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Biografía

Jason Bateman

Jason Bateman

51 años

Jason Bateman

Nació el 14 de Enero de 1969 en Rye, New York, EE.UU.

El padre egoísta

14 Septiembre 2011

El niño adoptado por los Ingalls en La casa de la pradera que logró el hito de convertirse en recambio de Michael J. Fox en De pelo en pecho 2 tenía por delante un futuro en el mundo de la interpretación que pocos se atrevían a vaticinar. Jason Bateman ha triunfado con papeles muy variados.

Nacido el 14 de enero de 1969 en Rye (Nueva York), Jason Kent Bateman es hijo de Victoria Bateman, azafata aérea, y Kent Bateman, vinculado al mundo del cine que dirigió algún título, como The Rogue and Grizzly. Su padre le animó a presentarse a algún casting infantil, por lo que debutó muy pronto, en La casa de la pradera, donde interpretaba a un niño huérfano que el padre, Charles, encontraba en uno de sus viajes, y que la familia protagonista acaba adoptando.

En los 80, Bateman se convirtió en un ídolo juvenil en Estados Unidos, por su aparición en series como Silver Spoons, aunque también intervino en un episodio de El coche fantástico.

Su padre, en su faceta de representante y productor, fue el artífice de que debutara en el cine con De pelo en pecho 2, donde era el primo del personaje originalmente interpretado por Michael J. Fox, abocado también a convertirse en hombre lobo. El film era tan ínfimo que a Bateman dejaron de llamarle para producciones de cine, y salvo excepciones poco gloriosas tuvo que conformarse con apariciones televisivas.

A principios del siglo XXI, interviene en ‘comedietas’ de poco nivel, como La cosa más dulce, Starsky y Hutch, Separados y Cuestión de pelotas.

Por suerte, en la televisión, Bateman logró un enorme éxito de crítica con la sitcom sobre una familia venida a menos Arrested Development, donde realiza un gran trabajo como el egoísta y manipulador Michael Bluth. Por este papel logró el Globo de Oro, y la serie se llevó en total 6 Emmy, pero a pesar de tanto premio, no acabó de encontrar a su público y fue suprimida tras la tercera temporada. Aún así, se prepara una entrega cinematográfica, donde también estará Bateman.

La serie llamó la atención del realizador Jason Reitman, que le recluta a él y a su hijo en la ficción televisiva, Michael Cera, para el film Juno, donde Bateman logra su mejor trabajo, como el inmaduro esposo de Jennifer Garner. Repite a sus órdenes como jefe de George Clooney, en Up in the Air.

También ha realizado correctos trabajos en un par de thrillers, Ases calientes y La sombra del poder, y en la comedia Hancock, donde era un asesor de imagen que intenta hacer popular al antihéroe protagonista, encarnado por Will Smith. Con Dustin Hoffman y Natalie Portman interpretó la fallida cinta familiar Mr. Magorium y su tienda mágica.

Su hermana mayor, Justine Bateman, también se dedica a la interpretación, al igual que su esposa, Amanda Anka, hija del popular cantante Paul Anka, que en 2005 dio a luz a Francesca Nora, la primera hija del matrimonio.

En los últimos tiempos ha colaborado con Jennifer Aniston en dos cintas, Un pequeño cambio, sobre inseminación artificial, y Cómo acabar con tu jefe, donde interpreta a un empleado que quiere matar a su superior, Kevin Spacey.

Filmografía
El visitante

2020 | The Outsider | Serie TV

El asesinato de Frankie Peterson, un niño de ocho años, conmociona a una pequeña localidad. Ralph Anderson, policía encargado de la investigación, detiene al profesor de inglés y entrenador Terry Maitland, respetable miembro de la comunidad, casado y con dos hijas, pues varios testigos oculares le sitúan cubierto de sangre cerca del lugar de los hechos. Pero el acusado puede demostrar que cuando ocurrió todo estaba en un congreso literario muy lejos de allí. Adaptación para HBO en diez capítulos de la novela publicada en 2018 por Stephen King, en la que volvía a aparecer un personaje, la meticulosa investigadora Holly Gibney, de la trilogía iniciada con “Mr. Mercedes”. Con aquélla tiene en común una mayor cercanía a la literatura policiaca que al género de terror, con el que se ha hecho mundialmente famoso. Incluye tintes fantásticos, pero pocos. Además de ejercer como protagonista, Jason Bateman se ocupa de dirigir los dos primeros capítulos, con una puesta en escena clásica, y una atmósfera asfixiante que trae a la cabeza True Detective, uno de los mayores éxitos de la casa. No sólo engancha a los espectadores con el arranque, sino que después se aportan algunos giros que crean la necesidad de seguir viendo las siguientes entregas. Están bien descritos los personajes, por lo que se puede empatizar con el presunto culpable y sus familiares, traumados porque se les cuestiona, y se ha realizado la detención a la vista de todos, en medio de un partido, pero también con el investigador, sobre el que recae una gran responsabilidad, y que pese a su honestidad, y su tesón para llegar hasta el fin, teme haberse equivocado. También se habla de las inevitables posturas interesadas, en la figura de un fiscal del distrito al que le importa más la reelección que la justicia o el esclarecimiento del crimen. Se puede hablar de uno de esos repartos equilibrados. Desde luego a Bateman, conocido por títulos como Ozark o Juno, le va al pelo el rol de Maitland, por su cara de “buenazo”. Pero también se cuenta con un actor de primera categoría, Ben Mendelsohn (uno de los mejores villanos recientes de Star Wars en Rogue One), para defender al agente Anderson, y con el esforzado Bill Camp, que fue uno de los dos polis que iban a interrogar al protagonista de Joker, para encarnar al abogado defensor. Cabe esperar también un trabajo brillante de la nominada al Oscar por Harriet Cynthia Erivo, a quien le corresponde interpretar a la citada Gibney, que tiene un peso importante en la resolución de la trama, pero que en el momento de escribir esta reseña (con dos capítulos vistos), aún no ha aparecido.

6/10
Noche de juegos

2018 | Game Night

Max y Annie son tal para cuál. Apasionados de los juegos todo tipo, él llegó a pedirle matrimonio mientras competían en uno, en el que ella tenía que adivinar lo que él expresaba con mímica. Cada semana se juntan con un peculiar grupo de amigos para darle al Monopoly, Scrabble, Risk o lo que surja, aunque han decidido dejar fuera a Gary, un vecino demasiado inquietante que no les cae bien. Una noche, Brooks, hermano de Max al que éste le tiene envidia patológica, les propone un peculiar juego, demasiado realista, organizado por una empresa a la que ha contratado: uno de los participantes será secuestrado y el resto debe encontrarle. Puesto que la comedia estadounidense se encuentra en fase terminal, porque se reduce a acumulaciones de chistes escatológicos y groserías, sorprende positivamente este título que parte de un guión que sin resultar redondo, consigue mantener pegado al asiento al respetable a base de equívocos, enredos y diversos elementos del cine de intriga. Añádase un buen reparto, en el que destaca la buena química entre Jason Bateman y Rachel McAdams, que salvando las distancias, recuerda a las grandes parejas de la screwball comedy, y secundarios convincentes, como Jesse Plemons (el vecino que da ‘mal rollo’), o Billy Magnussen (el amiguete con pocas luces). Como consecuencia, esta vez, los realizadores John Francis Daley y Jonathan Goldstein, autores de la menos inspirada Vacaciones, consiguen hacer reír, a base de disparates. Y técnicamente se lucen, en un plano secuencia en el que los protagonistas deben robar un lujoso huevo. Pese a su falta de pretensiones, su film tiene incluso cierto fondo en torno a la necesidad de madurar, y a las relaciones fraternales.

6/10
Ozark (2ª temporada)

2018 | Ozark | Serie TV

Segunda temporada de la serie creada por Bill Dubuque y Mark Williams, en que se ahonda en las complicaciones vitales de la familia Byrde –el matrimonio Marty y Wendy, y los hijos adolescentes Charlotte y Jonah– tras instalarse en Ozark, Missouri, donde el progenitor, asesor financiero, trata de mantener a los suyos seguros. Marty ha salvado la vida in extremis por sus peligrosas relaciones con un cártel de la droga mexicano, asegurando que podría ayudar a blanquear su dinero. Lo que comienza a hacer invirtiendo en actividades locales varias, como una pensión con embarcadero, un club de estriptis y una funeraria. Pero la operación que verdaderamente les daría tranquilidad sería la apertura de un casino en las tierras de la ruda familia Snell, que produce opio con su cultivo de amapolas, para lo que toca ganarse a los políticos locales. A lo largo de la trama pululan los Langmore, con la curiosa relación que mantiene la dura Ruth con su padre Cade, recién salido de la cárcel, y el sensible Wyatt, que se ve atraído por Charlotte. También tenemos a Buddy Dieker, enfermo terminal que arrendó su casa a los Byrde; al agente del FBI Roy Petty, que extorsiona a Rachel, que regenta la pensión, para que grabe algo que comprometa a Marty; y nuevos personajes como la abogada del cártel Helen Pierce, el político Charles Wilker o los mafiosos de Kansas City. Tras una temporada inicial que sabía poner hábilmente la base argumental de la serie, una familia más o menos normal empujada por las circunstancias y la fatalidad al mundo criminal –tal planteamiento ha dado pie antes a la trilogía cinematográfica de El padrino, casi seminal en este aspecto, y luego han bebido de este clásico las potentes series Los Soprano, Breaking Bad y The Americans–, la que sigue se muestra un poco más torpe a la hora de plantear la evolución de los acontecimientos. La idea vertebradora es clara: Marty pondrá en marcha el casino, y cuando todo esté listo, la familia al completo podrá iniciar una nueva vida en Australia; pero, claro, la cosa no es tan sencilla. Hay momentos potentes, sin duda. Pero también una sensación de que se fuerza demasiado el encaje de las piezas del puzzle. Las muertes y cadáveres por ocultar se multiplican como si no pasara nada, y las muchas improvisaciones ante aquello que se tuerce no están bien engrasadas, véase el destino del enloquecido pastor predicando en las calles con su bebé a cuestas. De modo que se obliga en exceso a suspender la incredulidad, y es que la capacidad de Marty y Wendy para hacer frente a la adversidad resulta bastante sorprendente. En cualquier caso, está por encima de la media de las excesivas series que ocupan el actual panorama de la producción. Se maneja un montón de personajes con soltura, y debe reconocerse el esfuerzo de atar cualquier cabo suelto, aunque a veces haya demasiados. De nuevo llama la atención la crudeza de los pasajes sexuales y violentos. Y los actores están muy bien, es una de esas producciones que merecen un premio por el conjunto del reparto.

