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Biografía

Cherry Jones

Cherry Jones

63 años

Cherry Jones

Nació el 21 de Noviembre de 1956 en Paris, Tennessee, EE.UU.

Del teatro a presidenta

15 Mayo 2011

Para el espectador popular siempre será la última presidenta con Jack Bauer en 24, pero Cherry Jones se ha labrado una gran carrera como “dama de hierro” en el teatro.

Ha logrado instalarse en la imaginería popular gracias a su sillón en la sala oval de Casa Blanca, que ocupa por merced de la serie televisiva 24. Su papel de la presidenta Allison Taylor en las temporadas 7ª y 8ª lo resuelve con enorme aplomo, tanto en sus problemas domésticos de familia, entreverados con el puesto de poderosa que desempeña, como a la hora de pergeñar importantes tratados de paz con líderes de Oriente Medio. Pocos de los fans de la serie saben que Cherry Jones donde es toda una autoridad es en el mundo del teatro.

Cherry Jones nació el 21 de noviembre de 1956 en París, estado de Tennessee, en Estados Unidos. Su madre era profesora, y su padre regentaba una tienda de flores. No sabemos si su nombre le fue impuesto por alguna querencia vegetal de los progenitores -significa en inglés “cereza”-, pero el caso es que Cherry lo quería hacer en la vida es actuar, de modo que se graduó en la prestigiosa escuela dramática Carnegie Mellon.

Lo más interesante de su carrera de actriz, lo ha realizado Jones en los escenarios. En teatro ha ganado dos veces el Tony a la mejor actriz, por obras que también han sido llevadas al cine: en 1995 fue la protagonista solterona de “La heredera”, que en la versión fílmica de William Wyler dio el Oscar a Olivia de Havilland; y diez años después repitió premio con el papel principal de “La duda”, un papel de monja que en cine haría Meryl Streep a las órdenes del mismo autor de la obra teatral, John Patrick Shanley. Son dos botones de muestra de su buen hacer teatral, que incluye también “MacBeth”, “Angeles in America” e “Imaginary Friends”.

En su vida personal, Jones confiesa su lebianismo, y fue muy sonada su ruptura sentimental con la actriz Sarah Paulson, con la que convivió entre 2003 y 2009.

Pero Jones no ha desdeñado cualquier modo de meterse en la piel de personajes diversos de sí misma. De modo que ha desempeñado la interesante labor de grabar audiolibros con su poderosa voz, por ejemplo la serie completa de “La casa de la pradera” de Laura Ingalls.

En cine tiene una discreta pero sólida carrera, algunos directores de prestigio acudieron a ella para darle pequeños papeles. Aparte de algún primer trabajo televisivo, destaca al principio Light of Day (1987), con Paul Schrader. Hizo con Frank Oz Esposa por sorpresa (1992), y con Robert Redford El hombre que susurraba a los caballos (1998). Tim Robbins le requirió para Abajo el telón (1999) y Steven Soderbergh para Erin Brockovich (2000). Lo más comercial que ha hecho es seguramente La tormenta perfecta (2000) y Ocean's Twelve (2004), ambas con George Clooney, y la segunda repitiendo con Soderbergh.

Acudió a la llamada del nuevo mago del suspense M. Night Shyamalan dos veces, para El bosque (2004) y, antes, Señales (2002), donde trabajó con Mel Gibson, actor con el que ha vuelto a compartir película, a las órdenes de Jodie Foster, gracias a El castor (2011).

Su intervención en un episodio de El ala oeste de la Casa Blanca fue casi una premonición del papel que le haría más popular: el de la señora presidenta de los Estados Unidos en 24, una auténtica dama de hierro que no tendría nada que envidiar a la mismísima Margaret Tatcher.

Filmografía
Defender a Jacob

2020 | Defending Jacob | Serie TV

Entretenida adaptación del best-seller de William Landay, un poco del estilo de thriller judicial que popularizó John Grisham, aunque el formato serial lleva a un alargamiento excesivo de la trama. Se ocupa del guion Mark Bomback, que ha estado en sagas fílmicas como El planeta de los simios y Divergente, y que por primera vez escribe una miniserie completa. Tras la cámara está el eficaz director de Descifrando Enigma, el noruego Morten Tyldum. Indaga en lo que puede ser la peor pesadilla para los Barber, una familia aparentemente feliz: que el hijo único adolescente Jacob sea acusado del asesinato de un compañero de su colegio, Ben Rifkin, que le sometía a bullying. Para más inri, su padre Andy era auxiliar de la fiscal del distrito, que inicialmente se involucra en la investigación, hasta que su hijo es inculpado, momento en que le toca pasar al otro lado del tablero, de la acusación a la defensa, aunque no la ejercerá personalmente, acudirá a la abogada Joanna Klein. Por otro lado la madre, Laurie, que trabaja en una escuela infantil para niños desfavorecidos, también es relegada de su puesto, se convierte en una apestada. Un individuo que vive en los alrededores, en libertad condicional tras una condena de abuso sexual, podría tener que ver con el caso, aunque al mismo tiempo asoman dudas sobre el propio Jacob: ¿habrá heredado ciertas inclinaciones violentas de su abuelo y padre de Andy, en prisión por asesinato? Bomback y Tyldum se las arreglan para ir desenrollando la madeja argumental, con la aparición de elementos novedosos que complican la trama y contribuyen a la angustia que se percibe en el carácter de los protagonistas de la unidad familiar de los Barber, que se enrarece progresivamente por la presión a que están sometidos, y la dificultad en ocasiones de entenderse entre ellos, a pesar del innegable cariño que se profesan. Tiene su gracia ver como matrimonio con problemas al Capitán América Chris Evans y a Lady Mary Crawley Michelle Dockery de Downton Abbey, pero desde luego logran hacer creíbles a sus personajes. También está bien el joven Jaeden Martell, actor que ha sabido crecer desde que tuvimos ocasión de verle como niño en St. Vincent. Resulta creíble como adolescente indolente, poco comunicativo y sin grandes amigos, y pegado gran parte de su tiempo a la videoconsola.

6/10
Amigas con solera

2019 | Wine Country

Seis amigas del alma, que se conocieron tiempo atrás en Chicago, planean un fin de semana juntas en la zona de los viñedos de Napa Valley, ocuparán una casita encantadora que les permitirá celebrar los 50 años que cumple una de ellas, Rebecca. Esperan tomar copa tras copa de vino, y ponerse al día de sus cosas, ateniéndose, más o menos, a la estricta agenda de la muy organizada Abby. Y es que se sienten muy unidas, aunque se supone que cada una es distinta, está desde la agotada madre Naomi hasta la adicta al trabajo Catherine, pasando por la lesbiana Val que espera ligar con una camarera. Dirige este femenino y enológico film de "marujas" una de las actrices, Amy Poehler. Y aunque se supone que desea despertar buenos sentimientos y celebrar la amistad, con una chispa de humor, cae en todos los estereotipos imaginables, incluidas las bromas sexuales de rigor, como si cada una de esas mujeres del reparto no pudiera dejar de encarnar una suerte de inmadura adolescente. Ni siquiera Tina Fey, con un rol secundario, es capaz de salvar la función.

