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Biografía

Malena Alterio

Malena Alterio

46 años

Malena Alterio

Nació el 21 de Enero de 1974 en Buenos Aires, Argentina

Nacida para divertir

07 Diciembre 2010

Malena es un nombre de actriz, en concreto de una que pertenece a una ilustre estirpe de actores. Destila naturalidad y desparpajo y sin grandes aspavientos, Malena Alterio se ha hecho un nombre interpretando a mujeres sencillas.

Nacida el 21 de enero de 1974 en la capital de Argentina, Malena Grisel Alerio Bacalcoa es hija de Tita Bacalcoa, psicóloga, y del gran actor Héctor Alterio “De él admiro su manera de ser y de actuar, es mi guía, mi espejo. Aspiro a llegarle a la punta del dedo gordo del pie como persona y como artista”, comenta de él. Su hermano mayor, Ernesto, también es un célebre actor. “Mi hermano es una persona muy creativa que no para de emprender proyectos”.

Poco después de nacer Malena, se produjo el golpe de estado de Argentina de 1976, y su padre, activista político, se trasladó con toda la familia a España. “Me siento española, por mi infancia y mis recuerdos, aunque con Argentina mantengo un vinculo muy especial”, explica Malena.

Estudió interpretación en la escuela de la prestigiosa profesora argentina Cristina Rota, que también había formado a su hermano. Hizo sus pinitos televisivos con un pequeño papel en la serie Hermanas, y debutó en la gran pantalla como Violeta, la macarra que forma parte de un variopinto cuarteto de atracadoras en El palo, comedia de Eva Lesmes, donde ya demostró que era capaz de hacer reír al respetable. No en vano, obtuvo una nominación al Goya a la actriz revelación.

Pero fue la pequeña pantalla el medio que le dio la fama. Tras encarnar a la agente Lorena en El comisario, se consagró interpretando a la desquiciada Belén López Vázquez, en Aquí no hay quien viva, donde mantenía un tormentoso romance con el portero, Fernando Tejero, que también se hizo inmensamente popular. Cuando la serie fue cancelada sus creadores reunieron a la mayor parte del reparto para La que se avecina, una serie muy similar, en la que Malena sólo estuvo la primera temporada interpretando a una vecina llamada Cristina Aguilera.

Con Fernando Tejero ha coincidido también en Torremolinos 73, Días de cine, Al final del camino y Cinco metros cuadrados, segundo trabajo de Max Lemcke, con quien Malena ya había trabajado en Casual Day. En La torre de Suso era Marta, una antigua novia del protagonista, interpretado por Javier Cámara, en Nacidas para sufrir una monja y en la discreta Miguel y William daba vida a doña Leonor, la mayor de las hijas del duque que iba a casarse con el personaje de Elena Anaya.

Hasta el momento su mejor trabajo en el cine ha sido como protagonista de Una palabra tuya, de la luego ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, que adaptaba una novela de Elvira Lindo. Interpretaba a Rosario, una barrendera que acompañaba a su compañera, Milagros (Esperanza Pedreño), y al novio de ésta (Antonio de la Torre) a su pueblo, para enterrar al gato.

En esta cinta aparecía interpretando a un sacerdote el actor Luis Bermejo, su novio en la vida real. Trabajar con ella le trajo suerte, pues Bermejo obtuvo por ese trabajo una nominación al mejor actor revelación.

Filmografía
Hasta que la boda nos separe

2020 | Hasta que la boda nos separe

Marina se dedica a organizar bodas y en una de ellas conoce a Carlos. Surge la chispa del amor entre ellos y esa misma noche tienen un encuentro sexual. Al día siguiente, la novia de Carlos encuentra por casualidad la tarjeta de Marina en el pantalón de Carlos e interpreta sobre la marcha que éste le va a proponer matrimonio. El desconcertado novio se dejará llevar por los acontecimientos. El director Dani de la Orden (El mejor verano de mi vida) dirige esta comedia cuyo planteamiento recuerda a otras de sesgo más romántico y clásico como Planes de boda, donde Jennifer López era la “wedding planner”. Pero aquí todo se presenta con un aire mucho más alocado y ligero, un poco al estilo de la 'screwball comedy', pero en donde las situaciones rocambolescas resultan más sosas de lo esperado, aunque haya algunas escenas de enredo divertidas, como la de la llegada a la casa con el protagonista drogado. La pena es que el guión de Hasta que la boda nos separe, gracioso por momentos, no es para tirar cohetes y va de más menos, alargando el conflicto sin grandes progresos. Y da la sensación de que los diálogos podrían haber sido más ocurrentes, algo que se comprueba en la decisiva escena del barco, que no acaba de funcionar como debiera. Al final queda una comedieta a la española, hablando en términos más o menos tópicos, también por su tono chusco, donde lo mejor es probablemente la actriz Belén Cuesta, que tiene el don cómico necesario para empatizar con el espectador y resulta en general mucho más divertida que su enamorado Álex García (Si yo fuera rico).

4/10
La maldición del guapo

2020 | La maldición del guapo

Años después de cumplir condena por estafa, el maduro Humberto lleva una existencia tranquila, regentando un bar en Madrid. Viudo, tiene la espina clavada de que la cárcel le alejó de su hijo Jorge, que reniega de él. Pero le pedirá que le preste dinero, porque no ha podido evitar que robaran valiosas joyas de la tienda en que trabaja, y desea restituir lo que cuestan a la dueña. Humberto a su vez pedirá un préstamo que tendrá que devolver como sea, así que empieza a planear uno de los timos que ponía en práctica en los viejos tiempos. El gallego afincado en Argentina Beda Docampo Feijoo quizás no ha logrado un film memorable, pero acumula títulos interesantes, de tono amable (Amores locos, Francisco. El padre Jorge). Lo mismo ocurre con esta cinta que tiene ecos de los grandes títulos de timadores como El golpe, y otros más cercanos en el tiempo, como Nueve reinas. No llega ni de lejos a la altura de estos modelos, pero mantiene el interés al hablar del amor paterno-filial. Eleva el nivel un extraordinario reparto de actores españoles y argentinos. Sobresale Gonzalo de Castro (Humberto), aunque quede la sensación de que se le ha podido sacar más tajada, y Juan Grandinetti (Jorge). Pero también dan el tipo Cayetana Guillén Cuervo (una joyera), Carlos Hipólito (el marido de ésta) y una sorprendentemente seria Malena Alterio (la mano derecha de estos dos últimos).

