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Biografía

Oliver Platt

Oliver Platt

60 años

Oliver Platt

Nació el 12 de Enero de 1960 en Windsor, Ontario, Canadá

En busca de la diversidad

13 Enero 2011

Nunca ha llegado a ser una estrella, pero acumula apariciones brillantes como secundario en la gran pantalla, y su rostro es bastante conocido por los habituales de las salas y televidentes. Oliver Platt se ha propuesto interpretar los papeles más diferentes entre sí que encuentra.

Aunque vino al mundo en Ontario (Canadá), Oliver James Platt es hijo de padres estadounidenses, y de hecho la familia se trasladó a Washington poco después de que naciera. Su madre trabajaba en una clínica y su padre era diplomático. Al parecer, Platt está emparentado lejanamente con la legendaria Diana de Gales.

Ha recordado en alguna entrevista que descubrió su vocación para la interpretación cuando sus padres le llevaron a ver una obra teatral en la que quedó deslumbrado por el trabajo de uno de los actores, que con el tiempo se haría muy famoso. Se trataba de un jovencísimo Morgan Freeman.

Estudió arte dramático en la universidad de Tufts, donde se hizo muy amigo del actor Hank Azaria, y desde entonces se harían inseparables. En el campus rodó algún vídeo rodado por estudiantes, y acabó integrándose en una compañía amateur, con la que adquirió muchas tablas.

Tras intervenir en series como El ecualizador y Corrupción en Miami, dejó bastante claro que tenía talento para desenvolverse con naturalidad frente a las cámaras. No le faltaron papeles secundarios en títulos como Casada con todos, Armas de mujer, Los comediantes (1995), Bullworth, Línea mortal y Una proposición indecente. Realizó también una intensa actividad en los escenarios teatrales.

Platt se casó en 1992 con Camila Campbell, con quien tuvo tres hijos, uno de ellos apadrinado por Azaria. Desde que es padre, ha dejado prácticamente el teatro, porque le exigiría estar demasiado alejado de su familia, y se concentra en el cine y en la televisión. En los rodajes, siempre lleva consigo un billete abierto de avión, para poder regresar con los suyos siempre que tiene oportunidad.

Ha tenido una prolífica carrera en el cine. Fue Porthos, en Los tres mosqueteros (1993) el excéntrico entusiasta de los cocodrilos Hector, en Mandíbulas, y el doctor que ayudaba a Robin Williams, en El hombre bicentenario.

En televisión interpretó su primer papel protagonista en la serie Deadline, donde era un columnista ganador del Pulitzer. Posteriormente también intervendría en varios episodios de El ala oeste de la casa blanca, como el consejero Oliver Babish.

Se rige por la máxima de que cada nuevo papel que elija tiene que ser distinto a los anteriores. Eso explica la amplia diversidad de su carrera, que incluye papeles tan dispares como el del infeliz hombre de negocios que acaba involucrado en un robo en La cosecha de hielo, el escurridizo jefe de personal de la Casa Blanca de 2012, o el mercader Paprizzio en Casanova, que compite con el protagonista por el amor de Francesca, el personaje de Sienna Miller. En su carrera destaca en particular su intensa interpretación del aguerrido periodista Bob Zelnick, asesor del protagonista, en El desafío. Frost contra Nixon.

Tras interpretar al jefe y mentor de Jake Gyllenhaal en Amor y otras drogas, Platt encarna a un secundario en X-Men: First Class, y protagoniza la serie The Big C, con Laura Linney.

Filmografía
Wonder Women y el profesor Marston

2017 | Professor Marston and the Wonder Women

Biopic de William Moulton Marston, psicólogo creador del personaje de cómic Wonder Woman, considerado todo un icono feminista. Casado con Elizabeth "Sadie" Holloway, también psicóloga, se vio atraído por una estudiante, Olive Byrne, con la que inicia algunos de sus experimentos, la teoría DISC, por las iniciales de Dominio, Influencia, Sumisión y Conformidad a las normas, y el uso de un detector de mentiras, con la aprobación de su esposa. Esta “ingeniería psicológica” a finales de la década de los 20 del siglo XX, tendría un campo de pruebas en una relación amorosa triangular de los tres, que traería varios hijos al mundo y la reprobación social, también en el campo laboral. Ello empujaría a Marton, con el seudónimo de Charles Moulton, a propagar sus ideas simbólicamente con Wonder Woman, una heroína amazona de tebeo que vive en una isla habitada por mujeres. El personaje se haría popular gracias a DC Comics, también como arma propagandística contra Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Angela Robinson, directora y guionista, conocida sobre todo por la serie lésbica L, vertebra la narración con una citación en que un órgano censor interroga a Moulton acerca de su cómic, por su posible influencia perniciosa en los lectores más jóvenes. Esas sesiones permiten flash-backs sobre ese triángulo con relaciones homo y heterosexuales. La película está en la línea de otros títulos de época, como Kinsey o la serie Masters of Sex, en que con buenos repartos y esfuerzo en producción, pero sin demasiada sutileza, se pretende presentar a sus protagonistas como auténticos pioneros en la superación de tabúes sexuales, y en la redefinición de lo que es una familia. La narración abunda en pasajes tórridos donde los personajes buscan sólo la gratificación erótica, también con perversiones sadomasoquistas, cueros y cadenas, látigos, uniforme de enfermeras, etcétera. Y resulta poco convincente en su pretensión de dibujar una familia feliz diferente, que no puede lograr la anhelada felicidad por los prejuicios de la época, se viene a decir con una mirada que es actual, y no se corresponde con la de entonces. El cómic casi queda reducido a mera anécdota, a una recopilación de viñetas donde se detectaría la habilidad de su autor para burlar a los censores, pero que quizá por eso tampoco persuadieron de nada a nadie, los lectores lo veían como simples aventuras protagonizadas por atractivas mujeres.

4/10
Atrapados

2016 | Shut In

Mary (Naomi Watts) es una psicóloga infantil que vive en una casa del bosque con su hijastro Stephen, un adolescente en estado vegetativo desde el accidente de coche en el que murió su padre. Mary le cuida sola y carga con la culpa del accidente, pues tuvo lugar mientras Stephen era llevado al centro de menores por recomendación de ella, a causa de sus problemas de conducta. Mary, ha decidido, trasladarlo a un centro especializado en el cuidado de pacientes como él. Pero antes debe prepararse para pasar una gran tormenta que se acerca, pero una serie de acontecimientos inesperados empiezan a llevar a Mary a una situación imposible y amenazadora. ¿Es todo es producto de su imaginación, maltratada por el stress y la culpa? ¿O hay algo que no es lo que parece en su casa y que amenaza realmente su vida y la de otras personas que se acercan a ella?

La excepción a la regla

2016 | Rules Don't Apply

Una mirada nostálgica al Hollywood de los años 60, con una historia de amor triangular alrededor del multimillonario hombre de negocio y productor Howard Hughes, en que están implicados dos de sus muchos jóvenes empleados, el chófer Alden Ehrenreich y la aspirante a actriz Marla Mabrey, que tiene contractualmente prohibido cualquier conato de romance. La idea sería que estamos ante una excepción muy particular a la regla, que tendría un efecto dulcificador en el excéntrico y enfermo Hughes, del que se pone en duda seriamente su equilibrio mental. Warren Beatty llevaba 15 años sin actuar y 18 sin dirigir o firmar un guión. Casi octogenario vuelve al ruedo con una historia de romanticismo exacerbado, no olvidemos que Beatty está detrás de cintas como Rojos. El resultado es irregular, el cineasta quiere entregar una historia evocadora al estilo de El gran Gatsby, pero en tal sentido, y también con Hughes como leit-motif, Martin Scorsese salió mejor parado cuando rodó El aviador. La cinta funciona, prometedora, en sus primeros compases, la relación de creciente confianza entre Alden y Marla, bien encarnados por Haley Bennett y Lily Collins, que dan bien el tipo de persona ingenua, desconocedora del mundo real. También tiene magia el primer encuentro de Hughes (Warren Beatty) con una y otro, separadamente. Pero luego, cuando llegan las complicaciones en las relaciones entre los personajes, su enrarecimiento no está bien plasmado, las cosas resultan abruptamente confusas, y sólo parcialmente se recupera el pulso en el clímax. Da además la sensación de que se ha eliminado metraje. Annette Bening como madre de Marla, desaparece con brusquedad, y los padres y la novia de Alden son meros comparsas. Da pena ver pasar tan fugazmenta a actores de la talla de Ed Harris y Martin Sheen, sin tiempo para componer algo parecido a un personaje.  

5/10
The 9th Life of Louis Drax

2015 | The 9th Life of Louis Drax

Bessie

2015 | Bessie

Biopic de la legendaria cantante de blues Bessie Smith (1894-1937). Sigue unos cánones muy academicistas para contar la trayectora de una dama a la que le gustaban las mujeres, pero que se casó con un hombre, su representante. Con flash-backs algo confusos que recuerdan el trauma infantil que condujo a la muerte de la madre cuando ella era una niña, somos testigos de cómo la toma bajo su protección otra lesbiana cantante, Ma Rainey, con la que surgen pronto los celos, pues ella le hace sombra. La cinta viene salpicada de canciones, con una buena reconstrucción de época, mientras se suceden los desgarros emocionales varios un tanto exagerados, la felicidad se hace difícil de agarrar. Protagoniza la cinta Queen Latifah, que tiene la oportunidad de volver a cantar después de la cinta que le dio la fama y una nominación al Oscar, Chicago. También se ve, en un rol secundario, a una ganadora de la estatuilla dorada, Mo'nique, en el rol de Ma Rainey. 

