IMG-LOGO

Biografía

David Trueba

David Trueba

50 años

David Trueba

Nació el 10 de Octubre de 1969 en Madrid, España

Premios: 2 Goya

Encantador de serpientes

05 Octubre 2010

Cinéfilo hasta la médula, ha ‘españolizado’ el espíritu de grandes creadores como François Truffaut y Woody Allen. Y aunque se ha especializado en comedia, logró sus mejores resultados con el drama Soldados de Salamina. David Trueba hace tiempo que se quitó la etiqueta de “hermano pequeño del oscarizado Fernando Trueba”, hasta el punto de que ya no está tan claro quién de los dos es mejor director.

Nacido el 10 de septiembre de 1969, el madrileño David Rodríguez Trueba era el pequeño de una familia con ocho hijos, entre ellos Fernando Trueba, que se convirtió en un importante realizador. Su madre se resistía a que David dejara de ser ‘el peque’ a tiempo completo, por lo que no le llevó al colegio hasta que cumplió siete años. Su padre era vendedor ambulante de máquinas de escribir, y David se acostumbró a escribir en el modelo Lettera 35 que éste solía llevar.

Decidido a convertirse en periodista, estudió Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, y antes de finalizar ya le habían contratado como guionista de Amo tu cama rica, que dirigió Emilio Martínez Lázaro, con Ariadna Gil de protagonista. El guión retrataba la falta de compromiso en las relaciones juveniles, mediante un personaje que se pasa la vida detrás de una chica que mantiene continuos idilios con todo el que se le pone a tiro. El film resultó ser un poco profético, pues David se enamoró hasta la médula de Ariadna, con la que se casó, pero que al cabo de muchos años le abandonó para irse con el famoso actor Viggo Mortensen. Aunque él intenta tomarse los reveses con filosofía. “La vida es una película mal montada”, ha dicho.

Tras obtener el título de licenciado se marchó a Estados Unidos, para estudiar guión en el American Film Institute. Allí preparó el libreto de Los peores años de nuestra vida, que posteriormente también sería llevado al cine por Martínez Lázaro, quien había quedado muy contento tras su anterior colaboración.

Aunque estos dos guiones estaban muy marcados por el cine de Woody Allen –chico poco atractivo enamorado de bellezón–, David Trueba cambió por completo de modelo con su primer largometraje, La buena vida, deudor sobre todo de Los cuatrocientos golpes de François Truffaut, aunque por momentos también recuerda al cine de Louis Malle y al libro “El guardián entre el centeno”, de J.D. Salinger. Fernando Ramallo interpretaba a Tristán, un huérfano que debe elegir entre irse a vivir con su tía o ingresar en un centro de acogida. Obtuvo cuatro candidaturas a los Goya, en las categorías de director novel, guión original, actriz revelación (Lucía Jiménez), y secundario (Luis Cuenca), que fue el único que finalmente ganó.

Trueba tardó unos años en conseguir financiación para su siguiente película. “Al hacer cine te sientes como un encantador de serpientes, más que nada porque te encuentras muchas víboras en el camino”, ha declarado, refiriéndose al panorama del cine español. Acabó filmando en el año 2000 Obra maestra, que desgraciadamente no hace honor a su título, y cuyo argumento –un director de cine aficionado secuestra a una actriz de éxito para que protagonice su película– era muy parecido al de Cecil B. Demented, que John Waters rodó prácticamente a la vez.

Aunque hasta entonces sólo había rodado comedias, David Trueba se propuso dar un giro hacia el drama, y llevar a la pantalla Soldados de Salamina, un interesantísimo libro de Javier Cercas muy poco cinematográfico, sobre el líder falangista Rafael Sánchez Mazas, que sobrevivió a un fusilamiento de los republicanos. La jugada le salió redonda, ya que dio a luz a su mejor largometraje, a pesar de que el cambio de protagonista –el propio Cercas en el libro– por una periodista, parece metido con calzador para dar trabajo a su propia esposa, Ariadna Gil, por aquello de llegar a fin de mes. Cuando las continuas incursiones del cine español en el tema de la Guerra Civil se distinguen por ensalzar al bando republicano, y caricaturizar hasta el ridículo al bando nacional, Trueba acertó al dar a la película un enfoque de izquierdas, pero respetuoso con los nacionales. Por desgracia, el ejemplo no cundió.

Ha rodado también la irregular pero amena Bienvenido a casa, con interesantes reflexiones sobre la paternidad que suenan a autobiográficas, y codirigió con Luis Alegre La silla de Fernando, documental que recoge las brillantes frases de Fernando Fernán Gómez. Además, ha ejercido como guionista en diversas películas de otros realizadores, como su hermano Fernando, ya que coescribió Two Much y La niña de tus ojos.

Trueba –que también ha trabajado en televisión, como codirector de “El peor programa de la semana”–, ha sido periodista de diversos medios, ejerce como columnista de “El País”, y se ha labrado poco a poco una carrera como novelista cada vez más interesante. Si “Abierto toda la noche” y “Cuatro amigos” eran tan hilarantes como intrascendentes, dio un giro hacia la tragicomedia con “Saber perder”, que ganó el Premio Nacional de la Crítica, en 2008. Y eso que tarda más de lo debido en lanzar un nuevo libro porque “Vivir quita mucho tiempo para escribir”.

