IMG-LOGO

Biografía

Blanca Suárez

Blanca Suárez

31 años

Blanca Suárez

Nació el 21 de Octubre de 1988 en Madrid, España

'Emperactriz' de España

21 Enero 2016

Con su cara angelical Blanca Suárez ha conseguido conquistar al público español y va por el camino de hacerlo también con el internacional. Y es que, además de ser actriz es imagen de firmas como Intimissimi, Tous o Ghd y tiene un blog en la página web de la revista Vogue. Este huracán español triunfa por donde pasa.

Aunque en un principio quería estudiar Publicidad y Relaciones Públicas, no alcanzó la media por unas décimas y decidió matricularse en la Universidad Rey Juan Carlos para estudiar Comunicación Audiovisual. Más tarde dejó la carrera para centrarse en la interpretación en la escuela Tritón de Madrid.

El debut como actriz de la madrileña Blanca Martínez Suárez, nacida el 21 de octubre de 1988, tuvo lugar con la película de terror Eskalofrío (2008), aunque fue en la serie de televisión El internado (2007) donde se dio a conocer. A partir de entonces, no ha parado de rodar tanto películas como series, consiguiendo ser hoy en día una de las actrices más famosas de España. En El Internado participó desde la segunda hasta la séptima temporada con el papel de Julia Medina, una alumna del colegio La Laguna Negra. Durante el tiempo que grababa esta serie, compaginó su trabajo televisivo con papeles secundarios en películas como Cobardes (2008), El cónsul de Sodoma (2009) y Fuga de Cerebros (2009). Tres largometrajes con poca entidad.

En Carne de neón (2010) obtuvo el papel de Verónica, una chica con mucha malicia que se meterá en graves problemas. Tras finalizar El internado, Blanca protagonizó la serie El Barco (2011), dando vida a Ainhoa Montero, la hija del capitán. La serie cuenta la historia de los tripulantes de un barco escuela que tendrán que sobrevivir en la nave tras desencadenarse un cataclismo planetario. Un año después se mete en el papel de Ingrid en el thriller de casinos a la española The Pelayos (2011). Compartió pantalla con el actor Miguel Ángel Silvestre con el que tuvo una relación que llenó las revistas de papel cuché.

Pero sin duda su gran oportunidad llegó cuando el director Pedro Almodóvar decidió contar con ella en La piel que habito (2011). Blanca es Norma Ledgard, hija del cirujano Robert Ledgard, quien intenta reconstruirle la cara a su mujer después de un accidente de coche. Compartió pantalla con actores de la talla de Antonio Banderas y Elena Anaya. Gracias a esta interpretación Blanca fue candidata a los Premios Goya por Mejor Actriz Revelación.

Un año más tarde, la actriz participó en Miel de naranjas (2012), película de amor pero sin demasiado interés, que trascurre en los años de la Guerra Civil Española. El mismo año, Almodóvar volvió a contar con ella en la desastrosa Los amantes pasajeros (2012), claramente la peor película del manchego, donde en trabajo de Blanca fue, de hecho, de lo poco salvable.

En Mi gran noche (2015), comedia loca dirigida por Álex de la Iglesia, la actriz madrileña interpretó a Paloma, la invitada más gafe de la fiesta. Compartió créditos con Pepón Nieto, Mario Casas, Carmen Machi e incluso con el cantante Raphael.

El mismo año, Blanca volvió a la televisión con la serie Carlos, Rey Emperador, con el papel de la emperatriz Isabel de Portugal. Sin duda, uno de sus trabajos más logrados. Seguidamente, compartió rodaje con su ex compañero de El internado, Yon González, en la comedia romántica Perdiendo el norte (2015).

Con tan sólo una década en el mundo de la actuación, Blanca Suárez ya ha sido nominada a 17 premios. Y ha ganado 8 de ellos, entre los que destacan Premio Ondas por Mejor Interpretación Femenina por El barco (2011), Fotograma de Plata por Mejor Actriz de Televisión gracias a El internado (2010), Neox Fan Awards por Mejor Actriz de Cine Español por la película The Pelayos (2011) y Premio Cosmopolitan Fun Fearless Female por Mejor Actriz de Televisión por la serie El barco (2011).

Además, ha participado en cortometrajes como Universos (2009) y Hemisferio (2010), y en dos videoclips: “Estoy prohibido” (2010), del grupo Ladrones, y en “Emocional” (2014), del cantante Dani Martín, con el que tuvo una relación de unos meses.

Entre sus próximos proyectos destaca su primera película en inglés rodada en Nueva York, My Bakery in Brooklyn (2016), del director español Gustavo Ron, donde también participa el actor Aitor Luna.

Filmografía
El verano que vivimos

2020 | El verano que vivimos

Año 1998. Isabel, estudiante de periodismo, se ve obligada a realizar sus prácticas en el diario de un pequeño pueblo costero gallego para terminar la carrera. Al llegar, quiere empezar cuanto antes a investigar, a demostrar todo lo que ha aprendido para convertirse en una auténtica periodista. Pero el puesto que la asignan es el último que ella esperaba: la escritura y gestión de las esquelas que llegan a la redacción. Pero esto, que podría parecer en principio algo aburrido, se convierte en la puerta a una investigación que la llevará por diferentes puntos de la geografía española en busca de una historia de amor imposible.

A pesar de todo

2019 | A pesar de todo

Sara, Lucía, Sofía y Claudia son cuatro hermanas cuyas vidas y personalidades son diametralmente opuestas. Tras la muerte de su madre, Carmen, las cuatro hermanas volverán a reencontrarse en Madrid para despedirse de ella y por un breve espacio de tiempo aguantarse, conocerse y aceptarse en esta estrambótica comedia de enredo.

