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Biografía

Sienna Miller

Sienna Miller

38 años

Sienna Miller

Nació el 28 de Diciembre de 1981 en Nueva York, EE.UU.

El extraño curso de la corriente

19 Abril 2011

El caso de la hermosa Sienna Miller es cuando menos curioso. Carne de cañón para películas frívolas, el caso es que la actriz ha sido bastante exigente a la hora de escoger sus trabajos. Lo que no le ha impedido ser víctima de la convulsas corrientes de la fama y la atención pública.

Sienna Rose Miller, más conocida como Sienna Miller, nació en Nueva York, EE.UU., el 28 de diciembre de 1981. Pero a durísimas penas puede ser considerada estadounidense –aunque tiene doble nacionalidad–, pues con un año se trasladó con su padre, un banquero reconvertido en marchante de arte chino, a Londres. Sienna tiene un hermana y dos hermanastros nacidos de la relación de su padre con su segunda mujer. Desde luego la rubia jovencita tuvo una educación muy esmerada, pues acudió al internado Heathfield St Mary en Ascot, Berkshire. Pero como el gusanillo de ser actriz rondaba cerca, volvió a sus orígenes neoyorquinos, y estudió un año en el instituto Lee Strasberg.

De todos modos, y dada esa belleza que tiene, de las que quitan el hipo, no es de extrañar que inicialmente trabajara como modelo fotográfica, siguiendo el estilo que los entendidos llaman ‘boho chic’, del que se considera paradigma total a Kate Moss. El caso es que Miller estuvo asociada a marcas como Coca Cola y Pepe Jeans, y apareció en revistas de moda ad hoc como Vogue.

Su vida sentimental ha sido tremendamente agitada, y de hecho los tabloides londinenses acuñaron para ella el curel apodo de “Serial Miller”, pues entre sus novios se cuentan Daniel Craig, Jude Law, el millonario ya casado Baltazhar Getty, Rhys Ifans y James Franco. Aunque para ser justos, hay que señalar que con Law estuvo comprometido, hasta que estalló el escándalo de que el actor se había líado con la niñera de sus hijos; aún volverían a intentar dar otra oportunidad a la relación, sin éxito. Sobre las servidumbres de la fama, la actriz admite: “Creo que subestimé la forma en que la gente te encasilla”.

Con este panorama, pocos se fijan en que Miller tiene talento como actriz. Lo ha demostrado en teatro, participando en montajes de “Como gustéis”, la obra de William Shakespeare, y “After Miss Julie”, adaptación de la obra de August Strindberg. En cine apenas ha hecho una docena de títulos, pero además de su belleza, se puede observar que Miller sabe actuar. Hizo con el entonces desconocido Daniel Craig Layer Cake (2004), y dio la réplica a Jude Law en Alfie (2004), remake del film de Michael Caine. En Casanova, sobre el famoso seductor, coincidió con el malogrado Heath Ledger.

Había hecho poco cine, pero eso no le impidió hacerse con un papel protagonista indiscutible en Factory Girl (2006), donde daba vida a Edie Sedgwick, la musa de Andy Warhol. También tenía indudable protagonismo en Interview (2007), donde dirigía y coprotagonizaba Steve Buscemi, un mundo a la mirada de la fama que versionaba una película del asesinado cineasta Theo Van Gogh; su personaje parecía ser una especie de versión de ella misma.

Las películas de Miller son pocas, pero escogidas. Si bien G.I. Joe (2009) es cine comercial puro y duro, mejor gusto muestra con su intervención en el original cuento Stardust (2007), y en la descripción de los amores del poeta Dylan Thomas recogida en En el límite del amor (2008), film que le dio la oportunidad de trabajar con Keira Knightley y Cillian Murphy. Con este actor acaba de rodar precisamente Hippie Hippie Shake, otro trabajo que demuestra que Miller es poco convencional, pues la película aborda el mundo londinense de la contracultura. Otro título que promete es Yellow, que ha dirigido Nick Cassavetes, donde se aborda el problema de la adicción a las drogas.

Filmografía
Wander Darkly

2020 | Wander Darkly

A raíz de un traumático incidente, Adrienne (Sienna Miller) se encuentra desorientada en una especie de limbo, despegada en el tiempo y presenciando la vida desde cierta distancia. Forzada a enfrentarse a su problemática relación con su pareja de toda la vida, Matteo (Diego Luna), y el futuro de su pequeña hija, Adrienne debe revivir y renegociar los eventos del pasado reciente y resolver el misterio del accidente. Entrando en las sombras con Matteo, Adrienne busca pistas sobre lo que salió mal entre ellos.

La voz más alta

2019 | The Loudest Voice | Serie TV

Biografía del controvertido Roger Ailes, estratega de Nixon y Reagan, y presidente de Fox News, que poco antes de su muerte fue demandado judicialmente por Gretchen Carlson, una de las presentadoras estrella de la cadena, por acoso sexual. Comienza mostrando su fallecimiento, en 2017, por hematoma subdural, para después viajar al momento en el que el magnate Rupert Murdoch le recluta para lanzar una cadena informativa por cable. Tom McCarthy, que ya retrató los medios de comunicación en Spotlight, ha concebido junto al guionista y productor Alex Metcalf, artífice de Heridas abiertas, una miniserie para Showtime que adapta el libro del periodista Gabriel Sherman. Este profesional siguió tan de cerca al personaje que aparece, encarnado por Frank Kranz. Los guiones parecen haberse inspirado en el excelente trabajo del gurú Aaron Sorkin para Steve Jobs, donde no se recogía todo el periplo del fundador de Apple, sino tres momentos significativos. De forma similar, cada uno de los siete capítulos reconstruye uno de los años más importantes para el protagonista, comenzando en 1995, en los albores de Fox News. Se nota el posicionamiento ideológico de sus creadores, tendentes a la izquierda, pues se ofrece la sensación de que sólo las compañías conservadoras manipulan sus informativos, pretenden influir en las elecciones, etc. Y se demoniza a Ailes pero se deja fuera de las críticas a la familia Murdoch. Pese a todo, esta producción se distingue por una puesta en escena impecable, se reconstruyen con esmero los hechos, y se genera la suficiente intriga como para que acaben pegados a la pantalla incluso los menos interesados por los entresijos de las cadenas estadounidenses. Se hace hincapié en su faceta de depredador sexual, en ese sentido brillan secuencias como la entrevista a una aspirante a presentadora. Pero también se abordan otros asuntos, como sus decisiones para explotar el morbo durante los atentados del 11-S, o su animadversión hacia Barack Obama. Pese a que se le pinta como un tipo despiadado, egoísta y misógino, al menos se concede a Roger Ailes una enorme astucia para los negocios, decidió dirigir con gran acierto su cadena al público conservador que sentía que los demás medios estaban muy sesgados a favor del Partido Demócrata, y no informarles sino "hacerles sentir informados" (llega a asegurar en un episodio que crea las noticias). Muy caracterizado, Russell Crowe realiza un gran trabajo, se diría que el mejor desde los tiempos de American Gangster o Cinderella Man, componiendo a un titiritero que utiliza a los demás a su antojo, pero al que le sobra carisma. En el extenso e impagable reparto destaca Naomi Watts como la citada Carlson.

