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Biografía

Don Burgess

Don Burgess

Don Burgess

Filmografía
The Witches

2020 | The Witches

Sextuplets

2019 | Sextuplets

Alan es un futuro padre que creció creyendo que era hijo único. Mientras busca a su madre biológica, Alan se topa con Russell, un hermano del que no tenía conocimiento y que lo ayudará a descubrir un gran secreto: que son sextillizos (todos ellos interpretados por Marlon Wayans). Así, emprenderán un espontáneo viaje por carretera con la intención de encontrar a los demás hermanos... aunque antes de lanzarse a la aventura, Alan no puede evitar pensar que ahondar en sus raíces quizás haya sido un grave error.

Aquaman

2018 | Aquaman

1985, Maine. Un farero encuentra a una mujer inconsciente arrastrada por las olas. Resultará ser Atlanna, princesa del reino submarino de Atlantis, que ha huido de un matrimonio no deseado. Con los años el amor entre el farero y la princesa les dará un hijo, Arthur. Treinta años después el rey de Atlantis, Orm, pretende reunir bajo su mando a todos los reinos submarinos, proclamarse Amo de los Océanos, y declarar la guerra al mundo terrestre. La princesa Mera, su prometida, solicitará entonces la ayuda de Arthur, el único ser que puede impedirlo. Primer largometraje que adapta las aventuras del personaje de Aquaman, que apareció por primera vez en los cómics de DC en 1941. Creado por Paul Norris y Mort Weisinger, más tarde el personaje protagonizaría sus propias historias en los años 50 y poco después se haría célebre al ser parte de la Liga de la justicia. Que el hábitat del superhéroe sea el acuático ha impedido sin duda durante muchos años un traslado convincente a la pantalla, algo que ahora es ampliamente posible gracias al dominio de los efectos especiales. Aquaman se une así a sus colegas de DC –Batman, Superman, Wonder Woman, El escuadrón suicida– para repartirse la taquilla comiquera con sus rivales de Marvel. Poco a poco las fuerzas se equilibran. El director James Wan, que hasta el momento había sobresalido en el género del terror (Saw, Expediente Warren, Insidious), aparca los sustos para ofrecer esta vez un espectáculo lleno de acción y fantasía, que da poco respiro durante las más de dos horas de metraje. Tras una leve presentación en la superficie, pronto seremos trasladados al fondo del mar en donde las conspiraciones y los enfrentamientos darán comienzo. La trama alternará entonces sin descanso escenarios terrestres –desierto del Sáhara, Sicilia– y acuáticos –Atlantis, Reino de la Fosa–, hasta la apoteósica batalla final en el fondo del océano. Quizá la primera parte del film sea la más floja, en donde se pasa rápidamente de un personaje a otro sin apenas detenernos, generando un prólogo submarino que es un batiburrillo ligero y poco claro. Los diferentes reinos del mar y sus reyes respectivos se muestran con simples brochazos e incluso los piratas de la primera escena no parecen poseer demasiada entidad. Pero el guión de David Leslie Johnson-McGoldrick y Will Beall se recompone correctamente al cabo de los minutos cuando la trama avanza por caminos más tradicionales, que retrotraen a las grandes obras épicas de la mitología: el héroe ha de cubrir varias etapas en la búsqueda del tridente de Atlan, una especie de vellocino de oro para cuya posesión hay que superar una serie de pruebas. Hay además elementos que recuerdan otros seres mitológicos, como la aparición del gigantesco Karathen, una especie de monstruoso Kraken imposible de abatir. Todo el film es un despliegue desmedido de efectos especiales. El estilo de éstos es poco realista, algo que ya podemos apreciar en la sorpresiva e inicial escena guerrera de Nicole Kidman, y que luego se constata especialmente en el ambiente submarino, en donde a ratos parece que estamos ante dibujos animados, tal es el juego de luminiscencias, reflejos de colores y cabriolas que las criaturas ejecutan en el medio líquido. Lamentablemente este aparato visual va en detrimento de la concepción de los personajes, que en general están muy pobremente perfilados. Por ejemplo, se echan de menos más escenas del entrenamiento infantil y juvenil del protagonista, de su crecimiento, de sus conflictos. Pero también ocurre eso con los demás personajes. Además, por si eso fuera poco, la espectacularidad de luces y relámpagos marinos es inversamente proporcional a la tensión y la intriga que provocan. Y también puede resultar agotador el enfrentamiento entre Orm y Aquaman, que recuerda la interminable batalla a puñetazos entre Superman y el general Zod en El hombre de acero. Quizá por eso la mejor secuencia sea la persecución en Sicilia. La banda sonora, potentísima, está muy presente, e incluye algunas versiones de canciones modernillas que dan el pego, aunque entre todas ellas destaca el tema de los créditos "Everything I Need", de Skylar Grey. Entre tanta parafernalia técnica, lógicamente las interpretaciones tienen escaso recorrido, aunque es justo afirmar que Jason Momoa cumple con creces. Es un magnífico Aquaman, una mole de músculo con un punto de humor que en general cae bien, pese a que no es precisamente un actor shakespeareano. Nicole Kidman y Amber Heard, en sus más limitados papeles también hacen un correcto trabajo.

6/10
Crónicas de Navidad

2018 | The Christmas Chronicles

Simpático cuento de Navidad dirigido a toda la familia, produce Chris Columbus que ya probó el género con Solo en casa y su secuela. La familia Pierce siempre ha pasado una Navidad feliz, como quedó registrado año a año en las grabaciones de vídeos familiares. Pero 2018 es diferente. El padre ha muerto. De modo que mamá trabaja mucho para sacar adelante el hogar, hasta el punto de que los dos hijos, la niña Kate y el adolescente Teddy, se quedan solos en Nochebuena. Teddy se ha vuelto especialmente problemático, y corre el riesgo serio de convertirse en un delincuente. Pero su hermana le obliga a cooperar en su plan para grabar la llegada de Santa Claus esa noche para entregar sus regalos tendiéndole una trampa. La cosa resulta, y los hermanos terminan colándose en su trineo volador. Con tan mala fortuna que Santa pierde su saco mágico de regalos, con lo que existe un riesgo serio de que la Navidad se vaya al traste, con funestas consecuencias para el mundo mundial. Cierto que la trama suena a no demasiado imaginativa, y que el director Clay Kaytis no se lució en la cinta animada Angry Birds: La película. Pero las apariencias engañan, y estamos ante una cinta dinámica, atravesada de gags ocurrentes aprovechando la clarividencia de Santa, que conoce cómo son los niños y los adultos que antes fueron niños. Los efectos visuales son resultones y los niños protagonistas, Darby Camp y Judah Lewis, lo hacen bien, no caen nunca en lo empalagoso. Además Kurt Russell no es el Santa al uso, y de hecho bromea con estilo acerca de que se encuadra en el estereotipo. Tienen especial gracia los elfos de Santa, que se dirían un cruce feliz de los gremlins y los minions, son muy graciosos. Y hay algún momento especialmente loco y vibrante, como el villancico que Santa improvisa cuando esá detenido en la cárcel. Y atentos a la aparición sorpresa en el último plano de la esposa de Santa Claus, toda una sorpresa simpática para los cinéfilos.

6/10
Uno tan diferente como yo

2017 | Same Kind of Different as Me

Película basada en hechos reales, se trata de un drama inspirador donde Ron Hall, casado con Debbie, y padre de dos hijos, de buena posición y con un trabajo en el mundo del arte, ha perdido el rumbo completamente. Sabedora Debbie de que le engaña, le persuade para que corte esa relación y se ocupe de su familia y, por ende, de los demás, ayudando en la obra social de una misión cristiana, dando de comer a indigentes. No está muy convencido Ron, pero el amor incondicional de su esposa puede ser muy persuasivo; y resulta decisivo su encuentro con un sin-techo apodado "Odio", del que contra pronóstico, el matrimonio, en primer lugar gracias a Debbie, logra hacerse amigo. Historia impactante, dirigida por el debutante Michael Carney, también coguionista, no oculta su intención inspiradora, a la hora de recordar que todas las personas tienen su particular camino para ser felices, por el que les lleva Dios. El trío protagonista, Greg Kinnear, Renée Zellweger y Djimon Hounsou, componen de modo convincente a sus personajes, su evolución personal y aceptación del amor de los otros como palanca para su transformación. Cuestiones como la enfermedad, la muerte, el perdón  y la reconciliación atraviesan la trama, con la idea de fondo de que cualquiera, hasta la persona más perdida, puede ser tocada la gracia y encontrar su camino a casa, siguiendo su estrella.

