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Biografía

Evan Rachel Wood

Evan Rachel Wood

32 años

Evan Rachel Wood

Nació el 07 de Septiembre de 1987 en Raleigh, North Carolina, EE.UU.

La eterna hija

25 Abril 2011

Ha conocido el éxito como actriz en cine, teatro y televisión, desde que era muy pequeña, y también ha despuntado como cantante. Evan Rachel Wood parece hasta el momento especializada en ser la hija de la estrella de turno, pero va creciendo poco a poco.

El 7 de septiembre de 1987, en el seno de una familia judía, nacía Evan Rachael Wood (posteriormente le quitaría una "a" a su segundo nombre), en Raleigh (Carolina del Norte). Pocos en su familia son ajenos al mundo de la interpretación, pues su madre, Sara Lynn More, es actriz y profesora de Arte Dramático, mientras que su padre, David Wood III, ejerce como autor y director teatral. Su hermano Ira David Wood IV también es actor, y tiene una tía, Carol Winstead Wood, diseñadora de producción.

Así las cosas, la chica tenía todas las papeletas para seguir en el negocio familiar, y cuando tenía unos meses de edad, su padre la incluyó en uno de sus montajes, "A Christmas Carol", en el teatro. Cuando creció, su progenitor la convirtió en la sordociega Helen Keller, en un montaje de "El milagro de Anna Sullivan", en el que su madre era la profesora.

Debutó en la pequeña pantalla en el telefilm In the Best of Families: Marriage, Pride & Madness, y en cine fue la hija de Sandra Bullock, en Prácticamente magia. No fue su único papel de hija de gran estrella, pues tenía como progenitor a Al Pacino en S1m0ne, y su madre era Cate Blanchett en Desapariciones.

Uno de sus mejores trabajos hasta la fecha es sin duda la adolescente de Thirteen, de Catherine Hardwicke. Su "Tracy" era una jovencita egoísta abocada a la espiral de las drogas, y el alcohol.

Gran admiradora de The Beatles, tuvo ocasión de cantar temas de este mítico conjunto en el musical Across the Universe, de Julie Taymor. Como sus compañeros de reparto, grabó con su propia voz todas las canciones.

Evan Rachel Wood también demostró su buen hacer como hija distanciada de su padre, Mickey Rourke, en El luchador. Y aunque no era su hija, mantenía una relación de noviazgo con rasgos paternofiliales, con Larry David, en Si la cosa funciona, de Woody Allen.

En la vida personal, Evan Rachel Wood mantuvo un intenso romance con el actor Jamie Bell, con quien había rodado un videoclip de Green Day. Ambos se tatuaron la incial del otro, y de hecho Wood aún conserva una "J" en el tobillo. También ha estado relacionada con los actores Shane West y Edward Norton –su compañero de reparto en En el valle–, y con el cantante Marilyn Manson.

Tiene pendiente de estreno The Conspirator, dirigida por Robert Redford, donde es la hija de Robin Wright, la única mujer del grupo acusado de conspirar para asesinar a Lincoln.

Filmografía
Westworld (3ª temporada)

2020 | Westworld | Serie TV

Kajillionaire

2020 | Kajillionaire

Viena and the Fantomes

2020 | Viena and the Fantomes

Viena, una chica de carretera, viaja a través de América del Norte con una banda de punk durante la década de 1980.

Westworld (2ª temporada)

2018 | Westworld | Serie TV

Segunda temporada de la serie sugerida por la novela “Almas de metal” de Michael Crichton, y que desarrolla el matrimonio Jonathan Nolan-Lisa Joy. Arranca un tanto confusamente, a partir de esa suerte de revolución de los robots anfitriones del ambicioso parque temático Westworld, quienes en mayor o menor medida han adquirido una cierta autoconciencia,y no están dispuestos a actuar según los planes y relatos trazados por sus creadores, ingenieros y empresarios. Hay un deseo de asomarse al exterior, al mundo real, aunque no está claro en qué medida esto es el resultado de las ideas visionarias del desaparecido doctor Robert Ford, prototipo del científico que juega a ser Dios. Los primeros compases narrativos muestran los esfuerzos de la organización del parque para controlar el caos, mientras Dolores Abernathy y Maeve Millay intentan ser dueñas de su propio destino, la primera recordando confusamente que ya ha estado en ese mundo que llaman real, o la otra tratando de completar a su manera el relato con que fue programada. Bernard Lowe debe conjugar ese extraño doble rol de criatura y creador, también moviéndose en un mar de recuerdos confusos. Aunque la narración tiene algo de hipnótico, se plantean temas sugerentes –a la cuestión de la inteligencia artificial se suman ahora cuestiones como el transhumanismo y el deseo de inmortalidad acudiendo a la ciencia, otros reflejos de la deshumanización de la sociedad insatisfecha–, y se ha aligerado algo la abultada carga de violencia y sexo de la primera entrega, Westworld deja un poco de insatisfacción, por los muchos hilos narrativos que se lanzan, tan extraños y misteriosos que cuesta hacerse cargo de las motivaciones de los personajes. Nolan y Joy juegan con las limitaciones del ser humano, que se manifiestan en sus criaturas robóticas, y lo hacen con su confusión mental, la carencia de la totalidad de las respuestas, que tiene manifestaciones en sus recuerdos fragmentados; una idea que hace pensar en Memento, dirigida por Christopher Nolan a partir de un relato de su hermano, quien también participaba en el guión. La banda sonora de Ramin Djawadi, con nuevas variaciones, ayuda sobremanera a crear el particular “mood” de la serie.