4/10
Mortdecai

2014 | Mortdecai

Agobiado por sus problemas económicos, el pícaro pero supuestamente elegante marchante de arte Charlie Mortdecai fracasa cuando intenta vender un jarrón a un mafioso oriental al que ya estafó una vez. De regreso a su mansión, se desencadena una crisis conyugal, pues a su esposa no le agrada que se haya dejado un bigote similar al de sus ancestros. Acude a visitarle un viejo conocido, el inspector Alistair Martland, que le presiona para que investigue el paradero de una pintura de Goya robada. Para ello, Mortdecai se trasladará a diversas ciudades con su abnegado guardaespaldas Jock. David Koepp se labró un enorme prestigio como guionista, tras escribir títulos como Atrapado por su pasado, Misión imposible y Spider-Man, y generó buenas expectativas como realizador con su debut, El efecto dominó. Tras unos años estancado en proyectos de baja calidad, ha aceptado ponerse al frente de un nuevo vehículo para el lucimiento de Johnny Depp, a quien ya dirigió en la fallida La ventana secreta. La carrera del actor también languidece, pues empieza a ahuyentar a sus incondicionales por exceso de histrionismo. A la estrella se le ha subido Jack Sparrow a la cabeza. Finalizadas sus colaboraciones con Tim Burton, que había llegado al punto de reírle demasiado las gracias, él mismo ejerce como productor e impulsor de este proyecto basado en una saga de novelas del británico Kyril Bonfiglioli. Su protagonista debió parecerle lo suficientemente estrambótico para añadirlo a su lista de personajes 'freaks', pues se trata de un antihéroe fanfarrón, en teoría de clase alta pero arruinado, supuesto buen espadachín pero incapaz de salir airoso de una pelea si no fuera por su duro criado, al que además entorpece. Pero sin una dirección apropiada que le contenga, el actor acaba resultando agotador, repetitivo y fuera de sitio, con sus gestos exagerados y caminando otra vez como un dibujo animado. Su labor oscurece demasiado la de los eficaces secundarios Gwyneth Paltrow, como su dominante esposa, Ewan McGregor en la piel del romántico agente del gobierno, Paul Bettany en el rol del fiel criado y matón que trae a la memoria a Kato, de El inspector Clouseau, y hasta Jeff Goldblum (un tratante de arte). Por lo demás, si se elimina algún chiste demasiado facilón, Mortdecai funciona, al menos de cara a un público sin demasiadas pretensiones. Cuenta con un ritmo ágil, y la trama rinde tributo a los clásicos del cine de atracadores y ladrones.

4/10
Fargo (serie)

2014 | Fargo | Serie TV

Todo arranca con la llegada a un pueblecito invernal de Minnesota, con nieves casi perpetuas, del enigmático asesino profesional Lorne Malvo, dispuesto a ejecutar uno de sus “trabajos”, eliminar a un tipo, pura rutina. Se cruza en su camino el mediocre vendedor de seguros Lester Nygaard, y Malvo se “apiadará” de él y las humillaciones que recibe de parte de un antiguo compañero de pupitre, y de su insoportable esposa, realizando un asesinato adicional, ayudándole a manejar otro y cometiendo de propina un tercero. Lo que inevitablemente propicia una investigación de la perspicaz y oronda agente Molly Solverson, que debe sortear los obstáculos de su inepto jefe. Lograda traslación del universo de Fargo, la película homónima de los hermanos Coen al formato de serie televisiva. Noah Hawley tiene el mérito de crear algo que no es exactamente un remake ni una reinvención, pues en la trama existen numerosos elementos reconocibles del original, pero el conjunto tiene personalidad propia y atrapa. La serie en su primera temporada recrea bien la América profunda, donde pueden convivir los buenos sentimientos de una vida sencilla –Molly y su padre, más el acercamiento-enamoramiento del agente de otro pueblo, el viudo Gus, que vive con su hija adolescente–, con la inmoralidad de tipejos egocéntricos y muy poca cosa –el vendedor Nygaard, el empresario Stavros Milos– y una caterva de asesinos sin escrúpulos de rasgos casi demoníacos, encabezados por el frío y brillante Malvo. Los actores están muy bien seleccionados: a algunos sorprenderá ver a “Bilbo-Watson” Martin Freeman en su odiodo papel de Nygaard, resulta todo un descubrimiento Allison Tolman como Molly, y su padre en la ficción, Keith Carradine, aporta todo su carisma. No podemos además dejar de mencionar a Billy Bob Thornton, el asesino despiadado y cínico, o a Colin Hanks, el policía que habría preferido ser repartidor de correo a agente de policía. El film incide en cierto sentido del humor existencia, a partir de la violencia irracional y de la existencia anodina propia de lo cotidiano. También hay un sexo tosco y de motel, que parece incidir en su condición de pura forma de entretenerse en lo que no dejan de ser vidas mediocres y grises. Aunque la partitura musical la firma un tal Jeff Russo, también es una curiosa recreación de la original de Carter Burwell, quien tal vez habría merecido un crédito en la serie.

7/10
#Chef

2014 | #Chef

Carl Jasper es un gran chef, pero atraviesa una crisis personal. Divorciado de su mujer Inez, no se ocupa todo lo que debiera de su pequeño hijo Percy. Sometido a presión porque va a venir a su restaurante un afamado crítico gastronómico bloguero, su jefe le obliga a no arriesgar en el menú, lo que se traduce en un comentario muy negativo, que acaba volviéndose viral en las redes sociales, de las que Carl es un completo ignorante. Pero puede que no haya mal que por bien no venga, pues es la ocasión de hacerse un replanteamiento profesional, cambiando de aires y volviendo a descubrir el placer de la vida en familia. #Chef es sin duda un proyecto muy personal de Jon Favreau, no en vano el cineasta escribe, dirige, produce y protagoniza el film. Se trata de una agradable comedia de corte familiar –aunque no se evita algún detalle grosero, el tono general es elegante–, hecha con mimo y buen "rollito", narrativamente ágil. En su entramado argumental tiene varios méritos: por ejemplo, aborda la cuestión de las redes sociales, concretamente Twitter, y lo hace de modo imaginativo e instructivo a la hora de hablar de su enorme influencia y su manejo por las jóvenes generaciones. Hay un esfuerzo por dibujar las relaciones entre padre e hijo –bien interpretados por Favreau y el niño Emjay Anthony–, el esfuerzo educativo y de comunicación entre ambos, más lo importante que es para un chaval contar con un papá y una mamá. Y pinta de modo atractivo la riqueza multicultural de Estados Unidos, concretamente la comunidad latina de procedencia cubana alrededor de Miami. Y sin embargo, hay un par de "peros" que se pueden poner al film. Por un lado, la poca capacidad de riesgo a la hora de afrontar las aristas que propicia la historia, aunque sea con el propósito de dejar un buen sabor de boca, nunca mejor dicho en un film de corte culinario y gastronómico. Y por otro, lo muy desdibujados que están casi todos los personajes secundarios, aunque hay que reconocer la capacidad de Favreau para fichar a amigos en pequeños papeles –Iron Man, o sea, Robert Downey Jr., y la Viuda Negra, Scarlett Johansson–, más otros nombres de prestigio como Sofía Vergara, Oliver Platt y Dustin Hoffman. Pero la sensación es que éstos, al igual que Bobby Cannavale y John Leguizamo, están algo desaprovechados, se confía en su fuerza en pantalla y ya está.

6/10
Matar al mensajero

2014 | Kill the Messenger

Matar al mensajero reconstruye la historia real del periodista Gary Webb, ganador de dos premios Pulitzer. Adapta su libro "Dark Alliance", y el estudio sobre su trabajo de Nick Schou "Kill the Messenger: How The CIA’s Crack-Cocaine Controversy Destroyed Journalist Gary Webb", de donde ha salido el título del film. Matar al mensajero presenta a Webb cuando tras un trágico suceso se ha mudado con su familia a California, donde trabaja en el San Jose Mercury News, un diario relativamente pequeño. Pero la novia de un traficante de cocaína le proporciona un documento que vincula a la CIA con el contrabando de cocaína. Sus investigaciones posteriores sacarán a la luz que la administración estadounidense al menos miró hacia otro lado cuando los rebeldes nicaragüenses de la Contra impulsados por la propia CIA introducían droga en territorio estadounidense para financiar sus actividades. En una línea que recuerda más a sus logrados episodios de Homeland que a sus cintas 'indies' L.I.E. y El fin de la inocencia, el valioso realizador Michael Cuesta recupera el tono y el espíritu de los films setenteros sobre la prensa de Alan J. Pakula El último testigo y Todos los hombres del presidente. Aporta además una sutil defensa del periodismo de investigación en un tiempo en el que la crisis de los medios parece haber acabado con él por completo. Cuesta consigue una enorme intensidad a pesar de que la historia transcurre por caminos conocidos, y aprovecha el talento de los destacados secundarios con los que cuenta, como Tim Blake Nelson (abogado de un capo del crack), Oliver Platt (el redactor jefe), Andy García (un pez gordo mafioso 'encarcelado'), Michael Sheen (ideal para componer a un político), Ray Liotta (un oscuro confidente) y la española Paz Vega (la stripper que desencadena la trama). Pero sobre todo se lucen Jeremy Renner, en uno de sus mejores trabajos en la piel del protagonista, y Rosemarie DeWitt (su esposa, Sue). Matar al mensajero se compone de momentos destacables, como la conversación del personaje central con su hijo. Reivindica el papel del llamado Cuarto Poder en la sociedad democrática, al tiempo que explora la dificultad para ceñirse a la responsabilidad profesional, y mantener los deberes familiares, cuando se sufren grandes presiones y una campaña de descrédito.