6/10
Wonder

2017 | Wonder

Lograda adaptación de la popular e inspiradora novela de R.J. Palacio. Narrada igual que el libro desde el punto de vista de diversos personajes, se centra en August Pullman, más conocido como Auggie, un chaval de diez años con una rara enfermedad genética por la que tiene el rostro terriblemente deformado, y ha debido someterse a numerosas intervenciones quirúrgicas. Sus padres Nate e Isabel le han prestado sus mejores atenciones, y ella ha sacrificado su carrera profesional por cuidarle, dándole una educación escolar personalizada en casa. También ha sido duro para su hermana adolescente Via, pues Auggie es el centro de atención, de modo que sus problemas han pasado a un segundo plano. Las cosas están a punto de cambiar, porque Auggie va a empezar a ir al colegio, en un intento de que pueda llevar una vida lo más normal posible. Y aunque el atento director suaviza su llegada animando a tres alumnos a que le sirvan de guías, el cambio va a ser duro. Todo el mundo le mira como a un bicho raro, y hasta hay quien se empeña en hacerle la vida imposible. Frente a tanta tonta y frívola película de colegios e institutos, u otros enfoques altamente depresivos –viene a la cabeza la no muy aleccionadora serie televisiva Por trece razones–, Wonder cuenta una historia emotiva y positiva, con personajes y situaciones sólidamente desarrollados, y que sabe sortear en todo momento el riesgo de la ñoñería, lo que no impide que sea una película muy conmovedora. Impacta la madurez de un niño que sabe lo que es el sufrimiento pero que mantiene su alma infantil, Jacob Tremblay, el coprotagonista de La habitación, hace un magnífico trabajo, nos conmueve con su corazón de oro, y también por el modo en que sobrelleva el rechazo y los chascos –las personas decepcionan, pero hay que saber perdonar–, la ilusión que despierta su pasión por la ciencia, o lo mucho que le encanta la fiesta de Halloween o La guerra de las galaxias. Y están muy bien presentados los compañeros de clase, con las distintas actitudes, desde el desdén lindante con el bullying puro y duro, hasta la buena acogida con aspectos vergonzantes, pasando por el que tiene valor para hacer lo correcto sin importarle el qué dirán. La película tiene además el valor de saber entregar con los trazos justos la dedicación de los padres –qué bien lo hacen Owen Wilson y Julia Roberts–, la inspiración de los profesores –ese lema de “Cuando tengas que escoger entre tener razón o ser amable, escoge ser amable”– o mostrar otros momentos más o menos traumáticos a esas edades, los que atraviesa Via dejada un poco de lado, con una amiga que en plena edad de pavo ha cambiado de intereses, aunque todas las cosas hay que saber verlas desde distintas ópticas para hacerse una idea más ajustada, y esto lo hace muy bien el film. Stephen Chbosky ya demostró habilidad para reflejar problemas juveniles en la adaptación de su libro Las ventajas de ser un marginado. Aquí se basa en obra ajena, pero que sabe hacer propia bien arropados por los compañeros de libreto Steve Conrad y Jack Thorne, es notable el importante esfuerzo de condensación, que sabe atrapar con fidelidad el espíritu del original, e incorporar ideas propias muy visuales, a partir del gusto de Auggie por su casco de astronauta, y de Star Wars, aúpa Chewbacca.

8/10
Monster Trucks

2016 | Monster Trucks

En una refinería petrolífera se produce un accidente y una enorme bolsa de agua subterránea sale disparada a la superficie. Con el líquido emergen también unos enormes animales similares a pulpos. La compañía intenta capturar a los bichos y eliminarlos para evitar latosas cuestiones legales. Capturan a dos de ellos pero el tercero escapa. Con él se encontrará una noche Tripp, estudiante de los últimos años de instituto e hijo de padres separados, que trabaja en un enorme desguace de automóviles, su gran pasión. Hasta allí llegarán los agentes de la compañía dispuestos a capturar a la criatura. Pero el animal se esconde en la carrocería del coche de Tripp y parece estar la mar de a gusto. Película familiar de aventuras, primera dirigida en imagen real por Chris Wedge (Ice Age: La edad de hielo, Robots), que tiene como referencia clara al cine juvenil de los años 80, con chicos intrépidos que huyen de los adultos y se embarcan en una montaña rusa de peligros en pro de salvar a un animal en apuros, acosado por la garras todopoderosas de las insensibles compañías empresariales. Que la víctima en cuestión sea una rara criatura, de gran inteligencia y sentimientos casi humanos, emparenta el film con clásicos como E.T. el extraterrestre, si bien Creech –apelativo que recibe el extraño animal– no llega de las estrellas sino del centro de la Tierra. Por otra parte el camuflaje del bicho en la carrocería del enorme vehículo trae a la memoria indudablemente otro film de coche revoltoso, con vida propia difícil de controlar: Herbie, un volante loco. La concepción de Monster Trucks –título que se refiere a un modelo de coche tuneado con enormes ruedas de camión– es bastante blanca por lo que se trata de un producto destinado a un público amplio, que ofrece momentos iniciales de cierto sobresalto y extensas secuencias de persecución, en donde los enormes tentáculos del animal dan mucho juego. Entre medias hay tiempo, por supuesto, para el humor y también para que se forjen fuertes vínculos de amistad y amor, entre especies y entre humanos. Por lo demás, los efectos especiales del enorme monstruito están logrados, si bien su diseño resulta un tanto simple, faltan matices más allá de sus enormes tentáculos, de modo que a veces canta un poco su presencia entre las imágenes reales. Entre el reparto –plagadito de actores conocidos– quizá sobresalga Thomas Lennon en un divertido papel de científico.

4/10
Aliados

2016 | Allied

Marruecos, 1942. El agente Max Vartan llega a Casablanca para cumplir una misión: ejecutar al jefe de la embajada nazi. Para ello se reúne con la agente francesa Marianne Beauséjour, quien ha establecido lazos de amistad y camaradería con la alta sociedad del lugar en connivencia con la política de Vichy. Max y Marianne se harán pasar por marido y mujer, la tapadera perfecta para llevar a cabo su plan sin resultar sospechosos. Si al atractivo que poseen las historias acerca de la resistencia durante la II Guerra Mundial se añade una tonelada de romanticismo entonces la cosa promete ser un delicioso manjar para el cinéfilo. Pero hay que saber cocinarlo, de lo contrario puede atragantarse. Robert Zemeckis (Forrest Gump, Polar Express) dirige con ritmo y entrega en Aliados una película entretenida, pero no evita del todo ese peligro. Su cine se caracteriza por la perfección visual, el manejo admirable de los efectos especiales y sus historias cercanas a la fábula. Pero en este caso, esa búsqueda de la exquisitez visual no le ha hecho ningún favor, pues desde el principio se tiene la sensación de que todo es demasiado…. pulcro. El elegido diseño de producción de Gary Freeman provoca artificiosidad, sensación de irrealidad, como si el espectador estuviera justamente en un set cinematográfico. Especialmente sucede esto en las escenas exteriores de Casablanca, ciudad impoluta de calles recién barridas, de figurantes un poco de tebeo, de luces y contrastes marcados, de noches idílicas. El caso es que ese diseño milimétrico parece ser un empeño por emular con exactitud la ambientación de las películas clásicas y al final lo que se consigue es algo así como una imitación. También en el guión las referencias al mítico film de Humphrey Bogart e Ingrid Bergman son muy claras, aunque en este caso habría que olvidar a la capital francesa y optar claramente por un “siempre nos quedará Casablanca” como frase paradigmática. La película está dividida en dos partes muy distintas, tanto en sus escenarios –en Casablanca y en Londres– como en sus núcleos temáticos. Quizá funciona mejor el primer episodio, en donde se dan los primeros contactos entre los agentes, se planifica la misión, se juega eficazmente al fingimiento y al tanteo y se ofrecen buenas escenas de intriga y acción –los diferentes encuentros con oficiales nazis, el reloj de pared marcando los minutos–, al tiempo que se siembran los temas de fondo que marcarán la vida de Max y Marianne en Londres. En este segundo escenario el guión del prestigioso Steven Knight (Amazing Grace, Locke), logra mantener en vilo al espectador, pero el desarrollo es algo lineal e incluso a veces se incluyen situaciones un tanto infantiles, como la aparición en la fiesta del sospechoso nazi. Sí hay, por el contrario, escenas poderosas: el bombardeo de Londres o el ataque al carro blindado en la notable secuencia de Dieppe. Mucho se habló en su momento de este film en relación a los actores. El divorcio de Brad Pitt y Angelina Jolie fue achacado en parte al supuesto idilio que él mantuvo durante el rodaje con Marion Cotillard, algo que ésta negó rotundamente. Sea como fuere, en Aliados hay mucha química entre ellos, y Zemeckis muestra esa conexión más de una vez en el terreno sexual (con escenas de escuadra y cartabón, como la de la tormenta de arena) y también con una peregrina inclusión homosexual que suena a cuota obligada. Pero más allá del aspecto físico, sobresale sin duda el quehacer interpretativo de Brad Pitt, un actor de presencia imponente, que interioriza con intensidad los sentimientos (esa espera de la llamada) y es, él sí, totalmente creíble. Seductora pero con un papel menos matizado está Cotillard, deslumbrante durante los primeros minutos.

