el trato con su captor Bestia. Sin que se invente la pólvora, funcionan la estructura de cuento narrada por una mamá a sus niños al estilo La princesa prometida y los flash-backs en la mansión, con elegantes transiciones del presente al pasado. El director demuestra inteligencia creando algo de intriga acerca de cuál será el aspecto de Bestia, y los villanos capitaneados por el español Eduardo Noriega tienen su gracia. Aunque los reyes de la función actoral son Léa Seydoux (La vida de Adèle) y el siempre inquietante y ambiguo Vincent Cassel (Promesas del Este).  

5/10
El último desafío

2013 | The Last Stand

Gabriel Cortez, un importante narcotraficante, logra escapar de la custodia del FBI en Las Vegas con una fuga espectacular. A bordo de un Corvette, y con una agente como rehén, este amante de los coches rápidos corre a velocidad de crucero rumbo a la frontera con México, donde en un pueblecito sus secuaces están construyendo un puente para sortear un cañón que le permita entrar en un país donde campará a sus anchas. No cuentan que es sheriff de ese pueblecito Ray Owens, o sea, Arnold Schwarzenegger. Primer trabajo en Hollwyood del coreano Kim Jee-woon, especialista en moviditas películas de terror y acción, las más populares son Dos hermanas y El bueno, el malo y el raro. Quizá esta última, un curioso spaghetti-western oriental, es la que ha decidido a Lorenzo di Bonaventura y demás capitostes productores a confiar al cineasta oriental El último desafío, el regreso de Arnold Schwarzenegger al cine con un papel protagonista, tras finalizar su etapa política como gobernador de California. Pues algo de western grandilocuente tiene este film, muy dinámico y entretenido, aunque bastante previsible. La principal novedad sería la de un narco jovenzuelo y prepotente, que se cree casi Dios -un Eduardo Noriega correcto, al que tal vez echaron el ojo los productores en Blackthorn. Sin destino, otro western-, porque luego hay elementos muy típicos, como el de contraponer los humildes policías de pueblo con los chulescos y creídos agentes de ciudad, el pipiolo agente de pueblo que desea ir a Los Ángeles para tener acción, o el sheriff que está en "el culo" del mundo tras una acción traumática del pasado. Acción pura y dura bien coreografíada, mezcla eficaz de drama y elementos cómicos, un poco a lo Tarantino, abundantes raciones de violencia, son los elementos del cóctel que sirve Jee-woon en El último desafío, y que le sirven a Schwarzegger para cumplir la promesa expresada en aquella frase cinematográfica "volveré".

5/10
Presentimientos

2013 | Presentimientos

Félix y Julia son un matrimonio recién casado, con un hijo pequeño. Su vida matrimonial, sin embargo, no funciona. Falta delicadeza, comprensión, pensar en el otro, amor. Con la idea de recuperar la chispa viajarán de vacaciones a un chalet cerca del mar. Pero la primera noche Julia sufrirá un accidente de tráfico y quedará en coma, de modo que el camino hacia ese nuevo enamoramiento que persiguen se complicará para ambos. El cineasta Santiago Tabernero, quien demostró su buen hacer en el film Vida y color, adapta con Presentimientos una novela de Clara Sánchez, en donde también debuta como guionista Eduardo Noriega, actor principal del film. Se trata de una de esas historias sobre segundas oportunidades, en este caso en el marco del amor matrimonial. El planteamiento es interesante y de fondo hay una visión positiva y seria acerca de conservar el compromiso, a pesar del cúmulo de dificultades que puedan presentarse. El film está bien rodado, con cierto clasicismo. Sin embargo, la pesadumbre tristona que invade todo el argumento le hace un flaco favor a la película, amén de que la trama estructurada en historias paralelas no acaba de ser redonda, sobre todo en lo referente a las vivencias surrealistas del inconsciente de Julia (muy eficaz como siempre Marta Etura), incluidas algunas escenas groseras que entorpecen el verdadero romanticismo que persigue el film. También hay elementos, como la “subtrama” del anillo, con mafioso incluido, que resultan un tanto folletinescos, no así otros como los de la chica de la piscina y en general el desconcierto y las dudas que rodean al personaje de Félix, bien interpretado por Noriega.

4/10
Sweetwater

2013 | Sweetwater

Un fanático y psicótico líder religioso (Jason Isaacs), un estrafalario y astuto sheriff (Ed Harris) y una prostituta (January Jones) vivirán un sangriento enfrentamiento en los territorio de Nuevo México en los extertores del siglo XIX. Western de acción, con trazas de thriller violento y vengativo, que como mayor atractivo aúna en el reparto a un magnífico trío interpretativo, al que se suma la presencia secundaria del español Eduardo Noriega. Dirigen los gemelos Logan y Noah Miller, aunque este último figura sin acreditar.

