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Biografía

Ben Foster

Ben Foster

39 años

Ben Foster

Nació el 29 de Octubre de 1980 en Boston, Massachussetts, EE.UU.

Chico malo

02 Noviembre 2016

Su rostro lleva muchos años siendo familiar al cinéfilo. Poco a poco, acostumbrado a papeles de tipo problemático, Ben Foster ha conseguido hacerse un hueco en grandes producciones, en compañía de las estrellas.

Quizá su primer papel de renombre tuvo lugar en la película Hostage, thriller dramático protagonizado por Bruce Willis. Ben Foster tenía entonces 25 años y encarnaba a un sociópata que encerraba como rehenes a dos niños en un enorme caserón que acababa convertido en un búnker. Con enorme potencia Foster lograba comunicar en el espectador un enorme desasosiego, pues poco a poco la evolución de su personaje se volvía cada vez más extrema, desquiciante y psicótica. Ese aire de tipo con mundo interior complicado, violento, a punto de explotar de ira, ha sido desde entonces característica de muchos de sus trabajos en el cine.

Benjamin A. Foster nació el 29 de octubre de 1980, en Boston (Massachusetts). Es hijo de Gillian y Steven, dueños de un restaurante. Sus abuelos paternos son emigrantes rusos, mientras que los maternos provienen del estado de Maryland. Ben tiene un hermano menor, Jon Foster, también actor. La familia se trasladó muy pronto a vivir en Fairfield, Iowa, ciudad donde Ben creció y en donde empezó a sentir el gusto por el mundo de la actuación. Allí fue cuando a los 12 años escribió y dirigió una pequeña pieza teatral, con la que ganó el segundo puesto de un concurso. A los 14 años se inscribió en el Interlochen Theater Arts Summer Program y poco después, abandonó la escuela secundaria para marcharse a Los Angeles y perseguir su sueño de ser actor.

La jugada le salió redonda, porque nada más llegar consiguió trabajar en la serie de Flash Forward, en donde dos amigos narran sus venturas y desventuras en su instituto. En el cine debutó en la película Pacto letal (1996), thriller criminal protagonizado por Hilary Swank. Más tarde, compaginando algunas breves apariciones en telefilmes o series sin empuje, obtuvo un papel destacado en Liberty Hights (1999), drama de amores adolescentes dirigido por Barry Levinson. Tres años después cambió de rol y empezó su idilio con tipos oscuros en Escuela de asesinos, y tras un papelito en la singular Northfork (2003) dio vida a uno de los vecinos frikis que echaban una mano a Frank Castle en la violenta El castigador (2004). Al año siguiente llegó Hostage y el público pudo comprobar ya su talento cuando tenía que sobrellevar gran parte del peso dramático del guión.

Tras su incorporación en la tercera temporada de la cáustica A dos metros bajo tierra, las solicitudes para trabajar en películas de prestigio se multiplicaron y así fueron llegando Alpha Dog, X-Men 3: La decisión final, ambas de 2006, o El tren de las 3:10 (2007), todas ellas películas de éxito en donde Ben Foster encarnaba a tipos altamente conflictivos, violentos e iracundos. Se sumó seguidamente al terror de corte fantástico en filmes como 30 días de oscuridad (2007) o Pandórum (2009), película que pasó desapercibida pero que poco a poco se ha ido acercando al film de culto. Comenzando la década pasó a engrosar repartos en producciones importantes comercialmente, con roles siempre intensos y que tenían peso en la trama: The Mechanic (2011), junto a Jason Statham; Contraband (2012), con Mark Wahlberg; Amores asesinos (2013), con Daniel Radcliffe.

Ya asentado en la industria fue escogiendo papeles más jugosos y variados. Acabó 2013 con dos películas notables. En el drama En un lugar sin ley era un sheriff duro pero con gran corazón, mientras que repitió con Wahlberg como uno de los heroicos soldados de El único superviviente, vibrante film de Peter Berg que narraba una dura historia real vivida en Afganistán. En 2015 obtuvo el protagonismo absoluto en The Program, en donde encarnó a la perfección al ciclista Lance Armstrong, caído en desgracia después de descubrirse su fraude sistemático. Ben Foster dio muestras de su gran versatilidad. Y en 2016 han llegado el drama de acción La hora decisiva, con Chris Pine; las fantásticas Warcraft e Inferno; y la interesante Comanchería, historia criminal en donde también está acompañado por Pine.

Y trabajos no le faltan a este actor amante de Radiohead, Miles Davis y Johnny Cash, y cuyos actores favoritos son Gena Rowlands, Gary Oldman y Philip Seymour Hoffman. En cartera tiene el estreno de Hostiles, western dramático junto a Rosamund Pike.

Filmografía
Harry Haft

2020 | Harry Haft

Medieval

2019 | Medieval

Galveston

2018 | Galveston

Nueva Orleans. Roy trabaja haciendo el trabajo sucio de un mafioso local. Será enviado a hacer un trabajito nocturno en casa de un abogado, pero en realidad es un trampa ideada por su jefe. Salvará la vida por los pelos y en la casa encontrará a Rocky, una joven desvalida que simplemente estaba en ese momento en el lugar equivocado. Huirán juntos de aquel lugar y marcharán hacia el oeste, hasta hacer escala en un motel de Galveston. Sólida adaptación de la novela homónima de Nic Pizzolatto, autor texano cuyo reconocido prestigio viene unido al éxito de True Detective, serie noir creada por él. Sorprendentemente no se pone detrás de las cámaras ningún aguerrido cineasta de filmografía violenta, sino alguien a quien a priori no se le relacionaría con este tipo de cine: las actriz francesa Mélanie Laurent. La protagonista de El concierto firma así la autoría de su cuarto largometraje, el primero de ellos con producción estadounidense. El resultado es notable al trasladar a imágenes el atormentado mundo de Pizzolatto, un autor que no es precisamente la alegría de la huerta y que se ha encargado también de escribir el guión. Sin apenas personajes secundarios, la película se centra en la pareja formada por Roy y Rocky. Asistimos a sus conversaciones, discusiones y decisiones apresuradas. Ocurren pocas cosas y todo es inestable, pero a su vez cada uno extrae lo mejor del otro. En términos generales Galveston narra el tortuoso y largo viaje de un asesino que será a su modo redimido por el amor. Pero no hablamos aquí de un sentimiento blandito y pasajero, sino de un amor potente y duradero, un amor que es puro sacrificio, medio quizá de expiar las propias culpas. Se inscribe así la historia en el modelo clásico del antihéroe capaz de renunciar a sí mismo hasta el fin. Será un itinerario interior y misterioso, una supervivencia violenta ligada también al fatalismo de este tipo de historias que muestran las bajezas y también las grandezas del ser humano, pero que no dan resquicios a la algarabía de los finales de cuentos de hadas. No se ocurre un actor más adecuado para encarnar a Roy Cady que Ben Foster, un tipo que parece siempre a punto de explotar. A su lado Elle Fanning hace un papel excelente de joven vulnerable que no ha tenido suerte en la vida y que va camino de infelices derroteros. Logra la directora mostrar la dureza y degradación del ambiente en que se mueven ambos personajes, pero se agradece su comedimiento a la hora de explicitar la sordidez y la violencia.

