IMG-LOGO

Biografía

Kristen Wiig

Kristen Wiig

46 años

Kristen Wiig

Nació el 22 de Agosto de 1973 en Canandaigua, Nueva York, EE.UU.

La reina (por una película) de la comedia

16 Junio 2011

Una película la convierte en reina de la comedia. Kristen Wiig tiene gracia, quizá es la actriz que más ha llamado la atención en este terreno en Estados Unidos desde que se empezó a hablar de Tina Fey. Ahora lo importante es que no sea reina por un día, o mejor dicho, por una película.

Kristen Carroll Wiig nació el 22 de agosto de 1973 en Canandaigua, Nueva York, Estados Unidos. Su rarísimo apellido es de origen noruego. Con tres añitos se mudó a Pensilvania, pero volvió a la Gran Manzana, a Rochester, donde se graduó en el instituto. Luego marchó a estudiar arte a la Universidad de Arizona, y un profesor, viendo su desparpajo, le recomendó que tomara clases de interpretación para conseguir sus créditos: había hacido una actriz. Pronto estuvo en el grupo de teatro improvisado The Grounlings, sito en Los Ángeles. Allí conoció a Annie Mumolo, con la que preparaba sketches, y que más tarde escribiría con ella el guión de la película que la ha catapultado a la fama, La boda de mi mejor amiga. “Annie y yo ingresamos en la compañía casi a la vez y empezamos a escribir juntas”, recuerda Wiig. “Siempre ha funcionado, no hay cuestiones de ego, nunca hemos peleado por quitar o añadir algo a un guión. Tenemos una muy buena relación creativa en la que nos respetamos mutuamente. Es una de mis mejores amigas.” En realidad, todo lo contrario de los personajes de Annie y Helen en el film citado, rivales en los preparativos nupciales de su mejor amiga.

Pero antes de que el éxito llamara a su puerta, Wiig tuvo un trabajo la mar de pintoresco, donde utilizaba sus estudios de arte: hacer retratos de personas que quería cirugía estética, mostrando cómo quedarían tras la pertinente intervención. Sus primeros pasos en pantalla fueron para televisión, el personaje de una doctora en la comedia tipo reality, con mucho lugar para la improvisación, The Joe Schmo Show (2003). En 2005 se casó con el poco conocido actor Hayes Hargrove, pero el matrimonio se rompió en 2009; en la actualidad sale con otro actor ignoto, Brian Petsos.

En 2006 se produjo el debut de Wiig en cine, un pequeño papel actoral en Lío embarazoso de Judd Apatow. La artista había entrado en la órbita de este comediante, y la fuerza no de su gravedad sino de su comicidad ya no la soltaría, y de hecho ha estado en otros títulos de la factoría Apatow como Dewey Cox: una vida larga y dura (2007) o Paso de ti (2008), con frecuencia en papeles fugaces. En este tiempo tendría presencia en el programa televisivo indispensable para comediantes en Estados Unidos, The Saturday Night Live, donde continúa trabajando y ha conseguido dos nominaciones a los Emmy como actriz de reparto. Allí seguiría desarrollando su talento para concebir gags e interpretarlos, lo que le llevaría a una serie de comedias del off-Apatow, por así decir: Los hermanos Solomon (2007), Mi vida es una ruina (2007), ¡Me ha caído el muerto! (2008), con Ricky Gervais, Noche loca (2010), con Steve Carell y Tina Fey. Drew Barrymore la escogería para su debut como directora en Roller Girls (2009). Además ha prestado su voz a cintas animadas como Ice Age 3: El origen de los dinosaurios (2009), Gru. Mi villano favorito (2010) y Cómo entrenar a tu dragón (2010).

¿Ha estado Wiig en películas de géneros distintos de la comedia? Pues la verdad, no. Hay algún trabajo en este campo que incorpora elementos dramáticos, como Adventureland (Gregg Mottola, 2009), que aunque incorpora gags en torno a la promiscuidad, trata de tener un toque romántico. El director de Supersalidos, salido con este film de la directa influencia Apatow, volvería a recurrir a Wiig en Paul (2011), comedia de extraterrestres donde la actriz es una ciega fanática religiosa que recobra la vista y se desmadra un poco.

Sin duda que la películas más importante hasta la fecha en la carrera es La boda de mi mejor amiga (2011) donde repetía con Paul Feig, que la dirigió en ¡Peligro! Menores sueltos. Wiig ha demostrado fuerza para sostener actoralmente una película con protagonismo absoluto, y encima es corresponsable del guión. Tiene gracia y encanto natural, cuanto a cierto aire de normalidad patoso que se gana las simpatías del público. Habrá que ver si logra mantener la popularidad que le ha dado La boda de mi mejor amiga, de momento está ultimando Friends with Kids, donde le acompañan Megan Fox, además de actores con los que ya ha trabajado, como Maya Rudolph y Jon Hamm; dirige una actriz televisiva que debuta tras las cámaras, Jennifer Westfeldt.

Filmografía
A Boy Called Christmas

2020 | A Boy Called Christmas

Wonder Woman 1984

2019 | Wonder Woman 1984

Dónde estás, Bernadette

2019 | Where'd You Go, Bernadette

Bernadette Fox es una enigmática mujer, de acusada personalidad, antaño arquitecta de prestigio, en la actualidad retirada de la vida pública en una urbanización de Seattle, ciudad a la que odia. Ahí vive con su esposo Elgie, programador gurú de Microsoft, y con su inteligente hija adolescente Bee. La chica logra arrancar a los padres la promesa de que se irán de vacaciones a la Antártida, un lugar que le fascina. Pero el ya habitual nerviosismo de Bernadette irá en aumento, lo que se manifiesta en un comportamiento impertinente con sus vecinas, en las compras electrónicas compulsivas con su asistente informático, y en el consumo de fármacos. Richard Linklater nunca defrauda. Estamos ante un cineasta interesado en el ser humano y sus motivaciones, algo que se trasluce en cada una de sus películas, desde la trilogía que inició con Antes del amanecer a la historia de veteranos de guerra La última bandera, pasando por su asombroso proyecto Boyhood, gestado a lo largo de doce años de paciente rodaje. Aquí aborda el tema del genio artístico, de su desarrollo y su posible frustración por dificultades que no se logran gestionar adecuadamente. En tal sentido, la cuestión de la arquitectura está introducida con gran realismo, de modo que el reportaje especial sobre uno de sus proyectos, colgado en internet, fascina, y se entiende la cuestión del corrimiento de tierras, o cierta idea que surge en un momento fundamental de la trama. Y ello está bien maridado con la dedicación informática de Elgie, terreno en el que es algo parecido a un geniecillo, aunque se le escapen ciertos problemas de Bernadette, o las aportaciones como “amateur” de Bee en una representación escolar, con un instrumento musical. Hay mucho e inteligente subtexto, como en la medalla de santa Bernadette, la vidente de Lourdes, y que alude a distintas visiones de las cosas que todos necesitamos para funcionar en la vida. La película adapta una popular novela de Maria Semple, y en el guion, además de Linklater, han intervenido Holly Gent y Vincent Palmo Jr., que ya habían colaborado con él en Me and Orson Welles. Y se combina sabiamente el drama por la crisis familiar, por los problemas psíquicos y de convivencia de ella, pero también por la excesiva dedicación al trabajo de él, y los temores que surgen alrededor de la próxima partida de Bee a un internado. También tienen interés las relaciones humanas con las vecinas, donde se pinta ese ambiente que vienen retratando series como Mujeres desesperadas y Big Little Lies, de mujeres casadas y madres que tratan de brillar en su vida social. Ahí hay espacio para lo tragicómico. Una vez más Linklater acierta con un magnífico reparto, donde brilla Cate Blanchett, perfecta como neurótica asocial artista con encanto, verdaderamente esta mujer se transfigura en cada papel que asume, y es lo más parecido a una Katharine Hepburn que tenemos en la actualidad. También demuestran gran nivel Billy Crudup o Kristen Wiig, aunque merece la pena destacar el trabajo de la recién llegada Emma Nelson como la hija, está sencillamente maravillosa.