6/10
Ozark

2017 | Ozark | Serie TV

Marty Byrde es un brillante asesor financiero de Chicago. Es agudo, listo, sabe interpretar cifras con inteligencia. Está casado con Wendy, una mujer encantadora e vivaz, y tiene dos hijos adolescentes Charlotte y Jonah. La vida plácida de la familia va a cambiar drásticamente cuando el jefe de un cártel asesine al socio de Marty y éste salve milagrosamente la vida prometiendo un negocio seguro en la sureña y remota zona del lago Ozark, en Missouri. En realidad, se ha inventado una serie de oportunidades inmobiliarias para salvar el pellejo, pero ahora se verá obligado a blanquear allí millones de dólares si no quiere acabar en un bidón de ácido. La familia se mudará entonces a esa zona, donde la vida será muy complicada. Potente serie de Netflix que atrapa tremendamente y que resulta de lo más original. Responde al planteamiento de un hombre corriente que se ve atrapado en una situación límite y que deberá vivir al margen de la ley si no quiere morir. Mientras el FBI le pisa los talones por anteriores trapicheos económicos, ahora Marty no sólo deberá esquivarlos sino que se verá forzado a ir más allá, entrampándose aún más con negocios turbios, engaños y estafas, temeroso por lo que se les pueda sobrevenir a él y a su familia si no cumple con las expectativas. Se suma al conflicto la situación matrimonial, pues los hechos críticos han coincidido con el descubrimiento de la infidelidad de Wendy con otro hombre, por lo que la familia Byrde parece a punto de explotar. Los problemas se acentuarán en Ozark, cuando se las tengan que ver con la mafia del lugar y la delincuencia que campea por la zona. Ozark no plantea desde luego vidas ejemplares. Es además bastante descarnada y gráficamente explícita en el tratamiento de la violencia y el sexo –un leitmotiv insistente desde que Marty se hace dueño de un club de striptease, al estilo Los Soprano– y éticamente casi no hay un mísero personaje que se salve de la quema. Pero los creadores, Bill Dubuque y Mark Williams, hacen que la cosa funcione gracias a un guión muy elaborado, al retrato de la familia –peleada, en crisis, pero unida a pesar de todo– y al excelente dibujo de unos caracteres nada maniqueos, la mayoría personas complejas, muchas veces insanas, de vidas nada fáciles, que sobreviven como mejor pueden. Y que tienen en su corazón, sus dudas, sus deseos de vivir en paz, de cambiar de vida quizá, aunque no siempre sea posible. Por supuesto, entre todos ellos destacan los miembros de familia Byrde. Marty es un personaje extraordinario, y Jason Bateman sabe hacerlo atractivo, muy creíble a la hora echar mano de su rapidez mental para “vender su moto” en cualquier tipo de peliaguda situación, un talento que le saca continuamente de mortales apuros. Su mujer Wendy –colosal Laura Linney– no le va a la zaga y pronto será una némesis de Marty, capaz de cualquier manipulación interesada tras su encantadora sonrisa. La tercera en discordia es la jovencita Ruth (muy intensa Julia Garner), una chica sin escrúpulos y muy lista que procede de una familia de criminales lugareños y que inesperadamente encontrará en Marty la referencia paternal que le falta, aunque en sus planes también entre la posibilidad de asesinarle. Destaca entre el reparto también la poderosa presencia de Peter Mullan, en el papel de un violento propietario de la zona.

7/10
Fiesta de empresa

2016 | Office Christmas Party

Zenoteck es una empresa informática que está pasando por momentos difíciles. La presidenta acaba de cerrar algunas sucursales y está decidida a hacer lo mismo con la oficina dirigida por su hermano Clay. Éste y su socio Josh saben que la única probabilidad de mantener a salvo los puestos de trabajo de todos los empleados es conseguir un valioso contrato con Walter, que busca un proveedor de servicios informáticos. Aprovechando la Navidad deciden organizar una espectacular fiesta e invitar a su potencial cliente. Mediocre comedia al estilo “desfase total” cuyo guión resulta de una planicie absoluta, mera excusa para ofrecer una descontrolada aventura nocturna, pero bastante simplona y con escaso sentido. Ejemplo del vacío argumental es la mera presencia del protagonista, un Jason Bateman que es sólo comparsa, un tipo-florero que se dedica a verlas pasar y que apenas entra en juego, mientras contempla la macrofiesta de su oficina, en donde se acumulan todos los tópicos posibles, bailecitos, trompadas, alcohol, sexo, cocaína, prostitutas, etc. Lo malo es que el conjunto tiene poco gracia y carece de las situaciones ingeniosas que cabría esperar. Al final, lo mejor de Fiesta de empresa es la presencia de Jennifer Aniston, sencillamente porque los contados gags divertidos del film tienen lugar en las escenas donde ella está presente, como en la reunión matinal, la pelea con su hermano o la conversación con la taxista.

3/10
El regalo

2015 | The Gift

Una sorprendente película, porque todo hace presagiar que se trata de un thriller que va a discurrir por campos muy trillados, pero su guionista, director y coprotagonista Joel Edgerton logra, contra pronóstico, adentrarse en selva virgen y sorprender. La cosa arranca con un matrimonio de aspecto encantador y triunfador, ellos son Simon y Robyn, que acaban de mudarse a una casa preciosa en una urbanización a las afuera de Chicago, cerca de donde pasó él la infancia. Lo que propicia el encuentro casual de Simon con un antiguo compañero de colegio, Gordo, al que no reconoce inmediatamente, y que pronto empieza a convertirse en una presencia habitual en la vida de la pareja, lo que empieza a resultar extraño y cargante. Y sus continuos regalos-sorpresa parecen estar fuera de lugar. Edgerton utiliza el clásico esquema de intruso con pinta de psicópata que empieza a resultar tremendamente perturbador. Pero lo hace con originalidad, jugando la carta de la ambigüedad que permite diversas lecturas a varios niveles, y manejando un puñado de elementos que combinan la intriga con un dibujo interesante de la naturaleza humana, donde nada es lo que parece: el trauma de Robyn, que perdió al bebé que estaba esperando; la actitud avasalladora de Simon en su trabajo y en el hogar; la prepotencia y desconsideración en las reuniones con los amigos; y, por supuesto, el pasado escolar compartido de Simon y Gordo, muy representativo de algunos lamentables episodios que pueden ocurrir en los centros educativos, y que acaban pasando factura en la edad adulta a los estudiantes. Se retuerce además el concepto "regalo" de un modo efectivo, lo que suele entenderse como gesto de aprecio puede convertirse en otra cosa. Así las cosas, el ritmo logrado es excelente, y el trío de personajes principales está muy bien dibujado. Edgerton se reserva al estrafalario Gordo, mientras que Jason Bateman es el tipo avasallador, y Rebecca Hall la esposa encantadora y sufriente. La fotografía se debe a un español, el barcelonés Eduard Grau, que se está labrando una sólida carrera internacional, pues el mismo año ha fotografiado Sufragistas.

7/10
Ahí os quedáis

2014 | This Is Where I Leave You

Shawn Levy, director de Noche en el museo, aborda una comedia dramática. Ahí os quedáis se basa en un best seller de Jonathan Tropper. El propio escritor se ha encargado de la adaptación del guión. En Ahí os quedáis el mismo día en el que Judd Altman pilla in fraganti a su esposa en la cama con su jefe se entera también de la muerte de su progenitor. Tras el entierro, la madre explica a los cuatro hermanos Altman que a pesar de su ateísmo, el fallecido deseaba respetar la shivá, tradición judía que consiste en que los familiares directos permanezcan juntos siete días en la casa familiar. Sigue el esquema de películas de reuniones familiares como la reciente Agosto, y otras más lejanas en el tiempo, como Celebración, Milou en mayo, etc., aunque Ahí os quedáis también pretende recordar a comedias dramáticas como Reencuentro o Los amigos de Peter, donde variopintos personajes se vuelven a ver tras algún tiempo separados. Por desgracia, Levy abusa de un humor grosero o facilón que no acaba de funcionar, lo que impide que resulten las secuencias que deberían ser dramáticas. Jason Bateman ha demostrado su buen hacer, por ejemplo como candidato a padre adoptivo en Juno, pero en esta ocasión no encuentra el tono para su personaje protagonista, un tanto plano, por lo que acaba tendiendo a la caricatura. Más o menos le ocurre lo mismo al resto del reparto, en el que destacan nombres como Tina Fey, Rose Byrne o Adam Driver, el nuevo villano de la saga de La guerra de las galaxias. Por su parte, Jane Fonda está desaprovechada en un insulso papel de madre que guarda un secreto, aunque al menos la veterana actriz hace gala de una enorme capacidad para reírse de sí misma y sus intervenciones de cirugía estética. Ahí os quedáis muestra una familia cuyos miembros se necesitan unos a otros a pesar de su cinismo, en sintonía con la serie televisiva Los Simpson.

