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Biografía

Hugh Grant

Hugh Grant

60 años

Hugh Grant

Nació el 09 de Septiembre de 1960 en Hammersmith, Londres, Reino Unido

El inglés que subió al estrellato y nunca bajó

08 Septiembre 2009

Podría ser un actor versátil si se lo propusiera, pero prefiere darle al público lo que se espera de él. Hugh Grant ha encontrado un filón con sus típicos personajes caraduras, de sonrisa picarona, algo ególatras, dotados de un encanto irresistible. Ha arrasado en las taquillas gracias a su innata capacidad para seleccionar películas con chispa y tirón popular. En los 90 se convirtió en el Rey de la comedia romántica, y de momento no hay quien le haga abdicar.

Hijo de un vendedor de alfombras y de una profesora, John Mungo Grant nació el 9 de septiembre de 1960 en la capital británica. El chico procede de una ‘buena familia’, los Grant de Glenmoriston, que a lo largo de la historia ha dado prestigiosos médicos y militares. Como corresponde a tan exquisito linaje, el chico estudió en un exclusivo colegio británico, Latymer Upper School, sólo para hombres, donde triunfaba en deportes típicamente ‘british’ como el cricket. No podía estudiar en otro sitio que no fuera la Universidad de Oxford, donde se licenció en Literatura Inglesa. Su carisma ya se hacía notar en el campus, donde arrasaba con sus dotes de seductor nato. “Yo conocí a Hugh Grant en una fiesta en Oxford. Tenía algo mágico. Ya era una estrella sin haber hecho nada”, comentó la actriz Anna Chancellor, que fue su compañera de reparto en Cuatro bodas y un funeral. Durante sus años de estudiante descubrió sus habilidades interpretativas tras unirse al club de drama de Oxford para pasar el rato. Antes de acabar, ya había debutado en el cine con Privileged, en cuyos títulos de crédito aparecía como Hughie Grant.

Después de ejercer todo tipo de trabajos, como crítico de libros, guionista televisivo y productor de anuncios radiofónicos, Hugh Grant fundó su propia compañía teatral, ‘The Jockeys of Norfolk’, con un par de amiguetes actores. Además, interpretó papeles en montajes teatrales de obras como ‘Llama un inspector’. Fue el director James Ivory quién le dio su primera gran oportunidad en Maurice, la adaptación de la novela de E.M. Forster que describía la pasión homosexual de dos compañeros de un ‘college’ inglés. Junto con James Wilby –que encarnaba al personaje aludido en el título– obtuvo el premio a la mejor interpretación en el Festival de Venecia. Al año siguiente fue el perfecto Lord Byron en Remando al viento, la mejor película del realizador español Gonzalo Suárez, sobre la noche en la que Mary Shelley escribió ‘Frankenstein’. Durante el rodaje, se enamoró de una compañera de reparto, la modelo Elizabeth Hurley, con quien mantuvo una relación que duró hasta el año 2000. Y eso que ella parecía haberle perdonado tras el escándalo que se levantó cuando Grant fue arrestado en Los Angeles por contratar a una prostituta.

Tras un intenso papel dramático en Lunas de hiel, Grant fue repescado por James Ivory para interpretar un personaje secundario en Lo que queda del día. El gran punto de inflexión en su carrera fue Cuatro bodas y un funeral que le catapultó al estrellato. Esta original cinta de Mike Newell –con guión de Richard Curtis– sobre un solterón inglés que se enamora de una norteamericana con la que se reencuentra en las ceremonias aludidas en el título, se convirtió en el mayor éxito internacional del cine británico hasta ese momento. Grant fue premiado con el BAFTA y el Globo de Oro. A continuación repitió con Newell en el discreto drama Una insólita aventura.

Durante un tiempo, Grant combinó los papeles de época, en películas como Restauración y sobre todo Sentido y sensibilidad, con la comedia (Nueve meses, El inglés que subió a una colina, pero bajó una montaña) e incluso hizo sus pinitos como productor en el terreno del thriller con Al cruzar el límite, donde también era el protagonista. Pero el fracaso comercial de este último film le hizo encasillarse a sí mismo por completo en el género donde tenía más tirón, la comedia romántica. A partir de ese momento, Grant demostró un buen olfato para encontrar proyectos donde pudiera interpretarse a sí mismo, en beneficio de la película, como Notting Hill (con su memorable junket periodístico), Mickey ojos azules, Amor con preaviso o American Dreamz. Woody Allen supo acentuar su lado ‘caradura’ en Granujas de medio pelo, y desde entonces Grant se parodia un poco a sí mismo en cintas como El diario de Bridget Jones –donde era un mujeriego con pocos escrúpulos–, su continuación Bridget Jones: sobreviviré, la adaptación de una novela de Nick Hornby Un niño grande –donde realiza sin duda uno de sus mejores trabajos, como un cínico desvergonzado que se dedica a darse la gran vida gracias a las rentas familiares– y Tú la letra, yo la música, donde era una estrella del pop ochentero venido a menos. En Love Actually repitió su registro habitual para dar vida al primer ministro británico más improbable de la historia del cine. Y en la francesa Obras en casa hacía un pequeño cameo como el nuevo vecino.

Filmografía
Toff Guys

2020 | Toff Guys

Bush

2020 | Bush

The Gentlemen: Señores de la mafia

2020 | The Gentlemen

Fletcher, investigador privado de medio pelo, chantajea a Ray, mano derecha del estadounidense Mickey Pearson. Este último ha triunfado en Reino Unido, donde ha montado un imperio de tráfico de marihuana. Pero pretende retirarse, vendiendo su empresa a Mathew Berger, un millonario judío. Poco después de entrevistarse con él, los hombres de Dry Eye, un mafioso chino, roban en una de sus plantaciones secretas; no está claro cómo conocieron su localización. Guy Ritchie se consagró a finales de los 90 con dos películas, Lock & Stock y Snatch: Cerdos y diamantes, que se sumaban a la tendencia denominada ‘gang noir’, elegida también por el turco-alemán Fatih Akin o el danés Nicolas Winding Refn, que como él bebían claramente del cine de Quentin Tarantino. Tras una década en Hollywood, con títulos como Sherlock Holmes y su secuela, o la exitosa Aladdin, el británico se permite la licencia de regresar a sus raíces, con un nuevo relato ‘cockney’ de los bajos fondos de su país. El realizador no inventa nada, y no persigue crear ningún tipo de tensión dramática, ni profundidad en la historia que cuenta. Además, se regodea en la incorrección política, sobre todo cuando se detiene en los prejuicios raciales de sus personajes hacia los asiáticos. Pero aunque incluye grandes dosis de violencia y humor negro (un momento relacionado con un cerdo resulta particularmente salvaje) tiene el buen gusto de relegarlo todo al fuera de campo. Además, abundan los diálogos ingeniosos, y tiene un montaje videoclipero, trepidante y fresco. La estructura narrativa que vertebra el relato –Fletcher cuenta a Ray lo que ha averiguado como si fuera un largometraje–, da pie a que parezca que se puede incluir de todo, por ejemplo volver atrás para corregir lo que ha contado antes cuando está especulando. Brilla sobre todo la persecución a unos niños para quitarles el móvil con el que han grabado algo que no debían, y un cameo un tanto especial. Además, Guy Ritchie se apoya en un reparto excepcional al que ha dado personajes inesperados. Sobre todo llama la atención Hugh Grant, irreconocible con gafas de sol de montura gruesa y perilla, como barriobajero sin escrúpulos, pero también Charlie Hunnam, el ‘consigliere’ barbudo, Matthew McConaughey (Mickey Pearson), un yanqui que parece un pez fuera del agua, o Colin Farrell, entrenador de boxeo en chándal muy propio del universo de Ritchie. En menor medida, también cumplen los televisivos Michelle Dockery (Downton Abbey), como esposa del personaje de McConaughey, o Jeremy Strong, en un papel de millonario que recuerda al que le ha hecho popular en Succession.

