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Biografía

Antonio Mercero

Antonio Mercero

82 años ()

Antonio Mercero

Nació el 07 de Marzo de 1936 en Lasarte, Guipúzcoa, España
Falleció el 12 de Mayo de 2018 en Madrid, España

Premios: 1 Goya

Revolucionario audiovisual

11 Abril 2006

La noticia más triste desde la muerte de Chanquete. El creador del célebre personaje de “Verano azul”, que revolucionó la televisión española varias veces, y que también triunfó en el cine, falleció el 12 de mayo de 2018 en Madrid, a los 82 años, tras una larga lucha contra el Alzheimer. Pocos como él han conseguido conmover a los espectadores sin traspasar la barrera del sentimentalismo. “He encontrado mi camino. Si metes humor y ternura en los personajes, llegas a la gente”, afirmó.

Nacido en Lasarte-Oria (Guipuzcoa), pronto tuvo claro a qué quería dedicar su vida. “Mi madre quería que fuera notario. Me fui a estudiar Derecho a Valladolid y me imbuí de cine. Cuando regresé a casa, mi madre me preguntó: ‘Bueno Antontxo, ¿y ahora qué?, ¿quieres ser, notario o registrador de la propiedad?’. Y yo le contesté: ‘Yo quiero ser director de cine’. Y dice mi madre: ‘¿Pero tú estás loco?’. Gran follón, crisis familiar. Me fui a Madrid e ingresé en la escuela de cine y comenzó una nueva vida”. Terminó sus estudios en la institución en 1962, año en el que obtiene la Concha de Oro al mejor cortometraje en el Festival de San Sebastián por Lección de arte.

Debuta en el largo en 1963 con Se necesita chico, pero consigue su primer gran éxito en televisión con Crónicas de un pueblo, emitidas entre 1971 y 1974, en torno a la vida cotidiana de Puebla Nueva del Rey Sancho, ficticia localidad castellana, centrándose sobre todo en el alcalde, el cabo de la Guardia Civil, el maestro, y el cura –encarnado por el propio Antonio Mercero– aunque también tenían cabida variopintos personajes.

Pero sobre todo llamó la atención con el telefilm kafkiano La cabina, coescrito con José Luis Garci, y protagonizado por José Luis López Vázquez, como un ciudadano corriente que quedaba atrapado en una cabina telefónica. El Black Mirror español de la época hizo historia tras emitirse el 13 de diciembre de 1972, en TVE. Sobre todo se interpretó como metáfora de la falta de libertad de expresión, y crítica a la censura que consiguió eludirla, aunque el propio realizador advirtió de que se trataba de “una parábola abierta a todo tipo de interpretaciones que, según la sensibilidad, cultura y formación de cada uno, se interpretará de forma distinta”.

“Nosotros hicimos una película de terror y ciencia-ficción a sabiendas de las interpretaciones que se le iban a dar”, comentó en una entrevista. “Los políticos no la veían clara, pensaban que era una crítica del franquismo, pararon el proyecto mucho tiempo, pero al cabo de unos meses Adolfo Suárez [por aquel entonces director de RTVE] dio el visto bueno para que se rodara. Me cortaron algunas cosas, por ejemplo en un momento el camión que llevaba a López Vázquez encerrado en la cabina pasaba junto a un Ministerio en el Paseo de la Castellana. Y la censura dijo: «Esa pasada de la cabina por el Ministerio, ¡fuera!”. Obtuvo el Premio Emmy al mejor telefilm. También consiguió una enorme repercusión con La noche del licenciado (1979), sobre un heredero de la alta burguesía que ha elegido convertirse en payaso, y que al parecer es una alegoría de su propia elección del oficio de director audiovisual.

En la gran pantalla recuperó a López Vázquez para Manchas de sangre en un coche nuevo, donde el actor interpreta a un adinerado individuo que estrena coche, pero tras observar un accidente en la carretera, no socorre a las víctimas. Poco después aparecen sin explicación aparente manchas de sangre en el asiento del automóvil. La guerra de papá adapta la novela de Miguel Delibes “El príncipe destronado”, sobre un niño celoso de su hermano recién nacido, interpretado por el joven prodigio Lolo García, que también protagonizó a sus órdenes Tobi, donde fue un niño con alas, pero que no tuvo la misma repercusión.

Por su calado social, y por ser su mayor contribución a la cultura popular española, destaca en la obra de Antonio Mercero la serie televisiva Verano azul, de 1981, en torno a una pandilla de cinco chicos y dos chicas, durante unas vacaciones veraniegas en Nerja (Málaga), que vaciaba las calles los domingos por la tarde durante su emisión. El equipo de niños, con Juan José Artero a la cabeza, se hizo muy popular, pero también María Garralón, la pintora Julia, y sobre todo Antonio Ferrandis, el pescador Chanquete. Llamaba mucho la atención el empleo de un lenguaje naturalista, pero sobre todo el tratamiento de temas de la realidad española hasta entonces inéditos en nuestra televisión, como la desestructuración familiar después de la recién aprobada ley del divorcio, los hippies, la delincuencia juvenil y hasta el ecologismo. Ninguno de los 19 episodios tenía desperdicio.

Otro hito, Turno de oficio, de 1986, en torno a tres abogados, que pintaba otro cuadro realista del mundo de la justicia y la delincuencia en la España del momento. Con esta producción alcanzaron la cima de la popularidad Carme ElíasJuan Luis Galiardo y sobre todo un entonces desconocido Juan Echanove. Al acabar decide que no volverá a las series. “Resultaba agotador porque cada capítulo era como una película distinta. Haciendo series uno nota cómo envejece, mientras que haciendo cine notas que revives”. Por suerte, se lo piensa mejor y vuelve a revolucionar la televisión, en época del nacimiento de las cadenas privadas, con Farmacia de guardia (1991-1995), de Antena 3, protagonizada por Concha Cuetos y Carlos Larrañaga, que repiten como matrimonio divorciado, al igual que en Verano azul. Durante años fue el gran modelo de las producciones televisivas españolas, rodadas en poco tiempo, en escenarios habituales, y con personajes representativos de todas las franjas de edad posibles. Se despidió de la pequeña pantalla con Manolito Gafotas, protagonizada por el célebre personaje de las novelas infantiles de Elvira Lindo.