4/10
Cómo acabar sin tu jefe 2

2014 | Horrible Bosses 2

Hastiados de depender de un jefe, Nick, Dale y Kurt han montado su propia empresa y diseñado y patentado su propio producto. Se trata de la ducha-colega, un aparato que suelta agua y champú y que una gran empresa de exportación quiere comercializar. El dueño, Bert Hanson, les ofrece un contrato suculento pero, tras una fuerte inversión para fabricar 100.000 unidades, les dejará tirados. Desesperados y sin blanca, Nick, Dale y Kurt deciden secuestrar al hijo de Hanson y pedir un rescate. Descomunal bobada que sigue los mismos derroteros que su predecesora Cómo acabar con tu jefe, sólo que esta vez con muchas menos sorpresas y con sonadas reiteraciones, lo cual va todavía más en detrimento de su ya de por sí limitado guión. Los personajes vuelven a ser tan mastuerzos que, salvo en algún gag mínimamente eficaz, resultan cansinos y desagradables. Todo es tan penoso, tan a ras de suelo y tan tremendamente tonto que el espectador tendrá en ocasiones mucha sensación de ridículo y de pérdida de tiempo. La cosa sería de pegarse un tiro si no fuera por el esfuerzo del reparto, que intenta hacer lo que puede con proyecto tan calamitoso. Al margen del trío protagonista, destacan en Cómo acabar sin tu jefe 2 las leves apariciones de Christoph Waltz y de nuevo de Kevin Spacey, ambos quizá lo mejor de la película junto a las graciosillas imágenes de los créditos finales. Repite asimismo una hiperoperada Jennifer Aniston (que incomprensiblemente ha dado al traste con su simpática expresión facial), cuyo personaje de adicta al sexo ya no da para más. En cuanto al recién llegado Chris Pine, sobreactúa y cae gordo desde el comienzo.

3/10
The Family Fang

2014 | The Family Fang

Por la cara

2013 | Identity Thief

Sandy Patterson tiene una vida genial: un buen trabajo, dos hijas preciosas y una esposa que le quiere y que está esperando otro hijo. Pero debido a sus necesidades económicas decide abandonar su empleo para ocupar la vicepresidencia en una nueva empresa de reciente creación. Sin embargo, de un día para otro ve cómo todas sus expectativas se van al garete. La causa es una delincuente que ha usurpado su identidad y falsificado sus tarjetas, de modo que ha dilapidado todos sus ahorros. Para mayores problemas la policía de su ciudad, Denver, le explica que no puede hacer nada contra alguien que opera en Florida, así que la única solución de Sandy es encontrar a esa mujer y llevarla a Denver en el plazo de una semana. Sólo de esa manera podrá recuperar su vida. Banal entretenimiento cuya mejor baza es su fondo de buenos sentimientos bajo una cáscara gamberra y malhablada en la línea de las desinhibidas comedias estadounidenses del tercer milenio. La historia, elaborada por Craig Mazin (responsable de los guiones de Resacón 2, ¡ahora en Tailandia! y de varias secuelas de Scary Movie), sigue las pautas de este tipo de filmes en donde se deja de lado la verosimilitud para dar lugar a una descacharrante trama a razón de un gag por minuto. La novedad de Por la cara es que se trata de una “road movie” con bastantes elementos de acción, aunque sea tontorrona. Detrás de las cámaras se sitúa el director de Cómo acabar con tu jefe, Seth Gordon, quien ha contado con el mismo actor como protagonista, Jason Bateman, y que se muestra capaz mantener un ritmo más o menos llevadero a lo largo del metraje. Pese a que acumula situaciones escabrosas y conversaciones de camionero, en general el director evita pasarse de la raya en la escala de la grosería, y ofrece momentos más o menos divertidos, siempre apoyados en la actriz Melissa McCarthy, que ha alcanzado una enorme popularidad desde su papel de Megan en La boda de mi mejor amiga, por la que fue nominada al Oscar. Lo malo es que la actriz se ha encasillado así en un perpetuo papel de bruta alocada y grosera, sin muchas luces pero con buen corazón. Entre el reparto, donde se descuidan bastante los personajes secundarios, es de señalar la presencia de Amanda Peet, aunque lamentablemente no cuente con demasiados minutos en pantalla.

4/10
Juegos de palabras

2013 | Bad Words

Por razones desconocidas, pero que apuntan al resentimiento, el adulto Guy Trilby se empeña en participar en un célebre concurso de deletreo de palabras, de esos que son tan populares en Estados Unidos, y que están destinados a los chavales. Guy se agarra a un resquicio del reglamento que le permite competir, lo que abochorna a los organizadores, y le pone en contra a los padres de los niños que concursan. Debut en el largometraje del actor Jason Bateman, que también produce y protagoniza la cinta. Se trata de una comedia bastante chusca, con muchas bromas zafias y un personaje central completamente antipático, que no deja de utilizar palabras malsonantes –las "bad words" del título original–, y cuyas motivaciones, finalmente desveladas, importarán al espectador un bledo. Se supone que la gracia podía estar en el acercamiento entre Trilby y Chaytania, un chaval indio algo cargante pero de gran corazón, pero aparte de algún gag, que la gran deuda contraida por el niño sea que el otro le ha llevado a ver los pechos de una prostituta, parece bastante lamentable.

4/10
Desconexión

2012 | Disconnect

Un abogado muy trabajador, unido a su teléfono móvil, no encuentra tiempo para comunicarse con su familia. Una pareja se ve arrastrada a una situación peligrosa cuando sus secretos quedan al descubierto en la red. Un ex policía viudo lucha por sacar adelante a su irreflexivo hijo, que acosa por internet a un compañero de clase. Un ambicioso periodista cree haber encontrado el reportaje de su vida sobre una adolescente que actúa en una página solo para adultos. Son desconocidos, vecinos y compañeros, y sus historias se cruzan en este thriller fascinante sobre gente corriente que lucha por formar parte del mundo interconectado de hoy.

Fuga explosiva

2012 | Hit and Run

Perrkins (Dax Shepard) es un antiguo conductor de fugas que consigue escaparse del programa de protección de testigos para llevar a su novia Annie (Kristen Bell) a Los Angeles para que pueda realizar el sueño de su vida. El problema es que no solo estarán perseguidos por la policía, sino que también irá su antigua banda liderada por Dmitri (Bradley Cooper), dando lugar a una asombrosa y alcada persecución. Entretenida cinta de serie B que cumple con lo poco que promete. Tiene todos los alicientes para ser una película convencional: protagonista, antagonista, mucha acción y final previsible.

5/10
Paul

2011 | Paul

Graeme y Clive, creadores británicos de un cómic que no conoce ni Tarzán, están cumpliendo el sueño de su vida: acudir a ComiCon, la famosa convención de cómic y cultura pop en San Diego, Estados Unidos, para recorrer después en caravana, en plan turista, el Área 51 y demás lugares de supuestos avistamientos de ovnis y encuentros con extraterrestres. No cuentan con que se van a topar justamente con un alien, prisionero del gobierno yanqui durante décadas, y que espera, con su ayuda, volver al fin a casa. Divertida comedia pergeñada por el dúo de actores y guionistas británicos Simon Pegg y Nick Frost. Maneja la cámara otro especialista en el género, pero americano, Greg Mottola. El resultado combina con bastante acierto los estilos de humor anglosajón de uno y otro lado del Atlántico. Si en otras ocasiones estos cineastas han parodiado las historias policiales (Arma fatal) o las pelis de zombies (Zombies Party), ahora el blanco de sus bromas son los frikis y las películas de ciencia ficción, con menciones expresas a los trabajos de Steven Spielberg -Encuentros en la tercera fase y E.T., el extraterrestre-, George Lucas -la saga de La guerra de las galaxias- y Barry Sonnenfeld -Men in Black, que a la postre se basaba en un cómic-, guiños que harán las delicias del aficionado, aunque exigen cierto grado de complicidad. El trío de cineastas maneja bien los tópicos extraterrestres, explotando cómicamente con acierto la imagen de Paul, un alienígena que no responde a los estereotipos al uso, ni en vertiente belicosa ni en vertiente 'venimos en son de paz'. En línea con su estilo iconoclasta que trata de no ser cruel, ponen en su punto de mira con ironía a agentes del gobierno, paletos de diverso fuste y fundamentalistas, un padre y su hija. Existe cierto coraje en criticar, con humor, algo que cada vez se instalando más en la percepción de la opinión pública, la idea de que una amistad masculina entre dos hombres sólo puede ser una relación gay; en cambio falta contención en el ataque desaforado a los fundamentalistas cristianos, en que se da carta de naturaleza a cierto cientifismo mientras se desacreditan las creencias religiosas.

6/10
Cómo acabar con tu jefe

2011 | Horrible Bosses

Nick está a las órdenes de un psicópata, que le hace trabajar duro para un supuesto ascenso que después no le da, le impide visitar a su abuela moribunda, e incluso le obliga a beber un vaso de whisky añejo a primera hora de la mañana. Su amigo Dale, ayudante de una dentista, es acosado sexualmente por su jefa. Y el tercer miembro del ‘grupete’, Kurt, contable de profesión, tiene como nuevo superior a un adicto a la cocaína que está a punto de soltar incontroladamente los residuos tóxicos que genera la compañía, para ahorrarse el dinero que cuesta deshacerse de ellos de forma segura. Tras una conversación en un bar de copas, y después de recibir el asesoramiento de un peligroso  ex convicto, los tres llegan a la conclusión de que deben planear el asesinato de sus respectivos jefes. Comedia concebida como vehículo de lucimiento de tres grandes estrellas de la televisión americana, menos conocidos en el resto del mundo. Se trata de Charlie Day (protagonista de la serie Colgados en Filadelfia), Jason Bateman (conocido allí sobre todo por Arrested Development) y Jason Sudeikis (uno de los cómicos de mayor éxito de los últimos años en Saturday Night Live). En gran medida sigue el patrón de ‘tres amiguetes en apuros’ de la exitosa Resacón en las Vegas, con la que comparte el recurso continuo a los chistes desagradables. La diferencia es que el guión no está tan inspirado, y que se excede en zafiedad más de lo predecible, en algún diálogo sobre pederastia e incesto de bastante mal gusto. Las situaciones y personajes son absurdos y poco creíbles, y en algunos casos funcionan por la calidad de los secundarios, como Kevin Spacey, capaz de sacar adelante ‘lo que le echen’, Jennifer Aniston, eficaz a pesar de exhibir más palmito de lo acostumbrado, Colin Farrell con un exceso de maquillaje, o el camaleónico Jamie Foxx. Son lo único que se salva en un subproducto menor, tan prescindible como la cinta Como en casa en ningún sitio, el anterior trabajo cinematográfico del realizador Seth Gordon.