5/10
Una pistola en cada mano

2012 | Una pistola en cada mano

El siempre interesante realizador barcelonés Cesc Gay (En la ciudad, Ficción) estructura su sexto film, Una pistola en cada mano, como una sucesión de encuentros de dos personajes distintos por escena, en diferentes localizaciones de su ciudad natal. De nuevo describe a urbanitas representativos de la España actual, con la diferencia de que éstos han ido madurando, como el propio realizador, y ahora andan en torno a la cuarentena. Una pistola en cada mano se compone de varios segmentos, que finalmente se unen. J., que no se siente feliz a pesar de tenerlo todo, se encuentra casualmente con E., que por problemas económicos se ha visto obligado a volver con sus padres. S. lleva a su hijo a casa de su ex mujer, a la que no ha olvidado un par de años después del divorcio. Mientras persigue a su esposa a la que supone infiel, G. se reencuentra con un conocido, L., que pasea a su perro. A pesar de que está casado, P. intenta llevarse a la cama a Mamen, una compañera de trabajo. Durante un breve trayecto en coche, María mantiene una conversación sin tapujos sobre sus intimidades matrimoniales con el marido de su mejor amiga, Sara, que a su vez les espera con el cónyuge de ella. Gay reflexiona sobre el dolor que causa la infidelidad, el desconcierto que provoca la ruptura familiar, la soledad, y otros temas que en mayor o menor medida han ido apareciendo en su cine, centrándose sobre todo en los personajes masculinos, aunque uno de los temas más recurridos sea la dificultad de éstos para comprenderlas a ellas. El título, Una pistola en cada mano, es una referencia simbólica a las dificultades del individuo para mantenerse fiel y 'atender a un único arma'. El lujoso reparto reúne casi por completo a los más destacados intérpretes de mediana edad del cine en español (con Javier Bardem, Sergi López y Carmelo Gómez estarían prácticamente todos). Aunque se nota la mano del realizador en la dirección de actores, su gran especialidad, no todos están a la misma altura, lo que provoca cierta descompensación en los diferentes tramos de los que consta Una pistola en cada mano. Una vez más, Cesc Gay se asegura de rodar con cámara, Javier Cámara, impresionante como ex marido desesperado en el que quizás sea el mejor tramo, junto a la menos conocida pero sorprendente Clara Segura (Los niños salvajes). El mano a mano entre Leonardo Sbaraglia y Eduard Fernández (otro actor recurrente de Cesc Gay), viene a ser sencillamente increíble, al igual que el duelo de titanes que se establece entre Luis Tosar y Ricardo Darín, sin duda dos pesos pesados. La conversación entre Eduardo Noriega y Candela Peña funciona, más por la labor de ella, aunque el santanderino está bastante correcto. El último episodio acaba siendo inferior, a pesar del inmenso talento de Leonor Watling, que se mide con un Alberto San Juan que da lo justo, y posteriormente con un contenido pero insulso Jordi Mollà y una Cayetana Guillén Cuervo decepcionante en su regreso a la pantalla de cine, tras ocho años centrada en la televisión.

6/10
Blackthorn. Sin destino

2011 | Blackthorn. Sin destino

  Mateo Gil, coguionista habitual de Alejandro Amenábar en títulos como Tesis o Ágora, debutó como realizador en 1999 con el thriller Nadie conoce a nadie. Más de una década después vuelve a ejercer como director de largometraje, en un proyecto que sigue pudiéndose calificar como cine de género, aunque esta vez su cinta es mucho más ambiciosa, pues se trata de un western, y además, uno de esos que pueden calificarse como "de hechuras clásicas". Para hacer el salto mortal más difícil todavía, Gil invoca el nombre sagrado de Dos hombres y un destino, un gran clásico del género, pues su film es una especie de curiosa secuela tardía. Según se aclara al comienzo, investigadores lograron encontrar la tumba donde se supone que fueron enterrados los forajidos Butch Cassidy y Sundance Kid tras su supuesta muerte durante un enfrentamiento con el ejército boliviano. Pero sus cuerpos no estaban allí. En Blackthorn, un envejecido Butch Cassidy ha aprovechado que fue dado por muerto junto con Sundance, pero que en realidad ambos lograron escapar, para permanecer escondido durante 20 años sin que la justicia le busque. Pero se entera de que ha fallecido una mujer con la que tuvo un idilio en el pasado, fruto del cual nació un niño, y Cassidy decide volver a Estados Unidos con él. Por el camino se encuentra con Eduardo Apocada, ingeniero español que ha robado una gran cantidad de dinero de la mina en la que trabajaba, y que es perseguido. A pesar de los enormes riesgos tomados por Mateo Gil, y de que no resiste la comparación con el film de George Roy Hill, su cinta funciona. No es capaz de hacer grandes alardes de dirección, pero la cinta está bien llevada, y aunque no cuenta con una producción impresionante, su reconstrucción de los comienzos del siglo XX es lo suficientemente aceptable. Gil ha contado con un gran reparto. Se luce el legendario Sam Shepard, interpretando a Cassidy, y llevándoselo a su terreno, en lugar de imitar al insuperable Newman, lo que hubiera sido un error. Curiosamente, resulta ser un excelente contrapunto el irregular Eduardo Noriega, que realiza uno de sus mejores trabajos y hasta demuestra un enorme sentido del humor riéndose de cierto anuncio televisivo suyo muy popular. Noriega brilla en la versión original con sus diálogos en inglés y español. También es necesario mencionar a Magaly Solier (Amador) en un pequeño papel, y sobre todo a Stephen Rea, sorprendente como cónsul honorario borrachín. Llama la atención que a pesar de ser uno de los guionistas españoles más reputados, en esta ocasión Gil parta de un libreto ajeno, que supone el debut de Miguel Barros, autor del documental Los sin tierra. El texto tiene bastante calidad, en su recuperación de los temas clásicos del western, como el compañerismo, la libertad y sobre todo la moral y la justicia. Trata además la cinta sobre el regreso a las raíces, la necesidad de compañía y la búsqueda de una familia. Además, incluye muchos elementos que apasionarán a los amantes del western, como la referencia a la agencia de detectives Pinkerton. Haya sido buscado o no, existe en la cinta un subtexto metacinematográfico muy interesante. El viejo forajido podría interpretarse como un símbolo del cine clásico, de ése que ya no se hace, porque los tiempos han cambiado y ahora todo vale con tal de ganar dinero.  

6/10
Homicidios

2011 | Homicidios | Serie TV

Tras una oleada de crímenes en las que todo apunta que han sido cometidos por un asesino en serie, Eva Hernández, inspectora jefe de una unidad de la Brigada de Homicidios de la policía, recurre a la ayuda de Tomás Sóller, psicólogo especializado en Patologías de la conducta. Eduardo Noriega protagonizó esta serie, que combina elementos de CSI: Las Vegas y similares. Aunque el esfuerzo de producción es notable, apenas tuvo éxito de audiencia.

