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Biografía

Ana Wagener

Ana Wagener

Ana Wagener

Premios: 1 Goya (más 1 nominaciones)

La asistenta ideal

04 Octubre 2011

Ana Wagener no triunfó de la noche a la mañana, pero ha ido poco a poco trabajando hasta que ha logrado el reconocimiento que se merece, prácticamente cuando ha pasado de los 40 años.

Ana Álvarez Wagener nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1962. Tras darse cuenta de que tenía talento para la interpretación, decidió que debía estudiar teatro, y acabó graduándose en la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla.

Debutó con un pequeño papel en el olvidado drama Los invitados, protagonizado por Amparo Muñoz. Hizo mucho teatro, y pasó los últimos años de la década de los 90 interpretando papelitos en series como Compañeros, Señor Alcalde, Hermanas o Raquel busca su sitio. También aparecía de forma episódica en el thriller Plenilunio.

Los cinéfilos empezaron a fijarse en Ana Wagener cuando interpretó a Laura, la asistente social del duro drama sobre maltrato infantil El Bola, debut en el largo de Achero Mañas.

Desde entonces, ganó muchos enteros, y obtuvo papeles relativamente importantes en cintas como Torremolinos 73, La suerte dormida, Horas de luz, Azul oscuro casi negro o 7 vírgenes. Destaca en cierta manera su trabajo a las órdenes de Carlos Saura en El séptimo día, recreación libre de la matanza de Puerto Hurraco, donde era Ángela, una mujer enamorada de un tipo que la repudia dejándola con el ajuar de boda preparado. Su hermano Jerónimo se venga de la ofensa asesinándole.

Por El patio de mi cárcel fue candidata al Goya a la mejor actriz revelación, y por Biutiful, donde hacía de vidente, optó al mismo galardón, en la categoría de actriz de reparto. Ha sido una asistenta en Los años desnudos y también en la serie La señora, donde era Vicenta, el papel por el que más la conoce el gran público. Repitió como Vicenta en 14 de abril. La Republica. Interpreta a Mercedes, una funcionaria de prisiones en La voz dormida, de Benito Zambrano.

A pesar de su intensa actividad, a Ana Wagener le ha dado tiempo para convertirse en una prolífica dobladora de personajes como Danielle Rousseau, la francesa de Perdidos, o Lynette Scavo, en Mujeres desesperadas. Se muestra celosa de su vida privada, por lo que se desconoce casi todo sobre ella.

Goya
2019

Nominado a 1 premio

Goya
2012

Ganador de 1 premio

Filmografía
Ofrenda a la tormenta

2020 | Ofrenda a la tormenta

Ha pasado ya un tiempo desde que la inspectora Amaia Salazar (Marta Etura) se enfrentó a su madre. Pero a pesar de que tanto la Guardia Civil como el juez Markina (Leonardo Sbaraglia) dan por cerrado el caso, Amaia siente que no está libre de peligro. La muerte súbita de una niña en Elizondo resulta sospechosa y los análisis forenses del doctor San Martín (Paco Tous) llevan a Amaia a investigar otras muertes de origen similar que conducirán a la inspectora a la resolución final de los sucesos que han asolado el valle de Baztán.

Adú

2019 | Adú

Adú, un niño de Camerún, inicia un largo viaje para llegar a España junto a su hermana mayor. En Mozambique, un activista medioambiental que trata de detener las actividades de cazadores furtivos de elefantes, tiene que hacerse cargo de su hija, enviada por su madre desde España porque ha tenido un problema de drogas. En Melilla, un joven guardia civil es procesado con otros compañeros, tras la muerte de un emigrante que trataba de saltar la valla de la frontera. Segundo largometraje del profesional con extensa experiencia en capítulos televisivos Salvador Calvo. Tras mirar a la Historia de España en 1898. Los últimos de Filipinas, ahora se centra en la realidad actual de la emigración, a través de tres historias casi paralelas, pues tienen una conexión mínima. Con ellas se pretende ilustrar las diferentes caras de la crisis migratoria: la realidad de quienes viven una situación dura en su país de origen y se lanzan a una aventura compleja con tal de buscar una nueva oportunidad, la de quienes tienen que vigilar que no entren de forma ilegal, y la de quienes han pasado del primer mundo al tercero por propia voluntad. Siempre que se mezclan relatos variopintos se obtiene un conjunto irregular. Aquí sobresale sobre todo el capítulo del pequeño camerunés, con el que resulta fácil empatizar. No se ocultan las partes más horribles del tema tratado, como los mafiosos que se lucran pero dejan a quienes transportan abandonados a su suerte a las primeras de cambio, los depredadores sexuales que tratan de aprovecharse de su situación y el riesgo de muerte. Alguna secuencia resulta especialmente dura, sobre todo la que tiene lugar en un avión. Se luce especialmente el pequeño pero prometedor Moustapha Oumarou, debutante que procede de Benin, país poco cinematográfico, pero donde nació toda una estrella, Djimon Hounsou. No alcanza la misma altura el fragmento paternofilial, salvo por el buen hacer de sus protagonistas, Luis Tosar y Anna Castillo; su desenlace no provoca la emotividad que se espera. También se resuelve de forma demasiado apresurada el fragmento sobre el guardián de la ley, si bien permite indagar en cómo se sienten quienes deben afrontar las oleadas de cientos de atacantes que no dudan en tirarles cal viva si es preciso, y muestra los efectos de las terribles concertinas.

6/10
Legado en los huesos

2019 | Legado en los huesos

Cuando vuelve a incorporarse a su puesto después de haber dado a luz a su hijo, la inspectora de la Policía Foral de Navarra Amaia Salazar se entera de que Jasón Navarro, al que detuvo por asesinato, se ha suicidado en su celda, dejando escrita una palabra en la pared de la misma, Tarttalo, que remite a un monstruo de la mitología de un solo ojo. La investigación desvela que a lo largo de los años se han producido otras muertes de mujeres a manos de sus parejas, que también acabaron con sus vidas, dejando idénticos mensajes. Al mismo tiempo, se produce una inquietante profanación en una iglesia, cuyos autores se identifican con los agotes, minoría navarra acusada de herejía, y de rechazar la autoridad de la Iglesia. Éstos han dejado en el altar huesos del brazo de un bebé, que según las pruebas de ADN está relacionado con la inspectora. Fernando González Molina ha arrasado con sus adaptaciones literarias protagonizadas por Mario Casas, 3 metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti, basadas en novelas de Federico Moccia, y Palmeras en la nieve, a partir del libro de Luz Gabás. No le fue tan bien sin este actor con El guardián invisible, translación de otro best-seller, en esta ocasión de Dolores Redondo, que inicia la llamada “Trilogía de Baztán”. Pese a todo, reincide con la segunda entrega de la misma, Legado en los huesos, a la que seguirá Ofrenda a la tormenta, pues se han encadenado los rodajes de ambas. Buen profesional, Molina imprime ritmo al relato, y aprovecha las privilegiadas localizaciones navarras, con pueblos encantadores, y bosques envueltos en bruma, y los elementos que distinguen el libro de Redondo, mezcla de thriller a la escandinava con personajes del folclore del norte de España. Repite como guionista Luiso Berdejo, que cambia levemente algunos acontecimientos del original para darle más fluidez, pero mantiene la esencia de la trama, muy bien enlazada con su predecesora, pues todo lo ya visto tiene su porqué, no se trata de una continuación forzada. Afloran toques siniestros y morbosos, y se deslizan torpedos contra la Iglesia, representada por Sarasola, sacerdote del Opus Dei, a quien se pinta como un tipo que tiene razón en su cruzada contra el mal ancestral, pero siniestro y prepotente. Al estar trazado con trazos gruesos, no logra insuflarle humanidad Imanol Arias. Lo mismo ocurre con la gran mayoría de secundarios, que corresponden a arquetipos, como Colin McFarlane, que no parece un padre moderno, involucrado en la crianza de su bebé, sino un pelele, o el que le ha correspondido a Leonardo Sbaraglia, mucho actor para un juez sin apenas relevancia en el desarrollo, enamorado de Amaia un poco ingenuamente, ya que no se sabe bien si es consciente de que ésta mantiene una sólida relación con su marido, y que acaba de ser madre. Lo mismo ocurre con los ayudantes de Salazar, las hermanas, etc. Resultan llamativamente planos sobre todo los villanos, unos majaderos que cometen un error absolutamente disparatado. Al menos, se salva Marta Etura, cuya Amaia Salazar es la única que tiene entidad.

