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Biografía

Louis Malle

Louis Malle

63 años ()

Louis Malle

Nació el 30 de Octubre de 1932 en Thumeries, Nord, Francia
Falleció el 23 de Noviembre de 1995 en Beverly Hills, Los Angeles, California, EE.UU.

Premios: 4 Festival de Venecia

Explorando al hombre

15 Marzo 2010

Es uno de los grandes cineastas franceses de todos los tiempos. Versátil formalmente, trató todo tipo de historias, pero siempre centrando la mirada en el hombre, sus pulsiones más íntimas y a veces oscuras. Aunque toda su filmografía es sobresaliente, ningún título más emocionante que la íntima y personal Adiós, muchachos.

Louis Malle nació el 30 de octubre de 1932 en Thumeries, en el norte de Francia, el quinto de los siete hijos de una familia acomodada, un tipo de ambiente que con frecuencia abordaría en su filmografía. Aunque comenzó a estudiar ciencias políticas en la parisina Universidad de la Sorbona, su gusto por el cine le llevó al IHEC, el prestigioso Institut des Hautes Etudes Cinématographiques (Instituto de Estudios Superiores Cinematográficos, que posteriormente cambiaría de nombre, La Fémis), una escuela pública de cine por cuyas aulas ha pasado lo mejorcito de los cineastas franceses.

Su primer trabajo importante no pudo empezar mejor. Con apenas 23 años, hizo junto al comandante Jacques-Yves Cousteau el impresionante documental de las profundidades submarinas El mundo del silencio (1956), Palma de Oro en Cannes y Oscar al mejor documental. Su talento era indudable, pues ese mismo año ejerció como ayudante de dirección de Robert Bresson en Un condenado a muerte se ha escapado. De modo que con tan estupenda tarjeta de visita, pudo dirigir su primer largo de ficción, el impactante thriller, muestra de cine negro, Ascensor para el cadalso, una verdadero lección de dominio del lenguaje fílmico, con suspense hitchcockiano, banda sonora jazzística -Malle siempre amó esta música-, e inteligente emparejamiento de Jeanne Moreau y Maurice Ronet. Con ella repetiría ese mismo año en Los amantes, donde ella componer a una burguesa insatisfecha con su matrimonio. Ya en 1960 sigue cambiando de registro con Zazie en el metro, película de humor surrealista sobre una niña que descubre en el metro el mundo de los adultos, un tema omnipresente en su filmografía posterior.

Aunque coetáneo de los impulsores de la nouvelle vague, lo cierto es que Malle habita tierra de nadie. Ni está con estos jóvenes iconoclastas que quieren reinventar la escritura fílmica y abogan por el cine de autor -y eso que François Truffaut quedó cautivado por Zazie-, ni cabe encuadrarle entre los directores academicistas que aquéllos denostan. Conocido sobre todo por sus historias de ficción, Malle nunca dejará el documental que había abordado con Cousteau, y así igual entrega una interesantísima mirada a prueba ciclista más importante del mundo -Vive le Tour (1962)-, que se adentra en la exótica India con poderío -Calcuta y La India fantasma, de 1969-, o en la América profunda -God's Country (1986)-. Incluso a caballo entre el documental y la ficción pueden considerarse los apasionantes experimentos Mi cena con André (1981), conversación sobre la vida, la muerte y el teatro entre los profesionales de la escena Andre Gregory y Wallace Shawn, o la preparación de la representación de la obra de Chejon “Tío Vania” en Vania en la calle 42 (1992).

Si bien resulta difícil señalar constantes estilísticas en el cine de Malle -al director le gusta cambiar-, no obstante está claro que le gusta bucear en los rasgos más oscuros de la psique humana: el asesinato por dinero, el adulterio, el suicidio, el incesto, la delación, el colaboracionismo, la prostitución infantil, son temas presentes en títulos ya mencionados y en El fuego fatuo (1962), Un soplo en el corazón (1971), Lacombe Lucien (1974) y La pequeña (1978). Este último film, que dio a conocer a Brooke Shields, marca el comienzo de su etapa estadounidense, aunque ya antes había rodado en inglés la rara y surrealista El unicornio (1975). Ahí conoció a Susan Sarandon, con quien mantendría una relación, y con la que rodó la estupenda película gangsteril Atlantic City (1980), donde compartía protagonismo con Burt Lancaster.

Explicaba Malle que “cuando trabajas en un guión, la trama en sí misma no es difícil. Dices que ocurra eso y luego aquello, que acaba conduciendo quizá a esto. Y haces el diálogo tan plausible como puedes. Pero debes encontrar la nota, la clave correcta de tu historia. Si la encuentras, todo funciona, si no, te la juegas.” Los filmes del cineasta son siempre muy personales, pero ninguno lo fue más que la obra maestra Adiós, muchachos (1987), verdadero exorcismo fílmico de sus demonios interiores, en el que ciertamente dio con la clave narrativa correcta en la mirada a uno de sus temas favoritos, el final de la infancia. El film, basado en una traumática experiencia personal del director, transcurre en la Francia ocupada, en una escuela regentada por frailes, que esconden entre sus alumnos a varios chicos judíos. Se trata de un prodigio de delicadeza, un canto a la amistad, un reconocimiento al heroísmo cotidiano, y una constatación de la condición efímera de tantas cosas bellas. El film le dio el León de Oro en Venecia, festival que ya le había reconocido sus películas Atlantic City y Los amantes.

Aún regresaría Malle a los ambientes burgueses en Milou en mayo (1990), con el telón de fondo de mayo del 68, ay los temas escandalosos en Herida (1992), una mezcla de sexo y política de alto voltaje. Títulos sin la fuerza de la ya citada Vania en la calle 42, donde colaboró con David Mamet. Cierra su filmografía un film, La bahía del odio, donde volvía a sus orígenes en el documental, pues pintaba con tono realista las dificultades de la comunidad pesquera vietnamita con la población local en la costa Oeste de los Estados Unidos.