6/10
Westworld

2016 | Westworld | Serie TV

Más de 40 años después de Almas de metal, donde Michael Crichton llevaba a la gran pantalla su novela sobre un parque temático que permitía viajar al lejano Oeste, con robots que convertián la experiencia en inolvidable, llega esta serie que expande la idea incorporando avances tecnológicos, y ofreciendo una visión más pesimista acerca de la naturaleza humana y la facilidad con que se deja llevar las personas por los instintos más bajos. Detrás está Jonathan Nolan, quien ya advertía acerca de los dilemas morales que plantean las nuevas tecnologías en Vigilados: Person of Interest, y que ya despegado definitivamente de su hermano Christopher ha creado la nueva serie con su esposa Lisa Joy. Entre los productores no sorprende encontrar el nombre de J.J. Abrams, no en vano su compañía se llama Bad Robot. La trama imagina un futuro en que una compañía ofrece la posibilidad de visitar el lejano Oeste en Westworld, un parque temático con un marco paisajístico amplísimo, y numerosísimos personajes encarnados por robots de ultimísima generación, cada uno de los cuales ofrece al visitante la posibilidad de vivir una gran historia. Aunque acuden familias, son más frecuentes tipos que desean vivir experiencias fuertes de sexo y violencia, acostándose con prostitutas o violando a damiselas, o descerrajando tiros sin ton ni son no sólo a facinerosos, sino a todo el que te caiga mal o te aburra. Los ingenieros que están detrás del invento, el doctor Robert Ford y Bernard Lowe, detectan anomalías en los robots, que no acaban de subsanarse en sucesivos reseteados, parece que los distintos personajes, una chica y su padre, la madame del prostíbulo, etcétera, están desarrollando la capacidad de soñar, unas reverberaciones que podrían aproximarles a los humanos. Tras los dos primeros episodios, hay que destacar el enorme esfuerzo de producción, los planteamientos un poco a los Blade Runner con sus replicantes más humanos que los humanos, y algunos dilemas y cuestiones morales, de los límites de la ciencia, la ambición, la depravación en que pueden hundirse las personas, de indudable interés. Pero resulta agotadora la insistencia sexual y sanguinolenta, con excesos que siguen la estela del hiperrealismo hasta el paroxismo.

6/10
En el bosque

2015 | Into the Forest

No hay electricidad. Algo cuya naturaleza desconocemos ha pasado, y no hay teléfono, ni luz, ni internet. Tampoco radio o televisión. La gasolina y bienes de primera necesidad empiezan a escasear. Pero las jovencitas Eve y Nell esperan aguantar el tirón con su padre viudo en el bosque, hasta que la emergencia pase, pues cuentan con un buen acopio de provisiones. El caso es que la situación no parece que vaya a durar un día ni dos. Patricia Rozema, conocida sobre todo por su adaptación de Mansfield Park, adapta una novela de Jean Hegland, que invita a reflexionar sobre qué es esencial en la vida y qué prescindible. Por supuesto el amor y la entrega al otro ocupan lugar principalísimo, mientras que reacciones extemporáneas de miedo y violencia muestran el lado más feo del ser humano cuando le acomete el miedo y el puro sentido de autosupervivencia. Aunque cuanta con buenas actrices, Ellen Page y Evan Rachel Wood, una vez planteada la situación la narración se estanca. También la aparición repentina de un par de personajes está poco justificada así como la explicitud de una agresión sexual.

4/10
Descubriendo el amor

2014 | Barefoot

Un joven de una familia adinerada se enamora de una chica que tiene trastornos psicológicos y ha estado mucho tiempo aislada.

The Necessary Death of Charlie Countryman

2013 | The Necessary Death of Charlie Countryman

Recién llegado a Bucarest, Charlie se reúne con Gabi, el amor de su vida. Pero ella está con un cruel líder gangsteril cuyos secuaces persiguen sin piedad al ingenuo americano. Charlie Countryman arriesgará su vida por a mor.