7/10
Cut Bank

2014 | Cut Bank

Cut Bank es un pequeño pueblo de Montana, famoso por ser el más frío de América. Al menos así reza un cartel publicitario a la entrada de la localidad. Al joven Dwayne le gustaría salir de allí, irse lejos con su novia Cassandra, que sueña con ser actriz. Además se siente atrapado porque tiene que cuidar de su padre enfermo. Un día, mientras los dos novios pasan el tiempo en su pradera favorita, Dwayne presencia y graba un asesinato. La víctima es el cartero del pueblo. El sheriff comenzará a investigar los hechos... El planteamiento y los personajes de Cut Bank recuerdan sobremanera a los de Fargo: pueblo perdido de Estados Unidos, tipos que quieren engañar con un falso crimen para sacar tajada, y plan fallido que desemboca en un desastre... Pero conforme avanza el relato se ve que el guión de Roberto Patino no ha incluido ni un ápice del humor negro y surrealista de los hermanos Coen. El director Matt Shakman, curtido en series como Mad Men, entrega un thriller singular, historia de asesinos en la América profunda, uno de esos lugares ideales para fabricar y albergar a tipos solitarios, ciudadanos corrientes a los que se cree conocer, sin saber que en realidad son peligrosos psicópatas. Adopta un tono seriote, aunque las andanzas de los lugareños –el sheriff compuesto por John Malkovich, el visitante Oliver Platt, el indio Match– desconciertan un poquito con la forma de actuar, ofreciendo un retrato quizá algo caricaturesco de la idiosincrasia propia y estrafalaria de los grupos humanos de esos sitios remotos. El caso es que las relaciones entre los personajes sugieren una familiaridad soterrada, típica de pueblos pequeños, pero su trato frío y distante (quizá a eso y no a la temperatura se refiera el cartel de entrada al pueblo) se transmite también al espectador, que no se siente muy identificado con sus problemas. Algunas interpretaciones son buenas, especialmente la de Michael Stuhlbarg (Un tipo serio), verdaderamente modélica, pero también las de los mentados Malkovich y Platt. Mucho menos carisma tiene Liam Hemsworth (Los juegos del hambre), que desaprovecha una buena ocasión de brillar en un film muy diferente al resto de su filmografía.

5/10
Gods Behaving Badly

2013 | Gods Behaving Badly

La hija de mi mejor amigo

2012 | The Oranges

The Oranges. Una urbanización en una zona residencial de Nueva Jersey. Dos familias íntimas, los Walling y los Ostroff, tienen sendos chalets enfrentados, a ambos lados de la calle. Comparten vivencias, comidas, barbacoas, etc. Los maridos, David y Terry, son los mejores amigos, y por supuesto, Carol Ostroff sueña con casar a su hija Nina con el hijo mayor de los Walling, Toby, que trabaja en una multinacional. Pero Nina Ostroff es una joven díscola, que ha decidido vivir al margen de los planes casamenteros de su madre, dándose la buena vida en la costa oeste. Sin embargo, cuando descubre que su noviete le engaña, Nina decide regresar a la casa paterna para disfrutar del Día de Acción de Gracias. Una vez en Nueva Jersey pondrá todo patas arriba cuando mantiene un affaire no precisamente con Toby, sino con su padre David. La hija pequeña de los Walling, Vanessa, que sueña con ser diseñadora de interiores, observa cómo las dos familias se empiezan a desmoronar. Bajo el planteamiento, ya poco original, de mostrar las cuitas privadas de familias pudientes que viven en una aparente felicidad, el director Julian Farino, especializado en series televisivas, se lanza a la gran pantalla para ofrecer una comedia entretenida pero que va claramente de más a menos. El guión de La hija de mi mejor amigo, escrito por Ian Helfer y Jay Reiss, no acaba de cuajar, también porque el planteamiento es vulgar y superficial. La infelicidad, viene a decir, se arregla con olvidar las mínimas reglas de la convivencia y dejarse llevar por el capricho. Ni que decir tiene que las cosas no son tan simples, pero el film deja caer claramente que romper con la rutina y hacer alguna grave tontería puede ser beneficioso para la madurez de padres e hijos. El tono que adopta La hija de mi mejor amigo es tragicómico, y quizá ésa es su mejor –¿única?– virtud, ya que cuenta con un elenco de actores expertos para tal fin, encabezado por Hugh Laurie (no tan pasado de rosca como su personaje de House), que está estupendamente acompañado por los excelentes Oliver Platt (Retrato de April) y Allison Janney (Juno). No funcionan tanto una excéntrica Catherine Keener y una convencional Leighton Meester, en un papel seductor más cercano a su Blair de Gossip Girl. Y desde luego llama la atención el poco juego que se le da a Adam Brody, un actor que prometía pero que no ha levantado cabeza desde la serie O.C.

4/10
Chinese Zodiac: La armadura de Dios

2012 | Sap ji sang ciu

 

Con C mayúscula (2ª temporada)

2011 | The Big C | Serie TV

Tras el diagnóstico médico que sacudió su mundo seguro, Cathy finalmente comparte la noticia con su familia y decide seguir adelante con el tratamiento experimental. Rápidamente conecta con su compañero Lee (Hugh Dancy) -y su colección de vinos- pero no tanto con su nuevo doctor (Alan Alda).

X-Men: Primera Generación

2011 | X-Men: First Class

Nueva entrega de las saga de los mutantes X-Men de Marvel. En esta ocasión la narración se remonta a los orígenes, en algunos casos a la más tierna infancia, para descubrir los poderes de leer el pensamiento del niño Charles Xavier, su amistad de entonces con la chica de piel azul con escamas Raven Darkholme, o los traumas en la Alemania nazi de Erik Lehnsherr, capaz de doblegar los metales con la mente. Los tres son mutantes, y ya adultos Xavier, experto en genética, sabe que son un botón de muestra del nuevo paso de la cadena evolutiva del ser humano, no están solos, hay más como ellos. Son los años de la guerra fría, y aunque el mundo cree que el gran desafío al que se enfrenta la humanidad es la rivalidad de Estados Unidos y la Unión Soviética, en realidad lo que se está larvando es la división de los hombres entre gente normal y mutantes. Una película más de superhéroes. Con algunos elementos típicos del género. O sea, recuerdos de juventud de los personajes, exposición de sus superpoderes, entrenamiento, más entrenamiento, otra ración de superpoderes, pequeños complejos no superados, etc. La peli es más o menos entretenida, aunque haya ya algo de cansino en este tipo de historias, y se repite la idea del “orgullo mutante” de títulos anteriores, aceptarse como uno es. Donde hay más gracia es en mostrar a un grupillo de mutantes como traviesos estudiantes, o, sobre todo, en desvelarnos lo que podríamos denominar “historia secreta” de la crisis de los misiles de Cuba, que da pie a un clímax cuando menos diferente y muy movidito. Es el tramo en que el director, Matthew Vaughn (Kick-Ass. Listo para machacar, Stardust, Layercake) da lo mejor de sí mismo. El reparto es más o menos resultón, un estupendo grupo de juveniles actores (entre otros, James McAvoy, Jennifer Lawrence, Michael Fassbender...), con otros más veteranos como Kevin Bacon.

5/10
Bored to Death (2ª temporada)

2010 | Bored to Death (Season 2) | Serie TV

Segunda temporada con ocho nuevos episodios de esta prestigiosa serie cómica de la HBO que narra las aventuras de un pobre novelista reconvertido en investigador privado. La serie se basa en la vida del propio creador, Jonathan Ames. En esta temporada el trío compuesto por los comediantes Jason Schwartzman, Ted Danson y Zach Galifianakis, sumarán más y más escenas de humor surrealista y tontorrón, pero que tiene su garra. 