6/10
The Undoing

2020 | The Undoing | Serie TV

Grace y Jonathan Fraser (Nicole Kidman y Hugh Grant) viven las vidas que siempre soñaron para sí mismos. Pero de un día para otro se abre un abismo: una muerte violenta que desencadena una serie de terribles revelaciones. Abandonada y horrorizada por las consecuencias de no seguir sus propios consejos, Grace debe desmantelar una existencia acomodada y crear, desde cero, una vida nueva para su hijo (Noah Jupe) y su familia.

A Very English Scandal

2018 | A Very English Scandal | Serie TV

Miniserie de la BBC basada en el escándalo que rodeó al político, parlamentario británico y líder del partido liberal Jeremy Thorpe, que en 1979 fue sometido a juicio por su presunta intervención en una conspiración para asesinar a su antiguo amante Norman Lafitte -más tarde conocido como Norman Scott-, con el que había mantenido una relación homosexual prolongada desde 1961. Dirige Stephen Frears, con una trayectoria acreditada como responsable de historias fílmicas basadas en hechos reales, de diferentes tonos pero donde importan mucho los engaños y guardar las apariencias, como las narradas en La reina, Philomena, The Program, El gran combate de Muhammad Ali, La reina Victoria y Abdul y Florence Foster Jenkins. Acude a un actor de esta última, Hugh Grant, y cabe atribuirle la recuperación de un actor que andaba en horas bajas, y al que ha logrado insuflar nueva vida con roles alejados a los de comedia por los que era popularmente conocido, y que disminuyeron tras algún arreglo facial que le hizo perder claramente expresividad. De A Very English Scandal, que maneja un guión del televisivo Russell T. Davies, que parte del relato novelizado del caso de John Preston, cabe decir que adopta un tono tragicómico, donde algunas partes del relato se acercan al vodevil, sobre todo cuando se pone en marcha la conspiración para terminar con el problema Lafitte-Scott. En efecto, se describe el poder destructor de las mentiras y los disimulos, del no reconocimiento de que las acciones tienen consecuencias, que no se pueden simplemente tapar desde una superior posición social, o manejando los mecanismos del poder, que dictaminan lo que es moralmente admisible o puede llegar al conocimiento de la opinión pública. Pero los momentos grotescos rebajan la carga dramática, y quizá disminuye la carga de denuncia a los abusos del poder que configuran la narración. Ciertamente el relato del que el espectador es testigo resulta completamente deprimente, pues los personajes pueden clasificarse en malos, muy malos, malísimos y rematadamente malos. No existe, da la impresión, una posición correcta en la que situarse, pues sólo importa el propio interés. Por supuesto, se fustiga la criminalización de la sodomía en parte de la época en que transcurre el relato, e incluso la situación posterior, cuando las leyes se vuelven más indulgentes. Pero no se quiere convertir la película en un alegato LGBT, sino que más bien se pretende atacar la hipocresía y el cinismo imperantes, además de a un clasismo que hace que las capas bajas de la sociedad estén en la más absoluta indefensión. Seguramente era difícil incorporar los posibles logros políticos de Thorpe, con una dilatada carrera en el servicio público, apenas se atisba su vida de parlamentario y sus citas electorales, pero no se puede adivinar viendo la serie si su aportación ha sido destacable en este terreno, se impone mencionar su ambición de incorporarse al gobierno, y conceder casi todo el metraje a lo relativo a su vida privada con su escándalo, que es lo que motiva la serie. Frears sabe manejar el relato con su habitual buen pulso, aunque sin ahorrar los detalles escabrosos. Además de Grant, hacen un trabajo interpretativo muy bueno Ben Whishaw, el amante despechado, o Alex Jennings, como el supuesto amigo de Thorpe. Sin embargo, cuesta empatizar con ningún personaje, llama la atención la escasa hondura antropológica de los personajes, en los que cuesta mucho encontrar ningún atisbo de “amor”, cuando utilizan esta palabra, y aseveran que quieren a otras personas, suena a reduccionismo. Aunque en inglés no tenga el significado que en español damos a la palabra “Thorpe”, lo cierto es que a James Thorpe le va como anillo al dedo este apellido. También se descubre el valor muy relativo que se concede a la posible verdad de los hechos, y lo poco que importan a algunos conocerla, prefieren no conocer “los detalles”, por así decir, de la vida de los que tienen a su lado, domina en ellos el simple instinto de supervivencia, el mantenimiento del “statu quo”, aun al precio de ser arrastrados por el fango del morbo mediático.

6/10
Paddington 2

2017 | Paddington 2

El oso Paddington encuentra el regalo ideal para su tía, a punto de cumplir cien años, un antiguo libro desplegable. Pero mientras desempeña todo tipo de trabajos de cara a reunir el dinero necesario para comprarlo, un ladrón entra en la tienda de antigüedades para apropiarse de él. Una de esas excepciones en las que la secuela supera al original. Ya aquél, que adaptaba las peripecias del personaje de los cuentos de Michael Bond, sorprendía con su retrato de Londres a través de los ojos de un oso parlante y filántropo llegado de Latinoamérica, con buenas dosis de humor inglés. Pero aquí se eleva todavía más el listón, con inteligentes hallazgos que se suceden a un ritmo trepidante. La clave está en que reivindica la sencillez, propone una mirada a un pasado nostálgico ideal mostrando trenes y todo tipo de objetos del ayer, y aboga porque siempre se puede sacar el lado positivo de cada ser humano. De hecho su humor, pensado para el público de todas las edades, tiene la típica ironía británica, pero está tratado con un gran sentido del equilibrio, ataca a actitudes y comportamientos inadecuados pero no al humano en sí, que siempre puede regenerarse, incluso en el caso de brutales criminales. Repite como realizador Paul King, centrado sobre todo en series televisivas hasta que abordó esta saga, que demuestra que ha aprendido muy bien de los mejores. Sus imágenes remiten a Charles Chaplin (la hilarante secuencia de la barbería), a la animación clásica (la limpieza de cristales) e incluso a Woody Allen y su Misterioso asesinato en Manhattan, de donde bebe la esposa investigadora y el marido escéptico y la secuencia de las grabadoras. Pero sobre todo ha tomado como modelo al mejor Frank Capra, el oso tiene la actitud de los personajes de Gary Cooper y James Stewart del cine del italoamericano, y provoca las mismas reacciones positivas. Abundan los momentos valiosos, como la encantadora animación del libro desplegable con los mejores lugares de la capital británica, o la secuencia del militar retirado de carácter gruñón que no permite que le limpien los cristales. Repiten los actores de primer nivel en registros exageradamente divertidos de la primera entrega; se lucen Sally Hawkins y Hugh Bonneville, mientras que Julie Walters y Jim Broadbent saben a poco. Pero aparte del pequeño papel del siempre sorprendente Brendan Gleeson, aquí roba la función sobre todo el recién llegado Hugh Grant, grande como comediante y showman, que además tiene un papel múltiple y demuestra una sana capacidad de reírse de sí mismo.