Mildred Pierce

2011 | Mildred Pierce | Serie TV

Glendale, Estados Unidos. Los años de la Depresión. Mildred Pierce es un ama de casa, madre de dos hijas, la niña Ray y la adolescente Veda. Su esposo Bert, cuya empresa no va bien, la engaña con otra mujer, ante lo que la muy determinada Mildred Pierce le pide que abandone el hogar. Tendrá que arreglárselas sola para sacar a sus hijas adelante, lo que supone dejar la vida relativamente acomodada que ha llevado hasta entonces y ponerse a trabajar. Encontrar un empleo de su gusto no resulta fácil para Mildred Pierce, y convertirse finalmente en camarera lo considera una humillación; sobre todo por lo que pudiera pensar su muy consentida hija Veda, acostumbrada a que no le falte de nada, estudiante de música y muy, muy estirada. Ocultará su profesión a las hijas, aunque Mildred Pierce está dispuesta a hacer lo que sea por Veda, a la que considera muy talentosa, y de la que se traga humillación tras humillación. A pesar de que Mildred Pierce, trabajando duro, se convierte en empresaria de restauración, nunca acaba de conseguir la deseada aprobación por parte de Veda. Ésta interpreta las relaciones amorosas de su madre torcidamente, y aplica a su comportamiento las pautas que cree reconocer en el de Mildred. Cuidada miniserie que adapta la novela homónima de James M. Cain, ya llevada al cine en 1945 con el título español de Alma en suplicio bajo la batuta de Michael Curtiz y con el protagonismo de Joan Crawford como madre sufridora. Como ya ocurriera con El cartero siempre llama dos veces (1946) de Tay Garnett, que fue revisitado por Bob Rafelson en una nueva versión más explícita en lo referente al sexo, aquí Todd Haynes sigue el mismo recorrido con Mildred Pierce, algo en lo que por otra parte es experta la productora del canal de cable HBO, que presume de incluir escenas que no pueden dar las televisiones americanas en abierto. En cualquier caso, el director de Lejos del cielo -otra película de época sobre ama de casa que debe tomar las riendas de su vida-, ofrece en la miniserie Mildred Pierce una ajustada adaptación de la tragedia que subyace en esa variante de “el amor es ciego” que rezaría “el amor de madre es ciego”. Porque todo lo que hace en la vida Mildred Pierce lo subordina a respaldar a su hija Veda, a apoyarla sin importar su ingratitud extrema o que merezca su ayuda incondicional; un amor dibujado con complejidad, porque tiene algo de narcisista, de alguna forma Mildred Pierce se mira en Veda como en un espejo, ella querría el mismo reconocimiento social que busca desesperadamente su hija. En lo desagradable que ve en su hija, podría haber algo de ella misma, igual que los reproches de Veda de Mildred Pierce podrían tener alguna conexión con la realidad, por muy injustos que a primera vista parezcan. El reparto de esta miniserie es magnífico, hay matices en cada personaje, y uno se hace una buena idea de la situación socioeconómica de Estados Unidos en los años 30. Pero resulta obligado destacar a la actriz que encarna a Mildred Pierce, una Kate Winslet soberbia, nada histriónica, que en cada plano muestra de modo asombroso el drama interior de su personaje. La ambientación de época es excelente, y hay un inteligente uso de la dedicación operística de Veda, que da empaque a más de una escena. La banda sonora es de Carter Burwell, el compositor habitual de los hermanos Coen, muy influenciados precisamente por James M. Cain en sus películas Sangre fácil y El hombre que nunca estuvo allí.

7/10
Los idus de marzo

2011 | The Ides of March

Estados Unidos, elecciones presidenciales. En las primarias de los demócratas, sólo quedan dos aspirantes a candidato a presidente. Uno de ellos es el gobernador Mike Morris, para quien trabaja en la campaña con papel destacado el ambicioso joven Stephen Meyers. Un ligue con una becaria y una conversación inoportuna con el jefe de campaña del otro aspirante, en medio de la decisiva pugna por el estado de Ohio, van a colocar a Stephen en una situación muy delicada. Adaptación de la obra teatral de Beau Willimon “Farragut North”, en la que el propio autor ha participado en colaboración con George Clooney –también director y actor– y Grant Heslov. El libreto final ha logrado la única candidatura al Oscar del film. Willimon se inspiró en su experiencia durante la campaña de 2004 para el demócrata Howard Dean, y hay que reconocer que le película es todo un varapalo al cinismo que con frecuencia domina la escena política. Ritmo trepidante y diálogos bien escritos ayudan a hacer avanzar una narración que tiene un sostén fundamental en un reparto formidable, empezando por el protagonista indiscutible, Ryan Gosling, y siguiendo por los “satélites” George Clooney, Paul Giamatti, Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. En Los idus de marzo se pinta bien la hipocresía, el juego sucio, la “flexibilidad” de lo que se suponían unos sólidos principios, el desprecio de la vida ajena, la banalidad de ciertas relaciones amorosas... La metáfora a la que alude el título está bien traída, y permite intuir pero no desvelar por donde irá el film. Un gran acierto de Clooney es no haber hecho una película partidista. Para alguien más fácilmente identificable con los demócratas, resulta inteligente que conceda esta adscripción política a sus personajes, pues al final de lo que está hablando sobre todo es de principios en la actuación pública, para lo cual es necesario tenerlos, en primer lugar, en la vida personal, con independencia de los colores del espectro político al que uno se adscriba. En la óptica de la película no hay ingenuidad, pero tampoco se cae en el cinismo fustigado, sino que hay realismo, una constatación de cierto status quo generalizado que habría que cambiar. Lo que incluye, por supuesto, a los medios de comunicación.