Las relaciones sentimentales de Malle han sido numerosas. Antes de la citada con Sarandon estuvo casado con Anne-Marie Deschodt entre 1965 y 1967. Con la alemana Gila von Weitershausen tuvo un hijo, y con la canadiense Alexandra Stewart. Finalmente, en 1981 se casó con Candice Bergen en 1981, que le dio una hija, y con la que permaneció hasta su muerte, acontecida el 23 de noviembre de 1995 a causa de un linfoma.

Ganador de 1 premio

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Ganador de 1 premio

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Filmografía
La bahía del odio

1995 | Alamo Bay

En Alamo Bay, en la costa Oeste de Estados Unidos, se está formando una importante comunidad pesquera de vietnamitas, que rivaliza en su trabajo con la población autóctona. Lo que provoca inevitables roces, de modo especial con un veterano de la guerra de Vietnam. El francés Louis Malle se basa en hechos reales, y se esfuerza por arrojar una mirada objetiva a los conflictos sociales y raciales.

6/10
Vania en la calle 42

1994 | Vania on 42nd Street

Un grupo de actores de teatro se da cita en un destartalado local de Nueva York para ensayar la representación de la célebre obra “El tío Vania”, de Antón Chejov. Los intérpretes llevan ropa de calle, y uno de los grandes méritos del guión de David Mamet es la transición, casi sin solución de continuidad, entre conversaciones triviales y el auténtico texto de Chejov. El francés Louis Malle mueve la cámara y su reparto está sublime.

6/10
Herida

1992 | Damage

Un político recién llegado a ministro conoce a una mujer con la que se obsesiona sexualmente e inicia una relación adúltera. Lo fuerte del caso es que dicha mujer es la novia de su hijo; las cosas no cambian ni siquiera cuando los dos jóvenes anuncian su compromiso matrimonial. Malle vuelve a abordar una situación límite: no convence, especialmente con su forzadísimo desenlace.

4/10
Milou en mayo

1990 | Milou en mai

Émile vive con su madre en el campo, apartados de todo. Ella muere de repente por lo que él tiene que organizar el funeral. Llama a todos su familiares para que acudan, pero Francia vive tiempos convulsos, pues es mayo de 1968.

6/10
Adiós, muchachos

1987 | Au revoir, les enfants

La Francia ocupada, durante la Segunda Guerra Mundial. Julian Quentin y su hermano François regresan al internado regentado por frailes donde cursan sus estudios. Al lugar se ha incorporado Jean Bonnet, un chico inteligente pero algo retraído, en el que Julian detecta enseguida algo raro. Con precisión casi entomológica, Louis Malle atrapa con su cámara la vida cotidiana del colegio: las clases, los momentos de recreo, las bromas infantiles, su curiosidad por el sexo, las ceremonias religiosas en la capilla... La curiosidad de Julian por Jean va en aumento, y, chico de mente despierta, aunque sin experiencia de la vida, poco a poco averigua qué hay diferente en "el nuevo": el chico es judío.Malle se basa en una experiencia personal que vivió en la guerra, más directamente que en Lacombe Lucien, Julian es un trasunto de él mismo. Y describe con enorme sensibilidad cómo las diferencias iniciales entre Julian y Jean se acaban trocando en una amistad. Resulta magnífico el recurso a los zancos, que dan poca estabilidad, o al juego del tesoro, para hablar de unos juegos infantiles que no pueden impedir la oscuridad y el horror que se vienen encima, por la persecución nazi.Al tiempo se describe con estupenda añoranza esa buena educación de los colegios religiosos de antaño -nada que ver con los topicazos anticlericales recurrentes en algunos cineastas, vemos cómo se forma a los chicos en valores espirituales, científicos y humanos, ahí está ese canto a la libertad cuando son pillados en connivencia con un mercado negro "doméstico"-, incluido el heroísmo de unos frailes que no dudan en acoger, ocultos entre sus alumnos, a chicos judíos. La escena en que el superior parte del colegio con los muchachos atrapados, con ese intercambio, "adiós, padre", "adiós muchachos" es muy emocionante, gracias también a su inteligente sobriedad. También destaca ese momento gozoso compartido entre chicos, religiosos, profesores, personal no docente, en la proyección de una película de Chaplin, Charlot emigrante.Hay una gran riqueza entre los diferentes personajes, ya sean los dos chicos protagonistas, Gaspard Manesse y Raphael Fejtö, o en los secundarios, donde resulta especialmente patético el Joseph de François Négret, del que se diría que tuvimos una primera aproximación, como tipo atrapado por los acontecimientos, en el protagonista de la mencionada Lacombe Lucien.

10/10
La búsqueda de la felicidad

1986 | And the Pursuit of Happiness

5/10
God's Country

1986 | God's Country

Documental de interés primordialmente antropológico. Rodado para la televisión pública francesa por Louis Malle, describe la vida cotidiana de Glencoe, un pueblecito de Minnesota, en la América profunda. La cámara del cineasta francés atrapa las vicisitudes de una gente sencilla en 1979 y seis años después, en 1985. No hay ironía ni cinismo a la hora de seguir a granjeros, policía local, colegialas jugadoras de béisbol... Ahí hay buena gente, preocupada por sacar adelante su familia, con una fe sencilla en Dios, solidaria, poco dada a la ira u otros excesos. Lo que no impide que haya problemas reales y a veces graves, desengaños por la política económica del presidente Ronald Reagan, frustración por un consejo inadecuado de un sacerdote, que ha afectado en la práctica religiosa, embarazos adolescentes, etc.