8/10
The Heyday of the Insensitive Bastards

2017 | The Heyday of the Insensitive Bastards

Madre!

2017 | Mother!

Una película que apasiona e irrita a partes iguales, Buena prueba del talento de su director y guionista, Darren Aronofsky, y también de su tendencia al exceso barroquista y a algo parecido a la pretenciosidad. Porque muchas son las cosas que parece querer decir en Madre!, parte de su atractivo es la capacidad de sugerencia, y muchos son los tonos que impregnan la narración, aunque sí uno hay que destacar por encima de todos, me decanto por la deuda con Kafka, esa sensación de estar inmerso en una peripecia en que el desconcierto aguarda constantemente a la vuelta de la esquina, a pesar del comportamiento impostado de los que te rodean, que teóricamente se comportan con normalidad y actúan de modo razonable, aunque en realidad todo es alocado y surrealista. El punto de vista narrativo es el de una joven esposa sin nombre, que vive con su marido, célebre escritor que parece haber perdido la chispa creativa, en un enorme y solitario casa en medio del campo. Ella se dedica todo el día a ponerla a punto, pintando paredes, terminando la cocina, con detalles de decoración, la idea es tener el hogar perfecto que sustituya al que previamente tenía su amado en ese mismo lugar, y que fue devorado por un incendio donde murió la que entonces era su esposa. La tranquilidad del lugar será interrumpida por un hombre que dice ser cirujano, y que creía que aquello era un hotelito rural. Será invitado a pasar la noche, a pesar de la reticencia de ella. Pero luego al día siguiente aparecerá la mujer del recién llegado, y en fin, aquello puede ser el cuento de nunca acabar, con presencias no deseadas, y la irritación de la ama de la casa, que quiere a su marido para él, ser la madre de sus hijos. Probablemente no conviene avanzar más en la descripción de lo que sigue. Sí conviene insistir en la atmósfera envolvente que logra crear Aronofsky, casi de película de terror, y que por temas y situaciones hace pensar a ratos en la personal adaptación de Stephen King que hizo Stanley Kubrick en El resplandor. Pero se pueden rascar muchos más temas. Se invita a pensar cómo resulta una quimera la idea de vivir una vida solitaria a espaldas de la colectividad, somos seres sociales, lo que hacen los otros nos afecta, lo que hacemos nosotros afecta a los demás. Se muestran distintas manifestaciones de la histeria colectiva casi sectaria, y el modo en que las personas repiten fácilmente los errores recién cometidos. Y también se explora la creación artística, donde el autor puede comportarse como un seudodios cruel y egoísta. En el mundo cada vez más desquiciado que se nos pinta, los actores están bien. Jennifer Lawrence hace que conviva en su personaje el desagrado ante lo que molesta con la meticulosidad por cuidar el hogar y el amor por su famoso esposo. Javier Bardem sabe aterrorizar y ser encantador, y también atrapa las esencias egocéntricas del artista. Mientras que Ed Harris y Michelle Pfeiffer son dos de los incómodos extraños que se asoman a la casa del matrimonio protagonista, haciendo muy creíble su inoportunidad, a pesar de lo obsequiosos que se muestran. Todo lo anterior no impide una sensación de exceso, que a veces provoca casi la risa involuntaria. Estamos, al fin y al cabo, dentro de un juego de muñecas rusas, con otro creador, Aronofski, que se arroja sin dudar al vacío y sin paracaídas con su film –aunque la Lawrence puede ser un paracaída de emergencia para evitar estrellarse en el suelo, piénsese lo que ayudó la presencia de Brad Pitt en la taquilla a otro discutido y simbólico título, El árbol de la vida–, al que dentro de su singular desparrame hay que reconocerle la capacidad de riesgo.

6/10
Una vida a lo grande

2017 | Downsizing

En un congreso de desarrollo sostenible el científico noruego Jorgen Asbjørnsen presenta un descubrimiento sensacional. La posibilidad de reducir a las personas de tamaño, que traerá consigo enormes ventajas a un planeta que parece estar recorriendo el camino hacia la destrucción: seres humanos en miniatura significa reducción del coste de vida, menor consumo de valiosos recursos naturales cada vez más escasos, reducción en la generación de residuos... Todo parecen ventajas, y pasados unos años empieza a haber por todo el mundo pequeñas ciudades con hombrecitos, varones y mujeres, empresas especializadas publicitan ampliamente el procedimiento de volverse pequeño. Paul Safranek, terapeuta ocupacional, se deja seducir por la posibilidad de ser reducido de tamaño junto a su esposa Audrey, la inversión merece la pena, pues quizá con sus ahorros podrán vivir ya el resto de sus vidas sin necesidad de trabajar, y en el caso de que lo hagan será sólo para estar entretenidos y ocupar el tiempo. Pero cuando se lanzan a la aventura, surgen los miedos y las sorpresas. Original y sugerente parábola de anticipación al futuro que puede aguardar a una humanidad demasiado narcisista, a cargo de Alexander Payne, que vuelve a trabajar en el guión con Jim Taylor, ambos firmaron antes los libretos de Election, A propósito de Schmidt y Entre copas. El tándem Payne-Taylor hace gala de un sabio conocimiento de las grandezas y limitaciones del ser humano con una trama que muestra que, incluso ante un escenario que a priori debería hacer la vida más fácil a las personas, siempre surgen los problemas y las malas prácticas, existe el peligro de la manipulación, el abuso de las tecnologías, y las desigualdades sociales no van a desaparecer por arte de magia, o aquí, mejor dicho, de ciencia. La mirada es inteligente y poliédrica, y las cuestiones planteadas muy sugerentes, aunque quizá no se ha logrado el completo equilibrio argumental, decididamente algunos pasajes son más brillantes que otros. La narración, de algún modo, nos ofrece el punto de vista de Paul, que se identifica con el del espectador –el papel le va al pelo a Matt Damon, con su pinta de buen chico despistado, un boy scout–, y va por tanto del estupor al conocimiento, y pasa por el acostumbramiento a una nueva situación que exige al final, el tamaño no importa, buscar el bien del prójimo como condición imprescindible para ser feliz. Y todo arranca de un modo muy atractivo y ágil, con la presentación del descubrimiento y su progresiva implantación social. La tendencia a convertirlo todo en moda pasajera, o la tentación de anhelar una vida ociosa y vacía, se pintan con habilidad, la crítica social es mordaz. También en lo referente a la escasa solidez actual de los lazos matrimoniales, que pueden ser muy frágiles. Existe un problema en varios momentos de cambio de tono, Payne se arriesga y no acaba de lograr que todo cuadre. Pero se agradece su audacia, que le lleva a evitar simplismos. Los avances científicos más vanguardistas se pueden usar para oprimir a las personas, los cínicos y los aprovechados existen en todas partes, y pese a todo tienen su corazoncito –Christoph Waltz y Udo Kier, pillos contrabandistas serbios–, y aunque está bien aspirar al ideal de una sociedad perfecta, hay que mirar las utopías con un sano escepticismo, que no cinismo. En tal sentido la introducción del atractivo personaje de la activista vietnamita Ngoc Lan Tran –la desconocida Hong Chau, que trabajó con Paul Thomas Anderson en Puro vicio– es un hallazgo, que supone todo un revulsivo en la vida del mediocre Paul, quien empieza a saborear la satisfacción de ayudar a los demás desinteresadamente. La puesta en escena se beneficia de unos muy buenos efectos visuales a la hora de mostrar a seres diminutos en el mundo de las personas normales.

