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Biografía

Aaron Taylor-Johnson

Aaron Taylor-Johnson

30 años

Aaron Taylor-Johnson

Nació el 13 de Junio de 1990 en Buckinghamshire, Reino Unido

Listo para triunfar

02 Abril 2013

Empezó a actuar a los 8 años y cuando apenas ha sobrepasado los 20 ya ha sido en la gran pantalla John Lennon, Charles Chaplin, un peculiar superhéroe y hasta el amante de Keira Knightley en "Anna Karenina". Como quien no quiere la cosa, Aaron Taylor-Johnson se está labrando una carrera bastante sólida.

Nacido el 13 de junio de 1990, en Buckinghamshire, al sudeste de Inglaterra, Aaron Perry Johnson es hijo de un ingeniero civil y un ama de casa. A los 6 años ya se subía a un escenario, iniciando una carrera teatral que incluye montajes de obras de William Shakespeare y Arthur Miller.

Debutó en el cine a los 12 en el film de acción Los rebeldes de Shanghai, con Jackie Chan y Owen Wilson, donde interpreta a un pilluelo callejero que resulta ser el futuro cineasta Charles Chaplin. A continuación llegó a aprender algo de magia para encarnar al personaje de Edward Norton de pequeño en El ilusionista. En esta época intervino en algunas producciones televisivas y filmes como El príncipe de los ladrones y El mejor.

Su vida y su carrera dieron un giro cuando fue escogido para interpretar al mismísimo John Lennon en su juventud, en Nowhere Boy, en torno a las relaciones del popular músico de The Beatles con su madre ausente (Anne-Marie Duff) y su tía (una inspirada Kristin Scott Thomas). Durante el rodaje, Aaron Taylor-Johnson se enamoró de la directora, la debutante en el largometraje Sam Taylor-Wood, a pesar de que ella le doblaba la edad. Procedente de la fotografía y el videoarte, Taylor-Wood ya era madre entonces de dos hijas, fruto de su relación anterior con el millonario Jay Jopling. Con Aaron Taylor-Johnson ha dado a luz a dos hijas más. "Nuestra relación es positiva, porque ninguno se hace daño y ninguno es infeliz. Sólo se habla de nuestra diferencia de edad, pero eso no lo tomamos en cuenta", ha comentado el actor.

Nowhere Boy fue un gran éxito, sobre todo en Gran Bretaña, lo que explica que Taylor-Johnson fuera elegido para el personaje principal de Kick-Ass. Listo para machacar, de Matthew Vaughn, junto a Chloë Grace Moretz y Nicolas Cage. Basada en un cómic de Mark Millar, al actor le tocó dar vida a un joven apasionado de los comics que sin superpoderes ni nada decidía convertirse en superhéroe. Está a punto de llegar a las pantallas la secuela.

Cuando Orlando Bloom renunció a participar en Albert Nobbs porque estaba a punto de ser padre, Taylor-Johnson le relevó como Joe, desempleado que consigue trabajo en mantenimiento en un hotel. En Salvajes, Oliver Stone le convirtió en un joven budista y pacífico que trafica con marihuana, junto a su mejor amigo.

Joe Wright pensó que era la persona ideal para darle el papel del conde Vronsky, en Anna Karenina, revisión de la inmortal novela de Leo Tolstoi, junto a Keira Knightley y Jude Law. "Es un actor capaz de entregarse al papel, con el físico perfecto para interpretar a un hombre seductor y sensible", explica el cineasta. "Además, es más joven que Keira y en la novela Anna también es mayor que Vronski".

El futuro pinta bastante bien para el actor inglés. Por ahora, ha fichado para la nueva versión de Godzilla, donde se enfrentará al celebérrimo dinosaurio gigante, bajo la dirección de Gareth Edwards (Monster).

Filmografía
Tenet

2020 | Tenet

The King's Man: La primera misión

2020 | The King's Man

Cuando un grupo formado por los tiranos y las mentes criminales más malvadas de la historia se une para desencadenar una guerra que matará a millones de personas, un hombre tendrá que luchar a contrarreloj para detenerlos. Los orígenes de la primera agencia de inteligencia independiente.

El rey proscrito

2018 | Outlaw King

Película basada en hechos históricos, que bien podría venderse como "la secuela de Braveheart", aunque Mel Gibson y compañeros no tengan que ver nada con ella, lo que se nota en un resultado que no pasa de "normalito". Narra las andanzas de Robert Bruce, que fue guerrero rey de Escocia de 1306 a 1329, y es considerado como uno de los adalides de la independencia de Escocia, por delante de William Wallace, el personaje del film citado de Gibson, y que aquí aparece muerto y con sus restos exhibidos como trofeo casi al principio de la historia. De modo principal se describe el segundo matrimonio del viudo Robert, y su larga lucha contra los crueles ingleses, primero contra Eduardo I, que no honra los acuerdos concertados para la paz, y luego contra su hijo y sucesor Eduardo II, al que se enfrenta en la decisiva batalla de Bannockburn en 1314. Después de sorprender en 2016 con Comanchería, había ciertas expectativas con el nuevo film que dirigiría David Mackenzie, que vuelve a repetir con uno de los actores, Chris Pine. Y ciertamente, hay un gran esfuerzo de producción, a la hora de recrear la época, y en las escenas de muchedumbres y batallas. Pero se pierde gran parte del elemento humano, insistiendo en escabechinas hemoglobínicas, destripamientos incluidos, abundan los enfrentamientos armados y las ejecuciones sobre la marcha, y las caminatas y cabalgadas por el fango, hasta resultar todo cansino. Desde luego, en el lado inglés, lo único que tenemos son auténticos "carniceros", sedientos de acumular y conservar el poder sobre las islas. Mientras que el Robert de Pine es más humano, también con su hijita y su nueva esposa, pero le falta quizá algo de empaque y gravedad, la mezcla entre popularidad entre la gente llana, hombre hogareño y líder con gancho, no acaba de dar un personaje totalmente creíble, al que seguirías hasta el fin del mundo. Tampoco ayuda el discurso de supuestos aires épicos, antes de la gran batalla, que palidece ante el célebre shakespereano de Enrique V, e incluso ante el de Braveheart. En tal tesitura, los hombres que siguen al rey de Escocia no están mejor definidos, de modo que el conjunto resulta insatisfactorio.