En cine tuvo mucho éxito con un film infantil, Buenas noches, señor monstruo, con el grupo –de moda por aquel entonces– Regaliz enfrentado a Paul Naschy como el hombre lobo y otros famosos villanos, y explotó la leyenda urbana de que Francisco Franco podía haber tenido un doble para sustituirle en actos públicos en la conmovedora Espérame en el cielo. También rodó el largometraje sobre la Guerra Civil más imparcial que se haya hecho en España, La hora de los valientes –sobre un celador del Museo del Prado que protege un lienzo de Goya durante la contienda– y emocionó con la adaptación de la obra de Albert Espinosa sobre niños enfermos de cáncer Planta 4ª. Antes de que le diagnosticaran Alzheimer, trató la terrible enfermedad en la excelente ¿Y tú quién eres?, con un gran trabajo del veterano Manuel Alexandre, acompañado de López Vázquez, que volvía a colaborar con él por última vez. “Tenía una obligación moral con la enfermedad que padeció un amigo mío, al que le dediqué la película. Podía haber sido yo”, comentó en una entrevista, en la que no deja claro si ya intuía que a él le iba a pasar.

Al ir empeorando su salud durante los años sucesivos, se retiró de la vida pública. “Recuerdo que cuando ya no recordaba muchas cosas, vimos nuestra película juntos en su casa”, recuerda Espinosa en su artículo de esta semana. “La miró entera sonriendo como si fuera la primera vez que la observaba. Cuando acabó la sesión estaba entusiasmado y me preguntó quién la había dirigido. Le dije que él y su cara de felicidad fue extraordinaria. Estaba orgulloso de descubrir algo que él había creado. Lloramos y reímos tanto aquel día”.

Sus hijos han continuado su legado, empezando a trabajar a su lado. El mayor, Ignacio Mercero, ha dirigido capítulos de series como El tiempo entre costuras. El menor, Antonio Santos Mercero, ha cocreado series como Hospital Central. Siendo presidente de la Academia Álex de la Iglesia, y estando enfermo, le llevó a su casa el Goya de Honor, momento recogido en un vídeo en el que el también vasco le reconocía con un cariño enorme que era una de las razones por las que hacía cine.

Goya
2010

Ganador de 1 premio

  • Goya de honor
Filmografía
¿Y tú quién eres?

2007 | ¿Y tú quién eres?

Después de filmar una película con indudable carga social, Planta 4ª, que ayudaba a concienciar acerca del cáncer en niños y adolescentes, Antonio Mercero entrega otra película que apunta en la misma dirección, esta vez tomando pie de la enfermedad de Alzheimer. El esquema es parecido, pues se trata de mostrar la realidad de la enfermedad, con todo su dramatismo, pero punteada con elementos de humor, tragicómicos, que la hagan más digerible. La historia arranca en un verano de un año cualquiera, en que una familia acomodada ultima los preparativos de vacaciones en San Sebastián. Ana, la hija mayor, que prepara una oposición, se va a quedar en Madrid estudiando, pero todos los demás se irán a la playa. ¿Todos? ¡Nooooo! El matrimonio ha pensado que el abuelo Ricardo está demasiado mayor, tiene algunos fallos de memoria, y estará mejor en una residencia. De modo que allí le llevan. Su nieta irá a visitarle con frecuencia, su compañero de habitación, Andrés, es un tipo muy “salado”, el médico y la cuidadora trabajan muy bien y dispensan un trato lleno de humanidad. Pero todo esto no impide que la salud de Ricardo se deteriore, que empiecen a asomar los primeros síntomas del Alzheimer. Resulta curioso, porque estamos ante una película sobre el despiste afectivo, en este sentido muy “de su tiempo”, interesante desde el punto de vista sociológico, por ejemplo en lo que se refiere a lo que la gente entiende por "compromiso". Se bromea –con insistencia agotadora– sobre los preservativos, convertidos en un elemento cotidiano, como podía ser el café con leche, por poner un poner; Ana tiene sus sentimientos a flor de piel, se muestra supercariñosa con su abuelo; el médico está separado, tiene un hijo, se distanció de su mujer porque ambos se vieron absorbidos por el trabajo; a Ana este precedente no le supone un problema para iniciar una relación; la cuidadora viuda espera un niño, no sabemos de dónde viene (ni adónde va); el padre se “mosquea” cuando la hija duda acerca de su futuro profesional… Antonio Mercero, aparte de sus indudables buenas intenciones, tiene algunos aciertos, como el de que la familia protagonista goce de una buena posición; por un lado, el cine español nos tiene demasiado acostumbrados a ambientes y tipos marginales, se diría que no existen las clases pudientes excepto para ridiculizarlas de pasada; por otro, tal planteamiento ayuda a recordar que la enfermedad y el dolor afectan a todos, pobres y ricos. Y habla del necesario espíritu de sacrificio en el amor, no se puede querer sólo cuando las personas gozan plenamente de todas sus facultades, el cariño se demuestra en las situaciones difíciles. Es ésta una película agradable de ver, con buenos sentimientos, pero algo previsible y, quizá, blanda. Ciertamente lo más destacable es el trabajo de los dos veteranos protagonistas, Manuel Alexandre y José Luis López Vázquez, muy bien en sus respectivos papeles. A Cristina Brondo le toca hacer de hilo conductor del relato, el punto de vista del espectador coincide prácticamente con el suyo. A su personaje le falta alguna que otra arista, le domina un “buenismo” que dificulta su credibilidad. Pero la chica, ciertamente, se esfuerza.