Las chicas del cable (4ª temporada)

2019 | Las chicas del cable | Serie TV

1931. Tras la proclamación de la república, la vida de Carlota cambia por completo cuando decide dedicarse a la política, un mundo complicado para las mujeres en aquella época. Al mismo tiempo trata de combatir todos los obstáculos para estar junto al transexual Óscar. Aunque está a punto de ser elegida para la alcaldía de Madrid, sus posibilidades se reducen cuando su rival aparece muerto; no cabe duda de que se trata de un asesinato. Para colmo de males, las evidencias la señalan a ella como culpable, por lo que es detenida y juzgada. Sus amigas tratarán de defender su inocencia. Al igual que sucedía en las temporadas anteriores, la cuarta entrega de esta ficción de Bambú para Netflix no inventa la pólvora. Sin embargo, consigue más o menos enganchar y mantiene el ritmo hasta el final, con un tono más cercano al thriller que en capítulos pasados. Los nuevos intensifican las reivindicaciones políticas y feministas ya apuntadas en años pasados, tratándose temas como el divorcio, la lucha por la igualdad. Se hace especial hincapié en la transexualidad. A diferencia de lo que ocurría hasta ahora, esta vez los acontecimientos históricos están muy bien integrados en la trama, sobre todo en lo relativo a las peripecias de Carlota. Destaca el trabajo de Ana Fernández (Carlota), mejor aprovechada que nunca, pues su personaje gana en complejidad. Por contra a alguna de sus compañeras, como a Maggie Civantos, se le saca poco jugo. Entre las novedades del reparto destaca un correcto Carles Francino.

5/10
Tiempo después

2018 | Tiempo después

Año 9177, mil años hacia arriba o hacia abajo. Mientras que los parados y marginados se agolpan en una humilde colonia de chabolas, la clase alta habita en un rascacielos, donde las leyes señalan que sólo pueden existir tres establecimientos de cada sector, por ejemplo tres bares o tres barberías. Un día, un pobre intenta entrar en la zona elitista con el objetivo de vender limonada, lo que el alcalde y el resto de poderosos tratarán de impedir. La Semana Internacional de Valladolid (Seminci) llevó a cabo en 2013 una encuesta para determinar la mejor película española de las últimas seis décadas. Por un lado, la crítica eligió El verdugo, de Luis García Berlanga, pero el público de a pie se decantó por la surrealista Amanece, que no es poco, de 1989, quizás un tanto sobrevalorada, pues pese a valiosos hallazgos (“Alcalde, todos somos contingentes, pero tú eres necesario”), su acumulación caótica de gags acaba agotando. Su artífice, José Luis Cuerda, rodó en 1995 la funesta comedia en la misma línea Así en el cielo como en la tierra, y en 2018 logra estrenar la tercera entrega de la trilogía, Tiempo después, cuyo guión, tras un intento infructuoso de buscar financiación, había publicado en forma de novela la editorial Pepitas de Calabaza, en 2015. Incrementa su carga de crítica social y política, arremetiendo contra todos los objetivos posibles, pues retrata a la monarquía como una institución caprichosa, a la Guardia Civil la representan un general y un escocés que combina el uniforme con la falda típica de su país, mientras que a la Iglesia la tilda de negocio, comparable por ejemplo a las peluquerías, y que está burdamente simbolizada por un cura malvado de armas tomar interpretado por Antonio de la Torre, y por un monje enamorado de una religiosa; todos ellos serían los malos de la película en la visión tópica del autor. Por otro lado, no tiene reparos en cargar también contra la juventud, que según se argumenta a veces se manifiesta por causas arbitrarias, aunque la mayor parte del tiempo se rige por el pasotismo. Ni siquiera se libraría de sus ataques la izquierda, pues aquí los supuestos revolucionarios son unos egoístas que se olvidan de sus ideas en cuanto consiguen una vida tranquila. Se echan mucho de menos a los ilustres secundarios del original, pues la mayoría han fallecido; imposible lograr la gracia natural de Manuel Alexandre, Rafael Alonso, Cassen, María Isbert o Chus Lampreave. Pese a todo, repiten Miguel Rellán y Gabino Diego, y si dejamos aparte las comparaciones, dan la talla los recién llegados, como Joaquín Reyes, Berto Romero, Carlos Areces, Eva Hache o Secun de la Rosa, no tanto el siempre magistral De la Torre, pues su personaje inquieta más que hace reír. Algunos golpes de humor funcionan, sobre todo cuando recupera del original la fórmula de que personajes propios de la España cañí hablen de escritores de primera categoría o se expresen con frases propias de un doctor en Filosofía y Letras. En este sentido tiene su gracia el barbero poeta (el citado Romero) que recita a sus clientes versos de Federico García Lorca, mientras éstos estallan en carcajadas, o la discusión de los muchachos sobre Hegel y otros autores, en pleno botellón. Pero la mayor parte de secuencias no logran hacer reír, por lo que el metraje se vuelve insufrible.

1/10
Las chicas del cable (3ª temporada)

2018 | Las chicas del cable | Serie TV

Lidia (Blanca Suárez), Ángeles (Maggie Civantos), Marga (Nadia de Santiago), Carlota (Ana Fernández) y Sara (Ana Polvorosa) regresan más fuertes y unidas que nunca. Tras un grave accidente durante la boda de Lidia, la vida de las chicas del cable dará un nuevo vuelco y tendrán que luchar sin contemplaciones por aquello en lo que más creen. Sin buscarlo, se encontrarán inmersas en situaciones de peligro, de venganzas ocultas y secretos inconfesables, de sentimientos encontrados… pero cada una de ellas vivirá el inicio de la nueva década con el apoyo incondicional de sus amigas.

El bar

2017 | El bar

Elena se mete en un bar del centro de Madrid, donde varios clientes desayunan. Cuando un oficinista abandona el local, recibe un disparo en la cabeza desde la lejanía. El hombre que sale a ayudarle corre la misma suerte, por lo que los demás deducen que se impone permanecer en el interior, donde tratarán de averiguar qué está ocurriendo, a pesar de que los móviles han dejado de funcionar y la televisión en un principio no se hace eco de los hechos… Tras los malos resultados artísticos de Mi gran noche, Álex de la Iglesia se adentra en el thriller pero sin abandonar el tono cómico, con una trama que parece inspirada lejanamente en El ángel exterminador, de Luis Buñuel, sin surrealismo, pero sí con notas esperpénticas. Como es habitual en su filmografía, él mismo se ha ocupado del guión con su colaborador habitual, Jorge Guerricaechevarría. Film muy coral, como casi todos los suyos, dominan el reparto los habituales de la filmografía del bilbaíno, como Blanca Suárez y Mario Casas, a quienes les corresponde un peso un poco mayor, pero también están los siempre eficaces Carmen Machi, Terele Pávez y Secun de la Rosa. Esta vez le ha dado mayor peso a otro componente de su compañía estable, Jaime Ordóñez, que se desenvuelve bien, dentro del tono general exagerado e histriónico, como mendigo desequilibrado, personaje que le permite exhibir su particular voz. Al menos supera al trabajo anterior del ex presidente de la Academia, pues la premisa atrapa, quizás sea su mejor obra desde La Comunidad. Los giros mantienen más o menos el interés del espectador. Técnicamente impecable, su rigurosa planificación tiene fuerza. Pero ya resulta un tanto agotador que los personajes de este cineasta, por muy afables que parezcan, acaben convertidos en psicópatas cuando están en una situación extrema, derivando en un clímax caótico.

