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Biografía

Matthew Goode

Matthew Goode

42 años

Matthew Goode

Nació el 03 de Abril de 1978 en Exeter, Devon, Reino Unido
Filmografía
The King's Man: La primera misión

2021 | The King's Man

Cuando un grupo formado por los tiranos y las mentes criminales más malvadas de la historia se une para desencadenar una guerra que matará a millones de personas, un hombre tendrá que luchar a contrarreloj para detenerlos. Los orígenes de la primera agencia de inteligencia independiente.

Four Kids and It

2020 | Four Kids and It

Un grupo de chavales que pasa las vacaciones en Cornwall se encuentra con una criatura mágica en la playa con el poder de conceder deseos.

Secretos de Estado

2019 | Official Secrets

2003. Katharine Gun trabaja para el ministerio de exteriores británico. La labor de su departamento es espiar e inspeccionar mensajes y ella se dedica especialmente a los que están redactados en chino. Su vida es tranquila, está casada con un turco que aún no posee la nacionalidad británica y que trabaja por en una cafetería. Pero la vida de Katharine va a cambiar cuando se entera en su trabajo de las sucias maniobras de los estados británico y estadounidense para cambiar los votos en la ONU y conseguir vía libre para atacar Irak. Katharine no podrá callar y filtrará la información a la prensa. Correcta película sobre la manipulación, la mentira y la integridad en torno a la Guerra de Irak, con toda esa parafernalia de fondo de las “armas de destrucción masiva” que tanto dio que hablar. El director sudafricano Gavin Hood, que ha mostrado su valía con filmes como Tsotsi o Espías desde el cielo, vuelve aquí a poner sobre el tapete las vergüenzas de ciertos gobiernos y gobernantes expertos en engañar a su población y capaces de llevar a cabo cualquier inmoralidad con tal de lograr sus objetivos. Para denunciar esta situación, el guión de Hood, escrito en colaboración con el matrimonio formado por Gregory y Sara Bernstein, se basa en la historia real de Katharine Gun, recogida en el libro de Thomas y Marcia Mitchell. El desarrollo de la trama es bastante clásico y no hay momentos especialmente vibrantes (la escena del aeropuerto parece la única concesión, algo forzada por lo demás). En realidad hay poco material, digamos, cinematográfico, pues estamos ante la denuncia de unos hechos bastante simples, contados escuetamente, con una trama que entronca con películas periodísticas (las dudas sobre la información recibida, las decisión sobre si publicar o no) y las judiciales (la estrategia de los abogados, la integridad de la acusada). Al resultado le falta algo de mordiente, aunque no dejan de tener fuerza las motivaciones de Katharine, su actitud valiente y responsable (magnífico el abrazo de su compañera), así como el planteamiento de fondo a la hora de afrontar el delito de traición. El reparto cumple, con una Keira Knightley contenida, un convincente Matt Smith en la piel del periodista de The Observer y un Ralph Fiennes al que le sobra oficio.

6/10
La sociedad literaria y el pastel de piel de patata

2018 | The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society

Juliet Ashton es articulista en prensa y escritora británica, que al término de la Segunda Guerra Mundial, está buscando tema para su próximo libro. Lo encontrará gracias al intercambio de cartas con un desconocido porquero que vive en una de las islas del Canal de la Mancha, Guernsey, cuando tiene noticias de la existencia de la Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata, un club de libros nacido por casualidad en el contexto bélico, pero que afianzó de modo inesperado la pasión por la lectura entre sus componentes. Una deliciosa película, canto a la amistad, al amor y a las tertulias literarias, a la lectura y la escritura. Adapta un libro de Mary Ann Shaffer, que murió antes de verlo publicado, y que fue completado por su sobrina Annie Barrows. Su formato original, el intercambio epistolar de la protagonista con diversos componentes de la sociedad literaria a que alude el título, ha sido convenientemente adaptado por el inteligente guión de Thomas Bezucha, Don Roos y Kevin Hood, que de todos modos conserva la presencia de las cartas, mecanografiadas o manuscritas, algo que despertará la nostalgia del espectador que puede pensar que algo se ha perdido en tiempos de tecnologías digitales. Además, se manejan con acierto los saltos temporales, durante y después de la guerra. Queda lejos la época en que Mike Newell entregó su mejor y más celebrado film Cuatro bodas y un funeral (1994), aunque luego ha dirigido títulos estimables, incluido uno de la saga Harry Potter. Aquí recupera su mejor forma con una trama enmarcada en una situación histórica bastante desconocida, la ocupación nazi de parte de territorio británico durante la Segunda Guerra Mundial, las islas del Canal. La trama rebosa humanidad, y habla de la importancia de la camaradería y la confianza, el estrechamiento de lazos, la gozada de compartir una velada. También aborda el amor, que puede surgir inesperadamente, y juega al contraste entre la vida acelerada de la urbe londinense, y la tranquilidad campestre, lo que no significa ausencia de problemas, lo que quedará claro con un secreto que concierne a los habitantes de Guernsey y su relación con los alemanes. El reparto es fantástico, cada personaje tiene sus matices, pero destaca Lily James, que se confirma como una de las grandes estrellas femeninas del momento.

7/10
Birthmarked

2018 | Birthmarked

El descubrimiento de las brujas

2018 | A Discovery of Witches | Serie TV

Diana Bishop es una académica brillante que huye de su condición de bruja, pero que tras descubrir un antiguo manuscrito de alquimia en la Biblioteca Bodleian de Oxford se convierte en la protagonista de un peligroso misterio. En el camino se encontrará con el enigmático genetista Matthew Clairmont, quien también tiene un oscuro secreto familiar: es un vampiro. Cada episodio de la serie cuenta el viaje que emprenden Diana y Matthew para comprender los secretos del manuscrito y cómo se va desarrollando su relación. La vida de ambos peligrará además cuando los acontecimientos amenacen con interrumpir la frágil paz que ha existido desde hace mucho tiempo entre brujas, vampiros, demonios y humanos.

Agatha Christie: Inocencia trágica

2018 | Agatha Christie's Ordeal by Innocence | Serie TV

The Crown (2ª temporada)