4/10
El cambiazo

2011 | The Change-Up

Dave (Jason Bateman) y Mitch (Ryan Reynolds) son dos amigos íntimos que no pueden ser más distintos. Dave es abogado de éxito en una gran bufete, está casado con una bella mujer y tiene tres hijos pequeños. Mitch, en cambio, es un niño grande que vive como un animal, eludiendo cualquier responsabilidad y beneficiándose a toda chica que le ponga a tiro. Una noche que salen para ver un partido en un bar y tomar unas copas, hablan de que cada uno quisiera tener la vida del otro. Mientras están frente a una fuente con la estatua de una diosa griega hablando este tema se produce un hecho extraordinario: sus cuerpos se intercambian, de modo que cada uno tendrá que vivir obligatoriamente la vida del otro. Producto palomitero, ligero y hollywoodiense pero cuyo planteamiento tiene nula originalidad. El tema del intercambio de personalidades se ha visto ya numerosas veces, con diferentes resultados. Aquí la supuesta novedad es que el director David Dobkin, especializado en películas chuscas al estilo De boda en boda o Fred Claus. El hermano gamberro de Santa Claus, quiere servir una comedia para adultos, con temática frívola, mucho lenguaje soez y varias escenas subidas de tono, que pretenden hacer reír, pero que resultan a menudo demasiado fáciles y burdas, por decirlo con palabras amables. Por lo demás, el desenlace es previsible y cualquier espectador podría adivinar que toda la fábula tiene como objetivo conducir a una moraleja final donde se descartará el egoísmo y reinará la amistad, la aceptación de la propia vida, el amor por la familia, etc. Hay por supuesto algunos momentos de humor blanco y divertido (sobre todo las escenas relacionadas con los niños) y una labor actoral más o menos aceptable, con un amplio elenco de rostros conocidos.

4/10
Un pequeño cambio

2010 | The Switch

Kassie es una atractiva mujer que ve que el tiempo pasa, y no encuentra al hombre de su vida en Nueva York. Y como no está decidido a renunciar a la maternidad, acude a la inseminación artificial, desoyendo los consejos de Wally, su mejor amigo, enamorado inconfesamente de ella aunque no quiera admitirlo, y de carácter muy áspero. La particularidad de la cosa es que Kassi quiere escoger al donante de semen, y se decanta por el sensible guaperas Roland. Y espoleada por su loca amiga Debby, organiza una fiesta donde el alcohol y los ánimos conducen a un cambio en el semen previsto. Seis años después Kassie y Wally se reencuentran, y enseguida él observa un innegable parecido entre el hijo de Kassie, Sebastian, y alguien a quien conoce, o cree conocer muy bien. Adaptación de un relato de Jeffrey Eugenides, responsable también de la novela que dio pie a la sorprendente Las vírgenes suicidas. Los directores Josh Gordon y Will Speck no habían destacado mucho hasta la fecha, pese a su corto nominado al Oscar Culture, pues su único largo, Patinazo a la gloria, hacía honor al título en lo que a su primera palabra se refiere. Aquí manejan un material de mayor interés, y aunque el resultado diste de ser perfecto, tiene su punto. Pues el film no deja de ser una reivindicación tan sencilla y elemental como la del derecho de un niño a tener un padre y una madre; esos marcos sin fotos familiares que colecciona Sebastian, se convierten en poderoso símbolo de ello. Y la forma de ahondar en esta propuesta es rizar el rizo, llevar al extremo, con fiesta absurda incluida, un caso de inseminación artificial que, puesto al desnudo, exhibe, por así decir, “todas sus vergüenzas”, o sea su inhumanidad, la conversión de lo que debía ser un acto amoroso, la concepción, en otra cosa. Que a un niño le llamen “experimento” su compañeros del colegio no parece algo que pueda alegrarle el día. Es cierto que a la película se le notan a veces demasiado sus hechuras –de modo especial en los personajes del amigo de él y la amiga de ella, confidentes que sirven para dar información al espectador–, o que presenta un desenlace no excesivamente memorable. Pero hay un notable esfuerzo por presentar una comedia romántica inteligente, que habla de amor y paternidad responsables, con un medido tono tragicómico y un buen plantel de actores, especialmente Jason Bateman, Jennifer Aniston y el niño Thomas Robinson. Los gags que demuestran la conexión entre Wally y Sebastian son magníficos, hay química entre los actores que les dan vida.

6/10
Todo incluido

2009 | Couples Retreat

Película fallida que pese al gancho inicial acaba naufragando y desperdiciando las posibilidades narrativas que tenía de llegar a buen puerto. La cosa se queda al final en una comedieta, previsible y más o menos amable, que juega con chistes groserillos en torno a las vidas amorosas de cuatro parejas de amigos. De las cuatro parejas, la formada por Dave y Ronnie es claramente la más estable, pues son felices, se quieren de veras y tienen dos hijos. Ellos son claramente el matrimonio fuerte de su cículo de amigos y los más influyentes. Luego están los distanciados Joey y Lucy, con una hija adolescente y una relación muy fría entre ellos; y también el recién separado Shane y su joven novia Trudy. Cierran el grupo Jason y Cynthia, un matrimonio exteriormente perfecto, pero que está a punto de romperse por la falta de hijos. Precisamente es esta última pareja quien propone a sus amigos que vayan todos a pasar unas vacaciones idílicas a unas islas paradisiacas. El lugar es increíble y ofrece miles de posibilidades de diversión, por lo que acabarán aceptando. Sin embargo, al llegar al lugar se ven obligados a seguir a rajatabla un extraño e incómodo programa de terapia matrimonial a cargo de un experto en crisis de pareja. Como está concebida como una comedia muy ligera, tampoco es para tomársela muy en serio. Eso la salva un poco, aunque no del todo. Porque sea como fuere lo que ofrece el director debutante Peter Billingsley es muy superficial, los personajes son esquemáticos y poco originales, y la falta de ideas en el argumento resulta excesiva. Da la sensación de que la cosa podía dar para mucho más, y es muy sintomático que los pocos momentos graciosos sean de referencia puramente sexual (el recibimiento en la playa, el masaje, la clase de yoga). En fin, que es una pena que el apañado reparto no pueda brillar como quisiera. Las simpáticas Malin Akerman (27 vestidos) y Kristin Davis (Sexo en Nueva York), y el competente Vince Vaughn (Separados), son lo más destacable y hacen lo que pueden con gran profesionalidad.

3/10
Increíble, pero falso

2009 | The Invention of Lying

El mundo, tal y como lo conocemos en la actualidad, pero con una 'pequeña' diferencia: la gente no miente, dice siempre lo que piensa. Lo cual no significa, ni mucho menos, que la gente sea buena, pues suelta lo que le ronda por la cabeza, por terrible y ofensivo que pueda parecer, sin consideración hacia las personas que tenga delante. En tal tesitura Mark es un cuarentón gordito, enamorado de Anna, quien no le toma en serio, pues piensa que no está a su altura; ni física ni profesionalmente, pues él es un guionista de cine a punto de quedarse sin empleo. El caso es que en un momento de apuro, en que necesita dinero para pagar el alquiler, dice la primera mentira de la historia. A partir de entonces se da cuenta que él es la única persona del mundo capaz de no decir la verdad, lo que empieza a utilizar en su favor, para prosperar en el trabajo y hacerse rico. Reconozcámoslo. La premisa de esta película escrita y dirigida por el tándem Ricky Gervais-Matthew Robinson es original, y da lugar a escenas hilarantes, un poco al estilo de Atrapado en el tiempo, donde también surgen las dudas al protagonista de qué uso debe dar al peculiar 'don' de la mentira. Por ejemplo, tendrá claro que no puede mentir para conseguir el amor, se trata de algo demasiado valioso para hacer trampas. Ideas como que las películas consisten en tipos que leen, ya que no existen actores que puedan fingir una ficción, tienen su gracia. En cambio, lo que es una mentira 'piadosa' –decir en el lecho de muerte a su madre que le espera una felicísima vida eterna–, no resulta tan problemático para el protagonista, que a modo de nuevo Moisés contará ocurrencias sobre el bien y el mal a la gente, supuestamente comunicadas por 'El hombre del cielo'. En estos pasajes el film adopta una línea comparable a Como Dios, pero late en el fondo una idea peligrosa, por mucho que se quiera invocar el tono de comedia disparatada de la película para justificarla: la religión es mentira, un invento para consolarse ante la nada a la que todos estamos destinados. Sin duda que tal planteamiento puede ahuyentar, como es lógico, al público creyente. Y es una pena tal enfoque 'seudoteológico', al igual que algunas bromas verbales sobre sexo que no pegan mucho en un film que podía ser, simplemente, la típica fabulilla divertida. Cierto es que algún momento la narración se atranca, pero la simpatía de Ricky Gervais –también protagonista– y de su amada Jennifer Garner ayudan a que la cosa al menos no agote, lo que no es poco en tiempos en que la comedia resulta muy poco imaginativa.