6/10
No dejes rastro

2018 | Leave No Trace

Will y su hija Tom viven en un bosque al resguardo de una tienda de campaña. Cuando son encontrados por unos guardias serán trasladados a la ciudad para ser registrados y asignarles una vivienda digna. Pero, tras unos días, Will decide que tienen que escapar lejos de ese lugar. Padre e hija viajarán por distintos medios hasta instalarse en otro bosque. Singular film, bastante inclasificable, que desconcierta en su minimalista planteamiento, pues el misterioso tono de los acontecimientos invita en un principio a creer que hay algún enigma oculto en la historia. El guión –adaptación de una novela de Peter Rock–, escrito por la propia directora Debra Granik en colaboración con Anne Rosellini, responsables ambas de otras creaciones en donde la vida en la naturaleza tiene importancia capital, como la muy superior Winter's Bone, incide en una idea sugestiva y obsesiva, la de no dejar huella en ningún lugar, en ninguna comunidad, en ninguna persona, en lo que sería el colmo de la libertad individual. Los actores, Ben Foster y la jovencita Thomasin McKenzie consiguen con un mínimo de diálogos pero con composiciones intensas que la historia se vea con interés hasta el final, aunque queda el poso de que podría haber sido aún más sugerente.

5/10
Hostiles

2017 | Hostiles

1892. Antes de licenciarse del ejército, el capitán Joseph J. Blocker es asignado para una misión sumamente desagradable para él: debe trasladar al jefe cheyenne Halcón Amarillo hasta su tierra de origen en el norte, pues se encuentra gravemente enfermo y ha pedido morir allí. Este indio fue responsable de crueldades inenarrables de las que Blocker fue testigo y sus manos torturaron y mataron a varios de sus compañeros. Al poco de comenzar el viaje se sumará a la pequeña comitiva una joven viuda que acaba de perder a su familia a manos de los indios. Extraordinario western crepuscular escrito y dirigido por Scott Cooper, un cineasta que confirma definitivamente que se ha ganado un lugar entre los más prestigiosos de la actualidad, gracias este film y a otras películas como Corazón rebelde o Black Mass. Presenta uno de esos westerns duros y realistas que adopta ese tipo de atmósfera y de hondos conflictos que en los últimos años están revitalizando un género que se niega a desaparecer. Aquí tenemos a un personaje principal magnífico, un hombre curtido en mil batallas y dolores, en sinsabores e injusticias, pero que dentro de esa piel curtida por cientos de atrocidades (también por supuesto las cometidas por él), aún conserva una humanidad de oro bruñido. Presenta el guión el viaje de redención de varias personas que geográficamente les lleva desde Nuevo Mexico hasta Montana, pero a la vez es un largo y emotivo adiós pues ejemplifica el único fin posible de una época llena de violencia y hostilidades entre blancos e indios, algo que no se arregla saldando deudas, ni reclamando justicias, pues ambos bandos saben que son culpables. Está bien resuelto el progreso interior de Blocker, así como la evolución del personaje de Rosalee Quaid, cuyas primeras apariciones en pantalla rompen el corazón. Destaca en Hostiles sin duda la falta de maniqueísmo en los caracteres, también a la hora de juzgar a blancos y pieles rojas, a la vez que se agradece una decidido, aunque costoso, rechazo del cinismo y la autocompasión, que en más de un personaje puede acabar derivando en desesperación. Visualmente la película es preciosa, aunque áspera, a un tiempo violenta y reflexiva, y expresa la odisea india con esa fotografía límpida de las grandes llanuras tan propias del western, con una ajustada banda sonora de Max Richter. Espléndido trabajo, por otra parte, del elenco de actores, encabezados por un soberbio Christian Bale, que repite trabajo con el director tras La ley del más fuerte. Al mismo nivel de calidad está la estremecedora composición de Rosamund Pike.

8/10
Cosas de la edad

2017 | Rock'n Roll

Una de esas películas que mezcla la realidad y la ficción, con los actores interpretándose a sí mismos, buscando un efecto cómico con el supuesto sano ejercicio de reírse de uno mismo, aunque no deje de flotar en la narración un acento profundamente narcisista. Aquí es Guillaume Canet el que emprende la senda seguida por otros artistas como Larry David (Larry David), Jorge Sanz (¿Qué fue de Jorge Sanz?) o Berto Romero (Mira lo que has hecho). En efecto, Guillaume Canet se encuentra inmerso en el rodaje de una película, pero se encuentra acomplejado porque le ofrecen papeles de tipo maduro, cuando el se sigue sintiendo joven y guay, puro rock'n roll. Así, le irrita profundamente que su compañera de reparto, Camille Rowe, le vea como un carroza, que ya no se corre juergas y llega prontito a casa con su mujer Marion Cotillard y su hijo, aunque él insiste en que es su pareja y que sí se corre francachelas con sus amigotes. Lo que parece una típica crisis de los cuarenta, o de la edad madura, en su caso se convierte en una verdadera caída cuesta abajo, pues en su preocupación por parecer más joven se pone ajustadísimos pantalones, y empieza a ponerse cachas, entre otros objetivos que le distancian de Marion. Hay momentos graciosos, con muchos cineastas haciendo de sí mismos, y se critica con acierto la obsesión por el aspecto físico de los actores. Pero aparte de que se peca de frivolidad tontorrina, quizá las dos horas de metraje resultan excesivas, con muchos pasajes reiterativos, los momentos en que Guillaume se pasa de la raya en los rodajes, y los pasajes oníricos. Aunque sí se acierta en el desenlace hollywoodiense, el colmo del disparate.