7/10
Manhattan sin salida

2019 | 21 Bridges

Veinte años después de que mataran a su padre policía cuando él era aún un niño, Andre Davis se ha convertido en uno de los mejores detectives de Nueva York. Su prestigio no apaga sin embargo una fama de violento justiciero que le acompaña allá por donde va, también delante del departamento de asuntos internos. Una sangrienta noche liderará la caza a dos criminales que han robado un alijo de cocaína dejando un rastro de policías muertos. Serán unas pocas horas en que todas las salidas de Manhattan serán clausuradas. El director irlandés Brian Kirk, curtido sobre todo en series de televisión (Juego de tronos, Penny Dreadful), dirige este thriller policiaco, cuya trama tiene más de acción que de indagación detectivesca y de estudio de personajes (mucho más partido, por ejemplo, podría haberse sacado a la relación entre el protagonista y su socia de narcóticos interpretada por Sienna Miller). Cierto que se apuntan temas siempre de interés, como el de la corrupción policial o el del escaso margen que hay entre tomarse la justicia por su mano y hacer lo correcto, pero también son cuestiones ya tratadas en muchos filmes. Se apoya el director en un libreto del muy competente Matthew Michael Carnahan (Aguas oscuras), que escribe con el más primerizo Adam Mervis. Sin duda la historia entretiene y se pasa en un suspiro, aunque tras la presentación de los elementos principales acaba siendo más convencional y lineal de lo esperado. Lo mejor de Manhattan sin salida es el ritmo que imprime Kirk y el trabajo del actor Chadwick Boseman (Black Panther), cuyo carisma sube con cada proyecto que emprende. Los acontecimientos narrados por acciones paralelas se precipitan en unas pocas horas, lo cual aporta un fuerte efecto de trepidación que mejora mucho el resultado. El despliegue de medios es considerable, aunque paradójicamente no se saca apenas partido a la premisa del título (ese cierre de los 21 puentes de la isla de Manhattan), pues el acoso a que son sometidos los delincuentes no da ocasión para demasiadas piruetas.

6/10
El catcher espía

2018 | The Catcher Was a Spy

Película basada en hechos reales, que a priori suenan a sugestivos, pero que al menos tal y como se desarrollan, resultan finalmente algo insulsos. El título original suena a juego de palabras, "The Catcher Was a Spy" se parece mucho a "The Catcher in the Rye", o sea "El guardián entre el centeno", la famosa novela de J.D. Salinger, con la que el film no tiene nada que ver. La trama sigue la trayectoria del enigmático jugador de béisbol Moe Berg, que durante la Segunda Guerra Mundial trabaja en el OSS, el servicio de inteligencia estadounidense, como espía, en una cuestión muy delicada, el desarrollo de la bomba atómica por parte de los alemanes, donde sería pieza clave el célebre físico ganador del premio Nobel Werner Heisenberg. A Berg le toca averiguar hasta que punto el científico tiene desarrollada la investigación, y su grado de cooperación con los nazis, pues en determinados supuestos, su misión sería asesinarle. El guión corre a cargo de Robert Rodat, a partir de la obra de Nicholas Dawidoff, lo que parecía una buena opción dada su experiencia en libretos de corte histórico como los de Salvar al soldado Ryan, El patriota, y más recientemente, Kursk. Pero se pone tanto el acento en la personalidad misteriosa de Berg –imposible saber si es homosexual o bisexual, y por qué parece incapaz de comprometerse o empatizar con alguien, sus alardes de intelectualidad acaban conformando una actitud impostada algo irritante– y en su cometido secreto –¿será capaz de intentar matar a alguien a sangre fría?–, que no se cubren las expectativas, el espectador acaba con la sensación de que le han estafado. También puede haber pesado  en el resultado final insatisfactorio la personalidad del director Ben Lewis, que escribió y dirigió Las sesiones, y a quien parecen interesar la psicología indescifrable y sexualmente ambigua de ciertos personajes. Sea como fuere, lo que se cuenta, o el magnífico reparto de actores en pequeños papeles, no bastan para dar suficiente consistencia y solidez a la historia, que se acerca a la nadería.