6/10
Mi cena con André

1981 | My Dinner with Andre

Apasionante film de Louis Malle, que recoge la conversación que el actor y autor teatral Wallace Shawn mantiene con el actor y director teatral Andre Gregory, a lo largo de una cena. La cosa arranca con la voz en off de Shawn, en su desplazamiento al lugar de la cita, en que nos pone en antecedentes de la crisis que atraviesa Gregory, que le ha hecho estar fuera un tiempo en el Tibet. De modo que ya en el restaurante, ambos hablan de lo divino y lo humano con unos diálogos brillantísimos, donde explican sus ideas sobre su compartida profesión, pero también sobre la condición humana, la facilidad con que nos adocenamos, etc, etc. Son diálogos elaborados por los dos protagonistas, pero también con un margen para la improvisación, al estilo del trabajo que desarrollarían, también con Malle, en Vania en la calle 42, los ensayos de la famosa obra de Chejov.

7/10
Atlantic City

1980 | Atlantic City

Lou, veterano gángster de poca monta, vive en Atlantic City, una ciudad que ha perdido el glamour de antaño y se está llenando de modernos casinos. Lou se siente muy atraído por su vecina Sally, que lucha por convertirse en croupier. Por casualidad Lou se verá envuelto en un turbio asunto de drogas junto al marido de Sally, un jovenzuelo irresponsable. Y la mafia está de por medio... Interesante film sobre las aspiraciones humanas, el fracaso y la nostalgia del pasado, del francés Louis Malle. Lo rodó con su mujer entonces, Susan Sarandon.

6/10
La pequeña

1978 | Pretty Baby

Acercamiento a la prostitución infantil del francés Louis Malle, a través de un fotógrafo fascinado por una chiquilla. Sirve de base la obra de Polly Platt, situada en el Nueva Orleans de 1917.

4/10
El unicornio

1975 | Black Moon

Una película de corte fantástico, escrita y dirigida por el francés Louis Malle en inglés, rarita, rarita, especie de "Alicia en el país de las maravillas" en clave alucinada. En una época indeterminada parece que hay dos bandos de ambos sexos en guerra. Una jovencita rubia de aspecto angelical se refugia en una granja, donde hay un anciana que masculla cosas raras, y que se diría agonizante. Por ahí deambulan también sus dos hijos, un grupo de críos en pelota picada, corriendo junto a un cerdo, y un... ¡unicornio! Y pasan cosas tan raras como que a la chica se le caen las bragas, o que se toma un pedazo de queso tras retirar las hormigas que caminan sobre él, al más puro estilo buñuelista, no en vano colaboró en el guión una nuera del director aragonés. Se trata de una historia desasosegante y ensoñadora, con apenas diálogos, a la que no hay que buscar demasiado sentido, y que lo que busca es ofrecer un conjunto de escenas surrealistas, a cual más desconcertante, incluida una interpretación de un pasaje del "Tristán e Isolda" de Wagner, servidas con una hermosísima fotografía de Sven Nykvist. Protagoniza el film Cathryn Harrison, nieta de Rex Harrison, y también se puede ver a la veterana actriz alemana Therese Giehse.

5/10
Lacombe Lucien

1974 | Lacombe Lucien

1944, la Francia ocupada. Lacombe Lucien es un joven campesino indolente, con un cuadro familiar nada estimulante -el padre está en la guerra, la madre hace concesiones para salir adelante en una época difícil-, que tras intentar enrolarse en el maquis, acaba casi por casualidad de colaboracionista de los alemanes. Tener un fusil en las manos, que la gente le haga caso, todo eso le hace sentirse importante. Uno de sus mentores le lleva a hacerse un traje a casa de Albert Horn, un sastre judío, que no es delatado a cambio de pequeños favores. En esa casa Lucien se ve atraído por la hija de Albert, France.Intenso film de Louis Malle, primer intento de exorcizar sus personales demonios de la guerra, al dibujar a un joven empujado de algún modo por el destino a las fauces del fascismo, un tema que conectaba con su propia experiencia, que acabaría plasmando con precisión en la excelente Adiós, muchachos. Se trata de una narración sobria y desapasionada, impregnada por la infinita tristeza que suscita una vida malograda, la del protagonista, un personaje real. La película atrapa las circunstancias extremas que le tocó pasar a Francia, y la tónica dominante de una postura acomodaticia y pragmática, que acaba convirtiendo a las personas en poco más que muñecos sin alma, que buscan sobrevivir y poco más. Interpretan el film actores no profesionales, y supuso el comienzo de la carrera de Aurore Clément.

7/10
Un soplo en el corazón

1971 | Le souffle au coeur

Dijon, 1954. Una familia burguesa, los Chevalier, el matrimonio y tres hijos varones. El pequeño, Laurent, vive la confusión típica de la adolescencia, intensificada por el desorden del hogar: un padre ginecólogo, que no le presta la más mínima atención; una madre inmadura de origen italiano, de la que descubre tiene un amante; dos hermanos que le llevan a un prostíbulo a desvirgarse. El descubrimiento de una dolencia no grave, un soplo de corazón, conduce a Lauren y a su madre a un sanatorio, donde ella aprovecha para seguir su aventura amorosa, mientras él anda a la búsqueda de nuevas experiencias sexuales.Demoledora mirada de Louis Malle a la mezquina mente pequeñoburguesa, a través de los ojos de un adolescente. La carcajada familiar con que se cierra el film no puede ser más escalofriante: ¿de qué se ríen estos desgraciados, hundidos hasta las cejas en su tremendo egoísmo? Sea el prematuramente adulto Laurent, o su madre Clara, que viven una relación de tintes edípicos, o los patéticos personajes que giran a su alrededor, incluido un sacerdote con ramalazo pederasta, lo cierto es que somos testigos de sus pasiones, a las que responden de un modo que les aboca inevitablemente a la mediocridad, y puede que al abismo. El cineasta francés tiene la habilidad de reflejar las turbulencias del período adolescente -aunque las inquietudes de Laurent son exageradamente intelectuales, lee a Albert Camus con 14 años, más comprensible es su pasión por el jazz-, y compone bien a sus personajes, motivo por el cual consiguió ser nominado al Oscar al mejor guión original.