5/10
La hora decisiva

2016 | The Finest Hours

Emotiva película de aire épico, protagonizada por personas normales sometidas a una situación límite, que se basa en un caso real. El 18 de febrero de 1952, en Chatham, en la costa estadounidense de Nueva Inglaterra, se partieron por la mitad dos petroleros debido a una fuerte tormenta. El film se centra en la misión de rescate de uno de ellos, el Pendleton, donde gracias a la pericia de unos de sus hombres una de las mitades del gran barco encalla en un arrecife; una pequeña embarcación de la Guardia Costera, con cuatro tripulantes a bordo, en unas condiciones imposibles, intenta dar con su paradero. Craig Gillespie logró destacar como director en 2007 con una historia muy humana, pero con ciertos tintes de surrealismo, Lars y una chica de verdad. Después de entregar en 2014 un drama deportivo en el mundo del béisbol que partía de hechos auténticos, El chico del millón de dólares, de algún modo reincide con este tipo de historia, ambas muy humanas, aunque como puede imaginarse, pegadas a la realidad, aunque pueda ser extrema. El film responde a los cánones del cine catastrofista en lo que se refiere a espectacularidad, las escenas en el mar, luchando contra los elementos, de modo especial la salida de puerto de la pequeña embarcación superando un banco de arena, ponen al espectador con el corazón en un puño. A esto suma las historias humanas de personas sencillas, buenos tipos, capaces de un heroismo cotidiano en su vida profesional, y también de perder los papeles por el miedo. Es bonita la camaradería entre los hombre de mar, y no se hace sangre ante los errores productos de la prepotencia. La subtrama romántica resulta eficaz desde el arranque, con los mimbres justos entendemos lo que les toca pasar a Bernie Webber, guardia costera comandante de la embarcación, y su prometida Miriam, una mujer de carácter. Hay un gran acierto en el casting, con interpretaciones medidas de unos eficaces Chris Pine, Casey Affleck, Ben Foster, Eric Bana, Holliday Grainger, John Ortiz...

6/10
Inferno

2016 | Inferno

En esta ocasión, el catedrático de simbología de Harvard Robert Langdon se despierta en la habitación de un hospital desde cuya ventana se vislumbra el Palazzo Vecchio de Florencia, pero ha perdido la memoria reciente, por lo que no sabe cómo ha llegado hasta allí. Le atiende la doctora Brooks, que le ayudará cuando irrumpe en el lugar una terrible asesina que la emprende a tiros. Tercera entrega fílmica de las peripecias del personaje, creado por Dan Brown, tras El código Da Vinci y Ángeles y demonios. Por una vez, deja de lado sus furibundas críticas a la religión católica pero como se impone crear polémica, seña de identidad del autor, aquí se saca de la manga una reflexión neomalthusiana sobre el desarrollo sostenible, en realidad mera excusa para la trama. Aunque la tesis está defendida en la cinta por el villano, un psicópata violento, podría hacer pensar a un sector del público que la Tierra se encamina a un problema de falta de recursos de la población. Como sus predecesoras tiene detrás al artesano Ron Howard, que imprime cierta tensión, con lo que en cierto modo disimula las carencias del libro, que sobre todo tiene un problema de falta de verosimilitud, pues por ejemplo los personajes entran y salen como Pedro por su casa por pasadizos increíbles ocultos en emblemáticos edificios. Cuenta con un libreto del reputado David Koepp (Misión imposible), que tiene el lastre de que se nota que no le han dejado corregir demasiado al famoso autor. Sin habérselo trabajado demasiado, Tom Hanks realiza un trabajo digno. Tiene a su lado a secundarios competentes, como Felicity Jones (Brooks), y Omar Sy (un policía). La inspirada banda sonora de Hans Zimmer también contribuye a que el resultado sea al menos menos infernal que sus predecesoras.

5/10
Comanchería

2016 | Hell or High Water

Los hermanos Tanner y Toby Howard emprenden el plan de atracar sucursales del Texas Midlands Bank a lo largo del estado de Texas. Sólo se llevan discretas cantidades en billetes pequeños. El astuto y veterano agente de policía Marcus Hamilton, que está a punto de jubilarse, va tras su pista acompañado de su colega Alberto. El título Comanchería hace referencia al pretérito territorio de los comanches antes de 1860, que comprendía el oeste de Texas y parte de los estados de Nuevo México, Kansas y Oklahoma. Un siglo y medio después el mundo ha cambiado tanto que las cosas se han vuelto del revés en esas tierras. Los indios son ahora policías y el hombre blanco es el que está fuera de la ley. Lejos quedaron los tiempos legendarios en que las llanuras del oeste eran pasto de los ganados, senderos para cabalgar a caballo. Ahora apenas hay animales, nadie galopa al viento y en las extensas praderas se ven en su lugar grandes máquinas extractoras de petróleo. Las empresas y la economía mandan en el campo como en las ciudades y los pobres se vuelven más pobres por el abuso de los bancos, que estrangulan a sus clientes, engañados con promesas de futuro. La película de David Mackenzie habla de todo esto, del mundo moderno, de la injusticia y del crimen que provoca, a través de una historia clásica de policías y ladrones. El prestigioso guionista Taylor Sheridan (Sicario, Hijos de la anarquía) se muestra muy lacónico en el entramado narrativo, tan parco en explicaciones como escaso de elementos es el territorio del que habla. Gentes duras, almas en pena, como las de los dos hermanos, de los que con cuentagotas nos enteramos de sus problemas, de qué les ha llevado a la situación que viven. Al igual ocurre con la relación entre los dos policías, el veterano con olfato y el fiel cumplidor del deber. Cuatro vidas que se persiguen y se enfrentan en el oeste, que juegan a la vida salvaje del pasado. A tal efecto, quizá el film apuntaba al principio a algo más, a una suerte de hondura existencial, que finalmente apenas se ofrece. El resultado es bueno pero queda el sabor de que podría haber sido extraordinario. Ante el sencillo planteamiento, en Comanchería resulta sobresaliente la atmósfera y la ambientación nostálgica de una época legendaria de bandidos, de buenos y malos que se enfrentaban cara a cara, en un duelo personal. De gran lirismo son los largos planos de las desérticas llanuras texanas y notables para tal fin son también las evocadoras notas de la reconocible banda sonora de Warren Ellis y Nick Cave, muy similar en su instrumentación a la que sirvieron en La propuesta o El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford. Los actores –Jeff Bridges, Chris Pine, Gil Birmingham– brillan en sus duros personajes, mientras que el eficaz rol tarambana de Ben Foster resulta más convencional, típico de su filmografía.

6/10
Warcraft. El origen

2016 | Warcraft

Adaptación al cine del popular videojuego de los 90, que enfrenta a humanos y orcos, y que se convirtió en un auténtico fenómeno rolero que se jugaba on line en internet arrastrando a miles de fans. Es de esas películas en las que el no iniciado necesitaría leer previamente un manual de instrucciones, porque, pese a que el argumento no dejo de ser bastante simple, hay tal abundancia de nombres de reinos, tierras y personajes, que sólo transcurrida la mitad del metraje llega uno a aclararse quién es quién, y lo que hay en juego. Básicamente describe cómo los orcos han abandonado su mundo, en trance de dejar de existir, a través de una puerta mágica, con idea de establecerse en el mundo de los humanos, guerreando, claro está. Llane, el rey de Azaroth, reúne a sus consejeros en Valtormenta, y espera que un mago, el Guardián, le ayude a tomar sabias decisiones. Cuando capturan a Garona, mujer mitad humana, mitad orco, ésta se convierte en mediadora de una oferta de paz de una facción de los orcos, que no comparte los guerreros planes de sus líderes principales. Duncan Jones sorprendió con una eficaz pequeña película de ciencia ficción, Moon, y luego acertó con otra propuesta más comercial de viajes en el tiempo, Código fuente. Ahora, en esta superproducción, da la impresión de que le ha ocurrido algo parecido al traspiés de M. Night Shyamalan con la infumable Airbender: El último guerrero. Entrega una cinta de tipo fantástico, que parece querer emular a El Señor de los Anillos y Avatar, pero que fracasa porque no le logra insuflar el necesario aliento épico, circunstancia que la vuelve terriblemente tediosa. Los personajes están pobremente definidos, y su destino no logra enganchar al espectador, a quien poco importa lo que les pueda ocurrir. Es una lástima, porque hay un gran esfuerzo en el diseño de decorados y criaturas, y se incluyen vistosas batallas, pero tal despliegue se convierte en cansino, no sólo por la reiteración de algunos efectos, incluidos los rayos que parece exigir cualquier título de hechicería que se precie, sino por lo señalado anteriormente, poco nos importa realmente que un personaje perezca o sobreviva en las batallas. Por supuesto, como cabe imaginar, el film no da a pie a grandes interpretaciones, aparte de que los actores no son demasiado carismáticos, los que más suenan son Travis Fimmel, Paula Patton y Dominic Cooper, no precisamente estrellas de relumbrón.