5/10
Up in the Air

2009 | Up in the Air

La breve pero interesantísima carrera de Jason Reitman ha ido en línea ascendente hasta el punto de que rozó el cielo con la inolvidable Juno. Ahora demuestra que se va a quedar ahí, que no le ha “sonado la flauta” por casualidad, y que no todos los méritos de su anterior película son de la divinizada guionista Diablo Cody. Mientras los trabajos siguientes de Cody (Los Estados Unidos de Tara y Jennifer's Body) no han llegado a la altura, Reitman por su parte se consagra como un interesante cineasta que tiene mucho que aportar. Y deja bastante claro que tiene un estilo único de hacer tragicomedia para indagar en temas que importan. El punto de partida recuerda en cierta manera a Gracias por fumar, la prometedora opera prima del director. Aquí también tenemos a un protagonista carismático, que encara con entusiasmo un trabajo de lo más desagradable. Y es que Ryan Bingham (George Clooney) trabaja en una empresa especializada en recortes financieros y se dedica a despedir empleados. Bingham tiene respuesta para todas las reacciones posibles del individuo despedido, y es capaz de hacerle intuir un camino a seguir, de hacerle ver aspectos positivos. Como consecuencia de su trabajo, Bingham se ha pasado la vida tomando aviones para recorrer la totalidad del territorio estadounidense, lo que le ha impedido tener una vida, pues ni está casado, ni tiene hijos, y sus únicas familiares, sus dos hermanas, apenas le conocen. La vida de Ryan está a punto de cambiar por completo cuando una recién llegada a su empresa, la jovencísima Natalie, propone que a partir de ese momento despidan a la gente por videoconferencia, sin salir de la oficina. El propio Reitman es coguionista de esta adaptación de una desconocida novela de Walter Kirn. Los diálogos son brillantes, y acumula secuencias de altura –nunca mejor dicho–, como la conversación sobre tarjetas de crédito en el momento en que el protagonista conoce al personaje de Vera Farmiga, algunos de los despidos, la ayuda que presta Bingham en la boda de una de una de sus hermanas, etc. Aparte de todo eso, Reitman es especialista en sacar jugo a buenos actores colocados en papeles que les van al pelo, como a George Clooney, que con su gracia habitual logra que caiga bien su personaje, a pesar de sus miserias y elementos negativos. El actor de Urgencias se luce bastante mostrando su evolución interior. Le secundan una estupenda Vera Farmiga –el alma gemela que encuentra el personaje de Clooney en su periplo– y la desconocida Anna Kendrick (Crepúsculo) –la joven Natalie– que compone un personaje bastante sólido y no quedará relegada al olvido. También cuenta el director con secundarios de peso, como Jason Bateman –de nuevo a sus órdenes tras Juno–, y el últimamente de moda Zach Galifianakis, en un breve papel. Up in the Air arranca carcajadas, y también emociona, al mismo tiempo que hace pensar sobre la necesidad de las relaciones humanas. Y también es una crítica –no exenta de cierta acidez– de las dificultades para relacionarse en el mundo moderno, donde las comunicaciones se han desarrollado más que nunca, y sin embargo existe cierta incomunicación. Donde se da la paradoja de que te pueden despedir a través de las cámaras o se puede mantener una relación o cortarla a través de los mensajes del teléfono móvil.

8/10
Extract

2009 | Extract

Joel Reynolds parece llevar una vida perfecta. Después de todo, ser el propietario de tu propio negocio – la lucrativa patente de una conocida marca de condimentos culinarios – debería hacerte el hombre más feliz del mundo. Sin embargo, aunque laboralmente no podría tener más éxito, su vida amorosa dista mucho de ser plena, pues su esposa Suzie ha perdido todo interés romántico en su marido. Sexualmente frustrado, Joel llora sus penas en el hombro de su mejor amigo, Dean, quien le aconseja poner a prueba su matrimonio contratando a un gigoló que intenté seducir a su esposa, con el único objetivo de que esta pique el anzuelo y Joel pueda tener vía libre para intentar atraer a la enigmática Cindy, una de sus nuevas empleadas.

La sombra del poder

2009 | State of Play

A la redacción del Washington Globe llegan para ser cubiertas dos historias en apariencia inconexas, ocurridas en la ciudad capitolina. Por un lado, la muerte de un ladrón de poca monta y las heridas casi mortales de un repartidor de pizzas, a manos de un tirador profesional. Por otro, la muerte de Sonia Baker, investigadora para el congresista Stephen Collins, arrollada en el metro. Este último suceso tiene diversas connotaciones: Stephen tenía una relación extramarital con la difunta, quien estaba reuniendo pruebas en su investigación de la principal empresa privada contratista del Ministerio de Defensa; y el periodista del Globe Cal McAffrey es el mejor amigo de Stephen y de su esposa Anne. McAffrey se ocupa del primer caso, pero echará una mano a la novata Della Frye, que se ocupa del escándalo político. Adaptación de la miniserie de la BBC creada en 2003 por Paul Abbott, ha contado con un curtido equipo de guionistas, especialistas en intrigas con visos de gran conspiración: Matthew Michael Carnahan (La sombra del reino), Tony Gilroy (Michael Clayton) y Billy Ray (El espía); a lo que se suma un director al que le gustan las tramas políticas, Kevin Macdonald (El último rey de Escocia). El resultado es un entretenimiento de gran calidad, con una madeja argumental lo suficientemente enrevesada para captar la atención, y lo suficientemente inteligible para que el espectador no se pierda. El film se esfuerza en rendir un sincero homenaje a lo mejor de la profesión periodística, que trata de desvelar la verdad por muy escandalosa que resulte, lo que la emparenta con títulos como Todos los hombres del presidente, un referente claro. Así, Cal es un reportero de la vieja escuela, que busca los hechos, contrasta la información, maneja bien las fuentes; su fobia a las nuevas tecnologías –tiene un ordenador antediluviano– es una pose frente a las facilidades blogueras, capaces de decir inmediatamente cualquier cosa de modo irresponsable, sin la preocupación de la verdad que contengan o el daño que puedan hacer, y la presión aumentada por la primicia. Funciona bien el contraste con la novata –que potencialmente representa el peligro de decadencia de la profesión–, el equipo de apoyo de Cal, y la figura de la editora, donde se diría que la composición de Helen Mirren homenajea a Katharine Graham, mítica figura del Washington Post. Hay inteligencia en el modo en que se imbrica la intriga política y la investigación periodística, con lo estrictamente personal, que afecta a Stephen y Cal, una amistad puesta a prueba por dos complicados triángulos amorosos, y por el telón de fondo de un grupo paramilitar de aviesas intenciones, y por los tejemanejes de los politicastros, que en vez de servir al público, sirven a su propio interés. E incluso hay espacio para la sorpresa. Aunque puede haber pasajes discutibles –el interrogatorio en el motel, por ejemplo–, en general se dota a la narración de una densidad adecuada, con tiempo para que los personajes se nos aparezcan como de carne y hueso, principalmente los compuestos por Russell Crowe (extraordinario, como siempre), Ben Affleck (correcto) y Robin Wright Penn (estupenda en su breve pero intenso papel). Hay además buenos pasajes de acción e intriga, donde se logra sorprender, algo no tan sencillo cuando un espectador hastiado de efectos especiales, cree haberlo visto ya todo: sin parafernalia digital, funcionan bien por su suspense la escena del hospital y la del garaje subterráneo.

6/10
Hancock

2008 | Hancock

Aventuras y desventuras de un superhéroe atípico que ha caído en desgracia. Se trata de Hancock, un tipo borracho, solitario y con malas pulgas, que duerme en la calle, va harapiento y sin afeitar y que, sobre todo, tiene una forma muy peculiar y desagradable de ejercer su oficio. Hancock vuela supersónicamente y tiene una fuerza descomunal, con un cuerpo a prueba de balas; sin embargo, cada vez que ayuda a la población no puede evitar comportarse de modo antipático y le da igual si por el camino destroza autopistas, provoca accidentes, etc. La consecuencia es que todo el mundo está harto de él, no le cae bien a nadie. El papel parece hecho a la medida de Will Smith (que no por casualidad ha ejercido también de productor), ya que el film contiene dosis parecidas de acción, humor y drama, y el protagonista de superéxitos como Yo, robot o Soy leyenda da el aspecto físico perfecto del superhéroe venido a menos, a la vez que sabe transmitir la desidia de alguien que está completamente de vuelta de todo. Pero, cuando su vida toca fondo, conoce a Ray (Jason Bateman), un hombre idealista, experto en marketing, que le ofrece un plan para recuperar su buena imagen. Las cosas no serán fáciles para ambos, porque Mary (Charlize Theron), esposa de Ray, no confía para nada en Hancock y quiere impedir que su marido fracase en el empeño de convertir al superhéroe en alguien de provecho. Peter Berg, actor y director, vuelve a ponerse detrás de las cámaras en una película de acción, después de la vibrante La sombra del reino. La cosa le sale bastante derecha, los efectos especiales son espectaculares, el ritmo es el adecuado, y sin embargo no estamos ante un film típico de superhéroes. Porque aquí la acción no tiene la importancia que se podría esperar, sino que parece simplemente un añadido. Eso provoca que se eche en falta, es verdad, algo más de emoción real, un malvado de entidad, que implique más al espectador, aunque lo cierto es que precisamente ése es el sello de identidad del film. ¿Pero cómo? ¿Una película de superhéroe donde la acción no es la protagonista? Justo. La trama se centra en otra cuestión de fondo y mucho más interesante: la aceptación del propio destino es lo único que hace posible que abramos nuestro horizonte al prójimo y dejemos de pensar en nosotros mismos. "Sólo cuando aceptes quién eres, serás feliz", le dice Ray al protagonista. Todo superhéroe ha de llevar su uniforme, y Hancock ha de aprender a vivir con el suyo. El film remarca esta idea central en algunas escenas muy eficaces, alguna con mucho sentido del humor. Y hay además en el guión de Vincent Ngo y Vince Gilligan un modo muy original de afrontar el tema, tan clásico como ineludible, del superhéroe que ha de elegir entre el amor personal y la propia misión al servicio de todos los hombres por igual.

