James Cromwell
86 añosPremios: Oscar (1 nominación) Ver más
Un actor de talla
Es uno de los actores más solicitados de Hollywood, pues otorga entidad a personajes que ocupan pocas líneas de guión. Se puede decir que es un actor de talla, y no sólo porque mida 1,90. Ya les sonaba su cara a los aficionados al cine por sus ilustres secundarios, cuando se consagró como el granjero de Babe, el cerdito valiente, papel por el que obtuvo una nominación al Oscar como actor de reparto.
Estaba destinado al cine, pues procede de una familia que había hecho historia en el Séptimo Arte. Su madre Kay Johnson intervino en películas míticas como La jungla en armas y La llamada de la selva. Por su parte, su padre el norteamericano John Cromwell (Ana y el rey de Siam) fue uno de los pioneros que sacó adelante el cine británico junto a David Lean, Carol Reed y Alfred Hithcock. Aunque él era de Ohio y ella neoyorquina, James nació cuando estos estaban instalados en Los Angeles, en 1940. De pequeño se distinguía por su amor a los animales, a pesar de su alergia a los gatos.
Estaba decidido a hacerse ingeniero, hasta que pasó un verano con su padre en un rodaje y se convenció de que lo suyo era la interpretación, por lo que se pasó diez años en pequeñas compañías teatrales. En 1971 fue contratado para la serie televisiva Todo en familia. Debutó en el cine por partida doble, pues interpretaba los papeles de chófer y secretaria en la hilarante Un cadáver a los postres, con guión de Neil Simon. Se pasó las décadas de los 70 y 80 alternando la televisión con secundarios en películas como El gran enredo, Un genio con dos cerebros o Exploradores.
Un simpático porcino le cambió la vida. Se trata de Babe, el cerdito valiente (1995), que supuso su reconocimiento profesional, pero también le convirtió en vegetariano y activista de diversas asociaciones a favor de los derechos de los animales. “Si cualquier niño se diera cuenta de lo que ocurre en una granja industrial, nunca más volvería a tocar la carne. Durante el rodaje de Babe, me conmovió la inteligencia y el sentido de la diversión y la libertad de los animales”, dijo al terminar el film. Es una pena que se pierda el jamón de pata negra, pero a partir de ese momento no para de luchar intensamente por la causa, e incluso ha sido detenido en una ocasión, por participar en una manifestación ilegal en contra de una conocida cadena de hamburgueserías.
Precisamente en un papel de defensor de un planeta ecológico, se ganó el corazón de los trekkies, en Star Trek: Primer contacto. Curiosamente, los fans de la saga recuerdan a su personaje, un tal Zefram Cochcrane, entre otras cosas porque por lo visto es el único que ha pronunciado las palabras mágicas Star Trek en todo lo que se ha rodado hasta la fecha de la serie. También los cinéfilos más exigentes quedaron impresionados, por su memorable personaje de L.A. Confidential. El capitán Dudley Smith era un particular jefe de la policía, capaz de tolerar cierto grado de corrupción, siempre y cuando se castigara a los criminales. En todos los papeles que le sobrevinieron a continuación conseguía lucirse, independientemente de la calidad de la cinta. En El soltero, sólo él conseguía salir airoso en su papel de sacerdote, al igual que ocurría en Species II o La hija del general. Otras veces contribuía a alcanzar un alto nivel de calidad, como en Mientras nieva sobre los cedros, RKO 281, Space Cowboys y La milla verde. No abandonó la pequeña pantalla, y consiguió una nominación al Emmy, por su papel de obispo católico a punto de morir en Urgencias. Su último trabajo estrenado en España es su interpretación de presidente estadounidense en Pánico nuclear. Lo que más recuerda del rodaje es que tenía que dar un discurso ante cuatrocientos extras. “El director me dijo que este tipo de comparecencias tienen que empezar con una broma y me sopló varias para que las repitiera. Yo no soy gracioso, pero en cuanto hablé, la gente se carcajeaba. Eso demuestra que si eres el presidente, todo el mundo se ríe de tus bromas aunque no tengas ninguna gracia”.