4/10
The Program

2015 | The Program

El ciclista norteamericano Lance Armstrong pasa por haber protagonizado el mayor fraude deportivo de la historia. Durante años se sometió a un meticuloso programa de dopaje que le alzó a la más alta cumbre del ciclismo, deporte en donde llegó a ganar siete Tour de Francia entre los años 1999-2005. Pero en 2012, tras muchos meses de investigaciones, le fueron retirados todos sus títulos ganados a partir de 1998 y fue suspendido de por vida por dopaje sistemático. Fue la caída de un icono deportivo de la que el mundo del ciclismo internacional –profesionales, aficionados y opinión pública– aún está intentando reponerse. Ésta es la historia que cuenta con mucha soltura The Program (título que hace referencia a la planificación de dopaje que seguía el corredor), donde el veterano Stephen Frears sabe evitar soflamas latosas e innecesarias sobre sustancias, porcentajes, análisis farmacológicos, etc., aunque algo de esto hay, gracias a un guión accesible a todo tipo de público, de modo que las evidencias de las trampas llevadas a cabo por Armstrong son claras como la luz del día, mostradas en pantalla con implacable contundencia. En este sentido, el director inglés no se anda con chiquitas y desnuda la personalidad de Armstrong como la de un tramposo sin moral, cuya ambición por ganar llegó a rozar lo enfermizo y que le llevó a una espiral de mentiras que arrastró al abismo a muchas otras personas. The Program está basado especialmente en el libro que escribieron en 2004 –por tanto ocho años antes de que sancionaran al corredor– los periodistas del The Sunday Times David Walsh y Pierre Ballester, que contenía algunas entrevistas con conocidos de Armstrong que arrojaban sospechas sobre sus costumbres antideportivas. Y también se han usado los informes de la investigación llevada a cabo por diferentes organismos oficiales, como la USADA (Agencia Antidopaje de Estado Unidos) o la UCI (Unión Ciclista Internacional). Pero el guión de John Hodge (Trainspotting) es inteligente al enfrentarse a tan ingente material, pues elude terrenos pantanosos y escoge lo justo, para centrarse casi exclusivamente en la vida cotidiana del ciclista en época de competición, en sus métodos de dopaje y en sus interacciones con un reducido grupo de allegados (el médico Michele Ferrari, su director de equipo Johan Bruyneel, su compañero Floyd Landis, su abogado Bill Stapleton). De este modo se deja de lado casi totalmente cualquier faceta de Armstrong que haga referencia a su vida privada, y sólo se recrean algunos momentos que dedica a Livestrong, su fundación contra el cáncer, terreno en donde el deportista muestra su lado más humano y solidario. Acierta Frears al adoptar la historia con un estilo que tiene mucho de reportaje deportivo, hay ritmo, imágenes de carreras con look televisivo, ruedas de prensa, etc., pero también, aunque en segundo plano, supone otro homenaje más al periodismo de investigación (como Todos los hombres del presidente o Spotlight), donde se presenta al personaje de Walsh como un adalid de la verdad que se juega su carrera al oponerse a las mentiras de Armstrong. Pese a tratar hechos más o menos conocidos, este enfoque dinámico aporta agilidad a la historia, que se sigue siempre con interés, incluso con un punto de intriga. El reparto que maneja Frears está muy equilibrado, aunque brillan especialmente un estupendo Ben Foster (El único superviviente) en el papel protagonista y Chris O'Dowd (Calvary) en el del periodista David Walsh.

6/10
Kill Your Darlings

2013 | Kill Your Darlings

El único superviviente

2013 | Lone Survivor

Recreación de la historia real de Marcus Luttrell. Ha escrito el guión y se encarga de la realización de El único superviviente el todoterreno Peter Berg, en una línea realista y dramática más similar a su película La sombra del reino, que a Battleship, Hancock o El tesoro del Amazonas, también suyas. El único superviviente sigue el duro periplo de Luttrell, miembro del equipo de élite de los Navy SEALs, que en 2005 se internó en Afganistán con tres compañeros para cumplir la misión encubierta de eliminar a un peligroso líder talibán. Cuando han logrado localizarle, y están a punto de llevar a cabo su cometido, se les planteará un complejo dilema, que les hará debatirse entre traicionar sus principios morales o poner en peligro su misión y arriesgar sus vidas. En el que posiblemente sea su mejor trabajo, Berg adelanta en el título y al principio del film –el grueso del mismo está narrado en flash-back–, y por si alguien no conocía el hecho recreado, que éste acabó con trágicos resultados. A pesar de conocerse más o menos el final de El único superviviente, logra enorme tensión gracias a una vibrante realización que remite a Black Hawk derribado. Pero Berg no olvida que lo realmente importante reside en el elemento humano, con las suficientes ráfagas en torno a la descripción de unos personajes agobiados por un enemigo casi invisible, lo que recuerda en cierta medida al gran clásico del subgénero de los pelotones en apuros, La patrulla perdida, de John Ford. Lo consigue gracias a la ayuda de competentes actores, encabezados por Mark Wahlberg en plena forma, a quien acompaña un solvente reparto en el que brillan Ben Foster, Emile Hirsch, Taylor Kitsch, Alexander Ludwig, y a pesar de la brevedad de su papel, Eric Bana, como el oficial al mando. Quizás sobran en El único superviviente algunos innecesarios ramalazos un poco 'patrioteros', lo mismo que un largo epílogo, un tanto pesado, que presenta numerosas fotos de los auténticos protagonistas. Pero por contra, da que pensar sobre las consecuencias de las buenas acciones y la necesidad de tomar el camino recto, aunque se trate también del más complicado. El tramo final consigue resultar emotivo.