4/10
Agnosia

2010 | Agnosia

Agnosia: (Del griego agnosia, ignorancia). Trastorno de la facultad de reconocer los objetos. Pérdida de la facultad de que el cerebro reconozca los estímulos que le llegan. Ésta es precisamente la enfermedad neuropsicológica que sufre Joana Prats, hija de un industrial de Barcelona, en el siglo XIX. Un médico está a punto de aplicarle un tratamiento que podría ser beneficioso, consistente en encerrarla durante tres días en una habitación oscura, sin ningún estímulo exterior. Su padre es el dueño de una empresa de óptica que desarrolló una revolucionaria lente, pero se niega a fabricarla, pues le recuerda al infausto día en el que su hija manifestó los efectos de la enfermedad por primera vez. Ni siquiera accede cuando Carles, prometido de Joana, con el que mantiene una relación paternofilial, le aconseja recuperar la lente para salvar a la empresa, en situación delicada. Pero existen personas interesadas en conseguir el secreto de la lente sea como sea... El film supone el segundo largometraje del alicantino Eugenio Mira. Se experaba con cierta expectación, pues su primera cinta, la surrealista The Birthday, con Corey Feldman, apuntaba maneras. El resultado es un tanto decepcionante a pesar de su digna ambientación y de la prometedora imaginación visual de Mira. La idea es original, y el libreto de Antonio Trashorras tiene su interés, sobre todo porque sigue un camino poco transitado por el cine español, ya que se trata de un thriller de época. Pero este guionista ha topado con el mismo problema que con su primer trabajo, El espinazo del diablo, que dio lugar a un film de terror de Guillermo del Toro que empezaba muy bien hasta que Eduardo Noriega daba al traste con la cinta, con una interpretación muy por debajo de la que ofrecían Federico Luppi y Marisa Paredes. Ahora, Trashorras vuelve a ser boicoteado por Eduardo Noriega. El problema no está sólo en él, sino en el conjunto del reparto, que no alcanza el nivel deseable. Bárbara Goenaga (Los cronocrímenes) no está bien dirigida y a veces parece que recita. Y los villanos de la función son como de opereta. El final no está bien resuelto, ni se consigue el romanticismo deseado, ni se entiende muy bien por qué Noriega tarda tanto en enterarse de lo que ha ocurrido. Además, salvo alguna reflexión sobre la importancia de exteriorizar los sentimientos, todo es más ligero de lo que se esperaba.

4/10
El mal ajeno

2010 | El mal ajeno

Diego es un médico que trabaja en la unidad del dolor del madrileño Hospital de la Paz. Buen profesional, parece completamente insensible a las dolencias ajenas, se ha dicho y repetido que las enfermedades de los pacientes no deben afectarle emocionalmente. Este cultivo de la insensibilidad le ha llevado también a alejarse de sus seres queridos, su mujer médico, su hija adolescente, su padre, médico jubilado. El traumático suicidio ante él del novio de una paciente supone el inicio de un extraño camino, que le hará ver las enfermedades y las personas que las padecen de un modo diferente. Debut en la dirección del cortometrajista Óskar Santos, ha contado con el padrinazgo de Alejandro Amenábar, y en la producción están también otros dos nombres importantes del cine español, Fernando Bovaira y Álvaro Augustín. Además el libreto se debe a otro cineasta en alza, Daniel Sánchez Arévalo. El planteamiento del film, de elegante puesta en escena, es el de una fabulilla insertada en la cotidianidad, donde se recuerda que para tener el corazón grande con los que tienes al lado, también es necesario compadecerse del mal ajeno. Así que la cosa discurre al modo de un 'cuento asombroso', quizá demasiado estirado y con algunos giros dramáticos poco consistentes, pero que logra mantener el interés. Hay inteligencia en no buscar explicaciones al don de curación, y queriendo o sin querer, se entrega un completo catálogo de cierto males que afligen a la sociedad actual, y que sólo se pueden 'curar' con el tan necesario amor: infidelidad, crisis matrimoniales, incomunicación, suicidio, alcoholismo, consumo de drogas, sexo adolescente, falta de recursos para sobrellevar el dolor, ausencia de Dios... Hay acierto en el reparto, donde destaca un contenido Eduardo Noriega. Y algún contrapunto humorístico ayuda a un film desasosegante, como los momentos que comparte el protagonista con su progenitor, y con el paciente tullido.

5/10
Petit indi

2009 | Petit indi

El catalán Marc Recha sigue fiel a su estilo pausado y sencillo. Como es habitual, su cine toma como referencia a los directores iraníes, y también aspira a lograr la poesía de las películas de Víctor Erice. Además, siempre suele narrar las peripecias de personajes cotidianos, fácilmente identificables. En esta ocasión sigue los pasos de Arnau, un chico que vive en un barrio de Barcelona, y se dedica a cuidar pájaros. Uno de ellos es un jilguero que ha adiestrado minuciosamente para presentarlo a un concurso de pájaros cantores. La madre de Arnau cumple condena en prisión, por lo que el chico intentará conseguirle un buen abogado. Lo malo es que necesita mucho dinero para ello, por lo que entre otras cosas empieza a apostar dinero en un canódromo muy frecuentado por su tío Ramón. Como ocurre con todas las películas de Recha, Petit Indi tiene una fuerte carga documental. Describe el barrio de Vallbona, una zona en plena transformación, habitada por personas de etnias diferentes. Se detiene por ejemplo a explicar la rutina del canódromo, ya clausurado, y que fue el último en cerrarse de la península ibérica. Los veteranos Eulalia Ramón, Sergi López y Eduardo Noriega ofrecen una apariencia de gran espontaneidad a sus interpretaciones. También resulta bastante natural el joven protagonista, Marc Soto, que debuta en la pantalla. Es un film sugerente, lleno de imágenes simbólicas. El planteamiento engancha al espectador, mucho más que la media del cine español. Además, trata temas que podrían haber dado mucho juego, como las relaciones familiares en una situación difícil, y la pérdida de la inocencia del protagonista. Sin embargo, Recha se muestra demasiado repetitivo en algunas ocasiones (algunas imágenes del chico jugando con sus pájaros se hacen pesadas, o explica de forma innecesaria un triste suceso del final de la trama que ya se había entendido perfectamente). La mirada de Recha es demasiado fatalista, y su cinta  quiere ser tan sencilla que al final se queda en poca cosa.