6/10
Calcuta

1969 | Calcutta

Documental que recoge la vida cotidiana de Calcuta. Con sonido ambiente y sin respaldo musical alguno, vemos a la gente a la orilla del río lavándose, el ajetreo de las calles, cons sus vacas, carritos, autobuses, guardias urbanos, los cláxones... Unos venden sus productos en la calle, otros tocan instrumentos musicales y canten... No se busca ofrecer discurso alguno preconcebido, sino simplemente atrapar la realidad corriente de una ciudad fascinante, donde mucha gente vive en la miseria.

6/10
La India fantasma

1969 | L'Inde fantôme | Serie TV

"Una película de azar y encuentros". Así se define Louis Malle la meta que le lleva a India en 1968 con su cámara, Étienne Becker, donde, con un guión a modo de diario de viaje, comenta lo que se encuentra en un país fascinante, más aún si cabe para una mirada occidental a la que todo parece nuevo y bello. Por ejemplo, la paradoja de que ha venido a mirar, y encuentra en cambio con las miradas curiosas de los personajes que pretende filmar, con lo que se da un inesperado intercambio. El cineasta francés filmó sin ideas preconcebidas mucho material -existe el documental independiente Calcuta, dedicado a esa ciudad, allí sin palabras-, que distribuyó en siete capítulos. Lo que inicialmente era para Malle una huida pasó a ser una búsqueda y un encuentro.

6/10
Historias extraordinarias

1968 | Histoires extraordinaires

Adaptación de tres relatos asombrosos del especialista Edgar Allan Poe, a cargo de tres directores que permanecen muy fieles a sus respectivos estilos. Aunque se trata de un proyecto que les llega de fuera, los asumen y encajan en sus personales universos. En 'Metzengerstein', que dirige Roger Vadim, una joven libertina del medievo, la condesa Frédérique, no soporta que su primo, el barón Wilhelm, no caiga rendido ante sus encantos, como hacen todos los hombres. Así que, despechada, incendia sus tierras. El barón muere, pero la aparición de un caballo indómito se diría que es la reencarnación del difunto. Aunque visualmente impactante, puden a Vadim sus obsesiones rayanas en lo kitsch, evidentes en los modelitos ligeros de ropa que le toca lucir a Jane Fonda. Louis Malle se hace cargo de 'William Wilson', una extraña historia que el protagonista cuenta en el confesionario a un cura, y que tiene que ver con una larga rivalidad que mantiene el Wilson del título con otro hombre que se llama igual que él, y que le reprocha todo el tiempo sus miserias. Quizá es el mejor episodio del film, con momentos inspirados como el de la partida de cartas. Finalmente, Federico Fellini dirige 'Toby Dammit', que estéticamente encaja con su cine más delirante y surrealista. Su adaptación de Poe le lleva a nuestros día, junto a un actor que se supone va a protagonizar el primer western católico, toda una parábola de la redención. Pelín cargante, lo más sugerente es la partitura de Nino Rota.

5/10
El volador de París

1967 | Le Voleur

Comedia en torno a uno de los ladrones más célebres de París: un joven huérfano acogido por su tío que, al crecer, comenzó su carrera delictiva por culpa del amor frustrado con una joven. A partir de aquí fue ganando notoriedad en sus delitos, cada vez más arriesgados. Adaptación de una novela de Georges Darien con guión de Jean-Claude Carrière y Louis Malle, en una de las más ligeras películas dirigidas por éste último. Con evidente dominio del ritmo, un actor ideal como Belmondo capaz de aunar acción (con cabriolas de todo tipo) y comedia, y una lujosa recreación de París, la película acaba siendo todo un festín de diversión y entretenimiento. El público francés aceptó el reto de la farsa y la convirtió en todo un éxito de taquilla.

7/10
¡Viva María!

1965 | Viva Maria!

Principios del siglo XX. María, antigua terrorista irlandesa, recala en Centroamérica, donde conoce a otra María, que trabaja en un circo. Se unirá al grupo como cantante, e inventará accidentalmente el striptease, lo que aumenta la popularidad del espectáculo. Pero al tiempo la María ex terrorista sigue empeñada en el ideal revolucionario.Comedieta al más puro estilo vodevilesco, con el picante proporcionado por Brigitte Bardot y Jeanne Moreau. Se trata de una de las películas más ligeras del habitualmente circunspecto Louis Malle.

5/10
El fuego fatuo

1963 | Le feu follet

Alain lleva tiempo sometido a un tratamiento de desintoxicación por su alcoholismo. Además, su mujer le ha dejado, y podría pedirle pronto el divorcio. Su salida a la calle del establecimiento donde estaba ingresado –los médicos le dicen que ya está curado, que debe hacer vida normal– propician el reencuentro con amigos y conocidos, que le miran con una mezcla de cariño y lástima. Alain sienta que su vida y sus relaciones son muy poca cosa, fuegos fatuos, y alimenta la idea del suicidio.   Deprimente película escrita y dirigida por Louis Malle. No obstante es innegable el talento del cineasta francés para crear una atmósfera lánguida, de hastío ante una vida que no llena, donde al final da igual beber o no beber. Gran trabajo de Maurice Ronet. El film ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia.

6/10
Una vida privada

1962 | Vie privée

Jill, aspirante a bailarina, se acaba de instalar en París. Gracias a que un fotógrafo repara en ella, tendrá una carrera fulgurante, de modelo a estrella de la pantalla. El precio que paga es la pérdida de su intimidad. Para escapar del acoso de la prensa del corazón, se irá una temporada a Italia con Fabio, director de cine que fue novio de su madre. Atinada mirada a las servidumbres de la fama de Louis Malle y Jean-Paul Rappenau. En la composición de Brigitte Bardot hay sin duda algo de autobiográfico.

5/10
Vive le tour

1962 | Vive le tour

Vibrante corto documental de Louis Malle sobre el Tour de France, donde hace brillar toda la épica de la gesta ciclista, lo que incluye sus puntos débiles y su humanidad. El film atrapa en sus imágenes al público que jalea a los ciclistas -incluidos sacerdotes y monjas en zonas rurales-, y ofrece el original punto de visto de éstos, que apenas ven a la gente por la velocidad a la que se mueven. El avituallamiento y la resolución de otras necesidades fisiológicas, la tentación del dopaje, el agotamiento extremo de las etapas de alta montaña, son otras de las cuestiones que tienen presencia en el documental.