5/10
En mil pedazos

2018 | A Million Little Pieces

Adicto al alcohol y a las drogas, James toca fondo, pero su hermano Bob le interna en una rigurosa clínica de desintoxicación, inspirada por principios católicos. Al considerarse ateo no logra conectar con la doctora que le atiende, Joanne, pero poco a poco ésta se lo va ganando. En el centro coincide con John, un paciente homosexual que se autoagrede, Leonard, un tipo maduro que trata de integrarle en su grupo de amigos y Lilly, que trata de encandilarle pese a que las reglas prohíben estrictamente las relaciones entre pacientes. Tras venderse a la industria con la infumable Cincuenta sombras de Grey, experiencia de la que salió tan escaldada que no repitió en las secuelas, la realizadora Sam Taylor-Johnson vuelve a dirigir a su marido, Aaron Taylor-Johnson, a quien tuvo bajo su batuta en Nowhere Boy, esta vez en un drama basado en hechos reales, para el que ambos han compuesto el guión. Adapta el libro de memorias de James Frey, que causó una enorme controversia en Estados Unidos porque pese a venderlo como autobiográfico tenía pasajes completamente inventados, como la intervención dental sin anestesia, que ha sido recogida en la cinta. Una cita de Mark Twain que aparece al principio del film le quita hierro al asunto: “He vivido cosas terribles en mi vida. Algunas de ellas realmente ocurrieron”. Dejando aparte esta cuestión, el film tiene mucho valor, por su visión del infierno del alcoholismo y las drogas, centrándose en la extrema complicación para desengancharse, y hacer frente al demonio interior que puede arrastrar a las personas a tocar fondo. Se explica muy bien que el propio enfermo puede ser su peor enemigo, al no reconocerse como tal, y estar convencido de que sus adicciones le traen felicidad. De esta forma resulta fundamental encontrar una motivación que le empuje a dejarlas. Estamos ante un film donde cobra una importancia fundamental la relación del protagonista con los secundarios. Por suerte, cuenta con trabajos de primera categoría del reparto, sobre todo por parte del aludido Taylor-Johnson. Pero está bien respaldado por actores reconocidos; brillan sobre todo Billy Bob Thornton (Leonard), Juliette Lewis (la doctora), Giovanni Ribisi (John) y Charlie Hunnam (hermano del personaje central).

6/10
The Wall

2017 | The Wall

Irak. Un grupo de trabajadores que construyen un oleoducto en el desierto han sido masacrados por un francotirador. Los sargentos Allen Isaac y Shane Matthews se trasladan allí para retirar los cadáveres e investigar lo sucedido. Pero el asesino sigue al acecho, abate a Shane, y deja a Allen parapetado tras un endeble muro, a punto de desmoronarse, sin aparentes posibilidades de escapar indemne. Acostumbrado a grandes superproducciones, como Al filo del mañana, se entiende que el realizador Doug Liman se haya apuntado a este pequeño thriller bélico, donde básicamente sólo tienen papel dos actores, el luchador de wrestling John Cena –que sorprende positivamente tras su trabajo en alguna comedia soez como #Sexpact–, y sobre todo Aaron Taylor-Johnson, que tiene mucho mérito, pues aguanta en solitario la mayor parte del metraje, recordando al trabajo de Ryan Reynolds en Buried (Enterrado). Su personaje dialoga con su rival, al que pone voz en la versión original Laith Nakli, quien pese a que no aparece en pantalla realiza una labor encomiable a través de la fuerza vocal. El film se ha estrenado el mismo año que la muy desconocida Blanco perfecto, film de terror de serie B, de premisa similar, y uno después de Mine, con Armie Hammer como soldado que pisa una mina en el desierto y no puede levantar el pie. Pero The Wall no sólo se centra en crear suspense, como aquellos títulos, sino que aporta un poco más de profundidad, al reflexionar sobre los muros aludidos en el título, que se utilizan como protección, pero que también dividen a las personas, creando enemigos. Se apunta a que todo sería diferente si se pudiera contemplar la vida al otro lado de esta barrera. Quizás haya algún momento de estancamiento. Pero en general mantiene la tensión durante los 84 minutos de metraje, y desemboca en un buen desenlace, sin necesidad de banda sonora, pese a que el título remite irremediablemente al disco de Pink Floyd que dio lugar al film rodado por Alan Parker. El guión de Dwain Worrell (Iron Fist) estuvo incluido en la Black List, recopilación de los mejores proyectos no producidos, de 2014. Fue el primero que adquirió Amazon Studios, justo después de su creación. Todo apunta a que la plataforma apuesta con fuerza por la pantalla grande.