7/10
Florence Foster Jenkins

2016 | Florence Foster Jenkins

La historia de Florence Foster Jenkins, una neoyorquina heredera de una fortuna familiar, gran amante de la música, que tocaba el piano y organizaba veladas especiales en el Club Verdi con la ayuda de su marido, el actor St Clair Bayfield, y que se empeñó en cantar ópera, recibiendo las pertinentes clases, a pesar de que carecía de talento, no lograba dar bien las notas. El film describe cómo Bayfield trata de complacer en todo a su esposa, ocultando en la medida de la posible a la opinión pública su nula capacidad para la ópera, hasta que se presenta la prueba de fuego en 1944, en el Carnegie Hall de Nueva York, en una sesión donde ella invita a mil soldados, como forma de contribuir al esfuerzo de la Segunda Guerra Mundial. Stephen Frears lleva a la pantalla un guión del desconocido Nicholas Martin, que aborda un tema omnipresente en su filmografía, el de la impostura y el fingimiento en la vida social, piénsese en títulos como Las amistades peligrosas, Los timadores, Héroe por accidente o la muy reciente The Program. El film exige un cierto equilibrio entre el drama de quien cree que es buena en un terreno sin serlo, con un entorno de familia y amigos que le ayuda en su particular "pantomima" con buenas intenciones pero quizá equivocadamente, y la comedia ante una voz terrible que invita a risas y burlas. De modo que el clímax de Carnegie Hall, verdadero "tour de force" para el director y su equipo, funciona muy bien, conmueve. Frears logra en líneas generales moverse bien en el filo de la navaja, sobre todo gracias al extraordinario trabajo de Meryl Streep, que hace muy creíble a su personaje, y a un recuperado Hugh Grant, que compone bien al marido que cuida a su esposa –que padece sífilis transmitida por su primer marido desde tiempo atrás, lo que hace que su relación no sea física–. Menos convincente resulta el personaje de Cosmé McMoon, el pianista que trabajo con Florence, encarnado por Simon Helberg de un modo que saca de la película, como conteniendo la risa todo el tiempo ante la nulidad musical de su jefa.

6/10
Operación U.N.C.L.E.

2015 | The Man from U.N.C.L.E.

En plena Guerra Fría, Operación U.N.C.L.E. narra las hazañas de dos agentes, Napoleon Solo, un ex ladrón reconvertido en súper agente de la CIA; y el agente Illya Kuryakin del KGB, que se ven obligados a cooperar para conseguir llevar su misión a cabo. Su objetivo, poner punto y final a una misteriosa organización criminal que pretende desestabilizar el equilibrio de poder con la difusión de armas y tecnología nuclear, pero la única pista que tienen es la existencia de la hija de un científico alemán que está desaparecido y que es la clave para poder infiltrarse en dicha organización. Tras cuatro años de inactividad, Guy Ritchie ha vuelto y lo hace atravesando el telón de acero con Operación U.N.C.L.E, basada en la serie de los 60, conocida en España como El Agente de C.I.P.O.L. El especialista en thrillers criminales regresa cargado de sus habituales flashbacks y montajes sincopados, que junto a una banda sonora trepidante, consiguen dejar sin respiración al espectador. Esta vez, vemos una versión del director ingles más light, en cuanto a violencia se refiere. Atrás quedaron Lock & Stock o Snatch. Cerdos y diamantes, pero queda una película amena en la que se preocupa más de guiar la comicidad de la acción que de centrarse en la intriga, aunque ésta no deje de estar a un nivel aceptable. Declarado fan del agente 007, con este film el director logra cumplir uno de sus sueños y mostrarnos su particular visión de cómo debería ser una película de espías. El resultado no está nada mal, ha conseguido imprimirle sus señas de identidad dándole alguna vuelta de tuerca al espionaje clásico. A pesar de su duración, casi dos horas, su ritmo continuo y acelerado logra entretener satisfactoriamente al espectador y no defraudarle. Operación U.N.C.L.E recuerda en gran medida a su anterior proyecto, Sherlock Holmes, por la buena fotografía, el excelente vestuario –posiblemente el mejor acierto del largometraje– y la acertada música, pero fallando en algo esencial, la elección de actores. Bien es verdad que Armie Hammer está correcto en su papel de agente ruso con corazón de acero (Illya Kuryakin) o Alicia Vikander, como la clave de la operación –resaltando por encima de sus compañeros–. Sin embargo, Henry Cavill no consigue exprimir todo el jugo a un personaje que podría haber dado mucho más juego. Napoleon Solo, a quien da vida, necesitaba algo más de carisma, y sobre todo una complicidad que no se termina de ver con Illya Kuryakin. El papel destinado en un principio para Tom Cruise y más tarde George Clooney, habría ganado mucho más con alguno de éstos, logrando mejorar el mecanismo ideado por Ritchie que en ocasiones se tambalea debido a esta falta de 'feeling'. 

6/10
¿Cómo se escribe amor?

2014 | The Rewrite

Keith Michaels es un guionista ganador de un Oscar al mejor guión que, desesperado por su falta de inspiración, decide dejar Hollywood y acepta un trabajo como profesor de escritura en una escuela de una pequeña población del norte del estado de Nueva York. Allí se sentirá fascinado por su compañera de trabajo, una madre soltera…

El atlas de las nubes

2012 | Cloud Atlas

En el siglo XIX el dueño de una plantación del Pacífico decide ayudar a un esclavo para que escape. En los años 60 del siglo XX, una periodista quiere destapar un caso de corrupción a gran escala y se jugará la vida. Años atrás el hombre que compuso la más bella sinfonía ve cómo otra persona se apodera injustamente de su obra. En el siglo XXII una joven oriental creada en una cadena de producción es salvada de su esclavizada vida por un miembro de las fuerzas rebeldes. Muchos siglos después una mujer venida del espacio busca la ayuda de otros humanos para evitar la extinción de su raza, etc. Los hermanos Wachowski y Tom Tykwer ofrecen un aturullada película, que entremezcla una enormidad de personajes, diferentes escenarios, épocas y puesta en escena, para transmitir una visión global del mundo de tinte filosófico-esotérico procedente de la voluminosa novela homónima de David Mitchell. Durante la primera hora y media de película (las tres horas de duración son desde todo punto de vista exageradas) el espectador puede quedar absolutamente desconcertado, ante un film muy confuso que amalgama todo tipo de tramas y subtramas en un "totum revolutum". Desde luego el trío de cineastas alcanza cotas altísimas de megalomanía al intentar transmitir con esa estructura poliédrica una especie de visión cósmico-profética de la vida humana que daría sentido al mundo. Pero el peligro de contar esto en imágenes wachowskianas es obvio y la superficialidad campea a sus anchas bajo una supuesta hondura metafísica. Lo más interesante de El atlas de las nubes es que busca hacer comprender que la historia del mundo se puede explicar con la frase "el pez grande se come al chico". A lo largo de las eras, la épocas, los años, siempre habrá una lucha de los pobres contra los ricos, de la libertad contra la esclavitud, del amor contra el odio, de la justicia contra la opresión. Jamás el espíritu humano se rendirá ante cualquier forma de tiranía, y nunca podrá quedar aniquilado ante quienes desean someter bajo su mando a los demás hombres. Siempre ha sido así en cada época: en el siglo XIX, en el XX, y lo seguirá siendo en el XXI. Cada uno es libre de elegir el bando, y así forjará su destino... Hasta aquí vamos bien. No hay derrapes. Pero donde la cosa ya se vuelve muy resbaladiza es en el axioma de que "todo está conectado", la otra idea magna que impera en El atlas de las nubes. La cosa resulta un poquito infantil a la hora de hacer comprender al respetable que las vidas que vivimos tienen su inicio en existencias anteriores y que su prolongación se extiende hasta las futuras formas de ser en que nuestros espíritus se desplegarán a su vez, para seguir así una cadena cósmica de vidas, de experiencias que derivan de los diversos actos libres del pasado remoto. Como las imágenes y la sucesión de historias no siempre funcionan para entregar esta visión pseudopanteísta del eterno retorno, los cineastas no dudan en dejar clarito su mensaje explicitándolo burdamente en las bocas de algunos personajes. La sensación es que los Wachowski y su socio Tykwer quieren erigirse aquí en gurús que ofrecen una salida a los infelices humanos que no nos enteramos de que va la vida. Este limitado y pretencioso planteamiento es compatible con una propuesta visual impactante. La imaginación de los creadores de Matrix está fuera de toda duda y aquí vuelven a dar rienda suelta a esa creatividad. Los efectos especiales desplegados a lo largo de todo El atlas de las nubes son considerables, y merece atención especial el esfuerzo por caracterizar de modo diferente a los mismos actores para en cada una de las historias. Aunque es cierto también que el derroche de maquillaje parece a veces descontrolado. Narrativamente la película es muy ecléctica y los hilos narrativos se reparten por doquier, con transiciones más o menos eficaces. Cada espectador tendrá sus preferencias en cuanto a las subtramas. Tienen su gracia las cómicas vicisitudes de Timothy Cavendish (Jim Broadbent), aunque seguramente las aventuras de Chang (Jim Sturgess) y Sonmi (Doona Bae) en un futuro de ciencia ficción son las más logradas, amén de ser las más entretenidas por sus escenas de acción y su sencilla comprensión, y quizá también porque a Somni es a quien corresponde poner inicio y fin al relato y darle de coherencia al conjunto.