5/10
Transsiberian

2008 | Transsiberian

El estadounidense Brad Anderson rodó al inicio de su carrera Próxima parada, Wonderland, una comedia dramática de tono amable, y desde entonces sólo rueda thrillers y cintas de terror de lo más desasosegante. Sigue en esa línea oscura su nuevo trabajo, coproducido entre España, Gran Bretaña, Alemania y Lituania. Roy y Jessie, una pareja que ha pasado una temporada en Pekín, decide viajar a Moscú en tren. Aunque sus compañeros de viaje parecen poco recomendables, finalmente conocen a Carlos y Abby, que recorren diversos países, impartiendo clases de inglés y revendiendo objetos. En el tren también viaja el inspector Grinko, un policía ruso que sigue la pista de los asesinos de un traficante de drogas. El español Eduardo Noriega realiza un gran esfuerzo para no desentonar y para que su inglés no resulte ridículo. Emily Mortimer, Kate Mara y Woody Harrelson realizan correctos trabajos, mientras que Ben Kingsley se toma tan en serio su composición de policía ruso que aumenta muchísimo el nivel. Resulta un thriller absorbente por sus giros inesperados, muy bien trazados, que ofrecen realmente la sensación de que nada es lo que parece. Como le ocurría en la citada El maquinista, Anderson sabe trazar una tensa atmósfera, aprovechando al milímetro el sugerente lugar donde transcurre la acción, un tren que atraviesa privilegiados parajes nevados. Pero al igual que en su anterior película, tampoco remata del todo la faena, porque al espectador le cuesta encontrar algún personaje con el que identificarse. Todos tienden hacia la amoralidad o no se sabe muy bien por donde van a salir, por lo que el tono del film es un tanto frío, mientras que el metraje se antoja excesivo.

5/10
En el punto de mira

2008 | Vantage Point

Ashton, presidente de Estados Unidos, acude a España para asistir a una cumbre contra el terrorismo y pronunciar un discurso en la Plaza Mayor de Salamanca. Al acontecimiento acuden por causas diversas turistas y curiosos, como Howard Lewis, un turista afroamericano que filma el evento para enseñárselo a sus hijos. Otros pasan por allí por motivos profesionales, como Rex Brooks, productora televisiva que cubre el evento para CNN. El agente del servicio secreto Thomas Barnes es uno de los hombres que deben proteger al presidente, pero tras resultar herido en un atentado tiempo atrás se ha convertido en un paranoico que ve amenazas con todas partes. El compañero de Barnes, Kent Taylor, está muy estrechamente unido a él, como si fuera prácticamente un hijo. Cuando el presidente está a punto de empezar a hablar, es abatido por un disparo... En Omagh, el británico Pete Travis reconstruyó las consecuencias del trágico atentado ocurrido en Irlanda del Norte, en 1998. Ahora, el cineasta filma otro acto terrorista, que por suerte es totalmente ficticio. La historia está narrada varias veces, desde la perspectiva de varios de los protagonistas del suceso, al estilo de Rashomon, el clásico de Akira Kurosawa. Salvo que en esta ocasión el punto de vista subjetivo desaparece en el último tramo, contado a la manera de un narrador omnisciente, que lo sabe todo y nos informa de todo, de forma más convencional. Este abandono de la visión subjetiva ofrece la sensación de experimento fallido, al menos en parte. Además, acumula demasiados giros a veces un tanto increíbles, y desentona algún que otro elemento sentimentaloide, como la subtrama en que el personaje de Whitaker se encariña con una niña que vuelve a encontrarse más veces por casualidad. A pesar de todo, el director cuenta con trabajos convincentes de veteranos como Dennis Quaid, Sigourney Weaver y Forest Whitaker, mientras que algunos actores con menos periplo, como Matthew Fox, también inducen a pensar que se han tomado muy en serio sus papeles. Mantiene el suspense y cuenta con alguna persecución más o menos espectacular. Denuncia por un lado adónde puede llevar el fanatismo. Pero también recoge con sutilidad y elegancia la desinformación, e incluye testimonios de quienes piensan que Estados Unidos ha ejercido una política discutible en relación con este asunto. Entrevista a Matthew Fox Entrevista a Forest Whitaker Entrevista a Eduardo Noriega Entrevista a Pete Travis