5/10
El reino

2018 | El reino

Manuel López Vidal se dedica a la política. Vicesecretario de su innombrado partido a nivel autonómico, aspira a suceder un día, quizá, al presidente de la comunidad. Entretanto concibe su actividad no como servicio a los ciudadanos, sino al propio bolsillo y al de sus compañeros. Casado y con una hija adolescente, acostumbrado a hacer y deshacer, y a la buena vida, el escándalo estalla de la noche a la mañana, cuando la guardia civil registra la casa de un amigo y miembro prominente del partido. Los dedos acusatorios y las pruebas acaban señalando a Manuel, convertido en conveniente chivo expiatorio. Pero él no está dispuesto a caer solo, sabe demasiado, y tratará de mover las fichas del complicado tablero de la podredumbre política para salvar el pellejo, o al menos llevarse a todo el que pueda por delante. Acostumbrados a los escándalos de corrupción en la esfera política que no cesan, la película de Rodrigo Sorogoyen (Stockholm, Que Dios nos perdone) corría el peligro de sucumbir al hartazgo de la opinión pública, por entregar simplemente “más de lo mismo”. No es así, afortunadamente. Se evitan felizmente los tópicos o los partidismos –la crítica se eleva a unos y otros, a toda la cúpula del poder, que como mínimo ha tolerado el deslizamiento por la pendiente de la corrupción y la inmoralidad–, el alto nivel alcanzado por una trama ficticia inspirada en la realidad, recuerda a los logros de El hombre de las mil caras, ésta sí basada directamente en hechos auténticos. Sorogoyen y su coguionista habitual Isabel Peña componen una trama intrigante y adrenalítica, que no deja al espectador un momento de respiro, y donde brilla la composición de los personajes –Antonio de la Torre está inmenso como protagonista, pero también los secundarios, que componen una amplia y variada tipología humana de personas que han hecho de la política un “modus vivendi” lamentable– y sus afilados diálogos, las situaciones y escenas donde todos tienen mucho que ocultar. Hay muchas acusaciones y reproches, pero también destaca lo que no se dice, las miradas son más que elocuentes, por ejemplo la de la esposa de Manuel, cuando salen a relucir los gastos de la tarjeta de crédito en un club de alterne. Tampoco es complaciente el film con las nuevas generaciones, acostumbradas a una vida y cómoda y aletargada, véase a la hija de Manuel, o a la de otro de los socios con su fiesta clandestina en Andorra. Resulta modélico el final, que interpela al espectador y le obliga a reflexionar sobre la corrupción y la complicidad mayor o menor de la opinión pública con esta lacra, la distinción entre lo que está bien y lo que está mal.

7/10
Durante la tormenta

2018 | Durante la tormenta (Mirage)

Vera se ha mudado recientemente con su marido David y su hija Gloria a una nueva urbanización. Durante una noche de tormenta eléctrica Vera entrará en contacto a través del televisor con unas imágenes que parecen estar sucediendo en ese momento pero que en realidad tuvieron lugar casi treinta años atrás. En ellas se comunica con un niño llamado Nico, que Vera sabe que murió esa misma noche de 1989. La mujer le avisará del peligro. Pero alterar el pasado tiene un precio muy alto. El director barcelonés Oriol Paulo continúa engrosando con éxito su filmografía con este rocambolesco thriller, que mantiene la calidad de sus anteriores trabajos, los bien recibidos El cuerpo y sobre todo Contratiempo. Incide para ello en conservar igual tono de misterio angustiante en donde el personaje principal se ve abocado vivir situaciones desesperadas. Ese aire de pesadilla, en donde los elementos exteriores parecen haberse confabulado para confundir y asustar al protagonista, alcanza aquí cotas altísimas. Cierto que en Durante la tormenta se riza el rizo para conseguir ese estado de desesperación puesto que se parte de una premisa fantástica que exige suspender la credibilidad –la conexión entre dos puntos temporales separados por 30 años– y en donde con cierta habilidad se abre la puerta al posible desequilibrio mental de la protagonista, que de la noche a la mañana ve cómo toda su vida parece haberse esfumado. Pero una vez asumido el planteamiento hay que reconocer que la trama respeta al espectador y no le da gato por liebre. Oriol Paulo es un tipo serio y detrás de este film se constata un excelente trabajo de guión, la variada inclusión de giros bien resueltos –en referencia a los personajes del marido, del amigo, del vecino, del policía– siempre sorprende, no están añadidos a la ligera y cada uno hace que el interés en los diferentes ámbitos –el crimen, la paradoja temporal– no haga más que aumentar. Se agradece además que Oriol no juegue al despiste y que no se distraiga con enredos en los que podría haber caído. Quizá puede achacarse al conjunto que el puzzle vaya sumando piezas y más piezas, quizá demasiadas para encajarlas sobre la marcha, hasta el punto de que exige una alta concentración en el espectador, el cual puede quedar agotado ante la espera de un desenlace que parece no llegar nunca. Por lo demás, la historia se envuelve a la perfección en una atmósfera de misterio, donde resulta también muy adecuada la fotografía nublada y densa de Xavi Giménez y la ambiental banda sonora de Fernando Velázquez, colaboradores habituales del director. El reparto cumple, pero destaca sin duda Adriana Ugarte, una actriz que ha ido creciendo con los años y logra hacer creíble su peripecia.

6/10
Tu hijo

2018 | Tu hijo

Jaime es cirujano en un gran hospital, casado, con dos hijos mayores de edad. Sigue una vida anodina, del quirófano al coche, del coche a casa, de casa al coche, etcétera. Bueno, también tiene un rato para salir a correr con su hijo, que le afea las deportivas con las que practica el deporte. Y procura tratar con cierta humanidad a sus pacientes. Todo da un vuelco cuando es precisamente su hijo en el que ingresa en su lugar de trabajo, le han propinado una tremenda paliza que le deja en coma con serias secuelas. A pesar de la denuncia, la policía no avanza mucho en el caso, pero Jaime, obsesionado por vengar a su retoño, investiga por su cuenta. Miguel Ángel Vivas (Secuestrados, Extinction) cuida formalmente la película, con mucha fotografía nocturna y planos muy cerrados, y con colores apagados. Por desgracia él y su coguionista Alberto Marini, no han cuidado tanto la trama, y menos aún, la definición de los personajes y sus motivaciones, que resultan bastante huecos, además de que algunas de sus acciones carecen de cualquier credibilidad. Se pide demasiado al espectador, cuando le toca aceptar que un burgués como Jaime se meta en los líos en que se mete, buceando en los bajos fondos y haciéndose con una pistola, o que los que sufren agresiones o son testigos de las mismas, guarden un ensordecedor silencio; y son muy pobres los personajes de madre y hermana de la víctima, o el de la antigua novia. En cuanto al manejo de dos importantes vídeos grabados con el teléfono móvil, el mero hecho de repetir este artificio, y que sus responsables los conserven cuando resultan claramente incrimimatorios, no es demasiado inteligente; en el caso del segundo, se salta de la grabación a un punto de vista "peliculero", que resulta algo chocante. Con tales debilidades, hay que reconocer al mérito de José Coronado en aguantar el tipo como padre descompuesto, y la factura técnica, que ayudan a disimularlas.