5/10
Planta 4ª

2003 | Planta 4ª

Unidad de traumatología de un hospital. Ahí pasan sus vidas “los pelones”, un grupo de muchachos en plena adolescencia que se recuperan de un trágico encuentro con el cáncer. A la espera del alta médica sobrellevan las incomodidades de su situación gracias a su talante optimista, donde entrarán en juego las constantes de su edad: la transgresión de las normas, la complicidad, el deporte, el primer amor y las ganas de marcha. Apoyado en un magnífico elenco de jóvenes actores –entre los cuales sobresale Juan José Ballesta–, el director Antonio Mercero, célebre por sus series televisivas Farmacia de guardia y Verano azul, ofrece una película muy humana, que, sin eludir la durísima situación sus personajes, destaca sin sensiblerías su amistad, optimismo y afán de superación. Con la edad del pavo como telón de fondo, el film aporta a un tiempo escenas divertidas –la carrera por los pasillos– y trágicas –la charla con el médico–, en un difícil equilibrio muy bien resuelto, y todo ello bajo un prisma realista, fresco y esperanzado.

6/10
La hora de los valientes

1998 | La hora de los valientes

Madrid, noviembre de 1936. Primeros y cruentos compases de la guerra civil. En un bombardeo la joven Carmen pierde a toda su familia. Destruida su casa, vaga sin rumbo, no sabe adónde ir. Manuel, celador del Museo del Prado y gran admirador de la obra de Goya, además de ingenuo anarquista, salva un autorretrato del maestro, el lugar no se ha librado de los efectos de un ataque, coincidente con los preparativos para trasladar las principales obras de arte a Valencia. Una y otro se encuentran en el metro, y Manuel, compadecido de Carmen, le hace hueco en la pensión que regenta su tía Flora. Aunque Manuel desea devolver el cuadro, el ambiente de represión de la retaguardia, y en general, el caos de una ciudad con los artículos de primera necesidad racionados, impiden que pueda hacerlo, de modo que se convierte en su fiel custodio. Aunque un huésped de la pensión, que opera en el mercado negro, echa el ojo al autorretrato. Aunque el tiempo pasa, y los españoles deberían ser capaces de mirar a su pasado con perspectiva histórica y sin ira, la realidad es que cuesta hacerlo, también en el cine. En el caso que nos ocupa, el director y coguionista Antonio Mercero, con su habitual colaborador Horacio Valcárcel, hacen un esfuerzo por orquestar un punto de vista equilibrado, donde se recuerda que se cometieron tropelías en uno y otro bando. Al transcurrir la mayor parte de la narración en el Madrid republicano, se abordan los registros y delaciones, y la persecución religiosa con asesinatos de sacerdotes, pero también se menciona por ejemplo la ejecución del marido de Floro en la represalia sangrienta de Badajoz, ocurrida en el lado nacional. Y se pintan situaciones típicas en tiempos de guerra, como el mercado negro y la usura, donde los que tienen negocios de almoneda se enriquecen aprovechando la penuria ajena. En esta ambiente, se propone el arte como expresión de lo imperecedero, por encima de odios e ideologías destructoras. Las intenciones son loables, pero el desarrollo de la película es irregular. Funciona bien a la hora de plantear la trama y las vicisitudes de los personajes, con buenos momentos como el del registro en que podrían encontrar el cuadro. Pero una vez se afianza la atracción amorosa entre Carmen y Manuel, no se sabe muy bien por dónde tirar, y la marcha del segundo al frente no tiene la necesaria fuerza. La presencia de niños, sobre todo Pepito, hijo de Flora, sirve para apuntar como los chavales pueden convertir en juego inocente incluso los horrores de la guerra, como cuando simulan un fusilamiento. De todos modos, la secuencia en que encuentran una bomba no está bien resuelta, su inclusión resulta bastante forzada; lo mismo cabe decir del desenlace, homenaje incluido al cuadro de los fusilamientos de mayo. Hay acierto en la definición de los personajes, con buenos trabajos de Gabino Diego y Leonor Watling, pero también de Adriana Ozores como la digna viuda –ganó el Goya a la mejor actriz de reparto–, de Luis Cuenca como el simpático abuelo Melquíades, e incluso de los que encarnan a los más villanos de la función, Héctor Colomé y Josep Maria Pou.

6/10
Farmacia de guardia

1991 | Farmacia de guardia | Serie TV

Lourdes Cano es una divorciada madre de dos chavales, llamados Quique y Guille, que lleva la farmacia 'Cano', que es el negocio familiar. Su ex marido Adolfo, un vividor con bastante morro y don de gentes, se deja caer de vez en cuando, al igual que los vecinos del barrio, como la entusiasta Catalina, Doña Paquita y sus gatos, la pareja de policías, el noviete de la ayudante Pili, o las simpáticas prostitutas del club de enfrente. Todos amenizan los días con sus compras, consultas e historias en esta farmacia tan peculiar de un barrio cualquiera de Madrid. Serie televisiva iniciada en 1991, dirigida con mucho esmero por Antonio Mercero (Verano azul, Planta 4ª) y protagonizada por Concha Cuetos, Carlos Larrañaga, María Garralón y Álvaro de Luna, entre otros. Tuvo gran éxito en la televisión española por la singularidad de sus tramas y el humor que derrochaban sus protagonistas, así como por sus capítulos un poco más emotivos y el tira y afloja en la relación entre Lourdes y Alfonso, que aunque estaban separados, se guardaban gran cariño. Esta telecomedia estuvo en antena durante 5 temporadas y recibió diversos premios en esos años.

5/10
El tesoro

1990 | El tesoro

Un granjero descubre un tesoro celta enterrado en tierras de Castilla, y enseguida acuden al lugar un arqueólogo llamado Jerónimo Otero y cuatro estudiantes. Una de ellos es Marga, una joven con la que Otero tiene una relación sentimental. La llegada de éstos creará un ambiente de desconfianza entre los habitantes del lugar. Drama y misterio se unen en esta película de Antonio Mercero, que se basa en una aclamada novela de Miguel Delibes. Los protagonistas son José Coronado y Ana Álvarez.

4/10
Don Juan, mi querido fantasma

1990 | Don Juan, mi querido fantasma

1 de noviembre de 1990. En Sevilla, como cada año, Don Juan Tenorio sale de su tumba. Al mismo tiempo el actor Juan Marquina protagoniza la célebre obra teatral sobre el Tenorio. Ambos donjuanes entrelazarán aventuras y se relacionarán con varias mujeres. Curiosa comedia romántica de Antonio Mercero, que coescribe un guión original y simpático y que cuenta con un nutrido reparto de buenos intérpretes españoles.