6/10
Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
Cazafantasmas

2016 | Ghostbusters

Relanzamiento de la franquicia iniciada en 1984 con Los Cazafantasmas, de Ivan Reitman, film menor con cierta gracia que tuvo una secuela en 1989. La novedad consiste en que en esta ocasión se cuenta con protagonistas femeninas. Manhattan. Erin Gilbert aspira a un puesto fijo como profesora de física cuántica, pero descubre que su antigua amiga Abby Yates ha puesto a la venta online un antiguo libro que escribieron conjuntamente, sobre fenómenos paranormales, que la descalificaría para su trabajo. Cuando acude a pedirle que lo retire de la circulación, ambas se verán involucradas en una serie de apariciones fantasmales, y acabarán formando un equipo para combatirlas, junto con la ingeniera Jillian Holtzman, y la taquillera del metro Patty Tolan. Tiene al frente como director y coguionista a Paul Feig, responsable de La boda de mi mejor amiga, que cuenta de nuevo con las dos protagonistas principales, Kristen Wiig, y Melissa McCarthy, eficaces en registros cómicos, así como las cómicas de Saturday Night Live Kate McKinnon y Leslie Jones. Todas ellas se complementan bien, y están bien apoyadas por Chris Hemsworth, sorprendente como un disparatado secretario, equivalente masculino a las rubias tontitas vistas en infinidad de films. De esta forma, las nuevas Cazafantasmas entretienen, con secuencias hilarantes, como la del concierto de rock duro. Por lo demás, al igual que el original, carece de grandes pretensiones, y al final agota un poco el despliegue de efectos especiales, con tal despliegue de fantasmas que resulta agotador. Muchos fanáticos de la saga han generado en internet una oleada de oposición a la nueva versión, pero disfrutarán con los numerosos homenajes a la década de los 80, con aparición del roquero Ozzy Osbourne incluida. Y cameos del fantasma Moquete, y de los actores Bill Murray (un científico que niega la existencia de los fantasmas), Dan Aykroyd (un taxista), Sigourney Weaver (mentora del personaje de McKinnon), Ernie Hudson (tío del de Jones).

5/10
De-mentes criminales

2015 | Masterminds

Rompiendo sus principios, David Ghantt roba una millonada de la empresa de furgones blindados para la que trabaja, persuadido por Kelly, atractiva ex compañera de la que está enamorado hasta las trancas. A su vez, ésta ha sido manipulada por su amigo el delincuente Steve Chambers, que ha planeado que el pobre infeliz huya a México, donde ‘ya le enviarán el dinero’ y la chica ‘se reunirá con él’. Jared Hess, responsable de Napoleon Dynamite y Super Nacho, reincide con otro film en la línea, para el que también ha coescrito el guión, junto a su esposa y habitual colaboradora, Jerusha. De nuevo colocan como protagonistas a personajes sencillos, con un punto extravagante. La novedad es que aunque parezca mentira, en este caso reconstruyen un caso real, sucedido en 1997, que a los espectadores españoles les traerá a la memoria el robo perpetrado por El Dioni, vigilante que salió corriendo con el dinero que él mismo custodiaba. Sus gags más surrealistas y momentos ridículos –marca de la casa– funcionan, sobre todo para los espectadores a los que ‘les vaya la marcha’, o sea que estén predispuestos a reírse, entrando en una historia disparatada. El realizador ha contado con estrellas más o menos conocidas, que realizan eficaces trabajos, en un registro exageradísimo, sobre todo Zach Galifianakis y Kristen Wiig, que consiguen darle cierta humanidad a sus personajes, a pesar de la simpleza con la que están descritos. Por desgracia, incluye demasiados gags escatológicos, en la línea de la moderna –e insufrible en términos generales desde hace décadas– comedia americana.

4/10
Marte (The Martian)

2015 | The Martian

Ridley Scott dirigió en los principios de su carrera dos clásicos de la ciencia ficción, Alien, el octavo pasajero, con ribetes de terror, y Blade Runner, emparentada con el cine negro. Mucho más recientemente, revisitó el territorio Alien con Prometheus. Aunque la historia que Marte (The Martian) sea ficción, la película tiene más de ciencia que de fantasía, pues imagina con gran realismo un futuro próximo en que gracias al programa espacial Ares de la NASA, una misión tripulada ha llegado con éxito a Marte. Una intensa tormenta de arena obliga a partir precipitadamente del planeta, y atrás queda el botánico Mark Watney, al que sus compañeros con la comandante Melissa Lewis al frente han dado por muerto a causa de un accidente. Craso error, pues Mark sobrevive, y deberá arreglárselas solo con mucho ingenio y sangre fría, manteniendo la esperanza de poder comunicar con la Tierra en algún momento, antes de que sea demasiado tarde y se agoten sus reservas de alimento y oxígeno. Sin duda estamos ante la mejor película que se ha rodado sobre el planeta rojo, cuyo desarrollo está atravesado de verosimilitud, sin que para alcanzar este logro se pague el precio de aburridas –al menos en el contexto de un film que debe ser dinámico– explicaciones científicas, las que hay están introducidas con gran habilidad. Su trama de supervivencia espacial extraterrestre la emparenta con las también muy logradas Apolo 13 y Gravity. El guión de Drew Goddard –con una carrera forjada en tramas algo fantásticas en series televisivas como Buffy, cazavampiros, Alias y Perdidos y que escribió los libretos de Monstruoso y Guerra Mundial Z–, que adapta una novela de Andy Weir, está muy bien trabado. Utiliza bien el recurso del vídeodiario que mantiene Mark para justificar su voz en off y explicar su modo de resolver los mil y un problemas que lleva aparejada su soledad en Marte. Todo el primer tramo en que contamos con un solo actor, el siempre eficaz Matt Damon, está muy bien sostenido, su dramática situación se suaviza con algún detalle de humor, y el modo en que se las ingenia para disponer de más alimentos, o buscar la comunicación con la Tierra, destila inteligencia, resulta creíble. Incluso la presencia de música disco a lo largo del metraje se introduce con sentido. Algunos riesgos, como mantener fuera de la pantalla casi todo el tiempo a gran parte del atractivo reparto, y darles paso cuando sólo la narración lo requiere, son valientemente asumidos. Con el gratificante resultado de que cuando finalmente vemos a los otros miembros de la misión, nos identificamos con sus pesares y alegrías, y con el sacrificio que exige su trabajo. Verdaderamente las piezas del puzzle encajan bien, el seguimiento de las acciones desde la NASA y el centro de control, o la presentación de la reacción mediática, tienen su justo sitio. Y se logra que cada personaje secundario despierte interés. En general, sostener la trama con la omnipresente idea de que hay que afrontar los problemas sin miedos paralizantes es algo que funciona. Hablar a estas alturas de la pericia de Ridley Scott en la puesta en escena, siendo un director con más de una veintena de títulos a sus espaldas, la gran mayoría proyectos de gran envergadura, resulta casi una “boutade”. El cineasta británico vuelve a demostrar su enorme fuerza visual, su sentido de la planificación y del montaje, empezando por la tormenta de arena del principio, y también en las escenas espaciales, el magnífico clímax que parece casi una escena de gimnasia artística más allá de las estrellas.