5/10
Las chicas del cable

2017 | Las chicas del cable | Serie TV

Madrid, 1928. Cuatro chicas comienzan a trabajar como operadoras para la recién nacida compañía telefónica. Alba, ladrona profesional, en realidad sólo pretende introducirse en la empresa para dar un golpe, chantajeada por un policía. Marga acaba de llegar de su pueblo natal. A Ángeles, madre de familia, no le resulta fácil que su esposo le deje trabajar. Por último Carlota, de buena familia, quiere conseguir independencia. Netflix le ha encargado su primera serie española a Bambú, responsable de Gran Hotel y Velvet, entre otras producciones, que mantiene los elementos con los que éstas han triunfado: trama de época, una historia de amor imposible como eje central, el triángulo amoroso, una subtrama de intriga. En este sentido, podría recibir alguna crítica de quienes consideraban que la compañía de ‘streaming’ supondría un catalizador para las producciones nacionales, pues al final no se aparta demasiado de lo que ya hacía. A alguno le puede chocar también la anacrónica banda sonora, con temas muy actuales, que sin embargo se mezclan bien con las imágenes. Por lo demás, pocos reproches se le pueden hacer a un trabajo impecable, sobre todo en lo que se refiere a la reconstrucción del Madrid de los años 20, y del vestuario. Aunque engancha con sus giros, también tiene fondo, pues aporta una reivindicación de la igualdad de la mujer, en aquel momento supeditada hasta el extremo a la figura masculina. Realiza un buen trabajo un elenco en su mayoría de jóvenes valores, aunque están respaldados brevemente por Concha Velasco y Kiti Mánver (habituales de la productora). A Blanca Suárez se le da bastante bien encarnar a Lidia, una superviviente en un mundo hostil. También realiza un competente trabajo Nadia de Santiago, como chica de provincias en la capital.

6/10
Las chicas del cable (2ª temporada)

2017 | Las chicas del cable | Serie TV

Comienza el año 1929. Sebastián Uribe, nuevo gerente, llega a la compañía telefónica, mientras que Lidia ha negociado la readmisión de trabajadores, y se ha convertido en secretaria de dirección, dejando muy atrás su pasado como fugitiva. Francisco sigue enfadado con ella después de que evitara que se implantase la automatización. A su alrededor, Carlota se debate entre el amor de una mujer, Sara, y el de un hombre, Miguel, pero no le ha explicado la situación a sus amigas. Ángeles trata de solucionar los problemas con su abusivo marido. Segunda tanda de capítulos de la primera serie española de Netflix, de nuevo en torno al mismo tema, el empoderamiento de la mujer en una época complicada. Por lo demás, mantiene el sello de su productora, Bambú, creadora también de Velvet, aunque esta vez el arranque –con las chicas deshaciéndose de un cadáver sin que se sepa cómo han llegado a esa situación– y algunas otras secuencias recuerdan a la comedia Mujeres desesperadas. Se repite la música moderna pese a la ambientación clásica, esta vez mejor acompasada con las imágenes, ya que en la primera temporada parecía fruto de una decisión tomada a última hora, como si durante el rodaje no se supiera que se iba a incluir. Por lo demás, se vuelve a hacer gala de una aceptable ambientación, en vestuario y escenarios. Quizás se abusa de las casualidades y elementos ‘culebrunescos’, pero cumple su objetivo de enganchar al espectador. Los protagonistas realizan trabajos aceptables, quizás en esta ocasión haya mayor espacio para el lucimiento de Maggie Civantos, cuyo personaje evoluciona mucho de ama de casa sumisa a mujer fuerte enfrentada a su cónyuge. Entre los recién llegados destaca Ernesto Alterio, que ha ido mejorando como actor en los últimos años, y que consigue que interese saber más de su personaje, Uribe, nuevo jefe de las chicas.

5/10
Lo que escondían sus ojos

2016 | Lo que escondían sus ojos | Serie TV

Perdiendo el norte

2015 | Perdiendo el norte

Hugo, economista, y su amigo Braulio, científico, cuentan con una excelente formación universitaria, pero no consiguen trabajo en España. Inspirados por un emigrante que ha triunfado en Alemania, que aparece en un programa televisivo, deciden probar fortuna en Berlín, donde sobrevivir no será tan sencillo como creían. El aragonés Nacho G. Velilla escribe y dirige su tercer largometraje, que no se aporta mucho del sendero marcado por los otros dos, Que se mueran los feos y Fuera de carta. Este nuevo trabajo parece por momentos una revisión de Vente a Alemania, Pepe, de 1971, adaptada a los nuevos tiempos, en la que el gran José Sacristán, que aparece como secundario, tiene un personaje que casi podría ser el que encarnó en aquella, muchos años después. Perdiendo el norte aparenta buenas intenciones; en su arranque parece que quiere denunciar la complicada situación para los jóvenes universitarios sin perspectivas laborales, que se ven obligados a emigrar. Pero rápidamente queda claro que Velilla sólo pretende un divertimento menor, con un humor facilón y en muchos casos previsible o soez, que acaba resultando excesivamente superficial. No es un absoluto desastre gracias a la espontaneidad y dominio del género de los actores, todos ellos muy bien escogidos, desde los protagonistas (Yon González, Blanca Suárez y Javier Cámara) hasta los secundarios, donde repiten actores asociados a la filmografía del realizador, como el citado Cámara y Carmen Machi. Paradójicamente el único error de casting consiste en haber fichado al mencionado Sacristán, tan por encima del resto que hasta les deja en evidencia. Por sí solo eleva claramente a otro nivel las secuencias en las que aparece, que también introducen unas agradecibles notas dramáticas.