4/10
Contratiempo

2016 | Contratiempo

La prestigiosa abogada Virginia Goodman acude a entrevistarse con un cliente, el joven y exitoso empresario Adrián Doria (Mario Casas), recluido en su casa de Barcelona a la espera de juicio por un caso de asesinato en el que es el principal sospechoso. La fiscalía ha dado con un testigo importante y ambos tienen ciento ochenta minutos para decidir una primera estrategia para el juicio. Pero Goodman necesita saber más datos acerca de los hechos si quiere ofrecer una defensa fiable. Notable thriller con el que Oriol Paulo (El cuerpo) se reivindica como uno de los valores en alza del cine español. Un buen guión y una buena ejecución son las claves. Demuestra el guionista y director catalán que con pocos medios pero con un uso inteligente de la historia, una trama puede enriquecerse más y más, atrapar al espectador y mantenerle en vilo durante casi dos horas. El punto de partida poco original, que recuerda al de otras películas, puede hacer creer que estamos ante un caso policial sin más –asesinato de una mujer en un hotel y falso culpable–, pero pronto se ponen otros elementos sobre el tapete, con episodios románticos, dramáticos, fatalistas, creíbles al estilo de Muerte de un ciclista. Pero, además, poco a poco se juega con habilidad a la realidad y la ficción, de modo que gracias a las declaraciones y suposiciones en casa del detenido, Paulo se las apaña para desplegar de modo natural una historia ambigua, fantasma, de perspectivas poliédricas, con claras reminiscencias al Akira Kurosawa de Rashomon. La naturalidad con que tiene lugar este malabarismo resulta verosímil, gracias sin duda a la naturaleza de la historia y al ajustado guión, pero también a un adecuado montaje. Por otro lado está bien pensado el móvil detectivesco que provoca la investigación, de modo que en general la conversación entre cliente y abogada no resulta artificial, y también sabe el director tomarse su tiempo e introducir dosificadamente los elementos principales para ir desenredando el ovillo. No se entiende, sin embargo, que en una película narrativamente tan cuidada se tomen algunas decisiones claramente erróneas o desconcertantes (la caracterización de uno de los personajes) o se introduzca alguna trampilla en el relato que podría haberse obviado. De cualquier forma, son defectos que no empañan en conjunto una estupenda película de intriga, de esmerada factura visual y con una potente banda sonora de Fernando Velázquez. El reparto está muy bien, aunque brillan especialmente las actrices Bárbara Lennie y Ana Wagener, esta última seria candidata a ganar el Goya.

7/10
Vulcania

2015 | Vulcania

En un pequeño pueblo de las montañas vive una comunidad de trabajadores en torno a una fábrica de hierro. Son hombres y mujeres clasificados en dos grandes grupos, entre los que no hay relación. El régimen de vida en el villorrio es estricto, casi de esclavitud: trabajo en la fábrica y regreso a sus casas, sin posibilidad de salir del estrecho cerco que los rodea, denominado “la frontera”. Pero un trabajador, Jonás, empezará a indagar sobre su situación cuando un accidente cuesta la vida a su mujer y su hijo. Interesante film español de planteamiento sumamente atractivo, escrito y dirigido por el debutante argentino José Skaf. Los primeros minutos atrapan sobremanera, marcados por la atmósfera opresiva del lugar, donde hombres y mujeres pululan cual muertos vivientes, sin iniciativa, sin alegría, al tiempo que reciben las consignas de una especie de gobernador. La sensación es que estamos ante una especie de secta cuyo líder –qué enorme presencia tiene José Sacristán– mantiene bajo su bota a unos súbditos sometidos intelectualmente que sólo funcionan como peones para servir a ocultos propósitos. Las gentes de esa pequeña localidad viven perpetuamente asustados de lo que sea que haya tras la enigmática “frontera” y se mueven por una especie de kantiano deber ancestral del que no dudan ni un momento y que escuchan cada día una y otra vez: mantener el fuego, es decir, dedicar su vida a trabajar el hierro en la fundición. Pero qué lástima. Podíamos haber estado ante un film brillante, inolvidable, muy de acuerdo con los tiempos distópicos, pero con el paso de los minutos se van simplificando las cosas y deja finalmente un regusto a decepción. Porque desde luego Vulcania daba para mucho más. Incomprensiblemente el guión no aprovecha los puntos calientes que se han ido sugiriendo –la libertad, la búsqueda de la verdad y, el más importante de ellos, la capacidad magnética del protagonista que le permite dominar el hierro– y el desenlace es excesivamente precipitado, casi un bosquejo. Parece como si al término del primer acto las ideas se hubieran esfumado, de modo que apenas hay avance ni en la trama ni en las relaciones entre personajes –tenue esbozo el de la relación entre Jonás y Marta–, de manera que se desemboca directamente, torpemente, en el final del tercer acto. Con todo, Vulcania es un film meritorio, original, con algún giro logrado, y que entretiene sin duda gracias a su planteamiento intrigante al estilo El bosque y a la intensidad mantenida durante todo el metraje por el equipo artístico. Miquel Fernández (Fin) aprueba con nota en su papel protagonista, y no le van a la zaga la atemorizada Aura Garrido (qué gran actriz) y el siempre estupendo Ginés García Millán.

5/10
La española inglesa

2015 | La española inglesa

Historia de amor y aventuras, ambientada en el siglo XVI y protagonizada por Ricardo, el hijo de un noble inglés, y la española Isabel. La joven será raptada en pleno fragor bélico entre ingleses y españoles. Cuidado telefilm inspirado en una de las más célebres "novelas ejemplares" de Miguel de Cervantes, quien aquí está interpretado con mucho gusto por Miguel Rellán, narrador de la historia. La película cuenta con un holgado presupuesto, lo cual se comprueba en la cuidada ambientación, el uso de exteriores (Toledo, Pedraza, Chinchón, Guadalajara) y un vestuario detallista, a la altura. La trama es entretenida e incluye secretos, batallas, amores desdichados, raptos, duelos, etc. El reparto cumple, encabezado por Macarena García (Blancanieves) y Carles Francino (Víctor Ros).