5/10
Espérame en el cielo

1988 | Espérame en el cielo

Un tal Paulino Alonso, que presenta un extraordinario parecido con Franco, es entrenado para hacer de doble del Generalísimo. Amena comedia de Antonio Mercero. El tema del doble da mucho juego.

4/10
Turno de oficio

1986 | Turno de oficio | Serie TV

Cosme, un abogado novato, entra a formar parte del turno de oficio, donde se hace amigo de ‘El Chepa’, un letrado curtido en mil y una batallas. De las grandes series de Antonio Mercero. Hizo muy popular a Juan Echanove.

4/10
Buenas noches, señor monstruo

1982 | Buenas noches, señor monstruo

Jaime, Astrid, Eduardo y Eva están de excursión en el campo con el colegio cuando de repente son sorprendidos por una tormenta. Como se han perdido y no encuentran a sus compañeros, deciden buscar refugio solos, y lo hallan en un enorme caserón oscuro y algo tenebroso. Allí habita el conde Drácula, el Dr. Frankenstein y su monstruo, el hombre lobo y un jorobado llamado Cuasimodo. La aventura comienza cuando sean los propios niños los que asusten a los monstruos. Al igual que 'Parchís' tenía sus propias películas a comienzos de los 80, el título que aquí se presenta se hizo para lucimiento de otro grupo musical español llamado 'Regaliz', que no disfrutó de tanta fama como los otros. La historia en tono de humor sobre unos niños que van a parar a un castillo habitado por monstruos resulta simpática para los más pequeños, y cuenta con variadas canciones. Dirigida por Antonio Mercero, destaca la presencia de Luis Escobar, haciendo de Drácula; de Paul Naschy en su eterno papel de hombre lobo (algo parodiado en esta cinta); y de un joven Miguel Ángel Valero que se hizo conocido con el papel de Piraña en Verano Azul.

3/10
La próxima estación

1982 | La próxima estación

José acoge en su casa a Ana, una chica de su misma edad, 17 años. Los padres del chico no aceptan que la niña se quede a vivir con ellos y más aún cuando se enteran de que se ha escapado de su casa. El padre de José intentará hablar con los padres de la chica y resolver el problema. Tras triunfar con la serie Verano azul, el director vasco Antonio Mercero estrenó este interesante film sobre amores juveniles y conflictos generacionales. Aunque no es nada del otro mundo, la historia está bien narrada y cuenta con actores de renombre.

5/10
Verano azul

1981 | Verano azul | Serie TV

Serie mítica de la televisión española, del especialista Antonio Mercero (Farmacia de guardia). Narra las aventuras de una pandilla de chavales durante las vacaciones de verano en Nerja. Inolvidables los personajes de Chanquete y Piraña, así como la célebre canción: "No nos moverán".

6/10
Tobi

1978 | Tobi

Jacinto (Francisco Vidal) y María (María Casanova) son un matrimonio de clase obrera, cuya vida cambia completamente cuando a su hijo pequeño, Tobi, le aperecen dos protuberancias en la espalda. Tras consultar con los médicos éstos comunican a los padres que se trata de unas incipientes alas, que irán creciendo hasta convertirse en apéndices funcionales. Extraña película española, cuyo surrealista y un tanto bizarro planteamineto sirvió en su época para ejercer cierto impacto en los cines. No acaba de funcionar el tono del film, que tiene parte de comedia pero también de drama religioso, con un punto de espanto inquietante, como el de pretender que el pequeño se convierta en un espectáculo casi de feria. Dirige Antonio Mercero, quien un año antes ya había trabajado con el niño Lolo García en La guerra de papá, con guión también coescrito con Horacio Valcárcel.

4/10
La guerra de papá

1977 | La guerra de papá

Quico tiene cuatro años y es el hijo pequeño de una familia numerosa donde el padre siempre está hablando de lo que fue la guerra y lo que ha supuesto la reciente muerte de Franco, los hermanos mayores sólo se ocupan de sus cosas y la madre parece que sólo tiene ojos para el bebé que acaba de completar la familia. Quico no entiende muy bien que pasa pero mira con ojos asombrados y pregunta las dudas a la asistenta Vito, con la que se lleva muy bien. Versión del clásico "El príncipe destronado" de Miguel Delibes, dirigida con su peculiar ternura por Antonio Mercero. La historia es un reflejo de una familia acomodada de finales de los 70 en España, y reflejo también de aquella sociedad. Entre el reparto destacan Verónica Forqué, Héctor Alterio y por supuesto, el pequeño Lolo García.

4/10
La Gioconda está triste

1976 | La Gioconda está triste

Impactante tv-movie de Antonio Mercero, a partir de una historia de José Luis Garci. Está perfectamente graduada su creciente atmósfera agobiante, a partir del descubrimiento en el Louvre de que el cuadro de la Gioconda ha perdido su sonrisa. Lo que al principio se cree es obra de un bromista, resulta ser algo más serio, pues a todas las reproducciones de la pintura les ha pasado lo mismo, y en realidad todo está conectado con una tristeza universal, el ser humano ha perdido su capacidad de sonreir. El film funciona bien como fábula, la idea es señalar que hechos como las guerras y la escasa responsabilidad para cuidar el planeta no permiten muchas alegrías. No importa tanto definir personajes, que están apenas esbozados, como señalar un estado de las cosas que debería alarmarnos. El clímax, un intento universal de toda la humanidad por sonreír, es notable.

7/10
Las delicias de los verdes años

1976 | Las delicias de los verdes años

A la muerte de su padre, el labriego Mauro Pacheco (Francisco Algora) marcha a Madrid con el dinero familiar dispuesto a buscar fortuna. Por el camino le acontecerán diversas aventuras amorosas. En su primera etapa, el director Antonio Mercero (Planta 4ª) se inspiró en los relatos de Boccacio y también se apuntó al cine del destape con esta comedia erótica, donde abundan escenas sexuales y desnudos explícitos, con una ambientación pobre de la España medieval –al estilo de El libro de buen amor– y canciones y gags propios de la picaresca.