5/10
Bajo el mismo techo

2019 | Bajo el mismo techo

Nadia y Adrián llevan casados muchos años y han comprado un precioso chalet a las afueras. Pero la relación entre ambos es tan aburrida como sus respectivos trabajos: él vendedor de un concesionario, ella dueña de un “sex shop” en horas bajas. Cuando Adrián deja plantada a Nadia en la cena del día de su cumpleaños, la situación se descontrola y ella pedirá el divorcio. Comedia española que se ve con una prolongada media sonrisa en el rostro por su disparatado tono humorístico. La directora Juana Macías prosigue su andadura en la comedia, tras Embarazados, aunque seguramente el drama Planes para mañana siga siendo su mejor película. Aquí el simplón argumento explota con gracia la crisis de pareja cuando el nido queda vacío y llegará al delirio con la burbuja inmobiliaria y la imposibilidad de desprenderse de una hipoteca que ha entrampado la vida en común del matrimonio, lo cual puede tener lógicamente una ligera lectura de crítica social. A ello se suman los tópicos del feminismo, que también son una constante: la protagonista regenta la tienda erótica femenina “Los placeres de Lola”, por lo que cierta procacidad humorística tiene su correspondiente cabida. De todas maneras, más allá de ciertas ideas de fondo, Bajo el mismo techo es una comedia muy ligerita, absolutamente delirante y con momentos –hay que decirlo– muy divertidos, como ese que da inicio al film, en donde se presentan las prioridades de hombres y mujeres a la hora de organizar el hogar (¿quién dijo que hombres y mujeres son iguales?) o el de la trifulca a la hora de dividir la casa, digna de cualquier manicomio. Por la intensidad que va cogiendo el enfrentamiento marital, la cosa recuerda, y mucho, a La guerra de los Rose, una película a la que se alude explícitamente. Por lo demás hay que reconocer el valor cómico de la pareja protagonista, unos espléndidos Silvia Abril, con un histrionismo marca de la casa, y un Jordi Sánchez que hace de perdedor como nadie. Lástima que no se cuiden igualmente papeles secundarios como el de Malena Alterio, que seguro que podría haber dado para mucho más.

5/10
Señoras del (h)AMPA

2019 | Señoras del (h)AMPA | Serie TV

Un grupo de mujeres coinciden en las reuniones del AMPA, la asociación de madres y padres de los alumnos de un colegio público madrileño en un barrio popular. Mayte, con su hogar siempre justo de dinero, hace lo que puede para vender a comisión túrmix para la cocina, pero en la empresa va a hacer reducción de plantilla, y podría superarla la insoportable Elvira, que está en silla de ruedas y que ejerce de comercial casi exclusivamente para estar entretenida. Para evitar el despido Mayte convoca una demostración del aparato ante sus amigas, pero acude también la metomentodo Elvira, con tan mala fortuna que muere accidentalmente, pero de modo tan violento, que las otras temen ser acusadas de asesinato. De modo que ocultan el cadáver. Pero la hija de una vecina, discapacitada psíquica y testigo de los hechos, les pide que maten a su odiosa mamá, o denunciará lo ocurrido. Disparatada serie femenina con elementos de comedia negra. Algunos elementos pueden hacer pensar en la estrenada poco antes Matadero, aunque ésta es netamente superior, pues sabía encontrar el necesario equilibrio en un planteamiento de este tipo. Aquí resulta difícil aceptar el punto de partida, todo es leve y poco creíble, como si las personas no importaran, y aunque el conjunto de actrices (Toni Acosta, Malena Alterio, Mamen García, Nuria Herrero, Marta Belenguer…) se esfuerzan en ser graciosas, tal empeño resulta insuficiente.

4/10
Moira

2019 | Moira

El día del cumpleaños de su hija Lucía, Germán recibe una llamada desde Argentina y seguidamente sufre un infarto. Su hija descubrirá que su padre tiene un hijo en el país sudamericano y aunque su mujer Rosa prefiere no remover el pasado de su marido, éste se presentará en su casa madrileña en forma de Martín, el hijo Germán, que ha venido a conocer a su padre y a su hermana. Daniel Lovecchio debuta como director y actor en esta película sobre los fantasmas del pasado, donde también figura como autor de la banda sonora. Toca un tema doloroso, del que todavía restan muchas verdades que sacar a la luz: el de los desaparecidos durante la dictadura argentina del general Videla y que dio lugar a la asociación de las Madres de la Plaza de Mayo, en referencia a tantas mujeres que de la noche a la mañana dejaron de ver a sus hijos para siempre. Aunque se trata de un drama humano y que presenta un tema idóneo para generar conflictos dramáticos, familiares y personales, la pena de Moira es que hay numerosos aspectos que chirrían, comenzando por un guión un tanto simplón y directo, donde se incluyen diálogos poco reales, reacciones que no parecen nunca veraces (entre madre e hija esto es una constante, pero también entre marido y mujer) y una puesta escena donde falta imaginación y resulta poco atractiva, pese a que se cuiden las ambientaciones dependiendo del periodo de tiempo en donde tiene lugar la acción. A estas cuestiones, que quizá tengan que ver con la inexperiencia de Lovecchio, se une por último una deficiente dirección de actores. Salvo Malena Alterio, que demuestra tener tablas para hacer creíble a su personaje (aunque sólo cuente con unos minutos en pantalla), los además actores no pueden evitar la artificiosidad, pese a que se esfuerzan y tengan talento, como en el caso de Víctor Vidal.