3/10
Chimerica

2019 | Chimerica | Serie TV

Una reflexión sobre el mundo actual, en lo que atañe al periodismo y a los caminos que toma la política, en convulsos tiempos de fake news, redes sociales y desnortamiento del pensamiento. La excusa la proporciona una imagen, celebérrima en el mundo entero, la de un joven en mangas de camisa, que sostiene dos bolsas de plástico, y se planta ante un tanque durante las protestas de la plaza de Tiannamen en China, en 1989. El entonces joven fotógrafo Lee Berger toma desde la habitación de su hotel la instantánea que le encumbra en la profesión. Pero casi tres décadas después, su prestigio se hace añicos tras hacer un fotomontaje con algunas imágenes tomadas en la guerra de Siria. Su intención era buena, conmover a una opinión pública cada vez menos impresionada por los desastres que ocurren en distintos puntos del planeta, pero no deja de ser una falsificación de la realidad. Será suspendido en su periódico, "The New York Times Courier", y para rehacer su reputación, se empeña en un nuevo y original reportaje: identificar al hombre del tanque de su famosa foto, pues todo apunta a que sobrevivió al incidente, pero nadie parece conocer quién es. Todo ello con el telón de fondo de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, que enfrenta a Hillary Clinton con Donald Trump. Intrigante miniserie británica creada por Lucy Kirkwood y dirigida por Michael Keillor, que dirigió algunos capítulos de la estimable Line of Duty. Por desgracia, acaba dando menos de lo que promete. El punto de partida es sugerente, y la respuesta que da a quién sale en la foto, también tiene su gracia. Además, se agradece el intento de reflexionar sobre geopolítica, donde se pone en solfa a Trump, que representaría tiempos oscuros, pero no se deja de señalar que los demócratas liberales se vendieron a China –los dardos a Bill Clinton y Al Gore están muy afilados–, y tampoco se es complaciente con el papel de los medios de comunicación. Quizá parte del problema viene de escasa empatía que produce Alessandro Nivola, a su personaje no acaba de quedar claro si le mueve sólo el egocentrismo, su postura, entre el cinismo y los restos del idealismo, resulta poco atractiva. Además su idilio con una empresaria con miedo a volar, interpretada por Sophie Okonedo, se acerca a lo risible. Tienen más interés los personajes chinos, aunque podrían haberse definido mejor. De todos modos, se ve interés, y está bastante por encima de la media de la saturada producción seriófila.

6/10
Huérfanos de Brooklyn

2019 | Motherless Brooklyn

En el curso de la investigación de un caso, Frank Minna, jefe de una agencia de detectives, es tiroteado y acaba muriendo tras ser auxiliado por uno de sus hombres, Lionel Essrog, el cual era uno de sus protegidos desde que Minna le conoció en un orfanato de Brooklyn. Essrog es un tipo singular pues tiene una rara enfermedad nerviosa llamada Síndrome de Tourette, por la tiene una infinidad de tics y se siente obligado a hablar sin freno e inoportunamente. Pero Lionel es también un tipo inteligente, detective perspicaz y tenaz, que le tenía cariño a Minna y que está decidido a llegar al fondo del asunto. Huérfanos de Brooklyn es cine negro de altura, que recuerda a producciones clásicas y a las historias herederas de las creaciones de Hammett y Chandler. Se trata de una adaptación de la novela Jonathan Lethem, con elementos reconocibles del género, como la corrupción política, los secretos del pasado, el afán de poder, la música de jazz, la chica en apuros, las gabardinas, los sombreros, los matones a sueldo y los investigadores de raza. Hacía 20 años que Edward Norton no dirigía una película, desde su debut con Más que amigos. Desde entonces su carrera como actor tuvo muchos éxitos pero tras rodar El increíble Hulk algo pasó entre él y la industria y fue relevado poco a poco a papeles secundarios. Aquí regresa por todo lo alto, aunque haya tenido que ejercer de productor, además de ser el director, el actor principal y el guionista. Vamos que se ve que se ha tomado el proyecto como algo muy personal. La consecuencia es que se trata una película muy cuidada, mimada diría yo, que ofrece una convincente ambientación de los años 50, se desarrolla sin prisas (casi dos horas y media) gracias a unas pesquisas lentas pero muy creíbles y que atrapa desde el principio hasta el final. Y hay toques de gran director, como ése en que Lionel decide ponerse el sombrero de su difunto jefe. Gran parte del gancho del film es la caracterización de su protagonista, Lionel Essrog. Curiosamente Edward Norton se dio a conocer en el cine con un personaje de desdoblada personalidad en Las dos caras de la verdad, por el que fue nominado al Oscar, y en otra de sus películas más recordadas,The Score, también su personaje jugaba al despiste con su comportamiento. Aquí sus brotes psicóticos son constantes, a veces muy divertidos y Norton vuelve a demostrar que integrar personalidades múltiples sigue siendo una de sus especialidades. Quizá puede achacarse al film que algunos personajes, como los compañeros de oficina de Lionel, queden algo desdibujados, pero otros, como el poderoso político Moses Randolph (notable Alec Baldwin), la activista civil Laura Rose (Gugu Mbatha-Raw) o el ingeniero interpretado por Willem Dafoe, resultan lo suficientemente estimulantes. Estupenda música de Daniel Pemberton.