2017 | The Crown | Serie TV

Segunda entrega de la serie creada por Peter Morgan, que describe el reinado de Isabel II de Inglaterra, abarca el período histórico correspondiente a los dos primeros ministros que suceden a Winston Churchill, Anthony Eden y Harold Macmillan, o sea, el período entre 1955 y 1963. Lo que no impide la introducción de oportunos flash-backs que amplían el lienzo de esta inteligente mirada a la corona británica, en relación a un oscuro secreto del duque de Windsor en los años de la Segunda Guerra Mundial, y al período de formación en férrea disciplina en el internado escocés Gordonstoun de Felipe de Edimburgo. De nuevo Morgan demuestra ser un maestro en la creación de los diálogos de los personajes, llenos de contenido y emociones, y aprovecha bien las idas y venidas a las dependencias de la reina, las distintas audiencias. En los primeros episodios, da la impresión de que se quiere centrar la mirada en uno u otro personaje, y se echa en falta la fuerza arrolladora de algunos personajes de la primera temporada, en especial de Winston Churchill; además, hay que aceptar que Isabel II ha perdido la bisoñez a la hora de asumir tempranamente un reinado que no esperaba. Pero se van desarrollando temas de fondo de entidad, y la serie va creciendo paulatinamente hasta alcanzar verdadera estatura. Uno de esos temas, primordial, es el del matrimonio. En primer lugar el de Isabel y Felipe, donde el amor mutuo es indudable, pero las tiranteces y altibajos también asoman, por la sensación de escaso protagonismo de él, y el peso de su función real en ella, que obliga a veces mirar a otro lado, ejercer la diplomacia y sutiles formas de expresión para expresar lo que se lleva dentro. Gracias al magnífico trabajo de Claire Foy y Matt Smith, esto está muy bien planteado. Más problemática resulta la presentación de la vida sentimental de la princesa Margarita tras su traumática ruptura con Townsend, pues su nueva relación con el fotógrafo Tony Armstrong-Jones adolece de cierta languidez, y se presenta la vida bohemia y libertina de él con un erotismo de papel couché algo manido, muy de publicidad de perfume de lujo. Pero sirve para abordar distintas caras de la vida conyugal, en lo relativo a la mujer y al varón, lo que también incluye, con mayor brevedad, el divorcio de un íntimo amigo de Felipe, y la acidez que preside la relación de los Macmillan, Harold y Dorothy, o el matrimonio del presidente Kennedy. Otra cuestión importante es la necesidad que tiene la institución monárquica de adaptarse a los nuevos tiempos, que es tratada con fuerza usando un episodio auténtico en el capítulo "Marionettes", cuando el entonces barón Altrincham se atrevió a criticar abiertamente los discursos de Isabel II, poco pegados a la vida real de sus súbditos, y también al abordar el encuentro con John F. y Jackie Kennedy. Sobre los desafíos políticos, quizá se apuntan algunos problemas como la crisis del canal de Suez, o con las colonias de África afectadas por la guerra fría, pero quedan en un plano menor, quizá porque los primeros ministros en esta ocasión tienen menos fuerza dramática que un Churchill. Resultan especialmente valiosos los episodios dirigidos por Stephen Daldry, como el titulado “Paterfamilias”, en que traza un paralelismo entre la formación del príncipe Carlos y la que tuvo su padre Felipe, lo que sirve para tratar el tema de la educación, donde se hace necesario tratar de modo desigual a unos hijos que nunca son iguales. Se nota en el magnífico resultado que el director ha trabajado con buenos resultados antes con adolescentes, recuérdese que hablamos del director de Billy Elliot, Tan fuerte, tan cerca y Trash. Ladrones de esperanza.

9/10
El sentido de un final

2017 | The Sense of an Ending

Tony Webster es un tipo jubilado y solitario, que regenta una tiendecita de cámaras fotográficas Leika de segunda humana. Divorciado, con una hija embarazada que quiere ser madre en solitario, acepta a regañadientes acompañarla a sesiones prenatales que suponen algo parecido a un incordio. Su organizada vida sufre una sacudida cuando recibe una carta que le obliga a repensar su pasado, el amor de su juventud Veronica, y la relación de camaradería juvenil con varios amigos, entre ellos el recién llegado Adrian Finn, que supone un desafío intelectual, también para su profesor, cuando plantea cuestiones como la posibilidad real de escribir historia, o que, siguiendo a Albert Camus, “la única cuestión filosófica seria es la del suicidio”. Adaptación de la novela homónima de Julian Barnes, galardonada con el Booker Prize en 2011, y que ha sido convertida en guión por el autor teatral Nick Payne, que prestó su talento dramático al apuntalamiento de los libretos de la celebrada serie televisiva The Crown. Frente a la estructura de la obra original, dos partes, la juventud y la senectud sacudida por la carta que revela la existencia de un misterioso diario, se ha optado con inteligencia por alternar el presente con adecuados flashbacks que permiten incidir en la juventud de Tony Webster. En tal sentido tiene fuerza el tono evocador de la época estudiantil, en que uno se hace las grandes preguntas y todo se vive con más intensidad, aunque quizá ese amor juvenil por Veronica y cierta atracción por la madre Sarah queda un tanto desdibujado, si bien es cierto que los simples trazos recogidos sirven para hacerse cargo de una mezcla de timidez, morbo y frustración. En cualquier caso el director indio Ritesh Batra, que mostró sensibilidad para atrapar el mundo interior de sus personajes en The Lunchbox, se las compone para manejar bien las idas y venidas en el tiempo, y bucear en el alma del protagonista, obligado a mirar a su propia historia y a no conformarse con un simple recuerdo más o menos enterrado, sino a afrontarlo, digerirlo, es necesario cicatrizar heridas, madurar, saber ver más allá de las propias narices, para vivir el aquí y ahora, encontrar sentido, aunque sea, como reza el título, al final. La película se beneficia de una gran interpretación de Jim Broadbent en el rol protagonista, que sabe dotar a su egocéntrico personaje de humanidad, crear empatía aunque sus defectos y miedos sean patentes. Todos los demás actores están muy bien, pero está claro que de algún modo giran alrededor de él, es a Tony a quien le toca crecer, hacer su particular viaje interior para luego poder mirar con paz al exterior, a las personas que le rodean.

6/10
Un golpe a la inglesa

2017 | The Hatton Garden Job

El género de las películas de robos resulta muy agradecido. La que nos ocupa, sin ser la bomba, se ve con agrado, aunque llegue apenas unos pocos meses después de Un golpe con estilo, donde también un grupo de abueletes y jubilatas planifica un golpe sensacional. Aquí la inspiración viene de un audaz caso real, ocurrido en 2015 en el distrito londinense de Hatton Garden, donde abundan las joyerías y sitios de compraventa de diamantes. Un recién salido de la cárcel (Matthew Goode) recibe una propuesta por parte de una banda gangsteril húngara presidida por una mujer, Erzebet Zslondos (Joely Richardson), que puede proporcionar todos los códigos de seguridad para acceder a las cámaras acorazadas situadas en un sótano. Convencido de que la veteranía es un grado, el organizador del robo recurre a cuatro ladrones de la vieja escuela (Clive Russell, Larry Lamb, Phil Daniels, David Calder), que garantizan un trabajo "limpio". La película dirigida por Ronnie Thompson da lo que cabe esperar, nada menos, pero nada más. Se descarta la parafernalia de las nuevas tecnologías –la escena con dos mozalbetes en un autobús hablando de copiar passwords, y la mirada despreciativa de uno de los ladrones veteranos ya nos señala por donde van los tiros–, y se indica cómo los mayores conservan unas buenas maneras que algunos jovenzuelos –el ruidoso grupo de un pub– han perdido por completo, si es que alguna vez llegaron a tener conocimiento de ellas. El juego de las amenazas –gángsteres húngaros, polis desagradables–, los concienzudos preparativos, el suspense de si les van a pillar, conforman con eficacia la narración, donde se agradece ver a grandes actores bastante desconocidos en los papeles de abueletes ladrones. 