6/10
Expediente Warren: El caso Enfield

2015 | The Conjuring 2: The Enfield Poltergeist

Otro caso para los Warren, dos personajes reales, Ed, demonólogo reconocido por el Vaticano sin estar ordenado sacerdote, y su esposa, Lorraine, clarividente. Reconstruye uno de los auténticos casos que atendieron en los 70, pero no uno cualquiera, sino el que pasa por ser el más documentado de la historia. En Enfield, precioso barrio del norte de Londres, reside Peggy Harper, madre divorciada con cuatro niños. Los pequeños empiezan a notar fenómenos extraños, aseguran que alguien extraño ha entrado, o se despiertan en mitad de la noche aterrorizados, hasta que ella misma puede comprobar que los objetos se mueven solos. Avisa a la policía que salvo constatar que dice la verdad poco puede hacer. Se requiere la ayuda de los expertos… Tras una pausa para probar fortuna en el campo del cine de acción, con la bien resuelta Fast & Furious 7, el realizador (atención, nacido en Malasia, con ascendencia china, de nacionalidad australiana y residente en Estados Unidos) James Wan regresa por todo lo alto al terror, el terreno que mejor se le da, como ha demostrado en títulos como la violenta y extrema Saw, y las más clásicas Insidious, Insidious 2 y Expediente Warren (The Conjuring). Aquí asombra de nuevo su capacidad para crear una atmósfera sugerente e inquietante: gracias a su dominio de los sustos, con los que deja poca tregua al respetable, se llega a tener la sensación de estar subido en la montaña rusa. Pocos lo consiguen en el cine actual, quizás M. Night Shyamalan en sus buenos tiempos… No ofrece nada nuevo con respecto a la primera parte, e incluso se alarga más de la cuenta, con alguna escena un poco discutible, como aquélla en la que Ed imita a Elvis Presley con la guitarra, un tanto forzada. Pero el realizador sabe lo que hace, al tomarse su tiempo para presentar a la nueva familia, y el espectador acaba preocupándose por lo que le ocurre. Por su parte, los guionistas Chad y Carey Hayes, artífices de la primera entrega, apoyados por el realizador y por David Leslie Johnson (La huérfana), mantienen algo de fondo, en torno a la fe y el escepticismo y la fortaleza que otorga la unidad familiar. No falla el reparto, sobre todo Vera Farmiga, que conmueve repitiendo como Lorraine, enfrentada al mal y a sus propios demonios. También cumplen Patrick Wilson (su marido), Frances O'Connor (la madre), una recuperada Franka Potente (investigadora de lo oculto), el español especializado en criaturas Javier Botet, así como los jóvenes que dan vida a los hermanos.

6/10
El tour de los Muppets

2014 | Muppets Most Wanted

Alentados por Dominic Badguy (Ricky Gervais), los Muppets emprenden una gira por varios países europeos, en donde darán a conocer su divertido show. Sin embargo, lo que Dominic desea es en realidad servirse de esa treta para realizar una serie de robos a gran escala en esas ciudades. Para ello idea un maquiavélico plan: sustituir a la rana Gustavo por el malvado Constantine, de casi idéntica apariencia, que acaba de escaparse de una cárcel siberiana. Los Muppets son una pandilla de marionetas animadas que han tenido un enorme éxito especialmente en la televisión, desde que fueran creados por Jim Henson allá por los finales de los años 60 del pasado siglo. Entre ellos los más conocidos son la rana Gustavo, la cerdita Peggy y el oso Fozzie, los cuales junto a otros muchos forman una especie de compañía dedicada al mundo del espectáculo, una especie de gran familia un tanto variada donde entre tiras y aflojas, amores y discusiones, finalmente acaba reinando la armonía y el amor. A lo largo de su trayectoria han participado en muchas producciones, a menudo interpretadas junto a actores de carne y hueso, casi siempre de género muy cómico, aunque a veces hayan tenido su punto de drama, como en Los teleñecos en Cuentos de Navidad. El Tour de los Muppets –que igual podría haberse titulado en “La gira de los teleñecos”, pues de ese modo fueron siempre conocidos en España estos personajes– es la secuela cinematográfica de Los Muppets, la más reciente versión para el cine de las aventuras de estos muñecos. Vuelve a estar detrás de las cámaras James Bobin y mantiene el nivel, si no supera a su predecesora. El propio Bobin ha ejercido como coguionista con Nicholas Stoller y ambos han pergeñado una trama de aventuras y acción criminal bastante animada, llena de momentos divertidos, con numerosas localizaciones reales en ciudades como Berlín, Madrid, Dublín o Londres y un toque un poco “vintage” que recuerda a la época de la guerra fría, con esas tronchantes escenas en el Gulag siberiano. Se usan asimismo los tópicos referentes a los distintos países, algunos un poco pasados de rosca (esos guardias civiles custodiando el Museo del Prado), aunque sirven para situar las diferentes idiosincrasias culturales sobre todo para los niños. La película es también un homenaje claro al mundo del Entertainment, de la época clásica de los musicales de Broadway o Hollywood, y en este sentido los números musicales están muy presentes y quizá sean lo mejor, empezando por ese prólogo de un clasicismo que se remonta hasta la época de Busby Berkeley hasta llegar a números más modestos pero muy efectivos como “I’m Number One” (interpretado por Ricky Gervais) o “The Big House”, con una graciosa Tina Fey (Noche loca). Por lo demás sorprende la enorme variedad de estrellas reales que aparecen en esta cinta, algunos con cameos que duran un suspiro (James McAvoy, Salma Hayek, Frank Langella, Hugh Bonneville, Zach Galifianakis, Christoph Waltz, Stanley Tucci, Chloe Moretz, Tom Hiddleston, Tony Bennett y hasta Lady Gaga, por citar uno pocos) y otros con más minutos y bastante desparpajo, como es el caso de los ya mencionados coprotagonistas Ricky Gervais y Tina Fey, pero también de Ty Burrell (Modern Family), Danny Trejo (Machete), Ray Liotta (Narc) o incluso Céline Dion, quien se marca una canción a dúo con la mismísima cerdita Peggy.

5/10
42

2013 | 42

Recién terminada la Segunda Guerra Mundial, Jackie Robinson es un afroamericano que ha combatido con valor, y cuyas habilidades para el béisbol ha podido mostrar únicamente, y no sin dificultades, en la universidad, pues la liga profesional está dominada en exclusiva por los blancos. Hasta que Branch Rickey, en un audaz movimiento que despierta una encendida animadversión racista en determinados sectores de la opinión pública, requiere sus servicios para los Dodgers de Brooklyn. Robinson, que se hará famoso por llevar en su camiseta el número 42, hará historia como jugador, no sólo por sus asombrosas aptitudes, sino por ser el primero de muchos deportistas negros que van a descollar en el béisbol, y ello aguantando mil y una provocaciones. El guionista y director Brian Helgeland entrega una estupenda muestra del subgénero del drama deportivo, a partir de una historia real muy conocida en Estados Unidos, que aúna los aspectos del terreno de juego, servidos en emocionantes escena de los partidos, con la cuestión racial. En el valioso contenido antropológico de la trama, el film tiene más de un punto en común con The Blindside (Un sueño posible), que transcurre en el mundo del fútbol americano. Quien ha firmado libretos de corte heroico como los de Destino de caballero y Robin Hood, sabe insuflar aire épico a la gesta de Jackie Robinson, que también lo es del dueño de los Dodgers, Branch Rickey. A la hora de sobreponerse a las dificultades brilla la fe metodista compartida por ambos hombres, el apoyo de su esposa Rachel en el caso de Jackie, y la puesta en ejercicio de una serie de virtudes muy necesarias como son la paciencia y la no-respuesta a la provocación. En el aspecto actoral, a una pléyade de secundarios poco conocidos que funcionan a la perfección, y al protagonista Chadwick Boseman, hay que sumar el buen trabajo de Harrison Ford, en la mejor interpretación que ha brindado en años de penosa sequía, con papeles indignos de su carisma.