2/10
Manchas de sangre en un coche nuevo

1975 | Manchas de sangre en un coche nuevo

Un tipo con mucha pasta y que engaña a su mujer, viaja con su coche nuevo. Y vislumbra un accidente con dos afectados. El tipo va a su bola, y opta por no socorrerles, de modo que el auto en que viajaba explosiona y mueren. El shock viene enseguida, pues resulta que uno de los fallecidos era su hijo. Interesante film de Antonio Mercero, que repite con José Luis López Vázquez, con quien hizo la inquietante La cabina. Habla de las consecuencias de los propios actos, simbolizadas en esas manchas de sangre a que alude el título y que aparecen misteriosa y repetidamente en su vehículo.

5/10
Este señor de negro

1975 | Este señor de negro | Serie TV

La serie cuenta el día a día de don Sixto Zabaleta, el dueño de una conocida platería en la Plaza Mayor de Madrid, que tras enviudar años atrás se marchó a vivir con su hermana Carola. Con la ayuda de su entorno más cercano, poco a poco, Sixto irá adaptando sus costumbres y pensamiento a los nuevos tiempos.

La cabina

1972 | La cabina

Memorable cortometraje cuyo desarrollo resulta cada vez más agobiante y finalmente es rematado por un desenlace inolvidable. La trama es muy simple: un padre de familia se dispone a hacer una llamada en una cabina telefónica. Cuando termina no puede salir. Parece que la puerta se ha atrancado. Al cabo del rato, la desesperación se apodera de él. La gente de fuera intenta abrir la puerta, pero es imposible. Pasan los minutos, la situación empieza a ser claustrofóbica... El guión fue escrito al alimón por Antonio Mercero (La hora de los valientes) y por un joven José Luis Garci, en uno de sus primeros trabajos. La atmósfera inquietante atrapa y la simplicidad del planteamiento, no exenta de cierto surrealismo kafkiano, es la base de su gran éxito. Con gran economía de medios, una sobria puesta en escena y unos elementos tan ordinarios como un hombre, un parque y una cabina de teléfonos, a la luz del día y a la vista de todo el mundo, los cineastas fueron capaces de pergeñar una situación verdaderamente terrorífica.

7/10
Crónicas de un pueblo

1971 | Crónicas de un pueblo | Serie TV

Se necesita chico

1963 | Se necesita chico

El director Antonio Mercero (Planta 4ª) debutó en el largometraje con esta sencilla historia, amable pero sin demasiado fuelle. Narra las andanzas de Antonio, el chico de los recados de una floristería. El chaval se aturulla y llega tarde a las citas, pero él se lo pasa en grande porque con cada recado va descubriendo el mundo de los adultos.

4/10
¿Y tú quién eres?

2007 | ¿Y tú quién eres?

Después de filmar una película con indudable carga social, Planta 4ª, que ayudaba a concienciar acerca del cáncer en niños y adolescentes, Antonio Mercero entrega otra película que apunta en la misma dirección, esta vez tomando pie de la enfermedad de Alzheimer. El esquema es parecido, pues se trata de mostrar la realidad de la enfermedad, con todo su dramatismo, pero punteada con elementos de humor, tragicómicos, que la hagan más digerible. La historia arranca en un verano de un año cualquiera, en que una familia acomodada ultima los preparativos de vacaciones en San Sebastián. Ana, la hija mayor, que prepara una oposición, se va a quedar en Madrid estudiando, pero todos los demás se irán a la playa. ¿Todos? ¡Nooooo! El matrimonio ha pensado que el abuelo Ricardo está demasiado mayor, tiene algunos fallos de memoria, y estará mejor en una residencia. De modo que allí le llevan. Su nieta irá a visitarle con frecuencia, su compañero de habitación, Andrés, es un tipo muy “salado”, el médico y la cuidadora trabajan muy bien y dispensan un trato lleno de humanidad. Pero todo esto no impide que la salud de Ricardo se deteriore, que empiecen a asomar los primeros síntomas del Alzheimer. Resulta curioso, porque estamos ante una película sobre el despiste afectivo, en este sentido muy “de su tiempo”, interesante desde el punto de vista sociológico, por ejemplo en lo que se refiere a lo que la gente entiende por "compromiso". Se bromea –con insistencia agotadora– sobre los preservativos, convertidos en un elemento cotidiano, como podía ser el café con leche, por poner un poner; Ana tiene sus sentimientos a flor de piel, se muestra supercariñosa con su abuelo; el médico está separado, tiene un hijo, se distanció de su mujer porque ambos se vieron absorbidos por el trabajo; a Ana este precedente no le supone un problema para iniciar una relación; la cuidadora viuda espera un niño, no sabemos de dónde viene (ni adónde va); el padre se “mosquea” cuando la hija duda acerca de su futuro profesional… Antonio Mercero, aparte de sus indudables buenas intenciones, tiene algunos aciertos, como el de que la familia protagonista goce de una buena posición; por un lado, el cine español nos tiene demasiado acostumbrados a ambientes y tipos marginales, se diría que no existen las clases pudientes excepto para ridiculizarlas de pasada; por otro, tal planteamiento ayuda a recordar que la enfermedad y el dolor afectan a todos, pobres y ricos. Y habla del necesario espíritu de sacrificio en el amor, no se puede querer sólo cuando las personas gozan plenamente de todas sus facultades, el cariño se demuestra en las situaciones difíciles. Es ésta una película agradable de ver, con buenos sentimientos, pero algo previsible y, quizá, blanda. Ciertamente lo más destacable es el trabajo de los dos veteranos protagonistas, Manuel Alexandre y José Luis López Vázquez, muy bien en sus respectivos papeles. A Cristina Brondo le toca hacer de hilo conductor del relato, el punto de vista del espectador coincide prácticamente con el suyo. A su personaje le falta alguna que otra arista, le domina un “buenismo” que dificulta su credibilidad. Pero la chica, ciertamente, se esfuerza.