7/10
La conspiración

2010 | The Conspirator

Tras una guerra civil traumática que ha desangrado a los Estados Unidos, el país sufre una auténtica conmoción por el asesinato de su presidente, Abraham Lincoln, cuando asistía a una representación teatral. Una serie de personas son detenidas bajo la acusación de conspirar para acabar con las vidad del presidente, vicepresidente y secretario de estado. La única mujer inculpada en un juicio ante un tribunal militar es la cuarentona Mary Surratt, que regentaba la casa de huéspedes donde se reunieron los otros acusados con el actor John Wilkes Booth, el autor material del magnicidio. Se encargará a regañadientes de su defensa el joven abogado Frederick Aiken, héroe de guerra en el bando de la Unión, quien poco a poco se involucra más a fondo en el caso, convencido de la inocencia de su cliente, pero también de que hay algo más en juego, el derecho de todo ciudadano a un juicio justo, por encima de afanes de venganza o de apaciguar a cualquier precio al pueblo. Vibrante cine histórico encuadrable también en el atractivo subgénero del drama judicial, dirigido con estupendo clasicismo por Robert Redford, a quien le gustan las historias basadas en hechos reales, piénsese en sus film Quiz Show (El dilema). El cuidado guión de Gregory Bernstein y James D. Salomon sale airoso de lo que se dirían sus metas principales: describir un ambiente de posguerra aún crispado, donde todavía saltan chispas entre vencedores y vencidos, las heridas aún tardarán en ser restañadas, hay todavía mucho odio, rencor, miedo y prejucios acumulados; pintar el “viaje del héroe” acometido por un joven abogado, que sabrá hacer suyo un caso por el que no sentía ninguna atracción, aun a costa de ganarse el desprecio de “los suyos”; y atrapar el dilema de una madre, Mary Surratt, que nunca sacrificará a su hijo, en busca y captura como sospechoso de formar parte de la misma conspiración, aunque desarrolla una especie de relación materna inesperada con su abogado. El film tiene la virtud de tener muy bien trenzadas las distintas subtramas, de saber crear intriga acerca de cuál será el veredicto, de ser emotivo respetando al mismo tiempo al espectador sin baratos trucos sensibleros. Es hermosa la paleta de colores apagados, una adecuada fotografía de Newton Thomas Sigel adecuada al luctuoso contexto histórico en que se sitúa la historia. Y el reparto está fantástico, tanto los actores principales, James McAvoy y Robin Wright, como otros más secundarios -Tom Wilkinson, Evan Rachel Wood, Kevin Kline, Danny Huston-, pero decisivos para armar esta sólida película. Se trata de la primera producción de The American Film Company, una compañía que tiene el loable propósito de abordar cine histórico, porque al decir de uno de sus responsables “la realidad supera la ficción no solo porque es más sorprendente sino también más interesante”.

7/10
True Blood (2ª temporada)

2009 | True Blood | Serie TV

La población de Bob Temps se queda conmocionada tras un brutal asesinato cometido en el estacionamiento del Merlotte’s. Mientras tanto, la hasta entonces idílica relación entre Sookie y Bill se verá puesta a prueba cuando ella descubre la existencia de Jessica, y su vinculación con el asesinato de su tío. Resulta que Jessica visitará inesperadamente el Merlotte’s. Más episodios de la serie vampírica de Alan Ball, creador de A dos metros bajo tierra, que se basa en la saga de novelas de Charlaine Harris iniciada con "Muerto hasta el anochecer". La gran incorporación de la temporada es Evan Rachel Wood (la reina Sophie-Anne).

5/10
Si la cosa funciona

2009 | Whatever Works

Boris es un tipo de cierta edad, profesor de física jubilado que pudo haber sido premio Nobel, divorciado, que intentó una vez suicidarse, y con una increíble labia con la que expresa su visión desencantada de la vida. Para él la mayoría de los mortales son simples gusanos, muy por debajo de su nivel clarividente. Una noche ayuda a una jovencita, la sureña Melodie, que ha huido de su conservador hogar hasta Nueva York. La chica se queda a vivir en su casa, aunque él al principio la mira por encima del hombro, no le parece atractiva, y la ve ingenua y no demasiado inteligente. Pero con el roce de la convivencia surge algo entre ellos, e incluso el compromiso. Un día, inesperadamente, irrumpirá en sus vidas la madre de ella. El Woody Allen de siempre. Buen contador de historias, ingenioso en algunos recursos -el protagonista hablando a cámara en varios momentos, incluido inicio y desenlace-, divertido... pero también cínico y desesperanzado, a vueltas con el amor y el desamor, la felicidad y la desdicha, el sentido de la vida y la religión. Si acaso algo cambia en la mirada de Allen es la senectud del protagonista: Boris, interpretado por Larry David, cómico conocido sobre todo por la 'sitcom' Seinfeld, y que deviene aquí en 'alter ego' de Woody Allen, incluso con innegables paralelismos autobiográficos, apuntados por los personajes de Evan Rachel Wood y Patricia Clarkson. Un psicoanalista podría hablar seguramente de narcisismo y de coartada pergeñada por Allen para justificarse en el otoño de la vida -hace dos años morían sus admirados maestros Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni-, ese principio que da título al film y que repite continuamente el protagonista, “si la cosa funciona”... La idea sería que cualquier decisión que se tome en esta vida sería correcta, sin con ella se alcanza cierta tranquilidad, paz, equilibrio... aunque nada garantice que las relaciones o compromisos nacidos de tales decisiones vayan a durar un tiempo ilimitado. De modo que Allen da un giro argumental a las vidas de los distintos personajes del film, para ilustrarla, riéndose del racionalismo de Boris, y dándole finalmente la razón existencial al puro azar. No obstante, resulta significativo que, en plan iconoclasta, se conceda el beneficio de la duda de “si la cosa funciona” a una relación homosexual y a un 'ménage-à-trois', y no en cambio al cristianismo conservador de los personajes sureños, que Allen ridiculiza presentándolo como poco menos que un estadio mental infantil y frustrante.

