Jacques Audiard
74 añosPremios: Oscar (3 nominaciones), Festival de Cannes (2), Festival de Venecia (1) Ver más
Profeta del cine
Se atreve a explorar los límites del cine, a transformar las historias en manifiestos de identidad y redención, y no teme enfrentarse a los prejuicios, ni siquiera si eso implica provocar debates acalorados y grandes polémicas. Lo suyo no es contar historias predecibles, sino retorcerlas, darles la vuelta. La obra de Jacques Audiard, llena de pasiones, contradicciones y un inconfundible sello personal, sigue siendo una fuente inagotable de inspiración.
Nacido el 30 de abril de 1952 en París, Jacques Audiard no tuvo que mirar muy lejos para encontrar su vocación. Hijo del reconocido guionista de extensa trayectoria y ocasional realizador Michel Audiard, vinculado a varios títulos protagonizados por Jean-Paul Belmondo, desde muy joven estuvo rodeado de profesionales del mundo del cine. Intentó esquivar el destino estudiando literatura y filosofía en la Sorbona, carrera que no acabó. Al final, el ambiente cinematográfico familiar y le impulsó a adentrarse en la industria, iniciándose como guionista en los 70, primero ayudando a su padre en Robo fin de semana (1974) y El profesional (1981), y después con numerosos títulos como La jaula de las locas 3. Ellas se casan (1985), Polvo de ángel (1987) y Saxo (1988).
En 1994 dio su salto a la dirección con Regarde les hommes tomber, road movie protagonizada por Mathieu Kassovitz y Jean-Louis Trintignant, que le valió el Premio César a la Mejor Ópera Prima y el Premio Georges-Sadoul. Dos años más tarde, se reunió con los mismos actores en Un héroe muy discreto (adaptado de la novela homónima de Jean-François Deniau, sobre un tipo que se inventa haber llevado a cabo hazañas durante la II Guerra Mundial), obra que le permitió ganar el premio al Mejor Guion en el Festival de Cannes y recibir seis nominaciones a los César. Según algunas entrevistas, el director confesó que “ese proyecto fue fundamental para definir mi estilo y mi capacidad para reinventar el relato. La experiencia me abrió las puertas a un universo narrativo más ambicioso”.
El éxito de estos primeros trabajos lo llevó, en 2002, a dirigir Lee mis labios, una historia de amor entre una secretaria sorda y un ex convicto que recibió nueve nominaciones a los César y se llevó tres estatuillas, entre ellas la de Mejor Guion y la de Mejor Actriz para Emmanuelle Devos. El director comentó en una entrevista que “quería contar una historia de comunicación más allá de las palabras, donde la mirada y el silencio se vuelven protagonistas”, reflejando así su vocación por explorar las sutilezas emocionales.
Su cuarta película, De latir mi corazón se ha parado (adaptación libre rodada en 1988 de la película Fingers de James Toback), consolidó aún más su reputación. Romain Duris daba vida a un empresario sin escrúpulos que ansioso por aprender a tocar el piano para una prueba, contrata como profesora a una mujer china con la que sólo puede comunicarse mediante la música. Interpretaba al padre del protagonista Niels Arestrup, que a partir de ese momento se convertiría en actor fetiche del realizador. Este último protagoniza su siguiente trabajo, Un profeta (2009), crudo drama carcelario que narra el ascenso de un joven árabe dentro de una banda criminal en prisión. Este filme, que le otorgó a Audiard el BAFTA a la Mejor Película No Anglófona y el Gran Premio en Cannes, puso en evidencia su capacidad para reinventar el género policial. “Quería romper esquemas y desafiar las convenciones, mostrando la complejidad del poder y la redención en un entorno brutal”. En la piel del mafioso corso César Luciani, mentor del chico, Arestrup se consagró como estrella internacional.
Hombre discreto a la hora de hablar de sí mismo, apenas han trascendido datos sobre su vida personal. Se sabe que estuvo casado con la también realizadora Marion Vernoux, responsable de títulos como Comme des reines (2021), con la que tuvo tres hijos. Sin embargo, ambos acabaron divorciándose.
En 2012, se estrenó De óxido y hueso, intenso drama romántico que cuenta la historia de una entrenadora de orcas (interpretada por Marion Cotillard) y un ex convicto, interpretado por Matthias Schoenaerts. Con Dheepan ganó la Palma de Oro en Cannes. Este film aborda la difícil realidad de los refugiados a través del drama un ex combatiente tamil que huye de su pasado en busca de un nuevo comienzo en Francia, en compañía de una niña que hace pasar por su hija para lograr asilo político. En 2018, Jacques Audiard dio un giro a su carrera al dirigir Los hermanos Sisters, su primera película en inglés. Esta obra, ambientada en el salvaje oeste americano, mezcla el humor negro con el drama y demuestra su versatilidad al trabajar en diferentes idiomas y contextos culturales. “Rodar en otro idioma me permite explorar matices diferentes en el diálogo y la narrativa, lo cual enriquece mi visión cinematográfica”, explicó sobre su singular western. Tenía como protagonistas a estrellas de Hollywood, como John C. Reilly, Joaquin Phoenix y Jake Gyllenhaal, acompañados de Arestrup en un pequeño papel.
Pero Jacques Audiard ha dado de qué hablar cuando decidió que el mundo necesitaba un musical criminal en español. Así nació Emilia Pérez (2024), que reúne a Zoe Saldaña, Karla Sofía Gascón y Selena Gomez. Narra la historia de un narco que para huir de sus enemigos se somete a una operación de cambio de sexo, y poco a poco se transforma en una figura filantrópica en medio del violento mundo de los carteles mexicanos. “Quería hacer una película que me hiciera llorar, que tocara las fibras más profundas de la emoción y que, a través de la música y la imagen, permitiera una reconciliación colectiva”. Con Emilia Pérez, el director experimentaba con la fusión de géneros: thriller, melodrama, y drama musical, manteniendo siempre un fuerte compromiso con la narrativa y la estética visual. Después de que el film obtuviera 13 nominaciones a los Oscar, se ha visto ensombrecido por dos grandes cuestiones: por un lado, los resurgimientos de antiguos tuits ofensivos de Karla Sofía Gascón, en los que ésta expresaba comentarios racistas y xenófobos, y por otro, las declaraciones del propio Audiard sobre la lengua española. En entrevistas, el director afirmó que “el español es un idioma de países emergentes, de países modestos, de gente pobre y migrantes”, una frase que generó un intenso debate y críticas en varios países hispanohablantes. Audiard ha defendido sus palabras alegando que han sido sacadas de contexto y que, en realidad “ama enormemente el español y cree que es una lengua que traspasa fronteras”.
Premios
2 nominaciones
- Dirección Emilia Pérez
- Guión adaptado Emilia Pérez
1 nominación
- Película en lengua extranjera Un profeta
1 premio
- Premio del Jurado Emilia Pérez
1 premio
- Gran Premio del Jurado Un profeta
1 premio
- León de Plata al mejor director Los hermanos Sisters
