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Biografía

Miguel Ángel Solá

Miguel Ángel Solá

70 años

Miguel Ángel Solá

Nació el 14 de Mayo de 1950 en San Carlos de Bolívar, Buenos Aires, Argentina

Puente hispano-argentino

10 Marzo 2010

Parece haber hecho un pacto con el diablo, como su personaje en Fausto 5.0, para llegar a ser uno de los mejores actores que ruedan en lengua española en la actualidad. Miguel Ángel Solá ha dado grandes alegrías tanto al cine español como al argentino, aunque en realidad le tira mucho más el teatro.

Nacido en la capital de Argentina, el 14 de mayo de 1950, Miguel Ángel Solá hunde sus raíces en el mundo del espectáculo, pues su madre y su tía, Paquita y Luisa Vehil, son actrices consagradas en Argentina. Al parecer, su familia se dedica al teatro desde hace numerosas generaciones. La hermana de Solá, Mónica Vehil, también es actriz.

Miguel Ángel Solá empezó a los 20 años en el teatro independiente argentino con la obra “La noche de los ratones crueles”. Debutó en el cine con un pequeño papel en el drama Más allá del sol, de Hugo Fregonese. En 1976, se convirtió en una celebridad en su país al protagonizar la versión argentina de “Equus”, de Peter Shaffer, que se mantuvo en escena varias temporadas, y posteriormente se repuso en 1983.

Aunque a continuación sigue centrado sobre todo en el teatro, en cine interviene en cintas como No habrá más penas ni olvido, junto a Federico Luppi, o El lado oscuro del corazón, con Darío Grandinetti.

Divorciado de la actriz Susú Pecoraro (Camila), acabó unido a otra intérprete, española, Blanca Oteyza, que le cambió radicalmente la vida. Decidió seguirla y establecer su residencia en España. Ambos han tenido dos hijas, Camila y Cayetana.

Protagonizó el film hispano-argentino Tango, de Carlos Saura, donde era un privilegiado bailarín. Fue un policía en busca de un peligroso psicópata, en Plenilunio –basada en una novela de Antonio Muñoz Molina– y a continuación protagonizó Sé quién eres, de Patricia Ferreira. Allí, llevó a cabo una memorable interpretación de un enfermo del Síndrome de Korsakov, que se volvía a enamorar de la directora de la clínica (Ana Fernández) cada vez que la volvía a ver, pues por su enfermedad la olvidaba continuamente. Hizo un pacto con el diablo como protagonista de Fausto 5.0, donde encarnaba una versión moderna del famoso personaje. Ha intervenido también en otras películas españolas como La playa de los galgos y El alquimista impaciente. Ha tenido éxito especialmente en la televisión, con títulos como Lobos, U.C.O. y Desaparecida.

No ha desatendido a realizadores de su país, como Eduardo Mignogna, que le dirigió en La fuga, donde era un estafador que escapaba de la cárcel, y Luis Puenzo, responsable de La puta y la ballena.

Con su adorada Blanca Oteyza apareció en el film Octavia, de Basilio Martín Patino, y también en el film coral Tiovivo c. 1950, de José Luis Garci. Ambos se lanzaron a una extensa gira teatral con “El diario de Adán y Eva”, de Mark Twain, que arrasó, gracias al boca a oreja.

Un fatal accidente en una playa de Gran Canaria le produjo una lesión medular . Se había trasladado ahí para actuar en el teatro cuando decidió bañarse en el mar. “Estábamos a punto de irnos y él decidió entrar, con la mala suerte de que cambió la marea. Yo estaba leyendo cuando de repente una enorme ola se lo tragó, por eso no me di cuenta hasta que la gente comenzó a gritar: ‘Un ahogado!, ¡un ahogado!, ¡llamen a la Cruz Roja!’. En ese instante, vi que cuatro chicos lo estaban sacando del agua. En un segundo, una ola de cinco metros lo había arrojado contra el fondo, dejándolo paralizado”, explicó Blanca Oteyza. Sólo logró recuperarse tras un largo período de convalecencia.

De nuevo en forma, ha vuelto al teatro con Oteyza en “Por el placer de volver a verla”. Además, ha interpretado a un acosador que le hace la vida imposible al personaje de Leonardo Sbaraglia en El corredor nocturno.