Entre 2004 y 2007 David Trueba llegó a ser vicepresidente de la Academia de Cine española. Aunque ha estudiado periodismo, tiene cierta cautela con los periodistas porque ha sufrido en carnes propias sus malas artes. “En una entrevista estuve media hora explicando por qué Spielberg me parecía un cineasta superdotado, pero que creía que el tratamiento de alguno de sus temas no siempre estaba a la altura. Me encontré el siguiente titular: ‘Spielberg le ha hecho un gran daño al cine’. Uno nunca aprende que en esto de las entrevistas cualquier cosa que digas puede ser reducida a un titular por el cual pases a formar parte del nutrido grupo de idiotas que puebla la humanidad”.

Goya
2014

Ganador de 2 premios

Filmografía
El olvido que seremos

2020 | El olvido que seremos

La trayectoria de Héctor Abad Gómez, médico y activista en pro de los derechos humanos, que asesinado en Medellín por los paramilitares el 25 de agosto de 1987.

Casi 40

2018 | Casi 40

En la furgoneta que utiliza para trabajar, Fernando acude en busca de Lucía, vecina, amiga de la infancia y ex novia, que triunfó en el mundo de la música, pero ahora está retirada, dedicada a su marido, ex futbolista del Real Madrid, y a sus dos hijos. Recorrerán diversos pueblos donde él ha conseguido que la contraten para ofrecer pequeños recitales. Ya consagrado como guionista, David Trueba debutó como realizador en 1996 con La buena vida, protagonizada por Fernando Ramallo y Lucía Jiménez, que pese a su evidente inspiración en Los cuatrocientos golpes, de François Truffaut, alcanzaba cierta frescura y entidad propia. Al igual que el maestro francés continuó las peripecias de su protagonista, Antoine Doinel, el español recupera veinte años después a los mismos actores, en personajes que –aunque no se especifica– bien pudieran ser los mismos (pese a que él ha pasado de ser Tristán a llamarse Fernando, como el actor). Resulta curioso que esta vez Trueba se inspire en un film muy distinto, Once, de John Carney, con el que Casi 40 tiene muchos puntos en común, al centrarse en dos personajes, del mundo de la música, que aunque sienten cierta atracción no llegan a consumar ningún tipo de relación porque ella está casada. Obviamente, las comparaciones son odiosas –sobre todo en el terreno de las canciones–, y también se pueden establecer paralelismos con la trilogía iniciada con Antes del amanecer. Pero esto no quiere decir que el caso que nos ocupa esté exento de interés. Se nota que está rodada por un guionista, cuyo punto fuerte son los diálogos, que contienen ingeniosas reflexiones, en las que prima el sentido del humor, sobre numerosos temas, como la obsesión por lucir un cuerpo de gimnasio en la sociedad moderna mientras el interior se descuida, los programas del corazón copados por sagas familiares, los medios de comunicación, etc. Pero sobre todo se centra en la nostalgia, pues reflexiona sobre cómo ha cambiado el mundo en estas dos décadas, y las numerosas cosas que han desaparecido en ese tiempo. Avisa de que la trayectoria de un ser humano puede evolucionar y formar una familia o al revés, estancarse cuando parecía una persona prometedora. Los dos intérpretes principales sostienen casi en solitario la función. En cualquier caso, se trata de un film asumidamente menor.

6/10
Vivir es fácil con los ojos cerrados

2013 | Vivir es fácil con los ojos cerrados

Vivir con los ojos cerrados de David Trueba transcurre en 1966. La cinta rezuma nostalgia, más allá de los nubarrones que se apuntan por la situación política, donde el director y guionista es capaz de sutileza -las ventanas abiertas en el coche para limpiar la atmósfera contaminada por un puro- y de tosquedad -la foto de Franco donde un chaval limpia sus manos grasientas-. Hay muchos elementos reconocibles para quien haya vivido la época y alrededores -las familias numerosas, el peluquero que viene a cortar el pelo a casa, el rigor educativo en casa y en el colegio...-, traspasados de evocación romántica, y sin acritud en los pasajes, pocos, con aristas. Dice Trueba que se inspira en la canción de John Lennon que da título a la película, pero también parece una adaptación de la canción emblemática de la transición, “libertad, libertad, sin ira libertad, guárdate tu miedo y tu ira”. Con buen rollito. La idea es hablar de anhelos de libertad, con la juventud que necesita respirar, y los mayores que han asumido el estado de las cosas tras una guerra. Un poco Cuéntame cómo pasó, vaya. La cinta sigue a Antonio, un profesor de inglés, que enseña el idioma a sus alumnos con las letras de las canciones de su admirado John Lennon. Sabedor de que el mítico cantante de los Beatles está en España rodando una película mientras afronta cierta crisis personal, decide viajar hasta Almería, y en el camino recogerá primero a una joven de veinte años, Belén, que espera un niño, y que ha huido del lugar donde debía dar a luz lejos de las miradas de sus conocidos; y luego a Juanjo, joven de 16 años, el mayor de 6 hermanos, hijo de un “gris”, que tras la última pelotera con su padre también se ha dado la fuga. Vivir es fácil con los ojos cerrados desprende encanto en gran parte gracias al trabajo de Javier Cámara, pues su Antonio, maestro sobre todo en humanidad, está lleno de matices y te lo crees. El modo en que afronta las diversas situaciones de su periplo, y el modo en que sabe tratar a los chicos, es sencillamente sensacional. Trueba le ha dado un magnífico personaje. La recién llegada Natalia de Molina es carne de cañón para ser nominada al Goya a la mejor actriz revelación, la chica tiene frescura, recuerda a María Valverde. Precisamente Francesc Colomer, más soso, ganó ese premio en su momento por Pan negro. Los secundarios tienen gracia, incluso los simples figurantes, véase el conserje del “hotel”. Pensando en los Beatles, es mucho mejor el trabajo de David Trueba que el de Manuel Gómez Pereira en El amor perjudica seriamente la salud, también inspirado nostálgicamente en los Beatles. Lo que no significa que sea perfecto, el film podía haber sido mejor pulido, y pierde parte de su inocencia encantadora con el modo en que evoluciona la relación de Belén y Juanjo. Quiere ser delicado Trueba, pero no hay color entre la escenas de Molina y Cámara, y la que viene a continuación entre ella y Colomer.