5/10
American Woman

2018 | American Woman

Vivir de noche

2017 | Live by Night

Adaptación de una novela de Dennis Lehane ambientada en los años de la Ley Seca, sigue las evoluciones en el mundo del crimen de Joe Coughlin, tras regresar de combatir en las trincheras europeas de la Primera Guerra Mundial. De origen irlandés, católico desencantado, hijo de un capitán de la policía de Boston, Joe comete atracos con la complicidad de Emma, la amante de Albert White, un gángster, y de él en secreto. Y aunque querría mantener cierta independencia en su carrera delictiva, se acaba enredando, primero con White, y luego con su rival italiano Maso Pescatore, lo que le acaba llevando a Tampa, en Florida, lugar donde se encarga de hacer funcionar a pleno rendimiento la red de producción y contrabando de alcohol en la zona, mientras piensa en el futuro, con la idea de sacar adelante un casino. A pesar de marcarse ciertos límites éticos en su inmoral actividad, le tocará descubrir que quien juega con fuego se quema irremediablemente. Ben Affleck escribe, dirige, produce y protagoniza este violento film, cuyo título alude a lo que supone vivir en la noche u oscuridad de una existencia donde sólo parece importar el "juego", lograr una cuota de poder que te permita ser el amo del cotarro, de tu cotarro al menos, pagando un precio. Lo que ocurre es que somos responsables de nuestras acciones y decisiones, que no dejan de tener consecuencias; y trazar límites a lo que está mal resulta cuando menos ingenuo. Esta es seguramente la idea de fondo de la trama, que afecta a Joe Coughlin, con un amplio telón de fondo, el del contrabando de alcohol, primero en Boston, y luego en la más exitosa Tampa, donde la producción de tabaco y la cercanía de Cuba tienen su importancia, además del racismo, el Ku Kux Klan. La película, en cuya producción destaca el nombre de Leonardo DiCaprio, se sigue con interés, pero también adolece de cierta frialdad, y ello a pesar de las subtramas románticas, cuesta empatizar con un Ben Affleck que parece perpetuamente reconcomido, a disgusto porque las circunstancias le obliguen siempre a dar un paso más allá de donde quisiera. El reparto es fantástico, con algunos secundarios sobresalientes, como Sienna Miller o Chris Messina, por citar a dos especialmente destacados. Hay acción dinámica y brutal, con momentos "padrinescos", por así decir, y el excelento diseño del sonido ayuda al impacto de las escenas, con algunos planos visualmente muy atractivos. Y la dirección artística de la reconstrucción de época es notable, en algún elegante garito, y en Tampa.

6/10
Z, la ciudad perdida

2017 | The Lost City of Z

Percy Fawcett, joven militar británico, vive su destino en Irlanda como si fuera un exilio. Casado y con un niño en camino, Fawcett se siente desaprovechado, él es principalmente un hombre de acción y sueña con hacer algo grande en el ejército. Sin embargo, una lacra familiar parece poner obstáculos insalvables a su carrera, por lo que se verá forzado a aceptar una singular misión con la que jamás habría soñado: encabezar una expedición a tierras inexploradas del Amazonas para hacer un estudio geográfico del lugar. Recreación de la vida y hazañas del explorador británico Percy Fawcett (1867-1925), un hombre que se obsesionó con la búsqueda de El Dorado, la mítica ciudad perdida que supuestamente estaba hecha de oro y que él denominó Z. En sus viajes Percy encontró hallazgos de antiguas civilizaciones, lo que le hizo sospechar que estaba muy cerca de su objetivo. El film, inspirado en el libro escrito por David Grann, que obtuvo un notable éxito editorial, es interesante, qué duda cabe, pero también deja una sensación algo decepcionante. El desarrollo del argumento prometía mayor aventura, algo que demandaba la historia, pero sorprendentemente ésta es superficial, sin la mínima emoción requerida y el metraje acaba haciéndose largo. La sensación es que el guión de Z, la ciudad perdida, obra del propio director James Gray, responsable de títulos como La noche es nuestra o El sueño de Ellis, queda simplemente cojo. Hay un esfuerzo de producción, con las excelentes y exóticas localizaciones y la sobresaliente factura fotográfica de Darius Khondji, pero falta vibración, aliento épico, y Gray entrega en su lugar una especie de somera crónica histórica en la que sólo parece desear hacer justicia a Fawcett. En este sentido, al menos ha sabido centrarse en los personajes –Fawcett, su esposa Nina, su socio Costin– y la película coge fuerza en este aspecto, con un protagonista bien dibujado, algo atormentado, en donde se otorga capital importancia a su obsesión exploradora. La lástima es que esa faceta es interior (buen trabajo de Charlie Hunnam), no se traduce suficientemente en imágenes, se habla de ella, sí, se comenta, pero al margen de algunos trayectos por el río y un leve encuentro con indígenas, apenas se ve. Sí está en cambio notablemente descrita la relación con su esposa, hijos, colegas, con personajes sólidos, interpretados con oficio por Sienna Miller, Tom Holland o Robert Pattinson.

6/10
Negocios con resaca

2015 | Unfinished Business

Dan decide abandonar su empresa cuando le notifican que le bajarán el sueldo. Su intención es montar la suya propia y hacer sombra así a los negocios de su antigua jefa. Formará tándem entonces con dos socios, a cual más incompetente: el maduro Timothy, que sólo piensa en divorciarse para poder acostarse con más mujeres, y el joven Mike, un chico con pocas neuronas, incapaz de hacer la o con un canuto. Juntos intentarán cerrar un importante acuerdo de negocios en Europa. El desfase será total. Patochada norteamericana que incide en el tipo de bobería soez que desgraciadamente ha ido haciéndose un hueco en el género de la comedia estadounidense. El planteamiento inicial prometía más, pero el guión sólo avanza a través de la acumulación de escenas de ínfimo calado y dudoso gusto. Tampoco funciona bien el equilibrio, digamos, emocional, pues al personaje principal, un tipo normal que quiere sacar adelante a su familia, se le suman dos socios tan ridículos y a veces tan patéticos que verdaderamente producen desconcierto y anulan cualquier tipo de seriedad y verosimilitud al conjunto. Al correcto pero sosito Vince Vaughn –que repite con el director Ken Scott tras ¡Menudo fenómeno!– acompaña una desaprovechadísima Sienna Miller, protagonista de un hilo narrativo principal pero al que incomprensiblemente se deja morir. En cuanto al veterano Tom Wilkinson y al joven Dave Franco, sólo cabe decir que sus papeles no se cuentan precisamente entre los más memorables de su filmografía... En definitiva, apenas se salva algo en Negocios con resaca y algunas groserías son llamativamente repulsivas, como las escena de los penes, absolutamente inenarrable.