Filmografía
El año de la furia

2020 | El año de la furia

En el convulso Montevideo de 1972, mientras el país se despeña irremisiblemente hacia el precipicio de la dictadura, Diego y Leonardo, dos guionistas de un conocido programa de humor de televisión, luchan por mantener su integridad ante las presiones de sus superiores para que rebajen el tono de sus mordaces sátiras políticas y eviten ofender a los altos militares que se están apoderando del control del país. Paralelamente, del lado de los opresores, Rojas, un teniente del ejército que ha sido presionado para torturar a militantes o simpatizantes de la guerrilla de los Tupamaros, exorciza sus demonios con Susana, una prostituta con la que encuentra una suerte de refugio emocional ante su fuerte sentimiento de culpabilidad. Poco a poco, las confluyentes vidas de los guionistas y del militar se ven profundamente afectadas por el yugo de la dictadura que se va cerniendo sobre ellos, y tanto uno como otros luchan por encontrar una escapatoria, una salida digna que les permita aguantarse la mirada ante el espejo.

La enfermedad del domingo

2018 | La enfermedad del domingo

Cuando tenía sólo ocho años Chiara fue abandonada por su madre Anabel, que rehízo su vida casándose con un hombre adinerado y jamás volvió a contactar con su hija. Ahora, treinta y cinco años después, Chiara se presenta en casa de su madre con una propuesta: pasar diez días juntas. Ramón Salazar escribe y dirige este hondo drama familiar de componente femenino que narra una historia decididamente triste sobre los desgarros afectivos en la infancia y sobre los estrechos lazos, invisibles, profundos y misteriosos, que unen a las madres con sus hijas. Aunque cuenta una historia dura, cruel, Salazar no se deja embriagar por la negatividad y elude derivar hacia senderos de odio, de retorcidos planes de venganza o ajuste de cuentas. Pero esa falta de rencor no evita que todo en el film esté invadido por un dolor y un fatalismo de alta densidad. Rodada con buena factura técnica y tomándose su tiempo en la presentación de personajes y exposición del conflicto, Salazar gusta de recrearse en los planos largos, en presagios enigmáticos, en la parsimonia al mover la cámara, en las miradas prolongadas, en la ausencia o parquedad de los diálogos. Tal envoltorio crea una atmósfera grave en la historia y otorga realismo a la narración, sobre todo cuando se rompe ese equilibrio –la fiesta en el pueblo, el arrebato de ira–, aunque también parece excesivo en el deprimente y redondo desenlace, pese a su intencionada carga simbólica, tan bella, tan desalmada. Las actrices Bárbara Lennie y Susi Sánchez hacen un trabajo absolutamente sobresaliente.

5/10
Despido procedente

2017 | Despido procedente

Javier es un ejecutivo español, que dirige una de las áreas de una gran empresa argentina. Tiene una novia joven y guapa, y todo apunta a que va a empezar a formar parte del consejo de administración. Pero hay un pero. Parece que la compañía no va tan bien como parece, y hay que recortar gastos, lo que pasa por prescindir de muchos puestos de trabajo, o sea, el despido puro y duro. Javier se rebela ante tal planteamiento, en el fondo es buena persona, pero sabe que se juega el anhelado ascenso. Por si fuera poco, un tipo le culpa de haberse quedado sin trabajo, por haberle dado mal una dirección, y se convierte en un acosador implacable que le hace la vida imposible. Y además está un compañero de trabajo, el joven Sam, también español y un poco farfollas. Coproducción hispanoargentina, escrita y dirigida por el bonaerense Lucas Figueroa, pretende ser una acendrada crítica a las malas prácticas empresariales, los lugares donde manda la corrupción y las personas no cuentan. El caso es que no funciona, suma muchas piezas que no casan bien en el puzzle argumental, y que conducen a la dispersión. Tampoco se da con el tono, a veces se quiere poner el acento en la comedia –sobre todo con el guarda de seguridad que echa una mano a Javier, Imanol Arias, y con el acosador encarnado por Darío Grandinetti–, de pronto tenemos a una pareja irrumpiendo en un edificio con vestimenta a lo Matrix, o se nos retrata a empresarios sin escrúpulos que parecen de opereta, aun cuando tengan el rostro de Miguel Ángel Solá. La clase de tango, la novia y la empleada embarazada, el hijo discapacitado, son ejemplos de la mencionada inconexión en lo que parece una huida hacia adelante, si no logro encajar las piezas, me inventaré otras, parece pensar Figueroa, que acaba entregando un batiburrillo, que sólo a ratos se ve con una sonrisa indulgente.