4/10
Mi gran noche

2015 | Mi gran noche

El cine de de Álex de la Iglesia podría describirse como una larga broma gamberra que no cesa, al menos en lo que se refiere a sus películas más claramente adscritas al género de la comedia. Y en este terreno alcanzó su cota más alta hace ya veinte años, con El día de la bestia. Luego ha entregado títulos con destellos, buenas ideas no perfectamente resueltas. Mi gran noche hace pensar en Muertos de risa, aquella película sobre dos cómicos televisivos que se llevan fatal. Aquí tenemos un programa para la pequeña pantalla, un canal está grabando en octubre su programa especial de fin de año, para el que cuenta con un divo de la vieja escuela, Alphonso –el cantante Raphael que ha aceptado el envite de De la Iglesia de ofrecer una versión pasada de rosca de sí mismo–, y con una estrella juvenil emergente, Adanne. Además seguimos las andanzas de múltiples personajes, algunos ligados a los dos citados por cuestiones de paternidad, otros son los figurantes del programa, en especial el parado José, que ha encandilado a una joven guapísima por misteriosas razones, y que está pendiente de su algo extravagante madre. En las proximidades del programa, en clave de crisis, protestan trabajadores despedidos, mientras el sinvergüenza productor televisivo piensa sólo en llenar su bolsillo. El director da muestras de una gran pericia técnica en su manejo de un reparto coral y en el endiablado ritmo de la narración, aunque de vez en cuando uno tiene la sensación de estar en medio de un confuso barullo. En cualquier caso los chistes orquestados con su coguionista habitual Jorge Guerricaechevarría no son la repanocha en lo que a gracia se refiere, quizá por su diverso tono, algunos de física brutalidad, otros de tipo sexual, o de guerra de sexos. Hay muchas referencias cinematográficas, la más clara es la espuma de jabón que remite a El guateque de Peter Sellers, una cinta bastante más lograda, o las menciones no nuevas a La guerra de las galaxias y a Darth Vader. Sólo ver a Mario Casas con su pelucón, a Raphael estando, o Terele Pávez con su cruz de Caravaca produce hilaridad, pero esto no basta para armar una buena película.

4/10
Carlos, Rey Emperador

2015 | Carlos, Rey Emperador | Serie TV

Nueva apuesta española por las series televisivas de corte histórico tras el éxito de Isabel, no en balde detrás de Carlos, Rey Emperador está parte del equipo creativo de la mencionada serie. La trama arranca con la llegada a Castilla de Carlos y su hermana Leonor, donde resulta casi inevitable que sean vistos como intrusos extranjeros, pues siempre han vivido fuera de la Península. Él viene a reclamar su corona, aunque Juana todavía vive, y su hermano Fernando podría hacer también su propia reclamación, apoyos locales no le faltan. Pero Cisneros, el regente, desea que las cosas se hagan como determinó el rey católico Fernando, abuelo de Carlos, siguiendo el parecer de Isabel. Otros hilos narrativos trasladan al espectador a la corte francesa del mujeriego rey Francisco, y a Santiago de Cuba, donde Hernán Cortés se apresta para explorar y conquistar ricos territorios. Resulta muy de agradecer el esfuerzo de producción de esta serie, que ayuda a divulgar un período importante de la historia de España. El equipo dirigido por José Luis Martín, y que cuenta con cineastas solventes como Oriol Ferrer, procuran conjugar la lección de historia con el entretenimiento. El problema, al menos en lo que se detecta en el primer capítulo, es que ideas como el ataque de unos campesinos al rey por error, o los devaneos amorosos de alcoba, parecen recursos fáciles poco integrados con la mencionada lección de historia. Mientras que la decisión de no arriesgar con los idiomas quita al conjunto un poco de verosimilitud. Carlos habla un perfecto español, y se hace difícil aceptar que la corte francesa sea efectivamente francesa. Álvaro Cervantes parece demasiado joven para encarnar al futuro emperador, pero démosle un voto de confianza, por ahora se supone que es un gobernante inexperto, aunque con aptitudes, y eso, más o menos, lo transmite. Y en efecto, a medida que avanzan los capítulos, se opta por desarrollar mejor las tramas relativas a la lucha por el poder, ya sea la corona de emperador, o la conquista de México; y los personajes y lo que les mueve, una combinación de lealta, ambición y sentido del estado, que obliga a dejar los sentimientos personales en su su sitio, cobra sentido. Además, siendo conscientes de que hay un presupuesto razonable, pero limitado, se evitan los planos que requerirían masas o costosos decorados, limitando la cosa a escenas brevísimas que cumplen ese misión en América, la fugaz visión de los barcos de la expedición de Cortés y las pirámides mayas.

6/10
Mi panadería en Brooklyn

2015 | My Bakery in Brooklyn

Cuando por fin compra el billete para llevar a cabo su gran sueño, viajar a Europa, Vivian debe posponer estos planes por la repentina muerte de Isabelle, su tía. Resulta que le ha legado la panadería en Brooklyn en la que ha trabajado toda la vida, negocio que deberá compartir con Chloe su prima, muy cercana, pero con la que surgirán roces debido a que no comparte su pasión por mantener la esencia clásica del local: desea realizar cambios. Ambas se verán obligadas a cooperar para que el banco no expropie el local. Tercer largometraje de ficción de Gustavo Ron, más cercano a la ligereza y a la mezcla entre risas y lágrimas del primero, Mia Sarah, aunque mejor rodado y en inglés, como el lacrimógeno Vivir para siempre. Repite, esta vez junto a Francisco Zegers, como autor del libreto, quizás el mayor problema del film, pues acaba siendo demasiado intrascendente. Más allá de cierta reivindicación del esfuerzo, y el trabajo de la gente sencilla, y de la unidad familiar, y de su contraste entre una visión tradicional de la vida y los valores, y otra revolucionaria, que quiere ponerlo todo patas arriba, se queda en un sencillo homenaje a las películas gastronómicas, sin el nivel de títulos como El festín de Babette. Si bien algunas secuencias rozan el ridículo, como su forzado homenaje a los tartazos del cine mudo, el cineasta madrileño salva el tipo con su evidente capacidad para arrancar carcajadas, y su tono amable. Además, dirige bien al reparto, encabezado por las pocas conocidas Aimee Teegarden y Krysta Rodriguez, donde brilla como secundaria la española Blanca Suárez, que encarna a una decoradora que arregla el local.

5/10
La bella y la bestia

2014 | Beauty and the Beast | Serie TV

Adaptación del célebre cuento popular, que ha conocido versiones legendarias como la de dibujos animados de Disney, esta miniserie hispanoitaliana, producida por Lux Vide y Mediaset, narra sucesos en la Francia del siglo XVIII, donde el príncipe León, un hombre cruel y tiránico, amante de la violencia, ha traído el hambre al pueblo. En su castillo comienza a trabajar Bella, una joven que llamará la atención por su bondad, belleza y su buena voluntad. Aunque es un tanto oscura y resalta quizá demasiado los elementos dramáticos, hay un estimable esfuerzo de producción, que consigue transmitir una atmósfera gótica muy eficaz. Y destaca sin duda el protagonismo de la española Blanca Suárez.