7/10
Día de lluvia en Nueva York

2018 | A Rainy Day in New York

Gatsby (Timothée Chalamet) y Ashleigh (Elle Fanning) son novios, estudiantes en una pequeña universidad. Ella proviene de Tucson, Arizona, mientras que él es un niño bien de Nueva York. Ambos harán un viaje relámpago a Manhattan con motivo de una entrevista que Ashleigh ha concertado con un prestigioso director de cine y que publicará en el periódico de la universidad. Aunque la cita iba a durar tan sólo una hora, las cosas se complican y cada uno acabará pasando el día por su cuenta. Tras dar rienda suelta a su pesimismo en Wonder Wheel el gran Woody Allen regresa a su faceta más ligera y menos molesta para las mentes poco cínicas, una de esas fruslerías románticas que tanto le gustan al genio de Nueva York y que acostumbra a intercalar en medio de sus dramas y de otras películas humorísticas que destilan mayor acidez. Por supuesto, eso no significa que abandone su particular toque crítico y que desborde talento con sus continuos diálogos y sus divertidas réplicas, tan mordaces y agudas, en ocasiones tan picantes, a veces tan desternillantes. Vuelve el cineasta a tocar el mundo de los artistas y más concretamente el del cine, temas que inundan su filmografía, en ocasiones de modo más directo como en Desmontando a Harry, Un final Made in Hollywood o Café Society. Aquí, el pretexto –la jovencita reportera que espera realizar su primera entrevista de éxito– le sirve a Allen para poner a los cineastas –un director, un guionista, un actor– a caer de un burro, personas inseguras que lejos de la pantalla dan bastante pena y resultan vulgares, aunque deslumbren con su fama a incautas universitarias del medio oeste. Por contra se situaría el lado más reflexivo e inconformista de Gatsby, neoyorquino pintoresco (como dice su novia), un tipo desconcertado con la vida que le ha tocado vivir y que descubrirá que no es oro todo lo que reluce en las clases altas y forradas de dinero, incluida su propia familia. Un poco de maldad no podía faltar. La puesta en escena de Día de lluvia en Nueva York es inconfundiblemente alleniana, estampas idílicas de impecable fotografía, escenas completamente definidas, con gusto clásico por la cámara fija o con movimientos elegantes y sutiles que siguen a los personajes (magnífica la escena inicial) mientras escuchamos ese sempiterno sonido de las techas del piano, sobre todo en este caso los saltarines acordes jazzísticos de Erroll Garner. Pero especialmente estamos aquí ante el Woody Allen de los diálogos continuos, llenos de humor, de las conversaciones y flirteos rápidos, con personajes que hablan y hablan y hablan, con continuas citas a autores, directores, pintores, cine clásico, etc., todo un compendio cultural. El variado reparto está muy ajustado, con grandes nombres que apenas tienen unas líneas de guión y otros más jovencitos que hacen un trabajo espléndido (impresionante en verdad Elle Fanning) y que sirven para demostrar una vez más la maestría de Woody Allen como director de actores. Y por supuesto destila el conjunto una querencia y romanticismo por Nueva York que se echaba de menos. Para Allen un día en la Gran Manzana puede cambiarte la vida.

6/10
Identidad borrada

2018 | Boy Erased

Película basada en hechos reales, plasmados en las memorias de su protagonista, Garrard Conley. Sigue la peripecia de Garrard, hijo único de un pastor baptista en un pueblo de Arkansas, que con apenas 18 años tiene inclinaciones homosexuales, le gustan los hombres. Confuso por dentro, también por sus creencias religiosas y por temor a disgustar a sus padres, Marshall y Nancy, no cuenta a nadie sus sentimientos; y estando en la universidad sufrirá una violación de otro estudiante, con el que había trabado amistad. Sincerándose más tarde en casa, acepta el camino que le marca su padre, seguir el programa del centro de terapia “Amor en Acción”, que se supone que enderezará su tendencia homosexual, y que dirige con mano de hierro Victor Sykes. Joel Edgerton escribe, dirige y coproduce Identidad borrada, reservándose el papel más incómodo a priori, el de Sykes, con la intención de evitar los reduccionismos que podrían convertirlo en un villano de opereta. Porque la idea del cineasta, según él mismo ha explicado, es la de humanizar a todos los personajes, y entender los diversos puntos de vista, ya que se supone que cada uno a su manera, con mayor o menor tino, busca el bien de quien se supone que debe ser curado. Lo que no impide que su intención didáctica sea bastante evidente, la de condenar las llamadas “terapias de conversión” de las tendencias homosexuales, que harían un enorme daño psíquico, e incluso podrían incitar al suicidio; con un enfoque prevalente de persuadir a los espectadores cercanos a la perspectiva de los padres del protagonista, que presentarían una fe cristiana y una cultura algo rudimentarias, la primera pegada a la literalidad de la Biblia. Es evidente que se describe un caso concreto, y que en el contexto de personas con sensibilidad religiosa y antropológica particulares, pueden producirse reacciones de todos los tipos, incluida la descrita en el film. Por otro lado, los tiempos han cambiado bastante desde los tiempos no tan lejanos en que agrupaciones profesionales, como la Asociación de Psiquiatría Americana, describían la homosexualidad como una enfermedad. En ese contexto cualquier terapia que busque una modificación de conducta no es aceptable en las modernas sociedades contemporáneas, menos con la presión del muy activo lobby LGBTQ. Lo que no deja de ser paradójico cuando al mismo tiempo se habla de identidad de género, y de la libertad que cualquier persona tendría para construirse dicha identidad. Pero más allá de estas consideraciones socioculturales, en el film llama la atención la completa ausencia de amor en un programa que se autodenomina “Amor en Acción”, pues se actúa con rigidez y modos de robot, siguiendo normas de manual, y nunca atendiendo las necesidades del individuo concreto, no parece que existan personas. También la fe ciega con la que los padres de Garrard entregan a su hijo a los cuidados de unos desconocidos, por muy aconsejados que estén por supuestos hombres sabios de su congregación. Por eso algunas reacciones, como la de Nancy reprochando a Sykes que seguramente no tiene ni siquiera un título de psicólogo, resultan chocantes. Y al fin, el objetivo de humanizar el relato fracasa parcialmente, hay algo de desequilibrio creciente en el doble relato paralelo, el chico en el centro, y los hechos que le han llevado hasta ahí, hasta cierto momento climático, no demasiado bien resuelto. El film, filmado con corrección, tiene la buena intención de invitar a la comprensión entre las personas; aunque vean las cosas de modo distinto, el amor debería prevalecer sobre la condena y el rechazo tajantes, unos padres deberían querer y ayudar a su hijo homosexual, respetando sus decisiones aunque no las compartan, y éste no debería romper los lazos con ellos, aunque piense que no han sabido echarle una mano cuando la necesitaba. En este sentido hay un gran esfuerzo actoral para dibujar esas relaciones paternofiliales, Russell Crowe y Nicole Kidman con Lucas Hedges, éste repitiendo el rol de joven estrechamente unido a su madre, después de trabajar con Julia Roberts en El regreso de Ben.