4/10
El último traje

2017 | El último traje

Cuando su familia le manda a una residencia de ancianos, el nonagenario sastre judío Abraham Bursztein decide abandonar Argentina para regresar a Polonia, su país natal. No ha vuelto a pisar el lugar desde 1945, pero aspira a cumplir su promesa de que algún día le regalaría un traje a un amigo, al que le debe haber podido huir del horror nazi. Segundo trabajo como realizador de Pablo Solarz, guionista de comedias ligeras de gran éxito en su país, tipo Me casé con un boludo, pero también de la memorable Historias mínimas. Aquí recupera la enorme humanidad de la segunda, para hablar de la capacidad humana para perdonar y asumir un pasado trágico, pero también de la importancia de ayudar a los demás, en mayor o menor medida, lo que tarde o temprano tendrá su premio. Rodada con corrección, el realizador le saca partido a su propio guión, lleno de diálogos memorables, como la negociación con la nieta inicial, o el de la secuencia que tiene lugar en la estación de Berlín. Se combina muy bien el drama con los golpes de humor. De esta forma, El último traje sería un film correcto y poco más, pero lo eleva a la estratosfera la interpretación de Miguel Ángel Solá, todo un prodigio a pesar de la enorme cantidad de maquillaje que ha necesitado para convertirse en el protagonista. Su estilo teatral no acaba de cuadrar bien con el de otros secundarios, por ejemplo con la espontaneidad castiza de Ángela Molina, pero da igual, cautiva al espectador, sobre todo con su mirada en un desenlace que emocionará hasta al público más duro.

7/10
Asesinos inocentes

2015 | Asesinos inocentes

El joven estudiante Francisco Garralda debe dinero a un mafioso que le echará de su casa si no paga. Por suerte está a punto de terminar su carrera universitaria y se podrá buscar una ocupación. Pero a la hora de las notas se ha quedado en un cuatro en psicología, por lo que acude a hablar con el profesor. Éste le propone un inquietante trato: le aprobará a cambio de acabar con su vida. De esta forma, su esposa inválida cobrará su seguro de vida y se podrá someter a una esperanzadora operación. Desde luego, semejante punto de partida tiene una ventaja, pues a diferencia de la gran mayoría del cine español, despierta la curiosidad del espectador. Se esfuerza notablemente por dosificar la intriga y mantener este interés el sevillano Gonzalo Bendala, que debuta como director y coguionista de largometrajes, tras una larga carrera como cortometrajista y productor de títulos como Los niños salvajes, de Patricia Ferreira. Ya el mero hecho de confeccionar un film de género que distraiga al respetable tiene su mérito en el panorama del cine español. Pero sus giros son completamente incoherentes (el profesor no colabora en su asesinato y se esfuerza por salvarse, le cuenta todo innecesariamente a la novia de su ejecutor, etc.). Resultan especialmente increíbles las sorpresas del tramo final, que conviene no desvelar, pero donde la casualidad juega un papel demasiado grande. Por otro lado, cuenta con un reparto irregular. Mientras que el veterano Miguel Ángel Solá da el tipo como profesor en una situación límite, al televisivo Maxi Iglesias no parece que le afecte nada. Por otro lado se desaprovechan a dos grandes actores, la simpar Aura Garrido (la novia, que aporta poco o nada a la trama) y Carlos Álvarez-Novoa (resulta innecesario reclutar al gran abuelo adoptivo de Solas para unas cuantas apariciones poco significativas).

4/10
Eva no duerme

2015 | Eva no duerme

A modo de obra de teatro en tres actos –protagonizados por el embalsamador, el transportador y el dictador– más un prólogo y un epílogo con el militar de turno detentador del poder, más los omnipresentes cuerpo y memoria de la señora Perón, Eva no duerme es una demasiado solemne y simple mirada al mito que no muere, un símbolo que pese a su populismo más despertador de esperanzas que de reformas sociales concretas, ilumina a la gente sencilla. La trama ideada por el argentino Pablo Agüero parte del paradero desconocido del cadáver de Evita durante 17 años, para trazar una especie de radiografía del estado de Argentina durante ese período de alcance limitado, donde todos quieren apropiarse o escamotear, que no saben qué es mejor, una figura que, para estar muerta, goza de buena salud. Con una fotografiada muy contrastada, claroscuro puro, hay algo de provocación y consciente desacralización en el hecho de mostrar la manipulación del cuerpo de la que fuera primera dama argentina, su cuerpo sumergido en formol, el crujir de sus articulaciones. La voz en off que habla despectivamente de la “yegua”, junto a las imágenes de archivo del pueblo enfervorizado, que prueban la peculiar devoción que Eva despertaba en la gente, son, además, otro tipo de contraste. Pero el ejercicio de Agüero resulta artificioso y frío: la técnica del embalsamador y el cuerpo que le evoca una prostituta, los dos militares, el veterano y el joven, peleando sobre el ataúd, y, más convencional, el secuestro del general Aramburu con su interrogatorio, son piezas demasiado particulares, y si aspiran a que el espectador las funda en una imagen completa de la Argentina que media entre 1952 y 1977, la meta no está lograda.