8/10
Adopción peligrosa

2015 | A Deadly Adoption

Singular telefilm dirigidio por Rachel Goldenberg (La cuarta esposa), que se sitúa entre el drama y el thriller inquietante. Sorprende ver entre sus protagonistas a dos actores de éxito en la gran pantalla, normalmente en roles de comedia alocada, Will Ferrell (Más extraño que la ficción) y Kristen Wiig (La boda de mi mejor amiga). La historia se centra en un matrimonio distanciado que acoge en su casa a una joven embarazada, con la esperanza de adoptar al bebé cuendo nazca. Pero las cosas irán tomando otro cariz...

4/10
The Diary of a Teenage Girl

2015 | The Diary of a Teenage Girl

San Francisco 1976. Minnie Goetze tiene 15 años y vive con su madre, divorciada, y con una hermana pequeña. El despertar sexual de Minnie se ha convertido en un volcán en su vida, multitud de sentimientos y pensamientos se confunden en su cabeza. Por eso decide grabar en unas cintas un diario personal en donde saldrán a relucir sus frustraciones y deseos más íntimos, como la atracción sexual que siente por Monroe, el novio de su madre. Viendo The Diary of a Teenager Girl podría pensarse que la adolescencia es una verdadera tortura para cualquier chica adolescente, un lugar de inseguridades, deseos incontrolados, vicio sexual y desorientación vital llevados al extremo. Todo eso es lo que vive Minnie, la sufridora protagonista de esta historia para adultos ideada por la autora gráfica Phoebe Gloeckner. Minnie, que se siente como un patito feo, tiene un desproporcionado deseo de afecto, lo que unido a su exacerbada sensibilidad y a su estado hormonal le trae por la calle de la amargura. El joven novio de su madre será el recipiente en donde vaciar su corazón, su virginidad, su vida. Pero, claro, ese estado de cosas sólo trae más sufrimiento, más desesperación, el comienzo de un peligroso y turbio itinerario hacia un mundo muy oscuro. La película de Marielle Heller (Caminando entre las tumbas), actriz ocasional que aquí debuta como directora y guionista, es grosera visualmente y procaz verbalmente, pero honrada en cuanto que no oculta los derroteros infernales por los que discurrirá la existencia de la protagonista, cuando faltan asideros morales (la madre no es precisamente un dechado de virtudes) en los que basar la conducta. Son lógicas consecuencias de la vida disipada y tan cacareadamente feliz de la California de la revolución sexual y hippie de los años 70. Pero al referir ese estado no precisamente dichoso, Heller recurre explícita e insistentemente al anhelo de sexo, una obsesión cercana a la ninfomanía que en pantalla se hace monótona, tediosa. Distrae de ese uniformismo narrativo el universo creativo de Minnie, ese gusto por el dibujo y los cómics, que tiene bien resuelta su faceta visual gracias a los diferentes insertos animados, al singular y agresivo estilo Gloeckner, que definen correctamente la sensibilidad y la deteriorada imaginación de la joven. Con aires de tragicomedia y mucho estilo "indie", propio del universo gráfico original, el conjunto recuerda así a películas como American Splendor. Por lo demás, hay un estupendo trabajo de los actores, especialmente en el lado femenino, comenzando por la joven protagonista Bel Powley, y por Kristen Wiig en el papel de su madre.

5/10
The Skeleton Twins

2014 | The Skeleton Twins

Maggie y Milo son mellizos que llevan diez años sin hablarse, ella vive en Nueva York y él en Los Ángeles. Ambos han coincidido en la idea de suicidarse el mismo día, pero Milo se ha adelantado en el intento fallido, y el aviso a su hermana impide que Maggie siga por la misma dirección. Ella le invita su casa, donde vive con su marido Lance, un tipo bonachón, con el que no quiere tener hijos. En la convivencia irán saliendo a la superficie los traumas que arrastra Milo por su condición gay y su carrera fracasada como actor, y Maggie por su infidelidad y su miedo a los hijos. Además de hechos del pasado por un hogar desestructurado, supuestamente enterrados y bien enterrados, pero que acaban volviendo porque les han marcado de por vida. Craig Johnson dirige y coescribe con Mark Heyman –guionista de Cisne negro­–, una historia muy de nuestra enferma sociedad actual, tragicomedia donde los fundamentos sobre los que construir sólidamente la propia trayectoria vital resultan endebles, a veces algo parecidísimo a las arenas movedizas. Ni siquiera en el caso de los mellizos protagonistas, que tenían una conexión muy especial siendo niños, cuando celebraban ilusionados la fiesta de Halloween, existe la facilidad de abrirse y contar las preocupaciones personales: el secretismo, tragarse las propias frustraciones, considerar seriamente las salidas en falso del “escenario” para echar el telón, conforman las oscuras aguas donde resulta tentador sumergirse para siempre. El panorama es desolador, y sólo algunos apuntes de humor cínico permiten al espectador algún asomo de sonrisa. The Skeleton Twins es una película "indie" narrada con agilidad yprofundamente pesimista, aunque se deje algún resquicio a la esperanza, gracias al amor fraterno. Porque la idea es mostrar heridas profundas y lo relativo que es todo: no basta tener al lado una persona buena para ser bueno y encontrar la felicidad, la experiencia con un pederasta quizá no fue tan mala, que un gay probara a hacer el amor con una mujer sería, oh, paradoja, algo reprobable, la ceremonia de la confusión y desorientación vital está servida, bien apoyada por un inteligente reparto, están muy bien los “hermanos” Kristen Wiig y Bill Hader, el “marido” Luke Wilson en uno de sus registros habituales, y el “profesor” Ty Burrell.

6/10
Welcome to Me

2014 | Welcome to Me

La vida secreta de Walter Mitty, de Ben Stiller

2013 | The Secret Life of Walter Mitty

Walter Mitty es lo que se dice un ratón de biblioteca o, mejor, un ratón de filmoteca. Lleva 16 años trabajando en la sección de negativos de la revista LIFE, en Nueva York. Mitty es un hombre solitario, al que le cuesta relacionarse, y que tiene extraños vacíos mentales en los que escapa de la realidad imaginando que es un héroe, alguien que realiza proezas increíbles. Pero no es un tipo raro, es bueno, de gran corazón. Últimamente Cheryl Melhoff, una chica nueva de la oficina le hace tilín y él intenta aproximarse a ella. Pero quizá no tenga tiempo, porque se anuncia que LIFE pasará inminentemente a ser una revista exclusivamente on line, lo que acarreará múltiples despidos. Para la última portada impresa se requiere una fotografía para el recuerdo, que será obra del legendario reportero Sean O'Connell. Los problemas para Mitty llegarán cuando no encuentre el negativo. Aunque no se trate de la octava maravilla del mundo La vida secreta de Walter Mitty es, seguramente y con diferencia, la mejor película de Ben Stiller, muy superior a la mayoría de su filmografía. Resulta divertida y entrañable a un tiempo y no se queda en mero envoltorio sino que aporta ideas valiosas y a la vez no deja de ser en ningún momento muy original. Es una película que cae bien, vaya, con un tono capriano, de fábula optimista. Basada en un relato corto de James Thurber, se trata pues de un remake del film de idéntico título protagonizado en 1947 por Danny Kaye. Sin embargo, aunque mantiene la esencia de la historia, el guión de Steve Conrad (En busca de la felicidad) la renueva por completo y Ben Stiller se luce al dirigirla, le insufla de una modernidad que le sienta de perlas. La clave del éxito es quizá el equilibrio del conjunto, tanto del argumento como de los personajes, tanto del humor como del drama. No hay asomo del histrionismo típico de otras películas de Stiller. Su personaje de Walter Mitty es aquí muy real, nada exagerado y es fácil que el urbanita de pro se identifique vívamente con él, con su trabajo oscuro de oficina, tan importante y a la vez tan invisible, con sus torpes intentos de acercarse a la chica que le gusta, y sobre todo con sus tronchantes momentos de evasión, a veces alocados en su afán de protagonismo aventurero, y otras veces simples proyecciones de lo que realmente querría hacer, pero que la prudencia o las buenas maneras le impiden convertir en realidad. La vida misma. Por supuesto, en toda la película subyace de fondo la conocida idea de que la vida está para vivirla, no para contarla. Algo que está maravillosamente intrincado en la trama gracias al lema de la revista LIFE, varias veces mentado. Visualmente la película está muy cuidada, y Ben Stiller se esmera en su intento de transmitir belleza y colorido, especialmente en las preciosas localizaciones de Groenlandia, Islandia o el Himalaya. También hace un uso muy eficaz de los efectos de cámara en las ensoñaciones o en las imágenes al “ralenti”, al compás de la suave banda sonora de Theodore Shapiro. Funcionan muy bien los diálogos entre Mitty y Cheryl (dulce, muy dulce, la otras veces alocada Kristen Wiig), mientras que resultan menos conseguidas las escenas familiares con la madre (Shirley MacLaine). Donde quizá la trama puede chirriar más es en la relación entre el mítico fotógrafo Sean O'Connell (Sean Penn en plan filosófico) y el propio Mitty, que puede resultar irreal y relamida. Algo similar ocurre con ese desenlace tan explícito, aunque sea un precioso (y seguramente necesario) cumplido a las personas grises, a los trabajadores que están al otro lado de la valla, de las cortinas, para que los triunfadores se luzcan en todo su esplendor y se lleven los honores. En este sentido, sí funciona, con cierta nostalgia, el homenaje que se hace del periodismo de antes, el que hacía LIFE y tantas otras publicaciones, donde las fotografías contaban historias, donde no había trampa ni cartón (ni photoshop), donde el periodista tenía y podía ser auténtico. Donde no existía Internet.