5/10
Planta 4ª

2003 | Planta 4ª

Unidad de traumatología de un hospital. Ahí pasan sus vidas “los pelones”, un grupo de muchachos en plena adolescencia que se recuperan de un trágico encuentro con el cáncer. A la espera del alta médica sobrellevan las incomodidades de su situación gracias a su talante optimista, donde entrarán en juego las constantes de su edad: la transgresión de las normas, la complicidad, el deporte, el primer amor y las ganas de marcha. Apoyado en un magnífico elenco de jóvenes actores –entre los cuales sobresale Juan José Ballesta–, el director Antonio Mercero, célebre por sus series televisivas Farmacia de guardia y Verano azul, ofrece una película muy humana, que, sin eludir la durísima situación sus personajes, destaca sin sensiblerías su amistad, optimismo y afán de superación. Con la edad del pavo como telón de fondo, el film aporta a un tiempo escenas divertidas –la carrera por los pasillos– y trágicas –la charla con el médico–, en un difícil equilibrio muy bien resuelto, y todo ello bajo un prisma realista, fresco y esperanzado.

6/10
La hora de los valientes

1998 | La hora de los valientes

Madrid, noviembre de 1936. Primeros y cruentos compases de la guerra civil. En un bombardeo la joven Carmen pierde a toda su familia. Destruida su casa, vaga sin rumbo, no sabe adónde ir. Manuel, celador del Museo del Prado y gran admirador de la obra de Goya, además de ingenuo anarquista, salva un autorretrato del maestro, el lugar no se ha librado de los efectos de un ataque, coincidente con los preparativos para trasladar las principales obras de arte a Valencia. Una y otro se encuentran en el metro, y Manuel, compadecido de Carmen, le hace hueco en la pensión que regenta su tía Flora. Aunque Manuel desea devolver el cuadro, el ambiente de represión de la retaguardia, y en general, el caos de una ciudad con los artículos de primera necesidad racionados, impiden que pueda hacerlo, de modo que se convierte en su fiel custodio. Aunque un huésped de la pensión, que opera en el mercado negro, echa el ojo al autorretrato. Aunque el tiempo pasa, y los españoles deberían ser capaces de mirar a su pasado con perspectiva histórica y sin ira, la realidad es que cuesta hacerlo, también en el cine. En el caso que nos ocupa, el director y coguionista Antonio Mercero, con su habitual colaborador Horacio Valcárcel, hacen un esfuerzo por orquestar un punto de vista equilibrado, donde se recuerda que se cometieron tropelías en uno y otro bando. Al transcurrir la mayor parte de la narración en el Madrid republicano, se abordan los registros y delaciones, y la persecución religiosa con asesinatos de sacerdotes, pero también se menciona por ejemplo la ejecución del marido de Floro en la represalia sangrienta de Badajoz, ocurrida en el lado nacional. Y se pintan situaciones típicas en tiempos de guerra, como el mercado negro y la usura, donde los que tienen negocios de almoneda se enriquecen aprovechando la penuria ajena. En esta ambiente, se propone el arte como expresión de lo imperecedero, por encima de odios e ideologías destructoras. Las intenciones son loables, pero el desarrollo de la película es irregular. Funciona bien a la hora de plantear la trama y las vicisitudes de los personajes, con buenos momentos como el del registro en que podrían encontrar el cuadro. Pero una vez se afianza la atracción amorosa entre Carmen y Manuel, no se sabe muy bien por dónde tirar, y la marcha del segundo al frente no tiene la necesaria fuerza. La presencia de niños, sobre todo Pepito, hijo de Flora, sirve para apuntar como los chavales pueden convertir en juego inocente incluso los horrores de la guerra, como cuando simulan un fusilamiento. De todos modos, la secuencia en que encuentran una bomba no está bien resuelta, su inclusión resulta bastante forzada; lo mismo cabe decir del desenlace, homenaje incluido al cuadro de los fusilamientos de mayo. Hay acierto en la definición de los personajes, con buenos trabajos de Gabino Diego y Leonor Watling, pero también de Adriana Ozores como la digna viuda –ganó el Goya a la mejor actriz de reparto–, de Luis Cuenca como el simpático abuelo Melquíades, e incluso de los que encarnan a los más villanos de la función, Héctor Colomé y Josep Maria Pou.

6/10
Farmacia de guardia

1991 | Farmacia de guardia | Serie TV

Lourdes Cano es una divorciada madre de dos chavales, llamados Quique y Guille, que lleva la farmacia 'Cano', que es el negocio familiar. Su ex marido Adolfo, un vividor con bastante morro y don de gentes, se deja caer de vez en cuando, al igual que los vecinos del barrio, como la entusiasta Catalina, Doña Paquita y sus gatos, la pareja de policías, el noviete de la ayudante Pili, o las simpáticas prostitutas del club de enfrente. Todos amenizan los días con sus compras, consultas e historias en esta farmacia tan peculiar de un barrio cualquiera de Madrid. Serie televisiva iniciada en 1991, dirigida con mucho esmero por Antonio Mercero (Verano azul, Planta 4ª) y protagonizada por Concha Cuetos, Carlos Larrañaga, María Garralón y Álvaro de Luna, entre otros. Tuvo gran éxito en la televisión española por la singularidad de sus tramas y el humor que derrochaban sus protagonistas, así como por sus capítulos un poco más emotivos y el tira y afloja en la relación entre Lourdes y Alfonso, que aunque estaban separados, se guardaban gran cariño. Esta telecomedia estuvo en antena durante 5 temporadas y recibió diversos premios en esos años.

5/10
El tesoro

1990 | El tesoro

Un granjero descubre un tesoro celta enterrado en tierras de Castilla, y enseguida acuden al lugar un arqueólogo llamado Jerónimo Otero y cuatro estudiantes. Una de ellos es Marga, una joven con la que Otero tiene una relación sentimental. La llegada de éstos creará un ambiente de desconfianza entre los habitantes del lugar. Drama y misterio se unen en esta película de Antonio Mercero, que se basa en una aclamada novela de Miguel Delibes. Los protagonistas son José Coronado y Ana Álvarez.