4/10
Pasaje de vida

2015 | Pasaje de vida

A Mario le dan aviso de que Miguel, su padre, que se exilió a España desde Argentina hace años y del que ha estado bastante distanciado, tiene claros indicios de demencia senil. El reencuentro con él y el hallazgo de un manuscrito que parece describir las andanzas políticas juveniles del progenitor como montonero, podrían servir para que Mario aprenda a conocerle un poco mejor, y tal vez a salvar la distancia que los separa. Película que incluye algunos elementos autobiográficos del director y coguionista, Diego Corsini. Entrega un sentido pero irregular cuadro del modo en que los ideales y la persecución pueden afectar de modo decisivo a la vida de unos jóvenes, y también a la de sus descendientes, la sombra de las consecuencias es alargada. Con la opción estética de unos colores fríos para el pasado, y algo más cálidos pero también gélidos para la actualidad, la mirada a la historia familiar de Corsini es agridulce, se mezcla el romanticismo de la búsqueda de una sociedad justa con el pragmatismo y el reconocimiento de que si bien unos representaban un régimen de opresión que condujo a la dictadura, los que daban las órdenes en la militancia política revolucionaria consideraban al individuo poco menos que sacrificable. Hay algo de desequilibrio entre las escenas del presente y del pasado, a la relación entre Miguel adulto (Miguel Ángel Solá) y Mario (Javier Godino) le falta un hervor, aunque la última escena que comparten bajo el cielo estrellado tiene fuerza. Interesan más los pasajes de la época revolucionaria, donde es Chino Darín el que da el ímpetu juvenil requerido a Miguel. Las subtramas románticas en ambos períodos son más anodinas, el recurso al libro como nexo de unión entre la actualidad y lo que pasó antaño se acerca al cliché, y algunos comportamientos de personas no acaban de resultar creíbles, aunque puedan estar basados en la realidad.

4/10
El corredor nocturno

2009 | El corredor nocturno

Gerardo Herrero tiene mucho más prestigio como productor (El hijo de la novia) que como director, a pesar de que entrega un título al año, algunos de interés, como Las razones de mis amigos y El principio de Arquímedes. Especializado en drama, en su último trabajo, Que parezca un accidente, se había pasado a la comedia, y ahora entrega un thriller, que adapta una novela del uruguayo Hugo Burel. Adalid de la coproducción hispanoamericana, Herrero ha rodado una película que curiosamente parece más argentina que otra cosa. Los actores son de allí, y está rodada en Buenos Aires. Nadie que desconozca al director pensará que es un español. El punto de partida recuerda en cierta medida al de Extraños en un tren, el magistral film de Alfred Hitchcock que adaptaba la novela de Patricia Highsmith. En un aeropuerto, Eduardo López, joven ejecutivo de una aseguradora, casado y con dos hijos, conoce casualmente a un tipo, el enigmático Raimundo Conti, mientras ambos esperan a que salga su avión a Buenos Aires. A partir de ese momento, Conti asedia continuamente a López, llamándole al trabajo, insistiendo en verse con él, etc. Como es habitual, Gerardo Herrero escoge muy bien el material que se trae entre manos. En esta ocasión, se trata de un film que habla de la ambición y de la falta de escrúpulos en una sociedad cada vez más competitiva. No faltan las críticas a la reestructuración salvaje de las multinacionales, que aprovechan la excusa de la crisis para recortar plantilla a diestro y siniestro. Todo da que pensar, y es bastante loable una película española que tiene algo que decir. El modelo serían las películas de cine negro clásico que aprovechan una historia policial para hacer crítica social. Sus dos actores protagonistas son excepcionales. El “tour de force” entre los argentinos Miguel Ángel Solá y Leonardo Sbaraglia es lo mejor del film, y están muy bien secundados. Sin embargo, Herrero es incapaz de crear tensión y la atmósfera de thriller que pretende. El guión se estanca por completo tras el arranque, y reitera diversos encuentros entre el personaje de Solá y el de Sbaraglia que no aportan nada nuevo. Por otro lado, el giro final se adivina a la legua, y es bastante artificioso, lo que perjudica bastante al conjunto.