5/10
Canciones de amor en Lolita's Club

2007 | Canciones de amor en Lolita's Club

Vicente Aranda se ha centrado en los últimos años en el cine de época, pues ha rodado seguidas Juana la loca, Carmen y Tirante, el Blanco. Como esta última decepcionó incluso a sus incondicionales, el veterano realizador ha decidido recurrir nuevamente al escritor Juan Marsé, cuyas novelas han dado pie a varias de sus películas más renombradas: La muchacha de las bragas de oro, Si te dicen que caí y El amante bilingüe. Al parecer, esta nueva novela del escritor fue concebida en primer lugar como guión cinematográfico, por encargo de Fernando Trueba, pero finalmente dio lugar a una novela, que ha sido la más criticada de toda su bibliografía. Raúl, un violento policía con problemas de alcoholismo y amenazado por ETA, es expedientado y suspendido durante unos meses tras golpear brutalmente a unos motoristas que acosaban a mujeres árabes. Decide volver a la casa de su padre, donde vive también su hermano gemelo Valentín, un discapacitado psíquico de gran corazón. Valentín se ha enamorado de Milena, una prostituta que trabaja en Lolita’s Club, un prostíbulo de lujo. Allí, le tienen como chico de los recados, y las meretrices se han encariñado con él. Como a Raúl no le hace ninguna gracia que se aprovechen de su hermano, acude al local, dispuesto a llevárselo y romper su relación con Milena. Pero ésta le causa una grata impresión. El esforzado Noriega no resulta convincente en su doble papel, pues como Raúl, el policía bruto, se limita a poner cara de enfado, mientras que cuando interpreta a Valentín, el discapacitado, parece estar muerto de risa. Le acompaña Flora Martínez, protagonista de Rosario Tijeras, que parece haber sido escogida por sus generosas curvas, más que por sus nulas cualidades interpretativas. Se salva algún secundario con talento, como Héctor Colomé –padre de los protagonistas– y la jovencísima Yohana Cobo –una de las prostitutas–. Como todas las novelas de Marsé, ésta tiene también contenido literario, pues se trata de una búsqueda de la bondad y el amor en un terreno tan desfavorable como el sórdido submundo de la prostitución. Pero Aranda, en su línea habitual, sitúa esta temática en un segundo plano, y se centra en la obsesión sexual de los dos hermanos por Milena. Queda así una película bastante plana, con muchas secuencias subidas de tono, en la línea de Aranda: mucha carne y poca ‘chicha’.

2/10
Alatriste

2005 | Alatriste

Adaptación de las aventuras del célebre personaje creado por el escritor Arturo Pérez-Reverte. Se ha realizado un enorme esfuerzo de producción para recrear aquella época en que España era un imperio que empezaba a mostrar sus primeros signos de decadencia. La ambientación es perfecta, se pintan bien las circunstancias políticas, aunque quizá llama la atención la presencia folclórica de algún elemento –Velázquez, por ejemplo–, o la escasa presencia de la religión católica –la religión es algo más que la Inquisición–. No obstante, el solo hecho de abordar una ambiciosa película de aventuras y época, merece un aplauso a Antonio Cardenal y sus socios por su arriesgada apuesta, poco frecuente en España. Dicho esto, hay que decir que el film no acaba de funcionar. Agustín Díaz Yanes ha tomado la decisión de usar elementos de todas las novelas de Pérez-Reverte, con la intención de abarcar la vida completa del capitán Diego Alatriste. Esto da al film un carácter episódico, como de ir avanzando a salto de mata, de escenario en escenario, introduciendo muchos personajes, demasiados. ¿Realmente es necesario sacar medio minuto a Pilar Bardem caracterizada de monja? Quizá habría sido más inteligente seguir la opción de Peter Weir en Master and Commander. Al otro lado del mundo al abordar la saga del capitán Jack Aubrey, creación de Patrick O´Brian; o sea, centrarse en una novela, y tomar si acaso elementos puntuales de otras; pues al film de Díaz Yanes le falta una meta, un lugar al que llegar y que el espectador aguarde con impaciencia. En su modestia, funciona mejor El maestro de esgrima que este film. Destaca el esfuerzo de Viggo Mortensen, Aragorn en El Señor de los Anillos, por hablar un castellano adecuado a su personaje; y sabe darle un aire sombrío, aunque el guión no explique qué le mueve, a no ser que sea el simple afán de aventuras, la camaradería, el ir tirando con su amante actriz, o esa suerte de `hijo´ que es Íñigo de Balboa. El reparto de secundarios está muy bien pensado, aunque destacan Javier Cámara (el primer encuentro del conde duque de Olivares con Alatriste es magnífico, tal vez lo mejor del film), Juan Echanove (que da vida a un desengañado Quevedo), Antonio Dechent y Eduard Fernández (compinches de Alatriste); las féminas tienen menos cancha, se mire como se mire (estamos en un mundo de hombres, y el papel de Elena Anaya no se acaba de entender) e incluso Blanca Portillo, increíble la capacidad camaleónica de esta mujer, tiene una presencia menor, como… Fray Emilio Bocanegra, un hombre evidentemente. Las escenas de acción y de muchedumbres están conseguidas, y destaca la de apertura, de asalto a un puesto moviéndose por el agua, entre la niebla de una noche de luna de atmósfera azulada, que recuerda, y mucho, a la escena del huerto de los olivos en La Pasión de Cristo.