6/10
A escondidas

2014 | A escondidas

Segundo largometraje del bilbaíno Mikel Rueda, responsable del tenebroso film sobre la Guerra Civil Estrellas que alcanzar. Compitió en la sección oficial en el Festival de Málaga. A escondidas transcurre en la ciudad natal del realizador, donde Rafa, quinceañero que estudia en el instituto, se siente desorientado, especialmente porque sus compañeros empiezan a interesarse por las chicas, mientras que él está incómodo cuando se convierte en el objeto de atención de una compañera. Por contra, empezará a manifestar sentimientos hacia Ibrahim, un inmigrante marroquí que reside en un centro de menores. En su retrato del despertar homosexual de un adolescente recuerda hasta cierto punto a la francesa La vida de Adèle, Palma de Oro a la mejor película en Cannes, en variante masculina. Aunque en este caso prescinde de las imágenes gráficas de sexo, mientras que el origen étnico de uno de los dos protagonistas da pie a añadir un alegato contra la discriminación de los extranjeros. Sus pretensiones de realismo resultan torpes, sobre todo en lo que se refiere a las interpretaciones de los jóvenes protagonistas, excesivamente artificiales cuando intentan aparentar cotidianeidad. Los veteranos Ana Wagener y Álex Ángulo (que rodó esta película poco antes de su prematuro fallecimiento en accidente de tráfico), intentan subir el listón con sus esforzados trabajos como asistentes sociales, pero sus personajes son muy secundarios y maniqueos. No ayudan tampoco los diálogos, excesivamente pobres, ni la poco imaginativa puesta en escena. Además, al autor de A Escondidas ya no le queda mucho por contar a partir de la segunda mitad del film, por lo que abusa de secuencias con largos silencios de los protagonistas, lo que llega a resultar bastante tedioso. Al montaje le falta inspiración, hasta el punto de que al principio un flash-forward adelanta por dónde va a transcurrir la trama, sin que esto contribuya a nada, salvo a reforzar la sensación de tedio.

3/10
Fènix 11·23

2012 | Fènix 11·23

En otoño del año 2004, Èric Bertran, un niño de 14 años, crea una web inspirada en Harry Potter y la Orden del Fénix en defensa de la lengua catalana. Una noche, treinta guardias civiles de la brigada antiterrorista de Madrid irrumpen en su casa y lo acusan de terrorista informático. Su crimen: enviar un correo electrónico a una cadena de supermercados pidiendo el etiquetaje en catalán.

14 de abril. La República

2011 | 14 de abril. La República | Serie TV

La voz dormida

2011 | La voz dormida

  La guerra que no cesa. La civil española, ¿cuál otra si no? Ahora aborda sus consecuencias inmediatas Benito Zambrano con La voz dormida, adaptación de una novela de Dulce Chacón. Sigue a Pepita, chica sencilla de provincias, recomendada para servir en una casa en Madrid, con idea de estar cerca de su hermana Tensi, en prisión por razones políticas. Tensi está embarazada, y su marido y otros camaradas del partido se encuentran refugiados en la sierra, aunque la guardia civil les pisa los talones. Pepita hará a regañadientes de correveidile entre su hermana y su cuñado, mientras el riesgo de Tensi de acabar ante un pelotón de ejecución es alto a pesar de su incipiente maternidad. Que nadie busque al Benito Zambrano de Solas en esta película, a ese Benito Zambrano no se le ha vuelto a ver, ni en Padre coraje, correcto telefilm, ni en su fallida aventura cubana Habana Blues. Aquí entrega un aseadito film ya visto muchos veces y completamente previsible, su versión más reciente sería Las 13 rosas de Emilio Martínez Lázaro. De nuevo tenemos una mirada a la guerra fraticida hispana, escorada hacia el lado de los vencidos, con escasos matices al presentar procesos legales sin garantías jurídicas, monjas y curas muy poco cristianos y demás clichés al uso. No se evita la reiteración a la hora de intentar asentar ciertas ideas, como la de mostrar la solidaridad entre las mujeres encerradas, o los abusos de la autoridades de la nueva España. Y ciertos recursos melodramáticos -el emotivo canto de la Internacional, el cuaderno para la hija que va a nacer, la carcelera compasiva...- no dejan de chirriar. Comercialmente el film quizá funcione entre el sector del público más afín al punto de vista presentado, y entre quien sin planteamientos de partido disfrute con el drama rayano en lo sensiblero. A no ser que uno sea delicado en lo relativo a escenas de tortura, mostradas aquí bastante gráficamente. En este paisaje salva la película del naufragio un nombre, María León, la actriz que encarna con convicción a la protagonista Pepita. Ella no sabe de ideologías, es una mujer piadosa, quiere con locura a su hermana, por amor se arriesgará lo indecible. Ingenua y lista, generosa y prudente, valiente y con sentido común, el personaje es rico y León lo compone muy bien, incluso en algunas relamidas escenas con un pretendiente, y aguantando el tipo en las duras escenas en que sufre tremendas vejaciones. En cambio la hermana Tensi resulta más impostada. Inma Cuesta resulta creíble en la relación con su hermana y en su ilusionada experiencia de madre, pero no tanto a la hora de sostener sus convicciones ideológicas, su pose en esos pasajes resulta demasiado mitinera.  

4/10
El perfecto desconocido

2011 | El perfecto desconocido

Tras una larga trayectoria como cortometrajista, el mallorquín Toni Bestard debuta en el largo con un drama coral. Cuenta con un protagonista de prestigio, el irlandés Colm Meaney, que ha trabajado con grandes realizadores como John Huston, Alan Parker, Michael Mann y Stephen Frears.Meaney interpreta a Mark O'Reilly, viajero que llega a un pueblecito mallorquín y se instala en una vieja tienda abandonada. Conocerá a varios lugareños, una pareja de policías, una chica aspirante a militar que trafica con drogas, un chico hiperprotegido por su madre, una vecina madura que anhela la maternidad, etc. Todos ellos están convencidos de que pretende reabrir la tienda, pues oculta su verdadera motivación, que tiene que ver con una vieja polaroid que lleva consigo.El perfecto desconocido es un film bienintencionado, de tono amable, y filmado en sugestivas localizaciones. El realizador intenta dar algo de fondo a la historia, con reflexiones sobre la paternidad, la necesidad de relaciones humanas y otros temas. Meaney cumple a pesar de que apenas se conoce demasiado sobre su personaje. Le rodean ilustres secundarios, como Vicky Peña y Ana Wagener, que dan credibilidad al conjunto.Por contra, muchos elementos de El perfecto desconocido resultan excesivamente ingenuos, como por ejemplo el hecho de que todos los personajes supongan que el protagonista ha adquirido el local, a pesar de que continúa puesto el cartel que anuncia su venta. Y algunos personajes deberían parecer gente sencilla y campechana, pero más bien se presentan como excesivamente simplones. Algunas secuencias resultan reiterativas y prescindibles, un error muy común entre realizadores debutantes.