4/10
8 citas

2008 | 8 citas

Como su título indica, este film reúne las historias de ocho citas amorosas de distinto porte, con nexo de unión mínimo: el temático, algún personaje que repite presencia, y el último corte de un funeral, donde un tanto forzadamente se supone que están presentes la mayoría. Escriben y dirigen la cinta los debutantes Peris Romano y Rodrigo Sogoroyen. Aunque el arranque, la historia de un tímido kioskero que no se atreve a declarar su amor a una vecina a punto de dejar la ciudad, hace suponer una visión poliédrica y fresca del amor, lo cierto es que tal previsión se queda pronto en espejismo. El resto de viñetas de la película trata de modo más previsible los celos, las familias de los enamorados, y sobre todo del sexo, que invita a hacer aquella vieja pregunta de por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo. Así, en cuanto a mirada antropológica, el film se queda muy pobre. En cuanto a situaciones graciosas, hay alguna, aunque a veces uno piensa que podría estar ante algún sketch de la serie televisiva Escenas de matrimonio. Tiene su gracia el ver a tantos buenos actores en una película coral, pero queda la impresión de que no se les ha sacado todo el jugo. Véanse por ejemplo a Miguel Ángel Solá y Adriana Ozores combatiendo la rutina conyugal en un fin de semana “diferente”, o la anecdótica aparición final de Belén Rueda.

3/10
La vida en rojo

2008 | La vida en rojo

Una mirada a los años de las protestas estudiantiles en la universidad, en la España franquista de los 60. La película adapta libremente la novela “El vano ayer” de Isaac Rosa, con un guión del mismo autor y del director, Andrés Linares. La trama se enmarca en esa reivindicación, tan actual por parte de algunos sectores de la sociedad española, de la memoria histórica, donde se quiere dejar claro que hay hechos que no pueden quedar sepultados en el olvido, con el transcurso del tiempo. El principal problema de este film es que lo se cuenta no tiene demasiado interés. Una cosa es el encomiable deseo de no caer en extremismos histéricos, y otra presentar una historia insulsa de cédulas de estudiantes que combaten el franquismo en la clandestinidad, más las torturas y abusos policiales. Lo que se nos cuenta es muy simple, básicamente la desaparición de dos personas, el estudiante André Sánchez, y el profesor Julio Denis. El primero es bien conocido por la policía por su activismo estudiantil, pero el otro es un pobre diablo, que da clases de literatura mientras se gana un sobresueldo escribiendo noveluchas de kiosko, y que jamás se ha involucrado en actividades políticas. Pero las fuerzas de seguridad creen que hay gato encerrado en las novelas de Julio y en una reunión que éste mantuvo con André en su despacho. También pululan en los alrededores otros personajes, como la abuela de André, Trini, o la estudiante Marta. La estructura narrativa intenta abrir caminos novedosos, como si estuviéramos ante un falso documental o así. Se entremezclan fragmentos reales en blanco y negro, imágenes de un grupo de documentalistas que preparan un film sobre André y Julio, y sus entrevistas con varios testigos; engoladas frases como de otra época, leídas en off por un narrador, José Sacristán... Pero todo suena a artificioso y resulta confuso. Las imágenes se entregan con un color desvaído, como para tratar de hacer verosímil su pertenencia a otra época, con pasajes reiterativos de "los grises" repartiendo leña, o de los interrogatorios. Y las escenas de sexo son completamente gratuitas. Hay un interesante trabajo actoral, sobre todo en Miguel Ángel Solá, un cínico comisario, José Luis Gómez, el apocado profesor, e incluso Pilar Bardem, la intrépida abuela. Pero pese a ello varios pasajes resultan tremendamente forzados, como Ingrid Rubio, que recién salida de la cárcel pasa de la risa al llanto, al contar una situación chusca y graciosa para, a renglón seguido, narrar las vejaciones sexuales de que ha sido objeto; Pilar Bardem a punto de caerse por un pasillo sin que otro personaje, que la observa, mueva un músculo para ayudarla; o los cineastas indignados en su entrevista con el comisario.

4/10
La puta y la ballena

2004 | La puta y la ballena

Vera es una mujer en crisis, con cáncer de pecho, a la que le viene al pelo la metáfora de una ballena varada. Preparando un libro viaja a Argentina, y el planteamiento de un par de misterios sobre el fotógrafo que le sirve de tema, le harán descubrir algunas verdades sobre sí misma. El argentino Luis Puenzo, que ganó el Oscar al mejor film extranjero con La historia oficial, se embarca en una historia complicada, con reminiscencias del pasado que, se supone, deben proyectar luz en el presente. Con parsimonia a veces excesiva, algo de grandilocuencia y un buen reparto, con Aitana Sánchez-Gijón en la proa, se esfuerza por llevar el film a buen puerto.