6/10
El luchador

2008 | The Wrestler

Cuarto trabajo del ‘marciano’ Darren Aronofsky, que aunque fue el impulsor del proyecto, decidió –por primera vez en su carrera– mantenerse totalmente fuera del guión, y encargárselo a Robert Siegel, que fue editor de The Onion, famosa revista satírica estadounidense. Aronofsky ha conseguido una hazaña inesperada, pues ha sido el primero en ganar el León de Oro en Venecia con una producción íntegramente estadounidense, o sea, sin contar coproducciones. Randy ‘The Ram’ Robinson es un luchador de wrestling que se hizo muy famoso en los 80, sobre todo por su combate contra un rival conocido como ‘el Ayatolah’. Veinte años después, se ha retirado. Vive en un humilde remolque cuyo alquiler apenas puede pagar con su trabajo en el almacén de un supermercado. Los fines de semana se saca un dinero extra reapareciendo como luchador, en combates de segunda fila para viejos admiradores. Tras uno de esos combates, sufre un ataque al corazón que obliga a los médicos a realizarle un bypass. Como consecuencia, le prohíben seguir inyectándose esteroides, y volver a pelear. Randy se replantea su vida, intenta sobrevivir como charcutero, recuperar el cariño de su hija que se distanció por completo de él, y conquistar a Cassidy, una madura bailarina de striptease, madre soltera. Acierta Aronofsky al describir en este drama el estrafalario mundo del wrestling, la lucha libre americana, un auténtico filón narrativo. Se trata de una mezcla de deporte y actuación, con gigantones que interpretan los papeles de exageradísimos héroes o villanos, pero que tienen que estar en plena forma, pues aunque amañan las peleas, ejecutan coreografías que tienen su complejidad. Y aunque siempre siguen un guión muy similar –el malo empieza ganando y provoca al público, hasta que el bueno se recupera milagrosamente y gana el combate–, cientos de miles de espectadores siguen los combates con pasión, como si fueran absolutamente reales, y aclaman a los luchadores como auténticos dioses. Resulta difícil imaginar qué hubiera sido de este film sin Mickey Rourke, pues interpreta a un personaje con el que tiene muchos puntos en común: una vieja gloria que ha perdido el estrellato. El actor se ha trabajado muchísimo su interpretación, hasta el punto de que entrenó con auténticos luchadores. Están a su altura la también madura Marisa Tomei y la joven Evan Rachel Wood. Consciente de que tenía entre manos un guión de primera fila, de gran valor humano, sobre la lucha por la dignidad de un auténtico perdedor –también lo es la bailarina–, Aronofsky ha sabido renunciar a sus excesos estilísticos habituales. La fotografía y la puesta en escena son realistas y muy brillantes, pero a diferencia de otras ocasiones, Aronofsky ha sabido contenerse. Por una vez, ha colocado su maestría al servicio de una historia que logra llegar al espectador, a pesar de varios momentos de gran sordidez. Se luce especialmente al describir el combate del protagonista contra su propia soledad, de la que sólo parece hacerse consciente cuando se da cuenta de que no ha podido contarle a nadie que ha estado a punto de morir, lo que provoca la decisión de acercarse a su hija y a la bailarina.

7/10
Across the Universe

2007 | Across the Universe

Musical concebido alrededor de la música de los Beatles, no en vano las 33 canciones que suenan en el film son del mítico grupo de Liverpool, eso sí, arregladas para la ocasión, sin buscar el lucimiento estúpido, por Elliot Goldenthal, y cantadas por los propios actores. Julie Taymor, respaldada por Dick Clement y Ian La Frenais, los guionistas de The Commitments (otra película que también trataba de pintar una época), concibe una historia de amor, la de la americana de clase acomodada Lucy, y el inglés hijo de padre desconocido Jude, insertada en los años 60, momento de gran creatividad musical, de revolución sexual, movimiento hippy, pacifismo, Vietnam, lucha contra la discriminación racial... Y alrededor coloca a personajes a los que la pasión por vivir, cantar y crear les desborda, como Max, el hermano de Lucy, los cantantes Sadie y Jo-Jo, la asiática Prudence...  Inicialmente parece que estamos ante una narración clásica, de jóvenes en busca de su lugar en el mundo, tratando de crear algo nuevo, puro y perfecto, frente a los errores de los padres (diferencias sociales, hijos abandonados, madres esforzadas, estereotipos sociales mostrados en la comida del día de acción de gracias...). Pero esa narración cede de algún modo a las canciones, enlazadas con cierto estilo, pero acercando peligrosamente la función a una sucesión de videoclips más o menos autocomplacientes, con guiños bromistas sobre los Beatles dirigidos a los iniciados. La autocomplacencia es un peligro cierto del que la directora es bien consciente, esa mirada idílica a los 60 como época perfecta de lucha por unos ideales, en contra del sistema, y de amor libre, en que los errores quedarían disculpados por la fuerza de un movimiento arrollador; tal vez por eso se permite pintar a unos pacifistas extremistas, que acaban creando bombas caseras, cayendo en lo mismo que pretenden combatir. El resultado del film, con un reparto bastante desconocido, es desigual. Julie Taymor ha probado su apasionada fuerza visual en títulos como Titus y Frida, y aquí también lo hace, pero le cuesta equilibrar sus películas. La trama es demasiado leve, y no emociona. Tiene mérito el hacer que las letras de las canciones cuadren en la narración, y escuchar a los Beatles resulta siempre gozoso. Pero no resulta suficiente, falta la piedra angular capaz de sostener el vistoso edificio.