5/10
The Party

2017 | The Party

Inspirada tragicomedia minimalista de breve duración, rodada en un único espacio, con los medios justos y en blanco y negro, que con sólo siete actores podía ser perfectamente una obra de teatro. En su interior se encierran hábilmente muchos de los males propios de la postmodernidad, Sally Potter sabe sacar todo el jugo a su propuesta. Janet acaba de recibir el nombramiento de ministra, y ha organizado una fiesta en su casa con sus más íntimos. Lo que debería ser motivo de alegría, no parece serlo tanto para su marido Bill, que exhibe un aire taciturno y no para de beber. Entretanto Tom, banquero, se ha adelantado a su esposa y se muestra inquieto, además de que ha venido a la celebración pertrechado con una pistola. Martha y Jinny son una pareja lesbiana, aunque la primera es mayor que la segunda, quien sometida a fecundación in vitro, espera trillizos. Finalmente está la cínica April, que ha venido acompañado de su novio Gottfried, una especie de gurú partidario de la medicina alternativa. A lo largo de una trama que empieza con un misterioso plano, que sólo se entiende al final, seguimos a unos personajes talluditos, existencialmente insatisfechos, que buscan mejorar el mundo, pero que tal vez deberían empezar por mejorar ellos personalmente, y para ello creer que son capaces de hacerlo, más allá del postureo cínico al uso. De modo que temas como la amistad, el matrimonio, la fidelidad, el trabajo, el amor, la maternidad, las adicciones, la violencia, se plantean de modo vertiginoso, mostrando lo patéticas que pueden ser las personas, al ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. El estupendo reparto -Kristin Scott Thomas, Timothy Spall, Patricia Clarkson, Cillian Murphy, Emily Mortimer, Cherry Jones y Bruno Ganz-, se hace enseguida con sus personajes, y disfrutan de una sencilla función que no aporta soluciones a los problemas, pero que hace pensar mostrando desnudo al emperador presuntamente vestido.

6/10
22.11.63

2016 | 11.22.63 | Serie TV

El prolífico J.J. Abrams, creador de Perdidos, avala esta adaptación en formato de miniserie de la novela homónima de Stephen King, una de las mejor consideradas de su última etapa. Jake Epping, profesor de secundaria de Lisbon, pequeña localidad de Maine, se lleva la sorpresa de su vida cuando Al Templeton, propietario de un restaurante, le muestra que si entra en la despensa se ve trasladado como por arte de magia a principios de los años 60. Templeton convencerá al anonadado docente para usar esta circunstancia y evitar el traumático asesinato de John F. Kennedy, por lo que se lanza a investigar a Lee Oswald, autor del magnicidio. De estética impecable, está rodada por buenos profesionales, pues por ejemplo el episodio piloto está dirigido por Kevin Macdonald, responsable de El último rey de Escocia. Además, cuenta con buenos trabajos del expresivo James Franco, y el veterano Chris Cooper, como su mentor. Esta producción de ocho capítulos engancha por la trama de investigación, que se apunta a las típicas teorías conspiranoicas sobre la verdad en torno a lo acontecido, pero también porque los personajes están bien construidos. Aunque quizás su principal baza resida en la nostalgia, con una reconstrucción idealizada pero atractiva de la época. La banda sonora explota grandes éxitos de la época.

6/10
Reporteras en guerra

2016 | Whiskey Tango Foxtrot

La historia auténtica de la corresponsal de guerra en Afganistán Kim Barker, a partir de sus recuerdos consignados en un libro donde acude a un tono jocoso, que la película trata de capturar. Al parecer la persona que reseñó este libro para el New York Times aseguró que el personaje de Baker tenía un aire Tina Fey, lo que facilitó que alguien le animara a leerlo. Como resultado pidió a Paramount que se hicieran con los derechos, y lo convirtió en un vehículo para ser la protagonista, además de que asumió tareas como productora. El principal problema de la película es que no acaba de dar con su tono, en parte porque renuncia a atrapar el papel que juegan los medios a la hora de informar a la opinión pública, tal cosa parece importar poco, más allá del logro de un éxito personal en lo profesional. Quizá en papel funcione la combinación de reportajes periodísticos importantes con el colorido del ambiente de juergas y locura de los periodistas, que se atiborrarían de opio y alcohol, además de acabar acostándose con quien se pueda. Pero en la pantalla se empieza con este aire un poco alocado y surrealista, por no decir grsosero, de modo que cuando llega la trama romántica con el fotógrafo escocés, o una misión de rescate que se convierte en un "scoop" periodístico, estas derivas parecen eso, derivas, porque realmente ni nos han preparado para la historia de amor, y casi nos hemos olvidado de que estamos en una película encuadrable en ese subgénero de dramas de chicos de la prensa. Quizá lo más logrado es el retrato de Fahim Ahmadzai, el afgano que ayuda a moverse a Kim por una sociedad tan compleja como la afgana, y cuyo estilo de vida normal –se casa y la invita a su boda, tiene dos niños, es sensato...– supone un callado reproche para la que termina siendo su amiga, que querría darle un abrazo, si no fuera porque él no lo acepta, no son las costumbres locales. Pasajes como éste, o el reencuentro con un marine, hacen vislumbrar lo que podía haber sido una cinta con mayor equilibrio, cara a su propósito de recordar un conflicto, el afgano, que paulatinamente ha sido olvidado por los medios. Pero los codirectores, Glenn Ficarra y John Requa, que tampoco es que tengan en su filmografía previa las "joyas de la corona" –Crazy, Stupid, Love, Focus– se limitan a cumplir sin excesiva brillantez, con recursos como un par de canciones no muy hábilmente introducidas. Y no explotan el contraste entre el nihilismo de los periodistas hundidos en el hedonismo y la adrenalina de sus crónicas, y la miseria y decencia de la población local, que sufre los abusos de fanáticos y talibanes, véase el caso del pozo volado por sorprendentes razones. El reparto, a pesar de contar con caras conocidas, tampoco brilla demasiado, pues los personajes de Margot Robbie, Martin Freeman, Billy Bob Thornton y Alfred Molina –dos periodistas, un general y un fiscal alocado– resultan demasiado estereotipados.  

5/10
Knight of Cups

2015 | Knight of Cups

Hank Williams, una voz a la deriva

2015 | I Saw the Light

Biopic sobre el celebérrimo cantante folk de country y blues Hank Williams, sigue su trayectoria desde 1944 a 1953, años de su temprana muerte por problemas de corazón, que se sumaron a su frágil salud –fue diagnosticado con espina bífida oculta– y a su abuso del alcohol. La narración está estructurada con entrevistas de personajes que tuvieron con él una relación profesional y personal. Pese al interés del personaje, el productor Marc Abraham –guionista y director en esta ocasión de su segunda película tras la cámara–, entrega un film un tanto desvaído, demasiado episódico, al que le falta un punto de emoción, los pasajes dramáticos se encuentran algo inconexos, lo que perjudica al conjunto. Cuenta los problemas de Hank con su esposa Audrey  –divorciada de otro matrimonio, donde había tenido otra hija–, pese a su enamoramiento saltaban las diferencias, también porque ella era cantante, pero de un talento inferior. Además se recogen su popular programa radiofónico, sus actuaciones en concierto, y el modo en que inspiraban algunas canciones a la gente corriente, a veces porque eran auténticas plegarias ligadas a su fe cristiana y al amor al godspell, como la que da título al film en su versión original "I Saw the Light", que además cierra la película, en uno de los momentos más emotivos. Destaca por encima de todo la interpretación muy convincente de Tom Hiddleston como Hank Williams, además de que hace el esfuerzo de cantar sus canciones, al igual que Elizabeth Olsen con las suyas.

