Debra Winger
71 añosPremios: Oscar (3 nominaciones) Ver más
Actriz con carácter
Una artista que ha puesto el corazón y la honestidad por encima de la fama y el éxito fácil. Sin duda, Debra Winger se ha convertido en una referencia para generaciones futuras de actores que busquen algo más que un simple papel. Su compromiso con personajes complejos y auténticos, junto a su valentía para elegir proyectos difíciles y muchas veces fuera del “mainstream”, la posicionan como un ejemplo de integridad artística.
Nacida el 16 de mayo de 1955 en Cleveland Heights, Ohio, en una familia judía, Debra Lynn Winger —nombre completo de la estrella— es hija de Robert Winger, que trabajaba como carnicero, y Ruth Felder, secretaria. Su juventud no estuvo exenta de dificultades, pues a los 18 años sufrió un grave accidente de coche que le causó una hemorragia cerebral. Como consecuencia, permaneció parcialmente paralizada y ciega durante casi diez meses. “Me dijeron que nunca volvería a ver, pero como tuve mucho tiempo para pensar decidí que, si me recuperaba, me mudaría a California y me convertiría en actriz”.
Comenzó en el cine en 1976 con un papel menor en la película de bajo presupuesto Slumber Party ‘57. Poco después, apareció en televisión, interpretando a Drusilla, la hermana menor de la superheroína Diana Prince en Wonder Woman, aunque rechazó una oferta para quedarse fija en la serie por temor a encasillarse.
El gran salto llegó en 1980, cuando Debra Winger protagonizó con John Travolta Cowboy de ciudad. Su papel como Sissy, joven de campo que se muda a Houston, la hizo merecedora de nominaciones a los Globos de Oro y a los BAFTA. Su consagración llegaría dos años más tarde con Oficial y caballero, al lado de Richard Gere. Aquí se convertía en Paula Pokrifki, joven que trabaja en una fábrica, enamorada de Zack Mayo, cadete que aspira a convertirse en piloto. Por este papel recibió su primera candidatura al Oscar como Mejor Actriz. Pese al éxito comercial y crítico, manifestó su desencanto con la película. “Nunca me sentí cómoda con ese proyecto ni con el personaje. Me negué a hacer promoción porque no me sentía auténtica en ese papel”. Su postura honesta y poco convencional la hizo ganar fama de actriz difícil, pero también le granjeó el respeto de muchos en la industria. “Me he ganado ese sambenito porque realmente me importan los proyectos en los que me involucro, así que cuando algo no funciona, lo digo”, confesó en una entrevista.
Poca gente recuerda que Debra Winger apareció fugazmente en E.T., el extraterrestre, pues en la escena de Halloween, se la puede ver brevemente como una enfermera zombie que lleva un caniche. En 1983 protagonizó La fuerza del cariño, drama donde encarnaba a una mujer independiente, algo rebelde, que atraviesa diversas dificultades en su vida personal y emocional. Este trabajo le valió su segunda nominación al Oscar, aunque perdió frente a Shirley MacLaine, que interpretaba a su madre.
En Peligrosamente juntos (1986), Debra Winger interpreta a Laura Kelly, abogada que suele enfrentarse en los tribunales al fiscal de distrito Tom Logan (Robert Redford). A pesar de su rivalidad profesional, ambos se ven obligados a colaborar cuando se ven involucrados en la defensa de una artista acusada de asesinato, interpretada por Daryl Hannah. En El sendero de la traición (1988) fue Tess, agente del FBI que se infiltra en una comunidad de supremacistas blancos para investigar una serie de crímenes raciales. En Una mujer peligrosa (1993) se convirtió en Maggie, mujer marcada por un pasado traumático que lucha por construir una nueva vida en una pequeña comunidad. En El cielo protector (1990), de Bernardo Bertolucci, le correspondió interpretar a Kit Moresby, escritora estadounidense que viaja al norte de África en 1947 junto a su esposo, Port (interpretado por John Malkovich) para revitalizar su matrimonio,
Su última nominación al Oscar le llegó con Tierras de penumbra (1993), donde compone, en el que quizás sea su mejor trabajo, a la poetisa Joy Gresham, que se convierte en esposa del también escritor C.S. Lewis (Anthony Hopkins). Ambos mantienen una relación profunda y llena de amor, pese a la sombra de la enfermedad, pues a ella la diagnostican un cáncer, en un film que pone de manifiesto que el amor y la felicidad no están exentos del sufrimiento, pero este último da sentido y profundidad a la experiencia humana. “El dolor de ahora es parte de la felicidad de entonces, ese es el trato”, explica el personaje en la pantalla, cuando aprietan las contradicciones.
En el terreno personal, Debra Winger ha tenido relaciones con varios personajes del mundo del cine y la política. Entre 1986 y 1990 estuvo casada con el actor Timothy Hutton, con quien tuvo un hijo, Noah Hutton, director de documentales. En 1996 contrajo matrimonio con el actor y director Arliss Howard, con quien dio luz a otro retoño, Gideon.
En Peggy Sue se casó (1986), iba a hacerse cargo del papel protagonista, pero tuvo que abandonar el proyecto por una lesión de espalda sufrida en un accidente de bicicleta. Durante toda su carrera, Debra Winger ha seguido marcada como problemática, por decisiones polémicas. Abandonó el rodaje de Ellas dan el golpe tras negarse a trabajar con Madonna, a quien no consideraba una actriz seria. En 1995, decidió alejarse del cine. En una entrevista de 2002 confesó: “Quería salir durante años. Me cansé de decir que quería dejarlo. Paré de leer guiones y dejé de preocuparme. La gente decía que la echaba de menos, pero ¿qué película crees que debería haber hecho? Las pocas que se me ocurren tenían a una actriz perfecta para ellas”. Este parón duró alrededor de seis años. Durante este tiempo, no se desconectó por completo del mundo artístico. En 1999 protagonizó la obra “Ivanov” de Anton Chéjov en el American Repertory Theater.
El documental Searching for Debra Winger (2002), dirigido por Rosanna Arquette, exploró su retirada y su particular relación con Hollywood, recuperando la atención del público y la crítica. En 2001 regresó a la gran pantalla con Big Bad Love, una película escrita y dirigida por su marido, Arliss Howard, que también supuso su debut como productora. Después ha estado en títulos como Me llaman Radio (2003) y La boda de Rachel (2008) y en la serie En terapia (2010). Entre 2016 y 2020, protagonizó la serie de Netflix The Ranch, donde compartió pantalla con Sam Elliott y Ashton Kutcher.
En 2008 publicó sus memorias en el libro Undiscovered. Además, se ha involucrado en iniciativas de reconciliación entre judíos y árabes en Israel, apoyando escuelas bilingües. También trabajó como productora ejecutiva en documentales como Gasland (2010), nominado al Oscar, que denuncia la fracturación hidráulica, y Bel Borba Aqui (2012), sobre el artista brasileño Bel Borba.
Premios
1 nominación
- Actriz principal Tierras de penumbra
1 nominación
- Actriz principal La fuerza del cariño
1 nominación
- Actriz principal Oficial y caballero