4/10
Perdiendo el este

2018 | Perdiendo el este

Tras una mala experiencia en Alemania, el español Braulio trata de labrarse un porvenir en China, pero no ha conseguido ni aprender el idioma, ni que le recluten como investigador, y falta poco para que caduque su visado. Conseguirá renovarlo si contrae matrimonio con Xiao, joven heredera que pese a su juventud tiene la etiqueta de ‘sobrante’, pues en su país está mal visto que no se hubiera casado antes. Mientras trata de conquistarla, Braulio se enamora de ella de verdad, mientras que tiene que lidiar con su compatriota Rafa y el turco Hakan, que le han seguido a Oriente atraídos por sus mentiras, según las cuales le iba de lujo. La comedieta Perdiendo el norte, de Nacho G. Velilla, protagonizada por Yon González, podía calificarse como una actualización poco inspirada de Vente a Alemania, Pepe, pero sobre los españoles que en la actualidad se ven obligados a emigrar. Pese a sus tópicos, y la falta de chispa, arrasó en las taquillas, sobre todo por la promoción televisiva, lo que ha traído consigo una secuela en la que González no ha querido ni asomarse en un cameo, como hace por ejemplo Javier Cámara, que también estaba en la primera. Toman ahora la voz cantante los secundarios de aquélla. Al final, esto ha sido un acierto, pues sobre todo Julián López (Braulio) da rienda suelta a su vis cómica, acompañado por secundarios de mucho talento para el género, sobre todo Edu Soto (instructor de baile flamenco en China), Silvia Alonso (la inseparable amiga española de Xiao), y Younes Bachir (el turco Hakan). Y aunque su subtrama se podría haber eliminado, brillan los veteranos, Carmen Machi y Leo Harlem, que forman una pareja tronchante. Se produce así un fenómeno similar al de la época de las ‘españoladas’, cuando actores que después han demostrado su valía (Alfredo Landa, José Sacristán, Antonio Ferrandis), estaban muy por encima de los productos que rodaban para comer. Aquí, abundan los tópicos, chistes groseros o facilones de telecomedia tipo La que se avecina, algunos próximos al racismo, sobre los ojos de los chinos, por ejemplo. Y si se hace referencia a Aladdin, de Walt Disney, por ejemplo, en un diálogo, conviene poner la banda sonora, y luego aclarar de qué película se está hablando, no sea que alguien no lo pille, por lo que cualquier espectador se sentirá subvalorado. Supone el primer largometraje del cortometrajista y director de capítulos de series Paco Caballero, que no tiene muchas ideas para la puesta en escena, y que aunque parece atisbar en la trama posibilidades dramáticas (el desencanto de quienes buscando la Tierra Prometida topan con la realidad) ni se aventura a explorarlas.  

4/10
Vergüenza

2017 | Vergüenza | Serie TV

Las andanzas de un matrimonio de mediana edad, Jesús y Nuria, que se sumergen todo el tiempo en el más profundo de los ridículos, ante los que el espectador siente inevitablemente vergüenza ajena, al tiempo que tal vez se ve reflejado en algunos de sus modos de comportarse. Éste es el concepto que subyace en esta sitcom española creada por dos especialistas en comedia, Juan Cavestany y Álvaro Fernández Armero, que hasta la fecha no habían trabajado juntos. La suma de fuerzas funciona, bien respaldada por dos actores que saber dar el necesario patetismo a sus personajes de marido y mujer, Javier Gutiérrez y Malena Alterio. Jesús es fotógrafo de la BBC, o sea, Bodas, Bautizos y Comuniones, con ínfulas de ser un gran artistas cuyo talento se malgasta en sus tareas habituales; narcisista e insensible, no se conoce a sí mismo lo más mínimo, y tiene una habilidad especial para ofender a cualquiera que entra en su radio de acción. Mientras que Nuria trabaja como comercial en una empresa, desea tener un hijo por lo que mantiene a raya a su marido para esperar al momento adecuado, su jefe es insoportable, y típica buenazas ingenua suele decir lo que piensa, a veces metiendo la pata y con consecuencias en su contra. La serie sirve para entregar una especie de radiografía del españolito medio en su versión cutre, en clave de humor patético, con situaciones reconocibles, como la comida con los suegros y el empeño en tener siempre la razón y pretender querer quedar bien a cualquier precio. Por supuesto las generalizaciones a veces son injustas, y prevalece en ocasiones la grosería o una visión ramplona del ser humano, pero no viene mal aplicar una lente de aumento a ciertos defectos que con frecuencia se quieren ignorar y hasta considerar como normales.