4/10
¿Qué fue de los Morgan?

2009 | Did You Hear About the Morgans?

Tercera película como director de Marc Lawrence, que como las dos anteriores, Amor con preaviso y Tú la letra, yo la música, es una comedia romántica escrita también por él al servicio de Hugh Grant. Esta vez acompaña al actor nada menos que Sarah Jessica Parker, que ha rodado esta cinta entre Sexo en Nueva York. La película y su secuela. Ambos actores tienen papeles cortados a medida. Grant es Paul Morgan, un abogado neoyorquino a punto de divorciarse de su mujer, Meryl (Parker), una agente inmobiliaria de éxito. Aunque Paul está intentando que se reconcilien, a ella le cuesta perdonarle que le ha sido infiel. Cuando Paul logra algunos progresos, ambos se convierten en testigos de un asesinato. Perseguidos por el criminal, al final a la policía no le queda otro remedio que enviarles juntos bajo identidad falsa a un lugar lejano, concretamente a Ray, un pueblo pequeño de Wyoming. Allí, unos carteles advierten a la población de qué hacer si se encuentran con un oso. El tal Marc Lawrence no se ha calentado mucho la cabeza con el guión, pues se limita a desarrollar el típico esquema de “pez fuera del agua”, con pocas sorpresas. Mucho chiste del tipo “vamos a ordeñar vacas” y similares. Lo más curioso del caso es que Hugh Grant, haciendo de Hugh Grant, cortejando a Sarah Jessica Parker, que a su vez hace como era de esperar de Carrie Bradshaw, funciona, y eso que ambos sobreactúan un poco. Eso sí, están a punto de ser devorados por dos grandes secundarios, Sam Elliott y Mary Steenburgen (el sheriff del condado y su esposa), que si llegan a tener algún minuto más de papel se habrían convertido en los reyes de la función. Por lo demás, es un film optimista que realiza una pequeña apología de la unidad matrimonial, y que tiene algunos momentos divertidos.

5/10
Tú la letra, yo la música

2007 | Music and Lyrics

Simpática comedia romántica, con un guión sólido y buena química de la pareja protagonista, Hugh Grant y Drew Barrymore, que desprenden simpatía por todos los poros. El film sigue la pista a Alex Fletcher, una celebridad en los 80 como componente del dúo Pop!. Pero cuando se separó de su compañero, éste triunfó en solitario, mientras que él se tuvo que conformar con poner música a letras de canciones sin demasiada repercusión. Las cosas podrían cambiar si, como le pide su agente, compone una canción para la famosa Cora, una joven que el mismo film define como un cruce entre Britney Spears y Christina Aguilera. Fletcher va a encontrar la compañera ideal para plasmar la canción, que debe inspirarse en la ruptura de Cora con su novio, donde menos se lo espera: en Sophie Fisher, la chica que le riega las plantas, que tiene un don casi innato para poner letra a la música, no en vano es una experta en literatura. Como es de imaginar, además de la relación profesional surgirá el flechazo, aunque ella debe superar todavía la traumática ruptura con su antiguo novio, que se aprovechó de ella para escribir una novela superventas inspirada en Sophie. Mark Lawrence, director y guionista, decepcionó en 2002 con Amor con preaviso, un film de las mismas características del que nos ocupa: comedia romántica, con Hugh Grant, en aquella ocasión emparejado con Sandra Bullock. Cinco años después, puede decirse que Lawrence ha aprendido a atar mejor su historia, aunando con perfecto ‘timing’ los momentos divertidos con las crisis dramáticas y sentimentales. Hay una mirada divertida y crítica, aunque sin exagerar, al mundo de los agentes, y a la frivolidad y tontería que dominan con frecuencia entre las estrellas musicales. Los papeles secundarios, como indican su denominación anglosajona, ‘supporting role’, ayudan a soportar el conjunto, tienen gracia la hermana histérica antigua admiradora de Fletcher, junto a su familia, el agente fiel, o la cantante amante de la filosofía oriental Cora. Pero sobre todo destaca el encanto de Grant-Barrymore, él con esa languidez existencial tan suya, ella reflejando a la perfección sus inseguridades. Siguen así la estela de sus mejores títulos, él la de Cuatro bodas y un funeral y Notting Hill, ella la de El chico ideal y Por siempre jamás.

6/10
American Dreamz

2006 | American Dreamz

Martin Tweed, frívolo presentador televisivo, está la cima, debido a la popularidad de su programa American Dreamz, un concurso de aspirantes a estrella de la canción, similar a Operación Triunfo. El fenómeno tiene tal repercusión que Joe Staton, presidente de los Estados Unidos, decide colaborar con el programa como jurado, pues su jefe de gabinete le ha asegurado que así aumentará su popularidad. Entre los concursantes, tiene gran aceptación Sally Kelkoo, una chica aparentemente dulce, pero que en realidad es una manipuladora, capaz de lo que sea con tal de ganar. También se presenta al certamen Omer Obeidi, patoso terrorista iraquí, enviado para poner una bomba que acabe con el presentador, el presidente y los concursantes. En realidad, sus ‘colegas’ no le creen capaz de causar muchos daños, pero le han enviado para librarse de él. Paul Weitz se quitó el sambenito de ser recordado como el director de American Pie, gracias a trabajos tan interesantes como In Good Company y Un niño grande. Ahora reúne a los protagonistas de estas dos películas, Dennis Quaid y Hugh Grant, en una sátira de los reality shows televisivos. Los guionistas parodian sobre todo American Idol, que hace furor en Estados Unidos. De paso, también recibe lo suyo el mundo de la política, dominado por gente capaz de cualquier cosa para aferrarse al poder. Hugh Grant aprovecha el papel de presentador cínico y mujeriego que en el fondo cae simpático, cortado a su medida. Dennis Quaid también se luce, como presidente ingenuo, pero en el fondo bonachón. Y Willem Dafoe sorprende, como astuto y taimado asesor presidencial, que en Estados Unidos recordaba muchísimo a Dick Cheney.

6/10
Obras en casa

2005 | Travaux, on sait quand ça commence...

En Nordeste, Carole Bouquet interpretaba a una mujer que viajaba a Argentina, para adoptar un bebé. Su siguiente trabajo también tiene la realidad latinoamericana como tema central, aunque esta vez se trata una comedia alocada, que enlaza con otras películas sobre obras domésticas, como el clásico Los Blanding ya tienen casa, Esta casa es una ruina o la reciente La casa de tus sueños. En esta ocasión, Carole Bouquet interpreta a Chantal, una abogada progresista que defiende a emigrantes indocumentados. Para realizar unas obras en la casa en la que vive con sus dos hijos, contrata a un grupo de colombianos indocumentados. Éstos resultan ser una sarta de incompetentes que destruyen más cosas que las que consiguen arreglar, pero en el fondo son buenas personas, que con su música animan el hogar aburrido de su patrona. Su mensaje, reivindicativo de la tolerancia intercultural, es bastante positivo, pero demasiado obvio y evidente. Sus gags sobre destrucciones domésticas son muy inferiores a los de las películas citadas. Y las interpretaciones resultan tan histriónicas que es imposible meterse dentro de la película. Acumula secuencias ridículas, como el número musical en el juzgado del principio, o aquella en la que la protagonista hace volar los utensilios de la cocina. Hugh Grant realiza un pequeño papel.