6/10
Animales nocturnos

2016 | Nocturnal Animals

Segunda película como guionista, director y productor del diseñador de ropa Tom Ford, nuevamente muestra poderío narrativo y visual al moverse dentro de las coordenadas de un universo propio. También, como en Un hombre soltero, parte de material literario ajeno, la novela de Austin Wright "Tony and Susan". Susan es una galerista de arte en Nueva York, con un matrimonio en decadencia y unos logros profesionales en los que ni siquiera ella misma parece creer, a pesar de estar envueltos por llamativos oropeles. Un día recibe el manuscrito de una novela original a punto de publicarse, "Animales nocturnos", escrita por su anterior marido, Edward. Su lectura –la obra describe la agresión que sufre una familia, el matrimonio y su hija adolescente, por parte de tres violentos desalmados, mientras viajan de noche en auto por una solitaria carretera– le producirá una auténtica y creciente perturbación. Ford se muestra hábil al tejer una narración que combina drama y thriller con varios hilos narrativos que atrapan: el presente, con la lectura de la novela; la ficción de lo que se cuenta en dicha novela, con personajes inspirados en Susan y Edward (el propio Jake Gyllenhaal interpreta con brillantez tanto el personaje real como el del papel); y algunos flash-backs que permiten saber cómo surgió el flechazo de los texanos Susan y Edward cuando se conocieron en Nueva York. Aunque se hacen presentes algunas de las obsesiones habituales del cine de Ford –resulta excesivo su recrearse esteticista al mostrar cuerpos desnudos, la instalación artística de mujeres gruesas en cueros con que arranca el film, los amantes, los cadáveres, el retrete al aire libre...–, hay que reconocer que sabe señalar las contradicciones y flaquezas, tanto de una visión conservadora de la vida que puede dejarse llevar por múltiples prejuicios, como de la liberal que so capa de autonomía y libertad termina en una alienación semejante, aunque sea en sentido contrario. Y alrededor de los conceptos de fortaleza y debilidad a la hora de actuar y tomar decisiones articula algunas de las sorpresas del film, incluido el impactante final. Además de los citados protagonistas, están también muy bien los secundarios, como Michael Shannon, o la más fugaz Laura Linney.

6/10
Vengadores. La era de Ultrón

2015 | Avengers: Age of Ultron

Reunir a un grupo de superhéroes de cómic (Iron Man, Thor, Capitán América, Viuda Negra, Hulk, Ojo de Halcón) interpretados por actores carismáticos (Robert Downey Jr., Chris Hemsworth, Chris Evans, Mark Ruffalo, Scarlett Johansson, Jeremy Renner), que sumando fuerzas como Los Vengadores lograban enfrentarse con éxito a tremendas amenazas de dimensión planetaria y más allá, se reveló como jugada cinematográfica perfecta, la película Marvel Los Vengadores arrasó en taquilla, a la trama mínima para la espectacular acción se sumaba un tejido de relaciones entre superhéroes, con sus pequeños dramas personales y las necesarias dosis de humor. Ahora nuevamente Joss Whedon, director y guionista, insiste en la idea, que sigue siendo resultona, aunque menos novedosa. Una misión del grupo de superhéroes para encontrar cierto cetro que retiene la archienemiga organización Hydra, lleva a un viejo programa de armamentos desarrollado por Tony Stark, y a las terribles amenazas del malvado Ultrón y sus planes para soldados "mejorados", a partir de logros en el campo biológico de tejidos humanos, y donde también tienen cierta importancia cierto par de gemelos milagrosos, Quicksilver y Bruja Escarlata. Todo esto es desarrollado narrativamente con ritmo vertiginoso, entregando escenas de acción visualmente asombrosas, con el listón del "más difícil todavía", típico del espectáculo circense, cada vez en posición superior, la destrucción de edificios y ciudades enteras de una república de Europa del Este, resulta muy llamativa. Al tiempo se desarrollan un poco más los personajes, con ese amor imposible a lo Bella y Bestia que apuntan Viuda y Hulk, más el remanso de paz hogareño de Ojo de Halcón, y los hechizos de la gemela que despiertan diversos fantasmas de nuestros superhéroes. La película es un castillo de fuegos artificiales que disfrutarán sobre todo los más entregados a la causa Marvel. Muy entretenida y espectacular, también cabe decir que es algo más apabullante y confusa que su predecesora, por no decir, sencillamente, cansina. Por fortuna no faltan cierto golpes humorísticos, ese martillo de Thor que arrancará la sonrisa incluso del espectador más estólido.

6/10
Godzilla

2014 | Godzilla

Unos tremendos temblores de tierra producen una catástrofe en una central nuclear en Japón, donde trabajan el ingeniero Joe Brody y su esposa. 15 años después su hijo es un marine experto desactivador de bombas, casado y con un niño. Pero Joe sigue obsesionado por lo que ocasionó la catástrofe, y los registros de nuevos temblores sacan a la luz un secreto ocultado por científicos y agentes gubernamentales, la existencia de una extraña criatura de corte prehistórico que se alimenta de radioactividad, y que tras las bombas de Nagasaki e Hiroshima parece que no descansa. Además, se diría que no está sola... Revisitación de las míticas películas japonesas de monstruos de la Toho, protagonizadas por el inolvidable Godzilla, que hizo su primera aparición en las pantallas de la mano de Ishiro Honda en 1954. La intención ha sido presentar al monstruo con el aspecto original, pero con el realismo que facilitan los efectos visuales digitales de hoy, frente al actor de antaño vestido con un traje de látex y destrozando maquetas de edificios. De modo que hay un alejamiento en este aspecto del enfoque de reinvención hollywoodiense de 1998, que sirvió fallidamente el experto en películas catastrofistas “de demolición” Roland Emmerich. Aquí está detrás Gareth Edwards, quien siendo responsable de una apañada película de monstruos de ajustado presupuesto titulada Monsters, tiene la  oportunidad de reincidir en la materia con los medios que proporciona un gran estudio. El director es lo bastante inteligente para concebir escenas vistosas, pero sin olvidar que lo que le dio la fama era sugerir, crear una atmósfera más o menos angustiosa. Godzilla es un film entretenido, pero irregular, acaba resultando cansino. Como en tantas cintas catastrofistas, trata de describir inicialmente a los personajes y sus pequeños dramas, pero sus avatares no dejan de ser demasiado elementales. Contar con actores prestigiosos del cine “indie” –Elizabeth Olsen, David Strathairn, Juliette Binoche, la revelación de Breaking Bad Bryan Cranston, Sally Hawkins...– permitía albergar esperanzas sobre cierta complejidad en sus conflictos, pero aquéllas pronto se desvanecen. Y la moraleja apocalíptica medioambiental –“La arrogancia del ser humano le hace creer que tiene la naturaleza bajo control, en lugar de al revés”, asegura el científico encarnado por Ken Watanabe, en línea con el Noé de Russell Crowe– tiene exactamente la misma simplicidad, lejos de nosotros el peligroso ejercicio de pensar. Así que queda sobre todo el espectáculo visual y la pirotecnia de efectos especiales. Y ciertamente hay algunas escenas impactantes, porque justo es decir que Edwards demuestra talento en el ritmo y los planos de los pasajes en San Francisco del Golden Gate y del clímax en Chinatown, con un buen uso del sonido y la partitura musical de Alexandre Desplat. E incluso algunas que incluyen el elemento humano, la escena en la central nuclear con la puerta que separa a supervivientes y seguras víctimas es muy efectiva.