6/10
El hombre de tu vida

2016 | El hombre de tu vida | Serie TV

Hugo es viudo de mediana edad y tiene un hijo adolescente. Despedido de su empresa por ser honrado, accede a la idea de su cuñada Gloria para trabajar en una agencia de citas amorosas, donde él representa el papel de hombre idea: la idea es que Hugo debe simular ser un tipo encantador para enamorar a las cándidas clientas, y luego precipitar la ruptura para poder seguir ejerciendo tan singular trabajo. Pero Hugo tiene conciencia, y lo que hace no acaba de parecerle bien, por lo que se confía en confidencia a un cura al que acaba de conocer, el Padre Francisco. Adaptación española de la serie argentina homónima de 2011 creada por Juan José Campanella y Marcela Guerty, y que contó con dos temporadas, donde el sentido del humor del actor protagonista, José Mota, transpira por todos los poros. Divertida y en general con un tono elegante a la hora de abordar las tramas de seducción –aunque es discutible que se venda como "serie familiar"–, se nota que está rodada deprisa y con presupuesto ajustado, al más puro estilo de los programas de humor de Mota. Junto a los personajes recurrentes, se ha acudido a actores de tirón como personajes invitadas en cada episodio. Quizá con un metraje menor, de sitcom, y con un mejor acabado, funcionaría mejor. Aquí a veces hay una sensación de pasajes demasiado prolongados, algunos saltos abruptos... Transmite buenas vibraciones, pero la idea de TVE de emitir dos episodios seguidos se nos antoja poco inteligente, aunque es la misma fórmula que usaba cuando programa los programas humorísticos, donde encadenaba uno nuevo y una reposición.

5/10
Perdiendo el norte

2015 | Perdiendo el norte

Hugo, economista, y su amigo Braulio, científico, cuentan con una excelente formación universitaria, pero no consiguen trabajo en España. Inspirados por un emigrante que ha triunfado en Alemania, que aparece en un programa televisivo, deciden probar fortuna en Berlín, donde sobrevivir no será tan sencillo como creían. El aragonés Nacho G. Velilla escribe y dirige su tercer largometraje, que no se aporta mucho del sendero marcado por los otros dos, Que se mueran los feos y Fuera de carta. Este nuevo trabajo parece por momentos una revisión de Vente a Alemania, Pepe, de 1971, adaptada a los nuevos tiempos, en la que el gran José Sacristán, que aparece como secundario, tiene un personaje que casi podría ser el que encarnó en aquella, muchos años después. Perdiendo el norte aparenta buenas intenciones; en su arranque parece que quiere denunciar la complicada situación para los jóvenes universitarios sin perspectivas laborales, que se ven obligados a emigrar. Pero rápidamente queda claro que Velilla sólo pretende un divertimento menor, con un humor facilón y en muchos casos previsible o soez, que acaba resultando excesivamente superficial. No es un absoluto desastre gracias a la espontaneidad y dominio del género de los actores, todos ellos muy bien escogidos, desde los protagonistas (Yon González, Blanca Suárez y Javier Cámara) hasta los secundarios, donde repiten actores asociados a la filmografía del realizador, como el citado Cámara y Carmen Machi. Paradójicamente el único error de casting consiste en haber fichado al mencionado Sacristán, tan por encima del resto que hasta les deja en evidencia. Por sí solo eleva claramente a otro nivel las secuencias en las que aparece, que también introducen unas agradecibles notas dramáticas.

4/10
Rabia

2015 | Rabia | Serie TV

Estaban enfermos, sin alternativas ni soluciones para unas vidas que parecían llegar a su fin. Pero apareció una última esperanza. Un tratamiento experimental fuera de los cauces oficiales, sin controles ni vigilancia y lo aceptaron. Nadie les dijo que lo que pretendía curarles podría matarles. Ahora siguen enfermos y son peligrosos. Víctimas por partida doble, engañados y traicionados, pero con el mismo sentimiento: sobrevivir a la... rabia.

Carta a Eva

2012 | Carta a Eva | Serie TV

Juana Doña, Carmen Polo y Eva Perón. Una comunista, la esposa de Franco y Eva, la inconfundible Evita. Tres mujeres que entrecruzan sus vidas durante la visita oficial de Eva en una España aislada del mundo en el mes de junio de 1947. Detrás de la pompa del recibimiento hay una preparación faraónica, negocios ocultos, batallas en la corte del “Caudillo” y la posibilidad de salvar una vida humana. Después de esta visita, ninguna de ellas volverá a ser la misma.

Cinco metros cuadrados

2010 | Cinco metros cuadrados

Álex y Virginia, con planes de boda, han pagado la entrada de un piso en construcción en la prometedora urbanización Señorío del Mar. Pero constructores y políticos son unos sinvergüenzas, y rencillas entre ellos paralizan la obra dejando a la pareja y a otras muchas personas en la estacada. En el caso de Álex y Virginia se inicia un deslizamiento existencial cuesta abajo. Biznaga de Oro a la mejor película en el Festival de Málaga. Resulta muy de agradecer que Max Lemcke aborde temas que interesan a los ciudadanos de a pie. En Casual Day abordó las relaciones laborales y el mundo empresarial, y ahora toca mirar a la especulación inmobiliaria y sus víctimas. El problema es que... no tiene historia. Hay un planteamiento, un punto de partida, una situación: pareja que ve cómo su vida se va por la borda porque les quitan la casa a la que tenían derecho. Pero a partir de ahí, la cosa se estanca y no da mucho de sí, más allá de poner el acento trágico en el personaje de Fernando Tejero –bastante dramático, aunque con un contrapunto de cómico patetismo–, colocado al borde del precipicio.