2/10
Black Mass. Estrictamente criminal

2015 | Black Mass

Si hubiera que mencionar un género fílmico genuinamente americano, y el western estuviera descartado, probablemente el cine gangsteril nos vendría inmediatamente a la cabeza. Quizá ante Black Mass. Estrictamente criminal uno puede pensar que ya poco queda que aportar a dicho género, con las aportaciones inolvidables de Coppola y Scorsese. Pero lo cierto es que la realidad siempre logra sorprender. Y al estar basado el film en hechos auténticos bien documentados en el libro de los periodistas del Boston Globe, ganadores del Pulitzter, Dick Lehr y Gerard O'Neill, ser sólido el guión de Mark Mallouk y Jez Butterworth, y cuidada la puesta en escena de Scott Cooper con el respaldo de un gran estudio de Hollywood, el visionado resulta muy grato, si es que se puede usar tal expresión ante una trama criminal y violenta, con chanchullos en el lado de los criminales, pero también en el FBI. Básicamente se nos cuenta la alianza, amistades peligrosas, entre un gángster del sur de Boston, James 'Whitey' Bulger, y un agente del FBI también del barrio y conocido de la infancia, John Connolly. Es la década de 1970, y Connolly propone a Bulger que le pase información que permita desactivar a la mafia italiana, lo que en la práctica le convierte en confidente, aunque tiene la indudable ventaja de despejarle el campo para sus personales actividade criminales. Bulger acepta el trato, e irá copando poder delictivo a medida que transcurre el tiempo, pues los federales no actúan contra él por considerarlo un importante activo. Sin embargo, algunas desgracias familiares le convierte en un hombre básicamente solo, que actúa con pasmosa frialdad a la hora de ordenar asesinatos o cometerlos con sus propias manos. Se nota que la historia sobre el gangsterismo irlandés en Boston daba para más metraje, y que ha habido que meter tijera, por lo que se resiente la humanidad de Bulger, pese al notable esfuerzo interpretativo de Johnny Depp, que vuelve a transformarse físicamente para componer a su personaje; otros elementos que podían haber tenido más peso, la familia o el background católico, quedan diluidos. Y algunas cuestiones como el apoyo de Bulger al IRA, o las relaciones con su hermano senador, apenas quedan apuntadas. De modo que el espectador se queda con ganas de más. Quizá mejor perfilada está "la otra cara de la moneda", Connolly, interpretado por Joel Edgerton, arribista del FBI con la connivencia tácita de los jefes, que empieza a perder los papeles cuando llega un nuevo fiscal. En cualquier caso se incide bien en esa doble moral hipócrita de ciertos personajes narcisistas, que sólo buscan su propio beneficio, aunque se envuelvan de curiosos códigos de honor o del éxito de algunoas operaciones policiales para justificar sus deleznables acciones.

7/10
Una buena receta

2015 | Burnt

Tras perder el prestigio por culpa de su carácter y sus problemas personales, el chef Adam Jones (Bradley Cooper), pasado un tiempo, abre con su antiguo equipo un nuevo restaurante con el objetivo de alcanzar la perfección y conseguir las tres estrellas michelin.

High-Rise

2015 | High-Rise

Ahora que las distopías juveniles están tan de moda, con las sagas de Los juegos del hambre y compañía, llega una cinta adulta de ese corte, High-Rise, que adapta una novela del británico J.G. Ballard. Pero son más interesantes los recuerdos autobiográficos de infancia de ese autor, plasmados en la pantalla por Steven Spielberg en El imperio del sol, que su mirada a una sociedad enfermiza de un corte futurista que a veces ya es presente, y que ha dado pie a obras como el Crash de David Cronenberg. El tiempo en que transcurre la acción de High-Rise se diría indeterminado, quizá un futuro muy parecido a la actualidad, donde la sociedad se ha degradado hasta el extremo. El doctor Robert Laing, que aún llora la reciente muerte de su hermana, se acaba de mudar a un enorme edificio de apartamentos, donde en los pisos bajos habitan personas de inferior condición social, mientras que en los altos vive la élite. Precisamente en la azotea habita el arquitecto, Royal, aunque el gobierno del rascacielos –que cuenta con piscina, gimnasio y supermercado, entre otras comodidades, aún mayores para él, su esposa ha montado una suerte de parque con animales arriba del todo–, no es sencillo. “Sexo y paranoia”, diagnostica uno de los personajes en un momento dado, a modo de resumen de las obsesiones de una sociedad decadente. Y es que los habitantes conforman un auténtico zoo humano, con personas animalescas, promiscuas, chismosas y superficiales, con obsesiones de todo tipo, ya sean más o menos famosetes. Los suministros de luz, agua y alimentos empiezan a fallar, y la locura se desata, mientras se sucede la violencia y las fiestas orgiásticas. Todo se sirve con una cuidada imaginería alucinada, e irritante casi siempre, que hace pensar en el cine de Terry Gilliam: el film de Ben Wheatley querría ser algo así como Brazil y 12 monos, pero su demencial locura que agota al espectador más paciente se aproxima más a Miedo y asco en Las Vegas o The Zero Theorem. Da pena que un reparto con Jeremy Irons o Sienna Miller sirva para esto.

4/10
La última apuesta

2015 | Mississippi Grind

La historia de dos jugadores itinerantes (Ryan Reynolds & Ben Mendelsohn) a la búsqueda de la partida de su vida en Nueva Orleans.