6/10
Raíces

2016 | Roots

Miniserie de A&E, que adapta de nuevo la novela "Roots: The Saga of an American Family", de de Alex Haley, que ya dio lugar a uno de los grandes éxitos televisivos de todos los tiempos.

Aliados

2016 | Allied

Marruecos, 1942. El agente Max Vartan llega a Casablanca para cumplir una misión: ejecutar al jefe de la embajada nazi. Para ello se reúne con la agente francesa Marianne Beauséjour, quien ha establecido lazos de amistad y camaradería con la alta sociedad del lugar en connivencia con la política de Vichy. Max y Marianne se harán pasar por marido y mujer, la tapadera perfecta para llevar a cabo su plan sin resultar sospechosos. Si al atractivo que poseen las historias acerca de la resistencia durante la II Guerra Mundial se añade una tonelada de romanticismo entonces la cosa promete ser un delicioso manjar para el cinéfilo. Pero hay que saber cocinarlo, de lo contrario puede atragantarse. Robert Zemeckis (Forrest Gump, Polar Express) dirige con ritmo y entrega en Aliados una película entretenida, pero no evita del todo ese peligro. Su cine se caracteriza por la perfección visual, el manejo admirable de los efectos especiales y sus historias cercanas a la fábula. Pero en este caso, esa búsqueda de la exquisitez visual no le ha hecho ningún favor, pues desde el principio se tiene la sensación de que todo es demasiado…. pulcro. El elegido diseño de producción de Gary Freeman provoca artificiosidad, sensación de irrealidad, como si el espectador estuviera justamente en un set cinematográfico. Especialmente sucede esto en las escenas exteriores de Casablanca, ciudad impoluta de calles recién barridas, de figurantes un poco de tebeo, de luces y contrastes marcados, de noches idílicas. El caso es que ese diseño milimétrico parece ser un empeño por emular con exactitud la ambientación de las películas clásicas y al final lo que se consigue es algo así como una imitación. También en el guión las referencias al mítico film de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman son muy claras, aunque en este caso habría que olvidar a la capital francesa y optar claramente por un “siempre nos quedará Casablanca” como frase paradigmática. La película está dividida en dos partes muy distintas, tanto en sus escenarios –en Casablanca y en Londres– como en sus núcleos temáticos. Quizá funciona mejor el primer episodio, en donde se dan los primeros contactos entre los agentes, se planifica la misión, se juega eficazmente al fingimiento y al tanteo y se ofrecen buenas escenas de intriga y acción –los diferentes encuentros con oficiales nazis, el reloj de pared marcando los minutos–, al tiempo que se siembran los temas de fondo que marcarán la vida de Max y Marianne en Londres. En este segundo escenario el guión del prestigioso Steven Knight (Amazing Grace, Locke), logra mantener en vilo al espectador, pero el desarrollo es algo lineal e incluso a veces se incluyen situaciones un tanto infantiles, como la aparición en la fiesta del sospechoso nazi. Sí hay, por el contrario, escenas poderosas: el bombardeo de Londres o el ataque al carro blindado en la notable secuencia de Dieppe. Mucho se habló en su momento de este film en relación a los actores. El divorcio de Brad Pitt y Angelina Jolie fue achacado en parte al supuesto idilio que él mantuvo durante el rodaje con Marion Cotillard, algo que ésta negó rotundamente. Sea como fuere, en Aliados hay mucha química entre ellos, y Zemeckis muestra esa conexión más de una vez en el terreno sexual (con escenas de escuadra y cartabón, como la de la tormenta de arena) y también con una peregrina inclusión homosexual que suena a cuota obligada. Pero más allá del aspecto físico, sobresale sin duda el quehacer interpretativo de Brad Pitt, un actor de presencia imponente, que interioriza con intensidad los sentimientos (esa espera de la llamada) y es, él sí, totalmente creíble. Seductora pero con un papel menos matizado está Cotillard, deslumbrante durante los primeros minutos.

6/10
Eternal

2015 | Self/less

Un futuro no muy lejano. Al millonario Damian le dan pocos meses de vida. En un mundo de apariencias, el éxito le ha sonreido, pero al precio de convertirse en un cínico y de distanciarse de su hija, lo que no deja de dolerle, con la muerte ya próxima en el horizonte. Por ello, aunque suene a completa locura, pagará a una empresa tecnológica secreta para que le dé un cuerpo nuevo de joven macizo, una forma de prolongar su existencia. Pero junto a su nuevo aspecto, que le invita a un estilo de vida hedonista, asoman raros recuerdos, algo huele a chamusquina en su nueva identidad. Cinta de ciencia ficción estadounidense, escrita por los españoles David y Àlex Pastor, la dirige el indio Tarsem Singh, conocido por su fuerza visual, véase La celda o The Fall. El sueño de Alexandria. Juega con la idea del anhelo de inmortalidad que alberga todo ser humano, y que en tiempos descreídos algunos la fían al poder de la ciencia y al dinero, hasta cuenta con una corriente ideológica que la propugna, el llamado transhumanismo o posthumanismo. Aunque el film arranca bien, a partir de cierto momento la trama se atora, faltan líneas narrativas medianamente sugestivas y el conjunto se convierte en una rutinaria cinta de acción más, con supuestos giros inesperados que no lo son tanto. Aunque entretenido y con buenas ideas sobre lo que de verdad importa y que invitan al debate, resulta fallido. Se siente que no tenga más presencia Ben Kingsley, lo cierto es que con Ryan Reynolds se pierde en el cambio.

5/10
Downton Abbey (6ª temporada)

2015 | Downton Abbey | Serie TV

Corre el año 1925, cuando el mundo se transforma por completo, sobre todo a nivel socioeconómico, y empiezan a agilizarse los cambios tecnológicos, con invenciones como el secador. Una mujer llega a Downton Abbey deseosa de conversar con Lady Mary, a la que quiere chantajear, pues conoce un secreto suyo del pasado. Mientras, Carson ultima los detalles de la boda con la Señora Hughes… Los Crowley afrontan luchas de poder y problemas económicos, en un digno colofón de la serie de época creada por Julian Fellowes. Ha sabido terminar a tiempo, antes de que los signos de agotamiento hicieran mella en el que ha sido el mayor fenómeno de la ficción británica de los últimos años. Quizás no sea tan redonda como las dos primeras, pero la última tanda de episodios sigue manteniendo pegados a los espectadores, lo que tiene un enorme mérito, ya que este guionista ha escrito en solitario todos los episodios (sólo recurrió a dos colaboradores en la primera temporada). Se puede cuestionar la acumulación de giros folletinescos (igual le habría venido bien a su responsable contar con otro punto de vista), y no se ha sabido acabar bien alguna trama (la decisión tomada por Thomas, la identidad secreta de Septimus Spratt…). Pero cada capítulo sale adelante por su elegante y esmerada reconstrucción de los últimos años de una forma de vida; este año ha ganado peso el elemento nostálgico, pero se mantienen los golpes de humor muy británico (hilarante la mediación de la señora Patmore en el porvenir de los futuros cónyuges). Downton Abbey ha supuesto además un golpe de aire fresco en el panorama televisivo actual, donde se muestra por regla habitual lo peor del ser humano, en las series de moda. La ficción británica apuesta por el optimismo y la capacidad de superación, lo que puede parecer incluso tan desfasado como el exquisito inglés de Carson, o los modales para tomar el te de la duquesa viuda, pero que sin embargo tiene un gran encanto. Sería imperdonable destacar alguna de las interpretaciones por encima de las otras, en un elenco sin fisuras que ha vuelto a poner de manifiesto en todo el mundo las maravillas de la escuela británica de interpretación.