5/10
Encuentros en Nueva York

2010 | Please Give

Amor y otras drogas

2010 | Love and Other Drugs

Jamie es un joven egocéntrico y ambicioso, de gran éxito con las mujeres, aunque con el complejo de no saber agradar a sus padres. Dispuesto a ganar dinero como sea, se convierte en visitador del laboratorio farmacéutico Pfizer, una profesión muy lucrativa que le permite seguir centrado en su ocupación favorita: pensar única y exclusivamente en sí mismo. Hasta que conoce a Maggie, una joven con Parkinson en estado 1, en una de las clínicas que frecuenta. Al principio el juego es de un ligoteo más, pero puede que está asomando a la puerta el amor. Para sorpresa de propios y extraños, Edward Zwick abandona el cine épico que justa fama le ha dado –Tiempos de gloria, El último samurái...–, y se sumerge en una confusa mirada a la necesidad del amor que experimenta todo ser humano. Su fuente para el guión, coescrito con Charles Randolph y Marshall Herskovitz, es el libro de Jamie Reidy “Hard Sell:  The Evolution of a Viagra Salesman”, donde el autor cuenta sus experiencias reales como viajante de Pfizer y vendedor de Viagra, el célebre fármaco para disfunciones sexuales. Zwick conduce al espectador a través de un largo “viaje”, donde la meta del amor es algo reduccionista, y las etapas del trayecto poco nítidas en lo moral y escasamente atractivas. Domina en el film la visión hedonista del sexo, como mero juego para entretener la soledad y el hastío vital. Y aunque se reconoce que el sexo sin amor no es nada –o muy poco–, las bromas y la mirada frívola al sentido de la vida, que traspasan todo el metraje, llevan a que la reflexión sobre el sacrificio por el ser amado ante la enfermedad resulte impostada. La película se encuadra dentro de una categoría de películas que hacen bien en señalar a una sociedad “enferma” –quizá uno de los mejores momentos es aquel en que un médico reconoce que entró en la profesión vocacionalmente, y que ahora se ha convertido en un tipo comprado por los laboratorios, y adicto a las orgías–, pero falta de fundamentos éticos, y profundamente incoherente. A este respecto es ilustrativa la decisión de Jamie y Maggie de filmar festivamente en vídeo sus proezas sexuales, para luego escandalizarse el primero de que su hermano se masturbe contemplando esas imágenes. En cuanto al capítulo interpretativo, la pareja Jake Gyllenhaal-Anne Hathaway se ve contagiada de la extraña dicotomía del film, pues a ratos han de ponerse ‘graciosos’, para a continuación plantarnos ante la dureza del deterioro físico.

4/10
Cartas a Julieta

2010 | Letters to Juliet

Sophie y Victor están prometidos y viven en Nueva York, donde él piensa abrir un restaurante italiano y ella trabaja en The New Yorker y sueña con ser escritora. Antes de casarse realizan un viaje a Verona (en donde se ubica la tragedia romántica por excelencia: “Romeo y Julieta”), donde entre otras cosas Victor podrá conocer de cerca de sus proveedores. Una vez allí, mientras él se ocupa de catar sus productos en diversos lugares, Sophie presencia una curiosa tradición: decenas de mujeres escriben cartas cada día frente al balcón de Julieta, donde le confían sus dudas y búsquedas amorosas. Como esas cartas requieren respuesta hay un grupo de mujeres que trabajan como “secretarias” de Julieta y responden a las misivas. Sophie se hará amiga de ellas y un día por casualidad encontrará escondida en el muro una carta escrita hace cincuenta años por una inglesa llamada Claire. Animada por las demás decide contestar ella misma a la remitente. ¿Y si la carta removiera una historia de amor que comenzó hace medio siglo? El director Gary Winick (La telaraña de Carlota) ofrece una amable y tierna historia que saca todo el partido imaginable al romanticismo propio de las tierras italianas. Imposible no encontrar allí al verdadero amor, entre las piedras milenarias, los pueblos idílicos, la luz mediterránea y los viñedos de los campos de la Toscana, y tal y tal. El desarrollo argumental es demasiado previsible, además de altamente acaramelado, tópico y tan idealista que peca de rocambolesco... Y aun así, sencillamente, el conjunto resulta agradablemente optimista, tan grato y risueño que merece el aprobado. Gran parte del mérito de que se evite el descalabro es obra de la actriz Amanda Seyfried, que expresa sus sentimientos con fuerza poderosa, no así el sosito Christopher Egan. Y por supuesto destaca la gran elegancia de la veterana Vanessa Redgrave. Hay que ver lo bien que ha envejecido esta mujer.

5/10
Con C mayúscula

2010 | The Big C | Serie TV

El punto de partida de esta serie televisiva con capítulos próximos a media hora resulta medianamente original: el diagnóstico de un cáncer a Cathy, profesora y madre de familia más o menos feliz pero anodina, la obliga a madurar, a enfrentarse a su esposo Paul y a su hijo adolescente Adam, o a su hermano. Lo que da pie a momentos tragicómicos más o menos ingeniosos. El problema, como muchas series cortadas por el mismo patrón, tipo Weeds, Breaking Bad o Girls, es lo irreales que llegan parecer las situaciones extremas descritas, donde domina lo políticamente incorrecto -aunque esto, en los tiempos que corren, ya no se sabe qué quiere decir-, o sea actitudes laxas en los hábitos sexuales o de adicciones varias, y un trato poco respetuoso hacia los demás. Y la fortuna que tiene es contar con dos actores con química, los divertidos Laura Linney y Oliver Platt.

5/10
Año uno

2009 | Year One

Harold Ramis se ha quedado atrapado en Atrapado en el tiempo. Nunca ha logrado repetir la frescura de esa inspirada comedia, y por desgracia Año uno no es la excepción. Aquí además se ha asociado al clan de Judd Apatow –éste ejerce de productor–, lo que le adentra en el terreno de comedias para peterpanes con bromas zafias, y eso que se nota que Ramis ha tratado de contener, un poco, esa faceta de la función. La cosa arranca en tiempos prehistóricos, y no consiste en otra cosa que en encadenar chistes en torno a los relatos bíblicos del Antiguo Testamento: la fruta prohibida del árbol de la ciencia del bien y del mal, Caín y Abel, el sacrificio de Abraham, la circuncisión, Sodoma y Gomorra... Sirven de hilo conductor una pareja de héroes, Zed (Jack Black) y Oh (Michael Cera) que buscan rescatar a las damiselas de las que se han enamorado, y que han sido esclavizadas, al tiempo que Zed se cree un elegido de los dioses o así. El humor es un poco a lo Monty Python, irreverente pero sin pasarse demasiado, con la referencia de La vida de Brian. Ciertamente, hay algún gag gracioso, pero el balance resulta tedioso, con facilonas salidas groseras. Y desde luego, pretender que se trata de una película contra el fanatismo religioso, es poco menos que pedir peras al olmo; no, esto es una nadería, y punto.

2/10
2012

2009 | 2012

Esto se acaba. O sea, el mundo. Lo ha predicho un astrofísico indio en 2009, el sol se ha vuelto un poco loco, tormentas en el astro rey y tal, y los neutrinos han dado pie a nuevas partículas elementales, con reacciones que irán afectando de modo creciente al núcleo y a la corteza terrestres. Aunque en realidad ya los mayas, muy previsores, concibieron un calendario que termina en 2012. Total, que en tres años, y de modo supersecreto, las grandes potencias se ponen de acuerdo para construir unas naves gracias a las cuales se salvarán unas 400.000 personas. Menos da una piedra. La fecha fatídica del fin del mundo se acerca, y diversos personajes –una familia con dos hijos, los padres divorciados y un tercero en el hogar; un científico muy listo que tiene a su padre en un barco; el viudo presidente negro de los Estados Unidos y su hija; un ‘nuevo rico’ ruso con sus dos retoños y su amante; más algunos tibetanos que pasaban por ahí...– se enfrentan a la dura realidad, cada uno a su modo. El alemán Roland Emmerich es especialista en destrozos y demoliciones del cine de acción, como probó en Independence Day, Godzilla y El día de mañana. Aquí el desafío es un ‘más difícil todavía’, y probablemente sólo de este modo puede ser juzgada 2012, que argumentalmente apenas depara una mínima sorpresa, que no es cuestión de desvelar. Se trata de un film fiel a los cánones del cine catastrofista, concebido como una atracción ferial, donde se trata de disfrutar con carreteras ‘arrugándose’, puentes estrujados, edificios hechos mil añicos, grietas y erupciones, autos volando, barcos volcados, etc, etc. Y en efecto, se alcanzan cotas de gran perfección en los efectos especiales, de modo particular en el destrozo de edificios emblemáticos. Sobre esto sólo cabe criticar el desmesurado metraje de la cinta, la cosa se podía haber despachado en menos de dos horas. Y como el presupuesto se va en los mentados efectos, a la hora de hacer el reparto se ha optado por actores carismáticos, pero no estrellas de sueldos prohibitivos. Algún despistado podría esperar que el film invitara a alguna reflexión sobre qué debería hacer uno si supiera que el tiempo se le acaba. Pero eso sería pedir peras al olmo, no se va más allá de señalar que hay que amar al prójimo, y sacrificarse por él. La religión en este contexto es un mero elemento ornamental, creer que obedece a alguna razón que los únicos iconos religiosos cuya destrucción se contempla son el Cristo de Río de Janeiro, San Pedro y la Capilla Sixtina, mientras un sabio lama parece poco menos que el culmen de la sabiduría, sería conceder al film una elaboración intelectual de la que carece por completo. En tal sentido tal vez sería más exacto decir que Emmerich director juega a ser Dios, decidiendo quién vive y quién muere en el film. Y se lo pasa divinamente.