4/10
Al final del camino

2009 | Al final del camino

Pilar, una periodista recientemente abandonada por su novio, elabora un reportaje sobre Olmo, un gurú argentino que organiza cursos para matrimonios en crisis. Los participantes tienen que pagar 20.000 euros por pareja, pero Olmo les garantiza que conseguirán reconciliarse. Pilar se apunta a uno que va a tener lugar a lo largo del Camino de Santiago. La directora de su revista le asigna como compañero a Nacho, un fotógrafo –con el que ella ha tenido un desencuentro poco antes–, y que finge ser su novio para pasar desapercibidos junto a los otros participantes. Cuarto largometraje del especialista en comedias Roberto Santiago, que recurre otra vez como protagonista a su actor fetiche, Fernando Tejero, que ha estado a sus órdenes en El penalti más largo del mundo y El club de los suicidas. Tejero ha exigido que la protagonista femenina fuera Malena Alterio, con quien formó una eficaz pareja cómica en la popular serie Aquí no hay quien viva. Ambos tienen gracia natural, y están arropados por actores de eficacia probada en el género, como el argentino Diego Peretti. Estos actores son incapaces de sostener un guión nefasto, de inspiración clásica, pero muy mal hilvanado. El esquema de hombre y mujer que al principio se odian y que acaban descubriendo que son almas gemelas ha dado lugar a grandes cintas y seguirá haciéndolo en el futuro. Pero son necesarias buenas ideas, y esta vez estamos ante una trama resuelta a base de chistes groseros con poca gracia. La mayoría de elementos del guión no entran ni con calzador. Un ejemplo: el amiguete del protagonista se apunta inexplicablemente al curso con su primo, haciéndose pasar ambos por gays con problemas de pareja, para ver si conocen chicas que llevarse a la cama, aunque tienen que pagar por el ‘caprichito’ los 20.000 euros de rigor.

3/10
Nacidas para sufrir

2009 | Nacidas para sufrir

Octavo largometraje del alicantino Miguel Albaladejo, un director que a pesar de su consolidada carrera no acaba de encaramarse definitivamente en el nivel que alcanzara en su debut con La primera noche de mi vida. En este caso escribe y dirige una comedia, muy femenina y costumbrista, ambientada en un pueblo perdido de la España profunda. A sus setenta años lo que más teme la tía Flora es que sus sobrinas la recluyan en una residencia. Ella ha cuidado de las tres desde que eran pequeñas, pues sus padres murieron en un accidente, y Flora las acogió en su casa. Pero también se ocupó de la salud de sus propios padres y de otra tía mayor que ahora acaba de fallecer. Flora no se casó y siempre vivió para cuidar de los demás y ahora teme que sus sobrinas le quiten lo que es suyo, la paz, la casa, sus campos, etc. Tan sólo le queda Purita, la asistenta que vive en la casa, que le hace compañía todos los días y que le ayuda en todos los quehaceres del hogar. Flora ha llegado a quererla mucho y para que sus sobrinas no se salgan con la suya decide llevar a cabo una estrategia legal para asegurar su futuro. Es imposible no ver en Nacidas para sufrir cierta impronta ‘almodovariana’, con ese costumbrismo trasnochado y rancio, bastante auténtico por otra parte, y el total protagonismo femenino en la historia. Pero al contrario del estilo descarado y vitalista del manchego, Albaladejo se queda en este caso a medio camino y entrega un film soso, algo desconcertante y poco definido, que no acaba de encontrar el tono adecuado. Lo que narra es tragicómico, no cabe duda, pero apenas hay algún momento destacado en que la sonrisa aflora en el espectador. Todo es tan triste en las vidas, costumbres y cotidianidad de las situaciones de las protagonistas que es difícil implicarse con la trama. El film puede hacerse demasiado largo, y, al margen de contadas escenas (como la del pavo o las de la verbena), el resultado es anodino. Hay, sin embargo, una estupenda dirección de actrices y en especial un trabajo muy meritorio de Adriana Ozores, en el papel de la apesadumbrada Purita.

4/10
Una palabra tuya

2008 | Una palabra tuya

Dos mujeres muy distintas, Rosario y Milagros, acompañados del novio de la primera, Morsa, viajan al pueblo de la segunda, donde se disponen a enterrar al gato de Milagros. El plan parece bastante disparatado, pero a través de un largo flash-back, punteado con breves vueltas al presente, sabremos del reciente reencuentro de Rosario y Milagros, tras muchos años sin verse. Las dos han recuperado algo parecido a la amistad, aunque ambas son muy diferentes. Rosario es muy cerebral, y está amargada por la vida que lleva, con un trabajo como limpiadora que no le satisface, y obligada a cuidar de su madre, con demencia senil, sin recibir la deseable ayuda de su hermana casada. Mientras, Milagros alberga un alma casi infantil, todo corazón, preocupada por los demás, aunque se diría que no mantiene los pies en el suelo.Ángeles González Sinde ya ha bebido antes en sus películas como guionista y/o directora de novelas escritas por mujeres, Belén Gopegui y Almudena Grandes mayormente. Ahora, en su segundo film como directora, le hinca el diente a una obra de Elvira Lindo, que va en la línea de sus trabajos anteriores: vidas tristonas de personas "urbanitas" entre los treinta y pico y cuarenta y pico años, desorientadas vitalmente, con deseos de encontrar la felicidad, pero sin saber dónde. Sobre el papel, la historia tiene su interés, porque se va produciendo una especie de confluencia entre Rosario y Milagros, donde la primera empieza a intuir que si no da amor, tampoco sabrá reconocer el que otros le dan; mientras que la segunda va a contagiarse en parte de la desesperanza de la otra. Pero hay cierta torpeza narrativa, tanto en la estructura alrededor del viaje, sólo comprensible en el último tramo, como en la evolución de Milagros, bastante inesperada, y explicada con un trauma un poquito de culebrón; quizá esa recurrencia a las cosas que nos afectan de pequeñitos, también en el caso de Rosario, resulta demasiado forzada. Los actores están muy bien, ese trío de Malena Alterio, Esperanza Pedreño y Antonio de la Torre, y hasta ayudan a sostener algunos pasajes histéricos como el del misterioso hallazgo en la basura. También están bien resueltos los momentos de humor, que ayudan a hacer la historia más llevadera, aunque algunas frases son un tanto artificiales.Pese a los defectos del film, se agradece el esfuerzo, que una cineasta admita sin rubor su deseo de abordar "conflictos morales", algo poco habitual, con referencia expresa al "miedo al compromiso" y al "miedo a la soledad". Incluso hay una valiente mirada al cielo, un preguntarse qué pinta Dios en todo esto -muy inteligente la escena de la conversación con el sacerdote-, y un rezar por los seres queridos difuntos. Resulta harto interesante y esperanzador que vaya abundando este tipo de miradas femeninas honestas que reflejan las inquietudes del ser humano en el cine español, de las que son buena muestra también Icíar Bollaín y Gracia Querejeta.