4/10
Todo lo que tú quieras

2010 | Todo lo que tú quieras

Achero Mañas trató la violencia paterna en El Bola, su impecable opera prima, y homenajeó la memoria de su propio padre en Noviembre. Siete años le ha costado finalizar su tercer trabajo, que incide de nuevo en las relaciones paternofiliales, pues gira en torno a un hombre capaz de realizar cualquier sacrificio para sacar adelante a su pequeña. Leo, abogado harto de llevar casos de custodias en divorcios, lleva una vida feliz con su mujer, Alicia, que es la que lleva todo el peso de cuidar y educar a Dafne, la hija de ambos, de cuatro años. Pero Alicia muere repentinamente a consecuencia de un ataque de epilepsia. A Leo se le da muy bien cuidar a su hija, pero la pequeña está tremendamente afectada por la ausencia de su madre. Como un pasatiempo infantil aparentemente cándido, a Leo se le ocurre pintarse los labios, y posteriormente ponerse una peluca, para “interpretar” a su esposa fallecida. Pero su hija le sigue pidiendo que haga de madre una y otra vez, e incluso quiere que le lleve al colegio de tal guisa. Leo acaba recurriendo a uno de sus clientes, un veterano transformista homosexual (al que antes había llegado a insultar), para que le enseñe a resultar convincente como travestido. Ciertamente, Mañas tenía ante sí la enorme dificultad de hacer creíble el punto de partida, que un tipo de lo más normal, en el fondo homófobo, sea capaz de salir a la calle con un vestido con tal de complacer a su niña. De hecho, es cierto que el argumento es estrambótico. Pero el realizador lo compensa con la sentida emotividad de sus imágenes, que acaban llevando de la mano al espectador. Por muy excéntrica que sea la cinta, es también sincera y sobre todo inteligente y compleja. Se pueden tener prejuicios ante esta atípica propuesta, pero su desarrollo tiene interés. El travestismo “inocente” –totalmente contrapuesto al del personaje homosexual de José Luis Gómez– acaba siendo una elaborada metáfora sobre la capacidad masculina para adaptarse a los nuevos tiempos, y realizar tareas y adoptar roles que antaño estaban reservados a la mujer. Pero nunca se presenta este juego de suplantación y travestismo como “normal”, ni como la mejor solución, queda bastante claro que todo sucede en un caso de extrema necesidad, y que la situación ideal es que un niño tenga padre y madre, pues necesita de ambas figuras. No se trivializa en ningún momento el tema central, el escapismo a través del juego que desarrollan entre el padre y la hija para suplir mediante la imaginación la pérdida del ser amado. Esto no puede ser un sustituto de la aceptación de la muerte, pero el protagonista corre el peligro de que su niña acabe confundiendo la realidad con la ficción... Mañas, también autor del guión, trata al espectador con respeto, ofrece motivos para reflexionar en lugar de imponer su discurso, y parece haberle dado muchas vueltas a todo lo que aparece en pantalla. Al cineasta no le preocupa que le tachen de políticamente incorrecto por sus críticas sutiles pero afiladas hacia un sistema judicial que siempre concede la custodia a la madre, y que dificulta a los padres ejercer como tales, salvo en lo referente a sus obligaciones económicas. Ataca a los jueces, y también a los psicólogos, que aplican una serie de dogmas, pero no son capaces de adaptarse a cada situación, y flexibilizar sus métodos si la situación lo requiere. Sale airoso Juan Diego Botto de su papel más maduro hasta la fecha, y resiste el duelo con el gran José Luis Gómez, uno de los pesos pesados de la interpretación en España –sobre todo en el teatro–. En papeles pequeños pero importantes, brillan Ana Risueño, Najwa Nimri e incluso un anecdótico Alberto Jiménez, que había rodado con Mañas El Bola. Pero con permiso de todos ellos, el gran hallazgo de la película es la expresiva niña Lucía Fernández, que literalmente enamora al espectador, y se luce en secuencias muy difíciles, como aquella en la que su padre le pide que le llame “papá” –una de las más estremecedoras–. Y es que el punto fuerte de el director de El Bola es contar cómo son los niños de verdad, no niños cursis de películas como los que se suelen ver en el cine español. 

6/10
Biutiful

2010 | Biutiful

Barrio del Raval, en Barcelona. Uxbal es un padre de familia separado de su esposa bipolar Marambra, que tiene la custodia de sus dos hijos pequeños, Ana y Mateo. Baqueteado por la vida, sostiene a los suyos colaborando con una mafia china de inmigrantes ilegales, chinos y africanos, que trabajan en la construcción, o como ‘manteros’, aunque tampoco son ajenos al tráfico de drogas. Además, Uxbal tiene un don muy especial: es vidente, y en ocasiones ve a los espíritus de los muertos, que le cuentan sus penas. Acostumbrado a mirar a la muerte de cara, va a tener que enfrentarse a la suya propia: le acaban de diagnosticar un cáncer terminal, y una buena amiga le aconseja que en el tiempo que le queda intente “arreglar lo suyo”. En su primera película sin Guillermo Arriaga, el mexicano Alejandro González Iñárritu cambia la narración fragmentada de tramas múltiples por el relato lineal centrado sobre todo en un personaje, tarea en que le han ayudado los jóvenes Armando Bo y Nicolás Giacobone; sólo prólogo y epílogo, profundamente conectados, rompen levemente esa linealidad. En lo que no hay alteración es en los temas y enfoques del cineasta, nuevamente tenemos una situación extrema que envuelve a Uxbal, al que si algo le puede salir mal, parece que le saldrá peor. De modo que la dramática situación de familia rota conoce vaivenes, las mejorías resultan espejismos, la esperanza la aportan las posibilidades abiertas de un futuro incierto. Y las variables de su enfermedad, más sus trapicheos con los inmigrantes, donde él pone toda su buena voluntad para ayudar en una sociedad atravesada por la injusticia, le harán tocar fondo, todo debe conducir a la necesaria catarsis. El fondo católico de Iñárritu se nota no sólo en la imaginería religiosa presente en la cinta, sino en los temas, recurrentes en su cine, de sentido de culpa y redención, que surgen en el océano de la injusticia propia del ser humano caído. Ello atravesado de fatalismo providente, si se nos permite el oxímoron. Las cosas se tuercen, toman la senda más difícil, pero ello acaba ayudando al protagonista, del mal acaba saliendo el bien, aunque antes toca sufrir. El director sabe contar su historia, aunque quizá se entretiene demasiado en algunas escenas, una recreación excesiva en el dolor de Uxbal, que a veces parece un lastre. Está bien la subtrama del amigo senegalés, o la relación con Marambra, pero otros elementos –la relación afectiva entre los dos chinos mafiosos, el hermano de Uxbal– no aportan demasiado, de haber sido eliminados quizá el conjunto ganaría en agilidad. La película cuenta con un gran reparto, entre los que se cuentan algunos actores no profesionales. Pero sobresale Javier Bardem, con una magnífica interpretación, salvaje y entregado como suele ser –por ejemplo la escena en que le van a hacer una extracción de sangre muestra su increíble temple actoral–, que le valió el premio al mejor actor en Cannes.

6/10
Secuestrados

2010 | Secuestrados

Segundo largometraje de Miguel Ángel Vivas tras el prometedor pero fallido thriller Reflejos. Obtuvo el premio a la mejor película y al mejor director en el Fantastic Film Fest, de Austin, y también se proyectó en Sitges, donde algún crítico señaló que era “la película más bestia” de todo el certamen. El propio Vivas ha coescrito el guión, que recupera los viejos esquemas de Horas desesperadas, Funny Games y otras películas de familia secuestrada por banda de criminales. Jaime y Marta, matrimonio de alto nivel adquisitivo, se mudan con su hija Isabel a una lujosa casa de una urbanización de las afueras. Pero antes de la primera cena en su nueva morada, una banda de brutales criminales de Europa del Este irrumpe en el lugar y los tres son secuestrados con gran violencia. Sus captores quieren que Jaime saque dinero del cajero del banco junto a uno de ellos, mientras sus compinches mantienen retenidos a su mujer y a su hija. El director se luce con esmerados planos secuencia, y crea una enorme tensión a lo largo de todo el metraje. Su historia resulta especialmente terrorífica porque recrea una realidad que constantemente aparece en los medios de comunicación: los violentos robos en residencias de lujo llevados a cabo por bandas organizadas de delincuentes procedentes de las antiguas repúblicas comunistas. Además, Vivas ha elegido muy bien al trío protagonista. Aunque tanto Fernando Cayo, como Ana Wagener realizan un buen trabajo, se luce especialmente la joven Manuela Vellés, cuyo personaje acumula experiencias desagradables, hasta quedar casi en estado de shock. Aunque Vivas mantiene a lo largo del metraje un estilo más sugerente que explícito que le funciona a la perfección, resulta innecesariamente brutal y sangriento al final, quizás porque busca impactar o llamar la atención, lo que ahuyentará del film ael público más sensible, y además, hace que la película pierda fuelle. Aún así, Vivas es un profesional de inmenso talento que dará de qué hablar.

