Laurence Fishburne
64 añosPremios: Oscar (1 nominación) Ver más
Sobrevivir a Morfeo
Todos conocen su rostro serio y enigmático, sus gafas de sol futuristas, sus aires proféticos. Un día Laurence Fishburne se tomó la pastilla roja y desde entonces no ha vuelto a ser el mismo. ¿Se habrá convertido para siempre en su propio personaje?
La vida artística de Fisbhurne se inició con una anécdota inolvidable. Después de varias apariciones en producciones televisivas, el actor de 14 años quería brillar en la gran pantalla a toda costa. La oportunidad se le presentó con Apocalypse Now de Francis Ford Coppola, pero era demasiado joven como para trabajar ahí. “Qué tontería” debió pensar, porque Laurence mintió sobre su edad y le salió bien: interpretó al joven marinero Mr. Clean en una de las mejores películas bélicas de la historia.
Con Coppola volvió a colaborar en dos obras anteriores al declive del italoamericano: La ley de la calle y Cotton Club, aunque también estaría en Jardines de piedra. En esa época también trabajó con un Steven Spielberg a punto de cumplir los 40 años en El color púrpura. Cuando terminó la década de los 80 ya había participado en un buen número de películas como actor secundario. Su cara se iba haciendo cada vez más conocida; no tardaría en conseguir personajes protagonistas.
La década siguiente se presentaba como una época prometedora para el actor. En 1992 protagonizó La cara sucia de la ley, un thriller en el que un policía se infiltra en una banda de narcotraficantes y es seducido por la droga. Al año siguiente fue el esposo de Tina Turner en el biopic de la famosa cantante Tina. Por este papel fue nominado al Oscar a mejor actor. Gracias a esta película y al prestigio que estaba obteniendo, Laurence no tuvo problemas en conseguir papeles importantes en un buen puñado de cintas. En busca de Bobby Fischer, Othello, Semillas de rencor, Causa justa o Hampones fueron algunas de ellas.
En 1997 protagonizó Horizonte final, una exitoso film de ciencia ficción que reventó las taquillas en Estados Unidos. Quizás por esto los hermanos Wachowski pensaron en él para el papel de Morfeo en Matrix. La pastilla roja fue para Fisburne una bendición y una tortura. Se convirtió en una de las caras más conocidas de Hollywood, admirado por los fanáticos de la ciencia ficción. Nunca antes había obtenido tanto éxito. Pero a qué precio... Resultaba difícil verlo y no decir “¡Mira es Morfeo!”.
Después de la famosa trilogía Laurence protagonizó algunas películas como Asalto al distrito 13 o Fingers, ataque terrorista. Sin embargo, los papeles por los que se le recordará después de Morfeo han sido secundarios. Como policía en Mystic River, como doctor en Contagio, como agente de seguridad en 21: Black Jack.
Para recuperar el protagonismo, Laurence ha tenido que trabajar en televisión. Sus personajes en CSI: Las Vegas y Hannibal le han permitido tener más minutos en pantalla y demostrar que todavía no está acabado. Hay vida más allá de Morfeo.