6/10
Los amantes pasajeros

2012 | Los amantes pasajeros

El vuelo de la compañía aérea Península despega desde Madrid en dirección a México. Pero por problemas con el tren de aterrizaje deberán abortar el viaje. Durante varias horas se mantendrán volando por el espacio aéreo español a la espera de tener luz verde para un aterrizaje de emergencia. Con el fin de evitar problemas, la mayoría de los pasajeros han sido drogados convenientemente. El piloto es un bisexual que está enrollado con uno de los tres azafatos homosexuales que completan la tripulación, junto con el copiloto, éste también con líos de género. Entre los pasajeros están una dominatrix de alto standing, un pobre tipo que huye de una chica enferma, una vidente medio tarada que quiere perder la virginidad, un misterioso hombre de negro, un empresario corrupto y una pareja de recién casados. Todos tendrán sus minutos de historia. Dentro del surrealista y disparatado universo de Pedro Almodóvar Los amantes pasajeros es a la comedia lo que La mala educación es al drama. En otras palabras, estamos ante una de las peores películas del director manchego, al menos de los últimos tiempos. Fracasa estrepitosamente en su intento por encontrar la tecla para meterse al público en el bolsillo, cosa que es la verdadera especialidad de Almodóvar y la clave de su éxito. Sin ese don para llegar a la gente, sus argumentos estrafalarios, erótico-festivos y rebuscadamente inverosímiles se vienen abajo. Y aquí ocurre justamente eso. La trama de toda la película es un monumento a la ligereza, la zafiedad, la exageración del mundo de locas homosexuales y conversaciones vanas de portera, tan típico de su filmografía; pero al contrario que otras veces en Los amantes pasajeros nada adquiere consistencia, todo es anecdótico, trivial, tonto: al final el espectador tiene la sensación de haber estado viendo una gigantesca nada, un conjunto de sketches televisivos de muy baja ralea, montañas de chistes verdes, ejercicio de locazas que en otros tiempos darían que hablar y hoy en día no producen risa, sino más bien aburrimiento. Es como si Almodóvar hubiera querido regresar a los 80, con una bomba de frescura escandalosa, y el trasnochado experimento le hubiera explotado en la cara. Hay lógicamente algunos momentos, contados, en que es imposible no sonreírse (o reírse de la pura vergüenza), tales son las esperpénticas situaciones “amaneradas”, así como ciertos coscorrones a las corrupciones del poder y de los negocios que funcionan momentáneamente. También destaca, claro, el numerito musical, por lo insólito y artificioso de la ocurrencia, y ese aire kitch del conjunto, con la luminosa fotografía de colores claros, limpios, de pintura warholiana. Pero, al fin, todo es tan demente y ridículo que ni un impresionante elenco de actores y actrices de enorme renombre –hay cameos hasta de Antonio Banderas, Penélope Cruz y Paz Vega– es capaz siquiera de evitar la catástrofe de la vacua y procaz farsa que inunda cada uno de los minutos del film. Y, si hay que salvar algo, el trabajo de Blanca Suárez en las pocas tomas de exteriores sería una buena opción.

2/10
La piel que habito

2011 | La piel que habito

  Vera es una joven encerrada en el sótano de un caserón, que lleva un body puesto todo el día, realiza estiramientos, practica técnicas de meditación y lee libros para pasar el rato. El doctor Robert Ledgard vigila sus movimientos a través de un circuito cerrado de televisión. Prestigioso cirujano plástico, Robert ha desarrollado una técnica transgénica para crear piel artificial, en lo que se diría un homenaje a su esposa, carbonizada en un accidente de coche. La piel que habito ha sido descrita como el primer acercamiento de Pedro Almodóvar al cine fantástico y de terror. Pero tratándose del cineasta manchego no se puede esperar un ajustamiento a la convenciones de ese género, en realidad el único género que sabe cultivar Almodóvar es el almodovariano, que no se parece a ningún otro, lo más parecido al mismo es el culebrón, y éste con rasgos propios e irrepetibles. Por ello, decir que el film adapta la novela “Tarántula” de Thierry Jonquet tampoco es decir demasiado, pues el director lo que hace es llevar ese material de partida a su personal terreno de juego. Y mencionar la revisitación del mito prometeico es obligado, pero aquí no tiene en realidad la fuerza que hemos visto en la mirada de James Whale al doctor Frankenstein. Y éste es el problema de Almodóvar –aunque para algunos, no es un problema–, que vive encerrado en un mundo de exagerados sentimientos, desgarrados pero epidérmicos, no hay hondura en los temas que trata, y ello trata de ocultarlo con tramas alambicadas y retorcidas. En ese rizar el rizo, el director roza el ridículo, nos lleva a situaciones imposibles de vergüenza ajena, porque se supone que son tremendamente dramáticas, pero en realidad provocan la risa nerviosa del bochorno. Otras veces existe la sensación de acumulación de elementos prescindibles, como la aparición del carnavalesco hermano de Robert. ¿Exageramos al hablar de superficialidad? Un personaje alude a los reparos bioéticos a las técnicas de Ledgard, pero aquello suena a impostado. Ciertos comportamientos se explican con una vaga referencia a la locura de nacimiento. Otro comete una violación, pero acabamos simpatizando con él ante la venganza orquestada por uno de los ofendidos. La posibilidad de cambiar de sexo no da pie a ninguna reflexión, digna de ese nombre, sobre la identidad sexual. Como ya ocurría en su film anterior, Los abrazos rotos, Pedro Almodóvar se apresta a recopilar ideas y planteamientos que ya le hemos visto en otras ocasiones: personajes atados y retenidos contra su voluntad, transformismo, muertes traumáticas del pasado, violaciones... Lo que se echa en falta –excepto en una breve escena protagoniza por Agustín Almodóvar– es el sentido del humor, demasiado ausente, a no ser que lo que parece humor involuntario sea en realidad voluntario. Pedro Almodóvar es un director con talento, y aun dentro de una historia de muy limitado interés, consigue captar la atención, aunque sólo sea en el aspecto visual, la puesta en escena. Pero ciertamente los personajes y sus dramas no emocionan, se antojan artificiosos, por lo que los actores, Antonio Banderas, Elena Anaya, Marisa Paredes y compañía, bastante hacen con mantener el tipo.  