6/10
Zazie en el metro

1960 | Zazie dans le métro

Zazie es una niña que viaja a París para pasar unos días con su tío Gabriel, pero ella prefiere disfrutar sola de la ciudad y conocer las calles, las tiendas... y el metro. Durante su aventura particular, Zazie se encontrará con diferentes personajes, algunos no muy recomendables. Unos ojos inocentes descubrirán un estrambótico mundo de adultos. Louis Malle dirige un film surrealista y cómico sobre la ciudad parisina vista desde la perspectiva de una niña de doce años. La cría protagonista sale acompañada de Philippe Noiret (Cinema Paradiso).

5/10
Los amantes

1958 | Les amants

El mismo año que rodó Ascensor para el cadalso, Louis Malle entregó este otro film con elementos comunes, un matrimonio insatisfecho y la búsqueda del amor en otra parte, además de la actriz Jeanne Moreau. La trama se centra en Jeanne, que vive en provincias con Henri, su tosco y aburrido marido, que sólo vive para el periódico que dirige. Ella, para huir de su anodina vida, pasa temporadas en París con su amiga Maggie, una frívola mujer que le introduce en otro mundo también anodino, aunque lo presida el lujo, y un posible desahogo amoroso, el jugador de polo español Raúl. Harto de sus escapadas a París, Henri invita a Maggie y Raúl a pasar con su esposa y él un fin de semana en el campo. Se unirá inesperadamente al grupo Bernard, un tipo que ayuda a Jeanne cuando su auto sufre una avería. El cineasta francés sabe sacar un excelente partido al formato 'scope' y a la música de Johannes Brahms, además de trazar con mano maestra el perfil psicológico de sus aburguesados personajes, entre los que destaca el creado por Moreau. Logra sorprender el guionista y director Malle con unos amantes inesperados, y es honrado en el desenlace abierto, no está claro donde pueden encontrar unos y otros la felicidad.

7/10
Ascensor para el cadalso

1958 | Ascenseur pour l'échafaud

Primer largometraje de ficción del francés Louis Malle, adapta una novela de Noël Calef. El film arranca con un crimen, ejecutado con escalofriante frialdad por Julien Tavernier, un antiguo militar empleado en una importante empresa armamentística. La víctima es Simon Carala, el capitoste de la empresa, y el motivo tan antiguo como el sol, la relación adúltera que Tavernier mantiene con Florence, la esposa. El caso es que el asesinato ha sido perfectamente planeado para que parezca un suicidio, pero Tavernier no cuenta con que algo pueda salir mal. Y ese 'algo' le va a dejar colgado en el ascensor de las oficinas de la empresa todo el fin de semana, mientras Florence sospecha que su amante le engaña con otra, y las pruebas de un doble crimen que nada tiene que ver con el antes descrito apuntan a Tavernier como su ejecutor.Malle dirige con increíble talento, sabe crear una atmósfera de suspense muy hitchcockiana, a la par que los personajes del film -estupendos Jeanne Moreau y Maurice Ronet- remiten al mejor cine negro. Muchísimas escenas brillan por su falta de palabras, todo se cuenta de forma visual. Aunque ciertamente apoya, y mucho, la excelente banda sonora jazzística de Miles Davis.

8/10
El mundo del silencio

1956 | Le monde du silence

Documental que sigue una expedición del comandante Cousteau, el mítico oceanógrafo francés. A bordo del Calypso, el científico y un jovencísmo Louis Malle, recién graduado en la escuela de cine, recogen impactantes imágenes submarinas, como el ataque de un tiburón, o el descubrimiento de un barco hundo. El film recibió todo tipo de parabienes en el Festival de Cannes, además del Oscar al mejor documental.

6/10
Milou en mayo

1990 | Milou en mai

Émile vive con su madre en el campo, apartados de todo. Ella muere de repente por lo que él tiene que organizar el funeral. Llama a todos su familiares para que acudan, pero Francia vive tiempos convulsos, pues es mayo de 1968.

6/10
Adiós, muchachos

1987 | Au revoir, les enfants

La Francia ocupada, durante la Segunda Guerra Mundial. Julian Quentin y su hermano François regresan al internado regentado por frailes donde cursan sus estudios. Al lugar se ha incorporado Jean Bonnet, un chico inteligente pero algo retraído, en el que Julian detecta enseguida algo raro. Con precisión casi entomológica, Louis Malle atrapa con su cámara la vida cotidiana del colegio: las clases, los momentos de recreo, las bromas infantiles, su curiosidad por el sexo, las ceremonias religiosas en la capilla... La curiosidad de Julian por Jean va en aumento, y, chico de mente despierta, aunque sin experiencia de la vida, poco a poco averigua qué hay diferente en "el nuevo": el chico es judío.Malle se basa en una experiencia personal que vivió en la guerra, más directamente que en Lacombe Lucien, Julian es un trasunto de él mismo. Y describe con enorme sensibilidad cómo las diferencias iniciales entre Julian y Jean se acaban trocando en una amistad. Resulta magnífico el recurso a los zancos, que dan poca estabilidad, o al juego del tesoro, para hablar de unos juegos infantiles que no pueden impedir la oscuridad y el horror que se vienen encima, por la persecución nazi.Al tiempo se describe con estupenda añoranza esa buena educación de los colegios religiosos de antaño -nada que ver con los topicazos anticlericales recurrentes en algunos cineastas, vemos cómo se forma a los chicos en valores espirituales, científicos y humanos, ahí está ese canto a la libertad cuando son pillados en connivencia con un mercado negro "doméstico"-, incluido el heroísmo de unos frailes que no dudan en acoger, ocultos entre sus alumnos, a chicos judíos. La escena en que el superior parte del colegio con los muchachos atrapados, con ese intercambio, "adiós, padre", "adiós muchachos" es muy emocionante, gracias también a su inteligente sobriedad. También destaca ese momento gozoso compartido entre chicos, religiosos, profesores, personal no docente, en la proyección de una película de Chaplin, Charlot emigrante.Hay una gran riqueza entre los diferentes personajes, ya sean los dos chicos protagonistas, Gaspard Manesse y Raphael Fejtö, o en los secundarios, donde resulta especialmente patético el Joseph de François Négret, del que se diría que tuvimos una primera aproximación, como tipo atrapado por los acontecimientos, en el protagonista de la mencionada Lacombe Lucien.