6/10
Juno

2007 | Juno

Juno es una jovencita de dieciséis años. Un día decide tener su primera experiencia sexual con un chico del instituto, el buenazo y tranquilo Paulie. Y Juno queda embarazada. Tras desechar el aborto como alternativa, decide, con la aquiescencia de su padre y de su madrastra, dar al bebé en adopción. Para tal propósito elige a Vanessa y Mark Loring, un matrimonio joven, de buena posición económica, que anhela con ansia tener un hijo. En su anterior film, Gracias por fumar, Jason Reitman demostró tener mucho seso en la mollera al tratar un tema tan manido como el tabaco y sus peligros, sin caer en simplicidades de cara a la galería y entregar un film original y de irónico humor, crítico ante el cinismo y la hipocresía, muy lejos de la superficialidad. En su segundo film no defrauda la expectativa generada y entrega una historia entrañable y positiva, aunque se expone con un planteamiento muy serio y de indudable actualidad: las relaciones sexuales prematuras entre adolescentes. Con ese aire independiente, alegre y algo gamberro, con lenguaje procaz y situaciones peliagudas pero sin perder nunca el rumbo, Reitman habla del amor y del compromiso, y también del respeto, la libertad, y la responsabilidad ante los propios actos, cosas que nada tienen que ver con las apariencias, como lo demuestra la estupenda familia de Juno. Pero el film es realista y nada moralizante respecto a que algunas situaciones problemáticas no tienen una solución maravillosa ni pueden arreglarse con decisiones tomadas a la ligera. La galería de personajes creados por la guionista debutante Diablo Cody es muy rica. Y Reitman sabe definirlos en pantalla con una o dos pinceladas certeras, como a los padres de Juno. También hay momentos de comedia bien resueltos, como el varapalo a la enfermera de la ecografía o algunos chispeantes diálogos. Y se agradece de veras que algún “peligroso derrotero” que podría haber dado al traste con la historia esté virtuosamente esquivado, como la amistad entre Juno y Mark. Pero por encima de cualquier aspecto brilla extraordinariamente la interpretación de la menudita Ellen Page, una joven actriz que encandiló en su día en Wilby Wonderful y que luego bordó su terrorífico papel en Hard Candy. Su adolescente Juno es sencillamente magistral, entrañable, malévolamente divertida, de una mordaz inteligencia que te desarma, rápida y nada afectada. Todo un personaje.

7/10
Mr. Magorium y su tienda mágica

2007 | Mr. Magorium's Wonder Emporium

En plena metrópoli moderna existe una extraordinaria tienda de juguetes destinada a hacer las delicias de cualquier niño dispuesto a disfrutar y a soñar. Se trata de la tienda mágica de Mr. Magorium, un lugar alucinante donde los juguetes son distintos a los habituales, por la sencilla razón de que tienen vida propia. Por fuera parece una casita de cuento al estilo Hansel y Gretel, y por dentro la agitación que reina en la enorme juguetería es fenomenal; allí es imposible aburrirse, hay bolas de goma que se mueven sin cesar, pescado fresco, monos, muñecos que se mueven, libros mágicos… Acompañan especialmente al propietario la dulce Molly Mahoney, una jovencita que sueña con ser alguien especial en el mundo de la música, y el pequeño Eric, un chavalín muy salado con poca facilidad para hacer amigos. Pero Mr. Magorium, que nació en 1764 y por tanto en 2007 tiene la nada desdeñable edad de 243 años, piensa que ya ha vivido suficiente y ha llegado la hora de “irse”. Y ha decidido dejar su legado a Molly. Con tales planes y para poner algo de orden legal en sus negocios contrata a un ejecutivo soso llamado Henry Weston, incapaz de “ver” las maravillas que hay en la tienda. Imaginativa y agradable película, ideal para las fiestas navideñas y las soñadoras mentes infantiles, escrita y dirigida por Zach Helm, quien anteriormente triunfó con el guión de Más extraño que la ficción. La idea de partida es atractiva: una tienda que es como el sueño imposible de todos los niños. Y Helm apunta algunas ideas interesantes, como la de que es necesario creer para ver, y la de que si uno no confía en sí mismo jamás podrá hacer realidad sus sueños. También destaca el enfoque nada traumático que se le da al tema de la muerte, un hecho que sin dejar de ser triste, queda expuesto como el fin natural del ser humano y parte integrante de la vida. Sin embargo, aun con sus aspectos positivos y amables, el conjunto se resquebraja por la poca consistencia argumental, pues todo se apoya en un conflicto de escasa entidad. Y da la sensación de que se le ha sacado muy poco partido a los demás aspectos del film, tanto a los efectos especiales como a los personajes, especialmente a Magorium, que resulta poco trabajado y es interpretado con pobre originalidad por un Dustin Hoffman en horas bajas. Además es del todo incoherente la resolución de la crisis del personaje interpretado por Natalie Portman, cuyas cuitas personales resultan cuando menos confusas y algo tontas, por decirlo de algún modo. Probablemente lo mejor del film sea la presencia del pequeño Eric, quien aporta frescura a la trama y ofrece algunos momentos logrados, como la divertida conversación a través del cristal o su parlamento en las oficinas del abogado.

5/10
La sombra del reino

2007 | The Kingdom

Un escenario político post 11-S. Un terrible atentado terrorista sacude a la colonia occidental de una empresa petrolífera en Riad, Arabia Saudí, con más de cien muertos. Entre las víctimas se encuentran dos agentes del FBI. De modo que, aunque la política oficial de Estados Unidos es la de no interferir en la investigación que llevan a cabo las autoridades saudíes, el agente especial Fleury, amigo de uno de los muertos, mueve los hilos necesarios para que finalmente pueda acudir un equipo de tres hombres y una mujer a cooperar con las autoridades locales. Investigarán buscando evidencias en el escenario del crimen, tratando de superar las inevitables susceptibilidades que surgen por ambas partes. En muy poco tiempo Matthew Michael Carnahan ha logrado colocar dos guiones donde se tocan temas como Oriente Medio, el entendimiento de culturas y el terrorismo: el de este film, y el de Leones por corderos. En ambos casos demuestra sensibilidad e inteligencia al proponer temas de calado dentro de tramas capaces de interesar a un público amplio. Aquí, con la mirada más superficial, tenemos la clásica historia de investigación policial, donde uno de los motivos que impulsa a los agentes de la ley es el deseo de venganza ante una flagrante y horrorosa injusticia; pero tal historia, que por cierto pega un ingenioso quiebro bien avanzado el metraje, sirve también para pintar el choque de culturas, representado por dos hombres honrados con "backgrounds" diferentes: Fleury, el agente negro, y Ghazi, el militar que al principio hace de "niñera" de los americanos; cuando aprenden a conocerse, y ver en el otro al hombre íntegro y amante de su familia y su país, su colaboración se estrecha, también porque ha surgido algo muy parecido a la amistad. Por supuesto también hay espacio para criticar la discriminación de la mujer en el mundo árabe, o métodos como la tortura en los interrogatorios; pero también hay una contrapartida al hablar de la burocracia en el lado estadounidense, y la perpetua mirada al "qué dirán" los medios de comunicación si hacemos esto o aquello, en vez de intentar hacer, simplemente, lo correcto. Peter Berg (Friday Night Lights) sabe dotar al film de un ritmo muy ágil, maneja bien una nerviosa cámara en mano, y se luce en la emboscada de la autopista, o en el asalto a una casa nido de terroristas. El reparto se revela muy acertado, desde Jamie Foxx a una Jennifer Garner que sabe poner cara de sufridora como nadie, pasando por el siempre eficaz Chris Cooper, o los palestinos Ashraf Barhom y Ali Suliman, fichados tras su gran trabajo en Paradise Now. Respalda la producción Michael Mann, e impacta ese final en que las palabras pronunciadas en los dos bandos en contextos diferentes hablan de ese impulso primario y que ciega, de la venganza aniquiladora, que cree resolver las cosas aunque, en realidad, no resuelva nada.

6/10
Separados

2006 | The Break-Up

Gary y Brooke se casaron muy enamorados. Pero el tiempo ha pasado, y sus diferencias de carácter han empezando a abrir grietas en su matrimonio. Él trabaja en una empresa familiar turística; es un tipo campechano, poco refinado, y que suele ir ‘a su bola’; ella es más sofisticada, detallosa y sensible, y presta sus servicios profesionales en una galería de arte. Los pequeños resquemores se van sumando y un día estalla la trifulca; en lo que se diría una reedición de La guerra de los Rose a pequeña escala empiezan a hacerse la vida imposible. Y lo curioso y absurdo del caso es que, en el fondo, se quieren. Peyton Reed (A por todas, Abajo el amor) tiene un pequeño gran problema en su film de ribetes tragicómicos: la situación única en que consiste todo él. Y una vez planteada ésta, la cosa se estanca hasta hacerse insufrible. Ni todo el encanto de la ‘friend’ Jennifer Aniston puede remediarlo.

2/10
Fast Track

2006 | Fast Track

Tom vive gracias al trabajo de su mujer, abogada, mientras que él se hace el remolón, y aunque es cocinero, lleva mucho tiempo en el paro. Cuando nace su primer hijo, ella quiere dedicarse a ser madre a tiempo completo, y Tom acabará trabajando para su padre, asistente del director de una agencia de publicidad. Intrascendente comedia romántica, con un esforzado reparto.