Foxcatcher

2014 | Foxcatcher

Desgarradora película basada en hechos reales, algo a lo que es muy aficionado su director, Bennett Miller, premiado en Cannes, como prueban sus anteriores trabajos Truman Capote y Moneyball. Curiosamente con esos títulos comparte la crónica de un suceso terrible como el que Capote contó en "A sangre fría", y el elemento deportivo. Se centra en el medallista de lucha libre Mark Schultz, hombre sencillo y apocado, huérfano desde los dos años, que ha vivido a la sombra de su hermano David, también luchador, y entrenador de esta disciplina, que ha sido como un padre para él. Un día Mark recibe una inesperada llamada de uno de los hombres más ricos de Estados Unidos: John du Pont, heredero de una fortuna y magnate de la industria química. Le invita a visitarle en su espectacular finca en Delaware, Pensilvania, y allí le propone actuar a modo de mecenas –nominalmente como entrenador– para que Estados Unidos triunfe en el mundial y en los juegos olímpicos en la lucha libre. La idea es que su hermano David también se sume, y reúnan a otros luchadores, pero el hermano, que tiene esposa y dos hijos, rehúsa. En su nuevo entorno Mark descubre en John du Pont una suerte de figura paterna, aunque no deja de detectar numerosas rarezas en el carácter de su patrón, además de extrañas normas en lo que se refiere al trato con la anciana madre de John. Miller maneja con inteligente sobriedad un guión de hierro armado por Dan Futterman y E. Max Frye, lo que se advierte por ejemplo en la atmósfera de tenso silencio de muchas de las escenas, que crean una sensación de creciente incomodidad en el espectador. La película puede verse a dos niveles, los dos interesantísimos. Están en primer lugar los dramas personales, perfectamente trazados, y que permiten un formidable trabajo de todos los actores, por supuesto los tres principales –Channing Tatum, Steve Carell, Mark Ruffalo–, pero también los secundarios, como Vanessa Redgrave y Sienna Miller. Tenemos a dos seres humanos vapuleados por la vida: Mark Schultz, que ha crecido envuelto en inseguridades que le hacen frágil, algo que sabe su más equilibrado hermano David, que quiere ayudarle y se empeña de veras, aunque sabe que tiene una prioridad, la familia que ha formado; y el imprevisible John du Pont, al que anula la presencia de una madre castradora que sólo tiene reproches para él, que ha desarrollado mil aficiones que le gustan pero no le llenan (los pájaros, la lucha libre, las armas, la vida social), y que acude a las drogas para mantener cierto tono vital; ambos podrían complementarse, pero la relación es decididamente ambigua y, se puede adivinar, con poco recorrido. Por otro lado, el film es de esos que invitan a descubrir la metáfora de América, el film transcurre en los años de Reagan, y Du Pont se diría un Charles Foster Kane de la época, pero que ni siquiera tiene un trineo infantil, Rosebud, que añorar, como ocurría en Ciudadano Kane. Mientras que lo que acontece a los hermanos Schultz invita a pensar que el sueño americano puede devenir fácilmente en pesadilla, que no es oro todo lo que reluce.

8/10
El francotirador

2014 | American Sniper

La historia real de Chris Kyle, marine de elite destinado a Irak como francotirador, suya es la responsabilidad de disparar con precisión a blancos humanos que son una clara amenaza para sus compañeros combatientes. Tantos enemigos abate con su arma que se gana el apodo de Leyenda, y el enemigo pone precio a su cabeza. A pesar de la estima que le tienen sus compañeros de guerra, y de ser un hombre de familia, enamorado de su esposa Taya, e ilusionado con los hijos que van llegando, el precio de su trabajo es una progresiva deshumanización, le cuesta conectar con los demás: y Chris es consciente de que se trata de otra guerra, esa personal, tan importante como la que libra por su país, y que no puede permitirse el lujo de perderla. Clint Eastwood ha logrado la hazaña de rodar un clásico instantáneo, la película más popular sobre la intervención de Estados Unidos en Irak de todos los tiempos, más que En tierra hostil de Kathryn Bigelow, aun habiendo ganado ésta el Oscar a la mejor película. No deja de resultar curiosa tal hazaña, cuando los filmes presentan algunas similitudes, al menos en lo que a tensión se refiere –la desactivación de bombas es el equivalente al localizar, apuntar y disparar con la mira telescópica–, y en los altibajos de carácter del protagonista –grandísimo Bradley Cooper–, que afectan a su vida familiar. Quizá donde acierta de pleno el film de Eastwood –Jason Dean Hall adapta el libro con el testimonio de Kyle escrito por James DeFelice– es en la presentación de personajes cercanos, desde el cortejo de Chris a Taya –Sienna Miller saber ser discreta y está muy bien– que termina en boda, a la distancia que crea el servicio de las armas, pasando por la camaradería y ayuda mutua entre los soldados, y la percepción de que los veteranos mutilados, física o psíquicamente, necesitan tanta ayuda como los que están en primera línea de batalla. La clave podría estribar en que Eastwood adopta una mirada "fordiana".  La cinta está muy bien estructurada, se plantea desde el principio la terrible responsabilidad de quien tiene a la vista un objetivo potencialmente peligroso, que debe ser abatido, y las dudas que surgen en una guerra donde niños y mujeres, con apariencia de indefensos civiles, pueden ser una verdadera amenaza. Las cuatro estancias de Kyle en Irak y sus períodos entre medias en Estados Unidos, jalonan bien la narración, y sirven para hacer evolucionar a los personajes. Todo el reparto es fantástico, incluidos los numerosos secundarios. El film es además políticamente honrado, sin entrar en cuestiones propagandísticas que apoyen más o menos ciertas posiciones sobre lo que Estados Unidos ha hecho o dejado de hacer en Irak, se pinta con acierto el deseo del protagonista de servir a su país, pues considera en peligro el estilo de vida que defiende –más tras los ataques del 11-S–, y el background donde se ha desenvuelto, la Texas de la biblia y el rifle, la educación en virtudes y una férrea disciplina, el amor a la patria y a los de tu familia. No se ocultan datos como las numerosas bajas, la indiferencia de parte de los conciudadanos, o el decaimiento anímico de los combatientes, pero todo está bien trenzado, se ofrece una "foto" muy completa de los horrores de la guerra; lo que incluye también a los iraquíes que están en medio, entre los americanos y los insurgentes, recibiendo "tortas" de todas partes. También tiene fuerza esa suerte de duelo entre francotiradores, Chris versus Mustafá, que hace pensar en otra notable película, Enemigo a las puertas. Las escenas bélicas están rodadas con brío, y algunas son de gran belleza estética, piénsese en esa evacuación en medio de una tormenta de arena. Y el tema del regreso –o los regresos, cabría decir–, siempre difícil, está muy bien tratado.