6/10
Anchorman 2: The Legend Continues

2013 | Anchorman 2: The Legend Continues

Hateship Loveship

2013 | Hateship Loveship

Paul

2011 | Paul

Graeme y Clive, creadores británicos de un cómic que no conoce ni Tarzán, están cumpliendo el sueño de su vida: acudir a ComiCon, la famosa convención de cómic y cultura pop en San Diego, Estados Unidos, para recorrer después en caravana, en plan turista, el Área 51 y demás lugares de supuestos avistamientos de ovnis y encuentros con extraterrestres. No cuentan con que se van a topar justamente con un alien, prisionero del gobierno yanqui durante décadas, y que espera, con su ayuda, volver al fin a casa. Divertida comedia pergeñada por el dúo de actores y guionistas británicos Simon Pegg y Nick Frost. Maneja la cámara otro especialista en el género, pero americano, Greg Mottola. El resultado combina con bastante acierto los estilos de humor anglosajón de uno y otro lado del Atlántico. Si en otras ocasiones estos cineastas han parodiado las historias policiales (Arma fatal) o las pelis de zombies (Zombies Party), ahora el blanco de sus bromas son los frikis y las películas de ciencia ficción, con menciones expresas a los trabajos de Steven Spielberg -Encuentros en la tercera fase y E.T., el extraterrestre-, George Lucas -la saga de La guerra de las galaxias- y Barry Sonnenfeld -Men in Black, que a la postre se basaba en un cómic-, guiños que harán las delicias del aficionado, aunque exigen cierto grado de complicidad. El trío de cineastas maneja bien los tópicos extraterrestres, explotando cómicamente con acierto la imagen de Paul, un alienígena que no responde a los estereotipos al uso, ni en vertiente belicosa ni en vertiente 'venimos en son de paz'. En línea con su estilo iconoclasta que trata de no ser cruel, ponen en su punto de mira con ironía a agentes del gobierno, paletos de diverso fuste y fundamentalistas, un padre y su hija. Existe cierto coraje en criticar, con humor, algo que cada vez se instalando más en la percepción de la opinión pública, la idea de que una amistad masculina entre dos hombres sólo puede ser una relación gay; en cambio falta contención en el ataque desaforado a los fundamentalistas cristianos, en que se da carta de naturaleza a cierto cientifismo mientras se desacreditan las creencias religiosas.

6/10
Un plan perfecto (Amigos con hijos)

2011 | Friends with Kids

Jennifer Westfeld escribe, dirige, produce y protagoniza esta comedia que pretende, sin conseguirlo, ser una reflexión sofisticada e ingeniosa sobre las razones por las que funciona una relación de pareja. Sigue en Nueva York a tres parejas, inicialmente solteras, pero enseguida han pasado cuatro años, y dos de ellas se han casado y tienen hijos. En cambio Jason y Julie mantienen una relación la mar de peculiar: son amigos, y él un mujeriego que le cuenta sus cuitas con sus mujeres; pero visto el ejemplo de los otros, tienen la idea de tener un hijo juntos, pero sin los inconvenientes del matrimonio, pues entre ellos no hay compromiso y no están enamorados. Todo el entramado argumental intenta sostenerse sobre una idea completamente artificial, imposible de ser aceptada por el espectador. Sólo puede calificarse de "ocurrencia disparatada" la idea que tienen Jason y Julie para ser padres. A partir de ahí, todo lo que se cuenta son un conjunto de lugares comunes para dirigir las cosas hacia ahí donde incluso el espectador más obtuso puede imaginarse. El film cuenta con un reparto apañado, pero nadie parece acabar de creerse lo que Westfeld tiene entre manos. Y muestra sus limitaciones el "partner" de la directora y coprotagonista, Adam Scott.

4/10
La boda de mi mejor amiga

2011 | Bridesmaids

La vida de Annie es un completo desastre: sexo sin compromiso con un tipo odioso, un trabajo que no le gusta nada, y una tremenda capacidad para herir a los que tiene alrededor. La noticia de que su prima y mejor amiga Lillian se casa le llena de satisfacción, y sueña con hacer del día de la boda el más feliz de su vida, ocupándose de los preparativos. Pero entre las damas de honor se encuentra Helen, a quien Lillian ha conocido hace apenas ocho meses, y que ha ocupado un puesto de gran amiga; lo que provoca los celos de Annie, pues su rival es la típica mujer perfecta, con las mejores y más originales ideas para la organización del enlace. Divertido film del subgénero comedia con boda, pergeñado en la factoría del prolífico Judd Apatow, que aquí ejerce de productor. En realidad el alma de la cinta es la coguionista y protagonista Kristen Wiig, todo un descubrimiento, respaldada por la también guionista Annie Mumolo y el director Paul Feig. Como cabe imaginar, contiene algunas de las señas de identidad de las comedias Apatow, como el lenguaje obsceno, con la particularidad en esta ocasión de que está en boca de mujeres. En lo visual hay en cambio cierta contención, sin duda con vistas a recibir una calificación por edades benigna; no es tan salvaje como Resacón en Las Vegas, de la que se ha venido a decir que era su versión femenina, una indudable simplificación. Aunque algunas bromas son bastante elementales, groserías del tipo “caca-culo-pis” –véanse los efectos secundarios de comer en un restaurante brasileño–, hay un buen puñado de pasajes desternillantes que funcionan, como el “duelo” en la cena de pedida entre Annie y Helen, o los intentos desesperados de Annie por recabar la ayuda del agente Rhodes, un policía por el que siente cierta atracción no confesa. Por tanto un guión bien escrito, más un personaje central bien construido –el de Annie–, más buenos secundarios –qué divertida resulta, por citar un ejemplo, la dama de honor “mulier fortis” Megan, compuesta por Melissa McCarthy–, más un disparatado sentido del humor, componen una película razonable, que funciona, y que incluso los tópicos de las películas de bodas –los obstáculos que amenazan que que el día clave no sea tan feliz como se espera, los mil y un preparativos...– sabe retorcerlos, riendo de las cursiladas que pueden surgir en tales ocasiones.