5/10
La señora (3ª temporada)

2009 | La señora | Serie TV

1930. Alicia ha estado ingresada en un sanatorio. Ahora regresa a casa, decidida a cambiar de vida. Por su parte, Gonzalo pretende comprar unas tierras ricas en wolframio que pertenecen a la Iglesia, por lo que debe tratar con el nuevo legado Papal, que llega de Roma. Nuevos episodios de una de las series españolas con más tirón de los últimos años.

4/10
La señora (2ª temporada)

2009 | La señora | Serie TV

Victoria sigue sin aclarar sus sentimientos. Se debate entre el amor de Gonzalo y Ángel. Hugo de Viana es nombrado delegado del gobierno, por lo que adquiere relevancia social. Sin embargo, los problemas con su esposa, Isabelita, siguen empeorando. En esta temporada de esta dramática serie el gran acontecimiento es la llegada del actor Fernando Cayo, que interpreta a Ventura, un enigmático personaje.

4/10
El amor se mueve

2008 | El amor se mueve

Después de tres cortos, la directora canaria Mercedes Afonso debuta en el largometraje. Se trata de una película coral que entrecruza varias historias de amor que tienen lugar en sus islas natales. Todas ellas son recopiladas por Ángel, un joven escritor argentino que viaja a Canarias en busca de un conocido, mientras que espera su primer hijo. Mercedes Afonso ha puesto un cuidado especial en mostrar vistosos paisajes canarios, a través de una cuidada fotografía. A través de historias sencillas, protagonizadas por personajes humildes, la cineasta pone el punto de mira en temas como las relaciones de pareja y el drama de las desgracias que padecen los inmigrantes ilegales que llegan a las islas.

4/10
El patio de mi cárcel

2008 | El patio de mi cárcel

Drama carcelario cuya supuesta principal novedad –no es tal, ahí están títulos como Cuatro minutos y el español Entre rojas para desmentirlo–, estriba en que las ocupantes y funcionarias del establecimiento penitenciario donde transcurre la mayor parte del film son mujeres. Dirige una mujer, Belén Macías, debutante en el largo cinematográfico, que coescribe el guión con otra mujer, Arantxa Cuesta. Aunque bastante coral, la trama se centra sobre todo en Isa, una atracadora madre de una hijita, y enganchada a las drogas. Otras presas son Dolores, una gitana que mató al marido que la maltrataba, y que adora a su hijo, una promesa del flamenco; Rosa, una prostituta; Ajo, lesbiana, enamorada de Pilar, que sufrirá un desengaño; y Luisa, una ingenua colombiana, pillada transportando drogas, que deberá “adaptarse”. Estas mujeres comenzarán a ser tratadas con humanidad por Mar, una funcionaria de prisiones que impulsa con ellas un grupo de teatro. Cuenta con el apoyo de la directora de la cárcel, pero otras compañeras guardianas, sobre todo una bastante amargada, ve con malos ojos la iniciativa. Película bienintencionada, pero fallida. Está rellena de un buenismo bastante hueco. Reúne la mayoría de los tópicos carcelarios –peleas, matones, droga, amores “homo”, visitas, la humillación del desnudo cuando ingresan en prisión, el tráfico con mercancías varias...–, sin demasiada gracia. Como el film incluye abundantes trazos impresionistas, viñetas de una y otra presa, no falta algún pasaje más o menos conmovedor, sobre todo en torno a Dolores. Pero casi todo suena a ‘déjà vu’. Quizá donde más falla Macías es en la presentación del teatro como actividad que ayuda a las mujeres a reconocerse como personas para lograr la deseada rehabilitación. Lo cierto es que resulta muy inverosímil que las presas puedan montar una obra donde se dejan ver desnudas, y donde se pone en solfa el sistema penitenciario. Además, en ningún momento se advierte que el teatro ayude a la reinserción, o a aumentar el interés cultural, el deseo de aprender, etc; tal y como se presenta en el film, es poco más que un pasatiempo, que como mucho les ayuda a reclamar un mejor trato. Algunas relaciones amorosas surgen de modo caprichoso, poco creíble. A pesar del esfuerzo de las actrices, el conjunto es poco consistente, y la idea de prolongar la trama a lo largo de los años no permite vislumbrar algún tipo de evolución en los personajes, que en el fondo son casi iguales al principio y al final.

3/10
La señora

2008 | La señora | Serie TV

Una de las series recientes españolas de mayor éxito, de formato culebrón.España, años 20. Victoria, hija de un poderoso burgués, se enamora de Ángel, hijo y hermano de mineros. Éste acaba ordenándose sacerdote, mientras que Victoria, por una serie de circunstancias, tendrá que hacerse cargo del negocio familiar. Tras el éxito de Amor en tiempos revueltos surgió este otro drama de época, que consta de 13 episodios.

4/10
Los años desnudos. Clasificada "S"

2008 | Los años desnudos. Clasificada "S"

Los directores Félix Sabroso y Dunia Ayaso han ganado algo de interés, desde la fallida Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí, que a pesar de su falta de calidad es su título más conocido. Sin duda es muy superior esta tragicomedia, que supone su quinto largometraje conjunto, y que describe los años del destape, cuando el cine de la transición española estaba marcado por los desnudos y las secuencias subidas de tono –hasta entonces prohibidas–, y nacieron las películas clasificadas S, de alto contenido erótico, pero sin llegar a la calificación de pornografía. Sabroso y Ayaso se han encargado personalmente del guión, que sigue a tres mujeres, Lina, Sandra y Eva, que acaban trabajando en las películas S. Las tres se conocen en el rodaje de una morbosa cinta lésbica dirigida por Marcos, director en boga del momento. Sandra es la única que aspira a continuar su carrera a lo largo del tiempo en películas más serias. No tiene ningún escrúpulo en acostarse con Tino, un importante productor, que sin embargo se ha fijado más en Eva, con quien se plantea una relación seria. Lina será la que sufra más las consecuencias de que pase de moda este tipo de cine. Su falta de elegancia en las secuencias de sexo, la abundancia de desnudos y otros detalles gruesos ofrecen la sensación de que no ha cambiado tanto el cine español desde el momento histórico que describen. Por otro lado, no acaba de estar bien hilada la transición entre el primer tramo –en el que priman los elementos cómicos–, con el segundo –mucho más dramático–. Es difícil equilibrar risas y lágrimas como han hecho tan bien Charles Chaplin o Woody Allen, y muchos espectadores que empiecen creyendo que ven una comedia disparatada, se sentirán completamente frustrados con el cambio de tono. A pesar de todo, no es una cinta tan fallida como su título permite presagiar. Cuenta con buenos trabajos de los actores, especialmente por parte de Candela Peña (Sandra), que es la que tiene el personaje mejor construido, mientras que Goya Toledo (Lina) sale airosa a pesar del cambio radical que sufre la actriz que interpreta. Y aunque su papel es el más sencillo, resulta más o menos creíble Mar Flores (Eva), que es la que a priori podría desentonar más, ya que su experiencia en el cine hasta el momento era bastante pobre. Tampoco desentonan los intérpretes masculinos del reparto, como Antonio de la Torre (Una palabra tuya), últimamente muy activo. La pareja de directores acierta al plantear conflictos de gran interés, a pesar de que no siempre saben desarrollarlos. Destaca la deteriorada relación de Lina con sus padres, que no pueden aceptar que su hija se haya popular en el ámbito del erotismo. Presenta a unas mujeres sin grandes referentes morales que son utilizadas, que en la mayor parte de los casos compensaban con el desnudo su falta de talento, y que no tenían muchos reparos a la hora de practicar el sexo con admiradores a cambio de dinero, o con productores que puedieran incluirlas en próxima película. Es bastante acertado el momento en el que una periodista pregunta a Marcos, el director, sobre la supuesta ‘libertad’ con la que se justificaban los excesos eróticos. La entrevistadora cuestiona que una actriz tenga libertad para ‘no desnudarse’ –lo que en esos años supondría prácticamente no trabajar–. Una pena que los directores de la cinta no se apliquen el cuento.