3/10
Tiovivo c. 1950

2004 | Tiovivo c. 1950

“No eran los mejores tiempos, pero eran los nuestros.” Con esta declaración nostálgica y mecanografiada concluye José Luis Garci este film coral, que arroja una mirada agridulce a la España de 1950, y concretamente a Madrid. El director asturiano recurre a tenues pinceladas a la hora de retratar a multitud de personajes variopintos, junto a sus pequeños dramas cotidianos: la taquillera de metro enamorada de quien no debe (es un cura, pero ella lo ignora), la beatorra avariciosa, el empleado de banco que ante sus parientes de provincias tiene un gran empleo en la capital, el ‘conseguidor’ de libros prohibidos, el dueño de un taller mecánico, la gente de la academia de baile… Y con una curiosa mezcla de añoranza y denostación de tantas cosas de la época franquista, ofrece un film que ha irritado a mucho progre, quizá por su calculada ambigüedad. Llama la atención que nadie pueda ser feliz en esos años (¿no hay alguien entre tanta gente a quien le vaya más o menos bien?), y como parece invitar a comparar con lo que ahora nos toca vivir, las conclusiones pueden ser para todos los gustos. En cualquier caso destaca el increíble reparto, y la ambientación de la época, brillantes sin duda. Y agota un poquillo tanta cinefilia apenas encubierta, y muchos detalles ‘garcianos’ (referencias al fútbol, los toros, las calles de Madrid), poco naturales en la trama.

5/10
La playa de los galgos

2002 | La playa de los galgos

Martín, un sencillo panadero de pueblo, busca a su hermano para darle cuenta de la reciente muerte de su madre, y arreglar cuestiones de herencia. Pero su hermanito es un poco peculiar: se integró hace años en la banda terrorista ETA. En la búsqueda, Martín se mete en una extraña red de personajes, donde destaca una enigmática mujer. Mario Camus revisita el tema de ETA tras Sombras de una batalla. Carmelo Gómez da vida al hermano “investigador”.

4/10
El alquimista impaciente

2002 | El alquimista impaciente

Un motel de carretera. En una habitación aparece el cadáver desnudo de Trinidad Soler, ingeniero de una central nuclear próxima. Ha sido asesinado. Varios detalles sórdidos rodean el caso. ¿Es el crimen obra de un chiflado? ¿O tendrá que ver con la impopularidad que rodeaba a la empresa del muerto? Una pareja de la guardia civil, el sargento Vila y la guardia Chamorro, investiga el caso. Estupendo “thriller a la española”. La trama atrapa de principio a fin, y es prueba evidente de que el género no es patrimonio exclusivo de los americanos. La directora Patricia Ferreira plantea con atino la relación entre los investigadores, perfecta en lo profesional, y en la que se apunta, quizá, un tímido y difícil enamoramiento; y dibuja bien la sorpresa de la esposa del ingeniero, cuando descubre la doble vida que llevaba. Ferreira explica por qué le cautivó la novela de Lorenzo Silva en que se basa el film: “En ese marco de policiaco clásico, el propio mecanismo de la investigación sirve para mostrar críticamente las características de la sociedad en que se ha producido el crimen –en este caso, la España actual– y algunos de sus problemas más importantes: ambición por el dinero a cualquier precio, especulación inmobiliaria, corrupción política y judicial, grupos ocultos de presión, mafias organizadas... Pero, sobre todo, me interesaba esa capacidad del género para ofrecer retratos de personajes que, colocados en situaciones límite, nos permiten comprender un poco más al ser humano.”

6/10
Octavia

2002 | Octavia

Tras 15 años retirado de la gran pantalla, había gran expectación con este film del gran documentalista y escrutador de la nostalgia Basilio Martín Patino, autor de títulos tan memorables como Nueve cartas a Berta y Queridísimos verdugos. El resultado es decepcionante, en su intento de criticar el orden de la humanidad al traspasar el umbral del tercer milenio, con la excusa de un simposio en la Universidad de Salamanca, donde un personaje debe afrontar las consecuencias de sus acciones pasadas. Parrafadas de los distintos personajes e imágenes que se dirían desean promover el turismo salmantino, que para hay financiación local, se prolongan durante un tiempo decididamente excesivo.

4/10
Fausto 5.0

2001 | Fausto 5.0

Fausto es un médico contemporáneo que acude a una convención. Allí encuentra a Santos, antiguo paciente desahuciado que, misteriosamente, sigue vivito y coleando. El tipo, original Mefistófeles con la cara de Eduard Fernández, se pega a Fausto como una lapa. La gran ciudad degradada, personajes decadentes, ambientes insanos... La Fura del Baus (Álex Ollé y Carlos Padrissa), con guión de Fernando León de Aranoa, ofrece su peculiar versión del mito del hombre que vende el alma al diablo, con un telón de fondo de nuestra sociedad que se quiere tétrico.

