Biografías
Bill Murray
Si su personaje de Atrapado en el tiempo estaba condenado a vivir una y otra vez el mismo día, Bill Murray parecía atrapado en comedietas alocadas de tres al cuarto. Pero los buenos aficionados al cine saben desde hace algún tiempo que es capaz de bordar personajes excéntricos, que ha salido airoso de más de una interpretación de entidad, y que es el más aventajado de los histriónicos cómicos de Saturday Night Live. De aspecto cínico y sarcástico, es una lástima que haya tenido que sobrepasar los cincuenta para que los directores dramáticos empiecen a llamarle para papeles complejos.
Viggo Mortensen
El Señor de los Anillos: El retorno del rey
“Si con mi vida o mi muerte puedo protegeros, así lo haré”, decía Aragorn en una de las secuencias clave de El señor de los anillos. El mismo J.R.R. Tolkien no habría imaginado un tipo tan idóneo para interpretar al personaje en la pantalla como Viggo Mortensen, por entonces prácticamente un desconocido, a pesar de que había intervenido en una treintena de películas. Hizo tan bien su papel, que incluso algunos cinéfilos exaltados le perdonamos que hubiera tenido la osadía de intervenir en dos innecesarios remakes, de películas de Hitchcock, Crimen perfecto y Psicosis, ambas de 1998.
Montgomery Clift
Montgomery Clift es el mejor ejemplo de la identificación entre personajes y vida. Sus papeles excesivos, frágiles y turbulentos los llevaba en la sangre.
Jamie Lee Curtis
Es una especialista consumada en películas de terror y en comedias delirantes. ¿Cómo es posible tan explosiva mezcla de géneros? La complicidad que su talento logra ejercer sobre todo tipo de público lo hace posible.
Tom Cruise
Es el actor más querido, al que más se ha visto en las carpetas de las chicas del instituto, pero también el más vapuleado por los inventores de rumores. Se enfrenta a los periodistas en los tribunales, pero es el rey de la taquilla. No le han dado ningún Oscar, a pesar de sus tres nominaciones, ni la crítica se ha deshecho en elogios con ninguno de sus papeles, pero lo cierto es que siempre resulta creíble, y hasta ahora no ha resultado decepcionante en ninguno de sus papeles. Le debe la popularidad al público juvenil, y los cronistas predecían un estrellato corto, pero lo cierto es que sigue arrasando en las taquillas. Estamos hablando de Tom Cruise, el tipo que recientemente rompió el corazón de los españoles al anunciar que en enero terminó su relación con nuestra Penélope Cruz.
Naomi Watts
Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)
El tiempo pasa rápido, sobre todo para Naomi Watts. Anteayer, una desconocida, hoy una digna finalista a los Oscar con una carrera que empieza a ser importante.
Monica Bellucci
Ojos marrones, piel canela. Con un atractivo mediterráneo tan explosivo como el de Mónica Belleza, es decir, Monica Bellucci, parecía inevitable que la crítica se le echara encima, alegando que era una modelo inexpresiva metida a actriz. Pero esa etapa ha quedado muy atrás gracias a Mel Gibson.
Tobey Maguire
Con pinta de estudiante aventajado, despistado, tímido y sonriente, trepó a la cima de la popularidad enfundado en el traje del hombre araña. Pero a pesar de su juventud, Tobey Maguire lleva una década atrapando con sus redes al público en interpretaciones memorables, con Ang Lee, Curtis Hanson o Woody Allen.
George Clooney
Tiene el carisma de Clark Gable, un atractivo maduro a lo Gary Cooper y una imagen de caradura simpático similar a la de Errol Flynn. Y es que George Clooney posee el glamour de las viejas estrellas del Hollywood clásico, combinado con un porte irresistible y un talento innegable que le han llevado a colocarse en la cima en muy poco tiempo. Era “el novato mejor pagado de Hollywood”, según sus propias palabras. Estaba considerado un magnífico actor de la gran pantalla cuando todavía no había hecho ningún papel de entidad, y aunque ahora ha trabajado en algún título memorable, todavía se tiene la sensación de que puede dar más de sí. Jamás le han nominado al Óscar. “Me llaman todos los años para entregar alguno, pero siempre les digo que eso se suele hacer después de ser nominado, no antes”, declaró sobre el tema.