5/10
La vida ante sus ojos

2007 | The Life Before Her Eyes

Diana es una mujer felizmente casada, con una hija pequeña a la que adora. Pero Diana tiene problemas: le cuesta conciliar el sueño y sufre al recordar escenas del pasado que no querría rememorar, relacionadas con una terrible matanza ocurrida 15 años antes en su instituto. Por aquella época Diana era íntima amiga de Maureen. Ambas tenían un gran corazón, y aunque eran muy diferentes –Diana era rebelde y libertina, mientras que Maureen era más modesta y tradicional– congeniaban a la perfección y pasaban todo el tiempo juntas. Entonces fue cuando un estudiante se presentó en el instituto con una metralleta y asesinó a varios alumnos y profesores... Ahora, cuando se acerca la conmemoración de aquel trágico suceso parece que el mundo de Diana comienza a derrumbarse. La película, un drama con algunos toques de suspense, está estructurada en dos tiempos, que coinciden con las dos etapas vitales de Diana, la joven y la adulta. Mientras conocemos la vida adulta de Diana –profesora de arte y madre sufridora–, el director Vadim Perelman (Casa de arena y niebla) intercala la juventud de la chica y sabe intrigar con los hechos que ocurrieron en el instituto, cuando el alumno asesino se plantó delante de las dos amigas protagonistas, al tiempo que decidía lentamente a cuál de las dos mataba. Ahí parece estar la clave del desequilibrio de Diana... El guión de Emil Stern, basado en la novela homónima de Laura Kasischke, apunta algunas cuestiones interesantes acerca del desconcierto juvenil, del engaño de las relaciones sexuales sin compromiso, del trauma del aborto, del sentido de la vida, de la amistad verdadera, de la fragilidad del corazón, del arrepentimiento y de la búsqueda de la paz –"la conciencia es la voz de Dios", dice acertadamente un personaje– o de la mala influencia de una familia desestructurada. De todas maneras, el film no es para nada redondo pues todo es excesivamente sentimental, la historia de la Diana adulta resulta incluso aburrida e insulsa, con poca entidad (un papel poco agradecido para Uma Thurman), y el desenlace no deja de ser un poco tramposillo. Lo mejor son las interpretaciones de Evan Rachel Wood (Across the Universe), que encarna a la Diana joven, y de la desconocida Eva Amurri, que hace un excelente trabajo como Maureen. Sus conversaciones, sus risas, sus sufrimientos, sus deseos, sus diferencias y su amistad resultan del todo convincentes.

4/10
El rey de California

2007 | King of California

Miranda es una adolescente acostumbrada a valerse por sí misma: su madre le abandonó, y Charlie, su padre, ha estado ingresado en un psiquiátrico una larga temporada. Una vez en la calle, Charlie se obsesiona con la idea de un tesoro escondido, de la época de los exploradores españoles en California. Aunque inicialmente escéptica, Miranda acaba apoyando a su padre en la singular búsqueda. Simpática comedia, que empareja a la adolescente Evan Rachel Wood de Thirteen con alguien casi legendario, Michael Douglas, que recupera su faceta de buscador de tesoros mostrada en Tras el corazón verde y su secuela.

4/10
Recortes de mi vida

2006 | Running with Scissors

Adaptación fílmica de las memorias de Augusten Burroughs, nacido en una familia desestructurada, y cuya educación acabó en manos de un excéntrico psiquiatra. Lo que vemos en la película es una experiencia horrible, que no desearíamos a nuestro peor enemigo. Augusten debe primero pasar su infancia con una madre desequilibrada, con ínfulas de artista poetisa, y con un padre incapaz de manejar la situación, que se quita de en medio. Más tarde, ya adolescente, se irá a vivir por una serie de avatares con su psiquiatra, que se diría más loco que la mayoría de sus pacientes, por sus pretensiones de genio y su desconexión de la realidad; lo que le obliga a convivir también con la rarita familia del doctor Finch, que incluye anciana y rara esposa, hija de rasgos puritanos, otra hija de sexualidad desinhibida… Y más al fondo, un primo homosexual, con el que tendrá una relación. Dirige y firma el guión el poco conocido Ryan Murphy, uno de los responsables de la serie televisiva Nip/Tuck. El tipo se pliega a la narración de esta ‘horribilis’ etapa vital del protagonista donde no existe una educación digna de ese nombre; cuesta adivinar a quién puede interesar conocer lo que se cuenta. El film tiene un buen reparto, la narración es correcta, se plasma la atmósfera opresiva de la que el protagonista, al ser menor de edad, tiene difícil escapatoria… Pero no deja de ser la colección de recortes del título de un tipo y su familia ‘tronada’, que encadena excentricidades que lo máximo que pueden provocar es perplejidad. Quizá sea encomiable la falta de rencor en Augusten, la capacidad de aprovechar los momentos humorísticos de esa etapa para no deprimirse, pero eso no justifica la existencia del film.