4/10
El desafío. Frost contra Nixon

2008 | Frost/Nixon

Es evidente que al guionista y autor teatral Peter Morgan le fascina sumergirse en la vida de personas reales a la hora de concebir sus obras de ficción. Logros cinematógraficos como El último rey de Escocia (el dictador ugandés Idi Amín), La Reina (Isabel II de Inglaterra, Tony Blair y compañía) y Las hermanas Bolena (Enrique VIII y las hermanas del título), donde se dan la mano autenticidad e interés dramático, son buena muestra de ello. La caída del poder del presidente Richard Nixon en 1974 por el escándalo Watergate, y las entrevistas televisivas que le hizo el británico David Frost tres años después le sirvieron de fuente de inspiración para una obra de teatro, protagonizada por Frank Langella y Michael Sheen, que triunfó en los escenarios de Londres y Broadway. Para su autor, una adaptación cinematográfica era impensable, pero los esfuerzos persuasivos de Ron Howard, director, y Brian Grazer, productor, fueron positivos, y Morgan convirtió su obra en libreto cinematográfico. El resultado en celuloide es cine político de altura, aun con las inevitables simplificaciones, en la línea de títulos como Buenas noches, y buena suerte. El planteamiento de la trama resulta apasionante, como si de un combate de boxeo se tratara, comparación que le viene al pelo al director de Cinderella Man. A la hora de pelear en el ring televisivo, tenemos a la derecha a un Richard Nixon frustrado por su retirada del poder, triste de que sus logros presidenciales se hayan visto empañados por el Watergate; es alguien que no se resigna al ostracismo, a que su mandato se reduzca, casi, a la nada, a unos hechos vergonzantes; necesitaría, y así lo ven sus asesores, un lavado de imagen cara a la opinión pública, que podría venir de una entrevista televisiva. Pero no de un entrevistador cualquiera, sino de, aspirante al título de supershowman televisivo, David Frost, exitoso por sus programas en el Reino Unido y Australia, pero con fama de frívolo y graciosete. Hay un momento en el film, en que uno tiene la sensación de estar contemplando “lo de siempre”, servido con buenos actores, estupenda reconstrucción de la época, todo el empaque que Hollywood sabe dar a las superproducciones que se toman a sí mismas en serio. O sea, una vez acordado un formato para la entrevista (horas de duración, temas a tratar, etc), vemos la preparación de los equipos de los dos contendientes, bromas, imitaciones de Nixon, declaraciones del tipo “hay que lograr que este tipo se disculpe”, la chica de Frost... Todo ello desde una óptica más próxima a la del bando liberal de Frost, que a la de los defensores de Nixon. Eso sí, con un esfuerzo de equilibrio y matización: el ex presidente carece del don de gentes, transpira demasiado, dice obscenidades, piensa mucho en el dólar, abusó de las grabaciones, admitió prácticas delictivas… pero tuvo logros políticos, ama a su país, posee convicciones, es un adversario temible; y Frost es audaz al asumir el reto de la difícil entrevista, y se lleva a las personas de calle... pero tiene la inseguridad de quien se mueve en un "show business" con frecuencia superficial, nota la desconfianza de los que le rodean, es mundano y no se esfuerza todo lo que debiera en preparar sus entrevistas. Y de pronto... Llega un momento electrizante, quizá lo mejor de la película, que anticipa de modo magistral el clímax de los pasajes reveladores de las entrevistas: la llamada teléfonica nocturna. ¿Realidad?, ¿ficción?, ¿qué más da? El caso es que sirve para establecer una inesperada conexión entre Nixon y Frost, dos personajes no tan diferentes de lo que a simple vista se diría. En ese momento, en que las interpretaciones de Langella y Sheen –que reasumen sus papeles de teatro– brillan a grandísima altura, somos conscientes de que tenemos ante nosotros a dos personas, de carne y hueso. Más o menos criticables, con virtudes y defectos, pero personas al cabo. Con esta magnífico bagaje, hasta se perdona el recurso facilón del investigador, que llega en el último momento con los documentos decisivos para encarrilar la entrevista en la dirección deseada.

7/10
El niño de Marte

2007 | Martian Child

David, un exitoso escritor de novelas de ciencia ficción, perdió a su mujer hace dos años. Con ella había hecho planes para tener hijos, y ahora David se plantea la posibilidad de adoptar al pequeño Dennis, un chavalín muy peculiar que ha sido abandonado anteriormente. No es que sea más o menos excéntrico, sino que decididamente es más raro que un perro verde, pues sostiene que ha venido de Marte para estudiar a los humanos. Tras recibir los pertinentes consejos –su hermana se opone a que le adopte, mientras que su buena amiga Harlee le apoya–, David decide lanzarse a la aventura. Pero la cosa a va a ser difícil. Emotivo y bienintencionado film dirigido por el desconocido Menno Meyjes, cuyos mayores logros –y qué logros– fueron sus colaboraciones con Steven Spielberg en los guiones de Indiana Jones y la última cruzada y El color púrpura. La historia que ahora presenta sigue los patrones tradicionales de este tipo de comedias dramáticas de superación de traumas familiares, con sus momentos de crisis y apuntes sentimentales, que a la postre desembocan en el vencimiento de las dificultades, un poco al estilo más acaramelado de Hollywood. De todas maneras, aunque la historia no avanza demasiado y algunos personajes están desaprovechados, como el del divertido Oliver Platt o el de la guapa Amanda Peet, cuyas apariciones son perfectamente prescindibles, el estimable guión ofrece una idea original y también una mirada optimista acerca de la paternidad y de la unidad familiar, al tiempo que aboga por no rendirse “nunca, nunca, nunca” ante las dificultades. Por lo demás, el apesadumbrado, cómico y desconcertado protagonista es perfecto para ser encarnado por John Cusack, uno de los mejores y más convincentes actores “normales” del cine actual, que ya había trabajo con Meyjes en el drama Max, rodado en el 2002.

5/10
Los diez locos mandamientos

2007 | The Ten

Comedia de reparto coral con rostros conocidos, se divide en diez disparatados segmentos, que aunque dedicados a cada uno de los mandamientos, al final siempre acaban derivando al sexo. Que nadie espere reflexiones hondas en la línea del Decálogo del polaco Kieslowski, aquí lo que tenemos es un humor zafio a lo Judd Apatow, más que la línea estilo Monthy Python. Un narrador que sufre una crisis de pareja sirve de ligazón a las diez historias. Entre los actores se reconoce a Jessica Alba y a Winona Ryder.

3/10
La cosecha de hielo

2005 | The Ice Harvest

El anticuento navideño, con formato de cine negro. Durante la Nochebuena, con el telón de fondo de una paisaje gélido y nevado, un abogado y su socio piensan poner tierra de por medio, tras robar un buen pico a un mafioso. Pero la madeja es más complicada de lo que parece. Mujeres hermosas y fatales que rebosan sensualidad, amigos borrachos, divorcios mal llevados y lealtades traicionadas configuran un cuadro que va a complicar, y mucho, el plan inicial. Aunque en este thriller abunda un curioso humor negro, sorprende descubrir tras la cámara a Harold Ramis, experto en comedia como prueba su genial Atrapado en el tiempo, Mis dobles, mi mujer y yo o Una terapia peligrosa. Para este cambio de registro maneja un guión de los muy competentes Richard Russo y Robert Benton, que a su vez adaptan una novela de Scott Philips. De acabado irregular, destaca el desenlace y el estupendo reparto, con papeles para John Cusack y Billy Bob Thornton que les vienen como anillo al dedo.

4/10
Casanova

2005 | Casanova

En sus memorias, todo un clásico literario a pesar de su dudosa veracidad, el italiano Giacomo Casanova exponía su labor como espía y diplomático, pero sobre todo sus frívolos galanteos amorosos. El director de Chocolat, se centra en esta última parte, presentando a un Casanova a punto de ser expulsado de Venecia por las autoridades debido a sus escándalos. Para darles a entender que ha sentado la cabeza, concertará un matrimonio de compromiso, pero poco después se enamora de verdad, de una escritora. Restan mucha credibilidad al asunto que los personajes parezcan del siglo XX, sobre todo la feminista que interpreta Sienna Miller, y el tono de farsa elegido por Lasse Hallström. Pero las localizaciones, decorados y vestuarios evidencian un gran esfuerzo de producción.

5/10
Loverboy

2005 | Loverboy

Emily, una madre soltera, le cuenta a su hijo Paul, de seis años, la historia de cómo logró salir adelante sin ayuda de nadie. Emily se muestra reacia a dejar a su hijo con otras personas, pues está obsesionada con la idea de que le pueda pasar algo. Kevin Bacon, que había dirigido el telefilm Pasión oculta, debutó como cineasta con este drama, basado en una novela de Victoria Redel, en el que se ha reservado un pequeño papel. Bacon muestra cierta habilidad para la dirección, y aprovecha el talento de Kyra Sedgwick, su compañera de reparto en El leñador y esposa en la vida real. El film reflexiona acerca de la sobreprotección materna.

4/10
Kinsey

2004 | Kinsey

Entre 1948 y 1950, el biólogo estadounidense Alfred Kinsey aplicó sus métodos estadísticos de observación de moscas a los hábitos sexuales de hombres y mujeres. Los resultados del Informe Kinsey contribuyeron así a la llamada ‘revolución sexual’, al defender que el comportamiento únicamente heterosexual y monógamo es anormal, producto de inhibiciones culturales y condicionamientos sociales. Este film, escrito y dirigido por Bill Condon (Dioses y monstruos), ofrece un perfil de Kinsey con luces y sombras, alternando pasajes en blanco y negro en que es entrevistado, con otros en color, donde se aborda su singular historia. Así, se aplaude su oposición al puritanismo y los tabúes sexuales, pero al tiempo se cuestionan sus estudios sesgados (las personas que responden a sus tests son las más promiscuas, y adolecen de graves patologías) y la insensata infidelidad a su esposa, que acaban produciendo rechazo incluso entre sus más estrechos colaboradores. El film está bien rodado, y tiene un selecto reparto, aunque es difícil adivinar adónde quiere ir a parar, su visión de la sexualidad humana carece de una adecuada base antropológica.