4/10
Don Juan, mi querido fantasma

1990 | Don Juan, mi querido fantasma

1 de noviembre de 1990. En Sevilla, como cada año, Don Juan Tenorio sale de su tumba. Al mismo tiempo el actor Juan Marquina protagoniza la célebre obra teatral sobre el Tenorio. Ambos donjuanes entrelazarán aventuras y se relacionarán con varias mujeres. Curiosa comedia romántica de Antonio Mercero, que coescribe un guión original y simpático y que cuenta con un nutrido reparto de buenos intérpretes españoles.

5/10
Espérame en el cielo

1988 | Espérame en el cielo

Un tal Paulino Alonso, que presenta un extraordinario parecido con Franco, es entrenado para hacer de doble del Generalísimo. Amena comedia de Antonio Mercero. El tema del doble da mucho juego.

4/10
Turno de oficio

1986 | Turno de oficio | Serie TV

Cosme, un abogado novato, entra a formar parte del turno de oficio, donde se hace amigo de ‘El Chepa’, un letrado curtido en mil y una batallas. De las grandes series de Antonio Mercero. Hizo muy popular a Juan Echanove.

4/10
Buenas noches, señor monstruo

1982 | Buenas noches, señor monstruo

Jaime, Astrid, Eduardo y Eva están de excursión en el campo con el colegio cuando de repente son sorprendidos por una tormenta. Como se han perdido y no encuentran a sus compañeros, deciden buscar refugio solos, y lo hallan en un enorme caserón oscuro y algo tenebroso. Allí habita el conde Drácula, el Dr. Frankenstein y su monstruo, el hombre lobo y un jorobado llamado Cuasimodo. La aventura comienza cuando sean los propios niños los que asusten a los monstruos. Al igual que 'Parchís' tenía sus propias películas a comienzos de los 80, el título que aquí se presenta se hizo para lucimiento de otro grupo musical español llamado 'Regaliz', que no disfrutó de tanta fama como los otros. La historia en tono de humor sobre unos niños que van a parar a un castillo habitado por monstruos resulta simpática para los más pequeños, y cuenta con variadas canciones. Dirigida por Antonio Mercero, destaca la presencia de Luis Escobar, haciendo de Drácula; de Paul Naschy en su eterno papel de hombre lobo (algo parodiado en esta cinta); y de un joven Miguel Ángel Valero que se hizo conocido con el papel de Piraña en Verano Azul.

3/10
La próxima estación

1982 | La próxima estación

José acoge en su casa a Ana, una chica de su misma edad, 17 años. Los padres del chico no aceptan que la niña se quede a vivir con ellos y más aún cuando se enteran de que se ha escapado de su casa. El padre de José intentará hablar con los padres de la chica y resolver el problema. Tras triunfar con la serie Verano azul, el director vasco Antonio Mercero estrenó este interesante film sobre amores juveniles y conflictos generacionales. Aunque no es nada del otro mundo, la historia está bien narrada y cuenta con actores de renombre.

5/10
Verano azul

1981 | Verano azul | Serie TV

Serie mítica de la televisión española, del especialista Antonio Mercero (Farmacia de guardia). Narra las aventuras de una pandilla de chavales durante las vacaciones de verano en Nerja. Inolvidables los personajes de Chanquete y Piraña, así como la célebre canción: "No nos moverán".

6/10
Tobi

1978 | Tobi

Jacinto (Francisco Vidal) y María (María Casanova) son un matrimonio de clase obrera, cuya vida cambia completamente cuando a su hijo pequeño, Tobi, le aperecen dos protuberancias en la espalda. Tras consultar con los médicos éstos comunican a los padres que se trata de unas incipientes alas, que irán creciendo hasta convertirse en apéndices funcionales. Extraña película española, cuyo surrealista y un tanto bizarro planteamineto sirvió en su época para ejercer cierto impacto en los cines. No acaba de funcionar el tono del film, que tiene parte de comedia pero también de drama religioso, con un punto de espanto inquietante, como el de pretender que el pequeño se convierta en un espectáculo casi de feria. Dirige Antonio Mercero, quien un año antes ya había trabajado con el niño Lolo García en La guerra de papá, con guión también coescrito con Horacio Valcárcel.

4/10
La guerra de papá

1977 | La guerra de papá

Quico tiene cuatro años y es el hijo pequeño de una familia numerosa donde el padre siempre está hablando de lo que fue la guerra y lo que ha supuesto la reciente muerte de Franco, los hermanos mayores sólo se ocupan de sus cosas y la madre parece que sólo tiene ojos para el bebé que acaba de completar la familia. Quico no entiende muy bien que pasa pero mira con ojos asombrados y pregunta las dudas a la asistenta Vito, con la que se lleva muy bien. Versión del clásico "El príncipe destronado" de Miguel Delibes, dirigida con su peculiar ternura por Antonio Mercero. La historia es un reflejo de una familia acomodada de finales de los 70 en España, y reflejo también de aquella sociedad. Entre el reparto destacan Verónica Forqué, Héctor Alterio y por supuesto, el pequeño Lolo García.

4/10
Las delicias de los verdes años

1976 | Las delicias de los verdes años

A la muerte de su padre, el labriego Mauro Pacheco (Francisco Algora) marcha a Madrid con el dinero familiar dispuesto a buscar fortuna. Por el camino le acontecerán diversas aventuras amorosas. En su primera etapa, el director Antonio Mercero (Planta 4ª) se inspiró en los relatos de Boccacio y también se apuntó al cine del destape con esta comedia erótica, donde abundan escenas sexuales y desnudos explícitos, con una ambientación pobre de la España medieval –al estilo de El libro de buen amor– y canciones y gags propios de la picaresca.

2/10
La Gioconda está triste

1976 | La Gioconda está triste

Impactante tv-movie de Antonio Mercero, a partir de una historia de José Luis Garci. Está perfectamente graduada su creciente atmósfera agobiante, a partir del descubrimiento en el Louvre de que el cuadro de la Gioconda ha perdido su sonrisa. Lo que al principio se cree es obra de un bromista, resulta ser algo más serio, pues a todas las reproducciones de la pintura les ha pasado lo mismo, y en realidad todo está conectado con una tristeza universal, el ser humano ha perdido su capacidad de sonreir. El film funciona bien como fábula, la idea es señalar que hechos como las guerras y la escasa responsabilidad para cuidar el planeta no permiten muchas alegrías. No importa tanto definir personajes, que están apenas esbozados, como señalar un estado de las cosas que debería alarmarnos. El clímax, un intento universal de toda la humanidad por sonreír, es notable.