5/10
Positive Generation

2012 | Positive Generation

Proyecto musical de Médicos Sin Fronteras (MSF) para dar a conocer las canciones de los grupos de apoyo y coros de Zimbabue que a través de su música intentan combatir el estigma del VIH/sida. Artistas como Alejandro Sanz, Antonio Carmona, Javier Limón, Estrella Morente, Juan Luis Guerra y Andrés Calamaro, entre otros, han colaborado en esta iniciativa con la fusión de sus ritmos y talentos.

Los muertos no se tocan, nene

2011 | Los muertos no se tocan, nene

En el Logroño de finales de los cincuenta, el joven Fabianito de catorce años, asiste sorprendido a la organización del velatorio de su bisabuelo, ilustre ciudadano logroñés. Fabianito descubre el amor en este inoportuno momento, mientras la familia espera impaciente la llegada del alcalde. Los acontecimientos y las visitas se suceden de una forma incontrolable para la familia, visitas que generan las situaciones más cómicas e inesperadas.

Madrid, 1987

2011 | Madrid, 1987

David Trueba se consagró como realizador con la interesante Soldados de Salamina, pero posteriormente ha ido dando bandazos. Tras la decepcionante comedia Bienvenido a casa se diría que no sabe qué rumbo tomar, pues rodó el documental La silla de Fernando (un tanto experimental pues consistía únicamente en imágenes de Fernando Fernán Gómez conversando), la producción televisiva documental Rafael Azcona, oficio de guionista, y la serie ¿Qué fue de Jorge Sanz? en la que el actor citado en el título se interpretaba a sí mismo. Ahora, con Madrid, 1987, entrega un film atípico, cercano al teatro, pues durante la mayor parte del metraje sólo aparecen en pantalla dos actores. Un sábado veraniego de 1987. Ángela, joven y atractiva estudiante de periodismo, le pide una entrevista a Miguel, maduro y sarcástico articulista que ha obtenido importantes premios con sus novelas. Éste aprovecha para tratar de llevársela al catre, a pesar de la enorme diferencia de edad, y de que está casado. Se va con ella a la casa de un amigo pintor, con tal mala suerte de que ambos se quedan atrapados en el cuarto de baño, pues la puerta se ha atascado... A David Trueba se le da muy bien divulgar el talento de veteranos del oficio, como Fernán Gómez, o el guionista Rafael Azcona, y en esta ocasión se apoya en la fuerza y el carisma de José Sacristán, un actor de primerísima fila que no siempre ha sido aprovechado por el cine. Como era de esperar, éste realiza una interpretación de enorme categoría, aunque a su lado desmerece un poco María Valverde, a pesar de que es una de las mejores actrices jóvenes españolas. También es cierto que el personaje femenino tiene un peso mucho menor en el guión, y sus frases son mucho menos brillantes e ingeniosas. Madrid, 1987 es una reflexión sobre el paso del tiempo, y el choque generacional, acierta en su evocación nostálgica de los años 80, en plena consolidación de la aún joven democracia española, con citas al 23-F, Adolfo Suárez, el gobierno socialista de la época, etc. Aprovecha Trueba para incluir una crítica al periodismo tan ácida como cariñosa. Ingenioso en los diálogos, se luce sobre todo en frases humorísticas ("¿Profesores de periodismo? ¿Acaso alguien enseña a los perros a ser perros?"). Por contra, al final resulta un tanto insustancial, y se alarga demasiado. Además su afán exhibicionista, sobre todo en lo refererente a ella, se antoja excesivo.

4/10
Bienvenido a casa

2006 | Bienvenido a casa

Samuel, un veinteañero inmaduro, ha vivido siempre sobreprotegido por Concha, su madre. Pero ahora le ha llegado el momento de dejar su pueblo natal para probar fortuna en Madrid. Allí vive Eva, su novia, que le acoge en su piso. Poco después de conseguir trabajo como fotógrafo en una revista de actualidad, Samuel recibe la noticia inesperada e que Eva se ha quedado embarazada. Esta novedad, sumada a las dificultades de la vida en pareja, trae consigo que a Samuel le entren las dudas. ¿Será lo suficientemente responsable para ser padre? Mientras se plantea incluso abandonar a Eva, pasa noches de juerga con sus compañeros. Mientras toma unas copas con el redactor de deportes, se reencuentra con Nieves, una amiga de la infancia. Autor de La buena vida y Obra maestra, el guionista y director David Trueba probó fortuna en el drama por una vez con Soldados de Salamina, paradójicamente su mejor trabajo hasta la fecha. Ahora vuelve a su género habitual, la comedia, combinando secuencias hilarantes y alocadas, con otras más reflexivas, con fondo dramático. El film está lleno de elementos autobiográficos, sobre todo cuando Trueba critica con saña el mundillo de los medios de comunicación, en los que trabajó antes de hacerse cineasta. Algunos secundarios son memorables, como el crítico de cine ciego, bordado por el actor Juan Echanove, que da a entender cierto resentimiento del director con estos profesionales. Aunque todos son personajes cínicos, bastante desencantados, Trueba sabe sacarles el lado humano. Destaca la interpretación de Pilar López de Ayala, que siempre muestra un altísimo nivel en todos sus trabajos. Obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cine de Málaga.