7/10
The Girl

2012 | The Girl

Julian Jarrold (Retorno a Brideshead) dirige este biopic parcial de Alfred Hitchcock, rodada prácticamente al mismo tiempo que Hitchcock, de Sacha Gervasi. Reconstruye el rodaje de Los pájaros, en 1962, cuando el Maestro del Suspense escogió a la entonces desconocida Tippi Hedren para protagonizar el film. Tras la alegría inicial, Hedren se dará cuenta de que el realizador la maltrata, y llega a acosarla sexualmente. El film tiene un tono de cine de terror, lo que resulta contraproducente para su credibilidad, pues ofrece una visión del rodaje de Los pájaros más terrorífica que el film en sí. Cuenta con actores de primera como Toby Jones (Hitchcock), Imelda Staunton (su esposa, Alma Reville) y Sienna Miller (Hedren), pero a pesar de sus esfuerzos, poco pueden hacer para salvar sus planos personajes y unos diálogos pobres. Obtuvo tres nominaciones a los Globos de Oro, en las categorías de miniserie, actor de miniserie (Toby Jones) y actriz de miniserie (Sienna Miller).

4/10
G.I. Joe

2009 | G.I. Joe: The Rise of Cobra

Después de Transformers, Hasbro prosigue la aventura cinematográfica de llevar sus juguetes a la pantalla con G.I. Joe, basada en unos célebres muñecos de acción creados en 1964, y que eran como la versión masculina de la Barbie para las niñas. El trío compuesto por Stuart Beattie, David Elliot y Paul Lovett, dirigidos por Stephen Sommers, el responsable de La momia, han imaginado una trama situada en un futuro no muy lejano, donde las fuerzas de élite internacionales -aunque lideradas por Estados Unidos, faltaría más- de los G.I. Joe se enfrentan a los villanos complicados con todo tipo de armas sofisticadas. Y justamente McCullen es un supervillano, descendiente de un escocés que vendía armas en el siglo XVII a franceses y escoceses que luchaban entre sí; ha pasado el tiempo, y, 'de casta le viene al galgo', McCullen se dedica a la fabricación de armas. Y acaba de desarrollar para la OTAN un arma vírica que corroe el metal de modo alucinante. Pero tiene trazado un plan maquiavélico para que esta peligrosa arma provoque el caos mundial, de modo que nazca un nuevo orden político internacional que pueda controlar personalmente. Por supuesto los intrépidos G.I. Joe, unos marines de lujo total dirigidos por el general Hawk, van a tener que impedirlo. Sus mejores soldados -entre ellos Snake Eyes y Scarlett- pelearán de firme, respaldados por dos nuevos fichajes del grupo, Duke y Ripcord. Además, deben vérselas con dos secuaces de McCullen: Storm, el viejo enemigo de Snake Eyes, experto como él en artes marciales; y la Baronesa, una antigua novia de Duke. Stephen Sommers entrega lo que se le pide: acción a raudales, explosiones, persecuciones, peleas, armas sofisticadas, adrenalina pura y dura. Casi no hay un sólo plano que carezca de algún tipo de efecto especial. Práctica en este terreno tiene el chico, pues su currículum peliculero va en la línea del cine de acción y aventuras, y aunque se le agradecería un poquito más de fuerza visual, hay que reconocer que trepidación no falta al film, aunque a veces puede llegar a ser cansino. Cierto tipo de escenas las hemos visto mil veces, y aquí se entrega más de lo mismo; pero justo es señalar también que todo el tramo de la película que transcurre en París es tremendamente original, la imposible acción transcurre en pleno centro de la capital francesa, y junto a lugares emblemáticos, lo que da pie planos muy impactantes. En cuanto a la trama, hay cierto esfuerzo en componer algo coherente, con múltiples personajes, que hasta arrastran pequeños traumas del pasado; quizá sean algo estereotipados -nadie debe esperar actuaciones de Oscar-, pero al menos presentan algún elemental rasgo definitorio. Y cuestiones como la venganza y la rivalidad, justifican al menos ciertas acciones. El arranque, que se sitúa en el siglo XVII, se diría marca de fábrica de Sommers, piénsese en sus entregas de la La momia. Y se apuntan críticas a la industria armamentista -¿inspiración de Iron Man?- y a los peligros de la biotecnología, a lo que se suma una malévola broma final a cuento del presidente estadounidense.

5/10
En el límite del amor

2008 | The Edge of Love

Drama basado en una historia real. Decidida a llevar al cine la relación de sus abuelos, Vera Phillips y William Killick con el célebre poeta galés Dylan Thomas, la productora Rebekah Gilbertson promovió esta cinta, que ha sido dirigida por John Maybury. Este cineasta londinense ya tenía experiencia en biografías de personalidades de la cultura, pues fue el responsable de El amor es el demonio, sobre el pintor Francis Bacon. En el límite del amor está escrita por la actriz y dramaturga Sharman Macdonald, a la sazón madre de la actriz Keira Knightley, que acabó siendo la protagonista femenina. Hasta ahora, ambas sólo habían coincidido en el corto Deflation, donde Keira era actriz y Macdonald editora y ayudante del director. La acción tiene lugar durante los bombardeos a los que fue sometida la capital británica durante la II Guerra Mundial. La tal Vera Phillips –que se gana la vida como cantante– se reencuentra con Dylan Thomas, con quien había mantenido una fugaz relación cuando era adolescente. Ambos vuelven a sentirse atraídos a pesar de que él ya está emparejado con Caitlin, que se hará muy amiga de Vera. Un admirador de Vera, el militar William Killick, le propone que se case con él. Ella acepta, pero pronto se separan porque él se tiene que ir al frente. Durante su ausencia, aprovecha su dinero para mantener al poeta y a Caitlin. Además de que la reconstrucción histórica está muy cuidada, se ha escogido muy bien al reparto, pues la citada Keira Knightley está acompañada por los eficaces Sienna Miller y Matthew Rhys. Resuelve especialmente bien un papel muy difícil el actor Cillian Murphy (El viento que agita la cebada, Batman Begins), marido del personaje de Knightley. No sale bien parado el poeta Dylan Thomas, genial escritor, ingenioso, atractivo y magnético, pero frívolo, irresponsable, cínico y rencoroso. Se contrapone su estilo de vida bohemio con el de su antítesis, el militar Killick. A pesar del dramatismo de la historia y de su realismo descarnado, subyace un tono esperanzador y positivo en su tratamiento de las relaciones familiares. 