6/10
Los Muppets

2012 | The Muppets

El gran Jim Henson (Cristal oscuro) creó en 1964 a Los Muppets, personajes anteriormente conocidos en España como Los Teleñecos. Walt Disney adquirió en 2004 los derechos de todos los personajes de Henson, y la compañía anunció que Miss Piggy, la Rana Gustavo y compañía protagonizarían una película de primer nivel. Aunque se ha hecho de rogar, finalmente ha llegado a las pantallas. Un magnate malvado planea derribar el teatro donde los Teleñecos grababan su popular show televisivo, porque en el subsuelo espera encontrar petróleo. Con ayuda de Walter, un apasionado fan del programa, su hermano y la novia de éste, la Rana Gustavo tratará de reunir a sus antiguos compañeros, ahora dispersos en ocupaciones variopintas, con la idea de poner en marcha un telemaratón para recaudar el dinero necesario para salvar su antiguo local. Jason Segel, conocido por la serie Cómo conocí a vuestra madre, ha sido el gran impulsor del film, en el que ejerce como coguionista, productor ejecutivo, y además es el protagonista junto con Amy Adams. Se nota que estamos ante un programa televisivo de media hora del que han sacado un largometraje, lo que no resulta fácil. Sin embargo se acierta a la hora de apelar a la nostalgia de quienes fueron niños cuando los personajes se hicieron populares, pues por ejemplo aparece la sintonía del programa y el célebre tema musical "Maná, maná". Además, los personajes protagonizan gags graciosos, algunos metacinematográficos, y están arropados por divertidos cameos de famosos como Jack Black, Selena Gomez, Whoopi Goldberg, Alan Arkin, Zach Galifianakis, Neil Patrick Harris, John Krasinski y hasta –brevemente– el veterano Mickey Rooney. En cines se estrena con el atractivo acompañamiento del genial corto de Pixar titulado Pequeño Gran Buzz.

5/10
El vuelo

2012 | Flight

Después de pasar una noche casi en blanco, bebiendo, consumiendo drogas y practicando sexo con una compañera azafata, Whip, piloto, se dispone a ponerse al mando de su avión en un vuelo hasta Atlanta que ha hecho mil veces. El aparato sufrirá graves problemas una vez en el aire, y sólo la pericia de Whip logra un aterrizaje casi milagroso. Pero detrás quedan seis víctimas mortales, y el inevitable litigio en los tribunales para dirimir responsabilidades económicas. Aunque lo más serio es un posible horizonte penal para Whip, por pilotar bajo la influencia de sustancias tóxicas. Tras insistir tres veces seguidas –Polar Express, Beowulf, Cuento de Navidad– con películas rodas con actores y luego, con el método de movimiento y captura, convertidas en singulares cintas de animación, se diría que Robert Zemeckis se ha cansado de explorar esta vía de creación artística –menos mal, tampoco aporta gran cosa– y vuelve con El vuelo a una historia “normal” de tintes dramáticos, más en la línea de Náufrago. Para ello maneja un libreto de John Gatins (Acero puro, Coach Carter) que ha sido nominado al Oscar. El vuelo planea, si nos permite el juego de palabras, con una idea muy sugerente, y plasmada con una expresión en inglés intraducible con la fuerza del original. El abogado de Whip trata de que el comité investigador considere que la situación a la que se enfrentó el piloto fue “de fuerza mayor”, en inglés “Act of God”, o sea, que no cabía hacer otra cosa que lo que hizo Whip, y el resto de lo que ocurriera, correspondía a Dios decidirlo. Y en efecto, la cuestión de la fe –o la falta de ella– del protagonista, es esencial y recurrente en la trama, también con abundante subtexto, como el lugar donde se estrella el avión, al lado de una iglesia y un río donde realizan bautismos los baptistas. Y el film no es otra cosa que el retrato de un hombre sin rumbo y en caída libre –como su avión durante el accidente, ya que a sus adicciones Whip suma una familia rota, está divorciado y su hijo adolescente no quiere saber nada de él–, al que lo acaecido podría hacerle remontar el vuelo. Y múltiples señales –maravillosa la escena en el rellano de una escalera de él con una heroinómana y un enfermo de cáncer terminal– le recuerdan constantemente la misteriosa acción de Dios en el devenir de los hombres. Con El vuelo no estamos ante un film complaciente, abundan los momentos desgarrados. Whip está solo con su alcoholismo, no quiere ayuda de nadie. Desearía cambiar, más tras el accidente, pero hacerlo no resulta tan sencillo. Y la trama se enriquece con su relación –“la extraña pareja”, podríamos decir– con la adicta a las drogas, otra invitación a cambiar de rumbo. En cambio, aunque sea con el deseo de pintar en tres trazos la desastrosa vida del protagonista, a la gráfica escena de arranque le falta elegancia y sutileza. Zemeckis lleva muy bien el guión de El vuelo en líneas generales, y Denzel Washington es columna vertebral indispensable para sostener lo que se nos va contando, dicho sea sin demérito del ajustado reparto, donde destacan Kelly Reilly, Melissa Leo, Bruce Greenwood y Don Cheadle. Su trabajo se revela esencial para los momentos más “peligrosos”, de modo que logra sacar adelante y emocionar en la comparencia pública, escena que se prestaba al tópico, aunque quizá las escenas subsiguientes que cierran el film no acaban de funcionar, una verdadera lástima.

6/10
Código fuente

2011 | Source Code

Segundo trabajo del realizador hasta ahora especializado en ciencia ficción Duncan Jones, que dejó un buen sabor de boca a los aficionados con Moon. En esta ocasión se nota que tiene un poco más de presupuesto, lo que le ha permitido contar con un renombrado protagonista, Jake Gyllenhaal, y secundarios de cierto peso. De nuevo, Jones propone una pequeña historia de ciencia ficción que recuerda a los viejos episodios de Twilight Zone. Colter Stevens (Gyllenhaal), un piloto estadounidense que combate en la guerra de Afganistán, despierta inesperadamente en un tren de cercanías al que no sabe cómo ha llegado. Descubre que va acompañado por una mujer que le llama por otro nombre y que tiene documentación de otra persona. De repente, una explosión destruye el tren, pero Stevens no muere, sino que recupera la consciencia en una unidad de aislamiento de alta tecnología. Una militar y un científico le explican que le devolverán a la escena del atentado, 8 minutos antes de la explosión, y que en ese tiempo debe cumplir una importante misión: averiguar la identidad del terrorista que ha colocado la bomba. Código fuente viene a recordar a Atrapado en el tiempo, pero en clave de thriller. Duncan Jones le saca mucho jugo a la idea central y añade un elemento romántico que recuerda en cierta medida a Destino oculto, otra cinta de ciencia ficción que se ha gestado más o menos al mismo tiempo, donde también la historia de amor iba cobrando importancia conforme transcurría el metraje. Como pasaba en su ópera prima, cae bien su falta de pretensiones y que en lugar de recurrir a la típica sobredosis de efectos especiales –el principal mal que aqueja al género en los últimos años–, los utilice únicamente como apoyo de la historia.

6/10
El sicario de Dios

2011 | Priest

Adaptación de una novela gráfica de Hyung Min-Woo. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha estado enfrentada a los vampiros. Los humanos que han escapado de sus colmillos viven en gigantescas macrociudades dirigidas por la Iglesia, que entrenó a unos particulares sacerdotes para combatir a las hordas de vampiros. Finalmente, los vampiros fueron derrotados y encerrados, y los sacerdotes han quedado relegados a trabajos menores. Pero uno de estos sacerdotes se entera de que han reaparecido unos extraños vampiros que han secuestrado a su joven sobrina en una zona desértica remota –la Tierra está devastada y se ha convertido en un gran desierto–. Aunque su superior, Monseñor Orelas, se lo prohíbe, tratará de encontrar a la chica con ayuda del novio de ésta y una antigua compañera sacerdotisa. Paul Bettany, un gran actor, tiene cierta tendencia a escoger proyectos con cierta carga anticlerical. Quien diera vida al famoso monje albino Silas, de El código Da Vinci, protagonizó también Legión, un cómic que no convenía tomarse demasiado en serio, pero en el que interpretaba a un particular arcángel Miguel que se arrancaba las alas y desafiaba a Dios. Ahora, Bettany vuelve a ponerse a las órdenes del realizador de esta cinta, Scott Stewart, en una cinta en la misma línea, totalmente irreal y 'palomitera', pero de la que en cierto modo se entresaca cierta crítica hacia la jerarquía eclesiástica. En El sicario de Dios, el obispado controla y manipula a la población, dirigiendo una especie de sociedad autoritaria, pero sin embargo los sacerdotes cazavampiros –que vendrían a simbolizar a los curas de a pie– son arriesgados guerreros que se sacrifican para salvar a la humanidad. Si dejamos de lado este delirante trasfondo crítico, lo cierto es que el film sólo pretende ofrecer una sucesión de secuencias de acción y sobredosis de efectos especiales. Nada es original, pues se diría que todo es un batiburrillo de numerosas fuentes, como las películas de Sergio Leone, Drácula, Blade Runner, Mad Max, Juez Dredd, Centauros del desierto y muchas otras cosas. Y sin embargo, el film funciona porque proporciona las dosis de espectacularidad que se esperan, y por su dinámico montaje. Además, los diálogos tipo tebeo y sus personajes arquetípicos y exagerados tienen cierto encanto.