4/10
Más allá del odio

2005 | The Upside Of Anger

Terry Wolfmeyer intenta superar la repentina ausencia de su marido. Consigue sacar adelante a sus cuatro hijas, pero acaba teniendo problemas con el alcohol. Empezará a salir del hoyo cuanto intima con Denny, su vecino, antigua estrella del béisbol. Éste se convertirá en un buen apoyo. Drama romántico, con algunos momentos humorísticos, e ingeniosos diálogos, sobre la desestructuración familiar. Algunas secuencias son intensas, como la del hospital.

5/10
Dulce persuasión

2005 | Pretty Persuasion

Historia de una pija adolescente llamada Kimberly, que estudia en un colegio de élite de Beverly Hills. Con tal de convertirse en una famosa actriz, pasará por encima de quien haga falta sin importarle las consecuencias. Su próxima víctima será el profesor Anderson, y junto a otras maquiavélicas amigas, le acusarán falsamente de abuso sexual con tal de salir en los medios de comunicación. Guapa y sensual por fuera, pero maligna y retorcida por dentro. El personaje aquí retratado tiene el rostro de Evan Rachel Wood (S1m0ne, Thirteen), actriz en alza que interpreta a una seductora diablesa, a las órdenes de Marcos Siega, un director más asiduo a las series, como Dexter, Shark o Veronica Mars.

4/10
En el valle

2005 | Down in the Valley

Al valle de San Fernando (California) llega Harlan, un joven que vive como un auténtico cowboy del Oeste. Allí conocerá a la rebelde Tobe, con la que iniciará una relación, a pesar de que el padre de la joven no vea con buenos ojos el acercamiento entre ambos. Film independiente de David Jacobson que mantiene el interés de principio a fin. El buen hacer de Edward Norton y Evan Rachel Wood contribuye a que el espectador no se mueva del asiento. Destaca también la participación del jovencito Rory Culkin, donde quizá se atisba a una futura estrella.

5/10
Desapariciones

2003 | The Missing

Maggie ejerce de curandera para ganarse la vida y criar a sus dos hijas, la adolescente Lily y la pequeña Dot. La aparición del padre de Maggie tras 20 años de ausencia, provoca el lógico rechazo, pues abandonó a la familia para irse a vivir con los apaches, en una extraña búsqueda espiritual de sí mismo. Maggie, por ello, no quiere saber nada de él. Pero el secuestro de Lily por Pesh-Chidin, un sinvergüenza que captura jovencitas para venderlas como esclavas en México, obliga a Maggie a aceptar la ayuda de su padre, que conoce todos los trucos indios de rastreo. La búsqueda servirá para recomponer los lazos rotos. Peculiar western de Ron Howard, que ya visitó el género en Un horizonte muy lejano. Explica el director que “no sólo quise hacer una película de género, si no también contar una historia a un nivel humano, que fuera emocionante y con suspense, y fiel al periodo en que se desarrolla.” Con reparto apañado, Cate Blanchett como mujer fuerte y Tommy Lee Jones haciendo el indio, el film transcurre con parsimonia, como si quisiera contagiarnos la espiritualidad india de los chamanes.

4/10
Thirteen

2003 | Thirteen

Tracy es una jovencita de trece años, que atraviesa la siempre problemática “edad del pavo”. Vive con su madre y un hermano (el padre se largó “con viento fresco”), y está un poco “hasta el moño” de casi todo. Su gran ilusión en el instituto es entrar en el círculo de amistades de Evie, una chica guay, a la que sus compañeras envidian, mientras los chicos sueñan con que les dedique una de esas miradas suyas que derriten. Y, sorprendentemente, lo consigue. De modo que empieza a compartir su estilo de vida: ropa pija (si se puede robar, mejor, tiene más emoción), alcohol, droga, sexo… El vértigo de la espiral por la que se desliza le deja casi sin aliento, aunque acabará tocando fondo… y es que hay amistades, que de amistad sólo tienen el nombre. Entretanto, la relación hija-madre, alcanzará un importante deterioro. Dura película sobre cierto estilo de vida adolescente, que impera en nuestra sociedad más de lo que nos gustaría creer. Con realismo a veces difícil de soportar, pero con una agradecible honradez, el film hace un pesimista dibujo de una juventud egoísta, a la que la presión de un ambiente consumista y superficial, empuja al borde del abismo. El film tampoco ahorra críticas a los adultos, concretamente a los padres, que con un estilo de vida irresponsable, muchas veces no son, precisamente, el mejor ejemplo para sus hijos. En el film domina un punto de vista femenino: mujeres son la directora, coautora del guión con una de las protagonistas, y mujeres son los personajes principales, la madre y las dos amigas. Las actrices, Evan Rachel Wood, Holly Hunter y Nikki Reed, hacen un magnífico trabajo, sobre todo la segunda, que fue candidata al Oscar a la mejor actriz de reparto.