5/10
La fuga

2001 | La fuga

El argentino Eduardo Mignogna nos narra la fuga de siete presos de una prisión bonaerense en el año 1928 y, sobre todo, cómo se desenvuelven una vez alcanzada la libertad. Una referencia básica la proporciona esa película mítica llamada La gran evasión. Siete presos (estupendo el reparto coral), siete historias (el siete parece remitirnos a otro clásico de John Sturges, Los siete magníficos), de las que el director (que adapta su propia novela) nos ofrece como pinceladas, breves trazos impresionistas, suficientes para completar un cuadro que presenta el inconfundible sabor de la aventura. Mignogna, que ganó el Goya a la mejor película iberoamericana con su film, sabe impregnar la historia del mismo clasicismo que bañaba su maravilloso romance Sol de otoño, pero con otro género, el de fugas carcelarias.

6/10
Sé quién eres

2000 | Sé quién eres

Una joven psiquiatra que empieza a trabajar en un hospital de Galicia se siente atraída por un singular enfermo con el síndrome de Korsakov, que le impide recordar acontecimientos recientes. Cuando unos individuos acuden en su búsqueda, la doctora descubre que su paciente estuvo relacionado con la llamada guerra sucia. Primera película de ficción de Patricia Ferreira, tras realizar varios documentales. Los padres de Inés París, una de las dos guionistas de la película, murieron en un atentado de ETA que no ha sido esclarecido, por lo que está claro que el tema le toca de cerca. El film tiene formato de thriller, y brilla con luz propia Ana Fernández, que despuntó en ese peliculón llamado Solas.

6/10
Plenilunio

1999 | Plenilunio

En la vida suceden cosas horribles, nos dice Plenilunio. Jovenzuelos de aspecto imberbe se transforman en psicópatas violadores de niñas. Padres sin mala voluntad pero en Babia, ahogan la personalidad de sus hijos. Parejas de amigos se ponen los cuernos entrecruzándose. Gente sin nombre ni apellidos te puede poner una bomba en los bajos de tu coche por ser policía. Los nervios destrozan la salud mental de una esposa. Y cuando aparece en el horizonte un atisbo de salida, no es fácil tomarla. Sí, la vida es compleja: plantea muchas preguntas, y da pocas respuestas. Imanol Uribe ofrece una visión cansada de la existencia, de gente que ha pasado por mucho y tan sólo ha encontrado islotes de felicidad dispersos y poco duraderos. La base literaria del film la proporciona Antonio Muñoz Molina y el guión lo firma Elvira Lindo. A la arquitectura narrativa poco hay que reprocharle. Quizá alguna frase solemne... La interpretación de Miguel Ángel Solá y Adriana Ozores es buena. Y Juan Diego Botto, que evita la exageración, hace una composición perfecta del psicópata: quemado en su trabajo y con su familia, musitador perpetuo de su fracaso personal, con carencias afectivas y complejos sexuales notorios...

4/10
Tango

1998 | Tango

Mario es un cuarentón, profesional del espectáculo, sumido en una honda crisis personal. El abandono de su mujer procura olvidarlo metiéndose de lleno en el rodaje de una película sobre el tango. Mientras busca gente para el reparto y los números musicales, conoce a Elena, una hermosa bailarina de enorme talento. La pega es que ella es amante de Ángelo Larroca, propietario de un cabaret y personaje involucrado en negocios dudosos. Este film de Carlos Saura conecta con sus trabajos previos Sevillanas y Flamenco. Pero en esta ocasión el director maneja una trama de ficción. De nuevo tenemos una hermosa música y coreografía, y una fotografía preciosista, obra del genio de la luz Vittorio Storaro. Tango fue candidata al Oscar al mejor film extranjero, y ganó un premio especial en el Festival de Cannes.

6/10
Corazón iluminado

1998 | Corazón iluminado

Tras veinte años de ausencia, Juan, un director de cine, regresa a su localidad natal, donde rememora el descubrimiento del amor. Héctor Babenco coescribe y dirige esta cinta con numerosos contenidos autobiográficos, de aire nostálgico, que cuenta con buenos actores. Compitió en la sección oficial de Cannes en 1998. Podría haber dado más juego, pero tiene su interés.