2/10
Bridget Jones: sobreviviré

2004 | Bridget Jones: The Edge Of Reason

Por fin, Bridget ha conseguido comprometerse con el abogado Mark Darcy, el hombre de sus sueños. Aparentemente, es el hombre ideal: atractivo, inteligente, tolerante con las acciones de Bridget, etc. Pero esta insufrible mujer ve amenazas por todas partes, pues siente celos de cualquier fémina que se acerque a su amado. Sobre todo, de la nueva ayudante de Mark, una atractiva y alta mujer que parece querer alejarla de él. Para colmo de males, reaparece el mujeriego Daniel Cleaver, antiguo jefe de Bridget con el que mantuvo una horrible relación. Vuelve la treintañera más neurótica y exageradamente llena de complejos de la pantalla, interpretada por Renée Zellweger, en una secuela en que también reaparecen Colin Firth y Hugh Grant. La directora Sharon Maguire ha sido sustituida por el cineasta británico Beeban Kidron, correcto autor de cintas como Antonia y Jane o A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar. Y bien, lo que podía haber sido un sainete actualizado, una especie de retrato de costumbres, que hubiera convertido a su protagonista en todo un icono generacional, en realidad se queda en una comedia ligera, y en ocasiones algo gamberra. Eso sí, la risa está asegurada con gags sencillos pero efectivos al estilo de las telecomedias. Además, Kidron le saca jugo a las múltiples y sonoras canciones de la banda sonora. Versiona muy libremente la segunda novela sobre el personaje, de la periodista Helen Fielding, en la que Bridget convivía con Darcy para constatar que el hombre de sus sueños era también un ser humano con algún defectillo. Lo único que ha quedado en su traslación a la pantalla ha sido el título y el viaje a Bangkok.

6/10
Love Actually

2003 | Love Actually

Para los amantes de las películas románticas, Richard Curtis es un viejo conocido. De su talento nacieron los guiones de Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill o El diario de Bridget Jones, sin lugar a dudas tres cumbres de la comedia romántica actual. Respecto a la Love Actually, el mismo Curtis explica que tenía demasiadas historias de amor en la cabeza y no tenía tiempo para esperar a que se filmaran todas. Así que decidió fundir todos esos guiones en uno solo y ponerse por primera vez él mismo detrás de la cámara. El resultado es un collage de diez pequeñas historias de amor protagonizadas por una variada galería de personajes cuyas vidas se entrelazan de algún modo. El experimentado guionista no comete el error de repetirse. Así somos testigos de amores entre jefes de estado y empleadas; de maridos y esposas; de hermanos y hermanas; de hijos y padres; de amistades duraderas, y, cómo no, de romances entre hombres y mujeres con situaciones vitales tan normales como distintas y originales. Las diferentes tramas son simultáneas en el tiempo y están ambientadas en los días próximos a la Navidad. A Curtis le sirve este “truco” para arrancar de sus personajes sentimientos hondos, de tal forma que, cada uno a su modo, experimente la necesidad de sincerar su corazón. Y ahora que el cine suele derivar con demasiada frecuencia hacia historias frustrantes, hay que agradecerle a Richard Curtis su talante esencialmente optimista, una declaración de principios con la que no duda en iniciar la película. Este enfoque es compatible, sin embargo, con las licencias que se toma a la hora de explicitar escenas de burda grosería, que aunque sirvan a la postre para reivindicar el amor verdadero, resultan sorprendentes en una comedia de este perfil. Para dar buen acabado a su cóctel romántico, el director cuenta con un reparto de aúpa, con muchos de los mejores actores británicos actuales. Y lo demuestran en escenas delirantes (Hugh Grant), emocionantes (Colin Firth), surrealistas (Bill Nighy), mágicas (Keira Knightley) o desgarradoras (Emma Thompson), por enumerar sólo las más emotivas. Sin duda, el mundo iría mucho mejor si se hiciesen más películas como ésta, porque después de verla dan ganas de ser bueno de verdad y brindar con champán con el amor de tu vida.

7/10
Amor con preaviso

2002 | Two Weeks Notice

Los espectadores están acostumbrados a ver a Hugh Grant metido en las carnes del clásico tío solterón, únicamente pendiente de su ego. De esta guisa le vimos en películas como Cuatro bodas y un funeral, El diario de Bridget Jones o Un niño grande. El actor inglés se lo tiene bien aprendido y explota su éxito como nadie. Pues bien, ahora le toca a Sandra Bullock sufrir a Grant, que interpreta a un millonario frívolo y comodón que se enriquece demoliendo edificios. Ella, una chica preocupada por las causas sociales y que trabaja de asesora legal en su empresa, está harta de la desidia de su jefe y de que la utilice como chica para todo (el tipo no puede pasarse sin ella ni para elegir la corbata del día). Y así hasta que decide dejar el trabajo. Y esa decisión era justamente lo que ambos necesitaban para saber que su relación era algo más que profesional. Comedia amable, romántica y divertida a ratos, que sabe sacar jugo a la química de dos de los intérpretes con más tirón entre el público. Marc Lawrence, que anteriormente escribió el guión de Miss agente especial para el lucimiento de la Bullock, debuta ahora en la dirección.

4/10
Un niño grande

2002 | About A Boy

El hombre isla. Isla-Man. Alias “Ibiza”. Rodeado por todas partes del agua de sus tonterías, a solas consigo mismo. Así se ve Will, un tipo cerca de los 40, que vive de las rentas que le dejó papá, y que se dedica a no hacer nada y “pasarlo bien”. No piensa en las demás, sale con chicas ocasionalmente para satisfacer sus instintos básicos. E ignora por completo el significado de la palabra compromiso. Hasta que, en medio de una intentona de conquista amorosa, se cruza en su vida Marcus, hijo de madre hippy, separada y con tendencias suicidas. Los hermanos Chris y Paul Weitz dieron lo mejor de sí en el divertido guión del film de animación por ordenador Antz (Hormigaz); su siguiente paso fue American Pie, film que coescribieron y dirigieron en torno a un grupo de adolescentes descerebrados. Aquí insisten en la comedia, pero en una línea más clásica, con ingenio y estilo, acudiendo con acierto al contrapunto melodramático y la guinda romántica. Parten de la novela homónima de Nick Hornby. Hugh Grant es el ególatra protagonista, capaz de componer un tipo caradura y odioso, al que no podemos dejar de amar, papel que ya bordó en El diario de Bridget Jones y Granujas de medio pelo. Le dan buena réplica las féminas (Toni Collette y Rachel Weisz), y el chaval Nicholas Hoult.

7/10
El diario de Bridget Jones

2001 | Bridget Jones's Diary

El diario de Bridget Jones nació como una columna de la periodista Helen Fielding, donde con ácido humor describía lo que se suponía era el punto de vista de una mujer treintaañera que todavía no ha dado con su lugar en el mundo. El éxito condujo a una novela aún más exitosa; el salto a la pantalla era un paso cantado, que se ha saldado igualmente con una calurosa acogida. El diario es la excusa para articular los pensamientos de Bridget Jones, quien es joven, niña y avejentada al tiempo; joven por edad física, niña por su frecuente comportamiento pueril, y avejentada por la desilusión que a menudo le domina. Muchos espectadores de su edad pueden verse reflejados en el personaje, bordado por Renée Zellweger. Superados por los altibajos emocionales, las ilusiones (a veces pura imaginación, sin visos de realidad) apenas les duran unos instantes. Sin una visión trascendente en la que anclar su vida, andan a la deriva, movidos por los volubles vaivenes de sus sentimientos. Estamos ante un film hijo de su época. Frívolamente divertido, con buenos gags y un triángulo amoroso donde Bridget, finalmente, encontrará a su príncipe azul. La desconocida Sharon Maguire dirige con oficio, y, entre bromas y veras, deja caer, aunque sea en forma de leves apuntes, algunas ideas críticas acerca del tonteo erótico en la oficina o la incapacidad de expresar los propios sentimientos.