5/10
La silla de Fernando

2006 | La silla de Fernando

Fernando Fernán Gómez no es sólo uno de los mejores actores españoles de todos los tiempos, sino que ha dado muestras de auténtica genialidad, como director, autor teatral y novelista. El cineasta David Trueba (Soldados de Salamina) y su amigo Luis Alegre, que ha intervenido como actor en varias de sus películas, insisten en que hay un aspecto que el público desconoce de Fernán Gómez: que es un excelente conversador. Invitados habituales en la casa de Fernán Gómez, Alegre y Trueba tuvieron la idea de rodar un documental que captara el ingenio del protagonista de El abuelo cuando conversa con sus amigos, en un ambiente cálido. Sin duda supone un riesgo rodar un documental donde básicamente aparece un tipo hablando durante todo el metraje, con imágenes intercaladas de sus películas y fotos de su infancia. Pero los cineastas han acertado, pues la magia de Fernán Gómez inunda la pantalla. Quizás se echa de menos que el actor toque temas de mayor calado, al repasar su vida, desde su infancia. Prefiere así tomarse con humor asuntos peliagudos, como la discriminación que padeció por ser hijo de madre soltera. El experimento se queda en una sucesión de anécdotas desenfadas, sobre la Guerra Civil, los inicios en la profesión, la búsqueda de una mujer que se pareciera a su adorada Marlene Dietrich, los problemas con el alcohol, y su fama de cascarrabias, que él acentúa, para “espantar a los pesados”. Eso sí, al menos son anécdotas simpáticas y divertidas.

5/10
Soldados de Salamina

2003 | Soldados de Salamina

Postrimerías de la guerra civil española. El bando republicano huye a la desbandada. Un grupo de milicianos conduce por un bosque a 50 prisioneros del otro bando; se dispone a fusilarlos. En la confusión de la refriega, salva la vida el escritor falangista Rafael Sánchez-Mazas. Oculto entre la maleza, un miliciano le descubre. Pero, inexplicablemente, no dispara: respeta su vida. Medio siglo después una joven escritora en crisis investiga la historia. Un artículo en un diario puede que le lleve a la novela de su vida… y a descubrir unas cuantas verdades sobre sí misma. Impecable adaptación de David Trueba de la novela de Javier Cercas. El director y guionista logra una buena conjunción entre los hechos actuales y los del pasado, e inserta bien los testimonios de protagonistas auténticos de lo que se cuenta. Un gran acierto de Trueba es mirar hacia atrás sin ira, sin revanchismos. Puede considerarse algo caprichosa la decisión de convertir al protagonista masculino de la novela en una mujer, pero resulta innegable que Ariadna Gil asume su papel con brillantez.

6/10
Balseros

2002 | Balseros

En 1994 un grupo de cubanos se echaron a la mar en sencillas balsas para llegar a Estados Unidos, con el fin de encontrar una vida mejor. Algunos llegaron, otros tuvieron que regresar a Cuba, y las familias de muchos de ellos no han vuelto a saber nada de aquellos que emprendieron la aventura arriesgando sus vidas. Carlos Bosch y Josep Maria Domènech realizan un reportaje de aquel evento y lo que supuso la hazaña para las vidas de esas personas. Cuenta con la participación de la cubana Lucrecia, que pone la música en este documental que optó al Oscar en 2004.

6/10
Vengo

2000 | Vengo

Antonio Canales, el genial bailarín, da vida a Caco, un patriarca gitano que regenta un burdel. Destrozado por la muerte de su hija, ahoga la desdicha con el alcohol y las juergas. Encima está metido en un lío que exige sangre y venganza. Música y drama se dan la mano en este film del director argelino Tony Gatlif, que considera que los andaluces y flamencos son "héroes comunes del verdadero sur". La película es un homenaje a ellos.

4/10
Obra maestra

2000 | Obra maestra

Benito es un cinéfilo empedernido, que sueña con rodar su opera prima. Cuenta para ello con Carlos, carnicero a quien también le encantaría triunfar en la pantalla. Benito tiene una cámara de super-8, y con eso y un par de decorados cree que podría hacer una "obra maestra". A condición de convencer a una estrella como Amanda, para que participe en el film. Como ella no está muy dispuesta, la secuestran. Sólo la liberarán una vez concluido el rodaje. Comedia negra en torno a la cinefilia, firmada por David Trueba (La buena vida). La peli empieza con una estupenda y divertida escena de musical, protagonizada por Pablo Carbonell (el de 'Caiga quien caiga'). Luego la historia se hace más previsible, con Santiago Segura en plan "desmadre total".