5/10
Kick-Ass 2. Con un par

2013 | Kick-Ass 2

Kick-Ass 2. Con un par adapta la segunda parte del cómic que originó la anterior entrega cinematográfica, del dibujante John Romita Jr. y el guionista Mark Millar. El director del film anterior, Matthew Vaughn, ha preferido quedar relegado a labores de producción, para ocuparse de otros proyectos, cediendo el testigo de la realización a Jeff Wadlow, autor de Rompiendo las reglas, subproducto de acción que trataba de imitar a Karate Kid. En Kick-Ass 2. Con un par, Dave Kuzewski se entrena para volver a patrullar las calles como superhéroe con Mindy, la joven que adoptaba la identidad de Hit-Girl. Pero el nuevo tutor de la segunda le prohibe seguir metiéndose en líos, pues pretende que lleve una vida normal. Así las cosas, mientras ella se enfrenta al reto de su vida, nada menos que enfrentarse a las animadoras y chicas populares del instituto, él se ve obligado a reemplazar a su amiga por el supergrupo dirigido por el coronel Barras y Estrellas. Mientras tanto, un antiguo héroe ha decidido reconvertirse en un supervillano (el primero que se da en el mundo real, fuera de los comics o las películas) para vengarse de Kuzewski, al que responsabiliza de la muerte de su padre. El propio Wadlow ha escrito el guión, ligeramente superior al de su predecesora, al incluir algún conflicto de cierta entidad, en las relaciones paternofiliales de los protagonistas, pero que sigue la misma línea irreverente, violenta y grosera. Wadlow incluso parece tomarse a broma la enorme cantidad de palabras malsonantes del film cuando un personaje echa mano del típico bote para poner un dólar cuando a alguien se le escape un taco (lleno de un billete por cada uno que suena en la película, se reuniría una pequeña fortuna). Por otro lado, Kick-Ass 2. Con un par está rodada eficazmente sin grandes aspavientos, y cuenta con alguna secuencia más o menos espectacular como el combate de Mindy tratando de entrar en una furgoneta a toda velocidad. En el apartado interpretativo, tanto Aaron Taylor-Johnson (Vronsky en Anna Karenina), como Chloë Grace Moretz (La invención de Hugo) no sólo cumplen, sino que ofrecen la sensación de que podrían dar más de sí en un film superior. Les rodean secundarios solventes como Morris Chesnut (Brigada 49), como el policía que cuida de Mindy, y un esforzadísimo Jim Carrey, que aunque posteriormente renegó de esta producción por su violencia, realiza un gran trabajo como el estrambótico coronel Barras y Estrellas, criminal reconvertido en héroe.