6/10
Granujas de medio pelo

2000 | Small Time Crooks

Un grupo de ladrones, pobres diablos, idean un plan para robar un banco: un butrón a perpetrar desde el local de al lado, donde han montado un negocio tapadera. Pero ocurre lo inesperado: las galletas que venden en su chiringuito resultan un éxito arrollador, que les vuelve multimillonarios. Woody Allen vuelve a redescubrirse a sí mismo. Increíble la capacidad creadora del neoyorkino, que año tras año acude puntual a su cita con los espectadores, ofreciendo una nueva película. A veces mejor (la que nos ocupa es divertidísima, a la altura de Misterioso asesinato en Manhattan), otras veces menos; aunque lo indudable es que Allen nunca defrauda, siempre da algo que tiene interés. Uno de los aciertos de Allen es el reparto. Aquí es magnífica la elección de Tracey Ullman en el personaje de su esposa, y el de Hugh Grant como maestro de buenos modales. Por cierto, viendo el final del film nos surge la cuestión: ¿se nos habrá vuelto romántico y optimista el pequeño Woody? No estaría nada mal.

6/10
Mickey Ojos Azules

1999 | Mickey Blue Eyes

Michael (Hugh Grant) es un inglés que trabaja en una casa de subastas neoyorkina. Está enamorado de Gina (Jeanne Tripplehorn), una chica estupenda. Pero, no se sabe por qué motivos, ella no quiere que él conozca a su familia, ni comprometerse en el matrimonio. Inevitablemente, Michael se entera de la "profesión" de su probable suegro (James Caan): mafioso. Y entiende las temores de su novia, una chica honrada que no desea que él se enrede en los tejemanejes de su entorno gangsteril. El caso es que deciden fijar fecha de boda, con el firme propósito de que las "circunstancias" familiares no interfieran en su felicidad. Pero una cosa es querer y otra muy distinta el mundo real. Este film adopta una de las variables de comedia que, bien empleada, suele dar magníficos resultados: la del individuo que, sin quererlo, se ve metido en un ambiente del que no conoce las reglas; vamos, que se encuentra ahí "como un pulpo en un garaje". Así se produce el disparate. La película se introduce con fortuna en este terreno, difícil y pantanoso. Hay situaciones tan divertidas como la de la declaración en el restaurante chino, o la de la puja. El acento británico de Grant es también motivo de gags, cuando se hace pasar por un gángster y habla de un modo barriobajero. Mickey Ojos Azules tiene personalidad propia, combina bien el humor con el interés por saber cómo se resolverá algunas complicaciones. Una de sus bazas, bien jugada, es la buena definición de personajes secundarios, como el encarnado por James Fox, el jefe de Michael.

5/10
Notting Hill

1999 | Notting Hill

William es el dueño de una tienda de libros de viajes en Londres, en el barrio de Notting Hill. Un día entra a la tienda Anna Scott, actriz hiperfamosa de Hollywood, pero a la que el poco cinéfilo William no reconoce. Lo que sí surge es el flechazo instantáneo. Pero cortejar a una persona tan famosa, que no puede dar dos pasos sin que le asalten los admiradores, resulta ser bastante complicado. Pese a todo Anna se siente atraída por el torpe y tímido William: disfruta visitando el piso que comparte con el inefable Spike, o tratando con gente normal, como son los familiares de William. ¿Será posible este amor entre un desconocido y una estrella, carne de cañón para columnas de cotilleo y paparazzi desaprensivos? Esta película es una verdadera delicia, en la tradición de las mejores comedias de Hollywood tipo Historias de Filadelfia. Hay lugar para el humor, servido con ingenio. Tenemos una historia de amor atractiva, en la que tienen fiel reflejo las distintas dificultades a superar. Y contamos con dos actorazos como la copa de un pino: Julia Roberts, a la que bien podríamos calificar como la Katharine Hepburn de nuestro tiempo, y Hugh Grant, que trata de seguir los pasos de un James Stewart o un Cary Grant. El guión es de Richard Curtis (que dio el golpe en su día con Cuatro bodas y un funeral) y la dirección la acomete Roger Michell (Titanic Town, Persuasión). A las muchas y divertidas situaciones del film se ha sumado el descubrimiento del actor Rhys Ifans, que da vida a Spike, el cutre y maloliente compañero de piso de Hugh Grant, quien pese a su aspecto externo tiene buen corazón.

7/10
Al cruzar el límite

1996 | Extreme Measures

Guy Luthan (Hugh Grant) es un joven y reputado doctor que trabaja en un hospital de Nueva York. Un día llega al centro un vagabundo con extraños síntomas que le hacen fallecer a los pocos minutos. Ante esto, Guy comienza a investigar las causas de la muerte, lo que le conduce a descubrir una red de experimentos con humanos que se están llevando en secreto. Thriller basado en una novela de Michael Palmer, donde el suspense se palpa desde el primer momento. El director Michael Apted cuenta con un guión notable y unas buenas interpretaciones por parte, sobre todo, de Gene Hackman. Destacan también, los algo fugaces secundarios, David Morse o Sarah Jessica Parker. Algo coja queda, sin embargo, la intervención de Grant en su papel de doctor, actor acostumbrado a comedias; pero el resultado en general aprueba con nota. La película plantea un dilema moral y no es otro que el de sacrificar una vida a cambio de muchas más, pero ¿a qué precio? En definitiva, guión interesante y ritmo eficaz que mantiene la tensión en todo momento. No defraudará a los aficionados al género.

6/10
El inglés que subió una colina, pero bajó una montaña

1995 | The Englishman Who Went Up a Hill but Came Down a Mountain

1917. Dos cartógrafos viajan a Ffynnon Garw, un pueblecito, enviados por el gobierno para elaborar el nuevo mapa de Gales. Los lugareños están orgullosos de una montaña cercana, que para ellos es la más importante de Gales. Sin embargo, cuando los cartógrafos realizan la correspondiente medición, descubren que no pueden considerarla montaña, porque le faltan 15 pies. Los habitantes del lugar, ofendidos, deciden poner en marcha un plan para solucionar el problema. Original y elegante comedia inspirada en hechos reales, que a pesar de partir de un argumento un tanto insustancial y surrealista, parte de un guión sorprendente. La ambientación de los primeros años del siglo XX, es excelente, aunque el punto fuerte del film son sus personajes. Destaca Hugh Grant, que interpreta a un cartógrafo muy parecido a sus personajes habituales, es decir, un tipo dulce y algo torpe. También realiza un gran trabajo Colm Meaney, en el rol del típico tabernero británico. Juega en su contra la torpe realización de Christopher Monger, que no acaba de conseguir un ritmo ágil.

5/10
Nueve meses

1995 | Nine Months

Sam (Hugh Grant) es un reputado psicólogo infantil que goza de éxito en lo profesional y en lo personal. Sin embargo, cuando se entera del embarazo de su novia (Julianne Moore) le entra el miedo a la paternidad y le cuesta afrontar la noticia. Cuando están a punto de volverse locos, conocen a una pareja (Tom Arnold y Joan Cusack) que tiene una familia numerosa y presume de ello. La crisis les lleva incluso a una ruptura, pero entonces Sam comprenderá todo lo que ha perdido e intentará recuperar el amor de su novia, aunque la tarea no resultará fácil. Divertida comedia que satiriza los nueve meses que dura el embarazo de la protagonista. Su principal baza está en el reparto. Hugh Grant (Cuatro bodas y un funeral) es el actor ideal para este tipo de comedias, mientras que Julianne Moore (El mundo perdido) estaba en su mayor momento de popularidad. El elenco de secundarios incluye grandes estrellas como Jeff Goldblum y Robin Williams, en uno de sus papeles más divertidos, como un excéntrico ginecólogo ruso.