4/10
The Pelayos

2011 | The Pelayos

A principios de los 90, Gonzalo García-Pelayo adquirió notoriedad en los medios de comunicación porque había diseñado un método con el que con ayuda de su familia había ganado millonadas en los casinos. Consistía en aprovecharse mediante un programa informático basado en la estadística de los mínimos defectos de fabricación de las mesas de la ruleta, que dan ventaja a unos números con respecto a otros. Eduard Cortés (La vida de nadie) lleva al cine la interesante historia del clan de los Pelayo. El guión de The Pelayos, coescrito por el propio Cortés con el especialista en series en catalán Piti Español, le da el protagonismo a Iván, uno de los cinco hijos de Gonzalo, que aspira a triunfar como músico. Mientras espera su oportunidad, se deja convencer por su progenitor para reclutar entre los suyos un equipo que apueste día tras día, siguiendo estrechamente sus intenciones, en un casino que dirige un duro individuo conocido como La Bestia. Uno de los primos de Iván, Alfredo, pondrá en peligro la operación tras embelesar a una atractiva croupier del local. El realizador aprovecha el interés que despierta de por sí la historia real, y se luce con una factura técnica impecable y moderna, con dinámicas secuencias de las apuestas. The Pelayos tiene a su servicio un buen reparto, con la presencia destacada de Lluís Homar (el patriarca), Daniel Brühl (su hijo) y Miguel Ángel Silvestre (excelente como tipo brutote y primario, aunque no ha demostrado ser capaz de interpretar otro papel). Acaba convirtiéndose en rey de la función Eduard Fernández, que convierte a la Bestia en un villano carismático con clase. Por contra, le falta dramatismo a las historias personales de los personajes, y tampoco consigue la tensión deseada en los momentos cumbre. Además, suena a ya vista en otras cintas del subgénero del mundillo del juego, sobre todo en la superior 21: Black Jack, basada en una historia real muy similar.

5/10
Miel de naranjas

2011 | Miel de naranjas

Andalucía, años 50. La Guerra Civil española ha destrozado la familia de Enrique. Su madre se encuentra ingresada en un hospital psiquiátrico y varios de sus hermanos murieron luchando con el bando republicano. La vida actual de Enrique es especialmente incómoda puesto que está haciendo la mili sirviendo al bando que odia. Gracias a su novia, Carmen, ha conseguido un buen puesto como ayudante de su tío, el teniente coronel Don Eladio , un implacable juez militar que arregla cualquier “problema subversivo” a base de firmar sentencias de muerte, como quien se toma una piruleta. Ante ese panorama Enrique empieza a plantearse colaborar con los oponentes del régimen. El experimentado director Imanol Uribe compone un film con muy pocos mimbres, y además vistos mil veces. Sabe cómo hacerlo con una mínima eficacia para no caer en el ridículo, gracias a una puesta en escena que disimula un presupuesto que limita mucho las localizaciones y los repetidos escenarios (el cine, la habitación de la costurera, el despacho del cuartel, leves exteriores y poco más). Pero la atmósfera de la posguerra es lo único que funciona medianamente en Miel de naranjas que abusa de su rancio y trivial planteamiento. La acumulación de tópicos es impresionante, de modo que el resultado acaba por ser muy burdo, empezando por los bigotitos franquistas, la chirigota de los juicios, los simulacros de las deliberaciones en la cantina, las coincidencias reveladoras, etc. Y sobre todo desdice demasiado la linealidad, simplismo y escaso atractivo del pobre argumento escrito por Remedios Crespo. Entre el reparto de Miel de naranjas brillan Karra Elejalde, como el juez militar, y la actriz Blanca Suárez (El internado), cuya composición se come con patatas (o con naranjas, para el caso) al perpetuamente alelado papel de Iban Garate.

3/10
El barco

2011 | El barco | Serie TV

Ricardo Montero capitanea el buque escuela Estrella Polar, que da la bienvenida a jóvenes navegantes, hombres y mujeres, que desean experimentarse en las lides marineras. Viudo, le acompañan a bordo Ainhoa, toda una mujer, que es una marinera más; y su hijita Valeria. De la tripulación destaca la cocinera Salomé, y el experimentado De la Cuadra. Mientras que entre la marinería alistada para la ocasión hay gente la mar de variopinta, desde el cura Palomares, a la científica Julia, pasando por los aplicados Estela, Piti y Ramiro, entre otros. Además hay a bordo un polizón, Ulises, que dice ser hijo de De la Cuadra. El barco perderá contacto con el mundo exterior, ya que forma parte de un experimento de un acelerador de partículas que no acaba de salir bien. Serie televisiva que parece claramente inspirada en Perdidos, aunque sin la calidad e inventiva de esa producción de J.J. Abrams. De ese esquema se toma la idea de un numeroso grupo de personas que convive en un espacio cerrado –lo que conduce a los romances de rigor–, y la serie de misterios en que se ven envueltos –el cataclismo, el ataque de las aves marinas, el encallamiento, una extraña y gigantesca criatura marina...– junto a los secretos que ocultan. Pero realmente, ahí acaba todo parecido, la cosa está más cerca de El internado. Pues la serie creada por Iván Escobar y Álex Pina acumula tópicos, sirva de botón de muestra que en el primer capítulo dos personajes distintos llevan consigo una urna con las cenizas de un ser querido. Por no hablar del personaje de De la Cuadra en plan sargento chusquero, o de la excusa de una única sala de duchas para que hombres y mujeres puedan contemplarse desnudos. Bastante disparatado resulta ver a un tipo, al que su novia le acaba de dejar con un SMS, tomando una lancha y navegando adonde tenga cobertura para aclarar las cosas. Eso por no hablar del cura, que pinta en el barco menos que un pulpo en un garaje. Eso sí, se nota un esfuerzo en la producción, ya sea en el barco que sirve de marco a la acción, o en la calidad de las imágenes. Se ha acudido también a un reparto de guapitos y guapitas donde no falta uno de los actores que hace furor actualmente entre las féminas españolas, Mario Casas.

4/10
El internado (7ª temporada)

2010 | El internado | Serie TV

Grandes sorpresas en El internado: Marcos sospecha que la versión oficial acerca de la muerte de su tío no se ajusta a la realidad. Lucía le confirma que sigue vivo, pues ella misma le ayudó a escapar. Los chicos empiezan a discernir quién está detrás de la muerte de Carol, mientras que Iván se aleja cada vez más de su adorada Julia. Séptima y última temporada de la serie. Para mantener el secreto del final, se tomaron estrictas medidas de seguridad durante el rodaje, prohibiéndose la entrada a personas ajenas al equipo.