4/10
Salvajes, de Oliver Stone

2012 | Savages

Adaptación de una novela del descarnado Don Winslow sobre el narcotráfico mexicano, a cargo de Oliver Stone. Ambos han coescrito el guión adaptado de Salvajes con Shane Salerno, que creó con Winslow la serie UC: Undercover. O, diminutivo de Ophelia, comparte vida sexual con el botánico Ben y el ex soldado de élite Chon, que se dedican a cultivar marihuana de excelente calidad gracias a unas semillas importadas de Afganistán. Los dos intentan llevar su negocio sin enfrentarse con nadie en la medida de lo posible. Pero Elena, conocida como "La Reina", cabecilla de un cartel mexicano de la droga, desea asociarse con ellos por la fama que ha adquirido su 'hierba'. Los chicos se niegan, lo que equivale a toda una declaración de guerra. El veterano Oliver Stone vuelve a demostrar que es un maestro de la narrativa cinematográfica. Como siempre, logra que su obra tenga una factura muy rompedora y moderna, a base de intercalar alguna secuencia en blanco y negro, primerísimos primeros planos de objetos, secuencias con un montaje ultraveloz y cámara manual de vez en cuando. Hasta la banda sonora, que incluye algún rap latino de tono combativo, parece lo último de lo último. En Salvajes brilla sobre todo el secundario Benicio del Toro, como psicópata implacable que disfruta haciendo daño a sus víctimas. También cumplen otros actores de primera en interpretaciones de reparto, como John Travolta, Demián Bichir, una Salma Hayek en un registro desconocido como 'madrina' mafiosa, y un Emile Hirsch en un trabajo que sabe a poco por su brevedad. En cuanto a los roles principales, Stone se los ha dado a jóvenes actores que empiezan a despuntar, con un aceptable trabajo de Aaron Johnson (Kick-Ass. Listo para machacar) y Taylor Kitsch (Battleship), mientras que Blake Lively (Gossip Girl) se esfuerza, pero pronto queda de manifiesto que le han asignado un personaje florero. Es curioso que se compare la relación a tres bandas de los protagonistas con la que se establecía en Dos hombres y un destino, que adquiría un enorme romanticismo, mientras que ésta parece basarse en el sexo puro y duro, ya sea frío o lleno de afecto. Con una actriz menos despampanante en el papel, el 'ménage à trois' no resultaría creíble. Gran ilustrador de los mecanismos del poder, Stone había tratado este tema en el ámbito económico (Wall Street), político (JFK) y militar (Platoon). En Salvajes hace lo propio con el submundo de los carteles de la droga. El cineasta, que defiende públicamente la legalización de la marihuana, había mostrado su permisividad con las drogas en cierta medida en películas como Asesinos natos y The Doors. En Salvajes escamotea las consecuencias negativas de la adicción, mientras que la voz en off del personaje de Blake Lively no para de soltar parrafadas sobre las virtudes de la misma. La conclusión viene a ser que todo el mundo puede ser feliz salvo que se meta en líos con narcotraficantes sin escrúpulos. La 'sorpresa' del final recuerda a las secuencias más irreales de Asesinos natos, resulta un tanto decepcionante y en cierta medida da al traste con la sensación de realismo.

5/10
Anna Karenina

2012 | Anna Karenina

La Rusia de bien avanzado el siglo XIX. Anna Karenina está casada con un ministro del emperador y tiene un niño, parece el ejemplo perfecto de esposa, que hasta logra el perdón de su cuñada Dolly para Oblonsky, un hermano demasiado aficionado a las infidelidades conyugales. Pero su existencia sin tacha se ve puesta a prueba cuando conoce al hijo de una condesa, el apuesto Vronsky, pues en vez de favorecer su relación con Kitty, hermana de Dolly, acaba sumergida en una seria relación con él, que va más allá de la simple aventura, y desafía las reglas aceptadas de conducta social. Curiosamente esto podría favorecer las pretensiones amorosas de Levin, el mejor amigo de Oblonsky, sobre Kitty. Maravillosa adaptación de la inmortal obra de Leo Tolstoi “Anna Karenina”, que ha conocido múltiples traslaciones a la cine, la más conocida la de Clarence Brown con Greta Garbo como protagonista. La que nos ocupa cuenta con un solidísimo guión del dramaturgo Tom Stoppard –que además de firmar los guiones de Brazil y El imperio del sol llevó al cine su propia obra de teatro Rosencrantz y Guildenstern han muerto–, en el que privilegia todas las tramas que tratan el tema del amor en sus distintas vertientes y con sus diversos dilemas morales, con atención primordial por supuesto a la relación adúltera de Anna Karenina, y siempre fiel al espíritu de Tolstoi. Lo que implica una crítica a las existencias postizas e hipócritas, ante las que pugna el deseo de vivir en plenitud un amor real y verdaderamente sentido, con espacio para la pasión y la ilusión, pero con el precio impagable de incumplir los compromisos adquiridos. Por supuesto, lo que hace de “Anna Karenina” una obra universal es su indudable complejidad y su mirada honesta y nada complaciente, donde la conciencia tiene un espacio, como lo tienen los deberes ya asumidos –conyugales y maternales–, que no se pueden simplemente ignorar. El perdón, la comprensión, el deseo, los remordimientos, el saberse en la presencia de Dios, forman parte de Anna y alrededores ofreciendo una poliédrica e interesantísima panorámica del ser humano, donde Oblonsky es un interesante contrapunto a la protagonista, como Levin lo sería del excesivamente rígido Karenin. Resulta obligado en Anna Karenina mencionar la audaz puesta en escena de Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Expiación), que trabaja por tercera vez con su musa Keira Knightley, además de repetir con gran parte de su equipo técnico, además de los productores el director de fotografía Seamus McGarvey, el compositor Dario Marinelli, la directora artística Sarah Greenwood, la diseñadora de vestuario Jacqueline Durran y la montadora Melanie Ann Oliver. Wright concibe su historia como una metáfora del gran teatro del mundo, e invita al espectador a moverse entre sus bambalinas. De modo que muchas escenas transcurren en escenarios teatrales –asombrosa, a este respecto, resulta la carrera de caballos–, produciéndose a veces maravillosas transiciones a escenarios naturales, un efecto que para asombro de propios y extraños, no transmite artificiosidad. Como en otras de sus películas, especialmente Expiación, Wright juega con una feliz fusión de la partitura musical con otros sonidos justificados por las escenas, y ello funciona maravillosamente. Y resulta cuando menos elegante en las escenas donde se da rienda suelta a la pasión. El reparto es espléndido, todos los personajes parecen vivos y comprendemos su comportamiento, sus razones y sinrazones, Stoppard y Wright, de acuerdo con Tolstoi, nos invitan a no juzgarles y mucho menos a condenarles. Knightley hace justicia a Anna Karenina, compone bien un personaje muy difícil, y Jude Law humaniza a su duro marido.