4/10
Retrato de April

2003 | Pieces Of April

Retrato de April es de esas películas a las que hay que conceder una oportunidad. Su comienzo presagia lo peor: escenarios mal iluminados, look mugriento, personajes adormilados deambulando por sus casas… Pero cuando uno acepta la opción estética del realismo sucio y tono documental, y se adentra en la historia, descubre unos personajes y problemas cercanos. No en vano escribe y dirige el film Peter Hedges, firmante de apreciables guiones (¿A quién ama Gilbert Grape?, Mi mapa del mundo, Un niño grande). El film transcurre en un Día de Acción de Gracias, con tres hilos conductores: el viaje en coche de los Burns (Joy, la madre, enferma de cáncer; Jim, el padre optimista; Beth, la hija ‘doña perfecta’; Timmy, el hijo adolescente; Dottie, la abuela con Alzheimer), para comer con April, la hija mayor; los esfuerzos de ésta, que se fue de casa de malas maneras, para cocinar; y los preparativos de Bobbie, novio negro de April, con idea de causar buena impresión. Hedges crea un hermoso entramado de relaciones humanas, donde no faltan aristas y defectos pero tampoco puntos para el entendimiento: en el automóvil saltan el sarcasmo y las lágrimas, pues todos saben que a Joy le queda poco tiempo; el horno de April no funciona, lo que le obliga a pedir ayuda a sus vecinos; en la calle vemos el mundo de trapicheos de Bobby. Y al fondo late la duda de cómo discurrirá la ‘reunión’; lo que propicia el mejor momento de la película, por lo que tiene de inesperado, en el aseo de un restaurante. A un guión casi perfecto, que apuesta por la capacidad de las personas para entenderse, pese a las inevitables diferencias, se suma un gran reparto de rostros reconocibles (Katie Holmes, Derek Luke, Oliver Platt, Alice Drummond, Patricia Clarkson, que obtuvo una nominación al Oscar…), aunque ninguno tenga vitola de estrella.

7/10
La encontré en Hope Springs

2003 | Hope Springs

Amable comedia romántica, que sale a flote gracias al trabajo de grandes intérpretes, como Colin Firth, Heather Graham o Oliver Platt. Colin es un tipo se queda con el corazón destrozado al saber que Vera, su amor de siempre, va a casarse con otro hombre. Decidirá entonces viajar a un pueblecito de Estados Unidos, en Vermont, y allí conocerá a una jovencita de buen ver, llamada Mandy. Pero justo cuando las cosas parecen enderezarse, aparecerá en el pueblo Vera, que quiere volver con él.

4/10
Miércoles de ceniza

2002 | Ash Wednesday

Miércoles de ceniza de 1983. Francis Sullivan regenta un bar de la Cocina del Infierno, el barrio neoyorquino en el que hace años él mismo ejecutaba órdenes del capo de la mafia irlandesa. Pero cuando su joven hermano Sean asesinó a tres personas para salvarle a él, Francis se alejó de aquello. Un brazo de Sean apareció entonces en el río, y Francis se hizo cargo de su viuda. Desde entonces intentan vivir en paz mientras reciben la ayuda espiritual del padre Mahoney. Edward Burns alterna sus papeles de galán espabilado en películas ajenas, con sus propias creaciones (donde ejerce de productor, director y actor), entre las que hasta el momento destacan Los hermanos McMullen y Ella es única. En este caso narra una historia atractiva, nada complaciente, con su dosis de misterio, acción y sorpresa, en torno a una persona que intenta redimir su vida de una vez por todas. La sobriedad de la puesta en escena y la preferencia de los diálogos, son muestras de la definitiva toma de partido de Burns por el guión y los personajes.

6/10
En el punto de mira (2002)

2002 | Liberty Stands Still

El duro Wesley Snipes resulta perfecto para protagonizar este movidito thriller, con presencia en el reparto de la antaño mujer fatal Linda Fiorentino (La última seducción). Un hombre cuya hija ha sido asesinada, busca vengarse por su propia mano. Para llevar a cabo sus planes secuestra a la mujer de quien segó la vida de su hijo. Acción, mentira, ritmo acelerado y un final sorpresivo son las características.

4/10
Ni una palabra

2001 | Don't Say A Word

Nathan es un “loquero” de primera división. Pero ser un psiquiatra de prestigio tiene sus inconvenientes. Sobre todo cuando unos tipos secuestran a tu hijita para servir a sus retorcidos planes. En efecto, sólo una joven desequilibrada conoce los seis dígitos de un código que podría proporcionarles una fortuna. Y claro, hace falta un experto en “cocos” para sonsacar a la chica. Los secuestradores piensan, seguramente con razón, que Nathan se dará prisa en hacer su trabajo si tienen en su poder a la niña. Clásico thriller en que el protagonista debe echar una carrerita contra el reloj para salvar la vida de su hija. La cosa se adereza con un poco de relación psiquiatra-paciente al estilo de El silencio de los corderos, con cámaras de televisión y teléfonos móviles que dan un poquito de “marcha tecnológica” a la trama, y con un amigo (el inmenso Oliver Platt) que parece tener alguna que otra cosa que ocultar. Gary Fleder, el director de la excelente Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto y de El coleccionista de amantes, firma un buen título de género, donde el protagonista es un agobiado Michael Douglas. En funciones de villano tenemos a Sean Bean, en un papel semejante a los que ha hecho en GoldenEye y Juego de patriotas.

5/10
El ala oeste de la Casa Blanca (3ª temporada)

2001 | The West Wing | Serie TV

La tercera tmporada de la serie, muestra a un comité que investiga el silencio del presidente acerca de su esclerosis múltiple. Pero lo más sonado es sin duda la difícil decisión de Bartlet para enfrentarse a los enemigos del exterior, lo que le conduce en el último episodio a aprobar una delicada misión secreta que torturará su conciencia. El episodio, brillante, recuerda a El padrino.

7/10
Blanco perfecto

2000 | Gun Shy

Un agente de la policía. Últimamente le fallan los nervios y tiene que visitar al loquero. Peros sus superiores son implacables, no tienen en cuenta sus problemas de salud. Tiene que infiltrarse cuanto antes en una banda mafiosa, para hacer una redada. El caso es que congenia con los gángsters; y con una dulce enfermera, de la que no puede evitar enamorarse. De nuevo (como en Una terapia peligrosa y en Mickey Ojos Azules el mundo de la mafia sirve para hacer comedia. En esta ocasión hay un interesante reparto: el gigantón de Liam Neeson, conocido sobre todo por La lista de Schindler; y la morena Sandra Bullock, que ejerce además de productora de la película. El director y guionista Eric Blakeney se esfuerza en ser divertido, una tarea nada sencilla.

5/10
Tango para tres

1999 | Three to Tango

¡Y vaya triangulito! Charles es amante de Amy. Encarga a su amigo el arquitecto Oscar el diseño de un centro cultural... y que espíe a su novia, pues es un celoso tremendo. Tanto Charles como Amy creen que Oscar es gay, pero... ¡no lo es, y encima se ha enamorado de Amy! Comedieta con rostros juveniles, desde el televisivo Matthew Perry a la asustadiza chica de Scream, Neve Campbell.

4/10
El hombre bicentenario

1999 | Bicentennial Man

Año 2004. Una familia adquiere un robot con idea de que les ayude en las tareas domésticas. A medida que sirve en su hogar, Andrew (que así es bautizado el robot) comienza a desarrollar una sensibilidad que no parece nada normal en una máquina. Es capaz de hacer pequeñas esculturas, y tiene lo que podría llamarse afecto por los distintos miembros de la familia a la que sirve, sobre todo por Pequeña Miss. Esto le hace sentirse confuso, y a medida que pasan los años se le plantean cuestiones como la libertad y la muerte. Adaptación bastante libre de dos relatos de Isaac Asimov. A Chris Columbus le cuesta insuflar un poco de vida a un relato dramático; parece claro que el terreno donde más cómodo se siente es la comedia (Solo en casa, Señora Doubtfire, Nueve meses). Las teclas tradicionales de la ciencia ficción sobre la deshumanización de la sociedad y la posible inteligencia de las máquinas, o las famosas 3 leyes de la robótica, apenas las toca. Uno no pide grandes discursos filosóficos, pero que el hecho de que un robot que es casi una persona se presente, más o menos, como algo incuestionable, de lo que nadie se extraña mucho, exigiría alguna explicación o un poco de asombro. En cualquier caso tiene su punto de interés, sobre todo en su reflexión acerca del envejecimiento de los humanos, que contrasta efectivamente con la eterna juventud del robot.

5/10
Mandíbulas

1999 | Lake Placid

Un lago tranquilo. Tranquilo en apariencia. En sus profundidades mora una criatura letal, con forma de enorme cocodrilo. Después de que engulla a un tipo seccionándolo por la mitad, una paleontóloga acude a investigar. Le ayudan en sus pesquisas un guardia forestal y un sheriff. Pronto se agrega al grupo un millonario algo chiflado, especialmente obsesionado por los cocodrilos, a los que considera poco menos que deidades. Entretenido producto de serie B, que recuerda a Anaconda. El film tiene unos cuantos sustos bien dosificados y un agradecido sentido del humor, como puede verse en el gag que cierra la historia. Los efectos especiales son más que presentables. Tras la cámara está el veterano del terror Steve Miner, que dirigió dos entregas de la saga Viernes 13, además del interesante film Eternamente joven. El reparto tiene muy competentes actores: Bridget Fonda, de la célebre familia Fonda, Bill Pullman y un alocado Oliver Platt.