5/10
El castor

2011 | The Beaver

Walter Black debería ser feliz... pero no lo es. Casado, con dos hijos, dirige una empresa juguetera... y está sumido en una profunda depresión. Después de intentarlo todo para arreglar las cosas, Meredith, su esposa, le ha dejado. Refugiado en el alcohol y con ideas suicidas, llega una inesperada tabla de salvación: la marioneta de un castor, perpetuamente unida a su mano, y gracias a la cual logra expresarse, conectar con los demás y consigo mismo. Pero la línea que separa una curiosa terapia y la locura puede ser muy tenue. Notable regreso a la dirección de la actriz Jodie Foster, quince años después de A casa por vacaciones. Quizá le falta un punto de emoción genuina a su film, pero demuestra gran oficio, y el deseo siempre loable de abordar cuestiones de entidad. Como en sus otras películas como directora, se reserva además un papel coprotagonista. Y de nuevo reincide en un tema común a gran parte de su filmografía –piénsese en títulos como El silencio de los corderos, Nell, El pequeño Tate...–, el problema de la comunicación con los demás, y singularmente con los seres más queridos, la propia familia. Cuenta para ello con un guión de Kyle Killen, con varios puntos de interés. Desde luego, es original el punto de partida, el otro yo de Walter volcado en la marioneta del castor, donde se logra un difícil equilibrio entre lo dramático y lo cómico, lo surrealista e incluso lo terrorífico. También tiene interés la subtrama del hijo adolescente, Porter, que rechaza a su padre, con el que presenta similitudes que lejos de agradarle le producen temor. La soledad, el autoengaño, la herencia genética, el conocimiento propio, la humildad para dejarse ayuda, las modas, el impacto de los medios de comunicación, son ideas que enriquecen la trama. La película presenta un subtexto indudable, la formidable interpretación que entrega Mel Gibson de su personaje tiene una base en su propia vida, sus muy aireados por la prensa problemas personales, y se nota para bien; su trabajo es poderoso, tanto al mostrar el dolor y las contradicciones de Walter, como en su intereactuación con la marioneta, el actor se diría que es un experto ventrilocuo. También se advierte, como en sus anteriores filmes manejando la cámara, que Foster es una buena directora de actores. Está su propio trabajo, por supuesto, un papel difícil el de esposa que no quiere tirar la toalla, que debe ser sobrio y contenido. Pero también el de Riley Thomas Stewart, el hijo pequeño, y el de los adolescentes Anton Yelchin y Jennifer Lawrence, que encarnan bien la idea de buscar un lugar en el mundo.

6/10
Noche de fin de año

2011 | New Year's Eve

Último día del año 2011. Hombres y mujeres se preparan en Nueva York para vivir a su modo las fiestas. Claire tendrá que supervisar el acontecimiento anual de la caída de la bola en Times Square; Ingrid querrá vivir todo lo que no ha hecho, con ayuda del joven Paul; dos mujeres embarazadas se disputarán el premio económico al primer nacimiento del año; Laura será la jefa-chef de una gran fiesta a donde acudirá su ex novio, el famoso cantante Jensen; la adolescente Hailey quiere quedar con el chico que le gusta, pero su madre, Kim, se niega; Elise y Randy quedan atrapados en un ascensor, etc., etc. El director Garry Marshall ( Pretty Woman) entrega un film coral al estilo de su anterior trabajo, Historias de San Valentín, film al que se hace explícita referencia en los divertidos títulos de crédito. La historia da justo lo que se espera: un cúmulo de tópicos, que en este caso giran en torno a las tradiciones de la noche de Fin de Año en Nueva York. Todo aderezado con los valores navideños y la esperanza en un futuro mejor, donde a menudo el comienzo de la buenaventura ha de ser el perdón, la valentía, la compasión y la preocupación por el prójimo. Esto se entrega a modo de 'collage', con multitud de historias y personajes que al final acaban entrelazándose de algún modo. El conjunto se incluye dentro de la tradición hollywoodiense más amable y sentimental, no por eso desdeñable. Es cierto, en cambio, que hay pocos momentos inspirados, aunque ninguno desprenda tan excesivo almíbar como para hacer que el resultado produzca demasiado empacho. El amplísimo reparto contiene numerosísimos actores y actrices célebres, algunos de los cuales tan sólo cuentan con unas breves imágenes y diálogos. Por supuesto, unas historias funcionan mejor que otras, también por la labor de los intérpretes, tal es el caso de Michelle Pfeiffer, que está maravillosa en su papel de mujer madura deprimida y un poco tarambana.

4/10
24 (8ª temporada)

2010 | 24 | Serie TV

La presidenta estadounidense, Allison Taylor, está dándole los últimos toques a un tratado de paz que va a firmar con Omar Hassan, presidente de Kamistán. Mientras, Jack Bauer está a punto de irse de Nueva York, con Kim, el marido de su hija y su nieta. Pero uno de sus antiguos informadores, Victor Aruz, le pide que regrese a la UAT, para evitar que unos conspiradores asesinen a Hassan. La octava y última temporada de 24 mantuvo el alto nivel de la serie. Gira en torno a Kamistán, un país ficticio, pero con muchas similitudes con Irán.

6/10
Amelia

2009 | Amelia

Biopic de la piloto norteamericana Amelia Earhart, una de las mujeres más famosas de su tiempo, de quien ya se hizo una película con el título Amelia Earhart: el vuelo final. Si Charles Lindbergh alcanzó la celebridad el 20 de mayo de 1927 al ser el primer hombre que cruzó en solitario el Oceáno Atlántico en avión, Amelia ocupó idéntico puesto en cuanto al género femenino en 1932 –el mismo día en que se cumplían 5 años de la gesta de Lindbergh–, cuando voló en su pequeño monoplaza Lockheed Vega desde Newfoundland (Canadá) hasta tierras irlandesas. Amelia estuvo casada con el empresario y editor George Puttnam, quien le dio su primera oportunidad para cruzar el Atlántico en 1929 (aunque esa vez sólo en calidad de pasajera) y supo después cómo sacar mucho partido comercial y económico a las aventuras de su mujer, gracias al cual pudieron financierase numerosos vuelos en avión y otras actividades pioneras para las mujeres que deseaban ser pilotos. La directora india Mira Nair (La boda del monzón, La feria de las vanidades) dirige este film con corrección y elegancia, pero no puede evitar que resulte bastante aburrido. Quizá sea el guión sin sorpresas, quizá sean los personajes demasiado distantes, quizá sea el modo frío y decimonónico de narrar, pero el resultado carece por completo de garra. Se centra, claro está, en el personaje de Amelia, pero prestando especial atención a su faceta rebelde y feminista. El film muestra a una mujer que basa su libertad en la falta de compromisos, y en su ansia algo irracional y temeraria por volar, lo que acaba por resultar un poco superficial e incluso infantil. Hay una fotografía cuidada, una estudiada música de Gabriel Yared y algunas buenas tomas aéreas, pero todo está como 'embotellado' y también resultan empalagosas y artificiales las frases en off sobre la belleza, la libertad, la plenitud..., a propósito de la mirada de la piloto hacia el cielo, las nubes, las aguas del mar, etc. En cuanto al reparto, Hilary Swank se esfuerza como siempre, aunque esta vez en vano, y los personajes secundarios son más secundarios que nunca. Quizá Richard Gere da más el pego como el marido de Amelia, pero resulta muy banal el personaje encarnado por Ewan McGregor.