10/10
God's Country

1986 | God's Country

Documental de interés primordialmente antropológico. Rodado para la televisión pública francesa por Louis Malle, describe la vida cotidiana de Glencoe, un pueblecito de Minnesota, en la América profunda. La cámara del cineasta francés atrapa las vicisitudes de una gente sencilla en 1979 y seis años después, en 1985. No hay ironía ni cinismo a la hora de seguir a granjeros, policía local, colegialas jugadoras de béisbol... Ahí hay buena gente, preocupada por sacar adelante su familia, con una fe sencilla en Dios, solidaria, poco dada a la ira u otros excesos. Lo que no impide que haya problemas reales y a veces graves, desengaños por la política económica del presidente Ronald Reagan, frustración por un consejo inadecuado de un sacerdote, que ha afectado en la práctica religiosa, embarazos adolescentes, etc.

6/10
La búsqueda de la felicidad

1986 | And the Pursuit of Happiness

5/10
La pequeña

1978 | Pretty Baby

Acercamiento a la prostitución infantil del francés Louis Malle, a través de un fotógrafo fascinado por una chiquilla. Sirve de base la obra de Polly Platt, situada en el Nueva Orleans de 1917.

4/10
El unicornio

1975 | Black Moon

Una película de corte fantástico, escrita y dirigida por el francés Louis Malle en inglés, rarita, rarita, especie de "Alicia en el país de las maravillas" en clave alucinada. En una época indeterminada parece que hay dos bandos de ambos sexos en guerra. Una jovencita rubia de aspecto angelical se refugia en una granja, donde hay un anciana que masculla cosas raras, y que se diría agonizante. Por ahí deambulan también sus dos hijos, un grupo de críos en pelota picada, corriendo junto a un cerdo, y un... ¡unicornio! Y pasan cosas tan raras como que a la chica se le caen las bragas, o que se toma un pedazo de queso tras retirar las hormigas que caminan sobre él, al más puro estilo buñuelista, no en vano colaboró en el guión una nuera del director aragonés. Se trata de una historia desasosegante y ensoñadora, con apenas diálogos, a la que no hay que buscar demasiado sentido, y que lo que busca es ofrecer un conjunto de escenas surrealistas, a cual más desconcertante, incluida una interpretación de un pasaje del "Tristán e Isolda" de Wagner, servidas con una hermosísima fotografía de Sven Nykvist. Protagoniza el film Cathryn Harrison, nieta de Rex Harrison, y también se puede ver a la veterana actriz alemana Therese Giehse.

5/10
Lacombe Lucien

1974 | Lacombe Lucien

1944, la Francia ocupada. Lacombe Lucien es un joven campesino indolente, con un cuadro familiar nada estimulante -el padre está en la guerra, la madre hace concesiones para salir adelante en una época difícil-, que tras intentar enrolarse en el maquis, acaba casi por casualidad de colaboracionista de los alemanes. Tener un fusil en las manos, que la gente le haga caso, todo eso le hace sentirse importante. Uno de sus mentores le lleva a hacerse un traje a casa de Albert Horn, un sastre judío, que no es delatado a cambio de pequeños favores. En esa casa Lucien se ve atraído por la hija de Albert, France.Intenso film de Louis Malle, primer intento de exorcizar sus personales demonios de la guerra, al dibujar a un joven empujado de algún modo por el destino a las fauces del fascismo, un tema que conectaba con su propia experiencia, que acabaría plasmando con precisión en la excelente Adiós, muchachos. Se trata de una narración sobria y desapasionada, impregnada por la infinita tristeza que suscita una vida malograda, la del protagonista, un personaje real. La película atrapa las circunstancias extremas que le tocó pasar a Francia, y la tónica dominante de una postura acomodaticia y pragmática, que acaba convirtiendo a las personas en poco más que muñecos sin alma, que buscan sobrevivir y poco más. Interpretan el film actores no profesionales, y supuso el comienzo de la carrera de Aurore Clément.

7/10
Un soplo en el corazón

1971 | Le souffle au coeur

Dijon, 1954. Una familia burguesa, los Chevalier, el matrimonio y tres hijos varones. El pequeño, Laurent, vive la confusión típica de la adolescencia, intensificada por el desorden del hogar: un padre ginecólogo, que no le presta la más mínima atención; una madre inmadura de origen italiano, de la que descubre tiene un amante; dos hermanos que le llevan a un prostíbulo a desvirgarse. El descubrimiento de una dolencia no grave, un soplo de corazón, conduce a Lauren y a su madre a un sanatorio, donde ella aprovecha para seguir su aventura amorosa, mientras él anda a la búsqueda de nuevas experiencias sexuales.Demoledora mirada de Louis Malle a la mezquina mente pequeñoburguesa, a través de los ojos de un adolescente. La carcajada familiar con que se cierra el film no puede ser más escalofriante: ¿de qué se ríen estos desgraciados, hundidos hasta las cejas en su tremendo egoísmo? Sea el prematuramente adulto Laurent, o su madre Clara, que viven una relación de tintes edípicos, o los patéticos personajes que giran a su alrededor, incluido un sacerdote con ramalazo pederasta, lo cierto es que somos testigos de sus pasiones, a las que responden de un modo que les aboca inevitablemente a la mediocridad, y puede que al abismo. El cineasta francés tiene la habilidad de reflejar las turbulencias del período adolescente -aunque las inquietudes de Laurent son exageradamente intelectuales, lee a Albert Camus con 14 años, más comprensible es su pasión por el jazz-, y compone bien a sus personajes, motivo por el cual consiguió ser nominado al Oscar al mejor guión original.