4/10
La niña de tus ojos

1998 | La niña de tus ojos

Estamos en plena Guerra Civil Española. Como una forma más de estrechar lazos entre la España de Franco y la Alemania de Hitler, un equipo de cine español es invitado a los célebres estudios de la UFA en Berlín para rodar la versión alemana e hispana de un film folclórico que se titulará La niña de tus ojos. Fernando Trueba, tras sus éxitos con Belle epoque y Two Much, aborda un film que combina la comedia y drama. Con abundantes situaciones humorísticas, sigue las aventuras amorosas de los distintos componentes del grupo: el director, Blas Fontiveros (Antonio Resines), casado, mantiene un romance con su actriz principal, la encantadora Macarena Granada (una Penélope Cruz que se llevó un Goya). Julián Torralba (Jorge Sanz) es el prototipo de machito ibérico (se lía con la esposa del embajador español), que madurará cuando, al ser confundido con un gitano, sepa cómo se las gastan los nazis. Y así, cada personaje (los divertidos Jesús Bonilla, Neus Asensi, Santiago Segura, Loles León, Rosa Maria Sardá...) tiene su historia: y es que La niña de tus ojos es una película intensamente coral. Trueba caricaturiza al ministro de la propaganda nazi Joseph Goebbels (un tipo mujeriego, que pretende acostarse con Macarena), con la referencia de ese maravilloso film de Ernst Lubitsch titulado Ser o no ser. El gag del baile de Goebbels y Macarena, junto al intérprete (Miroslav Táborský, ganador del Goya al actor revelación), es, quizá, el más divertido de la película. El film triunfó la noche de entrega de los Goya, al llevarse 7 estatuillas. Curiosamente, ganó el más importante (el de mejor película), pero no los de director y guión, que los recogió un sorprendido Fernando León de Aranoa, por Barrio. El director y guionista Gonzalo Suárez, encantado con La niña de tus ojos, dijo sobre Fernando Trueba que es "un director en estado de gracia".

5/10
Perdita Durango

1997 | Perdita Durango

Perdita Durango (Rosie Perez) es una mujer sin escrúpulos que vive al límite y busca sensaciones fuertes. A menudo, una animal felino se le aparece en sueños. Ese animal es el atractivo asesino Romeo Dolorosa (Javier Bardem), un santero que disfruta como nadie con los sacrificios y la sangre. Ambos inician una peligrosa relación, salpicada de violencia. Secuestran a dos adolescentes, un chico y una chica de buena familia, a los que pretenden pervertir y de paso cobrar algún dinero. Así inician un viaje en coche, para cumplir el encargo de un mafioso, que consiste en transportar un camión lleno de fetos desde la frontera mexicana hasta Las Vegas. La película más ambiciosa en su día de uno de los directores más peculiares del nuevo cine español. Se trata de una historia controvertida, en la que los instintos humanos se exageran hasta la barbaridad. Una mezcla de cine gore y road movie fronterizo, con la que Álex de la Iglesia ofrece su particular visión del sueño americano. La interpretación de Javier Bardem es espeluznante.

4/10
Two Much

1995 | Two Much

Después de ganar el Oscar a la mejor película extranjera en 1994 con Belle epoque, Fernando Trueba estaba en una posición inmejorable para aventurarse a rodar en Estados Unidos. Con el apoyo del productor Andrés Vicente Gómez, ha llevado a cabo su particular sueño americano: una comedia que resista la comparación con los clásicos del género, en particular con su admirado Billy Wilder. Aunque el film, demasiado largo, tenga sus caídas de ritmo, Trueba sale bien parado de su empresa. Art Dodge (Antonio Banderas) dirige una galería de arte sin demasiado éxito. Para vender sus cuadros recurre a la picaresca de acudir a los domicilios de personas recién fallecidas con algún supuesto encargo que deberán asumir sus parientes. En una de esas ocasiones conoce a Betty Kerner (Melanie Griffith), con la que acaba fijando fecha para casarse. Pero de quien realmente se enamora poco después es de su hermana Liz (Daryl Hannah), que le desprecia tomándolo por un patán sin educación. Para atraer a Liz, Art inventa a Bart, un supuesto hermano gemelo, con el que trata de conquistarla. Fernando Trueba y su hermano David se han basado en una novela de Donald Westlake, aunque la adaptan muy libremente, con el fin de obtener una ágil historia de enredo. Y es que los Trueba no han perdido un norte fundamental: la elegancia y el ingenio dentro de lo disparatado, que es lo que distingue las buenas películas del género de las chuscas incursiones que caen en el olvido. Hay en el film numerosas referencias a directores como el citado Wilder, Howard Hawks, Peter Bogdanovich o Blake Edwards a la hora de concebir secuencias, elaborar un humor de buena ley —dentro de una general amoralidad en clave de humor, hay un par de situaciones groseras—, dibujar personajes secundarios, o jugar con el clásico elemento de la confusión de personalidades. La película es divertida. Tiene un arranque excelente en el velatorio, y aunque a veces la acción se ralentice, mantiene un buen ritmo narrativo. Chispas de genialidad surgen cuando Art atiende simultáneamente a ambas hermanas, o cuando en la boda simula hablar con su hermano. Antonio Banderas se constituye en motor principal de la historia; aunque, justo es reconocerlo, tiene un papel maravilloso para lograrlo. Todos los demás intérpretes cumplen muy bien con su cometido, sobre todo Joan Cusack que, en su pequeño papel de secretaria de Art, saca adelante algunos de los momentos más hilarantes de la película.

6/10
Los peores años de nuestra vida

1994 | Los peores años de nuestra vida

Alberto y Roberto son dos hermanos muy diferentes entre sí. El primero es feúcho y atolondrado, mientras que el segundo es atractivo y tiene éxito con las chicas. El problema entre los dos surge cuando la novia de Alberto empieza a sentirse atraída por Roberto. Comedia al más puro estilo ochentero español, donde se muestra a unos personajes vacíos que se mueven únicamente por el interés sexual. La película carece de ritmo, guión y dirección de actores, y en general, la historia es pesimista y vulgar en bastantes escenas de la acción. A pesar de todo, cuenta con un buen reparto que no suele decepcionar: Gabino Diego, Ariadna Gil y Jorge Sanz.