6/10
Una insólita aventura

1995 | An Awfully Big Adventure

Sigue los pasos de una compañía teatral de Liverpool, tras el fin de la II Guerra Mundial. Está dirigida por Meredith Potter, un exigente individuo. Un día aparece Stella, una joven ingenua que pide el trabajo de ayudante de dirección. Tras el éxito internacional de Cuatro bodas y un funeral, Mike Newell cambió por completo de registro con este drama sobre el mundo del teatro, basado en una novela de Beryl Bainbridge. El director volvió a contar con el mismo protagonista, Hugh Grant, que se había convertido en una gran estrella, y con Alan Rickman, uno de los grandes actores británicos.

5/10
Restauración

1995 | Restoration

El período de la Restauración comenzó en Inglaterra en 1660. Después de unos cuantos años de austero dominio del puritanismo, la nación entró en una nueva época dominada por el espíritu de la Ilustración. Así comenzó una época de avances científicos, artísticos, y de grandes descumbrimientos. En ese ambiente, Robert Merivel (Robert Downey Jr.) es un destacado estudiante de medicina, llamado por el rey Carlos II para formar parte de su corte. Rodeado del libertinaje que impera en el palacio, Merivel se dejará llevar, abandonándose a sus más bajas pasiones. Sólo despertará a la realidad cuando es expulsado por el rey y, despojado de sus tierras, casas y títulos.  Lo mejor de la película es la grandiosa reconstrucción del período histórico que muestra. El vestuario, el maquillaje y la ambientación son fabulosos. Está basada en la novela homónima de Rose Tremain. Una monumental película histórica, que nos introduce en una sugerente época. Excelentes interpretaciones del protagonista Robert Downey Jr., de Meg Ryan y de Hugh Grant.

5/10
Sentido y sensibilidad

1995 | Sense and Sensibility

Henry Dashwood es un rico propietario que tiene un hijo de su primer matrimonio, llamado John. Cuando el señor Dashwood muere, su herencia pasa por motivos legales a John, que está casado con Fanny. De la noche a la mañana, la viuda de Dashwood y sus tres hijas se quedan sin hogar y sin recursos económicos. El futuro pinta muy negro para ellas, pero tratan de afrontarlo sin desánimos. Con el fin de buscar una vida más fácil, se trasladan a vivir al campo. Allí conocen a un galán que resulta ser el hermano de Fanny, llamado Edward (Hugh Grant). Una de las hermanas, Elinor (Emma Thompson), enseguida se enamora de Edward. Pero esta relación está mal vista por Fanny, que piensa que el enamoramiento de su hermano es una argucia de Elinor. A su vez, la inocente y jovial Marianne (Kate Winslet), se vuelve loca por el apuesto Willoughby. Se trata de una excelente adaptación de la novela de Jane Austen, realizada por la misma Emma Thompson. Por este guión, la actriz obtuvo el Oscar. La película tiene una magnífica ambientación. La vida de estas tres hermanas y sus relaciones está narrada con habilidad y cautiva desde el primer instante. Destaca la luminosidad de Kate Winslet, que saltaría definitivamente al estrellato dos años después con Titanic.

7/10
Sirenas (1994)

1994 | Sirens

En plenos años 30, Norman Lirdsay es un pintor controvertido por los desnudos que refleja en su obra, cosa que está mal visto en la sociedad por la relación directa que el artista establece con la religión. El pastor inglés Anthony Campion, un hombre bueno y piadoso es enviado a la casa de Lirdsay para explicarle que en su comunidad no entienden esa forma de ver el arte y que no puede seguir provocando con sus cuadros. No obstante, Campion y su esposa Estella empezarán pronto a sentirse atraídos por ese erotismo que desprende el lugar, y en la casa del pintor que vive con sus hermosas modelos. Antes de que Hugh Grant se especializara en comedias, el actor había rodado unos cuantos dramas como Remando al viento y Lo que queda del día. En Sirenas (1994), interpreta el papel de un pastor, donde Grant se encuentra algo incómodo pero que resuelve correctamente. Le acompaña Sam Neill, como el polémico pintor y una modosita Tara Fitzgerald que se deja llevar por instintos que tenía reprimidos. La cinta es evocadora y sensual, y no acierta en el mensaje que quiere transmitir pues en ocasiones, sólo muestra una serie de personajes pervertidos que se dejan llevar por sus pasiones. La modelo Elle Macpherson tiene un papel en ésta, su segunda aparición en el cine.

3/10
Cuatro bodas y un funeral

1994 | Four Weddings And A Funeral

Comedia romántica sobre un grupo de personas que se reúnen en cuatro bodas y en un funeral, como reza el título de la película. En estos eventos se entablan relaciones de amistad, hay reencuentros y, por supuesto, surge el amor. El protagonista es Charles (Hugh Grant) que no ha sentado la cabeza, pero todo cambia cuando conoce a Carrie, papel que interpreta la, siempre deliciosa, Andie MacDowell. La película tuvo dos merecidas nominaciones a los Oscars como mejor película y guión.

5/10
Tren nocturno a Venecia

1993 | Night Train to Venice

Un tren –el Orient Express– se dirige a Venecia al Carnaval. Viajan en él gente dispar: un escritor; un grupo de neonazis; una guapa actriz con su hija pequeña; una diva insoportable; un cantante homosexual; y un tipo misterioso que se supone, es, el mismísimo diablo. El horror. Es difícil dar con una película de trama más endeble, peor contada y resuelta. Que en los títulos de crédito aparezca tras el director, un supervisor de director, y finalmente el productor, hacen sospechar que algo raro hay en el film, que no ayuda precisamente a ofrecer buenos resultados. Ni la más indulgente de las miradas sería capaz de salvar algo de este engendro. La historia avanza confusamente, con numerosos y gratuitos planos en los que los personajes rememoran no se sabe qué “interesantes” recuerdos del pasado; o se presentan mascaradas de carnaval, imágenes de violencia y sexo. Los conocidos nombres de Hugh Grant y Malcolm McDowell en el reparto son el cebo con que se trata de embaucar al espectador; el primero está horroroso, aunque preciso es reconocer que su papel no da mucho de sí.

1/10
Lo que queda del día

1993 | The Remains of the Day

La Segunda Guerra Mundial es inminente. Stevens (Anthony Hopkins) es un mayordomo de la mansión de Darlington Hall, entre cuyas paredes los dueños y el servicio mantienen sus vidas apartadas en una rígida interdependencia. Stevens es eficiente y está entregado a su trabajo. Ni se le ocurre pensar en lo contrario. Su mundo no va más allá de la obediencia y el protocolo. La fidelidad a su señor es absoluta, porque así ha sido educado por su padre, también mayordomo. Pero su meticulosa vida se ve turbada con la llegada de una temperamental ama de llaves, Miss Kenton (Emma Thompson). Miss Kenton esconde bajo su aspecto frío una mujer llena de ternura, que enseguida se enamora en silencio del incomunicativo Stevens. Las palabras de amor que ella espera de él, son en realidad intrascendentes comentarios de trabajo, ausentes de cualquier pasión. A la vez, en la mansión se reúnen importantes cargos del régimen alemán nazi, para negociar apoyos británicos con el rico propietario, interpretado por James Fox.  Una excelente película, basado en la novela de Kazuo Ishiguro, titulada 'Los restos del día'. El prestigioso director de películas de época James Ivory desarrolla con su habitual elegancia y sutileza un drama que encierra una tremenda carga de profundidad. Artífice de Las Bostonianas o Maurice, dirige con mano experta a dos grandes intérpretes. Hopkins realiza una actuación magistral, rellenando su complejo personaje con gestos concisos pero ligeros, sin recargas artificiales. Una película muy inteligente que en pocos años se ha convertido en un clásico.