6/10
La India fantasma

1969 | L'Inde fantôme | Serie TV

"Una película de azar y encuentros". Así se define Louis Malle la meta que le lleva a India en 1968 con su cámara, Étienne Becker, donde, con un guión a modo de diario de viaje, comenta lo que se encuentra en un país fascinante, más aún si cabe para una mirada occidental a la que todo parece nuevo y bello. Por ejemplo, la paradoja de que ha venido a mirar, y encuentra en cambio con las miradas curiosas de los personajes que pretende filmar, con lo que se da un inesperado intercambio. El cineasta francés filmó sin ideas preconcebidas mucho material -existe el documental independiente Calcuta, dedicado a esa ciudad, allí sin palabras-, que distribuyó en siete capítulos. Lo que inicialmente era para Malle una huida pasó a ser una búsqueda y un encuentro.

6/10
Calcuta

1969 | Calcutta

Documental que recoge la vida cotidiana de Calcuta. Con sonido ambiente y sin respaldo musical alguno, vemos a la gente a la orilla del río lavándose, el ajetreo de las calles, cons sus vacas, carritos, autobuses, guardias urbanos, los cláxones... Unos venden sus productos en la calle, otros tocan instrumentos musicales y canten... No se busca ofrecer discurso alguno preconcebido, sino simplemente atrapar la realidad corriente de una ciudad fascinante, donde mucha gente vive en la miseria.

6/10
Historias extraordinarias

1968 | Histoires extraordinaires

Adaptación de tres relatos asombrosos del especialista Edgar Allan Poe, a cargo de tres directores que permanecen muy fieles a sus respectivos estilos. Aunque se trata de un proyecto que les llega de fuera, los asumen y encajan en sus personales universos. En 'Metzengerstein', que dirige Roger Vadim, una joven libertina del medievo, la condesa Frédérique, no soporta que su primo, el barón Wilhelm, no caiga rendido ante sus encantos, como hacen todos los hombres. Así que, despechada, incendia sus tierras. El barón muere, pero la aparición de un caballo indómito se diría que es la reencarnación del difunto. Aunque visualmente impactante, puden a Vadim sus obsesiones rayanas en lo kitsch, evidentes en los modelitos ligeros de ropa que le toca lucir a Jane Fonda. Louis Malle se hace cargo de 'William Wilson', una extraña historia que el protagonista cuenta en el confesionario a un cura, y que tiene que ver con una larga rivalidad que mantiene el Wilson del título con otro hombre que se llama igual que él, y que le reprocha todo el tiempo sus miserias. Quizá es el mejor episodio del film, con momentos inspirados como el de la partida de cartas. Finalmente, Federico Fellini dirige 'Toby Dammit', que estéticamente encaja con su cine más delirante y surrealista. Su adaptación de Poe le lleva a nuestros día, junto a un actor que se supone va a protagonizar el primer western católico, toda una parábola de la redención. Pelín cargante, lo más sugerente es la partitura de Nino Rota.

5/10
El volador de París

1967 | Le Voleur

Comedia en torno a uno de los ladrones más célebres de París: un joven huérfano acogido por su tío que, al crecer, comenzó su carrera delictiva por culpa del amor frustrado con una joven. A partir de aquí fue ganando notoriedad en sus delitos, cada vez más arriesgados. Adaptación de una novela de Georges Darien con guión de Jean-Claude Carrière y Louis Malle, en una de las más ligeras películas dirigidas por éste último. Con evidente dominio del ritmo, un actor ideal como Belmondo capaz de aunar acción (con cabriolas de todo tipo) y comedia, y una lujosa recreación de París, la película acaba siendo todo un festín de diversión y entretenimiento. El público francés aceptó el reto de la farsa y la convirtió en todo un éxito de taquilla.

7/10
¡Viva María!

1965 | Viva Maria!

Principios del siglo XX. María, antigua terrorista irlandesa, recala en Centroamérica, donde conoce a otra María, que trabaja en un circo. Se unirá al grupo como cantante, e inventará accidentalmente el striptease, lo que aumenta la popularidad del espectáculo. Pero al tiempo la María ex terrorista sigue empeñada en el ideal revolucionario.Comedieta al más puro estilo vodevilesco, con el picante proporcionado por Brigitte Bardot y Jeanne Moreau. Se trata de una de las películas más ligeras del habitualmente circunspecto Louis Malle.

5/10
El fuego fatuo

1963 | Le feu follet

Alain lleva tiempo sometido a un tratamiento de desintoxicación por su alcoholismo. Además, su mujer le ha dejado, y podría pedirle pronto el divorcio. Su salida a la calle del establecimiento donde estaba ingresado –los médicos le dicen que ya está curado, que debe hacer vida normal– propician el reencuentro con amigos y conocidos, que le miran con una mezcla de cariño y lástima. Alain sienta que su vida y sus relaciones son muy poca cosa, fuegos fatuos, y alimenta la idea del suicidio.   Deprimente película escrita y dirigida por Louis Malle. No obstante es innegable el talento del cineasta francés para crear una atmósfera lánguida, de hastío ante una vida que no llena, donde al final da igual beber o no beber. Gran trabajo de Maurice Ronet. El film ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia.

6/10
Una vida privada

1962 | Vie privée

Jill, aspirante a bailarina, se acaba de instalar en París. Gracias a que un fotógrafo repara en ella, tendrá una carrera fulgurante, de modelo a estrella de la pantalla. El precio que paga es la pérdida de su intimidad. Para escapar del acoso de la prensa del corazón, se irá una temporada a Italia con Fabio, director de cine que fue novio de su madre. Atinada mirada a las servidumbres de la fama de Louis Malle y Jean-Paul Rappenau. En la composición de Brigitte Bardot hay sin duda algo de autobiográfico.