6/10
Dr. Dolittle

1998 | Dr. Dolittle

Nueva versión de El extravagante Doctor Dolittle, musical que protagonizó Rex Harrison, a partir de las historias de Hugh Lofting. Cuando era pequeño, Dolittle podía hablar con los animales. Su padre le convenció de que aquello eran imaginaciones suyas, pero una vez adulto y convertido en prestigioso médico, descubre que conserva ese don. Todos le tomarán por chiflado, mientras él cura a todo tipo de animales. Eddie Murphy apuesta de nuevo por un remake, tras El profesor chiflado. En esta ocasión demuestra mejor gusto en su humor, al practicar cierta contención. Aunque los gags pueden resultar algo repetitivos, las situaciones al estilo Babe, el cerdito valiente o La mula Francis arrancan en bastantes ocasiones la risa, y configuran una aceptable película familiar. Los efectos especiales son de gran calidad.

4/10
Bulworth

1998 | Bulworth

El senador demócrata Jay Bulworth está en campaña para su reelección. Aunque en los spots y con el público es todo sonrisas, y junto a su mujer vende la imagen de un matrimonio unido, no es feliz. En absoluto. Su vida personal es un desastre y sus ideales políticos -si alguna vez los tuvo- se han prostituido. La situación ha llegado al extremo de contratar a un asesino profesional, que debe matarle durante el fin de semana. En el escaso tiempo que le queda, conoce a alguien que le muestra afecto; a la vez, se aficiona al sano ejercicio de decir, a sus posibles votantes, lo que de verdad piensa sobre el 'circo político'. Así que recupera su apego por la vida. Pero detener ahora al asesino no es tan sencillo.Warren Beatty, actor, guionista, director y productor, orquesta una durísima crítica a la clase política. Sus simpatías por la izquierda no son desconocidas -recuérdese su film Rojos-, pero en esta ocasión sacude con contundencia a la corrupción, que campa a sus anchas en todo el espectro político; no sólo entre los republicanos (no les concede, siquiera, el beneficio de la duda), sino (lo que es más grave para él) entre unos demócratas que creen tener asegurado, para siempre, el voto de las clases desfavorecidas. Lo hace con una fábula política que no pretende ser creíble al cien por cine sino, simplemente, provocar la reflexión. El film se alinea con títulos como El candidato o Cortina de humo para hablar de unos políticos cada vez más alejados de los problemas de la gente, para los que su trabajo es negocio y poco más.El guión es sólido, la película avanza por cauces bien determinados. Hay un humor corrosivo, eficaz en sus propósitos. Lo que se ve (fotografía de Vittorio Storaro, dirección artística de Dean Tavoularis) y se oye (partitura de Ennio Morricone) refuerza la historia. Los actores están bien con secundarios como Oliver Platt y la entonces desconocida Halle Berry.Sin embargo, la crítica que se pretende pierde algo de fuerza por los caminos de 'libertad' en los que se introduce el senador tras una noche de juerga. En la aventura sentimental de Bulworth subyace el deseo de encontrar el amor de una mujer y de una familia; pero su óptica confusa confía poco en la posibilidad de establecer vínculos duraderos. Lastra la historia el empeño de Beatty por imaginar que Bulworth suelta verdades como puños a ritmo de 'rap': música sin duda con adeptos, pero que no parece herramienta idónea para este film.

6/10
Más fuerte que su destino

1998 | A Destiny of Her Own

El film se basa en un personaje real: Verónica Franco, una cortesana que al ver rechazadas sus pretensiones matrimoniales por su humilde condición social, despliega toda su capacidad de seducción para llegar hasta lo más alto. Entre los intérpretes, Catherine McCormack (la esposa de Mel Gibson en Braveheart) y el secundario en alza Oliver Platt.

4/10
El inolvidable Simon Birch

1998 | Simon Birch

Dos chavales. Una amistad. Simon tiene una enfermedad degenerativa, que se manifiesta en su diminuto tamaño; sus padres, desilusionados con él, le ignoran. Joe vive con su madre soltera, Rebecca, que muestra también una solicitud maternal por Simon. Aparte de las preocupaciones propias de dos adolescentes, cada uno está marcado por su Tema (así, con mayúscula). El de Simon, la convicción de que su enfermedad y limitaciones se deben a que Dios ha pensado algo muy especial para él. Joe tiene la fijación de averiguar quién es su padre. Incursión al paisaje de la infancia e inicio de la adolescencia. El film del debutante Mark Steven Johnson comparte temas con el reciente Un mundo a su medida (Peter Chelsom) o la interesante La fuerza de la ilusión (Richard Donner). Johnson se toma su tiempo para definir a los chicos protagonistas y en presentar a los personajes que se mueven a su alrededor, en perfilar sus relaciones. El reparto, muy bien seleccionado (desde los chicos a los adultos), ayuda, mucho, a la historia. Merece un aplauso el esfuerzo del film por mostrar a unos chavales creíbles.

5/10
Decisión crítica

1996 | Executive Decision

Un temible grupo terrorista ha secuestrado un boing 747 con 400 pasajeros a bordo. Lo han cargado con un gas letal, capaz de acabar con cualquier forma de vida de la Costa Este de Estados Unidos. Su destino es Washington. Un equipo de hombres de élite, dirigido por el Coronel Austin Travis (Steven Seagal) y David Grant (Kurt Russell), deberán abordar el avión a ocho mil pies de altura, sin que los terroristas se den cuenta. Es la única manera de desactivar la bomba que controla el cargamento de gas letal, y hacerse con los mandos del avión. Una película de acción trepidante, con alguna llamativa sorpresa (los fans de Seagal pueden quedar chafados muy pronto) y en la que las cosas se complican cada vez más para Kurt Russell. Como dice el título, cualquier movimiento y decisión pueden ser críticos, porque a pesar de los 400 pasajeros, el Pentágono no dudará en eliminar el avión antes de que llegue a Washington. La tensión está dosificada sabiamente y Russell interpreta con gran convicción al héroe. Destaca la presencia de la azafata Halle Berry, en uno de sus más interesantes papeles, mucho antes de ser reconocida como estrella.

6/10
Tiempo de matar

1996 | A Time To Kill

El escritor John Grisham es un filón. Sus novelas de ambiente judicial han encandilado a tantos lectores que su paso al cine, asegurado un mínimo de calidad, tiene asegurada la rentabilidad. En Hollywood, lo saben; véanse, si no, El informe Pelícano, La tapadera, El cliente, etc. Grisham, consciente de su creciente poder en la industria fílmica, se reservó el visto bueno a director, guionista y reparto de Tiempo de matar, adaptación de su primera novela, muy querida por él, con recuerdos del Sur donde se crió y de los años en que ejerció la abogacía. Una niña negra es brutalmente violada y maltratada por dos blancos cargados de alcohol. Cuando van a juicio, Carl Lee, el padre de la pequeña, dispara a bocajarro sobre ellos ante numerosos testigos. Aunque todo apunta a que le ha movido la venganza –la hija ha quedado estéril, los culpables podrían recibir un castigo benigno–, Jake Brigance, un joven abogado blanco, tratará de probar enajenación mental. El caso despierta enseguida los conflictos raciales: organización de un grupo del Ku Kux Klan, entrada en liza de la NAACP –asociación pro derechos de los afroamericanos–, selección de un jurado integrado sólo por blancos. Joel Schumacher y Akiva Goldsman adaptan de nuevo novela de Grisham tras El cliente. Ambos presentan un caso donde sitúan, frente a frente, las fallas de un sistema legal y el deseo de tomarse uno la justicia por su mano; y se coloca al espectador en situación de juzgarlo, haciendo notar el posible peso del color de la piel del acusado, a la hora de tomar postura. Aunque no se justifica la venganza, sí que se disculpa; y se obvia la posibilidad de perdonar. Una visión que se puede tachar de simplista –la vida es más compleja de lo que allí aparece–, pero que produce resultados vistosos, en la mejor tradición del thriller de letrados. Hay momentos vibrantes y el interés por la narración se mantiene siempre. El reparto es envidiable, de esos que ponen los dientes largos: Sandra Bullock, Donald y Kiefer Sutherland, Samuel L. Jackson, Kevin Spacey, Brenda Fricker, Oliver Platt, Patrick McGoohan... Muchos son pequeños papeles, pero de fuerte presencia. Destaca sin duda el entonces desconocido Matthew McConaughey, que logra una magnífica composición en su primer papel principal para el cine. La fotografía de Peter Menzies está muy cuidada. Los tonos dorados, con imágenes casi quemadas, ayudan a recrear el calor asfixiante del verano sureño en que transcurre la acción. La opción de rodar gran parte del film con steadycam, arriesgada, ayuda a hacer presente aún más el ambiente tenso y crispado que rodea al juicio. Bien resuelta está la secuencia inicial de la violación de la niña. Sin caer en el morbo de mostrarla, se sugiere de modo impactante con planos de las cuerdas que atan a la chiquilla y una cámara subjetiva, a ras de suelo, que “ve” a los dos hombres, bestias salvajes, que la atacan.