4/10
Tocar el cielo

2007 | Tocar el cielo

31 de diciembre. En Buenos Aires y Madrid, diversas personas interrelacionadas lanzan globos al aire con sus deseos de felicidad prendidos a los mismos (a falta de una visión trascendente, que permita la plegaria, ahí queda tan vacío rito), a ver que les depara el nuevo año. A partir de ese momento seguimos sus evoluciones, mientras tratamos de aclararnos acerca de los lazos que les unen. Por un lado, en Buenos Aires, están Amparo, española, que se casa con Santiago, sólo como un trámite que le facilite la adopción de un hijo, su sueño dorado. Al otro lado del charco está Pedro, intelectual de izquierdas, aunque no está muy claro a qué se dedica profesionalmente; vive con su hijo Fidel, que no es el "revolucionario" que habría deseado; tiene una muy buena amiga, Gloria, a la que van a diagnosticar un cáncer; y tontea con Elena, una amiga de Fidel, a la que ayuda a hacer un trabajo de literatura. Tras Elsa y Fred, el argentino Marcos Carnevale, sin renunciar a entregar un amor otoñal, trata de ofrecer una historia más compleja, con un zoo humano de personajes, con dificultades para manejar sus derroteros vitales, donde se quiere ofrecer un contraste entre la muerte y la vida, aunque ni una ni otra parecen tener demasiado sentido, salvo el de que hay que pasar por ellas. El film tiene interés sobre todo como espejo del desconcierto social de los países ricos; pues realmente no se entiende por qué Amparo no intenta vías más normales para realizar su maternidad, ni los infantiles motivos que llevan a Fidel a llevar una doble vida, ni las razones de Elena para quedar fascinada por el egoísta Pedro... A no ser el puro capricho... Aunque claro, justificar las debilidades argumentales en las debilidades de los individuos, que actúan dando palos de ciego, parece demasiado fácil. Hay demasiadas ideas "felices" (por así decir), como la del murciélago y el veterinario del zoo, o la avioneta que sirve para dar título al film (se supone), y poco más, deslavazadas... Faltan estructura sólida y personajes de hierro, y sobra sentimentalismo fácil, bañado de música "ad hoc".

3/10
¿Por qué se frotan las patitas?

2006 | ¿Por qué se frotan las patitas?

Luis, un hombre de mediana edad, cena en Nochevieja con toda su familia. Poco después, su mujer desaparece sin dejar rastro, porque está harta de que no se la valore. Al mismo tiempo, Luis descubre que su madre y su hija, las otras mujeres de su vida, también le han abandonado por motivos desconocidos. Debut cinematográfico de Álvaro Begines, uno de los miembros del grupo humorístico-musical ‘No me pises que llevo chanclas’, esos que pusieron de moda la canción ‘Ay, que pena me da que se me ha muerto el canario’. Bejines copia al milímetro la fórmula de El otro lado de la cama, esto es, una trama ligera, tirando a ordinaria y chabacana, que sirve para enlazar números musicales, en que actores que no se dedican habitualmente a cantar interpretan famosas canciones de pop español. Si el film de Emilio Martínez-Lázaro tenía cierta frescura, a pesar de sus limitaciones, esta imitación de medio pelo hace aguas por todas partes. Las coreografías son pobres, y los actores cantando en playback dan vergüenza ajena. La trama se dispersa en multitud de personajes sin interés y algunas situaciones parecen sacadas de Torrente, el brazo tonto de la ley. Únicamente salva el tipo algún actor de categoría, como Lola Herrera y el omnipresente Antonio Dechent, en la decimocuarta película que ha rodado en el año 2006. Otros, francamente, hacen el ridículo, como Manuel Morón, ceceando y poniendo una voz extraña que no tiene ninguna gracia.

1/10
Cabeza de perro

2006 | Cabeza de perro

Samuel, un chico de 18 años, padece una grave enfermedad neurológica. En ocasiones pierde el sentido de la vista o del oído, otras veces pierde la capacidad de caminar... Por eso, su familia le protege hasta el exceso. Mientras trata de iniciar una vida normal en Madrid, conoce a Consuelo, una chica que conseguirá que Samuel se abra al mundo exterior. Santi Amodeo se quita parcialmente la espinilla de Astronautas, su anterior trabajo. El joven cineasta recupera en algunos momentos la frescura de El factor Pilgrim, su primer largo, que dirigió conjuntamente con Alberto Rodríguez. Su apología de las personas diferentes es interesante por momentos. Pero Amodeo es incapaz de sacarle punta a la estrechez de miras de sus protagonistas, obsesionados con el sexo, con pocas perspectivas vitales.

4/10
Azul oscuro casi negro

2006 | Azul oscuro casi negro

Cuando su padre sufre un infarto cerebral, Jorge le sustituye como portero de un edificio, al tiempo que saca adelante sus estudios para ser economista. El hermano mayor, que está en la cárcel, le pedirá un extraño favor: el de dejar embarazada a una chica, también presa, de la que él se ha enamorado. Mientras tanto, el mejor amigo de Jorge sufre un trauma al descubrir que su padre mantiene relaciones sexuales con otro hombre. Primer largometraje del madrileño Daniel Sánchez Arévalo, que describe con eficacia una pluralidad de personajes. Aunque algunas subtramas son claramente fallidas, la emotiva historia de superación personal del protagonista es bastante destacable.

3/10
Vida y color

2005 | Vida y color

España, 1975. Fede es un chaval de catorce años que está atravesando el momento crítico del paso de la niñez a la adolescencia, justo en la época en que España también se acerca a un nuevo episodio de su historia. En la paupérrima barriada donde vive, Fede tiene pocos amigos y con frecuencia es objeto de escarnio por parte de los niñatos de su vecindario. Sólo está a gusto con Sara, una chica de su edad, y con su abuelo. Una serie de acontecimientos lúgubres, dramáticos e inolvidables, se sucederán en la vida del protagonista. Santiago Tabernero debuta en la dirección con esta historia costumbrista de la España pobre y profunda, cuyo guión es también obra suya. No es nuevo mirar la historia a través de los ojos ingenuos de infancia, pero Tabernero huye con sabiduría del sentimentalismo facilón y adjudica a cada uno de los personajes entidad dramática. Este realismo no está reñido con algún tópico justificado –franquismo y antifranquismo– y con una visión misteriosa y magnificada, a veces truculenta, del mundo de los adultos, como una versión suavizada de las tragedias rurales al estilo Pascual Duarte o Los santos inocentes. El trabajo de los actores es meritorio y la fotografía de José Luis Alcaine verdaderamente excelente.