8/10
Lunas de hiel

1992 | Bitter Moon

El todoterreno realizador polaco Roman Polanski es uno de los directores europeos de mayor prestigio. Al cineasta le gusta internarse en todos los géneros posibles, como la comedia (El baile de los vampiros), el thriller (Frenético) el cine de piratas (Piratas), o el drama histórico (El pianista), pero también tiene varias películas más personales, que exploran la génesis de la violencia, como El quimérico inquilino, Repulsión, La muerte y la doncella, categoría a la que pertenece esta cinta. Para celebrar su aniversario de boda, Nigel y Fiona emprenden un crucero por el mar. A bordo del barco, conocen a Mimi, una mujer indispuesta a la que deciden acompañar a su camerino, donde está Oscar, su marido, un paralítico, en silla de ruedas. Nigel se siente atraído por Mimi. Óscar se entera de esta circunstancia y propone a Nigel que la intente seducir. Polanski adapta esta vez una novela de Pascal Brucker, sobre el lado más sórdido del ser humano en las relaciones de pareja. Éste tema le sirve a Polanski para recuperar su principal obsesión temática, las consecuencias de los traumas psicológicos en la víctima y los verdugos. En este caso trata los efectos de la violencia psicológica. Como es habitual en su filmografía, cuenta con un reparto excepcional, en el que destaca Peter Coyote, sin duda en uno de los mejores trabajos de su carrera.

6/10
Nuestros hijos

1991 | Our Sons

Lágrimas en torno a la homosexualidad, el sida y la maternidad. En efecto, en la pareja gay que forman Donald y James, el primero está muriendo por la terrible enfermedad. De modo que el otro pide a su madre (Julie Andrews) que viaje a ver a la progenitora de su compañero (Ann-Margret), para contarle la situación; pues madre e hijo están muy distanciados. Del encuentro saltarán chispas. John Erman entrega este telefilm de interés humano, que se centra en el drama de la enfermedad, y en las cosas que separan a padres e hijos. Destaca el duelo de dos grandes actrices ya talluditas, Andrews y Margret.

5/10
Crossing the Line (Big Man)

1990 | The Big Man

Tras haber sido condenado por actos violentos en una huelga, Danny está sin trabajo y sin saber como sacar a su familia adelante en una Escocia llena de paro. Un día, un gángster de Glasgow le propone luchar en una pelea ilegal, y Danny acepta a pesar de contar con la negativa de su mujer Beth, que le deja y se marcha con sus hijos. El entrenamiento se lleva a cabo en la ciudad y Danny se preparará para luchar en una terrible contienda que le hará plantearse su vida y sus valores. Liam Neeson protagoniza este duro de film donde el director David Leland se sumerge en los fondos más crueles del boxeo ilegal, donde la lucha a muerte de dos individuos se convierte en un sucio negocio. La música del gran Ennio Morricone (Los intocables de Eliot Ness, La misión, En la línea de fuego,...) ayuda a recrear el ambiente de la película. Atención a la excelente secuencia de la pelea en el barco, repleta de matices.

5/10
La dama y el viajero

1989 | The Lady and the Highwayman

Toda una lady británica ve con agradecimiento cómo un apuesto y desconocido viajero sale en su defensa tras los malos tratos de un abusivo marido. La chispa del amor surge, y el hombre mata al otro en duelo. Poco después, con la restauración de la monarquía de Carlos II en Inglaterra, la lady de marras es llamada a palacio: comienza entonces las intrigas cortesanas. Adaptación televisiva de una novela aventurera y romántica de Barbara Cartland. La cosa remite a Dumas, o a las andanzas del Zorro, y supone un buen divertimento. Se puede ver a un juvenil Hugh Grant en el estupendo reparto, aunque quizá el rey de la función es el villano encarnado por Oliver Reed.

4/10
La guarida del gusano blanco

1988 | The Lair of the White Worm

Adaptación de una novela de Bram Stoker, bastante menos conocida que su popular "Drácula". La peli sigue a Angus, estudiante de arquitectura que en unas excavaciones se topa con una calavera. Los horrores no han hecho más que empezar, porque empiezan a sucederse desapariciones de personas del entorno de una marquesa, y todo parece estar relacionado con un culto atávico a un gran gusano blanco. Como es habitual en el cine de Ken Russell, estamos ante una película feísta, cargada de sexo y ataques a la religión que la convierten en altamente desagradable. Tiene un aire cutrecillo, que sólo atraerá a los incondicionales. En el reparto anda Hugh Grant, que también rodó por esas fechas con Gonzalo Suárez Remando al viento, esta vez prestando atención a Mary Shelley, la creadora de "Frankenstein".

3/10
El amanecer

1988 | The Dawning

Angus es un miembro convencido del IRA, que conoce a una joven idealista llamada Nancy Gulliver, con la que intentará encontrar un apoyo a su causa. Película intimista sobre dos luchadores ideológicos y la relación que surge entre ellos. Destaca el reparto encabezado por Anthony Hopkins y seguido por una debutante Rebecca Pidgeon (El caso Winslow), que están acompañados de otros rostros más conocidos, como los de Jean Simmons y Hugh Grant.

5/10
Hechizo en la India

1988 | La nuit bengali

Allan es un constructor de puentes en la ciudad de Calcuta, en India. Allí recibirá la visita de un amigo, del cual queda enamorada una jovencita del lugar. Por otro lado, Allan sentirá un intenso deseo por la hija de su jefe. La película, basada en una novela del escritor y pensador rumano Mircea Eliade, se enmarca en el 'subgénero' de amores turbulentos en territorios exóticos, con las dificultades de cultura y distanciamiento que le son comunes. Dirige con sensibilidad el escritor y director Nicolas Klotz, quien cuenta con un joven Hugh Grant para el papel protagonista, muchos años antes de dar el campanazo con Cuatro bodas y un funeral.

4/10
Remando al viento

1988 | Remando al viento

Dos poetas Ingleses, Mary Shelley y Lord Byron, se ven obligados a marchar de Inglaterra... Durante el viaje, van recordando historias reales y literarias. Shelley recuerda como conoció en casa de su padre adoptivo al joven y apasionado Percy Bysshe Shelley, y como le amó y se fugó con él. También cuenta su reunión con Lord Byron en Suiza... Pero sobre todo, recuerda aquella noche del mes de Noviembre de 1816, cuando todos reunidos se pusieron a contar historias de terror y ella dio a luz a la historia de "Frankenstein". Romántico film de Gonzalo Suárez, con ritmo premioso muy adecuado para la historia, y una fotografía fascinante. Cuenta con un estupendo reparto internacional.

6/10
Maurice

1987 | Maurice

Maurice se va a estudiar a la universidad. Allí mantendrá una relación homosexual con Clive, uno de sus compañeros. Pero éste decide evitar los rumores contrayendo matrimonio con una mujer. Maurice sigue manteniendo relaciones con otros hombres, pero le echa de menos. Una de las tres adaptaciones que hizo James Ivory de novelas de E.M. Forster, junto a Una habitación con vistas y Regreso a Howards End.

5/10
Pasiones en Kenia

1987 | White Mischief

En los años 40, una pareja de recién casados de la alta sociedad se instala en Kenia. Pero ella se siente atraída por un cínico conde. El autor de El cartero (y Pablo Neruda) adapta una novela de James Fox (II).

4/10

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