6/10
Los misterios de Pittsburgh

2008 | The Mysteries of Pittsburgh

Art (Jon Foster), hijo de un gángster, lleva una vida tristona al cobijo de su padre, aunque la realción entre ellos dista de ser cordial. Después de licenciarse en economía, le esperan tres meses de verano en que tendrá que demostrar sus conocimientos en una prueba final para hacer carrera. Sin embargo, durante una noche, Art conocerá a Jane (Sienna Miller) una chica que le hará tilín enseguida. También entrará en contacto con Cleveland (Peter Sarsgaard), el desenfadado novio de Jane, de modo que el trío pasará un verano que cambiará para siempre sus vidas. El hándicap de este film es que no se sabe muy bien el sentido de lo que cuenta, adónde quiere ir a parar. Narra las peculiares relaciones entre los tres protagonistas –con perspectiva gay incluida, como suele ocurrir con las novelas de Michael Chabon– para ofrecer el retrato de unas vidas vacías y poco atractivas, en la linde de la criminalidad y el "underground", en camino de una supuesta búsqueda de sí mismos. Hay muy poco a lo que asirse en la historia, y es una lástima, porque el reparto es bueno, con una esplendorosa Sienna Miller, actriz que, por lo demás, suele trabajar en películas decepcionantes.

4/10
Stardust

2007 | Stardust

Adaptación al cine de la novela gráfica de 1997 de Neil Gaiman, ilustrada por Charles Vess, que ante su éxito también conoció una novelización del propio Gaiman. Sigue el espíritu de los cuentos de hadas estilo La princesa prometida o Lady Halcón, y tiene tras la cámara a un inesperado Matthew Vaughn, conocido por su faceta de productor en títulos algo salvajes como Snatch. Cerdos y diamantes, o por su debut en la dirección en Layer Cake. La trama arranca en un pueblecito victoriano llamado Muro, que tiene un murete de piedra que delimita un campo. Allí hay perpetuamente un guardián que impide que nadie cruce al otro lado. Y ciertamente, nadie osa pasar. Nadie, excepto, un día, un tipo con ganas de aventuras. Y llega al mundo mágico de Stormhold, donde tiene un escarceo con Una, una princesa esclava. Poco después vuelve a casa, pero le dejan un bebé recién nacido en la puerta de su casa, pasados nueve meses. Se trata de Tristán, su hijo, que pasados los años se convierte en un apuesto mozo, objeto de burlas de los "pijos" del pueblo, también de Victoria, de la que está platónicamente enamorado. Hasta el punto de que promete traerle una estrella, después de ver ambos una estrella fugaz. Tristán cruzará el muro después de que su padre le revele sus orígenes. Y descubrirá que la estrella caída del cielo tiene la forma de Yvaine, una hermosa joven. Y lo curioso es que todo el mundo desea capturar a la estrella: tres hermanas brujas, para recuperar su perdida juventud; los príncipes hermanos con opción a ocupar el trono de Stormhold; y por supuesto, Tristán, con objeto de lograr la aceptación de su amada. Matthew Vaughn entrega un imaginativo cuento, de ritmo agilísimo –buen guión el suyo y de Jane Goldman–, y con personajes bien perfilados, que sigue la clásica estructura del "viaje del héroe", inicialmente un ingenuo paleto, al final un héroe avezado que encuentra el verdadero amor. Atraviesa la trama un romanticismo que se agradece, aunque justo es reconocer que en los cuentos de antaño los héroes no se acostaban con sus amadas hasta después de sonar las campanas de boda, el suyo era un amor puro que en los tiempos que corren se diría que resulta inconcebible. También hay un sentido del humor de buena ley, a veces rozando la humorada negra, pero siempre con cierto equilibrio, incluso en la curiosa afición del pirata capitán Shakespeare, que sigue la línea colateral de travestismo marcada por Shrek. Los actores parecen habérselo pasado en grande haciendo el film, y destacan sobre todo el desconocido protagonista, Charlie Cox, y la "estrella" Claire Danes. Michelle Pfeiffer, con su papel de bruja, parece reafirmarse en un línea de trabajos que quieren gritar su falta de complejos por los años que empiezan a caerle encima, también representada por El novio de mi madre. Con humor y profesionalidad se toman sus personajes Sienna Miller (la novia egoísta) y Rupert Everett (uno de los aspirantes al trono), más Robert De Niro, aunque éste con un punto histriónico que empieza a cansar en el actor. En una historia de fantasía, importa, y mucho, la dirección artística, el aspecto visual. A tal respecto hay mucha imaginación, por ejemplo en la secuencia del vudú, en que la persona afectada se convierte casi en una marioneta en manos de la bruja de turno.

6/10
Interview

2007 | Interview

Remake americano de la película del mismo título dirigida en 2003 por Theo Van Gogh. El film nace de la intención del propio Van Gogh de realizar una versión en inglés en Estados Unidos. Así lo planeó junto al productor Gijs van de Westelaken en su viaje a Toronto en 2003, pero su trágico asesinato al año siguiente, a manos de un fundamentalista islámico, impidió que el proyecto se realizara. Sin embargo, el productor decidió honrar la memoria del cineasta holandés y emprender el rodaje. Su intención es que esta película sea la primera de un proyecto llamado "Triple Theo", en el que se incluirán versiones americanas de otras dos películas de Theo Van Gogh: 06 (1994) y Blind Date (1996). El periodista Pierre Peders acude a una cita en un restaurante para entrevistar a una estrella de cine llamada Katya, con fama de libertina. La toma de contacto no parece ser muy agradable, que se diga. La actriz llega una hora tarde, y una vez iniciada la entrevista, él demuestra no saber absolutamente nada de su carrera interpretativa, y tampoco finge interés alguno. La cosa no tiene futuro así que cancelan la reunión. Sin embargo, por cosas del destino, él sufre un pequeño golpe en la cabeza y ella le auxilia en su enorme loft neoyorquino. Allí comenzarán a parlotear, a enfadarse, a reírse, a confiarse secretos, etc. Tras la estimable película Delirious, el actor Steve Buscemi parece haber encontrado un filón a su gusto en el tema de los famosos y el mundo que les rodea, el de los “aprovechados” que sacan tajada, ya sea en forma de fotos o de artículos periodísticos. El caso es que Buscemi repite como actor en esta atípica, divertida y a ratos interesante película, pero además se erige en gran artífice, pues también dirige y firma el guión junto a David Schechter. Durante hora y media asistimos a un duelo interpretativo de gran altura entre él y la guapa Sienna Miller –quizá en su mejor papel hasta la fecha–, en el que sus personajes muestran su desparpajo al hablar de temas como el amor, el sexo, la fama, la familia. El tono de los diálogos es desenfadado, natural, a veces barriobajero, y ningún tema se trata con hondura. Aunque en realidad esa superficialidad es perfectamente coherente con la idea argumental, que refleja la vacuidad de la fama, el cinismo de las estrellas y la mezquindad que a menudo reina en el mundo periodístico. Por lo demás, tanto el excelente ritmo del film, rodado prácticamente en un único escenario, como la viveza de las conversaciones, logran que nunca resulte aburrido el peculiar "tête a tête" de los dos únicos personajes, una relación que mezcla odio, atracción y juego competitivo. Al final, el conjunto resulta similar a una pieza teatral de gran frescura, y aunque no sea más que un divertimento frívolo, es desde luego una ocasión inmejorable para disfrutar de la enorme capacidad interpretativa de los dos protagonistas.