8/10
Albert Nobbs

2011 | Albert Nobbs

Una historia concebida por el novelista John Bainville, la propia protagonista Glenn Close ha coescrito el guión y produce la cinta. Curiosamente como autor del argumento figura el húngaro István Szabó, con el que Close hizo hace 20 años Cita con Venus. Mueve la cámara el colombiano Rodrigo García, alejándose de las historias corales contemporáneas a las que nos tenía acostumbrados. La película sigue en la Irlanda del siglo XIX al personaje del título, perfecto y meticuloso camarero en un hotelito, y que resulta ser una mujer que oculta su sexo en una sociedad donde ellas no lo tienen fácil para salir adelante. Aunque la pinta es la de una de esas historias que describen las cuitas del personal de servicio de una gran casa, al estilo de las series Arriba y abajo, o Downton Abbey, estamos ante otra cosa, y tal cosa no se sabe muy bien qué es. A pesar del esfuerzo actoral, cuesta creerse que alguien pueda tomar a Glenn Close por un hombre; lo mismo pasa con otro personaje que simula el sexo que no es, algo que se ve a la legua, y en este caso no se puede aducir que sea alguien conocido, como Close, que te distrae al respecto porque sabes que es una mujer. En cualquier caso, cuesta entender y creer las razones que han conducido a Albert Nobbs a ser Albert Nobbs. También se nos antoja el personaje de una ingenuidad difícil de aceptar, con su utopía de poner en marcha un pequeño negocio, y sus esfuerzos por cortejar a una doncella. Late en el film una ideología muy contemporánea y discutible, la de la construcción personal del propio género, uno es quien decide ser, hombre o mujer.

4/10
Chatroom

2010 | Chatroom

William (Aaron Taylor-Johnson) es un joven con carisma. Un día otros jóvenes le conocen navegando por la red y de inmediato se hacen amigos, pero William no es el tipo de persona amable que parece. El japonés Hideo Nakata (The Ring) refleja las relaciones que existen en la actualidad, muchas de ellas fraguadas a través de la red, sin conocimiento previo de la persona que está al otro lado. Se muestran los peligros que esto acarrea y el exceso de confianza. El guion, elaborado a partir de una obra teatral de Enda Walsh, explota una premisa ya de por sí muy usada, pero de forma eficaz y creando una constante tensión.

5/10
Kick-Ass. Listo para machacar

2010 | Kick-Ass

Tercer largometraje del londinense Matthew Vaughn (Layer Cake, Stardust). En esta ocasión adapta un cómic creado por el guionista Mark Millar y el dibujante John Romita, Jr., aunque el film no es una traslación literal, pues el guión se escribió antes de que acabara su publicación. Sí que respeta el aspecto de los personajes, pero otros elementos están cambiados como la historia de Big Papi, uno de los protagonistas. Aunque nadie cita como influencia a Miguel de Cervantes, es bastante evidente que la idea tiene mucho que ver con Don Quijote. En un lugar de Nueva York, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un adolescente, apasionado de los cómics, que de tanto leer y leer historias de superhéroes, un día acaba poniéndose un uniforme y lanzándose a desfacer entuertos bajo la identidad de Kick Ass. Aunque en un principio recibe muchos porrazos cuando intenta que los delincuentes no roben, lo cierto es que a base de fuerza de voluntad, acaba convirtiéndose en un personaje popular. Kick Ass se unirá a Big Papi y Hit-Girl, pareja de superhéroes formada por un ex policía y su hija, que se enfrentan al peligroso mafioso Frank D’Amico y a sus hombres. Vaughn logra un ritmo trepidante, y aprovecha que tiene a Mark Strong, que repite su registro de supervillano, y no resulta cansino, a pesar de que su papel va en la misma línea que sus trabajos en Robin Hood y Sherlock Holmes. El resto del reparto da la talla, incluso Nicolas Cage, en el papel de Big Papi. Matthew Vaughn rueda con buen ritmo, las partes que parodian el cine de superhéroes tienen su gracia, e incluye buen número de referencias a personajes conocidos como Batman o Spider-Man. Sin embargo, su tono gamberro combina la zafiedad y el lenguaje de las películas adolescentes tipo Supersalidos, con una violencia y humor negro que hasta hace poco sólo se veía en el gore de serie B. Esto aleja la cinta de gran parte del público, y señala una tendencia de Hollywood un tanto preocupante. Además, aunque el planteamiento tiene algo de tirón, finalmente acaba en una sucesión de secuencias de acción y ya está.

4/10
El mejor (The Greatest)

2009 | The Greatest

Emotivo film que supone el debut en la dirección de Shana Feste (1976), que también ha escrito el guión, y que obtuvo buenas críticas en el Festival de Sundance. Para darse a conocer, la directora de Los Ángeles ha perfilado una historia que camina por lugares transitados e incluso convencionales, pero que resulta interesante y se ve con agrado, dentro de lo trágico de los hechos que se narran. Tras pasar la primera noche juntos, inmediatamente después de conocerse, los jóvenes Bennett y Rose sufren un aparatoso accidente, a consecuencia del cual Bennett muere. Los padres de Bennett –el hijo perfecto, bueno y simpático– y su hermano pequeño Ryan acogen la noticia con intenso dolor, pero cada cual vive la desgracia a su manera. La dificil aceptación de la ausencia y el sufrimiento que conlleva, así como la tirantez de la convivencia en la familia, se acentúan cuando Rose se presenta un día en casa de los Bennett y dice que está embarazada. Rodada con clasicismo, ritmo correcto y un tono general de buenos sentimientos (lo cual no tiene por qué ser malo), hay en la película un acertado modo de mostrar las diferentes reacciones ante la pérdida inesperada. Y aunque esos sentimientos sean quizá demasiado arquetípicos sin duda son de gran ayuda para conocer a los personajes e interesarse por la evolución de su estado. Para hacer posible la interacción con el espectador Shane Feste ha tenido la suerte de contar con tan buenos intérpretes como Susan Sarandon o Pierce Brosnan (aunque la escena del llanto no convence), pero la película hubiera perdido muchos enteros sin la presencia de la expresiva dulzura de la actriz Carey Mulligan (Una educación), que está espléndida en su papel de Rose.