4/10
Carne de neón

2010 | Carne de neón

Debut en el largometraje de Paco Cabezas, guionista de Sexykiller, cuya protagonista, Macarena Gómez, interpreta aquí un pequeño papel. Carne de neón proviene de un corto homónimo del propio Cabezas cuya trama ha alargado. Ante la inminente salida de la cárcel de su madre, que le abandonó a los 12 años, Ricky –delincuente de poca monta– decide darle a ésta lo que ella siempre había ambicionado: su propio club de alterne. Para ello, se alía con Angelito, un proxeneta, que le ayuda a montar el local y conseguir a las meretrices. Pero resulta que la zona está ‘regentada’ por un capo mafioso que no ve con buenos ojos que alguien se dedique al mundillo de la prostitución sin pagarle tributo. Además, la madre de Ricky padece alzheimer. El realizador imita el estilo de las películas de Guy Ritchie, en la línea de Lock & Stock, tanto en su narrativa a base de flash-backs, carteles que presentan a los personajes, montaje marchoso a ritmo de la música, etc., como en su descripción del ambiente gangsteril, que aquí aparece adaptado a la España cañí. Gracias a esto, la película arranca con buen pie y promete tener cierto interés. Pero poco a poco, la cosa se desinfla. Ni tiene fondo, ni la historia que cuenta logra mantener el interés. Además, acaban agotando sus excesos de humor grueso, sexo explícito y violencia. Se salvan parcialmente algunos actores, como la veterana Ángela Molina y Vicente Romero, mientras que el actor de moda, Mario Casas (Los hombres de Paco), resulta lo suficientemente convincente.

3/10
El cónsul de Sodoma

2009 | El cónsul de Sodoma

Jaime Gil de Biedma (1929-1990) fue un poeta español que alcanzó cierta notoriedad en la Barcelona de los años 60, debido a sus ideas comunistas, a su vida licenciosa y a su abierta homosexualidad. Hijo de un rico empresario, dueño de Tabacos de Filipinas, Gil de Biedma vivió una vida burguesa en continua contradicción. Se comportaba como el heredero millonario que era aunque se proclamaba de extrema izquierda; y también era un dandy, rico y educado, pero al que le gustaba revolcarse en el fango del vicio, buscando los ambientes más degradados que se pueda imaginar. El cónsul de Sodoma –un título tan feo como descriptivo– recrea su vida, desde que es un joven señorito de negocios en Filipinas, hasta su muerte de SIDA en 1990. El resultado interesa bien poco. El director Sigfrid Monleón (La bicicleta) dibuja una existencia muy triste e infeliz, y no esconde la tragedia de Gil de Biedma. Se centra en los dos aspectos más destacados de su vida: por un lado, sus relaciones profesionales como empresario y como escritor ocasional de poemas, con su difícil dependencia paterno-filial y sus amistades más célebres, con el escritor Juan Marsé y el editor Carlos Barral; y por otro lado, sus prácticas sexuales, siempre con hombres con la excepción de su relación con la artista Bel (desinhibido debut 'artístico' el de Bimba Bosé...). En este terreno, el de su vida erótica, la película juguetea en varios momentos con la pura pornografía, lo que es un absoluto lastre con respecto al supuesto esfuerzo interpretativo de Jordi Mollà, que encarna al protagonista con un tremendo sentimentalismo, acicalado eso sí con estudiados planos grandilocuentes y la voz en off que recoge los poemas del biografiado.

2/10
Fuga de cerebros

2009 | Fuga de cerebros

Debut en el largometraje de Fernando González Molina, que antes había ejercido de realizador en algunos capítulos de la serie Los hombres de Paco, para la que también han trabajado los guionistas Álex Pina y Curro Velázquez. Los tres cineastas han pergeñado un producto típicamente español, en el mal sentido de la expresión (humor hiper grosero, situaciones tontas, personajes pueriles), con una serie de mastuerzos como protagonistas, cuyas deplorables vidas no alcanzan a vislumbrar un horizonte personal más allá de un metro. El resultado recuerda de alguna manera a la infame y soez Mentiras y gordas, si bien esa película era triste y deprimente, mientras que la que nos ocupa es una comedia que en algún momento es capaz de arrancar la risa. Y eso, dentro del esperpento general, ya es algo. El argumento versa sobre las dificultades del tímido Emilio por conseguir el amor de Natalia, la chica que le gusta desde los cinco años. Ahora, recién acabado el instituto, está capacitado para confesarle su enamoramiento, pero todos sus planes se van al traste cuando ella anuncia que se marchará a Oxford a estudiar Medicina. Emilio y sus cuatro patéticos amiguetes –un parapléjico salido, un ciego romántico, un chulo y un ‘camello’– deciden falsificar sus documentos para ingresar igualmente en la prestigiosa universidad británica. Y allí, como se puede uno imaginar, las cosas que suceden serán esperpénticas. La película –por llamarla de alguna forma– recuerda a los subproductos ochenteros al estilo Porky's y Aquellas juergas universitarias. Hay contados instantes divertidos –los protagonizados por el ‘camello’ o por el guardián de la morgue–, pero en general los gags son muy guarros y de mal gusto –algunos como para vomitar–, y lo peor es que son continuos. La puesta en escena es pobre, televisiva. Cuenta con un reparto bastante coral, con pequeños papeles de gente prestigiosa (Resines, Angulo, Guillén, etc.), y un grupo juvenil de actores que han iniciado sus carreras en la televisión. Destacan medianamente un esforzado Mario Casas y un simpático Alberto Amarilla (El camino de los ingleses). Y, por supuesto, la expresiva y bellísima Amaia Salamanca, actriz que se dio a conocer con la serie Sin tetas no hay paraíso.

2/10
El internado (5ª temporada)

2009 | El internado | Serie TV

El centro Laguna Negra tiene una nueva profesora. Se trata de Rebeca, joven profesora de historia que viene para sustituir a Elsa, que está de baja maternal. Mientras, Marcos y sus amigos descubren anonadados que diferentes personajes están intentando asesinarles a todos. La actriz Irene Montalá –que interpreta a Rebeca– es la principal novedad en esta tanda de episodios de la exitosa serie española de intriga y misterio.