5/10
Vive le tour

1962 | Vive le tour

Vibrante corto documental de Louis Malle sobre el Tour de France, donde hace brillar toda la épica de la gesta ciclista, lo que incluye sus puntos débiles y su humanidad. El film atrapa en sus imágenes al público que jalea a los ciclistas -incluidos sacerdotes y monjas en zonas rurales-, y ofrece el original punto de visto de éstos, que apenas ven a la gente por la velocidad a la que se mueven. El avituallamiento y la resolución de otras necesidades fisiológicas, la tentación del dopaje, el agotamiento extremo de las etapas de alta montaña, son otras de las cuestiones que tienen presencia en el documental.

6/10
Zazie en el metro

1960 | Zazie dans le métro

Zazie es una niña que viaja a París para pasar unos días con su tío Gabriel, pero ella prefiere disfrutar sola de la ciudad y conocer las calles, las tiendas... y el metro. Durante su aventura particular, Zazie se encontrará con diferentes personajes, algunos no muy recomendables. Unos ojos inocentes descubrirán un estrambótico mundo de adultos. Louis Malle dirige un film surrealista y cómico sobre la ciudad parisina vista desde la perspectiva de una niña de doce años. La cría protagonista sale acompañada de Philippe Noiret (Cinema Paradiso).

5/10
Ascensor para el cadalso

1958 | Ascenseur pour l'échafaud

Primer largometraje de ficción del francés Louis Malle, adapta una novela de Noël Calef. El film arranca con un crimen, ejecutado con escalofriante frialdad por Julien Tavernier, un antiguo militar empleado en una importante empresa armamentística. La víctima es Simon Carala, el capitoste de la empresa, y el motivo tan antiguo como el sol, la relación adúltera que Tavernier mantiene con Florence, la esposa. El caso es que el asesinato ha sido perfectamente planeado para que parezca un suicidio, pero Tavernier no cuenta con que algo pueda salir mal. Y ese 'algo' le va a dejar colgado en el ascensor de las oficinas de la empresa todo el fin de semana, mientras Florence sospecha que su amante le engaña con otra, y las pruebas de un doble crimen que nada tiene que ver con el antes descrito apuntan a Tavernier como su ejecutor.Malle dirige con increíble talento, sabe crear una atmósfera de suspense muy hitchcockiana, a la par que los personajes del film -estupendos Jeanne Moreau y Maurice Ronet- remiten al mejor cine negro. Muchísimas escenas brillan por su falta de palabras, todo se cuenta de forma visual. Aunque ciertamente apoya, y mucho, la excelente banda sonora jazzística de Miles Davis.

8/10
Los amantes

1958 | Les amants

El mismo año que rodó Ascensor para el cadalso, Louis Malle entregó este otro film con elementos comunes, un matrimonio insatisfecho y la búsqueda del amor en otra parte, además de la actriz Jeanne Moreau. La trama se centra en Jeanne, que vive en provincias con Henri, su tosco y aburrido marido, que sólo vive para el periódico que dirige. Ella, para huir de su anodina vida, pasa temporadas en París con su amiga Maggie, una frívola mujer que le introduce en otro mundo también anodino, aunque lo presida el lujo, y un posible desahogo amoroso, el jugador de polo español Raúl. Harto de sus escapadas a París, Henri invita a Maggie y Raúl a pasar con su esposa y él un fin de semana en el campo. Se unirá inesperadamente al grupo Bernard, un tipo que ayuda a Jeanne cuando su auto sufre una avería. El cineasta francés sabe sacar un excelente partido al formato 'scope' y a la música de Johannes Brahms, además de trazar con mano maestra el perfil psicológico de sus aburguesados personajes, entre los que destaca el creado por Moreau. Logra sorprender el guionista y director Malle con unos amantes inesperados, y es honrado en el desenlace abierto, no está claro donde pueden encontrar unos y otros la felicidad.

7/10
La búsqueda de la felicidad

1986 | And the Pursuit of Happiness

5/10
God's Country

1986 | God's Country

Documental de interés primordialmente antropológico. Rodado para la televisión pública francesa por Louis Malle, describe la vida cotidiana de Glencoe, un pueblecito de Minnesota, en la América profunda. La cámara del cineasta francés atrapa las vicisitudes de una gente sencilla en 1979 y seis años después, en 1985. No hay ironía ni cinismo a la hora de seguir a granjeros, policía local, colegialas jugadoras de béisbol... Ahí hay buena gente, preocupada por sacar adelante su familia, con una fe sencilla en Dios, solidaria, poco dada a la ira u otros excesos. Lo que no impide que haya problemas reales y a veces graves, desengaños por la política económica del presidente Ronald Reagan, frustración por un consejo inadecuado de un sacerdote, que ha afectado en la práctica religiosa, embarazos adolescentes, etc.

6/10
Vive le tour

1962 | Vive le tour

Vibrante corto documental de Louis Malle sobre el Tour de France, donde hace brillar toda la épica de la gesta ciclista, lo que incluye sus puntos débiles y su humanidad. El film atrapa en sus imágenes al público que jalea a los ciclistas -incluidos sacerdotes y monjas en zonas rurales-, y ofrece el original punto de visto de éstos, que apenas ven a la gente por la velocidad a la que se mueven. El avituallamiento y la resolución de otras necesidades fisiológicas, la tentación del dopaje, el agotamiento extremo de las etapas de alta montaña, son otras de las cuestiones que tienen presencia en el documental.

6/10
El mundo del silencio

1956 | Le monde du silence

Documental que sigue una expedición del comandante Cousteau, el mítico oceanógrafo francés. A bordo del Calypso, el científico y un jovencísmo Louis Malle, recién graduado en la escuela de cine, recogen impactantes imágenes submarinas, como el ataque de un tiburón, o el descubrimiento de un barco hundo. El film recibió todo tipo de parabienes en el Festival de Cannes, además del Oscar al mejor documental.

6/10

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