2/10
Amo tu cama rica

1992 | Amo tu cama rica

Pedro es un chico formal que una noche en un bar se queda profundamente enamorado de Sara, una chica muy guapa que está intentando quitarse de enmedio a otro chico. Pero aunque ambos congenian al instante y parecen enamorados, los dos se empiezan a distanciar cuando ella flirtea con cualquiera y él se da cuenta de que todos los chicos la persiguen. Irán pasando los años y los dos van teniendo parejas diferentes, pero la casualidad hará que Sara y Pedro se vayan reencontrando continuamente. Exitosa comedia romántica, muy frívola y desenvuelta, pero quizá uno de los mejores trabajos del director Emilio Martínez Lázaro. Los actores protagonistas están fenomenal, sobre todo un Pere Ponce, muy inspirado y divertido, mientras que Ariadna Gil está tan natural y guapa como siempre. El argumento se basa en una novela de Martín Casariego y la música de jazz de Michel Camilo es, por lo demás, soberbia.

5/10
Casi 40

2018 | Casi 40

En la furgoneta que utiliza para trabajar, Fernando acude en busca de Lucía, vecina, amiga de la infancia y ex novia, que triunfó en el mundo de la música, pero ahora está retirada, dedicada a su marido, ex futbolista del Real Madrid, y a sus dos hijos. Recorrerán diversos pueblos donde él ha conseguido que la contraten para ofrecer pequeños recitales. Ya consagrado como guionista, David Trueba debutó como realizador en 1996 con La buena vida, protagonizada por Fernando Ramallo y Lucía Jiménez, que pese a su evidente inspiración en Los cuatrocientos golpes, de François Truffaut, alcanzaba cierta frescura y entidad propia. Al igual que el maestro francés continuó las peripecias de su protagonista, Antoine Doinel, el español recupera veinte años después a los mismos actores, en personajes que –aunque no se especifica– bien pudieran ser los mismos (pese a que él ha pasado de ser Tristán a llamarse Fernando, como el actor). Resulta curioso que esta vez Trueba se inspire en un film muy distinto, Once, de John Carney, con el que Casi 40 tiene muchos puntos en común, al centrarse en dos personajes, del mundo de la música, que aunque sienten cierta atracción no llegan a consumar ningún tipo de relación porque ella está casada. Obviamente, las comparaciones son odiosas –sobre todo en el terreno de las canciones–, y también se pueden establecer paralelismos con la trilogía iniciada con Antes del amanecer. Pero esto no quiere decir que el caso que nos ocupa esté exento de interés. Se nota que está rodada por un guionista, cuyo punto fuerte son los diálogos, que contienen ingeniosas reflexiones, en las que prima el sentido del humor, sobre numerosos temas, como la obsesión por lucir un cuerpo de gimnasio en la sociedad moderna mientras el interior se descuida, los programas del corazón copados por sagas familiares, los medios de comunicación, etc. Pero sobre todo se centra en la nostalgia, pues reflexiona sobre cómo ha cambiado el mundo en estas dos décadas, y las numerosas cosas que han desaparecido en ese tiempo. Avisa de que la trayectoria de un ser humano puede evolucionar y formar una familia o al revés, estancarse cuando parecía una persona prometedora. Los dos intérpretes principales sostienen casi en solitario la función. En cualquier caso, se trata de un film asumidamente menor.

6/10
Vivir es fácil con los ojos cerrados

2013 | Vivir es fácil con los ojos cerrados

Vivir con los ojos cerrados de David Trueba transcurre en 1966. La cinta rezuma nostalgia, más allá de los nubarrones que se apuntan por la situación política, donde el director y guionista es capaz de sutileza -las ventanas abiertas en el coche para limpiar la atmósfera contaminada por un puro- y de tosquedad -la foto de Franco donde un chaval limpia sus manos grasientas-. Hay muchos elementos reconocibles para quien haya vivido la época y alrededores -las familias numerosas, el peluquero que viene a cortar el pelo a casa, el rigor educativo en casa y en el colegio...-, traspasados de evocación romántica, y sin acritud en los pasajes, pocos, con aristas. Dice Trueba que se inspira en la canción de John Lennon que da título a la película, pero también parece una adaptación de la canción emblemática de la transición, “libertad, libertad, sin ira libertad, guárdate tu miedo y tu ira”. Con buen rollito. La idea es hablar de anhelos de libertad, con la juventud que necesita respirar, y los mayores que han asumido el estado de las cosas tras una guerra. Un poco Cuéntame cómo pasó, vaya. La cinta sigue a Antonio, un profesor de inglés, que enseña el idioma a sus alumnos con las letras de las canciones de su admirado John Lennon. Sabedor de que el mítico cantante de los Beatles está en España rodando una película mientras afronta cierta crisis personal, decide viajar hasta Almería, y en el camino recogerá primero a una joven de veinte años, Belén, que espera un niño, y que ha huido del lugar donde debía dar a luz lejos de las miradas de sus conocidos; y luego a Juanjo, joven de 16 años, el mayor de 6 hermanos, hijo de un “gris”, que tras la última pelotera con su padre también se ha dado la fuga. Vivir es fácil con los ojos cerrados desprende encanto en gran parte gracias al trabajo de Javier Cámara, pues su Antonio, maestro sobre todo en humanidad, está lleno de matices y te lo crees. El modo en que afronta las diversas situaciones de su periplo, y el modo en que sabe tratar a los chicos, es sencillamente sensacional. Trueba le ha dado un magnífico personaje. La recién llegada Natalia de Molina es carne de cañón para ser nominada al Goya a la mejor actriz revelación, la chica tiene frescura, recuerda a María Valverde. Precisamente Francesc Colomer, más soso, ganó ese premio en su momento por Pan negro. Los secundarios tienen gracia, incluso los simples figurantes, véase el conserje del “hotel”. Pensando en los Beatles, es mucho mejor el trabajo de David Trueba que el de Manuel Gómez Pereira en El amor perjudica seriamente la salud, también inspirado nostálgicamente en los Beatles. Lo que no significa que sea perfecto, el film podía haber sido mejor pulido, y pierde parte de su inocencia encantadora con el modo en que evoluciona la relación de Belén y Juanjo. Quiere ser delicado Trueba, pero no hay color entre la escenas de Molina y Cámara, y la que viene a continuación entre ella y Colomer.