7/10
Belle

2014 | Belle

Si Jane Austen hubiera escrito sobre la esclavitud, la historia que habría entregado no sería muy diferente a la que narra Belle, un interesante drama basado en hechos históricos, una de esas "muescas" que permitieron que, poco a poco, la esclavitud fuera abolida en Gran Bretaña. En efecto, el escenario donde transcurre la mayor parte de la acción en claramente "austeniano": se trata de la casa de campo del presidente del tribunal supremo que debe fallar un importante caso relacionado con el tráfico de esclavos. Ahí se crían desde niñas, con sus tíos abuelos, dos primas de la misma edad: una, Bette, blanquita pero segundona, lo tiene difícil para hacer un buen matrimonio; y la otra, Dido, que hereda una buena asignación para el resto de sus días, se enfrenta al inconveniente del color de su piel, es mulata, aunque goza de la ventaja de que pese a ser ilegítima, su padre, un almirante de la Royal Navy, la reconoció. La actriz de ascendientes africanos Amma Asante dirige su segunda película, una trama escrita por la casi primeriza Misan Sagay con la que parece haber conectado enseguida, por su condición de mujer negra, y porque aborda un tema tan interesante como el del ejercicio de la libertad, incluso cuando pesan, y tanto, las circunstancias sociales y culturales. El modo incompleto en que la protagonista participa en la vida familiar no dejará de producir asombro en el espectador. Aunque el ritmo es algo desigual, se trata de uno de esos filmes que se ven con agrado, tanto por cómo se desarrollan los enredos amorosos –matrimonios pactados y búsqueda del amor verdadero–, como por el entorno familiar –el matrimonio mayor sin hijos, la tía solterona, la amistad fraterna de las dos primas– y la figura del idealista hijo del vicario, paladín luchador contra la injusticia., que abre los ojos a le intuye Belle, o sea, Dido. Protagoniza el film la televisiva Gugu Mbatha-Raw, que tiene la responsabilidad de soportar sobre sus hombros el peso casi entero de la película. Aguanta el tipo, aunque quizá le falta un poco de chispa. Dentro de la galería de maravillosos secundarios -donde vemos sin ir más lejos a Emily Watson y Penelope Wilton–, quien sin duda está grandioso en Tom Wilkinson, formidable en su papel de juez que ha terminado encajando en el sistema, pero teniendo que ceder, al menos en parte, en lo relativo a sus ideales de juventud, para escalar socialmente. El caso del barco negrero Zong, y la consideración como mercancía de sus esclavos arrojados al mar para sobrevivir el resto de los viajeros del barco, le ponen antel el dilema moral de aplicar la ley, sin dejar de pensar que esa "carga" asegurada por una compañía, eran personas.

6/10
Descifrando Enigma

2014 | The Imitation Game

El director noruego Morten Tyldum escoge una historia real para rodar su primera película en inglés, la adaptación del libro de Andrew Hodges realizada por un guionista debutante, Graham Moore. Con mucho talento y jugando en la estructura con tres tiempos narrativos, describe la contribución al desenlace de la Segunda Guerra Mundial del gran matemático y experto en computación Alan Turing, que lideró el equipo de criptógrafos de Bletchley Park en Inglaterra, responsable de romper el código de cifrado que los nazis utilizaban en sus comunicaciones con el uso de la máquina Enigma. Producen la cinta los hermanos Weinstein. Gran mérito de Moore y Tyldum es el modo en que se imbrican el presente, en que la casa de Turing sufre un asalto con robo, y de la investigación policial empiezan a asomar indicios de tareas de espionaje, pero también de posible homosexualidad; los años de la guerra, que ocupan la mayor parte del metraje, con la petulancia e insensibilidad de Turing en el trato con la personas –sus superiores y los miembros de su equipo–, pero también con su admirable genialidad; y sus años de jovencito estudiante en el internado de Sherborne en Dorset, con la afinidad que siente por un estudiante algo mayor que él, Christopher Morcom. La narración, bien apoyada por montaje, fotografía y partitura musical, fluye con un ritmo asombroso, donde se conjugan la intriga, la humanidad de los personajes, el drama pero también el humor, propiciado éste en gran parte por la arrogancia en parte inconsciente del protagonista. Lo cierto es que hay un buen puñado de escenas modélicas en su concepción, y parece latir de fondo en todo el film la idea de que no sólo estamos descifrando Enigma, sino que de Turing también estamos rompiendo su código, para descubrir lo que encierra su aparente frialdad, pues en el fondo y paradójicamente es una persona hipersensible. Incluso el título original, "The Imitation Game", alusión al conocido artículo de Turing "Computing Machinery and Intelligence", tiene su subtexto a la hora de aludir a las capas con que se protege de los demás. Tienen fuerza los componentes del grupo que trabaja con Turing, la única chica del grupo –Joan Clarke, compuesta por Keira Knightley–, o el líder desbancado Hugh Alexander, Matthew Goode. También los superiores de inteligencia –el comandante Denniston, Charles Dance, que no traga al matemático, y el contacto con el gobierno Stewart Menzies, Mark Strong–, o el policía intrigado por el enigma Turing –Rory Kinnear–. Lo cierto es que ésta es una de esas películas que merece un premio a su reparto al completo, aunque por supuesto hay que destacar entre todos a Benedict Cumberbatch, que como Turing demuestra ser uno de los grandes actores del momento. El film quiere ser una reivindicación de las contribuciones científicas y patrióticas de Alan Turing, que sufrió un proceso por “indecencia y perversión sexual” en los años 50 por su condición homosexual. Algo que ya acometió en Reino Unido la mismísima reina Isabel II, que le concedió en 2013 un indulto de todos los cargos que se le imputaban. De todos modos, Tyldum tiene la inteligencia de aludir a la cuestión sin convertirla innecesariamente en “causa belli”.