5/10
El libro de Eli

2010 | The Book of Eli

Un tipo solitario camina por una carretera. A ambos lados se divisa un interminable paisaje, desolado, polvoriento. El mundo, tal y como lo conocemos, ha desaparecido. No hay nada, ni siquiera lo más necesario, y el agua y el alimento escasean. Todo desprende una luz cegadora, blanquecina, y el mundo parece no tener más color que el de la caliza. Pero la carretera es peligrosa y el viajero pronto se ve asaltado por unos bandidos. Mala suerte... para los bandidos. El misterioso caminante se muestra como un luchador implacable, mortífero con su enorme y afilado machete en la mano. El hombre sigue su camino hacia el oeste, impertérrito; por las noches se detiene, lee un rato de un libro que lleva consigo, un libro antiguo de pastas de piel, y luego duerme. Al despertar reemprende la marcha, siempre hacia el oeste. Un día entra en un pueblo de paso y se dirige al bar para beber agua. El lugar es regentado por un tal Carnegie, cacique insensible que domina el pueblo y lleva años buscando un libro muy especial. Carnegie sabe que con las palabras de la Biblia tendrá poder para someter a las personas. Muy pronto se dará cuenta de que el libro que busca está en poder del forastero... Lo primero que llama la atención de esta película es la cantidad de puntos en común con The Road (La carretera). Al igual que en la magnífica pelicula de John Hillcoat, también aquí un cataclismo ha hecho cenizas el planeta, el sol cegador ha quemado la vida sobre la tierra; el protagonista también se dirige incansable hacia una dirección, en este caso el oeste; la hostilidad entre las personas reina por doquier, nadie se fía de nadie; hay canibalismo, etc. Sin embargo, es sobre todo en la ambientación y en la puesta en escena en donde El libro de Eli parece deudor de la obra de Cormac McCarthy, en esa agresividad del entorno que aporta la fotografía de Don Burgess y que hace que el mundo sea irrespirable y que la esperanza sea el bien más anhelado. En El libro de Eli el argumento se despliega como si de un western se tratara, un western futurista, claro, pero que responde a la perfección a algunos parámetros del género (el solitario sin hogar, viajero incansable, el pueblo receloso, el sheriff-jefe sin escrúpulos, la chica, la persecución...), el cual se mezcla luego con la acción trepidante y la temática post apocalíptica con temas de fondo que invitan a la reflexión. Esta amalgama no siempre funciona del todo, a veces desconcierta, y también hay momentos en que el ritmo se precipita demasiado o se ralentiza sin motivo, al igual que se insertan escenas un poquito tramposas. De todas formas, el resultado es satisfactorio y más que entretenido. Y desde luego se trata de uno de esos filmes que, con planteamiento simple, sugieren muchas cosas. Llama mucho la atención el audaz guión del debutante Gary Whitta, porque no es normal encontrar en un film de estas características un planteamiento tan directamente religioso, decididamente cristiano aun con sus generalidades. Por eso puede comprenderse la película como una parábola con un evidente significado más allá de la pura acción. El film deja caer que el desastre fue provocado por fanatismos religiosos, y que esa corrupción siempre será un peligro, pero a la vez remacha con decisión la presencia de Dios entre los hombres, la realidad del pecado (“he dedicado tanto tiempo y esfuerzo en cuidar y conservar este libro que he olvidado vivir según sus reglas”, dice el protagonista) y afirma rotundamente el poder de la fe para superar todos los obstáculos y devolver la libertad y la esperanza a la humanidad. Los hermanos, Albert Hughes y Allen Hughes, responsables de filmes como Desde el infierno o Dinero para quemar, logran un producto más que digno gracias también a la poderosa presencia de Denzel Washington, quien está formidable en el papel protagonista (para el que aprendió expresamente artes marciales), y a su oponente Gary Oldman, en uno de esos papeles de psicópata violento (El profesional (León), Homicidio en primer grado) que tanto domina.

6/10
Pequeños invasores

2009 | Aliens in the Attic

Simpática y divertida comedia de aventuras para toda la familia, dirigida por el experto en estas lides John Schultz (Una pandilla de altura), y que ofrece una apañada mezcla de ciencia ficción, humor, aventura y acción, con muchas referencias a clásicos como Gremlins o E.T., el extraterrestre. Los Pearson, un matrimonio con tres hijos, marchan a pasar unos días a una casa en el campo, donde se encuentran con sus tíos y primos. El mayor de los chicos es Tom, un espigado adolescente, bastante listo pero poco espabilado, que no quería ir hasta allí y que empieza a ver cómo se deterioran las relaciones con su padre. Además, Tom no puede ni ver al estúpido novio de su hermana Bethany, pero adora a su pequeña hermanita Hannah. Sin embargo, al poco de llegar al lugar, durante una velada de sobremesa, aterrizan en el tejado unos extraños y pequeños alienígenas con muy malas pulgas. Tras la sorpresa y sin decírselo a los adultos, los Pearson y sus primos intentarán por todos los medios frenar esa avanzadilla extraterrestre que se propone abrir brecha en la Tierra para que sus congéneres invadan el planeta. El resultado es agradable, aunque también muy sencillote y previsible, donde destaca la presencia entre los jóvenes de Ashley Tisdale, la famosa Sharpay de High School Musical. La película no es un alarde de efectos especiales, aunque son dignos los aliens y hay secuencias bastante logradas, como en la que los protagonistas flotan en el aire por ausencia de gravedad o esa en que la abuela se pone a luchar al más puro estilo Matrix. Quizá lo más destacable sean las numerosas escenas de risa protagonizadas por el tontaina del novio, cuando es manejado como un monigote por los chavales. Verdaderamente la secuencia final es la monda lironda.

5/10
Como locos... a por el oro

2008 | Fool's Gold

A Matthew McConaughey le fue bien con Sahara (2005), adaptación de una novela de Clive Cussler. Por eso, le han cortado a la medida esta producción, que imita al milímetro el mismo esquema, pues mezcla aventuras, comedia y romance. También remite inexorablemente al film Tras el corazón verde, surgido a rebufo de En busca del arca perdida. Esta vez, el actor interpreta a otro buscador de tesoros submarinos, Ben ‘Finn’ Finnegan, obsesionado por encontrar el tesoro que transportaba un navío español hundido en el siglo XVIII. Pero como el viejo barco que utilizaba se ha ido a pique, necesita la ayuda del multimillonario Nigel Honeycutt, que viaja con su hija en un lujoso yate en el que trabaja la esposa de Finnegan, que acaba de divorciarse porque éste parece más preocupado por sus tesoros que por ella. Finn tiene que darse prisa, antes de que le arrebaten el botín otros individuos que le pisan los talones. Se trata de una producción convencional, que haría aguas por todas partes si no hubieran puesto como capitán a Andy Tennant, director de Hitch, de 2005, que llevaba un tiempo en el dique seco, pues desde ese año sólo ha hecho el episodio piloto de una serie televisiva, The Wedding Album, que no debió salir adelante. El cineasta enriquece este encargo, pues por ejemplo ha colaborado en el guión, lo que se nota en algunas réplicas con cierto ingenio, y en personajes con aspectos divertidos, que caen simpáticos. Esto compensa en cierta medida que se recurra a veces a golpes de humor grosero o detalles soeces, que pueden ahuyentar al público familiar, lo que no se acaba de entender en un film cercano al cómic. Por lo demás, las secuencias de acción de Tennant funcionan, pero no son increíblemente espectaculares. McConaughey aguanta el tirón, aunque es posible que otros actores le hubieran sacado más jugo a su personaje, y está al frente de un reparto lleno de nombres solventes, como Kate Hudson o Donald Sutherland. Funciona muy bien su apuesta por las relaciones familiares padre-hija (Sutherland y Alexis Dziena) y marido y mujer (McConaughey-Hudson).