4/10
El método

2005 | El método

En medio de un clima de crispación laboral, donde las calles han sido tomadas por los defensores de la antiglobalización y los antidisturbios, siete personas se dan cita en un gran rascacielos del Paseo de la Castellana, en pleno centro de Madrid. Es un día importante para ellas, ya que se juegan su futuro laboral. Han llegado al momento crítico, a la última prueba de selección para conseguir un puesto de alto ejecutivo. Sin embargo, lo que les espera no va a ser una entrevista u otra prueba convencional, sino el llamado Método Grönholm: los cinco hombres y las dos mujeres aspirantes al puesto son “invitados” a sentarse en torno a una mesa y a hacer lo posible para ir eliminando candidatos en un inhumano juego de envidias, ataques, bajezas y humillaciones. Se trata de que cada uno haga prevalecer sus talentos y demuestre que él es el más adecuado para el puesto. Durante un día, el despacho se convertirá en una jungla de fieras sin escrúpulos, dispuestas a pisotear a los demás con tal de llegar a lo más alto… La película es una adaptación de la obra de teatro “El método Grönholm”, escrita por Jordi Galcerán. Mateo Gil y el propio director Marcelo Piñeyro se han encargado de escribir el guión, compuesto casi exclusivamente por extensos diálogos entre los personajes. Al margen de un cierto fondo crítico y tópico contra el capitalismo de occidente, técnicamente la película resulta ser un inmejorable ejercicio de estilo, donde el encuadre y la posición de la cámara son aspectos capitales. Es imposible, en este sentido, no traer a colación la maravillosa 12 hombres sin piedad, obra maestra de Sidney Lumet, cuya acción también tiene lugar entre las cuatro paredes de un espacio cerrado. Piñeyro logra que la competitividad –a veces de una alucinante crueldad– entre los personajes no pierda nunca el interés y, salvo un inverosímil (y repugnante) desahogo sexual, el desarrollo de la trama es coherente y eficaz, pese al rebuscado desenlace. Hay que decir que los intérpretes están fantásticos en sus definidos papeles. Destacan quizás Eduard Fernández, Najwa Nimri y el divertido Ernesto Alterio.

6/10
El Lobo

2004 | El Lobo

Se esperaba mucho de esta película, habida cuenta de que trataba del hombre que puso en jaque a la banda terrorista ETA en los últimos tiempos de la dictadura franquista. A lo largo de treinta años Mikel Lejarza, alias “Lobo”, se fue convirtiendo en boca de los españoles en algo así como una figura mítica, de una audacia y valentía impagables, y su consiguiente desaparición como por arte de magia concedió a sus hazañas, e incluso a su propia existencia, un aura de leyenda propia de los héroes en el imaginario de todos los españoles. Con esas expectativas del público tenía que lidiar el director Miguel Courtois (curiosamente un francés) a partir del guión de Antonio Onetti. La historia sigue las andanzas de Lobo, un joven vasco, sin preparación alguna, que es “invitado” a infiltrarse en ETA y servir de confidente a los servicios secretos de la dictadura. Sin embargo, entre 1973 y 1975, Lobo se va revelando como un tipo perspicaz que sabe a qué puerta ha de llamar para irse convirtiendo poco a poco en hombre de confianza de la cúpula etarra. La organización vive además tiempos de crisis interna, pues se debate entre la guerra ideológica promulgada por Asier y el uso indiscriminado de las armas apoyado por Nelson. Al final, el arriesgado trabajo de Lobo supondrá la caída de varios activistas de la banda, aunque por ello tenga que pagar un alto precio. Concebida a modo de thriller, la película comienza a un ritmo frenético para irse sosegando poco a poco hacia el ajuste político antifranquista. Eduardo Noriega cumple con su papel, pese a que el guión no deja del todo claro ni su carácter ni sus motivaciones; por su parte, José Coronado lucha con denuedo por aportar verosimilitud a su personaje, aunque a veces parezca salido de un cómic. Son algunos peros de una película entretenida, bien ambientada y con notables efectos especiales.

5/10
Las manos vacías

2003 | Les mains vides

La vida en un pueblecito francés, muy próximo a Cataluña. Sus habitantes, un viajero que llega… Con ritmo parsimonioso, de consciente aridez –no en vano, el director, Marc Recha, ha sido apodado como “el iraní español”–, va discurriendo la rutina, y vamos conociendo a los distintos personajes. Coproducción hispano-francesa, en el reparto está un Eduardo Noriega, irreconocible tras una poblada barba.

6/10
Guerreros

2002 | Guerreros

Daniel Calparsoro cambia los tercios a que nos tiene acostumbrados (Salto al vacío, Asfalto) y nos introduce en las vicisitudes de un grupo de soldados españoles, que hacen no se sabe bien qué en Bosnia. Con ayuda del periodista Juan Cavestany en el guión, Calparsoro se centra en los omnipresentes agobios de los protagonistas, sin ofrecer un solo momento de relajo para humanizarlos.

4/10
Novo

2002 | Novo

Como Guy Pearce en la celebrada Memento, Eduardo Noriega sufre aquí de una rara enfermedad por la cual sólo recuerda lo acontecido en los últimos diez minutos. Pero en lugar de tatuarse el cuerpo, lo apunta todo en una libreta. Y cuando una chica se interesa por él, decide experimentar el sexo siempre como si fuera la primera vez. Jean-Pierre Limosin dirige una película difícil por su sofisticación, a ratos bastante obtusa, de tinte intelectualoide y muy “naturalista”. Todo muy francés, aunque junto a Noriega, la española Paz Vega cuente también con un pequeño papel.

3/10
El espinazo del diablo

2001 | El espinazo del diablo

Años de la guerra civil española. Carlos, un chaval de doce años, es abandonado en un orfanato por su tutor. El lugar, un caserón imponente y solitario, está regentado por Carmen,una mujer (Marisa Paredes) con una pata de palo. Casares, un maduro profesor (Federico Luppi) hace extraños experimentos en su laboratorio. El conserje Jacinto (Eduardo Noriega) es un tipo peligroso temido por los críos. La extraña visión de un niño de aspecto fantasmal conmueve a Carlos: podría ser el espectro de un antiguo habitante del orfanato. La productora de Almodóvar apadrina esta película de género, que presenta un lujoso diseño de producción. Un experto en terror, el mexicano Guillermo del Toro (Cronos, Mimic) sabe rodar el film de un aire malsano y misterioso. Y asegura que en muchos pasajes “no hay palabras, sólo atmósfera densa y preñada de susurros y sombras que se escurren en la noche”. ¡Uy, qué miedo!