5/10
Positive Generation

2012 | Positive Generation

Proyecto musical de Médicos Sin Fronteras (MSF) para dar a conocer las canciones de los grupos de apoyo y coros de Zimbabue que a través de su música intentan combatir el estigma del VIH/sida. Artistas como Alejandro Sanz, Antonio Carmona, Javier Limón, Estrella Morente, Juan Luis Guerra y Andrés Calamaro, entre otros, han colaborado en esta iniciativa con la fusión de sus ritmos y talentos.

Madrid, 1987

2011 | Madrid, 1987

David Trueba se consagró como realizador con la interesante Soldados de Salamina, pero posteriormente ha ido dando bandazos. Tras la decepcionante comedia Bienvenido a casa se diría que no sabe qué rumbo tomar, pues rodó el documental La silla de Fernando (un tanto experimental pues consistía únicamente en imágenes de Fernando Fernán Gómez conversando), la producción televisiva documental Rafael Azcona, oficio de guionista, y la serie ¿Qué fue de Jorge Sanz? en la que el actor citado en el título se interpretaba a sí mismo. Ahora, con Madrid, 1987, entrega un film atípico, cercano al teatro, pues durante la mayor parte del metraje sólo aparecen en pantalla dos actores. Un sábado veraniego de 1987. Ángela, joven y atractiva estudiante de periodismo, le pide una entrevista a Miguel, maduro y sarcástico articulista que ha obtenido importantes premios con sus novelas. Éste aprovecha para tratar de llevársela al catre, a pesar de la enorme diferencia de edad, y de que está casado. Se va con ella a la casa de un amigo pintor, con tal mala suerte de que ambos se quedan atrapados en el cuarto de baño, pues la puerta se ha atascado... A David Trueba se le da muy bien divulgar el talento de veteranos del oficio, como Fernán Gómez, o el guionista Rafael Azcona, y en esta ocasión se apoya en la fuerza y el carisma de José Sacristán, un actor de primerísima fila que no siempre ha sido aprovechado por el cine. Como era de esperar, éste realiza una interpretación de enorme categoría, aunque a su lado desmerece un poco María Valverde, a pesar de que es una de las mejores actrices jóvenes españolas. También es cierto que el personaje femenino tiene un peso mucho menor en el guión, y sus frases son mucho menos brillantes e ingeniosas. Madrid, 1987 es una reflexión sobre el paso del tiempo, y el choque generacional, acierta en su evocación nostálgica de los años 80, en plena consolidación de la aún joven democracia española, con citas al 23-F, Adolfo Suárez, el gobierno socialista de la época, etc. Aprovecha Trueba para incluir una crítica al periodismo tan ácida como cariñosa. Ingenioso en los diálogos, se luce sobre todo en frases humorísticas ("¿Profesores de periodismo? ¿Acaso alguien enseña a los perros a ser perros?"). Por contra, al final resulta un tanto insustancial, y se alarga demasiado. Además su afán exhibicionista, sobre todo en lo refererente a ella, se antoja excesivo.

4/10
Bienvenido a casa

2006 | Bienvenido a casa

Samuel, un veinteañero inmaduro, ha vivido siempre sobreprotegido por Concha, su madre. Pero ahora le ha llegado el momento de dejar su pueblo natal para probar fortuna en Madrid. Allí vive Eva, su novia, que le acoge en su piso. Poco después de conseguir trabajo como fotógrafo en una revista de actualidad, Samuel recibe la noticia inesperada e que Eva se ha quedado embarazada. Esta novedad, sumada a las dificultades de la vida en pareja, trae consigo que a Samuel le entren las dudas. ¿Será lo suficientemente responsable para ser padre? Mientras se plantea incluso abandonar a Eva, pasa noches de juerga con sus compañeros. Mientras toma unas copas con el redactor de deportes, se reencuentra con Nieves, una amiga de la infancia. Autor de La buena vida y Obra maestra, el guionista y director David Trueba probó fortuna en el drama por una vez con Soldados de Salamina, paradójicamente su mejor trabajo hasta la fecha. Ahora vuelve a su género habitual, la comedia, combinando secuencias hilarantes y alocadas, con otras más reflexivas, con fondo dramático. El film está lleno de elementos autobiográficos, sobre todo cuando Trueba critica con saña el mundillo de los medios de comunicación, en los que trabajó antes de hacerse cineasta. Algunos secundarios son memorables, como el crítico de cine ciego, bordado por el actor Juan Echanove, que da a entender cierto resentimiento del director con estos profesionales. Aunque todos son personajes cínicos, bastante desencantados, Trueba sabe sacarles el lado humano. Destaca la interpretación de Pilar López de Ayala, que siempre muestra un altísimo nivel en todos sus trabajos. Obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cine de Málaga.