7/10
La muerte llega a Pemberley

2014 | Death Comes to Pemberley | Serie TV

Adaptación de la novela homónima de la autora de libros de misterio P.D. James, que homenajea a una de sus escritoras favoritas, Jane Austen, imaginando una suerte de secuela de una de sus obras más populares, “Orgullo y prejuicio”, con una trama al más puro estilo Agatha Christie. Elizabeth y Percy están felizmente casados, corre el año 1803 y su mansión de Pemberley se dispone a acoger un baile. Pero un inesperado crimen sucede la víspera, cuando Lydia, hermana de Elizabeth, acudía al evento con su marido Wickham, a pesar de no estar invitados. Una noche oscura, una discusión entre Wickham y el capitán Denny, un golpe con un objeto contundente cuando el segundo bajó del carruaje, disparos, confusión... Todo apunta a la culpabilidad de Wickham, y así parece creerlo Sir Selwyn Hardcastle, que como juez dirige concienzudamente las pesquisas del caso. La madeja se complica con la presencia de una misteriosa mujer, que las criadas aseguran que es el fantasma de una mujer que se suicidó años atrás, y con dos hombres que pretenden casarse con Georgiana, la hermana de Darcy. La miniserie atrapa el espíritu de la obra de James, que a su vez se hace con los rasgos de carácter imaginados perfectamente por Austen. De modo que a las cuitas amorosas, la sagacidad, la frivolidad o la reserva de unos y otros, se suma un misterioso asesinato, que cuadra en el mundo austeneano, y que sirve para apuntar a la idea de que las personas mejoran pero no cambian. Daniel Percival ofrece una correcta realización, y a los actores se les ve a gusto componiendo a los queridos Elizabeth (Anna Maxwell Martin), Darcy (Matthew Rhys), Wickham (Matthew Goode), Lydia (Jenna Coleman) y Georgiana (Eleanor Tomlinson), mientras que Trevor Eve concede toda su prestancia al juez que resulta más justo de lo que se podía adivinar.

7/10
Stoker

2013 | Stoker

India Stoker se encuentra desconsolada, pues justo el día que cumplía 18 años, su padre, al que estaba muy unida, ha muerto accidentalmente, carbonizado en su coche. Su madre Evelyn es una mujer frívola y desustanciada, que poco le ayuda a sobrellevar la situación. Para colmo de males ha aparecido por sorpresa en las honras fúnebres el tío Charlie, hermano de su padre, y cuya existencia India simplemente ignoraba. Aparentemente encantador, el tío Charlie decide quedarse en el hogar de India y Evelyn una temporada, lo que la joven que acaba de inaugurar su mayoría de edad no acaba de llevar demasiado bien. Debut hollywoodiense del coreano Park Chan-wook, rarito cineasta al que chiflan las historias malsanas, y responsable de títulos como Oldboy y Simpathy for Mr. Vengeance. Para la ocasión maneja un guión escrito por Wentworth Miller, el protagonista de Prison Break, que se estrena en labores de pergeñar libretos de película. Stoker parece material ideal para Chan-wook, y que seguramente ha hecho más suyo todavía de lo que era sobre el papel; en el film llaman la atención los numerosos guiños hitchcockianos, pues además del tío Charlie que remite a La sombra de una duda, y que físicamente recuerda al Norman Bates de Psicosis, tenemos una cabina deudora de Los pájaros, y una chorro de agua de una ducha, entre otras referencias innegables. El cineasta coreano rueda muy bien, y crea en Stoker una de esas atmósferas inquietantes en las que es especialista. Resulta muy plástico, esas florecillas salpicadas de sangre, aunque no faltan tampoco los toques algo sádicos, como Mia Wasikowska reventándose una ampolla del pie. Pero la trama en torno al mal y/o la locura es poca cosa, en realidad pura excusa para entregar un ejercicio de estilo tirando a vacuo, donde la sorpresa es, como mucho, relativa.

5/10
Lazos venenosos

2012 | The Poison Tree

Karen espera junto a su hija que salga de la cárcel el marido, que cumple condena por asesinato. De cara a sus vecinos, y para proteger a su hija, ocultan donde ha estado Rex. De repente, Karen empieza a recibir mensajes que amenazan con desvelar lo que ha ocurrido. Producción británica concebida como miniserie de dos capítulos, aunque suele emitirse de un tirón. Tiene un argumento que engancha, correctas interpretaciones y una cuidada ambientación.

4/10
Cruce de destinos

2010 | Cemetery Junction

Años 70, un pueblo de la Gran Bretaña profunda. Freddie, Mike y Snork son tres jóvenes amigos algo gamberretes, que durante un verano se ven obligados a madurar. El primero empieza a trabajar como vendedor de seguros, y está concienciado de que quiere ser alguien en la vida; se reencuentra con su amiga Julie, que es además la hija del jefe. Mike adopta una actitud de ‘rebelde sin causa’, y no guarda el respeto debido a su padre, a quien culpa de la huida del hogar de la madre, según él no supo retenerla. Finalmente Snork es el típico graciosete, pero gordito y no muy agraciado, que no se atreve a corresponder a la única chica que se fija en él, una tímid camarera. Dirigen y escriben la película dos de los creadores de la serie cómica The Office. Pero aunque sigue existiendo espacio para el humor –en ocasiones un tanto zafio–, predomina el tono nostálgico de final de una etapa y comienzo de otra nueva. Los tres jóvenes protagonistas están bien, y actores maduros de categoría –Ralph Fiennes, Emily Watson, el propio Ricky Gervais– aceptan ser los secundarios de la función. La idea de fondo es la de saber afrontar las decisiones de acuerdo con las propias convicciones, por encima de convencionalismos y voces agoreras que invitan a actitudes acomodaticias.

6/10
Tenías que ser tú

2010 | Leap Year

Anna es una mujer hiperordenada de Boston, a la que le gusta mantener el control. Está muy satisfecha de su noviazgo con el cardiólogo Jeremy, aunque se hace esperar su petición de matrimonio. De modo que decide acelerar las cosas viajando a Dublín, pues existe allí la tradición de que el 29 de febrero, los años bisiestos, es la mujer quien se declara a su futuro marido; y Jeremy tiene un congreso en esa ciudad. La cosa no va a ser tan fácil, pues las inclemencias del tiempo alargan su viaje, hasta el punto de que va a parar a un pueblecito en la Irlanda profunda. Allí conoce al tosco Declan, que lleva el pub del lugar, y ejerce de taxista. Los caracteres de ambos chocan, pero Anna no tiene más remedio que aceptar sus servicios para llegar junto a su amado. Aunque puede que las flechas de Cupido estén apuntando en otra dirección. Simpática comedia romántica, tiene una premisa original, unas cuantas situaciones divertidas, y sabe sacar todo el partido a los magníficos paisajes de la verde Irlanda, incluida la isla de Arán. Para ciertos paladares Tenías que ser tú resultará demasiado acaramelada, y le cuesta rematar, pero el esquema de guerra de sexos funciona, en gran medida gracias a esa estupenda actriz llamada Amy Adams, y a un Matthew Goode que le sigue el paso; seguramente su modelo no confeso es El hombre tranquilo, y aunque no se alcanza ese nivel de compenetración entre Maureen O'Hara y John Wayne, hay química entre la pareja protagonista. También funcionan los secundarios, el novio, Adam Scott, y los divertidos lugareños. Es de agradecer la ausencia de detalles zafios, algo no tan frecuente en los tiempos que corren.