4/10
Bajo bandera

1997 | Bajo bandera

Argentina, 1969. El mayor Molina investiga la brutal muerte del soldado Lito en la Patagonia. Pronto advierte el tenso clima que reina en la guarnición del coronel Hellman, y que la muerte fue consecuencia de la dura disciplina. La investigación se verá obstaculizada por la llegada al poder de los militares. Sólo el posterior retorno a la democracia permitirá arrojar luz sobre el caso. Poco a poco sale a la luz que Lito fue drogado por Repetto, un compañero, y que no pudo participar en un ejercicio militar que tuvo lugar por la noche. El argumento, basado en hechos reales, recuerda al de Algunos hombres buenos. Su director, Juan José Jusid, lo ha definido como “una alegoría sobre la intolerancia y el autoritarismo”. Concebida como una película didáctica, para dar a conocer los sucesos que narra, a nivel internacional, cuenta con dos de los actores más prestigiosos de Argentina, Federico Luppi (Un lugar en el mundo, Sol de otoño) y Miguel Ángel Solá (Tango), que encabezan un reparto de primera, en el que también está presente Omero Antonutti (Padre padrone). Jusid parte del relato homónimo de su compatriota Guillermo Saccomanno, que tiene un gran renombre en el país latinoamericano, donde obtuvo el Premio Nacional de Literatura.

5/10
Picado fino

1996 | Picado fino

Los conflictos de un joven, su novia embarazada y su amante.

Fotos del alma

1995 | Fotos del alma

Pablo es un joven empleado de una agencia de publicidad al que se le informa que es portador del virus HIV. Toda su vida parece desmorarse, pero la solidaridad de algunos y el restablecimiento de su relación de pareja hacen que pueda convivir mejor con su enfermedad.

La nave de los locos

1995 | La nave de los locos

Un conflicto social estalla en una ciudad patagónica cuando el cacique de una tribu mapuche incendia un complejo turístico sobre el que había sido el cementerio de su pueblo. Por este motivo, se lo somete a juicio.

Bajo otro sol

1988 | Bajo otro sol

Un abogado rural que fuera maestro durante la dictadura regresa a su provincia para vengar a un compañero desaparecido.

Sur

1987 | Sur

Sur nos habla del reencuentro y de la amistad. Es el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el rencor, de la libertad sobre la opresión, del deseo sobre el temor. Sur nos cuenta una historia de amor. Es el amor de la pareja y es también una historia de amor por un país. Es la historia de un regreso. Sur, es un homenaje a todos los que, como el personaje tartamudo, supieron decir NO. Fueron los que mantuvieron la dignidad. Ellos dijeron no a la injusticia, a la opresión, a la entrega del país.

Malayunta

1986 | Malayunta

Cuando una pareja madura comparte su departamento con un joven escultor desprejuiciado, la convivencia se torna insoportable.

El exilio de Gardel: Tangos

1985 | El exilio de Gardel: Tangos

Musical de tango que muestra detalles de la vida de un grupo de argentinos tratando de sobrevivir en su exilio en París, durante la dictadura argentina llamada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983).

Tacos altos

1985 | Tacos altos

Luisa llega a su pueblo para buscar a su familia y llevarselos a Buenos Aires, pero todo cambia cuando conoce a un jovén pintor. En él ve el camino para cambiar su vida.

Asesinato en el Senado de la nación

1984 | Asesinato en el Senado de la nación

Cine político en estado puro, que parte de un caso real, donde un senador, interpretado por Pepe Soriano, investiga un posible caso de corrupción en torno a los precios del vacuno, que podría salpicar a Reino Unido. En Argentina gobierna Agustín Pedro Justo, en el período conocido como la Década Infame. El film ganó el Colón de Oro del Festival de Huelva, gracias a una reconstrucción minuciosa y creíble de lo ocurrido.

6/10
Los chicos de la guerra

1984 | Los chicos de la guerra

Tres chicos de diferentes clases sociales van a la Guerra de Malvinas. La película cuenta paralelamente sus vidas y las consecuencias que les trae la guerra a cada uno.

No habrá más penas ni olvido

1983 | No habrá más penas ni olvido

1974, Juan Domingo Perón ha vuelto a Argentina tras su exilio español. Víctima de la persecución de la izquierda de su partido es, en el imaginario pueblo de Colonia Vela, Fuentes, un delegado municipal. Héctor Olivera adapta con Roberto Cossa una novela de Osvaldo Soriano que pinta en clave de farsa no exenta de tragedia las rencillas internas del peronismo. Utiliza para ello muy bien el telón de fondo de una pequeña población, cuyos representativos personajes están muy bien encarnados por un buen reparto que encabeza Federico Luppi.

6/10
Crecer de golpe

1976 | Crecer de golpe

Adaptación de una novela de Haroldo Conti, cuenta las dificultades del adolescente Milo para afrontar la complejidad del mundo, aunque una figura quasi-paterna se erige en su guía espiritual.

4/10
Más allá del sol

1975 | Más allá del sol

Más allá del sol narra la vida del pionero de la aviación en Argentina, Jorge Newbey.

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