7/10
En un lugar sin ley

2013 | Ain't Them Bodies Saints

Un pueblecito de Texas. Los hermanos Muldoon, Bob y Freddie, y la mujer de Bob, Ruth Guthrie, cometen un robo que sale mal. Tras un tiroteo, Freedie muere y Bob y Ruth, que está embarazada, son capturados. Bob será encarcelado mientras que Ruth queda en libertad y durante cuatro años cuidará sola de su hija. Cuando llega la noticia de que Bob ha escapado, la policía del pueblo se pondrá alerta ante la inminente llegada de Bob. Al frente estará el agente Wheeler, quien se siente atraído por Ruth. Cine poderoso, de mundos interiores, de personajes recios, de vidas duras, de presentimientos trágicos. El director  David Lowery (de amplia trayectoria como cortometrista y con dos largometrajes en su haber) ofrece una historia que engancha, también porque narra siempre al filo de la navaja, sin explayarse un ápice, huyendo de la explicitud, echando mano de los mínimos puntos de apoyo para edificar su historia. Los detalles parecen ser lo de menos para él, de modo que las elipsis son constantes y sólo parecen contar dos momentos: ése en el Bob y Ruth se separan y ése en el que pretenden reencontrarse. En medio, algunos personajes que pululan por ahí: el sheriff enamorado de ella, el sufriente padre del fugitivo, los hombres que buscan venganza, el amigo. Este excesivo laconismo narrativo resta también algo de contundencia al resultado, que seguramente podría haber sido más emocionante, más equilibrado y completo. Porque este quedarse a medio camino se debe también a que los personajes suelen mantenerse a cierta distancia emocional del espectador, les conocemos mínimamente, verdaderamente sabemos poco de su corazón, de sus reacciones. El espectador tiene siempre una leve e incómoda sensación de que se ha perdido algo. Y que con esa implicitud general al director no se le vaya de las manos la película se debe principalmente a la perfección formal. La atmósfera que genera Lowery es impresionante, tanto es así que el amor entre Bob y Ruth adquiere ciertos tintes épicos, arquetípicos. La Texas de Lowery es la de los sesenta del pasado siglo y la puesta en escena –con su preciosa fotografía y sus minimalistas acordes musicales- recuerda a ciertos pasajes contemplativos de El árbol de la vida, mientras que la perpetua violencia latente que invade toda la cinta remite a la subyugante El asesinato de Jesse James por el cobarde Rober Ford. Por otro lado, Lowery ha contado con actores de primerísimo orden, intérpretes capaces de mostrar mundos interiores sin cruzar más de tres palabras y a la vez con un talento innato para esconder sus más íntimas intenciones: es el caso de Casey Affleck, Rooney Mara y Ben Foster. Y a ellos se suma un perfecto Keith Carradine.

6/10
Contraband

2012 | Contraband

El islandés Baltasar Kormákur (101 Rékiavik, Verdades ocultas) protagonizó y produjo en 2008 el impactante thriller Reykjavik-Rotterdam, dirigido por Óskar Jónasson, que tuvo repercusión internacional. Aunque son habituales los remakes americanos, lo insólito de este caso es que el actor principal pase a ser director, cediendo el protagonismo a Mark Wahlberg, una estrella con tirón.La acción comienza esta vez en Nueva Orleáns, donde Chris Farraday, antiguo contrabandista, dejó la ilegalidad, y ha conseguido regenerarse, iniciando una nueva vida como padre de familia. Pero el hermano de su mujer ha transportado cocaína, con tan mala suerte para él que tuvo que tirar la mercancía para que los agentes de la ley no le descubrieran. El mafioso local para el que trabajaba le exige una exorbitante cantidad de dinero, así que Farraday no tiene más remedio que volver a hacer otro 'trabajito', para sacar de apuros a su cuñado.Kormákur rueda un dinámico thriller, con alguna secuencia angustiosa, como una en la que el cemento tiene un papel primordial. Se le da bien filmar la acción, sobre todo un asalto a un furgón blindado, que sin llegar a la altura de Heat, intenta ir en la misma línea. El punto fuerte de Contraband en cualquier caso es el reparto, pues Walhberg y Kate Beckinsale están a la altura de la ocasión, y les rodean los competentes Ben Foster y Giovanni Ribisi. Quizás resulte un tanto exagerado como pandillero con look macarra el mexicano Diego Luna.Se ve que en principio al público estadounidense no le iba a convencer la motivación del protagonista en el original, donde se contaba que éste vuelve a delinquir porque se ha quedado en el paro, tiene problemas económicos y le van a desalojar. En esta ocasión, empuja al personaje de Wahlberg la necesidad de ayudar al hermano de su adorada esposa. Pero continúa presente el mismo fondo sobre la capacidad del individuo para romper cualquier límite para salvaguardar a su familia.

6/10
360. Juego de destinos

2012 | 360

La vida interconectada. Viena, Bratislava, París, Londres, Denver. La trayectoria de múltiples personajes en la sociedad global más desarrollada. Afectados por el amor y el desamor, el compromiso y la infidelidad; las oportunidades, la libertad, la toma de decisiones, el pasar página, el deseo de cambiar. Existencias circulares, donde tienen un peso decisivo las ideas que se tienen sobre el matrimonio, y las creencias religiosas. El brasileño Fernando Meirelles (Ciudad de Dios, El jardinero fiel) maneja en 360. Cruce de destinos un guión de Peter Morgan (La reina, The Damned United) que sigue el planteamiento de filmes corales -de esos en los que Robert Altman demostró ser un maestro-, inspirado en “La ronda” de Arthur Schnitzler, que ya dio pie a una obra maestra de Max Ophüls. Uno de los grandes méritos de la película es la suavidad con lo que se pasa de unos a otros personajes y sus circunstancias, no tiene uno la sensación de que sus cuitas estén artificialmente trenzadas. Los actores, grandísimo reparto, logran además componer bien a sus personajes, con apenas unos pocos trazos proporcionados por el guión de Morgan. Meirelles y Morgan evitan juzgar en 360. Cruce de destinos. En tal sentido, y aunque los temas abordados sean graves, el tono es ligero, el sentido moral pesa poco, asoma un poquito el cinismo, así es la vida y tal. Ya sean las hermanas eslovacas, una recién introducida a la prostitución, la otra testigo muda de su decisión; el esposo que ve frustrado el uso de sus servicios; la modelo que rompe su relación con un fotógrafo, que ve también que su novia le ha dejado; el padre que no ha encajado la desaparición de su hija; el agresor sexual en libertad condicional; el matón de un gángster ruso, y su esposa enamorada un dentista musulmán. Estos personajes parecen como “fichas” del gran “tablero” del mundo, y vistos en perspectiva tal vez se pierde la importancia primordial de cada uno, que no deja de ser único e irrepetible, como lo son sus libres decisiones.