4/10
24 (7ª temporada)

2009 | 24 | Serie TV

Jack Bauer vuelve a Estados Unidos tras haberse exiliado durante algún tiempo. Decide comparecer voluntariamente ante el senado. Los miembros del senado interrogan a Jack por las torturas que se cometieron cuando él formaba parte de la UAT. La sesión es interrumpida por la agente del FBI Renee Walker. Necesita desesperadamente a Jack, para que le ayude en la búsqueda de un peligroso terrorista. Éste ha secuestrado a un experto en seguridad para poder llevar a cabo un siniestro plan. La principal novedad de esta excelente séptima temporada –mantiene sobradamente el nivel esperado– es la incorporación de Jon Voigh, como Jonas Hodges, un peculiar hombre de negocios. Reaparece además un personaje sobradamente conocido de la serie con un papel importante.

6/10
Madres & hijas

2009 | Mother and Child

La película arranca con una joven de catorce años que se queda embarazada y entrega a su bebé, Elizabeth, en adopción. Treinta y siete años después, nunca ha conocido a sus padres biológicos, y una serie de avatares le desligaron de los adoptivos, por lo que se ha convertido en una persona egoísta, que va a lo suyo, abogada de prestigio, y 'devorahombres' que se hizo una ligadura de trompas renunciando así a la maternidad. Por otro lado una mujer mayor, Karen, enfermera, cuida a su madre, enferma de cáncer; está amargada, y parece envidiar la relación que tiene la muchacha que ayuda en casa con su hija; además está un matrimonio negro, con deseos de adoptar, y que deben entrevistarse con una jovencita negra soltera, que vive con su madre, dispuesta a dar su bebé en adopción, aunque antes ha de dar su aprobación a los potenciales padres. El colombiano Rodrigo García se ha aficionado a las historias corales -Cosas que diría con sólo mirarla, Nueve vidas- donde hay entre los personajes, predominantemente femeninos, ciertos nexos de unión, que se van descubriendo a medida que transcurre el metraje. Aquí liga las historias a través del centro de adopción regentado con enorme caridad por unas religiosas católicas, y las subtramas, muy humanas a pesar de ciertos aspectos miserables, tienen que ver con la maternidad, relaciones de madre e hija: generosidad, perdón, saber pasar página, y por supuesto amor, son los mimbres necesarios para alcanzar en tales tesituras la felicidad, superando así mil adversidades y debilidades que nunca faltan. Se le puede reprochar alguna 'trampa', un azar demasiado caprichoso para atar cabos sueltos del guión, pero el conjunto es poderoso, sirve para ver lo mejor y lo peor del ser humano, con una propuesta nítida por lo primero, una mirada esperanzada. Como suele, García cuenta con un espléndido reparto, donde mandan las mujeres -Naomi Watts, Annette Bening, Kerry Washington hacen grandes trabajos-, pero donde también hay tajo para sus compañeros masculinos, especialmente Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, éste estupendo aguantando el carácter imposible del personaje de Benning.

6/10
24: Redemption

2008 | 24: Redemption | Serie TV

24 Redemption es una entrega de una hora y media que sirve de puente entre lo acontecido entre la sexta y séptima temporada de la serie. De alguna forma, los productores decidieron calmar a los seguidores de la adrenalítica serie 24, que habían pasado más de un año sin capítulos nuevos. La fórmula es la misma, acción en tiempo real, pero en este caso todo discurre en tan sólo dos horas. La idea es que Jack Bauer se ha refugiado en el imaginario país africano de Sangala, donde trabaja ayudando en una escuela que lleva un amigo suyo, Carl Benton, que también trabajó en los servicios secretos y de algún modo se redime ayudando a los niños nativos. Un golpe de estado pone en peligro a los chicos, mientras en la embajada quieren que Bauer vuelva a Estados Unidos y la presidenta electa Allison Taylor se dispone a inaugurar su mandato en Washington. De nuevo el ritmo es trepidante, y se plantean sucintamente temas como la búsqueda de la redención, los niños de la guerra, las minas antipersona y la errática política exterior norteamericana, que deja tirados a los aliados débiles. No faltan las escenas de tortura típicas en esta serie. Cuenta con actores potentes como Robert Carlyle, y la presentación del villano de la séptima temporada, encarnado por Jon Voight.

6/10
El bosque

2004 | The Village

Repetirse o no repetirse, he ahí el dilema. M. Night Shyamalan, que escribe, dirige y produce este film, lo tiene claro: él no se repite, aunque sus detractores se empeñen en ver otra cosa. Lo que sí hace es aprovechar un género inmensamente popular, el de suspense, para abordar cuestiones de entidad e interpelar al espectador. Y cuenta con el uso de caminos narrativos inesperados, que enganchan. Por eso la experiencia de ver sus filmes sin saber mucho de ellos, apenas lo imprescindible, se agradece. Se disfrutan más. Finales del siglo XIX. Un pueblecito aislado, rodeado por un bosque. Sus habitantes viven en relativa alegre camaradería, todos se conocen, con frecuencia tienen comidas al aire libre, todos juntos. Son gobernados por un grupo de mayores, que resuelven los problemas de la comunidad. Pero, única limitación, han acordado no salir nunca del pueblo, pues en el bosque habitan unas horribles criaturas, ‘los que no se pueden nombrar’. Mientras no traspasen los límites del villorrio, podrán vivir en paz. Pero de lo contrario… Nuevos desafíos para Shyalaman, brillantemente superados. El primero, crear su primera protagonista femenina fuerte, el de la ciega Ivy. Tal personaje sirve para plantear la existencia de varios tipos de ceguera; y conduce a una delicada historia de amor, con la escena del porche, resuelta con maestría. Y hay aún más amores, amores secretos no confesados. Y secretos, secretos no comunicados. Porque la cuestión de la transparencia, de mostrar las cosas como son, de hablar claro, sigue presente en el cineasta de origen hindú. Y luego está el miedo. Miedo distinto del terror (aunque hay un pasaje en el bosque, donde Ivy bien podría ser bautizada como ‘Caperucita amarilla’, de enorme fuerza, capaz de asustar a cualquiera), y de más largo alcance de lo que podría parecer. Se trata del miedo al exterior, a un peligro que nunca ha sido afrontado en serio. Permanecer enclaustrados en el pueblecito tiene su contrapartida: faltan medicinas y otras cosas buenas, a las que se ha renunciado para evitar a los monstruos. Controlar esta historia no es tan sencillo. Para crear la atmósfera precisa, la puesta en escena es esencial. Y el director sabe mover todas sus fichas: el sonido y la música, tan cruciales en su cine; los movimientos de cámara, con un inesperado uso del zoom; el diseño artístico del pueblo, en localizaciones invernales, y no en estudio… Los personajes y su desarrollo son importantes. Shyamalan sigue probando que es un excelente director de actores. En el film reúne a un reparto de aúpa (Joaquin Phoenix, Adrien Brody, William Hurt, Sigourney Weaver, Brendan Gleeson), que maneja bien, e incluso se permite jugar a lo Hitchcock en Psicosis, con la desaparición a mitad de trama de un actor.