6/10
Watchmen

2009 | Watchmen

El imaginativo director Zack Snyder obtuvo un gran éxito con 300, adaptación de un famoso cómic de Frank Miller. Ahora, se atreve a llevar a la gran pantalla Watchmen, la cumbre del género de superhéroes, una obra maestra elaborada en 1986 por el guionista Alan Moore y el dibujante Dave Gibbons, que muestra de forma realista cómo sería el mundo si los enmascarados justicieros existieran. La obra conectaba con el público adulto, pues supuso una ruptura con lo que se publicaba por aquel entonces, casi siempre historias con mucha acción y nulo contenido, para adolescentes. Desde el mismo momento de su publicación se empezó a hablar de su versión cinematográfica, un proyecto que ha estado a punto de ser llevado a cabo por grandes nombres como Terry Gilliam, Darren Aronofsky y Paul Greengrass. Al final el film ha llegado en un buen momento, pues su vuelta de tuerca desmitificadora de los superhéroes desembarca en los cines cuando están de moda en la pantalla las peripecias de este tipo de uniformados con poderes. Sin ánimo de entrar en odiosas comparaciones, Watchmen se disfruta mejor si se conoce el género, como Sin perdón si se han visto antes los grandes westerns, por citar un ejemplo. Una de las principales pegas a priori es la complejidad de un argumento que se extiende a lo largo de más de 400 páginas, y que tiene muchas subtramas y personajes. Snyder ha logrado una gran concisión narrativa, ayudado por un buen libreto de David Hayter (X-Men) y el debutante en cine Alex Tse, que han apostado por la claridad expositiva, incluso en pasajes deliberadamente crípticos de su modelo. Aún así, es posible que al espectador neófito –que no conozca previamente la historia– le cueste asimilarlo en un primer visionado. La acción se desarrolla en 1986, en Estados Unidos. Pero el mundo no es tal y como lo conocemos en la realidad, por una serie de sucesos que han cambiado la historia. Por ejemplo, Richard Nixon sigue siendo el presidente de los Estados Unidos, sobre todo porque este presidente ganó la guerra de Vietnam con la intervención del Dr. Manhattan, un científico que tras sufrir un accidente obtuvo poderes sobrehumanos que le permiten manipular la materia a voluntad. Años atrás, surgió una oleada de vigilantes (watchmen) enmascarados, que alarmados por el aumento de la delincuencia, decidieron patrullar las calles. Ninguno de ellos tenía superpoderes, como el Dr. Manhattan, pero usaban sofisticados vehículos, variados artilugios y vistosos uniformes. Antes del acta gubernamental que prohibió las actividades superheroicas en los 70, varios de estos vigilantes formaron los Minutemen, un famoso grupo de superhéroes. Ahora, uno de sus miembros, Edward Blake, conocido en su momento como El Comediante, es brutalmente asesinado por un desconocido. Investiga el asunto Rorschach, un psicópata que sigue ejerciendo de justiciero en la clandestinidad. Rorschach está convencido de que alguien está eliminando a los superhéroes enmascarados, y decide advertir a varios de ellos: Ozymandias, Búho Nocturno, Espectro de Seda II y al propio Dr. Manhattan. Su tono oscuro, violento y descarnado aleja esta desesperanzada cinta de los espectadores más sensibles, pero Snyder muestra su habilidad para crear imágenes potentes, muy fieles a las viñetas originales, que no dejarán a nadie indiferente, aunque no les interese la historia. Y las ha sabido aliñar con una banda sonora muy acertada, compuesta por clásicos del rock –de Leonard Cohen, Bob Dylan y hasta Simon y Garfunkel–, que subrayan a la perfección los momentos más dramáticos. No sólo se luce en muchos momentos –el asesinato inicial, las rebeliones callejeras, la guerra de Vietnam, el motín en la cárcel, el paseo por Marte del Dr. Manhattan, y tantos otros– sino que además le saca partido a los numerosos símbolos que había en el original –la sonrisa ensangrentada, los omnipresentes relojes, las manchas del test de Rorschach, etc–, que tienen mucho que ver con la historia. Como Snyder logró un gran éxito de taquilla con 300 sin necesidad de grandes estrellas –por aquel entonces Gerard Butler y Lena Headey eran prácticamente desconocidos–, ha vuelto a apostar por actores correctos, pero que carecen por sí mismos de tirón en las taquillas. Resulta especialmente convincente Patrick Wilson –en un personaje, Búho Nocturno, algo tímido y apocado–, Malin Akerman –una mujer, Espectro de Seda II, acomplejada por el recuerdo de su madre, que mantiene una relación sentimental bastante inusual con el Dr. Manhattan– y Matthew Goode –cuyo personaje, Ozymandias, es el que tiene una postura más compleja de defender en escena–. Transformado por los efectos especiales, Billy Crudup es un convincente Dr. Manhattan. En general, todos hacen un buen trabajo, aunque otros actores superiores le habrían podido sacar más tajada dramática a la historia. Pesa un poco la obsesión de Snyder por reconstruir en la pantalla los dibujos originales, pues demasiado a menudo da la impresión de que sus actores están posando para el dibujante, o adoptan posturas que parecen irreales. Al tiempo que se recrea en varios detalles de brutalidad un tanto abruptos, resultan un poco fantasiosas sus secuencias de acción al estilo del cine moderno, y ha optado por mostrar imágenes de contenido sexual explícito. También abusa del croma, fiel a su propio estilo, lo que no acaba de resultar del todo convincente, si bien en esta ocasión –a diferencia de 300– acierta al combinar esta técnica con decorados reales. Al condensar la enorme variedad temática de las viñetas, el film puede resultar excesivamente pretencioso, pues trata de abarcar asuntos tan variopintos como el tiempo –de ahí sus numerosos relojes–, los sentimientos humanos, la capacidad de empatizar con los demás y sobre todo el idealismo y el heroismo, y su choque con la realidad. La principal aportación de Snyder es que logra actualizar el argumento, que se había quedado desfasado en lo referente a la carrera nuclear entre Estados Unidos y la URSS, pues aún existían las dos superpotencias cuando se editó la obra. Consigue –sin cambiar ningún elemento esencial– adaptar sus advertencias contra el peligro de los avances armamentísticos a la era post 11 de septiembre. Además, ha sabido subrayar lo que para muchos es lo más valioso, las complejas reflexiones del cómic ante el relativismo moral, representado por las diversas posturas de los protagonistas ante las injusticias del mundo. Mientras que Rorschach es un radical, algo fascistoide, que defiende la necesidad de tomarse la justicia por su mano y aplastar a los delincuentes, El Comediante poco a poco es descrito como un hedonista cercano al nihilismo, capaz de las mayores atrocidades en beneficio propio, y Ozzimandias resulta ser un utilitarista que justifica acciones dudosas si traen consigo el bienestar de la mayoría de la población.