5/10
La silla de Fernando

2006 | La silla de Fernando

Fernando Fernán Gómez no es sólo uno de los mejores actores españoles de todos los tiempos, sino que ha dado muestras de auténtica genialidad, como director, autor teatral y novelista. El cineasta David Trueba (Soldados de Salamina) y su amigo Luis Alegre, que ha intervenido como actor en varias de sus películas, insisten en que hay un aspecto que el público desconoce de Fernán Gómez: que es un excelente conversador. Invitados habituales en la casa de Fernán Gómez, Alegre y Trueba tuvieron la idea de rodar un documental que captara el ingenio del protagonista de El abuelo cuando conversa con sus amigos, en un ambiente cálido. Sin duda supone un riesgo rodar un documental donde básicamente aparece un tipo hablando durante todo el metraje, con imágenes intercaladas de sus películas y fotos de su infancia. Pero los cineastas han acertado, pues la magia de Fernán Gómez inunda la pantalla. Quizás se echa de menos que el actor toque temas de mayor calado, al repasar su vida, desde su infancia. Prefiere así tomarse con humor asuntos peliagudos, como la discriminación que padeció por ser hijo de madre soltera. El experimento se queda en una sucesión de anécdotas desenfadas, sobre la Guerra Civil, los inicios en la profesión, la búsqueda de una mujer que se pareciera a su adorada Marlene Dietrich, los problemas con el alcohol, y su fama de cascarrabias, que él acentúa, para “espantar a los pesados”. Eso sí, al menos son anécdotas simpáticas y divertidas.

5/10
¡Hay motivo!

2004 | ¡Hay motivo!

Famosos cineastas españoles se reunieron para esta recopilación de cortos políticos en contra del gobierno de José María Aznar, en víspera de las elecciones de 2004. Cada uno de los realizadores protesta por algún asunto que considere que ha estado mal gestionado por el gobierno. Así, se tratan cuestiones como el hundimiento del Prestige, el apoyo a la invasión de Irak en 2003, o la subida del precio de la vivienda. Antes de su exhibición comercial en cines, se programó en algunos locales y centros culturales, y se emitió en cadenas locales de televisión con fines electoralistas. Aunque algún corto aislado como el de Isabel Coixet (La insoportable levedad del carrito de la compra) en un inusual registro de comedia, tienen cierta gracia, y plantean asuntos de cierto interés entonces, la mayoría son bastante cutres y parecen rodadas rápidamente para salir del paso, como Catequesis, de Yolanda García Serrano, que ha filmado únicamente de forma rudimentaria a Pilar Bardem leyendo un cuento de fuerte carga anticlerical escrito por Juan José Millás.

2/10
Soldados de Salamina

2003 | Soldados de Salamina

Postrimerías de la guerra civil española. El bando republicano huye a la desbandada. Un grupo de milicianos conduce por un bosque a 50 prisioneros del otro bando; se dispone a fusilarlos. En la confusión de la refriega, salva la vida el escritor falangista Rafael Sánchez-Mazas. Oculto entre la maleza, un miliciano le descubre. Pero, inexplicablemente, no dispara: respeta su vida. Medio siglo después una joven escritora en crisis investiga la historia. Un artículo en un diario puede que le lleve a la novela de su vida… y a descubrir unas cuantas verdades sobre sí misma. Impecable adaptación de David Trueba de la novela de Javier Cercas. El director y guionista logra una buena conjunción entre los hechos actuales y los del pasado, e inserta bien los testimonios de protagonistas auténticos de lo que se cuenta. Un gran acierto de Trueba es mirar hacia atrás sin ira, sin revanchismos. Puede considerarse algo caprichosa la decisión de convertir al protagonista masculino de la novela en una mujer, pero resulta innegable que Ariadna Gil asume su papel con brillantez.

6/10
Obra maestra

2000 | Obra maestra

Benito es un cinéfilo empedernido, que sueña con rodar su opera prima. Cuenta para ello con Carlos, carnicero a quien también le encantaría triunfar en la pantalla. Benito tiene una cámara de super-8, y con eso y un par de decorados cree que podría hacer una "obra maestra". A condición de convencer a una estrella como Amanda, para que participe en el film. Como ella no está muy dispuesta, la secuestran. Sólo la liberarán una vez concluido el rodaje. Comedia negra en torno a la cinefilia, firmada por David Trueba (La buena vida). La peli empieza con una estupenda y divertida escena de musical, protagonizada por Pablo Carbonell (el de 'Caiga quien caiga'). Luego la historia se hace más previsible, con Santiago Segura en plan "desmadre total".

4/10
Adiós con el corazón

2000 | Adiós con el corazón

Juan, un cincuentón que aún conserva mucho atractivo para las muejres, es abandonado por su última conquista, al mismo tiempo que aparece una cubanita veinteañera, guapa y simpática, que asegura que es su hija. Apañada comedia dramática que sin embargo ofrece un guión poco estimulante (aunque esté detrás el gran Rafael Azcona), lo que añadido a la sosa puesta en escena de José Luis García Sanchez arroja un resultado algo decepcionante.

4/10
Airbag

1997 | Airbag

Una de las películas españolas de mayor éxito popular en los últimos años. Juantxo es un joven perteneciente a la alta sociedad y lo tiene todo: dinero de sobra, una carrera universitaria, un magnífico trabajo y una novia guapa y bastante rica. Sin embargo, Juantxo es a todas luces un perfecto pardillo. Durante su despedida de soltero en un local de mala reputación pierde su anillo de compromiso. Tras la desaparición, él y sus amigos, Paco y Konradin, se lanzan a la búsqueda desesperada de la joya en un viaje trepidante y alocado lleno de corrupción, vicio y delirio. Juanma Bajo Ulloa, uno de los directores españoles más personales, juega en esta película con temas serios y logra obtener algunas secuencias llenas de negra comicidad dentro de esta película extraña y desconcertante. Los actores están perfectos, en especial la fantástica actriz portuguesa María de Medeiros.

6/10

Últimos tráilers y vídeos