5/10
Ases calientes

2006 | Smokin' Aces

Buddy ‘Ases’ Israel, un cantante de medio pelo, ha logrado crearse un nombre en el mundo del espectáculo gracias al respaldo de la mafia. Tan creído se lo tiene el tipo, que piensa que él mismo puede comportarse con modos gangsteriles, liderando una banda, y llevando sus propios y sucios negocios. Pero no piensan lo mismo los que le apoyaron en otro tiempo, que creen que ha llegado la hora de quitarle de en medio. Entretanto la policía le tiene pillado, y lo retienen ‘hiperprotegido’ en un hotel, mientras negocian un acuerdo a cambio del cual él testificará contra importantes mafiosos. Este cúmulo de circunstancias justifica que el hotel esté a punto de convertirse en un sanguinario ‘camarote de los hermanos Marx’, donde distintos grupos de asesinos y cobradores de apuestas, cada uno por su cuenta, comparten el mismo objetivo: llegar hasta la lujosa suite de Buddy para matarlo, o lo que sea… Hace cuatro años Joe Carnahan llamó la atención con Narc, un duro y realista film sobre el tráfico de drogas. Aquí, inicialmente, parece optar también por un estilo visual pegado al mundo real. Pero la impresión dura poco, pues este vertiginoso film, pródigo en acción y violencia, enseguida sigue sendas ‘tarantinescas’, con personajes como las dos negras asesinas a sueldo, bromas como la fugaz presencia de Ben Affleck, y ensaladas de tiros cercanas al spaghetti-western, singularmente la que acontece en torno a un ascensor. Así, todo deviene en puro juego con apañado reparto, muy movidito, de lealtades y deslealtades, con alguna que otra increíble (?) sorpresa. O sea, tenemos un aplicado ejercicio, de cineasta que sabe rodar, pero que no tiene qué rodar, o al menos ese ‘qué’ es bien poca cosa.

6/10
Cuestión de pelotas

2004 | Dodgeball: A True Underdog Story

Peter LaFleur es un tipo bonachón que regenta un gimnasio de barrio venido a menos. El cutre local, que se cae a pedazos, es como una prolongación de sus clientes: una pandilla de perdedores más raros que un perro verde (un loco que se cree un pirata, dos escuchimizados bastante lelos, un gordo seboso y apocado, y un fanático de los deportes raros).  Y todos ellos tienen en común un grado de patosidad superlativo… En el extremo opuesto del negocio de LaFleur se encuentra Globo Gym, una especie de supertemplo para la gimnasia, que tiene todas las tecnologías del momento para obtener un cuerpo 10. Su jefe, el ególatra White Goodman, quiere hacerse con el humilde gimnasio de LaFleur. Éste no tiene muchas posibilidades de poder mantenerlo, según descubre Kate Veatch, una guapa abogada enviada por el banco para ver el estado de las cuentas del gimnasio.  La única posibilidad es conseguir una gran suma de dinero y el plan que se le ocurre a la cuadrilla de LeFleur no es otro que participar en el campeonato internacional de Balón prisionero. Kate, que se ha quedado prendada de LaFleur, decidirá también echarles una mano. Y la van a necesitar. Una película sobre el balón prisionero sólo puede enfocarse desde el género de la comedia más disparatada, y si además se cuenta con un consumado experto en estas lides como Ben Stiller la cosa puede ser bastante divertida. Hay pelotazos tan absurdos como tronchantes, caretos de espanto a cámara lenta… y hasta una perorata del mismísimo Lance Armstrong sobre la superación que resulta de una comicidad ridícula. Sin grandes honduras la historia enseña hasta dónde puede llegar la absurdez en el cuidado de los musculitos, los rayos uva y todas esas pamplinas. Y los actores cumplen, aunque Ben Stiller destaca especialmente en un papel poco habitual, el del malo de la peli.

3/10
Starsky & Hutch (2004)

2004 | Starsky & Hutch

David Starsky, un policía extrovertido que sigue el reglamento a rajatabla, investiga un violento homicidio. Para ello, el capitán Dobey le asigna un nuevo compañero, Ken Hutchinson, apodado Hutch, que parece su antítesis, pues se trata de un tipo retraído que prefiere seguir su instinto, aunque se tenga que saltar las normas. Huggy Beard, un chulito callejero que les hace de confidente, y dos animadoras, les ponen tras la pista del culpable, el narcotraficante Reese Feldman, que está poniendo en circulación un nuevo tipo de cocaína indetectable por la policía, por su parecido al azúcar. Contratados por su parecido físico con los protagonistas originales, Ben Stiller y Owen Wilson se llevan esta versión cinematográfica de la famosa serie policíaca de los 70 a su terreno, la comedia disparatada estilo Zoolander. Incluso han contado como director con un especialista en el género, Todd Philips, responsable de Road Trip, viaje de pirados y Aquellas juergas universitarias. Sin llegar al nivel de Los intocables de Elliot Ness y El fugitivo, también basadas en series, está por encima de grandes fiascos como Los vengadores o Wild, Wild West. No falta el ford rojo, modelo “Grand Tourino” con una raya blanca, característico de los personajes, y una divertida aparición estelar de David Soul y Paul Michael Glaser, los intérpretes originales. ¿Cómo es que no toman nota los cineastas españoles y versionan clásicos de nuestra tele como Curro Jiménez o Verano Azul?

4/10
Arrested Development

2003 | Arrested Development | Serie TV

Michael Bluth, viudo con un chico adolescente, se entera de que su padre ha sido detenido por malversación de fondos. Michael tratará de sacar adelante el negocio de su familia. Fresca comedia, ganadora de cinco premios Emmy, creada entre otros por Ron Howard, director de Una mente maravillosa.

5/10
Única salida

2002 | One Way Out

Harry, detective de homicidios, quizá sea un hacha en su oficio, pero en el juego es una verdadera calamidad. Endeudado hasta las cejas, debe pagar una importante cantidad y no sabe cómo. El único modo de afrontar la deuda será ejecutar un crimen perfecto. El director de la patochada 2001, despega como puedas se pasa en esta ocasión al thriller, con James Belushi de protagonista absoluto.

4/10
La cosa más dulce

2002 | The Sweetest Thing

La sombra de los hermanos Farrelly es alargada. Cameron Díaz, protagonista de la comedia más popular de los cineastas, Algo pasa con Mary, protagoniza una cinta en la misma línea, dirigida por Roger Kumble (Crueles intenciones), que curiosamente aparecía en los agradecimientos de esa comedia. También aquí, se parte de un argumento que podría funcionar como comedia romántica, salpicado hasta la saciedad del humor más soez y alocado posible que se le ha ocurrido a la guionista, Nancy Pimental, curtida en la gamberra serie televisiva South Park. Como Mary, Christina Walters, el personaje de Cameron Díaz, es la chica más deseada por los varones que tiene alrededor. Pero ella, en vez de comprometerse, prefiere una vida frívola y salir cada noche con sus dos compañeras de piso, en busca de nuevas emociones y romances pasajeros de una noche. Hasta que da con la horma de su zapato, un chico a quien conoce fugazmente en una discoteca, que no sucumbe enseguida a sus encantos, lo que la saca completamente de quicio. De hecho, Christina decide acudir a la boda de su hermano, a la que ha sido invitada, para descubrir si está enamorada de él. Pero allí descubre que ha cometido un error, pues su objetivo es el que realmente va a contraer matrimonio. Acompaña a la protagonista la célebre Christina Applegate, protagonista de la serie televisiva Matrimonio con hijos.

3/10
El amor apesta

1999 | Love Stinks

Seth, un guionista de comedietas televisivas conoce a la explosiva Chelsea, con la que no tarda mucho en irse a la cama. Pero como Seth no quiere comprometerse, ella empieza a tramar un plan para llevarle al matrimonio. Ello provoca toda una serie de enredos disparatados, una verdadera batalla campal por conseguir el anhelado amor.

3/10
El gran pelotazo

1991 | Necessary Roughness

Ed Gennaro es el nuevo entrenador del equipo de rugby Los armadillos del Estado de Texas. Los armadillos están atravesando una mala racha en la Liga, pero están dispuestos a recuperarse. Para ello han fichado a Paul Blake, que tiene 34 años, pero que durante su juventud era el ídolo escolar por sus brillantes jugadas en un campo de rugby. Lo que ocurre es que en la actualidad, Paul se dedica a su granja familiar. En cuanto Paul se pone en forma, descubre que aún conserva sus facultades, pero pronto descubre que está rodeado de un equipo de ineptos. Entre sus compañeros se encuentran un samurai chalado, un ligón incurable, un torpe redomado y hasta una atractiva chica de armas tomar. Se trata de la típica comedia norteamericana para mentalidades planas. Sin más ambiciones que las de juntar a un ridículo elenco de personajes que hacen tonterías sobre un campo de juego. Se alimenta de todos los clichés del género y de bromas gastadas por el uso. Eso sí, tiene un fondo más o menos ético, aunque algo evidente.

5/10
Teen Wolf 2

1987 | Teen Wolf 2

El éxito de Teen Wolf, de pelo en pecho propició esta secuela. Las novedades que aporta ésta se refieren a espacio y tiempo. Así, la historia es similar sólo que en esta ocasión el adolescente-hombre lobo está en la universidad –en vez de en el instituto– y usa su talento sobre el ring –en vez de en la cancha de baloncesto. 

4/10
La familia Hogan

1986 | The Hogan Family | Serie TV

Serie familiar de los ochenta compuesta por seis temporadas. Durante esta década y parte de los noventa, este tipo de series vivieron un boom y La familia Hogan es un claro ejemplo de ello. Se trata de productos donde la acción gira en torno a una familia y siempre en tono de comedia. En esta ocasión, son los Hogan los protagonistas de la historia. Un matrimonio donde él es piloto y ella ama de casa. Papá pasa mucho tiempo fuera de casa debido a su profesión, por lo que mamá tiene que lidiar con las tres criaturitas que tienen: el ligón del hijo mayor y dos gemelos. Jason Bateman interpreta al hermano mayor, un actor que con los años se ha consolidado tanto en cine como en televisión.