6/10
Rampart

2011 | Rampart

Esta película sólo puede describirse con un adjetivo: decepcionante. Más teniendo el nombre de James Ellroy, conocido autor de novela negra -una obra suya dio pie a la genial L.A. Confidential- como coguionista. Dirigida por Oren Moverman, sigue a Dave, un conflictivo policía de Los Ángeles, de métodos heterodoxos, con fama de violento y racista, y al que persiguen los escándalos. Su vida familiar es muy peculiar, pues tiene dos hijas, cada una de dos hermanas que fueron, una detrás de otra, sus esposas; y comparten la misma casa, aunque la situación no parece sostenible. Como, para la división Rampart de la policía, Dave se ha vuelto un personaje incómodo -los pleitos en los juzgados se multiplican y el acoso mediático persiste-, todo apunta a que le están tendiendo una trampa para poder deshacerse de él. El principal problema de este retrato de policía que ha tocado fondo es que la trama no avanza, todo es dar vueltas sobre lo mismo, el interés así se pierde pronto. Woody Harrelson hace uno de esos personajes alocados que le encantan, y que puede componer en un santiamén sin apenas despeinarse.

4/10
The Mechanic

2011 | The Mechanic

El realizador Simon West está especializado en cine de acción, pues es el responsable de títulos como Con Air (Convictos en el aire) o Tomb Raider. En esta ocasión, dirige un vehículo para el lucimiento de Jason Statham, que ha protagonizado exitosos filmes en este género, como Transporter. Se trata de una nueva versión de Fríamente... sin motivos personales, protagonizada por Charles Bronson, en 1972. Statham interpreta a Arthur Bishop, implacable asesino a sueldo que se distingue porque es capaz de conseguir que la muerte parezca un accidente, o producida por causas naturales. Decidido a dejarlo, acepta un último trabajo, pero éste consiste en liquidar a Harry McKenna, su único amigo. Tras hacerlo, se pone en contacto con él Steve, hijo del fallecido, que ignora que él es el asesino, y quiere que le ayude a descubrir quién está detrás del asunto y vengarse. El argumento es mínimo, y una mera excusa para una sucesión de tiroteos y muertes, con un tono excesivamente violento y montaje videoclipero. También incluye alguna secuencia de sexo gratuito y poco más. Gustará a los apasionados del género, y al menos cuenta con convincentes interpretaciones de Statham, Ben Foster, y el siempre sobresaliente Donald Sutherland.

4/10
Pandorum

2009 | Pandorum

Película de ciencia ficción paranoica, que no acaba de encontrar su punto. La idea es un futuro en que la Tierra está superpoblada, de modo que se ha enviado una nave espacial al planeta Tanis –de características semejantes a nuestro planeta– con un montón de gente hibernada en su interior, colonos en busca de un mundo mejor. Los tripulantes de la nave hacen turnos, despertando de la hibernación, para afrontar el largo viaje. Cuando despiertan Bower y Payton, del equipo 5, se topan con un montón de problemas. Parece que la nave está invadida por una especie de zombies, y además pululan muchos chiflados afectados por el pandorum –un malestar esquizofrénico que se produce a veces en algunos viajeros al despertar de la hibernación, que acompaña a la habitual amnesia temporal–, y supervivientes que se han convertido en gente bastante primitiva. Casi a la vez el alemán Christian Alvart rodó este film y el de terror Expediente 39, lo que parece indicativo de que le gusta el cine de género. Aquí acumula mucha acción confusa, ruido, oscuridad, sangre y sustos; lo que llega a cansar. Se diría que mezcla filmes como Alien, el octavo pasajero y Resident Evil, pero sin excesivo talento. El elemento de la locura no está suficientemente aprovechado, y lo mismo ocurre con el tema de la razón del viaje, justificado sólo en el desenlace, visualmente impactante y más o menos sorpresivo.

4/10
The Messenger

2009 | The Messenger

El tren de las 3:10

2007 | 3:10 to Yuma

Los aficionados al western están de enhorabuena con este magnífico remake del clásico de Delmer Daves de 1957, sobre el peculiar enfrentamiento entre un sanguinario forajido y un granjero en apuros, que en su día estuvieron interpretados por Glenn Ford y por Van Heflin. En este caso, se sitúa detrás de las cámaras James Mangold, un director de probado talento, como ha demostrado en el thriller Identidad o en el biopic En la cuerda floja, entre otros títulos. El criminal Ben Wade, autor junto a su terrible banda de decenas de robos y asesinatos, ha sido capturado. El plan de los agentes de la ley es llevarlo hasta la ciudad de Contention para posteriormente tomar el tren hasta Yuma y encerrarlo en la cárcel. Pero el camino es largo y se necesitan hombres para custodiar al reo. Se ofrece a acompañarles el granjero Dan Evans, que necesita dinero desesperadamente si no quiere perder su rancho, necesario para mantener a su mujer y a sus dos hijos. Mangold imprime a la historia –basada en un relato corto de Elmore Leonard– una notable energía, sin andarse apenas por las ramas, y logra momentos de gran tensión dramática. La violencia sigue los parámetros de los westerns más modernos, al estilo de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford o de la película australiana La propuesta, de una sequedad brutal, aunque sin ningún tipo de ensañamiento, y con reacciones desprovistas de cualquier atmósfera romántica. Hay aquí poca belleza exterior, con lo que resulta así un western distinto, de tintes psicológicos, pleno de ritmo y con una dureza muy genuina. Y hay, claro está, un especial interés por llenar de “contenido” a los personajes, por ahondar en su interior, con el empeño de mostrar que su peligroso viaje será también un momento de aprendizaje. Es posible que queden poco claras las más íntimas motivaciones del personaje de Ben Wade (por otra parte, un tipo fascinante y manipulador), al punto que puede resultar demasiado inesperado algún cambio brusco en sus reacciones. Pero, en general, hay un cuidadoso retrato de caracteres, con individuos que resultan muy reales y convincentes. El grueso del film, por supuesto, se apoya en dos monstruos de la actuación: Bale y Crowe. Ambos realizan unas portentosas y matizadas interpretaciones, pero también es elogiable el trabajo del veterano Peter Fonda y la soberbia actuación del joven Logan Lerman. También son excelentes los acordes del compositor Marco Beltrami.