5/10
Visionarios

2001 | Visionarios

Film basado en unas supuestas apariciones de la Virgen durante la Segunda República Española, que predecían la fraticida guerra civil. Manuel Gutiérrez Aragón adopta una cierta distancia con respecto a los hechos. No cuestiona la veracidad de las visiones, sino que muestra la reacciones que producen en unos y otros, que tratan de arrimar el ascua a su sardina. No falta una historia de amor para animar el cotarro, protagonizada por Eduardo Noriega, un escéptico maestro, e Ingrid Rubio, una de los visionarios.

3/10
Carretera y manta

2000 | Carretera y manta

Una apasionada esposa se lía la manta a la cabeza cuando decide alejar a su marido definitivamente de la cárcel. Para la huida, secuestra a un joven matrimonio. El argumento regala momentos de auténtico desmadre y el final resulta inesperado. Road movie la española con actores de garantía para pasar un buen rato. 

5/10
Plata quemada

2000 | Plata quemada

Inspirado en hechos reales, Marcelo Piñeyro describe de modo frío y sin concesiones el golpe llevado a cabo por una banda de atracadores y sus posteriores consecuencias. Su intención es mostrar con "objetividad" la "vida cotidiana" de estos desesperados. Y destaca la asociación de dos de ellos, ¡Ángel y "El Nene", "Los Mellizos", que, sin nada en lo que creer y por lo cual vivir, se agarran al clavo ardiendo de su relación homosexual, historia de amor imposible. Las imágenes Alfredo Mayo son de impecable factura, y los actores hacen un esfuerzo de introspección. Pero se echa de menos un juicio del degradado comportamiento de los personajes. El film obtuvo el Goya al mejor film iberoamericano, pero no llega a la altura de la magnífica Caballos salvajes, el mejor film de Piñeyro hasta la fecha.

4/10
El invierno de las anjanas

2000 | El invierno de las anjanas

1898. Eusebio es un pescador que es requerido para partir a la guerra de Cuba. Creyéndole muerto, su enamorada Adelaida, de clase alta, casi enloquece de pena y tendrá que recibir tratamientos en un balneario. Romanticismo desesperado es lo que ofrece este film del debutante Pedro Telechea, quien contó con dos actores en alza por aquel entonces, los jóvenes Eduardo Noriega y la un poquito despechugada Elena Anaya. Pero narrativamente se trata de una historia pobre, torpemente contada, aunque contenga una notable fotografía, bellas localizaciones y los clásicos elementos trágicos de enamorados hasta el tuétano, a lo "Romeo y Julieta".

4/10
Nadie conoce a nadie

1999 | Nadie conoce a nadie

Simón es un joven, con aspiraciones de escritor, que se gana la vida haciendo crucigramas. Comparte piso con Sapo, un descreído que se da aires de superioridad. Un día recibe un mensaje amenazante para que incluya la palabra “adversario” en el crucigrama que publicará el Domingo de Ramos. Comienza entonces una serie de crímenes que parecen relacionados con la histeria del fin de milenio. Mateo Gil, coguionista de Tesis y Nadie conoce a nadie filma un inquietante thriller, basado en la novela de Juan Bonilla. La película es puro entretenimiento, con ideas de juegos de rol incluidas. Pero según Gil incluye “una pequeña reflexión sobre la falta de creencias de cualquier tipo (religiosas, ideológicas, políticas, etc) que a mi juicio constituyen la principal característica de la generación a la que pertenezco”. ¿Da la película una imagen acertada de la Semana Santa sevillana? Que se lo pregunten a los sevillanos.

5/10
Cha-cha-chá

1998 | Cha-cha-chá

Cuatro amigos, que no lo son tanto. Cada uno engaña al otro del modo más miserable. Este el el punto de partida de Cha-cha-chá. Lucía (Ana Álvarez) y María (María Adánez) siempre están intercambiando confidencias; pero su amistad es más aparente que real, pues María acaba liándose con Pablo (Jorge Sanz), el novio de Lucía, con remordimientos más bien escasos. Lo que hace, en cambio, para ligarse al chico sin que su amiga se enfade, es buscarle un recambio. Se trata de Antonio (Eduardo Noriega), al que descubre en un casting. Es un morenazo guaperas al que cree el complemento ideal de su amiga... si le forma un poco. Pues su amiga tiene unos gustos algo exquisitos, que coinciden poco con la tosquedad de Antonio. Antonio del Real vuelve por los fueros de la comedia, con un atractivo reparto de jóvenes actores. Álvarez, Adánez, Sanz, Noriega están graciosos, y parecen espontáneos. El tono humorístico rebaja algo lo que el film tiene de corrosivo sobre una juventud urbana egoísta, pendiente únicamente de su yo.

5/10
Abre los ojos

1997 | Abre los ojos

César (Eduardo Noriega) y Pelayo (Fele Martínez) son dos buenos amigos. César es el heredero de una considerable fortuna, pijo y afortunado con las mujeres. Para él, su vida es perfecta. Pelayo, en cambio, admira a César y se siente menos afortunado, sobre todo en cuestión de mujeres. Ahora César está con Nuria (Najwa Nimri), una chica obsesionada con él, y con un comportamiento desequilibrado. En su fiesta de cumpleaños, Pelayo le presenta a su amiga Sofía (Penélope Cruz), y César se enamora de ella al instante. Después de pasar la noche con ella, traicionando los sentimientos de su mejor amigo, sube en el coche de Nuria, que le ha esperado toda la noche. A partir de ahí, su vida se convierte en una pesadilla. Una de las películas españolas más populares de 1997. El astuto Alejandro Amenábar no defrauda en su segunda película, arriesgándose con una vuelta de tuerca al género del thriller y la ciencia-ficción. Es uno de los máximos representantes de la incorporación de nuevas ideas al último cine español. Además, firma el guión junto a su amigo Mateo Gil, y es el responsable de la composición musical. Una compleja película en la que no se distingue la realidad y la ficción, con un guión lleno de recovecos y ambigüedades, que alimentan aún más el suspense que envuelve la acción desde el comienzo. Y las interpretaciones de uno de los mejores planteles posibles de jóvenes actores españoles, son buenas.