4/10
El visitante

2020 | The Outsider | Serie TV

El asesinato de Frankie Peterson, un niño de ocho años, conmociona a una pequeña localidad. Ralph Anderson, policía encargado de la investigación, detiene al profesor de inglés y entrenador Terry Maitland, respetable miembro de la comunidad, casado y con dos hijas, pues varios testigos oculares le sitúan cubierto de sangre cerca del lugar de los hechos. Pero el acusado puede demostrar que cuando ocurrió todo estaba en un congreso literario muy lejos de allí. Adaptación para HBO en diez capítulos de la novela publicada en 2018 por Stephen King, en la que volvía a aparecer un personaje, la meticulosa investigadora Holly Gibney, de la trilogía iniciada con “Mr. Mercedes”. Con aquélla tiene en común una mayor cercanía a la literatura policiaca que al género de terror, con el que se ha hecho mundialmente famoso. Incluye tintes fantásticos, pero pocos. Además de ejercer como protagonista, Jason Bateman se ocupa de dirigir los dos primeros capítulos, con una puesta en escena clásica, y una atmósfera asfixiante que trae a la cabeza True Detective, uno de los mayores éxitos de la casa. No sólo engancha a los espectadores con el arranque, sino que después se aportan algunos giros que crean la necesidad de seguir viendo las siguientes entregas. Están bien descritos los personajes, por lo que se puede empatizar con el presunto culpable y sus familiares, traumados porque se les cuestiona, y se ha realizado la detención a la vista de todos, en medio de un partido, pero también con el investigador, sobre el que recae una gran responsabilidad, y que pese a su honestidad, y su tesón para llegar hasta el fin, teme haberse equivocado. También se habla de las inevitables posturas interesadas, en la figura de un fiscal del distrito al que le importa más la reelección que la justicia o el esclarecimiento del crimen. Se puede hablar de uno de esos repartos equilibrados. Desde luego a Bateman, conocido por títulos como Ozark o Juno, le va al pelo el rol de Maitland, por su cara de “buenazo”. Pero también se cuenta con un actor de primera categoría, Ben Mendelsohn (uno de los mejores villanos recientes de Star Wars en Rogue One), para defender al agente Anderson, y con el esforzado Bill Camp, que fue uno de los dos polis que iban a interrogar al protagonista de Joker, para encarnar al abogado defensor. Cabe esperar también un trabajo brillante de la nominada al Oscar por Harriet Cynthia Erivo, a quien le corresponde interpretar a la citada Gibney, que tiene un peso importante en la resolución de la trama, pero que en el momento de escribir esta reseña (con dos capítulos vistos), aún no ha aparecido.

6/10
Ozark (2ª temporada)

2018 | Ozark | Serie TV

Segunda temporada de la serie creada por Bill Dubuque y Mark Williams, en que se ahonda en las complicaciones vitales de la familia Byrde –el matrimonio Marty y Wendy, y los hijos adolescentes Charlotte y Jonah– tras instalarse en Ozark, Missouri, donde el progenitor, asesor financiero, trata de mantener a los suyos seguros. Marty ha salvado la vida in extremis por sus peligrosas relaciones con un cártel de la droga mexicano, asegurando que podría ayudar a blanquear su dinero. Lo que comienza a hacer invirtiendo en actividades locales varias, como una pensión con embarcadero, un club de estriptis y una funeraria. Pero la operación que verdaderamente les daría tranquilidad sería la apertura de un casino en las tierras de la ruda familia Snell, que produce opio con su cultivo de amapolas, para lo que toca ganarse a los políticos locales. A lo largo de la trama pululan los Langmore, con la curiosa relación que mantiene la dura Ruth con su padre Cade, recién salido de la cárcel, y el sensible Wyatt, que se ve atraído por Charlotte. También tenemos a Buddy Dieker, enfermo terminal que arrendó su casa a los Byrde; al agente del FBI Roy Petty, que extorsiona a Rachel, que regenta la pensión, para que grabe algo que comprometa a Marty; y nuevos personajes como la abogada del cártel Helen Pierce, el político Charles Wilker o los mafiosos de Kansas City. Tras una temporada inicial que sabía poner hábilmente la base argumental de la serie, una familia más o menos normal empujada por las circunstancias y la fatalidad al mundo criminal –tal planteamiento ha dado pie antes a la trilogía cinematográfica de El padrino, casi seminal en este aspecto, y luego han bebido de este clásico las potentes series Los Soprano, Breaking Bad y The Americans–, la que sigue se muestra un poco más torpe a la hora de plantear la evolución de los acontecimientos. La idea vertebradora es clara: Marty pondrá en marcha el casino, y cuando todo esté listo, la familia al completo podrá iniciar una nueva vida en Australia; pero, claro, la cosa no es tan sencilla. Hay momentos potentes, sin duda. Pero también una sensación de que se fuerza demasiado el encaje de las piezas del puzzle. Las muertes y cadáveres por ocultar se multiplican como si no pasara nada, y las muchas improvisaciones ante aquello que se tuerce no están bien engrasadas, véase el destino del enloquecido pastor predicando en las calles con su bebé a cuestas. De modo que se obliga en exceso a suspender la incredulidad, y es que la capacidad de Marty y Wendy para hacer frente a la adversidad resulta bastante sorprendente. En cualquier caso, está por encima de la media de las excesivas series que ocupan el actual panorama de la producción. Se maneja un montón de personajes con soltura, y debe reconocerse el esfuerzo de atar cualquier cabo suelto, aunque a veces haya demasiados. De nuevo llama la atención la crudeza de los pasajes sexuales y violentos. Y los actores están muy bien, es una de esas producciones que merecen un premio por el conjunto del reparto.

6/10
Ozark

2017 | Ozark | Serie TV

Marty Byrde es un brillante asesor financiero de Chicago. Es agudo, listo, sabe interpretar cifras con inteligencia. Está casado con Wendy, una mujer encantadora e vivaz, y tiene dos hijos adolescentes Charlotte y Jonah. La vida plácida de la familia va a cambiar drásticamente cuando el jefe de un cártel asesine al socio de Marty y éste salve milagrosamente la vida prometiendo un negocio seguro en la sureña y remota zona del lago Ozark, en Missouri. En realidad, se ha inventado una serie de oportunidades inmobiliarias para salvar el pellejo, pero ahora se verá obligado a blanquear allí millones de dólares si no quiere acabar en un bidón de ácido. La familia se mudará entonces a esa zona, donde la vida será muy complicada. Potente serie de Netflix que atrapa tremendamente y que resulta de lo más original. Responde al planteamiento de un hombre corriente que se ve atrapado en una situación límite y que deberá vivir al margen de la ley si no quiere morir. Mientras el FBI le pisa los talones por anteriores trapicheos económicos, ahora Marty no sólo deberá esquivarlos sino que se verá forzado a ir más allá, entrampándose aún más con negocios turbios, engaños y estafas, temeroso por lo que se les pueda sobrevenir a él y a su familia si no cumple con las expectativas. Se suma al conflicto la situación matrimonial, pues los hechos críticos han coincidido con el descubrimiento de la infidelidad de Wendy con otro hombre, por lo que la familia Byrde parece a punto de explotar. Los problemas se acentuarán en Ozark, cuando se las tengan que ver con la mafia del lugar y la delincuencia que campea por la zona. Ozark no plantea desde luego vidas ejemplares. Es además bastante descarnada y gráficamente explícita en el tratamiento de la violencia y el sexo –un leitmotiv insistente desde que Marty se hace dueño de un club de striptease, al estilo Los Soprano– y éticamente casi no hay un mísero personaje que se salve de la quema. Pero los creadores, Bill Dubuque y Mark Williams, hacen que la cosa funcione gracias a un guión muy elaborado, al retrato de la familia –peleada, en crisis, pero unida a pesar de todo– y al excelente dibujo de unos caracteres nada maniqueos, la mayoría personas complejas, muchas veces insanas, de vidas nada fáciles, que sobreviven como mejor pueden. Y que tienen en su corazón, sus dudas, sus deseos de vivir en paz, de cambiar de vida quizá, aunque no siempre sea posible. Por supuesto, entre todos ellos destacan los miembros de familia Byrde. Marty es un personaje extraordinario, y Jason Bateman sabe hacerlo atractivo, muy creíble a la hora echar mano de su rapidez mental para “vender su moto” en cualquier tipo de peliaguda situación, un talento que le saca continuamente de mortales apuros. Su mujer Wendy –colosal Laura Linney– no le va a la zaga y pronto será una némesis de Marty, capaz de cualquier manipulación interesada tras su encantadora sonrisa. La tercera en discordia es la jovencita Ruth (muy intensa Julia Garner), una chica sin escrúpulos y muy lista que procede de una familia de criminales lugareños y que inesperadamente encontrará en Marty la referencia paternal que le falta, aunque en sus planes también entre la posibilidad de asesinarle. Destaca entre el reparto también la poderosa presencia de Peter Mullan, en el papel de un violento propietario de la zona.

7/10
The Family Fang

2014 | The Family Fang

Juegos de palabras

2013 | Bad Words

Por razones desconocidas, pero que apuntan al resentimiento, el adulto Guy Trilby se empeña en participar en un célebre concurso de deletreo de palabras, de esos que son tan populares en Estados Unidos, y que están destinados a los chavales. Guy se agarra a un resquicio del reglamento que le permite competir, lo que abochorna a los organizadores, y le pone en contra a los padres de los niños que concursan. Debut en el largometraje del actor Jason Bateman, que también produce y protagoniza la cinta. Se trata de una comedia bastante chusca, con muchas bromas zafias y un personaje central completamente antipático, que no deja de utilizar palabras malsonantes –las "bad words" del título original–, y cuyas motivaciones, finalmente desveladas, importarán al espectador un bledo. Se supone que la gracia podía estar en el acercamiento entre Trilby y Chaytania, un chaval indio algo cargante pero de gran corazón, pero aparte de algún gag, que la gran deuda contraida por el niño sea que el otro le ha llevado a ver los pechos de una prostituta, parece bastante lamentable.

4/10

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