7/10
Un hombre soltero

2009 | A Single Man

Debut de Tom Ford, consagrado diseñador de moda, que ha trabajado como director creativo de Gucci e Yves Saint-Laurent. Ford sorprendió muchísimo a sus compañeros del sector, cuando anunció que abandonaba temporalmente el mundillo de la moda, para dedicarse a dirigir cine. Había decidido adaptar al cine “Un hombre soltero”, de Christopher Isherwood, emblemático libro para el movimiento gay. A Single Man está ambientada en Los Ángeles, en 1962, en plena crisis de los misiles de Cuba. George Falconer es un brillante profesor de universidad británico incapaz de superar la muerte de Jim, que fue su amante durante mucho tiempo. Sus familiares, ni siquiera le permitieron acudir al funeral. Intenta suicidarse pero no puede, al tiempo que Charley, su mejor amiga, le intenta consolar y le manifiesta que está enamoradísima de él. También lo está uno de sus estudiantes, que ha llegado a pedirle su dirección a su secretaria. Lo mejor de esta cinta es la sorprendente interpretación de Colin Firth, que se hizo con la Copa Volpi al mejor actor en el Festival de Venecia. También se perfila como uno de los más que posibles candidatos a los Oscar, donde está claro que tiene posibilidades. Brilla especialmente en las secuencias que comparte con Julianne Moore, que también suena para la que sería su quinta nominación a la estatuilla, aunque su papel es breve. Resulta eficaz su retrato del dolor causado por la muerte del ser amado, pues Tom Ford elige la vía de la sobriedad y la contención. Pero por otro lado resultan evidentes sus intenciones propagandísticas al estilo de Brokeback Mountain. Idealiza la relación homosexual del protagonista, que es el único de su entorno que ha logrado encontrar a su pareja ideal. Se sugieren las dificultades sociales que ha padecido, pero éstas son bastante mínimas, apenas sin importancia (un vecino le critica a sus espaldas porque “es de la acera de enfrente”). En general parece que se evita mostrar las consecuencias del camino que el personaje ha tomado, sobre todo porque la historia finaliza de forma algo brusca.

4/10
Retorno a Brideshead

2008 | Brideshead Revisited

“Retorno a Brideshead”, de Evelyn Waugh, es una de las obras maestras literarias del siglo XX. Su traslación a la pequeña pantalla, Retorno a Brideshead (1981) es una de las mejores series televisivas de todos los tiempos. Por ello hace falta cierto valor para abordar de nuevo material tan valioso. Julian Jarrold, el director de La joven Jane Austen, se atreve, con un guión de Andrew Davies y Jeremy Brock. Por desgracia, el resultado es bastante mediocre, y no cabe achacarlo sólo a los 133 minutos de metraje, que palidecen ante los 659 de que dispuso la serie de televisión. El film describe la toma de contacto de Charles Ryder, estudiante en Oxford, que desea ser pintor, con la familia Flyte. La cosa ocurre de modo casual, después de que Sebastian Flyte vomite en el alojamiento de Charles, suceso que les lleva a estrechar lazos. En una ocasión Sebastian lleva a Charles a su magnífica mansión en el campo, y éste queda fascinado, pese a que su amigo pone todo tipo de obstáculos para que no conozca a su familia. Existen diferencias, no sólo de clase social (Charles es un tipo normal, ellos son nobles y adinerados), sino de religión, pues los Flyte son católicos, y lady Marchmain, la madre, se toma los asuntos de fe muy en serio. En cualquier caso, Charles queda atrapado por la atmósfera encantadora que rodea al clan, pero hay muchas cosas que no entiende, además de producirse una colisión entre su amistad con Sebastian, y el atractivo que su hermana Julia ejerce sobre él. La nueva versión no atrapa nunca el espíritu de la novela de Waugh. Se puede entender el afán de simplificar, pero no el de vulgarizar. Y al final todo queda reducido a un elemental triángulo amoroso, cuyos vértices son Charles y los hermanos Sebastian y Julia. Sebastian sentiría una atracción homosexual por Charles, pero éste estaría más interesado en una relación con Julia, lo que va a producir la decepción y los celos del amigo. Esto se describe en las escenas del carnaval de Venecia, no demasiado inspiradas. La otra cuestión donde se yerra, es en el tratamiento de la religión, que pesa de modo trascendental en los personajes. Lo que en la historia original era un elemento esencial, incómodo a veces, quizá insoportable incluso, pero necesario, en el film se transforma en carga arrojada sobre los hombros de los hijos por una despiadada e integrista madre, presentada como poco menos que una arpía. Desaparece la idea de se trata de una historia que describe la acción de la gracia sobre unos personajes. Queda así reducida la fe a un elemento casi de superstición -todo el tratamiento del regreso de lord Marchmain a casa para morir allí, que lleva a absurdas promesas-, y hasta se escamotea la emocionante oración atea de Charles ante el moribundo. No, ciertamente Waugh es sometido a un triste ejercicio de reinterpretación, donde Charles sería el hombre que desea mirar a los nuevos tiempos, pero que queda atrapado por los últimos coletazos de un orden antiguo, destinado a desaparecer. Incluso lo que Waugh veía como mediocridad de los nuevos tiempos, simbolizada por la despreocupación y el atolondramiento del soldado Hooper, aquí se torna en esperanza ante una nueva generación que no estaría condicionada por la religión; el final de esa vela ardiendo ante la Virgen de la capilla, y que Charles opta por no apagar, puede ser más o menos ingenioso, pero se diría que habla de alguien que, magnánimo desde su posición de hombre ilustrado, deja un espacio para los crédulos, un simple guiño nostálgico a algo que ya es pasado. Quien no conozca la novela o la serie, tal vez disfrute con este film por su empaque, una historia de amor fatal. Pero lo cierto es que hay mucha torpeza narrativa y que le pesan sus referentes, algo que se nota en la decisión de emplear el mismo escenario para la casa de Brideshead, en el uso de un actor, Matthew Goode, que intenta evocar a Jeremy Irons, o en el intento de crear una partitura emotiva, cosa que ciertamente no se logra.

4/10
The Lookout

2007 | The Lookout

La vida de Chris, un joven de talento y gran deportista, cambia brutalmente como consecuencia de un accidente de tráfico en el que pierden la vida varios amigos suyos. Intenta llevar una vida normal, con su empleo como conserje y limpiador en una oficina bancaria, pero debido a su trauma y a ciertas lesiones cerebrales, sufre pérdidas de memoria, ataques de ira e inseguridad. Su mejor amigo es Lewis, un ciego inteligente y mayor que él, con quien comparte piso. Su vida transcurre monótona hasta que un día en un bar se hace amigo de un tipo llamado Gary, que dice conocerle del colegio. Con ayuda de una seductora mujer, Gary le convencerá para que le ayude a atracar el banco donde trabaja. Scott Frank, reputado guionista de Minority Report, La intérprete y El vuelo del Fénix, escribió esta película hace casi una década para DreamWorks. Desde entonces, el libreto pasó por muchas manos, y directores de renombre como Sam Mendes o David Fincher estuvieron a punto de involucrarse en el proyecto, e incluso se habló de que Leonardo DiCaprio iba a ser el protagonista. La cosa no acababa de cuajar y finalmente pasó a otra productora, Miramax, que le ofreció al propio Scott Frank la posibilidad de debutar como director. Se trata de un thriller dramático de bajo presupuesto sin muchas pretensiones, que a pesar de todo ha sido muy bien recibido por la crítica en Estados Unidos. Hay algunos titubeos en el desarrollo del guión y el primer acto se alarga innecesariamente. Quizá uno tiene la sensación de que la historia podría haber dado para mucho más: el meollo de los hechos se desencadena demasiado rápido y la intensidad se resiente. De todas formas, el resultado es más que correcto. No cuenta con grandes estrellas en el reparto, pero sí con actores tan solventes como Joseph Gordon-Levitt, en alza tras Brick, y con un Jeff Daniels -muy logrado en el papel de ciego- que demuestra ser un actor casi siempre desaprovechado, aunque ha interpretado papeles de entidad en películas como Las horas y Buenas noches, y buena suerte.