8/10
30 días de oscuridad

2007 | 30 Days of Night

David Slade debutó en el largometraje con Hard Candy, un brillante thriller sobre la pederastia que dio a conocer a Ellen Page. El segundo trabajo del cineasta es mucho más convencional, pues se trata de una rutinaria cinta de vampiros, basada en un cómic de Steve Niles y Ben Templesmith, conocido en España como “30 días de noche”. Ejercen como productores Sam Raimi y Robert Tapert, dos leyendas del género fantaterrorífico por la saga de Posesión infernal. La idea, podría haber dado juego, pues presenta a un grupo de vampiros tan astutos que deciden que como la luz del sol les destruye, lo mejor es poner rumbo a Barrow (Alaska), el pueblecito más al norte de los Estados Unidos, que cada verano queda sumido en la oscuridad durante 30 días. En ese tiempo, podrán hacer de las suyas a sus anchas. Allí, el sheriff Eben, que intenta superar que el abandono de su mujer, se convertirá en líder de un grupito que intenta sobrevivir escondiéndose hasta que salga el  sol. La aislada localidad en donde transcurre la acción, con su noche interminable, podría haber propiciado una inquietante ambientación, al estilo de La cosa, de John Carpenter. El principio resulta más o menos prometedor, en este sentido. Además, el maquillaje de los vampiros y la fotografía son aspectos bastante cuidados. Pero los personajes no están desarrollados, Josh Hartnett y Melissa George son una pareja de lo más insulso, y Danny Huston, un gran intérprete, no puede hacer olvidar el hecho de que el vampiro malvado que interpreta es de lo más maniqueo. Los diálogos son absurdos, y algunas secuencias parecen haber sido recortadas. El film sufre graves caídas de ritmo, y todo es tan simplón que no está a la altura de lo que se espera del director.

4/10
X-Men 3: La decisión final

2006 | X-Men: The Last Stand

En esta ocasión, Warren Worthington II, heredero de un imperio financiero, descubre que su hijo, Warren Worthington III, oculta un temible secreto. Resulta que el chico desarrolla unas alas similares a las de los ángeles. Pasa el tiempo, y los laboratorios farmacéuticos que pertenecen a los Worthington logran encontrar un remedio para eliminar las mutaciones genéticas. Una simple inyección convierte a un mutante en un hombre normal. El temible Magneto desconfía de las supuestas buenas intenciones de los inventores del remedio. Convencido de que los mutantes deben enfrentarse a la humanidad, Magneto piensa que es una ofensa que traten de despojar a los suyos de sus habilidades excepcionales. Por esta razón, Magneto reúne a un ejército para destruir a los inventores de la inyección, aunque topa con la oposición de los X-Men, los pupilos de Xavier, que sueñan con la convivencia pacífica entre hombres y mutantes. Al mismo tiempo, los X-Men investigan la extraña reaparición de Jean Grey, una de sus más veteranas componentes, que supuestamente murió ahogada para salvar a sus compañeros. Tercera entrega de las aventuras del profesor Xavier y sus alumnos mutantes. Brett Ratner toma el relevo, después de que el director de las anteriores, Bryan Singer, abandonara el proyecto con el fin de dirigir Superman Returns, otra película de superhéroes muy distinta. Aunque se toma muchas libertades con respecto al cómic original, Ratner realiza una digna secuela, con espectaculares enfrentamientos entre ambos bandos de mutantes, como la que transcurre en un puente, aquellas en las que Jean Grey demuestra su poder telekinético o el ataque del temible Juggernaut. Tanta acción aparece convenientemente aderezada por temas de cierto calado, que ya aparecían en las anteriores entregas de la saga, como son la discriminación, los prejuicios sociales y la falta de ética en las innovaciones científicas. El desenlace parece dar a entender que se trata del colofón final a la saga de los mutantes, aunque es necesario ver la película hasta después de los títulos de crédito, para descubrir una sorpresa final.

7/10
Alpha Dog

2006 | Alpha Dog

Escalofriante película basada en hechos reales, que como otros títulos coetáneos –Diario de un escándalo, Juegos secretos–, dibuja una sociedad occidental enferma, que debería empezar a afrontar de una vez los graves problemas que la amenazan. Nick Cassavetes, director y guionista, recrea tomándose ciertas libertades el caso de Jesse James Hollywood, que conmocionó en 1999 a la opinión pública estadounidense. El cuadro que entrega de los adolescentes californianos y sus familias no puede ser más desolador. La cosa arranca con el enfrentamiento violento entre los jóvenes Johnny Truelove y Jake Mazursky, por una deuda relacionada con el tráfico de marihuana. Decidido a cobrar su deuda “como sea”, Johnny no tiene ocurrencia mejor que secuestrar a Zack, el hermanastro adolescente de Jack, un quinceañero que se siente sobreprotegido por sus padres. Lo que podría ser una experiencia desagradable, para Zack se convierte en una inmersión en el mundo de los adultos (?), en el que siempre quiso ingresar. Pues los “amigos” de Johnny, especialmente Frankie, lejos de maltratarle, le tratan como a un “colega”, haciendo de él uno más en sus juergas y francachelas. Pero paralelamente, en el “mundo real”, las cosas se les están complicando. Los padres de Zack han denunciado la desaparición del chico, Jake amenaza a Johnny de muerte, un abogado afirma que se enfrenta a posibilidad de cadena perpetua… Y en el horizonte asoma la posibilidad de lo que podríamos denominar “solución final”. El mayor interés de la cinta es su condición de radiografía social sin moralina, de la que salen malparados jóvenes y adultos. Los primeros viven en un artificial “mundo infeliz”, donde los alicientes que les animan responden al nombre de alcohol, sexo, droga, ropa, videojuegos, música y poco más. Su completa inmadurez les incapacita para tomar cualquier tipo de decisiones, y cuando se mueven en “terreno peligroso”, la posibilidad de “meter la pata” más todavía, es casi del cien por cien. Caso llamativo es el de Elvis, objeto de burlas de la banda de Johnny, cuyo complejo de inferioridad le convierte en carne de cañón para ejecutar la acción que ningún otro osaría acometer. Y triste, muy triste, es el caso de Zack, la víctima, que se plantea su secuestro como una “gran aventura”, de un vértigo embriagador. En la parte de los progenitores, los tenemos de dos tipos: los que se mueven ya en el mundo de la delincuencia, y que más que otra cosa reprochan a sus retoños su increíble estupidez a la hora de resolver un “problema”; y los “normales” –es un decir–, sinceramente preocupados, pero sin recursos para ganarse la confianza de sus hijos. La película cuenta con un atinado reparto –destacan entre los jóvenes Anton Yelchin y Justin Timberlake, y Sharon Stone entre los adultos– y buen ritmo, donde los interrogatorios que salpican el metraje, y los rótulos que enumeran las personas que se cruzan con el secuestrado como “Testigo 1”, “Testigo 2”, etcétera, presagian un fatal desenlace. Eso sí, la enorme crudeza con que se describe el estilo de vida vacío de los personajes –experiencias sexuales, lenguaje soez, peleas, droga…– resulta excesiva.