4/10
Encantada. La historia de Giselle

2007 | Enchanted

Giselle es una jovencita que forma parte del mundo fantástico de los dibujos animados. Su vida es, tal y como se dice, “de cuento”, vive feliz con los animalitos del bosque, canta con preciosa voz los anhelos de su corazón y espera casarse con el príncipe Edward. Sin embargo, la malvada reina no quiere perder su trono y con malas artes destierra a la prometida de su hijo al mundo real. Y ahí, en pleno corazón de Manhattan aparece Giselle, convertida en un ser de carne y hueso y por supuesto más perdida que carracuca. Y es que en Nueva York la vida no es precisamente “encantadora”, los problemas surgen por doquier y nada se arregla con un simple sortilegio. Y las cosas se ponen aún más complicadas cuando recibe ayuda de un tal Robert, un atractivo abogado, divorciado y con una hija pequeña. Disney apuesta por este entrañable cuento para toda la familia ante la proximidad de las fiestas navideñas. Y si apuntaban al éxito, el tiro les ha salido excelentemente dirigido. Uno cree estar viendo una película de dibujos animados muy clásicos y, de repente, zas, se encuentra en pleno Broadway con la 42. Pero es que la historia atrapa, es original, tiene momentos divertidos y enternecedores, y el equilibrio entre fantasía y realidad es sencillamente magnífico, de modo que el resultado no es ni pueril para espantar a los adultos ni por supuesto demasiado serio para no engatusar a los más jóvenes. El guión de Bill Kelly introduce con discreción y tino diversos elementos de cuentos clásicos, como “Blancanieves y los siete enanitos”, “La bella durmiente” o “La Cenicienta”, y traslada personajes imaginarios al mundo real con simpática destreza (y nada menos que a través de la alcantarilla de Times Square). En este sentido resultan excelentes los efectos especiales, sobre todo en las apariciones de la simpática ardilla Pip y de los demás animales, y hay que hacer mención a las canciones del film, alguna interpretada con llamativas coreografías, como la extraordinaria “That's How You Know”, cantada y bailada en pleno Central Park. Se nota, en fin, que Kevin Lima (Tarzán), especialista en comedias infantiles, se siente cómodo con esta bella fábula sobre el amor, pues mima las imágenes (las transiciones con el libro son excelentes), introduce con soltura preciosos detalles llenos de sentido y, ante todo, tiene la suerte de contar con un reparto extraordinario para que el experimento no se le vaya de las manos. De todas maneras, es la bella pelirroja Amy Adams, nominada al Oscar por Junebug, la que brilla con luz propia a lo largo de todo el film. Tiene un no sé qué de ingenuidad y un gesto risueño de frescura tan desbordante que es imposible no caer presa de su hechizo.

6/10
Mi super ex novia

2006 | My Super Ex-Girlfriend

La capacidad humorística de Ivan Reitman (Los cazafantasmas) sigue disolviéndose como un azucarillo; no en balde, cinco años llevaba el director sin ponerse tras la cámara, tal vez aquejado de falta de ingenio. Aquí, aunque la premisa es pasablemente original y la pareja protagonista tiene una gracia innata, al final todo se reduce a un encadenado irregular de chistes, donde las bromas sexuales se convierten en recurso facilón. Reitman parodia el género de superhéroes, tan de moda en el cine de Hollywood últimamente. Matt Saunders, típico treintañero que aún no ha encontrado su pareja ideal, se enamora de Jenny Johnson, una atractiva joven, con mucho carácter y un poco excéntrica, pero aparentemente perfecta. Con el paso del tiempo, Matt descubre que Jenny oculta un secreto. La chica tiene una identidad secreta G-Girl, una superheroína que usa sus poderes para rescatar a víctimas de accidentes, apagar incendios, atrapar malhechores o incluso desviar misiles que están a punto de alcanzar la ciudad. En un primer momento, Matt está encantado de salir con la supermujer a la que admiran todos sus convecinos, pero resulta ser una mujer tan extremadamente celosa y posesiva que resulta difícil la convivencia. Matt da el gran paso, y decide romper la relación, pero Jenny, despechada, decide usar sus poderes para hacerle la vida imposible. Incluso llega a colocar su coche en órbita. Los efectos especiales son pobres, en relación con los de grandes superproducciones como Spider-Man 2 o X-Men, pero resultan eficaces, teniendo en cuenta que el presupuesto de este film resulta limitado.

4/10
Bajo cero

2005 | Eight Below

Jerry trabaja como guía junto a una estación científica sita en la Antártida. Solitario y con mal de amores, vierte toda su ternura en sus fieles perros de trineo. Tras una accidentada expedición para hacerse con un pedazo de meteorito caído en la zona, se hace necesaria la rápida evacuación de los hombres de la base, debido al mal tiempo. Su jefe promete a Jerry que en el siguiente vuelo vendrán a recoger a los perros. Pero el tiempo empeora de tal modo que se hace imposible el regreso. Carcomido por los remordimientos –ha dejado atados a los perros, y así su supervivencia no parece fácil–, Jerry moverá todos los hilos a su alcance para regresar a la Antártida y rescatar a los canes. Simpática película de aventuras, en la más pura tradición de la Disney, y con un aire que recuerda a Jack London y su Colmillo blanco. Basado en una historia real, dirige la función Frank Marshall, que ya dirigió un film de aventuras en increíbles parajes naturales: ¡Viven!, que también llevaba a la pantalla una historia auténtica.

5/10
Polar Express

2004 | The Polar Expres

Un niño se encuentra en la cama, despierto, escuchando los sonidos que llegan del exterior. Faltan cinco minutos para la medianoche. Eso no tendría nada de extraño si no se tratara de la noche más esperada del año: Nochebuena. Sin embargo, el chico está triste y desencantado porque piensa que la Navidad no es lo que parece. Ha perdido la fe que tenía antes… Entonces un terrible estruendo le saca de su sopor y un enorme tren negro se detiene a la puerta de su casa. Cuando sale a echar un vistazo, el revisor le invita, junto con los demás pasajeros –un grupo de niños muy variado–, a marchar al Polo Norte, donde vive Santa Claus. Los artífices de Forrest Gump y Náufrago –Robert Zemeckis y Tom Hanks– vuelven a aliarse para rendir este sentido homenaje a todas las historias clásicas sobre la Navidad. A través del viaje al Polo Norte, que está plagado de increíbles aventuras, misterios, canciones, agradables sorpresas y algún que otro susto, el protagonista viajará a un lugar mucho más escondido y también más importante, el de su propio corazón. Porque el chico ha caído en el peor peligro que puede acontecer en el paso de la infancia a la adolescencia, el del escepticismo y la pérdida de la fe en todo aquello que convierte la vida en algo alegre y maravilloso. Y ahora el viaje en el Polar Express le puede devolver esa inocencia…

6/10
El sueño de mi vida

2004 | 13 Going On 30

En esta vida hay muchas personas aquejadas de síndrome de Peter Pan, que se niegan a crecer y asumir sus responsabilidades. A Jenna Rink, una chavala de 13 años, le pasa todo lo contrario. Sus amigas se burlan de ella, es tímida, etc. Y cree que la cosa sería muy distinta si fuera una mujer hecha y derecha. Un poco de magia, producto de un deseo expresado el día de su cumpleaños, va a hacer realidad su sueño. Un buen día se despierta en un moderno apartamento, con un bien desarrollado cuerpo serrano, y con un tipo que se supone es su novio, o algo así, pululando por allí. Jenna va a descubrir que trabaja en una revista, y que se supone que es capaz de poner zancadillas a todo el mundo para triunfar en la vida. Así descubrirá que su inocencia infantil tiene más de un atractivo, mientras que los adultos fácilmente caen, víctimas de su cinismo y sus ambiciones. Big, en género femenino, Jennifer Garner sustituyendo a Tom Hanks. Algo de eso hay, aunque la idea de poner a un niño o un adolescente en el cuerpo de un adulto no es nueva, como probó la reciente Ponte en mi lugar. La pareja de guionistas Josh Goldsmith y Cathy Yuspa hacen variaciones sobre el conocido tema, y permiten así a la televisiva Garner (conocida sobre todo por su Sydney Bristow de la serie Alias) tener su primer papel protagonista en la gran pantalla, a la espera del inminente estreno de Elektra, donde retoma el papel de la superheroína que ya encarnó en Daredevil. Y demuestra que además de la acción, la comedia encaja bien con su aspecto risueño. Para los mitómanos de El Señor de los Anillos, decir que en este film pueden ver la auténtica cara de Gollum-Smeagol: Andy Serkis es el jefe de la protagonista.