5/10
Nowhere Boy

2009 | Nowhere Boy

En "Mother", una de las grandes canciones de la historia del pop, John Lennon –ya en su carrera en solitario– exorcizaba a uno de sus más grandes demonios: la relación con su madre. "Mother, you had me, but I never had you...", decía la célebre pieza, o sea "madre, tú me tuviste, pero yo nunca te tuve a ti". La británica Sam Taylor-Wood reconstruye la historia del acercamiento del músico a su madre en su juventud, en su debut en el largometraje. Nowhere Boy –título que hace referencia a que pronosticaron que el rebelde Lennon no iba a ninguna parte– se desarrolla en Liverpool, a mediados de los 50. El futuro músico es un indisciplinado quinceañero que ha vivido desde que recuerda al cuidado de Mimi, su severa tía, y el marido de ésta, que fallece inesperadamente. Deseoso de conocer quién es su madre, John se fija en una mujer pelirroja que acude al funeral, y que efectivamente resulta ser la mujer que le dio a luz. Ésta es una mujer optimista y alegre, pero irresponsable –la antítesis de Mimi–, que ha empezado una nueva vida con otro hombre, y tiene dos hijas. Mientras Lennon forma su primer grupo, The Quarrymen, descubrirá secretos del pasado, tratará de recuperar el tiempo perdido con su progenitora, y asistirá a una incipiente rivalidad entre ésta y su tía. El film apasionará a los seguidores de Lennon, que busquen una especie de biopic, pues se ciñe con fidelidad a su vida, y recrea momentos legendarios, como su primer encuentro con un jovencísimo Paul McCartney. Describe con mucha pasión los primeros años del rock and roll, y la repercusión de los músicos americanos en los jóvenes ingleses que posteriormente harían evolucionar este estilo musical. Pero además, interesará al resto del público, porque se trata de un sólido drama sobre la relación entre las dos hermanas y Lennon. La neófita Taylor-Wood le ha sacado mucho jugo al libreto de Matt Greenhalgh, especialista en biografías de músicos británicos, pues fue el guionista de la sólida Control; esta ocasión adapta el libro de memorias de Julia Baird, hermana de Lennon, y reflexiona con bastante inteligencia sobre la necesidad de afecto, la unidad con los seres queridos, la responsabilidad familiar, etc., en secuencias cercanas y emotivas. No resulta sorprendente que se coma literalmente la película, aunque no es la que más tiempo aparece en pantalla, la veterana Kristin Scott Thomas, como abnegada tía que aunque no ha parido al chico, ha ejercido en la práctica como auténtica madre. No desentona su némesis, Anne-Marie Duff, vista en películas como La última estación o Diario de un escándalo, ni el joven Aaron Johnson, que posteriormente fue el protagonista de Kick-Ass. Listo para machacar.

7/10
Mi gato Angus, el primer morreo y el plasta de mi padre

2008 | Angus, Thongs and Perfect Snogging

Georgia tiene dos sueños: conseguir un novio estupendo y organizar cuando tenga 15 años la mejor fiesta de la historia. Estas frivolidades le llevan a encapricharse de Robbie, y contará con sus amigas para conquistar su amor. El título ya da una idea de lo que le espera al espectador que se anime a ver la película. Es impropia de su directora Gurinder Chadha, que había tratado el tema de la adolescencia con mucho más acierto en Quiero ser como Beckham. Es cierto que sí se nota su toque en que la cinta no resulta tan frívola y simple como puede resultar a primera vista. Georgia no es sólo una joven obsesionada por encontrar novio, sino que consigue convertirse en una chica capaz de comprometerse con los problemas que le atañen de cerca, como el matrimonio de sus padres. Aún así, el resultado no es de lo más apetecible para alguien que no se encuentre en esa franja de edad tan complicada conocida como pubertad.

3/10
El ilusionista

2006 | The Illusionist

Viena, a principios del siglo XX. Eisenheim, un prestigioso ilusionista, cautiva al público con números tan deslumbrantes que llaman la atención de Leopold, el príncipe heredero. Un día, éste acude a una de las representaciones de Eisenheim, acompañado de Sophie von Teschen, su prometida, que resulta ser el amor de la infancia del mago. Tras descubrir que Eisenheim se ha encontrado alguna vez con Sophie, el príncipe le encarga a un perspicaz inspector de policía que demuestre que los trucos de Eisenheim son un fraude. Este thriller de época, cercano al cine fantástico y a la literatura gótica, es tan original, que resulta difícil encontrar similitudes con otras películas. Habrá que tener en cuenta a partir de ahora al desconocido Neil Burger, que hasta ahora sólo había dirigido Interview with the Assassin, inédita en España. Burger, también guionista, adapta un cuento de Steven Milhauser, escritor premiado con el Pulitzer. El cineasta hace suyo el relato, añadiéndole personajes y giros inesperados, compone una sugerente atmósfera, subraya los elementos románticos y aprovecha la inquietante ambientación de la época. Como siempre, Edward Norton realiza una excelente interpretación, aunque se luce más Giamatti, en un papel difícil. Sus esfuerzos y los del resto del reparto, hacen creíble un rompecabezas en el que todas las piezas encajan, hasta componer una sorprendente historia romántica, sobre la obsesión, los celos y la decadencia de la aristocracia.