6/10
Bored to Death (2ª temporada)

2010 | Bored to Death (Season 2) | Serie TV

Segunda temporada con ocho nuevos episodios de esta prestigiosa serie cómica de la HBO que narra las aventuras de un pobre novelista reconvertido en investigador privado. La serie se basa en la vida del propio creador, Jonathan Ames. En esta temporada el trío compuesto por los comediantes Jason Schwartzman, Ted Danson y Zach Galifianakis, sumarán más y más escenas de humor surrealista y tontorrón, pero que tiene su garra. 

5/10
Noche loca

2010 | Date Night

El director Shawn Levy continúa haciéndose un sitio entre los directores actuales de comedia más populares de la industria. Sus película Noche en el museo y su secuela figuran sin duda entre las más apañadas de su filmografía, una mezcla perfecta entre comedia loca, originalidad, efectos especiales y buenos sentimientos de toda la vida. Ahora sin embargo, da un giro demasiado marcado hacia otro tipo de comedia más gamberra (algunos dirán 'moderna'), basada demasiado a menudo en la picardía soez y los aspavientos tontunos, en este caso de la pareja formada por Steve Carell (Como la vida misma) y Tina Fey (Rockefeller Plaza), dos comediantes en alza. La historia presenta la vida ordenada y tópica de los Foster, un matrimonio acomodado que vive a las afueras de Nueva York. Phil y Claire tienen dos hijos y dos trabajos que les ocupan la mayor parte del tiempo. Salvo algunas cenas programadas para los viernes, sus vidas son de lo más aburrido y rutinario. Pero, tras la noticia de que un matrimonio amigo ha decidido divorciarse porque los cónyuges se llevaban tan bien como dos compañeros de piso, una noche que deciden hacer algo distinto: cenar en un restaurante chick de Manhattan. Y ante la perspectiva de tener que comer en la barra, ambos se hacen pasar por los Tripplehorn, otra pareja que había reservado mesa y que no han hecho acto de presencia. Lo malo es que a mitad de la cena unos desconocidos les abordarán y amenazarán con matarlos si no les dan cierto pendrive con información confidencial. Y ni que decir tiene que los Foster no tienen ni remota idea de a qué se refieren. Hay un fallo en el planteamiento del film, y es dejarlo todo al lucimiento de los actores, confiando que estén inspirados. Por momentos lo están, por supuesto -el graciosísimo jueguecito preferido de los Foster cuando salen a cenar, inventando las vidas de las personas; esa tronchante escena del regreso al restaurante, imitando a gente super “cool” o “in” o como se diga; los gags en torno al atractivo de Mark Wahlberg, etc.–, pero en general el guión de Josh Klausner es poco inspirado y demasiado tontorrón, con personajes de cuchufleta. Y aunque sin perder el tono de comedia intrascendente, cansa demasiado la insistencia en la grosería procaz y la guarrería, como en la interminable y aburrida escena del puticlub. Error más craso si cabe en una película presumiblemente amable y previsible y que se supone busca redescubrir el romanticismo de sus protagonistas.

4/10
MacGruber

2010 | MacGruber

Todas las cosas buenas

2010 | All Good Things

Adventureland

2009 | Adventureland

El director Greg Mottola continúa con este film por la senda de su anterior y exitosa película, Supersalidos. Porque en Adventureland la cosa va también de jovencitos, frikis, relaciones, guasa y primeros amores, si bien es cierto que, quizá al no tratarse en este caso de una producción de Judd Apatow, el grado de libertinaje de los protagonistas y las referencias sexuales son, digamos, menos chabacanas y desagradables. 1987. James es un joven que ha obtenido plaza en la Universidad de Columbia, en Nueva York, para estudiar periodismo. Sin embargo, por falta de dinero, se ve obligado a trabajar durante el verano en un parque de atracciones de la localidad, llamado "Adventureland". Ahí llegará con su aire inocente y algo victimista, y se pondrá a trabajar en las casetas de juego. Poco a poco irá conociendo a sus compañeros: Joel, un friki deprimido y taciturno; Frigo, un antiguo amigo muy chalado; Mike, el jefe de mantenimiento; la jovencita Em, por la que se sentirá pronto atraído; Bobby, el cómico jefe del parque; y Lisa P, la guapetona y vanidosa del lugar, por la que todos pierden los vientos. Aunque baje demasiadas veces al terreno escabroso de la promiscuidad entre jóvenes, el director y guionista apuesta decididamente por el romanticismo. Sus personajes están muy desorientados, sobre todo en materia amorosa, pero también existencial ("no creo en Dios, sino en el amor", tontería declarada por el desconcertado protagonista), aunque se evita a menudo encumbrar demasiado la frivolidad. En este sentido, aunque el protagonista es el "patito feo" entre sus compañeros (pues es virgen, faltaría más...), la novedad es que él no se avergüenza de ello, sino que tantea buscando el amor en medio de ese mundo destartalado. Probablemente Jesse Eisenberg (Una historia de Brooklyn) no haya sido la mejor elección para encarnar al protagonista, pues desconcierta ese aire tan poco resuelto, dubitativo y maleable, falto de química frente al sólido personaje de Em, encarnado por la joven actriz en alza Kristen Stewart (Crepúsculo). Se agradecen por lo demás, algunos divertidos gags, como el que protagoniza el divertido director del parque con el bate de béisbol (un personaje formidable) o los deprimentes gustos literarios del estrafalario Joel. Al final, estamos ante una comedia romántica medianamente agradable, muy juvenil, pero con poquito vuelo y limitada perspectiva vital.

4/10
Roller Girls

2009 | Whip It

Debut como directora en el largometraje de la actriz Drew Barrymore, quien también se reserva un papel. Se trata de un drama deportivo basado en una novela de Shauna Cross, sobre una joven rebelde de un pueblo de Texas, que desestima los consejos de su madre para participar en concursos de belleza y en su lugar prefiere jugar a un estilo de patinaje agresivo donde la competición se convierte en una peligrosa batalla. Destaca el protagonismo de Ellen Page (Juno).

5/10
Extract

2009 | Extract

Joel Reynolds parece llevar una vida perfecta. Después de todo, ser el propietario de tu propio negocio – la lucrativa patente de una conocida marca de condimentos culinarios – debería hacerte el hombre más feliz del mundo. Sin embargo, aunque laboralmente no podría tener más éxito, su vida amorosa dista mucho de ser plena, pues su esposa Suzie ha perdido todo interés romántico en su marido. Sexualmente frustrado, Joel llora sus penas en el hombro de su mejor amigo, Dean, quien le aconseja poner a prueba su matrimonio contratando a un gigoló que intenté seducir a su esposa, con el único objetivo de que esta pique el anzuelo y Joel pueda tener vía libre para intentar atraer a la enigmática Cindy, una de sus nuevas empleadas.

¡Me ha caído el muerto!