8/10
Ocean's Twelve

2004 | Ocean's Twelve

Tan redondo le salió al director Steven Soderbergh su Ocean's Eleven, remake de una célebre película de 1960 protagonizada por Frank Sinatra, que poco después no ha podido evitar contarnos una segunda aventura de la mejor banda de ladrones del celuloide. Ahora, la gran novedad es la participación estelar de Catherine Zeta-Jones como investigadora criminal, por si el espectacular reparto anterior no fuera suficiente. La historia que nos cuenta el director de Traffic tiene mucho de picaresca, de malentendidos, de engaños y sorpresas, en torno al robo de una de las joyas más importantes del mundo. Todo parte de la inesperada aparición de Terry Benedict, el empresario que vio cómo los chicos de Danny Ocean desvalijaban su hotel de Las Vegas hace años. Ahora ha regresado para recuperar sus 160 millones de dólares, con intereses. Danny no tendrá más remedio que volver a las andadas, pero es que, además, un competidor hace acto de presencia en la figura de François Toulour, quien afirma ser el mejor ladrón del mundo. Y para aumentar el glamour de la aventura, dejamos atrás los fríos terrenos de Nevada y nos trasladamos a los bellos paisajes de Amsterdam, lago Como, París, Montecarlo y Sicilia. Quizá nunca segundas partes fueron buenas, pero sí pueden ser entretenidas. Si por algo destaca Soderbergh es por su endiablada habilidad para rodar y para imprimir un estilo personal a su cine, siempre muy cercano a la pirueta técnica. Aquí el ritmo vuelve a ser colosal, los personajes tienen sus propias y pequeñas historias, y aunque la trama no aporta nada nuevo ni original, la elegancia teñida de comedia cínica vuelve a ser el plato fuerte. Ni que decir tiene que con tal reparto era difícil errar el blanco.

4/10
Clan Ya-Ya

2002 | Divine Secrets Of The Ya-Ya Sisterhood

Sidda, una afamada escritora, afirma en una entrevista que debe su éxito a una infancia desgraciada. La declaración no sienta nada bien a su madre que, hermanada con otras amigas en el Clan Ya-Ya, le declara una “guerra sin cuartel”. La guionista Callie Khouri, oscarizada por su libreto de Thelma y Louise, debuta en la dirección con esta adaptación de una serie de sensibles novelas feministas de Rebecca Wells. El reparto es de verdadero ensueño y el film se disfruta amablemente.

5/10
Señales

2002 | Signs

El plano con que se inicia Señales es un magnífico botón de muestra del dominio de la narrativa cinematográfica alcanzado por el director y guionista de origen hindú M. Night Shyamalan. Vemos en una mesita de noche una foto de rostros sonrientes, un clérigo rodeado de su familia. De pronto el clérigo, que está acostado en la cama, se despierta sobresaltado de una pesadilla. Al incorporarse, la fotografía queda oculta. De modo gráfico no exento de intriga, Shyamalan resume el tema de la película: la angustia de una familia, apagada tras la muerte de la madre en accidente de tráfico. Acontecimiento especialmente traumático para el padre Graham Hess, pastor presbiteriano que ha visto removidos los cimientos de su fe, hasta el punto de colgar el traje clerical. Y lo que le sostiene, el amor a sus dos hijos, parece no acabar de bastar. Aunque le eche una mano su hermano Ferrill, que generosamente se ha venido a vivir con ellos. Una lectura superficial del film podría llevar a definirlo como la versión Shyamalan de Encuentros en la tercera fase. Pero las señales que aparecen en los campos de maíz de Graham, y que provocan la desazón mundial (¿será un fraude?, ¿constituyen las pistas de aterrizaje de una invasión alienígena?) no son un puro divertimento ni una especulación vacía. El director filma con extraordinaria fuerza, planifica con ángulos novedosos. Crea atmósferas inquietantes, apoyado en la banda sonora y en los efectos de sonido. Y hace mil y una variaciones sobre un mismo tema, la incomunicación, mal endémico, de modo paradójico, en nuestra sociedad mediática. Aunque los filmes de Shyamalan tienen una veta indudablemente sobrenatural, resulta decisivo también el cuidado de su aspecto realista. Están llenos de pequeños detalles cotidianos, y de golpes de humor (el uso que se hace en el film del papel de plata no tiene precio), que para nada están metidos con calzador. El director asegura que “las películas sobrenaturales suelen tener una especie de pliego de descargos al principio, que viene a decir algo así como que nada de lo que van a ver es real, etcétera, etcétera. Yo intento prescindir de ese etcétera, etcétera.”

7/10
Erin Brockovich

2000 | Erin Brockovich

Erin Brockovich, una madre soltera y sin empleo, sufre un accidente de automóvil. Por culpa de unos abogados desbordados de trabajo pierde la indemnización a que tenía derecho. Su enfado es comprensible, pero le conduce a una petición ciertamente original: ya que le han hecho perder el caso, pide trabajo en el bufete de abogados. Su testarudez es premiada con el empleo. Erin se sumerge en papeles, y nota algo extraño en los correspondientes a una inmobiliaria: los terrenos y viviendas tienen un suministro de agua contaminada. Lo cual ha provocado daños en la salud de varias familias. Película de abogados, con una intriga interesante y, sobre todo, con la presencia impagable (aunque le lluevan millones de dólares por película) de Julia Roberts. Esta chica es, sin duda, la actriz que mejor llena la pantalla en la actualidad, con un carisma digno heredero del de una Katharine Hepburn, por poner un poner. Su personaje, una mujer con ganas de trabajar y una vida sentimental y familiar complicada, que viste de modo llamativo, es un regalo para Julia, que lo borda. En esta película tiene además la suerte de contar con un actor masculino a su altura: Albert Finney, el protagonista de Tom Jones. La novia de América se llevó merecidamente el Oscar a la mejor actriz.