7/10
El príncipe de los ladrones

2006 | The Thief Lord

Tras morir su madre, Prosper se separa de Bo, su pequeño hermano, para ir a parar a un orfanato. Pero se escapa para reunirse con Bo, que ha quedado al cuidado de sus tíos, un ambicioso y cínico matrimonio. Ambos chavales partirán rumbo a Venecia, ciudad en donde su madre les dijo que además de aguardarles la suerte, encontrarían un mágico destino. Allí son acogidos por un grupo de ladronzuelos “dickensianos”, que viven en un cine abandonado, y que cometen todo tipo de robos, coordinados por un joven enmascarado, apodado 'el príncipe de los ladrones'. El británico Richard Claus adapta una novela infantil de la alemana Cornelia Funke. Bien rodado, con espectaculares localizaciones venecianas, se nota que no parte de un libro tan rico como los pesos pesados de la literatura infantil "Momo" o "El principito". De todas formas, resulta un efectivo pasatiempo para todos los públicos, con una visión positiva de asuntos como las relaciones fraternales.

4/10
Dead Cool

2004 | Dead Cool

El adolescente David debe acostumbrarse al después de la muerte de su padre en accidente. Pues su madre conoce a otro hombre, y las familias de ambos serán una sola, entran en su vida inesperados hermanastros y hermanastras. Ante el descoloque de la nueva situación, el chico tiene unas extrañas fantasías con el espectro de su padre. Simpática comedia, donde los gags se articulan en torno a una situación en que el protagonista se ve forzado a desarrollar su afectividad con personas que, de entrada, le resultan extrañas. Rosanna Arquette da vida a su madre.

5/10
Los rebeldes de Shanghai

2003 | Shanghai Knights

Tras haber rescatado a la princesa del Imperio chino en el oeste americano, Chon Wang (rebautizado como John Wayne) se ha instalado en Carson City, donde ejerce como sheriff. Pero un día recibe una carta de su hermana que le comunica el asesinato de su padre y que ella ha seguido a los culpables hasta Londres. Chon Wang acude en busca de su antiguo compañero de aventuras, Roy O'Bannon, y juntos se trasladan a la Inglaterra victoriana para atrapar a los asesinos. Secuela de Shanghai Kid. Del este al oeste, que basaba su humor en la presencia de un karateka chino en los escenarios típicos del western. A Jackie Chan el rey de las artes marciales, se contraponía un forajido interpretado por Owen Wilson. Ahora, ambos personajes se convierten en peces fuera del agua, esta vez en el Londres del siglo XIX, donde conocerán a Jack el Destripador y a la mismísima reina Victoria. Las secuencias de acción homenajean el humor del cine mudo de Charles Chaplin y Buster Keaton.

4/10
La Biblia: Apocalipsis

2000 | San Giovanni - L'apocalisse

En el año 90 D.C., el Imperio Romano está dominado por Domiciano, un emperador cruel que se ha hecho llamar Dios. La persecución contra los cristianos alcanza cotas bárbaras. En un poblado de Asia Menor vive el apóstol Juan, ya anciano, y allí recibe la inspiración divina para escribir las revelaciones y visiones que se le mostrarán. Esmerada adaptación de los relatos del Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento. Coproducida por varios países europeos está dirigida por el italiano Raffaele Mertes (José de Nazaret, María Magdalena), que ya se pueso detrás de las cámaras en varias películas bíblicas rodadas para la televisión. protagoniza el gran Richard Harris, que da vida al apóstol Juan.

5/10
En mil pedazos

2018 | A Million Little Pieces

Adicto al alcohol y a las drogas, James toca fondo, pero su hermano Bob le interna en una rigurosa clínica de desintoxicación, inspirada por principios católicos. Al considerarse ateo no logra conectar con la doctora que le atiende, Joanne, pero poco a poco ésta se lo va ganando. En el centro coincide con John, un paciente homosexual que se autoagrede, Leonard, un tipo maduro que trata de integrarle en su grupo de amigos y Lilly, que trata de encandilarle pese a que las reglas prohíben estrictamente las relaciones entre pacientes. Tras venderse a la industria con la infumable Cincuenta sombras de Grey, experiencia de la que salió tan escaldada que no repitió en las secuelas, la realizadora Sam Taylor-Johnson vuelve a dirigir a su marido, Aaron Taylor-Johnson, a quien tuvo bajo su batuta en Nowhere Boy, esta vez en un drama basado en hechos reales, para el que ambos han compuesto el guión. Adapta el libro de memorias de James Frey, que causó una enorme controversia en Estados Unidos porque pese a venderlo como autobiográfico tenía pasajes completamente inventados, como la intervención dental sin anestesia, que ha sido recogida en la cinta. Una cita de Mark Twain que aparece al principio del film le quita hierro al asunto: “He vivido cosas terribles en mi vida. Algunas de ellas realmente ocurrieron”. Dejando aparte esta cuestión, el film tiene mucho valor, por su visión del infierno del alcoholismo y las drogas, centrándose en la extrema complicación para desengancharse, y hacer frente al demonio interior que puede arrastrar a las personas a tocar fondo. Se explica muy bien que el propio enfermo puede ser su peor enemigo, al no reconocerse como tal, y estar convencido de que sus adicciones le traen felicidad. De esta forma resulta fundamental encontrar una motivación que le empuje a dejarlas. Estamos ante un film donde cobra una importancia fundamental la relación del protagonista con los secundarios. Por suerte, cuenta con trabajos de primera categoría del reparto, sobre todo por parte del aludido Taylor-Johnson. Pero está bien respaldado por actores reconocidos; brillan sobre todo Billy Bob Thornton (Leonard), Juliette Lewis (la doctora), Giovanni Ribisi (John) y Charlie Hunnam (hermano del personaje central).

6/10

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