2008 | Ghost Town

El Dr. Bertram Pincus (Ricky Gervais) es un dentista que vive sólo para sí mismo. Egoísta empedernido no tiene ojos para nadie, elude cualquier amistad y se ha convertido en un solitario maniático. Pero su vida va a dar un vuelco cuando, tras una operación con anestesia general, comienza a ver fantasmas por la calle, es decir personas que han muerto y que por algún motivo todavía pululan por Nueva York. Sólo él es capaz de verles y de hablar con ellos, y la explicación es que Pincus “murió” durante unos minutos en el hospital y ahora comparte de alguna manera ese otro mundo inmaterial. La cosa es que los fantasmas todavía están aquí por algo y acuden a él para que solucione sus cosillas pendientes. Entre los pedigüeños se encuentra Frank (Greg Kinnear), quien le pide a Pincus que impida el matrimonio de su guapa viuda (Téa Leoni) con un abogado activista pro derechos humanos. Simpática comedia de aires clásicos (hay incluso una referencia explícita a Frank Capra, concretamente a ¡Qué bello es vivir!), que persigue decididamente la idea de que la única solución para ser feliz está en pensar en los demás. David Koepp, célebre por sus labores de guionista en Spider-Man o La guerra de los mundos (2005), no se distingue precisamente por su talento tras la cámara, aunque también ha dirigido películas como El último escalón o La ventana secreta. Aquí sabe llevar a buen puerto su romántico, optimista, y a veces tierno guión (aunque no evite algunos chistes groseros), escrito con John Kamps, con quien ya había colaborado en Zathura, una aventura espacial. El tono de agradable fábula moral y el parecido con otros filmes de fantasmas, como Ghost, es indudable y hace que el planteamiento general sea excesivamente previsible ("hollywoodiense" dirían algunos), pero la historia cuenta con una buena carta en la manga: la interpretación de Ricky Gervais. El actor, guionista y creador de la serie de televisión The Office, está sembrado en varios momentos del film y el espectador podrá reírse con ganas con sus ocurrencias, su patetismo y su sarcástico humor.

5/10
Paso de ti

2008 | Forgetting Sarah Marshall

Peter es un músico, compositor de la banda sonora de una exitosa serie televisiva de investigación forense. La actriz principal, la guapísima Sarah Marshall, es su novia, y en fin, llevan viviendo juntos cinco años, se diría que se trata de una relación bien consolidada. ¡Craso error! El caso es que cuando Peter sale a recibir a su chica al vestíbulo de su piso en “traje de Adán”, Sarah empieza con medias palabras a anunciar el final de su común “historia de amor”: ha conocido a otro y… Peter queda literalmente destrozado, su corazón está hecho añicos. Su hermano Brian le recomienda distraerse, lo que traducido a su modo de ver las cosas significa olvidar a Sarah y practicar el sexo en relaciones descomprometidas; como no levanta cabeza, Peter opta por irse de vacaciones a Hawai, un lugar con el que soñaba su ex. Y, como no podía ser de otra manera, se va a encontrar allí con Sarah, a la que acompaña el popular e impresentable cantante Aldous Snow, su nueva pareja. Lo razonable sería quitarse de en medio, pero el orgullo de Peter le impide hacerlo; y aunque el hotel está completo, la encantadora recepcionista Rachel le va a dejarse instalarse gratis en la mejor suite, que sólo ocupan megaestrellas de postín y está ahora mismo libre. Nuevo producto de la factoría de Judd Apatow, que a juzgar por el ritmo de producción que lleva –18 largometrajes en 6 años– se diría que está explotando su gallina de los huevos de oro –un modelo de comedia gamberra y juvenil, que en su zafiedad parece empeñada en dejar atrás a los hermanos Farrelly–, antes de que la suerte se acabe. Si con Lío embarazoso parecía detectarse un cierto cambio de rumbo, un intento de decir algo interesante, aunque fuera envuelto en la marca de fábrica supuestamente inoclasta que le caracteriza, aquí se vuelve a las andadas de títulos como Virgen a los 40 y Supersalidos. Hay que reconocer soltura narrativa en el guión, escrito por el también protagonista Jason Segel, que contiene algunos gags divertidos, por ejemplo los relativos al sucedáneo televisivo tipo CSI o los consejos del hermano vía ordenador. Pero domina un sentido del humor muy americano y tontorrón, con una obsesión que acaba cansando, la relativa a los omnipresentes chistes sexuales y chabacanos. En tal sentido tal vez Segel, Apatow y el director Nicholas Stoller consideren un hallazgo la “audacia” de incluir desnudos frontales masculinos, apechugando con la inevitable calificación restrictiva de público en Estados Unidos. Desde luego en Europa tal recurso no sorprende a nadie, más parece una chiquillada de “niños grandes”. En cuanto al tópico de que un matrimonio de recién casados con convicciones religiosas no será capaz de mantener relaciones sexuales normales, por ignorancia supina en la materia… es una gran bobada, como si hubiera que hacer un máster en el tema, vamos. ¿Es ésta una película con críticas a mojigatos y obsesos sexuales a partes iguales? ¿Se quiere poner en solfa los comportamientos inmaduros y egoístas en las relaciones amorosas, y humanas en general? ¿Es un puro entretenimiento? Sería mucho conceder responder afirmativamente a estas tres cuestiones. La sensación es que hay un equipo de personas que se lo pasan bien pergeñando historias así, y una de las razones no menos desdeñables es la de los ingresos que les generan. Y como de momento los gastos no se disparan demasiado –un modo de funcionar muy inteligente es el recurso a actores no demasiado caros y desconocidos, basta que sean más o menos guapillos y tal, y acertar en los secundarios–, la cosa va marchando.

4/10
Los hermanos Solomon

2007 | The Brothers Solomon

La sombra de los hermanos Farrelly en la comedia estadounidense actual es tan alargada como nefasta. Esta torpe imitación de Dos tontos muy tontos pone de manifiesto que incluso para perpetrar una comedia alocada y surrealista como aquella es necesario un mínimo de talento, del que carece por completo Will Forte, guionista y protagonista de este fallido film, que procede del famoso programa televisivo Saturday Night Live. Le acompaña al frente del reparto Will Arnett (Arrested Development), otro cómico con dudosas cualidades para el género. El director es el desconocido Bob Odenkirk (Un novato en prisión).El punto de partida tiene un interés nulo. Dean y John Solomon, dos absolutos descerebrados, intentan tener un hijo, antes de que muera su padre, que permanece en coma, y que siempre se había quejado de que lo único que le faltaba en la vida era haber tenido un nieto. Aunque Dean y John intentan conquistar a una posible esposa, provocan que las mujeres de su alrededor salgan huyendo, por lo que acaban recurriendo a una madre de alquiler.Poca gracia tienen los gags de esta película que se basan en que los hermanos dicen vulgaridades, o cometen estupideces como entretenerse en el videoclub a buscar una película cuando se supone que deben llegar al hospital cuanto antes, pues su padre está a punto de morir. Los personajes no sólo son inconsistentes, sino que caen bastante mal. Acabar en el cine visionando esta película es un grave error.

1/10
Mi vida es una ruina

2007 | Meet Bill

La vida de Bill está al borde de ser una ruina. Adora a su mujer, pero no puede soportar a su familia, para quienes trabaja en un importante banco. No está a gusto con lo que hace, pero se siente incapaz de cambiar. Entonces sucede algo que hará que su vida ya no esté al borde de, sino que esté en la más completa ruina: se entera de que su mujer tiene una aventura. Completamente derrotado e indignado, inicia una campaña de reconquista con la ayuda de un adolescente que le recomienda que cuide su imagen y que le dé celos a su esposa con una bella mujer. Aaron Eckhart mostró su habilidad para la comedia en el estupendo título Gracias por fumar. Ésta que nos ocupa es de una calidad menor, aunque está planteada con menos pretensiones. Él es protagonista indiscutible, mientras que Elizabeth Banks y Jessica Alba le dan una buena réplica, especialmente ésta última. Cinta agradable que vuelve a tratar el tema de las crisis de madurez, donde los adultos de mediana edad se preguntan sobre el devenir de sus vidas y muestran su inconformismo, aunque se sienten incapaces de hacer nada. Eso sí, lo que puede ser una reflexión muy filosófica es tratado con el aire ligero de una comedia de este tipo.