7/10
Manchas de sangre en un coche nuevo

1975 | Manchas de sangre en un coche nuevo

Un tipo con mucha pasta y que engaña a su mujer, viaja con su coche nuevo. Y vislumbra un accidente con dos afectados. El tipo va a su bola, y opta por no socorrerles, de modo que el auto en que viajaba explosiona y mueren. El shock viene enseguida, pues resulta que uno de los fallecidos era su hijo. Interesante film de Antonio Mercero, que repite con José Luis López Vázquez, con quien hizo la inquietante La cabina. Habla de las consecuencias de los propios actos, simbolizadas en esas manchas de sangre a que alude el título y que aparecen misteriosa y repetidamente en su vehículo.

5/10
Este señor de negro

1975 | Este señor de negro | Serie TV

La serie cuenta el día a día de don Sixto Zabaleta, el dueño de una conocida platería en la Plaza Mayor de Madrid, que tras enviudar años atrás se marchó a vivir con su hermana Carola. Con la ayuda de su entorno más cercano, poco a poco, Sixto irá adaptando sus costumbres y pensamiento a los nuevos tiempos.

La cabina

1972 | La cabina

Memorable cortometraje cuyo desarrollo resulta cada vez más agobiante y finalmente es rematado por un desenlace inolvidable. La trama es muy simple: un padre de familia se dispone a hacer una llamada en una cabina telefónica. Cuando termina no puede salir. Parece que la puerta se ha atrancado. Al cabo del rato, la desesperación se apodera de él. La gente de fuera intenta abrir la puerta, pero es imposible. Pasan los minutos, la situación empieza a ser claustrofóbica... El guión fue escrito al alimón por Antonio Mercero (La hora de los valientes) y por un joven José Luis Garci, en uno de sus primeros trabajos. La atmósfera inquietante atrapa y la simplicidad del planteamiento, no exenta de cierto surrealismo kafkiano, es la base de su gran éxito. Con gran economía de medios, una sobria puesta en escena y unos elementos tan ordinarios como un hombre, un parque y una cabina de teléfonos, a la luz del día y a la vista de todo el mundo, los cineastas fueron capaces de pergeñar una situación verdaderamente terrorífica.

7/10
La garbanza negra, que en paz descanse...

1972 | La garbanza negra, que en paz descanse...

La llamada Garbanza negra es Obdulia, una mujer que regenta un Cabaret y tiene además una casa de señoritas de compañía llamada "Los ligues". Cuando muere Obdulia sus posesiones pasan a ser propiedad de sus hijos, dos hermanos gemelos, Pío y Nepo, que no sabían nada de su madre y que trabajan en una empresa de pompas fúnebres. Pero algunas personas pretenden que los herederos no se hagan con los negocios de la madre e intentarán impedirlo. Delirante película, hecha con cuatro duros, escrita y protagonizada por dos de los cómicos más renombrados de la época, Luis Sánchez Polack y José Luis Coll, o lo que es lo mismo, "Tip" y "Coll". La película incluye algún numerito musical, algo de leve picardía verdezuela y sobre todo mucho humor surrealista, desconcertante, absolutamente alocado. Entusiasmará a los fans de la pareja cómica, pero dejará fríos al resto del público.

3/10
Se necesita chico

1963 | Se necesita chico

El director Antonio Mercero (Planta 4ª) debutó en el largometraje con esta sencilla historia, amable pero sin demasiado fuelle. Narra las andanzas de Antonio, el chico de los recados de una floristería. El chaval se aturulla y llega tarde a las citas, pero él se lo pasa en grande porque con cada recado va descubriendo el mundo de los adultos.

4/10
Farmacia de guardia

1991 | Farmacia de guardia | Serie TV

Lourdes Cano es una divorciada madre de dos chavales, llamados Quique y Guille, que lleva la farmacia 'Cano', que es el negocio familiar. Su ex marido Adolfo, un vividor con bastante morro y don de gentes, se deja caer de vez en cuando, al igual que los vecinos del barrio, como la entusiasta Catalina, Doña Paquita y sus gatos, la pareja de policías, el noviete de la ayudante Pili, o las simpáticas prostitutas del club de enfrente. Todos amenizan los días con sus compras, consultas e historias en esta farmacia tan peculiar de un barrio cualquiera de Madrid. Serie televisiva iniciada en 1991, dirigida con mucho esmero por Antonio Mercero (Verano azul, Planta 4ª) y protagonizada por Concha Cuetos, Carlos Larrañaga, María Garralón y Álvaro de Luna, entre otros. Tuvo gran éxito en la televisión española por la singularidad de sus tramas y el humor que derrochaban sus protagonistas, así como por sus capítulos un poco más emotivos y el tira y afloja en la relación entre Lourdes y Alfonso, que aunque estaban separados, se guardaban gran cariño. Esta telecomedia estuvo en antena durante 5 temporadas y recibió diversos premios en esos años.

5/10
La cabina

1972 | La cabina

Memorable cortometraje cuyo desarrollo resulta cada vez más agobiante y finalmente es rematado por un desenlace inolvidable. La trama es muy simple: un padre de familia se dispone a hacer una llamada en una cabina telefónica. Cuando termina no puede salir. Parece que la puerta se ha atrancado. Al cabo del rato, la desesperación se apodera de él. La gente de fuera intenta abrir la puerta, pero es imposible. Pasan los minutos, la situación empieza a ser claustrofóbica... El guión fue escrito al alimón por Antonio Mercero (La hora de los valientes) y por un joven José Luis Garci, en uno de sus primeros trabajos. La atmósfera inquietante atrapa y la simplicidad del planteamiento, no exenta de cierto surrealismo kafkiano, es la base de su gran éxito. Con gran economía de medios, una sobria puesta en escena y unos elementos tan ordinarios como un hombre, un parque y una cabina de teléfonos, a la luz del día y a la vista de todo el mundo, los cineastas fueron capaces de pergeñar una situación verdaderamente terrorífica.

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