5/10
Una Navidad de locos

2004 | Christmas With The Kranks

Se acerca la Navidad, pero los Krank no están para muchas fiestas. Su única hija es ya toda una mujercita, y se ha ido a trabajar con un cuerpo de paz de la ONU a un país conflictivo. De modo que a Luther y Nora no les apetece demasiado seguir el ritual cada año de colocar el árbol y las luces navideñas, y confraternizar con los vecinos. En realidad, están tramando un plan muy diferente: hacer como si no existiese la Navidad, e irse de crucero de lujo al Caribe, que además en esas fechas les va a salir tirado de precio. No será tan fácil. Adaptación de un cuento navideño de John Grisham, que por una vez abandona el terreno del thriller judicial por el que le gusta moverse. El guión se debe a Chris Columbus, que situó en Navidad sus dos célebres filmes de Solo en casa. Como en otros títulos navideños (por cierto, que curiosa idea lanzar en julio este DVD, ¿será un modo de sugestionarse contra el calor?), más que recordar el acontecimiento central que se conmemora en esas fechas, el nacimiento de Jesús en Belén, hay una apelación a unos genéricos y siempre deseables buenos sentimientos, a olvidarse de uno mismo para dedicarse a los demás. En cualquier caso Tim Allen y Jamie Lee Curtis demuestran ser unos auténticos reyes de la comedia, en un film plagado de gags y humor físico. El director Joe Roth sabe explotar la idea de la pareja a contracorriente con el parecer de todos sus amigos, y del puro sentido común.

5/10
Terminator 3. La rebelión de las máquinas

2003 | Terminator 3: Rise Of The Machines

Si nos atenemos a los hechos de Terminator 2: El juicio final, el mundo está por fin a salvo, y aún queda mucho tiempo para que llegue “el día del juicio”. En efecto, un John Connor adolescente, en compañía de mamá y de un Terminator enviado desde el futuro para protegerle, lograba evitar el holocausto nuclear y la rebelión de los robots. Pero como no hay dos sin tres, en el film que nos ocupa vamos a ser testigos de que los peligros que acechan a la humanidad están lejos de haber desaparecido. El punto de partida de la tercera entrega de la saga, urdida por los guionistas John D. Brancato y Michael Ferris, es ciertamente sugestivo. Pues nos muestra a un John Connor veinteañero, que al haberse quedado sin el destino que tenía asignado –liderar la resistencia humana contra los robots–, se ha convertido en un auténtico deshecho humano. Enganchado a las drogas, sin rumbo fijo, no sabe muy bien qué hacer con su vida. Además vive sin identidad, por si las moscas, para no tener visitas sorpresas del futuro. Pero se ve que cuando alguien tiene una misión, esa misión es para siempre. Pues John Connor va a recibir desde el futuro la visita de un Terminator (con el careto de Schwarzenegger, claro está) destinado a protegerle una vez más, esta vez de una chica Terminator la mar de demoledora, como tendrá ocasión de comprobar. Aunque en realidad, la víctima potencial de la “Terminatrix” es en esta ocasión… ¡la futura esposa de John! Esta nueva amenaza hará que Connor se rehaga, y se dedique a lo suyo, que no es otra cosa que salvar al mundo. El nuevo director de la saga, Jonathan Mostow, tenía claro una cosa: “Lo que me encanta de las primeras dos películas de Terminator es que están llenas de patetismo y emoción, aderezadas con acción artística y efectos especiales, y, lo más importante de todo, es que son grandes historias”. Había que cuidar el guión, darle solidez. Asegura Mostow que “hay algo único en el personaje del Terminator, que permite tomarse la licencia de romper las escenas de suspense con algo de comedia, y luego volver al suspense. sin cortar el ritmo de la historia. Arnold tiene una fantástica habilidad para reírse de sí mismo, de una forma que el público aprecia de verdad”. En la era de internet y los ordenadores, el film muestra además que unos robots rebeldes y belicosos no son la única amenaza que pende sobre el hombre. Dando un paso más allá, advierte acerca de esa confianza algo ciega que tenemos en sofisticados programas de ordenador, que dirigen nuestras vidas sin que apenas nos demos cuenta; y que un fallo en un momento dado, puede traer consigo imprevisibles consecuencias. La película nos desvela por supuesto qué ha sido de Sarah Connor: Linda Hamilton no interviene en el film (parece que subió a la parra a la hora de fijar sus emolumentos), como tampoco lo hace Edward Furlong (le sustituye Nick Stahl, visto en En la habitación). Para la chica de Connor, se escogió a Claire Danes, a quien pudimos ver en Legítima defensa.

6/10
Me llaman Radio

2003 | Radio

Historia basada en hechos reales, que transcurre en Carolina del Sur, acerca de un joven negro, retrasado, que colecciona aparatos de radio con fruición. “Radio”, que así le apodan sus amigos, suele mirar con atención los entrenamientos del equipo de fútbol americano del instituto local. En una ocasión los jugadores, todos blancos, le gastan una broma pesada. El entrenador, Harold Jones, se enfurece ante esa crueldad, y les aplica un serio correctivo. Es el comienzo de una entrañable relación entre Jones y el joven, a quien invita a todos los entrenamientos y luego a los partidos, convirtiéndose en miembro inseparable del equipo. Pero en el pueblo, los lugareños empiezan a chismorrear acerca de que la presencia de Radio distrae al entrenador de su principal cometido: lograr victorias. Es éste uno de esos filmes reconfortantes, que recuerda ese viejo lema tan manido de ‘lo importante es participar’. O dicho de otro modo, hay que ocuparse de las personas, de la gente que tenemos alrededor. Ante eso, ganar un partido pasa a un segundo plano. Ed Harris y Cuba Gooding Jr., entrenador y animador, realizan un excelente trabajo interpretativo. En cambio nos apena que no se aproveche mejor la presencia de Debra Winger, una actriz que se hace cara de ver.

5/10
Spider-Man

2002 | Spider-Man

Nueva York. Peter Parker es un chaval normal y corriente que vive con sus tíos en el barrio de Queens. Es aficionado a la fotografía y colabora en el periódico de su instituto. Además está secretamente enamorado de Mary Jane, una compañera de clase a la que él ve inaccesible, pese a que también es su vecina y la conoce desde hace tiempo. Su vida, por tanto, no se diferencia en nada de la de cualquier joven de su edad: clases, estudio, algún trabajo esporádico y vida familiar… Pero su rutina va a cambiar cuando accidentalmente reciba el picotazo de una araña modificada genéticamente. Peter adquirirá poderes arácnidos fabulosos: facilidad para trepar por paredes y techos, agudeza sensorial extraordinaria, rapidez de movimientos, fortaleza física y, cómo no, capacidad para tejer su propia tela de araña. Al principio verá en esas características un medio formidable de hacer dinero, pero un triste suceso le convencerá de que debe utilizar sus nuevos poderes para combatir el mal. En el otro platillo de la balanza hará contrapeso un megalómano de los negocios llamado Norman Osborn, que además es el padre de Harry, el mejor amigo de Peter en el instituto. Osborn realiza experimentos científicos para el gobierno, pero tras la negativa para poner en marcha su último proyecto decidirá experimentarlo consigo mismo. Como resultado, verá aumentada su inteligencia y su fortaleza, pero también se convertirá en un demente que pondrá en jaque a la ciudad de Nueva York. Nace así el Duende Verde, el mayor enemigo de Spider-Man. A la hora de hacer una película seguramente todos los directores se pregunten qué escondida clave han de tocar para lograr el éxito. Muchos aspectos tienen de funcionar para que la imagen de la pantalla impregne nuestras retinas durante años: historia atractiva, guión trabajado y coherente, personajes sólidos, actores eficaces… Y, sin embargo, quizá todo eso no baste para situar la película en el particular Olimpo de los espectadores. Hace falta algo más. Y si llamamos la atención sobre este aspecto es porque en los últimos tiempos hay dos ejemplos que cabe estudiar: Spider-Man y El señor de los anillos. ¿Por qué esa fascinación en los espectadores? Resulta esclarecedor que ambas películas se basen en historias previas que durante muchos años han gozado del favor de los lectores. Pero hay que añadir –y aquí está la clave misteriosa–, que es entre esos lectores fanáticos (en el buen sentido) donde hemos de buscar a los responsables de ambos proyectos cinematográficos. Antes de rodar Spider-Man, Sam Raimi era ya acérrimo seguidor del cómic de Marvel –a los 12 años sus padres le regalaron un cuadro de Spider-Man que todavía se encuentra sobre la cabecera de su cama en la casa donde creció– y por eso el proyecto le ilusionó como a un niño que estrena balón de fútbol, puso su alma en él y comunicó su entusiasmo a todo el equipo. Y eso se nota en la película. Es verdad que Spider-Man sobresale por su impresionantes efectos visuales, pero también es cierto que lo hace aún más por su historia. Y es que paradójicamente las piruetas técnicas se encumbran cuando se ponen al servicio de una trama dramática que interesa. Raimi (Darkman, Un plan sencillo), apoyado magníficamente en el cómic y en el guión de David Koepp (Parque jurásico, Misión imposible), ofrece un entretenimiento soberbio, con personajes sólidos, verosímiles, que dan lugar a relaciones psicológicas muy intrincadas. Se permite además aderezar la mezcla con gags tan divertidos como el entrenamiento del protagonista, todo un logro de naturalidad narrativa. Si a todo ello sumamos el magnífico trabajo del reparto, el éxito del que hablábamos al comienzo es cosa hecha. Tobey Maguire es sencillamente la encarnación del héroe solitario a su pesar, ese tipo normal cuyas responsabilidades son a veces un plato duro de tragar (¡pobre Mary Jane!). Y a Willem Dafoe (Platoon, Arde Mississippi) habría que apuntarlo como uno de los malvados más sobresalientes de los últimos tiempos. No todos los actores hubieran pasado el corte en la esquizofrénica escena del espejo. Él no sólo aprueba holgadamente sino que además se da el gustazo de ponerte los pelos como escarpias.