5/10
Copying Beethoven

2006 | Copying Beethoven

Extraordinaria película de Agnieszka Holland, que nos acerca al exclusivo mundo de la creación artística. Películas mediocres como Reino de los cielos o Rey Arturo, nos han acostumbrado a un pretendido cine ‘histórico’, que en realidad deforma los hechos que narra al darles una perspectiva contemporánea completamente fuera de lugar. En este sentido es una bocanada de aire fresco el modo en que la directora polaca aborda la figura del genial compositor Ludwig van Beethoven, a partir de un guión de hierro escrito por Stephen J. Rivele y Christopher Wilkinson. Su cámara capta al músico en los días en que ultima su Novena Sinfonía, tras diez años sin estrenar obra. Acaban de mandarle una copista, Anna Holtz, para que le ayude a escribir la partitura. Aunque Holtz es un personaje inventado, poco importa, porque lo que se cuenta alrededor de la relación que se establece entre Beethoven y la joven rebosa autenticidad. El maestro –formidable Ed Harris, realmente transfigurado en el músico– posee un carácter fuerte, a veces tiene algunas salidas que hieren a las personas de alrededor, le cuesta comprender que su sobrino Karl quizá no deba seguir sus pasos musicales. Y Anna… Anna, también, a su modo, es todo un carácter: feminidad y dulzura al cien por cien, auténtica, sabe ser franca con Beethoven, decirle lo que éste necesita oír; lo cual no está reñido con un retraimiento y timidez que acrecientan su encanto… Es más feminista este gran personaje de Diane Kruger que muchas feministas de nuestro tiempo, sin necesidad de llamarse feminista. Su forma de ser encaja en la época en que transcurre el film, y ése es un acierto que no tiene precio. Los ‘listillos’ de siempre seguramente dirán que se trata de una película académica, sentimental, pensada para ganar el Oscar… Que digan lo que les venga en gana. Es una hermosa película sobre el alma del artista, y lo cerca que está de Dios a la hora de acometer su creación.

8/10
Mi familia y otros animales

2005 | My Family and Other Animals

Adaptación televisiva de la célebre novela del naturalista Gerald Durrell, basada en su propia y excéntrica familia. Situada en Inglaterra en los días previos a la Segunda Guerra Mundial, describe la afición del joven Gerald a llenar su hogar con toda clase de animales. Entre los componentes de su tronada familia se cuentan un hermano aficionado a disparar a los animales, y una hermana que le encanta atraer a hombres maduros. La veterana Imelda Staunton da vida a la madre, y el desconocido Eugene Simon aguanta bien el tipo como protagonista.

4/10
Rosas rojas

2005 | Imagine Me & You

Comedia tontuna sobre el lesbianismo y las convenciones sociales. Todo está contado con mucha ligereza, dentro de un guión muy pobre que pretende ser clásico y romántico. El día de su boda con Heck (Matthew Goode), Rachel (Piper Perabo) se cruza con Luce (Lena Headey), encargada floral de la ceremonia. Rachel no puede olvidar ese encuentro con Luce y días después decide invitarla a cenar a su casa, con la intención de emparejarla con Cooper, un amigo del matrimonio que fue padrino de su boda. Sin embargo, Luce confiesa que es lesbiana y Rachel empieza a sentirse fuertemente atraída por ella.

3/10
Match Point

2005 | Match Point

Terrible y desesperanzada película de Woody Allen, y una muestra al tiempo de su enorme talento. Con aire ‘british’ –quién diría que éste es un film del neoyorquino, aun estando presentes sus temas de siempre– cuenta el ascenso social y caída moral de Chris, joven de extracción humilde que se codeó con la élite del tenis mundial, y que actualmente da clases de este deporte a gente pudiente. Esto le permite introducirse en el círculo de una familia inglesa de clase alta, e incluso integrarse en ella. El problema surge cuando se encapricha de la novia americana del hijo, aspirante a actriz sin futuro. El protagonista, rendido a su belleza, se deja llevar, pero manteniendo las apariencias. Estamos ante el mejor film de la nueva etapa ‘seria’ de Allen, aunque algún pasaje se estire sin necesidad. El reparto, como es norma, está sobresaliente. En su hábil narración, el director y guionista introduce un giro contundente, perfecta maniobra de un mago del cine, al convertir un drama sobre la infidelidad en planificación fría de un crimen: Chris pretende quitar de en medio a quien hasta entonces era objeto de goce, su amante, y que se ha convertido en estorbo para su ordenado mundo perfecto. Así llega el momento cerebral, a lo Raskolnikov de "Crimen y castigo", libro expresamente citado.

7/10
Miss Marple

2004 | Agatha Christie's Marple | Serie TV

Dolly Bantry acude a su antigua amiga, la señorita Marple, para hacerle partícipe de un macabro y extraño hallazgo: el cuerpo sin vida de una mujer rubia, desconocida, en la biblioteca de su casa, Gossington Hall. Así comienza "Un cadáver en la biblioteca", el primer capítulo de la primera temporada de la serie "Miss Marple" basada en las novelas del célebre personaje de Agatha Christie, una especie de aguda detective que emula en femenino al belga Poirot, que también contó con una serie británica de éxito. De modo similar aquí se llevan a la pantalla las diferentes novelas de intriga de Miss Marple, normalmente una por capítulo, protagonizadas por Geraldine McEwan (12 capítulos) y Julia McKenzie (11 capítulos). Completan esta temporada "Muerte en la vicaría", en la que se narra el caso de la extraña muerte del coronel Protheroe, del cual se declaran culpables su viuda y su amante; "El tren de las 4:50 de Paddington", en donde Marple investiga a la familia Crackenthorpe, pues piensa que en su propiedad se esconde un cadáver; y "Un asesinato anunciado", que sigue el caso de un asesinto en la casa de Letitia Blacklock, a donde han acudido unos aldeanos por invitación de un periódico.

6/10
Al sur de Granada

2003 | Al sur de Granada

Gerald Brenan, un joven escritor inglés, llega a la Andalucía profunda en los años 20, en busca de un sitio tranquilo para desarrollar su obra. Fernando Colomo recurre a un personaje real, amigo de Dora Carrington, para entregar unos de sus típicos filmes libertinos. Aquí es el inglés quien, dentro de una España atrasada, con las injusticias palmarias que separan a los señoritos de la gente humilde, descubre la “alegría de vivir” hispana, tal y como Colomo la entiende.

4/10

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