6/10
Factory Girl

2006 | Factory Girl

Biografía de Edie Sedgwick, musa de Andy Warhol, fallecida prematuramente por una sobredosis de barbitúricos, en 1971, cuando tenía 28 años. Sedgwick pertenecía a una familia de clase alta. Aunque se convirtió en la favorita de Warhol, éste acabó renegando de ella. La película muestra el ambiente depravado y vacío de la llamada The Factory, una especie de empresa creada por el excéntrico artista, bajo la cual rodaba sus películas y creó su propio personaje. La protagonista está interpretada por la joven Sienna Miller (Stardust), que se pone a las órdenes de George Hickenlooper (La gran rueda del poder). El músico Bob Dylan -que estuvo relacionado con la propia Sedgwick- exigió que no se le nombrara en el film como estaba previsto.

4/10
Casanova

2005 | Casanova

En sus memorias, todo un clásico literario a pesar de su dudosa veracidad, el italiano Giacomo Casanova exponía su labor como espía y diplomático, pero sobre todo sus frívolos galanteos amorosos. El director de Chocolat, se centra en esta última parte, presentando a un Casanova a punto de ser expulsado de Venecia por las autoridades debido a sus escándalos. Para darles a entender que ha sentado la cabeza, concertará un matrimonio de compromiso, pero poco después se enamora de verdad, de una escritora. Restan mucha credibilidad al asunto que los personajes parezcan del siglo XX, sobre todo la feminista que interpreta Sienna Miller, y el tono de farsa elegido por Lasse Hallström. Pero las localizaciones, decorados y vestuarios evidencian un gran esfuerzo de producción.

5/10
Layer Cake

2004 | Layer Cake

Un tipo sin nombre (Daniel Craig), con aspecto de hombre de negocios en algún área anodina, se dedica realmente al tráfico de estupefacientes, actividad que le ha generado pingües beneficios. Cree que, ahora que está a tiempo, es el momento de desaparecer sin hacer ruido: debe cortar lazos con todos sus contactos sin previo aviso, largarse a algún país exótico, y gozar de su fortuna para el resto de sus días… Pero las cosas no son tan sencillas. Su jefe, ignorante de estos planes, le hace antes dos encarguitos, con idea de promocionarle: localizar a la hija drogadicta de otro criminal, y arreglar una compra de éxtasis. Y las cosas se van a enredar, y mucho, cuando delincuentes de todos los colores, incluido un señor de la guerra serbio, se enfrenten en un violento juego hiperviolento de consecuencias imprevisibles. Matthew Vaughn, productor de Lock & Stock y Snatch. Cerdos y diamantes, debuta en la dirección con un thriller que se mueve en las mismas coordenadas: negocios turbios, abundante violencia, lealtades traicionadas, coincidencias fatales, diálogos más o menos ingeniosos, salpicados de expresiones procaces. De hecho, la idea era que dirigiera Guy Ritchie, quien declinó el ofrecimiento. Escrito por J.J. Connolly, a partir de su novela, el autor simplificó y suprimió personajes para centrarse en el tipo encarnado por Craig. De éste dice Connolly: "Interpretó el papel casi como un personaje sacado de un film de Clint Eastwood. Sin nombre, sin antecedentes, sin pista alguna, sin indicio alguno acerca de su procedencia, y esto exige gran arrojo." "Me pareció", afirma Daniel Craig, "que era un hombre muy normal haciendo un trabajo muy poco común. La vieja idea que se tenía de la forma en que los delincuentes y los comerciantes de drogas hacen negocios ya no es la que era; hacen negocios como se hacen los negocios; tienen el mismo aspecto que los agentes de bolsa, hablan igual. Comercian con cocaína por pura casualidad y, según mi personaje, no es peor que vender acciones y valores en el centro financiero de Londres."

4/10
Alfie (2004)

2004 | Alfie

Alfie Elkins es un joven británico, chófer de coches de lujo en Manhattan, que dedica todo su tiempo a seducir mujeres de cualquier edad y condición. Se considera todo un especialista en el tema, que sabe exactamente qué hacer para cautivar al sexo opuesto. El especialista en adaptaciones modernas de clásicos del cine Charles Shyer (El padre de la novia, Tú a Boston y yo a California) versiona esta vez la película, basada en una obra teatral de Bill Naughton, que lanzó a la fama hace cuarenta años a Michael Caine. Le sustituye el pluriempleado Jude Law, que compone una versión metrosexual del personaje, que en el fondo sigue siendo un caradura sin escrúpulos, cobarde ante el compromiso, que amparándose en su supuesta falta de maldad no duda en dar rienda suelta a sus instintos más bajos, incluso con la novia de su mejor amigo. Y aunque el film no resiste la comparación con el original, logra dotar de cierta simpatía al personaje, a la vez que se expresa con claridad su falta de horizontes vitales.

4/10

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