7/10
Náufrago

2000 | Cast Away

Chuck Noland, ejecutivo de una empresa de transporte urgente, siempre va deprisa de un lado para otro. Ni tiempo tiene de formalizar su compromiso matrimonial con Kelly. En uno de sus viajes relámpago para “apagar un fuego” en algún sitio, el avión que le transporta sufre un accidente y se hunde en el océano. Él es el único superviviente, y va a parar a una isla desierta. Pasa el tiempo, y nadie llega al rescate. Seguramente le dan por muerto y él debe ingeniárselas para seguir viviendo. Robert Zemeckis sortea, gracias al sólido guión de William Broyles, el peligro de aburrir con más de hora y media de película en la que tenemos a un solo personaje, completamente aislado. La trama está salpicada por los modos que Chuck desarrolla para alimentarse, guarecerse de la climatología adversa... Lo que nos hace caer en la cuenta de las muchas cosas que empleamos en la vida corriente y que damos por supuestas, sin considerarlas como un verdadero regalo. Por otro lado, Zemeckis demuestra una gran fuerza visual en casi todo el metraje. Ya sea en el accidente, en los intentos de salir de la isla en una balsa, en la navegación en mar abierto o en la exploración de la isla, los planos y encuadres son muy imaginativos. La desesperación que acecha a Chuck en la isla es frenada en gran medida, además de por Wilson (ver recuadro) por el recuerdo del amor de Kelly, y por la presencia de un paquete no abierto de su empresa, uno de los restos del avión estrellado. Tener metas en la vida, que la existencia tenga un sentido, se revela como la clave para resistir. Por eso alcanza una altura dramática inusitada el último tramo del film, modélico en escritura, dirección e interpretación.

6/10
Lo que la verdad esconde

2000 | What Lies Beneath

El doctor Norman Spencer y su esposa Claire parecen el matrimonio perfecto. Pero las apariencias engañan. Norman engañó a Claire hace un año; ella no sabe nada, pero la verdad es tozuda, y el camino que va a escoger en esta ocasión para salir a la luz resultará bastante inesperado. ¿Qué son las misteriosas voces y las imágenes espectrales que cree advertir Claire? ¿Está alucinando? ¿Son consecuencia de su soledad en casa, ahora que su hija marcha a estudiar a la universidad? ¿Qué tienen que ocultar unos misteriosos vecinos? Lo que la verdad esconde es la película que Robert Zemeckis decidió rodar entre medias de la filmación de Náufrago. Mientras Tom Hanks perdía los kilitos necesarios para rodar la segunda parte del film, Zemeckis se lanzó a rodar una película de suspense con ribetes sobrenaturales, al más puro estilo Alfred Hitchcock. El director asegura: “Creo que suspense y cine están hechos el uno para el otro. Ciertamente hay libros y obras de teatro con mucho suspense, pero no creo que nada pueda manipular el tiempo, el lugar y la técnica para contar una historia, de la forma en que se puede hacer en una película.” El film bebe de muchos títulos clásicos: Crimen perfecto y Rebeca de Hitchcock, o Luz que agoniza de George Cukor, vienen enseguida a la cabeza; en esas películas hay un misterio por resolver y un matrimonio con problemas, como el que forman Harrison Ford y Michelle Pfeiffer.

6/10
Contact

1997 | Contact

Ellie, tras la muerte de su padre y una infancia solitaria, ha dedicado toda su vida al estudio de la ciencia. Especializada en radioastronomía e integrada en el programa SETI, está obsesionada por la búsqueda de formas de vida inteligente de origen extraterrestre. Un día sus esfuerzos se ven recompensados, por la recepción a través de un satélite de un mensaje codificado de origen desconocido. Gran película de ciencia ficción, basada en la novela escrita por el científico Carl Sagan. Dirigida por Robert Zemeckis (oscarizado por Forrest Gump) cuenta con unos magníficos efectos especiales, y una esplendida interpretación a cargo de Jodie Foster y Matthew McConaughey. En cualquier caso, Contact no defraudará a los admiradores de la mítica Encuentros en la tercera Fase, auténtica precursora de esta película.

5/10
La fuerza del cariño. La historia continúa

1996 | The Evening Star

Continuación de una de las películas de mayor éxito en los últimos años y que ganó el Oscar a la Mejor Película. Han pasado quince años y Aurora Greenway (Shirley Mclaine) apenas ha cambiado, sigue tieniendo el mismo estilo inimitable, cariñoso y tiránico a un tiempo. De ese modo ha logrado criar a sus nietos. Ahora le toca batallar con Melanie (Juliette Lewis) y acomodarse al estilo de vida de los hermanos mayores. Entre otras cosas, también tendrá que luchar con la interferencia de Patsy, que fue la mejor amiga de su hija Emma, y recordar viejos tiempos con su antiguo amor, Garrett Breedlove (Jack Nicholson). Basada en la novela de Larry McMurtry, la película desprende amor a raudales por la familia, con escenas a un tiempo intimistas y simpáticas. Shirley Maclaine está tan magnífica como en los tiempos en que trabajaba con el mestro Billy Wilder. Y Juliette Lewis y Jack Nicholson le dan la réplica con sus respectivos papeles. Para disfrutar con toda la familia.

4/10
Olvídate de París

1995 | Forget Paris

Un árbitro de baloncesto de la NBA y una ejecutiva agresiva se conocen y enamoran en París. Acaban casándose, pero su amor es puesto a prueba por las exigentes profesiones de ambos, y porque no pueden tener hijos. Billy Crystal pergeña en su faceta de director una comedia romántica agradable, aunque al tiempo un pelín sosita. Se diría que ha bebido del tipo de historias de su amigo Rob Reiner, quien le dirigió en Cuando Harry encontró a Sally, y en el guión le respaldan la pareja de escritores con los que protagonizó Cowboys de ciudad y que la ayudaron en su debut tras la cámara, Mr. Saturday Night.

4/10
Forrest Gump

1994 | Forrest Gump

Forrest Gump (Tom Hanks) es una persona con un coeficiente intelectual bajo. Es sincero, honesto y muy infantil. Vive bajo la excesiva protección de su madre, que fue abandonada por su padre. Ella quiere que Forrest sea normal, como el resto de los niños. Pero Forrest es especial. Debido a una desviación en su columna, tuvieron que ponerle un armazón. El tremendo esfuerzo con que le costaba andar, le fortaleció las piernas, y así se convierte en un corredor rapidísimo e infatigable. A su paso por el instituto, se convierte en la estrella del equipo de rugby. Luego irá a la guerra de Vietnam, hará grandes amigos y se convertirá en un héroe sin saberlo. Gracias a ello, volverá a ver al amor de su vida, una dulce y algo atolondrada chica que él conoció en su infancia, interpretada por Robin Wright Penn, y que ahora se ha convertido en una pacifista radical. Sin duda, la película más exitosa de 1994, ganadora de 6 Oscar. Una emotiva y originalísima visión de la historia de Estados Unidos desde mediados de siglo. Su acierto es ofrecer el punto de vista de un personaje tan ingenuo y bondadoso que es imposible no cogerle cariño. Un guión muy inteligente, que se combina con escenas espectaculares, siempre bajo el humor infantil de Forrest. Tom Hanks ganó con merecimiento el Oscar al mejor actor. También obtuvo el de mejor película y el de mejor director. Conmovedora y muy entretenida.

7/10
Niño rico

1994 | Richie Rich

Richie, hijo de un rico industrial, lo tiene todo en la vida, excepto amigos. Un día conoce a unos niños que juegan al béisbol. En la cumbre de su fama Macaulay Culkin (Solo en casa) protagonizó esta comedia con un sano mensaje: el dinero no lo es todo, pero la amistad y el béisbol sí. No es la mejor de sus películas pero se deja ver y tiene momentos divertidos.

4/10
Furia ciega (1989)

1989 | Blind Fury

Un ex combatiente de Vietnam ciego no sólo perdona a un viejo compañero del ejército ofensas pasadas, sino que le echa un cable para salir del ambiente gangsteril en que anda metido. Dirige el australiano  Phillip Noyce.

4/10

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