Angelina Jolie
Nadie hace tanto honor a su nombre como esta voluptuosa mujer, pues su atractivo es angelical, y como es biensabido “Jolie” significa “bonita” en francés. Asegura que no se ha sometido a ninguna operación de estética, y que su belleza, incluidos sus gruesos labios sólo comparables a los de Julia Roberts, son fruto de la naturaleza. En su vida, Angelina Jolie ha sido bastante rebelde, pero en los últimos tiempos intenta redimirse actuando como embajadora de ACNUR. En cualquier caso, los aficionados al cine le perdonamos todo con tal de que siga haciendo tan creíbles los papeles de mujeres insólitas, que saben de sobra valerse por sí mismas.
Cary Grant
Decía Alfred Hitchcock que si en una película ataba a una estrella a la vía del tren, el público se agitaría en su butaca. Pero si ataba a Cary Grant, el público se pondría en pie e intentaría entrar en la pantalla para poder hacer algo.
Clive Owen
A sus cuarenta años, el protagonista de El Rey Arturo era hasta hace poco tiempo un verdadero desconocido en la corte de Hollywood. Y es que sus papeles no eran precisamente atractivos.
Christopher Reeve
Por culpa de un ataque al corazón, el 10 de octubre de 2004, fallecía prematuramente Christopher Reeve, quien sólo contaba con 52 años de edad.
Janet Leigh
Los cinéfilos la recuerdan por su papel de Psicosis, donde era asesinada en la célebre secuencia de la ducha.
Eddie Murphy
Histriónico y dicharachero. De risa inconfundible, evidente gracia natural, talento para hacer reír, y debilidad por interpretar a varios personajes en la misma cinta, Eddie Murphy se mueve en un terreno distinto al de los grandes actores dramáticos de la historia del cine. No sería justo compararle con Laurence Olivier, pero sí con Jerry Lewis, o Jim Carrey, grandes “clowns” de la pantalla. Y aunque hace tiempo que dejó de ser la gran estrella mayoritaria de los tiempos de Superdetective en Hollywood, se resiste a perder el estrellato, y de vez en cuando recupera el éxito en las taquillas.
Elijah Wood
El Señor de los Anillos: El retorno del rey
Sus enormes ojos irradian vitalidad y optimismo. Le hemos visto crecer en la pantalla. Desde muy pequeño derrochaba talento, aunque no se hiciera tan famoso como otros niños prodigio. Más de treinta películas componen su filmografía, pero Elijah Wood quedará en la memoria de los cinéfilos como la encarnación cinematográfica de Frodo Bolson, el hobbit que J.R.R. Tolkien colocó como protagonista de El señor de los anillos.
Colin Firth
Se convirtió en una celebridad en su país, Gran Bretaña, en 1995, a raíz de una serie de televisión que supuso todo un fenómeno de masas. Ha tardado un poco más en darse a conocer en el resto del mundo, donde empezó a llamar la atención en 2001, con El diario de Bridget Jones.
Laura Linney
Hay actrices que no son estrellas, pero que son capaces de iluminar la pantalla con su profesionalidad y obtener el reconocimiento de directores y público. Es el caso de Laura Linney.
Liam Neeson
Teniendo en cuenta su impresionante figura, nadie diría que Liam Neeson tiene miedo a las alturas. Pero así es de paradójico este actor: un tipo discreto, amante de la tranquilidad y de la pesca con mosca, y que adora viajar en su Harley Davidson (aunque no demasiado rápido).