5/10
Días de cine

2007 | Días de cine

Federico, un ingenuo autor de teatro, casado y con dos niños, no gana una "perra gorda" con su artística profesión, y es su esposa la que trae el dinero a casa. Pero la cosa podría cambiar, pues su guión de "Encerrados en la mina", podría ser llevado al cine. Estamos en 1977, y tras la muerte de Franco, los hábitos democráticos están lejos de ser una realidad. Lo que manda en el celuloide es el llamado "destape", y el avispado productor José María Culebras quiere impulsar el guión de Federico, pero transformándolo por completo: lo que significa despojarlo de su pretendido y grandilocuente contenido social, y fichar como protagonista a la actriz folklórica Silvia, muy significada por sus película en el recién desaparecido franquismo, para que se desnude en la pantalla. David Serrano quiere ser gracioso. No lo consigue. Quiere abundar en el reduccionismo del páramo cultural del franquismo, identificando el cine de entonces con la 'españolada' casposa (como si Berlanga, Neville, Nieves Conde y un largo etcétera no hubieran hecho filmes notables durante la dictadura). Lo curioso es que su película alcanza cotas de casposidad mucho más altas que las que pretende criticar. Sin gracia, cambiando de tono continuamente y sin medida -tan pronto viene el chiste tontorrón como va la 'gran' reflexión en que los censores se ponen en el punto de mira-, y sin lograr definir mínimamente a los personajes, no acierta Serrano casi nunca.  Es una pena, porque personajes como la actriz (Nathalie Poza) y el productor (Miguel Rellán) podían haber dado su juego.

2/10
La torre de Suso

2007 | La torre de Suso

Cuando su mejor amigo muere por sobredosis, Cundo regresa al sitio donde nació, un pueblecito minero de Asturias. Allí se reencuentra con sus padres, a los que no ve desde que partió hacia Argentina, diez años atrás. Su madre es una mujer que se siente muy sola, porque el padre está más interesado en tomar sidras que en estar con ella. Además, el hijo recién regresado no le inspira ninguna confianza, porque fue un adolescente muy conflictivo, enganchado a las drogas. Suso asegura que ha cambiado, que ha tenido una hija en Argentina y que todo le va bien, aunque no se atreve a llamar a su teórica esposa... Tras reunirse con los amigos de su infancia, Cundo les pide que le ayuden a construir una torre de madera, tal como deseaba por razones incomprensibles Suso, el fallecido. Prometedora opera prima de Tom Fernández, uno de los guionistas de Siete vidas, que precisamente ha escogido como protagonistas a Javier Cámara y Gonzalo de Castro, dos de los actores de esa serie televisiva. Ambos realizan un gran trabajo, al igual que otros jóvenes desconocidos y algunos veteranos, como Emilio Gutiérrez Caba. El director, asturiano de nacimiento, recoge la situación actual de tantos pueblos del Principado, anteriormente dedicados a la minería, y que a pesar de su inigualable belleza natural sufren la emigración masiva de muchos jóvenes que no tienen claro a qué pueden dedicarse en sus localidades natales, fuera de la albañilería y el pastoreo. Los protagonistas pertenecen a una generación que fue devastada por la heroína, un problema que en muchos casos se saldó con un agudo distanciamiento familiar. Tom Fernández filma una cinta con un fondo muy positivo, que anima a luchar por salir adelante, y a superar como sea los más complejos problemas. Gracias a eso, se disculpan los pequeños arranques de humor grosero, y algún que otro error de principiante. Por ejemplo, intenta abarcar demasiados temas y alarga el metraje innecesariamente, o a veces introduce demasiado humor, lo que está a punto de dar al traste con el tono tragicómico. Curiosamente, el film se estrena unos meses después de Bajo las estrellas, en la que otro director debutante, el navarro Félix Viscarret, narraba también el regreso al norte de España de otro joven impresentable con problemas para sentar la cabeza.

5/10
Casual Day

2007 | Casual Day

El "Casual Day", costumbre importada de los Estados Unidos, tiene como objetivo reducir el estrés y favorecer las relaciones personales entre los trabajadores de una empresa. Se trata de pasar un día alejados del ambiente habitual de trabajo, con el fin de mantener distendidas reuniones para evaluar la situación presente y buscar soluciones gratas para todos. La idea de este día de asueto es liberar tensiones y retomar fuerzas y es frecuente que incluya también alguna actividad lúdica que incluya la colaboración en equipo. Pues bien, esta película, debut en la dirección de Max Lemcke, desarrolla uno de estos “Casual Day” de unos cuantos trabajadores de una empresa madrileña. La historia se centra especialmente en Ruy, un joven que lleva poco más de una semana en su puesto de trabajo, y que está pasando por una crisis en su relación con Inés, a la sazón hija de José Antonio, el jefe de Ruy. Ante esta situación, el joven no se siente cómodo, más aún cuando José Antonio atosiga a su pupilo con continuas “lecciones” para triunfar y le coloca a dedo en lo más alto. También trabaja en la empresa Marta, la mejor amiga de Inés, que está bajo las órdenes del machista Cholo, un tipo prepotente que sabe cómo “castigar” a sus subordinados. Y en fin, también pulula por ahí el psicólogo de la empresa, empeñado en “curar” los problemas de algunos trabajadores. Con logrado aire tragicómico, el film critica a las claras la hipocresía presente en muchas empresas, donde la falsedad reina por doquier y los amiguismos, las traiciones y las mezquindades de los empleados son el pan nuestro de cada día. Ciertamente, lo que se cuenta aquí no es muy divertido, quizá porque suena a demasiado real, pero Lemcke imprime un decidido tono desopilante a las situaciones, con lo que resta tensión y aporta algunos momentos sobresalientes. Por otra parte, no estamos ante una película redonda ni especialmente interesante, sino más bien ante una comedia dramática pequeña, aunque original, un film de personajes donde el conjunto de la historia resulta inevitablemente anecdótico y lo mejor es sin duda el trabajo del reparto. Juan Diego demuestra que es uno de los mejores actores españoles, capaz de transmitir una intensidad tal que resulta despiporrante por excesiva. Él regala las mejores escenas de la película, como la de la comida, la del discurso en el coche o la surrealista conversación en el baño. También destacan los formidables trabajos de Luis Tosar y de la semidesconocida Estíbaliz Gabilondo. Es ejemplar el prólogo protagonizado por ésta y por Marta Etura, en una conversación plano contra plano de gran nivel interpretativo.