6/10
S1m0ne

2002 | S1m0ne

Viktor Taransky. Un director de cine con ínfulas de autor. En su día fue candidato al Oscar, pero el pobre en la actualidad hace lo que puede, que no es mucho. Va dando tumbos sin que su ex mujer, presidente de un gran estudio cinematográfico, le conceda muchas oportunidades. Hasta que un día aparece en su vida un informático al que parecen faltarle un par de tornillos. El tipo, antes de morir, confía a Taransky un sofisticado programa de software gracias al cual podrá dar vida a Simone, una actriz virtual, que conquista al público y a la crítica. Todo el mundo anda loco por esta hermosa y sensible actriz, pero nadie, excepto Taransky, sabe que la chica se reduce, en realidad, a un puñado de bits. Andrew Niccol repite el tema, brillamente entonado en su sobresaliente guión de El show de Truman, del creador apegado a su criatura, que trata de manejar a su entojo, y que finalmente escapa a su control. Aquí tenemos a un director que, a modo de moderno doctor Frankenstein, dedica toda su obra a una excepcional actriz. Lo que tiene efectos inesperados, pues llega un momento en que el público parecer adorar más a Simone que a su excéntrico y ególatra director; y éste debe “hacer el pino” en un disimulo constante, para que nadie descubra su superchería. Niccol advierte nuevamente de los peligros de una sociedad deshumanizada (tema central en Gattaca), incapaz de distinguir a las personas de sus sucedáneos, y que aplaude una película horrorosa, hecha para destrozar a su actriz (Soy una cerda, genial título para el debut en la dirección de Simone). La crítica social está combinada con un afilado sentido del humor, que da lugar a gags muy hilarantes, e incluso con un giro insospechado en el último tramo de la historia. De este modo, Niccol se pregunta: «¿Qué importa si los famosos son reales o no? De todas formas, nuestra cultura de la fama es incapaz de percibir la diferencia. Nuestra capacidad para fabricar fraudes es superior a nuestra capacidad para detectarlos.» En el reparto destaca Al Pacino como el director que vive sólo para sí mismo, y Catherine Keener como su antigua mujer.

6/10
El rincón de los secretos

2001 | Little Secrets

Mientras prepara su examen de ingreso en una escuela de música, la joven Emily pasa el verano en su vecindario, donde a cambio de 50 centavos, ejerce como receptora de los secretos de sus pequeños vecinos. Comedia familiar protagonizada por adolescentes, que encierra una pequeña pero interesante moraleja sobre la necesidad de la comunicación en las relaciones humanas. Protagoniza la emergente Evan Rachel Wood.

6/10
Prácticamente magia

1998 | Practical Magic

¿Quién dijo que las brujas son cosa pasada? No piensan esto los responsables de Prácticamente mágia. Aunque el inicio engaña: el linchamiento de una bruja, por una numerosa chusma. Su ropa negra y sus gritos retrotraen a los procesos por brujería de hace un par de siglos en Salem. De pronto algo mágico sucede: la cuerda se rompe y la bruja salva la vida. Y así se preserva, hasta nuestros días, una estirpe de mujeres con el don de la magia. Pero Sally (Sandra Bullock) y Gilliam (Nicole Kidman), hermanas, no se resignan a su destino brujeril. Quieren llevar una existencia normal: Sally trata de formar una familia, Gilliam cree encontrar en Jimmy al hombre de su vida. Pero las cosas salen mal, por culpa de una maldición, que impide a las brujas que sus relaciones sentimentales lleguen a buen término. La película tiene magia, romance, humor, y hasta una parte terrorífica. Cuando Kidman es poseída por el espíritu de su novio, las escenas recuerdan a El exorcista. Destaca la estupenda química entre dos hermanas que no pueden ser más distintas: Bullock, con su rostro dulce, busca la tranquilidad; Kidman, representa una forma de ser más alocada y salvaje. La Bullock se tomó lo de la brujería bastante en serio, a tenor de sus declaraciones. Cuenta la actriz que, cuando filmaban la crucial escena de un aquelarre, "habíamos alcanzado un momento en que las mujeres estaban salmodiando juntas. De repente, la puerta comenzó a dar golpes. Todo el mundo lo vio y lo oyó, pero no teníamos ni idea de cómo podía estar sucediendo". En fin, quizá fue cosa del estrés de rodaje, cualquiera sabe.

3/10
Mi amigo Ricky

1998 | Digging To China

Harriet, una niña de 10 años, vive en un motel con una hermana promiscua y una madre alcohólica. Cuando conoce a un hombre retrasado mental, surge una intensa amistad entre ellos, a pesar de la oposición de la familia. Ambos comparten mil y una fantasías en una mina escondida. El debut en la dirección del actor Timothy Hutton (Gente corriente) revela una enorme sensibilidad (que no sensiblería) a la hora de pintar el mundo infantil.

5/10

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