6/10
Más allá del jardín

1996 | Más allá del jardín

Palmira Gadea (Concha Velasco) es una cincuentona insatisfecha que, teniéndolo todo desde el punto de vista material, se siente vacía por dentro. Su aparentemente feliz matrimonio con Willy (Fernando Guillén), un exitoso ganadero, celebra las bodas de plata. Tiene unos hijos guapos y educados, y su casa es envidiable. Pero ella busca su propia identidad. De repente, se entera de que su marido le es infiel, uno de sus hijos no asume su ambigüedad sexual, y su hija le hace abuela. Palmira decide mirar más allá del jardín, dejarlo todo atrás, y marcharse con una organización humanitaria a un país africano. Es una nueva adaptación al cine, después de La pasión turca, de una novela del poeta y dramaturgo Antonio Gala. Una comedia dramática, en la más pura línea del melodrama. Aparte de la madura interpretación de Concha Velasco, destacan Fernando Guillén e Ingrid Rubio.

3/10
Cuestión de suerte

1996 | Cuestión de suerte

Julio (Eduardo Noriega) es un atractivo muchacho de una ciudad de provincias. Lleva una vida normal y corriente. Tiene novia y nunca ha dado ningún problema. Pero todo cambia cuando conoce a Marie (Anna Galiena), una bella mujer bastante mayor que él. Julio siente una atracción irresistible por Marie, que tiene a sus espaldas un pasado oscuro. Ambos inician una apasionada relación. Julio está dispuesto a echar su vida y su futuro por la borda, por el amor de Marie. Cuenta una historia de amor pasional entre un joven y una mujer madura. Un amor contradictorio y destructivo, que ciega al protagonista hasta el punto de llevarle a cometer un delito y ser capaz de matar. Dirigida por Rafael Moleón, artífice de Baton Rouge. Un thriller que no llega a enganchar al espectador, pese la presencia de Anna Galiena, la deslumbrante protagonista de El marido de la peluquera (1990), de Patrice Leconte. Eduardo Noriega, uno de los más boyantes de la nueva hornada de jóvenes actores españoles, está eficaz en su papel.

4/10
Tesis

1996 | Tesis

Ángela (Ana Torrent) es una estudiante de Ciencias de la Información que prepara su trabajo de investigación sobre las películas de violencia directa. En extrañas circunstancias, descubre a su director de tesis asesinado. Este hecho le introducirá en el perverso mundo de las llamadas snuff movies. Sólo su compañero, interpretado por Fele Martínez, está dispuesto a acompañarla, aunque a su manera, en su peligrosa aventura. En sus caminos se cruza un guaperas interpretado por Eduardo Noriega, sospechoso del crimen, pero de quien Ángela enseguida se enamora. La primera película de uno de los directores más audaces y precoces del cine español. El director y productor José Luis Cuerda, confió en Alejandro Amenábar e hizo posible uno de los últimos fenómenos del renovado cine español. Es un thriller apasionante, en el que la perversión y el suspense cautivan al espectador mediante una atmósfera agobiante. Una película que sitúa una trama policíaca en un ambiente juvenil. La peli se llevó un montón de premios.

6/10
Historias del Kronen

1995 | Historias del Kronen

Adaptación de la novela de José Ángel Mañas, que relata las andanzas de un grupo de jóvenes en la noche madrileña y en especial de Carlos, un estudiante de 21 años amante de la provocación, que se reúne con sus amigos en un bar llamado Kronen. Todos suelen vivir al límite por la noche y no admiten ninguna barrera. La realización Montxo Armendáriz (Tasio, Las cartas de Alou, Secretos del corazón) y las interpretaciones son bastante buenas, lo que compensa la dureza de la trama y un argumento que expone las actitudes de este tipo de jóvenes y, a pesar de su distanciamiento, resulta crítico.

5/10
Presentimientos

2013 | Presentimientos

Félix y Julia son un matrimonio recién casado, con un hijo pequeño. Su vida matrimonial, sin embargo, no funciona. Falta delicadeza, comprensión, pensar en el otro, amor. Con la idea de recuperar la chispa viajarán de vacaciones a un chalet cerca del mar. Pero la primera noche Julia sufrirá un accidente de tráfico y quedará en coma, de modo que el camino hacia ese nuevo enamoramiento que persiguen se complicará para ambos. El cineasta Santiago Tabernero, quien demostró su buen hacer en el film Vida y color, adapta con Presentimientos una novela de Clara Sánchez, en donde también debuta como guionista Eduardo Noriega, actor principal del film. Se trata de una de esas historias sobre segundas oportunidades, en este caso en el marco del amor matrimonial. El planteamiento es interesante y de fondo hay una visión positiva y seria acerca de conservar el compromiso, a pesar del cúmulo de dificultades que puedan presentarse. El film está bien rodado, con cierto clasicismo. Sin embargo, la pesadumbre tristona que invade todo el argumento le hace un flaco favor a la película, amén de que la trama estructurada en historias paralelas no acaba de ser redonda, sobre todo en lo referente a las vivencias surrealistas del inconsciente de Julia (muy eficaz como siempre Marta Etura), incluidas algunas escenas groseras que entorpecen el verdadero romanticismo que persigue el film. También hay elementos, como la “subtrama” del anillo, con mafioso incluido, que resultan un tanto folletinescos, no así otros como los de la chica de la piscina y en general el desconcierto y las dudas que rodean al personaje de Félix, bien interpretado por Noriega.

4/10

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