5/10
Miguel y William

2007 | Miguel and William

Leonor de Vibero, hija de un comerciante español afincado en Inglaterra, mantiene una relación amorosa con William Shakespeare, un dramaturgo aún desconocido pero prometedor. Contra su voluntad, Leonor debe dejar Inglaterra y viajar a Castilla, donde se ha concertado su matrimonio con un duque viudo y acaudalado. Tras instalarse en el castillo de su prometido, Leonor es cortejada por Miguel de Cervantes, literato que para seducirla se ofrece a escribirle una obra de teatro, con la excusa de que sirva para conmemorar su boda. Por su parte, Shakespeare viaja a España para impedir la boda de su amada. Daba para mucho la idea de unir en una misma trama dos de las figuras más grandes de la literatura universal. ¿Qué se habrían dicho si se hubieran encontrado estos dos gigantes de las letras? Pero Inés París (Semen, una historia de amor, A mi madre le gustan las mujeres) es una directora y guionista mediocre, y sus diálogos resultan cutres. El proyecto parece concebido en el año 2005, con ganas de pillar subvenciones por el cuarto centenario del Quijote, pero falta una trama con un poco de imaginación. Para colmo, aunque reúne a actores más que competentes, estos están tan mal dirigidos que las secuencias resultan pobretonas, como de obra de teatro de poco nivel. Se desperdicia así lo único valioso de la cinta, la banda sonora de Trevor Jones, el compositor de El último mohicano.

2/10
Aquí no hay quien viva (5ª temporada)

2006 | Aquí no hay quien viva (5ª temporada) | Serie TV

La quinta y última temporada da comienzo sin Lucía (María Adánez), que dejó todo para irse a África a ayudar a los más desfavorecidos. En el 2ºB llegan nuevos vecinos, una familia formada por el matrimonio Higinio y Mamen con su hija adolescente Candela, la cual será el objeto de deseo de José Miguel. María Jesús, la madre de Belén, vive con las chicas en el 3ºB y sigue su relación con Rafael, el padre de Lucía. Por otro lado, Ana y Bea quieren tener un hijo y le piden a Fernando que sea el padre. Además, Emilio y Belén seguirán con sus amores y desamores. La quinta entrega viene cargada de humor, celos, amores y enredos. La novedad de esta temporada es la incorporación de Emma Ozores al reparto, que destaca además por los rostros conocidos de Malena Alterio, Assumpta Serna, Gemma Cuervo o José Luis Gil.

5/10
Aquí no hay quien viva (4ª temporada)

2005 | Aquí no hay quien viva (4ª temporada) | Serie TV

Tras las vacaciones en la playa, los vecinos regresan a sus hogares y con ello a sus surrealistas vidas. La guapa Ana, apodada 'la Shiffer', tuvo un romance con Bea y empiezan a salir juntas. Emilio prosigue su relación con Carmen, la cual comienza a compartir piso con Belén, Bea y Ana. Lucía conoce a Yago, un cubano ilegal defensor de la ecología y se enamoran, por lo que a Lucía se le pega la concienciación por el medio ambiente. Por otro lado, Juan conocerá a Marta, la presidenta de la comunidad del edificio de al lado, lo que despertará los celos de Isabel. Más novedades y situaciones pintorescas en la cuarta temporada, con caras nuevas como las de Assumpta Serna (Teresa, Teresa) o Beatriz Carvajal (Lleno, por favor, Compañeros), haciendo de la madre de Belén. El nivel no decae en esta sitcom sobre una loca comunidad de vecinos.

5/10
Aquí no hay quien viva (2ª temporada)

2004 | Aquí no hay quien viva (2ª temporada) | Serie TV

Continúan las andanzas de la comunidad de vecinos más loca de España. En la segunda temporada, doña Concha vende el 2º B a una nueva familia, los Guerra, formada por Andrés Guerra, propietario de una tienda de deportes que trata de hacer publicidad constantemente, e Isabel, apodada 'la hierbas', una mujer adicta a los relajantes y a la medicina natural. El matrimonio aporta dos jóvenes hijos, Pablo y Álex, que vivirán un idilio con Natalia, la rebelde hija de los Cuesta. Además, Mauri tendrá una nueva compañera de piso, Bea, una chica lesbiana; y Emilio, por su parte, conocerá a Rocío, la simpática cartera del edificio. Las historias de estos inquilinos, los enredos, amores y desamores, vuelven a la pantalla en esta segunda entrega de una de las series con más éxito de la televisión española. En esta temporada se unen al reparto Isabel Ordaz (La reina Isabel en persona), Santiago Ramos (Como un relámpago) y Eva Isanta (¡Por fin solos!).