6/10
El 7º día

2004 | El 7º día

El 26 de agosto de 1990 la tragedia sacudió al pequeño pueblo extremeño de Puerto Hurraco. La enemistad ancestral entre dos familias del lugar terminó en matanza. Carlos Saura se atreve a recrear los hechos sin nombrar el lugar donde acontecen y cambiando nombres: no en vano, a los habitantes del pueblo no les hizo gracia que el cineasta, con guión de Ray Loriga, revolviera en un pasado que preferirían olvidar. A favor del director hay que decir que narra los hechos evitando los aspectos más morbosos. Y trata de poner una nota de esperanza, contrastando el odio visceral, sobre todo en una de las familias, con un amor entre dos jóvenes que nada entienden de semejantes disputas. El trabajo del entero reparto es sensacional, pero entre todos hay que destacar a Victoria Abril en su papel de vieja amargada, en el que lleva a cabo una transformación realmente notable.

6/10
Horas de luz

2004 | Horas de luz

Película basada en hechos reales, al menos en teoría. Un tipo mata a tres personas, casi sin saber por qué. Recluso peligroso y alborotador nato, es internado en celdas de máxima seguridad, donde recibe un trato vejatorio de las autoridades penitenciarias. Algo que no puede soportar Marimar, una sensible enfermera que deja su trabajo y remueve Roma con Santiago para mejorar la posición del recluso. A partir de aquí se inicia una relación, primero epistolar y luego amorosa. El film apuesta por la capacidad del criminal para regenerarse, si cuenta con la ayuda necesaria. Aunque al tiempo muestra a muchos reclusos que son sanguinarios y casi incorregibles. Esta mezcla de luz y oscuridad se observa también en el personal de la cárcel. Contrasta en esta línea el tono de la primera parte del film, siniestro, casi al estilo de El silencio de los corderos, con un segundo tiempo más luminoso, de la lucha legal de Marimar para mejorar las condiciones de los presos, con la gradual historia de amor. El film está alfombrada de buenas intenciones, pero no se logra que entendamos por qué el protagonista se convirtió en un asesino, y cómo se ha producido su redención.

3/10
Torremolinos 73

2003 | Torremolinos 73

Un humilde vendedor de enciclopedias recibe una inusitada proposición por parte de su empresa, que le ofrece actuar en una enciclopedia de sexualidad, que se venderá en los países escandinavos, donde el material erótico hace furor. Para ello, debe rodar cintas caseras protagonizadas por él mismo y Carmen, su esposa. El matrimonio acepta empujado por las necesidades económicas, por lo que Carmen se convierte en una estrella del porno en Holanda, mientras que Alfredo se aficiona al cine de Bergman mientras sueña con rodar una película seria. Tanto Candela Peña como Javier Cámara demuestran espontaneidad en esta tragicomedia que describe la España de los 70. El color, tratado digitalmente, recuerda al de las películas de super 8 o a las fotos de la época. Aunque se apoya en gran parte en el típico humor de las comedias ligeras del cine español, el debutante Pablo Bergés describe de forma realista a los protagonistas, con especial acierto en el despertar artístico de Alfredo, y en el anhelo de Carmen de tener por fin un hijo por encima de cualquier otra aspiración.

4/10
¿Tú qué harías por amor?

2001 | ¿Tú qué harías por amor?

Milio es un travieso niño de 13 años, que corretea a diario por los descampados del extrarradio de Madrid junto a su amigo Alber, un chico africano. Luis, hermano de Milio, intenta alejarle de las pandillas callejeras, tras la muerte de un adolescente. Adaptación de la novela "El chico que imitaba a Roberto Carlos", de Martín Casariego. El film fue un intento de que la actriz principal, Silke, recuperase el tirón perdido, pero no lo consiguió.

4/10
Policías, en el corazón de la calle

2000 | Policías, en el corazón de la calle | Serie TV

El inspector jefe Héctor Ferrer dirige una comisaría de Madrid. Serio y adicto al trabajo, considera que sus hombres son como de la familia, sobre todo Manuel, más conocido como el Ruso, su mano derecha. También tiene a sus órdenes al arriesgado Carlos Gándara, y la subinspectora Lucía Ramos, enamorada de éste último. Serie televisiva española, emitida entre 2000 y 2003. Los primeros capítulos cuentan con la presencia de la actriz Ana Fernández, si bien abandonó pronto la serie. Aborda todo tipo de temas relacionados con la delincuencia, como las drogas, la corrupción, y los asesinatos. El presupuesto es bastante amplio, en comparación con series similares, y cuenta con grandes actores, como Josep Maria Pou.

4/10
El Bola

2000 | El Bola

Película que ha acaparado los más importantes premios en España, nada menos que cuatro Goyas, entre ellos Mejor Película. Sin duda, en su primer largo como director, Achero Mañas se ha convertido en uno de los creadores españoles con mayor proyección. El Bola sigue en cierto modo la de Benito Zambrano con Solas: temática social, puesta en escena realista, actores desconocidos, y... esperanza, mucha esperanza. En este caso, Achero ha tocado uno de los temas más candentes y preocupantes de la sociedad: los malos tratos. Pablo es un chaval de doce años al que todos llaman “El bola”. Es despierto e inteligente, pero tiene problemas en su casa y eso le hace sentirse desplazado en su relación con los chicos de su edad. Hasta que un día conoce a Alfredo, un nuevo chaval de clase, y entabla con él una amistad profunda que le hará conocer otras realidades familiares. Ello le dará fuerza para afrontar su propia situación. La película aborda con contenida crudeza el mundo de la soledad infantil. El espectador presencia atónito a los estragos que produce un padre violento en el equilibrio emocional y personal de un niño. Juan José Ballesta, que da vida al protagonista, sorprende con una variedad de registros insólita para un chaval de su edad; su premio de la Academia española como Mejor Actor revelación está más que justificado. Un guión preciso y un reparto magníficamente dirigido completan una película sincera y atrevida que supone un golpe moral a la conciencia y sensibilidad de las personas.

6/10
Los invitados

1987 | Los invitados

El duro día a día en un cortijo andaluz. Varios personajes luchan por sacar el fruto de la tierra, comandados por el rudo capataz, jefe del lugar en la larga ausencia del dueño. Hay secretos, engaños, adulterios, etc., pero la cosa se irá de madre cuando un joven de una banda mafiosa recale en el lugar y le proponga al capataz que usen unos cuantos acres para cultivar droga. La película versiona la novela "El crimen de los Galindos", inspirada en un suceso real acontecido en 1975, y responde a ese tipo de historias tristes y violentas de la España rural, al estilo de El 7º día. Pero aquí el ritmo es demasiado cansino y en general el resultado aburre. Reúne algunos rostros conocidos, como los de Amparo Muñoz, Lola Flores o un joven Pablo Carbonell.

4/10

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