6/10
Hostage

2005 | Hostage

No viene esta película con la etiqueta de las grandes superproducciones, ni como uno de los thrillers más esperados del año. Sin embargo, es una historia vibrante que atrapa al espectador por la tensión interna a la que somete a sus personajes. Hace tiempo, Jeff Talley era uno de los mejores negociadores de la policía de Los Ángeles. Sin embargo, un terrible suceso cambió su vida y le “obligó” a trasladarse a la comisaría del tranquilo pueblo de Bristo Camino, donde vive con su mujer y su hija. Pero su pacífica labor policial se ve alterada cuando tres delincuentes deciden entrar a robar a una lujosa mansión de las afueras. La casualidad dicta que allí viva un enlace de la mafia que se prepara para hacer una entrega importante. La operación mafiosa queda paralizada. Jeff Talley nada sabe de eso y sólo piensa en convencer a los jóvenes criminales para que desistan de su empeño, pero entretanto éstos han encontrado un suculento alijo de dólares… Y al tiempo que Jeff se da cuenta de que uno de los secuestradores es un psicópata muy peligroso, recibe una brutal amenaza de la organización criminal. Jeff tendrá que superar su pasado y negociar como nunca lo ha hecho antes. Estamos, sí, ante una película de acción, con un desarrollo quizá convencional, pero a la vez es mucho más que un tópico relato de secuestradores, rehenes, polis duros y dólares… Porque el guión –escrito por Doug Richardson a partir de la novela de Robert Crais– no olvida a los personajes, sobre todo al protagonista, un Bruce Willis complejo y atormentado, muy alejado del personaje de tics sarcásticos que le ha reportado los mayores éxitos de su carrera. Ahora se asemeja más al estilo sufriente que extrajo de él M. Night Shyamalan en películas como El sexto sentido y El protegido. Por otro lado, en su primera película en inglés el director francés Florent Siri (Nido de avispas) da mucha importancia a la atmósfera, y, al margen de algún giro sorprendente, dosifica extraordinariamente la intriga, la cual –y aquí hay un hallazgo sobresaliente– tiene lugar a un tiempo dentro y fuera de la casa, con un más que correcto montaje por acciones paralelas. Y, aparte de Willis, destaca en el reparto el joven Ben Foster, quien compone un psicópata que da realmente escalofríos.

6/10
El castigador

2004 | The Punisher

Justo antes de retirarse para estar con su familia, el agente del FBI Frank Castle realiza un último trabajo, una operación antidroga en la que se ve obligado a disparar contra el hijo de Howard Saint, un importante narcotraficante. El chico muere, y Saint manda a sus hombres a acabar con Castle durante una celebración familiar. Aunque todos los suyos son acribillados, el propio Castle sobrevive, y ofuscado decide dedicar su vida a vengarse de Saint y de paso acabar con todos los delincuentes que se pongan a su alcance. Continúan las adaptaciones cinematográficas de cómics de Marvel. Tras Spider-Man, X-Men y Daredevil, este nuevo personaje se diferencia de sus antecesores en que es un tipo normal, experto en armas, pero que carece de poderes. Sus aventuras ya fueron llevadas al cine con poca fortuna, en la cinta The Punisher, que se tituló en España El vengador, y que fue protagonizada por Dolph Lundgren. Ahora, el guionista de La Roca y Armageddon, Jonathan Hensleigh, debuta como director potenciando el humor de algunas secuencias, y homenajeando al cine ultraviolento de los 80, aquellas cintas que protagonizaba Sylvester Stallone, y las películas de venganza de Charles Bronson. Han escogido como protagonista a Thomas Jane, protagonista de Deep Blue Sea, y que se parece muchísimo al héroe de las viñetas, mientras que su antagonista es John Travolta, a quien se le dan bastante bien los papeles de villano.

6/10
11:14. Destino fatal

2003 | 11:14

Prometedor debut de Greg Marcks, joven director recién salido de la Escuela de cine de Florida, que parte de un curioso punto de partida. Middleton, una pequeña ciudad estadounidense de provincias. A las 11:14 de la noche, Jack, un joven conductor borracho, atropella a un muchacho con su coche. Se pone tan nervioso que decide fugarse sin llamar a la policía. Mediante la técnica del "flash-back", el cineasta retrocede para narrar la curiosa cadena de acontecimientos que condujeron a este accidente. En los hechos, están involucrados heterogéneos personajes. Cheri, una joven manipuladora, intenta convencer a su novio de que cometa un crimen. Tres adolescentes gamberros arrojan objetos a los vehículos de la carretera desde su camioneta.  Buzzy resulta herida durante un atraco en la tienda donde trabaja como cajera. En realidad, Marcks cuenta cinco veces la misma historia, aunque desde puntos de vista diferentes. Su humor, macabro, en ocasiones resulta grosero. Pero mantiene el interés en todo momento, compone gags visuales sorprendentes, y describe situaciones propias de la América profunda, con personajes característicos de la zona. Además, todas las piezas del puzzle encajan, por lo que se puede decir que el cineasta sale airoso de esta opera prima, que llevaba algunos años rodada, y que se ha estrenado en nuestro país para aprovechar que Hilary Swank ganó el Oscar este año. Su trabajo como mojigata dependienta es excelente.

6/10
Escuela de asesinos

2002 | Bang, Bang, You're Dead

Aunque siempre ha sido estudiante modelo, Trevor termina intentando poner una bomba en el instituto, tras su enfrentamiento con los integrantes del equipo de fútbol. Un profesor intenta reconducirle por el buen camino, ofreciéndole un papel protagonista en una obra de teatro. La violencia en los institutos en EE.UU. es un grave problema: esta cinta explica cómo puede producirse un acontecimiento similar al del tiroteo del instituto de Columbine.

6/10
El gran lío

2002 | Big Trouble

Alocada comedia de Barry Sonnenfeld, responsable de Men In Black y Cómo conquistar Hollywood, que está vez ha elegido como protagonista a una maleta, que aparece en el aeropuerto de Miami, sin que nadie la reclame. Elliot Arnold, un corrupto hombre de negocios quiere quedársela, mientras unos matones intentan robarla. En el enredo coral que se forma están implicados una multitud de personajes, interpretados por destacados actores, como Rene Russo (Showtime), Tim Allen (¡Vaya Santa Claus!) o Jason Lee (Casi famosos), por nombrar sólo a tres del enorme reparto. La trama se basa en una novela de Dave Barry, ganador del premio Pulitzer.

4/10
Guerra

2002 | Voyna / War

Liberty Heights

1999 | Liberty Heights

Película que narra con nostalgia amores adolescentes. Son los años 50 y seguimos los pasos a Van y Ben, hijos de un matrimonio judío. La película la dirige Barry Levinson, director de El mejor, Rain Man o La cortina de humo. El título que nos ocupa se inscribe en el llamado ciclo de Baltimore, la ciudad natal de Levinson, lugar donde ha situado sus películas más personales: Diner, Dos estafadores y una mujer y Avalon. En el film destacan los rostros conocidos de Adrien Brody (El pianista), Joe Mantegna (El padrino III) o Justin Chambers (Anatomía de Grey).

5/10
Happy Valley

2014 | Happy Valley | Serie TV

Catherine Cawood es una sargento de policía que está al cargo de un equipo de agentes en un valle rural de Yorkshire. La cosa se complica cuando se encuentra cara a cara con el hombre que destruyó a su familia.

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