4/10
Eskalofrío

2008 | Eskalofrío

Digna producción española, a medio camino entre el thriller y el terror, que sitúa la acción en un oscuro y encajonado valle montañoso del norte de España. Hacia allí viajan Santi y su madre para emprender una nueva vida, pues él sufre una extraña afección que le impide tolerar la luz del sol. Una vez instalados en una grande y vieja casona apartada del pueblo, Santi acude a la escuela y muestra su dificultad para hacer amigos, y así cuando le proponen ir al bosque a investigar un raro suceso, acepta formar parte de la expedición. Allí un compañero muere por lo que parece el ataque de una alimaña que le desgarra el cuello. A partir de entonces, Santi empieza a escuchar por la noche ruidos inquietantes en su casa. El director Isidro Ortiz (Fausto 5.0) sabe crear una atmósfera adecuada de inquietud y, aunque gran parte del guión resulta previsible y tópico, el resultado es medianamente interesante, aunque también poco verosímil. Queda la sensación de que la baza del chico inadaptado que sufre una rara e insociable enfermedad podría haber sido mejor aprovechada, sobre todo tras el brioso y prometedor comienzo. El film guarda más de una similitud con Bosque de sombras, película española que igualmente situaba a personajes foráneos en un entorno rural desconocido y poco hospitalario, con lugareños de intenciones no muy claras. El trabajo de Junio Valverde (Vida y color) es correcto y destaca la colaboración de Roberto Enríquez como agente de policía.

4/10
Cobardes

2008 | Cobardes

En la sociedad actual, las nuevas tecnologías tienen una presencia cada vez mayor. Se ha extendido en especial el uso del teléfono móvil, que obviamente permite localizar a cualquier individuo fácilmente, comunicarse con facilidad desde casi cualquier sitio u obtener y enviar imágenes, etc. Como cualquier otro avance, también un móvil tiene sus aplicaciones negativas. En los últimos tiempos los medios de comunicación han recogido numerosos casos de acoso escolar, en que individuos muy jóvenes recogían con la cámara del teléfono las vejaciones y palizas a que sometían a sus víctimas, para después colgarlas en internet. Denuncia la realidad de este problema el segundo  trabajo que escriben y dirigen juntos el humorista y presentador de los Goya José Corbacho y Juan Cruz, responsables de Tapas. Ambos vuelven a contar con Elvira Mínguez, que obtuvo un Goya por aquel film, gracias al cual los directores también consiguieron el relativo a la mejor dirección novel. Esta vez desaparece cualquier momento de comedia, y han tejido un drama puro y duro. Los cineastas desarrollan un típico caso de acoso en las aulas. Gabriel es un chico normal, con una hermana, hijo de una presentadora televisiva y un instalador de equipos de seguridad. Guille, un compañero de colegio se ceba con él, con la excusa de que es pelirrojo. Empieza insultándole, junto con sus amiguetes, y acaba golpeándole brutalmente. Su exposición del problema es demasiado evidente y predecible. Y los personajes son arquetípicos –la madre permisiva, el padre bienintencionado pero autoritario, la maestra desbordada, la adorable hermana pequeña– excepto en el caso del dueño del bar, un italiano que se comporta como un mafioso, que queda totalmente exagerado e irreal. Con un tratamiento tan plano, y unos diálogos esquemáticos, poco pueden hacer los esforzados actores. Se debe citar a la humorista Paz Padilla, en un registro dramático sorprendente. A pesar de su falta de calidad cinematográfica, su desarrollo poco creíble y su realización deudora de las series televisivas, el film se sigue con interés, por su exposición del problema. Corbacho y Cruz parecen haberse documentado sobre el tema central, y presentan aspectos interesantes, como la adicción de los chicos a los móviles, la falta de comunicación con los padres, el mal ejemplo que a veces estos transmiten a sus propios hijos y su falta de colaboración con los profesores, que apenas tienen margen para poder hacer nada.

4/10
El internado (3ª temporada)

2008 | El internado | Serie TV

Marcos y sus amigos investigan un misterioso lienzo que encontraron en los pasadizos, dentro de una mochila. Resulta ser un cuadro de El Bosco. Este hallazgo aumenta todavía más la aureola de misterio que rodea al internado La Laguna Negra. Esta temporada de la serie introduce un elemento fantástico, pues el fantasma de uno de los alumnos, que fue asesinado, Cayetano, se aparece a su amiga Julia. Destaca la incorporación de la actriz Mariona Rivas, que interpreta a una nueva profesora que oculta un misterioso secreto.

4/10
El internado (4ª temporada)

2008 | El internado | Serie TV

Martín es el nuevo profesor de Ciencias que llega a la Laguna Negra. Por su simpatía, enseguida se gana la confianza de los otros profesores. Nadie sabe que a Martín le persigue la Guardia Civil, que ha estado a punto de atraparle. Además, guarda un secreto relacionado con la Laguna Negra, que no conoce ni siquiera su pequeño hijo. La llegada de Martín, nuevo personaje interpretado por Ismael Martínez (Hospital central) marca esta tanda de episodios de la serie española. Luis Merlo abandonó temporalmente la serie tras esta temporada.

5/10
El internado

2007 | El internado | Serie TV

Primera temporada de esta serie española sobre un grupo de jóvenes que estudiar a el elitista internado Laguna Negra, situado en medio de un bosque. La temporada comienza cuando María, una misteriosa chica de la limpieza recién llegada con un misterioso pasado, y Marcos y su hermana Paula, dos nuevos alumnos cuyos padres podrían haber muerto, se presentan en el lugar.La atmósfera de misterio en un lugar único -el bosque deviene en una especie de isla- y las situaciones personales de los personajes (con sus secretos e intenciones ocultas) caracterizan esta exitosa serie, que también ofrece elementos “adolescentes”, de romance y de ligera comedia. Aunque algunas situaciones son de culebrón -madres con hijos de identidad desconocida, alumnos y profesores celosos-, y se cae en el tópico -las situaciones incómodas en que la criada pilla al director en pelota picada, la ropa que se rasga dejando a la chica mona en ropa interior-, resulta un entretenimiento razonable. En el gnomo amigo de Paula se puede reconocer un homenaje indudable al monstruo de Frankenstein.

4/10
El internado (2ª temporada)

2007 | El internado | Serie TV

Los alumnos del internado Laguna Negra investigan el asesinato de un compañero, un desconocido que había emprendido una misteriosa búsqueda. En la 2ª temporada hubo incorporaciones como Alejandro Botto, un nuevo profesor.

4/10

Últimos tráilers y vídeos