7/10
La tormenta perfecta

2000 | The Perfect Storm

Gloucester es el puerto pesquero más antiguo de EE.UU. Pero en 1991 la población de peces de los Grandes Bancos estaba en franco declive, debido en parte a la pesca de arrastre industrial. Pero algunos pescadores se resistían a dejar su noble oficio, y se adentraban mar adentro en el Atlántico. Lo que no saben el capitán Billy Tyne y sus hombres del Andrea Gail es que está a punto de desencadenarse la llamada “tormenta perfecta”, en la que un huracán está a punto de colisionar con dos frentes increíbles. George Clooney, el protagonista, estuvo tres semanas saliendo en barco para acostumbrarse a su manejo: “Por suerte, no destruí el muelle, que es algo que se pide encarecidamente a cualquier capitán que no haga. Practicamos algo de pesca de altura y pasamos algunas noches en el mar, lo que me dio la oportunidad de apreciar el modo en que se ganan la vida los pescadores.”

5/10
Abajo el telón

1999 | Cradle Will Rock

Este film dejó claro que debíamos de prestar atención a un tipo larguirucho, de sonrisa algo cínica y mirada fría y perspicaz que responde al nombre de Tim Robbins. Tras Ciudadano Bob Roberts y Pena de muerte, vuelve a ponerse tras la cámara y se descuelga con una película coral fascinante y conmovedora, dura y amable, crítica y mordaz, una apología ideológica sobre la libertad de expresión artística en el Broadway de finales de los años 30. En plena crisis económica los estudios teatrales luchan por salir adelante gracias al Federal Theater Project, un programa destinado a reactivar el trabajo de los actores. Un joven director llamado Orson Welles pone en marcha una obra musical llamada Cradle Will Rock, del compositor Marc Blizstein. Sin embargo, el proyecto será censurado por el gobierno, que ve en sus inquietudes sociales un alarmante alegato filocomunista. Robbins diseña un fresco histórico, muy bien ambientado, por donde se pasean personajes reales como Welles, Nelson Rockefeller o el magnate mediático William R. Hearst, junto a otros “casi” reales. El combinado conforma un completísimo hervidero de caracteres, magistralmente humanizados por una plantilla de intérpretes que, salvo algún caso aislado, hacen gala de talento extraordinario. El guión es simplemente encantador, inteligente y acuchillado. Y el maravilloso desenlace deja en el aire una pregunta no apta para cobardes: ¿cuál es mi precio? Con Abajo el telón Robbins se ha convertido en un creador genuino, lo que se dice un tipo peligroso: nada de “montajes” para la galería, ni moralinas intelectualoides. Arte puro, y por tanto subversivo, provocador, bello.

6/10
Asesinato en Stamford

1999 | Murder in a Small Town

El director de teatro en Broadway Cash Carter acaba en un pequeño pueblo de Connecticut cuando su mujer fallece asesinada. Ya en su nueva localidad dará muestras de tener un fino olfato de investigador y será requerido para ayudar en otro caso de asesinato, esta vez el de un empresario local con muchos enemigos. Tiene cierto encanto este thriller criminal sobre una investigación en torno al mundillo teatral. Coescribe y protagoniza el cómico Gene Wilder (La mujer de rojo), quien deja caer también algún toque de humor. El resto del reparto es notable.

5/10
El hombre que susurraba a los caballos

1998 | The Horse Whisperer

Dos adolescentes sufren un accidente mientras montan a caballo. Una muere. Grace, la otra, pierde una pierna y queda muy traumatizada. Sus padres, que no se llevan muy bien, no saben qué hacer para que la chica recupere la alegría. Hasta que Annie, la madre, toma una drástica decisión: deja temporalmente su trabajo en una revista, y se lleva a su hija y al caballo (éste se encuentra en estado semisalvaje desde el accidente) a Montana. Allí vive Tom Booker, un célebre cuidador de caballos. Estupendo film, inspirado en la novela de Nicholas Evans (hay cambios importantes, sobre todo en el final), tiene algunos puntos en común con Los puentes de Madison. Robert Redford escoge un tema perfecto para subrayar los contrastes entre la paz de la naturaleza y el ajetreo de la gran ciudad. El personaje de Tom, que Robert Redford se reserva (es la primera vez que Redford dirige y actúa en un film), es un verdadero bombón, y le va como anillo al dedo. Film contemplativo, con una fotografía de los paisajes de Montana alucinante, y que gustará un montón a los amantes de los caballos, ofrece además una historia sólida. El film refleja las tensiones en una familia (como el amor entre marido y mujer ha perdido fuelle, las dudas entre un nuevo romance o la fidelidad, el acercamiento a una hija que está lejos, muy lejos) con intensidad; y atrapa de lleno al espectador.

6/10
Las lágrimas de Julian Po

1997 | The Tears of Julian Po

Un tipo normal y corriente llega a un aislado pueblecito, rodeado de montañas. La llegada del forastero es una revolución: no se había visto un nuevo morador en el pueblo desde que acabó la Guerra de Secesión. El contacto con gente sencilla y entrañable hará que Julian Po se replantee su inicial decisión de suicidarse. Curioso film el que firma Alan Wade. Parece un dramón, pero a la vez es como un mágico cuento de hadas, basado en la novela de Branimir Scepanovic. Protagoniza la cinta Christian Slater (Entrevista con el vampiro), que se entona como actor. Para darle la réplica sentimental y romántica está la actriz Robin Tunney, vista en Jóvenes y brujas y en Límite vertical.

4/10
Esposa por sorpresa

1992 | Housesitter

Un arquitecto recientemente abandonado por su novia conoce a una camarera que es confundida con su esposa. Al tratarse de una pequeña localidad, el rumor se extiende muy rápidamente. Ambos se verán obligado a continuar con la farsa, y cada vez engordarán más la mentira. Clásica historia de enredo en torno a una mentira que va dando lugar a embustes sucesivos. No es redonda, pero intenta rescatar el espíritu de las comedias de antaño. El excelente realizador Frank Oz (Un par de timadores), creador junto con Jim Henson de los Teleñecos, consigue una creativa puesta en escena.

6/10
Rock Star (1987)

1987 | Light of Day

Patti Rasnick es una joven difícil, madre soltera, que lleva una tensa relación con su madre. Así que decide irse de casa y emprender una vida en solitario, nada más y nada menos que dedicada al mundo del rock. Su hermano .., se encargará de conseguir que regrese a casa, pero la misión no será nada fácil. Discreto film del tortuoso director y guionista Paul Schrader (American Gigolo), quien cuenta además con una estrella de la talla de Gena Rowlands (Gloria). Michael J. Fox no lo hace mal, aunque el resultado se aleja mucho del éxito cosechado dos años antes con Regreso al futuro.

4/10

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