4/10
Dewey Cox: una vida larga y dura

2007 | Walk Hard: The Dewey Cox Story

Risas paródicas, a partir de un subgénero de moda: los biopics de gente del mundo de la música. John C. Reilly asume el protagonismo con una historia del prolífico Judd Apatow (Supersalidos) y de Jake Kasdan, éste el director. Sigue a Dewey Cox, una leyenda del rock, y que comparte con Johnny Cash rasgos como el de una esposa ama de casa, y el romance con una cantante, y con Ray Charles un trauma en relación a la muerte de su hermano. El film incluye cameos de actores haciendo de músicos: Jack Black (Paul McCartney), Justin Long (George Harrison), Paul Rudd (John Lennon) y Jason Schwartzman (Ringo Starr).

4/10
¡Peligro! Menores sueltos

2006 | Unaccompanied Minors

Es Nochebuena y muchos niños que viajan solos se quedan incomunicados en un aeropuerto debido a un temporal de nieve. Cinco de ellos no están dispuestos a seguir las directrices del ‘malvado’ relaciones públicas del aeropuerto, y deciden escapar. La traducción del título en inglés es algo así como menores sin acompañante. Unas palabras que tienen mucho sentido para cualquier aerolínea. Y es que la película cuenta la historia de unos críos que viajan solos y que al ser menores dependen del personal de tierra y aire de las líneas aéreas. El director Paul Feig parte de esta premisa para contar la típica historia navideña. Todos los tópicos están presentes en esta película que habla del perdón, la necesidad de compartir, el amor, la familia y la amistad, sin demasiada gracia. La huida, que se convierte en una mezcla de Solo en casa y La terminal, acaba justificada por la consecución del tan manido espíritu navideño. Pese a los lugares comunes se nota que los tiempos cambian: los niños cada vez son más espabilados, se habla mucho del divorcio –según una encuesta que realiza uno de los chicos, la mayoría viajan solos porque van a ver a alguno de sus progenitores–, y emplean tecnologías novedosas para lograr su fuga. Entre los momentos más divertidos destacan dos persecuciones: la realizada en la cinta transportadora de maletas y la acontecida en la nieve. La primera, al igual que la idea de la película de quedarse más tiempo de lo previsto en un aeropuerto, puede herir la sensibilidad de aquellos que han sufrido y sufren las inclemencias relacionadas con los viajes aéreos. Aún así, está película promete sacar alguna sonrisa y ablandar un poquito el corazón, que en estas fechas ya está, de por sí, algo más sensible.

4/10
Lío embarazoso

2006 | Knocked Up

Alison, que vive con su hermana casada Debbie, madre de dos hijos, es una joven con una prometedora carrera en el mundo de la televisión. Recién promocionada con un ascenso, sale a celebrarlo con Debbie a una discoteca. El alcohol corre, y Ben, el típico gandul simpatiquillo, se muestra amable con ella, le consigue una cerveza, y hay "buen rollito" y tal... Hasta el punto de que se acuestan. Al día siguiente, Alison sobre todo, ven las cosas de modo muy distinto. La joven se da cuenta de que ha mantenido relaciones sexuales con un "pringadillo" sin ocupación fija, y bastante tosco a la hora de expresarse, por decirlo finamente. Su idea es no volver a verlo nunca más. Pero pasan unas semanas y descubre que está embarazada. El aborto no es una opción que contemple, de modo que Alison llama a Ben, y ambos deciden ocuparse del bebé por venir, y mientras tratarán de conocerse mejor, para ver si el matrimonio es una opción posible. Esta comedia escrita, dirigida y producida por Judd Apatow tiene más enjundia de la que podría extraerse de una mirada superficial. Y resulta bastante sintomática de los tiempos actuales en que es moneda corriente el sexo sin compromiso. La película tiene la honradez de señalar que las relaciones de pareja tienen consecuencias, como la posible llegada un hijo, y que no pueden ser abordadas con frivolidad. También retrata a esa especie de comuna, a la que pertenece Ben, un grupo de veinteañeros con complejo de Peter Pan vicioso, que viven en la misma casa, y que han tenido la "gran idea" de hacer una página web que señale los pasajes guarros de las películas, para que los viciosos como ellos puedan solazarse con las imágenes procaces; piensan que puede ser un buen negocio, aunque ni siquiera en tan dudosa tarea se esmeran demasiado. Por otro lado tenemos el matrimonio de Debbie, donde lo que une son sobre todo los hijos, pues esposa y marido han perdido en confianza y cariño, cada uno tiene sus particulares refugios. No viene mal recordar que Apatow es el director de Virgen a los 40, lo que da alguna pista acerca de que tampoco cabe esperar del film ideas nítidas sobre los temas señalados en el párrafo anterior. La escapadita a Las Vegas, o los comentarios de Debbie a Alison sobre los hábitos sexuales de su marido en solitario, son sintomáticos de la dispersión y ligereza del cineasta. Pero al menos plantea cuestiones de interés, lo que ya es algo. No faltan algunos pasajes innecesarios de sexo, o bromas zafias a lo Farrelly, aunque justo es señalar que también hay gags de buena ley. El conjunto, pues, es un batiburrillo, en el que resulta difícil separar el "oro" de la "ganga".

6/10
La boda de mi mejor amiga

2011 | Bridesmaids

La vida de Annie es un completo desastre: sexo sin compromiso con un tipo odioso, un trabajo que no le gusta nada, y una tremenda capacidad para herir a los que tiene alrededor. La noticia de que su prima y mejor amiga Lillian se casa le llena de satisfacción, y sueña con hacer del día de la boda el más feliz de su vida, ocupándose de los preparativos. Pero entre las damas de honor se encuentra Helen, a quien Lillian ha conocido hace apenas ocho meses, y que ha ocupado un puesto de gran amiga; lo que provoca los celos de Annie, pues su rival es la típica mujer perfecta, con las mejores y más originales ideas para la organización del enlace. Divertido film del subgénero comedia con boda, pergeñado en la factoría del prolífico Judd Apatow, que aquí ejerce de productor. En realidad el alma de la cinta es la coguionista y protagonista Kristen Wiig, todo un descubrimiento, respaldada por la también guionista Annie Mumolo y el director Paul Feig. Como cabe imaginar, contiene algunas de las señas de identidad de las comedias Apatow, como el lenguaje obsceno, con la particularidad en esta ocasión de que está en boca de mujeres. En lo visual hay en cambio cierta contención, sin duda con vistas a recibir una calificación por edades benigna; no es tan salvaje como Resacón en Las Vegas, de la que se ha venido a decir que era su versión femenina, una indudable simplificación. Aunque algunas bromas son bastante elementales, groserías del tipo “caca-culo-pis” –véanse los efectos secundarios de comer en un restaurante brasileño–, hay un buen puñado de pasajes desternillantes que funcionan, como el “duelo” en la cena de pedida entre Annie y Helen, o los intentos desesperados de Annie por recabar la ayuda del agente Rhodes, un policía por el que siente cierta atracción no confesa. Por tanto un guión bien escrito, más un personaje central bien construido –el de Annie–, más buenos secundarios –qué divertida resulta, por citar un ejemplo, la dama de honor “mulier fortis” Megan, compuesta por Melissa McCarthy–, más un disparatado sentido del humor, componen una película razonable, que funciona, y que incluso los tópicos de las películas de bodas –los obstáculos que amenazan que que el día clave no sea tan feliz como se espera, los mil y un preparativos...– sabe retorcerlos, riendo de las cursiladas que pueden surgir en tales ocasiones.

6/10

Últimos tráilers y vídeos