6/10
Los comediantes (1995)

1995 | Funny Bones

Tras fracasar en Las Vegas, un humorista decide volver al pueblo británico donde comenzó su padre, veterano en la profesión. Inteligente comedia que hasta ahora es el último trabajo para la pantalla del mítico Jerry Lewis.

6/10
Un cuento. El mito de Pecos Bill

1995 | Tall Tale: Unbelievable Adventures of Pecos Bill

1905. La civilización se abre paso en el lejano Oeste. Aunque a veces no es tan civilizada como debiera: y si no, no hay más que fijarse en el desaprensivo de J.P. Stiles, que pretende obligar a los granjeros a vender sus tierras para forrarse de dinero a costa del ferrocarril. El joven Daniel Hackett, hijo de granjeros, recibe una ayuda inesperada: la del mítico Pecos Bill. Con ayuda de éste y otros personales legendarios (el leñador Paul Bunyon, el fortachón John Henry) descubrirá el coraje que guarda en su interior. Película familiar, mezcla de western y pura aventura. Destaca el sentido del humor: los clásicos tópicos de las pelis del Oeste (frases redondas y algo petulantes, por ejemplo), sirven para arrancar más de una carcajada. Pero no dejan de destacarse los viejos valores (amistad, valentía, sacrificio) que hicieron grande al western. Dirige Jeremiah Chechik (Los vengadores, Benny & Joon) a un reparto de aúpa.

4/10
La suplente

1993 | The Temp

La ambiciosa Kris Bolin trabaja en la gran empresa de alimentación Mrs. Appleby, donde mira con recelo al resto de sus compañeros. A ella le mueven los impulsos de la codicia y el poder, y es capaz de lo que sea por conseguir lo que se propone. Cada uno de los altos ejecutivos de la compañía, comienzan a sufrir unos accidentes fatales. Pero Kris Bolin actúa sin ningún escrúpulo y siempre se las apaña para no dejar sospechas. Sólo el jefe de Kris, Peter Derns, se huele que estos extraños sucesos tienen algún motivo oculto. Kris hace uso de sus maliciosas artimañas para evitar ser descubierta, incluso será capaz de engatusar a Peter Derns. Un truculento thriller en el que las ansias de poder se mezclan con los juegos de seducción. Tiene unos actores de primera, destacando las interpretaciones de Faye Dunaway y de Timothy Hutton. Los falsos comportamientos y el engaño crean en el espectador una tensión que se mantiene hasta el final.

3/10
Benny & Joon

1993 | Benny & Joon

Estrafalaria y a ratos emotiva historia de amor en la que Johnny Depp encarna a Sam, un joven disléxico. Sam, que se comporta como un actor de cine mudo, se enamora de Joon, una joven con un trastorno psiquiátrico que vive con su hermano Benny.

5/10
Los tres mosqueteros (1993)

1993 | The Three Musketeers

Magnífica adaptación de la célebre obra del gran Alejandro Dumas. D'Artagnan (Chris O'Donnell es un joven gascón que se dirige a la corte de París para formar parte de la guardia del rey. Pero al llegar se encuentra con que el cuerpo de los mosqueteros ha sido disuelto y de que sólo tres de ellos permanecen fieles a la corona: el simpático Aramis (Charlie Sheen), el melancólico e impulsivo Athos (Kiefer Sutherland) y el gordinflón y vividor Porthos (Oliver Platt). El joven gascón se unirá a ellos y juntos se enfrentarán a una corte de malvados, entre los que destacan la fría y despiadada Milady de Winter (Rebecca de Mornay), el Cardenal Richelieu y el Conde de Rocheford, todos aliados para destronar al rey de Francia. La única esperanza del monarca serán sus cuatro fieles servidores, que se enfrentarán a los peores peligros con ell grito de "todos para uno y uno para todos". La película tiene la correspondiente emoción y el ambiente de las grandes obras de aventuras, los duelos de espadas y el valor de la amistad. Destaca la vibrante música de Michael Kamen y la fantástica puesta en escena del director Stephen Herek.

4/10
Una proposición indecente

1993 | Indecent Proposal

David y Diana (Woody Harrelson y Demi Moore), son un joven matrimonio que pasan por un bache económico y deciden probar suerte en el casino de Las Vegas. Esa misma noche, un apuesto millonario, John Cage (Robert Redford), les ofrece un millón de dólares por pasar una noche de pasión con ella. El dilema está servido. ¿Aceptarán o no?, ¿se pondrá en juego su matrimonio? Fiel a su estilo, el polémico director inglés Adrian Lyne (9 semanas y media, Atracción fatal) plantea una historia morbosa en la que juega al escándalo y a la doble moralidad, a la vez que pone en entredicho algunos principios éticos básicos. Al guaperas Robert Redford le va como anillo al dedo el papel de galán conquistador, mientras que Demi Moore está también convincente en su interpretación de enamorada pero asustada e insegura esposa.

4/10
El golpe perfecto

1992 | Diggstown

Gabriel Caine es un estafador que ha pasado tiempo en prisión por vender cuadros falsos. Cumplida la condena, Caine y su compinche Fitz planean un nuevo golpe. Le apuestan a John Gillon, uno de los hombre más adinerados de la ciudad de Giggstown, que un boxeador que ellos eligan, podrá derrotar a 10 hombres que Gillon disponga. Éste acepta, así que Gabriel y Fitz han de encontrar a su campeón que no será otro que el forzudo boxeador Honey Ray Palmer. El actor Louis Gossett Jr. (Oficial y caballero, Enemigo mío) da vida al boxeador que ha de cumplir el pacto, mientras que James Woods clava a la perfección el papel de mafioso en esta entretenida película con toques de comedia. Heather Graham tiene un papelito, antes de alcanzar mayor popularidad, y Jim Caviezel aparece también en la que sería su segunda película. Dirige esta cinta llena de ritmo Michael Ritchie (El candidato).

5/10
Beethoven. Uno más de la familia

1992 | Beethoven

Un cachorro de San Bernardo consigue escapar de una malvada banda de ladrones de perros. Irá a parar a la casa de la tranquila y afable familia Newton. El padre acepta quedarse con el cachorro hasta que aparezcan sus verdaderos dueños, pero ignora que su familia es todo lo que Beethoven necesita. Con sus ochenta y cinco kilos de amor, emoción, valor, audacia y babas, el perro Beethoven cambiará la vida de la familia para siempre, además, claro, de su mobiliario, su jardín y todo lo que encuentre a su paso. Simpatiquísima comedia familiar ideada por Ivan Reitman (Los cazafantasmas, Poli de guardería, Los gemelos golpean dos veces) con buena dosis de aventura y momentos de gran ternura gracias al brillante guión de John Hughes y Amy Holden Jones. Ideal para toda la familia.

5/10
Línea mortal

1990 | Flatliners

Original película que explora un tema apasionante: qué hay después de la muerte. Cinco estudiantes de medicina, ambiciosos, audaces y tremendamente arriesgados, se embarcan en un peligroso experimento con el fin de lograr averiguar qué hay más alla de la línea de la muerte. Para ello, uno a uno se turnarán para provocarse la muerte clínica durante unos minutos. Una vez reanimados y vueltos a la vida traerán consigo una experiencia sobrecogedora y podrán contar lo que se encuentra al otro lado. Sin embargo, este juego científico va a resultar más peligroso de lo que pensaban y es que hay algunas líneas que jamás deberían cruzarse.  Truculenta película de tintes científicos, ambientada de forma magnífica gracias a la fotografía de Jan de Bont. Hay tensión y momentos de gran suspense, próximo al terror, muy bien dosificados por el maestro Joel Schumacher. Destaca la interpretación del siempre siniestro Kiefer Sutherland.

5/10
Casada con todos

1988 | Married to the Mob

La viuda de un gángster es cortejada por el tipo que lo mató, mientras un agente del FBI, que la vigila, no puede evitar enamorarse. Jonathan Demme dirige esta comedia mafiosa, donde la Pfeiffer prueba su lado cómico y alocado.

4/10
Armas de mujer

1988 | Working Girl

Tres grandes actores en una crítica a los yuppies obsesionados por triunfar. Harrison Ford, Sigourney Weaver y Melanie Griffith son un buen motivo por sí solos para ver una película. Razón de más si se reúnen los tres, como en esta célebre comedia con la que Mike Nichols (El graduado, Lobo), le metió un varapalo a aquellos yuppies que aplican la teoría del “triunfo a cualquier precio”. Tess (Griffith), la secretaria de una de estas ejecutivas agresivas suplanta a su jefa (Weaver) cuando ésta sufre un accidente esquiando.

6/10
Crusoe

1988 | Crusoe

Robinson Crusoe (Aidan Quinn) es un traficante de esclavos africanos de principios del siglo XIX. Tras conseguir la financiación para una expedición en busca de más esclavos, su barco naufraga y él es el único superviviente junto con el perro. Tendrá que aprender a sobrevivir en la isla. Una de las muchas adaptaciones de la celebérrima novela de Daniel Defoe. En esta ocasión, el largometraje no tuvo mucha trascendencia. Destacan los maravillosos paisajes y la lucha de un hombre destinado a la supervivencia, donde encontrará su redención. El reparto de actores británicos es sólido y es una de los pocos largometrajes dirigidos por el casi siempre director de fotografía Caleb Deschanel.

5/10

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