5/10
Aquí no hay quien viva (3ª temporada)

2004 | Aquí no hay quien viva (3ª temporada) | Serie TV

Tras entrar Paloma en coma por el accidente en el balcón, la familia Cuesta se queda sola y Juan muy apenado, por lo que su hermana Nieves (la Chunga) se va a vivir con ellos. Pronto, entre Juan e Isabel Guerra empieza a surgir algo más que una amistad. Por otro lado, Mauri y Bea tendrán un hijo en común y Lucía y Roberto se separarán. Carlos, el amor de juventud de Lucía entrará de nuevo en su vida para reconquistarla. Por su parte, Emilio, que ha empezado a asistir a clases en la Universidad, comenzará un idilio con su profesora Carmen, y Mauri tendrá una relación con Diego, hermano de Lucía. Tercera temporada de esta alocada vecindad donde continúan los enredos y las situaciones absurdas. Más risas y personajes nuevos que harán las delicias del espectador.

5/10
Las voces de la noche

2003 | Las voces de la noche

España, años 50. Una oscura ciudad de provincias. Un amor clandestino entre dos jóvenes de distinta condición social. Jorge es el hijo del creador de la fábrica de la que malvive el lugar; Elisa es, sencillamente, la hija del contable. ¿Hay alguna esperanza para ellos, o el tiempo pasará y lo suyo se agostará? Salvador García Ruiz es aficionado a las adaptaciones literarias. Acertó en su debut, llevando al cine la emblemática novela de José Ángel Mañas. Menos fortuna tuvo con la audaz El otro barrio, basada en una obra de Elvira Lindo. Ahora se las ve con una triste novela de Natalia Ginzburg, que ella situaba en Italia, pero que él readapta a lo que pudo ser la vida de sus padres y abuelos. La historia se desarrolla con ritmo moroso, como queriendo plasmar la vida gris de los personajes; y son los actores, Tristán Ulloa y sobre todo Laia Marull, los que han de arreglárselas para dar verosimilitud a los altibajos de su apasionada relación.

3/10
Aquí no hay quien viva

2003 | Aquí no hay quien viva | Serie TV

Serie que narra las deventuras de una alocada comunidad de vecinos a cada cuál más histriónico. Se encuentran en el edificio las típicas amigas que comparten piso, la pareja joven que se acaba de mudar, la anciana cascarrabias, la pareja de homosexuales, o la familia donde el padre es el señor Cuesta, el pusilánime presidente de la Comunidad. Esta alocada comedia invita al espectador a pasar un rato agradable con las situaciones absurdas y los delirios de los personajes. El actor Fernando Tejero (Días de fútbol, Volando voy...) alcanzó la fama gracias a la serie, en la que clavaba el papel del desastroso portero Emilio, uno de los personajes más graciosos.  Destacan otros actores como José Luis Gil, María Adánez o Emma Penella. La primera temporada tuvo gran acogida entre el público, casi compitiendo con la otra serie de moda: Los Serrano. Destacan los episodios: 'Érase una fiesta' o 'Érase un anillo', entre otros.

6/10
Torremolinos 73

2003 | Torremolinos 73

Un humilde vendedor de enciclopedias recibe una inusitada proposición por parte de su empresa, que le ofrece actuar en una enciclopedia de sexualidad, que se venderá en los países escandinavos, donde el material erótico hace furor. Para ello, debe rodar cintas caseras protagonizadas por él mismo y Carmen, su esposa. El matrimonio acepta empujado por las necesidades económicas, por lo que Carmen se convierte en una estrella del porno en Holanda, mientras que Alfredo se aficiona al cine de Bergman mientras sueña con rodar una película seria. Tanto Candela Peña como Javier Cámara demuestran espontaneidad en esta tragicomedia que describe la España de los 70. El color, tratado digitalmente, recuerda al de las películas de super 8 o a las fotos de la época. Aunque se apoya en gran parte en el típico humor de las comedias ligeras del cine español, el debutante Pablo Bergés describe de forma realista a los protagonistas, con especial acierto en el despertar artístico de Alfredo, y en el anhelo de Carmen de tener por fin un hijo por encima de cualquier otra aspiración.

4/10
Cásate conmigo, Maribel

2002 | Cásate conmigo, Maribel

Adaptación de la obra teatral de enredo de Miguel Mihura "Maribel y la extraña familia", que ya fue llevada al cine en tiempos por José María Forqué. El film supone el meritorio debut en la dirección del productor Ángel Blasco. Situado en el Madrid de los años 50, cuenta el inesperado enamoramiento de Marcelino, un tipo provinciano dueño de una fábrica de chocolate, por Maribel, una chica de alterne. El caso es que Marcelino es tan ingenuo, que no se da cuenta de la profesión de su amada. Y las compañeras de Maribel se preguntan si esa mosquita muerta y su extraña familia no serán más siniestros de lo que parece.

5/10
El palo

2001 | El palo

Cuatro mujeres, hartas de cómo les trata la vida, deciden atracar un banco. La clave está en una de ellas, que trabaja ahí como señora de la limpieza. Sin petulancia y con toque feminista moderno que evita ser irritante (y eso que los personajes varones son una nulidad), la directora Eva Lesmes aprovecha bien el guión de Luis Marías (Kasbah, Mensaka) para servir una comedia muy divertida. Cuatro estupendas actrices encarnan tipos muy distintos de mujer: Carmen Maura es la señora venida a menos, Adriana Ozores la esposa separada con un hijo, Maribel Verdú la chica mona ligera de cascos y Malena Alterio la macarra educada en un orfanato. El film tiene el encanto de las viejas comedias españolas, sin por ello tener un aire anticuado. Despierta simpatía y es deudor de títulos inolvidables del cine español como Atraco a las tres.

5/10

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